Estudios » Crecimiento

¿Qué Posibilidades Tengo?

(Hebreos 5: 5) = Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy.

(6) Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Recuerda que en él tenemos nuestro vivir, nuestra existencia, de manera que si el orden de la existencia de la nueva criatura, y acuérdate que no son muchas criatura, sino una nueva criatura, es un nuevo hombre, ¿Cuántos nuevos hombres hay en la tierra? Hay dos hombres; el primer hombre, Adán, el segundo hombre, Cristo. El primero, de la tierra; el segundo, del cielo. Hay dos hombres en la tierra, multimiebros hombres. O todos viven en Cristo, o todos mueren en Adán. Babilonia es el lugar en donde la gente anda confundida entre los dos.

Entonces andan en la iglesia tratando de mejorar a Adán. Andan en la iglesia tratando de madurar al viejo hombre, a perfeccionarlo. Si eso fuera posible, entonces el sacrificio de Cristo sería nulo. O sea que nosotros no podemos mejorar. La Palabra nos dice que quién de nosotros, por mejor voluntad que tenga, podrá añadir a su estatura un codo. Nos está dando una analogía natural y práctica. La gente crece todos los días, pero no por nuestro esfuerzo. ¿Cuántos de nosotros hemos crecido porque no nos gustaba ser pequeños?

O sea que la preocupación de tener poca estatura, no te va a añadir estatura. Porque si fuera así, todos tendríamos la estatura que nos gustaría tener, y me temo que nos pareceríamos a robots automáticos parejos e igualitos. Lo mismo es en la madurez del creyente. Nos está diciendo que la preocupación por tratar de madurar, no te madura. Luego te dice que consideres los lirios, que no trabajan, que no hacen nada, y están revestidos de gloria. Y es importante, porque el estado final de la casa de Dios es revestida de gloria. Sin embargo, el lirio no hizo nada para obtenerla, es otra analogía.

Hay ciertas cosas que están hechas que tenemos que entender que son nuestras, y que sólo se manifiestan cuando podamos vernos como Dios dice que somos. Para poder actuar en cada ocasión como realmente somos, y no como algunas circunstancias lo dictan. Cambiado el sacerdocio tiene que haber un cambio de ley. La ley, tal como lo hemos aprendido, es un código de existencia, es un código de vida. LA ley no son diez mandamientos en un templo, la ley es lo que rige tu vida sobre la tierra.

Entonces, cuando el sacerdocio cambia, todo lo que rige a ese sacerdocio, cambia también. Y esta gente que vivía bajo este hombre, vivía bajo ciertas leyes terrenales, supuestamente nosotros, tenemos que vivir bajo otras. Hay gente cruzando el Jordán. Podríamos decir que el intento de Dios de crear un nuevo sacerdocio, es crear algo que somos, y no algo que hacemos.

La creación de Dios es construir un ser, no hacer que un ser haga algo. Ministerio son tus interacciones con la vida cotidiana. La palabra ministrar significa servir. Servimos a Dios con nuestra existencia en el medio ambiente. Cada cual según la capacidad que Dios le ha entregado. Todos somos ministros competentes del Nuevo Pacto, dice la Palabra.

No me refiero a una posición eclesiástica. Fíjate que Dios creó al hombre para que el hombre gobernara, siempre y cuando él fuese gobernado por Dios. Pero ese gobierno que el hombre iba a tener, no era una posición política, sino una naturaleza, donde el hombre tiene gobierno propio. Dios tiene un propósito que es muy sencillo. El propósito de Dios, es el destino del hombre. Y el destino es lo que llamamos “el fin”.

Y el fin, vendría siendo una calidad o una cualidad de existencia. O sea que nuestro propósito es el objetivo de Dios. Hay gente que se pasa toda su vida tratando de averiguar cuál será la voluntad de Dios para su vida. Qué o cuál será mi ministerio. Qué es lo que yo tengo que hacer para Dios. Vivir. Porque tu destino es tu propósito, y tu propósito es tu destino. Y eso va cambiando de persona en persona.

La iglesia, en su forma organizacional, hablando de estructuras eclesiásticas, en la mayor parte de su sentido, es ideal al hombre. Repito: iglesia, en el vocabulario de Dios, es una calidad de existencia. Iglesia, en el vocabulario del hombre, es una organización. Y la iglesia de Dios está dentro y fuera de la organización. No me refiero a una denominación, me refiero a la organización eclesiástica global. Es sólo un modelo que puede producir iglesias, o puede producir anticristo.

La iglesia no es la institución, la iglesia es aquel que está en Cristo, apropiando los principios del nuevo hombre. O sea que hay una iglesia dentro de una iglesia. Iglesia, la primera palabra, organización. Iglesia, la segunda, los que han sido llamados por Dios. El Reino de Dios es más grande que la iglesia. ¡Y gracias a Dios porque eso es así!

Entonces, el hombre crea una organización, para tratar de educar a la iglesia. Para intentar madurar a la iglesia. Pero sólo Dios se hace iglesia. Iglesia, eklessia, es un cuerpo, un organismo en la tierra, es el nuevo hombre. Iglesia, la organización, son varias que pretenden instruir al nuevo hombre. Dios hace pacto con hombres, no con naciones ni con organizaciones.

A través de toda la Biblia tú puedes notar que Dios hace pacto con un hombre, no con una nación o con algún credo. Con un hombre. No hace pactos con sistemas religiosos. Hace pacto con el nuevo hombre. Escúchame bien con el espíritu; la iglesia organizada es producto de la caída del hombre, porque en el comienzo, Dios y el hombre tenían una comunión inmediata y no necesitaban un mediador.

El hombre oía a Dios con claridad, no era raro para él oír a Dios. No hacía falta un profeta, ¿Me explico? No hacía falta venir un domingo a que alguien nos instruya. Tenían la ley porque el hombre cayó y, al caer, comienza a vivir de afuera hacia adentro, en lugar de recibir de adentro hacia afuera.

Entonces, como recibe de afuera hacia adentro, hay que proveerle algo de afuera. La ley. Mira; es así, es así y así. Contrólate por todo esto. El problema es que las vidas no fueron creadas para ser controladas por cajas. Sin embargo, sí hay ley. Porque no existe la libertad sin ley. La libertad es producida por el entendimiento de tus parámetros. Si no entiendes tus parámetros, no eres libre.

Tiene que haber algo que marca aquello que está bien y aquello que está mal, para entonces sentirte libre en tus acciones. Muy importante. Dios crea al hombre, pone gobierno en él. El hombre cae de ese gobierno en desobediencia. El hombre crea una institución para ser instruido desde afuera hacia adentro. El problema que tenemos hoy, casi seis mil años después, es que honramos más a la organización que al creador.

Fue la razón por la cual la primera casa fue destruida por la venida de Cristo. Entonces el hombre forma una religión para justificar su inhabilidad para tener esa comunión con Dios que debía tener. Se sentía que no podía complacer a Dios. Pero recuerda que quien cae mentalmente es el hombre. El hombre no cayó a ninguna parte. Dios andaba en el huerto, y el que se andaba escondiendo era el hombre.

Entonces, la caída causa que vivamos en sensualismo. Esta palabra no es tan fea como suena. Porque sensualismo o sensualidad, significa “vivir con los cinco sentidos”, nada que ver con el sexo, aunque claro está, lo incluya. Dios quiere lo contrario, que vivamos de adentro hacia afuera. Déjame recordarte la historia de la creación.

Anota los siguientes proverbios, sentencias, pensamientos clásicos. 1) El destino del hombre, es el propósito de Dios. 2) El diseño del hombre, es el intento de Dios. Lo que Él desea tener. 3) La habilidad del hombre, es lo que Dios demanda. Lo único que Dios demanda. 4) La naturaleza del hombre, es el requisito de Dios. Yo creo que estos cuatro pensamientos responden la pregunta sin respuesta en todo el planeta Tierra: ¿Qué hacemos aquí?

El destino, es la finalidad, el objetivo, es la meta que Dios tiene. El destino. De manera que el destino del hombre es la meta de Dios. Me da la sensación que nosotros, en la iglesia, lo hemos pensado al revés. Siempre vamos donde Dios y buscamos qué es lo que tenemos que hacer para cumplir destino, cuando el propósito de Dios es tu destino.

O sea que tú jamás vas a ser mejor que cuando tú seas tú mismo. Y lo que hemos hecho en los círculos eclesiásticos, es tratar de cambiar a la gente. Realzamos lo que tú eres. Cambiarte, sería ir en contra de la naturaleza. Si el propósito de Dios es el objetivo, entonces esta es la razón para la creación del hombre. El propósito precede a la creación, Dios tiene un objetivo, luego crea al hombre, pone ciertas habilidades en él, para luego Él mismo demandarle esas habilidades, para que entonces, cuando el hombre comience a migrar, hacia lo que inevitablemente va a llegar a ser, Dios consigue su objetivo.

Yo quiero ampliar mi voz a través de todo el mundo cibernético, ese es mi propósito. Luego, creo un micrófono como el que ahora estoy usando, y un equipo con el cual puedo grabar todo esto y archivarlo en mi PC. Eso es el hombre. Y, le doy una naturaleza apropiada para que amplíe la voz. Ese es el requisito. Luego le doy la habilidad, todas las conexiones, para que eso sea una realidad, luego lo enciendo y demando de él lo que sólo él puede hacer. De manera que, tu destino, siempre cumple mi propósito. Porque te creé a ti para que cumplas el propósito para el cual fuiste creado.

El propósito viene en dos dimensiones, está individual y está corporal. El propósito corporal se compone del cumplimiento de cada propósito individual. Por eso cuando renguea o trastabilla uno, renguean y trastabillan dos o tres. Por eso es que hablamos de relaciones, y de alianzas y de compromisos, y de unidad y de esas otras cosas que la organización sí nos ha podido enseñar.

Otra analogía. Tú eres una semilla, y la organización es un matero que produce la tierra y el abono y luego lo sembramos ahí. Y si tú no te rebelas, la semilla produce lo que la semilla es. Pero si la organización no está al servicio de eso, quema inexorablemente esa semilla y no habrá valido la pena organizarse para nada.

El intento del creador, es el destino de la creación. El intento del creador, es el destino de su creación. No tienes otra alternativa. ¡Se cumple! Claro, no es preocupándonos quién va a crecer. ¿Quién de ustedes, por simple preocupación, podrá llegar a la estatura que Dios quiere? Nadie. El hijo crece, porque en su cuerpo está todo lo necesario para que él crezca. Inclusive, crece durmiendo. No es cuando está corriendo y jugando que él crece, es cuando está acostado y durmiendo. Por eso es que los niños pequeños deben dormir más que los ancianos.

Lo segundo que yo veo, en Génesis 1, es que Él dijo: hagamos al hombre a nuestra imagen, para que tenga gobierno sobre la intemperie, parafraseando. Recuerda: hay un propósito general y otro específico. Uno que es corporativo, y otro que es individual. Hagamos al hombre a nuestra imagen. Recuerda que hagamos el hombre a nuestra imagen, en Génesis 1:26-28, es la maqueta de Dios. Quiere hacer un hombre. Él comienza a hacer ese hombre en Génesis 2, para que este hombre se convierta en lo que Él tiene como destino para el hombre.

Pero al hombre le dice “lidera, gobierna la intemperie”. A eso lo podemos ver en varias tipologías, te doy como ejemplo a Abraham. Vemos que Dios hace una promesa a Abraham, y a su simiente. Luego usa a toda esa simiente, Israel, como una tipología, como una fotografía para nosotros. Israel, en el Antiguo Testamento, tipificaba la nación de Dios, como nosotros, hoy, como iglesia, tipificamos al pueblo de Dios. No sólo lo tipificamos, lo somos.

Israel tenía su gobierno, tenía su política y era reconocido como el centro de las naciones. Pero cada nación tenía su gobierno. Tenían sus partidos políticos, parafraseando en este 2012. Tenían sus reyes, tenían sus leyes. Porque los que tenían la ley era Israel, no era Samaria. Ellos tenían su gobierno y Dios tenía el suyo. Sin embargo, ellos eran gobierno entre las naciones. Pero lo eran en lo literal, ellos no mandaban a nadie.

Sin embargo, el mensaje del Reino, hoy, intenta poseer todas las posiciones de autoridad en la sociedad, de donde sacas el ejemplo. ¿Me explico? Eso me obliga a mí a entender que Israel, siendo gobierno de las naciones, sin ejercer gobierno político, nos habla de que es un gobierno diferente al que dios está exigiendo de nosotros.

Ellos eran reconocidos porque ellos tenían una sola forma de vivir en la tierra, mientras que los otros tenían varios dioses, varias creencias. Pero Israel tenía a Dios. Entonces, en su standard, estaba el gobierno de las naciones. Aunque Israel se encontrara en una condición peor que la de afuera. Dios todavía estaba ahí, no estaba con ellos.

Cristo tuvo una oportunidad en Juan 6 y Juan 12. Lo vinieron a buscar para hacerlo rey, literal, para darle un trono. Y Jesús se escondió, porque no era el propósito. El propósito no era apoderarse de la tierra políticamente. No es un Reino político, es un Reino espiritual. Eso no significa que la habilidad que el creador puso en ti no te permita ser un buen político, aunque personalmente tengo mis serias y grandes dudas al respecto, lo he dicho muchas veces.

¿Qué estamos haciendo? Estamos definiendo nuestro propósito para entender cómo actuar dentro de todas estas cosas. Por eso es que Él crea un nuevo hombre en la tierra. En Efesios 2: 14-15, lo vemos cuando dice que derriba la pared de enemistad haciendo de ambos un nuevo hombre. También lo vemos en 1 Corintios 15:45.

Ahora bien; si el propósito primero existe en la mente de Dios: ampliar la voz, y luego construye el aparato. Entonces dentro del aparato está la gracia necesaria para todas las audiencias y conferencias. Sean más fuertes o más débiles. Lo mismo funciona para diez o quince que para cinco mil. Si hay interferencia o un poquito más de crisis, igual funciona. Está equipado. Si aprendemos a lidiar correctamente en cada kairos de tu vida, existe.

Porque primero, Dios tenía un propósito, y luego te creó a ti para cumplirlo, con todas las cualidades necesarias para hacerlo. Siempre y cuando no seas controlado de afuera para adentro. Hay una gracia que reside en cada ser humano que se extrae de acuerdo con la necesidad de cada kairos. A veces es la situación la que desata esa habilidad, para que tú descubras que la tienes. Me gusta decir jocosamente que uno no salta una cerca de dos metros, a menos que no tengas a un Doberman arrojando dentelladas a tus tobillos. Tú no saltas dos metros de altura para distraerte. Piensas en muchas cosas antes de hacerlo.

La habilidad reside en nosotros, la gracia está allí. Y cuando llega la situación, hay una gracia para lidiar con ella. Ahora bien; la forma en que eso se desata, puede violar tus conceptos. O puede salirse de la caja. Porque el hombre fue creado para vivir de adentro para afuera y no en las cajas que el hombre creó para gobernarlo. Tenemos demasiados pre conceptos. No sabemos de dónde vienen, pero allí están. Entonces no podemos tener mejores actitudes por la simple razón que no podemos ver más allá de la situación, porque todavía vivimos de afuera para adentro.

En eso reside la sabiduría apostólica. Lo apostólico se define como el diseño interno, para construir de acuerdo con la realidad de Dios en cada estación en tu vida. Ver la infraestructura interna en cada situación, para construir en base a lo interno y no a lo externo. Salomón fue confrontado con dos mujeres y un niño. Su conclusión era: “cortemos al niño”. ¡Se salió de la caja! ¿Cómo se te ocurre cortar al niño? Preguntó a la madre, y así descubrió quién era la madre. Esa era sabiduría apostólica. Vio el diseño interno, y produjo la realidad que necesitaba en ese momento.

La próxima situación, no la lidió de la misma forma. No es por patrones. Vemos en la Biblia que, cuando había que cruzar cuerpos de agua, en una ocasión Dios demandaba que los sacerdotes tenían que quitarse las sandalias y pisar el agua, pero en otras Él demandó que Eliseo le diera con el manto, ¿Entiendes? Y en otra ocasión le dijo a Moisés que levantara la vara. Para el mismo problema, tres soluciones diferentes.

Pero si tenemos una caja, te quedas con la vara levantada para cruzar el Jordán, y la vara no funciona en el Jordán. Entonces dices: ¿Dónde está Dios? ¿Por qué a mí no me suceden las mismas cosas que les suceden a otros? No es la vara. Entonces tenemos, dentro de nosotros, la habilidad para cruzar los medios ambientes con el gobierno inherente que reside en nosotros.

Nuestros ojos tienen, entonces, que enfocar la demanda del tiempo. ¿Qué hace falta hoy? ¿Qué habilidad hace falta, hoy, para desarrollar y maximizar lo que nosotros traemos adentro? Recuerda, el destino es una calidad de existencia. Entonces, es más importante cómo nosotros actuamos dentro de la situación, que qué acontece con la situación.

Siempre me viene a la memoria Hebreos capítulo 11, donde dice que todos esos hombres obtuvieron buen testimonio, y ninguno terminó. Todos murieron sin obtener la promesa. Pero obtuvieron buen testimonio. Entonces, Dios no está otorgando premios por logros. Esto es para que descanses, no para que no trabajes.

El logro se consigue en el descanso, porque es en Dios. Esto requiere un concepto distinto de la vida. Vamos a verlo. Un verdadero cambio, es un ajuste interno. Si vamos a cambiar las leyes por las cuales nos regimos, entonces estamos hablando de ajustes internos, que se traducen eventualmente, en la forma en que vivimos y hablamos, las prioridades que tenemos, a qué nos sometemos.

El Reino no es un mensaje que incluye o anula el rapto. No tiene nada que ver con el futuro. Ser profético no es la habilidad de profetizar, o de ministrar proféticamente en una iglesia. Y ser apóstol, no es una posición. Son gracias que Dios nos da, para vivir adecuadamente en la sociedad. Y hasta que no aprendamos a usar lo que Dios nos da en toda nuestra vida, lo que podamos hacer en una iglesia no importa nada. Estas son dimensiones de Dios que determinan la estructura de tu vida, y cómo tú te relacionas en los diferentes tiempos en los cuales vives. Es esa la forma en que tenemos que ver estas cosas.

(1 Samuel 10: 1) = Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?

(2) Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Raquel, en el territorio de Benjamín, en Selsa, los cuales te dirán: Las asnas que habías ido a buscar se han hallado; tu padre ha dejado ya de inquietarse por las asnas; y está afligido por vosotros, diciendo: ¿Qué haré acerca de mi hijo?

(3) Y luego que de allí sigas más adelante, y llegues a la encina de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben a Dios en Bet-el, llevando uno tres cabritos, otros tres tortas de pan, y el tercero una vasija de vino; (Esto representa la muerte de Cristo, y es la muerte y el entendimiento de Cristo lo que nos lleva a la plenitud que estamos buscando); (4) los cuales, luego que te hayan saludado, te darán dos panes, los que tomarás de mano de ellos. (Este es mi cuerpo, que por ustedes está quebrado. Panes, la muerte)

(5) Después de esto llegarás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; (Cuando cruzas el Jordán, empieza la guerra. Dios nos promete que habrá crisis. Él dice: cuando venga la tribulación, cuando venga la aflicción. El siembra la semilla, él prepara todo, él decreta, él hace todo lo que tiene que hacer, y después te dice: cuando venga la aflicción. No dice “si viene”, sino cuando venga. Aprende lo que es la muerte de Dios. TE acercas al collado de Dios, los filisteos); y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas (Nota que entras a la ciudad e ignoras a los filisteos. Cuando llegues al collado, ahí están los filisteos, coma, cuando entres a la ciudad. ¿Y los filisteos? Fíjate que Dios nunca dice que no puedas entrar. Es que Él, antes de crear, acondicionó a la persona para llegar. Y se sienta a descansar, Él no está preocupado, Él sabe que tú terminas. Quien no lo sabe eres tú. Por eso es que Él puede profetizarte tu futuro, porque antes de hacerte, determinó que terminarías. Y Él no comienza nada que no pueda terminar) que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando.

(6) Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.

Quiero darte algunos principios rápidos. Lo primero que quiero que veas, es que hay un lugar más allá de tu presente. Hay un capítulo después del presente capítulo de tu vida. Eso me trae al segundo principio: no podemos estar anclados con el éxito presente.

Nota el orden de los sucesos en el ungimiento de Saúl hasta que él es transformado en otro hombre. Él salió en busca de unas asnas. Propósito: buscar las asnas. En el camino, es interrumpido por alguien que le dice: las asnas se encontraron. Ahí mismo cambió tu propósito. “¡No! ¡Es que yo tengo que seguir!” Encontraron las asnas. Ya tu papá no anda preocupado por las asnas, anda preocupado por ti que sigues buscando las asnas. ¡Si ya las encontraron! El propósito cambió, y tú has seguido con el mismo rumbo. Anda buscando las asnas, pero ya las encontramos.

Gente anclada en una cosa, que no se da cuenta cuando cambia la configuración y eso demanda que tú hagas ajustes. ¡Es que Dios me prometió! – ¡Encontraron las asnas! Ahora Dios está preocupado por tu jornada, no por las asnas. Porque en el momento en que tu jornada se desvió del propósito, estás mal por mejor que sea tu intención.

Luego te encuentras con unos hombres que hablan de alianza, y luego vemos la milicia espiritual, pero vemos que todo este proceso en la vida de Saúl, es para que él sea mudado en otro hombre, que en éste relato, es tipificado en que él logra ser relativo con la gente que estaba al otro lado del monte. Profetizaba con ellos. Cuando él empezó, él no profetizaba, pero cuando llegó, era un hombre relativo al lugar que llegó.

Tú no puedes entrar a la próxima fase hasta que no conviertas tu naturaleza. Tú tienes que tener la naturaleza que se requiere para la próxima fase para aspirar a entrar en ella. Vamos a decirlo más sencillo: Si no te gradúas en el nivel secundario, no tienes lo necesario para entrar en la universidad. Tienes que tener el fundamento de la próxima fase.

Un cambio es ocasionado por el propósito de tener relatividad. El cambio no se hace porque sí, ni por sencillamente cambiar. Yo cambio porque quiero ser relativo al tiempo presente. Si ya soy relativo, no necesito cambiar. Si lo que estoy haciendo todavía tiene vigencia, sigamos adelante. Ahora bien; si por el contrario todo dejó de funcionar, entonces cambia.

Si el éxito presente no garantiza la demanda del futuro inmediato, un cambio es inevitable. Pero un cambio, -entiende- es un ajuste interno, no modificar algunas cosas externas. Es un ajuste de conceptos que cambia de inmediato todo lo que haces, aun lo que hace mil años que se venía haciendo así. Y no sólo en la iglesia, también en la vida.

De manera que no nos podemos identificar alegremente con un mover o con otro mover, con un mensaje o con otro mensaje. No se trata de eso. Se trata de migrar constantemente. Nota que Saúl es convertido en otro hombre, no por un mover sobrenatural de Dios, sino por obediencia a la palabra.

Samuel le dijo: cuando llegues aquí, te vas a encontrar con ese problema. Cruza. Cuando llegues allá, vas a ver eso. Hazlo. Continua. Obedeciendo la palabra, llegó a ser mudado en otro hombre. Mira Zacarías 10, mensaje antiguo para nosotros que lo hemos estudiado. Vamos a ver unos principios ahí.

(Zacarías 10: 1) = Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.

(2) Porque los terafines (Que eran unas estatuillas de dioses domésticos que no representaban a una deidad en particular) han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.

(3) Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los jefes; pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra.

De Ovejas a Caballos de Honor. Así se titulaba un mensaje de un tremendo siervo del Señor que escuché hace más de quince años y jamás olvidé. La oveja come a ras de tierra, a ras de piso. El caballo escarba, y escarba, y busca más, quiere más. Uno de los símbolos.

Este es el tipo de cambio que Dios está buscando. No es uno constante con las genéticas terrenales. Las ovejas nunca se convierten en caballos. Es un cambio tectónico. De la estructura central de la corteza terrestre. No hay ninguna mutación zoológica natural para que una oveja se convierta en un caballo. Pero así de drástico es el cambio que surge en nosotros, cuando en verdad sabemos presenciar, recibir y aceptar verdaderas visitaciones de Dios.

Dios dice: Y bien; la organización no lo puede hacer porque tienen sueños vanos, hay terafines mentirosos, y mejor que no siga indagando demasiado ahí. Pero yo, -dice el Señor- iré a visitar al pueblo. Y cuando lo haga no van a caerse en medio de risas, temblores o somnolencias. Va a haber una mutación extraña.

Si hacemos un estudio de las características de una oveja, y las comparamos con las características de un caballo de honor, estamos hablando nada menos que de cobardes convertidos en valientes. De gente básicamente inútil a un caballo de honor, que cuando ve la lanza del enemigo, corre hacia ella. No huye.

Una oveja se cae y no la puedes hacer poner de pie. El caballo de honor, muere de pie. O sea que estamos hablando de unos cambios internos, que son producidos cuando estamos viendo en la palabra lo correcto. Cuando lo vemos como un lindo mensaje, me temo que no entendiste nada. La revelación trae dolor.

Poder encontrar un enfoque para una escritura que te lleve a elaborar un mensaje atractivo y, al mismo tiempo, pleno en alimento espiritual, es algo que te acarrea felicitaciones y reconocimientos, pero también es algo que todos o casi todos podemos hacer con algo de dedicación y estudio.

Tener una revelación, en cambio, es algo totalmente distinto. Recibir una revelación de Dios auténtica, genuina y contundente, cambiará tu vida de tal manera que desde ese momento jamás podrás volver a ser el mismo que eras antes de recibirla.

A nosotros ya no nos impresiona lo profundo que podamos predicar o qué lindo lo que pudo extraer ese hermano de una palabra que yo no había visto. Para nosotros eso es normal. Son ministerios de revelación. No estamos jugando a la iglesia.

Lo que sí nos sigue impactando, y mucho, es cuando la gente lo recibe de la manera correcta, lo acepta, lo cree, lo pone por obra y, cuando nos volvemos a encontrar, los hallamos diferentes y más crecidos. Eso sí que sigue sorprendiendo y gratificando mucho. De hecho yo lo vivo por correo, porque me doy cuenta claramente cuando alguien ha cambiado algo por dentro. Por lo que escribe, simplemente.

Es un nivel de transformación que Dios está trayendo en nuestro medio. A eso es a lo que yo le quisiera llamar “la Reforma”. No a un mover que cambia los bancos por butacas o los antiguos púlpitos de madera lustrada por flamantes de cristal transparente.

No un mover que cambia el estilo del mensaje, sino un mover que reforma nuestros conceptos de cómo se debe vivir nuestra vida sobre la tierra. Y hasta que eso no suceda, no habrá próxima estación, próxima fase.

Quiero hablar de lo que el remanente verdaderamente es. Porque pensamos que un remanente es un residuo, y no lo es. Remanente es una calidad de existencia, no una cantidad. Dice la palabra que el Señor visitará la iglesia.

¡Pero ya lo hizo! ‘¡Nosotros estamos en Él, y Él está en nosotros! No se trata de un mover en donde vienen una serie de ministros itinerantes de visita y nos introducen en algo que nunca habíamos hecho. Es un nuevo concepto que nos permite aceptar cosas que antes no aceptábamos.

Entonces, Dios se mueve con frescura en nosotros, porque ahora está lidiando con otras áreas que antes nuestros conceptos no le permitían. Un mover de Dios en nosotros. No es una actividad eclesiástica nueva, es un mover de Dios en nuestra vida.

Entonces, Dios sólo viene para hacer cambios profundos, transformaciones internas. Viene para tratar con nuestro entendimiento presente, nuestras expresiones de la vida. Así es que llegamos al próximo nivel.

Él está tras el epicentro, aquello que te hace hacer prioridades, y produce una transformación que trae relatividad a tu vida. Tú ya conoces la palabra paqad. Muy importante, ¿entendiste ese principio? Porque una de las cualidades que produce el caballo de honor, es el coraje.

No sé si sólo puedo dejarlo en coraje, o debo añadirle valentía, denuedo u osadía. Algo como mayor a estar enojado. Imparable, sería en Argentina; incontenible. Hay algunas armas que vienen en contra de nosotros, para que lo que Dios quiere que nosotros tengamos, no suceda.

En este caso, la osadía que es necesaria para vivir en los tiempos presentes. Coraje. Esa determinación que no te importa lo que pueda pasar. De alguna manera, tú cambias lo que tienes que cambiar aquí, pero sigues. Es una cosa que no te detiene.

Lo primero que viene, es la intimidación, el temor. En toda la Biblia, el temor es usado para detener la edificación de Dios. Nos da temor que la iglesia se reduzca en número. Nos da temor que ciertos líderes no aprueben nuestro mensaje. Temor. Consciente o inconscientemente, temor es temor.

Y siempre que en la Biblia aparece el temor, está rodeado de un detenimiento de la edificación. Sea a través de Tobías y Sanbalat o de quien sea, siempre hay un paro en la edificación. Tenemos un ejemplo en el primer libro de Samuel capítulo 15:35 hasta 16:7, de Saúl a David.

Allí Dios dice que no mire la apariencia, cuanta gente tienes, o hasta dónde ha llegado su nombre en la tierra. La reforma, o los valores del nuevo hombre, están basados en diferentes valores. No medimos con la misma vara.

Tener fuerza o una iglesia fuerte, hoy, de ninguna manera es sinónimo de un templo repleto de personas. No lo tiene que ser. Eso es un principio universal. También es cierto de las empresas. Hay gente millonaria con modestas oficinas en sus casas. Y hay gente que tiene mil miembros y está en bancarrota.

Antes, una compañía fuerte era una que tenía muchos empleados. Hoy ya no es así. Es más: te podría decir que es todo lo contrario. Mientras más empleados tiene, menos informatizada está, menos tecnología posee y menor avance registra.

Los conceptos siguen cambiando. Todo el mundo quería elegir a Saúl, porque era más alto, más guapo. Tenía todas las cualidades de un líder. En cambio David era poco más que un mocoso. Y además olía a ovejas, que será muy romántico pero no demasiado agradable.

O sea que seguir a David, casi lindaba con el ridículo. Cuando la gente seguía a David, David era poco menos que un prófugo del sistema establecido. No tenía nada que ofrecer y andaba escondido en una cueva.

Quiero que leas claramente, que cuando las transiciones comienzan a venir, lo que Dios está edificando, nunca viene a través del concepto establecido. Siempre es algo nuevo. Y tenemos que estar a la expectativa y en correcta perspectiva.

Muchos tenemos la buena intención y cruzamos, y entonces nos ponemos como dudando si habremos hecho lo correcto o no. Vamos a seguir, pero… ¿será esto? ¿Cómo puede ser que no crecen nada? ¿Y cómo yo estoy notan do que…?

En algún área todavía estamos midiendo, tenemos los conceptos, estamos buscando el éxito del previo mover. Entonces no podemos ver lo que Dios está haciendo en el de hoy. En la reforma, los valores son diferentes.

Tenemos el ejemplo en 1 Crónicas capítulo 12, versículos 1 y 2, donde la gente se unía a David mientras que todavía él era un fugitivo. ¿Quién podría unirse a alguien si es un fugitivo? Y la palabra dice que los que se unen a David, eran capitanes de cien y capitanes de cincuenta.

O sea que era gente que tenía poder, que podía valerse por sí misma, pero en lugar de eso se aliaron a él porque entendieron cuál era el propósito de Dios con la vida de David. Tenemos otro ejemplo en la vida de Ruth y de Noemí. Tu Dios será mi Dios, tu pueblo será mi pueblo, y yo seré enterrada donde tú seas enterrada. Y que Dios me trate severamente si algo que no sea la muerte nos separa.

Noemí no tenía nada que ofrecerle a Ruth. ¿Cómo es que ella va a entrar en una alianza más allá de lo que la ley exige, cuando Noemí no tenía nada para ofrecerle? Pero Noemí era el eslabón de Booz. Que le dio todo a Ruth. Tú ya conoces la historia. ¿Cómo podía ella saber eso?

Es que a veces andamos buscando cosas en ciertos lugares ¡Y no es ahí! Ella se une a algo que parece que va rumbo al fracaso. Tiene que ser que esta gente pudo ver valores espirituales conectados con esa otra gente, que podían desarrollar el destino en ellos.

Algo vio Ruth en Noemí que la hizo pensar que ella podía darle algo que la desarrollara en donde ella tenía que llegar. Algo de ella. No eran sus influencias naturales, porque no tenía ninguna. No era algo que ella tuviera que pudiera mejorar el ministerio de Ruth. ¡Ella no tenía nada! Sin embargo, algo vio ella en las cualidades de Noemí que la hizo decir que, si se pegaba allí, iba a poder llegar adonde tenía que ir. Y así fue.

Es más; por el hecho de su unidad, estaba invitando peligro a su vida. Cuando se pegaron a David, siendo David un fugitivo, estaban invitando problemas a sus vidas. Cuando se pegaron con Noemí que volvía a su ciudad, donde no podía ser aceptada porque venía con una que no era cristiana, y que hasta la décima generación iban a ser malditos, estaban invitando legalmente problemas a su vida.

O sea que, si lo vemos desde lo natural, ¡Estamos locos! ¿Cómo se te ocurre? ¿NO tienes en cuenta las consecuencias que te va a traer aliarte con alguien que la iglesia margina? Así andamos hoy, ¿No te parece? Porque no los margina “la iglesia”, lo marginan ciertos líderes preocupados por sus privilegios y negocios. La naturaleza de esa unidad, era un compromiso puro, más allá de aquello que se veía en lo natural. David, o Noemí, ambos llegaron a la plenitud de su expresión.

(Romanos 16: 3) = Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, (4) que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.

Es importante que puedas notar que toda esta gente no solamente daba algunas clases bíblicas los martes, sino que expusieron sus vidas por alguien que estaba perseguido por la iglesia. Nota que cada vez que Dios hace las cosas, algo se produce.

Mira el ambiente en el que te encuentras. A veces nos sentimos siendo tremendamente perseguidos, en otras ocasiones nos sentimos como parte del remanente santo, a veces nos sentimos muy bendecidos. Quiero que abras los ojos y veas que todo lo que Dios hizo, lo hizo así. De ese modo indudablemente vas a tener un concepto diferente, y que aquello que Dios ha colocado en ti para este tiempo, germine, nazca, florezca y de fruto al ciento por uno. Otro ejemplo.

(Deuteronomio 11: 2) = Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido, (3) y sus señales, y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón rey de Egipto, y a toda su tierra; (4) y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cómo precipitó las aguas del mar Rojo sobre ellos, cuando venían tras vosotros y Jehová los destruyó hasta hoy; (5) y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar;

(Verso 7) = Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho.

(8) Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla;

Nota que hubo un método de Dios para tratar con la gente hasta un lugar, y luego hay otros mandamientos para entrar a un próximo lugar. Y a veces nos cuesta desatarnos de algunas formas en que Dios trata con nosotros. Vamos a verlo de otra manera, la palabra coraje.

La palabra chazaq. Tiene varias definiciones, en el Salmo 27:14, donde dice esfuérzate, significa fuerte. En Isaías 35:4, donde dice esforzaos, habla de fortalecer las manos caídas. En Éxodo 9:12 dice que endureció el corazón de Faraón. Endurecer, chazaq. En Deuteronomio 12:23 dice: sé seguro, chazaq, ten por certeza, chazaq. La misma palabra que significa fortaleza, significa endurecer, significa estar seguro. En 2 Reyes 12:7-8, significa reparar.

Si concluimos con todas esas definiciones, es una actitud en la cual puedes darle en la cara, o tratar con cualquier cosa reconocida como peligrosa, diferente o dolorosa, sin desviarte de tu rumbo. Es una actitud que encara todo aquello que los demás consideran difícil, imposible o doloroso, y hacerlo con ganas.

Chazaq. Esa actitud, sólo emana de ti, en ciertas condiciones. Muchas veces, en medio del temor. ¿Cuántos saben que los héroes de guerra nacen del mismo temor que produce la guerra? Dan un alarido y hacen lo que no sabían que podían hacer. El día que le dan la medalla la miran incrédulos y piensan: ¿Yo hice eso? ¡Si estaba muerto de terror! Por eso.

A veces, las circunstancias nos obligan a actuar de ciertas formas y uno se atreve a hacer lo imposible. Pero este es un ingrediente activo de la fe, porque la fe sin coraje no funciona. Es una cualidad interna de no temer. Preocupaciones, tenemos todos, pero ya angustias extremas ya es diferente.

La razón por la cual el coraje es necesario, es porque en nuestras vidas siempre habrá oposición, habrá subes y bajas de varios asuntos, habrá un nivel claro de persecución, habrá acusación, stress o aflicción.

Todo esto9 lo promete la palabra en mateo 24, cuando estamos transicionando. Vendrán tiempos difíciles y etc.tc.etc. Eso no es porque eres tú o porque estás en un ministerio, o porque tenemos un mensaje. Esto es en la tierra. Mientras tú vivas en la tierra, esta es una realidad.

Es que a veces pensamos: “¡Pero bueno, si no fuera que ando con este mensaje!” Ni lo sueñes, es global. No tienes que estar en la iglesia para sentir las presiones que este mundo va a prodigarte. Es una situación muy necesaria. Dice Mateo 13 que cuando venga la persecución por causa de la palabra, necesitas esto.

Tenemos que abandonar de nuestras mentes el concepto de que el cristianismo es una paz y una felicidad más cercanas a la utopía que a la realidad. Ya sé que cantamos eso y nos sentimos bárbaro cuando estamos todos juntos, pero ser creyentes no es tener una vida color de rosa.

Lo que sí produce el cristianismo, es el traernos ciertas convicciones que nos ayudan a vivir mejor en la tierra. Pero vives en el mismo planeta, y no podemos vivir en negación. Debo estar consciente y vencer, tener gobierno.

Cristianismo no es algo descansado, relajado, donde no hay temores. Eso es algo común en todos los círculos eclesiásticos. Mira la vida de María, en Lucas 1:26-38. ¿Qué posibilidades tenía María de que su llamado fuera maximizado? Era una simple señorita en un pueblo religioso, donde los fariseos tenían el derecho de agarrarla a pedradas en las puertas de la ciudad por haberla hallado embarazada fuera del matrimonio. ¿Qué posibilidades tenía ella de poder cumplir su propósito? ¡Ninguno!

Lo cumplió. Dios no vino a ella a pedirle permiso, le dijo: tendrás. ¿Qué posibilidades tenía ella de que el marido la aceptara? Estaba casada, ya. ¿Qué posibilidades tenía ella de mantener esa simiente viva? ¿O de vivir una vida feliz, cuando todo el mundo cuestionaba el nacimiento de su hijo?

En un tiempo donde eso no se hacía. Ahora dime: nace Jesús en una región dominada por el Imperio Romano, ¿Qué posibilidades tiene este niño, todavía en pañales, de que llegue a la cruz, cuando todo el Imperio lo anda buscando para liquidarlo ya mismo?

¡Mataron a todos los niños de dos años para abajo! ¿Qué posibilidades tenía él de llegar a su destino? Para mí, más que para ti, ninguna. Pero llegó. No como la gente pensó que iba a llegar. Dios nunca corrigió la cuestión del parto de María. Murió con la incógnita. Pero llegó.

Hasta el día de la muerte de Jesús, le decían: ¡Bastardo! Pero nos libró. No corrigió el concepto para que tú te sintieras más a gusto con una historia más elegante. No era importante. ¡Señor! ¡Mi reputación! ¿Y la mía? No la corrigió porque no se trataba de lo externo. Se trataba de algo más allá que Dios estaba obrando por nuestra obediencia.

Jesús de Nazaret. ¿Qué puede salir de bueno de ese lugar? ¡Nada! Ni siquiera lo pusieron en la metrópoli. ¡Nazaret! Para que no hubiera la economía que necesitaba, para que no hubiera los medios de transporte. Lo hizo un bastardo y lo escondió en la tierra del enemigo. ¡Te reprendo, Satanás! ¡¡Era Dios!!

Y todo esto a la obediencia de un hombre que aparece una sola vez en la Biblia, que tuvo un sueño: José. Para que todo el plan de Dios cuelgue de un sueño de un tal: José. Más allá de lo que nosotros podemos percibir, Dios todavía está.

¿Qué posibilidades tenía si Herodes lo andaba buscando, y tenía todo el poder para matarlo? ¿Qué tenía él? ¡Ah, déjame ver! Él tenía, en primer lugar, un diseño. En segundo lugar, tenía una habilidad, en tercer término, tenía un destino. En cuarto lugar, una naturaleza.

La de Jesús, era la del Reino personificado. Era la vida del Padre expresada. Era el dominio de Dios encarnado, y era el gobierno de Dios en forma visible. Los mismos cuatro principios. Eso era lo único que él tenía.

No tenía dominio sobre la política. No tenía dominio sobre las finanzas. No tenía dominio sobre ninguna de las autoridades. Y no pertenecía al mundo eclesiástico. Pero cedió a los trabajos del Padre, en su espíritu, en contra del desafío, y lo logró.

Luego, él mismo dice que va a construir una iglesia, y se va. ¡Eh! ¡No te vayas! ¿No ibas a edificar algo? – Ahí te dejo a los muchachos. ¿Los muchachos? ¿Qué muchachos? Los discípulos. Los doce. Obsérvalos. En Mateo 28, dudando, en Marcos 16, llenos de incredulidad, en Lucas 24, místicos y atemorizados, en Juan 21, con rumores y chismes. Había ahí un incrédulo que por un momento había confiado y se preguntó: ¿Qué posibilidades hay de edificar algo con estos payasos espirituales? Construyeron el Reino de Dios.

Ninguna. Especialmente fuera del sistema. Ellos mismos no creían en la resurrección. ¡Tan bueno que era, se nos fue! ¡No entendieron nada! Y Dios se fue y dijo: Ahí la van a hacer. ¿Qué te estoy enseñando? Que todo lo que Dios hizo, lo hizo a través de la gente que creó, y a la que ya le había puesto lo necesario para cada etapa de su vida.

Ellos murieron con él. ¡Murieron! Y claro, si Dios no les dijo que no iban a morir, les dijo que iban a hacer lo que tenían que hacer. Es que tenemos conceptos respecto a que, si estamos haciendo lo correcto, todo nos va a ir color de rosa. No medimos el éxito así. Ya no.

¿Qué posibilidades había de que esta gente cumpliera su comisión? No era un grupo demasiado prometedor, no es cierto? Es más; ese grupo en nuestros círculos religiosos, jamás sería designados por el más mediocre de los pastores ni para cuidar la puerta.

Estamos hablando de los doce apóstoles, no sé si te diste cuenta. Luego dicen que nosotros vamos a llevar este evangelio hasta el fin del mundo. ¡Nosotros! ¿Estaría cuerdo? ¿Qué posibilidades tenemos de hacer eso? La misma que ellos, ninguna.

Excepto que dentro de nosotros hay lo necesario, más allá de lo que tú entiendas, Dios está trabajando. ¿Qué posibilidades tenía Abraham de ser padre de multitudes con el cuchillo en el aire? Ninguna. Primero tuvo que vencer su cuerpo muerto con su creencia, y luego tuvo que alzar un cuchillo ante su propia promesa. ¿Qué posibilidades había cuando ese cuchillo estaba en el aire? ¿Qué sabía él que iba a aparecer el sustituto?

Si no levanta el cuchillo, no aparece. ¿Qué oportunidad tenían los judíos en el día de Ester? Una señorita que se atrevió, en tiempo en que había un complot en contra de los judíos, a hacer presencia ante el rey, sin que el rey extendiera su cetro. ¿Qué posibilidades tenían los judíos de que nadie muriera, allí, junto con la niña? Ninguna.

Pero vencieron. Ese día el cetro hizo algo en contra de la costumbre. Es que detrás de toda esta palabra hay un Dios de poder, ¿Entiendes? ¿Qué posibilidades tenían? Ninguna. ¿Y Bartimeo? ¡Jesús! ¡Hijo de David! ¡Cállate! ¡Molestas al maestro! ¿Qué posibilidades tenía el que menos condiciones físicas tenía, de alcanzar al que todos andaban buscando? Ninguna.

Sin embargo, el Señor vino donde estaba él. ¿Qué utilizó para lograr eso? Una boca bien grande que tenía y un deseo incontenible. Tenacidad y coraje. ¿Qué posibilidades hay que nosotros podamos cambiar nuestros conceptos internos, y poder darle a la gente la posibilidad de librarse de sus fortalezas mentales que los mantienen ciegos? Ninguna. Pero se puede.

Quizás no sea como la gente cree, pero se puede. Hay una razón para que el coraje exista, y es para romper. Tenemos que aprender a discernir la diferencia entre ceder y militar. Yo creo que en muchas de estas ocasiones, estamos militando en contra del Espíritu de Dios. Y Dios, lo que quiere, es que descansemos en Él, y dejemos que cambie algunas cosas en nosotros.

En Hebreos 4, la palabra nos promete que hay un descanso para el creyente. Katapausis, es la palabra para descanso. Significa una morada espiritual y denota estar en Cristo. Si estás en Cristo y no descansas, es porque todavía estás razonando demasiado.

Hebreos nos promete que hay una posibilidad de entrar en ese descanso. Nosotros luchamos contra muchas cosas. Sin embargo, el simple hecho de identificarte con estos mensajes habla de una fortaleza interna que hay en ti que no hay en otros.

Pero a veces no luchamos contra la complacencia o la pasividad. A veces no luchamos contra el temor, son cosas que aparentemente son pasivas, pero son muy activas en su propósito en contra de tu destino. Cuando viene algo en contra de nosotros reaccionamos rápidamente, pero cuando algo es pasivo y nos da pena, aunque venga del mismo lugar no lo peleamos.

Entiende esto: la verdadera paz, nunca es independiente de la guerra. La verdadera paz, siempre es producida por la guerra. Porque paz es el resultado de resolver un conflicto. Pasividad, mientras, no es paz. Pasividad es el resultado de ignorancia, temor y timidez.

No podemos ser pasivos mientras estamos acompañando a gente con expectativas futuras que son falsas. Un espíritu cultural en la iglesia que no es de Dios. Fundamentos doctrinales que son de error. O confusiones babilónicas en nuestras mentes. Tenemos que salir de ahí.

(Lucas 1: 16) = Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.

(17) E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Recuerden que Juan el Bautista representa la reforma que nos trae del viejo al nuevo tiempo. Dice que eso funciona en el espíritu y el poder de Elías, el cual se encuentra en 1 Reyes 18. Dice que Elías vuelve el corazón de la nación de Israel a Dios, cuando confronta a cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, ya conoces la historia.

Esta es la tecnología por la cual la reforma se extiende en nuestras mentes. Debemos confrontar todo lo que es una falsificación de la verdad, o del propósito de la mano. En Lucas 1:16 y 17 nos dice que la preparación del pueblo consiste en cambiar conceptos y la revelación mental que le revelará estar en desobediencia a la sabiduría de los justos.

En otras palabras: la sabiduría nunca está con la popularidad o las mayorías. Entiende, esto es ilustrado claramente en la historia de Elías, cuatrocientos cincuenta profetas contra uno, todos estaban mal. Muchas veces debemos caminar por encima de la opinión común para poder entrar en la verdadera mentalidad del Espíritu.

¿Qué dijo Pedro? ¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente! Se tuvo que elevar por encima de lo que pensaban u opinaban todos los que se sumaban para preguntar junto con Él, ¿Quién dicen los hombres que el Hijo del Hombre es?

Nadie se había atrevido a decir una cosa así, especialmente sin escuela. ¡No! ¡Déjalos que digan lo que quieran, tú eres el Cristo y punto! Esto no proviene del sistema. Se eleva por encima de la opinión común, y dice: tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Y es sobre ese tipo de pensamiento, sobre ese tipo de actitud, sobre ese tipo de revelaciones que yo estoy construyendo la iglesia. No sobre la opinión común, aunque tenga escuela y mayoría. Recuerda: la iglesia, o la iglesia. Y no estoy hablando de una organización, estoy hablando de ser en Cristo.

Entrar en la verdadera mentalidad del Espíritu en cualquier circunstancia, estar listo o relativo a la operación de sabiduría en nuestro camino en la tierra. De manera que la sabiduría se revela cada día en nuestra vida, en como operamos.

Cuatrocientos cincuenta profetas. Todos tenían un concepto. Elías lo vio diferente. El segundo punto que yo veo en el poder de Elías, es el poder de Dios presente. El primer punto es el que te termino de dar, llámale el espíritu y el poder de Elías. Número dos: el poder de Dios en el día presente.

(1 Reyes 18: 36) = Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

Primero: Dios no le dijo que hiciera nada. Búscalo, ahí está. Dios no le dijo que hiciera esto, aquello o lo otro y que Él iba a estar con él protegiéndolo o respaldándolo. El celo de este hombre se levanta cuando ve que algo está equivocado, y comienza a representar a Dios en una situación.

¿En qué situación? ¡Ah, no lo sé! Tú, en la tuya, tú también, en la tuya, yo en la mía. “¡Dios! ¡Tú eres el Dios de Abraham, de Isaac, de Israel, pero en esta situación, oh Dios, yo soy tu representante!” ¡En esta situación, mando yo!

Este reformador no está contento esperando que venga un avivamiento futuro, sino que pone una demanda en Dios y en el pueblo, en el día en que vive. Y exige que se manifiesten las cosas, ahora. Él quiere que el pueblo se dé cuenta que Dios está vivo y es real, hoy. Esto habla fuertemente de la cercanía de Dios en nuestra vida diaria.

Muchas veces delegamos en oración lo que Dios ha querido que nosotros decidamos, con base en la sabiduría que opera en nosotros. Confiando en Dios en una manera muy práctica, donde nos vemos como la manifestación de la voluntad de Dios para el momento.

Entendiendo la unidad que existe en el hombre de la nueva creación, o sea: el verdadero cuerpo de Cristo. Tú eres el Dios de Israel, yo soy tu expresión en la tierra. En otras palabras; yo te represento aquí y ahora. Yo soy la expresión de tu palabra, hoy.

Conforme crezco en mi entendimiento de lo que soy, revelo más y más tu propósito en cada situación que enfrento. Tú eres un Dios corporal, pero en esta situación yo soy tu siervo, o lo que es llamado a traer tu respuesta a una situación en particular.

Debemos acabar con la mentalidad futurista, que ha impedido que la iglesia manifieste a Dios en la tierra, ahora. Eso causó enorme daño en muchas otras áreas, más allá de la escatología. No hay ninguna diferencia si una iglesia cree que mañana, de repente, desaparece volando de la tierra en un rapto, o la otra cree que va a ser transfigurada. Las dos piensan que mañana los problemas se resuelven. Las dos son religiosas. Porque el problema es hoy. Dónde está Dios, hoy. ¿Y por qué no se resuelve la situación? Porque nosotros no confiamos ni descansamos en lo que ya somos para encarar la situación.

Otro punto del poder de Elías, es el arrepentimiento que da frutos. Lucas 3:8, dice: Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

(Verso 10) = Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿Qué haremos?

(11) Y respondiendo, les dijo: el que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.

(12) Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: maestro, ¿Qué haremos?

(13) Él les dijo: no exijáis más de lo que os está ordenado.

(14) También le preguntaron unos soldados, diciendo: (Nota que está mencionando a todos los niveles sociales. Y la contestación es la misma para todo el mundo. Lo que pasa es que Él enseñaba así.) Y nosotros, ¿Qué haremos? Y les dijo: no hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis, y contentaos con vuestro salario.

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

enero 1, 2015 Néstor Martínez