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Labrando el Liderazgo

Pastor es lo máximo. Pero el anciano, bíblicamente, no es solamente “uno que se destaca”, es EL que se destaca. Es el responsable de la obra. El que Dios llamó. El que tiene que rendir cuentas a Dios por la visión. Dios no unge organizaciones ni grupos. Dios unge a hombre y mujeres obedientes a su propósito. Organismos vivos: personas.

(Hechos 20: 17)= Enviado, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.

Fíjese: Pablo se está por ir y ¿Qué hace? Si él constituyó ancianos como líderes de la iglesia, cuando llega el momento de hablar con el liderazgo, llama a los ancianos. Quiero que usted vea que en la Biblia nunca se usa el término Pastor para referirse a la persona encargada. Él aquí, comienza un discurso que va a terminar4 por allá por el verso 26, mire:

(26) Por tanto, yo os protejo en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; (27) porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.

(28) Por tanto, mirad por vosotros, (Está hablando de los ancianos, eh?) y por todo el rebaño, (La iglesia) en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, (¡Un momento! ¿No estaba hablando con los ancianos? ¿Y entonces por qué les dice Obispos? ¿Cómo es el asunto; un Anciano es un Obispo o un Obispo es un Anciano? ¿Cómo hay que entender esto? Vamos por partes: Obispo no es una persona que anda por allí reuniendo iglesias para constituir un falso apostolado. Es un Anciano. Esto significa que cualquier Anciano es un Obispo. Porque Obispo, al igual que Pastor, no es un título, es una función. La palabra Obispo, es la palabra EPISKOPAS, que en su significado más sencillo quiere decir: “El que supervisa la obra”. Todos los que son Ancianos supervisan la obra, de manera que todos son Obispos. Pero nunca vemos a esta palabra en el contexto de uno que aglomera iglesias bajo algo que se llame “obispado”. Parece un título y, como es poco usado, parecería otorgar status, prestigio, autoridad. Pero bíblicamente es la función de un Anciano. Además, dice claramente que el Espíritu Santo los puso por Obispos, no que un hombre con otro título más prestigioso lo designó.) …para apacentar (Esto es POIMANO, Pastorear) la iglesia del Señor; (Fíjese bien; ahora vemos a un Anciano, que es Obispo, y además Pastorea. ¿En qué quedamos, entonces? ¿Usted es Pastor, es Anciano o es Obispo? Claro; si usted se enreda con los títulos, las carreras, las materias y las universidades, no va a saber qué es. Sin embargo, es sencillo; son una sola persona. Su título es Anciano, su responsabilidad supervisar y su producto es apacentar. Pastorear. La misma persona. No son tres títulos. El Líder es el Anciano, su obligación es ser Obispo, supervisar y ocuparse de que el rebaño sea apacentado, Pastoreado, aunque en ninguna parte dice que lo tenga que hacer él personalmente. Tiene que encargarse de que se haga, que no es igual. Ahora mire como lo ve Pedro… Ah; tenga en cuenta, por favor, que pedro es un apóstol, eh?)

(1 Pedro 5: 1)= Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, (Veamos: pedro, apóstol, pero en esa iglesia, un Anciano más. No es arriba ni en grados superiores. Entre ellos había, esto es verdad, distintos grados, pero allí todos iguales. Esto es: reconocimiento de rangos espirituales y no de posiciones terrenales. La gente se respeta porque son gente, no porque traen títulos. Si yo entro a una cocina, tengo que respetar a la persona que está cocinando. No puedo entrar a una cocina ajena a dar órdenes porque me van a correr a cacerolazos. Eso quiere decir que, mientras yo esté en la cocina, la que manda es la persona que está allí. Aunque en lo global de la casa el que mande sea yo, debo respetar el rango superior en el lugar específico. Aquí Pedro se considera Anciano porque está supervisando la obra que tuvo que ver con su Gracia.

Ahora bien: hemos dicho que esta palabra, EPISKOPAS, significa literalmente “Uno que vela sobre”. Sin embargo, en otros términos, EPISKOPAS también significa: “Visitación de Dios”. Cuando Jesús llora frente a Jerusalén, lo hace porque Jerusalén no entendió el tiempo de su EPISKOPAS.

(Lucas 19: 44)= Y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación. (La palabra VISITACIÓN, aquí, es la palabra EPÍSKOPAS.)

(1 Pedro 2: 12)= Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, (EPISKOPAS) al considerar vuestras buenas obras.

Nº 1: EPISKOPAS: Liderazgo. Principios de liderazgo. Esto funciona donde quiera que usted lo ponga. En su empresa, en su tienda, en su trabajo, en su negocio; pero aquí, primordialmente, la casa de Dios. Ser Líder, principalmente, es saber discernir las venidas de Dios. Cuidado: no dije LA venida; dije LAS venidas. Las visitaciones reales, no lo que puede ocurrir un domingo en el templo. “-…Pero es que mi congregación es muy sencilla, no entiende…-“ Entonces usted no es Líder, porque su tarea es, precisamente, preparar a su pueblo para que entienda la visitación de Dios.

Es imposible, si hay un líder, que la gente ande igual: los mismos problemas, las mismas porquerías, los mismos programitas, o programitas diferentes con la misma motivación. Dios viene por y con revelación. Si alguien lo rechaza, se transforma un enemigo de Dios. Tu pueblo tiene que estar preparado para que cuando Dios se revela, pueda decir: “Ajá…ya lo sabíamos; se nos estuvo predicando y preparando para esto…”

Mucho liderazgo, hoy, en lugar de abrir el corazón del pueblo a los nuevos moveres de Dios, como no los entienden ni los disciernen, ponen trabas porque se sienten más cómodos y seguros en los moveres anteriores. O lo peor: fabrican un paralelo para mantener a la gente entretenida y no se les vayan a otro lado. El tema está en que un mover de no llega, sino que conforme a la mente renovada se ENTRA al mover de Dios presente.

Hay una realidad: el reino de Dios se establece fuera del templo, no adentro en un día de reunión. Y el Líder es quien lleva a la gente a establecerlo; el Pastor cuida que nadie se resfríe ni tenga catarro durante el movimiento. Una iglesia sin Pastor es una iglesia a medias. Pero no se confunda: gobierno no es Pastoreo, gobierno es Liderazgo.

Nadie dice que se tengan que dejar de lado los antiguos fundamentos. La oración, el ayuno, integridad, disciplina, transparencia, unción, santidad sin la cual nadie verá al Señor, nada de esto ha pasado. Sólo que el Líder, hoy, está obligado a preparar a la iglesia para el EPISKOPAS de Dios. Si no lo hace, o lo rechaza, automáticamente deja de ser Líder, aunque conserve esa misma posición en el plano humano. A esto sólo lo pueden lograr los que han sido llamados para el Liderazgo. Los que han sido nombrados por ilustres, administrativamente, se podrán manejar bien, hacer cosas positivas y hasta aplaudidas por la sociedad secular, pero en el mundo del Espíritu, no hay registro de ellos. ¿Un ejemplo? Le ordenan a un hombre que pinte una pared y el hombre pintará inmediatamente la pared, pero le ordenan a un demonio que deje libre a alguien y el demonio se le ríe en la cara.

(1 Pedro 5: 3)= NO como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.

Esta palabra clave, EJEMPLO, la hemos usado siempre en el cristianismo: “Enseña con el ejemplo”, “pórtate bien” y qué sé yo, pero aquí es necesario ir un poco más profundo. La palabra EJEMPLO es la palabra TUPOS y significa “La marca permanente que queda en la mejilla después de una bofetada”. Es la marca que le ponen a la hacienda con el hierro candente. Es la impresión de la gente que emana de su cultura espiritual. Es lo que sella su vida. No se transmite con un mensaje, se transmite con un estilo de vida. Un Líder transmite TUPOS.

TUPOS es labrar la conciencia de su pueblo con su doctrina, con su vida misma. Pero a nivel de impartición, de autoridad, no informativa. Un Líder delega y luego supervisa. Si no termina de delegar y anda todo el día metiendo el hocico, no es Líder. Un Líder toma decisiones. Si en lugar de tomar decisiones se limita a obedecer decisiones que “vienen de arriba”, en lo orgánico, no es Líder, es sirviente, que para que usted no se confunda, no está tratado aquí en el nivel de siervo bíblico, se entiende? Porque un Líder no trabaja, hace trabajar. Un Líder, en todo caso, trabaja, pero con la cabeza.

(Deuteronomio 17: 14)= Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores.

Note que Dios está dando indicaciones para reyes antes que existan reyes. Cuidado: esto es Deuteronomio, todavía no había ningún Israel. Rey, en la Biblia, siempre es Líder. De un clan, de una tribu, así que podemos extraer los mismos principios porque prevalecen en relación con el liderazgo.

(15) Ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero que no sea tu hermano.

(16)Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: no volváis nunca por este camino.

(17) NI tomará para sí mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.

(18) Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; (19) y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; (20) para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.

Muy bien; ¿Qué estamos viendo aquí? Seis aspectos que convienen detallar precisamente para que nadie se llame a engaño ni se equivoque en cuestiones de fondo.

NÚMERO UNO: Que un Líder, como normalmente se lo denomina (Y yo pongo este término para una mejor y más rápida comprensión, pero ya he enseñado muchas veces que la palabra “líder” no existe en el diccionario cristiano) está sustentado en el escoger de Dios mismo. Nadie puede ser Líder si Dios no lo levanta, no lo elige. Puede que Dios le diga a usted a través de un hombre algo sumamente valioso o de enorme bendición, pero ES DIOS, no es el hombre. De otro modo, todo le va a salir feo y mal.

A las posiciones que hoy hay en la iglesia las crea Dios, pero el hombre insiste todavía en crearlas él mismo para poder colocar allí a los que él prefiere, sea por la causa que sea. Las que Dios da, a diferencia de las que a veces da la iglesia nominal, las suele sacar del desierto, casi de la nada. Lo vil y lo necio, recuerda?

La gente que anduvo con Juan el Bautista, anduvo siempre con él. Y le fue fiel. Pero cuando apareció el otro, el que habría de venir, Juan supo que tenía que declinar para que ese otro creciera. Y se sujetó en obediencia a la autoridad. Juan entró al reino, pero sus discípulos no. Cuidado: no estoy hablando de salvación, eh? Eso no está en tela de juicio para nada; hablo del reino. Ahora, si fue así, ¿Qué mensaje se supone que estuvieron oyendo todo ese tiempo de labios de Juan el Bautista si al final evidentemente no lo entendieron? ¿No estarán ocurriendo cosas parecidas, hoy?

Hoy podemos estar predicando un mensaje pionero, eso es evidente, pero no podemos ser los religiosos de mañana, que cuando viene algo de Dios no lo podemos ver porque andamos demasiado enfocados en nosotros mismos. El Líder prepara al pueblo para el EPISKOPAS  de Dios, aunque esa venida pueda destituirlo a él mismo. Pregunto: usted… ¿Todavía quiere ser un Líder? Mayordomía es administrar la obra de Dios, no apropiársela para sí mismo. El escoger de Dios no tiene glamour. Es imposible ser escogido por Dios y no morir en la carne en el proceso. El proceso va a matar su carne antes de usarlo.

El proceso de ser elegido por Dios es selectivo. “Pero hermano… ¡No puede ser! Dios no hace acepción de persona…” Cierto. Para permitirles que sean salvos. Pero para levantarlos para la obra, Él todavía separa y escoge al que se le da su real gana. A Jesús, fíjese, nadie se le vino a ofrecer. Y si alguno lo hizo, la Biblia no tomó registro del episodio, así que se podrá imaginar cómo le fue. Al único, sí, que le dio una oportunidad fue al joven rico. Él dijo trece veces “sígueme”. Doce obedecieron; el último no pudo. No le dijo “sígueme” a todo el mundo; se los dijo a los que Él escogió.

La palabra ESCOGER significa: “Ser sacado del montón para ser construido y diseñado en lo privado”. Cuando sucede esto, el tratamiento que Dios ejercita con usted es el que produce al TUPOS. Sin llamado, no hay TUPOS. Sin TUPOS, no hay Liderazgo; no puede uestes transmitir nada. Y una cosa de Dios para tener muy en cuenta y evitar errores: cuando Él elige a alguien, el énfasis está en la Gracia para con ese, no en lo malo que son los otros.

Un Líder no es una persona con una unción maravillosa. Hay gente a la cual Dios usa, – a pura unción -, para hacer cosas tremendas. Pero eso no los convierte en líderes.

La palabra de conducción es la palabra EK-LEGO. “EK”: extraído, salir fuera “LEGO”: construido. Si un hombre no ha sido construido, su iglesia va cambiando conforme a la cultura y la calidad de la gente que se va sumando. Recuerde que aquellos tres mil se añadieron a los ciento veinte, no que los ciento veinte se adaptaron a los usos y costumbres culturales de los tres mil. Hoy se está intentando hacer misión bajo esta perspectiva.

Cuando usted no sabe quien es, no tiene identidad. Los chicos se van detrás de la primera moda que los atrae porque todavía no encontraron su identidad. Muchas iglesias, hoy, están igual; por eso se van detrás de lo primero que las atrae; y el mundo, así, no logra identificarlas como iglesias de Dios.

NÚMERO DOS: No puede ser un extraño, un extranjero. Esto no habla de un hombre que no es de la iglesia, sino de alguien que no está familiarizado con lo que se está construyendo. EXTRANJERO es la palabra FORÁNEO, no FAMILIAR. Es por eso que asalariar o despedir pastores, como sistema, no funciona. No se trata de buscar a alguien para ocupar una posición, sino a alguien que entiende lo que se está haciendo.

NÚMERO TRES: El Líder tiene que estar entregado a una vida progresiva. No puede mirar atrás, a Egipto, no es sólo el estado pecaminoso anterior, es también el conocimiento, dominio y manejo de lo previo, no de lo actual. Ser Líder no es mantener una obra, es saber llevarla a próximas fases con Dios. No podemos quedar atrapados en una mentalidad de mantenimiento. Si hay fundamento en lo espiritual, hay resultado en lo natural. Nadie puede decir que está sano por dentro y que no se vea esa buena salud por fuera.

NÚMERO CUATRO: Dice allí que no puede tener más de una mujer. Esto es llamativo porque en ese tiempo, era legal tener más de una mujer. Entonces, obviamente, esto no está hablando de mujeres. Todos los reyes tenían vaya a saber uno cuántas mujeres y otras tantas concubinas. Y además tenían muchísimo dinero, eran ricos y famosos todos, pero allí está diciendo que no tengan dinero. Es claro que, en este caso, tampoco está hablando de dinero literal.

Él dice: No tomará para sí muchas mujeres, ni plata amontonará, para que no se desvíe su corazón. Entienda por favor: lo que en realidad está diciendo, es que usted no tiene que tener nada que lo desvíe. La palabra DESVIAR, aquí, según la concepción de la traducción del hebreo, significa “Salirse del epicentro del enfoque de la visión”. Desviarse, entonces, no es dejar de asistir a un templo. Desviarse es salirse del centro de la visión; ocuparse de aquello en lo que Dios no está ocupado hoy. Meterse a construir en lo material, por ejemplo, cuando lo que Dios le mandó hacer es construir en espíritu. Desviarse, por ejemplo, también es no tener las relaciones correctas para el tiempo. Unción. La palabra UNGIR, significa FROTAR. Dígame con quien se frota usted y le diré de qué se brota…Já!

NÚMERO CINCO: Dice que cuando llegue al reinado, quiere que escriba una copia de la ley para usted mismo. ¡Qué raro! ¿Por qué ordenaría esto si todos los reyes tenían un escriba para esos menesteres? El trabajo de ese escriba era escribir lo que fuese. Además, convengamos en que la ley ya estaba escrita. Entonces, ¿Para qué volverla a escribir? Y, si fuera así, ¿Por qué tendría que hacerlo el rey en persona y no alguno de sus escribas?

¿Sabe qué significa esto? Personalizar la Palabra de Dios para usted mismo. Escribirla para usted, no para los demás. Encarnarla yo, no estudiarla para difundirla por radio solamente. Hoy hay una generación que, mayoritariamente, predica lo que heredaron de sus padres, no lo que Dios les da para que prediquen en este tiempo. Cada generación es responsable de sacar una copia de la ley, (Que en este caso es la Palabra), releerla y modificar todo lo que haya sido error. No podemos tener un ministerio por herencia. El rey, el Líder, no puede permitir que el entendimiento de la Palabra sea influenciado por la interpretación de los tiempos previos al mover actual.

La Palabra dice que ahora vemos como por espejo, no del todo claro, algunas cosas de forma invertida, pero que luego veremos con mayor claridad. Si esto fuera así, yo, hoy, estoy viendo un montón de cosas con mucha mayor claridad que lo que las vio mi padre. Y no porque yo sea mejor o más inteligente, sino porque estoy más cerca del día final.

NÚMERO SEIS: Tenemos que vivir en la actividad del progreso constante. Dice que todo esto se hace para que prolongue los días de su reino, del reino de sus hijos y del pueblo.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez