Estudios » Crecimiento

Cimentando Una Nueva Generación

 

Es indudable que estamos entrando en un tiempo de labrado. Y cuando digo labrar, me estoy refiriendo a labrarte a ti, labrar tu mente, tu forma de pensar. La Biblia nos dice en efesios capítulo 1, que estamos bendecidos con toda bendición espiritual en lugares celestiales.

Sin embargo, estos son depósitos de bendición. Y como tú bien sabes, bendición no es aceite, no es un pequeño pañuelo santo. Bendición es como se denomina a los depósitos espirituales que resulten útiles para operar en el mundo natural, y están provistos por Dios.

Son dones, son habilidades, son unciones, son manifestaciones o interacciones de ángeles. Distintas actividades espirituales, que están depositadas en el mundo del espíritu para la operación de la iglesia. Pero, a medida que los tiempos van cambiando, los depósitos espirituales también van cambiando.

Lo que antes funcionaba, ya hoy no está funcionando. Hay cambios en los depósitos espirituales. El mundo nos indica que estamos viviendo en una era de información. Tú no tienes más que ver las noticias y te vas a dar cuenta que las naciones, unas más, otras menos, se están preparando para penetrar asuntos desconocidos en este siglo veintiuno.

Y en función de ello, ya tienen todos sus sistemas preparados y aceitados. Tienen sus tarjetas, tienen sus elementos electrónicos, la industria de la telefonía celular ha avanzado pasos tremendamente gigantescos. ¿Y de dónde sacan toda esa información? ¿De dónde consiguen esa sabiduría para prepararse con tanta anticipación?

De hecho, yo creo, y no soy el único, obviamente, que el mundo espiritual sigue yendo mucho más adelantado que el mundo natural. Y que el mundo natural es sólo un reflejo del mundo del espíritu. Y el hecho de que el mundo reconozca y acepte estar viviendo lo que de alguna manera podríamos llamar como la era de la información, nos está indicando que el mundo del espíritu ya tiene que haber reorganizado su funcionamiento.

Y la iglesia, casi siempre, ha estado reaccionando. De pronto nos damos de cara con algo que sucede y ya; ahí nos dimos cuenta que ocurrió. Y recién allí intentamos reaccionar respecto a eso que ha pasado. Por eso es que, independientemente de los matices que cada ministerio del Señor posee en la tierra, el mandato global inexorablemente será ese: preparar a la iglesia genuina para encarar esta parte de los tiempos.

Claro está que, a los cristianos nos acontece lo mismo que a los operadores informáticos. Se van a dormir con un programa instalado en sus ordenadores, el cual se conocen al dedillo, casi de memoria, y resulta que a la madrugada alguien decide cambiar esa programación y ya, al despertarse, se encuentran con que tienen el mismo aparato, con el mismo monitor, pero no encuentran nada de lo que ayer operaban a ciegas.

Es más o menos lo que sucede en una gran parte de la iglesia. Gente que hasta ayer oraba de un modo determinado por un asunto determinado, hoy ya no encuentra respuestas a esas oraciones y no ocurre nada a su favor. Su método de oración parece no funcionar como antes y la insatisfacción toma ventaja a pasos agigantados.

De hecho, en el ámbito espiritual está pasando exactamente lo mismo. Todo está desarrollándose a una velocidad tal que ya nadie acierta saber dónde está parado, aunque no se están dando cuenta que Dios está colocando a cierta gente en ciertos sitios que anteriormente parecían reservados a otra gente que hoy ya no está.

Y es con eso en mente que quiero llevarte un principio fundamentado en la vida de José. José, más allá del personaje real, es un carácter de una tipología del Antiguo Testamento. Porque la Biblia está escrita en parábolas. Y porque la parábola, aprende, es el lenguaje del Reino.

Parábola significa algo así como colocar al lado una aseveración metafórica, un ejemplo, una similitud, una semejanza. Algo similar o metafórico. O sea: es poner al lado, una visión paralela. Dios, siendo Espíritu, necesita hablarnos a nosotros con puntos naturales, porque nosotros estamos más conscientes del mundo natural que del mundo espiritual, por causa de la caída.

Y a pesar que Cristo ya restauró ese efecto, eso progresa de acuerdo a la renovación de nuestra mente. De manera que nosotros ahora nos estamos renovando para entrar en un tiempo donde las operaciones van a ser un tanto distintas que estas.

La gente se asusta cuando oye la palabra “siglo venidero”, o “nuevo mundo”, u “otro milenio”. Son términos que antes eran científicos, pero que ahora son realidad. Que antes eran futuros, pero que ahora ya no lo son. Y que por más feo que suene el nombre, estamos viviendo en el tiempo en que estamos preparándonos para entrar.

Ahora bien; si la palabra completa es una profecía, es una parábola, la Biblia es una parábola, porque Dios nos habla a través de parábolas. El lenguaje del Reino, es un lenguaje de parábolas. Toda la palabra contiene unción, no la interpretación. Sólo la palabra de Dios contiene unción, no su interpretación.

De manera que la palabra tiene que predicarse o decretarse, de manera que impartición o inseminación, para que habilite a la persona, y esa persona pueda manifestar y encarnar lo que esa palabra contiene como principios para tu vida. Es una concepción interna. Es un penetrar y concebir con tu ser interior.

Recuerda que tú no eres de este mundo, tú eres naturalmente sobrenatural. Eres espíritu y hecho en semejanza a Dios. Aunque andes por esta vida cubierto o forrado por fibras materiales. O sea que tiene que haber afinidad entre tú y este libro que llamamos Biblia.

Porque fue el Espíritu el que escribió el Libro, y tú eres espiritual. Tú no eres de este planeta, aunque vivas en este planeta. De manea que hay cosas de este siglo presente, que deben enojar o por lo menos fastidiar a nuestro método de pensamiento. Porque, naturalmente, no estamos creados para fluir con este siglo.

Debe haber cosas en este siglo; en realidad debería decir: en este sistema, con las que de ninguna manera podríamos estar de acuerdo. Es algo que va en contra del viaje de tu fibra, de una manera natural. Resulta incomprensible ver como algunos, aun siendo creyentes, o al menos declarándose como tales, pueden fluir tan alegremente con este sistema.

Esa, creo yo, es una mente no renovada. Pero la salvación nos trae a un estado como el de durante la caída. Recuerda que cuando el hombre cayó, no se peló las rodillas, cayó por dentro. El hombre no se pegó un porrazo contra el suelo, sino que su mentalidad disminuyó en la frecuencia de fluidez.

Pero Dios lo va a estar restaurando en este tiempo. Así es que, para manifestar la perfecta voluntad de Dios en este tiempo, tenemos que labrar nuestra mente. Eso es, puntualmente, lo que dice Romanos 12. Renovaos la mente, por la palabra, para que puedas ver o entender, la perfecta voluntad de Dios.

O sea que, la perfecta voluntad de Dios viene progresivamente a nuestra vida, según nuestra computadora interna se va a actualizando al día presente. Vamos renovando nuestra mente, hasta que entendemos la perfecta voluntad de Dios.

Estamos llegando hoy a ese tiempo de información, o sea: la iglesia no será bendecida por ignorancia en este siglo veintiuno. Quizás lo haya sido antes por necesidades impostergables, pero no hoy, no ahora. ¿Por qué? Porque vivimos en un mundo casi saturado de información.

Reitero: antes, la ignorancia quizás podía tropezar con bendición. Pero en este siglo, seguramente no será así. De manera que nos tenemos que ir preparándonos. Aquellos que se queden estáticos y no persigan esa indispensable preparación, se irán quedando atrás, lejos y perdidos, hasta ver casi desaparecer la nube.

Dios está buscando una generación que le arranque el manto futurista a la palabra. Escucha: cuando escribieron este asunto, eran más de dos mil años atrás, y siempre miraban hacia el frente, pero ya esos dos mil años largos pasaron. O sea que ya no es todo futuro.

La mayoría corresponde a nosotros, para los cuales los fines del mundo han llegado. O sea que tenemos que arrancarle el manto futurista a la palabra de Dios, y desarrollar la habilidad de manejar la palabra correctamente para penetrar debidamente en el siglo presente.

Es decir: no ver solamente la parábola, sino ver qué principio, que patrón, que moraleja, que conclusión trajo la parábola. Eso es lo que debe cumplirse, no la parábola. La parábola, en todo caso, es sólo el recipiente. La Biblia es el recipiente, el mensaje es lo que hay que encarnar.

Y allí es donde se desatan todos los debates teológicos que se te ocurran, porque la gente anda desesperada viendo cómo hace para encarnar la parábola. La parábola no va a ser encarnada. La parábola fue usada para proyectar un principio, y ese principio es el que tiene que ser manifestado.

Mientras más allá de la superficie podamos entrar proféticamente, más te adentrarás a este siglo. O sea: la substancia del Libro, no es letra; es vida y es espíritu. El resto es el envase. Si de buena fe pudiéramos cambiarle algo a la Biblia, la dejaríamos igualita por dentro, pero en la tapa le pondríamos: Constitución del Creyente.

Y no vas a pensar que eso sería herejía, porque no sería así. Muy por el contrario, creo que estaría mucho más cerca de la realidad que seguir llamándola Santa Biblia. Revisa tu mente. Si esto te chocó, te fastidió o te enojó, voy a comprenderte, pero déjame decirte que todavía ni renovaste tu mente ni reformaste absolutamente nada, sigues de pleno en  la religión convencional que te trajo hasta aquí.

En Deuteronomio 29:29, dice que las cosas secretas pertenecen a Jehová; más las cosas reveladas son para nosotros y para nuestros hijos, para siempre. Las cosas secretas, son de Dios, pero las que son reveladas, son nuestras. Son tuyas. ¡El Libro te pertenece! ¡No es patrimonio de los ministros ni los ministerios!

¿Por qué aseguro eso? Porque el Libro es la revelación de Dios. Lo que no es revelado, no nos pertenece, pero lo que Dios ha revelado, eso sí que nos pertenece. O sea que tenemos que cambiar nuestra posición para con la Biblia. La tenemos en un lugar tan alto, tan sagrado, tan apartado de la vista de todos, que no la podemos poseer. Pero resulta ser que es tu Libro.

Es decir que las cosas reveladas, son tuyas. Tú las posees. El resorte que mueve todo es que tienes que poseer tu constitución. No simplemente leerla. Poseerla. ¿Y qué es poseerla? Simple; encarnarla. Porque el propósito de poseerla es que cumplas lo que en ella está escrito.

No la parábola. Los principios, las moralejas que la parábola bíblica nos trae como constitución. Nos entregó el Libro para manifestar los principios que en él se encierran. En Hechos 3 dice que cristo está reservado en los cielos; que está detenido, que está reprimido en las nubes, hasta la restauración de todo lo que profetizaron los profetas.

O sea: Cristo está detenido en los cielos, hasta que los principios y depósitos espirituales se activen. Recuerda que cuando Dios habla, le habla a mil generaciones, no solamente a la persona que dirige la palabra. Y cuando se cumplan o se restauren esos principios, entonces Cristo tiene permiso para regresar.

Mira Mateo capítulo 13 y verso 51. Aquí tenemos a cristo, en esta parte de Mateo, donde están todas las parábolas relacionadas con el Reino. Está en primer lugar la parábola del sembrador que nos habla del Reino que Dios siembra en la tierra.

Luego viene la parábola de la mostaza, que habla del poder creciente del Reino. Luego viene la parábola de la levadura, que nos habla del método de ósmosis del Reino. Como empieza en una esquina y termina leudándolo todo. Luego nos explica la parábola de la cizaña, donde vemos la separación en la gran siega.

A todo el mundo le encanta la siega, pero no entiende que para el tiempo de la siega ocurren las grandes separaciones en la iglesia. Luego nos habla de un tesoro, y ahí Dios nos refleja el derecho de la propiedad del Reino de Dios en la tierra. Luego nos habla de una perla que nos habla del valor del Reino, del precio del Reino de Dios. Muchos, todavía, creen que el precio es el diezmo.

Creo que te equivocaste de punta a punta, amado; te cuesta todo entrar en el Reino. Luego viene la parábola de la red, y eso nos habla de la gracia entrando en pacto. Hay gran separación, porque la gracia trae peces buenos y malos. En el tiempo de pacto, justo antes de la boda, hay separación. Y ahí está nuestro versículo.

(Mateo 13: 51) = Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: sí, Señor.

Con una mano en el corazón, ¿De verdad tú crees que ellos habían entendido algo de lo que Él les quiso decir mediante las parábolas que te mencioné? Obvio, yo pienso lo mismo que tú, que quizás algunos pocos y contados, pero la gran mayoría, no entendió ni pepa. Y sin embargo hicieron como se hace en la mayor parte de las iglesias que conozco cuando el pastor dice algo. ¡Amén, pastor!

(Verso 52) = Él les dijo: por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Esto es muy interesante, porque vemos que el que es entendido en la enseñanza de lo que es el Reino de los Cielos, es semejante a un padre responsable. Porque, escucha, hay una diferencia enorme entre el mensaje acerca de Cristo, con el mensaje que Cristo predicó.

El mensaje acerca de Cristo, es el que la mayoría de la iglesia ha adoptado, pero el que Cristo predicó, apenas se está entendiendo en parte, hoy. Dice que el maestro docto en la palabra del Reino, sabe sacar cosas nuevas. Y la palabra allí, en griego, es kainos, y significa cualitativamente nuevo, o sea: en un orden sucesivo, el mejor de su especie.

Y es la misma palabra utilizada, y ahora agárrate de lo que tengas a mano, cuando la palabra dice: eres nueva criatura. Sin embargo, eres la misma persona, te reconocemos igual, pero tú estado de calidad es mejor. Es como tener el último modelo de automóvil. Es la misma marca, forma y figura que sus antecesores, pero es el mejor porque trae todas las innovaciones. Es la misma palabra que se usa cuando se dice que habrá una nueva tierra y un nuevo cielo.

¿Cómo va a ser eso? ¿Y cómo podría saber yo cómo va a ser eso? Lo único que sé porque la Biblia lo dice y yo lo creo, es que va a ser. Probablemente algo que no sé cómo denominar pase como un rayo y purifique todo el planeta, porque hasta el planeta gime por los hijos de Dios. No será otro planeta distinto. ¡Será el mismo, pero renovado!

Hay una renovación en marcha. Escucha: no es que el planeta vaya a estallar en mil pedazos y luego venga una bola nueva desde el cielo. Tampoco es un cuerpo nuevo, es el mismo pero renovado. Esa es la palabra nueva que usa. Y saca cosas nuevas. Numéricamente, nuevos, es renovar, calidad, dedicar o consagrar algo nuevo.

La palabra que tiene que ver con algo que nunca existió, es la palabra neos. No es kainos. Y neos significa existencia reciente, o sea: ¿De dónde salió esta masa? Pero eso no es lo que dice Pedro, así que será bueno que te pongas a estudiar.

Dice: y cosas viejas. La palabra palaos, es decir: antiguas. Tiene la implicación, como está hablando de Reino, dice que el maestro, que el docto en el Reino es el que puede tomar principios eternos, antiguos, de siempre, que Dios tiene en todo el Libro, y darle una calidad presente, relativa para el día de hoy.

Y a eso le llamamos iluminación, le llamamos revelación, le llamamos profético, le llamamos un mensaje presente. Poder aplicar los principios a la necesidad presente. Dice que el maestro docto en la palabra, es aquel que extrae depósitos espirituales que trascienden el tiempo. Trascienden sistemas eclesiásticos. Trascienden programas de iglesias. Vienen por generaciones, y todavía funcionan hoy en tu vida si los aplicas y te actualizas.

O sea: la Biblia tiene que ser entendida con un nuevo punto de vista de relación. La palabra es Cristo, no el Libro. Y tiene que ser consumada por los hombres. La palabra se encarnó y habitó entre los hombres. La Biblia nos dice que seamos hacedores de la palabra. La palabra dice que la leche se la bebe el creyente. Que la carne se la come el creyente. Que te tragues el rollo del Libro. Que la palabra madura la discierne el creyente.

Que es la espada de nuestro espíritu. Dice que es la palabra que se guarda en tu corazón. Deberíamos quemar todo lo que está de más, porque somos portadores de una palabra que es fuego consumidor. Lo que te quiero decir con esto, es que la Biblia se hizo para consumarse.

Cristo está esperando que se consumen los principios bíblicos y se encarnen en su cuerpo. Una generación que le arranque el velo futurista a la palabra, y la encarne y haga desaparecer la necesidad del Libro y diga: se acabó esta vida, que venga la otra.

Es tu herencia, tienes que poseerla. Son depósitos espirituales. Principios, normas, reglas que trascienden. El Libro contiene puertas a lo sobrenatural. Tiene ventanas de depósitos fundamentales. La vida de los caracteres encierra depósitos divinos.

Tomemos un personaje bíblico como ejemplo o modelo. No digo al azar, porque en la vida del evangelio no existe esa palabra de origen satánico. Tomemos a José. Si el nombre de José fuera un depósito espiritual y tú lo tomaras como tal y lo encarnaras en tu vida, tendrías la ocasión de utilizarlo en tu vida personal y con toda certeza te funcionaría igual que le funcionó a José.

Y esto no está limitado a identificación personal, porque cuando Dios habla, trasciende generaciones. Toma lo antiguo, toma lo eterno, encárnalo y opera en la funcionabilidad de la vida presente. Elías, Eliseo, Pablo, Juan son otros modelos. Porque no se trata de lo que ellos hicieron, sino de lo que Dios dijo a través de lo que hicieron.

Ese es el mensaje, ese es el principio o la suma de ellos. Esa es la moraleja. Pero no, la mayoría se quedan estancados en la parábola. Y entonces allí viene el debate, las interpretaciones doctrinales denominacionales. Pero la palabra nos dice que, en los últimos días, como Janes y Jambres desafiaron a Moisés, así va a ser la guerra en los últimos días.

Porque esa guerra no va a ser de debates, va a ser de poderes. Y cómo tú sólo vas a poder tener poderes, encarnando los principios de la Biblia, así también quedará en evidencia que jamás los tendrás memorizándola. Hay mucha gente que se memorizó toda la Biblia y sin embargo no puede vivir.

Porque resulta que no tienes que ser necesariamente salvo para memorizarte la Biblia. ¿O no hay incrédulos de una memoria prodigiosa? ¿Qué les puede costar recitarte de memoria y de corrido, sin equivocarse una letra, ni una coma, todito el salmo 119? ¿Y eso lo hará salvo?

Nuestro ojo está entrenado para reconocer ciertas unciones depositadas. Estamos demasiado acostumbrados a ver en la Biblia, unciones amorosas. Porque hemos sido expuestos mayoritariamente a la unción pastoral. Entonces vemos que, aun cuando Jesús les habla bien fuerte a los fariseos y a sus propios discípulos, que todo eso se los dijo en amor.

Y sí lo dijo en amor, de eso no tengo dudas. ¡Pero no lo dijo amorosamente! Se puede hablar en amor y no ser amoroso. Si yo te digo: ¡Arrepiéntete de la vida que llevas y las mentiras que dices, deja de pecar y vuelve al Señor!, estoy siendo duro, aunque te digo lo que te digo por amor, no por odio o por rencor.

Estamos a ver ciertas unciones depositadas en la Biblia. Pero ahora hay otras unciones que nos están corriendo el velo. Porque son puntualmente las que necesitamos para penetrar este tiempo presente. Entonces ahora, los mismos versos que antes te mostraban a Lázaro como un mendigo en una puerta, ahora se te aparece como una manifestación profética.

Hay un depósito allí que ahora, en el tiempo presente, deberá ser actualizado, tal como se hace con todas las aplicaciones de nuestros ordenadores, tablets o celulares. Cuando tú cambias ese ojo, es cuando empiezas a ver lo más profético de Cristo y a él mismo, ministrando como realmente lo hizo y no como nos lo han presentado solamente bajo el barniz de un amor singular.

Sin embargo, a medida que nos vamos actualizando y recibiendo mayor revelación, algunas cosas están comenzando a cambiar. Por ejemplo: al leer la Biblia hoy, estás pudiendo ver algunas cosas que antes no veías. Versículos que durante años no te dijeron nada, hoy se abren a un nuevo entendimiento de manera casi asombrosa.

Ahora bien; te estarás preguntando el motivo por el cual antes no veías lo que ahora sí puedes ver. ¿Es que estará jugando Dios con nosotros? En absoluto. Lo que hoy se nos revela con claridad y que antes ni siquiera podíamos ver, es exactamente lo que necesitamos ahora. Por eso se revela ahora y no antes.

Creo fielmente que Dios está buscando una generación profética. Y cuando la encuentre, sé que la va a levantar en batalla espiritual de inmediato. Porque la que viene no es una generación romántica, sino proféticamente guerrera. De allí que podemos compararla con historias antiguas que hoy nos llegan como sombra de lo que va a venir.

(Génesis 49: 1) = Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo; juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros.

Días venideros. ¡Alto ahí! ¡Stop! Días venideros. 2017. Ese es el año en que tú estás escuchando por primera vez esto. Puede pasar el tiempo, pero eso es siempre hoy. Y decretó depósitos espirituales en la vida de sus hijos, que habían de trascender generaciones, para activarse en los días necesarios. Los días venideros son los días de hoy.

Escondió en la vida y en los caracteres de sus hijos depósitos y principios que no eran tan necesarios en su vida, como si lo eran como ejemplo, dice Corintios, para nosotros, para que no cometamos semejante error y, en los días venideros, esto es, hoy, pudiéramos prevalecer.

¿Dónde andan escondidos los hijos de Jacob? No son historias. Dios no está interesado en historias. Son depósitos espirituales. De principios, días postreros, días venideros. Aquel día, tiempo de lluvia tardía, todo se refiere a hoy. Ya no es futuro, tampoco es la historia de José.

Es lo que Dios, en su soberanía, utiliza a la vida de José como un envase, y dentro de las experiencias de José, deposita lo que tú necesitas para vencer en el tiempo de la lluvia tardía. Palabras creativas fueron decretadas a sus hijos. Y desata palabras proféticas para un kairos posterior. Para el tiempo de hoy.

¿Cuántos saben que la palabra de Dios no regresa vacía, hasta que se levanta la generación que fue la indicada cuando se decretó? Los días venideros. Palabras proféticas. Hebreos 2 y versículo 5, nos dice que Dios no sujetó el mundo venidero del cual estamos hablando, a los ángeles. ¿Cuántos se acuerdan de eso?

Dios no sujetó, (pasado) al mundo venidero (futuro), del cual estamos hablando (presente). ¿En qué quedamos, Dios? O sea que, si no se lo sujetó a ángeles, se lo sujetó a otra persona. Más abajo dice que el no socorrió a los ángeles, sino a la simiente de Abraham.

O sea que, sujetó el mundo venidero, o la mayordomía del sistema venidero, no a ángeles, como era antes, (Por eso estaba el príncipe de Grecia, el príncipe de Persia), porque no había un Adán que tomara el lugar. Adán se había caído.

Se supone que no es así ahora. De hecho, todavía hay príncipes negativos por ahí, pero son ilegales. Por eso los podemos correr. Pero el mundo venidero, ahora, está bajo la mayordomía de la simiente de Abraham. De manera que, el mundo venidero, no es uno que está viniendo, es el que estamos administrando.

Estamos penetrando en un área que trae muchísimos cambios. Distintas plataformas, distintas mentalidades que ocupan ciertas plataformas de operación, que no son adecuadas para el tiempo, no van a proporcionar victoria. Por eso conviene echarle un vistazo a la vida de José. Vuelve a Génesis 49.

(Génesis 49: 8) = Judá, (Judá es uno de los hijos de Jacob que acaba de recibir un depósito para la última generación) te alabarán tus hermanos. (¿Qué dice aquí? Tendrás favor de tus hermanos. La generación de Judá, es una generación que, antes de la llegada de Cristo, va a tener favor humanitario.) Tu mano en la cerviz de tus enemigos. (O sea: vamos a tener la mano en el cuello de nuestros enemigos. Va a ser una generación victoriosa, no una amedrentada por demonitos diminutos que no sabe cómo sacárselos de encima. Es la generación de aquella gente que se acercó a David, y que cuando no tenían nada que hacer, se tiraban a los pozos a pelear con los leones y qué se yo cuántas tonterías aparentes más, casi sin explicación. Una generación violenta. Dice que la mano de Judá, de esta generación, no le va a quitar la mano del cuello al enemigo. ¿A cuántos les gustaría vivir con el cuello de sus enemigos en la mano? La generación de Judá es la generación de los últimos días) los hijos de tu padre se inclinarán a ti.

(9) Cachorro de león, Judá; de la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, así como león viejo: ¿Quién lo despertará?

(10) No será quitado el cetro de Judá, (Esto significa que la generación de Judá tendrá autoridad) ni el legislador de entre sus pies, (Apocalipsis 2:26 dice que habrá una generación que tendrá autoridad sobre las naciones. Isaías 60 nos dice que las naciones vendrán a nosotros. Cuando hablamos de 4tener autoridad sobre las naciones, no estamos hablando de gobiernos literales, sino que tenemos autoridad sobre los reinos del mundo. Aunque sí puede suceder que la iglesia tenga una posición de consulta respecto a los reyes terrenales.) hasta que venga Siloh, (No va a salir de su mano el cetro) y a él se congregarán los pueblos. (O sea que la autoridad de la generación-Judá estará vigente hasta que venga Siloh. Cristo. O sea: va a haber una generación que no va a ver derrota, sólo va a ser transfigurada en su presencia. ¿Eres Judá?)

O sea que la vida de los hijos de Jacob, encarnan depósitos que son principios que nosotros podremos tomar como si fueran chips de nuevos aparatos de informática, introducirlos en nuestros antiguos discos duros de nuestras mentes, y poder actualizar nuestra oración.

Tú podrás orar más o menos así: “El cetro no va a salir de mi casa hasta que no venga el Señor. Yo soy de una generación profética y tengo mi mano en el cuello del enemigo”. Y tú comienzas a decretar los depósitos que a ti te pertenecen. Lamentablemente, la iglesia todavía escucha mensajes, los compara con exposiciones bíblicas, se va a su casa y el domingo que viene regresa a lo mismo.

Cuando la Biblia dice en Génesis 3:15 que va a haber una generación que va a derrotar el gobierno de la simiente satánica, y luego tú ves a David matando a Goliat, ¿Qué crees que viste? ¿Dónde le pegó? ¿Y con qué le dio? Con la roca. Con una de las cinco, no dice cual, es cualquiera de ellas. No hay una superior, todas están en su bolsa de pastor-soldado.

Va a haber una generación como la de David que va a destrozar a los gigantes de la tierra, simplemente con la roca. Son depósitos espirituales. El gobierno satánico será derrotado con la palabra de Dios. Pero tiene que levantarse la generación-David.

No lo puedes hacer tras la generación de Esaú o de otros. Tiene que ser como David. Y no mentalmente, sino actualizada. José. ¿Qué depósitos hay? Número uno: el favor del padre. Es una generación que tiene favor sobrenatural. Vive en una dimensión que siempre satisface al Padre.

Una generación que siempre anda bien con papá. Una generación que siempre agrada al Padre. Y es imposible agradar al Padre sin fe. Es una generación que vive en fe, que entiende lo que es fe. Que no es aparente, que no se escuda en métodos importados. Es una generación que alaba y que glorifica a Dios.

Una generación que cede a la voluntad de Dios y que siempre anda contenta con el Padre. Tiene el favor del Padre. La generación de José, también tiene una capa de colores. Capa siempre habla de cobertura, de unción. Pero capa, también, nos habla de realeza, de gobierno, es una generación gubernamental.

Y contiene varias unciones. Habla de redes apostólicas y no de concilios cerrados. José es un símbolo de alta cobertura de varios colores. De manera que la capa de varios colores, se refiere a la suma de muchas unciones. Habla de que hay habilidades distintas. Distintas dimensiones de operación, que están entrelazadas con distintos ministerios.

Que su cobertura no es simplemente vertical, sino horizontal, entrando en un nivel de red apostólica, que es lo que Dios está entretejiendo en el espíritu y no por membresía, como algunos tienen por costumbre. Es una autoridad que te causa problemas. Recuerda que la capa de colores, le causó problemas. Los hombres-José, siempre andan metidos en problemas, por causa de su autoridad.

Número dos: es una generación que trae un espíritu profético. José siempre luchó para entender qué era la realidad. No sabía si era el sueño o el pozo, si era la pureza o la perfección sexual, no sabía si hacer el bien o caer en la cárcel. Siempre estaba luchando para destrozar lo que aparentemente era realidad, y manifestar aquello que no se veía.

Como en 2 Corintios, capítulo 3 y versículo 14 en adelante: consiguiendo lo invisible, y cancelando lo visible. Vivió proféticamente, arrancando el sitiado de la realidad falsa que programa Satanás para hacernos entender que nuestros sueños y visiones son falsos, cuando en verdad son la realidad.

El símbolo José alcanza el depósito profético que Dios le ha dado, y en contra de todo lo que aparenta ser verdad, lo manifiesta. Y la actitud es una bien clara: nadie lo mueve. Pero no dice que no vio nada. Tampoco que no le duele lo que le preguntan si sintió. Es una generación penetrante.

Es hora de penetrar la corteza natural al mundo sobrenatural. Las cosas que se ven, no son exactas. Las que no se ven, sí lo son. Uno de los máximos deseos ministeriales genuinos de este tiempo, es el tratar de cambiar la mentalidad respecto a cómo se vive en el planeta.

No vivimos como se debe vivir. No fuimos creados para vivir así. Hay una dimensión superior de vida, que es llegar a la soberana vocación. Y la soberana vocación no es un ministerio; la soberana vocación no es tocar ni cantar, ni viajar, ni predicar internacionalmente.

La soberana vocación es un estilo de vida superior al que la gente de hoy ha entendido. Hay una soberana vocación, pero para ello debemos destrozar el sitiado que hoy conocemos como la realidad. Recuerda que el príncipe de este mundo ciega la mente de los desobedientes. Salvos o no. La palabra dice que si nosotros no hacemos lo que oímos, nos engañamos a nosotros mismos y no necesitamos un enemigo.

Número tres: Génesis 41:37-44. Tenía dominio sobre las naciones. Una generación que tiene soberanía sobre el mundo secular. Los cambios drásticos de la decadencia del mundo secular, no afectan tu agenda.

Número cuatro: Génesis 45 versículo 8. La generación de José es padre a Faraón. Habla de un depósito de espíritu paterno. Esta es una generación que prefiere ver a sus hijos ir más lejos que ellos. Es una generación que no le pone trabas u obstáculos a sus hijos para no permitirles ir más lejos que ellos.

Una generación que no se intimida con el logro de sus hijos, sino que se enorgullece de ello. Un espíritu paterno. Y no solamente en la iglesia, porque dice que a Faraón, le servimos de cobertura al gobierno literal de las naciones. La iglesia no es política; es superior a la política.

Un mentor a la guía nacional. La palabra nos dice que seamos luz, que iluminemos, que guiemos. El mundo es sistema. Que seamos luz para preservar al mundo. ¿Por qué querrá Dios preservar algo que no sirve? La generación de José, conforme a Génesis 45:10, es pionera en nuevas condiciones de vida.

Número cinco: trasladó el fuego a la tierra de Gozén. Preparó el arca de Noé, un lugar de protección con la verdad. Era una generación que tenía iluminación profética, y a causa de ello, tuvo que instalar un lugar seguro para el pueblo de Dios. Estaba labrando el siglo posterior al de él.

Cuando llegó el momento de la necesidad, todo estaba alojado en el espíritu. No estaba reaccionando, sino que penetró y vivió un siglo anterior al de él. Era pionero de nuevas condiciones de vida. Un pionero es una persona que consigue nuevos lugares geográficos espirituales.

No consigue ayuda ni apoyo, porque para donde va, nadie había llegado todavía. Él mismo no ha llegado. Crea seguidores por su certeza y autoridad. Porque un pionero tiene seguidores sin haber llegado. Si ha llegado, ya no es pionero. Liderazgo de intención de una nueva condición de vida.

Un nuevo día, un nuevo patrón, la nube se mueve, transición a Dios. Y la generación de José se da cuenta cuando su chip interno es actualizado en el espíritu y no cuando se manifiesta en lo natural. Una generación que se mueve calculadamente y no por emociones.

Que cada mover es preciso. Estamos en una era de información. Hoy nos estamos preparando para esto, porque entendemos que mañana habrá que utilizar lo aprendido. No estamos caminando sin ton ni son. Sabemos lo que estamos haciendo y qué es lo que debemos esperar. Pioneros de nuevas condiciones de vida.

Número seis: Fue un proveedor y un distribuidor para la nación y su demanda. No solamente para la iglesia, para el mundo también. A José, que fue vendido por siervo, afligieron sus pies con grillos y con cárcel afligieron su persona. Hasta la hora que se cumplió su palabra. El dicho de Jehová lo probó.

Dios usa generaciones, las envía como pioneras. Sufren de grillos en los pies y de persecución por gubernamentación apostólica, por pioneros de nuevos entendimientos, pioneros de nuevas geografías espirituales, penetradores a nuevas dimensiones de operación.

Y sufren, pero es para preparar un lugar de alimentación y productividad futura. Dios hace eso. Recuerda; José no es una persona, es un envase de depósitos espirituales para la generación de hoy. Proveedor y distribuidor, provee a la nación.

Número siete: invirtió en el futuro de su nación. En Génesis 50, versículos 24 y 25, la generación está por morir. ¡Escucha! José está por morir, y dice: no quiero que dejes mis huesos aquí. La generación de José, muere, pero invierte en el futuro de su pueblo.

Recuerda esto: José es la generación de los días venideros; es la generación de la lluvia tardía. Pleno siglo veintiuno, acaba de morir. Entiende esto: la tipología no se sigue letra por letra, pero te da una idea de lo que va a pasar. Dice: ¡Lleva mis huesos!

¿Qué significado tiene esto? Para nosotros, afectos como somos a las literalidades, casi algo macabro. Para la historia del Reino, es otra cosa. ¡No dejes mis huesos en Egipto!, grita él cuando sabe que se muere. -¡Papá! ¿Pero dónde vamos?  Nos mandaron al desierto.

¿Se pueden imaginar eso ustedes? Todos esos millones de personas atravesando el Mar Rojo y la cajita con los huesos de José ahí con ellos. ¡Ridículo! Cierto, tanto como ponerse a dar vueltas alrededor de una ciudad creyendo que se va a derrumbar.

Pasan diez años. Ya los cabezones dijeron que non quieren entrar a la tierra. Se formó una democracia. Dios se tragó la tierra, al sistema democrático de la iglesia. Esa se me escapó. Y ahí salen algunos niños. ¡Papá! ¿Qué hay en esa caja? José. ¿Qué cosa? ¿Quién? José. ¿Cómo que José? Los huesos de José.

Ah… ¿Y quién era José, papá? – ¿Es que tú no entiendes quién era José? Era un hombre de depósitos espirituales. Era un hombre que tenía una vida de pionero. Un hombre que proveyó para la nación, tanto para Egipto como para nosotros. Él también nos preparó un arca de verdad. Nos preparó la ciudad de Gozén, y pasó el ángel de la muerte y nosotros fuimos librados. Y antes de morir nos dijo que él quería entrar.

Hay una promesa que aún está por cumplirse, y hay que penetrar por medio del coraje a través de esta tierra de gigantes, pero más allá está la tierra de Canaán, que fluye con luces y leche y miel. Una tierra de bendición. ¿Se imaginan ustedes? Treinta años. Se está muriendo la gente viva, y el muerto sigue.

Un hombre profético, aun después de muerto dijo que quería entrar. La caja habla de que tú no eres esclavo, no eres egipcio, no que perteneces a tierra de mundo secular, tú perteneces a una sangre superior, tú tienes una vida soberana. ¡No te quedes en Egipto! ¡Sal de Egipto!

La gente toda acurrucada y derrotada, y los huesos profetizando que deben entrar. Cruzaron dos cajas en el Jordán. El arca y la caja con los huesos de José. Toda la generación murió, pero José entró. Ya lo sé, me dirás que él murió y que lo que entraron fueron sólo sus huesos. ¿Recuerdas tú el día que se rasgó el velo en el templo?

Dice la palabra que fueron vistos en Jerusalén. Yo me imagino que si alguien tenía que ser visto, tenía que ser de los buenos. ¡Tenía que ser Moisés! ¡Tenía que ser Enoc! Tenía que ser la gente nueva. Y ahí, entonces, en tierra prometida y en cuerpo glorificado.

Una generación que dice: aunque yo no entre, pago el precio para construir el templo. Toma el plano, toma la estrategia, toma el oro, toma la plata. Yo no tuve tiempo, hijo, pero vete tú con Salomón, ahora, y penetra la perfecta voluntad de Dios.

Número Ocho: una generación dedicada a la voluntad de Dios. Aquí vemos cuando sus hermanos vienen y le dicen. Somos nosotros. Y él les dice: ustedes lo intentaron para mal, pero todo fue el plan de Dios. Una generación que entiende que nada le puede acontecer que no esté bajo el Reino del Padre.

Actualiza tu equipo. Y ya no digas más “¡Waw! ante cada sorpresa asombrosa del Señor. Basta de esa iglesia que vive diciendo ¡Waw!. Actualízate. Una generación que entiende que no te puede suceder absolutamente nada que el Señor no permita.

Pilatos, no tienes autoridad, a menos que Dios te la permita. Si mi papá te da permiso, puedes tomar mi vida. Porque a mí nadie me la quita, yo la dejo en manos de Él. Si papá me lo dice. Si no, la mano en el cuello, ¿Recuerdas? Pregunto: ¿Cuántos están viendo el principio que deseamos penetrar, hoy? Si entendemos esta simbología, entiendes todo lo demás.

(Génesis 49: 22) = Rama fructífera es José (Eso significa una generación que tiene fruto. Árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da fruto a su tiempo, dice el Salmo 1. Cuando la palabra dice que da fruto a su tiempo, habla de dar fruto estratégico. Dar fruto relevante. Que da naranjas cuando hacen falta naranjas, no cuando la gente quiere uvas. Fruto en tiempo. Que predica el mensaje adecuado, para aliviar el dilema necesario. ¿Y por qué lo comparo con este verso? Porque dice) Rama fructífera junto a una fuente, (Aquellos árboles plantados junto a la fuente, dan fruto en tiempo, no fuera de tiempo. No se le da un Pentecostés en tiempo de tabernáculos. Estás fuera de la relatividad presente. Tu computadora y la de Dios no están alineadas en el mismo programa. Relativa a la necesidad presente) cuyos vástagos, (Estas son ramas, departamentos, iglesias, almacenes de depósitos del Reino) se extienden sobre el muro. (¡Estamos actualizando la Biblia! No es un libro de historia. Una generación que no entiende limitaciones. Que no está limitada a los recursos nacionales. Que no está limitada a los recursos de su propio vástago, sino que se extralimita por encima de los muros de diferencia, por encima de los muros doctrinales, y que se unen intercambiando unciones y habilidades.)

(Cantares 4: 12) = Huerto cerrado eres (Habla de la iglesia, obviamente), hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada.

(13) Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, (Los vástagos tienen frutos y están llenos de potencial de paraíso; pero la fuente está cerrada. La generación de José es en la que los vástagos dicen: ¡Basta de limitaciones! Y se extralimita y sale más allá, y cruza y se extiende, para que el fruto sea palpable en las naciones) de flores de alheña y nardos; (14) nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles del incienso; mirra y aloes, con todas las principales especias aromáticas.

(15) Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren al Líbano.

(16) Levántate, Aquilón, y ven, Austro; soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, y coma de su dulce fruta.

Tenemos todo lo que se necesita, pero las fuentes están cerradas. Pero la generación que se está levantando es la que va a extralimitarse y salir más allá de los muros que hoy contienen lo que se llama iglesia. Vuelve a Génesis 49. Mira lo que dice aquí: cuyos vástagos se extienden sobre el muro; le causaron amargura, la asaetearon. O sea, más allá del muro, hay persecución. Y le aborrecieron los arqueros. ¿Cuántos estarán diciendo en este tiempo: me han dado dos o tres flechazos?

(24) Más su arco se mantuvo poderoso, y los brazos de sus manos se fortalecieron (Esta palabra, fortalecer, habla que la habilidad, la fortaleza del arco, depende de su flexibilidad. Se nos dice que la generación de José es fuerte en batalla porque, como el arco, es flexible. Una generación que va más allá de su gusto personal. Que vive más allá del enfoque familiar. Que prueba un vino que no le gusta, y se lo traga de todas maneras) por las manos del fuerte de Jacob (Por el nombre del Pastor, la Roca de Israel).

(25) Por el Dios de tu padre, el cual te ayudará, por el Dios Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, (¿Cómo? ¿No era que todo lo del abismo era malo?) con bendiciones de los pechos y del vientre.

Déjame darte algunas escrituras para no ser rígido. Salmo 57:4: Mi vida está entre leones; estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llama; sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua espada aguda. Salmo 64: 1-3: Escucha, oh Dios, la voz de mi queja; guara mi vida del temor del enemigo. Escóndeme del consejo secreto de los malignos, de la conspiración de los que hacen iniquidad, que afilan como espada su lengua; lanzan cual saeta suya, palabra amarga, para asaetear a escondidas al hombre íntegro.

Veamos: ¿Qué decía el verso 25 de Génesis 49? Con bendiciones de los cielos de arriba. Esa es una tipología de bendición de la generación de José. Con bendiciones del abismo que está abajo. Dos bendiciones. Hay bendiciones de pechos y bendiciones de vientres.

(Verso 26) = Las bendiciones de tu padre fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores. Cinco bendiciones. Pero la fuente está arriba. Es de donde salen los recursos para labrar la iglesia genuina que viene. Porque los depósitos están arriba, no en las mentes carnales de hombres de abajo.

Pero la generación de José será la que bendiga a esa iglesia. Con nuevos depósitos de arriba. Extraer lo divino e introducirlo en la tierra por medio de revelación. Job 11:7 dice: ¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso? Escucha: los secretos, ¿Los habrás de encontrar tú?

Salmo 36:6 dice: Tu justicia es como los montes de Dios, tus juicios abismo grande. Oh Jehová, al hombre y al animal conservas. Esto habla de conocimiento profundo. De la habilidad de penetrar en las profundidades bíblicas y extraer las bendiciones ocultas y los tesoros escondidos en el Libro.

Entendimiento. Revelación y propósito para la generación presente, extraídos desde la Palabra. Cuando dice que habrá bendición de los pechos, habla de una generación con provisión, nutrición, una generación capaz de producir vida. Y luego, bendecida en el vientre. Ese es el poder de dar a luz el propósito de Dios. Y no viento, como Sion siempre ha dado. Una generación que tendrá el poder de dar a luz el propósito de Dios.

Y la última, aquí, dice: las bendiciones de tu padre, fueron mayores que las bendiciones de tus progenitores. Hasta el término de los collados eternos, serán sobre la cabeza de José. Y sobre la frente del que fue apartado de entre sus hermanos. Noten que por la autoridad gubernamental, no confraterniza como tienen por costumbre los hermanos. Porque esa misma autoridad causa intimidación que impide intimidad.

El relato de José no es un cuento, es una proyección profética para una generación del futuro. Dice que la gloria de José, va a exceder la gloria de sus antepasados. Pregunto: ¿No es eso lo que dice la palabra de la iglesia? ¿No dice que los tiempos postreros serán más gloriosos que los tiempos primeros?

Amós 2:10 habla de profetas y de nazarenos, y es el verso que voy a usar para cerrar, porque el nazareno es separado de sus hermanos. De manera que esta bendición habla de un mover apostólico gubernamental que produce una separación por su capa de muchos colores.

(Amós 2: 10) = Y a vosotros os hice subir de la tierra de Egipto, y os conduje por el desierto cuarenta años, para que entréis en posesión de la tierra del amorreo.

(11)  Y levanté de vuestros hijos para profetas, y de vuestros jóvenes para que fuesen nazareos. ¿No es esto así, dice Jehová, hijos de Israel?

(12) Más vosotros disteis de beber vino a los nazareos, y a los profetas mandasteis diciendo: no profeticéis.

Una generación que dijo: ¡No! ¡No queremos aceptar el mover profético! Viene la generación de José, que ha de ser nazarena, separada de entre sus hermanos. Y no porque así lo quiera, sino porque está instituido. La gente los mira y se creen que son locos. Y hasta les preguntan: ¿Por qué tú eres así? Para esa pregunta, yo ya tengo mi respuesta. ¿Habrás encontrado la tuya, hoy?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

noviembre 9, 2017 Néstor Martínez