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Considerando Nuestra Identidad

 

La motivación de esta enseñanza no es para ir en contra de lo que pueda haberse establecido ni para llevarle la contraria a alguien. No tiene un espíritu de milicia o de batalla. No estoy en este ministerio con esa mentalidad, estoy para impartir palabra en su espíritu, para que tú entiendas lo que estamos haciendo como iglesia de Dios.

Ya sabemos que no deseamos provocar a Dios al no querer poseer la tierra. Recuerda que poseer la tierra no es otra cosa que tener dominio y paz. No se trata de que tú comandes todo lo que está sobre el planeta. Lo que sí se puede asegurar es que vas a tener victoria sobre todo lo que exista en el planeta.

Y que si tú no te metes en la tierra y tratas de hacer eso, jamás llegarás a tener paz. Porque entrar en la tierra, es el reposo de Dios. Hasta que tú no vivas en el nivel que Dios quiere que tú vivas, no vas a tener reposo. Es cierto también en el ejército natural, aquellos que van al frente salen mucho mejor que aquellos que se quedan rezagados.

Siempre en la parte de atrás se levanta el polvo, caen granadas y nadie sabe muy bien de donde vienen los balazos. Cuando ves por donde avanza el enemigo, te defiendes mejor. Si Dios no fuera Omnipresente, quiero imaginarme que Él siempre estaría en las filas del frente de la batalla.

(Lucas 11: 1) = Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.

(2) Y les dijo: cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. (Venga tu Reino. Venga tu Reino) Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. (Hágase tu voluntad, como se hace en el cielo, que también se haga en…donde quiera que tú vivas. En mi caso, en Rosario, Santa Fe, Argentina)

(3) El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

(4) Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. (O sea que nuestros pecados son perdonados cuando nosotros perdonamos a los que nos deben. Hay personas que no quieren o no pueden perdonar a alguien, hasta que ese alguien venga y se disculpe. No cobres por el perdón. Dios no te cobró nada por perdonarte a ti) Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.

Vemos aquí que, cuando los apóstoles le preguntan al Señor: ¿Cómo debemos orar? Él les dice que oren de la siguiente manera; pídanle al Padre que aquello que opera en el cielo, opere también en la tierra. Pídele al padre que, según funciona el Reino de Dios en el cielo, queremos verlo funcionar aquí en la tierra.

Véngase tu Reino. ¿Qué es lo que pasa? Que a través de la historia podemos observar que se han levantado grandes controversias en el pueblo de Dios. Cada vez que Dios trae una verdad, o revela una verdad a la iglesia o a la nación de Dios, se levantan extremos.

Hay un extremo que es el pueblo que se une a la verdad que se revela. Hay otro extremo. Hay un pueblo que recibe esa verdad y aborta todo lo que había aprendido y exagera, y todo se convierte en lo que acaba de aprender. No mantiene un fundamento firme.

Y el péndulo comienza a mecerse entre los obstinados que dicen que eso no puede ser Dios, porque yo llevo veinte años en esto y siempre se ha hecho así, y aquellos que le dicen que es un anticuado y que nada de lo que él hace sirve, y todo ahora se hace así.

Los dos están mal. Son dos extremos. Todo extremo es malo, y es considerado pecado. Pero entones surge lo que hemos llamado como un remanente, que es un pueblo que recibe una verdad, la madura y la ejecuta, y ya al ejecutarla carece de entrada y está buscando más verdad.

Entonces le llega la próxima verdad. No aborta la que aprendió, sino que acrecienta su conocimiento,  y continúa creciendo de gloria en gloria. Este es aquel que se convierte en Bautista, y luego se convierte en Pentecostal, pero sigue siendo Bautista.

Después llega un Movimiento de Santidad y añade santidad a su vida, pero sigue siendo lleno del Espíritu y le sigue gustando la Palabra. Luego viene el Movimiento Carismático, pero le gusta la Palabra, le gusta la santidad, ora en lenguas y ahora es carismático.

Luego viene el Movimiento de la Prosperidad, pero sigue siendo santo, le gusta la Palabra, sigue adorando a Dios, ora en lenguas y prospera. Luego viene el Movimiento de la FE, y ahora usa el dinero con fe para manifestar al Reino de Dios en la tierra.

Esa podría ser, en esencia, la idea de Dios. Porque Dios se revela a su pueblo de gloria en gloria. Toda la verdad de Dios está presente, pero la revelación o la iluminación, es progresiva. Es un poco aquí y otro poco allá. Si Dios nos llegara a dar todo de un golpe, no quedaría nadie en pie.

Por eso es que te digo que, mal que les pese a quien le pese mal, la palabra que vas a oír ahora, de aquí en más, constituye el mensaje del Reino. Y no es un invento nuevo. Dios trajo fe para que luego se pudiera, en base a esa fe, instaurar su Reino. Dios sabe lo que hace, el que se sigue equivocando, es el hombre.

Cuando apareció el primer movimiento de la prosperidad, era con la intención de utilizarlo para mover el Reino, no tus finanzas particulares. Eso después se alteró a pedido de las necesidades personales de los distintos ministerios y allí quedó el intento, casi en un fraude más de los tantos cosechados en Babilonia.

Y era complicado enseñar eso, porque hace algunos años tras, hablar de dinero, era casi como hablar favorablemente de pecado. El dinero no es pecaminoso. Se necesita y en buena cantidad para extender el Reino de los Cielos. Lo pecaminoso es el amor al dinero y el buscarlo para provecho personal por encima del ministerial.

Claro, que cuando hablamos de expandir el Reino, lo primero que deberemos hacer es recordar a quienes ya lo sepan y enseñarle a los que todavía lo ignoran, qué cosa es la que vamos a expandir. ¿Qué es el reino? ¿Un grupo nuevo de religiosos? ¿Un grupo de iglesias en cada esquina de una ciudad?

Claro está que Dios usa siempre estas palabras como palabras gravitacionales. Cuando tú dices Prosperidad, por ejemplo, alrededor de esa palabra se conglomera gente de distintas denominaciones y entendimientos doctrinales, que ahora dicen creer en la prosperidad y lo llaman dl “Movimiento de la Prosperidad” Esas son cosas de hombres. No le hace. Es cierto, a pesar de todo lo falso que sin ninguna duda hay en ello.

Porque el simple hecho de que algo que existe es falso, está indicando que tiene que haber algo de ese estilo que sí es cierto. Porque no puede haber algo falso que no se haya copiado de algo legítimo. YA lo hemos enseñado así: no puede haber una copia si no hay un original.

No se puede pervertir lo que no existe. No hay nada que hacerle. Si te dicen payaso es porque tienes los zapatos grandes o la nariz larga. Hay algo que es verdad. Hay depósitos que luego se han pervertido, es cierto, pero el depósito genuino existe, está.

¿Qué cosa podría ser un extremo si no existe un centro? La antigua Geometría te enseñaba eso. Un extremo, ya sea social, ideológica o incluso doctrinal siempre será la sobre exageración de una verdad. Hay una verdad y es buena. Sobre enfatizarla puede pervertirla y convertirla en pecaminosa. Pero eso no anula que esa verdad exista.

El Reino de Dios, entonces, es una verdad que necesitamos entender. Y será muy bueno que puedas entenderlo hoy y aquí, antes que vengan a vendértelo o presentártelo lo que elegantemente podríamos denominar como “falsas voces”.

Recuerden esto: cuando hablamos de un falso profeta, no es nada diferente que hablar de un falso pastor, o un falso evangelista. Siempre hablamos de falso profeta. Hay falsos maestros, también. Pero cuidado, porque lo que es falso es la persona, no el don. El faso es el profeta.

O sea: un falso profeta es una persona que usa el don con malas motivaciones. Si tú conoces la persona, ya entonces dejó de ser falso lo que sea. Hay falsos mecánicos, también. Hay falsos plomeros. O sea: en todo reino, en toda categoría, hay buenos y hay malos. Eso se ve en la escuela. Hay quien va a enseñar por vocación y amor a sus alumnos, y luego percibe un justo salario, y hay quien va sólo por un salario. Así que, no puedes abortar la verdad, por temor a los extremos.

Muy bien; la pregunta, entonces, sigue siendo: ¿Qué es el Reino de Dios? La palabra Reino, es la palabra basileia, en griego, creo que lo hemos enseñado alguna vez, y significa lo siguiente: Fundamento de poder o una influencia. Es un territorio, o una jurisdicción; es un dominio del rey.

Son los súbditos que se someten al rey los que se constituyen como Su Reino. Es un ámbito o una dimensión. También puede ser una especie. Porque usamos la palabra reino para decir: el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral. Estamos hablando de una especie, o de un grupo definido.

Cuando hablamos de reino, hablamos de la jurisdicción o del área donde tú tienes dominio. Tu casa es tu reino. Allí tienes dominio. Pero tú autoridad por dominio concluye donde comienza la de tu vecino. Allí es donde termina tu reino.

Y esto es importante, porque nosotros siempre hemos aprendido que el Reino es una nube con un cielo y una casa no sé dónde. Que fue un problema, porque Reino es donde Dios tiene autoridad, y resulta ser que dios tiene autoridad en el cielo, en la tierra, en el infierno y en donde se te ocurra.

Así que, entonces, el Reino incluye a un lugar, pero no se limita a un lugar. Es la jurisdicción en donde Dios tiene influencia. ¿Dios tiene influencia en tu vida? Entonces tu vida es el Reino de Dios. No tienes que ir a buscarlo. Salmo 145:13: Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío es en todas las generaciones.

Hay enseñanzas que dicen que el Reino está suspendido hasta el milenio. Aquí dice que es en todas las generaciones. ¿Es esta una generación? De hecho que sí. Salmo 146:10, dice: Reina Jehová para siempre, y Sion, (La cuál es la iglesia) de generación en generación.

Hebreos 2:7, dice: Lo coronaste de gloria, y todo lo pusiste bajo sus pies. Un momento, eso será: ¿Cuándo subió o cuando regrese? Cuando subió. Ya pasó. Mateo 28:17, dice: Toda autoridad me es entregada a mí en el cielo y en la tierra. ¿Será mañana? ¡No! ¡Ya se le entregó!

En el cielo y en la tierra, también. Colosenses 1:13, dice: Nos ha librado del reino o de la potestad (La palabra potestad significa del derecho de) las tinieblas, y nos ha trasladado, (Verbo pasado) al reino de su Hijo. Ya llegó. Por eso estás ahí, escuchándome.

Dice: El reino de Dios, (Hablándole al judío), será quitado de vosotros, y entregado a otras gentes. ¡Ya lo tengo! Ya le fue quitado. Escúchame; son escrituras. Ni siquiera estoy enseñando ni predicando, sólo estoy leyendo la Biblia.

Lucas 12:32: ¡No temas! Porque a Dios le place daros el reino. Sería imposible darte algo que no llega hasta mañana. Entiende. Dice: Buscad primeramente el reino, (¿Cuándo? ¿Mañana? ¿Cuándo te mueras? Oye: cuando te mueres no tienes que buscar nada, ya está. Fue. ¡Es ahora cuando lo tienes que buscar!

Buscad primeramente el reino, de su influencia, de su poder, de su autoridad, de su propósito, de su objetivo, y yo corro con los gastos, dice Dios. Los embajadores no se preocupan por las cuentas que deben, de todo eso se ocupa el área de finanzas de sus países de origen.

Mateo 6:12, dice: El reino de los cielos sufre violencia. ¡Un momento! ¿Cómo que sufre violencia? ¡En las nubes no hay violencia! Escucha bien: es el Reino DE los cielos; no el Reno EN los cielos. Tú, quizás, eres DE Colombia, o de México, pero estás EN Estados Unidos.

En mateo 3, en los versículos 1 y 2, Juan el Bautista viene predicando, y dice: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Claro que se ha acercado, porque todavía no ha nacido nadie de nuevo, por eso todavía no está allí. Cristo dice: Si nacieres de arriba, puedes entrar en el reino.

Entonces, fíjate, entras cuando naces, no cuando mueres. Ya entraste en el Reino. Lo que viene, ahora, es manifestarlo. ¿Y cómo no vas a poder? ¡Si está aquí! Cristo decía: Si con el dedo de Dios expulso demonios, ciertamente, el reino de Dios ha venido sobre de ti.

El Reino de Dios no es una nube. No sale por un dedo, la nube. Es una autoridad delegada. Cristo vino por primera vez y, en Mateo 4:17, predicando, dice: Arrepentíos, porque el reino de Dios se ha acercado. Cristo está tres año y algo más en la tierra, y en el libro de los Hechos, cuando comienza a despedirse de la gente, antes de irse, habla tremendo seminario de cuarenta días y cuarenta noches hablando acerca ¿De? El Reino de Dios.

Pablo en la ciudad de Roma, bien en el final de su ministerio, en el último capítulo de Hechos y en el versículo 23, dice: Vinieron muchos a él, a la posada, y les declaraba y les testificaba el reino de Dios, desde la mañana hasta la tarde.

Los versos 30 y 31 del mismo capítulo, dicen: En una casa alquilada, recibían los que venían, enseñándoles el reino de Dios. Me parece a mí que un mensaje tan popular durante la iglesia primitiva, el único mensaje que Cristo predicó, tiene que ser restaurado.

Y muchos se han equivocado y no han entendido la restauración. Porque el producto de nuevas alabanzas, no es la innovación de nuevos instrumentos. El producto de nuevas alabanzas es el resultado de una nueva mentalidad. Y es imposible entender restauración, sin primero entender el verdadero mensaje de la Palabra de Dios.

Y la razón por la cual anda tanta gente que no sabe muy bien para dónde ir, es porque se ha restaurado casi todo, menos el mensaje. ¡Empezaron al revés! El mensaje restaura tu forma de pensar, y al cambiar la forma de pensar, el estilo de ministración cambia.

Lo que necesitamos entender es: ¿Cuál es el mensaje del evangelio? Y créeme o no, el setenta por ciento de la iglesia, lo desconoce. Cuando la iglesia predica tanta destrucción en los tiempos finales, y tenemos tantos maestros proféticos en la televisión, hablando de Gog y de Magog, sobre si el judío esto o aquello, que si los vamos a destruir y que ya mismo explota el planeta. ¡Esas no son buenas nuevas!

Esas no son buenas noticias. Ese no es un buen mensaje. Jamás se lo predicarías tú a tus hijos. El temor no es el ancla para atraer a la gente al Reino de Dios, y buenas noticias no es que Argentina vaya a estallar. Jamás sería buena noticia que la tierra estalle.

Todo evangelio que carece de buenas noticias, no es el evangelio de Dios. Toda palabra que no conlleva esperanza en ella, no ha salido de la boca de Dios. Pero, entonces, ¿Cuál es la verdad? Tenemos que entender, entonces, cuál fue el mensaje que predicó nuestro Rey.

(Marcos 1: 14) = Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del Reino de Dios, (¿Qué evangelio predicaba Jesús? El evangelio del Reino de Dios) (15) diciendo: (O sea: de esto consta el evangelio del Reino de Dios. Lo predicaba diciendo. O sea; lo que estoy por decir, describe el mensaje. Y dice, citando a Daniel) el tiempo se ha cumplido. (La esencia del mensaje del Reino, es: que no tenemos que esperar nada, lo que tenía que pasar, ya pasó. ¡El tiempo se ha cumplido! Está claro en blanco y negro, no necesita interpretación.) El reino de Dios se ha acercado. Arrepentíos y creed en este evangelio. (¿Cuál? ¡El evangelio del Reino!)

¿Cuál es la noticia del Reino? Había un rey llamado Satanás, y ya no será rey. Va a ser destituido, yo voy a ser instituido rey, y comienza un nuevo reino. ¡El Reino de Dios! Y comienza a crecer, cada vez que alguien nace de arriba. Es la piedra que es cortada sin manos. Cristo. Que luego se convierte en un monte que llenará toda la tierra. La iglesia.

De manera que el Reino tiene mucho que ver con un tiempo ya cumplido. Un tiempo que ya está vigente. Un tiempo que ya comenzó. Sigue aumentando progresivamente, y no cancela manifestaciones literales futuras. Pero Dios es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre. Dios es Rey hoy, mañana y siempre.

El Rey reina ayer, hoy, mañana y siempre. El Rey tiene súbditos ayer, hoy, mañana y siempre. No tiene principio, no tiene fin. Es de generación en generación. No lo puedes suspender con tu doctrina. Si Dios no tuviera poder hoy, todos nosotros andaríamos perdidos en las que andábamos perdidos antes de conocerle a Él. Si Dios pudo cambiarme a mí y a tantos que yo he conocido, Dios puede cambiar al planeta entero.

Mateo capítulo 13. Aquí Cristo enseña a las congregaciones de personas que iban a escucharlo, y eran los simples los que siempre entendían lo que Él quería decir. Pero los fariseos, los religiosos, los intelectuales, siempre se enojaban. Así que, entonces, en este trabajo yo voy a intentar hacer lo que hizo Cristo, y si tú eres fariseo, religioso o intelectual, te vas a enojar. Y eso será un termómetro que evaluará la temperatura de este trabajo. Pero si tú eres sencillo y abierto, te vas a regocijar de gozo al escucharlo.

No le estoy enseñando al diablo, le estoy enseñando a la iglesia. Él usaba parábolas. Traía un ejemplo físico y literal, para expresar un principio más profundo y espiritual. Y cuidado, porque no estoy diciendo que Cristo ya haya comenzado un reino literal, donde Él se sienta en un trono literal y terrenal, y está reinando ahora en la tierra. En una ocasión, cuando vieron la multiplicación de los panes y los peces. Quisieron venir a buscarlo para convertirlo en rey. Y esto es muy importante, porque la iglesia ha asumido una mentalidad muy judaística, siempre otorgando a Israel literal y nacional, una victoria final más soberana que la nuestra.

Si Cristo hubiese venido para ser rey de los judíos, los judíos quisieron hacerlo rey y Él se escondió. Y si no lo hizo ayer, tampoco vendrá a hacerlo mañana. En Juan 18, cuando quisieron apresarle, Él dijo: Mi reino no es de este mundo. El original, dice: Mi reino no es de este mundo, ahora.

Porque el tiempo del verbo es algo presente y que continúa. No es de este mundo ahora. Y lo que significa la palabra Mundo, allí, es de este Sistema. O sea: mi reino no es con metralletas ni con atentados terroristas. Mi reino no es con espadas.

Si yo quisiera llamo y una legión de ángeles viene para ayudarme, pero no quiero. Porque yo no milito en este lugar, mi Reino no es de este planeta. Mi autoridad proviene de otro lugar, mi influencia proviene de otro lugar. Yo soy más alto que tú, presidente del país que sea.

Porque tú no tendrías dominio alguno si mi Padre no te lo diera. ¡Se los dijo! MI autoridad, la forma en que yo opero, es superior a la vuestra. La forma en que Dios piensa, los caminos de Dios son más altos que los nuestros. Vienen de otra dimensión que trasciende esta dimensión.

Todavía hay muchos hermanos que preguntan si la iglesia debería estar involucrada en política. La respuesta sigue siendo que no, porque la iglesia está por sobre la política, si es que es iglesia genuina. Babilonia, no; Babilonia hasta arma partidos políticos propios. Y presenta candidatos electorales. ¡Madre mía! No los votan ni los ujieres. Y hacen bien; el Espíritu Santo los está guiando a toda verdad.

Nosotros, como iglesia, tenemos derecho a entrar al trono de Dios y atar y desatar lo que necesitemos en nuestra tierra. La política no puede hacer eso. Ahora bien; para entender lo que te voy a decir, primero tienes que entender que nuestro libro, la Biblia, es eminentemente un libro espiritual.

Son parábolas, son analogías. Las parábolas que Él nos habla, son metáforas, son ejemplos. Nos hablan de cosas literales, para que tú entiendas principios espirituales. La palabra nos llama Ovejas, Siervos; nos llama Hombres, Luz, Trigo, Cuerpo, Casa, Morada, Semilla, Soldados.

En otras partes te dice que tú eres un árbol, una novia, y eso incluye a los varones; te dice que eres un ejército, Pan, somos Nueva Creación, Reyes, Nación Santa, Sacerdotes, y tú no eres ninguna de esas cosas, tú eres Juan, Pedro o María.

Son adjetivos que demuestran tu operación como parte del Reino de Dios. Como novia, tienes la intimidad. Como árbol, estás plantado y das fruto. Como soldado, sabes militar. Como Rama, te quedas centralizado en la vid y el olivo. Son características de la iglesia.

Lamentablemente, la iglesia, ha optado por ser una novia, y ha abortado el resto de sus características. Y entonces se la pasa amando a todo el mundo. Ama tanto que ama al diablo, también. Somos edificio, somos un templo, somos sal, somos luz. ¿Cuándo has visto a un hermano que brille como una lámpara de quinientos wats?

No tiene problemas con decir: yo soy luz. Pero no se atreve a decir: Yo soy el Reino de Dios. Te pueden decir Novia, aunque seas varón, y eso no te ofende. Pero si te digo que eres parte del Reino de Dios, ahí se te caen las medias. En Timoteo somos soldados, y militamos. En Efesios tenemos armadura. En Corintios se nos da un arma. En Hebreos dice que tenemos una espada.

Y tú no tienes coraza, ni tienes armas, ni tienes ninguna espada. Y no peleas con nadie. Es una batalla espiritual, es la batalla de la fe. Entonces, ¿Por qué en un soplo somos espirituales, y cuando se trata de Israel, se acabó, todo es literal? ¿Qué tenemos en la parábola del sembrador?

Dios no es un Dios nacionalista. Vale la pena mencionar lo siguiente: Abraham, era gentil. Su hijo Isaac, también. Jacob, también. Gentil. Jacob decidió humillarse delante de Dios. Y como se humilló, se le dio un adjetivo: Tú eres un Israel, se le dijo. Eres un príncipe con Dios.

Seguía siendo gentil. Israel ahora tiene doce tribus, todos gentiles. Sin israelitas, porque a Jacob ahora le llaman de apodo Israel. Y al igual que mis hijos son todos Martínez, ellos ahora son israelitas, pero no tienen nada que ver con una nación. Difícil entender esto de una, ¿Verdad?

Dios quiere todo linaje, toda lengua y toda tribu, igual. No es un Dios nacionalista. Nunca lo fue, ni lo será. Dios es Espíritu, no es judío. ¿Qué tiene la parábola del sembrador? Ustedes seguramente la conocen muy bien, y por causa del tiempo, por eso no la voy a leer.

Pero dice que alguna cae junto al camino. O sea: junto al evangelio, no adentro. Otra dice que cae pero que no tiene mucha raíz, o sea la de la inconstancia. Hay muchos creyentes que tienen inconstancia. Tú le puedes dar otras interpretaciones; la palabra es viva.

Otra dice que se ahoga por las cuestiones del mundo, o sea: la avaricia. Y una cuarta parte de este terreno da fruto, y de esta cuarta parte, sólo una tercera parte produce cien, o sea: en la minoría, siempre está el remanente, siempre está el terreno fuerte y bueno.

Y Él comienza a predicar esta parábola. Y luego continúa, y le habla de la parábola del trigo y la cizaña en el verso 24. ¿Y por qué les leo estas parábolas? Porque todas están explicando qué es el Reino de Dios. Y en el verso 24 les refirió otra parábola, diciendo:

(Mateo 13: 24) = El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; (25) pero mientras dormían los hombres (Los hombres estaban dormidos) vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.

(26) Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.

(27) Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿No sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

(28) Él les dijo: un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?

Fíjate el accionar de estos buenos muchachos de la iglesia. ¿Cizaña? ¿Gente falsa? ¡Vamos a sacarlos a patadas a todos! ¡No vamos a permitir que ningún falso se siente en nuestros bancos! Y Él les responde que no, que de ninguna manera, que esto es algo que necesita discernimiento, porque si se hace en la carne, se corre el riesgo de sacar el trigo bueno y dejar la cizaña donde está.

Alguna vez enseñamos lo que era el discernimiento, ¿Recuerdas? Es algo que le corresponde a Dios. Tú no sabes decidir en las cosas del espíritu, no alcanza con la riqueza intelectual de tu mente para ver en ese ámbito invisible al ojo humano. Si no te da Dios discernimiento, no lo tienes.

Conclusión de lo leído: la cizaña y el trigo crecerán juntos. Y eso significa que va a haber guerra hasta el fin. Tú no vas a tener paz nunca, así que acostúmbrate a ser militante. Puedes pensar y hasta decir que la cizaña va a estar a tu alrededor hasta el fin. No busques lugares sin cizaña, no los hay. Y si existiera algún lugar ciento por ciento perfecto, cuando tú llegas allí, lo arruinas.

(Verso 30) = Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero,

Recapitulemos: la cizaña, se va primero. Luego continúa hablando del Reino de Dios y dice que es similar a una semilla de mostaza. Y ahí nos habla de la reacción múltiple de tamaño del Reino, que comienza insignificante, pero que luego termina arrasando con todo. No yéndose en una gran fuga.

No importa donde la siembres, está destinada a quedarse con todo. Esa es la enseñanza de la parábola. Yo la quiero leer. Tú estás allí porque sabes la palabra, sino no estarías allí. Luego comienza a decir la parábola de la levadura. De las tres medidas. Que no es otra cosa que el ósmosis del Reino de Dios.

Empieza por aquí y lo leuda todo. El verdadero Reino de Dios, donde lo plantas, se queda con todo. Porque es un Reino que trasciende. Es un Reino más poderoso que todos los reinos de la tierra. Cuando tú lo crees, claro. Es imposible plantar el Reino y que no se quede con todo.

Tenemos más fe en destrucción que en restauración. Se nos hace más sencillo pensar en catástrofe que en restauración social. ¿A qué Dios estás sirviendo? Es una mínima porción de lógica, ya que te gustan tanto los griegos y su cultura infiltrada en la iglesia.

Los discípulos, a todo esto, se quedan un poco atontados con lo que están oyendo, y piensan para dentro de sí que ese hombre les está dañando toda su teología. Y le piden que les explique la parábola esa, porque están sumamente enredados. Ellos venían aprendiendo según la ley y los escribas, pero este hombre no enseña como los escribas.

Tú, -le dicen- enseñas con autoridad; ¿Qué es lo que traes? Entonces, se queda un grupo pequeño, como esos a los que nadie les gusta tener ni como alumnos ni como oyentes de una conferencia, pequeño, reducido. Se van las multitudes que vinieron por los peces y los panes, y preguntan: Maestro; explícanos bien este asunto. Y ahí comienza el Maestro a explicar el Reino de Dios.

(Verso 36) = Entonces, despedida l gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: explícanos la parábola de la cizaña del campo.

(37) Respondiendo él, les dijo: el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. (¿Quién siembra la buena semilla? El Hijo del Hombre. ¿Quién es el Hijo del Hombre? Cristo.)

(38) El campo es el mundo; (¿Qué es el campo? El mundo) la buena semilla son los hijos del reino, (¿Quiénes son los hijos del reino? Nosotros. Somos buena semilla) y la cizaña son los hijos del malo. (¿Qué es la cizaña? Los hijos del malo. ¿Quién es el malo? Satanás. Entonces, aprende: Satanás tiene hijos.)

(39) El enemigo que la sembró es el diablo, (Diablo, no es Satanás. Diablo, es la persona usada por Satanás. No es un espíritu, es una persona.) la siega es el fin del siglo, (Del kairos, de la era, del sistema) y los segadores son los ángeles.

(40) De manera que (Igual que, de la misma forma que. Si entiendes cómo se hace uno, entiendes que esto será igual)  como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. (¿Qué siglo? Este siglo.)

(41) Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino, (¿Quién es el Reino de Dios? Nosotros.) a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad.

¿Te das cuenta ahora el porqué del ímpetu casi ofensivo de este mensaje? ¿O la necesidad de una voz profética? Alguien que te diga sin dudarlo ni acomodarlo que el juicio comienza por la casa de Dios. ¿Cómo vamos a juzgar al mundo, si tenemos el mismo espíritu que el mundo?

Y dice que va a recoger de su Reino, a todo lo que parece, pero no es. A la forma de religión que niega el poder de Dios y lo reduce a conceptos, filosofías y vana palabrería. No lo dudes; hay un clamor por excelencia espiritual. Dios dice: no estoy hablando del mundo, todavía; primero voy a limpiar la iglesia.

Recogerá de su reino a todos los que sirven de tropiezo. A todos los cabezones, a todos los obstinados, todos los que hacen iniquidad, todos los que no hacen nada y no dejan haer lo que Dios quiere que se haga. ¿Por qué pegamos tan duro, a veces, desde aquí? Porque queremos que la mayoría se convierta en trigo.

Y eso, antes que la cizaña se arranque. Por eso siempre estoy aclarándolo: mi trabajo es para la iglesia, no para el mundo. Amo al pecador igual que cualquier evangelista, pero mi objetivo es que la iglesia madure. No que crezca en número. No me interesan los números. Me da lo mismo si entran mil, dos mil o diez mil personas por días a mi Web. Quiero que los que entran, salgan maduros. Y brindaré por uno solo que salga así.

(42) Y los echarán en el horno de fuego, (¡Uy! ¡Yo no sé qué es lo que hace la gente con estas escrituras!) allí será el lloro y el crujir de dientes.

(43) Entonces, (Esto es: después que la cizaña ya no esté en el medio, estorbando) los justos resplandecerán (Claro, hoy no pueden resplandecer porque, cada vez que se mira la iglesia, se ve doble ánimo. Se ven algunos buenos, es cierto, pero también se ven a otros pésimos. No deficientes; ¡Pésimos! Eso no atrae a nadie. Pero cuando Dios la limpie, las naciones van a venir, porque van a ver la gloria de Dios resplandeciendo ahí adentro.)

Claro, para ese entones, los discípulos estaban planchados, acostados por un golpe en las costillas espirituales que los había dejado sin oxígeno. Y corrían de un lado al otro, desesperado, buscando el cesto de las ofrendas. Querían salvarse con eso. ¿Igual que hoy?

Luego dice: Además. Y a nuestros amigos que escribieron la Biblia les gustaba mucho los títulos. Yo no sé en realidad por qué les gustaban tanto los títulos. Pero además, me indica a mí que no ha terminado de hablar, aunque titulen lo que sigue como se les ocurra. Es el mismo contexto.

(44) Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Dijimos que el que siembra la semilla, ¿Es quién? Cristo. Dijimos que la semilla son los hijos ¿Del? Reino. Dijimos que la cizaña son los hijos ¿Del? Malo. ¿Qué el enemigo, es? El diablo. Y que la siega, ¿Es? El fin del siglo. Nota que el verso 24 dice que el reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró una buena semilla en SU campo.

¿Quedó claro? Mira el verso 31. El reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en SU campo. ¿Todavía no lo ves? Mira el verso 41. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles y recogerán de SU reino. ¡Cambió la palabra campo por Reino! ¿Se dieron cuenta?

Estaba sembrando en su campo, pero después vino a recoger de su reino. Por eso te dije que reino no es solamente los súbditos, la iglesia, sino la jurisdicción donde funciona el poder de Dios. En todas partes. Su jurisdicción. ¿Dónde funciona el nombre de Jesús? En todas partes.

En Alemania, en China, en Japón, en el cielo, en la tierra y en el infierno. Toda rodilla dobla, no hay otro nombre más alto, a esto lo hemos enseñado. Entonces, esto te muestra que tú eres parte del Reino de Dios, pero de ninguna manera eres todo el Reino de Dios.

Hay miembros en el Reino de Dios, que no son redimidos: los ángeles. Son parte, son compañeros tuyos. Son los ministradores para los herederos de salvación. Dice que un hombre, Cristo, encontró un tesoro, y lo ve, pero lo esconde. Por eso Cristo habla en parábolas.

Es así: Cristo camina, y comienza a percibir el verdadero propósito. Recuerda que Cristo fue ungido desde el Espíritu, y tiene que vivir como vives tú, y va siendo y madurando en las escrituras. Comienza a reconocer que Dios tiene un propósito, y que hay un tesoro, que son los hijos de Dios reinando en su creación.

Pero no puede divulgarlo, porque dice la palabra que, si Satanás supiera, o cualquiera de los príncipes hubiera sabido, que Cristo venía a hacer lo que hizo, no lo hubieran crucificado. ¡Se lo tenía que callar! Encontró una verdad, encontró un tesoro, encontró una revelación, pero él no podía tirar las perlas a los cerdos, tenía que guardarla.

Entonces la esconde de nuevo. Es como cuando tú encuentras un especial, pero sólo queda uno de ese producto, y tú escondes en la tienda lo que vas y consigues lo que necesitas para venirlo a buscar. ¡No me digas que nunca lo hiciste!

Cristo encuentra esa verdad, la esconde y comienza a hablar en parábolas, para que los que son de Dios entiendan, pero que los que no son de Dios, siempre salen confundidos. Los fariseos siempre se enojan, pero los sencillos siempre aprenden.

Entonces está gozoso y entiende que hay un principio que Dios quiere que sus hijos reinen, pero se acuerda que satanás tenía derecho legal en la tierra, que el mayordomo del planeta era Adán. Adán tenía la mayordomía terrenal. Pero Adán, en desobediencia, le había entregado el título de la tierra a Satanás.

Entones, Cristo no podía hacer nada en cuanto a su revelación, porque no le pertenecía la tierra para hacerla. Entonces, gozoso por lo que encuentra la entierra de nuevo, y dice Hebreos 12 que, por el gozo que había delante de él, fue hasta la cruz, y en Filipenses nos dice que dejó toda reputación, y no escatimó ser igual a Dios, y se redujo en semejanza de hombre, y fue hasta la cruz y ¡Compró el campo!

Compró la tierra. Compró el planeta, por eso la tierra tiembla a media tarde, por eso se avergüenza el sol cuando su sangre toca este planeta, redime el título de la propiedad para entregárselo al verdadero Hijo de Dios. El Reino de Dios, es ahora. ¿Dónde vives tú? Ese lugar, te pertenece.

No se trata de controversias. ¿Te imaginas la bofetada que se le da a Dios cuando se le dice: “Señor, sácame de aquí”? Miserable, ignorante, tú no entiendes lo que yo he hecho por ti; tú no sabes que yo creé este planeta para ti, yo lo hice para ti. Lo perdiste y lo volví a redimir; di mi vida, me resurgí; ahora estoy confinado a un cuerpo. Yo estaba en todas partes, ahora soy un cuerpo, y dependo de un cuerpo en la tierra para hacer lo que quiero hacer. ¿Y todavía me pides que te saque de ahí?

¡Es una bofetada en el santo rostro de Dios decirle que te saque de este infierno! ¡No es un infierno, la tierra es buena! Y te pertenece. Es una mentalidad distinta. Al entender esto, toda la palabra de Dios cambia. Por eso estos mensajes son distintos. Porque se ha entendido eso.

No somos ningunos peregrinos, ¡Somos embajadores! Está bien, hermano, pero…es que tenemos un destino más lejano… Mira; cuando llegue el tiempo lejano, podrás encargarte del tiempo lejano; por ahora, debes administrar el Reino de Dios. Es el ahora y el después del Reino.

Sin el ahora, el después nunca llega. No se trata de escatología, es una mentalidad. Puede se que afecte un tanto la escatología, pero no es un mensaje escatológico. El movimiento profético no tiene nada que ver con escatología. Esca, habla de los tiempos finales, y Logos, habla de la palabra.

Y cuando los judíos hablaban de escatología, hablaban de promesas futuras. Pero, en el Nuevo Testamento no encontramos ninguna promesa futura, porque el éscatos, ya había llegado. La última palabra, el éscatos de Dios es Cristo.

Ahora; si quieres hablar de escatología, vamos a hablar de la cruz. Ahora, después de saber esto, debemos preguntar: ¿Qué tenía valor, el tesoro o el campo? ¡El campo1 Él compró el campo. Lo hizo todo para redimir el campo, para poder tener el derecho. Por eso dijo: toda autoridad me es dada a mí en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. ¡Y yo que creía que en la tierra todavía no!

¿Cómo no vas a tener el derecho de atar potestades y dominios y principados si no tienes derechos? ¿Cómo vamos a militar en guerra espiritual y después salir huyendo en una gran fuga? ¿Cómo vamos a hablar de restauración y de enseñar a través de la palabra que la tierra va a ser destruida?

¿Cómo vamos a decir que reinamos en Cristo y que toda rodilla dobla, pero se lo vamos a entregar al anticristo? ¿No quedamos en que toda rodilla dobla? ¿Y qué, acaso el anticristo no tiene rodillas? ¡Si no tiene se la colocamos, pero lo que sé es que todo demonio va a doblar sus rodillas ante el poder de Dios!

(Mateo 24: 36) = Pero el día y la hora nadie sabe, (Te lo vengo diciendo hace años: ¡Nadie sabe! Eso significa que todos los mapas están equivocados. ¡Nadie sabe! En otro texto dice que nadie lo sabe, ni siquiera el Espíritu. Y si el Espíritu no lo sabe, nadie lo sabrá, porque no habrá quien envíe revelación. Entonces, ¿De dónde se supone que salen esos mapas? Nunca compres todo lo que se te vende. Investiga el producto, primero. Tampoco compres todo lo que yo te diga, estudia. Te desafío a que estudies. Pregúntale al Señor esta noche, cuando ores) ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

(37) Más como en (Metáfora, analogía, comparación, similitud, un ejemplo físico para que entiendas un principio profético) los días de Noé, (Igualito a como sucedió en los días de Noé. O sea: si quieres saber el fin, estudia el tiempo de Noé. Este Señor se las sabe todas, ¿Eh? Si quieres saber más o menos cómo es el fin, saca a Noé de la escuelita bíblica infantil, y considéralo palabra de Dios. Quítalo de las manos de los dibujos de los niños y enséñaselo al pueblo maduro de Dios. Como en los días de Noé) así será la venida del Hijo del Hombre.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, (¿Quiénes estaban comiendo y bebiendo en el día del diluvio? ¿Los impíos o los justos? Los impíos, los justos fabricaban el arca.) casándose, y dando en casamiento, (¿Quiénes se estaban casando y dándose en casamiento, los impíos o los justos? Los impíos) hasta el día en que Noé entró en el arca, (¿Quiénes entraron en el arca, los impíos o los justos? Los justos) (39) y no entendieron hasta que vino el diluvio, (¿Quiénes no entendían, los impíos o los justos? Los impíos) y se los llevó a todos, (¿A quiénes se llevó el diluvio, a los impíos o a los justos? A los impíos.) Así será también cuando venga el Señor.

(40) Entonces estarán dos en el campo, el uno será tomado, el otro será dejado. (¿El impío o el justo? ¿Cuál es el sujeto? ¡El impío! Es el mismo tema, no ha cambiado. Como en los días de Noé)

(41) Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, (¿Quién va a ser tomada? ¡La impía!) y la otra será dejada. (Igualito que en el día de Noé. La justa no fue tomada, fue guardada. Ojo: no estoy anulando el arrebatamiento, de ninguna manera. Será porque así está escrito. Sólo estoy reorganizando tu mapa)

Pueden pensar lo que quieran, pero aquí no estamos dando ninguna interpretación extraña, sólo estamos leyendo la Biblia como ella está escrita. A la gran mayoría de ustedes les enseñaron sólo los últimos dos versos, pero eso no empieza allí, sino mucho antes.

Como en los días de Noé, así también será cuando venga Jesús. Habrán dos, y uno será tomado, ¿Noé o los impíos? Los impíos. Hay un texto en 2 Pedro 3:7 que dice: No perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos. Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

Esto es simple lectura bíblica, pero te abre de tal manera tu panorama que te permite caminar por las calles con la frente bien alta, porque ahora sabes a qué has venido a este planeta. De otra manera no funciona tu autoridad. No va a funcionar si no entiendes esto.

(Génesis 6: 5) = Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

(6) Y se arrepintió jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.

(7) Y dijo Jehová: raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.

Triste esto, ¿Verdad? Dios decide volver a empezar. Escucha; yo todavía creo en el mismo Dios. El problema más grave es que todavía hoy, nosotros, la gran mayoría, pretende meter a Dios en una caja. Dios es eterno, Él no tiene prisa. Si tú no haces lo que tienes que hacer, Él levanta otra generación, Él no tiene prisa. Él no está destinado a tener que culminarlo todo de acuerdo con un mapa que tú inventaste.

(Verso 13) = Dijo, pues, Dios a Noé: he decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí yo los destruiré con la tierra. (Noten que la violencia en la tierra, lo que aparenta estar mal en la tierra, no es culpa de la tierra, es culpa de los hombres. ¡La tierra es buena! Y fíjate que su primera intención fue destruirlo todo. Él tiene todo el poder, así que dijo: mira, mejor vamos a empezar todo de nuevo, ¿Sí? Volvamos a Génesis, que se acabe todo esto. Pero luego vemos que no fue así. Y en el verso 14 comienza a decirle a Noé: constrúyete un arca, y le comienza a dar dimensiones)

Ahora presta atención a esto: Él encontró solamente a un justo en toda una generación perversa, sólo uno. En el tiempo de ahora, al que encontró justo fue a Cristo. Uno. Él es la justicia de Dios. Como en los días de Noé, encontró sólo a un justo, en una generación perversa.

Construye una embarcación de seiscientos pies de largo. Esos son más o menos doscientos metros de largo. Eso medía la embarcación. Dos campos de fútbol. Caben cinco o seis mil camiones allí, uno al lado del otro. ¡Tremendo! No se construyó un barco igual hasta 1939. Y lo construyó en un tiempo y en un lugar en donde no había agua.

Y tú hablas de tener fe. Yo me pregunto hoy: si tú vivieras de vecino de Noé, ¿Lo considerarías un viejo loco o le ayudarías a martillar? Somos todos bastante religiosos, pero yo creo firmemente que una gran mayoría de nosotros hubiera pensado que ese viejo estaba rematadamente loco y hubiéramos pasado lejos del arca, por las dudas. Y fíjate que esto tiene mucho que ver con el eje de lo que estamos hablando, porque los que creyeron, esos son los que fueron guardados. Los otros, mientras, fueron arrasados por algo.

(Génesis 7: 1) = Dijo luego Jehová a Noé: entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.

(2) De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra.

(Verso 8) = De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, (Aquí se fastidió un poco la evolución, porque si todos provienen del mono, con meter un mono y una mona, bastaba. Porque; ¿Para qué iba a guardar a todos los animales, si todos provenimos del mismo? Hubiera hecho una canoa y con una parejitas de mono era suficiente)

Le dice que construya esta arca, y a nosotros nos dibujan el arca con una ventanita arriba. La palabra sólo menciona una ventana, claro. Porque la palabra no menciona todo lo que tiene que mencionar, sólo menciona lo necesario. Pero sólo menciona una ventana.

Imagínate tú a un barco del tamaño de dos canchas de fútbol de largo, y qué se yo de cuántos metros de altura, con todos los animales de la selva, durante más de un año, comiendo como deben comer y, obviamente, realizando el resultado biológico animal como producto del comer, todo ahí adentro.

Y todo eso, ¡Con una sola ventana! Escucha: ¡No quedaba nadie vivo ahí adentro! ¡Un año entero comiendo y lo que sigue, ahí adentro! ¡Y con una sola ventana arriba! ¿Te imaginas eso? Es indudable, tenía que tener más ventanas. Es que somos tan religiosos.

Lo que sí sabemos, y no por dimensiones, sino que, como él tiene que enviar a una paloma para investigar si el agua había retrocedido o descendido, tenemos que entenderé que la ventana tenía un ángulo diagonal y armada de tal manera que Noé no pudiera ver hacia abajo, porque no debía ver el juicio.

Por eso tiene que enviar a la paloma para ver si hay tierra seca. Porque él no podía ver, si se hubiera podido asomar, no hubiera necesitado de la paloma. Imagínate el molde de la ventana, que cuando él se asoma al borde, no ve horizonte, dice que sólo ve cielo.

Y le dice que todos los animales vengan, pero Noé no tuvo que llamar a ningún animal. Él se limitó a sentarse en la puerta del arca y ver cómo iban llegando todos los animales, soberanamente, de pareja en pareja y de géneros razas distintas. Comienzan a acercarse a un arca espiritual.

Por eso no debes temerle a las tinieblas. Porque cuando tú termines de hacer todo lo que puedas, ya habrás terminado tu arca. Y cuando tú termines tu arca, el Señor será quien se encargue de guardarte. Y cuando Él te guarde, Él se encarga del inicuo. Y luego, vuelves a la tierra que restauraste.

Hay cuatro o cinco principios que este estudio debería causar en tu vida. Número Uno: Esto no es controversia. Esto, lo que debe producir en tu vida, es entendimiento del precio. El precio que Cristo pagó. Entonces, ¿Cuánto me cuesta ser parte de eso? ¿El diezmo, me cuesta? No. Te cuesta todo.

Porque Él dio todo, y tú tendrás que dar todo. Y será como con Abraham e Isaac. Tú deberás poner lo que más amas y Dios decidirá si lo sacrificas o te manda el cordero enredado en la zarza. Porque si tú no das todo, jamás serás beneficiario de todo lo que Él tiene.

Tú cosechas lo que siembras. Mientras más das, más recibes. Tiempo, talento, dinero, todo. Te cuesta todo. Esto te cuesta todo. A la gente no le gusta el mensaje del Reino, porque es el mensaje que dice: ¡Ahora es el día de salvación! No mañana, ¡Ahora!

Ahora s cuando debes hacer algo por tu país, por tu provincia, por tu estado, por tu región, por tu ciudad, por tu pueblo, por tu aldea. El mensaje del Reino es ese mensaje que dice que no esperes que Dios lo haga; ve y pon tus manos sobre el arado.

Es el mensaje que dice: ¡Sal del bote y camina sobre las aguas! Es el mensaje que dice: Arriésgate, o no hay ventaja. Es el mensaje que dice: depende de Dios, y no del hombre. Es el mensaje que dice: ¡Sé un ministro, y no un asalariado! Es el mensaje que dice: ¡Sé un creyente y no un cristiano!

Es el mensaje que dice: ¡Aviva el don que hay dentro de ti y no dependas de la oración del hermano! Es el mensaje que dice: ¡Yo soy un hijo de Dios y tengo autoridad ahora, mañana y siempre! Te va a costar todo, vas a tener que entregarle el señorío a Dios. Dios va a tener que convertirse en Señor de tu conciencia.

Número Dos: Entender este mensaje, te cambia el estilo de vida. Tú eres un hijo del rey. Tienes que aprenderé a vivir en excelencia. Tienes que aprender a tener sabiduría. Los hijos del rey van a las mejores escuelas, siempre tienen la mejor preparación.

Tú vas a tener que cambiar tus prioridades. No me interesa de qué grupo social vengas. Puede salir del rancho más pobre del barrio, pero no vas a terminar en el rancho más pobre del barrio. Yo tengo mis prioridades, mucho me temo que tú tendrás que reajustar las tuyas.

Cuando tú eres un hijo del rey y lo reconoces, tú haces lo que sea necesario para prepararte como hijo del rey. Los hijos del rey son inteligentes, no son ignorantes. Siempre van a la escuela y se preparan secularmente. Entramos entrando en una etapa en donde lo más importante ya no va a ser el dinero, va a ser la información.

Si tú no te preparas, joven que me escuchas, no vas a tener ninguna relatividad social, te va a costar mucho encontrar empleo. Y si la iglesia tampoco se prepara, le cierran la puerta, porque no va a poder pasar las leyes que van a ser desatadas para existir como gobierno eclesiástico.

Es tiempo de preparación secular, es tiempo de preparación académica. Es tiempo de ser excelentes. Somos embajadores, no somos tristes pobres pecadores salvados por gracia. Somos gente con misión, con propósito y autoridad delegada. Somos hijos de un rey que vive ayer, vive hoy, vive mañana y para siempre.

Ya basta de vivir como cucarachas corriendo despavoridas huyendo de un insecticida llamado Anticristo. Es tiempo de levantar la cabeza y decir: yo sé reinar en vida. Romanos 5:17 dice que reinaremos en vida, no en muerte. ¡En vida!

Número Tres: El mensaje del Reino imparte a tu vida enemistad real. Aprendes a odiar todo lo que no es Dios. Tienes que recibir enemistad. ¡Es que el hermano es lindo! Odio a Satanás a través del hermano, y no le permito que se manifieste. Es reino contra reino. La batalla va a ser transferida. Ya no estoy pendiente de mis problemas; estoy pendiente del problema de Dios. Por eso es que nos gusta, no es la escatología, es el trabajo.

Número Cuatro: afecta tu perspectiva. Dios es eterno, no tiene prisa. Él es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Se toma tres generaciones para hacer cualquier cosa. Es el Dios de ayer, hoy y mañana. Es el Dios Padre, Hijo y Espíritu. Siempre en tres dimensiones.

Para afectar a una sociedad positivamente, tienes que afectarla en tres dimensiones y en tres generaciones a la misma vez. Los viejos, los hombres y los niños. Atacar la ciudad en tres dimensiones, cambia tu perspectiva. No son pocos los que se van a salvar. Son tantos que en todas las iglesias del mundo, no cabrán.

Prepara y ensancha tu mente. Ensancha tu tienda, y comienza a creer juntamente con Dios, para la gran cosecha, y no prediques destrucción. Si alguien te pregunta cuál es el evangelio, no le digas sálvate porque se va a destruir todo y te vas para el infierno. Dile que aproveche que hay un barco espiritual gigantesco que está recibiendo de buen grado a todos los que son traídos por el Espíritu Santo.

Número Cinco: Afecta tu conciencia. Este mensaje afecta tu conciencia. De hoy en adelante nunca más vas a mirar al problema ambiente como algo que está más allá de tu responsabilidad. Desde hoy en adelante, yo soy parte de la solución. Entender al Reino no es otra cosa que considerarse parte de la solución.

Cristo predicaba y nadie le decía nada, hasta que Él decía: hoy se cumple esta escritura en tus oídos. Hoy se cumple. ¡Yo soy el que lo va a hacer! Esto es lo mismo. A nadie le molesta lo que se diga aquí. Lo que sí fastidia y a muchos, es que digamos que se puede comenzar ya mismo a vivirlo.

De manera que, a todos los que de una u otra manera estamos para alimentar al pueblo, debemos dedicarnos a ello y despreocuparnos de la cizaña. Ella va a seguir estando allí aunque tratemos de erradicarla. Alimentemos el trigo. La cadena siempre se rompe por el eslabón más débil. Es tiempo de quitarle el biberón a la iglesia, y empezar a darle comida bien sólida.

Él dijo: en mi nombre echarán fuera demonios. Te dio dominio sobre el reino satánico para libertar. Hablarás nuevas lenguas. Te dio el reino universal para la unidad de las naciones. Tocarás serpientes y no te harán daño. Te dio dominio sobre el reino animal.

Beberás cosa mortífera y no te hará daño. Te dio dominio sobre el reino mineral. Y pondrás manos sobre los enfermos, y sanarán. Te dio dominio sobre todos los reinos de la tierra. Ahora sal a la calle y manifiéstalo. Esa es tu responsabilidad. Ese es tu mandato. Esa es la orden del Rey.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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noviembre 9, 2017 Néstor Martínez