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Principios y Plataformas

E ste es un tiempo en el que han comenzado a activarse coordinaciones apostólicas para invadir naciones. No estoy hablando de misioneros, estoy hablando de apóstoles. Usted me dirá que hoy por hoy hay mucha gente que está visitando naciones, y es verdad. Pero no estamos hablando de visitar naciones, estamos hablando de penetrar naciones. De allí es que se está cambiando la mentalidad del misionero clásico. Gente que lleva una palabra que llegue al corazón de una nación y pueda romper con su espíritu cultural y con todo sistema antagónico al propósito de Dios en cada lugar.

Hay una guerra espiritual más allá del nivel donde se encuentra el diablo. Es la guerra por la verdad en la iglesia. Como en el diablo no hay verdad, él no está incluido en esta guerra. Hay una verdad dentro de la verdad que tiene que establecerse. Eso se llama mensaje del reino y es el mensaje del tercer milenio.

Hay una especie de cambio de guardia, donde Dios está purificando ministerios y ministros. Los errores externos siempre son permitidos. Cualquiera puede tropezar y caerse tratando de seguir más y mejor a Dios, pero a las falsas motivaciones internas, Dios ya no las está soportando. Si usted está incorrecto por dentro, dios lo va a derribar.

Siempre que Dios hace algo, primero se levanta un paralelo satánico. Cuando Samuel fue a ungir a David, se equivocó seis veces antes de dar en el clavo. Dios siempre le permite la carne, y cuando usted se cansa de la carne, entonces es cuando busca del Espíritu. Desde que estamos hablando de que hay restauración de apóstoles y profetas, se levantaron todos los que querían ser y ahora llegaron los que son.

Y esto no tiene nada que ver con profecía. Estamos hablando de un mensaje profético, de una persona con un mensaje apostólico, no de una persona que tiene mil iglesias. Las puede tener, no le hace, pero hay posiciones y hay unciones. Es diferente. Usted puede ser apóstol porque la iglesia (Que a veces es un grupo de personas sin la menor idea que sólo aprueba lo que usted políticamente ha presionado que aprueben) lo nombró apóstol porque usted tiene quince iglesias. Pero el que es apóstol de Efesios 4, nace apóstol, no es promovido al apostolado. Nace, sólo tiene que desarrollar su don. Uno trae un mensaje apostólico, el otro es promovido. Uno es gerente y el otro tiene un rango espiritual. Uno trabaja para el cuerpo de Cristo, el otro para su propia huerta.

Estamos viviendo una época donde el tiempo no nos llega a la iglesia, porque entendemos que el final no es algo de repente, sino que es un proceso que nos lleva a un evento. El final se diseña. Es un proceso que nos lleva a un fin determinado. ¿Pero cómo va usted a terminar si no sabe lo que está edificando? ¿Cuándo terminaremos la obra si no sabemos lo que estamos construyendo?

Hay un mensaje que Dios está trayendo para hacer un empuje hacia el final diseñando el tiempo. En lugar de ser impulsado por los logros del pasado, estamos siendo atraídos por la comprensión del futuro. Todo lo que existe en el mundo natural, está creado por Babilonia para detener el progreso que tiene la iglesia con su empuje hacia el final. Todo lo que hay a nuestro alrededor dice que no terminaremos.

Cristo le preguntó a pedro quién era y Pedro, primero le comentó las opiniones de la gente que lo comparaba con hombres del pasado. Sólo por revelación del Padre, – mal que les pese a unos cuantos bibliógrafos intelectuales humanistas -, y no por carne y sangre, puede usted determinar – como sucedió con Pedro -, un mover presente. No podemos interpretar nuevas unciones a través de viejas interpretaciones. ¿Un ejemplo? Juan el Bautista. ¿Interpretó las escrituras como su papá? Ni lo piense; él vino a otra cosa y andaba en otra cosa. ¿Se habrá enojado Zacarías? ¿Se habrá quejado de la falta de obediencia y sujeción de ese raro hijo que le había salido? No lo sé. Lo que sí sé, es que cuando usted está en el propósito de Dios, se terminaron todas las “obligaciones” culturales y hasta familiares.

La siega global es mucho más que alcanzar al perdido. La siega global es cuando usted arranca de la tierra todo lo que está maduro. Todo está madurando. El cuerpo de Cristo y el cuerpo del anticristo también. Está madurando la verdad como está madurando la mentira. La precisión está madurando y el error está madurando. La estrategia de la iglesia está madurando y la de Satanás también. El conocimiento de los que están en la iglesia y no son iglesia, también.

Todo está maduro. Y es cuando el fruto está maduro que se separa la cizaña del trigo, porque hasta entonces andan los dos en la misma iglesia. Así que separación es una bendición, no una maldición. No puede haber siega sin que primero no haya una separación. Estamos hablando de un pueblo maduro que entiende y ni establece alianzas con lo pagano. Si usted quiere hacer separación ahora porque la música que se toca en su templo no le gusta porque es demasiado estridente y a usted le agrada mucho más como sonaba aquel viejo órgano que había sido donado por su abuelita, sepa por favor que no estamos hablando con usted.

Y dice que arranca la cizaña primero, así que antes de ver la casa llena, la vamos a ver vaciarse un poco. Es bíblico. Nosotros nos asustamos en seguida, si pasa eso; hasta le van a pedir a algún pastor que le deje lugar a otro, pero allí lo dice, va a pasar así. Los apóstoles dijeron: “Oyenos; ¿Podemos arrancar el asunto este, que no sirve? Y Él les dijo: ¡No! ¡No! ¡Déjenlos que crezcan juntos, porque se parecen tanto que se pueden equivocar!

¿Qué le está diciendo eso? Visten igual, cantan, alaban, predican, oran, son ministrados en el frente, ministran en el frente, se caen, tiemblan, oran en lenguas, están con nosotros. Pero cuidado: no son de nosotros. Pero sí están, y no es sencillo verlos. Además, el error al arrancar una cosa por otra, surge porque a veces, el hombre no es malo, es inmaduro. Pero a veces, también el hombre no es inmaduro: es diablo. Es un espíritu humano influenciado por Satanás; eso es diablo.

Cuando llega el tiempo de la madurez, se ven las cosas como son. Antes de entregar el reino al Padre, la cizaña no entra. Caín y Abel vivieron en la misma casa, por un tiempo. Ismael e Isaac vivieron en la misma casa, por un tiempo. Cristo estuvo en la iglesia, por un tiempo. Juan el Bautista estuvo con su papá, un tiempito. Samuel estuvo en la iglesia, un rato. David sirvió a Saúl, un tiempo. Y hoy sucede exactamente lo mismo. Hay un rato, permitido, para el tiempo de madurez. Luego, para que venga la cosecha, tiene que venir primero un tiempo de separación.

Esto último es tan difícil de predicar… Es que va en contra de lo que hemos dicho por espacio de cuatrocientos años. Pero sigue siendo cierto… Lo dice; cuando se caiga la cizaña es que ellos van a ver resplandecer la luz de nosotros, los justos. Pero ellos no la ven porque la iglesia anda rodeada de cizaña.

Cuando miran la iglesia, lo que ven es competencia, gente buscando cargos y posiciones, gente asalariada con legalismos tratando de mantener las ovejas; y el mundo, aunque no tiene los dones que tiene la iglesia, a eso lo discierne perfectamente. Y tienen toda la razón. No nos gusta que lo digan y que lo usen para ridiculizarnos o descalificarnos; reprendemos al diablo cuando lo hacen… ¡Pero tienen razón!

Por eso muchos de nosotros anduvimos allí afuera un montón de años. Porque amábamos a Dios, pero no amábamos a la iglesia. Porque el mundo ama a Dios. A la que no ama es a la iglesia. Pero a Dios sí. Y lo busca. Y lo busca tanto que por ignorancia lo busca en la Nueva Era, en el espiritismo, en el ocultismo o en las sectas satánicas. Entonces la gente se pregunta: ¿Y por qué no viene a buscarlo en la iglesia? No lo sé, pero es muy probable que sea porque no lo ve allí…

Toda la gente que sirvió a Saúl, sirvió después a David. Pero sólo una parte se identificó realmente con él y salieron al desierto. Esos fueron los que se convirtieron en ministros y conductores.

En Hebreos 9, nos está comparando el Antiguo Testamento con el Nuevo. El escritor de Hebreos está tratando de presentar un nuevo método de acercarnos a Dios; mientras que el método antiguo todavía existe. Entonces escribe, año sesenta después de Cristo, que faltaban diez años más para lo que ellos creían era el día llamado HOY. ¡Si mientras hoy escuchas su voz, era un período de cuarenta años que viene de la experiencia en el desierto! Lo escribe en un calabozo y con un sentido de urgencia y siempre habla que hay algo mejor que lo antiguo. Es una sola carta, todos los capítulos y le dice que el Nuevo Pacto es mejor que el Antiguo.

(Hebreos 9: 1)= Ahora bien, aún el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.

(2) Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición.

(3) tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes.

Note como él introduce dos piezas en el Lugar Santo, cuando toda la Biblia nos enseña que en el Lugar Santo sólo hay una: el arca. Pero él coloca el arca y el incensario, porque él está hablando de un tiempo de transición, que es lo que nosotros estamos viviendo hoy.

Cuando Zacarías vino a presentar sangre al Lugar Santísimo, lo que llevaba era incienso. ¿Recuerda usted cuando el ángel visitó a Zacarías, cuando el anuncio de Juan el Bautista? Llevaba incienso, no sangre. ¿Por qué? Porque cuando reconstruyen la iglesia, para el tiempo de Zorobabel, no había suficiente oro, para hacer el arca según el patrón. Ellos sabían algo que la iglesia no entiende hoy: si lo hace de acuerdo al patrón, hágalo. Si no tiene para hacerlo de acuerdo con el patrón, mejor no lo haga.

Ellos no construyeron el arca porque no lo podían hacer tal como el patrón lo exigía. Hoy la gente hace las cosas como se le da la gana, no es así? Entonces, en su lugar, introdujeron un incensario. Ahora, eso Dios lo hace con toda sabiduría, porque para cuando el tiempo de Zacarías entra al templo, ya María estaba embarazada de Jesús, que es el arca original. Entonces él cambió la caja por la manifestación.

Él no podía tener el arca en la panza de María y el arca en el templo de Dios. Entonces tuvo que echar fuera la sombra para traer la realidad. Hoy, a nosotros nos toca hacer lo mismo con todos los que son los ricos de la iglesia. El arca real había nacido, así que ya no había necesidad de símbolo. Por eso él escribe: Hay dos piezas. Estamos en transición. Pero lo escribe como en código, que sólo quien entiende el Antiguo Testamento lo interpreta. Es igual que Apocalipsis; está escrito en Códigos de Antiguo Testamento. Todo el Antiguo Testamento y la iglesia de ese día, entendió el mensaje de Apocalipsis. Quien no lo entiende es la iglesia de hoy.

Ahí no hay monstruos, sino que se está usando metáforas y alegorías para habar de reinos y poderes en la tierra. La bestia, ahí, es el humanismo. Eso se llama bestia. Hay muchísimas cosas que están interpretadas en ese libro que no tienen nada que ver con temor. Él dice que ella es la ordenanza del primer pacto.

(8) Dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al lugar santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.

Es decir que, mientras tengamos la sombra y el rito manifestado, la realidad no se manifiesta. ¿Ve usted para donde vamos? Estamos materializando la Biblia. Estamos encarnándola. Pedro dijo: “Esto es aquello que dijo Joel. Y se acabó.” Encarnó setecientos años de una profecía que iba por los aires vagando. Él la encarnó y Dios lo puso en el libro.

Sin permiso, análisis, evaluación, examen, voto ni autorización de nadie. Dijo: esto es aquello y se terminó la historia. Cincuenta por ciento incorrecto. Los que estudian la Biblia saben que el muchacho estaba cincuenta por ciento incorrecto. Pero él le arrancó el manto futurista y dijo: yo lo voy a encarnar hoy.

Ahí dice que el Espíritu quería darnos a entender algo a través de todo el Antiguo Testamento. Sólo darnos a entender una realidad espiritual que es más poderosa que entender el Antiguo Testamento. Más poderosa de lo que sabe el judío.

(9) Lo cual es símbolo para el tiempo presente, (El símbolo del pasado me señala lo que necesito hacer en el futuro. Si usted quiere saber lo que va a suceder mañana, tiene que entender el símbolo. No tengo que pedirle a Dios que me mande visiones, tengo que leer la Biblia. Tengo que entender el pasado para entender el futuro. Porque Eclesiastés 3:11 dice que Dios está restaurando lo que pasó. Porque lo que es desde antes de la fundación del mundo, ya era.

Dios no comienza por el principio, comienza por el fin. Luego retrocede y busca los peones que materialicen lo que ya ha dicho. Es como una telenovela. Primero se filman, se graban veinte o treinta capítulos y recién entonces usted comienza a verla en la pantalla de su televisor. Cuando usted la ve, no está ocurriendo en ese momento; ya fue grabado antes. Él que la está filmando, ya sabe el final. Dios también sabe el final. Lo que está buscando es a los actores que materialicen ese final) según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones y ordenanzas acerca de la carne, (Esto es: externas) impuestas (No voluntarias: obligatorias, ¿Hasta qué momento?) hasta el tiempo de reformar las cosas.

Es decir que la reforma termina con todo lo que se ha impuesto en la iglesia. Nadie hace lo que hace porque le dijeron que lo hiciera sino porque sabe lo que tiene que hacer. Lo entiende.

(11) Pero estando ya presente Cristo, Sumo Sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

1.- Aquí vemos el principio de limitación. Que no puede perfeccionar. ¿Por qué hay reforma? Porque el estilo del culto terrenal que estamos llevando a cabo, sólo cambia cosas externas y no perfecciona la conciencia del hombre. “No te pintes, no te pongas, no te hagas, párate aquí, arrodíllate así, llora así, predica así”. Tres canciones, un culto, un mensaje, luego impongo las manos, una santa cena a fin de mes, no perfeccionan la conciencia del hombre. Si la pudiera perfeccionar, ya habríamos terminado. Y seguimos teniendo iglesia. Podemos tener iglesia por cinco mil años más.

Porque creíamos que Cristo iba a interrumpir nuestra vida, un día cualquiera, y nos iba a arrebatar. Ahora hemos entendido que tenemos que terminar primero, para que Él pueda venir. Y si vamos a terminar, vamos a tener que cambiar el culto porque el culto no nos está llevando a ninguna parte.

2.- El principio de reemplazo. Dar lugar a lo nuevo, sólo viene por la fragmentación de lo viejo. El segundo no se manifiesta, mientras el primero esté en pie. La introducción de lo nuevo viene por la destrucción de lo viejo. Es inevitable. Es un proceso que, a veces, es demasiado extenso, demasiado largo. Es un conflicto: introducir su reino adentro de otro que está establecido.

3.- El principio de Libertad. Libertad sólo viene cuando el reino está establecido en su vida. Las banderas, los estandartes, las danzarinas, manifiestan exteriormente algo que tiene una validez espiritual, pero el hecho de que la iglesia lo tenga manifestado, no significa que esté haciendo nada en el Espíritu.

Tenemos la expresión de lo que es “danza profética”, porque eso no es profético. Pero le llamamos “danza profética” y salmistas. (Que para mí son músicos, no salmistas) y gente que milita con estandartes, pero que no tienen ningún peso en el espíritu. Entonces es un símbolo que no perfecciona.

La libertad es tener entendimiento de lo que se está haciendo y entrar en una verdadera milicia en el Espíritu de lo que se está haciendo. Dice que todas esas cosas fueron impuestas hasta el tiempo de la reforma.

Es decir que hacemos cosas porque así nos las enseñaron. Que si uno pregunta por qué son así, nadie parece poder explicárselo. Si yo pregunto por qué tenemos la santa cena todos los fines de mes, la respuesta va a ser: “bueno…así se ha hecho siempre…” Siempre. ¿Siempre desde cuándo? Porque la Biblia no reglamenta nada; sólo dice que lo hagamos en memoria de Él.

Entonces, ¿Esas respuestas son tan válidas como para que usted se enoje y me diga “Hereje” si le digo que eso es hombre y no es Dios? Hay disciplinas teológicas basadas en hermosas tesis que son estudiadas por hombres y mujeres en los seminarios del mundo más que la propia Biblia y dadas por ciertas sin recurrir a otros libros de historia que le están demostrando la falsedad de esas tesis y sus motivaciones.

La doctrina que hoy rige la iglesia – en líneas más o menos globales -, lleva sólo ciento sesenta y cinco años de existencia. La iglesia tiene dos mil años. Me pregunto yo: ¿Qué se predicaría antes de esa doctrina? El rapto y la desaparición de la iglesia en una gran fuga se inventó hace ciento sesenta y cinco años. Nadie, en toda la historia de la iglesia, de allí para atrás, habló de fuga alguna. ¡Oh!

Ahora mírelo así. La Palabra dice que en los últimos tiempos vendrán doctrinas de demonios. Pero no habla de los últimos tiempos de su vida, porque en ese caso, sería en los últimos ocho o diez años; habla de los últimos tiempos de la iglesia. Y como la iglesia tiene dos mil años, los últimos tiempos pueden ser los últimos doscientos años.

Esto es reforma, y va para largo. Estamos hablando de que muchas cosas, adentro de la iglesia, han sido impuestas. Y nosotros, por una mal interpretada bondad, las hemos aceptado aún a sabiendas que no las podemos respaldar fehacientemente con la Biblia.

Gracias a Dios por los hombres que como quiera que sea, acertando algunas y equivocándose muchas otras, nos ha traído hasta aquí. Pero eso no le garantiza que esos mismos hombres puedan llevarlo a usted hacia donde vamos.

Hay gente que va adelante, hay gente que va al medio y hay gente que va detrás. Hay gente que todavía no despegó, gente que sí ha comenzado a caminar y gente que está terminando. El problema está en que Dios se mueve con el remanente, no con la casa entera. Mientras haya alguien que se mueva, Dios se mueve.

5.- Hasta el tiempo de la Reforma. Hay un tiempo para la reforma. Es el tiempo en que las ventanas se abren y se cierran, no cuando a usted le parece o se le da la gana. La Palabra dice que hay un tiempo pre-determinado por Dios para comenzar la reforma, porque habla de las cosas impuestas en la iglesia hasta el tiempo de la reforma. Y cuando llega es como el invierno. Cuando llega, a usted puede no gustarle, pero ahí está. Y si usted quiere resistirlo puede salir en pantalones cortos y musculosa un día de temperatura bajo cero, pero lo único que va a conseguir es tomarse una pulmonía; al invierno usted no lo va a evitar porque es su tiempo. Salir con prendas livianas en un día de invierno es transformarse en inútil y exponerse a enfermedades y muerte. Así se ve una iglesia operando fuera del tiempo de Dios. Está fuera de onda. Usted anda respondiendo lo que nadie está preguntando.

Hay cuatro formas de relacionarse con el espíritu y con su corazón, porque aquí caminamos por la cuerda floja. Si usted es ministro, hoy, o usted es iglesia o ha estado en la iglesia, usted va a estar en alguna de estas cuatro plataformas.

1.- La Plataforma denominacional.-  Me refiero no solamente a la organización sino más bien al espíritu. Denominación es un espíritu. En esta plataforma tiene su pro y su contra. Vamos a estudiar las cuatro desde un punto de vista neutral. Esta organización está muy bien instrumentada y posee una plataforma para relaciones y para tener contabilidad.

Pero normalmente están dados a conformidad y uniformidad. Es decir: se conforman con la gracia original que los produjo. Y allí se quedan estancados. Y de ahí producen uniformidad, es decir: le arrancan con el librito hasta que se lo elevan por encima de la Biblia.

Donde la búsqueda de una visión personal, individual o relaciones fuera del contexto de su propio sistema, a veces no son bien aceptadas. Tienen su pro y su contra. Provee contabilidad, relación y liderazgo, pero no accede a la tecnología presente de Dios porque se estanca en el pasado. Carece de propósito y de conciencia corporal. Muchas veces están dados al número: cuánta gente tienen y cuántos diezmos y ofrendas hay.

2.- Independencia.- Aquí los ministros tienen libertad para ser creativos, mantener su individualidad y su búsqueda de visiones personales, sin que una voz externa de opresión o intimidación les esté acosando.

Pero este sistema no tiene una infraestructura para ser confiable con alguien. Entonces los ministros, muchas veces, se encuentran cortados, aislados del resto del mover global de la iglesia de Dios en la tierra. Eso tampoco sirve.

Porque una iglesia independiente, crea espíritus independientes. Y en el reino de Dios no hay nada independiente; todo está relacionado, lo uno con lo otro.

3.- Asociación de Pastores.- Esto es gente que se reúne tratando de formar una especie de frente común. Esto, para muchos que jamás estuvimos allí, se aprende por la Palabra, porque un espíritu religioso opera igual aquí, en la ciudad argentina de Rosario, que en cualquier lugar de África, Groenlandia o donde quiera que usted esté leyendo esto. No conoce culturas ni idiomas: reacciona igual ante la Palabra. Si se fija bien en la gente, va a ver enseguida como opera el demonio y lo va a reconocer en cualquier nación.

un ministerio en una plataforma creada para la congregación de ministros, de pastores. Note que es una congregación, no un ensamblamiento. Hay diferencias entre estar ensamblados y estar congregados. Que no están dentro de una organización denominacional y a veces sí están. Y existen en sectores donde hay ausencia de una visión corporal. Le falta la alianza de un buen gobierno y ministerio de conducción. Lo que pasa es que un grupo con la falta de estos ingredientes esenciales, fallará inevitablemente en su función por no tener una razón para su existencia.

Nos queremos, nos amamos, pero nadie se da el uno por el otro. No hay un compromiso mutuo, de fondo, profundo; no hay una visión corporal que nos guíe. No estamos entregados a nada específico. Nos estamos reuniendo para que la ciudad crea que estamos unidos.

4.- Alianzas apostólicas.- Esta plataforma provee individualismo, que le anime a buscar su propia visión personal. Hay espacio para la creatividad y la libertad y para escuchar a Dios como Dios le demanda a usted como al ministro oficial de su iglesia. Pero al mismo tiempo, le ofrece la posibilidad de estar unido a una visión más amplia y más global, donde el epicentro operativo de esta alianza proviene de una gracia apostólica que se relaciona a su vida.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez