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El examen de Labál

Es indudable que todos queremos ubicar a la iglesia en estos tiempos en el lugar exacto que conforme a la voluntad y propósito de Dios debe estar. Es indiscutible, asimismo, que cuando se trata de proyectarnos a los últimos tiempos, muchas son las alternativas que se nos presentan como pueblo y muchos, también, los posibles errores que podemos llegar a cometer. Es imperativo, entonces, para salir de ese estado, prestar atención a lo que la misma Palabra de Dios nos dice a través de hechos que aparentemente son históricos o meramente narrativos pero que en su interior encierran, como toda la Escritura, principios espirituales claramente establecidos que solamente deberán ser revelados para el crecimiento del pueblo, para la gloria de Dios y para la implantación del reino a través de una iglesia gloriosa y victoriosa.

Vamos a ver lo que hay en el libro del Génesis, en el capítulo veinticinco, y vamos a continuar persiguiendo esta generación que es la iglesia de los últimos días. En la historia que vamos a tomar como base, hay un principio insertado a modo de examen. Y como todo examen que se precie de ser de alto nivel y profundidad está compuesto de una serie de lecciones que deberemos cumplimentar, estudiar, entender, incorporar y, finalmente y obviamente, aprobar. Labán, el examen.

(Génesis 25: 19)= Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-Aram, hermana de Labán arameo. Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. Y los hijos luchaban dentro de ella.

¿No le vengo diciendo desde hace mucho tiempo que hay una batalla espiritual? Fíjese que aquí no esperaban nacer para pelearse entre ellos. Hay personas que no creen que estemos en batalla. Déjeme decirle un secreto: mientras estemos en la tierra y haya manifestación satánica, hay batalla. La enemistad fue puesta por Dios. En Génesis 3:15, Él dijo: Yo pondré enemistad… Y si Dios puso enemistad, hermano, usted no la va a sanar ni a cambiar. Hay guerra. La guerra la empezó Dios. Y lo que Dios empieza, usted no lo puede cancelar. Así que, le guste o no le guste, hay batalla.

Y le digo algo más: si a usted no le gusta la guerra, Dios lo va a tener que llevar porque, aquí abajo, hay guerra!! Y hay dos bandos: el que está con Dios, reúne; el que no está con Dios, desparrama. Y nunca se olvide que es el espíritu del anticristo el que niega el poder de Dios en la tierra. Es necesario que lo medite con profundidad a esto.

(Verso 22)= Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: si es así, ¿Para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; y le respondió Jehová: dos naciones hay en tu seno.

¡Albricias para los que aseguran que la Biblia no es revelación ni símbolo, sólo historia y geografía! ¡Eureka para los que siguen estudiando las escrituras sólo desde lo literal porque señalan que hacerlo de otro modo sería demasiado espiritualista y fantasioso! Aquí le está diciendo Dios mismo que la simiente activa de esta mujer no eran dos niños, eran dos naciones. La nación de Jacob, el pueblo, la Iglesia, y la nación de Esaú, la carne. ¿Qué pueblo es el más fuerte? ¿Qué pueblo es la casa de Jacob? Sencillo: El remanente de la casa de Dios.

Desde antes de su nacimiento la casa de Jacob estaba destinada a ser más fuerte que la estopa, que la hojarasca, que el pecado, o que la casa de Esaú. Y desde pequeño salió batallando contra Esaú, agarrándolo de una pierna, diciéndole: ¡Ey! ¡Tú no vas a ninguna parte! En Gálatas 4, fíjese, vemos que cuando compara los dos pactos, por allá por el final del capítulo, qué dice Dios. Dice: Igual que era entonces, aún sigue siendo hoy. Mas los hijos de la esclava, no tienen heredad con los hijos de la promesa. Tira afuera los hijos de la esclava. En toda la Biblia está escrito que el reino de Dios prevalece, no que se va en una gran fuga. Sí se va a ir, se va en gloria.

(Salmo 24: 1)= De Jehová es la tierra y su plenitud; (¿De quién es la tierra? ¿De quién es la plenitud?) El mundo, y los que en él habitan.

¿De quién es el mundo? La palabra MUNDO, aquí, significa KOSMOS, que es como decir SISTEMA, sistema mundial. Por eso es que Él dice: Sean sal de la tierra, pero también tienen que ser luz del mundo. Porque Cristo murió por el mundo, no por la tierra; la tierra ya era de Él. Lo mismo a lo cual nosotros le huimos, fue lo que vino Dios a rescatar. El sistema mundial son autoridades establecidas por Dios, pero como la iglesia ha estado cohibida, religiosa y nunca se atrevió a inmiscuirse en esos terrenos, todas esas sillas de poder fueron llenadas por Satanás. La iglesia es el prototipo de una sociedad excelente en la tierra, destinada a influenciar positivamente al resto de las naciones. Pero como nosotros no capitalizamos nada, Satanás sí capitalizó. Sabe más por viejo…

De tal manera que hoy en día es muy raro ver una silla de poder llenada por el poder de Dios, o al menos por su integridad. Lo que Dios estableció, no lo olvide, fue la posición; al hombre, recuerda, lo elige el hombre. Y como a la iglesia no le gusta elegir a nadie, Satanás elige a todos los que se le antoja utilizando victoriosamente a la hipocresía mentirosa de la publicidad por sobre el auténtico poder de Dios. Entonces después la iglesia vive bajo el yugo de Satanás cantando que tiene victoria.

(Salmo 24: 2)= Porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño. Él recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación (O sea: esto que se acaba de describir) de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. (Es la casa de Jacob, aquella que sube al monte de Jehová) Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, (Alzad, oh puertas de acceso para Dios, vuestra autoridad. Alzad su autoridad, oh puertas de gloria. ¿Qué gloria? El rey de reyes. ¿Qué gloria? Cristo Jesús la esperanza de gloria. Alzad tu autoridad y permitid que el rey de gloria entre. ¿Qué entre adónde? A la tierra. Dele acceso al poder de Cristo en la tierra.

Somos puertas de Dios. Por su boca, le pregunto: ¿Sale todo de Dios? ¿Está lleno de Dios? Amén. Aunque al día siguiente pueda estar lleno de Satanás. Le sucedió a Pedro; puede sucederle a cualquiera. Somos puertas que damos acceso a influencia espiritual. Autoridad. La tierra es de Dios y cuando usted se comporta como si fuera suya, usted la posee. Cuando usted tiene una autoridad que es excelente, atrae a personas hacia usted. Toda autoridad es reconocida por autoridad. Si la iglesia hoy tuviera autoridad, los gobiernos la reconocerían. Los gobiernos respetan la autoridad, pero jamás la religiosidad.

Vamos a ver ahora un sencillo examen que nos propone Labán. ¿Usted sabe quién fue Labán, conoce su historia? Labán era el suegro de Jacob. Labán, el nombre, tiene tres significados. “Tornarse blanco”, “Mezcla de ladrillos” y “Altar de Piedra”. La implicación que tiene es la de convertirse en un altar de piedra santificado. A través de este examen, usted va a convertirse en un altar de piedra blanca santificada para Dios. ¿Amén?

(Génesis 29: 15)= Entonces dijo Labán a Jacob: Por ser tú mi hermano, ¿Me servirás de balde? Dime cuál será tu salario. Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor, Raquel. Y los ojos de Lea eran delicados, pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer. Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor. Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a ti, y no que la dé a otro hombre; quédate conmigo.

Le voy a pedir que esté tomando nota ahora. Porque yo quiero que usted, individualmente, se vaya identificando con qué pruebas está pasando, para que entienda adónde está en medio de la iglesia que se llama Jacob; el remanente de Dios, la iglesia gloriosa. El nombre de Raquel, significa “Viaje largo”. Donde los elementos principales son: el sexo femenino. Tiene la tipología de Eva, la cual vive en decepción. Raquel significa “Un viaje largo en decepción”. El nombre de Lea, mientras tanto, significa “Cansancio” o “Agravarte”, que lleva como conclusión congregar o asamblearse en una nación. En otras palabras, Lea significa “Un tiempo de agravio que te convierte en una nación”. Jacob o la iglesia, se encuentra en este examen fundamentado en Labán. Labán tiene como meta, purificar un altar blanco, fuerte, santificado. La primera lección de este examen es que la iglesia pidió a Raquel, no a Lea. Pidió “Un viaje largo en decepción”. Pero esto significa el deseo suyo, no precisamente el deseo de Dios.

La palabra nos dice que Labán le dijo a Jacob Es mejor que te la dé. ¿Por qué prefiere que nosotros experimentemos nuestros propios deseos antes de experimentar la voluntad de Dios? Porque hasta que usted no esté cansado de ser un “dominguero”; hasta que usted no esté cansado de una ministración de brazos carnales; hasta que usted no esté cansado de sentarse siempre en el mismo banco y nunca ver el poder de Dios; hasta que usted no esté cansado de fracasar vez tras vez en el intento de manifestar su ministerio; hasta que usted no esté hasta la coronilla de una iglesia vacía de la unción de Dios; hasta que usted no esté hasta allí arriba de denominaciones llenas de la carne, entonces no va a clamar a Dios por su poder divino, real, auténtico y cierto. Es cuando el pueblo de Dios está cansado y ya no aguanta más tener otra reunión como de costumbre, que no se pone de cara al suelo para clamar por el verdadero mover de Dios. Es una lástima que tengamos que llevar tanta derrota para desear lo verídico. Hasta que usted no está cansado de lo falso, usted no pide lo real. Es la costumbre de la iglesia.

Samuel, cuando fue a elegir a David, eligió a todos los reyes errados. “Es este, yo sé que tiene que ser este; yo llevo veinticinco años ungiendo reyes, tiene que ser este!” – Samuel… Te equivocaste… – ¿Cómo que me equivoqué? Así es la costumbre, la tradición; tiene que ser grande, más alto que los demás, fuerte, bien parecido, ¿Cómo que me equivoqué? – Samuel… Te equivocaste. – Bueno, está bien, me equivoqué un poquito. Entonces tiene que ser el de al lado, que es un poquito más pequeño… – Samuel, este tampoco es. Experimentó en todo lo errado, para experimentar después que el corazón de Dios estaba en David, el mocoso que andaba con las ovejas. El pueblo de Dios tiene que manifestar un deseo firme por la verdad, porque si no lo manifiesta, usted va a dar un viaje muy largo enamorado de Raquel. Se llama decepción.

Vemos que este examen, en su primera parte, son siete años. Y lógicamente, no estoy hablando de tiempo cronológico. Estoy hablando de una etapa en su vida. Siete significa perfección, significa el tiempo que le toma a usted aprender la lección. Hay personas que llevan cuarenta años experimentando a Raquel. Raquel, “Decepción en viaje largo”. ¿Cuántos en la iglesia se encontrarán hoy en esta estación, en esta etapa de este examen, persiguiendo su propio deseo, persiguiendo su propio anhelo, viviendo en un mundo de decepción, y todavía no han clamado a Dios por lo verídico?

Paso número dos: cuando Jacob descubre que no se le da a Raquel (Porque Dios no le va a dar necesariamente lo que usted quiere) le va a dar sólo lo que es su voluntad, porque muchos son los planes del hombre, pero sólo el propósito de Dios prevalece. Entonces experimenta otros siete años más. Otra etapa, otra donde tiene que perfeccionarse experimentando la voluntad de Dios. Lea: la voluntad de Dios. La primera enseñanza que deja este examen, es que su propia voluntad es un viaje muy largo y termina en decepción.

Lección número dos: tiene que pasar una etapa hasta que usted esté perfeccionado en el entendimiento de la voluntad de Dios. Siete años, un tiempo, no estoy hablando de años reales. Siete años que pueden ser treinta o una semana. Siete años es hasta que usted acepte en su corazón lo que Dios está haciendo. Si usted ha estado errado por espacio de treinta años, no importa, ponga las cenizas sobre su cabeza, rásguese las vestiduras y glorifique a Dios porque Lea ha llegado a su vida. Siete años experimentando la voluntad de Dios.

(Génesis 29: 29)= Y dio Labán a Raquel su hija y su sierva Bilha por criada. Y se llegó también a Raquel, y la amó también más que a Lea; y sirvió a Labán aún otros siete años.

Tercera lección: después de experimentar su deseo y después de reconocer la voluntad de Dios, no puede usted salir corriendo como si ya lo entendiera todo; ahora necesita otra etapa en su vida madurando en la voluntad de Dios. ¿Adónde se encontrará la iglesia, hoy? ¿Persiguiendo a Raquel, quizás? ¿Aceptando a Lea o madurando en el propósito de Dios? Luego de esto, vemos que recién allí y después de esto, este examen comienza a tener frutos.

(Verso 31)= Y vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril.

Rubén, el primer fruto del examen Labán, significa “Ha mirado”, significa que cuando usted es maduro en la voluntad de Dios, ahí es que nace la verdadera visión de Dios, ahí es donde usted obtiene la visión por el propósito de Dios. Y cuando usted obtiene esa visión es, como ocurrió con Abraham o Moisés, no hay arma forjada en su contra que prevalezca, porque está maduro en la voluntad de Dios y el primer fruto es visión de Dios. Rubén: visión de Dios. “Ha mirado”. “Vista recobrada”. Era un pueblo que estaba en la oscuridad, pero ahora tiene ojos para ver. La visión de Dios ha llegado a su iglesia una vez que se ha divorciado de Raquel y se casa con Lea y madura en su propósito.

(Génesis 29: 33)= Concibió otra vez, (Lea) y dio a luz un hijo, y dijo: por cuanto oyó Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también este. Y llamó su nombre Simeón.

Este es el fruto número dos: Simeón. Significa “Oído y entendimiento para la voluntad de Dios”. Oído obediente para que la visión sea manifestada. Oído entendido para la visión de Dios. El problema de muchos es que tienen visión, pero no tienen oído.

(Verso 34)= Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos: por tanto, llamó su nombre Leví.

El nombre de Leví, mire usted, significa “Unidad”. El tercer fruto de este examen es comunión uno con el otro. Primero viene la visión, después viene el oído entendido y, si uno es obediente a lo que Dios dice, la iglesia de Dios comienza a unificarse en el propósito de Dios.

(Verso 35)= concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: esta vez alabaré a Jehová; por esto llamó su nombre Judá.

Fruto número cuatro: adoración y gratitud al Dios viviente porque ha nacido una nueva visión, un nuevo oír del Espíritu y una nueva comunión ministerial que nos trae victoria. Alabanza y adoración, el fruto que produce el examen que hemos desarrollado, una vez que ha llegado a la visión y el oído entendido que nos une en propósito como un remanente que se llama Jacob. ¿Adónde está usted? ¿Está persiguiendo el deseo de su empresa, de su trabajo, y por eso no puede dedicarle tiempo al Señor? ¿Es un joven que solamente está enamorado de su novia? ¿O quizás se pasa todo el tiempo en el templo porque su miseria es tan grande que en el único lugar en que se sientes bendecido es allí? ¿Qué es lo que más desea usted en su corazón? ¿Será Dios o será el ministerio? ¿Será su guitarra o que Dios se agrade con el sonido de su guitarra? ¿Será pararse frente a un micrófono y ser visto por la iglesia, o es lo que verdaderamente hace todos los días en su casa, al alabar a Dios? ¿En qué lugar de este examen de Labán anda usted?

(Génesis 32: 34)= Así se quedó Jacob solo; (O sea: lo que viene después, líder, es un tiempo de soledad. Cuando usted hace la transición y sale del jardín lleno de gallinas y patitos y se transforma en un águila y comienza a volar alto y en serio, tiene que volar solo. Los demás no van a venir hasta que no vean la victoria, ¿Eh? Y para tener victoria, usted tiene que ser distinto. No sea del grupo, del montón. Sea de aquellos que son especiales para Dios) …y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: no se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel: porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

Jacob luchó con Dios y llamó a aquel lugar Peniel. Peniel significa Cara a cara con Dios. La quinta lección de este examen es que uno lucha cara a cara con Dios, en intimidad con Dios, que uno paga el precio por conseguir la presencia de Dios. Uno lucha contra potestades y principados, contra la oposición, contra la religión, pero paga el precio que sea necesario para estar cara a cara con Dios y hay un fruto muy grande: uno entra luchando, pero sale transformado en el Israel de Dios. Hay un grupo de hombres y mujeres que se están levantando y que ya no son más Jacob, son israeles de Dios. Daniel 11:32 dice que aquellos que conocen a Dios, harán grandes cosas. Luchar con Dios hasta que Él te dé la bendición.

(Génesis 33: 1)= Alzando Jacob, (Que ahora es Israel) sus ojos, miró y he aquí venía Esaú, (Note que Esaú, -o sea, la carne-, nunca se da por vencido. Sólo que Jacob ahora está transformado en Israel. Recuerda que Jacob salió huyendo de Esaú, como el pueblo judío salió huyendo de Egipto, al igual que nosotros salimos corriendo del mundo, pero en el proceso de aprendizaje somos transformados en Israel y volvemos al mundo. Sólo hay santificación para preparación, para volver a entrar al mundo del cual saliste) y los cuatrocientos hombres con él; (¿Para qué eran los cuatrocientos hombres? Para degollar a Jacob. Sólo que había un problema: Jacob ya no existía, no vivía. Ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí. Jacob había aprobado el examen Labán) Entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños y a Raquel y a José los últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó su hermano.

(2 Crónicas 7: 14)= Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Después de haber pasado este examen, el león de Judá, aunque es poderoso, y la iglesia, aunque entiende el poder y la autoridad que tiene, será humilde delante de los ojos de Dios. Y se postrará siete veces ante el mundo, pero aún seguirá teniendo autoridad sobre el mundo. Noten lo que sucede. Se postró siete veces, (Esto, le recuerdo, significa que se postró todas las veces que fuera necesario), hasta que llegó a su hermano. La religión, hoy, es su enemiga mi hermano, pero cuando la iglesia, Jacob, se convierte en Israel, la religión va a venir buscándole para destruirlo. En ese momento, la iglesia de Dios sólo va a ponerse de rodillas y el redargüir del Espíritu Santo traerá a todos los que eran sus enemigos a besar su rostro y serán ganados. Esa es una iglesia gloriosa; grande, pero de rodillas.

(Génesis 33: 4)= Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó.

Entienda hermano: nuestra tarea no es convencer al mundo. Nuestro objetivo es ser transformados y entonces el mundo, por consecuencia casi natural, le abrazará. Porque el mundo, sabe que está mal, que así no va a ninguna parte y que así no tiene futuros ni expectativas favorables, pero no tiene alternativas. Cuando la iglesia cambie y se convierta de Jacob en Israel, y se transforme en el estandarte, en el espejo perfecto, el mundo, la religión y todos aquellos que eran sus enemigos, van a venir corriendo a abrazarle. Esa es la gran siega que dice que todas las naciones subirán al monte de Jehová y la ley ciertamente saldrá desde Sión. ¿Cuándo? En los últimos días, antes de la venida de Cristo.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez