El día que, buscando otra información me di de narices con una que hablaba de las formas de análisis de las cosas que nos rodean, algo que encontré en ese trabajo, me impacto en lo espiritual, aunque lo que leía fuera ciento por ciento secular. Decía que podemos analizar el calor, porque hay centenares de elementos para hacerlo, pero no el frío, que simplemente es ausencia de calor. Que podemos analizar los sonidos, porque cada uno tiene casi su nombre y apellido, pero no los silencios, que simplemente son ausencia de sonidos. En esa misma tesitura, resulta muy interesante analizar la luz, porque hay cientos de vertientes que la producen, pero no podemos analizar la oscuridad, que simplemente es ausencia de luz. Eso, en lo secular. En lo espiritual, las cosas varían un poco si tomamos como ejemplo a un niño de corta edad, poco más crecido que un bebé. ¿Por qué lo asusta la oscuridad y llora hasta que alguien enciende una luz? Porque para un niño, la oscuridad no es ALGO, sino ALGUIEN. No me preguntes como ellos pueden discernirlo y nosotros los adultos, no. Tal vez porque sus espíritus llevan poco tiempo de haber venido desde aquella dimensión a esta. Sin embargo, en la oscuridad puede haber un destello brillante, ¿Me acompañas a encontrarlo?
Efesios 5: 1-2 = Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. ¿Imitar a Dios? ¿A qué blasfemo se le podría ocurrir decir eso? A Pablo. Cuando te encuentres con él, si caes en su misma casa eterna, pregúntale por qué lo dijo. Aunque podría decirte que la idea es simple; debemos hacer de Dios nuestro ejemplo y modelo. No podemos contentarnos con compararnos entre hombres. Debemos prestar atención a la idea de Pedro cuando dice: Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Ojo: no te dice, “Piensa en Dios” o “Admira a Dios” o “Adora a Dios”, aunque todos esos son deberes cristianos importantes. Este es un llamado a la acción práctica, yendo más allá de nuestra vida interior con Dios. Ya el apóstol lo dio a entender cuando dijo que perdonemos a otros como Dios nos perdonó a nosotros. Imitación. No física, gestual o emocional: espiritual.
Es importante ver que Dios es mucho más que nuestro ejemplo. Muchos errores entran en la iglesia cuando se presenta a Jesús solo como un ejemplo de comportamiento. No somos salvos por el ejemplo de Jesús, pero una vez salvos, Su ejemplo es significativo para nosotros. Dios es más que nuestro ejemplo, pero también es nuestro ejemplo. Y luego añade que lo hagamos como hijos amados: Los niños son imitadores naturales. A menudo hacen exactamente lo que ven que hacen sus padres u otros adultos. Cuando actuemos de acuerdo con nuestra naturaleza de hijos de Dios, lo imitaremos. Al imitar a Dios, nos convertimos en representantes de Dios, especialmente ante aquellos que han excluido a Dios de su vida. ¿Para qué somos enviados al mundo? ¿No es para que tengamos a los hombres con la mente en Dios, que es a quien más ansían olvidar? Si somos imitadores de Dios, como hijos queridos, ellos se verán obligados a recordar que hay un Dios, porque verán su carácter reflejado en el nuestro. Contra eso no hay debate teológico ni religioso. ES.
Versos 3 al 5 = Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Es indudable que el pecado sexual era tal vez el que más daño le había hecho y le estaba haciendo a la iglesia de Éfeso. DE allí que esta nómina que él detalla, tenga incidencia preponderantemente en esa área del pecado. Habló de fornicación, que viene en el original griego de la palabra porneia (De allí surgió nuestra más conocida pornografía), que es el pecado sexual de una relación íntima entre dos personas que no han declarado ningún pacto ante Dios ni ante los hombres. Aquí ingresa lo que en este tiempo se denomina como sexo casual o alguna otra variante idiomática regional. Luego menciona Inmundicia. Esto tendría incidencia en un comportamiento moral sucio, ya sea en lo sexual como en algo anexo. Necedades, que es muy abarcativo en su significado, pero que indudablemente Pablo lo suma a todo esto. Palabras deshonestas tiene que ver con un vocabulario improcedente para hijos de Dios y Truhanerías, que incluye a toda clase de delitos menores o medianos, incluidos los que tienen que ver con la prostitución, pedofilia o trata de personas. Debemos notar el tema de la apelación moral. No se trata de “evitar estas cosas para que puedas ser un santo”. Más bien, es “eres un santo; ahora vive como corresponde a un santo”. El atractivo moral constante del Nuevo Testamento es simplemente este: sé quién eres en Jesús.
En cuanto a la Avaricia, no son pocos los que la confunden con ser administradore prolijos de nuestros ingresos o, incluso, practicar alguna forma de ahorro. En absoluto. Esto es sano, inteligente y propio de una conducta intachable en cuanto a lo material. La Avaricia es tener un caudal de dinero y procurar no gastarlo, si es factible, cometiendo delitos, transgresiones o fraudes contra terceros. Contratar a alguien para un trabajo y no pagarle lo correspondiente o, incluso, buscar abusar de esa persona haciendo que haga ese trabajo sin percibir nada. Antes bien, concluye, dar acciones de gracias: Positivamente, el cristiano debe dar gracias por el sexo. Lo recibimos con gratitud como un regalo y disfrutamos del sexo de una manera que glorifica al Dador. El propósito de Dios al dar el sexo no es principalmente para la gratificación del individuo, sino para la unión de marido y mujer en una relación de una sola carne por pacto ante Dios y con la confirmación legal acorde a la región donde se resida. Ciertas expresiones de la sexualidad son pecado no porque Dios quiera privar de algún aspecto de su goce, sino porque van en contra de Su propósito principal para el sexo. Cada uno sabe de lo que estoy hablando y hará conforme a lo que entienda es su libertad.
Versos 6 al 12 = Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, más ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aún hablar de lo que ellos hacen en secreto.
Y aquí aparece, como baluarte opuesto a una santificación natural de un hijo del Señor, la tiniebla. O reino de las tinieblas. Mucho se ha dicho y enseñado a este respecto, pero creo conveniente ampliarlo conforme a la Palabra y sin volar en rituales humanos, al contenido genuino de ese nombre, tinieblas. En principio, debería decirte que es la actividad de un verdadero mundo de maldad bien articulado y basado, preponderantemente, en el engaño. Recuerda siempre que él es muy hábil para desinformar y articular y fortalecer estrategias de engaño, lo que llevó al apóstol Pablo a advertirle a los Corintios: Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. Es evidente— como lo hemos visto anteriormente— que nuestra lucha no es contra guerra y carne sino contra el mundo espiritual de maldad. Las estructuras, tal como lo describe el apóstol Pablo, se dividen en principados, potestades y gobernadores de las tinieblas en las regiones celestes.
Lo primero que debe hacer un cristiano es limpiar el territorio en el que se desenvuelve, lo que necesariamente implica, guerrear en oración y tomar naciones, regiones, ciudades y barrios en los que ha tenido dominio el mundo de maldad, lo que salta a la vista con prostitución, drogadicción, violencia, muerte, agresiones físicas y verbales al interior de la familia, promiscuidad, juventud rebelde y agresiva, altos índices de suicidio, entre otros. Atención con esto: no es el final o lo único, esto es una parte de un todo que lleva su tiempo y su batalla. Recuerda que a las puertas de tomarse el pueblo de Israel el territorio de Canaán, Dios les instruyó: Números 33:52 = Echaréis de delante de vosotros a todos los habitantes del país, destruiréis todos sus ídolos de piedra y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos. Es importante que aprendamos a identificar la estructura del Adversario y demos la batalla en esa dirección, impactando cada uno de sus esquemas de guerra en el mundo de las tinieblas.
Los principados están bajo el gobierno de un espíritu de alta jerarquía que, a su vez, está al mando de muchos demonios para que ejecuten sus órdenes de ataque al pueblo de Dios. Las potestades hacen presencia en naciones y regiones, desplegando ataduras que se evidencian en comportamientos destructivos, tal como se evidencia en países donde hay redes de narcotraficantes, trata de blanca y mercado negro de diverso género, entre otros. Gobernadores de las tinieblas son aquellos demonios que ejercen influencia en quienes ostentan posiciones de poder y líderes con impacto sobre las comunidades. Aunque andan en error, son personas dominadas por Satanás que demuestran elocuencia. Pueden ser violentos, corruptos e inmorales, pero están revestidos de un manto de credibilidad que ayuda a cumplir los propósitos de maldad. De eso, en nuestra amada Latinoamérica, hemos visto bastante. Y resulta inútil conducirse como lo está haciendo el hombre natural, que por ignorancia pretende dar solución a esto desde lo ideológico, lo político o económico. No funciona. Es espiritual y sólo en esa clase de guerra cederán sus posiciones.
Se podría describir la estructura central de este reino con algunas menciones a sus elementos más notorios. En principio, los Ángeles Caídos, que son los instrumentos al servicio del ejército de Satanás. Ellos se dejaron arrastrar cuando el adversario se rebeló contra Dios y propició el caos. Luego estarían Los Principados, que en este caso tiene que ver con un territorio. En contra de lo que muchos han enseñado, no se refiere a una persona o ser espiritual, sino al territorio que está bajo su responsabilidad. Son poderes notoriamente espirituales del mundo invisible. Luego tenemos Las Potestades y Gobernadores del Mundo de Maldad. Tienen dominio sobre una jurisdicción. Se refiere al grado o nivel angélico. Los diferentes grados de los ángeles del ejército de Satanás, no implican mayor autoridad ni dominios especiales sobre nosotros, por el contrario, no debemos sentirnos amedrentados. Las Huestes de Satanás, que no habíamos mencionado, se dedican a obstaculizar y obstruir la obra de Cristo y a poner fuera de combate a los soldados individualmente. Cuanto más efectivo sea un creyente para el Señor, más experimentará los salvajes ataques del enemigo.
Por ese motivo es que en muchos grupos determinados que todos conocemos dentro de la iglesia cristiana, no se hacen ningún problema con Satanás y ni siquiera ilustran o enseñan a sus miembros respecto a esta guerra espiritual en la que estamos. Es muy cierto que ellos no son molestados por el reino de las tinieblas porque, esencialmente, lo que creen, enseñan y hacen, no fastidia para nada ni al más minúsculo demonio. Ahora bien, ¿Cómo se entera Satanás de cuanto ocurre en el mundo, si él no es omnipresente ni omnisciente? A través de una bien articulada red de comunicaciones de sus demonios en cada punto estratégico que le mantienen al tanto de las acciones contra creyentes y no creyentes. A continuación, describimos las estrategias utilizadas por Satanás y su ejército, para atacar y procurar la destrucción de los cristianos:
Las Huestes ejercen dominio sobre comunidades, iglesias, organizaciones de gobierno y entidades no gubernamentales que impactan en la comunidad. Promueven enseñanzas reveladoras de filosofía y cultos. La llamada trinidad satánica opera con Satanás, que es un hábil imitador, y tiene su propia figura de la trinidad, que incluye a Satanás mismo, la Bestia y el Falso Profeta. A esto lo define Apocalipsis 3:10: Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. En cuanto a su infiltración en las iglesias cristianas, cosa que no es nueva, ya en Apocalipsis 2:9 se habla de la “sinagoga de Satanás” Se aprovechan del ritualismo vacío, de la indiferencia y la tibieza espiritual de quienes profesan ser cristianos. Satanás tiene demonios que propagan doctrinas de error, distantes de las enseñanzas bíblicas. Mediante espíritus engañadores, promueven doctrinas que conducen al fracaso espiritual. Asimismo, en todos los estratos sociales proliferan ceremonias ocultistas que incluyen sacrificios de diverso género, a través de los cuales Satanás recibe adoración.
Existen, obviamente, lo que podríamos llamar ministros del ocultismo. Actúan generalmente influidos por demonios. Son sacerdotes y sacerdotisas que, en su desenvolvimiento social, generalmente y por testimonio de vida, podrían pasar fácilmente por creyentes de alguna religión, pero propagan sutilmente sus creencias y han engañado a muchos. Y también hay que mencionar a los profetas, o voceros de ese mundo de las tinieblas. Porque no todos los milagros y hechos portentosos que hayamos podido ver, provienen de Dios. Mateo 13 lo explica con el trigo y la cizaña. A esto no es necesario viajar a otro punto del mundo para verlo, es muy probable que lo tengas mucho más cerca de lo que crees. Ninguna región, ciudad o paraje está libre de estos falsos engañadores. Por ese motivo, entiendo que es importante mantener íntima comunión con nuestro Padre celestial para que nos revele cuáles son las cada vez más innovadoras estrategias de ataques del enemigo.
Los cristianos, que sabemos cómo opera el adversario, debemos mantenernos vigilantes porque sus estrategias de engaño son muy creativas y habilidosas. Opera eficazmente— si no nos damos a la tarea de desenmascararlo— a través de propagadores de engaño que tienen una fuerte incidencia en todos los medios de difusión. Sobre su accionar advirtió el apóstol Pablo: Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo, Jesús, en tanto, dio amplio poder sobrenatural a Sus seguidores después de que recibieron el bautismo del Espíritu Santo. Pero Satanás también da poder sobrenatural y autoridad. Sus demonios pueden proveer de fuerza sobrenatural y energía. Satanás puede efectuar muchos milagros y señales sobrenaturales: Son espíritus de demonios, que hacen señales y van a los reyes de la tierra en todo el mundo para reunirlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.
El Señor Jesús, por su parte, advirtió que: Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Entonces les declararé: Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad! Por este motivo, tú y yo en nuestra condición de cristianos, debemos estar vigilantes y con discernimiento— que proviene de Dios— juzgar si cuanto ocurre, es de Dios o por el contrario, obedece a engaños del Adversario y su ejército en el mundo espiritual de maldad. Reitero: no hay ni técnicas de avanzada ni metodologías ultra modernas. Esta es una guerra antigua y persistente, y las mejores y únicas armas que garantizan un combate parejo con preponderancia nuestra, es la que nos provee el Reino de Dios. Cumplir sus mínimas condiciones y requerimientos, es más que suficiente para librarla con éxito.
Versos 13 al 19 = Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
Si los operadores de maldad supieran que esta Palabra es genuina, verdadera y de cumplimiento seguro, no harían las cosas que hacen. Todo, absolutamente todo, aún lo que está bajo el secreto más guardado y custodiado saldrá a la luz y se sabrán, una por una, las barbaridades que estos han hecho en sus tenebrosas y miserables vidas. Nuestra participación en la luz se muestra por nuestra resurrección con Jesús Él nos dio vida juntamente con Cristo. Pablo citó lo que dicen que probablemente fue un coro de adoración de la iglesia primitiva para ilustrar esta verdad. Recuerda que esta exhortación “despiértate”es para los cristianos. Un cristiano puede estar dormido y no saberlo. Si está dormido, probablemente no lo sepa. Tan pronto como se da cuenta de su sueño, es evidencia de que ahora está despierto. Esta somnolencia en el cristiano también es sumamente peligrosa, porque mientras duerme puede hacer muchas cosas que le harán parecer como si estuviera bastante despierto. Podemos hablar cuando estamos dormidos. Podemos escuchar cuando estamos dormidos. Podemos caminar cuando estamos dormidos. Podemos cantar cuando estamos dormidos. Podemos pensar cuando estamos dormidos.
Andar en la luz, mientras, no es algo tan místico o sobrenatural como suena. Andar en la luz, simplemente es andar en la sabiduría divina. Andar con diligencia, Pablo parece haberlo escrito dirigido a los cómodos de Éfeso, aunque supongo que les cabe por igual a todos los cómodos cristianos del planeta entero. Cuando habla de aprovechar bien el tiempo, encontramos que había dos palabras griegas antiguas que se usaban para tiempo. Una tenía la idea simplemente de día tras día y hora tras hora. La otra tenía la idea de una porción de tiempo definida, un momento en el que debería suceder algo. Es la diferencia entretiempo y el tiempo. La idea aquí es el tiempo; es una temporada definida de oportunidades que los cristianos deben redimir. Porque los días son malos, añade. Y esta es otra razón por la que es importante caminar sabiamente. Jesús habló de un tiempo en el que muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Y me cuesta bastante no pensar que parte de ese tiempo ya lo estamos viviendo. Porque a nadie se le escapa que hoy, para muchos creyentes, los días son malos.
Ahora bien; para producir un destello en la oscuridad, necesariamente debemos caminar en la luz. ¿Y qué cosa es caminar en la luz? Te podría dar una extensa charla teológica, pero me temo que te quedarías dormido antes de finalizarla, así que te lo haré más simple y sintético. Andar en luz, es andar lleno del Espíritu Santo.
La llenura del Espíritu Santo no es un evento único del que vivimos el resto de nuestros días. Es un llenado constante, pedir ser llenado y recibir la plenitud por fe. Hay una primera experiencia maravillosa y significativa con la llenura del Espíritu Santo, a menudo considerada como el bautismo del Espíritu Santo. Esta es una experiencia válida e importante para todo creyente, pero no concluye allí. Gran parte de la debilidad, la derrota y el letargo de nuestra vida espiritual se pueden atribuir al hecho de que no somos constantemente llenos del Espíritu Santo. La gramática griega antigua para sed llenos también indica otras dos cosas importantes. Primero, el verbo es pasivo, por lo que esta no es una experiencia fabricada. En segundo lugar, es imperativo, por lo que esta no es una experiencia opcional. Por eso Pablo contrasta el efecto del Espíritu Santo con el estado de embriaguez. El alcohol es un depresor; “afloja” a las personas porque deprime su autocontrol, su sabiduría, su equilibrio y su juicio. El Espíritu Santo tiene un efecto exactamente opuesto. Es un estimulante; Mueve todos los aspectos de nuestro ser hacia un desempeño mejor y más perfecto. Puedes ni siquiera darte cuenta que te ha sucedido o, por lo contrario, puedes quedar shockeado por largo tiempo. Personalmente, me tocó experimentar los dos casos.
En cuanto a eso de someterse los unos a los otros, implica lo siguiente, todo en línea con la idea de ser un jugador de equipo. El cristiano no debe ser irreflexivo, sino pensar en los demás. Tampoco debe ser individualista, no debe ser auto-asertivo. La autoafirmación es la antítesis de lo que dice el Apóstol. Nunca debe ser egoísta. Debemos ser felices cuando alguien más tiene éxito o le va bien. En Argentina hay un refrán popular que dice: “Para un argentino no hay nada peor que ver a otro argentino que le van bien las cosas.” Tal cual. Envidia, egocentrismo, etc. Perdón: la iglesia en Argentina no escapa a este refrán, lo he visto. Debemos soportar con valentía nuestras propias incomodidades y pruebas. Pero, En el temor de Dios: Este es un punto importante, porque todavía es mucha, muchísima te podría decir, que ha confundido temor de Dios con miedo a Dios, que no es lo mismo. Sugiero que estudien con cuidado el significado genuino de esa palabra temor. Se los dejo como tarea, les será de enorme bendición descubrirlo.