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Anclados en Cristo

Hay una historia en el evangelio de Mateo capítulo siete, donde Jesús habla de que había dos hombres y que uno oyó lo que Él dijo, y lo comparó con el hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. Entonces hubo otro hombre que escuchó lo que Él dijo, pero no lo hizo, y edificó su casa sobre la arena y, a ese, Él lo llamó “un hombre insensato”.

Esta es una parábola tan sencilla que esconde, sin embargo, un principio muy importante: hay algo que no se ve. Las acciones de u  individuo, son de acuerdo a su pensamiento. Porque lo que usted hace, es producto de lo que usted piensa.

La forma en que usted vive, me está diciendo como piensa. No me dice nada de mi Dios; me dice adónde está parado usted. Porque el principio funciona, pero el arrepentimiento es el principio. No al lloriqueo; cambiar la forma de pensar. Alinearse con este misterio.

¿Qué dijo Él que ellos estaban dispuestos a escuchar y obedecer? Entra por la puerta estrecha. Dijo: guárdate del falso profeta. Por sus frutos los vas a conocer. Dijo: Todo árbol que no da buen fruto, será cortado. Luego dijo: “No todo el que me dice Señor, Señor, va a entrar”. Después dijo: “Y yo declararé a algunos que nunca los conocí”.

El que oye estas palabras y las hace, ese es el hombre prudente. ¿Quién es el que le sacude la casa a usted? Dios. Pero si no la hace fundamentada en la roca, se le va a caer. La casa o la piedra, que es usted mismo. La piedra viva se va opacando. La casa de Dios se va a terminar, con o sin usted. La diferencia es quien va a ser parte de esa casa.

La Palabra nos dice en Proverbios 23:7 que: …según el pensamiento del corazón, así tal es el hombre. – Proverbios 19:21 dice: …muchos pensamientos hay en el corazón del hombre, pero sólo el consejo de Dios prevalecerá.

El humanismo trajo una mentalidad al mundo llamada pragmatismo. Introdujo esta doctrina y se ha inmiscuido en la iglesia; significa simplemente que la raíz o la verdad de cualquier filosofía o significado de cualquier idea, es su función o el resultado práctico: una boca llena. En otras palabras: el pragmatismo dice que el resultado de lo que yo pienso, está basado en mi conveniencia, no en la verdad.

Los principios bíblicos, son absolutos, existen si su opinión, no necesitan de su apoyo para ser ciertos. Los llamados “debates públicos”, salieron de la boca del Seol; toman verdades absolutas y públicamente exponen opiniones dando alternativas de acción al mundo, echándole agua a la verdad y desposándola como opinión.

Sólo que hay un problema: todas las opiniones son ciertas; toman una verdad que no debe ser debatida, una verdad que es absoluta, y entonces le piden opinión a un sin número de personas y ahora hay, entonces, un sin número de personas actuando de acuerdo con quienes ellos eligen como dueños de la mejor opinión. La opinión no interesa cuando lo que se está debatiendo es absoluto. Ahora tenemos una humanidad que hace lo que la hace sentir bien, decide servir de acuerdo con su opinión, porque, simplemente. El doctor Fulano de Tal opinó así en el debate público.

No importa lo que usted cree o no cree de Dios. ¡¡Dios es Dios!! Con o sin lo que usted cree. “Pero entonces, hermano, ¿Usted cree que la Biblia es un libro escrito por…? ¡¡No me interesa!! Lo que usted opine, no me interesa. ¡¡La Biblia es el consejo de Dios!! ¿Y usted, que piensa del aborto? ¡¡No me interesa!! Dios es el dador de la vida, ¡¡No tienen derecho!! Pero mire…eso de la religión…la libertad de cultos….el respeto mutuo…¿No tienen que tener en las escuelas el libre albedrío para que todas las religiones deban existir y convivir? ¡¡¡NOOOOO!!! Eso es Pragmatismo.

Pragmatismo en la iglesia. Personas que no toman la decisión de hacer un aborto porque piensan: ¿Cómo me afectará a MI si lo hago? ¿Qué me conviene más, tenerlo o no tenerlo? Aunque usted lo tenga, ya ha pecado. La pregunta, es: ¿Está correcto o no? ¡¡NO!! No interesan las circunstancias.

Dos hombres tentados en lujuria, en la iglesia. Uno piensa: “Si hago esto, pierdo todo lo que he obtenido. O a lo mejor puedo ser contagiado de SIDA.” Pecó. ¡Pacto con su mujer! ¡Pacto con Dios! No voy a pecar ante el Altísimo, ¡Se acabó!

Otro: “Entonces no puedo encontrarme con esa hermanita en ese bar a tomar una gaseosa y dialogar, porque por allí la gente piensa…” ¡NO! ¡Porque no es correcto! Punto.

Iglesias con un mega crecimiento. ¿El mensaje de este hermano? Y… sí… es verdadero, parece, no? Pero yo no puedo predicar eso, porque me ahuyenta la gente. Más vale algo suave, ¡No sea que alguien se ofenda! Hay mucha gente mayor que no entiende toda esta cosa nueva. Es preferible algo más sencillo; eso les gusta, siguen viniendo, traen amigos, todos están felices y parecen conformes.

No les pido nada, no les demando nada; vienen, reciben y se van de lo más bien y después vuelven a venir otra y otra vez. Pragmatismo satánico. ¡Que quiere decir Dios! ¡Eso prediquemos! Y que se vaya el que se quiera ir adonde se quiera ir. El mensaje de la cruz es confrontativo y hasta ofensivo. Si no produce eso, no es el mensaje de la cruz. El mensaje de la cruz puede herir un poco, molestar otro poco y hasta ofender por allí, pero edifica.

Dios nunca revela nada negativo sin traer la solución. Si no es carne es hombre y Satanás, no Dios. Dios sólo revela lo negativo para introducir lo positivo; nunca le deja a usted a mitad de camino. Pero el mensaje de la Biblia es confrontativo. Cristo dijo: yo no vine a traer paz, vine a traer una espada. ¿Cuántos saben que donde quiera que Él fue, hubo confrontación? A veces, incluso, la buscaba.

Hay dos dadores en la iglesia: uno que siempre está buscando el reembolso por su propio interés y el otro es de los que dicen: ¿A ver que puedo sacar yo de todo este asunto, me convendrá? Pragmatismo. Usted ha perdido su bendición.

¿Usted quiere que sus hijos crezcan combatiendo este tipo de espíritu? Entonces enséñele: nunca mientas, te convenga o no te convenga. Aunque la verdad te mande preso, hijo, no mientas. “¡Es que si digo eso me van a meter preso!” Si mientes vas a ser fugitivo y maldito por Dios. Sacúdete. Si no te sacudes tú mismo, Dios te va a sacudir. Hay que cambiar estos métodos; en el principio de Dios, estos métodos no funcionan.

Todo el mundo viene a la iglesia a recibir. ¿Qué pasó con el salmo 24 que dice que la tierra es de Jehová? ¿Cuántos son mayordomos de la tierra?

“Es que el gobierno no limpia la ciudad…” Límpiela usted. ¿Busca liderazgo? Los que recogen los papeles que otros inconscientes arrojaron en cualquier parte, van a ser líderes; ¡Esos son los futuros líderes según Dios! “Es que hay mucha inmundicia…!” aumente la justicia. “ah, sí, es muy sencillo decirlo…” Lo siento mucho. Funciona. “Es que antes…no pensábamos así…” Precisamente. Arrepiéntase. Eso es lo que estamos tratando de hacer. Porque si usted no lo hace, Dios le va a estremecer.

Cuando todo ande mal, lo único que lo va a mantener vivo son los principios de Dios. Lo único que lo va a mantener en victoria, son los principios de Dios. Puede usted pensar con esa mentalidad pragmática y tener un gozo momentáneo, pero este gozo del que le hablo, es eterno. Aquí se le va a terminar el combustible, la gasolina.

Vamos a verlo a través de 1 Samuel. Mire el capítulo 22 conmigo. Aquí vemos a David cuando sale y lo más importante, ya había sido ungido por Dios. Al igual que nosotros, reyes y sacerdotes. Él era rey y nosotros también lo somos. Pero ya hemos visto que aunque todo fue puesto debajo de nuestros pies, los hechos nos dicen que eso todavía no está pasando.

Allí también David, en la cueva de Adulam, era rey pero no lo estaba viendo manifestado. Estaba en una situación muy parecida, a la que la iglesia está hoy. Y como ya hemos establecido que él es la sombra de  lo que la iglesia es, en la preparación del ministerio de David, vemos la preparación de la iglesia. David es tipología de Cristo, Cristo es cabeza de la iglesia. David, en suma, tipología de la iglesia misma. Entonces vemos aquí que todo está bajo los pies de Cristo, pero no lo vemos así. Aquí vemos a David, ungido como rey, huyendo de Saúl.

(1 Samuel 22: 1-3)= Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él.

Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; (Mire la calidad del ejército que tenía) y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.

Y se fue David de allí a Mizpa de Moab: yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí.

Noten el principio de cómo Dios sacude. Aquí David se encuentra dentro de la cueva de Adulam. Eso significa “refugio”; usted está pasando por una época de refugio. Una época de la cueva de Adulam. Una época donde usted va a ser sacudido. Note el grupo de personas que le llegan a David. Los amargados de corazón, afligidos y endeudados. Tremendo ejército. Cuatrocientos afligidos, amargados y endeudados. Teóricamente, reyes. Concretamente, bajo el yugo del enemigo. Muy parecido a la iglesia.

Cantamos que somos reyes de la tierra, que tenemos autoridad, que todo está debajo de nuestros pies. No tiene usted trabajo, anda a rastras, necesita hasta para la leche… No es crítica, es revelar realidades. El mundo nos oye y piensa: ¡Esa gente debe estar bárbara! Pero el problema es que después sabe adonde vivimos… Y nos ve vivir… La alabanza nunca tiene compromiso. La alabanza sólo crea preguntas. La adoración las contesta. Porque la adoración es un estilo de vida.

En esa cueva Dios trae un grupo. Y note que él dijo: “No me voy a mover de aquí, guarden a mis padres; en lo que recibo Palabra de Dios”. La iglesia no va a terminar su restauración hasta que encuentre la estrategia de Dios. Es por eso que sus trompetas están tronando a través de las voces proféticas en la tierra, trayendo dirección y estrategia.

Lamentablemente, muchos tienen oídos sordos a lo que Dios está diciendo a través de las trompetas que ya están sonando. Las trompetas no son literales, las trompetas son los oráculos de Dios que están declarando su palabra en el norte, sur, este y oeste, y muchos no se han preparado para la batalla porque no conocen el sonido cierto de la trompeta que viene dirigida a este mundo.

En el refugio Dios quiere que usted se identifique con Cristo. Tiene que estar anclado en Cristo. En la roca, no en la arena, sino cuando venga el sacudón, usted se cae. En el tiempo en que está en esta cueva, tiene que anclarse en Cristo. ¿Recuerda al hijo pródigo? Salió, perdió toda su herencia, regresó y fue restaurado cien por ciento.

 ¡Todo fue restaurado! Menos la herencia. Si usted no está anclado en Cristo, usted puede perder su herencia. Anclado con Cristo, no con su ministerio; con Cristo, no con su habilidad; con Cristo, no con el pastor; con Cristo, no con la canción; con Cristo, no con el piano; con Cristo, no con la alabanza. Anclado en el Rey de Reyes y Señor de Señores.

Si usted es un líder en un determinado sector y un día, por la puerta, entra uno que usted ve perfectamente que es capaz y sabe hacerlo mucho mejor que usted, usted, ¿Va a dar un paso al costado y va a dejarle lugar o se quedará anclado en su ministerio salga como salga? Si esto le está doliendo, no diga nada más que “¡Gracias Señor!” Amén.

 ¿Va a disfrutar, gozar y crecer de igual manera sentadito en el banco mirándolo a otro? ¡Anclado con Cristo! Dios quería que David estuviera bien anclado con Él, porque el líder no tiene que saberlo todo, sólo tiene que tener seguridad en sí mismo porque su seguridad, precisamente, no depende ni proviene de sí mismo, sino de Cristo. Entonces es cuando sabe y puede canalizar la fuerza que le llega. Él no lo hace, él la distribuye.

Usted puede ser un líder y no saber predicar, pero si sabe elegir a los predicadores que invita, con eso le bastará. El que está seguro de haber sido levantado por Cristo, no le teme a otro porque parezca mejor. Pero no puede estar seguro de usted mismo sin estar anclado en Cristo.

Ahí es donde viene el espíritu de rechazo. Si no vence al espíritu de rechazo, el espíritu de rechazo lo vence a usted. La iglesia, ahora, siempre está llena de pena y rechazo. “NO me saludaron… No hablaron conmigo… Me acerqué al pastor para saludarlo e hizo como que no me vio… Nadie se interesa por mí…”

¿Y sabe que es lo que usa el enemigo para traer rechazo? Circunstancias. Su esposa, su marido, el pastor, el mensaje, el sistema, cualquier cosa. Si usted no se ama a usted mismo, Satanás se encarga de que se sienta rechazado. Usted no puede amar a su prójimo, sólo hasta la medida que se ama a usted mismo. Aquella persona que no vacila en usar mentiras para enviar al vecino para abajo, para sentirse el más alto.

Cristo dijo que nosotros no lo encontramos a Él porque sólo buscamos gloria de los hombres, pero que Él no buscó gloria de los hombres porque solamente hizo lo que el Padre le mandó hacer. ¿Qué está diciendo? Que Él estaba totalmente satisfecho en el testimonio del Padre, no necesitaba el testimonio de nadie.

Pero ustedes, dice Él, no tienen el amor del Padre en ustedes. No era que no conocían a Dios. ¡No estaban anclados en Dios! ¡No conocían ese amor! ¡No estaban completos con ese amor! No estaban satisfechos con la opinión del padre. Ya Dios le ha dicho a usted: eres linaje escogido, eres piedra viva, eres nación santa, eres la roca que va a heredar la tierra.

 ¿Qué más quiere? “¡Quiero que el pastor me reconozca, que reconozca lo que hago!” ¿Sabe lo que hace Dios? Nunca lo reconoce. ¿Sabe hasta cuando? ¡¡¡Hasta que se le vayan a usted las ganas de ser reconocido!!!

Cristo se ha convertido en un mensaje. Si manifestamos, entonces, y aceptamos que somos la iglesia, y que Dios está destrozando todo lo que no le pertenece, es hora que usted haga todas las comparaciones necesarias y ahí va a tener muy claro qué es lo que debe remover en usted mismo antes que sea Dios el que se lo remueva de un soplo.

“Es que yo estoy esperando una puerta…” Dios lo está esperando a usted. Dios no es lento, el lento es usted. El ejército de angustiados de David… 1 Crónicas 12, dice que se convirtió en un ejército de ambidiestros, valientes, esforzados, dispuestos y, obviamente, victoriosos.

Hay personas que viven igual todos los años. En cada nivel de unción hay un régimen nuevo de amistades. Si sus amistades han sido siempre las mismas en los últimos tres años, anda en la misma unción. Si usted solamente conoce a los mismos, es porque usted no ha ido a la otra etapa donde hay otros. No es que uno no quiera conocerlos, es que el camino es hacia delante.

Uno comparte, no desprecia, pero sigue. Y si ellos no suben, llega el momento en que se quedaron muy lejos para verlos continuamente; sólo se ven de vez en cuando. No es que uno pierda el amor por ellos, es que aumenta el amor por Cristo. No ponga el ancla en su círculo de amistades ni se siente siempre en el mismo lugar en el templo. Siéntese al lado de uno que no conoce y deje que la unción le traiga convicción.

(Hebreos 5: 13)= Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño.

Leche significa que es una palabra de niños. El que sólo se alimenta de leche, es inexperto en la expresión de la palabra, es lo que dice en el original. No puede manifestar lo que este Reino tiene porque se pasa comiendo alimento infantil.

(14) Pero el alimento sólido, (Sigue hablando de la Palabra, no de la carne), …es para los que han alcanzado madurez; (Note que la madurez es algo que se alcanza, no que llega con un cierto tiempo. Todos tenemos la misma Biblia. Es como decir que todos comemos la misma comida. Pero es evidente que no todos tenemos el mismo metabolismo espiritual) …para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Ahora vamos a parafrasear el mismo verso. Sígame con atención y mucho cuidado: La palabra madura o sólida, o la revelación presente, o la estrategia de Dios, o este libro que yo tengo aquí y usted tiene, – supongo – muy cerca, cuando es visto a través de inspiración espiritual, es sólo para los que han alcanzado la madurez. Esto es: que los maduros son aquellos que, por el uso de la palabra madura, han ejercitado sus sentidos para discernir entre el bien y el mal.

El maduro, entonces, es el que ha usado el libro par ejercitar sentidos y no su espíritu. El maduro no es el que se la pasa saltando y temblequeando y tumbando sillas o bancos en el templo. El maduro no es el que se le desparrama la corbata cuando sacude la cabeza, porque dice que el espíritu lo posee. La palabra madura es para las personas que han alcanzado la madurez porque han usado el libro para ejercitar los sentidos; el tacto, el olfato, el sabor, el oído, la vista. Percepción externa.

Es decir que: la persona madura, es la que saca lo teórico y lo trae al mundo práctico. Es aquel que saca lo profundo y ejercita discernimiento en este mundo. La palabra discernimiento significa DISPUTARE, discriminar, ejecutar, rendir juicio; lo mismo que el diablo le ha dicho a la iglesia que no puede hacer. Ejecutar sentencia entre lo que está bien y lo que está mal en el mundo natural.

La única entidad que tiene dominio para discernir el bien y el mal es la palabra. Es una espada de dos filos que discierne pensamientos., filosofías, y los intentos del corazón aquí y ahora. La palabra discierne las filosofías y las acciones. Nuestras armas son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando principios, y llevando cautivo todo pensamiento, todo principio mundano a la obediencia de mi Señor. El maduro lo hace.

Es espiritual y afecta lo natural. Si usted madura, si usted discierne, si usted trata de buscar como funciona hoy, Dios le habla; no sea religioso, no es un libro de ayer, es EL libro de hoy.

La Palabra dice, en Isaías 60, que hay tinieblas, pero que se va a ver una luz. Y las naciones van a venir a su resplandor. ¿Sabe lo que eso significa? Que van a venir a buscar de usted, soluciones.

La palabra fuerte es aquella que usa el que alcanza madurez. Y el que alcanza madurez es aquel que usa la Palabra para sacarla de un mundo teórico, encasetado y discernir qué es bueno y que es malo en el mundo práctico. Traer soluciones y alternativas; en el mundo no se predica capítulo y versículo, en la iglesia, sí. Al mundo se le traen soluciones prácticas, para que vean y crean.

No diga Cristo, no diga capítulo y versículo. La solución fue inspirada por principios. Principios son leyes que no tienen encima capítulos y versículos. Son leyes que operan conforme al propósito de Dios.

Siembre. Si usted le da a la humanidad, la humanidad comenzará a prestar atención en usted. Ese es el momento para que usted desvíe esa atención puesta en su persona y la encamine hacia Él. ¿Se da cuenta por qué se necesita madurez?

Comience por practicar públicamente sus principios. Ellos lo mirarán. Usted no dice Dios, no dice Cristo, no dice Iglesia, ni dice Biblia, ni siquiera dice Cristiano. Cuando ellos sepan que ese y no otro es el modo, el principio real, la verdad sin vueltas, verán la obra de Dios, conocerán y aceptarán a Cristo, irán a una iglesia, leerán la Biblia y se gozarán siendo cristianos. Ese es el mensaje del Reino.

(Eclesiastés 8: 10)= Asimismo he visto a los inicuos sepultados con honra; (Generalmente los inicuos son sepultados con gran honra, aunque sus iniquidades hayan sido muy manifiestas) …mas los que frecuentaban el lugar santo fueron puestos en olvido en la ciudad donde habían actuado con rectitud. (En una palabra: usted se pasó toda una vida de santo en una ciudad y, cuando lo sepultaron, nadie se acuerda más de usted. “¡Ah…sí! ¡El hombrecillo ese que siempre andaba con la Biblia debajo del brazo y se la pasaba en la iglesia…!”

(11) Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.

Por cuanto no se discierne rápidamente el juicio sobre la mala conducta de la tierra, es por eso que en el corazón de los hombres hay disposición de hacer el mal. Por cuanto la iglesia no ejecuta rápido sentencia sobre lo que está bien y lo que está mal, es por eso que el pecado sigue creciendo.

Por cuanto la iglesia estuvo ausente en medio de los debates que tenían que ver con la educación, con las escuelas, por ejemplo, el ocultismo y la Nueva Era están reinando ahora en las escuelas. ¿O no es así?

Por cuanto la iglesia no ejecutó sentencia sobre espíritus humanísticos, es por eso que dentro de la iglesia, hoy, hay pragmatismo. Porque la iglesia no avanza a discernir lo que está correcto y hacerle frente y decir: ¡BASTA! ¡Eso está mal! Argumentando que eso era responsabilidad del gobierno y no de la iglesia, ahora la iglesia ocupa solamente un anónimo rincón.

Por cuanto Satanás tocó las playas y la iglesia salió de las playas; tocó la música y la iglesia salió de la música; tocó los sueldos y la iglesia dijo: eso no es para mí: tocó la televisión y la iglesia dijo: La televisión es mala; entró en la danza, la iglesia dijo: eso es carne. Y seguimos yendo para atrás en lugar de ir para adelante. ¡¡¡La hora ha llegado que se levante un ejército que vaya para adelante!!!

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enero 1, 2015 Néstor Martínez