Estudios » Crecimiento

¿Está Vivo el Modelo Lutero?

 

Este es un tiempo en el que la iglesia, a través de muchos de sus hombres y mujeres sintonizados en la frecuencia auténtica de Dios, está hablando de reforma. Pero déjame decirte que debes tener mucho cuidado, porque reforma no siempre significa qué cosa nueva hay que hacer, sino también qué cosa antigua jamás se ha modificado.

Después que terminó ese primer concilio en  el año 49, en Jerusalén, donde se trató el tema acerca de la conversión y la salvación de los gentiles, y su relación con el sistema mosaico, la iglesia como tal, no volvió a convocar.

Pero hay un momento en la historia de la iglesia, en donde empiezan a utilizarse unos términos, y empiezan a quedar en desuso, otros. Por ejemplo, el término Obispo se hace muy común. Es un término bíblico, definitivamente. El término anciano va desapareciendo, y queda el de pastor.

El término presbítero va a desaparecer, aunque era un término muy importante, era un término usado ministerialmente en la iglesia. Hay un movimiento muy fuerte entre el año 90 y el año 150. En esencia. Se producen movimientos muy particulares. Te recuerdo que estamos hablando de las dos primeras generaciones de los primeros discípulos.

Si consideramos que más o menos para el año 90 o 95, el último de los discípulos partió, y allí ingresamos a esos años que hemos llamado “los de los padres de la iglesia”, pero la verdad que todos ellos, y no se salva ninguno, ya tienen un estigma griego bastante marcado. Unos más que otros.

Es más que notorio que si has examinado atentamente los escritos de Pablo, si hoy estás escribiendo cosas a la iglesia, deberías tener en algunas de ellas, semejanzas con el estilo de escritura que tenía Pablo, ¿Verdad?

Sin embargo, y revisando mucho material de aquellos tiempos, podemos observar que en cada uno de esos trabajos, se va introduciendo paulatinamente, pero cada vez con mayor fuerza, lo que hoy podríamos denominar como el culto a la razón.

Me gustaría, por un momento, proyectarte a una escena que viene a ser, todavía, el epicentro de este problema: en el huerto, había dos árboles. Uno, era el árbol de la vida, y el otro, era el árbol del conocimiento.

Ese entorno, ese escenario, se ha repetido muchísimas veces en la vida de la iglesia, hoy día. En este tiempo, es mucho más fácil aceptar a una persona porque tiene títulos académicos, que porque Dios le dio una palabra.

Es tomada más en serio una persona porque tiene doctorados y post-doctorados, que porque simplemente Dios lo levantó y lo estableció como ministro. La gente le resta credibilidad a aquella persona que no tiene formación.

Y eso es un poco lo que quedó de la espuma de esta ola, que es ese culto a la razón que entró a la iglesia, en cierto momento. Por eso quisiera proyectarte dos elementos que considero importantes en este asunto. El primero, es que en Dios hay sabiduría. Y hay inteligencia.

Estas dos cosas son dos virtudes muy particulares que Dios tiene y que las da a sus hijos, por gracia. Durante todo el Antiguo Testamento, la sabiduría y la inteligencia, eran más o menos como un don. Era como el don de lenguas, era algo que iba y venía.

Hablando de Salomón y tratando de ser eminentemente justo con él, hubo un momento en que él fue ungido por una unción de sabiduría que es evidente, está en la palabra, y lo sabemos. Pero como era un don, esta unción iba y venía, y dependía del carácter y el corazón del ungido para mantenerlo.

Nosotros podemos decir que Salomón empezó siendo sabio y terminó siendo necio. Porque los dones no son posesión de nadie, ya que el Espíritu da como Él quiere. Ese principio se mantuvo desde el Antiguo Testamento, hasta el Nuevo Testamento.

Cuando Cristo aparece en la escena, él es hecho sabiduría de Dios. La palabra dice que él es sabiduría de Dios. Por lo tanto, la sabiduría dejar de ser una unción temporal, y pasa a ser una posesión en Cristo. Espero que entiendas la migración que se ha dado.

Hoy día nosotros podemos tener, así como el ministerio profético, podemos tener una unción de sabiduría sobre nuestra vida, pero no ya desde el punto de vista de algo temporal, ni siquiera algo por nuestra propia virtud, sino en Cristo.

Porque Cristo ha sido hecho, -dice Pablo- sabiduría de Dios. Por eso, en Corintios y en Romanos, se habla muchísimo respecto a las profundidades de la sabiduría de Dios. Esa sabiduría que es inagotable; tan alto que no puedo estar encima o tan bajo que no puedo estar debajo, tan ancho que no puedo estar afuera, pero que nosotros tenemos acceso a eso que ojo no vio ni oído oyó, sino que Dios lo tiene reservado para nosotros, hoy.

Los que procuramos enseñar las cosas de Dios podemos hacerlo con cierta excelencia, porque tenemos la sabiduría de Dios en nuestras vidas, de otro modo no podríamos hacerlo. Lo que yo enseño y comparto, no lo aprendí en una universidad. Jamás pisé una universidad en calidad de estudiante.

Lo que quiero dejarte claro es que hoy día, tú tienes acceso a eso. Claro, eso no significa que tú le pongas de nombre a tu hija, Sofía. No caigas en ese terrible error. Sofía era una diosa griega, que no tiene absolutamente nada que ver con la sabiduría de Dios.

Era una diosa arrogante, que se levantaba en contra del conocimiento de Dios. Por eso es mucho mejor preguntarle al Señor antes de cometer ese tipo de errores y darle cualquier nombre a una criatura. Sofía era una de las principales diosas del Partenón griego, y era la que estaba detrás de todo el pensamiento filosófico y de toda esa tenencia de pensamiento tan fuerte que tenían los griegos.

Sofía no es la sabiduría de Dios. La sabiduría de Dios, está en Cristo. La sabiduría de Dios, está asociada al árbol de la vida. Yo creo que a esta altura de estos trabajos, tú ya no tienes ninguna duda que el árbol de la vida que estaba en el huerto, era Cristo mismo.

Absolutamente coherente. Entonces, cuando Adán tiene la oportunidad de entrar y de comer del árbol de la vida, y no lo hace por causa de incredulidad, automáticamente, él se niega a comer de Cristo mismo.

Por eso es tan importante la invitación que Jesús hace en Juan, a partir del capítulo 14, cuando dice que debemos comer su cuerpo y beber su sangre, para poder tener comunión con él. Él nos ofrece, otra vez, tener acceso al árbol de la vida.

Ahora bien; cuando nosotros empezamos a tener esa comunión con él, gradualmente la sabiduría de Dios llena nuestra vida. Por eso es absurdo pensar que un hijo de Dios, que conoce al Padre, que está unido al Padre, cometa estupideces.

¿Por qué? Porque la sabiduría de Dios no se plasma en que yo entiendo principios bíblicos, se plasma en el hecho de que tomo decisiones correctas en mi vida, cada día. La tentación que viene de parte de la serpiente hacia Adán y Eva, es muy particular.

La fuente de la fortaleza de la vida del hombre, es el deseo. Nosotros, en esencia, vivimos y nos movemos por el deseo. El deseo es una fuerza impresionante que nos empuja hacia adelante. Cuando el deseo está enfocado en Dios, nosotros podemos ser útiles a Dios en toda nuestra vida.

Ejemplo: el deseo del hijo, era el Padre. Porque lo que el Padre me dice, digo. Lo que el Padre me dice que haga, hago. Pero cuando mi deseo no está en Dios y yo digo que soy cristiano, mi vida es una de pecar, arrepentirme, pecar, arrepentirme, pecar, arrepentirme.

¡Hermano, ayúdeme! ¡He vuelto a enamorarme de la persona equivocada! ¿Por qué me pasa eso? – Simple, porque tu deseo no está puesto en Dios. ¡Hermano, ayúdeme! ¡He vuelto a caer en la pornografía1 ¡No entiendo por qué me pasa esto una y otra vez! Porque tu deseo no está en Dios.

El deseo, nace de la angustia, y la angustia viene por la necesidad no satisfecha. Así funciona el proceso. Entonces, detrás de cada angustia, hay una necesidad. Tú estás allí, del otro lado, por necesidad. Necesitas escuchar esto, necesitas aprender esto.

No puedes negarme que te produce mucha angustia que Dios venga y te desparrame todas tus costumbres y tradiciones y empiece a cambiarlo todo. ¿Y por qué crees que Dios lo haría de ese modo, llevándote a ese grado de angustia? Simple; porque Dios quiere que tu deseo se enfoque en Él.

Por eso, cuando Eva mira el fruto del conocimiento, dice que lo ve deseable. ¿Y qué es lo que le propone la serpiente a Adán y Eva? Les dice: ustedes serán igual a Dios, en un aspecto. No les dice que van a ser iguales a Dios y que van a hacer grandísimos, no. Les dice solamente que conocerán todas las cosas.

¿Sabes por qué Dios es Dios? Porque Él sabe lo que te va a pasar mañana y tú no lo sabes. No hay nada escondido de su mirada. Tú te levantas y Él te dice: Yo soy Dios, porque se de dónde vienes y hacia dónde vas. Y además sé qué día y a qué hora tú vas a morir. Yo lo sé, porque soy dios.

¿Tú te crees algo? Dime: ¿Qué sabes tú de tu futuro? Eso le dice a Job. A ver, ponte de pie y dime: ¿Qué sabes tú? ¿Te crees con el derecho de decirme que no es justo que te pase lo que te está pasando? Ponte de pie, Job, y dime: ¿Qué sabes tú de tu futuro?

¿Crees que puedes juzgarme? Dime, ¿Qué te va a acontecer mañana? – No sé, Señor. – Entonces, cállate. La serpiente les dice que serán como dioses, porque podrán saber todas las cosas, el bien y el mal. No les ofrece el poder de Dios, les ofrece conocimiento.

Ustedes conocen el desenlace de esta historia. El gran problema de la gente de la iglesia que todavía peca, es que su deseo no está en Dios. El día que tu deseo esté en Dios, tú has muerto al pecado y al mundo. Eres intocable.

Ese árbol del conocimiento, nunca fue quitado del plano humano. El árbol de la vida, dice que quedó vigilado por un ángel con una espada llameante de fuego. ¿Por qué Dios ya no le permite comer del árbol de la vida a Adán, después de pecar?

Tú sabes que en Génesis 1:2, dice que la tierra estaba desordenada y vacía, y entendemos que en ese momento se produce la caída de Lucero, es decir: el momento en que Lucero se convierte en Satanás. Y todo lo que estaba bajo su gobierno, queda en tinieblas.

Lucero era el portador de luz, es probable que fuera él el que hacía brillar toda la gloria de Dios sobre la tierra. El que traía luz a la tierra que y estaba creada desde Génesis 1:1. Cuando peca, Lucero se opaca y no da más luz, y todo lo que estaba bajo su responsabilidad de iluminar, queda todo sumido en tinieblas.

Hasta ese momento no había tiempo, no hay referencia de tiempo. Pero en Génesis 1:3, cuando Dios hace la luz, ahí se crea el tiempo. Incluso desde la parte física propiamente dicha, donde hay luz, energía, hay espacio y hay tiempo. Todo se combina.

Situación que se va a cerrar en Apocalipsis 22:5, cuando dice que no habrá más necesidad de luz de sol ni de luna, porque ahora Dios va a ser la luz y el Cordero su lumbrera, y nosotros, su iglesia, deberemos ser quienes alumbremos a todas las naciones.

Y no con la luz propia, nuestra, sino con la que reflejamos, y según con lo que le dice Dios a la iglesia de Tiatira, al que venza le va a dar el Lucero de la Mañana. O sea que nosotros vamos a tomar ese lugar que tomaba Lucero, antes.

En Apocalipsis 22:5 se cierra el tiempo de la luz solar, creada artificial, para que vuelva a brillar en todo su esplendor la luz de Dios, la luz verdadera. Y dice que lo va a hacer a través nuestro. En ese paréntesis de creación de tiempo, Dios crea al hombre.

Lucero cae en la eternidad, cuando no había tiempo. Entonces, lo que le corresponde, es un juicio eterno. Cuando Dios crea al hombre, previendo que él iba a caer, crea el tiempo. ¿Para qué? Para que cuando caiga, caiga en el tiempo cronológico.

De modo que el tiempo es una especie de colchón amortiguador de la caída. Entendiendo esto, podemos definir al tiempo cronológico, como una ventana de misericordia en la justicia eterna de Dios para darle paso a la gracia, y el hombre pueda ser salvo.

Pero concluida la obra de Dios, se acaba el tiempo. De hecho, Apocalipsis 8:10 dice que el tiempo no será más y no se necesita más la luz solar. ¿Por qué? Porque ahora la luz verdadera brilla. Tal como lo dice Juan: le veremos cara a cara, como él es. Y esos vamos a ser nosotros.

O sea: se termina lo temporal, lo provisorio y lo necesario para ir transformándonos, discipulándonos, ya que no va a ser necesario porque volveremos a vivir la plenitud de la eternidad en la cual dios nos pensó. Pero creó esta situación parea que no caigamos eternamente, como Lucero.

Es decir que Dios les evita acceder al árbol de la vida, porque en esta situación caída, si comían del árbol de la vida, quedaban enclavados en una situación de pecado pero de juicio y sentencia eterna. Algo que, obviamente, sería irreversible.

Entonces, lo que a primera lectura parecería ser una antojadiza prohibición, pasa indefectiblemente a ser una ventaja para el hombre que Dios brinda. Es como si Él les dijera que no toquen ese árbol todavía, que ya vendrá la oportunidad para abrir la puerta para acceder, ser limpiados y conectarse nuevamente con la eternidad.

Ahora bien; ese árbol del conocimiento, no fue quitado. Sí fue quitado el árbol de la vida, y hoy día el árbol de la vida está disponible en el huerto, para los que saben llegar a Sion. Porque el huerto está en Sion. Pero el punto en cuestión es que el árbol del conocimiento nunca se removió de aquí.

Y siempre ha habido gente oficiosa para ir a buscar ese fruto y compartirlo. Después de que los apóstoles parten, ustedes saben que el cristianismo va ganando terreno muy rápido. Y llega un momento en que un emperador llamado Constantino, se hace cristiano.

Si eso es verdad o no es verdad, Dios lo sabe. Él se hace cristiano y lleva el cristianismo a todas partes del imperio, y se produce un proceso de sustitución. Los que antes eran templos dedicados a los dioses paganos, ahora se entregan a los obispos y se les permite allí levantar comunidades y congregaciones.

Esta aparente victoria que sería salir de la catacumba a la luz pública y poder pararse en lugares que antes estaban tomados por los ídolos, a la larga va a tener consecuencias muy duras. En el año 325, se produce algo que se llama el concilio de Nicea.

Y es básicamente que, lo que pretende Constantino, es unificar lo que la iglesia creía en todas partes. ¿Recuerdan ustedes que había dos polos? Uno estaba en Antioquía y el otro estaba en Alejandría. Él convoca a los obispos, y van a llegar más de trescientos, pero hay un dato interesante.

Todos los obispos tenían un origen griego. No hay un solo obispo que viniera con un perfil hebreo. Todos son griegos. Se había levantado una doctrina que se llamaba “el arrianismo”. Esta doctrina estaba creando una confusión muy grande en la iglesia, ya que entre otras cosas, negaba la divinidad de Cristo.

Entonces en ese año 325, Constantino reúne a los obispos y allí es donde les pide que se pongan de acuerdo. Entonces, fruto de ese concilio, se promulga lo que se llama “El credo niceno constantinopolitano”, que se redacta ese año y que luego, en el año 381 es ampliado.

Antes de ese momento, la iglesia tenía un resumen, un documento muy interesante. De hecho, en realidad, tenía dos documentos. La iglesia tenía, primero, algo que se llama La Didache, que era considerada la doctrina de los doce apóstoles.

Era un resumen, un compendio de lo que la iglesia creía, más o menos en los primeros ciento cincuenta años. Ahí se hablaba de los dos caminos, de la liturgia, de la disciplina, de los profetas, de compartir la cena del Señor. Ese era uno de los documentos.

El otro documento, era uno que se llamaba El Símbolo de los Apóstoles. Supongo que por ahí puedes recordar esto porque quizás en algún momento de nuestras vidas, lo aprendimos. Dice algo así: “Yo creo en Dios Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Yo creo en Jesús, el Mesías, hijo unigénito de Dios” ..¿Lo recuerdas, verdad?

Eso, reitero, se llamaba El Símbolo de los Apóstoles. Esta oración, si tú quieres, era el resumen de la confesión de fe. En todo este tiempo en que venimos aportando cosas para retornar al diseño original, muchas voces se han levantado, diciendo que no se está cuidando la sana doctrina.

No tengo ninguna duda que tú debes haber escuchado esa expresión en muchas ocasiones. Es bien cómico el asunto, porque la gente  habla de oídas. Sale uno y te dice que no está de acuerdo con las cosas que predica un determinado ministro.

Haz una prueba rápida. Dile que te mencione tres cosas que predica ese ministro con las que ese hermano dice no estar de acuerdo. Te puedo garantizar que el silencio más sepulcral será su única respuesta. ¡No sabe! ¡Sólo repite algo que escuchó! El tema esencial es ver a quien se lo escuchó.

Haz otra prueba si es que tu incidencia en la iglesia te permite hacerlo. Reúne a unos cuantos ministros, por lo menos más de diez tendrían que ser, dales una hoja en blanco a cada uno y diles que te escriban allí los fundamentos principales de lo que ellos entienden como la sana doctrina.

Se han hecho pruebas así, ¿Sabes cuáles fueron los resultados? No pudieron encontrar dos respuestas similares que estuvieran de acuerdo. Ahora yo pregunto: ¿A qué se le llama la sana doctrina en el Nuevo Testamento?

Entonces, hoy día, de acuerdo con la comodidad de cada ministro, esto es sana doctrina y aquello que no me gusta, me condiciona, me rebaja poder o control o no coincide con lo que enseña nuestra denominación no es sana doctrina.

Porque ni esa persona ni la mayoría de ellas se han puesto a revisar, aunque más no fuera por un momento, lo que en realidad era la sana doctrina para la iglesia apostólica de los primeros siglos. Entonces, para algunas personas, que las mujeres no hablen, es sana doctrina.

Para otras personas, que se profetice con la cabeza cubierta, es sana doctrina. Y tú terminas preguntándote por qué toda esa gente se ha metido en esos tremendos vericuetos teológicos de los cuales luego no sabe cómo salir. ¿Sabes por qué? Simple, porque no se lo preguntó al Señor.

Últimamente estuvo entrando un viento judaizante a la iglesia, y te encuentras con pastores muy serios que ahora están orando con la cabeza cubierta, cuando la Biblia dice que no es correcto que el hombre ore con la cabeza cubierta. Pregunte  entonces por qué se cubren los judíos.

Que la señal de la presencia del Espíritu Santo es el hablar en lenguas. No es verdad. Hay casos en que el Espíritu Santo vino y hubo oración en lenguas, y otros casos en los que no. ¿y a eso van a llamarle luego la sana doctrina?

Las manifestaciones del Espíritu Santo, ¿Son la sana doctrina? ¡La gente no sabe! Pero así y todo, se atreve a juzgar. Por eso es que sus palabras, suelen volverse en su contra. Porque hablan sin conocer, mínimamente, primero, la verdad.

Si vas a juzgar, investiga. Ten herramientas, ten documentos, ten pruebas que te permitan pararte y decir que eso está mal por esto, por esto y por esto. La gente, en la mayoría de los casos, no es seria; habla de oídas. No tiene la escuela de tomarse el trabajo de revisar para cuestionar.

¿Quieres el mejor consejo de hermano mayor y periodista retirado? ¡No te comas todo lo que oyes, lo que ves o lo que lees! ¡Venga de quien venga! Revisa, estudia, haz funcionar la mente que Dios te puso allí para que nunca seas un mediocre que se deja pensar por otros. En todos los terrenos. Eso evitará que seas alguien a quien pueden llevar de la nariz para donde les conviene a sus intereses.

Ni a mí, ni a ninguno de los ministros que en estos tiempos estamos con palabra diferente a la iglesia tradicional nos molesta que se analice, se estudie y se revise lo que decimos. No existe un hombre que hable ciento por ciento, palabra de Dios. Eso eran los profetas del Antiguo Testamento, pero ya los del Nuevo no pudieron serlo por causa de sus corazones.

Estos dos documentos que te he mencionado, son los únicos documentos que tienen autoridad histórica para poder decir qué era lo que la iglesia creía. Esto es historia. Ahora bien; ¿Qué decía el credo de los primeros cristianos? Te lo voy a leer completo.

“Yo creo en Dios Padre, Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Yo creo en Jesús, Mesías, Hijo unigénito de Dios, nuestro Señor, quien fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de María la virgen. Sufrió bajo Poncio Pilato, fue crucificado, murió y fue sepultado. Descendió donde los muertos, al tercer día resucitó y ascendió al cielo. Está sentado a la diestra del Padre, y regresará para juzgar a vivos y muertos. Yo creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.”

Este documento data más o menos del año 140, aproximadamente. Es posible que ya en este momento, haya habido cierta infiltración de pensamientos que no eran del todo puros. ¿Por qué digo eso? Porque no veo a Pablo haciendo esta oración.

Hay muchas oraciones de Pablo. Sin embargo, sí podemos ver que en varios pasajes, esto es coherente con lo que Pablo enseñaba. Por ejemplo, cuando dice que grande es el misterio de la piedad. Jesús presentado en el mundo, ¿Recuerdas, verdad?

Hay partes, entonces, en las que nosotros podemos decir que eso está bastante puro, que está muy bien. Ahora; cuando se reúnen en el año 325, en el concilio de Nicea, ellos sacan una actualización de este credo, que es la siguiente:

“Creemos en un solo Dios Padre que es Todopoderoso, creador del cielo y la tierra; de todo lo visible, e invisible. Creemos en un solo Señor, Mesías, Jesús, hijo único de Dios, nacido del Padre, antes de todos los siglos. Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero, de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre, porque en todo fue hecho, que por nosotros y por nuestra salvación bajó del cielo, por obra del Espíritu Santo, se encarnó de María, la virgen, se hizo hombre.

Por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado. Resucitó al tercer día, según las Escrituras, subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre. De nuevo vendrá con gloria, para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creemos en el Espíritu Santo, creador y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y con el Hijo reciben una misma duración en gloria, y que habló por los profetas.

Creemos en la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. (Antes de que te asustes, te explico que católico significa universal. No dice romana, tranquilo. En ese momento, la iglesia Católica como hoy la conocemos, todavía no existía.) Reconocemos un solo bautismo para el perdón de los pecados, esperamos la resurrección de los muertos y la vid del mundo futuro. Amén.”

Van a notar que en este credo, ya aparecen los elementos típicos griegos. ¿Cuáles son? La dualidad: visible, invisible. Ese juego aparentemente inofensivo, hasta el día de hoy nos persigue. Cuando tú te encuentras con otro creyente y dices que quieres hablarle del mundo espiritual, estás hablando como un griego.

Cuando decimos que hemos visto algo en el espíritu, estamos hablando como un griego. ¿Pero y entones cómo debería decirlo? Simple: he visto. No puedo hablar de mundo espiritual ni de realidad espiritual. Es la realidad. El mundo por un lado y en paralelo lo espiritual, están unidas ambas cosas.

No necesitamos separarlas. El pensamiento griego, es un pensamiento abundante en dicotomías. Tiene un serio problema, no puede concebir en un solo recipiente, dos naturalezas. De allí que el arrianismo genera un problema: o Jesús era Dios, o Jesús era hombre. No les entra en la cabeza que Jesús era Dios-hombre. No cincuenta por ciento Dios y cincuenta por ciento hombre. Ciento por ciento Dios y ciento por ciento hombre.

Déjame decirte que esto genera un problema muy serio que no se revuelve orando, se resuelve discutiendo. Y cuando te digo que en el año 325, noventa y nueve por ciento de los obispos que van representando a la iglesia, de las dos partes eran griegos, ¿Qué esperaban?

Varios de estos discípulos, padres de la iglesia, como Orígenes, como Clemente, eran anteriormente, oradores griegos; eran filósofos. Entonces ellos se paraban y empezaban sus alocuciones. No eran predicaciones, eran típicas alocuciones griegas, pero esta vez evidentemente, con pensamiento cristiano.

Ninguno de nosotros puede decir si eran salvos o no eran salvos. Lo que estamos diciendo es que, su manera de pensar griega, no fue transformada. No dudo de que en su corazón amaban al Señor. El amor todo lo cree. Pero por la manera que ellos tejen, uno puede darse cuenta de la estructura de su pensamiento.

Los grupos donde lo que voy a decirte es habitual, saben de lo que hablo. Cuando un niño tiene una visión, no actúa como lo hace un adulto. Ellos no tienen ningún inconveniente para decirte la visión porque no van a  perder el tiempo en explicarte cómo suponen que vieron lo que vieron. Ellos sólo desean decirte lo que vieron.

Un niño viene y te dice: ¿Sabes una cosa? Vi un ángel. Ni se le ocurre decirte que en el espíritu vio a un ángel. ¡Ese de ellos es el lenguaje del Espíritu! Eres tú el que empieza a buscar explicaciones que puedan ser aceptables para la mayoría. ¡No pierdas tu tiempo!

¿Y cómo viste ese ángel? – Pues como lo verías tú, con los ojos abiertos. Y claro, porque si cerraras tus ojos, ya estarías haciendo una especie de abstracción, ¿Verdad Pero cuando uno de ellos te dice algo así, estamos hablando de una visión muy genuina, muy pura.

¿Qué estoy queriendo demostrar con esto? Que nosotros nacemos en este mundo, sin esa diferencia entre lo visible e invisible o lo natural y lo espiritual. Nacemos sin esa diferencia. Y es en la educación escolar donde nos fabrican esa distinción.

Y hoy día, con cincuenta años de iglesia, la mayoría sigue aferrado de esa enseñanza escolar y desechando lo genuino y natal. Verán ustedes que el esfuerzo del credo uniceno, es ratificar que Jesús es igual a Dios. Ese era su esfuerzo.

Fue un buen esfuerzo, digno de aplauso. Dicho sea de paso, del arrianismo va a venir todo el pensamiento que construirán la plataforma principal de los Testigos de Jehová. Jesús no es igual a Dios. Pero el asunto está que en espíritu, este credo uniceno, pese a esa dicotomía de la que te hablaba, en esencia es bueno.

Respetó la estructura del credo original, la amplificó ratificando que Jesús es igual a Dios. Más adelante hubo más concilios, unos peores que los otros. A medida que pasaban los años los concilios fueron siendo cada vez peores.

Hay uno interesante en el año 500, que se llama El Credo de Atanasio, que es atribuido también a Ambrosio de Milán y es redactado un poco después del año 500. Se vuelve a agarrar el credo apostólico que se había llamado Credo Niceno, hay otra vez una reunión de obispos, y se lo vuelve a armar. Y este es el resultado. Y nota como va deteriorándose la pureza que había en el credo apostólico, ya para el año 500.

“Todo el que quiera salvarse debe, ante todo, mantener la fe católica. El que no guardare esa fe íntegra y pura, sin duda perecerá eternamente. Y la fe católica es esta: que adoramos un solo Dios en Trinidad y Trinidad de unidad. Sin confundir las personas, sin dividir las sustancias.

Porque es una la persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu Santo. Más la divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es toda una, e igual la gloria eterna, la majestad. Así como es el Padre, así el Hijo, así el Espíritu. Increado es el padre, increado es el Hijo, increado es el Espíritu Santo.

Incomprensible es el Padre, incomprensible es el Hijo, incomprensible es el Espíritu Santo. Eterno es el Padre, eterno es el Hijo, eterno es el Espíritu Santo, y sin embargo no son tres eternos, sino un solo eterno, como también no son tres incomprensibles, ni tres increados, sino un solo increado y un solo incomprensible.

 Asimismo, Omnipotente es el Padre, omnipotente es el Hijo, omnipotente el Espíritu Santo, y sin embargo no son tres omnipotentes, sino un solo omnipotente. Asimismo el Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no son tres dioses, sino un solo Dios.

Asimismo Señor es el Padre, Señor es el Hijo y Señor el Espíritu Santo, y sin embargo no son tres señores, sino un solo Señor, porque así como la verdad cristiana nos obliga a reconocer que cada una de las personas de por sí es Dios y Señor.

Así la Religión Católica nos prohíbe decir que hay tres dioses, o tres señores. El padre por nadie es hecho, ni creado, ni engendrado. El Hijo es solo del Padre, no hecho ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo, no hecho, no creado, ni engendrado, sino procedente.

Hay, pues, un Padre, no tres padres, un Hijo, no tres hijos y un Espíritu Santo, no tres espíritus santos, y en esta Trinidad nadie es primero ni postrero, nadie es mayor ni menor. Sino que todas las personas son co-eternas, juntamente y co-iguales, de manera que en todo, como queda dicho, se ha de adorar la unidad en Trinidad y la Trinidad en unidad.

Por tanto, el que quiera salvarse, debe pensar así de la Trinidad. Además, es necesario que para la salvación eterna, que también crea en la encarnación de nuestro Señor Jesús, el Mesías. Porque la fe verdadera que creemos y confesamos, es que nuestro Señor Jesús, el mesías, es el Hijo de Dios, es Dios y hombre, Dios de la sustancia del Padre, engendrado antes que todos los siglos, y hombre de la sustancia de su madre, nacido en el mundo.

Perfecto Dios y perfecto hombre, subsistente de forma racional y de carne humana, igual al padre, según su divinidad, inferior al Padre según su humanidad, quien aunque sea Dios y hombre, sin embargo no es dos sino un solo Mesías.

Uno, no por conversión de la divinidad en carne, sino por la asunción de la humanidad en Dios. Uno, totalmente, no por confusión de sustancias, sino por unidad de personas. Pues como el alma racional y la carne es un solo hombre, así Dios y hombre es un solo Mesías, el que padeció por nuestra salvación, descendió a los infiernos, resucitó al tercer día, de entre los muertos, subió a los cielos, está sentado a la diestra del Padre Dios Todopoderoso, desde donde va a venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

A cuya venida todos los hombres resucitarán con sus cuerpos, y darán cuenta de sus propias obras. Y los que hubieren obrado bien irán a vida eterna y los que hubieren obrado mal, al fuego eterno. Esta es la fe católica, y quien no la crea fielmente, no puede salvarse.”

Eso pasa, apenas, en el año 500. Este credo es la semilla del pensamiento teológico actual. Así que tenemos un Dios incomprensible. Eso va a dar lugar a que se levante el clero, porque los únicos que pueden entender a Dios, son ellos.

Los laicos no entienden nada y deben ponerse por debajo del clero, de los líderes espirituales, para que ellos que sí entienden y reciben, puedan compartir con los que no entienden lo recibido. Paulatinamente, la Iglesia Católica se establece como una potencia mundial.

Pero lo que te leí recién sigue vigente. Si tú no crees en lo que dice allí, tú no eres salvo. Y punto. No hay nada más allá. En la primera parte de este credo de Atanasio, lo que mayoritariamente se hace es ponderarse a ellos mismos. Hay una necesidad de ratificarse en el poder, ellos.

Esos son años oscuros, terriblemente oscuros. Siglo once, siglo doce, se entra en todo lo que se llama “el oscurantismo”, una época en donde literalmente, la luz de la verdad pudo brillar apenas en pequeñas llamitas casi como de cerillas y en muy pocos lugares.

Sabemos perfectamente que la verdad nunca se extinguió, pero nadie ha logrado, todavía, hacer el hilo de secuencia, para poder ver cómo se mantuvo. Porque en ese tiempo no había escrituras que circularan y tampoco había oficios como el de apóstol o el de profeta.

Todos esos fueron anulados. Había otros que han quedado hasta el día de hoy. Aparece el concepto de sacerdote, de cura, y mucho de eso se toma de los rituales paganos. De hecho, gran parte de lo que el culto hoy día es en la iglesia evangélica, fue tomado de los cultos paganos griegos y romanos.

Tener un grupo que cantaba, usar un pulpitum para predicar, cómo se levantaba la ofrenda, etc. Si leyeras como se realizaba un culto pagano, podrías encontrar similitudes impresionantes con lo que ves cada domingo donde quiera que te congregues.

Y esto no es algo que a mí se me ocurre decir o inventar porque estoy enojado con alguien, esto es historia. Tú puedes revisarlo y hay mucha información a disposición del que quiera investigarla. Una de las bondades de Internet es que se puede acceder a documentos muy serios con mínimo esfuerzo.

Más o menos, en el siglo quince, hay algo que quiero que te des cuenta ahora. Cristo se manifiesta a nosotros como luz verdadera, no solamente en Juan 1, cuando dice que la luz verdadera venía este mundo. Puedo decirte que la luz verdadera ha iluminado muchas veces a la humanidad.

¿Qué quiero decir con esto? Dice la palabra en los evangelios, que a una lámpara no se la pone debajo de la cama, sino en un lugar elevado, para que se ilumine toda la habitación. Cada cierto tiempo, cuando se produce densa oscuridad, Cristo se manifiesta como luz.

Y de repente empieza a haber una diversa cantidad de manifestaciones en distintas áreas. Por ejemplo: en el siglo quince, con auge de reyes y un poder papal impresionante, empieza a desarrollarse un espíritu aventurero en la gente.

Recodarán ustedes, viendo los mapas antiguos del mundo, que estaba el continente conocido. ¿Cuál era el continente conocido? Europa, más Asia y parte de África. Eso era el continente conocido. Y luego se miraba más allá de las costas del continente, monstruos marinos impresionantes.

Porque esa era la mentalidad de la gente, que pensaba que más allá estaban los monstruos prestos a devorárselos si se aventuraban cerca de ellos. No te olvides que la mayoría de pensadores y gente con formación de esa época, pensaba que la tierra era plana, pensaban que era el sol el que giraba alrededor de la tierra y no como es, a la inversa.

Tampoco existía, y a esto hay que aclararlo, la tecnología capaz de dilucidar estas dudas. Esto es sí y no. Y si había algo, no estaba al alcance de todos. Pero en el siglo quince, empieza a aparecer esto. Empieza a darse un auge en comunicación muy grande.

Empieza, por ejemplo, a finales del siglo quince, a constituirse la Armada, los marinos españoles y genoveses. Se estaban aventurando hacia el oeste. Antes, su objetivo era el este. Los portugueses empiezan a bajar hacia las costas de África y buscan descender más a ver hasta dónde llegaban.

España y Portugal son dos naciones muy especiales. Portugal va a estar muy asociada a la esclavitud y al tráfico de gente de África a las Américas. Pero, inicialmente, esto surge como exploración, y no con la finalidad propiamente de tráfico de personas.

Ellos comienzan a recorrer el continente. ¿Por qué? Porque en el año 1453, los turcos otomanos, toman Constantinopla. Y el gran problema de tomar Constantinopla, que es una ciudad de paso, era que ya no había el libre acceso a los productos exóticos.

¿Qué productos exóticos? La canela, el clavo de olor, la hora de laurel, en suma; las especies. Entonces, para 1492, seguimos en el siglo quince, aparece Cristóbal Colón y descubre lo que en ese momento se conoce como “Las Indias”, aunque hoy todos sabemos que en realidad había llegado a las Américas.

Para 1522, Hernando de Magallanes completa toda la exploración hacia el oeste, y son las primeras naves las que, literalmente, navegan alrededor del mundo. Vasco da Gama, en 1457, siglo quince, rodea el Cabo de Buena Esperanza y navega cruzando el Océano Índico, hasta el sudoeste de la India.

O sea que los mercaderes portugueses y españoles continúan avanzando hacia el oriente en 1517 y llegan en ese mismo año, el 1517, el año que Lutero clava las noventa y cinco tesis en la Catedral de la Universidad de Witenberg.

El mismo año llegan a China; qué interesante. Quiero que empieces a fijarte en algo. Míralo desde el Espíritu. La reforma de Lutero, es parte de lo que estaba pasando en la tecnología. Unos cuarenta años antes de él, Gutenberg inventa la imprenta. El primer mecanismo gráfico con metal, ya que hasta antes se hacía con madera.

Lutero no hubiera podido tener esa facilidad para dar a conocer sus principios, sus enseñanzas, si no hubiera utilizado la imprenta. En rigor, siendo honestos con la historia, el que enciende la reforma, es un hombre de apellido ganso. ¿Ganso? John Huss. Huss es ganso.

Él muere en el siglo quince, en la hoguera, en la frontera entre Suiza y Alemania, en Constance. Muere por hereje. Este hombre es el que enciende la luz y trae la manifestación de Cristo. Quiero que entiendas lo que estoy diciendo. Él trae la manifestación de Cristo.

Cristo no se manifiesta simplemente porque él decide. Hay un acuerdo entre cielos y tierra para que él se manifieste. Si tú observas Hechos 2, la gente estuvo diez días atrayendo al cielo. John Huss es quemado por su fe. Y lo más tremendo es que al ser quemado, él dice “Oh Dios, ustedes están asando a un ganso, pero en cien años vendrá un cisne que no podrán asar”.

Y en el escudo de Lutero, está un cisne. Él fue un profeta. La palabra profética más fuerte que un profeta puede dar, es muriendo. Cuando Esteban muere, él abre la puerta para que Saulo se convierta. Entiende que a los pies de ese joven Saulo, estaba la ropa de todos los que estaban apedreando a Esteban.

Estamos a las puertas de una tremenda manifestación de Cristo, y te digo por qué. En los últimos tres años han muerto más cristianos por defender su fe que en los veinte años anteriores. Los cristianos están siendo decapitados como ovejas.

Son profetas que están abriendo la puerta de una manifestación de Cristo que va a traer la reforma. Quiero que entiendas bien eso; hay un acuerdo. Por favor, mira más allá de tus narices nacionales o regionales. Mira el mundo, mira las naciones, mira los cielos, ¿Qué está pasando?

Los islámicos y los extremistas, son el extraño ejército que está usando Dios mismo, para que venga una manifestación de Cristo sin precedentes a nuestra generación. Sólo revisa las cifras de los que están muriendo cada mes en Siria, en Libia, en Afganistán.

Las cifras actuales: tres de cada diez cristianos, están siendo asesinados. Tres de diez. ¡Treinta por ciento! Se están igualando las cifras de las persecuciones de los césares. No parece, pero es así. Entonces, cuando investigamos eso y descubrimos que están muriendo tantos cristianos, le preguntamos al Señor qué está pasando.

¡Pro es que el diablo, hermano! ¡Un momento! Aquí el diablo está al margen, esto es otra cosa. Allí es donde los apóstoles y profetas deben mirar. Y procurar con diligencia mirar qué está pasando. John Huss es quemado, y exactamente noventa y siete años después, aparece Lutero.

En la heráldica del escudo de Lutero, la figura del cisne, un cisne que no pudieron asar. Para cuando Lutero formula la reforma, hay tecnología, hay exploración, hay expansión económica. Lutero desautoriza a los Papas, y dice: ellos nada son.

Y empieza a caerse la estructura. Tal es así que hoy día, los historiadores, ven como determinante este detalle: que gracias a la reforma de Lutero, Calvino y todos los otros, es que se establecen los estados democráticamente, porque literalmente termina el período feudal.

Hacer una lectura profética de la reforma, es muy interesante. Todo lo que pasó en el mundo enero en ese siglo, en el siglo dieciséis, coincidió. Si Lutero hubiera aparecido cien años antes, sin la imprenta, sin la expansión, sin la exploración, no hubiera podido tener el impacto que tuvo.

A eso es a lo que nosotros le llamamos las manifestaciones de Cristo, ¿Entiendes? Cuando la luz se levanta, alumbra. A los que son hijos, les trae revelación de Dios. A los que no conocen a Dios, les trae desarrollo, inteligencia y tecnología.

¿Por qué? Porque toda dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces. O sea: es de Él que nace la tecnología. ¡No es pese a él,  como algunos predican! ¿Cómo se les ocurre? ¿De qué Dios me están hablando?

Algunos estudios muy serios llevados a cabo por hombres especialistas en estos temas desde el ángulo cristiano, han llegado a la conclusión que la esclavitud en América prácticamente comienza con la llegada de Colón. En las carabelas de Colón viajaron negros africanos en calidad de esclavos. No sabe cuántos porque estaban considerados infrahumanos, así que no figuraban en ninguna nómina.

Claro que con Cristóbal, también llegaron sacerdotes. Y quiero recordarte aquí que Lutero, en esencia, era un sacerdote. Él era un monje. Renuncia a la Iglesia Católica en algún momento, o lo expulsan, como sea. En el fondo, sabemos que él no quería dejar la iglesia católica. Lutero.

Lo que él quería hacer, era cambiarla. Más que querer abrirse de ella, fue empujado a hacer eso. Cuando él cuestiona las indulgencias, cuando cuestiona las bulas, cuando empieza a cuestionar la autoridad papal, ahí es donde le dan el empujón para que se salga.

Pero él, en el fondo, reconocía que la iglesia católica era un instrumento de Dios. Esto te lo cuento para que te des cuenta que pese a todo, en Lutero todavía no estaba la luz completa. De hecho, en la reforma de Lutero hay cosas buenas y hay cosas malas.

Dentro de no mucho tiempo vamos a cumplir quinientos años de la reforma. Es en esa dese4speración de pérdida de autoridad de la iglesia católica, que es puesto este Papa argentino. Que contra todo principio de regulación papal, se convierte en el primer jesuita que en toda la historia se sienta en el trono de Pedro, según sus creencias vaticanas.

Lo que casi nadie sabe, es que dentro de la orden jesuita, está prohibido que sus componentes tomen posesión de esa clase de niveles jerárquicos. Entonces la pregunta que surge, es: ¿Por qué lo ponen a él? En esencia, porque Argentina en el símbolo tribal es Rubén, y Rubén era el primogénito, el hermano mayor.

Y porque en el plano espiritual, a los argentinos se les suele hacer caso. Hay una cuestión implícita de autoridad allí. Debo decirte que los profetas no están solamente de este lado, del nuestro. También los hay del otro lado y ellos saben leer con suma claridad lo que se está restaurando. Ese es un diseño tan importante que hoy día lo está usando la Iglesia Católica, según su conveniencia e interpretación, claro.

Vuelvo a una escena que les dije. Diez personas. ¿Con quién hago alianza? Si eres listo, vas a buscar al primogénito, porque en ausencia de la presencia cierta del Padre, el primogénito toma su lugar. Por eso, las alianzas que debemos tener como iglesia, tienen que tener un sentido de inteligencia tremendo.

Lo profético no es para lucimiento de una conferencia, es para entender cómo debemos movernos y qué es lo que está pasando. Volviendo a la conquista, tengo que decirte que entre los curitas esos que llegan acompañando a los conquistadores, algunos de ellos eran de verdad creyentes.

¿Creyentes con sotana? ¡Sí! ¿Sabes por qué? Porque los pensamientos de Lutero pegaron muy, pero muy fuerte. Provocaron una explosión. Entiende esto a nivel geográfico: toda Europa, es del tamaño de Argentina. Lo que Lutero escribía en Alemania, a los dos días estaba en España, en Austria, en Suecia

Fíjate que sus manuscritos, todo lo que él escribía, se metían en toneles de vino, donde la mitad de tonel estaba lleno de vino y la otra mitad estaba seco, y ahí se metían los escritos. Y eso circulaba y ¿Dónde crees que se metían? En el lugar en donde más vino consumen: los conventos, los monasterios.

Vaciaban el vino, abrían el fondo y allí estaban los documentos de Lutero, y los leían los sacerdotes, cuidándose de que no se enterara el abad principal. Lutero empieza a sacar a las monjas de claustro, clandestinamente. Por ejemplo, a la que es su esposa, la saca en un  tonel de vino, una noche, escondida, porque las monjas de claustro no podían salir.

Y no era ningún chiste, esto. Era un asunto donde te jugabas la vida, porque el Papa tenía ojos en todas partes, y al que descubrían en esto primeramente lo encarcelaban, y luego lo desaparecían de manera misteriosa. O lo ejecutaban públicamente.

¿Y qué hace Lutero? Empieza a rescatar a los curitas y las monjas de sus claustros y a sacarlos clandestinamente de los conventos y monasterios. Se consigue un castillo abandonado, allí levanta su fortaleza y hasta monta una escuela donde luego aprenderán los refugiados que empiezan a llegar de muchos lugares. Ex monjas, ex curas, llegaban y dejaban sus prendas en la entrada y ahí mismo salían a predicar a Cristo.

Fue impresionante lo que pasó, fue muy fuerte. Si pudiéramos verlo, este hombre era un guerrero en el espíritu impresionante. Hacía guerras espirituales tenaces. Si se peleaba con el diablo cuerpo a cuerpo. Lo describe puntillosamente a eso en uno de sus escritos.

No era algo romántico, era guerra pura. No se parecía en nada a lo que hoy son los luteranos. ¡Para nada! Era un hombre puro fuego. Sus seguidores iban a llevar la reforma hasta la India. No fue poca cosa. Entonces, muchos de los curas que llegaban a América, comprobaban algo que era bueno para ellos: que el Papa estaba lejos.

Los primeros en defender a los esclavos, fueron los sacerdotes. Bartolomé de las Casas, por ejemplo, en la parte del Perú, y todo lo que era la mita, los obrajes, donde los hacían trabajar las veinticuatro horas. Fue un cura el que dijo que eso no era humano y que no podía permitirlo.

Mandó cartas al rey a otras autoridades hasta que consiguió que ellos tuvieran tiempos de descanso y buena alimentación. Pensar que ellos eran católicos o evangélicos, en ese tiempo era inapropiado, porque no había una forma establecida.

Estudiando la reforma de Lutero, salta a la vista que no puede haber reforma sin dos cosas: comunicación y vigor espiritual. Fuerza. Si estás de acuerdo con lo que digo pero no se lo recomiendas a nadie que esté buscando algo genuino, ¿Te crees que vamos a llegar muy lejos?

Sólo hazles una pregunta: ¿Qué puede haber en este tiempo más importante que volver al diseño original de Dios? ¿Qué agenda, qué programa, qué actividad eclesiástica grupal puede tener más importancia que eso?

Debo decirte que hoy día hay un notorio malestar en la gente en general, apuntando a un solo pensamiento: está cansada de la iglesia. Mucha cosas se han convertido en simples sacaderos de plata y todo parecería ser lo mismo.

La gente está aburrida e indignada de ver cómo se cubren los pecados, del doble discurso, del sistema de murmuración que prevalece por sobre la transparencia y la frontalidad íntegra. Los jóvenes están dejando las iglesias, ¿Sabes por qué? Porque ven hipocresía, favoritismos y fraude, demasiado fraude.

Hoy día más que nunca se están abriendo las iglesias en las casas. Personalmente no sé si esa puede ser una solución, porque también me ha tocado ver a muchas que luego de un tiempo se convierten en más de lo mismo. No es el liderazgo solamente, ni siquiera es la gente: es el sistema.

La gente lee y escucha de todo y luego decide. Hoy ya nadie puede controlar lo que la gente de su iglesia ve, escucha o lee. Es cierto que hay casos donde eso es peligroso y puede ser muy malo, pero hay otros muchos casos en donde eso ha salvado a muchos de irse al precipicio junto con guías ciegos.

Me pregunto hasta cuándo vamos a seguir como si nada sucediera mientras estamos pasando por una crisis horrible. Dios está juzgando muy en serio a la iglesia y una gran mayoría de hermanos que concurren a ellas no se han dado cuenta, todavía.

El primer paso de una reforma, y te lo digo por experiencia profesional, es la comunicación. Dios está obrando, se está moviendo, y es el tiempo justo para empezar a hacer cosas que hace mucho tiempo debieron haberse hecho.

El segundo punto valioso es el vigor. Tú necesitas ser persistente. Este tiene que ser nuestro tema por años. Tú no puedes pensar que porque escuchaste a cuatro hermanos hablando de lo mismo y guardaste sus mensajes y sus trabajos en formato libro ya formas parte de la reforma.

¿Qué reformó Lutero? Podría yo resumir la reforma de Lutero, en tres puntos esenciales. En primer lugar, recupera el papel de la Biblia. Y me refiero a papel como rol, no como material físico. La biblia como instrumento de Dios para comunicar su voluntad al hombre.

Se ve como algo pequeño, pero tienen que darse cuenta que la iglesia está saliendo del oscurantismo. Antes jamás había tenido una Biblia en su mano. A la misa, el sacerdote la celebraba en idioma latín y colocándose de espaldas a la gente.

Entonces tú te preguntas: ¿Y cuánta gente hablaba latín? ¡El clero hablaba latín! Y la gente, muchos de ellos fieles, consecuentes, sinceros, iba a misa. ¿Y entendía algo? ¡No entendía nada! ¿Y qué veían sus ojos? ¡La espalda de un hombre que decía cuidarlo!

Esa imagen muestra cabalmente cuál era la realidad espiritual de ese momento. Entonces Lutero agarra y dice: “Hermanos, la Biblia nos comunica la voluntad de Dios”. Y es muy llamativo, porque el primer libro que Gutenberg había impreso con su nuevo invento, había sido la Biblia, en alemán.

Y después empiezan a salir las Biblias. Y claro, una Biblia en latín era una cosa reservada para los sacerdotes, peo una Biblia en alemán era otra cosa, estaba al alcance de alguien común. Es como si te dijera una Biblia en español.

La Biblia en español, la famosa Biblia del oso, en parte se va a escribir en Suiza, en parte se va a escribir en España. Con aquellos dos, Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. Todos estos eran hombres que tenían que escapar por sus vidas, y que se dan el tremendo trabajo de hacer una traducción de la Biblia, ¡Imagínalo!

¿Conoces lo que es una concordancia, verdad? Para cada palabra de la Biblia hay un detalle de todos los capítulos y versículos donde esa palabra está. Ahora están las electrónicas en internet, pero la Strong fue pionera y líder. ¿Sabes cuánto tardó un hombre en construir una concordancia? Quince años.

¿Sabes lo que era Buscar eso? En el principio creo Dios. En el principio, principio, principio. Llegó hasta Apocalipsis. Vuelta a Génesis 1. Creó, creó, creó. ¡Terrible! ¡Esos son trabajos hormiga! ¿Qué tenía esta gente? Vigor. Quince años.

Hoy día escribimos la palabra, hacemos enter y al instante tenemos todos los versículos dónde está esa palabra. Traducir la Biblia al español, la Biblia del oso. ¡Pero tiene errores! Sí, muchísimos, pero era un primer esfuerzo para que la Biblia vuelva a la gente.

La segunda cosa que recupera Lutero, y la más famosa, es la salvación por fe. Eso lo saben todos, para nosotros hoy eso es de lo más simple. Pero cuando él no sabía cómo averiguarlo y hasta encontrar el salmo que finalmente lo llevó al libro del profeta Habacuc, las cosas fueron bien diferentes.

Y la tercera cosa que Lutero reforma, es el Cristo centrismo. ¿Y qué es esto? Lo que pone a Cristo como el eje de todo. Le devuelve a Cristo su papel, su rol. Hay cuatro expresiones que utiliza Lutero. Él dice: sola fidéi, sola grazzia, sola scriptura, solo Cristos.

¿Qué significa eso? Sólo fe. Es la fe lo único que Dios necesita para salvarte. No obras, no indulgencias, no pagos. No pagos. “¡Hermana, si usted quiere que su esposo sea salvo, va a tener que hacer un pacto con el Señor. Comience por traerle una buena ofrenda!” ¿Ah, sí? Ya Lutero lo resolvió eso en el 1500.

Dios es fiel, Dios es bueno, él es nuestro Dios, somos su pueblo. Él pone en auge la palabra justificados, Romanos 5:1. Justificado. Sólo gracia. Siguiendo las enseñanzas de Pablo, podríamos decir que Lutero era bastante paulino, él consideraba que el ser humano es injusto, imperfecto e incapaz de salvarse por sí mismo.

No hay manera que tú por tus esfuerzos, te salves. Entones, tiene que intervenir la gracia de Dios, definitivamente. Lutero pasa de tener un juez, a tener un Padre. Él lo expresa así. Él dice, un día, en uno de sus escritos: ¡Qué alegría fue descubrir que estoy frente a mi Padre y no frente a un juez!

Es u  cambio de mentalidad absoluto, ¿Verdad? Luego viene sola scriptura, y eso tiene que ver con la devolución de la palabra. Significa solo scriptura. Él no logra hacer comentarios de toda la Biblia. Hace comentarios de Génesis, de Salmos, de Hebreos, de Romanos y de Gálatas.

En muchos sermones, en muchas conferencias, utiliza el Nuevo Testamento de Erasmo, que era el Nuevo Testamente griego más famoso, pero no el más preciso. Entonces hay errores, es cierto, pero son errores cometidos porque esto era muy nuevo, muy inicial.

Y por último, está la cristología, el cristo centrismo. O sea: es Cristo el centro de todo lo que nosotros somos, no hay nada más. Ahora bien; en medio de todo, Lutero siguió celebrando misas hasta que murió; siguió bautizando infantes, es decir que él no logró ver todo.

Y esto tiene que ser necesariamente un poco crítico, porque más o menos en el lapso que vive Lutero, Dios levanta otras personas. Unos años después, nace Calvino, por ejemplo. Él no era alemán, pero este hombre termina siendo un erudito impresionante.

Este hombre es el primero en escribir Institución Cristiana, que en ese momento era un libro de bolsillo, aunque hoy es un mamotreto de gran tamaño. Y ahí resume un poco lo que era el pensamiento cristiano, o lo que debería ser en ese momento.

Lutero y Calvino no coincidieron en la mayoría de los puntos. Sí coincidieron en estas cuatro cosas que dije. Tanto uno como el otro estaban de acuerdo en las cuatro cosas que mencioné y en los tres puntos que se reformaron. Pero había otros puntos en los que no lograron coincidir.

De hecho, la mayoría de nosotros hoy está más que convencido que, si aquellos reformadores se hubieran puesto de acuerdo, todos podríamos haber ido más lejos. Pero no logró darse este proceso. Y un dato interesante para que ustedes se den cuenta que esto no quedó en Teología, es que Calvino llegó a ser gobernador de Ginebra.

Él fue la máxima autoridad de Ginebra por espacio de más de veinte años. Ginebra se convirtió en una ciudad noventa y nueve, punto, noventa y nueve, llena de cristianos. Estaban prohibidas las cantinas y los bares, los prostíbulos y una gran cantidad de cosas similares.

Entonces, ellos nunca vieron que la religión fuera algo que debería quedarse en los templos. Quiero que entiendas, ellos siempre llegaron más lejos. Su objetivo, era la educación. De los tres. Su objetivo era formar ciudades con principios de Dios.

Nosotros pensamos que cuando alguno de nosotros hoy habla de transformación, está hablando de algo nuevo, pero por favor, ya lo vieron los reformadores en el siglo dieciséis. ¡Y lo hicieron! Hubo unos avances impresionantes en Zúrich. Y Ginebra, les digo, por espacio de veinte años, literalmente fue un lugar muy especial, tanto que no llama la atención que todavía ambas ciudades sean base de tremendas organizaciones mundiales.

Eso sucede porque ese terreno se limpió muchísimo. Los cristianos maduros que han estado en Suiza, esencialmente en Ginebra, aseguran que no más llegar y darse cuenta que se respira un aire muy distinto al que se respira en cualquiera de nuestras ciudades.

Ellos miraban las ciudades, como objetos de conversión. Ellos entendieron algo que hoy día, a la iglesia le está costando entender: Jesús nos manda a discipular etnos. Así dice en los originales: Id y haced discípulos a todos los etnos. Es el equivalente a naciones, pueblos.

Debemos acostumbrarnos a pensar cómo piensan los profetas. Evangelizar una ciudad, no es ir a tocar una puerta para ofrecer un librito con las cuatro leyes espirituales. Evangelizar tiene que ver con el hecho de hablar a la ciudad desde las alturas, y declarar la ciencia y el conocimiento de Dios sobre la gente.

No tiene que ver con ir a tocar timbres ni golpear puertas. Si quieres y puedes hacerlo, hazlo, porque es bueno y suma. Pero de lo que estoy hablando aquí, es de lo que dice Efesios 3, de que nosotros podamos movernos en la dimensiones, en las alturas, y desde ahí hablar la sabiduría de Dios, a los principados y las potestades.

No entendemos que los profetas ya han pasado el símbolo hace mucho tiempo. Y si no lo hicieron, deberían haberlo hecho.

Ahora bien; ¿Qué aspectos positivos tenemos de la reforma de Lutero? Entre muchas importantes, el descubrir el corazón del evangelio. ¿Cuál es? La justificación por la fe. Él habla tanto acerca de evangelizar, que de allí aparece el término “evangélico”.

Es de allí que viene. Por causa del excesivo énfasis que él hacía de predicar el evangelio. Ahí empieza todo. Primero, protestantes, porque protestaron. Hoy ya ese título no tiene nada que ver con la iglesia actual, porque esta iglesia jamás protesta por nada. Es como si todo lo que se le dice y se le hace por parte de los gobiernos terrenales, estaría correcto.

La mejor prueba de esto, (Al menos en mi país), la tenemos en las vísperas de las elecciones presidenciales. Allí los distintos candidatos suelen pedirle prestado a los pastores los púlpitos de sus iglesias. Y allá van, a lo mejor un domingo, sacándole tiempo a la palabra de Dios para compartir la suya, que en la mayor parte de los casos, es mentirosa e interesada.

Entones, como ya no calificábamos para protestar nada, nos endilgan el rótulo de evangélicos, por causa del énfasis que hacían del evangelio, del evangelismo. Lutero abre la Biblia a todos. Él dice que la interpretación de la Biblia es libre.

¿Qué decía antes la iglesia católica? Que solamente ellos podían interpretar la Escritura. Descubren la doctrina del sacerdocio universal. Esto es en parte, quiero ser crítico con esto. Lutero y los reformadores, van a llegar a esta verdad: todos somos sacerdotes del Dios Altísimo.

¡Gran noticia! ¿Y dónde no logran dar el paso? Dicen: eres sacerdote, pero en tu casa. ¡Aquí solo pueden subir, los sacerdotes de los sacerdotes! ¿Notan la diferencia? O sea: todos somos sacerdotes, pero no todos podemos presidir.

No logra romper con el paradigma Clero-Laico. No logran romper. Entonces, sí eres sacerdote. No necesitas que yo vaya a orarte. Pero cuando hay que bautizar, ¡Ah, no! ¡A eso sólo lo puede hacer un pastor! A eso, no lograron verlo.

Esta reforma debería volver al formato original y abandonar tradiciones. ¿Quién dice Dios que puede bautizar? ¡Todos! ¿Cómo que todos? ¿No tiene que ser un pastor? ¿De dónde sacaron eso? ¿Era pastor Juan el Bautista? ¿Felipe era pastor? Abandonaron la ley para seguir la tradición. ¡Jesús rompió eso!

En lo profundo, más allá de lo tradicional, lo que no se logra romper es con el oficio del viejo cura. Más catolicismo incorporado a la iglesia evangélica. Porque date cuenta que, lo que antes hacía el cura, ahora lo hace el pastor. Ese paradigma, no se logró romper.

Dio un importante empuje a la adoración. Si ustedes quieren, Lutero es uno de los más antiguos exponentes de la himnología.  Lutero compuso muchísimos himnos. Se opone a la autoridad del papado y a las supersticiones de la iglesia.

Es muy interesante que la mayoría de los sacerdotes del siglo catorce y quince, ni siquiera sabían leer. Claro, aquí es donde tú te preguntas cómo hacían para dar la misa. Simple: se inventaban palabras. Cómo nadie entendía el latín, nadie les entendía.

Y no te creas que te lo estoy diciendo en broma, aunque lo parezca. Lutero relata el nivel de ignorancia que había. Por eso él abre una escuela para niños y también para adultos. Para enseñarles a leer. Y ahí es donde llegan sacerdotes a aprender a leer.

Por eso habla de superstición. Había mucha superstición. Entonces, imagínate para una mente que salía de todo ese contexto animista, pagano, ¿Sabes lo que era para ellos la hostia y la copa? Era todo un misticismo tremendo. ¡Beber a Dios!

Eran asuntos muy fuertes. Ese, por ejemplo, fue un tema que nunca lograron armonizar los reformadores. Algunos de ellos pensaban que el pan y el vino, literalmente se convertían en la sangre y el cuerpo de Jesucristo.

Y otros decían que era un símbolo. Esta discrepancia, hasta el día de hoy persiste. Hay una verdad que no podemos ni debemos minimizar. Lutero fue un buen siervo de Dios, sin dudas. Porque sin su iniciativa, jamás se hubiera producido una reforma. Un hombre muy valiente.

¿Qué aspectos negativos tenemos? Que desarrolla una eclesiología centralizada. O sea: no logra romper la estructura clerical. Ya te expliqué anteriormente, esto. Otro tema delicado es que se inclinó mucho hacia los ricos y poderosos, y se aleja bastante de los pobres. Además, era un poco antisemita.

Sí, él era muy duro con los judíos. Como no se querían convertir, los trataba muy duro. En el proceso de estos reformadores, hay algo que se despierta, para ser precisos, y hoy día lo podemos entender, y es que se despierta el espíritu de la profecía.

O sea: empiezan a hablar de esta manera: Así dice el Señor. Eso se había perdido por espacio de más de diez siglos. Pero, ese “así dice el Señor”, empieza a apoyarse más en: “así dice la Biblia”. Ellos le dan un peso tremendo a la Escritura, como ya te lo mencioné anteriormente.

Ellos devuelven considerablemente el valor de la Escritura. Y eso es bueno, pero también sabemos que no es suficiente. Porque dependiendo de la traducción que tú utilices, puede que hasta encuentres errores. Es posible eso, sí.

Hay gente que utilizando la versión interlineal de Francisco La Cueva ha entrado en verdaderas crisis, cuando en un texto de Hebreos, esta versión de La Cueva dice “sí” y en el mismo texto la Reina Valera dice “no”. ¿Cómo era eso? Muy claro. En la interlineal y en el griego original decía “sí” y en la Reina Valera decía “no”.

Amo la Biblia, ella es mi compañera diaria casi en mayor medida que persona alguna en la tierra. Por eso digo estas cosas con altísimo cuidado. Necesitamos revisiones bíblicas ejecutadas por personas llenas del Espíritu Santo de Dios y no del espíritu de Grecia.

El problema más grave que hay con los eruditos que han realizado la mayoría de las revisiones, es que tienen una mente griega terrible. Está claro que cuando tú lees la Biblia, en el lenguaje original, vas a encontrarte con que tenemos un problema: hay una cantidad considerable de palabras que no las tenemos en el idioma español.

Y quieras o no, para eso, tú necesitas buscar una palabra que se acerque. Y es ahí donde podemos acercarnos de verdad, o alejarnos. ¿Por qué? ¿Cuántos de la iglesia conocen griego, o hebreo o arameo? Muy pocos, ¿Verdad? Entonces dependemos de traducciones.

Yo sé que Dios utiliza todo lo que se mueve para sus fines. De hecho, llegado el caso que sea necesario, puede usar hasta el diablo, pero: ¿Hasta qué punto nosotros podemos considerar la infalibilidad de la traducción? No digo de la Biblia, que sí es infalible; digo la traducción.

Eso te enseña a ser un poco desconfiado en esto del estudio de la palabra. Por ahí te encuentras con que la versión clásica, que es la que yo mayoritariamente uso y más me gusta, tiene una palabra que no me cierra, ahí mismo tengo que ir a los originales, porque no puedo correr el riesgo de interpretar algo torcido y torcerlos a todos ustedes por no tener precaución y fijarme.

Pero aún hay originales y originales. Los manuscritos que han aparecido y que han dado origen a lo que conocemos han sido una enorme bendición, pero sabemos que hay manuscritos guardados que son mucho más antiguos que estos, todavía.

Sería bueno estar orando para que aparezcan los manuscritos del primer siglo. Porque ya para el año 90 circulaban muchos manuscritos de lo que hoy llamamos la escritura. Se han encontrado manuscritos muy impresionantes del evangelio de Mateo en arameo.

Y todavía hay una discusión si el primer evangelio de Mateo fue escrito en hebreo o en arameo. Hay alguna Biblia dando vueltas por allí, una traducción fue tomada exclusivamente del arameo. Aunque hay que decir que el Antiguo testamento fue escrito en ambos idiomas, hebreo y arameo.

Lo que sí sabemos, es que tienen que salir a luz versiones más puras de la palabra. Necesitamos eso. Claro que han aparecido versiones muy interesantes, tal el caso de la Biblia textual. Es muy interesante la Biblia Textual, pero es una Biblia que muy difícilmente sea adoptada por la iglesia evangélica tradicional. ¿Por qué? Porque rompe muchas tradiciones.

Literalmente en esta versión, te cortan todos los pasajes que no están en los originales, te los tiran a un lado. A mí me parece muy sano. Porque si algo fue añadido, que bueno me resultará que me digan que eso fue añadido.

Por ejemplo, ese famoso pasaje que dice que este género no sale sino con oración y ayuno, ha sido uno de los más polémicos. Porque por un lado Jesús les dice a sus discípulos que vayan, que Él les da autoridad sobre toda enfermedad, sobre toda obra del mal del enemigo, y cuando ellos vuelven él les dice: ¡Ah, no! ¡Pero este no sale sino con ayuno y oración!

¿No te parece una contradicción extraña? Pues ahí está la explicación: este pasaje fue añadido con mucha posterioridad. En el original más antiguo que tenemos hasta hoy, no está ese pasaje. Pero; ¿Cuánta teología se ha hecho en base a eso?

¡Ah! ¿Van a hacer liberación? ¡Entonces ya mismo empezamos con ayuno y oración! Entonces tú dices esto y salen tres o cuatro a decirte que estás equivocado, que el ayuno y la oración para un trabajo de liberación, es muy importante. ¡Nunca dije lo contrario! Lo único que dije es que ese pasaje en los originales no está.

Yo no estoy diciendo si es importante o no; estoy diciendo que no está, que fue añadido después. Te quedan mirando como diciéndote que igualmente no están de acuerdo con lo que estás diciendo. ¡Estoy enseñando Biblia! Pero ellos prefieren quedarse con la tradición.

La tradición es que cuando era pequeño, a mí me enseñaron esto. Yo mismo enseñé esto en el grupo de jóvenes, luego en la escuela dominical y finalmente desde el púlpito, y no voy a cambiarlo ahora. ¡No lo cambies! Pero te recuerdo que uno tiene que tener fidelidad a la palabra y al Espíritu, no a la tradición.

Pero quiero que entiendas que esto es difícil, aún hoy. Por eso estoy diciendo que necesitamos que aparezcan versiones cada vez más puras. La Biblia Textual, te repito que es muy buen material, pero ¿Tú sabes que no tiene presupuesto? Esa Biblia no está saliendo al público, porque no hay plata.

Todos le ponen su dinero a la Reina Valera. ¡Hasta los masones! ¿Y por qué crees que lo hacen? No te puedo responder, ahí te lo dejo. Ponlo en oración y quizás Dios te lo muestre. Yo no tengo hoy su permiso para hacerlo.

De hecho, la imprenta más importante que sacaba la Biblia Textual, estaba en Venezuela. Te imaginas que no estamos hablando de una Editorial demasiado rica, ¿Verdad? Los reformadores no logran romper todo lo que había que romper.

Y quizás no lo vieron, quiero que seamos comprensivos con esto. Yo no creo que se hayan comprometido. No quiero pensar que por compromisos no confrontaron. Porque fueron muy valientes. Yo creo que más fue un punto ciego, sencillamente no lo vieron.

Es honesto decir que, aún antes de Lutero, hubo gente que buscó a Dios. Hay documentos, oraciones. Hay testimonios como el de Madame Guyón, muy interesante. Una mujer que vive antes de Lutero y antes de John Huss, que tenía una vida y una comunión con el Señor impresionante.

¡Pero es que era católica, hermano! Sí, pero quiero que me entiendas que en esa época, todo era católico. Todo. Los reyes eran católicos, todo era católico. Entonces, no es muy justo decir que eran católicos, porque en realidad su pensamiento no iba muy de acuerdo con lo que la iglesia católica pensaba.

A madame Guyón, casi la queman por hereje. ¿Por qué? Porque ella tenía experiencias místicas con Cristo. Se iba con el Señor a pasear. Ha habido durante toda la historia de la iglesia, gente que ha guardado el fuego del Espíritu. Nos quedamos con los íconos más importantes, pero había más gente.

 

 

 

 

 

 

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

noviembre 9, 2017 Néstor Martínez