No hay nada en la tierra tan poderoso como la voluntad humana. Como será de poderosa que ni siquiera Dios la controla. ¿Por qué? Porque la naturaleza misma de la voluntad, implica auto control. Dominio propio, ¿Te suena? Dios te dio el poder de la voluntad. Para entender todas estas cosas, en primer lugar, debemos entender todo lo que se relaciona con el reino del aire, su poder y su propósito.
Creo que hoy podrás llegar a entender por qué los medios de comunicación cuestan tanto dinero y por qué nosotros debemos involucrarnos en ellos. También podrás entender por qué hay personas que pueden llegar a gastar ciento veinte millones de dólares en una película de dos horas y al mismo tiempo ganar doscientos millones de dólares con ella. Y por qué hay artistas y cantantes que ganan entre doscientos y trescientos millones de dólares al año por regalías y conciertos.
También creo que vas a entender, después de escuchar esto, por qué la televisión y las redes sociales son tan peligrosas y poderosas y, al mismo tiempo, tan efectivas. Hoy voy a hablar, entre otras cosas, y parte por revelación, parte por información y parte por experiencia personal, de los medios de comunicación. En primer lugar, será conveniente referirme a la naturaleza de los medios. Lo que hoy aprendas, será importante para ti, para tus hijos y para tus nietos.
Lo primero que quiero que sepas, es que no hay nada tan poderoso en la tierra como la voluntad humana. Recuerda que te dije que ni siquiera Dios la controla. En segundo término, deberás saber que la voluntad controla el destino del hombre. Tu voluntad es el centro de administración del Reino de Dios. Cuando Dios estableció su Reino en la tierra, quiso que se administrara a través de tu voluntad.
El problema radica en que tu voluntad te pertenece a ti. El regalo más peligroso que Dios le dio al hombre, fue una voluntad. Pero también fue el regalo más valioso. Tiene dos “P” de iniciales: Peligrosa y Preciosa. Es preciosa, porque Dios te dio el mismo poder que Él posee, pero también es peligrosa, porque tienes la posibilidad de utilizar esa voluntad en contra de Dios.
Dios quiso usar la voluntad del hombre, para cumplir su voluntad en la tierra. Entonces, Dios quiso que usaras tu voluntad para Su voluntad. El único problema es que una voluntad te da el poder de elegir incluso en contra de la voluntad del Dios que te la dio. La sede de la voluntad, es la mente consciente y subconsciente. Ahí es donde vive la voluntad. Vive en el corazón. Tu corazón es tu mente subconsciente.
Y tu mente subconsciente, es el asiento de control de tu vida. En caso de que no lo sepas, te estoy diciendo que tú tienes dos mentes. Tienes una mente consciente y una mente subconsciente. Y aunque parezca idioma de psicología, es absolutamente bíblico. Alma es Psuche o psiquis en griego. El tema central no está en el estudio o tratamiento de tu mente, sino desde las bases que se efectúa. La Biblia enseña eso.
Sub, significa debajo. Así que tienes una mente que siempre está consciente, pero también tienes una mente por debajo de esa, que no siempre está consciente, pero que es más profunda y más importante que tu mente consciente. Tu mente consciente, alimenta a tu mente subconsciente con información. Y cuanto más tu mente consciente escucha algo, lo alimenta a la mente subconsciente.
Por eso la repetición es peligrosa. La repetición entra constantemente en tu mente consciente. Pero cuanto más tu mente consciente escucha algo, comienza a depositarlo o, usando un término técnico, lo descarga en tu mente subconsciente. Debo decirte que estás a salvo mientras algo esté en tu mente consciente. Y estás a salvo porque puedes olvidar lo que está en tu mente consciente.
Pero, la clave está en que llegue a tu mente subconsciente. Una vez que llega allí, entonces estás en problemas. ¿Por qué? Porque la mente es el centro del pensamiento y tiene la llave de la vida. Todos conocemos aquella frase que dice que tal cual el hombre piensa, el hombre es. Decirla correctamente, sería: Como el hombre piensa en su corazón, así es él.
Hay dos tipos de pensamiento. Hay un pensamiento y hay un pensamiento del corazón. La palabra Corazón, aquí, es una palabra hebrea, que se refiere a la mente subconsciente. Esa es la que está debajo. Salomón dice: Tú eres lo que hay en tu mente subconsciente, es decir, en tu corazón. Entonces, quien controle tu corazón, controla tu vida. Quien logre introducir suficiente información en tu mente subconsciente, te controlará.
Porque, como el hombre piensa en su corazón, así es él. Entonces, si quieres controlar al hombre, todo lo que tienes que hacer, es controlar su corazón. ¿Y cómo controlas su corazón? Primero, trabajas en la mente consciente, y sigues repitiendo, repitiendo y repitiendo algo, hasta que la mente consciente lo deposita en el corazón. Y ahora, estás en problemas. Por eso es que, algunos de ustedes, pueden estar teniendo problemas con batallas internas.
Con cosas que estás tratando de cambiar y no puedes cambiar. Hábitos antiguos, por ejemplo, que has venido manteniendo por años y ahora quieres cambiarlos. Y es difícil cambiar. Por eso Dios dice, especialmente a los más jóvenes, que se mantengan alejados de las cosas malas. Si sigues viendo pornografía o leyendo libros sucios; si sigues escuchando historias inmorales y humor obsceno, la primera vez que lo oyes o lo ves, no te molesta.
Pero si sigues viéndolo, se convierte en una descarga a tu mente subconsciente. Y una vez que algo está descargado en tu disco rígido, ese que tienen las computadoras, ¿Qué sucede? Incluso cuando no eres consciente de ello, sigue funcionando. Y todo lo que tienes que hacer es presionar el botón correcto y verás todas las imágenes en color. Por eso la Biblia dice que prestes mucha atención a lo que ves y oyes.
¿Por qué? Porque si no controlas lo que entra en tu mente consciente, pronto se convertirá en parte de tu mente subconsciente. Y está en tu corazón. Y la Biblia dice que del corazón habla la boca. Del corazón vienen los asuntos de la vida. Y Jesús dijo: ¿De dónde vienen los homicidios, la lujuria y el adulterio? Él dijo: vienen del corazón. La mente se define como el corazón y define el destino de una persona.
Tú, lo quieras o no, eres la suma total de las decisiones que tomas cada día. Y todo lo que decidas escuchar, atender, ver constantemente, se convertirá en tu futuro. Te conviertes en lo que escuchas constantemente. Te conviertes en lo que ves constantemente. Así de simple es la vida. Muchos de ustedes todavía, tal vez, pueden estar plagados de hábitos que han estado tratando de romper.
Conozco personas que dicen que han nacido de nuevo hace más de veinte años y todavía están luchando. Y la respuesta, es: Has descargado cosas que aún están allí. Ahora bien: ¿Cómo se limpia un disco duro? Ese es el asunto. Para los que son expertos en informática, ¿Cómo limpias un disco rígido de cosas que han sido descargadas? Eso es difícil de hacer. A veces tienes que comprar un equipo nuevo, entero.
Porque no puedes eliminar todo. A lo sumo, podrías comprar otro programa que lo limpie todo. Ese es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el software de Dios. Y el material es la palabra de Dios. Y el software, el Espíritu Santo. Toma ese material y se supone que tú debes seguir escuchando, escuchando y escuchando la palabra de Dios, hasta que ahogue aquello que estuvo allí por tantos años, a veces toda una vida.
Esa es la única manera de hacerlo. En realidad, esta es una batalla por el alma. Porque la mente, es el centro del alma. ¿Qué es el alma? El alma es una integración de tres partes, que son la mente, la voluntad y las emociones. Esos tres elementos componen tu alma. ¿Qué es tu alma, entonces? Es la suma de tu mente, tu voluntad y tus emociones. Todas juntas componen tu alma. Tus sentimientos también están en tu alma.
Tu poder de decisión está en tu alma. Y tu mente, tu almacén de pensamientos, están en tu alma. Eso hace del alma, la parte más importante de tu vida. La batalla en la vida, es por el alma del hombre. La Biblia dice que el que gana almas, es sabio. ¿Por qué dijo Jesús eso? Es que ganar un cuerpo, no es problema. Incluso, ganar un espíritu es fácil. Nacer de nuevo, sucede en segundos. Pero ganar el alma, es un trabajo difícil.
Mi trabajo como maestro del Señor y comunicador, es trabajar con tu alma. Voy tras tu alma. Quiero ganar tu alma. Ya gané tu cuerpo, porque estás allí, oyéndome. Ya gané tu espíritu, porque quieres encontrar a Dios tal como debes encontrarlo. Pero ganar tu alma para el Reino de los Cielos, es un trabajo más duro. Toma mucho más tiempo que ganar tu cuerpo y tu espíritu. Tratar de convertirte es un trabajo duro.
Entonces la batalla es por tu alma. El alma del pueblo. El alma de la nación. El alma de tus hijos. El alma de tu cónyuge. El alma de tu trabajo entero. Tu alma está en problemas. El ataque siempre es contra tu alma. El alma, es el primer componente de los medios creados por Dios. ¿Por qué el alma es el primer componente de los medios? Porque el alma es un medio, es un mediador entre el espíritu y el cuerpo.
El alma, entonces, es la parte más peligrosa de tu vida. De hecho, tu espíritu no es tu problema, porque tú mismo eres un espíritu. Pero tu alma es tu problema. Porque tu alma es la que dicta lo que tu espíritu recibe. No te pierdas esto. Satanás querrá sacártelo de tu mente, con seguridad. Usará cualquier pretexto. Porque el diablo no anda detrás de tu cuerpo, porque tu cuerpo sólo es un montón de tierra, de polvo.
Tampoco va detrás de tu espíritu, porque tu espíritu ya está lleno de alguien. Pero, hay un componente clave que todavía puede manipular, que es tu alma. Tu mente, tu voluntad, tus emociones. Y el alma, es el medio entre el espíritu y el cuerpo. El alma recibe de los sentidos y deposita en el espíritu. ¿Qué es recibir de los sentidos? Oí, ver, saborear, tocar, oler. Todo esto viene de los sentidos.
Pero todos llegan al alma. Llegan a tu mente, a tu voluntad y a tus emociones. O sea que, sea lo que sea que toques, saborees, sientas o escuches, va a tu alma. Si tu alma lo toma y lo deposita en ti, que eres un espíritu, entonces debes asegurarte de regular lo que el alma está recogiendo de los sentidos. Por eso Jesús dijo: presta atención a lo que oyes. Prestar atención significa que seas selectivo, que regules tu audición y que elijas lo que quieres escuchar.
¿Por qué? Porque eso leudará toda la masa. Arruinará toda tu vida. Tu alma recibe de los sentidos y lo deposita en tu espíritu. Pero ahora viene el otro lado. Y es un poco más difícil. El espíritu se revela a través del alma, al cuerpo. Y ahí está el problema. Digamos que tu alma está en el medio, entre tu cuerpo y tu espíritu. El espíritu está adentro, y el cuerpo está afuera. El alma está en el medio. Estoy ilustrando.
Hay una batalla que enfrentas cada día, en cada momento del día. Este es tu espíritu, este es tu cuerpo, esta es tu alma. Ahora, tu cuerpo está recibiendo información de lo que ve, de lo que oye, de lo que saborea. De lo que toca, de lo que siente, y toma esa información y la transmite al alma. El alma la toma y se la entrega al espíritu. Y cuando el espíritu recibe esa información del alma, que a su vez la recibió del cuerpo, el espíritu tiene que lidiar ahora con ese problema de información.
Una vez que el espíritu recibe toda esta información dentro de él, cuando el espíritu quiere que el cuerpo haga algo, ¿Con quién hablará? Con el alma. Entonces, el espíritu da la dirección al alma y el alma le dice al cuerpo qué es lo que debe o no debe hacer. Ahora tienes un par de problemas, aquí. A veces, el cuerpo no quiere hacer lo que el espíritu quiere que haga. Así que el alma está en una batalla. Es lo que se llama una batalla mental.
Entonces el espíritu dice: la información que recibí del cuerpo, no es justa. Y el alma responde: ¡Pero es todo lo que el cuerpo me dio! El alma no puede darle al espíritu, lo que el cuerpo no recibió. La fe viene por el oír, ¿Verdad? Y se oye ¿A través de qué? Del cuerpo. Entonces el cuerpo oye algo, el alma lo toma, lo cree y se lo da al espíritu. Ahora el espíritu lo recibe y lo concibe. Si tu espíritu tiene al Espíritu de Dios en él, no es un espíritu vacío.
Ese, el Espíritu de Dios que está en ti, no está de acuerdo con lo que el espíritu del hombre acaba de recibir. Y el Espíritu de Dios, dice: esto no es información justa. Entonces, el espíritu del hombre le dice al alma del hombre: dile al cuerpo que eso no es justo. Dile al cuerpo que cambie su fuente de información. Y el cuerpo responde: ¡No! ¡Me gusta cómo se siente! El cuerpo le dice al alma: ¿Vamos! ¡Siéntelo!
Entonces, el alma lo siente proveniente del cuerpo y dice: ¡Se siente bien! Pero el espíritu dice: ¡Pero no es correcto! Entonces el espíritu dice: Alma, dile al cuerpo que se detenga. El cuerpo responde: ¡Pero se siente sensualmente bien! ¿No te gusta, alma? Y el alma dice: sé que está mal, pero se siente emocionalmente bien. Entonces el espíritu pierde. Y ahora el espíritu está descargando basura que lo está matando de hambre.
¿Y quién es la parte más importante de toda esa Trinidad? Es esa alma, porque el alma puede decidir aceptar o rechazar; ese es el poder del alma. Entonces el alma toma del cuerpo y lo da al espíritu. Pero el espíritu también toma del Espíritu de Dios y lo da al alma, para que el alma se lo dé al cuerpo. El cuerpo sólo puede hacer lo que el alma le ordena hacer. Y el alma sólo puede actuar conforme a lo que acepta del espíritu.
Por eso la Biblia dice: no andéis según la carne, sino según el espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne. El alma alimenta al espíritu y recibe del espíritu. Esto es un misterio. El alma alimenta al espíritu, pero también alimenta al cuerpo a través del espíritu por medio del alma. Y es muy importante que tengas cuidado con lo que escuchas, con lo que ves y con lo que permites entrar a través de tus sentidos.
Por ejemplo, como en el caso del gusto. De eso se tratan las drogas. Las drogas tienen que ver con saborear, sentir y experimentar algo que tu alma comienza a disfrutar emocionalmente, aunque tu espíritu lo rechace. Pero si lo haces suficientes veces, lo descargas. Y ahora, cuando quieres dejar las drogas, tu problema es que ya está atrapado en tu disco duro. Entonces te salvas, y te vuelves a salvar, pero nunca limpias tu disco duro.
La única forma de ser completamente libre de cualquier tipo de hábito, es reemplazar esos hábitos. Tienes que descargar nueva información. ¿Cuál es el propósito de Dios en todo esto? En primer lugar, el hombre es un espíritu, vive en un cuerpo, posee un alma. Eso es lo que es el hombre. Esa es la unidad tri unitaria del hombre. Quien controla el alma, gobierna al hombre. Eso es todo, ese es el punto.
El propósito original de Dios, por lo tanto, era gobernar el mundo visible, desde el mundo invisible. A través del hombre invisible que vive en un cuerpo visible, sobre la tierra visible. En otras palabras, Dios quería gobernar el mundo a través de ti. Pero, quería hacerlo desde el mundo invisible. Y quería hacerlo a través de tu espíritu invisible, viviendo en tu cuerpo físico visible. Y quería hacerlo sobre la tierra visible.
Todo esto para que Su voluntad que es invisible, pudiera ser vista en la tierra de manera visible. Todo a través de tus acciones. Y a través de tu ejecución, Dios quería gobernar el mundo a través de ti. Sin tener que venir Él al mundo, a través de ti. El alma es el medio de Dios para el gobierno del Reino. Es muy importante entender esto. Dios quiere gobernar el mundo a través de tu alma.
Por eso la Biblia dice: amado, deseo que seas prosperado sobre todas las cosas, así como prospera tu alma. Fíjate en el enfoque. A diferencia de muchos hombres, Dios pone a la prosperidad en el alma. Si tu alma no prospera, no prospera ninguna otra área de tu cuerpo. Y no estoy hablando de dinero, aunque puedo incluirlo si proviene de fuentes legales. Trabajo, negocios limpios, etc. Hablo de afectos, sentimientos, victorias, felicidad terrenal.
Así es que, si no estás recibiendo la información correcta, estás destruyendo tu vida. El Reino de Dios, es el Reino del alma, el Reino del corazón. Si el Reino no entra en tu alma, el Reino no puede llegar a la tierra. Si no puede entrar en tu corazón, la tierra nunca verá el gobierno de Dios. El gobierno comienza en el corazón, allí es donde está. Y hasta que no llegue allí, no habrá manifestación del Reino en la tierra.
La primera predicación de Jesús, recogida por Mateo, dice Arrepentíos. La palabra arrepentirse, significa cambiar tu mente. ¿Y dónde está tu mente? En tu alma. Su primera atención fue dirigida al alma. Él dijo: si puedo cambiar tu alma, entonces el Reino puede venir del cielo a la tierra. Sin embargo, hay algo que también es muy importante y hay que decirlo. El reino de las tinieblas, también es el reino del alma.
Dios está luchando por tu alma, lo mismo que Satanás. Ninguno de las dos, lucha por tu cuerpo, aunque eso sea importante para la tierra. Realmente, tanto Dios como Satanás, están tras tu alma. Porque, quien controla tu alma, te controla a ti. Creo que nos hemos vuelto tan espiritualmente sensibles, que hemos olvidado donde está la batalla. Hasta hemos inventado demonios que no existen y a veces luchamos contra cosas que no están allí. Tu batalla sigue estando en medio de tus orejas.
Mientras tanto, es más que evidente que a la batalla real, la estamos perdiendo. El mundo que te rodea es una prueba de eso. Algo es muy claro. Jesús siempre iba tras la mente. Él dijo: si escuchas mi enseñanza, si sigues mis palabras. También dijo: mis palabras son espíritu y ellas te dan vida. Él está tratando de llegar a algo, a través de tu alma. Él dijo: si puedo cambiar tu mente, serás santificado.
Es una batalla por la mente. Así que tenemos dos reinos y ambos están tras tu alma. Recuerda que tu alma es tu mente, tu voluntad, tus emociones. Por eso es que muchos de ustedes todavía están perdiendo algunas batallas. Piénsalo. Tomemos una de estas cosas, las emociones. ¿Qué hace que vuelvas a esas cosas que sabes que están mal? Tus emociones. Satanás te atrapó, amigo. Una llamada telefónica y tus rodillas se debilitan.
Las emociones. Has vuelto a esa relación impía. La batalla termina en el instante en que sientes debilidad en las rodillas. Sales de tu casa y estás conduciendo. El Espíritu Santo te está gritando: ¡Para! ¡Date la vuelta! ¡No regreses allí! Él no te ama. Ella no tiene que parar. Esto va a romper tu matrimonio. ¡Detente! ¿Aun conduces? Es una batalla. Tienes que vencer a tu cuerpo.
¿Vas a la reunión de oración o vas a tu casa a comer? Son tus emociones. Ya dijimos que el alma es el medio de Dios. Hablemos de los medios. La palabra medio proviene de la palabra médium. Cuidado. Tienes un televisor en tu casa con más de doscientos canales. Cada uno de ellos tiene un número y, detrás de cada uno de esos números, está tu alma. Debes comprender lo que están haciendo.
Cada canal de televisión está tras tu alma. Esto no es entretenimiento, esto es contención. Quieren contenerte, quieren controlarte. Y de eso se trata todo, de los medios. Y la palabra media, medios, viene de médium, que significa estar entre. En otras palabras, el medio es lo que está entre la fuente y el objeto. Ejemplo. Vimos el espíritu del hombre y el cuerpo del hombre. El medio es el que está al medio, el que decide quien recibe qué.
Eso es lo que significa medio; mediar. Jesucristo ha sido llamado el mediador entre Dios y el hombre. La Biblia dice: Porque hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. Eso significa que, si obtienes información de cualquier otra persona, Señor, ten piedad para salvar tu alma si no recibes el mensaje correcto. Cristo no es uno más de los profetas entre Dios y el hombre.
La Biblia dice que sólo hay un mediador, y ese es el hombre Cristo Jesús. Eso significa que, cualquier otra persona te dará una comunicación distorsionada. Medio, significa interpretar. Es casi lo mismo que la tarea de un traductor. Decir lo que la persona central dice sin distorsionar nada ni añadirle nada. Y, además, entender lo que esa persona dice, aunque no se tenga ni la menor formación de la especialidad que sea. Si yo voy a un lugar donde se habla otro idioma, alguien traducirá lo que digo, pero deberá ser preciso con eso.
¿Qué quiero decir con esto? Que eso significa que las posibilidades de que recibas el mensaje incorrecto son muy altas. Cuando el mediador, el que me traduce lo que digo no es eficiente, tenemos un grave problema. Si yo predico en China y tengo un traductor, ¿Quién es la persona más importante en esa plataforma? El intérprete, sin dudas. Yo puedo esmerarme en dar la más grande revelación conocida, pero si el traductor no lo entiende, nadie del público recibirá nada.
Los medios de comunicación son mediadores entre los hechos reales y la gente que los sintoniza. Si mienten o inventan noticias para favorecer o perjudicar a alguien, estarán dando la información incorrecta y muchísima gente la archivará en su mente subconsciente. Vivirán años en el error sin saber y sin siquiera dudar que están equivocados porque fueron víctimas de una operación psicológica para obtener un fin específico.
Por esa razón es que hemos sido tan confusos leyendo la Biblia. Porque nosotros somos los mediadores entre nuestra comprensión y debemos depender de nuestros conceptos y esperar que otros los escriban de forma correcta. Los medios controlan el mensaje. Y por lo tanto la calidad, el significado y la esencia de la comunicación. Por eso es tan peligroso depender de monopolios de medios. Sólo bajará el mensaje que a sus intereses les conviene. Verdad o mentira, da igual. Y será UN solo mensaje. Nadie podrá enterarse de otros, si es que existen.
La fuente no es la que controla el mensaje. La fuente sólo sabe lo que quiere decir. Pero debe depender totalmente del medio para transmitirlo correctamente. Y si el medio lo transmite mal, la persona, el objeto del mensaje, recibirá el mensaje equivocado. Por eso es que no podemos permitir que cualquiera le predique al mundo. Es inapelable la necesidad de disponer del máximo discernimiento, único modo de no caer en engaños.
Lo he dicho en otras ocasiones, pero volveré a hacerlo. Predicar el Reino y decir todo aquello que el Espíritu Santo te ordene decir, no te traerá éxito en el mundo, ni demasiado reconocimiento en la estructura eclesiástica. Siempre será más bienvenido aquel que prepara un mensaje con todas las palabras lindas que los egos de mucha gente desean escuchar. No revelará nada, pero te dará la tranquilidad de decirte que Dios no te hará nada por tu pecado.
Como periodista retirado puedo decirte que no se trata de criticar el medio, sino de examinar y chequear con diversas fuentes el mensaje que estás recibiendo. Aunque suene bonito y coincida con lo que te agrada, corres el riesgo de estar siendo partícipe y cómplice de engaños dialécticos destinados a favorecer intereses ocultos con los cuales no tienes absolutamente nada que ver. En suma: los medios pueden corromper, clarificar, pervertir o proteger la integridad de un mensaje.
Pueden hacer todas esas cosas. El medio es lo más poderoso en la comunicación. Si no es santo, es profano, no hay terrenos intermedios. Los medios controlan lo que el receptor oye. Piensa y entiende. En el área que sea, si amas profundamente u odias terriblemente a personas que no conoces, presta mucha atención: alguien te ha comido el cerebro con mucha calidad y te ha convertido en amigo o enemigo de quien les conviene a ellos que seas amigo o enemigo. Tú no figuras para nada más que ser un objeto.
Así es que tenemos que preocuparnos y ocuparnos en que el medio que usamos, comunique el mensaje correcto a quienes lo escuchan, porque ellos absorberán lo que el medio les dé. No quiero aparecer como un áspero anciano malhumorado al que todo le cae mal, pero un programa de la televisión con dos hombres o dos mujeres besándose delante de la mirada de tus hijos, es para reflexionarlo seriamente.
Me pregunto qué sucedería, si a continuación de ese programa que te he mencionado, viene uno donde hay un predicador del evangelio. ¿Qué debería hacer o decir este hombre después de lo visto? Probablemente nada, porque quizás el predicador grabó su mensaje antes de todo lo otro, pero si por una casualidad fuera en vivo, ¿Se atrevería a decir en voz alta que para Dios la homosexualidad sigue siendo abominación? Está muy mal visto, hoy, decir eso. 0000000000000000000000000000000
Y ya sabes más que bien que de ninguna manera se trata de discriminar a personas con sus nombres y sus apellidos por causa de sus predilecciones sexuales. No, eso sí sería cavernícola. El tema es mucho más profundo y serio que andar cazando brujas como divertimento santo. Pero si un niño ve ambas cosas, ¿Puedes asegurarme que su cerebro no recibirá ninguna información espiritualmente distorsionada de nada?
La Biblia nos dice que entremos al mundo y estemos allí, pero que de ninguna manera seamos parte de él. Creo que no voy a descubrirte nada nuevo si te digo que hay muchos y diversos intereses a los que no les conviene en absoluto que tú estés allí, sencillamente explicando verdades. Entonces te bloquean de la manera que puedan. Financieramente, técnicamente, socialmente, políticamente. Babilonia es una mentalidad que incluye todas esas cosas.
¿Es un secreto que el diablo procura mantener a la iglesia genuina pobre en dinero, para que no pueda competir con los medios seculares? Que Babilonia se enriquezca no le preocupa, porque ella no lo molesta. A veces, todo lo contrario, hasta puede llegar a operar para él. Lo cierto es que Dios considera a los medios de comunicación como peligrosos y por eso nos advirtió sobre sus usos y abusos.
Cuando lees las escrituras puede sorprenderte comprobar que Dios es muy sensible a los medios y a los médiums. Porque Él sabe que lo que está en medio, es peligroso. Trazó una línea muy dura sobre ellos. Hay textos muy claros y concretos al respecto. Levítico 20:27 = Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.
Un hombre o una mujer que sea espiritista entre ustedes deberá ser condenado. Eso dice allí. Porque si median sin representar a Dios, debes eliminarlos. Es una ley muy dura, esa. Si profetizan y Dios no les habló, sácalos del mundo. Así de peligroso es el medio para Dios. Lisa y llanamente, es sentencia de muerte. De acuerdo, hay otras leyes hoy, pero eliminar es indispensable, aunque conforme a nuestras leyes. El segundo es mucho más serio, todavía. Mira, lee, entiende, cree y aplica.
Deuteronomio: 18: 10-11 = No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Concretamente, lo que Dios dice es que eres abominación si intentas obtener información mediante alguien o algo que Él no haya designado. Gravísimo y muy actual, aunque parezca legalista y anticuado.
Dios dice: Yo establecí apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros y a nadie más. No me mezcles con los que no he designado. Por eso abomina la astrología, porque te hace colocar estrellas entre tú y Dios. Dios no envió ninguna estrella para hablar contigo. Observa esto, 1 Samuel 28. Mira el resultado de un medio equivocado. Verso 7: Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación.
Saúl había consultado a Dios respecto a lo que él necesitaba saber y Dios no le había respondido, entonces decidió buscar información por el lado opuesto. ¿Sabes qué? Conozco a miles de compatriotas argentinos que en este tiempo están haciendo exactamente lo mismo. Disculpo a los no creyentes por causa de su ignorancia, pero no puedo hacer lo mismo con gente que asiste a una iglesia semanalmente y está en la misma.
Más adelante se nos dirá que Saúl murió porque fue infiel a la palabra del Señor. Fue un error a sabiendas y lo pagó terrenalmente caro. Supongo que espiritualmente también le debe haber costado algo. Dios no se enojó con él, simplemente lo desechó. La pregunta de este tiempo, es: ¿Qué haces tú con tu teléfono o tu computadora en la madrugada silenciosa? ¿A quién consultas? ¿Dónde navegas para obtener información sobre la vida?
Dios dijo que Saúl murió porque eligió el medio equivocado. ¿Qué libros compras y lees? ¿Qué programas de televisión te seducen? ¿Qué redes sociales utilizas y con qué fines? ¿Qué mensajes permites que se implanten en tu mente consciente y luego en tu corazón? ¿Sobre qué temas consultas a la Inteligencia Artificial? Ese es el poder de los medios. El diablo va por tu alma. Saúl la perdió porque escuchó el medio equivocado y luego Dios entregó el reino a David.
Mira sus vidas. David tenía un medio poderoso, el libro de canciones más grande de la Biblia. El libro de los salmos, puedes leer sus éxitos. El Señor es mi fortaleza y mi cántico. El Señor es mi pastor. Nada me faltará. David causó que los medios resonaran en los arbustos, haciendo danzar montañas. Si no encuentras buen medio, escribe el tuyo. Tuve un medio escrito propio durante mucho tiempo. Sentó escuela de honestidad, pero no sobrevivió a lo económico. Eso es Mundo.
Creo fielmente que uno de los trabajos de la iglesia genuina del Rey de reyes, es trabajar con su gente respecto a los medios de comunicación. Debes advertir y alertar sobre sus estrategias y técnicas de control de tu mente. No puedes limitarte a enojarte por sus mentiras y quedarte sentado sin hacer nada. No es contra carne y sangre, pero es contra principados y potestades de las tinieblas, en este caso, sentados frente a cámaras y monitores vendiendo basura.
Míralo desde esta óptica. Antes de que existiera cualquier cosa, ¿Qué usó Dios como medio? Básico. El primer medio fue simplemente la palabra. Todas son personas de palabras, Las palabras son importantes. La palabra es el medio que Dios usó para comunicar su voluntad. Y eso dio como resultado la creación del mundo. En otras palabras, Dios tenía una idea en su mente. Usó el medio de la palabra para expresarla.
Y la palabra, entonces, produjo la creación. O sea que la mediación entre Dios y la creación, es la palabra. Así que el primero en introducir los medios, fue Dios mismo. Y la palabra, fu e su primer medio. Y todavía hoy sigue siendo el medio más poderoso. Lo que escuches, te matará o te salvará. Y Génesis 1, dice: Y dijo Dios, versículo 3, y dijo Dios, versículo 6, y dijo Dios, versículo 9, y dijo Dios, versículo 11, y dijo Dios, versículo 14, y dijo Dios, versículo 20, y dijo Dios, versículo 24 y dijo Dios, versículo 26
Dios hizo todo usando este medio, la palabra. Juan 1:1-3 = En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. El Verbo, sabemos que es Cristo, es la palabra, y dice que estaba con Dios desde el principio. O sea que la palabra ES Dios. Y déjame explicarte por qué esta palabra, verbo, es importante.
Es la palabra Logos. Tanto en hebreo como en griego, Logos significa expresión de un pensamiento. Entonces, si leyeras ese versículo usando su significado literal, sonaría así: En el principio, era la expresión del pensamiento de Dios y el pensamiento de Dios, era Dios y Dios era su pensamiento. Todas las cosas fueron hechas por el pensamiento expresado de Dios. Verso 14. Y el pensamiento de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros.
¿Por qué es esto importante? Entendamos esto: las palabras son contenedores de pensamiento. Cuando hablas una palabra, sacas tus pensamientos de tu mente. Y le das un vehículo para transmitirlos. Por eso es el medio más poderoso en la tierra. Cuando te doy una palabra, te acabo de dar uno de mis pensamientos. Los pensamientos son invisibles, pero cuando hablas, se hacen audibles.
Por tanto, no puedo saber lo que piensas hasta que hables. ¿Qué es un pensamiento? Un pensamiento es una palabra silenciosa. ¿Y qué es una palabra? Es un pensamiento expresado. Tu pensamiento, es tu idea, tu concepto. Así es que, cuando me hablas, me estás dando lo que hay en tu corazón. Las palabras controlan los pensamientos y crean vida. Así que tienes que tener cuidado a quien escuchas.
Porque cada persona a la que escuchas, te está dando su mente. De hecho, lo que estoy tratando de mostrarte es que, cuando alguien te habla, te está dando un pedazo de su mente. Y si lo escuchas y lo recibes, acabas de añadir ese pedazo de su mente a la tuya. Así que ten cuidado con lo que escuchas y, esencialmente, a los frutos y detalle de quien escuchas. Por eso, y como dije, los medios son la fuerza más poderosa en la tierra.
Porque transmiten ideas. Hebreos 1:3 dice que el Hijo es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de su sustancia. Y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. No sólo que la palabra lo creó todo, sino que también lo sostiene todo. Juan 1:3 dice que todas las cosas por Él fueron hechas y sin Él, nada de lo que ha sido hecho fue hecho. La palabra produjo todo. Dios envió el medio de la palabra para salvar al mundo.
Tenemos a un mundo yéndose al infierno y a Dios, en el medio, queriendo salvarlo. ¿Qué hizo? Envió a alguien en el medio. ¿Quién es la parte más importante de la salvación? El medio, que es Cristo. Dios nos ama. Y nosotros, seres humanos, lo decepcionamos. ¿Cómo comunica su amor? Envía un medio. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su medio. Jesucristo es el medio de Dios. Jesús dijo: Mira, yo sólo soy el medio, yo sólo digo lo que escucho decir a mi Padre.
¿Lo entiendes? No, no creo que lo entiendas aún. Jesús repitió: Mira, yo podría decir lo que se me antoje decir, pero sólo digo lo que escucho al Padre decir. Así que cuando enciendes el televisor, la radio o te conectas con cualquier red social, tendrás que asegurarte que sólo estén diciendo lo que dice el Padre. Si dicen algo diferente, estás recibiendo medios corruptos. ¿Te das cuenta, cuan serio es todo esto?
Las palabras determinan lo que el alma y la mente reciben. Y por tanto, determinan tu destino. Las palabras, son la parte más importante de tu vida. Ya sean escritas, habladas, leídas, escuchadas o vistas. Esas palabras, están tras tu alma. Y por eso debemos monitorear constantemente nuestros medios. Además, cometemos errores que normalmente harían enrojecer de vergüenza a gente de la más alta alcurnia.
Te doy un ejemplo con una palabra que en mi etapa periodística aborrecí: censura. Y que hoy, a la luz de todo lo que conozco, me suena con otra melodía. Y te doy un ejemplo. ¿Te das cuenta que censuramos la marihuana, la cocaína y todo lo que hace afectar el cuerpo? Las ilegalizamos, porque destruyen el cuerpo. Se te va la cabeza a cualquier parte, porque las células físicas se dañan.
No es tu mente, es lo que las drogas les hacen a las células que activan tu mente. Pero hicimos eso ilegal, y está bien, pero aun así no tenemos ninguna ley oficial que regule la obscenidad. Decimos que sí, pero después nos ponemos permisivos con ciertos sujetos diciendo que no se los cuestione porque si no sonamos muy legalistas. Así es que, si vamos a hablar de censura, enfrentemos el daño real. Si te hago daño o te destruyo mentalmente, ya te tengo a mi merced.
No podemos como hijos de Dios limitarnos a hablar de la censura. Tenemos que tener más que en claro que es lo que vamos a permitir que ingrese en la mente consciente de nuestra nación. El trabajo del gobierno es preservar la nación y nadie debería sentirse intimidado por decir que algo no es bueno para nuestra psiquis nacional. Me encantaría ser conocido en el mundo como habitante de la nación que rechazó algo profano.
¡Es que eso es discriminación! Ah, ¿Sí? ¿Y si te digo que en la mayor parte del planeta no hay naciones santas porque jamás se atrevieron a discriminar lo profano? El asunto es que nosotros sí vamos a discriminar lo que entra en nuestras almas. Y obviamente no estoy hablando de razas, etnias, color de pieles o preparación intelectual. El día en que Dios decidió que quien cree en Él se va al cielo y el que no cree se va al infierno, te guste o no te guste, discriminó. Y fue bueno que lo haga. ¿O no?
Tenemos que decidir qué queremos oír, qué queremos ver. Es asombroso que muchos padres no saben lo que sus hijos están viendo en internet en sus cuartos. ¡Es que no puedo coartarles su libertad! Dicen. Ah, ¿Y cuándo Dios habla de que al que tiene por hijo y ama es al que disciplina si se lo merece? Cada padre o madre tiene total y absoluto derecho a saber qué oyen y que ven sus hijos. Y luego hablarlo con ellos para enseñar lo que haya que enseñar. Límites de amor, no tiranías despóticas.
La clave de los medios, es el uso de las ondas. El aire o la atmósfera, es la fuente de todas las ondas. Y ahora agárrate fuerte de donde puedas porque viene la base central de todo esto. Hay cinco tipos de ondas. Ondas aéreas, ondas de radio, ondas televisivas, ondas cerebrales, ondas gamma, porque las ondas gamma también son ondas. Y el sol las usa a través de los electrones en el aire. Entiende esto: las ondas son la clave de la influencia. Quien controla las ondas, controla la nación.
Aquellos que saben algo de historia y de golpes de estado, saben perfectamente que, cuando en una nación hay un golpe de estado y asume el gobierno de facto o un nuevo poder, lo primero que quieren controlar son los medios de comunicación. ¿Por qué? Porque saben que quien controla las ondas, controla la nación. La calidad de cómo los utilicen luego, redundará en el sostén o no de ese nuevo aparato de gobierno.
El adoctrinamiento ideológico o moral a través de los medios no es algo que se me está ocurriendo a mí, ahora, para ser fastidioso con mis ex colegas. Es una verdad a gritos que se ve desde muy lejos. Toma una de las plataformas de películas o series y verás que, salvo muy honrosas pero escasas excepciones, en la mayoría del material ofrecido, hay personajes que mantienen relaciones homosexuales con absoluta transparencia. En casi todas las series o películas los hay. No es casual, es parte de una agenda.
Ondas. Las ondas poseen el poder suficiente para transportar mensajes. Qué mensajes llevan, ya es un asunto aparte que todavía el pueblo de Dios no ha sabido manejar con inteligencia y estrategia. A los programas religiosos no los ve nadie más que los religiosos. Y se sienten orgullosos y conmovidos por verlos. Pero no entienden que si no cambian las estrategias jamás van a llegar a los ojos corrompidos y el mensaje se perderá entre gente del mismo ejército.
Las ondas también tienen el poder de la mediación, por eso son peligrosas. Quien controla el aire, anota esto, controla las ondas. Y quien controla las ondas, controla lo que el hombre oye, lo que ve y, por lo tanto, lo que el hombre entiende. Quien controla las ondas, controla los pensamientos de la nación. Quien controla las ondas, controla tu futuro y el de tus hijos. Soy hijo de Dios y estuve en los medios. Pero era uno solo y no los pude cambiar. Tuve que irme de ellos antes que ellos me cambiaran a mí. Es muy duro, eso.
No te olvides lo que te he dicho: quien controla las ondas, controla la mente de las personas. El verdadero poder está en el aire. El aire es más poderoso que la tierra. Si hay algo que ha cambiado mi perspectiva sobre los medios, es saber esto. Yo, al igual que muchos hombres y mujeres de Dios, pensaba que la tierra tenía mucho poder, pero resulta ser que la tierra no tiene ningún poder.
El poder, en todo caso, está en el aire, alrededor de la tierra. De hecho, cuando Satanás fue expulsado del cielo, él se negó a vivir en la tierra. No son pocos hoy que todavía creen que él vive en la tierra. El diablo no vive en la tierra. ¿Por qué? Porque la tierra no tiene poder. Cuando fue expulsado del cielo, Satanás decidió residir donde estaba el poder. Quería controlar el poder, así que tomó residencia en el aire.
Quien controla el aire, controla toda la tierra. ¿Lo estás entendiendo? Él quiere gobernar el aire. No hay poder en la tierra. El poder está en el aire que rodea la tierra. Y por eso el aire controla la tierra. Efesios 2, dice: En cuanto a ustedes, estaban muertos en sus transgresiones y pecados, los cuales vivían en el pasado, cuando seguían las costumbres de este mundo y del gobernante del reino del aire.
Allí está, en tu Biblia, él es el gobernante del reino del aire. Por eso se le llama el príncipe de la potestad del aire. Efesios 2:14, dice: En los cuales anduvieron ellos en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire. ¿Dónde está la potestad del aire? Ojo: no dice que es el príncipe del aire. El aire tiene poder. ¿Cuál es el poder en el aire? Son las ondas. Cuando enciendes tu televisor, hay un transmisor que puede tomar el aire y convertirlo en imágenes.
Así que alguien está controlando el aire. Potestad es autoridad. El diablo tiene autoridad sobre el aire, por eso es el príncipe de la potestad del aire. Dice tu Biblia: El espíritu que ahora actúa en los hijos de desobediencia, entre los cuales también nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos. Éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
En otras palabras, todo ese desorden, dice esto: porque él es el príncipe de la potestad del aire, toda la lujuria, toda la corrupción, dice, porque él está gobernando las ondas, está corrompiendo a toda la nación, haciendo que toda la nación sea lujuriosa. ¿Contra qué luchamos, entonces? Dice: Pónganse toda la armadura de Dios. Hay gente que suele ponerse muy espiritual y muy rara con esto, pero dice que esto es muy práctico.
Dice que no están luchando contra carne y sangre. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan oponerse ¿A qué? A las maquinaciones del diablo. ¿Cuáles son las maquinaciones? Sus maquinaciones son para hacerte mentir, engañar y todo eso. Él tiene una maquinación más profunda que esa. Leamos la maquinación. El siguiente versículo dice:
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo. Contra huestes espirituales de maldad en la atmósfera. Él dijo: Miren, la lucha es por las ondas. Ahora noten que la lucha es ¿Contra qué? Contra principados. La palabra principado, en realidad, significa preceptos, significa principios, significa leyes e ideas.
Satanás es el príncipe de la potestad del aire y su trabajo es producir principados a través de los espíritus malignos en la atmósfera. Su objetivo es dejar que te sientes en tu casa, que enciendas tu televisor o te metas en las redes para dejar que trabaje en tu mente, preceptos y principios que no son de Dios y se convierten en leyes por las cuales luego vas a vivir, aunque, como en muchísimos casos, ni siquiera llegues nunca a enterarte por qué sientes como sientes o vives como vives.
Eso es lo que es el principio, una luz guía. Todos los días, algunos de ustedes, tienen citas con estas cosas. Tratar de llegar a casa muy rápido desde tu trabajo porque tienes que ver ese programa que te enseña como vivir. Aunque lo que te enseñan, muy bien vestido, casi de gala, sea exactamente lo opuesto a lo que dice una Biblia que te acompaña desde siempre y que lees muy de vez en cuando y casi sin entenderla demasiado.
Hay muchas cosas que desde los medios te venden como principios de vida, y que cuando los examinas mejor, si estás espiritualmente lúcido, te das cuenta que sólo son mensajes o guías de principados. Cuando en un programa de televisión te muestran a varios jóvenes gay hablando de cosas de la vida, te están tirando un principio que se introduce en tu mente consciente: es como que te muestran que son muchos y por lo tanto los asiste la razón y tú no eres más que un retrógrada anticuado e ignorante.
¿Cómo hago, entonces? ¿Me siento frente a mi televisor y permito que el príncipe del aire me gobierne mis pensamientos? ¿O elaboro una estrategia y salgo a la pelea a demostrarle al mundo que hay formas de vida diseñadas por Dios que no pueden ser alteradas? Y no se trata de personas, porque es muy probable que se trate todo un problema entre buenas personas, sin maldad. Pero Dios no te pide que seas bueno, te pide que seas bueno y además correcto. Y obediente.
Nuestra principal batalla, entonces, es una batalla mediática. Es una batalla por la mente. Las fortalezas están en la mente. 2 Corintios 10, dice: Pues aunque vivimos en el mundo, no libramos la guerra como el mundo. Las armas con las que luchamos, no son las del mundo. Al contrario, tienen el poder divino para demoler fortalezas. ¿Cuáles son las fortalezas que estamos demoliendo? Argumentos, y toda precisión que se alza contra el conocimiento de Dios.
Y llevamos cautivo todo pensamiento, para que se someta a Cristo. Él dice que nuestra lucha es por los pensamientos, por las ideas. No queremos estar gritando y bailando, mientras nuestros hijos se van al infierno creyendo ser salvos por la religión que respetan sus padres. Tenemos que entrar y cambiar las ideas, por eso estamos en el aire, con voces e imágenes, distintos hombres y mujeres, todos los días, cumpliendo con un trabajo que el Espíritu Santo nos ha entregado desde el principio: recuperar el Reino usurpado.
Tenemos que llevar a todos esos pensamientos confundidos a la mente de Cristo, pero para eso necesitamos cubrir las ondas del aire, ya que es allí donde se libra esta guerra. Tenemos que hacer que el mundo escuche lo que Dios dice. No lo que dice tal o cual famoso predicador. ¡Lo que Dios dice! Ahora lo que el mundo está escuchando, es el pensamiento de Satanás. Y quien controla los pensamientos de una nación, termina controlando a la nación toda. ¿Cabe alguna duda?
¿Qué necesitamos nosotros, para cumplir con todo eso? Necesitamos en primer término, logos en la palabra. Dice que la palabra viene por el oír y el oír por la palabra de Dios. Juan 6 dice que el Espíritu da vida, la carne no sirve de nada. Las palabras que les he hablado, son Espíritu y les dan vida. Juan 17:8 dice: Porque yo les he dado las palabras que tú me diste y ellos las han aceptado. Jesús hablando: Yo era un buen medio, les di la palabra que tú me diste. Lo que sea que me diste, se los comuniqué correctamente.
¿Qué tenemos que hacer? El objetivo de Satanás es controlar las ondas para controlar las mentes. La fortaleza de Satanás, es el aire. Cualquier intento de controlar el aire, es un ataque directo al reino de Satanás. Nunca lo olvides, por eso estamos en una lucha. Satanás no le teme a la pequeña iglesia que se construyó en la esquina, por los que van a juntarse allí a cantar coitos y entretenerse un poco. Pero si sales al aire a decir las verdades que el Reino te ordena decir, entonces medio planeta se te viene encima.
Que quede claro y nos quede claro a todos. Cuando atacas el aire, atacas el territorio de Satanás. ¿O no dicen nuestras biblias que él es el príncipe de la potestad del aire? Ese es su territorio. El domina eso. Mira las películas, las series, el contenido de las redes y la televisión toda y reconoce quien tiene poderío de ideas allí. Por cada mensaje del Reino de Dios, hay en los aires no menos de mil que provienen del reino de las tinieblas.
Romanos 12:2 es nuestra escritura favorita. No se adapten a este mundo, sino transfórmense conforme a la renovación de sus mentes. En otras palabras, el objetivo es cambiar el pensamiento, volver al original. Enseñar los caminos de Dios a través de las redes. Se nos ordena ocuparnos en eso hasta que Él venga. Él no dice que esperemos ser arrebatados. Muy por el contrario, Él nos dice que tomemos el control.
Yo hace mucho tiempo que estoy en el aire, en las ondas de las redes y en lo que internet me facilita. Cúbranme en oración. No soy el único, conocerán otros que pelea en los mismos aires que yo. Cúbrannos. Si un día no estamos, tendrán que elegir entre las alternativas que conocen y me temo que no será sencillo encontrar la misma clase de gente. Termino con un texto que te profetiza donde y como será tu final de recorrido, conjuntamente al nuestro si todavía estamos en esta tierra.
1 Tesalonicenses 4:17 = Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. ¿Lo leíste bien? Si te aclaro que donde dice nube, dice gente con testimonio, testigos, sólo me falta aclarar te hacia donde vamos al encuentro con Cristo. ¿Lo estás viendo? ¡¡¡En el aire!!!
Hazte dueño del aire en el nombre de Jesús. Toma cada uno de estos mensajes que oyes aquí o en sitios en el mismo sentir y hazlos tuyos. Créelos, acéptalos, ponlos por obra en tu vida y luego, sin el menor temor porque el Rey de reyes está a tu favor, proclámalo por el aire y las ondas que tengas a tu disposición. No le estarás copiando nada a ningún hombre, porque todo esto tiene un solo autor: el Espíritu Santo. Y a Él le basta y sobra con que lo creas.