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Anclados en Jesucristo

Es notorio, y creo que a los creyentes genuinos ya no les cabe ninguna duda, que existe un mundo paralelo al mundo natural, y que es precisamente el que otorga su influencia a este. Y al igual que los inicuos pueden manifestar lo que los demonios le dictan, nosotros también podemos manifestar lo que el Señor nos dicta, dentro de este mundo perverso. Y cuando digo perverso tú ya sabes que no estoy diciendo malo, sino torcido, que es el significado correcto de esa palabra.

Y nosotros tenemos toda la autoridad para manifestar eso, porque ahora Cristo es rey de esa otra dimensión. Siempre lo fue, pero había uno que por ciertas razones muy específicas, se convirtió en príncipe de los aires, pero la buena noticia es que ahora ya no lo es, aunque él todavía sigue creyéndose que lo es. Eso, hasta que un hijo de Dios bien plantado y haciendo valer la genuina autoridad que posee, lo saca volando de donde quiera que esté usurpando espacios.

Déjame decirte que el Reino ya está, no debes esperarlo. Sólo que existe en el espíritu, y está buscando las manifestaciones a través de su cuerpo, para traer un estandarte que busque a los reinos del mundo. De todos modos, desde esa base quiero partir ahora, para hablar de otro tema que tiene que ver con los principios del Reino.

Y recuerda que hemos dicho muchas veces que, buscando primeramente el Reino de Dios y su justicia, todas las cosas nos serán añadidas. El punto esencial para poder operar de acuerdo con los principios de la esfera de Dios, es el arrepentimiento. Así es que, entonces, tendríamos que cambiar nuestra manera de pensar.

Hemos entendido hasta hoy, que el Reino es un estilo distinto de pensamiento. Si pudiéramos resumirlo todo en una oración, te diría que participar del Reino, es operar en este mundo, a través de una filosofía distinta que la que este mundo tiene. Es decir que el arrepentimiento, cambia tu manera de pensar y apoya los principios de ese otro mundo.

Y los intenta manifestar aquí, y cuando eso se logra, tienen poder sobre la esfera natural. Son pensamientos. Principios, reglas, leyes, pensamientos o filosofías, son los títulos que les hemos puesto en el mundo, y para comprender lo que estamos hablando, quiero usar los mismos títulos, aunque continúe diciendo que se llaman principios y no filosofías.

Pero, para poder entender esto, debemos entender también, que este mundo tiene sus propios principios, sus pensamientos y su estilo de vida, en suma: su forma de operar. El que voy a darte ahora, es otro principio básico: Dios siempre comienza por lo negativo, y luego trae lo positivo. Él no llama al que está preparado; Él prepara al que va a llamar.

Si tú miras con cuidado en Génesis, Él comenzó la Creación y, de acuerdo con el mundo en el que existimos, la comenzó al revés. Fue la tarde y la mañana el primer día, dice. Fue la tarde y la mañana, el segundo día. Fue la tarde y la mañana el tercer día. ¿Y cómo no comenzó por la mañana? No, lo comenzó por la tarde. El Reino de Dios, es al revés al reino natural.

Él quita, para establecer. Toma lo negativo, le quita lo que le tiene que quitar, y luego establece los principios del Reino, para luego usarlo para su gloria. De esta manera, ningún vaso puede gloriarse en ninguna otra cosa que no sea la cruz. El quitó el Antiguo Testamento y estableció el Nuevo Testamento. Quitó la sangre de toros y machos cabríos y establece la sangre eterna de Cristo.

Quitó el templo físico, construye un templo espiritual. Sacó el hombre viejo, tenemos la nueva creación. El quita y establece. Recuerda que él comienza en la oscuridad, comienza cuando ya no hay más esperanza, cuando todo parece terminar, cuando está oscuro, cuando parece que el alba no va a llegar, entonces comienza el Espíritu de Dios a moverse.

Recuerden que cuando el Espíritu aparece, en la Creación, se comenzó a mover en medio de las tinieblas. Y es en medio de las tinieblas, en los últimos días, que el Espíritu de Dios va a comenzar a moverse otra vez y a traer la luz. Dice Romanos que la noche está avanzada. La noche no nos va a tragar, la noche se está acabando. Y llega la luz del alba, llega la luz del día, a través de la iglesia de Dios.

El arrepentimiento quita la forma vieja de pensar, para entonces Dios poder establecer, los principios de su Reino. Eso va a significar una dura sacudida a todas nuestras antiguas estructuras. Todo es al revés. Dijimos que en el Reino de Dios para subir, o tener éxito, tienes que bajar. En el mundo, te llevas por delante a todo el que se te cruce, para subir. Pero en el Reino de Dios es al contrario, aquel que sirve termina siendo el mayor.

En el mundo, mientras tú más guardas y confías en cuentas bancarias que han de terminar en bancarrota, aparentemente más tienes, pero: ¿Cuántos saben que hay recesión económica? ¿Cuántos saben que en la tierra de Gozén no existe eso? Pero en la tierra del mundo, sí. Cuando Dios sacuda al mundo financiero, si tu esperanza estaba en él, tú también serás sacudido. Es Dios quien está estremeciendo los reinos.

Incluyendo el reino financiero. Si tu apoyo está en las finanzas y rudimentos mundanos de la economía, entonces tú también estás siendo sacudido. Pero si tu apoyo está todo en dar para recibir, no importa lo que suceda con la recesión; Dios y la tierra de Gozén, traerán sustento. ¡Funciona! Muy poca gente lo enseña, pero créeme, es un principio.

(Hebreos 12: 25) = Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. 

(26) La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. (Hemos dicho que la Biblia es un libro espiritual, y que está hablando de estremecer o conmover lo natural y lo espiritual).

(27) Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. 

(28) Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, (Esa palabra es favor o gracia) y mediante ella sirvamos a Dios agradándole (Y la palabra agradándole significa: sírvale sólo por intermedio de la Gracia, lo cual elimina el legalismo) con temor y reverencia; (29) porque nuestro Dios es fuego consumidor.

O sea: cuando uno trata de hacer obras para conseguir justificación, se maldice. Porque es blasfemia y decreta que la obra de la cruz no es suficiente. Sencillo; legalismo es maldición y hechicería. Dios está conmoviendo lo espiritual y está conmoviendo lo natural. Pero, entendemos como creyentes, que el juicio siempre comienza en la casa de Dios. Y cuando decimos eso, no nos vemos afectados individualmente.

Pero en este día y en este trabajo, yo quiero establecer un principio de Dios. De cómo, si Dios va a estremecer la iglesia primero, qué significa esto para ti, donde tú estás viviendo hoy. Porque resulta que la iglesia eres tú. Cuando él dice que va a conmover la iglesia, no tienes que preocuparte por el pastor, ni por las vigas ni por la madera, no se van a caer. ¡El que sí te puedes caer, eres tú!

Muchos piensan que Satanás es el que está zarandeando la iglesia, pero voy a darte una pequeña revelación que tal vez no conoces o quizás también el Espíritu te la haya hecho llegar a ti: ¡Las puertas del Hade, no prevalecerán contra la iglesia! Satanás no tiene dominio como para zarandear la iglesia. Por lo menos la que es genuina y está bien fundamentada. No estoy hablando de Babilonia, ella no es iglesia, es imitación.

El que sí está zarandeando la iglesia, es Dios. Ahora bien; si el juicio comienza en la casa, tenemos que descubrir cuál es la casa de Dios. Ahora, entiende conmigo que Cristo, en Hebreos 3:6 dice que fue fiel sobre la casa de Dios, ¿La cual somos? ¿La cual somos? ¡Nosotros! Entonces, pregunto: ¿Somos casa de quién? De Dios. Y pregunto de nuevo: ¿Y Dios vive dónde? En nosotros.

Gálatas 3:28-29 dice: Ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. ¡Somos la casa de Dios!

Si esto es cierto, entonces Jerusalén es sólo un patrón y una sombra de lo verídico. No es la ciudad natural, sino una espiritual en la cual habita Dios, porque ya ha dicho en otra parte, que no habita en templos hechos por hombres. Romanos nos dice, en el capítulo 3 del 28 al 30:

(Romanos 3: 28-30) = Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión. 

De manera que sólo la fe trae a Dios a los dos grupos, sean circuncisos o no. Eso destruye doscientos años de teología. Abraham, según la escritura que leímos, salió buscando una promesa. Nos dice que si somos simiente de Abraham, porque sabemos que aquí no somos linaje literal de Abraham, pero que por la fe sí lo somos, entonces somos herederos de la promesa.

¿Qué promesa? Porque si yo voy a ser heredero de algo, lo primero que quiero saber, es qué es lo que heredé. Hay gente que sirve a Dios toda su vida y no sabe que es heredero. Me pregunto cuántos de ustedes le pueden dar gracias a Dios por tener revelación de su condición de heredero. Hebreos 11, versos 8 y 9, nos da un poco de entendimiento en cuanto a la promesa de Abraham

(Hebreos 11: 8) = Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; (¿A qué salió? ¡A recibir su herencia!) y salió sin saber a dónde iba.

(9) Por la fe habitó (¿Cuántos saben que habitó, significa que lo consiguió?) como extranjero en la tierra prometida (Es decir que logró entrar a la promesa, con siguió consumar su búsqueda. Llegó a la tierra prometida, la actual Jerusalén, allá en el Medio Oriente. Llegó ahí, habitó ahí. Pero dice que estando ahí, se sintió extranjero, como si fuera tierra ajena. ¿Por qué? ¡Si era la promesa! Era la herencia) como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa;

Vemos que llega a la tierra, pero se siente como que está en un sitio que no es cómo Dios le había dicho que sería. Tiene que haber algo más, porque me siento extraño, aquí. No es lo que él estaba buscando. ¿Y cómo lo sabes? ¡No sé! ¡Sólo sé que lo sé, que lo sé y que lo sé, pero no sé cómo es que lo sé! Verso 10 nos aclara el asunto.

(10) porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 

No andaba buscando a Jerusalén, ¡Andaba buscando a la iglesia! ¡Pero no, hermano! ¡Ahí dice ciudad, no dice la casa de Dios! Él buscaba una ciudad espiritual. Apocalipsis 21, conmigo, que esto es solamente la introducción del tema del cual vamos a hablar.

(Apocalipsis 21: 9) = Vino entonces a mí uno de los siete ángeles (Aquí tenemos a Juan contándonos lo que vio desde el punto de vista eterno. Eterno porque está en el Tercer Cielo y no en la tierra. Entonces no lo ve en tiempo, lo ve en eternidad, donde el pasado, presente y futuro, sin tener cronología, existe a un mismo tiempo. Juan lo ve desde arriba, Daniel lo ve desde abajo. Daniel lo ve desde el punto de vista de tiempo, pero Juan no.) que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. 

¿Qué fue lo que le ofrecieron a Juan? Enseñarle la esposa del Cordero. ¿Cuántos saben que somos la novia? Entonces lo está preparando a Juan, ¿Para ver qué? La iglesia. Y luego viene el verso 10 que, fíjate, dice que lo llevó en la carne…

(10) Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, 

Esto no significa que fue un hechicero, un espiritista que da vueltas como un trompo hasta que se le cae el moño. Lo llevó en ese mundo, no en este. Lo llevó en esta esfera, en la otra no. Y en esta esfera es que él vio lo que va a ver ahora. Un monte grande y alto, y le mostró la gran ciudad santa de Jerusalén. ¡Le iban a enseñar una novia, pero él vio una ciudad! ¿Se habrá equivocado? ¿O es que la novia y la ciudad son una sola y misma cosa?

Sígueme con cuidado y ni se te ocurra enojarte conmigo porque te digo esto. En todo caso, si vas a enojarte, enójate con la Palabra, ella es la que trae esto, no yo. Recuerda que te dije que el libro es espiritual y nos llama árboles, nos llama olivo, nos llama ramas, nos llama soldados, nos llama ciudad, nos llama Jerusalén, nos llama pan, nos llama hombres, nos llama un cuerpo, nos llama novia, nos llama esposa, y tú te miras a tu espejo y ves que no eres nada de eso. Espiritual…Entonces aquí y ahora, nos ha llamado ciudad.

(Apocalipsis 21: 2) = Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, (O sea que desciende desde el Tercer Cielo, no de la atmósfera esa de color azul que ves por la mañana. ¿Estás viendo la diferencia, verdad?) dispuesta (O preparada, la palabra correcta allí es Edificada) como una esposa ataviada para su marido.

¿Qué vio? La nueva Jerusalén, vestida como una esposa o una novia, lista para ser desposada. ¿Qué vio? ¿Estás aprendiendo algo? Todo esto es necesario, para que tú veas y entiendas, qué es lo que Él verdaderamente va a remover. No me interesa predicar sobre eso, lo que quiero es enseñarte que el que va a ser removido, eres tú. Para que sepas que Dios está hablando contigo, no con el mundano de la otra calle. Esto es una reafirmación de cuando él habla que el juicio comienza por la casa.

(Hebreos 12: 18) = Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, (En otras palabras: no nos hemos acercado a algo natural. Nos acercamos a algo que no se puede tocar, ¿Se entiende?) y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, 

(Verso 22) = sino que os habéis acercado al monte de Sion, (¿Pero es que no puede ser! ¡Sión está en Jerusalén! No, este monte al cual nos hemos acercado, no se puede palpar, recuérdalo.) a la ciudad del Dios vivo, (Escucha: no dice que te vas a acercar, ¡Dice que te has acercado! Y no la puedes palpar, como si fuera mampostería o madera, ¡Porque es la iglesia!) Jerusalén la celestial, (¿Cómo que me acerqué a Jerusalén? A la celestial y divina. Gálatas dice: la Jerusalén de arriba, la madre de todos.) a la compañía de muchos millares de ángeles, (23) a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, (Pregúntale al cristiano que tengas más cerca, si su nombre está inscrito en los cielos. Si te dijo que sí, entonces tú te acercaste a él, te acercaste a la ciudad. Te acercaste a Jerusalén. Te acercaste a Sion. ¿Cuándo? Cuando te acercaste a Él. ¡Somos la casa de Dios!) a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, 

Luego nos encontramos con el capítulo 11 de la carta a los Hebreos, hablando de los hombres de la fe, en el verso 16 dice que: Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. 

O sea que ellos buscaban una patria, pero dice que buscaban una mejor. Esto Es: celestial. La palabra, ahí, es divina en su naturaleza. Y dice que Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha, escucha bien: les ha, tiempo pasado, preparado una ciudad.

(Hebreos 13: 14) = porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir. (En inglés y en el original, dice: Porque no tenemos ciudad continua o eterna, sino que buscamos la que sí lo es.)

(Hebreos 2: 5) = Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando;  La palabra mundo venidero, tiene la implicación de condición del mundo bajo gobierno del Mesías, o el Reino del Mesías. Casa de Dios. Uno que está a punto de manifestarse, o en formación y diseño)

(Efesios 2: 19) = Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 

Veamos: Un conciudadano, es alguien que comparte con otro, ¿Qué cosa? ¡Una ciudad! Entonces. Yo que soy argentino y tú que eres mexicano, colombiano o español, igualmente somos conciudadanos de la Jerusalén celestial. Y dice que además somos miembros de la misma familia. La palabra familia es la palabra oikeros, que significa casa de Dios.

(20) edificados (Ahora habla de que tú eres edificado) sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, (21) en quien todo el edificio, (¡Ah! ¿Ahora somos un edificio?) bien coordinado, va creciendo (¡Huau! ¡Entonces el edificio tiene vida!) para ser un templo santo en el Señor; (22) en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

¿Cuántos de ustedes han entendido lo que Dios está tratando de hacer al establecer estos principios? La importancia máxima de todo esto, eres tú. Porque es sin ti cuando no hay futuro. No hay futuro sin ti. Toda la creación se manifestó para que tú fueras edificado. Hasta Abraham se dio cuenta que faltaba algo. Salomón mismo decía: ¿Sabes qué? Yo tengo de todo, pero todavía me falta algo. David hizo todo lo que supuestamente no debía hacer. Él quería operar como si estuviera en el Nuevo Testamento. Él pecó y el entró al Lugar Santísimo, él se agarró de los cuernos y dijo: ¡Perdóname! Y alcanzó misericordia antes del tiempo. Gente que vivió antes del tiempo.

La mujer pecadora aquella, que viene donde Cristo y le dice: ¿Sabes qué? ¡Yo quiero comer! ¡Salte, los perros aquí no comen! ¡A mí no me importa que tú me llames perro! ¡Yo no estoy aquí de acuerdo a la ley; yo estoy aquí de acuerdo a tu corazón! ¡Y yo sé que tú viniste para alcanzarme a mí! Así que… ¡Ayúdame! Tipologías y sombras en toda la Biblia, que nos hablan que el corazón de Dios, era para ti. Ahora mismo, en este momento y aunque alguien te tome por loco si estás en público, sería bueno que repitieras en voz alta como declaración profética activada: ¡Todo es por mí! ¡Todo es por mí!

Ahora; si Dios va a conmover la iglesia, entonces me temo que vas a tener que prepararte para vivir días agitados. Si Jerusalén es el patrón de lo que verdaderamente va a acontecer en el espíritu, el proceso para que Jerusalén quede edificada, deberá ponerse en marcha ya mismo. Ahí tienes todo el Antiguo Testamento en movimiento. Recuérdalos: David, Salomón, José, todos. Todos edificando algo.

Fueron y siguen siendo esos principios: el tabernáculo, el templo. ¿Por qué se prepararon de esa manera? ¿Dónde iba cada pieza? Todo tiene que ver con qué queremos hoy para ser gloriosos. Y si no continúas de acuerdo con el patrón, me temo que nunca llega la gloria. Edifícalo de acuerdo al patrón, y luego llegará la gloria. Primero el patrón, luego la gloria. Él le dijo a Moisés: ¡Hazlo de acuerdo a lo que te mostré, y yo lo llenaré con mi gloria! Si Jerusalén es el prototipo, entonces su construcción, es el patrón.

De todos modos, es necesario que entiendas que lo que Dios va a conmover en ti, son principios, formas de pensar. Porque nosotros somos la iglesia. Ahí donde estás podrías decir en este mismo momento y sin temor ni a exagerar ni a equivocarte: ¡Yo soy la iglesia! Removiendo todo lo que no es Dios, para que sí permanezca lo que es Dios. O sea: la promesa es que te va a estremecer, el proceso es remover lo que se pueda mover, y el propósito es que permanezca lo inconmovible. El propósito final: convertirnos en iglesia gloriosa, la ciudad de Jerusalén.

¿Pero, cómo lo va a hacer? No sé, pero sí sé que la Palabra dice que entonces seremos una iglesia gloriosa, sin mancha y sin arruga. Y hasta donde yo conozco sobre lavado de ropas, lo único que es capaz de dejar una prenda así, es una buena lavadora, de esas que lavan, centrifugan y hasta planchan. Ahora, imagínate por lo que tiene que pasar cada prenda, dentro de la lavadora, para obtener ese resultado. Eso es lo que Dios hará con Su iglesia. ¡No será Satanás! ¡Él no puede tocar la iglesia! Obvio que hablo de la genuina. A Babilonia le sigue haciendo lo que le da la gana.

Dios está comenzando hoy a agitar a su iglesia. ¿Objetivo? Que comiencen a caerse las manchas. ¿No te dice la Palabra que lo sirvas con gracia, porque Él es fuego consumidor? ¡Ese es el calor del secado! En conclusión: el material, es la iglesia; las manchas, son su carácter. Eso significa que sí nos va a conmover. ¡Nos está conmoviendo! Y ese es el tiempo en donde hoy, precisamente, anda la iglesia metida. ¿Está agitada tu vida, últimamente? ¡Glorifica a Dios, sólo está haciendo funcionar la lavadora!

Es decir que, con su misericordia, él comienza a remover naciones, reinos, ministerios, gobiernos, pero lo hace para exponernos a nosotros qué es lo real y qué no lo es. Y si la iglesia fuera un poco más inteligente, ya hubiera aprendido qué es lo que va a permanecer y qué es lo que no va a permanecer. El comunismo parecía en un tiempo una tremenda amenaza para el evangelio. Sin embargo, un día el comunismo cayó, junto con la famosa cortina de hierro, y todavía América anda confundida porque no sabe cómo actuar.

Y, lamentablemente, un enorme porcentaje de la iglesia, tampoco sabe. Todavía andan dando vueltas por algunas estanterías llenas de polvo, una gran cantidad de libros con aspiraciones a bet-sellers, que ya nadie lee porque preanuncian la victoria de un anticristo llamado comunismo. ¿Sabes qué? Nadie discute ni pone en duda, hoy, que el comunismo fue uno de los muchos anticristos preanunciados por Juan, pero sí entendió que no era al punto clave de una derrota del evangelio. Dios sigue en victoria. Decir esto mismo hace algunos años, era ganarte la expulsión de la sinagoga de turno.

Porque la enseñanza para la iglesia, nunca será izquierda, derecha, comunismo, capitalismo, liberalismo o progresismo. La enseñanza clave para la iglesia fue y seguirá siendo que los sistemas del mundo no van a prevalecer. Porque si se cayó todo lo voluminoso que se cayó e hizo el estrépito que hizo al caerse, bien se puede caer cualquier otra cosa por importante o prestigiosa que parezca, incluidos algunos ministerios. Hemos llegado a ser una generación que superamos lo que tenemos de una manera tan rápida, que no tenemos tiempo de hacer una pausa para meditar correctamente en los sucesos que se desarrollan.

Vemos una película o una serie de televisión temporada uno, y al rato ya no sirve porque aparece la temporada dos. Y ahí nomás deja de servir la temporada dos porque sale la tres y así sucesivamente. Y no hacemos ni una breve pausa para meditar. ¡Se cayó un monstruo gigante que decían nos iba a devorar a todos! ¿Te cabe alguna duda que Dios está sacudiendo estructuras?

El principio del Reino, es obediencia. En la unción sacerdotal o carismática, existe la manifestación del perdón. En el principio del Reino, o la unción real, lo que prima es la obediencia. El Reino de Dios, es el dominio de Dios. Sin embargo, es mucho más sencillo recibir perdón, que permiso. Por eso es que primero hacemos lo que nos da la gana, y luego acudimos al perdón, en lugar de pedir permiso, y no fracasar.

Es decir que tú, en tu mente, prefieres hacer lo que crees que tienes que hacer, y si fallas, pedir perdón, que ir a pedir permiso, porque sabes que te van a decir que no, para después no tener que pedir perdón. En estos mensajes de ahora, es todo obediencia. Pide permiso, y si no, no hagas nada. Para que luego no tengas que pasarte la vida pidiendo perdón.

No vivas en la misericordia de Dios; úsala cuando sea necesaria. ¡Ahora vive en el poder de Dios! No es casual que el mundo secular e incrédulo esté marchando en dirección a un Nuevo orden Mundial. ¡Esa siempre fue la idea del Espíritu Santo! Pero aquí el que la está queriendo poner en marcha y a su modo, es Satanás. Por eso siempre digo que cuando quieres saber qué está haciendo Dios, mira lo que hace el diablo. Él obedece mucho más rápido que la mayoría de los cristianos y encara lo que Dios dice, aunque a su manera y en su beneficio.

Fíjate que por poco o por mucho, los reinos del mundo están pensando muy seriamente en establecer una unidad que les permita batallar en conjunto en contra de los grandes males que los aquejan. La iglesia, no. La iglesia cree que habrá un cielo bautista, un cielo pentecostal, un cielo carismático y un cielo conservador. Que dé gracias a Dios por no equivocarse tanto que la lleve a encontrarse con que no tiene cielo alguno.

La cuestión es que el mundo decreta aquello que nosotros deberíamos haber estado haciendo antes que ellos. Hemos visto el reino económico prácticamente en devastación. Es un tiempo de conmoción y remoción. Y no es Satanás, ¡Es Dios! ¿Y qué significa eso para nosotros? Dios nos va a conmover. Santiago nos dice que cuando venga la prueba, entonces va a salir a la luz las áreas que son y que no son de Dios.

Además de todo esto, Dios, para darnos luz, también está conmoviendo y removiendo las doctrinas y los mensajes. La falsa doctrina que es la religión y el legalismo, que si tú no sabes exactamente que tu doctrina es falsa, entonces no la cambias. La mentira más grande que existe, es aquella que contiene un enorme porcentaje de verdad. Y, peor todavía, usa la Biblia como respaldo. Dios está estremeciendo la idolatría de opiniones personales.

Algunos grupos supuestamente cristianos, argumentan que el estilo Jesús estaba emparentado directamente con el que denominan como pensamiento positivo. Y podría parecer que sí a un ojo de ignorancia, pero hay un problema: mientras Jesús le daba todo el poder de decisión a su Padre, estos quieren que Dios se ajuste a sus agendas personales. Estar en positivo significa que yo me alineo con su Palabra, pero Él no tiene que confirmar las mías.

La palabra que no vuelve vacía es la que sale de su boca, no de la tuya. Ahora tenemos los principios del Reino siendo predicados en la tierra. La restauración de la iglesia y el mensaje llamado: del Reino. Y también están los extremistas que quieren que haya señorío en toda oficina y reino político. ¡Mentiras! La palabra dice que el trigo y la cizaña van a crecer juntos hasta el fin. La luz y la tiniebla estarán juntas, pero se va a manifestar una posición en donde Dios pueda juzgar al mundo, porque nuestro sistema funciona mejor.

El juicio viene de acuerdo a la justicia. La medida es la iglesia, no Satanás. Así que la iglesia está siendo conmovida. Eso que ha hecho exterior, es para que tú te des cuenta que Dios es soberano y todavía está trabajando. Pero, no vemos cuando opera en nosotros. Entonces nos quedamos, soberanamente, esperando una manifestación, cuando ella sólo viene a través de ti. Lo que Dios quiere hacer en la tierra, lo va a hacer a través de ti.

¿Cuántos se acuerdan de la historia esa de Mateo 7, donde había dos hombres, y uno oyó lo que Él dijo e hizo lo que Él dijo, y lo comparó con el hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. Y entones hubo otro hombre, que escuchó lo que Él dijo, pero no hizo lo que Él dijo. Y edificó su casa sobre la arena, y Él lo llamó un hombre insensato. Esa es una parábola tan sencilla, que sin embargo tiene algo oculto, un principio muy importante.

Hay algo que no se ve. Las acciones de un individuo, son de acuerdo con su pensamiento. Porque lo que tú haces, es producto de lo que tú piensas. La forma en que tú vives, me dice a mí la forma en que tú piensas. No me dice nada de mi Dios, me dice dónde estás tú. Porque el principio funciona, pero el arrepentimiento es el principio. No es cuestión de lloriquear, es cuestión de cambiar la manera de pensar.

¿Qué dijo él que ellos estaban dispuestos a escuchar y a obedecer? Dijo: entra por la puerta estrecha. Dijo: guárdate del falso profeta. Dijo: por sus frutos los vas a conocer. Dijo: todo árbol que no da buen fruto, será cortado. Dijo: ¡No todo el que me dice Señor, Señor, va a entrar! Luego dijo: Y yo declarare a algunos: ¡Nunca os conocí! El que oye estas palabra, y las hace, ese es el hombre prudente. ¿Quién está sacudiendo la rama? ¡Dios!

Pero si no lo haces, se te cae la casa, o la piedra que eres tú. La piedra viva se va opacando. Porque la casa de Dios va a terminarse, contigo o sin ti. La diferencia está en quién va a ser parte de esa casa. La Palabra nos dice en Proverbios 23:7, según el pensamiento de su corazón, así tal es el hombre. Proverbios 19:21 dice Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre, pero sólo el consejo de Dios permanecerá o prevalecerá.

Las ideas, siempre terminan en consecuencia. Trajo una mentalidad al mundo, llamado pragmatismo. Introdujo esta doctrina, y se ha infiltrado en la iglesia. Que significa, solamente, que la raíz o la verdad de cualquier filosofía, o significado, de cualquier idea, es su función o el resultado práctico. En otras palabras. El pragmatismo dice que el resultado de lo que yo pienso, está basado en mi conveniencia y no en la verdad.

Los principios bíblicos, son absolutos. Existen, sin tu opinión. No necesitan de tu apoyo para ser ciertos. Los llamados debates públicos, salieron de la boca del Seol. Toman verdades absolutas, y públicamente exponen opiniones, dando alternativa de acción al mundo, echándole agua a la verdad, y desglosándola como opinión. Sólo un problema: todas las opiniones son ciertas.

O sea: toman una verdad que no debe ser debatida; una verdad que es absoluta, y entonces le piden la opinión a un sinnúmero de personas. Y ahora hay un sinnúmero de personas, actuando de acuerdo con aquellos que ellos eligen como portadores de la estiman como mejor opinión. Pero, resulta ser que ¡La opinión no interesa cuando lo que se está debatiendo, es absoluto!

Ahora tenemos una humanidad que hace aquello en lo que se siente bien, decide servir de acuerdo con su opinión, porque si lo dijo el doctor Fulano de Tal, quien soy yo que no estudié teología para oponerme a su opinión. Olvidan un pequeño gran detalle: no importa lo que tú creas respecto de Dios. ¡Dios es Dios, con o sin tu apoyo!

Pero escúcheme, Néstor, ¿Usted realmente opina que la Biblia…? ¡No me interesa opinar, y mucho menos sobre la Biblia! ¡Yo no opino sobre la Biblia, la Biblia es lo que es y punto! Y lo que es la Biblia, es el consejo de Dios y a mí y a muchos otros más, nos basta y no nos interesa debatirlo con nadie. Ah, ¿Y entonces usted qué opina del aborto? ¡No me interesa opinar! Dios es el dador de la vida, ¡No tienes derecho!

Está bien, amigo, pero; ¿Usted no cree que es malo para la democracia y para la sociedad, eso de que se suponga que hay religiones que tienen la verdad y otras no? ¿No cree que en las escuelas debería existir el libre albedrío total, para que todas las religiones tengan el mismo tratamiento? ¡¡¡No!!! Pragmatismo.

Todavía en la iglesia existen casos en los que determinadas mujeres, sea por la causa que sea quedan embarazadas sin buscarlo, y luego comienzan a evaluar las conveniencias o inconveniencias de tener o no tener ese hijo. Y si al final deciden no abortar, no habrá sido por mandato de Dios, sino por evaluaciones de conveniencias personales. Eso sigue siendo pragmatismo y fue inventado en el infierno. Porque la pregunta siempre hubiera sido: ¿Es correcto o no? Y la respuesta, una sola: ¡¡¡No!!!

Los hombres tentados en lujuria, en la iglesia, piensan: Si hago esto, pierdo todo lo que obtuve. Entones realizan pactos. ¡No tienes que hacer pactos, tienes que tomar decisiones responsables! Okey, no visitaré a esa hermana joven y divorciada, porque la gente puede pensar mal. ¡No! ¡No lo harás porque no es correcto!

Iglesias con el llamado mega-crecimiento. Jamás predicarían estas cosas por temor a que la gente se les ofenda y se les vaya. Eligen predicar mensajes suaves sin contenido, pero que mantiene a la gente en sus bancos y sostienen sus ministerios con sus diezmos y ofrendas. Mega-iglesias. ¿Mega? ¡Eso no es nada que tenga que ver con mega, que es término divino! ¡Eso es simplemente pragmatismo satánico!

¿Qué está diciendo Dios, hoy? ¡Eso predica! Y que después se ofenda y se vaya el que tiene que ofenderse e irse. Algunos suelen decirme que por momentos soy demasiado confrontativo y ofendo. Escucha: ¡El mensaje de la cruz es ofensa! Me pregunto qué estás predicando tú, en lugar de ese mensaje. Si tu mensaje no ofende a nadie, no es el mensaje de la cruz, te lo puedo asegurar.

Lo cierto es que Dios jamás revela lo negativo, sin traer la solución. De otro modo es carne, es hombre y Satanás, no es Dios. Dios sólo revela lo negativo, para introducir lo positivo. Nunca te deja a mitad de camino. Pero el mensaje de la Biblia, es confrontativo, ni lo dudes. Cristo dijo: yo no vine a traer paz, vine a traer una espada. ¿Cuántos saben que donde él estuvo, hubo confrontación?

A veces, incluso, hasta puedo decirte que la buscaba. Hay dos dadores en la iglesia. Uno que siempre está buscando reembolso por su motivación, que es como decir: Déjame ver qué puedo sacar que me convenga en el asunto. Pragmatismo. Perdiste tu bendición.

Yo no sé si tú sabías que hay sitios en el planeta que no tienen lo que aquí y seguramente allí donde tu habitas, se conoce como impuestos. Y que no reciben nada a fin de año por sus deudas. Yo me pregunto qué sería de la situación de la iglesia, si no se ocupara de recaudar fondos con ciertos impuestos a la religión que les demandan a sus miembros. ¡Sonríe! Sólo tienes que mover diecisiete músculos para hacerlo, mientras que para tener esa cara de haber desayunado con vinagre, necesitas treinta y cuatro.

¿Tú deseas que tus hijos crezcan combatiendo este tipo de espíritu? Tú le enseñas, así que nunca le mientas. Te convenga o no te convenga; ¡Nunca! Aunque la verdad te lleve preso, ¡No mientas! ¡Es que si digo eso me van a meter preso! Cierto, pero si no lo dices, vas a ser fugitivo y maldito por Dios. ¡Es que yo no tuve la culpa, me compré ese teléfono celular de primer nivel porque estaba en oferta muy conveniente a cien dólares! ¡No seas mentiroso! ¡Nadie vende un teléfono de esos por cien pesos! ¿No te das cuenta que es robado? Pragmatismo.

Pagas una compra en la caja del market con un billete de cincuenta y la cajera te da el vuelto de un billete de cien. ¡Aleluya! ¡Dios me está bendiciendo! Cuando llegas al estacionamiento y estás por subirte a tu auto para irte, piensas: ¡Un momento! ¡Esa muchacha va a tener que poner de su sueldo para compensar la pérdida de caja que ha sufrido por su error! Pragmatismo. Porque no deberías hacerlo por esa pobre jovencita, deberías hacerlo porque no está bien. Punto. Sacúdete, porque si no te sacudes tú mismo, Dios lo hará. Y no será suave.

Todo el mundo viene a la iglesia a recibir, ¿No es así? ¡Claro! ¿Y qué habrá pasado con el Salmo 24, que dice que toda la tierra es de Jehová? ¿Cuántos son mayordomos de la tierra? ¡Es que el gobierno no hace nada! La iglesia es gobierno. ¿La iglesia? ¡Pero es que algunos líderes…! Claro. Busca en el estacionamiento y fíjate cuáles son los hombres o las mujeres que en lugar de arrojar papeles al suelo, lo hacen como corresponde, dentro de los cestos instalados para ese fin. Cuando los encuentres, levántalos como líderes. ¡Esos son los hombres que Dios respalda! Honestidad, Integridad, Corrección. Eso es Reino, no una junta que se mueve políticamente para ordenar a un amigo…

Escucha bien esto, y jamás te lo olvides: cuando todo te ande mal, lo único que te va a mantener vivo, son los principios de Dios. Lo único que te va a mantener en victoria, son los principios de Dios. Puedes pensar con esa mentalidad pragmática, y tener gozo momentáneo, pero este es eterno. Vamos a verlo desde 1 Samuel en el capítulo 22. Aquí estamos viendo a Samuel, cuando sale, y lo importante es ver que Samuel, ya era ungido por Dios, al igual que ya nosotros somos reyes y sacerdotes. Él era rey, y nosotros también somos.

Pero vimos en Hebreos que, a pesar que todo está puesto bajo sus pies, aún no lo vemos todo sujeto. Allí también David, en la cueva de Adulam, era rey, pero no lo estaba viendo manifestado. Estaba en una situación muy parecida a la que la iglesia está hoy. Y como ya hemos establecido que él es sombra de lo que la iglesia es, en la preparación del ministerio de David, vemos la preparación de la iglesia. David es tipología de la iglesia. Entonces, vemos aquí que todo está bajo los pies de Cristo, pero todavía no lo vemos así. Aquí vemos a David ungido como rey y huyendo de Saúl.

(1 Samuel 22: 1) = Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. 

(2) Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.

(3) Y se fue David de allí a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí. 

Noten aquí que cuando Dios sacude, David se encuentra en la cueva de Adulam. Eso significa refugio. Torre fuerte, refugio. Tú estás pasando por una época de refugio, una época de la cueva de Adulam, una época donde tú vas a ser sacudido. Nota el grupo de personas que le llegan a David. Los amargados de corazón, afligidos y endeudados. ¡Pavada de ejército! ¡Cuatrocientos afligidos, amargos y endeudados!

Teóricamente, reyes, pero posicionalmente, bajo el yugo del enemigo. Muy parecido a la iglesia. Cantan que son reyes de la tierra, que tienen toda la autoridad y que todo está bajo sus pies, porque así lo leen en sus Biblias. No tienen trabajo…andan a pie…necesita para la leche… Y cuidado, no estoy criticando, sólo describiendo realidades.

El mundo, cuando pasa por tu iglesia y te oye cantar y alabar, piensa que ustedes son gente que debe estar tremenda. Sólo un problema…sabe dónde tú vives. La alabanza, nunca tiene compromiso. La alabanza sólo crea preguntas; la adoración las contesta. Porque la adoración es un estilo de vida.

En esa cueva, que significa refugio, Dios trae grupo. Y nota que él dijo: ¡No me voy a mover de aquí, guarda a mis padres, en lo que recibo palabra de Dios! La iglesia no va a terminar su restauración, hasta que encuentre la estrategia de Dios. Es por eso que sus trompetas están tronando a través de sus voces proféticas en la tierra, trayendo dirección y estrategia.

Lamentablemente, muchos tienen oídos sordos a lo que Dios está diciendo a través de las trompetas que ya están sonando. Las trompetas no son literales, las trompetas son los oráculos de Dios que están declarando su palabra en el norte, sur, este y oeste, y muchos no se han preparado para la batalla, porque no conocen el sonido cierto de la trompeta que viene dirigida de este mundo.

En el refugio, Dios quiere que te identifiques con Cristo. Tienes que estar anclado en Cristo. ¡En la roca, no en la arena! De otro modo, cuando todo se empiece a sacudir, te caes. Durante todo el tiempo que estés en esta cueva, tienes que anclarte en Cristo. ¿Recuerdas al hijo pródigo? Salió, perdió toda su herencia, regresó y fue restaurado ciento por ciento. Todo fue restaurado, menos la herencia.

Si no estás anclado en Cristo, puedes perder tu herencia. Anclados con Cristo. No con tu ministerio, ¡Con Cristo! No con tus habilidades, ¡Con Cristo! No con el pastor, ¡Con Cristo! Anclados en el Rey de Reyes y Señor de Señores. Pregunto: Si tú eres un reconocido y prestigioso líder de alabanza, y tienes gran éxito eclesiástico y con las hermanitas. Y un día entra por la puerta alguien que tú te das cuenta de inmediato que es mejor que tú, ¿Vas a hacerte a un lado y dejarlo dirigir? Anclados en Cristo. Si te duele esto que dije, por favor, no digas nada. Sólo ponte a orar.

Dios quería que David estuviera bien anclado con Él, porque el líder no tenía que saberlo todo. Sólo tenía que tener seguridad en sí mismo. De esa forma puede canalizar la fuerza que le llega. Él no lo hace, él la distribuye. Alguien puede estar al frente de un tremendo grupo y no saber predicar. Pero sí puede saber elegir a los predicadores, y con eso ya está alimentada la tropa.

El que está seguro de sí, nunca teme que otro sea mejor. Pero, claro, jamás estarás seguro de ti mismo, si no estás anclado en Cristo. Y ahí es donde viene el espíritu de rechazo, y si no vences al espíritu de rechazo, el rechazo te vence a ti. ¿Y sabes lo que usa el enemigo para traer rechazo? Circunstancias, tu esposa o esposo, el pastor, el mensaje, cualquier cosa.

Si tú no te amas a ti mismo, Satanás se encargará de que seas rechazado. Tú puedes amar a tu prójimo exactamente en el mismo plano o nivel en que te amas a ti mismo. Ese es el motor que enciende la calumnia. Cuando tú calumnias con mentiras a alguien, estás tratando de ponerlo bien bajo, para tú poder sentirte más alto. ¡No funciona! ¡Se desmorona en cualquier momento y vienes volando a tu realidad!

¿Qué decía Jesús? Que no necesitaba ni los saludos, ni las felicitaciones ni el reconocimiento de los hombres, a Él le bastaba con que el Padre estuviera agradado de Él. Cuando tú buscas el aplauso de los hombres, persigues una gloria para ti. Cuando a ti no te interesa lo que piensen los hombres, sino lo que piensa el Padre, entonces es cuando tú estás buscando la gloria para el Padre. Y si a ti no te alcanza con la opinión positiva de Dios, es porque estás trabajando para la carne.

“…Es que…lo único que yo quiero es que los hermanos reconozcan mi trabajo…” ¿Sabes qué hará Dios? ¡Que nunca seas reconocido por nadie, hasta que se te vayan las ganas de ser reconocido! El día que dices: ¡De acuerdo! ¡Voy a servirte a ti, Padre, y no me importa lo que digan los hermanos, ni el pastor, ni nadie! El día que declaras eso, creyéndolo, será el día en que empezarás a ser reconocido, no antes…

Un famoso predicador de los años noventa, contaba que en medio de una campaña evangelística en la que ocurrían sanidades tremendas, venía gente tratando de tocarlo. Dice que él detuvo todo y, tomando el micrófono los miró fiero y les gritó: ¡Idólatras! ¡Si trataran de tocar a Dios como tratan de tocarme a mí, ya estarían sanos hace diez años!

Por eso, todavía, hay tanta gente que asiste a iglesias sin otro motivo que el de pasar al frente para que alguien lo toque, le ponga su mano en la cabeza, o algo similar. ¡Quédate sentado y cree! ¡Quédate en tu casa y cree! Decía un amigo mío que hay gente que ha perdido el cabello de tanta mano que le pusieron en su cabeza. Lo que necesita toda esta gente es anclarse en Cristo, no en la religión. En Cristo, no en la iglesia. Dios quiere que seas uno con Él, porque si de pronto todo fuera sacudido, Cristo no se caerá jamás.

Si manifestamos, entonces, y aceptamos que somos la iglesia, y que Dios está destrozando todo lo que acabamos de decir, algo no va a funcionar, a menos que nos anclemos en Cristo fuertemente. ¡Es que la respuesta tarda demasiado! No es la respuesta la que tarda, eres tú. Dios no es lento, tú lo eres. Aquel ejército de angustiados, se convirtió en un ejército de ambidiestros, porque eran diestros con ambas manos, para la batalla.

Hay personas que viven igual todos los años. Yo he dicho más de una vez en estos trabajos que, en cada nivel de unción, hay un régimen nuevo de amistades. Si tus amistades han sido las mismas en los últimos cinco años, es porque andas en la misma unción. Si tú solo conoces a esos, es porque jamás has ido a otra etapa donde hay otros. Y no es que no quieras conocerlos, es que el camino es hacia adelante.

Compartimos el camino, pero es mientras vamos subiendo. Pero, si ellos se atornillan adonde están y no quieren subir, tú comienzas a alejarte y llega un momento en que quedas muy lejos. Y tienes que dejarlos, pero no porque pierdas el amor por ellos, sino porque a medida que avanzas, crece el amor por Cristo.

(Hebreos 5: 13) = Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, (A ver; ¿Qué tendrá que ver la leche con la Palabra de Dios? Repite conmigo: el libro, es espiritual. Leche, significa que es una palabra de niños. No puede manifestar nada en este Reino, porque se la pasa comiendo papilla) porque es niño; (14) pero el alimento sólido (Ahora sigue hablando de la palabra, no de la carne) es para los que han alcanzado madurez, (Nota que la madurez se alcanza, no llega con el tiempo) para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Muy bien; esta palabra, dice lo siguiente: voy a parafrasear este mismo verso. La palabra madura, o sólida, profunda, o la revelación presente, o la estrategia de Dios, o este libro que gurdas contigo, cuando es visto a través de inspiración espiritual, es sólo han alcanzado la madurez. Esto es, que los maduros son, aquellos que, por el uso de la palabra madura, han ejercitado sus sentidos, para discernir entre el bien y el mal.

El maduro, entonces, es el que ha usado el libro para ejercitar sentidos, y no su espíritu. El maduro no es el que salta como un poseído y tumba las butacas del templo; eso es carne. Tampoco es el que termina despeinándose por causa del tembleque de un espíritu que la posee. Eso también es carne. A estas alturas me pregunto cuántos de ustedes estarán dando gracias a Dios por la restauración.

La palabra madura, es para las personas que han alcanzado madurez, porque han usado el libro para ejercitar los sentidos. El tacto, el olfato, la vista, el oído y el gusto. Eso se llama: Percepción Externa, no interna. O sea: que la persona madura es la persona que saca lo teórico y lo trae a un mundo práctico. Es aquel que saca lo profundo y ejercita discernimiento en este mundo. Eso es tener ejercitados sus sentidos, para discernir. La palabra discernimiento, significa: disputar, discriminar, ejecutar, rendir juicio. ¡Lo mismo que el diablo le ha dicho a la iglesia que no puede hacer! Ejecutar sentencia entre lo que está bien y lo que está mal, en el mundo natural.

La única entidad que tiene dominio para discernir el bien y el mal, es la palabra. Es una espada, de dos filos, que discierne pensamientos, principios, filosofías. Y los intentos del corazón, acciones. La palabra discierne las filosofías y las acciones. Nuestras armas son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando principios. Y llevando cautivo todo pensamiento, todo principio mundano, a la obediencia a Cristo. ¡El maduro lo hace!

Es espiritual y afecta lo natural. Si maduras, si disciernes, si tratas de buscar cómo funciona hoy, Dios te habla. ¡No seas religioso! No es un libro de ayer, es un libro de hoy. La palabra dice, en Isaías 60, que hay tinieblas. Cierto, pero se verá una luz sobre de ti. Las naciones van a venir a tu resplandor. Y los reyes vendrán a tu luz, esperando de ti soluciones para sus crisis y sus problemas.

La palabra fuerte, es aquella que usa el que alcanza madurez. Y el que el alcanza madurez, es aquel que usa la palabra, para sacarte de un mundo teórico y discernir lo que es bueno o malo en el mundo práctico. Traer soluciones y alternativas. En el mundo no se predica capítulo y versículo. El mundo solamente entiende soluciones prácticas. A ellos no les interesa capítulo y versículo.

Soluciones prácticas que les traigan principios a sus dilemas sociales o emocionales. Las leyes que traen esos problemas no tenían ni tienen capítulo y versículo, tienen cumplimiento y crisis. Una vez solucionados estos problemas prioritarios, recién podremos explicar que esa solución vino desde el mundo espiritual. Y cuando se acepte entrar en esa dimensión, ahí sí podrás lucirte con tu capítulo y versículo.

Eso también se llama sembrar. Y como todo lo que el hombre sembrare, de eso mismo cosechará, si tú siembras todo lo que puedas hoy, en la humanidad, aunque ellos ni se den cuenta y mucho menos te lo reconozcan o agradezcan, y quizás no ahora, pero si en la próxima generación, el principio de Dios que es inamovible e inmutable se cumplirá y a tus descendientes les proporcione gran fruto tu siembra. Eso se llama tener un espíritu pionero. Eso se llama no ser Egoísta.

(Eclesiastés 8: 10) = Asimismo he visto a los inicuos sepultados con honra; (¿Cuántos saben que los sepelios y funerales de gente del mundo son más espectaculares y multitudinarios que los de cristianos?) más los que frecuentaban el lugar santo (Ahí estás tú) fueron luego puestos en olvido en la ciudad donde habían actuado con rectitud. Esto también es vanidad. 

Es decir: te pasaste toda una vida haciendo cosas para tu ciudad y, el día que te toca partir, a tu despedida solamente acuden tus familiares más cercanos. Y, en casos, ni siquiera la totalidad de la iglesia a la que asistías. ¡Nadie se acuerda de ti! Hay más escándalo por la muerte de un asesino, un político corrupto, un deportista adicto o un artista pervertido, que por la tuya. Pero mira cómo termina el verso: Esto, también es vanidad.

(11) Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal. 

Por cuanto no se discierne, rápidamente el juicio sobre la mala conducta en la tierra, es por eso que en el corazón de los hombres, hay disposición de hacer el mal. Por cuanto la iglesia no ejecuta rápido sentencia sobre lo que está bien y lo que está mal, es por eso que el pecado sigue creciendo.

Por cuanto la iglesia estuvo ausente en medio del debate de la oración en la escuela, de la aprobación de leyes pecaminosas, es por eso que el ocultismo, el satanismo y el esoterismo, ahora reinan en la escuela, y la degradación sexual acompañada de una violencia sin registros ni antecedentes, reinan en la sociedad.

Por cuanto la iglesia no ejecutó sentencia rápidamente sobre espíritus humanistas, es por eso que dentro de la iglesia hoy hay pragmatismo a raudales. Porque la iglesia no avanza a discernir lo que está correcto, entendiendo que eso era trabajo del gobierno y no de la iglesia, es por eso que la iglesia, hoy, prácticamente vive en un rincón.

Por cuanto Satanás tocó las playas y la iglesia, entonces, dijo que ir a las playas era pecaminoso y se salió de la maravilla del mar y el placer de la arena. Después Satanás tocó la música, y entonces la iglesia se salió de la música por años, hasta que entendió que le pertenecía santificarla, no huir de ella.

Satanás tocó los salarios, y la iglesia dijo: eso no es para mí. Satanás entró a la televisión, y la iglesia dijo que la televisión era una caja demoníaca. Satanás entró en la danza y la sensualizó y sexualizó, entonces la iglesia dijo: eso es carne. ¡Y la danza había nacido en la iglesia! ¡Y todavía seguimos cediéndole terreno! Un día nos vamos a encontrar con que el único lugar que tenemos permitido por nuestras propias ordenanzas religiosas, es el templo!

Y no es así, porque la palabra misma nos habilita: De Dios es la tierra y su plenitud. Y los propietarios legales de la tierra somos nosotros, no cuatro demonios inmundos. Ellos son los usurpadores. ¡Hay que sacarlos! Claro está que, para poder hacerlo y que funcione, tú, yo y todo el que diga ser creyente, tendrá que estar anclado en Cristo, porque con doctrinas evangélicas no alcanza, ya lo vimos.

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junio 29, 2019 Néstor Martínez