Es bastante complicado hablar del ayuno en un medio de tendencia más religiosa que versada en la palabra de Dios, que lo relaciona con actos externos que siempre caminan por encima del sentir interno. Todos sabemos que a lo primero lo observa, lo juzga y lo sentencia el hombre, mientras que a lo segundo, solamente Dios.
En este trabajo quizás no voy a descubrirte nada nuevo o que ignores, pero tal vez los datos que voy a darte en modo informativo y el examen tranquilo y pormenorizado de algunos textos bíblicos, te permitirán acceder a punto a ángulos diferentes a los clásicos y tradicionales y, porque no, también a un grado de revelación divina.
Tú sabrás que hacer luego con todo este bagaje que hoy comienzas a recibir. Tú sabrás si sólo servirá para sentirte mejor porque sabes algo más, o si por el contrario, lo utilizarás como medio de movilidad apto para enseñar y capacitar a otros que vienen tomando posiciones en nuestro ejército de Reino.
Etimológicamente, se llamaayunoal acto de abstenerse voluntariamente de todo tipo decomiday en algunos casos de ingesta delíquidos, por unperíodode tiempo. Puede realizarse por diversos motivos, pero los principales sonreligiosos, como técnica curativa básica en la medicinanaturistao comomanifestaciónpacífica. En este último caso suele llamárselohuelga de hambre.
La palabra hebrea que lo identifica es la palabra tzum. Todos sabemos que el hebreo es maravilloso por el hecho de que cada letra de su alfabeto tiene un significado completo por sí misma. Esa belleza se incrementa al combinar los significados de cada una de esas letras plasmar el efecto final de la palabra en sí. Tzum, que nosotros traducimos como ayuno, se escribe con tres letras que se leen de derecha a izquierda: tsadi, vav y mem.
La primera letra, tsadi, es quizás la más hermosa del alfabeto hebreo. Tsadi es una de siete letras que tienen una corona de tres puntas. Tsadi es la corona de justicia “cuyas acciones de dar son el fundamento mismo del mundo”. Las acciones de dar son acciones de hacerte menos a ti mismo: acciones de hacer más a otro. Acciones para hacerte pequeño a ti mismo para que otros puedan volverse grandes.
La justicia de tsadi no puede ser alcanzada solitariamente sino sólo por ligarnos a nosotros mismos con otros que tampoco nunca podrían hacerlo solos. De acuerdo con la leyenda, el significado de la corona de tres puntas es desconocido excepto que enseña al hombre acerca de Dios. Alguien aseguró que esas tres puntas representan al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, y que la punta separada del brazo derecho de tsadi te representa a ti y cómo es que puedes llegar a servir a otros con la misma santidad e intensidad que la trinidad divina.
La segunda letra es vav. Vav es el sonido del estar unidos. Es el sonido de “y”; uno y otro. Vav es una letra vertical, no horizontal. Un guión horizontal une de modo que las partes combinadas pierden una porción de su identidad en el conjunto. Pero vav es vertical para significar una unión que preserva la identidad individual.
Esta es la verdadera unidad. Vav nos une a todos en uno, cada uno permaneciendo distinto, cada uno unido con los demás. También, si la observas en su expresión gráfica, podrás notar que no tiene cimientos. Permanece de pie sobre un punto estrecho y puede caer fácilmente. Esto es para recordarnos que, a menos que seamos unidos como uno, no podremos permanecer.
La última letra es mem. Cuando ves a mem, ves un mapa. Tiene una línea vertical del lado izquierdo que representa al Mar Rojo. Una línea que se extiende hacia arriba y a la derecha que es el camino que los hijos de Israel hicieron mientras cruzaban el Mar Rojo, encaminados hacia la tierra prometida, y entonces errantes en el desierto por cuarenta años.
Fue en el desierto donde Dios les dio comida, agua y convenios, y no había pobres entre ellos. Mem representa las necesidades de la vida. Mem es la comida, el agua, el trabajo y los convenios que sostienen al hombre en el mundo. Cuando mem es la última letra en una palabra, la apertura de la esquina inferior izquierda se cierra, simbolizando la naturaleza eterna de los convenios.
Claro, nosotros examinamos el origen del término ayuno, desde el idioma que lo da a conocer conforme al alfabeto que Dios mismo entregó a Israel, y no encontramos el significado lato relacionado exclusivamente con quedarse con hambre por unas horas.
Muy por el contrario, la suma global y amplificada de las tres letras que constituyen la palabra básica, determinan que ayunar tiene que ver con hacernos pequeños nosotros mismos para que los demás se vean grandes, mantenernos en unidad contundente como única forma de perdurar y respetar los convenios de Dios como forma expresa de conducirnos por este mundo cumpliendo propósito y voluntad de Dios. Eso es ayuno. ¿Lo es? Más adelante vamos a probarlo desde la misma Biblia.
Mientras, quiero seguir dándote información neutra, pero que de alguna manera tiene que ver con la sustancia real del ayuno y no con lo que los hombres han determinado que sea. De allí que es necesario que conozcas algunos pormenores.
En principio, saber cuál es el efecto que el ayuno tal cual conocemos puede tener en la salud humana. Al no ingerir alimentos, los sistemas naturales de desintoxicación del organismo tienen la oportunidad de purgar al cuerpo de sustancias nocivas que se pudiesen haber acumulado.
Al limpiarse el tracto intestinal la eficiencia de la digestión aumenta, resultando esto en una más completa asimilación de los nutrientes energéticos. Al ingresar en un estado de ayuno avanzado, el cerebro segrega grelina, que es un químico cerebral que tiene un efecto nootrópico, es decir que es un estimulante de la memoria. Además, según estudios efectuados en animales, el ayuno intermitente promueve la secreción de neurotrofinas, las cuales son muy importantes en el proceso de neurogénesis, que es la producción de células en el sistema nervioso central.
Ahora bien; el ayuno por razones espirituales y religiosas ha sido parte de las tradiciones humanas desde la prehistoria. Así como se lo menciona en la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, también se lo hace en el Mahabhárata, que es un extenso textoépico–mitológicode laIndia, en el Upanishad, uno de los más de doscientos libros sagrados del hinduismo, y también en los más conocidos Corán de los musulmanes y el Libro de Mormón, texto base de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Para los judíos, el Yom Kippur es el día judío del arrepentimiento, considerado el día más santo y solemne del año. Su tema central es la expiación y la reconciliación. La bebida, el baño, y las relaciones conyugales están prohibidos. El ayuno comienza en el ocaso, y termina al anochecer del día siguiente.
Asimismo, el Día de la Expiación era el día anual de ayuno para los israelitas, que se basaban en el texto del libro de Levítico 16: 29-30, que dice: Ayunaréis, porque en ese día se hará expiación por vosotros para purificaos. También y además de este día, los reyes o profetas podían llamar a un día especial de ayuno.
Después de la destrucción del templo y del exilio en Babilonia se instituyeron al menos cuatro días de ayuno: el ayuno en el cuarto mes, (Que es el día noveno de Tammuz, cuando las murallas de Jerusalén fueron tomadas por los babilonios); el ayuno del quinto mes, (Cuando el templo fue incendiado del séptimo al décimo día del mes); el ayuno del séptimo mes, (En memoria del asesinato de Guedalías, en el año nuevo); y el ayuno del décimo mes (El noveno día cuando Jerusalén fue sitiado por los Babilonios).
Los salmos invitan frecuentemente al ayuno personal en ocasiones de dificultad. Puedes leer los salmos 35, 69 y 109 y encontrarás lo que digo. También hay alusiones en Daniel 9:3 y 10:3, Esdras 10:6 y Nehemías 1:4. La práctica del ayuno era más que frecuente en el judaísmo del primer siglo y aparece en el Nuevo Testamento especialmente con los discípulos de Juan el Bautista.
(Marcos 2: 18) = Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?
(19) Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto tienen consigo al esposo, no pueden ayunar.
(20) Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.
El ayuno de Jesús en el desierto que se relata en Mateo 4:2, y el comienzo inmediato de las tremendas tentaciones a las que fue sometido por el diablo, es todavía un interrogante para muchos teólogos serios y despojados de doctrinas facilistas. Lo más coherente resulta que ese fue un ayuno realizado por dirección del Padre, tendiente a obtener por sensibilidad espiritual máxima el mayor grado de poder divino para resistir la prueba.
Ninguno de los hombres y mujeres que hoy ministran guerra espiritual que hayan militado anteriormente en las filas del ocultismo o el satanismo ignoran que, una de las facetas más importantes que estos diabólicos personeros ejercitan con la finalidad de obtener más poder satánico, es precisamente ayunando, cosa que realizan con el mayor esmero y disciplina.
No obstante, Jesús se cuida muy bien de advertir a sus seguidores sobre falsas expectativas o propuestas religiosas respecto a esta práctica. De allí que en Mateo 6:16-18, Él dice: Cuando ayunéis, (No dice “si llegáis a ayunar”, dice “cuando ayunéis”, dando por descontado que lo harán), no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostr5o, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Asimismo, en Lucas 18:12 se relata la anécdota entre un fariseo y un publicano, y una de las excusas argumentales de ese fariseo para demostrar a los hombres y a Dios que él era mejor que ese publicano, fue decir que ayunaba dos veces por semana y daba los diezmos de todo lo que ganaba.
Yo me pregunto si habrá alguna diferencia entre este antiguo fariseo y otros no tan antiguos que hoy por hoy pululan por los templos cristianos poniendo sus “sacrificios” delante de las narices de los que ellos consideran como publicanos modernos y, a escondidas, viviendo vidas que de ninguna manera podrían justificarse con miles de ayunos y millones de dólares en diezmos y ofrendas.
Las características del ayuno varían entre las denominaciones y credos autotitulados como cristianos. El catolicismo romano, por ejemplo, distingue entre el “ayuno” (Que involucra tres comidas diarias, en las que sólo una puede incluir carnes rojas), y “abstinencia”, que es la que obliga no consumir ninguna clase de carne roja.
El período de ayuno más conocido y difundido entre ellos es el de la denominada cuaresma, el cual tiene unos cuarenta días de duración. En la actualidad, la iglesia católica prescribe como días de ayuno obligatorios el llamado miércoles de ceniza y el viernes santo, donde recomiendan el ayuno personal.
Ceca de la mitad de lo que se conoce como iglesia protestante, aunque carecen de la tradición del ayuno, lo practican con asiduidad y aplicación. Incluso, muchos de los cuales se cumplimentan con total abstinencia de alimentos hasta por veinticuatro horas con solamente ingestión de agua.
Vale consignar que el ayuno cristiano ha sido utilizado de diversas maneras a través de la historia. Esta enseñanza es tomada principalmente del ayuno realizado por Jesús durante sus cuarenta días en el desierto después de haber sido bautizado por Juan el Bautista.
En laiglesia primitivael ayuno era un periodo de recogimiento, normalmente constaba de dos días de ayuno semanales, ya que era costumbre de los judíos devotos ayunar esa cantidad de días, aunque para realizar una diferenciación observaban días distintos. Los judíos observaban el ayuno los lunes y jueves, mientras que los cristianos los miércoles y viernes.
Cabe aclarar que los cristianos primitivos no practicaron el ayuno como requisito religioso, pero sí ayunaban en ocasiones especiales. Por ejemplo, cuando se apartó a Bernabé y Pablo para la obra misionera en Asia Menor, hubo ayuno y oración.
También se ofrecieron oraciones “con ayunos” cuando se nombraron cargos de responsabilidad, según lo leemos en Hechos 13 y 14. Por consiguiente, los cristianos primitivos no estaban bajo el mandato de ayunar, pero tampoco se les prohibía hacerlo.
(Romanos 14: 5) = Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.
(6) El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.
Durante los primeros años del siglo tercero, los que se preparaban para serbautizadosrealizaban un ayuno durante el viernes y el sábado, y su bautismo tenía lugar en la madrugada del domingo, de manera análoga a la resurrección de Jesús.
Con la declaración del cristianismo como religión oficial del estado por elConcilio de Nicea, el ayuno comenzó a declinar en fuerza, debido a que en la Europa Occidental no era bien visto el ayuno y la falta de sueño por el sólo hecho de castigar el cuerpo. Esto cambió durante lascruzadas, cuenta la historia quePedro Bartoloméindicó a los cruzados que ayunaran por cinco días, y después atacaran a sus enemigos.
El ayuno debe realizarse con el fin de buscar la presencia de Dios, alimentar el espíritu y así poder tener control sobre la naturaleza carnal. Así lo leemos en Gálatas 5: 16-17, donde dice: Digo, pues: andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
Existen diversos tipos de ayuno para los cristianos: Ayuno absoluto. Abstención total de alimentos, y líquidos, incluyendo el agua. Esto se realiza solo por un breve lapso. Ayuno normal. Abstinencia de alimentos, sin eliminar el agua, por un período limitado. Ayuno parcial. Consiste en una dieta limitada, donde se dejan fuera todo tipo de postres y frutas, carnes, vinos y "manjares", y se cambia por una dieta donde solo hay legumbres y verduras. Ejemplo de esto es Daniel 10:2-3.
Existen ayunos causados por la imposibilidad de conseguir alimento. A esta área pertenecerían los cuarenta días que pasó Moisés en Sinaí, el de Elías en su viaje a Horeb, el del propio Jesús cuando fue llevado al desierto para ser tentado y también algunos de Pablo.
Luego están los denominados ayunos por motivos religiosos. En este sentido se emplea el término para describir los períodos prescritos de abstención de alimentos. Es válido consignar que no se evidencia ninguna orden de ayunar en la ley mosaica; no aparece ni este verbo ni los términos ayuno o abstinencia en el Pentateuco.
En todo caso, si se buscan alusiones al ayuno, se tienen que deducir de expresiones como “afligiréis vuestras almas”, que leemos en los libros de Números lo Levítico. La primera mención de ayuno se encuentra en la época de los jueces, en un tiempo de gran aflicción nacional.
Los últimos libros del Antiguo Testamento, tales como los de Esdras, Nehemías, Ester, los salmos y Daniel, presentan numerosos ejemplos de ayunos no prescriptos. En otras ocasiones, se proclamaban ayunos en tiempos de calamidades, tal como se ve en relatos de Jeremías y Joel. El objeto de esta abstinencia era el de afligir el alma y dar más fuerza a la oración.
El ayuno público, significaba que el pueblo, que era consciente de un gran peso de culpa, se humillaba ante Dios y lo adoraba con esa actitud. El verdadero ayuno no se limitará nunca a una mera práctica externa, sino al abandono del mal y de los placeres prohibidos, que es el equivalente a crucificar la carne.
En la época de Zacarías se proclamaron ayunos den los meses cuarto, quinto, séptimo y décimo. Esto era para conmemorar el inicio del asedio de Jerusalén en el décimo mes; su caída al mes cuarto, la destrucción del templo en el mes quinto y el asesinato de Gedalías y de sus compañeros judíos en el mes séptimo.
Dice la Biblia que la profetisa Ana servía a Dios con oraciones y ayunos. Los fariseos mismos ayunaban dos veces a la semana. Cuando las personas religiosas y formalistas ayunaban, fingían ostensiblemente su tristeza. El Sermón del Monte ataca duramente esta práctica llena de hipocresía. Los discípulos de Juan el Bautista ayunaban; los del señor no lo hicieron durante su presencia personal en la tierra, pero sí después de su partida, bajo ciertas circunstancias.
El ayuno no es una imposición formal sobre el cristiano, pero sí que es recomendable su práctica en un espíritu de oración y de súplica. Es de temer que por cuanto muchos han abusado del ayuno en el pasado, haciéndolo una práctica obligatoria y externamente formal, los creyentes han descuidado la unión del ayuno con la oración. El espíritu del ayuno se halla en la propia negación, y surge de la profunda consciencia de necesidad y urgencia.
Muy bien; los cristianos de este siglo veintiuno, en la búsqueda fiel de las verdades genuinas del Señor por encima de las doctrinas que los hombres crearon en derredor para justificar sus ministerios, cuando hablamos de ayuno, antes de esbozar nuestras ideas, tesis, ponencias u opiniones, ineludiblemente visitamos el Libro de Isaías.
Este compendio, cuyo primer versículo designa a Isaías, hijo de Amoz, como su autor, contiene elementos que, pese a haber sido escrito hace miles de años, son perfectamente vigentes y visibles en el seno de la iglesia contemporánea. Y como podrás imaginarte, estoy hablando de la iglesia, no de Babilonia.
Y cuando se desea profundizar respecto a la práctica del ayuno, independientemente de que éste es bueno como quiera que lo mires y no es ni por asomo mi intención desalentarlo, deberemos recalar en este libro y más precisamente en su capítulo 58. Entero, con sus catorce versículos.
Quiero compartirlo y examinarlo contigo para aportar algo más respecto a una práctica que, aunque muy difundida y respetada, es desconocida en su esencia básica por muchísima gente. Y cuando hablo de “gente”, de hecho me estoy refiriendo a hermanos, a creyentes, a hijos de Dios por adopción, a la iglesia propiamente dicha.
(Isaías 58: 1) = Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.
Este es el texto que históricamente hemos leído, aprendido y enseñado en nuestras escuelas o seminarios bíblicos. Normalmente, a los profesores sin luz espiritual les seduce irse a recalar en la historia antigua y ahí es donde lo instalan a todo el contexto y texto de este capítulo, sin darse cuenta que el Espíritu santo hace ya un buen rato que lo trasladó a este tiempo, con esta óptica y con nuestros entendimientos actuales.
Es un mensaje dirigido al predicador del siglo veintiuno. Y le dice que clame en voz en cuello y no se detenga por ninguna razón. Clamar a voz en cuello no es susurrar ni comentar como yo lo estoy haciendo ahora, es gritar fuerte, aullar, desgañitarse para ser oído. Y no detenerse por ninguna causa, ni siquiera cuando la iglesia estructural te amenaza, te presiona, te injuria y te tilda de blasfemo, hereje, insujeto y otras bellezas por el estilo.
Te dice que alces tu voz como trompeta. Pero no es una comparación abstracta, la Biblia Textual dice como una trompeta, lo que queda reducido a ti mismo, sin injerencias extrañas. Y luego dice que anuncies al pueblo su rebelión. Aquí también la Textual difiere en el término y lo planta mucho más claro: dice denuncia en lugar de anuncia. La diferencia es notoria. Anunciar es comunicar, denunciar es confrontar. Tú eliges.
Finalmente, nos dice que lo que debemos denunciar es la rebelión del pueblo y el pecado de la casa de Jacob, que hoy es la iglesia. Pero, si tú recuerdas una enseñanza que he dado aquí mismo, no es lo mismo pecado que pecados, y no parecería necesario denunciar que la iglesia tiene pecado, así, sin ese al final, porque eso es algo que por naturaleza todos tenemos desde nuestro nacimiento en Adán.
Bien; aquí está la perla. La versión Textual no dice pecado, dice pecados. Y esto sí es coherente y vigente. ¿O no hay monumentales cantidades de pecados en tu iglesia, en la de tu amigo y en casi todas las que conoces? Mensaje actual. Porque si la iglesia tuviera solamente el pecado heredado, necesitaría la liberación por Cristo. Pero si lo que tiene es pecados, entonces lo que necesita es perdón. Está poco menos que en el inicio del camino. Y sin caminar, aún.
(2) Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.
Atención con esto porque es muy importante. Esta iglesia, que según Dios anda en pecados, lo busca cada día. Y muy probablemente, en su ceguera espiritual lo esté buscando con sinceridad y transparencia. Ya lo sabes. Se puede estar transparentemente y sinceramente equivocado.
También quieren saber los caminos de Dios, probablemente para elaborar sus mensajes y enseñanzas. Y dice que se comportan como personas que se sienten limpias delante de Dios y no lo están. Incluso cometen el tremendo error de pedirle justicia a Dios, cuando ignoran que si Él los escucha y la ejerce, los primeros en caer serán ellos mismos. Porque la justicia de Dios no incluye esa omisión o “vista gorda” que hacemos los hombres.
(3) ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores.
Una vez más deberemos acudir a la versión Textual para aclarar algunos conceptos que no se muestran claros en la tradicional. Ahí la pregunta, es: ¿Para qué ayunar; si no haces caso? ¿Afligir nuestra alma, si no te enteras? Es decir que ese pueblo ayunaba esperando que Dios se moviera a su favor por ello, pero no encontraba eco ni respuesta. Lo que sigue es la respuesta de Dios.
Pero he aquí, el día del ayuno buscáis vuestro interés, y apremiáis todos vuestros trabajos. Está muy claro. Dios no te pide ni te exige que ayunes, pero si lo haces, será conforme a lo que Él más adelante va a describir como condición extrema, nunca `pensando en tu propio beneficio, y mucho menos acompañándolo con activismo religioso suponiendo que eso agradará a Dios y lo moverá a tu favor.
Es, -fíjate-, la misma queja que reproduce el profeta Malaquías, en el tercer capítulo de su libro y en el verso 14, cuando dice: habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos? Hoy, todavía hay gente que con las distancias culturales y cronológicas del caso, se pregunta lo mismo: ¿De qué sirve que me porte bien y vaya a la iglesia?
(4) He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.
¿Me estará queriendo decir que hay gente que ayuna para fortalecerse en debates y contiendas? ¿Espirituales, teológicas o de política religiosa? Porque si fuera lo primero, aunque no es lo adecuado y dios así lo señala, al menos podría comprenderse. Pero si se trata de lo segundo o tercero…
Advertencia clara: si alguno de los que me están escuchando o leyendo, por una de esas grandes casualidades, estuviera ayunando por motivos como los expuestos u otros similares, ya oyeron la voz del Señor, no la mía: suspendan eso, o lo que sea que estén pidiendo, jamás será escuchado en lo alto.
(5) ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?
Así como desde lo literal en este texto se acusa a Israel de otra rebelión y de haber corrompido el culto divino, particularmente en la práctica del ayuno, así también hoy la demanda es la misma. He sabido de ayunos colectivos a favor del cumplimiento de ciertos negocios no del todo claro que realizan algunas congregaciones. ¿Podríamos llamar a eso ayuno y día agradable a Jehová? Dios les responderá, por ejemplo, a través de Zacarías.
(Zacarías 7: 5) = Habla a todo el pueblo del país, y a los sacerdotes, diciendo: cuando ayunasteis y orasteis en el quinto y en el séptimo mes de estos setenta años, ¿Habéis ayunado para mí? (Esto demuestra dos cosas: que Dios sabe para quién tú ayunas cuando ayunas, y que, efectivamente, existe una clase de ayuno que honra a Dios)
Dios formula una pregunta en un tiempo y para una cultura y cierto tipo de gente, pero: ¿No crees que podría preguntar exactamente lo mismo, en este tiempo, con diferencias culturales y geográficas, pero similares pretensiones cargadas de religiosidad y con cero fidelidad? Creo que es lo que dice en el verso siguiente.
(Verso 6) = ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
Vamos primeramente a lo histórico, a lo literal, geográfico y nacional que hallamos en los comentarios. El Señor esclarece el verdadero significado del ayuno para Israel, que debe cesar de oprimir al pobre y observar el día de reposo, rindiéndole gozoso un culto puro. Recién entonces el Señor podrá dar luz, salvación, justicia y total restauración.
No sé a ti, pero a mí esta explicación o interpretación teológica tradicional, clásica y convencional enseñada en todas las escuelas bíblicas y seminarios, jamás llegó a convencerme plenamente. Es decir: no se trata que no me convencía la historia relatada así, no me convencía que eso fuera únicamente para Israel y por las causas que se explican. El Espíritu Santo me ha confirmado que sí, que efectivamente era como yo pensaba, y que esas palabras de Dios encajan perfectamente hoy en nuestros hombres eclesiásticos y supuestamente fieles.
Acompáñame a verlo desde lo espiritual. Dice Dios que el ayuno que Él ha escogido es, en primer término, desatar las ligaduras de impiedad. Una ligadura es una atadura que ciñe o sujeta, un impedimento moral u obligación que dificulta la ejecución de alguna cosa. ¿Y la impiedad?
La impiedad son una y al mismo tiempo varias cosas. Es lo opuesto a la piedad, que es la reverencia a Dios, la llamada espiritualidad. Es una actitud rebelde que se opone a la sujeción y al conocimiento de Dios de una manera consciente, en contra de lo que se le debe como Creador, Sustentador y Salvador. La impiedad surge necesariamente de la soberbia.
De allí que los impíos, mayoritariamente manifiestan: deshonestidad, crueldad, falsedad, opresión, persecución a los piadosos y terquedad en sus creencias. ¿Dónde podemos encontrar esto, hoy? En ciertos templos de ciertas congregaciones auto denominadas como cristianas.
¿Y quiénes serían los impiadosos? Acorde con el poder que muestran poseer, sus líderes, indudablemente. Salir de esa esclavitud humana barnizada bíblicamente como sujeción, es algo que Dios llama desatarse de ligaduras de impiedad y conforma una de las áreas que Él determina y considera como ayuno.
Luego dice, como segundo factor básico, soltar las cargas de opresión. Una carga es una cosa que pesa sobre otra. Algo que se transporta no siempre voluntariamente. Una obligación que conlleva una actividad o situación. Un efecto que provoca en las personas hechos o situaciones que cansan, desgastan o hacen sufrir.
Ahora bien: todo esto que has leído y que debemos soltar conforme a lo que Dios nos recomienda, tiene que ver con opresión. Opresión, linealmente, es: hacer presión, someter a una persona o a un grupo privándolo de sus libertades o por medio de la fuerza y la violencia. Producir algo una sensación de angustia.
Pregunto a ver si recuerdas estas enseñanzas: ¿Quién es el responsable de las mayores opresiones en los hombres? El enemigo, acertaste. ¿Satanás? Satanás y todos sus demonios. Pero también sus personeros humanos, aquellos que le sirven y operan en su favor. Por ejemplo, los impiadosos que leímos anteriormente. ¿Recuerdas donde terminamos? No te espantes, es una realidad y muchos ya saben que es así. Liberarse de ello es parte del ayuno escogido por Dios.
En tercer lugar, nos encontramos con dejar libres a los quebrantados. Si partimos desde la base que un quebrantado es alguien que ha quedado debilitado en sus fuerzas naturales por algo o alguien, el círculo comienza a cerrarse en torno a lo que hemos venido hablando. Un quebrantado, (Y no por el Espíritu Santo, que es absolutamente otra cosa), solamente puede ser libre cuando dejar de sujetarse a aquello que lo quebranta. Examina lo anterior y entenderás.
Finalmente, nos dice que debemos romper con todo yugo. ¿Recuerdas lo que era un yugo? Era una pieza de madera que se ajustaba, por su parte interior, generalmente curvada, a la cabeza o a la nuca de una pareja de bueyes para uncirlos a un carruaje o a un arado. En hebreo y griego, el término “yugo” designaba con frecuencia a un par de animales así unidos, algo que el idioma español clásico determinaría posteriormente como “yuntas”.
Se emplea esta palabra como símbolo de servidumbre y esclavitud, y también de la pesada servidumbre de hallarse bajo la ley. El Señor Jesús invita al creyente a tomar sobre sí Su yugo, y a aprender de Él; esto es, a abandonar su propia voluntad, a someterse a la voluntad de Dios, contentándose con un puesto de humildad; así será cómo hallará descanso para su alma. Su yugo es fácil, y Su carga ligera.
Por todo esto, es muy sencillo determinar que cuando aquí se está hablando de romper los yugos, no se está refiriendo precisamente al yugo de Jesús, sino al humano. ¿Y cuál es el más visible de los yugos humanos? Muy simple: la religiosidad, el ritualismo: Babilonia.
Eso es lo que Dios recomienda romper en cualquiera de sus expresiones, como parte esencial del ayuno que Él escoge para el hombre. Aquí concluye esa primera parte, referida a lo que luego dará en expresar como “huir de Babilonia”. Y hablo de mentalidad, no de sitios geográficos o materiales. Después pasa al plano personal.
(7) ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
En la celebración del sábado se hacía una bendición al partir el pan. Esto era a lo que Jesús se refirió cuando dijo que se debía hacer eso en memoria de él, pues él era y es el pan de vida. Esta es la bendición del pan y el vino hecha en la celebración del séptimo día y no la santa cena celebrada por tradición cristiana el domingo, que es notoriamente una herencia de la iglesia romana, denominada eucaristía. En la cena de la Pascua se partía el pan al igual que los sábados por lo tanto el memorial no es solo para la cena de la Pascua como algunos mesiánicos creen.
Sin embargo, esto evidencia además un fuerte contenido de índole espiritual que va mucho más allá y muy por encima de lo literal e histórico. ¿Tú recibes algo que estimas como palabra Rema, fresca, genuina y ungida en este sitio? ¿Te sirve para alimentarte espiritualmente? Entonces compártela ya mismo con todos aquellos que aún no han accedido a ello y se mantienen sufriendo tremendo hambre espiritual en las miles y miles de babilonias supuestamente cristianas.
No tengas ninguna clase de temor. Ya lo he dicho muchas veces, pero habré de reiterarlo, al menos en lo que a este ministerio concierne. No existe tal cosa como un derecho de autor para cristianos escritores o predicadores. El único autor de todo esto es el Espíritu Santo, y si tú aceptas, crees y pones por obra en tu vida lo que aquí lees o escuchas, tú puedes ya mismo repetirlo textualmente porque a mí no me robarás absolutamente nada.
Lo mismo es para los llamados pobres y errantes, que no son sino aquellos creyentes que andan caminando por la vida de un templo al otro buscando lo que en ninguno de ellos hallará. Dice que lo albergues en tu casa, que no es precisamente esa de material y concreto en la que habitas, sino en tu casa espiritual, que tiene que ver más con tu unción.
La desnudez, mientras tanto, tiene que ver preponderantemente con indefensión y vulnerabilidad. Es a lo que están expuestos miles y miles de cristianos que, por ignorar o haber recibido falsa enseñanza respecto a los podres demoníacos, caminan desnudos y desarmados cuando todos sabemos que existe una tremenda armadura espiritual y armas de grueso calibre que nos permiten ganar las batallas cotidianas.
No esconderse de nuestros hermanos, no tiene que ver con esa hermandad a veces sólo declamada que los cristianos inventamos e impusimos en nuestras congregaciones, sino que literalmente y de acuerdo con otras versiones bíblicas, tiene más que ver con hermanos de sangre, consanguíneos y connacionales. O sea que yo puedo actuar ministerialmente correctamente, pero estoy obligado por demanda divina a darles prioridad a mis paisanos argentinos, ya que es en esta tierra donde mi Señor dispuso que yo naciera. Si cada uno cumple con eso, todas las tierras de todas las patrias estarán cubiertas.
(8) Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
No pierdas de vista el sentido y origen de este texto. El que está hablando es Dios y se está dirigiendo al hombre haciéndole saber cuál es el ayuno agradable a Él. Es la única mención por parte de Dios relacionada con el ayuno, por lo que se estima que verdaderamente estas son las bases que Él coloca al respecto, no otras inventadas quizás con buena voluntad por los hombres, conforme a sus propias sabidurías.
Dice que si andamos en esto que previamente ha mencionado, nos nacerá la luz de la revelación y a partir de ella es que caminaremos sobre seguro. En dirección a nuestra salvación en primer término, y en ingreso al Reino de modo subsiguiente. Llevaremos nuestra justicia manifestada a la vista y la gloria de Dios cubrirá nuestra retaguardia.
¿Sabes por qué es nuestra retaguardia? Porque es la única zona de nuestro ser que la armadura de Efesios 6 no cubre. Porque como toda armadura de guerra, está hecha para soldadosque caminan enmedio de un ejército compacto y unido. Y por la retaguardia sólo podría atacarte alguien de tu mismo ejército, no un enemigo externo. Pero como ya hay experiencia con Israel, que jamás perdió una guerra con enemigos externos, entonces Dios mismo se ofrece para proteger la zona que, por confianza, tú deberás dejar expuesta. Tú haz lo tuyo, que Dios hará su parte, no lo dudes.
(9) Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás y dirá él: heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; (10) y si dieres tu pan al hambriento, y saciares su alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.
Fíjate que no dice simplemente que cuando invoques a Dios éste te responderá. Dice que “entonces”, cuando lo hagas, dando a entender que solamente si cumples los pasos anteriores es que sucederá esto último. Importante siempre tener en cuenta el contexto entero y no parcial.
Y luego dice que eso será si quitares el yugo. Tú sabes lo que es un yugo, un elemento que se te coloca en contra de tu voluntad y que te lleva u obliga a hacer lo que no siempre deseas hacer. ¿Tienes algo así hoy en tu vida? Y no me refiero solamente a tu vida social, esto incluye a tu vida eclesiástica. ¿Lo tienes? Sácalo.
¿Es que me he vuelto un resentido y pretendo hallarle a todo un contenido relacionado con Babilonia? En absoluto. Fíjate. Luego dice que conjuntamente con ese yugo, deberás desprenderte también del dedo amenazador. ¿Recuerdas que alguna vez alguien te haya apuntado con un dedo amenazador? ¿Recuerdas en qué lugar sucedió eso? Y concluye señalando que ese yugo y ese dedo vienen acompañados de un hablar vanidades. ¿Recuerdas haber oído hablar vanidades en algún lugar? Allí es, no busques más.
La segunda parte del texto habla de darle tu pan al hambriento. Y a partir de esto se han formado monumentales doctrinas basadas en las obras de bien y en los movimientos sociales. Que quizás no sean malos en sí mismos, pero que en modo alguno representa lo que aquí se te está diciendo.
Porque de lo que aquí se habla es del pan como alimento espiritual, y del hambriento como de alguien que busca palabra genuina y no la encuentra. De otro modo jamás te diría que así saciarás un alma afligida y alguien saldrá de la tiniebla a la luz.
(11) Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.
El agua es un símbolo de limpieza espiritual, pero nunca puede regenerar por sí sola. Los hebreos la usaban en las abluciones, que eran bastante frecuentes. La secta de Qumram practicaba estas abluciones varias veces al día, ciñéndose estrictamente a las prescripciones del ritual de la ley de Moisés.
Juan el Bautista, tomando esta base como punto de partida, practicó el bautismo para perdón de pecados, precursor del bautismo cristiano, que dicho sea de paso, es bautismo de creyentes y que sigue a la fe, porque el agua no puede lavar los pecados si no hay arrepentimiento previo.
Por lo tanto, lo que aquí se te está diciendo es que, cuando Jehová es tu pastor, (En el mejor de los casos utilizando a, pero de ninguna manera reemplazado por), esa limpieza llegará inexorablemente a tu vida y no desaparecerá jamás.
Eso es lo que fortifica tu fe y expande tu alma llevándote a encarar las empresas más riesgosas o trabajosas en la seguridad de que, pase lo que pase, Dios siempre estará a tu lado. Ningún hombre, aun siendo depositario de una fuerte unción pastoral, podrá hacerlo de manera continuada por siempre, sólo Dios.
(12) Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
Dicen los comentaristas tradicionales que cuando dice “los tuyos” se refiere a Israel. De acuerdo. Puedo aceptarlo, pero: ¿Para qué Dios es haría escribir esta promesa tan específica y de poca utilidad para el mundo gentil? Salvo, claro está, que no fuera para Israel sino para todos los creyentes. Y que las ruinas antiguas representaran a la doctrina de los apóstoles, sobre la cual se nos manda a edificar nuestra fe. Sólo con eso podríamos construir cimientos básicos para todas las generaciones.
Y sólo por ello podríamos ser llamados reparadores de portillos, esto es: de aberturas o paso de una muralla, pared o tapia, de un postigo o puerta pequeña en otra mayor o del camino estrecho (¿Te resulta familiar?) entre dos alturas.
Y también restaurador de calzadas, que es un camino empedrado y ancho. También se usa para denominar sobre todo las grandes vías construidas por los romanos y una parte de la calle comprendida entre dos aceras.
(13) Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, (14) entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.
Es notorio que todo el texto de Isaías 58, a pesar de ser tomado como base de la opinión de Dios sobre el ayuno, enfatiza el lugar del arrepentimiento en la restauración, un asunto del que en algún momento hablaré y ampliaré más.
Creo que las tradiciones todavía pesan en demasía en contra de la propia palabra, pero tampoco entiendo que debamos convertirnos en acérrimos fundamentalistas dispuestos a caerle ferozmente encima a los que no la cumplan textualmente.
Sigamos ayunando como hemos acostumbrado a hacerlo desde que nos convertimos. Dios apreciará eso y fortificará nuestro espíritu sensibilizado por la carencia de alimento sólido. Pero no perdamos de vista que el verdadero ayuno que Dios ha escogido para nosotros, es el que acabas de leer y examinar conjuntamente conmigo.
Y no es una novedad. Dios está haciendo ingresar gente a su Reino, y en su Reino, no hay lugar para hipócritas, religiosos, simuladores ni ritualistas. Aunque si su corazón está alineado con el corazón de Dios, tal como alguna vez sucedió con David, entonces deberemos incluirlos.