Estudios » Ayuda

Almas Programadas

Primero vamos a puntualizar, a modo de punto de partida, qué es un ser humano. Si oímos la definición del mundo secular a través de las ciencias humanistas, el hombre sería un ente bio-psico-social. Es justo. Es lógico. Lo definen en las únicas tres áreas que sus estudios le permiten conocer: el cuerpo, la mente y el entorno. Pero quienes han podido, – o se han atrevido -, a ir más allá, han determinado que el hombre es, verdaderamente, un ente bio-psico-socio-trascendental. De esto se trata, porque el último rubro, sólo podrá ser tratado a la luz de la palabra de Dios, en el nombre de Cristo Jesús y con la guía y el poder del Espíritu Santo.

Lo cierto es que el hombre, hecho a imagen y semejanza de un Dios que como todos sabemos es espíritu, es también un espíritu, al cual se le ha dado un alma y que habita temporariamente una caja descartable llamada cuerpo. Si lo decimos en las palabras de los originales: el hombre es un PNEUMA, al cual se le dio una PSIQUIS y que habita un SOMA.

Son tres términos más o menos cotidianos, pero que si los vemos seriamente, van a servir para conocer mejor de lo que estamos hablando. Espíritu es PNEUMA y de esta palabra deriva, entre otros, la palabra NEUMÁTICO. Significa: aire, soplo, viento. Alma es PSIQUIS. No sé qué opinión tiene usted sobre la psicología, y ni siquiera me interesa con relación a este trabajo, Lo que sí sé es que el original dice PSIQUIS y no viene al caso todo lo demás que podamos debatir si se usa bien o no se usa bien. Y al cuerpo se le llama SOMA; de allí viene el decir que somatizar es de alguna manera llevar al cuerpo algún problema de otros orígenes. Todos sabemos muy bien que hay muchísimas enfermedades que no tienen, en su esencia, una raíz orgánica.

Porque el hombre suele enfermarse, y cuando le ocurre, esa enfermedad puede deteriorar su cuerpo, comprometer su alma y hasta contristar su espíritu. El mundo secular encasilló las soluciones: para el cuerpo, un médico; para el alma, un psicólogo y para el espíritu, (Esto muy devaluado por la incredulidad) la religión. La Biblia, debo señalarle, dice otra cosa. De todos modos podemos convenir algo: si las cosas son como el mundo secular dice, ¿Por qué será que cuando un médico, o un psicólogo y aun hasta algún religioso se le queman los papeles, dicen muy sueltos de cuerpo: «Ahora todo está en las manos de Dios?»

(1 Corintios 12: 4)= Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el espíritu es el mismo.

(5) Y hay diversidad de ministerios, pero Dios que hace todas las cosas en todos, es el mismo.

(7) Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

(8) Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades (Anote esto por favor), por el mismo Espíritu.

(Verso 10)= A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

(11) Pero todas y estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como el quiere.

(12) Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchísimos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.

Si usted tomó nota cuando se lo advertí, habrá visto que, en el verso 9, no dice Don de Sanidad, dice Dones de sanidades. Y si hay dones de sanidades, no es porque haya muchas enfermedades físicas, es porque las enfermedades pueden ser posibles tanto en el cuerpo, como en el alma o el espíritu. Bueno; de lo que deseo ocuparme en este trabajo y desde un estricto punto de vista bíblico, para que nadie desconfíe de las rutinas, es de las dolencias, de las enfermedades, de las patologías, de los síntomas dolorosos del alma. Sin mezclar a la psicología, ni a la psiquiatría ni a los recursos humanísticos seculares: a pura palabra. Pero antes, claro está, habrá que explicar algo más.concreto.

Vamos a ver: ¿Qué es lo primero que hace un médico cuando usted va a su consultorio porque le duele.la cabeza? Si es una guardia o algún otro centro de urgencias, probablemente una revisación rápida y alguna medicación circunstancial para calmarle el dolor. Solamente si ve algo que no le cierra, en una de esas le sugiere que se realice algún análisis o algún otro estudio de mayor cuantía. Ahora bien; si ese médico es un especialista, en cambio, tenga por seguro que no lo va a tocar ni lo va a hacer acostar en la camilla hasta no cumplimentar su obligado primer paso: elaborar su historia clínica. Antecedentes de otras enfermedades, si usted fuma o no fuma, si bebe alcohol, antecedentes familiares, intervenciones quirúrgicas, etc.

El alma, para ser sanada, no necesita progresos larguísimos ni intrincadas definiciones. El poder de Dios es lo suficientemente grande y efectivo como para que no se necesite todo eso. Pero eso sí: para comenzar un tratamiento destinado a sanar un alma, indefectiblemente se necesitará armar, primero, una pequeña pero muy completa historia clínica. A modo de ayuda, de bosquejo, de machete escolar.

Porque. ¿De qué puede enfermarse un alma? Por lo que he visto dando vueltas por allí, hay tres o cuatro dolencias clásicas: odio, falta de perdón, resentimiento o amargura, agresiones que ocasionan heridas y tristezas, angustias y: ¡Oh! La gran vedette casi crónica, lo que yo llamaría el cáncer del alma: la depresión.

A esta altura, ya sé que del otro lado, hay no menos de quinientos hermanos, duchos en guerra espiritual, que prácticamente me están gritando: «¡Pero hermano! ¡Esos son demonios!» Sí ya lo sé. No mucho, pero también los conozco. Y sé que de la única manera que se pueden echar a patadas de allí es en el nombre de Jesús y con la autoridad de ser hijos de Dios. Pero de todos modos, la información de la historia clínica, es necesaria; ¿Sabe por qué? Porque el alma es programable.

Mire; el plan de Dios, era así: Yo me ocupo personalmente de dos, (Adán y Eva), y ustedes, con esas bases echadas, se ocupan de todo el resto que venga después. Entonces programó el alma de Adán y Eva con patrones divinos. Les dijo: «Van a hacer esto, esto y esto, van a tener autoridad aquí, allá y más allá; van a tener dominio y libertad para todo esto y parea todo aquello». Patrones divinos en las mentes de la primera pareja. Es decir: Adán y Eva constituían, de alguna manera, un programa modelo de lo que debería ser, por continuidad, toda la creación. Todo lo que tendrían que hacer tanto Adán como Eva, era ir pasándole a sus hijos, el mismo programa recibido, los mismos patrones divinos perfectos e infalibles.

Pero vino la caída, y con la caída, el cambio violento de esos patrones. La caída cambió abruptamente la programación y el hombre, de Adán para acá, empezó a regirse por patrones no divinos. ¿Qué le parece a usted que programó Adán en las mentes de sus hijos? Es más: ¿Qué patrones grabó Caín en los suyos?

¿Cuántas veces, tratando de ayudar a alguien que no puede salir de sus terremotos personales, ha oído usted decir: «Y bueno. ¿Qué quiere? Yo soy así.» En parte, es verdad. Es así porque así fue programado. Lo que no sabe es que en Cristo, puede cambiar. Si quiere, claro está. Porque usted, en la idea original, no era así. Alguien se metió y pervirtió todo y usted ligó de rebote el resultado.

En primer término, hay una cuestión de herencia. Usted, hoy, hace un montón de cosas que papá y mamá hacían, la mayor parte de las veces, sin saber por qué las hace.

En segundo lugar, el entrenamiento. Formar hijos, educar hijos, no es otra cosa que entrenarlos. No es el mismo tipo de entrenamiento el que hace un futbolista, un nadador o un ciclista. Cada uno enfatiza en lo que luego le servirá para competir con mejores y mayores posibilidades. Con la crianza de los hijos, pasa exactamente lo mismo. El muchacho recibe todo, asimila todo, graba todo y se programa. Cuando sea adulto y enfrente una determinada situación, va a reaccionar del modo acorde a como fue programado.

Y en tercer lugar, está la transferencia. Que puede ser de modelos, oral o espiritual, pero que también fabrica respuestas predecibles a situaciones concretas. Aquí entra en juego lo espiritual. Si usted transfiere a su hijo el conocimiento del Dios de la Biblia, su hijo crecerá y predicará al Dios de la Biblia. Si usted, en cambio, le transfiere el Dios que sus padres le transfirieron a usted conforme a como ellos suponían que era, su hijo creerá y predicará al Dios de la abuelita, que no siempre – aunque gloria a Dios por la abuelita -, se parezca al Dios de la Biblia, único y verdadero.

(1 Timoteo 4: 6)= Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.

(7) Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

(Verso 9)= Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos.

(10) Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

(11) Esto manda y enseña.

(12) Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

(13) Entre tanto que voy, ocúpate de la lectura, la exhortación y la enseñanza.

(14) No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.

En este pasaje se ven tres cosas: que el don que capacitaba a Timoteo le había sido, primero, dado por palabra profética, no por alguna decisión de algún comisión de notables, y además por la transferencia espiritual que tiene lugar cuando se produce una imposición de manos. El tercer aspecto, que es el que mayor validez tiene para nuestro tema de hoy, es que para que una transferencia así pueda producir cambios en la vida espiritual de una persona, el espíritu de ese hombre tiene que ser receptor de esta transferencia, cosa que es posible siempre y cuando supere la barrera natural que pone el alma.

Porque el alma, si aún conserva la programación humana paterna o materna, – muchas veces abundante en patrones no divinos -, se resiste. Opone resistencia porque intenta racionalizar algo que, como la fe, (Que es certeza de lo que se espera, convicción de lo que no se ve), no es algo precisamente racional, tal como nosotros interpretamos a esta palabra desde el ángulo eminentemente intelectual.

El alma, tal cual ha sido programada posteriormente a la caída por el humanismo secular, es: independiente, prepotente, autosuficiente y egocéntrica. Hace falta algo más que un buen discurso, efectista, carismático o convincente para desprogramarla; hace falta la unción del Espíritu Santo para cambiar esa programación negativa por una positiva conforme al propósito y la voluntad de Dios; como era en el principio.

(Hebreos 4: 12)= Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Fíjese algo: solamente cuando usted entiende lo que decíamos antes de leer este verso, puede después entender y discernir el verso. Porque dice que la palabra (RHEMA) de Dios, es viva y eficaz. Cuidado: no dice que ESTÁ viva, porque todo lo que esta vivo, un día se muere. Dice que ES viva. Por lo tanto es eterna, no muere jamás. Y no sólo no muere jamás sino que, como se nos asegura, se renueva día a día y jamás vuelve vacía.

También dice que es EFICAZ. Esta palabra, en los originales, es la palabra ENERGEIA, y en contra de lo que pregona la Nueva Era, (Que Dios es «una energía»), su verdadero significado es ENÉRGICA. Cuando la palabra predicada es melosa, gelatinosa, acariciante, permisiva y envolvente, no proviene de la boca de Dios. Proviene, generalmente, de hombres bien intencionados que apelen a su sabiduría humana para captar adeptos, pero no del mensaje de Cristo destinado a construir un reino poblados de auténticos hijos de Dios.

Agrega que es más cortante (o filosa) que una espada de dos filos. Una espada con un filo produce un agujero hondo pero pequeño; pero si tiene doble filo produce un profundo tajo dentro del cual se puede operar para extirpar todo tumor maligno que pueda causar problemas.

Dice que penetra hasta PARTIR el alma y el espíritu, y aquí está el punto. PARTIR es la palabra MERISMO y significa, concretamente: separar parte por parte. Descubre la antigua programación mundana que habita en su alma, la separa, la destruye y, al llegar a su espíritu y transformarse en RHEMA, la reemplaza por la programación de Dios, que es la única que le va a posibilitar a usted cambiar su línea de pensamientos, razonamientos, argumentos y filosofías que después, al poner por obra, cambiarán realmente su vida.

(Proverbios 20: 27)= Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón.

Primero recordemos qué es una lámpara. Una lámpara era un elemento de barro cocido o metal, que estaba conformado por una mecha que se empapaba en aceite en forma permanente, de otro modo la luz se extinguía.

La lámpara de Dios, que aquí dice que es el espíritu del hombre, es el depósito de la revelación. Sin revelación no hay visión, no hay entendimiento y no hay garantía de andar caminando por donde Dios quiere que usted camine.

Ahora claro; para que esta lámpara alumbre sus tinieblas día tras día, su mecha siempre deberá estar empapada de aceite, de otro modo se apaga. Nadie le va a sacar la lámpara, a esa la va a tener siempre. Pero sin aceite, sin luz, no le sirve para nada más que para decirse a usted mismo: todavía la tengo.

Si el aceite, como bien sabemos, es la unción, la conclusión es decididamente clara: sin unción del Espíritu Santo, jamás hombre alguno recibirá revelación. La actitud humana hará lo que siempre ha hecho en estas circunstancias: tratar de reemplazarla con sabiduría humana. Claro que el resultado no será el mismo: mientras que la revelación trae convicción y certeza, la sabiduría humana apenas llega a suministrar información, valiosa para agregar, pero nunca para poner como prioridad.

Ahora bien: este proverbio nos dice que esa lámpara, escudriña lo más profundo del corazón. Y como ya sabemos que en la cultura hebrea, corazón es sinónimo de alma, si usted quiere chequear los programas que le ofrecen las ventanas de su alma, desprogramarla de lo que no le sirve y programarla con el Windows de Dios, sólo lo conseguirá vía revelación.

«Oh, hermano. Hace doce años, yo tuve una revelación de Dios, y esa revelación me sirvió para cambiar el rumbo de mi vida, para confirmar, respaldar y potenciar mi ministerio, y.» ¿Cuántas veces ha escuchado usted algo así? Y está bien, vale y es importante, pero le pregunto: ¿Se va a quedar con una revelación tan vieja para un tiempo de Dios tan nuevo?

¿Qué entendió cuando la palabra dice que vamos a andar de gloria en gloria? ¿Acaso que vamos a caminar de jolgorio en jolgorio, de carcajada en carcajada o de parranda en parranda? More; puede ser, quién soy, después de todo, para elaborar algún tipo de futurismo pretendidamente profético. Además, en cierto sentido, no sería tan malo después de todo recuperar alegrías perdidas, no cree? Pero la realidad nos muestra que, de gloria en gloria, tiene relación directa con línea sobre línea, con renglón sobre renglón, con cambio sobre cambio, con renovación sobre renovación y, obviamente, con revelación sobre revelación.

(Salmo 42)= Un abismo llama a otro a la voz de sus cascadas.

Un abismo llama a otro. Es decir: una revelación indefectiblemente, va a traer otra. ¡¡Imposible!! Yo no puedo salir de mi doctrina. A mí me enseñaron que la Biblia no puede ser sacada del contexto histórico del tiempo en que fue escrita. ¿Y quien dijo que la Biblia, que fue escrita en un tiempo cronológico y real, tiene inspiración divina, – Que por supuesto la tiene -, en ese mismo marco? ¿No es eso tratar de meter al Espíritu Santo en un tiempo humano olvidando que Él proviene y emana de un tiempo divino y eterno que se llama KAIROS y no KRONOS?

Si usted tiene a un Espíritu Santo que le guía a toda verdad, y tiene la sensación de que lo que conoce ya es toda la verdad, ¿Para qué le serviría el Espíritu? Total, si ya conoce toda la verdad, ¿Qué más podría enseñarle el Espíritu o adónde más podría guiarlo? Por favor: en este mismo momento y en el nombre de Jesucristo de Nazaret, le exhorto a que se plantee muy seriamente que a su doctrina personal, denominacional o global, podría estar faltándole algo. Jeremías 33:3, ese texto al cual solemos llamar «El teléfono privado de Dios», dice que si clamamos a Él, Él oye, responde y nos enseña cosas ocultas que no conocemos. Si lo tomamos desde el punto de vista histórico, nada más que hablar, pero si intentamos discernirlo en el ámbito espiritual, vamos a tener que entender que todavía hay cosas ocultas en los tiempos que no nos han sido reveladas.

Su alma (Y lo va a entender mucho mejor si le digo: Su mente), ha sido programada durante mucho tiempo (Conforme a la edad que usted tenga), con patrones de pensamientos, filosofías, razonamientos y hasta convicciones humanas muy variadas.

Papá, mamá, abuelos, abuelas, tíos, tías, amigos, personas influyentes, todos han contribuido a lo largo de su historia personal a programar su mente con conceptos que usted ha tomado, asimilado, que le parecieron buenos y los puso por obra sin detenerse a verlos bajo la lupa de la Palabra.

La disyuntiva surge, entonces, a la hora de las decisiones de fondo. ¿Qué tecla de esa maravillosa computadora que es su mente va a pulsar usted cuando le llegue una crisis, una dificultad o un problema? ¿La que le envía el monitor, a la pantalla, esos programas viejos que todavía giran en el archivo informático de su alma o tiene una programación nueva, actualizada que evita el alma y proviene de su espíritu?

No se olvide de algo muy pero muy importante. Dios no le dio el alma para que mande sobre su vida; se la dio para que se sujete a su espíritu. Esa es la tecla clave que producirá la desprogramación vieja de su alma y el suplantar todo el programa de Dios para su vida.

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

enero 1, 2015 Néstor Martínez