Estudios » Crecimiento

¿Por qué no Ganamos?

Hechos 6: 1)= En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra el hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria.

Los hebreos eran nativos de Palestina y hablaban su propio idioma o el arameo en lugar del griego. Los griegos, (helenistas), eran judíos nativos del mundo greco-romano y hablaban griego. La presencia y el poder del Espíritu Santo no garantizan que automáticamente se disipen las dificultades de la vida.

 Es la guía precisa, sí, para que los cristianos puedan hablar seriamente y sin enfrentamientos de sus diferencias o unirlos en oración para pedir dirección al Señor.

(Versos 2-4)= Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: no es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la Palabra.

Punto Primero: El crecimiento de la Iglesia necesita organización y delegación de responsabilidades.

Punto Segundo: Decidieron que los ayudantes fueran siete, número de lo completo, número de la perfección. El buen testimonio era producto de la conducta de los elegidos y no de las influencias o amistades influyentes que pudieran tener.

 El liderazgo en la iglesia debe estar lleno del Espíritu santo porque es el único capaz de dar la auténtica perspectiva de Dios y de Sabiduría, porque es la que concierne al aspecto práctico de resolver un problema.

¡Por lo que se lee en el verso 2, todos estos requisitos se exigían para servir a las mesas! Muchos especialistas consideran a los siete como los primeros diáconos electos, aunque el término no aparece en este pasaje.

Punto Tercero: La persistencia en oración. La Iglesia primitiva rápidamente aprendió que su oración tenía que ser continua porque la lucha espiritual es continua. Llegó a tener la primera prioridad así como la primera prioridad de Satanás era derrotar a aquellos cristianos.

 De allí que su primera decisión administrativa después del Pentecostés, la cual registra el Libro de los hechos, coloca al ministerio de la oración, (Junto al de la Palabra), como el mayor en importancia.

A medida que la iglesia crecía, las circunstancias requerían más del tiempo de los apóstoles. Pero, como ellos se dieron cuenta que necesitaban de más oración y no de más actividad, escogieron a siete hombres para que sirvieran como diáconos y cuidaran de la iglesia.

Esta iniciativa dejó más tiempo libre a los apóstoles, que así pudieron dedicarse más concentradamente a la oración y al ministerio de la Palabra. De las dos, la oración se menciona correctamente como lo primero.

 Perseverar en la oración es algo de lo cual se nos habla en todas las Escrituras. Cierto tiempo después, el apóstol Pablo le diría a la Iglesia de roma: “Amaos los unos a los otros con amor fraternal…” Y les pediría a sus miembros que fueran “constantes en la oración”.

(Versos 5-6)= Agradó la propuesta a toda la multitud y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquia; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes orando, les impusieron las manos.

Esto de imponerles las manos era un acto de ordenación, una transferencia de autoridad y responsabilidad; también indica un reconocimiento de identificación mutua y compañerismo con aquellos comisionados para el servicio.

(Verso 8)= Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

Nótese que los prodigios y señales no son una característica exclusiva del ministerio apostólico. Esteban no era un apóstol, pero estaba lleno de gracia y poder.

(Versos 9-10)= Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, (Ex esclavos romanos), y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. Pero no podían resistir a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.

Esta palabra, SABIDURÍA, aquí, es la palabra SOPHIA, y tiene que ver con lo práctico, con la prudencia, habilidad, entendimiento penetrante. La instrucción cristiana, una aplicación acertada del conocimiento, un entendimiento profundo de la naturaleza verdadera de las cosas.

 A menudo, en la Biblia a la sabiduría se la asocia con el conocimiento. Anticipando nuestra necesidad de ser guiados, de dirección y conocimientos, Dios nos dice que pidamos sabiduría, y nos asegura que nuestra petición obtendrá una amplia recepción.

Testificar de su fe no lo reduce a usted a decir las cosas correctas. Testificar supone librar una batalla espiritual que requiere de sabiduría y de poder del Espíritu.

(Verso 11)= Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.

¿Soborno? La palabra que vemos aquí, BLASFEMIA, es el término BLASPHEMOS, y viene de BLAPTO, que es “injuriar” y de PHEME, que es “discurso”. Es decir que a Esteban lo acusaron, los que estaban sobornados, arreglados, “coimeados” como se dice en Argentina, de elaborar un discurso calumnioso y abusivo contra Moisés.

(Versos 12-14)= Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron y le trajeron al concilio. Y pusieron testigos falsos (¡Mire los hermanitos!) que decían: este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra ese lugar Santo y contra la ley, pues hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés.

Fíjese que se vuelve a usar aquí el mismo argumento que se esgrimió contra Jesús. De hecho, la venida de Cristo significa el fin del orden del templo, el cual era la piedra angular del judaísmo.

(Verso 15)= Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.

Desde el capítulo 1 hasta el 53 del capítulo 7, que es el siguiente, Esteban pronuncia uno de los discursos más largos de la Biblia. No se limita a refutar los cargos en su contra. En lugar de defenderse como hubiera hecho, indignado, cualquiera de nosotros, Esteban hace un alegato contra sus acusadores.

En lugar de manifestar un verdadero celo por el templo y la ley en su oposición al evangelio, los judíos estaban desplegando el mismo espíritu rebelde e incrédulo que caracterizó a sus antepasados que se resistieron a los propósitos de Dios. En una cuidadosa revisión de la historia de Israel, Esteban llega a la conclusión que la presencia de Dios no está limitada a un lugar geográfico o a un pueblo en particular.

Revisa el llamado a Abraham. Examina todo lo concerniente a los patriarcas de Egipto, hace mención de cómo Dios liberó a Israel usando a Moisés, de la rebeldía que el pueblo manifiesta contra su Padre celestial y alude, finalmente, en toda una tipología primaria, pionera e histórica de lo que es hablar ungido, guiado y respaldado por el Espíritu Santo, el verdadero tabernáculo de Dios.

PARALELISMOS

1 La organización administrativa de la iglesia primitiva, surge a raíz de una murmuración. Hoy, la misma murmuración amenaza con destruir la misma organización.

2 Para el menor servicio el Señor exige: buen testimonio, ser lleno del Espíritu Santo y tener Sabiduría. ¿Podemos decir que hoy se respeta con absoluta fidelidad esa exigencia que no es de ninguna manera ocurrente legalismo sino esencia espiritual ineludible?

3 En una época que se precia por rotular como “ministerio” a cualquier actividad, algunas veces fundamentada en una supuesta intención evangelizadora, muy poca atención se presta al ministerio de la palabra que aquí se menciona, y que también demuestra algo: la predicación no es humana, es apostólica; no predica alguien por decreto nominal o información intelectual, sino a quien el Señor le ha confiado ese ministerio.

4 Dice que muchos sacerdotes obedecían la fe; esto evidencia que no debemos vacilar en predicar el evangelio del Reino aún a los mismísimos doctores en teología, a los master o a todos aquellos que creen ser eruditos bíblicos.

5 Las señales y prodigios (Que hacía ESTEBAN, no Felipe, ni Procoro, ni Nicanor, ni Timón, ni Parmenas o Nicolás), se debían, dice, a la gracia y el poder de Dios, no a un nombramiento formal, protocolar o jerárquico que lo autorizara.

6 Los que se levantaron contra Esteban no creían que él estuviera equivocado ni defendían otra causa que no fuera sus mezquinos intereses personales; por eso, dice, no resistían su sabiduría y al Espíritu con que hablaba.

7 Fíjense que, con tal de acallarlo, los supuestos piadosos creyentes de esa época, no vacilaron en. Sobornar, inventar calumnias, mentir, subvertirse, ejercer violencia física, poner testigos falsos; una verdadera pinturita…

8 Dice que los que estaban allí vieron su rostro como el de un ángel. Resplandeciente, no puede tener otra interpretación. Recuerde a Moisés en el monte, o a Jesús en la transfiguración. En síntesis, significa: La Gloria.

9 En su discurso, Esteban les habla de: la obediencia, la envidia, la protección, la rebeldía, la promesa y de Cristo.

(Hechos 7: 51)= ¡Duros de cerviz! ¡E incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

Corazón incircunciso: (Levítico 26: 41)= Yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso (Soberbio), y reconocerán su pecado.

Oídos incircuncisos: (Jeremías 6: 10)= ¿A quien hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, (Soberbios) y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.

Naciones incircuncisas: (Jeremías 9: 26)= A Egipto y a Judá, a Edom y a los hijos de Amón y de Moab, y a todos los arrinconados en el postrer rincón, los que moran en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas, (Soberbias), y toda la casa de Israel (El pueblo-La iglesia), es incircuncisa (Soberbia) de corazón.

Versos 52-53)= ¿A cual de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores. Vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.

Las apasionadas afirmaciones d Esteban lo condujeron a una muerte violenta. Incircuncisos de corazón y oídos describe a aquellos que se sentían seguros y soberbios porque habían sido circuncidados. El ritualismo no nos coloca en una buena posición ante Dios.

Un cambio de corazón a través del nuevo nacimiento y de un andar en los caminos de la fe, son las señales reales de una verdadera relación con Dios.

(Versos 54-56)= Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: he aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.

En el evangelio de Mateo, Jesús se refiere a menudo a sí mismo como el Hijo del Hombre, una velada referencia a su condición de Mesías. El término permitía a Jesús, no sólo evitar los malos entendidos comunes que suscitaban los títulos mesiánicos más populares, sino que le capacitaba para interpretar, tanto su misión redentora, como su regreso en gloria.

(Versos 57-58)= Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad (Igual que a Jesús), le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.

Saulo, quien luego llegaría a ser el apóstol Pablo, era de Tarso, una localidad situada en Cilicia. Debe haber estado allí asistiendo, como oyente y espía, a la sinagoga donde predicaba Esteban.

(Versos 59-60)= Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu, (Igual que Jesús en relación con su Padre), y puesto de rodillas, clamó a gran voz, (Igual que Jesús) Señor, no les tomes en cuenta este pecado, (Del mismo modo que Jesús dijo: perdónales Padre, porque no saben lo que hacen), y habiendo dicho esto, durmió.

La pregunta que nos queda para el final y que me permito extenderle para que el Espíritu que guía a usted lo mismo que a nosotros le de una respuesta unánime, es: ¿Era Esteban un místico loco que buscaba perpetuarse en la historia a través de una imitación del calvario y muerte de Jesús, o sencillamente fue guiado, utilizado, respaldado y, finalmente, resguardado y consolado por el Espíritu Santo de Dios?

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

enero 1, 2015 Néstor Martínez