Las parábolas tienen, en el ministerio de Jesús, una intensa participación. Era como si Él necesitara hablarles así para que solamente pudieran aprovechar sus enseñanzas aquellos que tenían oídos espirituales aptos para oír. En la siguiente, hay mucho para extraer, aprender y consolidar en el nivel de mandamiento.
Si haces un simple ejercicio de memoria, quizás encuentres no menos de diez mensajes, sermones o predicaciones que han tenido como base esta parábola. Y en cada una de ellas, la interpretación el sedimento y el mensaje han sido distintos.
¿Es malo esto? No. En absoluto. Todo lo contrario. No se trata de enseñar que la Biblia puede ser interpretar de cien modos diferentes, se trata de que todos los cristianos sepan que, tal como es el título de la versión popular de la Biblia: Dios Habla Hoy. Y lo que dice, tiene que ver con el Hoy, por lo tanto, es totalmente diferente a lo de ayer, aunque la Palabra en sí no haya cambiado.
(Mateo 25: 1)= Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.
(2) Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.
(3) Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; (4) mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.
Observe que la sabiduría de estas cinco vírgenes consistió en haber guardado una reserva de aceite en sus vasijas, además del que ya habían echado en las lámparas. Así se prepararon para alguna inesperada demora del futuro esposo.
Veamos: ¿Con qué se compara al aceite en toda la Biblia? Con la unción. ¿Qué significa, entonces, esto, hasta aquí? Que con la unción que has recibido hoy y has cargado en tu lámpara para que alumbre, no alcanzará. Deberás tener una reserva porque puede haber alguna demora y no puedes quedarte a oscuras, que es lo que en muchos sitios estamos viendo hoy.
(5) Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.
La comparación o el simbolismo entre Cristo y el esposo ya no nos asombra porque lo hemos estudiado de muchas maneras. La tardanza, en todo caso, tiene que ver con lo mismo que una gran parte de la iglesia siente hoy con respecto a su Segunda Venida.
(6) Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!
(7) Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.
¿Qué quiere decir con que arreglaron sus lámparas? La palabra en los originales, es el vocablo griego KOSMEO, y podemos compararla con nuestra más conocida y cotidiana: Cosmético. ¿Cuál será, entonces, el significado de Cosmético?
Implica indudablemente: Embellecer, arreglar, decorar, hermosear, adornar, poner en orden. Aquí hay la visión de un avivamiento antes de la Segunda Venida de Cristo. Y esto es importante, porque no son pocos los que suponen que esa Venida se producirá en el marco de una iglesia en la cual no estará pasando nada.
(8) Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.
(9) Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotros y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.
La falta de benevolencia de las cinco vírgenes sabias es un ingrediente notable de esta parábola y no hay que buscarle ningún significado alegórico. ¿Qué hubiera hecho usted en lugar de ellas? ¿Se habría despojado de su propia aceite para dárselas a las imprudentes? ¿Eso sería un acto de generosidad “cristiana”? ¿Se da cuenta las exageraciones y errores que hemos cometido?
La otra cosa que se nos muestra aquí, tiene que ver con la unción. ¿No conoce usted gente que todos los meses concurre a alguna iglesia ungida, buscando que el pastor o alguno de sus ayudantes de ese sitio, ore por ellos imponiéndole sus manos, procurando de ese modo recibir unción?
Yo puedo, como maestro del Señor, estar en un lugar y transferir la gracia magisterial que me ha sido dada, porque eso no me pertenece y Dios se lo da a quien quiere. Lo que no puedo hacer es transferir la unción que haya en mí, porque por ella yo he pagado un precio, y usted tendrá que pagar el suyo si la desea. Que quede claro: no existen hombres “dadores” de unción.
(10) Pero mientras ellas iban a comprar (Hoy, todavía hay quienes creen que la unción puede “comprarse” en algún sitio), vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.
(11) Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!
(12) Mas él respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.
(13) Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
El mensaje es claro: ¡Demasiado tarde! La cuestión central de la parábola, está aquí. En vista del retraso de la Segunda Venida, debemos estar preparados porque, – dice -, no sabemos ni el día ni la hora. Quedó dicho: podría ser en la hora veinticinco del octavo día de una semana.
A lo largo de la historia, algunos creyentes han tratado equivocadamente de determinar cuando el Señor volverá, y la ignorancia de estos intentos necios a menudo les ha llevado a señalar, con una actitud presuntuosa, el tiempo de la venida de Jesús.
Aquí Jesús declara explícitamente que nadie, sino el Padre, sabe del tiempo de su venida. Algunos han interpretado la expresión “el día ni la hora” como que podemos descubrir ese mes o el año, pero eso es incorrecto. No podemos de ninguna manera aseverar como irresponsablemente se lo ha hecho, que eso ocurrirá en un año o fecha en particular.
De esto se trata, entonces, a la hora de evaluar circunstancias y de establecer mandamientos concretos y definidos. Quizás algunos e parecen a otros, pero este tiene una importancia singular. Es el Mandamiento Nº 82: A los que no están esperando, no los conoceré.
(Mateo 25: 14)= Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
(15) A uno le dio cinco talentos (Moneda de considerable valor en ese tiempo), y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
(16) Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
(17) Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
(18) Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
(19) Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
(20) Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
(21) Y su señor le dijo: bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
(22) Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste: aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
(23) Su señor le dijo: bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
(24) Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; (25) por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
(26) Respondiendo su señor, le dijo: siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
(27) Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
(28) Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
(29) Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado.
(30) Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
La recompensa que se traduce en mayores responsabilidades (Simbolizados por los dos primeros siervos), contrasta con el castigo impuesto al siervo pasivo y negligente. Mientras se acerca el día de rendir cuentas, se requiere un fiel desempeño de nuestras responsabilidades.
Esto no debe llevarnos a la conclusión de que se pierde toda justificación, sino como un ejemplo de la pérdida del derecho a la recompensa por un servicio dedicado al reino, de la pérdida del gozo, con lloro y crujir de dientes, como un reflejo de la oportunidad perdida.
Este es un texto que, en primera instancia, no es comprendido fielmente por mucha gente. Gente fiel y sincera, pero sin la menor idea de lo que es negociar con los valores del Reino de Dios. No hay problemas en ser conservador o progresista; hay problemas con ser negativo.
Cuando dice que al que tiene le será dado y tendrá más, esta última expresión, en los originales, es la palabra PERISEO. Su traducción implica: Tener en abundancia, en exceso, mucho más, superior. El término muestra la generosidad de la Gracia de Dios.
Eso asegura que el fiel uso de nuestros talentos y dones nos está preparando para nuestro propio progreso. De allí que en la consideración de todos estos pormenores, nos arroja la conclusión de lo que es el Mandamiento Nº 83: Al que tiene le será dado y al que no tiene, lo que tiene le será quitado.
(Mateo 25: 31)= Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos sus santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria.
Sabemos cuales son los santos de Dios (Querubines, serafines, hombres altos, alados), pero no tenemos muy claro cuales son los ángeles de Jesucristo, mucho más si son llamados “santos”, calificativo que Dios le da a la santidad humana. ¿Son los mismos o son sus mensajeros fieles?
(32) Y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
Está hablando de una instancia de juicio. Porque, en contra de lo que muchos creen, juicio no es aniquilar a alguien, sino la expresión concreta y práctica de separar, apartar lo verdadero de lo falso. Cuando hay un juicio civil o penal, lo que se trata de establecer es quien dice la verdad y quien miente; separar lo verdadero de lo falso.
Hay dos textos en el libro de Ezequiel que tienen que ver con esta expresión. El primero está en el capítulo 34 y verso 17, donde leemos: …Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos…
El otro texto se encuentra en el mismo libro y capítulo, tres versos más adelante, en el 20, donde se lee: …Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca…
(33) Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
(34) Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde al fundación del mundo.
¿Qué es eso del reino preparado desde la fundación del mundo? Hay otros textos que encaran el mismo tema desde otras perspectivas. 1 Corintios 6:9 dice: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones.
Otro sector de 1 Corintios, en el capítulo 15 y verso 50 señala: Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. Gálatas 5:21: …envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Y dos textos finales en el libro del Apocalipsis. El primero, en 13:8 que dice: Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Y el 17:8 que agrega: La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.
(35) Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; (36) estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.
Este texto nos plantea otras dudas que, en casos, ha hecho errar el blanco a algunos. ¿Cuándo tuvo hambre Jesús y nosotros le ayudamos? Es obvio: no está hablando de Él mismo, sino de muchos que tienen carne y sangre como Él.
Un texto en el libro del profeta Isaías 58:7 dice al respecto: ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
Otro pasaje, pero en este caso en el libro de Ezequiel 18:7 añade: …ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido…
Santiago 1:27 agrega algo en el Nuevo Testamento: La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Hebreos 13:2 concluye señalando: No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
(37) Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
(38) ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo y te cubrimos?
(39) ¿O cuando te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
(40) Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis.
(41) Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
(42) Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; (43) fui forastero y no me recogísteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.
(44) Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
(45) Entonces le responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí me lo hicisteis.
(46) E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
El retorno del Señor trae consigo un juicio que dividirá a la gente. El juicio se basará en los principios morales que definen el carácter, y el carácter se revela por sus frutos, o por la falta de ellos. La evidencia externa demuestra la rectitud y justicia internas. Las buenas obras no producen un buen carácter, sino al contrario. Un buen carácter produce buenas obras.
Por lo tanto, este es el Mandamiento Nº 84: Todo lo que le hagan a mis hermanos más humildes, a mí me lo hacen.