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El fin del siglo

Tomemos algo concreto, actual y literal: ¿Qué es un reino?¿Un lugar geográfico?¿Una especie de nube especial preparada para que vayan a sentarse a tocar la lira o el laúd, como se nos muestra en los dibujos, todos los que se portaron bien, o mejor como lo ve el mundo en general, simplemente todos los que se mueren? Si esto fuera así, el ochenta por ciento de lo que dice la Biblia serían mentiras, Jesucristo habría ido a la cruz innecesariamente, el infierno sería una mentira más para asustar a los chicos que no comen debidamente y Dios, que es mitad bueno y mitad tonto, terminaría salvando a todos los hombres hagan lo que hagan con sus vidas en la tierra. Descabellado. Injusto. Incoherente. Totalmente anti bíblico. Sin embargo, muchos autodenominados "cristianos", todavía piensan así.

Un reino es una jurisdicción, un ámbito donde se posiciona un rey, que es el que manda y un grupo de gente, que se supone que se subordina a ese rey, acata todas sus directivas, obedece todos sus mandatos y cumple en obediencia todo lo que se le manda. La esencia misma del evangelio de Jesucristo nos muestra que el reino no es un lugar para el que tenemos que esforzarnos en llegar, sino un ámbito SOBRENATURAL al que tenemos que estar dispuestos a recibir. …El reino de los cielos se ha acercado, fue lo que predicó Jesús. Hizo aclaraciones, mostró ejemplos, deslizó promesas y enseñó comparaciones, pero ninguna de ellas para fabricar doctrinas parciales, sino para establecer su autoridad y su dominio y para que todos supiéramos quién era ÉL y qué representaba. Mucho pueblo de Dios no lo tiene muy claro todavía.

(Mateo 13: 31-32)= Otra parábola les refirió, diciendo: el reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nido en sus ramas.

Esta pequeña parábola encierra, en toda su maravillosa profundidad, un resumen casi exquisito de una de las facetas del reino de Dios. Parece mentira que algunos eruditos entiendan que ya la interpretaron debidamente, que hayan escrito prestigiosos comentarios que muchas escuelas teológicas adoptaron como libro de texto obligado y hayan decidido que se debe enseñar eso agregando, de motus propio, que ya no hay nada más por ver o escudriñar. Están negando la revelación fresca, la palabra profética de Dios para este tiempo, lo que equivale a asegurar con irreverente liviandad la inexistencia de algo que Dios tiene desde siempre: su soberanía.

Olvidan que en el Proverbio 29:18 la palabra dice que… sin profecía, el pueblo se desenfrena. Y esto no habla de alguna especie de premonición o adivinanza personal. Habla que si el pueblo no recibe palabra profética, revelación fresca, se muere. Espiritual y físicamente. Muchos hombres y mujeres han muerto. Los cementerios están llenos de sus cuerpos. Pero muchas iglesias también han fallecido. Sólo son bancos, púlpitos, ritos, tradiciones, programas, actividades y palabrería vacía de espíritu y llena de humanismo filosófico.

El grano de mostaza, (Y note que dice EL grano y no UN grano), es un símbolo, una tipología. Y esto no es una ocurrencia o un invento mío. Más adelante, la Biblia se lo va a decir a usted personalmente para que no le quede ninguna duda. Al menos conmigo. Soy sólo el cartero, el mensajero circunstancial. Dice que el hombre, (que en este caso representa al rey, a Dios), lo siembra en SU campo. El campo es el mundo global. conclusión: el mundo ES DE DIOS, no de Satanás como predican algunos. Satanás es solamente un usurpador que si todavía está donde está y nadie lo sacó a patadas es porque los encargados de sembrar no siembran; o siembran buenos consejos, moralina, doctrinas sectoriales o razonamientos psicológicos y no la palabra del reino y así, al usurpador no lo puede usted echar, expulsar.

Dice luego que en su segunda fase, la semilla se transforma en la mayor de las hortalizas. Esto representa al grupo pequeño, a la congregación local. La hortaliza está en la huerta particular, en la quintita personal, esa que se riega con la latita de la unción que un determinado líder tiene para desarrollar su ministerio. Porque después dice que se convierte en árbol frondoso, y esto sí que es claramente una alegoría, ya que sabemos que no existe tal cosa como un árbol de mostaza.

Porque concluye señalando que vienen las aves del cielo (olvídese de los pajaritos y el cielo con nubes que usted ve; son ángeles), y hacen nido, (morada, habitación, sitio), en sus ramas. Por si no lo tiene claro: si el reino es semilla de mostaza, que pasa por ser hortaliza y se termina en árbol global, iglesia de Dios, las ramas, somos los miembros del reino. Los que decidimos creer, un día, que efectivamente el reino de Dios se ha acercado y elegimos, (por voluntad propia y el costo que pueda tener) formar parte de él.

(Verso 33)= Otra parábola les dijo: el reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.

La mujer que se menciona aquí es la iglesia. Las tres medidas de harina, son la base con la que se fabricaban los panes, el alimento, lo cual es símbolo de la palabra. En Génesis 18:6 vemos que Abraham le ordena a Sara elaborar alimento con esa receta. Esconder, aquí, es infiltrar, intercalar, para que ese alimento tenga nutrimento, para que verdaderamente alimente y no se limite a llenar la barriga de quien lo consume.

En el mensaje de la predicación de la palabra por parte de la iglesia, está muy bien que se hagan referencias históricas, sociales, políticas, económicas y hasta doctrinales, pero si no tiene escondida en su contenido el resplandor de la gloria del reino de Dios, no pasa de ser un bonito discurso acerca de Dios, significado literal de nuestra conocida palabra: TEOLOGÍA. Y una más: deje ya de desconfiar de la levadura. (Hay sectores que han llegado a prohibir su consumo por parte de la congregación por considerarla pecaminosa). La levadura es sólo un símbolo de algo que entra, leuda y se queda con todo. Hay levadura para Dios y levadura para el diablo. Pero la levadura, en sí misma, es sólo un elemento para utilizarse; y no es ni mala ni buena, es levadura.

(Versos 34 y 35)= Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo que dijo el profeta, cuando dijo: abriré mi boca en parábolas; declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.

La parábola es el método que Jesús eligió para hablarles a sus contemporáneos. ¿Por qué lo hizo si ÉL sabía muy bien que toda esa gente, intelectualmente, era de muy escasa o nula formación como para que pudieran descifrar ciertos códigos idiomáticos? ¿No hubiese sido mucho más sencillo decirles las cosas por las claras para que cada uno supiera a qué atenerse?

Fíjese que ante cada enseñanza, Jesús siempre dijo: …el que tiene oídos para oír, oiga. ¿Eso quería decir que había muchos enfermos de hipoacusia u otros problemas auditivos? Desde ya que no. El nunca se refirió al oído como uno de los cinco sentidos naturales. Él era Sumo Sacerdote fiel al orden de Melquisedec. Estaba parado sobre una tierra, compartiendo, dialogando, vistiendo, comiendo y bebiendo como sus paisanos, sujeto por propia voluntad al sistema natural, pero fiel, absoluta y decididamente leal a la eternidad, su real y verdadero origen.

Por lo tanto, la parábola, eran las tres medidas de harina con la cual ÉL preparaba el alimento espiritual, pero escondiendo -como la levadura-, un mensaje claro del reino de Dios que sólo podía ser oído por aquellos que tenían sus oídos espirituales abiertos. Hoy sucede lo mismo con los que predican el auténtico evangelio de Jesús, el evangelio del reino que se acerca al hombre. De allí que cuando le dicen que lo suyo es demasiado profundo, demasiado…espiritual, y que para que le entiendan usted tiene que hablar con más sencillez, reflexione: A EL se lo dijeron antes, pero ÉL siguió firme conforme al mandato divino.

(Salmo 78: 1-3)= Escucha, pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.

Abriré mi boca en proverbios; hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos las contaron.

Ese "inclinad vuestro oído", implica una actitud literal con contenido filosófico. Imagíneselo. ¿En qué condiciones físicas debería usted inclinar su oído? Entre otras cosas, para oír lo que tiene para decirle uno que se encuentra, en el aspecto que sea, en un nivel más bajo que el suyo.

(Mateo 13: 36)= Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa, y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: explícanos la parábola de la cizaña del campo.

PRIMERO: Nadie tenía rubor ni pudor en despedir a la gente cuando Jesús terminaba su mensaje. No había ni cortesía, ni diplomacia, ni relaciones públicas. Nadie pensaba en el "qué dirán" ni en él "¿No se ofenderán?", Ni tampoco en el "Que se vayan cuando los hermanitos lo deseen". No señor. Terminó el mensaje, terminó el almuerzo espiritual y a otra cosa. Si no tiene apuro hermanito la sigue en la vereda, pero hágame el servicio de irse porque tengo que cerrar el templo. Se los despedía y a otra cosa.

SEGUNDO: Los discípulos sí que prestaban atención a su status, al qué dirán y el concepto que pudieran tener de ellos. Jamás habrían pedido una explicación como esa delante de toda la gente. Allí, seguramente, ellos ponían cara de sabihondos y es capaz que le dijeron a alguno que se había quedado con la boca abierta: "¿Has visto? ¿Te das cuenta ahora como es la cosa?¡ Despiértate, dormido!"

TERCERO: Los discípulos de Jesús no tenían sus oídos espirituales muy afinados todavía. Era la diferencia entre ellos y Pablo. Pablo tuvo un encuentro con Cristo que cambió totalmente su vida. Los discípulos convivieron con Jesús. No es lo mismo. Lo que Dios hizo poner en la Biblia de uno y los otros, le muestran a usted la diferencia.

(Verso 37)= Respondiendo él, les dijo: el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.

PRIMERO: Aquí tiene usted muy claramente definido quién es el hombre que siembra la semilla de mostaza. SEGUNDO: Creo que vale la pena aclararle algo sobre el campo. Para el agricultor, el campo es una promesa de cosecha. La extensión del terreno da la visión de una buena cosecha. Jesús dice: el campo es el mundo. El propio cuadro de imágenes de Cristo señala el proceso de la evangelización en el ámbito mundial: salgan y siembren, dice. El campo puede ser fértil o no; puede verse afectado por la sequía, es decir por una gran necesidad espiritual, o por insectos, (estos son los opositores espirituales), pero, en cualquiera de los casos, el campo nos convoca a la obra. Alza tus ojos y mira; la cosecha está lista.

(Verso 38)= El campo es el mundo, (tanto amó Dios al mundo. Tanto amó Dios al campo), la buena semilla son los hijos del reino, (No dice los salvos, dice los hijos del reino), y la cizaña son los hijos del malo. (Usted lo sabe: la cizaña no es yuyo, hierba seca, como muchos erróneamente suponen y hasta predican. Eso sería muy fácil de identificar y nadie podría confundirse. La cizaña es una semilla idéntica a la del trigo, pero tiene un gusto amargo y además es tóxica, venenosa. Ahora: ¿Cómo es que la cizaña va a parar allí, junto a la buena semilla?)

(Verso 39)= El enemigo que la sembró es el diablo; (Listo. La cizaña no aparece de manera circunstancial o por casualidad. Alguien la tiene que sembrar, igual que la buena. Aquí le dice con meridiana claridad quién siembra la mala semilla en el campo para que se confunda y se mezcle con la buena) La siega es el fin del siglo: (No habla del final de la década del noventa, de la del dos mil cien. Siglo, aquí, es KOSMOS, y significa sistema) y los segadores son los ángeles. (Óigame bien: a usted no le ha sido entregada ninguna hoz, ninguna guadaña. No es su responsabilidad eliminar la cizaña. Lo único que usted tiene que hacer es discernirla, detectarla, para no contaminarse con ella. Para no llevar amargura a su boca y para no correr riesgos con el veneno. Son los ángeles enviados de Dios los que habrán de dar cuenta de ella). Mire lo que dice en Apocalipsis.

(Apocalipsis 14: 15)= Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura.

Fíjese que en contra de la doctrina del arrebatamiento y la gran fuga, que es la que sigue predicando que Cristo viene hoy, esta noche, mañana, la palabra le está diciendo que el gran día del fin habrá de empezar con la siega de la cizaña, (o sea: los impíos), y no con el arrebatamiento de la iglesia como muchos piensan y esperan. Ojo: va a haber un arrebatamiento, pero no será antes de la siega de los malos. No consolido, defiendo, invento ni altero doctrinas: sólo leo la Biblia.

(Mateo 13: 40)= De manera que como se arranca la cizaña y se quema en el fuego, así será, (Igualito, de la misma manera), el fin de este siglo, de este sistema, del humanismo, de la perversidad, de la carnalidad incrédula.

(1 Corintios 10: 11)= Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

(12) Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

Este pasaje le da más forma a lo dicho. Le preavisa que mientras más firme y sólido le parezca que está, más cuidado tiene que tener. Es posible caerse en la gran siega por vivir de suposiciones dogmáticas, doctrinales, morales, filosóficas o psicológicas, en lugar de hacerlo por lo que dice la Palabra. Hay muchos así. Pero por si aún le quedan dudas, mire lo que sigue:

(Mateo 13: 41)= Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, (En el fin del siglo, del sistema, del tiempo, en la siega final) …y recogerán de SU REINO, (Bueno: Ahora preste toda su atención a esto porque es clave-re-clave. No le está diciendo que los ángeles van a recoger del campo, del mundo, de afuera lo que van a recoger; dice que de SU REINO, es decir: de su membresía, de los que dicen ser sus hijos de su iglesia) …a todos los que sirven de tropiezo. (Por si le quedaba alguna duda, le explico: el mundo incrédulo y secular no es tropiezo para la iglesia, sencillamente la ignora, no le da bolilla, no existe; el mundo hace la suya. Muchos de los que están dentro de la iglesia, ya sea disfrazados, infiltrados, convencidos o acostumbrados, si pueden serlo. Y aquí entran tanto calienta-bancos, ujieres, diáconos, ministros, músicos, cantantes, líderes, maestros, pastores, cualquiera que esté influido puede servir de tropiezo. No habrá privilegios, dice A TODOS.) …Y a los que hacen iniquidad. (Queda claro: dentro del reino, dentro de la llamada iglesia, hay gente que hace iniquidad. Esos se van primero, no los buenos ni los justos. Y adónde van…

(Verso 42)= Y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Creo que ya no le caben dudas que esto no es ningún arrebatamiento de la iglesia en gloria, no es así? Pero…¿Y qué pasa con los que no son impíos?¿Para dónde van?

(Verso 43)= Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Está muy claro que para que los justos del reino resplandezcan, primero habrá que limpiar ese reino de toda presencia oscura. La gran siega llegará primero, pasará una zaranda por la iglesia y los que queden, el remanente de Dios, resplandecerán en gloria. Mire lo que encontramos en Daniel:

(Daniel 12: 1-3)= En aquel tiempo (Fin del siglo, del sistema presente) …se levantará Miguel, (Miguel es un arcángel, cabeza de los ángeles encargados de la siega) el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo (Miguel está de nuestra parte) y será tiempo de angustia (Parece que para la gran gloria falta todavía) cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, (Los justos resplandecerán y se quedarán; Los malos del Reino, serán segados) todos los que se hallen escritos en el libro. (Habla del registro del trono de Dios, no de la nómina de los miembros de una congregación local. De los que son de corazón recto y agradan a Dios y están aprobados, no de los que van todos los domingos a un templo, hacen cosas, ejercen ritos, o dicen ser cristianos. Dios lo sabe.)

(2) Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra (los muertos) serán despertados, unos para vida eterna, otros para vergüenza y confusión perpetua.

(3) Los entendidos (los justos) resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, (Dice los que enseñan la justicia, no doctrinas denominacionales como prioridad total y absoluta, teología vacía, moral y buenas costumbres. Justicia, es palabra revelada de Dios) como las estrellas a perpetua eternidad. (Pero hermano…es Daniel…Antiguo Testamento…Usted sabe…¿Cómo sabemos que esto tiene que ver con el fin y no con algún juicio intermedio de Dios?)

(4) Pero tú, Daniel, cierra las palabras y el libro hasta el tiempo del fin.

Juicios podrá haber muchos, pero fin hay sólo uno mencionado como tal. Ahora recapitulemos: el día del Señor, ese que vendrá como ladrón en la noche, habrá de llevarse primero a todos los impíos que están DENTRO del reino, dentro de la iglesia. Los que quedan y resplandecen son los justos. Esto está claro, verdad? Pero entonces…el arrebatamiento…¿Es solamente una ilusión? Para nada. Mire:

(1 Tesalonicenses 4: 13)= Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen (es decir de los que murieron) para que no os entristezcáis como los otros (los incrédulos) que no tienen esperanza.

(14) Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, (está hablando de los que realmente creen, no de miembros eclesiásticos masificados) así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. (Calma. Va a haber un rescate después de todo, viste? Pero…¿De quiénes y cuándo?)

(15) Por lo cual decimos esto es palabra del Señor: (Cuidado. Atención. Pablo va a decir algo que viene de Dios. Esto no es ocurrencia humana paulina. Dice que es palabra del Señor. Y el Señor, cuando habla, lo hace desde un ámbito de eternidad; no se dirige a un tiempo cronológico sino a una condición, a un estado. No se trata de vivos y muertos físicos, porque para Dios la muerte física no existe: se trata de muertos o vivos espirituales, porque Dios es Espíritu y habla siempre desde esa posición) que nosotros que vivimos, (O sea: Que hemos creído de verdad) que habremos quedado hasta la venida del Señor (¿Que habremos quedado de qué?¿No será de la gran siega?) …no precederemos a los que durmieron.

(16) Porque el Señor mismo con voz de mando, (autoridad divina) con voz de arcángel (que ya habrán finalizado con la gran siega) y con trompeta de Dios (palabra profética) descenderá del cielo (¡Cristo vuelve!) y los muertos en Cristo resucitarán primero.

(17) Luego nosotros los que vivimos, (Pablo ya no vive, es revelación profética, global) los que hayamos quedado, (¿Los que hayamos quedado de qué? ¿Con vida? Pablo, entonces, no encaja allí. Simple. Los que hayan quedado de la gran siega. Los justos que resplandecen) seremos arrebatados, (el término ARREBATADOS implica: Capturar, atrapar, quitar, tomar. Ejemplos: Enoc, Felipe después que bautiza al etíope, Pablo cuando visitó el tercer cielo) juntamente con ellos (¿Con quiénes? Con los muertos EN Cristo) en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor: (Dice SIEMPRE. Definitivamente. Hasta nunca jamás. Eternidad).

Decididamente no estaba usted equivocado. El arrebatamiento sobrevendrá. No le mintieron. Lo único que va a tener que hacer ahora es patear un poco esa doctrina basada en un solo versículo y hacer lo que la Biblia dice que tiene que hacer: seguir creyendo en eso, pero cambiando el mapa y la mentalidad. Ya no más un rapto de gente que no puede con el diablo sino arrebatamiento de una iglesia resplandeciente en gloria y victoria después que los ángeles arrasen con todos los impíos que hay en el reino, no fuera del reino. ¿Todavía tiene dudas? Y sí: no es fácil renovar nuestro entendimiento como se nos pide en Romanos 12:2. Pero hay más escritura que confirma esta visión, mire:

(Mateo 24: 29)= E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, (Tiempos de angustia, se acuerda?) el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. (Si no me fuera por las ramas, me pararía aquí a explicarte por qué esa diferencia entre "el cielo" de donde se caen las estrellas a "los cielos" conmovidos. Aquí empieza a decirle qué va a pasar y cómo va a pasar)

(30) Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. (Supongo que le queda claro que la iglesia no se va en derrota sino en poder y gran gloria)

(31) Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, (después de la gran siega, cuando los justos resplandezcan) de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Así será el gran día, sí señor. Pero…¿Cuándo será? Nadie lo sabe. Sólo nos da, más abajo, una pequeña pista.

(Verso 36)= Pero del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles del cielo, sino sólo mi Padre. (Queda claro: nadie lo sabe, sólo el Padre. Pero aquí va la pista.)

(37) Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. (La pista es: como en los días de Noé. ¿Y cómo eran los días de Noé? Número uno: el anunciaba a todo el que quisiera oír lo que Dios le había dicho que iba a hacer, pero nadie lo escuchaba. Sólo su familia y con algunas reservas. Nadie le creía. En un marco de libertinaje y corrupción masificada, Noé no era más que un viejo loco hablando delirios místicos. ¿Andará alguno así hoy por allí según los "racionales" del evangelio? ¿Qué más? Tenemos una señal.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, (¿Quiénes comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, los justos o los impíos? Los impíos, porque los justos estaban muy ocupados ayudando a Noé a preparar el arca.) hasta el día en que Noé entró en el arca, (39) y no entendieron, (¿Quiénes no entendieron?¿Los justos o los impíos? Los impíos) hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos (¿A quiénes se llevó el diluvio, a los justos o a los impíos? A los impíos, los justos estaban dentro del arca.) Así será también la venida del Hijo del Hombre. (Listo. La gran siega se llevará primero a los impíos para que los justos puedan resplandecer).

(40) Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado y el otro será dejado,

I’m sorry: ¿A usted no le enseñaron, como a mí, que esto era el arrebatamiento y que el que sería tomado era el justo y el que se quedaba sin saber qué había ocurrido era el impío?¿No se hacían bromas con esto? Cuando usted llegaba a un lugar y no encontraba a nadie, no hacía el chiste, la broma, el chascarrillo ese de: "Eh…no habrá venido el arrebatamiento y yo me quedé? Mucho me temo, a la luz del contexto de lo que hemos visto en este trabajo, que esto es exactamente al revés. El que vuela es el impío y el que se queda -para resplandecer- es el justo, que posteriormente, será arrebatado. ¿Lo puede ver o es demasiado para usted?

Hay otra escritura, en Lucas 17: 28-30, donde la pista son los días de Lot además de los de Noé. Ahí le dice que los impíos, (no los justos que se tomaron el olivo cuando los ángeles les avisaron lo que iba a hacer Dios) comían, bebían y se divertían en orgías varias hasta que llovió fuego y azufre del cielo y los destruyó a todos los impíos. Y lo remata, en el verso 30, con un: Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez