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Mandamientos Para la Iglesia

Si existe un elemento que despierta indudable respeto dentro de lo que es el estudio de la Palabra, ese elemento es el que conforman los mandamientos. Están aquellos diez, antiguos, que descendieron con Moisés escritos en tablas de piedra; están los de Jesús, incontables, perpetuos, modernos, actualizados, y están estos que aquí le dejo para que los examine, los reflexione y – obviamente -, los ponga por obra. Son diez, como aquellos, pero tienen que ver con un hoy que aún no está sintonizado en la misma frecuencia de Dios en el seno de lo que conocemos como “La Iglesia”.

1 – PERMANECER EN EL AMOR FRATERNAL

(Hebreos 13: 1)= Permanezca el amor fraternal.

Amor fraternal. La palabra original, allí, es PHILADELPHIA, que viene de PHILEO, que es “amar” y ADELPHOS, que quiere decir “hermano”. La palabra, entonces, es evidente, indica el amor de hermanos, el afecto fraternal. En el Nuevo Testamento el vocablo describe el amor que los cristianos sienten por otros cristianos.

El amor es una manifestación del crecimiento en el Señor. Juan 13:34-35 dice al respecto: …Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros, como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que son mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. La pregunta que nos queda, es: ¿Por qué dirá que el mandamiento es nuevo si lo encontramos en todo el contexto bíblico? Simplemente porque propone una nueva norma, el amor de Jesús. El amor desinteresado da testimonio.

Con respecto al amor fraternal, Romanos 12:10 agrega que debemos hacerlo en cuanto a honra, (Es decir: con dedicación, esmero, atención), prefiriéndonos unos a otros. Dentro de las exhortaciones de Pablo, el amor siempre ocupa el lugar más preponderante. A los Tesalonicenses en la primera carta 4:9, Pablo les dice que no hace falta escribirles sobre el amor fraternal porque ya lo tienen aprendido de Dios. En 1 Pedro 1:22, el apóstol puntualiza que ese amor no debe ser fingido. La palabra original allí es ANUPOKRITOS. Viene de “A”, negativo, y HUPOKRISIS, que es Hipocresía. De ahí es que debemos leerlo como “Sin Hipocresía”. En vista de que Hipocresía, originalmente, se refería a la actuación en un drama, ANUPOKRITOS significa entonces una sinceridad libre de pretensiones y falsedades.

2 – NO OLVIDARSE DE LA HOSPITALIDAD

(Hebreos 13: 2)= No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.

El significado de este texto está en blanco y negro; no necesita mayor revelación. La hospitalidad, literalmente, significa abrir las puertas de nuestras casas a los viajeros que tienen nuestra misma fe y puede, de acuerdo con esta palabra, traernos bendiciones inesperadas.

Pedro, sin embargo, agrega algo muy importante a esto: que se haga sin murmuraciones. Es, en todo caso, un paralelismo con la palabra que nos insta a ejercer el don de dar; debe ser con alegría, no por obligación y muchos menos por imposición. Con respecto a recibir ángeles sin saberlo, la alusión tiene que ver con la experiencia de Abraham recogida en Génesis 18, donde Jehová le comunica su futura paternidad. Abraham atiende a esos tres varones a cuerpo de rey. Como se dice vulgarmente en mi país, “se rompió todo” por atenderlos, “tiró la casa por la ventana” para hacerlo de lo mejor. Esto es típica hospitalidad beduina, tanto antigua como moderna. Nada es suficientemente bueno para el huésped. Todavía sigue siendo una costumbre beduina permanecer de pie mientas el huésped come.

3 – RECORDAR A LOS PRESOS, MALTRATADOS, Y AYUDARSE MUTUAMENTE

(Hebreos 13: 3)= Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo.

Lo que se nos dice es que debemos ministrar a aquellos que sufren por su fe, recordando que se corre el peligro de padecer lo mismo. Cristo en persona dice, en Mateo 25:36: “Estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo y me visitasteis, en la cárcel, y vinisteis a mí.” Aquí la enseñanza destaca el carácter. Nunca las buenas obras producen un buen carácter, sino lo contrario: el buen carácter, produce buenas obras. Pablo mismo les recuerda a los colosenses: “Acordaos de mis prisiones”.

En el verso 16, mientras tanto, dice algo que tiene que ver con todo esto: “Y de hacer bien de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.

4 – MANTENER EN HONRA EL MATRIMONIO

(Hebreos 13: 4)= Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.

En aras de mantener un orden contra la inmoralidad sexual, arma con la que Satanás ha tumbado a creyentes de todos los niveles en la historia de la iglesia. Dios creó el sagrado vínculo del matrimonio. Sin “mancilla” supone algo más que una sanción de la relación conyugal, abarca la responsabilidad de las parejas de preservar su intimidad de las prácticas perversas y envilecedoras de una sociedad lasciva.

5 – CONTENTARSE CON LO QUE TIENE

(Hebreos 13: 5)= Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: no te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.

El término usado para “Ayudador” es BOETHOS. Viene de BOE, (“Un grito pidiendo ayuda”), y THEO, (“correr”). BOETHOS es uno que acude corriendo cuando clamamos por ayuda. La palabra describe al Señor apacible y listo para socorrer a sus hijos oprimidos, cuando estos claman implorando su asistencia. La avaricia y los temores financieros son superados por la seguridad fundada en la constante presencia de Dios y en las promesas que el Señor nos ha hecho sobre la satisfacción de nuestras necesidades diarias.

Pablo señala en Filipenses 4:11 que ha aprendido a contentarse cualquiera sea su situación. Él no centraliza su gozo en relación a su estado financiero. La palabra “contentarse”, merece un párrafo. Los estoicos la usaban para referirse a una persona que se bastaba a sí misma, pero Pablo rechaza expresamente toda autosuficiencia, porque su suficiencia estaba en Cristo, en cuya paz y propósitos es en lo que Él se regocija, independientemente de las circunstancias. En Deuteronomio 31, cuando Moisés pasa la posta a Josué, hay declaraciones muy concretas sobre esto; Dios pide: Esfuércense, tengan ánimo, no teman, (Y aseguran que) el que viene con nosotros no nos deja, no nos desampara, va delante nuestro, está con nosotros; no nos dejemos intimidar.

6 – MANTENER LA MEJOR RELACIÓN CON SUS PASTORES

(Hebreos 13: 7)= Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cual haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.

El mismo autor destaca como valores superlativos a tener en cuenta, la fe y la paciencia. La palabra PACIENCIA es la palabra MAKROTHUMIA. Proviene de MAKRO, que es “largo” y de THUMOS, que es “genio” o “disposición”. La palabra indica suavidad, indulgencia, fortaleza, firmeza paciente, paciencia en el sufrimiento. En MAKROTHUMIA se incluye también la capacidad de sufrir la persecución y el maltrato. Describe a una persona que puede ejercer la venganza, pero que en lugar de hacerlo, se contiene. Esta cualidad es un fruto del Espíritu.

(Hebreos 13: 17)= Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta, para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.

Los cristianos no sólo deben recordar a los anteriores líderes de la iglesia como señala el verso 7, sino deben prestar atención a los líderes actuales y ayudarles a cumplir con su obligación de atender la congregación. La obediencia que se demanda implica aceptar las orientaciones de otros; y subordinarse quiere decir desistir de nuestra propia opinión contraria a la de otros. El autor no sugiere la obediencia ciega y sin cuestionamientos a todo lo que el líder dice, aún en aquellas decisiones que se refieren a cambiar de empleo, hacer compras o iniciar un viaje, o cosas por el estilo. El Nuevo Testamento enseña la necesidad de aprender a discernir; (Juan 4:1 dice que debemos probar los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo). Los creyentes no pueden ser tan ingenuos como para aceptar indiscriminadamente los pronunciamientos de todos los profetas que pretendan ser de Dios; esto es, que hablen con autoridad e inspiración divinas. Ciertamente, detrás de cada profeta hay un espíritu, pero puede ser que sea un falso espíritu, descrito aquí como “el espíritu del anticristo”, (Juan 4:3), “el espíritu del error”, verso 6, no como “el espíritu de Dios” que alude el verso 2, el cual es “el espíritu de la verdad”, también del verso 6. Por lo que teniendo en cuenta que hay muchos maestros de cultos heréticos que afirman ser mensajeros de Dios, debemos probar los espíritus que los poseen para determinar su origen. Además, hay una responsabilidad asumida ante Dios y se destaca una mutua sumisión. Gálatas 5:13, dice: Servíos unos a otros por amor. Efesios 5:21 dice: Someteos unos a otros en el temor de Dios.

Además los líderes de la iglesia no son jefes autócratas que se enseñorean sobre la congregación, sino siervos que ejercen su autoridad con tacto y cuidado. Finalmente, Juan 10:11 dice que el buen pastor su vida da por sus ovejas, pero que el asalariado no es así y que huye dejando que el lobo las mate. Pero la base de la obediencia y la sujeción está en el verso 30: Yo y el Padre uno somos. Estar sujetos a autoridad que está sujeta a Cristo no sólo no es difícil, sino que es un verdadero placer y privilegio. Estar sujetos a autoridad que no está sujeta a Cristo, es sujetarse a esclavitud de hombre.

7 – NO DEJARSE LLEVAR POR DOCTRINAS EXTRAÑAS

(Hebreos 13: 9)= No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón con la gracia, no con viandas, que nunca aprovecharon a los que se han ocupado de ellas.

Una de las principales causas de inestabilidad en la fe son nuevas falsas doctrinas. Nótese que la referencia a falsas doctrinas siempre se encuentra en plural. (Colosenses 2:22 que habla de “doctrinas de hombres”, que es como decir de humanismo pseudo religioso, y 1 Timoteo 4:1 que se refiere a “doctrinas de demonios”, que es como aludir a la infiltración satanista en la iglesia). En cambio cuando se habla de la sana doctrina, se lo hace en singular. (Juan 7:17 dice que el que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios; Romanos 16:17 agrega que nos debemos fijar en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que hemos aprendido; Pablo le dice a Timoteo en la primera carta 4:16 que tenga cuidado de sí mismo y de la doctrina; y finalmente, en su segunda carta, verso 9, Juan dice que cualquiera que se extravía y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios.)

La fe viene del corazón, (Romanos 10:10 señala que con el corazón se cree para justicia), que es el único que puede apreciar la plenitud de la gracia de Dios. El verso 10 continúa diciendo: tenemos un altar, del cual no tienen derecho a comer los que sirven al tabernáculo, significando que ese altar es la cruz de Cristo y que aquellos que aún confían en los viejos rituales están excluidos de los beneficios de su muerte. En ese terreno Pablo, al escribirle a los Efesios, es bastante concreto y claro cuando les advierte que para dejar de ser “niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina,” debemos llegar a la unidad espiritual del conocimiento.

8 – ASUMIR LLEVAR SIN VERGÜENZA EL VITUPERIO DE CRISTO

(Hebreos 13: 11-14)= Porque los cuerpos de aquellos animales cuya sangre a causa del pecado es introducida en el santuario por el sumo sacerdote, son quemados fuera del campamento. Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio; porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.

En el día de la Expiación, los cuerpos de los animales cuya sangre era llevada al Lugar Santísimo eran quemados fuera del campamento. Jesús, lo opuesto a este tipo de sacrificio, fue crucificado en las afueras de la ciudad de Jerusalén. Todo eso muestra implícitamente que la lealtad a Cristo significa separación. La fe cree implícitamente en la Biblia, la considera la expresión viva de Dios y así se somete a su juicio. Por último, la fe es querer sufrir junto con Cristo, sabiendo que recibirá una buena recompensa. El seguir a Cristo provoca reproches. No podemos ni debemos temer al ridículo, al rechazo o al desprecio humano. Todo este creer puede conducirle a usted a la pérdida de amigos y el sufrir su vituperio. Sin embargo, abandonar las ataduras terrestres nos conduce, como dice el verso 14, a la ciudad permanente… por venir. Filipenses 3:20 alude a eso cuando señala que nuestra ciudadanía está en los cielos.

9 – OFRECER PERMANENTE SACRIFICIO DE ALABANZA

(Hebreos 13: 15)= Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

Primero: ¿Por qué la alabanza a Dios deberá constituir un sacrificio? No es como muchos ligeramente entienden, que se trata de cantar y danzar en el culto aunque se le esté muriendo media familia a usted, sino otra concepción. La palabra “sacrificio”, del griego THUSIA, viene de la raíz THIJO, verbo que significa “matar por un propósito”. La alabanza con frecuencia requiere que nosotros “matemos” nuestro orgullo, temor, dejadez o cualquier cosa que amenace disminuir o interferir con nuestra adoración al Señor. Descubrimos también aquí el fundamento de toda nuestra alabanza: el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo. Es por Él, en Él, con Él, a Él y para Él que ofrecemos nuestro sacrificio de alabanza a Dios. La alabanza nunca será estorbada con éxito, siempre que la dirijamos hacia Él, el Autor y Consumador de nuestra salvación. Su cruz, su sangre, su amor, que nos ha dado el don de la vida y el perdón de nuestros pecados, hacen que la alabanza que le tributamos constituya un sacrificio vivo.

Como sacerdotes de Dios, los creyentes ofrecen sacrificio de alabanza a Dios y comparten servicios de amor a los demás. El fruto de labios, mientras tanto, recuerda el hecho de que en la misma forma que Dios prolonga por medio de los frutos la vida de las plantas, así el Espíritu Santo extraerá nuevas alabanzas de adoración a Dios de nuestros labios y de todo nuestro ser. Por si hiciera falta, Pedro aclara en su primera carta, capítulo 2 y verso 5, que nosotros también como piedras vivas, debemos ser edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

10 – NO DETENER BAJO NINGUN ASPECTO LA ORACIÓN

(Hebreos 13: 18)= Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo.

(Hebreos 13: 20-22)= Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, los haga aptos en toda obra buena para que hagan su voluntad, haciendo él en ustedes lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez