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En Pos de Otra Oportunidad

Si quieres y puedes acompañarme con tu Biblia en este trabajo, te pido que la abras en la carta a los Hebreos, en el capítulo 2. Esta carta, más que una carta común de una época, es un verdadero manual de madurez. La Palabra de Dios va a ser confirmada más allá de los dilemas presentes, de las circunstancias presentes, en las cuales nosotros vivimos.

Mateo 24 nos habla de que en los últimos días hay rumores de guerra, que se levantará nación contra nación, que van a haber pestes, va a haber hambre, un reino se levantará contra otro reino, muchos se van a enfriar, pero nada de eso determina el fin del siglo. El verso 14 dice que el evangelio será predicado hasta el último confín del mundo, y entonces vendrá el fin.

Me parece a mí, que la determinación de los tiempos está en manos de la iglesia. Si nada termina hasta que nosotros terminemos, entonces depende de nosotros el terminar. Muy importante. Estuvo escrito todo el tiempo, y nadie lo había visto. Hasta que la iglesia no termine lo que vino a hacer, no llega el fin del siglo, se acabó.

Dios no tiene prisa, Dios es eterno. Los que tenemos prisa, somos nosotros. Tenemos que recordar que la carta a los Hebreos fue escrita a judíos convertidos, pero todavía muy tradicionales. Sabían mucho, pero eran demasiado débiles. Muchas veces, la carnalidad nos roba de recibir carne.

¿Recuerdan la iglesia de Corinto? Pablo dice que era una iglesia que operaba en todos los dones. Operaba en don de conocimiento, don de sabiduría, en profecía, imposición de manos con sanidades, milagros y prodigios. Sin embargo, el comienza el capítulo, diciendo: No puedo escribirles lo que me gustaría escribirles, porque aún son niños.

Es posible fluir en el espíritu, y ser un niño. En este estudio, el propósito, y escúchame bien, porque no quiero que después andes por allí diciendo que el hermano Néstor, dijo. El propósito es enfatizar nuestro deber como creyentes, con relación a la herencia de Dios.

Efesios 1:18 nos dice que Dios tiene una esperanza en nuestro llamado y una herencia en los santos. Y Pablo oraba, no para que nosotros conociéramos nuestro llamado, sino para que entendiéramos cuál fue la razón por la cual él nos llamó.

Vamos a tomar en cuenta la Teología. Vamos a tomar en cuenta la Biblia de acuerdo al tópico. Vamos a respetar la etimología y también el punto exegético. Pero la Biblia, es un libro espiritual. Ya he explicado que las metáforas, parábolas o similitudes que se usaban, expresaban o revelaban un punto físico, literal y natural, pero que encerraban un principio real, más importante que la historia que se contaba, o que se vivía.

Por ejemplo, en 1 Timoteo 1:18 la Palabra nos dice que militemos una buena milicia. Efesios 6 dice: póngase la armadura de Dios. 2 Corintios 10 nos dice que nuestras armas son poderosas en Dios. Hebreos 4 nos dice que tenemos una espada de dos filos.

Sin embargo, no hay ninguna batalla, no hay ninguna guerra, nadie se está matando con nadie, tú no llevas ninguna espada, tampoco tienes colocada una armadura ni nada de eso. Todo eso es espiritual, es una analogía, es un adjetivo que demuestra nuestras funciones en el espíritu.

La Palabra nos llama muchas cosas. La Palabra nos llama novia, esposa, templos, casa, ciudad, monte Jerusalén, árbol, ramas, soldados, ovejas, siervos. Un hombre, un cuerpo, nueva creación, luz, trigo, semilla, pan, etc. Reyes, sacerdotes, nación, linaje, etc. Sin embargo, ¿Qué eres tú? Un mexicano, un argentino, un chileno, un colombiano, un venezolano. Somos seres humanos, y estos vienen a ser adjetivos que explican cuál es nuestra función como hijos de Dios. La Biblia, es un libro espiritual.

La Palabra dice que estamos sentados en lugares celestiales. Pero tengo la certeza que tú no estás sentado ahora, escuchándome, en ningún lugar de esos. Por ahí ni siquiera estás sentado. ¡Son adjetivos! Adjetivos para demostrarnos o explicar una función más allá. Pero vamos a leer la Biblia, para que todos sepan de qué estamos hablando.

(Hebreos 2: 1) = Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.

(2) Porque si la palabra dicha por medio de ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, (3) ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, (4) testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

(5) Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; (6) pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites?

(7) Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; (8) todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.

Para entender estos principios, primero tenemos que entender el Reino de Dios. Tenemos que quitar ese bloqueo mental. Número uno: la palabra Reino, es la palabra Basileia. Tiene un sinnúmero de significados. Uno de ellos es la influencia o el poder del rey.

La palabra basileia, también significa la jurisdicción o el perímetro, donde el rey puede ejercer su autoridad, o sea: el dominio del rey. Cuidado, porque Dominio y Autoridad son cosas distintas. Por ejemplo: yo tengo autoridad en mi vida, y tengo dominio en ciertas esferas, pero no tengo dominio en otras. Yo tengo autoridad en lo que enseño y declaro en este espacio, pero no tengo dominio sobre tu vida ni sobre tu casa.

Dominio, en todo caso, es el lugar en donde tú tienes el derecho de ejercer la autoridad. Es el perímetro, es la circunscripción, es la jurisdicción del rey. Es el dominio o el Reino de un Rey. También tenemos a los sujetos. Todo el que se sujeta a un rey, viene a formar parte de su reino.

Noten claramente que la palabra Reino no identifica una nube, tampoco una ciudad. Tampoco identifica algo que está flotando en los cielos. Por eso la Palabra dice Reino DE los cielos y no Reino EN los cielos. O sea que somos pertenecientes de, pero no tenemos que estar ahí para serlo.

Eso es al igual que muchos hermanos latinoamericanos de variadas nacionalidades que hoy me están escuchando desde los Estados Unidos, pero que no son nacidos allí, sino allá. La Palabra dice en efesios 2 que somos con-ciudadanos de la nueva Jerusalén. La nueva Jerusalén es una ciudad. Ahora, una ciudad no es el concreto ni el oro, sino el pueblo que la habita.

Y el pueblo que la habita, eres tú. Todo reino tiene un rey, tiene un pueblo y jurisdicción. Y eso es muy importante, porque dentro de un reino hay niveles de relación con el rey. Por ejemplo: hay siervos. ¿Cuántos de ustedes son siervos? Sólo un problema con los siervos. Los siervos no saben todos los secretos del Padre, porque viven de incógnito. Son siervos, y sólo saben lo que se les dice.

También hay amigos. Cristo dijo: Ya no son mis siervos, ahora son mis amigos. Hay amigos en el Reino. Estos tampoco conocen todo, porque a los amigos no se les dice todo. Sólo se les confía una parte, siempre hay algo que se les reserva. Pero entones hay hijos.

Los hijos son los que tienen derecho a la herencia. Estos sí tienen poder y autoridad en el Reino. Sólo que los hijos, mientras sean niños, tampoco pueden heredar. Por eso Cristo llega al Jordán cuando cumple sus treinta años para comenzar. Y fue entonces cuando el Padre dijo: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Allí recién comenzó. Y noten que a Cristo, el Padre estaba agradecido con Él, antes que hiciera nada espiritual. Capítulo 2, nuevamente, en el primer verso, dice: Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.

No vaya a ser que vayas a deslizar. La palabra Deslizar, significa irse a la deriva, cuesta abajo. Tiene la implicación de un velero que sube el ancla y se va al son del viento que lo lleva. Es irse con la corriente, como velero llevado por cualquier viento de doctrina.

Por eso dice que pongas atención, que seas diligente, no vaya a ser que deslices. Ahora bien; para entender cómo es que no vamos a deslizar, primeramente tendremos que ver qué es lo que se ha dicho, qué es lo que hemos oído. Para poder saberlo, tenemos que visitar el capítulo 1.

(Hebreos 1: 1) = Dios, habiendo hablado muchas veces (Siempre recuerda esto: Dios habla más de una vez) y de muchas maneras (¡Ah! ¡También de muchas maneras!) en otro tiempo a los padres por los profetas, (2) en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó, (Número uno) heredero de todo, y por quien asimismo hizo (Número dos) el universo; (3) el cual, siendo (Número tres) el resplandor de su gloria, y (Número cuatro) la imagen de su sustancia, y quien sustenta (Número cinco) todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado (Número seis) la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó (Número siete) a la diestra de la majestad en las alturas.

No olvides todas estas cosas. No te olvides nunca de estos siete principios, porque cuando lo haces, casi sin darte cuenta, empiezas a deslizarte, que es como decir, te vas siguiendo la corriente, llevado por un viento de falsa doctrina. Lo cual me estaría diciendo a mí que, el verdadero evangelio, siempre va en contra de la corriente.

Porque cuando nos vamos con la corriente, el escritor aquí lo llama: deslizarse. Y eso es raro, porque desde que tengo uso de razón y ejercicio de memoria, al que ha ido en contra de la corriente es al que han llamado hereje. Tienes que tener cuidado con lo que escuchado, porque si no lo entiendes, no vas a vencer, porque te vas a deslizar y te va a llevar la corriente. Eso es muy importante.

Número uno, él dice que Cristo es Heredero de Todo. No que va a heredar, es. Cristo es heredero de todo. Y esto es más que importante, porque algunos todavía creen que Él va a heredar, pero resulta que aquí dice que ya es heredero.

Número dos: Él Hizo el Universo. Él fue el creador, el que hizo el universo. Número tres, dice: Él es el Resplandor de su Gloria. Y esa palabra, resplandor, significa la luz que emite o resplandece. La implicación es que, lo que te afecta del sol, no es el sol, sino lo que el sol emite.

Comparando al Padre con el sol, entonces el Padre no te afecta sin el Hijo, porque el Hijo es lo que te afecta del Padre. Como el sol. El Hijo viene a ser el rayo que toca tu piel, el rayo que cambia tu tonalidad, el rayo que cambia tu vida. En suma: Cristo es la eminencia del Padre.

Número cuatro, dice que Él es la Imagen de Su Sustancia. Imagen tiene dos palabras en griego. Icon, que te habla de la imagen o la estampa, de donde extraemos nuestra palabra ícono. Pero, la parte dos de esa raíz, habla del carácter, o sea: Cristo es el carácter de Dios. Él perdió su reputación y asumió el carácter del Padre.

Y eso es importante, porque Dios está esperando que Cristo sea formado en nosotros, o sea: que perdamos nuestro carácter, y asumamos el de Él. Y no lo olvides, porque si te lo olvidas, deslizas. Dice que es la imagen de su sustancia. O sea que Cristo fue Dios impreso. Es como tomar una moneda y aplastarla en el barro. Y lo que queda estampado en el barro, era Cristo. Por eso es que Él dijo: Si me has visto a mí, has visto al Padre.

Cristo es el cuerpo del Padre. Es la manifestación. La Palabra se hizo carne. Y fíjate que dice que Él es la imagen, pero no la imagen de cualquier cosa, sino la imagen de su sustancia. La palabra sustancia, tiene su raíz en la palabra Ser. La palabra Ser, es igual a la palabra Independencia. Y esto es muy importante, porque no existe tal cosa como seres Humanos, porque el hombre no es independiente.

O estás con Dios, o estás con el diablo. No hay terreno grisáceo en el medio. Cuando dice que nos vistamos del nuevo hombre, lo que te está diciendo es que Cristo, el nuevo hombre, tiene que ser formado en nosotros. Hay que ver la realidad; fuimos comprados por un precio. Éramos esclavos de uno, y ahora somos esclavos de otro. Sólo que este otro es rey, y nos da toda la libertad.

Pero no hay tal cosa como seres independientes. La independencia causó la caída.  Número cinco. Dice que Sustenta Todas las Cosas por su palabra. O sea: Su palabra, habilita. Cuando Dios te dice: ¡Se fuerte! No te está pidiendo que seas fuerte, te está avisando que te dio fuerzas.

Cuando Dios dijo: ¡Hágase la luz, se encendieron los universos! Y todavía los científicos están encontrando luz porque Él nunca la detuvo. Su palabra habilita. Jamás va a pedirle algo a alguien que esa persona ya no esté equipada para hacer. Por eso es que la obediencia es la marca del Reino.

¡Es que no sé si podré hacer eso, Señor! Silencio. Si te envié a hacerlo es porque ya te di todo para que lo hagas. Si no lo haces, será por uno de estos dos motivos: o eres cobarde, o eres vago. Te aviso que dice la Biblia no escrita, que ninguno de los dos entra al Reino.

La palabra en griego significa que con el poder de su palabra, Él mantiene el orden del Universo. Que el universo funciona porque su palabra lo sujeta. En presente. O sea, cuando escribieron ese verso en la Biblia, le quitaron el tiempo: es pasado, presente y futuro. Es un tiempo eterno, sólo el griego tiene ese tipo de tiempo.

En español, en inglés inclusive, no hay una palabra que lo identifique. Pero es una acción que se inició, se completó y continúa sujetando. Él sujeta la traslación. El sujeta la rotación, él sujeta las estaciones con el movimiento del eje. Y ningún anticristo, ninguna bomba ni ninguna doctrina, pueden mover el eje de la tierra de su lugar, hasta que Cristo diga: ¡Yo lo voy a mover! Y que no se te olvide, porque si se te olvida, se te aña la doctrina.

Con su habilitación, él mantiene orden. Su palabra, activa, te equipa. Número seis: que no se te olvide, Que Nos Purificó de Pecado. ¡Es que yo soy un triste pecador salvado por gracia! ¡No! No eres un triste pecador salvado por gracia, ¡Eras un triste pecador, pero ya fuiste salvado por gracia! Ahora ya no eres un triste pecador.

¡Pero no, hermano; es que todo el mundo peca! Oye esto: que tú peques, no te hace pecador. Tú, un día, puedes hacer un pan, pero eso no te convierte en panadero, ¿Entiendes? Panadero es el que vive haciendo pan y de lo que el hacerlo le reditúa. Pero que tú tropieces, te caigas y peques hoy, no te hace pecador, Dios lo sabe.

Porque el pecador vive del pecado, piensa en el pecado, medita en el pecado y especula con los réditos que le otorgará el pecado.  Fantasea con pecar, planea pecar, planifica como pecar, se goza en el pecado y se muere en pecado. ¡Y que no se te olvide! Porque si se te olvida, no vas a consumar tu destino.

Número siete: Cristo está Sentado a la Diestra de la Majestad. Muy importante, porque Cristo es nuestro Sumo Sacerdote. Y Levítico dice que el sacerdote no se puede sentar hasta que termina su ministración. Y Cristo se sentó, lo cual me está diciendo a mí que todo lo que vino a hacer, ya está hecho. Está completo. Terminé mi parte. Estoy sentado.

¡Señor! ¡Ven y ayúdame! – ¡No puedo, porque mi Padre me dijo que me sentara!  Hasta que todos sus enemigos sean puestos por estado de sus pies. Significa que, a pesar que él terminó, aún quedan enemigos con los cuales tratar. Sólo que él está sentado. Entonces, ¿A quién le corresponde, eso?

Él subió a lo alto. Él habita corporalmente, él es toda la plenitud. Efesios 1:22 dice que Él es el que todo lo llena. El sacerdocio sentado, significa perfección, madurez o completamiento. ¡Qué no se te olvide! Porque si se te olvida este asunto, vas a deslizar. Ahora sí vamos a entender el capítulo 2.

(Hebreos 2: 1) = Por tanto, (Mira; cada vez que un versículo comienza diciendo “por tanto”, te destruye tu devocional. No puedes empezar allí. Tendrás que ir a ver qué venía diciendo antes para saber de qué se trata ese “por tanto”. Por tanto, implica una conclusión. ¿Conclusión de qué? Es que nosotros estamos programados por hombres, y a veces, empezamos un devocional con esa palabra, Por tanto, y seguimos leyendo nomás, como papagayos sin saber de qué estamos hablando. Y por eso no maduramos. Estudia. Escudriña. Usa las concordancias, ayudan y mucho. Haz las tres cosas diariamente si es que verdaderamente quieres crecer) es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, (Que son las que te termino de decir), no sea que nos deslicemos.

(2) Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles (Un momento. ¿Desde cuándo los ángeles predican?) fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, (3) ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron. (¿A quién te vas a quejar si te viene el juicio, cuando hiciste oído sordo a lo que primero dijo Jesús en persona y ahora te repiten los que conforman su cuerpo en la tierra?)

Ahora fíjate; el verso 2 dice que la palabra fue predicada por medio de ángeles. Y eso es muy importante, porque a nosotros se nos ha enseñado que los ángeles no predican, pero: El Salmo 68:17, dice: Los carros de Dios se cuentan de millares y millares, Y la palabra que usa en “millares”, es ángeles. Deuteronomio 33:2, dice: Dios vino al Sinaí entre diez millares de santos. La palabra “santos”, allí, es la palabra ángeles. Hebreos 12:22, dice: Nos hemos acercado a la nueva Jerusalén y a la compañía de millares de…ángeles. Es la misma palabra que usa en Hebreos 2. Apocalipsis 5:11, dice: Alrededor del trono muchos ángeles, y su número era millares de millones. Millares de millones. Ángeles. Daniel 7:10, dice: Millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él. Cuando leemos “millones de millones”, estamos leyendo: Ángeles.

Quiero que vayas conmigo al Libro de los hechos capítulo 7. Deja una marca en Hebreos que es nuestro texto principal. Sólo estoy comprobando esto, porque tiene mucho que ver con lo que vamos a decir en este trabajo. Recuerda que los mensajes son proféticos y traen dirección al cuerpo de Cristo y a tu vida en particular.

(Hechos 7: 53) = Vosotros que recibisteis la ley, por disposición de ángeles, y no la guardasteis.

Aquí vemos que los ángeles tienen participación activa en entregarnos la ley, en el desierto. ¿Y qué pasa? Que lo que llamamos Teofanías, o manifestaciones de ángeles, el dedo que escribe la tabla y todo esto, tiene a los ángeles como mediadores que están trayendo ese mensaje.

Mira Gálatas 3:19, para que sea establecida en la boca de dos o tres testigos. Y la palabra “testigos”, se refiere a escrituras, porque Cristo hablando de las escrituras, dijo: Ustedes buscan salvación, y no se dan cuenta que son las palabras las que testifican de mí.

Gálatas 3:19: Entonces, ¿Para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente, a quien fue hecha la promesa, y fue ordenada por medio de ángeles, en manos de un mediador. Aquí estamos viendo que los ángeles tienen participación activa en la delegación del mensaje. Y vale la pena mencionar que el Evangelio no comienza en Mateo, porque a Abraham se le anuncia el Evangelio, diciendo: En tu simiente, serán benditas todas las naciones.

En otras palabras: la iglesia no es una segunda opción; fue fundada desde antes de la fundación del mundo, fue planificada desde antes de los tiempos, y es el propósito eterno de Dios. Y que no se te olvide, porque si se te llega a olvidar, te deslizas.

Ahora vuelve a Hebreos. Lo estamos leyendo en texto para que no haya errores en lo que estamos diciendo. El verso 3, dice: ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron.

(4) Testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad. (Nota que las señales y prodigios son dados para confirmar la palabra. Es muy importante, esto).

(5) Porque no sujetó (Pasado) a los ángeles el mundo venidero, (Futuro) acerca del cual estamos hablando; (Presente. Conclusión: no sujetó el mundo venidero, del cual estamos hablando ahora, a los ángeles)

Claro está que, si no sujetó el mundo venidero a los ángeles, podemos asumir que, el mundo que existe antes que el mundo venidero, sí estaba sujeto a los ángeles. Esto es importante. La carta a los Hebreos es uniforme y comprende un solo mensaje. Porque dice que lo sujetó a los ángeles, y utiliza un término que nos muestra que es pasado, algo que aconteció.

No se lo entregó a ángeles. O sea: entregó algo que viene, pero que ya es. Fíjate en esto: Dios es eterno y en la eternidad no hay tiempo. Por eso la sangre funciona hoy. Porque cuando tú clamas por la sangre, Dios ve la cruz ahora. Por eso Él es el eterno Yo Soy. ¿Cómo va a ser Yo Era, o Yo seré, si no vive en tiempo cronológico terrenal.

Hay algo que creo no alcanzas a dimensionar y es que Dios es más grande que el tiempo. Por eso yo siempre enfatizo mucho en que Dios no tiene apuro, no tiene prisa, si lo que a Él le sobra, es tiempo. Y Él se aseguró de que sus bendiciones no se fueran a ninguna parte, por eso las profetiza por mil generaciones. Sólo van ciento cuarenta y tantas. Por si acaso nos tardamos un poco.

Tenemos que expandir nuestra mente. Las formas y los caminos de Dios, son más altos que los nuestros. Y su plan va mucho más allá de nuestra doctrina. Apenas estamos comenzando. No sujetó a los ángeles al mundo venidero. Ahora; Adán fue creado para reinar, pero Adán cae.

Pero, antes que el hombre fuera creado, los ángeles trabajaban para Dios. Son parte de su Reino. Sólo que no son seres redimidos. Fueron creados antes que el hombre. Los ángeles fueron creados como siervos cooperadores. Nota que no tuvieron gobierno sobre el hombre, sino que fueron puestos para ministrar al hombre.

Mientras el hombre era creado, ellos eran los que tenían la jurisdicción del planeta. El hecho de que Satanás haya sido arrojado por tierra, no significa que él no haya estado en la tierra antes. Sólo que ahora estaba limitado a esa espera. Cuando el hombre es creado, y los ángeles se dan cuenta que el ápice de la creación es el hombre, y no ellos, hay una tercera parte que se rebela, juntamente con Satanás.

Es por eso que él dice que va a elevar su trono junto con el de Dios. Porque no me digas que te habías creído la figura esa de un Satanás corriendo por todo el cielo con una sillita, tratando de ponerla más alto que la de Dios. No. Él quería elevar su trono por sobre el de Dios, porque ahora el trono de la autoridad del cielo, estaba en el hombre. El hombre era la coronación de toda la creación, y él quería poner su silla en el monte de Dios. Pero el monte de Dios es el monte Sion, la iglesia del Dios viviente, del Dios eterno.

Quería dominar en el corazón del hombre, porque el hombre era la creación más alta. Y es una lástima que hasta hoy, ahora mismo, todavía anda por ahí haciéndolo. Fíjate que Satanás no quería tumbar a Dios. Lo que él quería era romper el orden divino. Porque al romper el orden divino, debilita el fundamento del Reino de Dios. El poder de Dios fluye en un patrón divino. Sin patrón, no hay gloria.

Por eso es que la iglesia está como está, porque está edificada de acuerdo con el patrón del hombre, no al patrón de Dios. Por eso es que hay que restaurar. Volver al patrón divino. Isaías 14:12, dice: Caíste por tierra. La palabra “caíste”, tiene la implicación de aquel que pierde las batallas en manos de otro.

En otras palabras: Dios no se inmiscuye en la batalla, sino que él delega ese asunto, porque Dios no se rebaja para pelear con Satanás. Ezequiel 28 dice que Fue arrojado por tierra. Significa que fue humillado ante sus colegas. Estos no tenían parte en el plan de Dios, hasta que el hombre les cede potestad, o derecho al príncipe de ellos, Satanás.

O sea: una tercera parte decide irse con Satanás. Pero estos tenían jurisdicción en el planeta. Cuando el hombre es creado, el hombre tiene dominio sobre toda la creación. Hemos visto como cayó por causa de filosofías engañadoras, por el árbol, el ángel de luz, que es la parte del discernimiento entre lo que es bueno y lo que es malo.

Es el árbol de la ciencia, el árbol que te abre una puerta para tu aprender a discernir, cuando el hombre nació con discernimiento interno. Dios era su hechura, estaba hecho de lo mismo que estaba hecho Dios pero, al sustituir a Dios por la ciencia, tuvo que aprender a volver a vivir. Hemos enseñado alguna vez que es por eso que los científicos descubren a hombres cavernícolas. Es el hombre destituido del edén, aprendiendo a funcionar. El fracaso del hombre, no altera el propósito de Dios.

Es muy importante entender que la Biblia, si no fuese por la caída del hombre, tendría tres capítulos: Génesis 1 y 2 y Apocalipsis 22, porque el resto es restauración. Y voy a decirte algo que a lo mejor te altera un poco tu doctrina, pero no hay retiro espiritual. Y además, nadie quiere descansar por toda una eternidad. Vas a cansarte de estar descansado. Todo lo que estamos haciendo, es para continuar haciendo lo que Adán no hizo.

¿Quieres Apocalipsis? ¿Quieres saber el fin? Vete a Génesis. Porque dios no comienza por el principio, Dios no experimenta. Él completa, y luego desarrolla. El fin, está en el principio. Ahora bien; cuando el hombre cae, lo primero que hace Dios, es establecer un querubín en el huerto. Con la espada inflamada. Ahí vemos a los ángeles tomando dominio inmediatamente que el hombre cae.

Deuteronomio 32:8: Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones; cuando hizo dividir a los hijos de los hombres (En algunas traducciones dice: a los hijos de Adán) estableció los límites de los pueblos, según el número de los hijos de Israel.

Ahora claro, esto es un problema, porque todavía Israel no existía ni había tribus, cuando Dios divide las naciones. La palabra “hijos de Israel” es ángeles. Cuando Dios divide a los hijos de Adán, distribuye sus tierras de acuerdo a los ángeles, no de acuerdo a tribus, porque no había ninguna.

Esto acontece para el tiempo de Noé, para Génesis 11, la Torre de Babel, etc. Israel todavía no es Israel, porque Israel es un apodo, un adjetivo, que se le da a un hombre que se humilla a Dios y prevalece como consecuencia. O sea: todo el que cae sobre la piedra y es quebrantado, termina siendo rey y sacerdote y ese es el verdadero Israel de Dios.

Salmo 82:1, dice: Dios está en la asamblea divina, en el medio de los dioses, (La palabra “dioses”, es la palabra ángeles) Salmo 29:1, dice: Tributad al Señor, hijos de los poderosos. (Son los ángeles, nuevamente, en el hebreo.) En el libro de Job 1:6: El día en que los hijos de Dios se presentaron delante del Señor. (Donde dice “hijos de Dios”, aquí, se traduce como ángeles)

La misma frase que está usando en Deuteronomio. 1 Samuel 22:19: Vi al Señor sentado en el trono, y el ejército celestial en pie junto a él. (Ejército celestial: ángeles) Y esto es muy importante, porque yo estoy comprobando que el mundo, antes del mundo venidero, estaba sujeto por perímetros a ángeles.

Hechos 17. Usando la palabra para que se confirme la palabra, porque la mejor interpretación de la palabra, es la palabra. Mira el verso 26: Y de una sangre, ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitaran sobre toda la faz de la tierra. (¿Para qué hizo al hombre?) Y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación. (Noten que eran limitados por él. Es por eso que Daniel dice: “Oye, estoy orando, llevo veintiún días, ¿Qué pasa? ¿Dónde has estado? Y Miguel le dice: ¿Qué te pasa a ti, che, si salí ni bien oraste, pero tuve que encontrarme con el príncipe de Persia, y cuando termino aquí tengo que ver al príncipe de Grecia?)

Ángeles que tienen dominio o jurisdicción de acuerdo con la nación o el estado en donde se encuentren porque allí han sido asignados. Aquí se mencionan a ángeles caídos. Hebreos no nos dice si hay ángeles positivos, pero sabemos que sí, que los hay. Hay ángeles que operan a favor de Dios y otros, caídos, que se fueron con Satanás.

Luego, también en Daniel, tú puedes ver que Miguel es el príncipe de Israel. O sea que aquí vemos que sí, que había ángeles buenos, también, que tenían jurisdicción para el pueblo de Dios. O sea que los ángeles tomaron dominio de la jurisdicción del mundo presente.

Entonces vemos y entendemos que el mundo era sujeto al gobierno de grupos celestiales, lo que hoy en muchos lugares se pueden considerar como principados y potestades, en contra de los cuales militamos como pueblo guerrero del dios viviente.

Sin embargo, tú puedes cambiar de ciudad en ciudad, (Yo lo he hecho) y comprobar que el clima espiritual es distinto. Hay ambiente que es conducto para bendición de Dios y hay ambientes donde, para recibir algo del Señor, tienes que hacer cinco cursos de guerra espiritual con tres prácticos aprobados, por lo menos.

Volvamos a Hebreos. Vamos a leer nuevamente este verso, con mayor discernimiento. Estoy tratando de llevarte lentamente por los mismos caminos que yo ya anduve, para que tú puedas ver lo mismo que yo he visto, antes que yo te lo cuente. Eso es, a mi juicio, poner fundamentos de madurez en los santos.

(Verso 5) = Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; (Podemos asumir, entonces, que si el mundo venidero no está sujeto a ángeles, tenemos dos preguntar para formular: 1.- ¿A quién está sujeto? 2.- ¿Cuándo comienza?

En el primero, los ángeles gobiernan hasta que el hombre reina. Pero el segundo mundo, no será así. Cristo dice: Yo voy a bajar y voy a hacer la obra en el hombre, para que el hombre vuelva a tener el dominio que tenía Adán. ¿Cuándo comienza el mundo venidero, y quién domina? ¿De quién es la responsabilidad de la jurisdicción de las naciones? ¿A quién le corresponde la mayordomía del planeta?

Sabemos, por la palabra, que Cristo compró al universo, no sólo al hombre. No está sujeto a ellos. ¿Cómo que no está sujeto? Mira el capítulo 1, nuevamente. Mira el verso 5: Porque ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. Y otra vez: yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo?

(6) Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: adórenle todos los ángeles de Dios.

Mira el verso 9, dice: Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, (Nota que ese es el orden de la predicación: predicar justicia y la maldad se cae. Predicar lo malo, es legalismo, y te caes de todas maneras) por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.

Mira el verso 14: ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?

Fíjense que ahora, los ángeles, están mencionados por debajo del hombre, son ministros o servidores para los hombres, que son herederos de salvación. Dios está sentado, y esa es una permanencia. ¡Qué no se te olvide! Porque si se te olvida, te deslizas. Nada se va a mover de su lugar porque Cristo está sentado, completó la obra y no hay quien la revoque.

Por eso él continua hablando aquí, en el verso 10, y dice: Tú, oh Señor, (¿De quién están hablando? De Cristo) en el principio fundaste la tierra, (Atiende, porque esto es una alegoría. ¿De quién están hablando? Cristo. ¿Cuál es el sujeto? Cristo. ¿Cuál es el tema? Cristo) Tú, oh Señor, (El tema establecido en las primeras tres palabras) en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. (Está hablando de la permanencia, del fundamento de Dios, y dice:) (11) Ellos permanecerán, más tú permaneces. (No están diciendo que vas a desaparecer. Están diciendo que primero desaparece el planeta, antes que tú.

Es lo mismo que dice: Cielos y tierra pasarán, más tu palabra no pasará. No te está diciendo que el cielo y la tierra van a pasar. Te está diciendo que primero pasarían el cielo y la tierra antes que pase la palabra de Dios. Y como es imposible que el cielo y la tierra pasen, nos asegura con esto que la palabra es eterna.

Ellos perecerán, más tú permaneces. Y todos ellos envejecerán, (¿Cuándo has visto a un cielo envejecer? Es mensaje alegórico), como una (Como una) vestidura. (12) Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, (O sea: está hablando de la permanencia del ministerio de Cristo, ya establecido para siempre. ¡Qué no se te olvide! Porque si se te olvida que Cristo está en el trono, y que hay control en todo el universo, los reyes perversos, el corazón de los reyes, todo el planeta está en manos de Dios. Si se te olvida todo eso, te vuelves loco, tu doctrina se va por la ventana y te deslizas con la corriente religiosa.)

Y ahí es donde te empiezas a poner nervioso, te agarran todas las angustias, te desesperas, te asustas y empiezas a clamar para que él venga y te saque de aquí, mucho tiempo antes de haber hecho lo que tenías que hacer. Esta cata está tremenda. Y no hace falta investigar quien fue el autor. Tú ya sabes que a esto lo escribió Dios.

Él no tiene problemas con nombres y todo eso. Él dice: En algún lugar está escrito, y se refiere a David, pero nadie nombra a David. ¡Le quitó el título a David, también! Tus años no acabarán. Siéntate a mi diestra, le dijo el Padre, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Ahora; si el cielo es el trono y la tierra su estrado, metafóricamente hablando, y nosotros somos el cuerpo, y los enemigos van a estar bajo sus pies, y él está sentado, ¿A quiénes crees tú que les corresponde poner a los enemigos debajo de sus pies? ¿A quién está sujeto? Capítulo 2.

Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando. Y esto es importante, porque estamos hablando de la administración del sistema del plan de Dios en la tierra. ¿A quién le corresponde? Ahora vamos a ir de Génesis a Apocalipsis en tres versos. Verso 6.

Pero alguien testificó, (Refiriéndose a David) en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, (Ahí vemos la caída del hombre. Cayó tan bajo que no era merecedor de ser recordado) o el hijo del hombre para que le visites?  (Ahí vemos a Jesús, un cuerpo provisto por María, y a Cristo lo visita)

(7) Le hiciste un poco menor que los ángeles, (Y esta es otra paradoja, porque la gente ha establecido dos teorías para este “un poco menor”. Una es que por treinta y tres años, comparativamente con lo que se prolonga una vida, es poco tiempo. Pero cuando Cristo estuvo en la tierra, él resucitaba muertos, abría ojos, se secaban las plantas, se calmaban los mares. No sé cómo lo ves tú, pero para mí creo que no era menor que ningún ángel. Eso me produjo inquietud y busqué el término “un poco menor”, la cual es la palabra brakus en hebreo, y significa “por poco espacio de tiempo fue inferior”. Algunas Biblias traen esta connotación. Eso, refiriéndose a los tres días que fue sometido a muerte, entierro y resurrección. Porque los ángeles, no mueren. Por eso fue hecho menor, porque él murió.) Lo coronaste de gloria y de honra, (Aquí vemos la ascensión. Y esto es muy importante, porque aquí vemos cinco cosas: La Caída, La Visitación, Encarnación de Cristo, vemos la muerte, entierro y resurrección, vemos la ascensión y la gloria) Y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies.

Aquí vemos la inauguración del mundo venidero. Todo en tres versos. Pero, -dice el escritor- todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. (Y ahora es que tenemos que indagar por qué esto está como está. Míralo desde el principio. Dice:) ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?  (Aquí vemos a Adán en su estado caído. El mundo venidero, habla de un mundo paralelo al mundo natural que está completado, y pronto a manifestarse. Por eso es que dice: Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él? (Aquí vemos al hombre caído) ¿O el hijo del hombre para que le visites?

Jesús les preguntaba a sus discípulos: ¿Quiénes dicen las gentes que el hijo del hombre es? Y eso, refiriéndose a sí mismo. Vemos que maría provee un cuerpo, y el Hijo de Dios visita. Por eso Isaías dice que Un niño es nacido, pero un hijo fue dado. Eso significa que maría tuvo al niño, pero al hijo lo dio Dios.

Dios visita al hombre, por eso se llama Emanuel, tabernáculo con los hombres. El nombre de Jesús, en realidad era Jeshúa, no tenía nada que ver con Cristo. Porque Cristo es el adjetivo que explica, qué tipo de hombre era. Un hombre nacido por divinidad, ungido del Dios Altísimo.

Lo hiciste un poco menor que los ángeles. Se sometió al entierro, se sometió a la muerte. Se sometió a lo que te correspondía a ti, hacer. Y luego dice: Lo coronaste de gloria. Y esto es muy importante, “lo coronaste de gloria”. Porque la palabra dice, en Levítico, que cuando los sacerdotes ministraban la expiación, ellos venían con un traje sacerdotal que simbolizaba precisamente eso, la gloria y la honra.

Y él entraba con todas sus campanitas y su gloria al Lugar Santísimo, ahí se quitaba la ropa, y en sus paños musulmanes, en su ropa interior, él ministraba la expiación. Entraba hasta el Lugar Santísimo, derramaba la sangre, tenía una soguita amarrada a los pies.

Si todo andaba bien y todo había sido hecho de acuerdo con el patrón, y su vida no tenía pecado, la gloria de Dios llenaba el propiciatorio. Él, al ver la gloria, entonces salía muy contento. Venía al Lugar santo, se ponía la gloria y entonces se ponía a danzar, el pueblo escuchaba las campanas y salían con campanas de gloria.

¿Y qué tiene que ver todo esto? ¡Muy sencillo! Nuestro Señor va a la cruz y se quita la ropa de gloria, se queda en paños menores; pasa a la cruz, en la cruz él se quita toda la ropa; entra hasta el Lugar Santo, el lugar de reposo. Allí Cristo sale de la tumba, deja sus paños dobladitos, sale de la tumba y se para afuera, María lo va a tocar y Él le dice: ¡No me toques! María dice ¿Pero qué pasa? El sacerdocio, dice Levítico, no podía ser tocado hasta que terminara la ministración. ¡No me toques! ¡Que todavía no he subido al padre!

Entonces sube al Padre, entra al Lugar Santísimo, derrama la sangre, vuelve y, esa misma noche, le dice a Tomás: ¡Tócame! Entonces, ¿Cuándo fue coronado en gloria? En su ascensión. Él se fue coronado en gloria, ¿A quien mandará? ¿Cuándo comenzaría el Reino? Vamos a comprobarlo.

(Daniel 7: 9) = Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. (Daniel desde la tierra, desde el tiempo, está viendo la eternidad. Recuerden que Juan vio lo mismo, desde la eternidad, no desde el tiempo. Por eso Apocalipsis no es cronológico. Aunque muchos creían que sí lo era. Y es la misma visión, no ha cambiado.)

(Verso 13) = Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, (¿Para dónde iba? Iba hacia arriba, no hacia abajo.) que vino hasta el Anciano de días, (¿Dónde estaba el Anciano de días? Arriba.) y le hicieron acercarse delante de él.

(14) Y le fue dado dominio, (¿Cuándo fue esto? Cuando subió), gloria, (¿Cuándo? Cuando subió) y reino, (¿Cuándo? Cuando subió. ¿Y con qué propósito?) para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; (¿Desde cuándo? Desde que subió) su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino (Que es la iglesia real, la genuina), uno que no será destruido. (Si eso no te hace dar un salto de gozo, yo no sé qué podría lograrlo)

¿Cómo nos va a enviar a predicar, a introducir un reino dentro de otro, sin primero darnos la autoridad del planeta? Es por eso que antes de irse, Él dice: Toda la autoridad me es entregada a mí; en el cielo y en la tierra, en el cielo y en la tierra, ¡En el cielo y en la tierra! Por eso, ¡Id! ¿Y los cristianos? Caminando como si un pie le tuviera que pedir permiso al otro.

¡Pero bueno, Satanás al final es el príncipe de este siglo! Olvídalo. Satanás es un querubín desempleado que sólo consigue una changa para ir tirando cuando tú le das lugar para que trabaje. La parte del evangelio que tú no creas, no se te manifiesta. Por eso a algunos les va bien y a otros no tanto. Y en el mismo mundo y la misma zona geográfica en que vives tú.

Comenzó el mundo venidero reinando él a través de su cuerpo. Recuerden que el Reino de Dios no tiene ni principio ni fin. Y de lo dilatado de su imperio, no habrá fin. Salmo 110:1 dice: Siéntate a mi diestra, hasta que tus enemigos sean puestos por estrado de tus pies. Hebreos 1:14, dice: Los ángeles son ahora administradores para la simiente de Abraham.

Salmo 103:20, dice: Los ángeles son poderosos en su fortaleza, que ejecutan su palabra y obedecen su precepto. ¿Sabes qué? Cuando dices cosa de hombres como si fuera Biblia, o cantas canciones no inspiradas en el evangelio aunque suenen muy religiosas, los ángeles están esperando, con las manos atadas y no pueden hacer nada. Porque ellos sólo ejecutan poder a partir de la palabra desatada, no tu doctrina o tus tradiciones.

Muy bien; ahora vamos a atravesar la lógica. Si la jurisdicción del reino está suspendida, y no comienza hasta un llamado Milenio, entonces el mandato a Noé, fue ilegal. Porque Noé, una vez limpiados los cielos y la tierra, y a pesar de que perecieron, dice Pedro, los cielos y la tierra, no se fueron a ninguna parte.

Sí, porque la palabra nuevo cielo y nueva tierra, de Apocalipsis, es la misma palabra, “nueva” que donde leemos que somos nueva creación en Cristo. Y tú sigues siendo el mismo cabezón de siempre. Lo que es nuevo en ti son tus inquietudes y tus motivaciones. Estás purificado de toda iniquidad y de toda maldad, pero sigues siendo la misma persona.

Es más: tú tienes que vestirte del nuevo hombre, y tú tienes que renovar tu mente. Tu cuerpo sigue siendo el mismo. Al igual que el planeta y el cielo, que estaba reservado para ahora con fuego, fue uno que fue destruido cuando Noé, pero no se fue a ninguna parte.

¿De qué fue destruido? De iniquidad. Toda la impureza fue limpiada. ¿Y qué le dijo Dios a Noé? ¡Ten dominio sobre la tierra! ¡Expande tu tienda! Y no había ni nacido de nuevo. Multiplícate, llena el planeta, y expande mi Reino. Escucha: si nuestras doctrinas estuvieran correctas, ese mandato a Noé, es ilegal.

Yo sé que esto es fuerte, pero yo quiero que te actives. A eso lo encuentras en Génesis 9:1, estúdialo después, para que tengas algo que hacer por la noche. Quiera Dios que hayas recibido algo, hoy. Dios bendice ignorancia cuando no hay luz, pero cuando esa luz aparece, la ignorancia no puede permanecer de pie delante de Dios.

Ignorancia es ausencia de conocimiento. No es una bendición ser ignorante. Lo hiciste un poco menor que los ángeles. ¿Sabes por qué? Porque hemos dependido de otros. Hemos dicho: no queremos subir al monte, Moisés. Sube tú y tráeme un mensajito el domingo y yo te daré una propina. Eso es lo que ha hecho y dicho el pueblo latino. No sé los otros, no los conozco. No es mi jurisdicción.

Pero, nuestros antepasados, muy celosos por dios, muchos de ellos sin escuela y sin éxito alguno en lo secular. No encontrando más que hacer, se fueron a estudiar teología para convertirse en pastores. Hoy se conocen como asalariados. Por eso no cambian, porque cambiar sería perder su trabajo. Ora vez fui duro y fuerte, pero créeme, alguien tiene que decir la verdad. Aunque le duela a alguien que amamos, inclusive.

Entonces, en su celo, predicaron su conciencia, su interpretación y su entendimiento. Y nosotros, años después, como papagayos, “el pastor dijo”. ¡Niño! ¿Por qué estás haciendo eso? ¡Porque mi papá lo hace! ¿Y me puedes explicar por qué lo hace tu papá? ¡Ah! ¡Creo que porque mi abuelito lo hacía!

Caigan rayos y vuelen centellas que yo voy a seguir haciéndolo así porque hasta mi bisabuelo lo hizo así. Son fortalezas que se construyen en nuestra vida. Como aquella señora que cocinaba el jamón y lo cortaba por la mitad. Y metía una mitad en la olla, lo cocinaba y luego que estaba listo, sacaba el cocido y metía la otra mitad para cocinarla.

Un día le preguntaron por qué hacía eso, y respondió que era porque su madre lo hacía así. Fueron y le preguntaron a la madre por qué motivo hacía eso que su hija les había contado. ¿Saben que respondió? Que lo hacía porque su madre lo hacía, esto es, la abuela de la señora.

En esas vieron entrar a la viejecita y le preguntaron: “Abuela, ¿Por qué cocinaba el jamón en dos mitades? Les preguntamos a su hija y a su nieta y no supieron darnos otra respuesta que porque usted lo hacía. Así que queríamos preguntarle, ¿Por qué partía el jamón por la mitad y lo cocinaba en dos veces? Y la viejita lo miró y le dijo sonriendo: ¡Es que la única olla que tenía era muy chica!

Puedes reírte, si quieres, pero la esposa de ese hombre, aquella señora que te dije, tenía media docena de ollas y algunas de ellas tremendamente gigantes. Bueno, muy parecido nos sucedió a nosotros. No conocemos otra cosa porque nacemos en esto. Y como nacemos en esto, para nosotros es Biblia.

Pero hay mucho tiempo más que el que ocupamos nosotros. ¡La iglesia tiene veinte siglos de existencia! Y en el siglo diecisiete no se creía nada de lo que está en nuestras Biblias y en nuestras concordancias en el día de hoy. Todo lo que nosotros hemos aprendido, nació hace ciento cincuenta años. En mi parecer, los últimos días.

¿Serán esas las doctrinas de demonios? No lo afirmo ni lo descarto, es sólo una posibilidad. Vamos a ver por qué es que no está todo. Hebreos. Verso 7: Lo coronaste de gloria y de honra, y lo pusiste sobre las obras de tus manos. (8) Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.

Mira; pueden seguir discutiendo los teólogos y estudiosos, respecto a quien es el autor de esta carta a los Hebreos, eso a mí no me preocupa demasiado. A mí déjame disfrutar de la honradez, la rectitud y la integridad de aquel que se atrevió en ese tiempo a escribir esto. ¡Qué honradez! ¡Y eso que estaba en el tiempo de la persecución en las iglesias!

Él no quería predicar algo que fuera tan teórico, que no se estaba viviendo, que es justamente lo que en mayoría de está haciendo hoy. ¡Gloria a Dios porque estamos en victoria!, dicen desde el púlpito. Y más de la mitad de la congregación viviendo en miseria y en enfermedad, además de un porcentaje que también vive en pecado.

Lo cierto es que el autor de esta carta fue honrado y dijo que todavía no se veían esas cosas. Y ahora te va a explicar por qué no se veían. Dice el verso 9: Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Mira el verso 14, ahora: Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, (15) y librar a todos los que por el temor de la muerte (Ahí está la causa) estaban toda su vida sujetos a servidumbre.

Noten que dice “estaban”, porque ellos, aunque estaban en persecución, ya no estaban sujetos a servidumbre. Sin embargo, hoy en día, muchos sí. ¿Qué significa esto? ¿Cuántos se acuerdan que los reyes tenían un copero? ¿Y cuál era el trabajo del copero? Probar todo lo que el rey iba a tomar, de manera que si al rey lo iban a envenenar, el que caía patas para arriba, era el copero.

¿Se acuerdan de eso, verdad? Bueno, eso es todo lo que hizo Cristo. Se convirtió en tu copero. Y gustó la muerte por ti. Para que tú vivas como un rey, en confianza. Sin temor a la muerte, porque ya no vas a conocer muerte. Porque Él ya murió por ti. Entonces, ¿A qué le temes, cobarde? Si tu único temor era a la muerte y Cristo la pasó por ti, ¿A qué le tienes miedo, ahora?

Se sobrentiende que para ti, ahora, morir es estar presente con Cristo. ¿A qué le temes, entonces? Fíjate, lo único que pueden hacer, es matarte. Pero piensa que lo único que están destruyendo, es una tercera parte, porque las otras dos se van con Él. Se convirtió en nuestro copero. Por eso dice que somos reyes y sacerdotes.

Y con derecho a vivir en confianza, porque Cristo fue delante de nosotros, probando muerte por nosotros. Él fue mayor que los ángeles. Igual que Israel cuando salió de Egipto, que el ángel iba delante de Israel abriendo camino, y de momento faraón decide cambiar de opinión, y comienza a perseguir a Israel, y el ángel dice: ¡Un momento! Ya no me necesitan aquí, ahora me voy detrás de Israel. ¡Y se convirtió en barricada para el enemigo!

Tú tienes a todos los ángeles a tu disposición; déjalos en tu casa, déjalos en tu empleo, mándalos delante de ti, déjalos con tus niños, pon a funcionar el ejército de Dios, y no le temas a nadie, porque Cristo va adelante, los ángeles y toda la jurisdicción y el Reino de Dios sigue estando activo en el día de hoy.

(16) Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.

Esto parece triste, pero es real verdad. Él no fue a socorrer a los ángeles, fue a socorrerte a ti, en la descendencia de Abraham. Parece feo, pero recuerda esto: no hay redención para los ángeles. O sea que entonces te tiene que quedar claro que lo hizo por ti.

Y aquí sabemos de quien habla, porque dice que socorrió a la descendencia de Abraham. Y Gálatas dice que, si vosotros estáis en Cristo, linaje de Abraham, sois. Ya no se es un judío de nacionalidad, sino con circuncisión en el corazón. Verso 17: Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados de todo el pueblo.

Primero, Cristo es misericordioso. Segundo, Cristo es fiel. Eso quiere decir que Cristo es justo. Verso 18: Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. La pregunta, es: ¿Qué sucede con nosotros cuando somos fuertemente tentados? Nos lamentamos y clamamos. Pero, ¿Alguien recuerda que Él fue tentado, también? Y no sólo eso, dice que fue tentado ¡En todo! ¿Sabes lo que significa eso?

Recuerda que tentación no es pecado. Lo que haces seguidamente y como consecuencia de la tentación sí puede serlo. Si la tentación en sí misma fuera pecado, el sacrificio sería inválido, porque Cristo fue tentado en todo. En todo lo que tú o yo podemos ser tentados hoy.

Igual que el hombre. Todas sus debilidades Él las conoce, porque Él tuvo que vencer en ese terreno. Él nació perfecto en inocencia, pero esa inocencia o esa perfección, no era cualificada para librarnos. Eso es lo mismo que decir que tú tienes un elemento técnico que jamás se va a dañar, pero nadie nunca lo ha comprobado.

Se es perfecto en inocencia. Pero luego hay que tratarlo, para ver si todavía es perfecto. Fíjate que Adán fue perfecto en inocencia, y se quebró. Pero Cristo fue tratado sin quebrarse. Porque la perfección, al final, no es la misma perfección que nacer de una virgen. Estamos hablando de que su obra fue perfeccionada.

Fue maduro y perfeccionado en todo lo que tú también tienes que ser perfeccionado. Por eso es que dice el capítulo 1: Este es mi Hijo, yo lo he engendrado hoy. No cuando nació. ¡Claro que nació hijo! Pero no lo engendró Hijo cuando nació, sino cuando lo sentó en los cielos y lo hizo heredero de todo. Es una dimensión distinta.

Es por eso que Juan 1:12 nos dice que a todo aquel que nace de nuevo, se le da el derecho de ser hecho, hijo. Tú no eres hijo porque naciste de nuevo. Es un niño, todavía. Hijo recién eres cuando posees la herencia. Tienes el derecho, pero muchos no lo consuman.

Nosotros, siendo de un linaje, o dos linajes, quizás tres linajes, a lo mejor somos la primera generación de creyentes en nuestra familia. Cristo, siendo Hijo directo del Padre, y a pesar de que en toda la Biblia Él dice que si lo ves a Él estás viendo al Padre, o que el Padre y Él son uno. Pero de repente llega al jardín y aparecen dos voluntades.

Que no se haga la mía, sino que se haga la tuya. Y Él tuvo que pagar el precio y dejar que fuera Su voluntad la que prevaleciera. Por eso es que pudo ser fiel y justo, sino también misericordioso. Escucha: tú no pretendes justicia, porque lo justo sería que nos pagaran de acuerdo con lo que hacemos. Y si fuera así, todos estaríamos destruidos. Tú lo que necesitas y quieres, es misericordia.

Entonces, cuando vemos a todos esos que ni siquiera se atreven a pisar una iglesia, o si lo hacen no salen de las últimas bancas porque se sienten mugrientos como para ir más adelante, me parece escucharlo a Cristo que le dice al Padre: “Oye, Padre, míralos; yo me acuerdo cuando yo mismo pasé por esto; dales una chance, una oportunidad más.”

Dios siempre entiende tu situación, de eso no tengas ninguna duda. Pero lo que Dios jamás va a hacer, es justificarte una desobediencia. Porque para nuestra tentación, Él nos dio un copero fiel, justo y misericordioso. Estamos sin excusas. La condición del planeta, hoy, es la consecuencia de la condición de la iglesia, hoy.

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junio 27, 2019 Néstor Martínez