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Catacumbas Espirituales Siglo XXI

Si yo hoy te digo que Dios les dio a los hombres dominio sobre la tierra, y que por esa causa estableció una teocracia como forma ideal de gobierno, seguramente tu mente va a volar hacia regiones gobernadas por el Islam, y grande será tu duda respecto a mi discurso. Se supone que vivimos en regiones democráticas y, hablar de teocracia, es como mirar la hora en un reloj que atrasa, y mucho. Sin embargo, si me acompañas a revisar algo relacionado con el origen del mundo, tal vez podamos encontrar algo diferente.

(Génesis 1: 26) = Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen (Eso habla de Jesús, única imagen humana de Dios), conforme a nuestra semejanza; (Aquí nos encontramos con el Espíritu, ya que la única semejanza que podemos tener con Dios es esa: un Espíritu. Dios ES Espíritu.) y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. (Señorío: número uno, en los peces, la fauna marina. Número dos, en las aves, fauna aérea. Número tres, en las bestias, fauna terrestre. Número cuatro, en toda la tierra, el planeta como tal y, número cinco, sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra. Pregunta: Los animales que se arrastran, ¿No considerados como bestias? ¿Por qué separarlos? A menos que no sean animales, sino símbolos. Escucha: tú señoreas sobre todo eso, incluido esos símbolos onda infierno.)

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (No me gusta ser ni homofóbico, ni vetusto, ni discriminador ni segregacionista. Pero, ¡Qué raro! ¿Cómo un dios Todopoderoso creó solamente varón y hembra, y se guardó de crear algo intermedio, como varones sintiendo como hembras o viceversa. ¿Será que se olvidó Dios de hacerlo?)

(28) Y los bendigo Dios, (Al varón y a la hembra creada, se entiende), y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar (Otra vez), en las aves de los cielos, (Igual), y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (Aquí aunó a bestias, al planeta en sí mismo y a las serpientes que reptan)

(29) Y dijo Dios: he aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. (Aquí Dios establece la manutención del hombre sobre la creación. Le otorga autoridad y dominio, así como los elementos a los que podrá echar mano a la hora de alimentarse. Vegetales. El paso al hombre carnívoro vendría por necesidad más adelante)

Es decir que al determinar todas estas cosas, en ese origen, en ese principio, Dios establece lo que hoy llamaríamos un gobierno teocrático. De hecho, en una teocracia la guía de Dios tendría que ser administrada por un representante, ¿No es así? Obvio, Dios le confió este cargo a Adán, el primer hombre, quien debería haber desarrollado esas directivas en el territorio del Reino universal puesto a su disposición.

Un poco después, y tal como se puede leer en el relato de Génesis capítulo 13 y versos del 1 al 13, Satanás induce a Adán y a Eva a unirse a él en una revuelta en contra de Dios. Esto tuvo consecuencias muy graves y serias, como que la humanidad fue echada de la presencia de Dios por esta causa, y entonces la teocracia como forma de gobierno, desapareció de la tierra.

Y no sólo esto, sino que además, a través del pecado de Adán, que fue lisa y llano de desobediencia, nada que ver con manzanitas de dibujos animados o historietas infantiles, Satanás pudo usurpar a Dios en el gobierno del sistema mundial y, desde entonces, él y sus demonios están dominándolo. Los diversos factores que cualquiera de nosotros puede observar, revelan esta trágica transición.

Habrás podido observar a lo largo de tu vida en el evangelio, la llamativa negación para con la revelación divina que existe, no ya en el mundo secular, donde de alguna manera sería lógico que así fuera, sino dentro mismo de las estructuras eclesiásticas cristianas. Esto no es nuevo ni mucho menos. Satanás tenía autoridad para ofrecer la guía del sistema mundial a quien quiera que lo hubiera querido. Incluido el propio Jesús, gracias a la autoridad delegada por Adán conforme a lo que vemos en la siguiente escritura:

(Lucas 4: 5) = Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.

(6) Y le dijo el diablo: a ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.

Por esta razón, conforme lo vemos en Juan  14:30, Jesús definió a Satanás como “príncipe” de este mundo. Esta calificación implicaba, directamente, reconocer que esa entidad era la que gobernaba el mundo en ese momento. Y en este también. No por nada, el propio Juan en su primera carta y en 5:19, dice que todo el mundo está bajo su poder y Santiago, en 4:4 de su carta, consigna que la amistad con el mundo es enemistad con Dios.

Consecuentemente, el dominio de Satanás en el sistema ha sido un dominio invisible y de carácter espiritual que ha condicionado la manera de pensar y las variadas filosofías existentes, que deben estudiarse casi obligadamente como sello de un status indispensable para incorporarse al mercado laboral o tener presencia en el marco social en el que se incursione.

Las Escrituras revelan que en el futuro Satanás intentará transformar ese dominio invisible y espiritual en un reino realmente visible y permanente en el mundo. Para alcanzar ese objetivo, Satanás tiene que inducir a los hombres, a unirse bajo un único gobierno mundial. Además esto, tiene que hacer que el mundo acepte ser gobernado por un único hombre, al que le confiarán poderes ilimitados y que hará declaraciones grandiosas de sí mismo. ¿Alguien puede dudar que eso no se ha puesto en marcha ya?

Es obvio que, a través del énfasis dado por el humanismo secular respecto al renacimiento y la Iluminación, Satanás ha minado la fe bíblica en muchos aspectos del Protestantismo, en el Catolicismo Romano y en la Ortodoxia. Como resultado, en el final del siglo diecinueve y en los inicios del siglo veinte, se comenzó a decirle al mundo que ninguna revelación divina de la verdad fue dada a la humanidad. De hecho, gran parte de esa humanidad no creyente de nada, aceptó esa “verdad”. Sin embargo, lo más triste y lamentable que vimos, es que también lo aceptó una parte no pequeña de lo que llamamos La Iglesia.

Sin embargo, el único camino que conduce a la existencia de Dios, a su naturaleza, a sus pensamientos, a sus acciones, a su relación con el universo y los hombres, puede ser encontrada sólo a través de la revelación divina de la verdad. Entonces, la negación de esta revelación ha llevado a muchas personas del siglo veinte, a concluir que el Dios personal, soberano y creador realmente descripto en la Biblia no existe, o, si existe, es irrelevante para el mundo y para la humanidad. ¡Dime si no ha tenido éxito la instalación de ese pensamiento por parte de los personeros intelectuales del infierno!

Esta negación de la revelación divina ha producido algunos cambios radicales para la sociedad y para el mundo. Antes de todo, ha traído muchos hombres a la desesperación, de hecho Dios creó a los hombres con la necesidad de tener una relación con él, como causa última de la propia existencia. La conclusión según la cual Dios no existe o es irrelevante ha creado un vacío espiritual en las personas. Este vacío conduce a las personas a la desesperación porque realmente ataca al sentido y a la esencia misma de la vida. Para llenar este vacío y llevar a las personas bajo su influencia, Satanás ofrece sus encantos, el espiritismo, el satanismo, otras formas de ocultismo, la astrología, el misticismo oriental, los conceptos de la Nueva Era, las drogas, algunas formas de música y otras herramientas demoníacas.

La misma negación de la que hablaba antes, se reitera en cuanto los valores morales. La negación de la revelación divina de la verdad ha producido como consecuencia la negación de los valores morales. El razonamiento usado es sobre esto: si los valores morales no hubieran sido revelados por Dios, que otorgó a los hombres una responsabilidad individual por sus acciones, esto significaría que la tradición moral ha sido desarrollada por la misma humanidad y no por Dios.

Claro que, si esto fuese verdad, entonces la humanidad tendría el derecho de rechazarlo, cambiarlo o ignorar esa ética creada por la misma humanidad. Siguiendo este errado razonamiento, la sociedad ha experimentado una increíble fractura en el campo de la moralidad. La idea de que solo las relaciones heterosexuales entre los esposos sea moral, es cada vez más rechazada. Varios movimientos están trabajando para redefinir el concepto histórico de matrimonio y están intentando obligar a la sociedad a aceptar esta redefinición, abolir el castigo grave para los asesinos, redefinir a la familia y proteger la propagación de la pornografía. Con todo el dolor del alma debemos reconocer que no lo están logrando.

La matanza de seres humanos todavía no nacidos o parcialmente nacidos, ya se ha legalizado. Otros sostienen que no hay aspectos morales involucrados con el suicidio mismo, la clonación humana y la destrucción de embriones humanos que se encuentran en la búsqueda de células staminali, o células madre. Se perdonan los robos y los fraudes. Esta fractura moral amenaza a las auténticas bases de la sociedad.

La negación de la revelación divina de la verdad, ha llevado a la conclusión de que no hay ninguna verdad objetiva para ligar a todos los hombres. Cada individuo puede así determinar su propia verdad. Entones, lo que es verdad para algunos, no lo es para otros, así que la verdad se ha vuelto subjetiva y relativa. Este punto de vista ha hecho que no haya modelos objetivos para evaluar si algo es correcto o malo, por consiguiente nadie puede decir legítimamente si algo es correcto o incorrecto. Según este razonamiento, nunca nadie podría decir a alguien que su estilo de vida es equivocado, aun cuando esto pudiera causarle una muerte prematura. Nadie tendría nunca en la vida que decirle a las personas jóvenes abstenerse del sexo antes del matrimonio. Nadie tendría el derecho de imponer el concepto de correcto o incorrecto a los otros.

Esta negación de la verdad objetiva y modelos objetivos respecto de lo correcto o incorrecto se ha propagado en todos los ambientes, (Las escuelas, las universidades, Internet y otros medios de comunicación, algunas formas musicales y otros tipos de entretenimiento). Algunas escuelas y algunas universidades han adoptado algunos sistemas para impedir alguna expresión respecto de la objetividad de lo que es correcto y lo que es incorrecto. Esta previsión ha motivado a algunos estudiantes, a atacar a sus propios padres por haberlos castigado cuando algo que se había hecho fue considerado malo por sus padres.

Esto, fíjate, ha provocado un nuevo movimiento que ha obligado a la sociedad a aceptar un nuevo concepto de la tolerancia. La visión histórica de la tolerancia enseñaba que las personas con diversas costumbres diferentes y opiniones podrían vivir juntos, pacíficamente. Los individuos tenían el derecho de creer en lo que ellos quisieran, de no compartir la misma opinión de otros y de expresar abiertamente su propia creencia; y no había el derecho de amenazar y aterrorizar a quienes no pensaran como ellos.

Pero ahora el concepto de tolerancia se ha redefinido. El nuevo concepto dice que expresar abiertamente que la opinión o la práctica efectuada por cierto grupo de personas es equivocada, es considerado como un crimen serio de castigar legalmente. Diversos grupos poderosos han hecho presión en el congreso americano, por ejemplo, para dar nacimiento a una ley federal “anti-odio”. Desde el momento en que existe una ley contra el que amenaza, aterroriza, ataca físicamente a personas que tienen opiniones diferentes, es obvio que el propósito de esta ley es de privar la libertad de creencia y expresión. Una ley como esta transformaría a cualquier nación organizada, en un estado de policía comparable a lo que sucedió durante la inquisición o el tan odiado comunismo.

Una vez que se ha convencido el mundo, de que no existe ninguna verdad objetiva para establecer qué es correcto y qué es incorrecto, significa que todas las religiones, los dioses, las diferentes clases de fe, deben ser consideradas absolutamente iguales; además, los esfuerzos por convertir a las personas de una religión a otra, deben ser detenidas y la afirmación de que existe un solo Dios, una verdadera religión y un solo camino que conduce al cielo, se ve como una forma de fanatismo. El pluralismo religioso se ha vuelto el orden del día.

¿Si no hay un modelo para determinar el bien y el mal, entonces sobre qué bases una sociedad puede concluir que el homicidio es un crimen, incluyendo a doctores que cometen los abortos o los homicidios en masa efectuados en las escuelas y en otros lugares públicos? ¿Tal vez, algunos de estos actos violentos no sean nada más que el resultado de esa falta de modelos objetivos, por lo que también el homicidio puede ser considerado justo? Lo que se pregunta, es: ¿Como el Congreso americano puede considerar esta propuesta “anti-odio”, considerando que los promotores son los primeros en decir abiertamente que ellos quieren esta ley para combatir la opinión de otros grupos de quienes ellos piensan están equivocados?

La negación de la revelación divina de la verdad ha producido la convicción creciente de que el propósito de la humanidad es el de la unidad. El Humanista declara: Nosotros encontramos insuficiente las pruebas de la existencia de lo sobrenatural; es sin embargo considerar irrelevante y sin importancia en lo que respecta a la supervivencia y al mejoramiento de la raza humana. En cuanto que todo comienza desde los hombres y no de Dios, de la naturaleza y no de la divinidad.

Además agrega: “No podemos encontrar ninguna voluntad o providencia divino para la especie humana…Nosotros somos responsables para lo que somos y resultamos. Ninguna divinidad puede salvarnos, nosotros solos tenemos que salvarnos.”

A la luz del pensamiento de que la salvación, la destrucción, sólo depende de la misma humanidad, la Declaración dice:

Nosotros deploramos las divisiones de los pueblos en grupos nacionalistas. Nosotros hemos alcanzado un punto en la historia humana en que la solución mejor, es superar los límites nacionales para establecer la creación de una comunidad mundial en la que todos los sectores de la familia humana puedan participar. Por esta razón nosotros intentamos conseguir un desarrollo del sistema legal y un nuevo orden mundial basado en un gobierno federal transnacional.

Y finalmente nos dice: La alianza que liga a todas las personas es la alianza más importante que podemos conseguir, supera la precaria fidelidad de la iglesia, del estado, de los partidos, de las clases sociales, de las razas y nos permite tener una visión más amplia de las potencialidades humanas. El objetivo es hacer que cada persona, cualquiera sea su condición, tanto ideal como práctica, sea parte de la comunidad mundial.

La existencia de instituciones internacionales como la Corte Mundial y las Naciones unieron los medios velocísimos de transporte y comunicación, la avanzada internacionalización de la economía ha creado condiciones para la formación de una comunidad mundial unificada. El aumento tremendo de la violencia, incluido la amenaza terrorista, podrían empujar a nuestra civilización a desear tener un único gobierno mundial para garantizar su supervivencia.

La negación de la revelación divina de la verdad ha creado una tendencia a deificar al hombre. Un señor llamado Thomas J.J. Altizer, que fue un teólogo protestante de los años sesenta, autor de la obra “Dios ha Muerto”, declaró que desde que la humanidad ha negado la existencia de un Dios personal, la humanidad tiene que alcanzar un grado de trascendencia, de manera que pueda llevarlo a ser un “hombre-divinidad”. Otro estudioso e investigador Católico Romano, dijo que el dios que debe ser exaltado es el que surgirá de la evolución de la raza humana.

A través de estos cambios consecuentes a la negación de la revelación divina, Satanás está seduciendo el mundo para que realice la unificación de los hombres bajo un único gobierno mundial y admita su conductor, el anticristo quien tendrá la suma de los poderes y se auto proclamará dios.

Ahora bien; fuera de todas estas elucubraciones que a algunos les parecerán muy atinadas y precisas, además de proféticas, y a otros seguramente una sarta de tonterías a las que no se les debería prestar la menor ni mínima atención, yo quiero que reflexiones un momento, examines tus alrededores inmediatos, vivas donde vivas, y me digas si no estás viendo algo más o menos parecido a lo que aquí se ha expuesto. Y te lo digo porque el trabajo que estuve compartiendo tiene bases conformadas en el año 1970. Obviamente, cuando sus autores, que lamentablemente se han perdido en el anonimato del olvido, lo expusieron a sus cercanos, fueron tomados por locos o, lo peor, por herejes. Sin embargo, ya ha sido dicho que hoy, un hereje, muy probablemente sea alguien que ha resuelto creer la palabra tal cual nos la dieron y no como la han tamizado las distintas corrientes religiosas.

Ya no le basta al hombre con tener un trabajo, recibir un salario y luego salir a disfrutarlo lo mejor que pueda, El terrorismo, los vaivenes de las economías y las inestabilidades de las monedas, hacen que ese hombre se sienta definitivamente inseguro. Y un hombre inseguro, de inmediato pasa a tener miedo. ¿Y sabes qué? Se ve mucho en los niños: la suma de inseguridad más miedo, generalmente produce agresividad. Los psicopedagogos aseguran que, niño agresivo, seguramente es niño inseguro y con muchos miedos. Ahora sal a la calle y observa: ¿Es tu sociedad, donde quiera que vivas, la misma llena de paz y alegría de años atrás? Gloria a Dios si así fuera. La mía, en Argentina, está a un clic de ponerte morado un ojo de un puñetazo por la causa más insignificante. Eso se llama violencia, eso se llama agresividad, y la agresividad es el producto… ¿De qué cosa?

Solución política, potable y a considerar a la vista, gobierno único. Es una verdad a gritos que los líderes de las más importantes naciones del planeta, están trabajando en unidad para arribar a ese objetivo. ¿Será el único? No, porque detrás de una política única, global, universal y obligatoria, vendrá un sistema económico también unitario, donde se enriquecerán los que deban enriquecerse, irán tirando como puedan los de las franjas intermedias, y serán irremediablemente pobres de toda pobreza aquellos que están destinados a ser pobres de toda pobreza. Nuevo orden mundial con franjas sociales pre-establecidas. Disciplinadas y ordenadas para que ninguna le complique la existencia a la otra. Que es una manera de decir, porque si los que sobreviven son siempre los mismos, implícita o explícitamente le están complicando la vida a los que no sobrevivirán.

Y como si eso no fuera suficiente, que no lo es, aparecerá otro concepto básico para la unidad global de ese nuevo orden establecido para el bien general, la paz entre los hombres y el aprovechamiento de los recursos del planeta: una sola religión. De este modo, se terminarán con las luchas doctrinales, los proselitismos a ultranza y los fanatismos ingobernables. La gran pregunta que los cristianos se hacen, es: ¿Puede ser posible eso? Si alcanzas a ver, hoy, prestigiosos líderes de sectores denominados como protestantes, reuniéndose con católicos romanos, judíos, ortodoxos y hasta ciertas alas del islam, el hinduismo y el budismo, debo decirte que sí, que puede ser. ¿Ecumenismo? Sería una falta de respeto decir que de eso se trata, pero también sería una ingenuidad mayúscula si lo descartamos. La única duda visible, es: ¿Qué bases doctrinales tendría esa religión única y quién sería su líder reconocido y avalado por todos?

Claro, y aquí es donde aparece la supuesta ideología de la iglesia. ¿Es que la iglesia tiene una ideología? Para mí, no. Para mí todo comienza y termina en Jesucristo. Él es mi única ideología y todo lo que sé y me falta saber de él, mi guía y mi objetivo. Pero lo que el mundo conoce como la Iglesia, sí tiene una ideología. Que nace de una postura lógica y obvia. La iglesia cristiana jamás podría ser de izquierda. Porque si los símbolos de la izquierda son el ateísmo, las leyes pro-abortos y la aceptación y legislación para la unión legal entre homosexuales, es más que evidente que quien quería que haya leído la palabra de Dios, no puede enrolarse allí. Entonces, por lógica decantación, la iglesia cristiana es de derecha. ¿Y siéndolo, avalará la pobreza de sistemas económicos preparados para enriquecer a los más poderosos y seguir empobreciendo a los más pobres? ¿Justificará el parecer antes que ser que marcan los lineamientos de las hipocresías diplomáticas? Claro, entonces nos queda el centrismo. Pregunto: ¿Existe tal cosa como un centrismo ideológico? No. Como tampoco existen, para la iglesia, los lugares neutros o grises. El que con Él no recoge, desparrama, ¿Recuerdas?

Conclusión: la iglesia no tiene ideología política porque las ideologías políticas han surgido, la mayor parte de ellas, se elucubraciones planificadas por jesuitas, masones y mentes de esos niveles. La idea central en algunos casos, plantar antagonismos con la finalidad de favorecer a sectores con el enfrentamiento de otros. Lo hemos visto a lo largo de la historia del mundo. Todavía lo vemos hoy, en algunos sitios estratégicos del planeta. La iglesia está puesta en la tierra por el Señor para bendecir y ser gobierno espiritual de todas las naciones. Pero las naciones tienen que venir a ella, ya que ella no sabe, no puede ni quiere ir a las naciones. Está encerrada en sí misma gozándose de servicios y cultos. La iglesia sin mancha ni arruga y más que vencedora, será aquella que aproveche una verdad dicha por la izquierda, en cuanto a que la religión es el opio de los pueblos. La religión quizás lo sea, sin dudas, pero no la convicción ni mucho menos la fe legítima y sin estructuras a las cuales proteger, defender o sostener.

Por eso estamos enseñando lo que estamos enseñando. Por eso la existencia de este ministerio y de tantos otros en la misma sintonía que seguramente muchos de ustedes conocerán y visitarán. Porque debemos preparar al pueblo de Dios a tener un encuentro personal con Jesucristo, una comunión personal íntima con el Padre y una serie de conocimientos que habrán se servir, llegado el momento, para poder orar, adorar, servir y predicar al único Dios Todopoderoso creador del universo que conocemos por la Biblia, aunque los hombres no nos permitan reunirnos en otros lugares que no sean los autorizados por la única religión legitimada y considerada como verdadera. Una invisible pero cierta catacumba espiritual del siglo veintiuno.

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noviembre 13, 2018 Néstor Martínez