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Voces de Trompetas Altas

(Génesis 1: 1) = En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

(3) Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

A veces leemos la Biblia con la mentalidad de este siglo veintiuno en el cual estamos viviendo, con lo que hoy pensamos, con las palabras que hoy tenemos. Sin embargo, para poder entender cabalmente esto que en apariencia resulta tan simple, y tantas veces hemos leído y escuchado leer sin que nos produzca ningún sentir distinto, deberemos verlo como lo que fue: algo que se escribió desde el cielo, no desde esta tierra. Estas son palabras expresadas y escritas desde una perspectiva celestial, no terrenal. Todos sabemos o discernimos que Dios está trayendo una luz diferente, una luz que integra de alguna manera lo que para muchos, entre los que me incluyo es, indudablemente, un cambio de ciclos.

Y hasta donde yo sé, y no porque sepa mucho, sino porque lo he leído igual que tú, para que se produzcan cambios de ciclos, Dios necesita profetas. Los cambios no vienen a través de ninguno de los cuatro ministerios restantes; no los producen ni traen pastores, evangelistas, apóstoles o maestros. Los cambios vienen cuando Dios anuncia un toque de trompeta, cuando Dios anuncia algo desde los cielos. Y los que oyen todo eso, hoy, todavía son los profetas. Todo cambio viene por los profetas. Y es muy importante que entendamos esto, y que los profetas estén alineados a lo que yo llamaría como entendimiento celestial.

Fíjate lo que Dios dice en este comienzo, en este inicio de todo. Dice que la tierra estaba desordenada y vacía, y que las tinieblas estaban sobre la faz del abismo. Y habrás notado que dice “faz del abismo”. y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. En dos ocasiones vemos escrita aquí la palabra “faz”. Y no está hablando de lo mismo. Se interpreta que cuando dice “abismo”, lo que está diciendo es “aguas”. Porque hay muchos abismos. Dice Apocalipsis que Satanás es echado a un abismo de fuego, no de aguas. Hay abismos, también, que son pozos profundos. Lo que quiero decir es que no todos los abismos son de aguas.

Entonces, aquí está hablando de dos cosas. De la faz del abismo y de la faz de las aguas. Y Dios va a reordenar todas las cosas y va a re-crear la tierra y va a establecer los cielos. Porque dice que el Espíritu se movía sobre la faz de las aguas, no sobre la faz del abismo. Antes que el mundo fuese, Dios creó su trono, Dios creó los ángeles y les dio una alternativa, que era Las Tinieblas. Y les dijo que del lado de las tinieblas no se podían meter, que del lado de Él tenían la luz, pero que del otro lado no debían meterse. Tú sabes que los ángeles también tienen libre albedrío. Los ángeles no son autómatas, eso está muy claro en cuanta situación participan, ellos tienen libertad para decidir. De hecho, la tercera parte de ellos decidió seguir a Luzbel. Doscientos ángeles decidieron abandonar sus moradas en los cielos y venir a juntarse con mujeres de la tierra. Eso te deja más que en claro que los ángeles tienen voluntad. Y que cuando ocupan un cuerpo, no son asexuales.

Y si Dios ha puesto libre albedrío en gran parte de su Creación, es más que obvio que también tendrá que haber puesto una opción. Porque si no hay opciones, no hay libre albedrío, hay obligación de una sola cosa. Entonces, cuando Él pone esta opción, Satanás se fascina con eso y le pide que se le muestre esos tesoros que, -asegura- hay en las tinieblas. Y es tanta su fascinación e intriga que termina por caer. Entonces, antes que el mundo fuese, cuando todavía la tierra estaba desordenada y vacía, y no dice en ninguna parte que era plana ni redonda, sólo dice que era una masa desordenada. Una masa sin forma. Por consiguiente, lo que no tiene forma no puede ser ni plano ni redondo, chau hipótesis fantasiosas e imaginativas, pero no bíblicas.

Sin embargo si era vacía, tenía un hueco tenía un abismo. Entonces Jesús, que es el Agua de Vida, deja su trono y viene sobre las tinieblas, sobre esa masa caótica que era la tierra, y viene y se posa sobre la tierra. Y el Espíritu de Dios se posa sobre estas aguas, que en realidad es o son Jesús. Las aguas de Génesis 1:2, son Jesús. Es Jesús inmolándose, dejando su trono, para venir a abrazar todo ese caos tenebroso que era la tierra, y absorberlo en sí mismo, para que de este caos tenebroso pudiese, él mismo, crear para sí mismo una Creación maravillosa. Y esto, de alguna manera es una analogía de lo que vino, en su carne, a hacer Jesús en la tierra, donde abrazó hacia sí mismo todo el mal, todo el pecado, y lo absorbió para darnos la salvación.

Entonces, la lectura espiritual del tema es que, cuando las aguas se extendieron sobre la faz del abismo, esas aguas eran Jesús. Y cuando Dios dijo: Sea la Luz, lo que hizo fue proyectar su propia imagen, Dios ES luz. Y la imagen de Dios, todo lo que es Dios, la multiforme de todo lo que Él es, resplandeció sobre estas aguas, para que todo lo creado tuviese la sustancia y la forma de Dios. Y dice Proverbios que antes que el polvo primigenio fuese formado, ahí estaba la Sabiduría. Y es cuando Él abraza toda esa cosa deforme que era la tierra, que construye ese polvo primigenio del cual fuimos nosotros formados, para que todo en la tierra tenga el ADN de Dios.

Todo lo creado tiene el ADN de Dios. Las montañas, los mares, los animales, todo tiene su ADN. Por eso Dios no va a destruir la tierra, como a muchos todavía les gusta andar enseñando y lo hacen bajo el rótulo de evangelio, que significa justamente Buenas Nuevas. ¿Será una buena nueva que Dios destruya hoy lo que Él mismo creó ayer? Cuando dice Sea la Luz, su imagen se refleja en todo lo que está siendo creado, y todo tiene su imagen.                                                                              .

 (4) Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.

En principio, algo que ya te he enseñado. Lo primero que produce la llegada de la luz, es Separación. Y repito, a esto hay que leerlo con mentalidad-cielo, de ninguna manera en base al significado costumbrista de las palabras en este siglo presente.

(5) Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

Y te digo que lo pensemos con mentalidad cielo, porque de otro modo, cuando leemos esto, de inmediato vamos a pensar en un día como son hoy los nuestros, de veinticuatro horas. Pero aquí está diciendo Dios, que esta luz que era Jesús, separó las tinieblas, y concluye diciendo el verso que fue la tarde y la mañana un día. No dice un día y la noche, dice la tarde y la mañana. Yo creo que primero está hablando de conceptos espirituales, el día y la noche. ¿Por qué creo esto? Porque la Palabra dice que nosotros somos hijos del Día. No andamos como los de la noche, nosotros somos del día. El día es, de alguna manera, la atmósfera de la verdad. Es la atmósfera del Reino de Dios. Las tinieblas son la atmósfera de la mentira, es la atmósfera del caos, es la atmósfera donde mora el temor a la muerte. En suma, mora todo lo que el diablo nos quiere hacer creer que es verdad, (Y muchos lo creen) cuando en realidad es mentira.

Y dice que fue la tarde y la mañana un día, porque el principio, la tierra, sea cual fuera la forma que tuviese, no tenía noche. Era solamente la tarde y la mañana, porque como Jesús, que es luz, abrazaba toda la creación y la cubría, la creación nunca veía noche. De hecho, tienes que tener muy en claro que, todos estos principios que encontramos en el Génesis, que es EL principio, constituyen pautas espirituales directamente gloriosas. Y fíjate como lo señala después de terminada la creación, y presta atención a un detalle que no siempre hemos visto, y que si hemos visto, como normalmente hacemos con lo que no entendemos demasiado, lo pasamos de largo y hasta la vista.

(Génesis 2: 1) = Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. (¿Notas que dice aquí que en ese momento, una vez acabados de crear los cielos y la tierra, también lo fue todo el ejército de ellos? Entonces claro, la gran pregunta que nos surge, es: ¿Dónde fue creado todo el ejército de ellos?)

(Génesis 1: 6) = Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.

Esta palabra que aquí leemos como expansión en español, no es la correcta. Aquí, dicen los que han estudiado esto a full, que la palabra correcta es raquia. Y raquia significa Un Firmamento. Un firmamento que Dios va a hacer y que es donde van a estar los ángeles y los ejércitos de Dios. Entonces, después que separa la luz de las tinieblas, va a crear un raquia, que está adentro de todo lo que es el cielo. El cielo donde Dios mora, es la palabra shamain. Todo el cielo, los cielos de los cielos, es el shamain. El lugar donde habitan las huestes de Dios, donde habita el gobierno de Dios, es la raquia de Dios.

Es decir que, entonces, no sería incorrecto, de acuerdo con los textos originales, decir que Dios creó un firmamento en medio de las aguas, para que las separe. Esta raquia, va a separar lo que serían las aguas de arriba con las aguas de abajo. Y si lees atentamente tu Biblia, vas a ver que no estoy inventando ninguna peli de ciencia-ficción, sino solamente respetando lo escrito. ¿Y por qué haría Dios, eso? Lo más notorio, es que no podría haber creación, mientras las aguas estén revueltas, como estaban. Esta re-fundación que Dios está haciendo en toda la tierra, ahora, entonces, tiene como razón el darle al hombre el dominio de todas las cosas. Jesús vino a la tierra, para darnos el dominio de todas las cosas.

Una de las mentiras más aberrantes que existen en el siglo veintiuno, es que el Reino de Dios no está en medio de nosotros, y que tenemos que esperar por un Reino futuro que va a venir en Jerusalén. O esa nube que tantos dibujantes han plasmado donde iremos a tocar una especie de arpa, o lira o vaya uno a saber qué instrumento tendrá preparado ese Reino de cartón para poner en las manos de ese hombrecito serio de camisón blanco con cara de yo no fui que seríamos cada uno de nosotros. Y digo que es una mentira aberrante porque, lejos de tener humor, le quita a la iglesia el poder de tener el Reino, porque Jesús cuando estuvo aquí, dijo que venía  traer el Reino de su Padre.

Cuando le preguntaron cuando vendría su Reino, él no dijo que vendría dentro de miles de años en Jerusalén. De haber sido así, lo hubiera dicho. Pero no, él dijo: no dirán helo allí, ni helo aquí, y a eso lo dijo para los de Jerusalén. Él les estaba diciendo que no fueran a decir que vendría a Jerusalén. ¡Y eso fue, exactamente, lo que muchos, pero muchísimos han enseñado y siguen enseñando! Y si esto te mata alguna vaca sagrada, discúlpame, pero es probable que tú, al igual que mucha gente más, tengas tus ojos en la tierra en lugar de tenerlos en el cielo. Pero, si de verdad estás muerto con Cristo Jesús, tendrás que poner tus ojos en las cosas celestiales, donde Él está sentado en su trono junto al trono del Padre. Entonces, Jesús venía a restaurar el Reino que se había perdido. Dios le había dado dominio y autoridad al hombre por sobre todas las cosas, y esto fue lo que se perdió.

Y esto es lo que Jesús vino otra vez a traernos. El Reino, la verdad. La luz es la verdad. La verdad es Jesús, Jesús es el Reino. El Reino no es un lugar, el Reino está en medio de vosotros, porque Jesús está en medio de vosotros. En Él están todas las cosas y todas las cosas por Él subsisten. Todo fue creado para Él, por Él y por medio de Él, y todo está sustentado por Él. Él es el Reino. Cuando Jesús viene con todo su Reino a habitar dentro de ti, viene con toda su gloria habida y por haber. El problema de seguir esperando el Reino en el futuro, es que vives con un Jesús sin gloria. Entonces, tienes que estar orando para que baje la gloria. Porque la gloria de tu Jesús, no es suficiente. Y esta es una mentira del averno. Porque Cristo en toda su gloria vino a habitarte, esta es la verdad. Y esta es la verdad que cambia vidas, cuando vives la verdad de Jesucristo en toda su gloria.

Si no vas a seguir pensando que estás lleno o llena de demonios que te atormentan. ¿Cuántos demonios atormentaban a Jesús? La iglesia tiene que volver a la verdad. Yo creo que perdimos el por qué, la razón, el motivo por el cual vinimos a Jesús. Perdimos ese encuentro glorioso, hoy la iglesia está más enfocada en el anticristo que en Cristo, y nos han llenado de una enorme cantidad de fábulas y ahora es como que no saben para dónde ir. No saben para donde buscar porque perdieron la brújula, y la brújula es la verdad, y la verdad es el Reino de Dios, y el Reino es Cristo. Y ahora lo diré una vez más, tal como Él lo dijo durante todo su ministerio: El Reino de Dios está entre vosotros. La hora viene cuando ya no adorarán ni en este monte ni en Jerusalén. Porque el Padre está buscando adoradores en espíritu y en verdad. Si el Reino fuera a venir a Jerusalén, jamás habría dicho eso. Y eso no significa que yo ni ninguno de nosotros tenga algo en contra de Jerusalén. Lo que sí digo, porque es verdad y no porque tenga algo en contra del pueblo judío, es que Jerusalén iba a dejar de ser el centro de todo lo espiritual, porque Dios iba a crearse una nueva Jerusalén, está escrito así.

Porque dice Gálatas que los que son del Espíritu, la nueva Jerusalén es su madre. Dice que somos hijos de la nueva Jerusalén. Y los hijos de la Jerusalén de la tierra, no heredarán junto con los de la libre. Si tú tienes tu foco en la Nueva Jerusalén, la de arriba, heredarás la tierra. Si tú tienes tu foco en la Jerusalén terrenal, no heredarás nada. Porque los de la tierra no heredarán junto con los de la libre. Y eso es palabra, no discurso humano. Así que si no estás de acuerdo con esto, discútelo con los que escribieron nuestras Biblias, no con los que la están leyendo. Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. No permitas que los demonios jueguen un partido de futbol en tu mente, si Jesucristo hizo todas estas cosas para traerte nuevamente al Edén.

Los que siguen aferrados a este pedazo de tierra en la que habitan, están viviendo en base a la tierra que tienen por dentro. Polvo de la tierra es carne. Alimento de serpientes llamadas demonios. También está escrito. No hay herencia alguna en la mentira. Recuerda cuando Jesús les dice a los fariseos: Vosotros sois de vuestro padre el diablo porque habláis mentiras. Y ahí se ofendieron los fariseos y le dijeron: ¡Nosotros somos de Dios! ¡Y tenemos por padre a Abraham! Estaban absolutamente convencidos que eran de Dios y que tenían por padre a Abraham. Y el Hijo del Dios viviente les dijo que no, que desde su perspectiva divina ellos eran hijos del diablo; porque hablaban mentira. Por eso es que tengo que aborrecer la mentira. Tengo que aborrecer la mentira como la aborreció Jesucristo. Y hay que discernir muy rápido, porque cuando una mentira se queda en tu vida durante demasiado tiempo, se convierte en fortaleza. Y esa fortaleza parece que es verdadera, pero en realidad es mentirosa. ¡La iglesia está llena de fábulas y mentiras! ¡¡Discierne!!

¿Sabes qué ha pasado aunque nos cueste reconocerlo? Que parecería que en muchos lugares ha dejado de ser importante lo que dijo Jesús. ¿Quieren señal? Dijo Jesús. No tendrán otra señal que la que vivió Jonás. Tres días. Pero la tradición dice casi con valor bíblico que hay que conmemorar Viernes Santo y luego celebrar Domingo de Resurrección, cuando el domingo, lo sabemos muy bien, jamás tuvo nada que ver con los judíos. La palabra dice tres días y tres noches, pero las religiones en su conjunto celebran viernes, sábado y domingo, que en realidad son dos noches. ¡Es que lo importante no es eso, sino que Jesús murió y resucitó! Claro, pero ahí está la gran mentira del diablo. No es importante lo que Jesús dijo, lo importante es lo que nosotros celebramos como iglesia. Aunque te parezca una tontería, con ese simple acto, se sembró en nosotros una semilla que nos muestra que no es importante lo que Jesús dijo, sino lo que nosotros interpretamos que Jesús dijo. Porque en suma, siempre es más importante la tradición y lo que nosotros celebramos.

Y a esa semilla, nos la tragamos todos. Y una vez que esa semilla entró dentro de ti, te puede meter cualquier cuento adentro, porque no es importante lo que Jesús dijo, sino lo que nosotros, la gran iglesia, hemos decidido celebrar. Esto es diabólico, no lo dudes. ¡Sí es importante lo que Jesús dijo! Y prueba confrontar todo lo que Jesús dijo, con la gran corriente de mentira que anda por el mundo y también adentro de mucha iglesia. Hemos ido perdiendo la esencia de lo que era Dios. Y separó Dios la luz de las tinieblas, y puso esta raquia, y separó las aguas de arriba de las aguas de abajo. Y eso es lo que hoy está haciendo Dios, está separando las aguas de arriba de las aguas de abajo. Y dicen aquellos que han recibido revelación al respecto, que estas aguas son pueblos. Lo extraen del texto que dice que la ramera está sentada sobre muchas aguas, y estas aguas son pueblos, dice allí. Es decir que hay aguas de ramera, que es una personalidad que se mete en lo que sea y con lo que sea, mientras que las aguas de arriba, son santas. Las aguas de arriba son los santos verdaderos. Los que se separan de las aguas de abajo. Hoy hay una gran revolución de aguas. Hay una enorme confusión en las naciones. Porque la iglesia no sabe ni para dónde ir.

Entonces, lo mejor que pueden pensar es que este mundo se termine, que me lleve Dios y listo, porque aquí todo está caótico y yo que soy un pobrecito no puedo hacer nada. ¿Ves? ¡Esa es otra mentira del infierno! ¿Así que eres un pobrecito que no puedes hacer nada? Dios te llamó, y ahora te dice que deben separarse las aguas de arriba de las aguas de abajo. Eres alguien que fue escogido por Dios, no eres poca cosa. Y fuiste escogido antes que el mundo fuese, ¿Puedes entender eso? Dice Juan en el capítulo 8: A los que él antes escogió, a estos también predestinó para que fuesen santos, conforme a la imagen de Cristo el primogénito de los hermanos, y a los que él predestinó, a estos también justificó, y a los que él justificó, a estos también glorificó. Así que si piensas que eres un pobrecito que no puede hacer nada, vuelve a la Escritura, porque Dios te dice que Él te glorificó antes que el mundo fuese, para que fueses luz en medio de las tinieblas, para que separases la luz de las tinieblas, para que tu voz fuese oída como la voz de la trompeta del Altísimo.

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febrero 25, 2022 Néstor Martínez