Evangelio Express – Entrega Nº 1 – JUAN

Evangelio de Juan – Introducción

 Hola a todos. Hoy nos adentramos en uno de los libros más fascinantes del Nuevo Testamento: el Evangelio de Juan. No es simplemente otra biografía de Jesús —aunque lo es—, sino un texto con hondura teológica, espiritualidad para vivir, y mensajes que resuenan hoy. Quiero que juntos lo veamos como un viaje: desde el “en‑el‑principio” hasta la “vida en abundancia”, y nos permitamos descubrir lo que tiene que decirnos, con una sonrisa en el rostro porque la espiritualidad también puede y debe tener espontaneidad, alegría y ganas de compartirlo con todo el mundo.

El Evangelio de Juan arranca con un verso poderoso: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.”  Esto ya nos saca del terreno del “yo escuché decir que…”, al nivel: “desde siempre, desde el origen, Dios se relaciona”—y esa Palabra, ese Logos, ese Verbo—se hace carne, se hace humano, camina entre nosotros. Juan nos coloca ante que Jesús no es solamente un buen maestro, un tipo admirable, sino que el “Verbo” que estaba con Dios es Dios mismo, y se hace humano.

¿Qué significa para nosotros hoy? Que la espiritualidad no es algo remoto, foráneo, sino que Dios entra en lo humano, en lo cotidiano, en nuestro desayuno, en el atasco de tránsito, en la charla con un amigo, en ese momento de “¿para qué sirve todo esto?” Que la Palabra se hace carne en nuestra vida. Y de paso, un toque de humor: si Dios se hace humano, supongo que también conoce los domingos sin ganas, el café frío, y las medias desapareadas.

Uno de los rasgos más distintivos de este evangelio son las declaraciones de Jesús en primera persona: “Yo soy…” — soy el pan de vida, soy la luz del mundo, soy la resurrección y la vida, soy el camino, la verdad y la vida. Cuando Jesús dice “Yo soy el pan de vida”, no está hablando solo del pan material sino del sustento que sacia el corazón; cuando dice “Yo soy la luz del mundo”, no es una bombilla nueva sino la presencia que disipa las tinieblas de la soledad, del miedo, del sentido vacío.

Y allí radica lo práctico: si le permitimos actuar como ese pan, esa luz, ese camino, nuestra vida se transforma. No en un “ticket fácil” al bienestar permanente, pero sí en una conexión con una realidad que trasciende lo inmediato. Y algo para soltar con ligereza: si Jesús es camino y verdad y vida… podríamos incluso imaginarlo sacándonos de GPS cuando “quedas a 300 metros a la izquierda y luego ‘siga recto hasta el fin del mundo’”. Porque el camino con él es más que dirección: es relación.

En el Evangelio de Juan Jesús dice: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” ¿Abundancia? Eso puede asustar: “¿Significa que voy a tener más dinero, más éxito, más likes en Instagram?” No necesariamente. La abundancia que Jesús ofrece es abundancia de sentido, de arraigo, de descubrir que no estamos solos, que somos amados. Es como encontrar que tu vida vale, que puedes estar conectado con el origen mismo, que puedes vivir con esperanza.

Pero también con realismo: el evangelio no promete solo días de sol, sino que en el mundo tendremos tribulación, pero “ánimo, yo he vencido al mundo” Así que la invitación es doble: aceptar la abundancia de vida que Jesús ofrece, y al mismo tiempo aceptar que la vida con significación también pasa por pruebas, por momentos de oscuridad, de espera. Y el humor sano entra: es como cuando alguien te regala una flor muy bella… pero en el camino se te clava un pedazo de espina. Sí, la flor es bella, pero trae espinas, y parte del crecimiento espiritual es aprender a valorar la flor y manejar la espina.

El evangelio de Juan tiene un propósito claro: que creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y que al creer tengamos vida en su nombre. Creer no es simplemente asentir con la cabeza; es poner la confianza, dejar que la vida se oriente alrededor de Él. Es como decidir cambiar de camino, dejar una vieja mochila de pesares, rencores, auto presiones, y tomar una nueva mochila —más ligera— donde lo esencial no es yo‑yo‑yo, sino Él‑conmigo.

Y luego está el “entrar”: pasar de las tinieblas a la luz, de la muerte al vivir. Juan habla de vida eterna, y de que esa vida no es un “después” distante solamente, sino que empieza aquí y ahora. Una reflexión práctica: ¿qué mochila estás cargando hoy? ¿Qué creencia, qué lastre necesitas soltar para abrazar la vida que Jesús propone? Un poco de humor para acompañar: imagina que llevas una mochila llena de piedras etiquetadas con “culpa”, “vergüenza”, “miedo”, y Jesús te dice: “Déjala ahí, toma la mía, que pesa menos y tiene un buen cierre”. Sí, él nos da esa opción.

Un tema que recorre este evangelio es la íntima unión entre Jesús y el Padre, y la promesa del Espíritu Santo. Jesús no actúa solo: dice “yo hago lo que veo hacer al Padre” imaginarlo es como ver un discípulo que observa al maestro y actúa con la misma intención, con comunión íntima. Y el Espíritu viene para quedarse, como compañero de camino. Esto tiene una implicación espiritual profunda: no estamos solos, no somos proyectos individuales sin apoyo. Hay comunión con Dios, hay presencia, hay aliento. Y sí: hasta ahí llega el humor de vida cotidiana: el Espíritu quizá no te hace campeona/o de Instagram, pero sí te recuerda que tienes un “amigo invisible” —y presente— que te acompaña cuando nadie más parece estar prestando atención.

En los capítulos finales (sobre todo en el llamado “discurso de despedida” de Jesús a sus discípulos) aparece una de las frases más hermosas: “un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.” Eso remueve todo planteamiento utilitario de la fe (“si rezo me pasan cosas buenas”) y lo lleva al terreno del servicio, de la entrega, del otro. Amar no es sólo recibir, sino dar. Y amar como Él amó implica vulnerabilidad, generosidad, perdón.
Lo práctico: hoy, en tu contexto, ¿a quién puedes amar de una forma nueva? ¿quién necesita ver que Dios ama a través de ti? Y de nuevo el humor: podrías decir “voy a amar como Él amó”… pero sin convertirte en superhéroe de las 24 horas y luego colapsar. Amar también implica descansar, pedir ayuda, reírte de ti mismo cuando fallas.

El evangelio no termina en una tragedia, sino en una victoria: Jesús muere, resucita, y aparece a sus discípulos, los envía al mundo. Juan organiza su relato en cuatro partes: prólogo, signos/milagros, pasión‑resurrección, epílogo. Esto nos habla de que la espiritualidad cristiana no es escapismo, ni se queda en lo abstracto, sino que toca lo real —muerte, sufrimiento, pérdida—, pero lo atraviesa con esperanza de resurrección, de nuevo comienzo, de vida que no se extingue. Y si lo traducimos al presente: quizá estás viviendo un “jueves santo” en tu vida —una espera, una incertidumbre—, pero Juan nos asegura que la historia de Dios no se queda en el sábado del silencio, sino en la mañana del domingo de la victoria. Así que sigue trabajando, sigue amando, sigue esperando. Y una sonrisa: igual que después de un día largo de trabajo vuelves a casa y decís “por fin”, en sentido espiritual también hay ese “por fin” que se abre en resurrección.

Para cerrar: el Evangelio de Juan nos invita a entrar en una experiencia de fe que es relacional (“con Él”, “en Él”), profunda (“en el principio”, “la Palabra”), práctica (vida diaria, amor al otro) y gozosa (sí, podemos reír con humildad, sabiendo que Dios también tiene buen humor y nos acompaña).
Te animo a acompañarme leyéndolo despacio, a dejar que cada “Yo soy…” calce en tu vida, que cada “creer” se vuelva puente, que cada “amar” sea un paso hacia el otro. Y recuerda: no estamos solos, hay Vida, hay Luz, hay Camino. Y si sentís que necesitas una pausa, que la mochila pesa mucho, tómala, y deja que la Palabra se convierta en carne en tu vida hoy. Gracias por escuchar. Que la Paz y el Amor que Jesús propone te acompañen.

Capítulo 1

El Evangelio de Juan no es solo un relato de lo que hizo Jesús, sino una invitación a conocer quién es realmente. Desde las primeras palabras Juan nos lleva más allá de los milagros y parábolas: nos lleva al corazón mismo de Dios. Aquí, Jesús no es solo un maestro o un hacedor de maravillas, es la Luz que ilumina nuestra oscuridad, el Pan que sacia el alma, el Buen Pastor que conoce tu nombre y te busca cuando te pierdes.

Juan escribió ‘para que creas’ —no en una idea, sino en una Persona— y que al creer, tengas vida verdadera. No una existencia religiosa, sino una relación viva. En un mundo que ofrece muchas versiones de la verdad, Juan te presenta a Jesús como la Verdad encarnada, y te dice con ternura y autoridad: ‘Míralo bien… este es Dios con nosotros.

El Evangelio de Juan es como ese amigo profundo del grupo: no te cuenta qué pasó, sino por qué importa. Mientras los otros evangelistas te dicen que Jesús caminó sobre el agua, Juan te guiña el ojo y dice: ‘Eso fue para que entiendas quién es Él’. Es como si dijera: ¡Dios está entre nosotros y te ama más de lo que amas el WiFi gratis!’ En resumen: Juan no solo quiere que sepas que Jesús vino, sino que confíes en Él como quien confía en el café de la mañana… solo que con resultados eternos.

En el principio… En el principio no había internet, ni redes sociales, ni siquiera café. Solo había el Verbo. ¿Qué te parece?  Y no estamos hablando de gramática, obviamente… Hablamos de una Palabra viva, que además sobresale como poderosa, divina. De una Palabra que estaba con Dios, y que era Dios.  Sí, sí… ¡Así arranca el evangelio de Juan! Con poesía cósmica y un misterio que haría sonrojar a cualquier filósofo griego. Pero todo tiene su explicación, claro.

Porque la Palabra —el Verbo— es la fuerza creativa del universo. Todo lo que existe, desde el ADN hasta las galaxias, fue hecho por Él. Y lo más asombroso: esa Palabra se hizo carne
¡Eso dice! Y, Además. ¡Se vino a vivir entre nosotros!  Así fue, ni lo dudes. Dios no se quedó allá arriba con sus nubes y sus querubines. Se puso sandalias, comió pan con aceite, caminó bajo el sol, y hasta se empapó en sudor en medio de ese clima áspero y achicharrante. Suena raro decir esto, ¿Verdad? ¡Es que somos tan religiosos y solemnes! ¿Tú crees que Jesús era así?

El caso puntual es que mira lo que nos muestra este primer capítulo de Juan. ¡Nada menos que a Dios, con piel humana! (Imagínate a Jesús con polvo en los pies y una sonrisa en los labios, compartiendo historias con pescadores.) Y en medio de esa historia, aparece un personaje peculiar:
Juan el Bautista. Una especie de influencer del desierto… sin Instagram, pero con miles de seguidores. Juan no tenía filtros, ni lo pretendía.

Vestía más que raro, y comía más raro todavía (¡langostas con miel!), y gritaba con fuerza: “¡Enderecen el camino del Señor!” La gente pensaba que era el Mesías, otros que era Elías, o algún profeta regresado de la ultratumba. Pero él lo tenía claro: “No soy la luz, solo vengo a señalarla.” Y vaya que lo hizo. Un día vio a Jesús venir y dijo: “¡He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” ¿Te puedes imaginar la escena? ¿Da tu mente para tanto?

Jesús se acerca, sin hacer aspavientos ni mucho menos pavoneándose como haría cualquiera de nosotros, hoy. Juan lo señala, y el cielo responde. Algo como una paloma —el Espíritu Santo— desciende.
No era un show de luces… era el cielo bajando a la tierra. Y allí comienza el seguimiento. Dos discípulos de Juan escuchan y siguen a Jesús. Le preguntan: “¿Dónde vives?” Y Jesús, sin rodeos, les responde: “Vengan y vean.” Se quedaron todo el día. Porque cuando estás frente a la luz… no quieres volver a las tinieblas.

Luego viene Andrés, que corre a buscar a su hermano Simón. Le dice: “¡Hemos encontrado al Mesías!” Y Jesús, cuando ve a Simón, le cambia el nombre: “Ahora te llamarás Pedro.”
(Que significa roca, aunque todavía era más bien una piedra movediza… pero eso viene después). Y por si fuera poco, Jesús encuentra a Felipe, y Felipe encuentra a Natanael. Este último, escéptico, dice: “¿De Nazaret? ¿Puede salir algo bueno de ahí?”

(Traducción moderna: “¿Ese del barrio humilde?”) Y Felipe solo le responde: “Ven y ve.”
Y cuando Jesús lo ve, le dice: “Te vi debajo de la higuera.” Natanael se queda de piedra.
¡Boom! Lo invisible se hizo visible. Y Jesús le dice: “¿Crees por eso? Vas a ver cosas mucho más grandes.
El cielo se abrirá. Los ángeles subirán y bajarán sobre el Hijo del Hombre.”

Este primer capítulo del evangelio de Juan es como abrir una puerta a lo eterno Es poesía, es historia, es teología…pero también es una invitación personal. Porque en medio de toda esta majestuosidad,
hay una verdad sencilla y revolucionaria: La luz vino al mundo. Y no cualquier luz. La luz verdadera.
Una luz que no se apaga, aunque la oscuridad lo intenta. Una luz que da vida, sentido, identidad. Y tú, ¿qué harás con esa luz?

¿La ignorarás como muchos hicieron? ¿O la seguirás como aquellos primeros discípulos,
que lo dejaron todo por una simple frase: “Ven y ve”? Porque sí… todo comenzó con el Verbo. Y ese Verbo sigue hablándonos hoy. A veces con voz de trueno, otras con susurros. Pero siempre con amor, gracia… y verdad. Un abrazo. Hasta el segundo capítulo.

Capítulo 2

¡Hola! Bienvenido a este espacio donde compartimos la Palabra con el corazón abierto, una sonrisa en el rostro… ¡Y, si se puede, con un buen café, té o mate argentino en mano! Hoy nos adentramos en el capítulo 2 del evangelio de Juan. Un capítulo con fiesta, con vino, con milagro… y también con mesa volteada. Así que… ¡vamos por partes! Ya lo sabes, no voy a leer el texto de este capítulo, eso debes hacer tú. Yo hablaré de él y tú lo comprobarás con tu Biblia o tu memoria.

Jesús fue invitado a una boda en Caná de Galilea. Y fue con su madre… y con sus discípulos. ¡Una boda con familia, amigos, y mucho entusiasmo! Pero en medio de la celebración, algo muy humano ocurre: ¡Se les acaba el vino!  En una fiesta judía de aquella época, eso era casi como decir “se nos fue la luz en plena fiesta” … o peor. Un desastre social. Aquí hace años había un cantante de la provincia de Córdoba que tenía una pegadiza canción cuya letra decía en un momento a modo de pregunta: ¿Quién se ha tomado todo el vino?

Imagínate los novios… “¡Ay no, tía Miriam, no le digas a nadie! ¿Cómo que ya no hay vino?”
Y la madre de Jesús, María, que claramente era una mujer de acción, no se queda con los brazos cruzados. Se acerca a Jesús y le dice: – “No tienen vino.” Jesús, muy tranquilo, responde algo que a muchos nos ha hecho levantar la ceja: – “¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha llegado mi hora.” Pero María… simplemente mira a los sirvientes y les dice una frase que todavía resuena hoy: “Hagan todo lo que él les diga.”

Y ahí ocurre el milagro. Jesús convierte agua —¡sí, agua común y corriente, ni siquiera envasada ni de filtro! — en vino. Pero no un vinito cualquiera… ¡El mejor! Sin ser bebedor de vino, por razones de trabajo, en una época tuve que estudiar las distintas calidades de los vinos. De hecho, no se trata de aplastar uva y listo, hay mucho más detrás de un buen vino. Todo un trabajo artesanal que, en este caso, simplemente pasó por una palabra de poder.

El maestro de ceremonias prueba el vino nuevo y dice: “Todos sirven primero el buen vino, y cuando ya están medio alegres… el barato. ¡Pero tú has guardado el mejor para el final!” Jesús no solo hizo un milagro. Hizo un gesto de ternura, de generosidad, de alegría compartida. Transformó lo cotidiano en algo extraordinario. Lo simple, en sagrado. ¿Y sabes qué más? Todavía lo hace. A veces lo vemos. A veces no. Pero Él sigue transformando nuestras aguas en vino… sí estamos dispuestos a “hacer lo que Él nos diga”.

Aunque no lo creas o no lo entiendas, todavía hay gente en los ambientes eclesiásticos que se sienten fastidiadas con este relato. Lo ven como una incitación al pecado de borrachera. No entendieron que beber vino es una cosa que hasta Jesús hizo, mientras que no controlar las adicciones es otra cosa muy distinta y no tiene nada que ver con un elemento específico. En algunos tratamientos de cardiología he oído a especialistas recomendar al paciente beber una pequeña copa de vino tinto de buena calidad por día. Precauciones, si; extremismos, no.

Después de la boda, el capítulo cambia totalmente de tono. Jesús va al templo, y lo encuentra… bueno, más parecido a un mercado que a una casa de oración. Había vendedores de ovejas, cambistas, monedas, bullicio. Era como entrar al mercado un domingo a mediodía, pero dentro de la iglesia. Jesús no dijo: “Bueno, vamos a calmarnos.” No, Él hizo un látigo de cuerdas —porque si algo nos enseña este Jesús es que la paciencia también tiene límites—, y limpió el templo. Volteó mesas, sacó a los vendedores, y dijo: “¡No conviertan la casa de mi Padre en un mercado!”

Este no es un Jesús enojado por capricho. Es un Jesús apasionado por lo sagrado. Un Jesús que ama tanto, que no se queda callado ante lo que está mal. ¿Y si hoy Jesús mirara nuestro “templo interior”? ¿Qué mesas tendría que voltear? ¿Qué rincón está lleno de ruido, de negocios mentales, de negociaciones con nuestra fe? Juan capítulo 2 es un recordatorio de que Jesús está presente tanto en la alegría de una boda como en la limpieza de un templo.

Está cuando el vino se acaba… y cuando el alma necesita orden. Y en ambos casos, Él actúa con amor. Con firmeza, sí. Pero con amor. Quizá hoy tú estás en Caná. Y se te acabó algo importante: la paciencia, la fe, la fuerza, el ánimo… O quizá estás en el templo, con el alma revuelta, necesitando que alguien venga y saque lo que ya no debe estar ahí. En cualquiera de los dos casos, Jesús está contigo. Solo recuerda lo que dijo María: “Hagan todo lo que Él les diga.” Porque donde Jesús está, el milagro empieza.

En una congregación que conocí, un día vinieron dos misioneros de origen sajón a visitar y predicar. Fueron invitados a almorzar y se espantaron porque vieron a creyentes bebiendo vino con el almuerzo. Esa noche predicaron atacando ferozmente al vino, declarando que era una bebida sólo apta “para ambientes degradados” y que un cristiano no podía en modo alguno caer en eso. La gente se sintió impactada, pero cuando descubrieron que ellos no bebían vino, pero si wisky, del mejor y en no escasas cantidades, comprendieron que todo se trataba de una opinión cultural, no bíblica.

En esa misma congregación, indignada por ese mensaje anti vitivinícola, no se inmutaban ni un milímetro por toda la mercancía que se practicaba en su hall de ingresos donde, junto con libros y videos, se vendían de toda clase de objetos casi esotéricos. Aguas, paños y hasta calcomanías supuestamente ungidas por causa de la oración del pastor. Así somos, veces. Pero podemos cambiar, estamos a tiempo. Gracias por compartir estos minutos. Que tu día tenga sabor a vino nuevo, a templo limpio, y a presencia viva de Jesús. Nos escuchamos pronto. ¡Un abrazo grande!

Capítulo 3

Este capítulo podría representarse teatralmente con una escena única: de noche t en una terraza de Jerusalén (Luz tenue. Sonidos nocturnos: grillos, viento suave. NICODEMO entra mirando hacia los lados, con una capa grande. Camina de puntillas de pie, temeroso de que alguien lo vea.) En Jerusalén, cuando el sol se va a dormir, algunos corazones se despiertan con preguntas. Éste es Nicodemo. Fariseo. Maestro de la ley. Amante del silencio… y, esta noche, de las preguntas peligrosas.

(NICODEMO se detiene, suspira. Toca suavemente la puerta. JESÚS la abre. Le sonríe con calma.)Hola Nicodemo… Buenas noches. – Shhh… ¡Jesús! No tan alto, por favor. ¿Podemos hablar…? En privado. – Jesús mira a su alrededor y no ve a nadie. Entonces le dice: Tranquilo. Solo estamos tú, yo… y ese discípulo que se quedó dormido contando ovejas. (Se escucha un ronquido suave de fondo.) Nicodemo, aunque vestido como una autoridad, trae el alma desvestida. Una mezcla de respeto… y nervios.

Rabí…le dice. Sabemos que has venido de parte de Dios. ¡Nadie puede hacer las cosas que tú haces si Dios no está con él! Jesús asiente con su cabeza y una sonrisa tranquila y afectuosa y responde:  Gracias, Nicodemo. Pero déjame decirte algo que no viene en tus libros… Te digo, con toda certeza: si alguien no nace de nuevo, no puede ver el Reino de Dios. Obvio, a Nicodemo se le desparrama de un solo golpe toda su teología de años.

¿Perdón? ¿Nacer otra vez? ¿Y cómo se supone que un hombre, ya viejo, como yo (se palpa la espalda) va a volver al vientre de su madre? No creo que mamá esté de acuerdo…Jesús sonríe casi con ternura y expresa: No hablo de un parto con partera, Nicodemo. Hablo de un nuevo nacimiento del agua y del Espíritu. Lo que nace de carne, es carne. Pero lo que nace del Espíritu… ¡Es otra historia! Nicodemo parpadea. Sus neuronas fariseas hacen cortocircuito.

¿Pero cómo…? Casi aulla. ¿Cómo puede hacerse esto? Esta vez Jesús lo mira con algo de seriedad y añade: ¿Y tú eres maestro de Israel… y no sabes esto? Mira, te estoy hablando de cosas terrenales y ya te cuesta… ¿Cómo vas a entender si te hablo de cosas celestiales? Silencio. El tipo de silencio que hacen los relojes cuando se detienen. Jesús baja la voz, como quien cuenta un secreto eterno. Nadie ha subido al cielo, excepto el que bajó del cielo… el Hijo del Hombre.

Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto… así también el Hijo del Hombre debe ser levantado. Para que todo el que crea en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Nicodemo, con su mandíbula desencajada se queda murmurando: Vida eterna… Jesús escucha ese murmullo y responde:  Porque de tal manera amó Dios al mundo… Que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no vino a condenar al mundo… vino a salvarlo.

Las palabras flotan como el viento. No se ven, pero se sienten. Jesús sigue hablando aunque este hombre, shockeado como está, no termina de entenderle lo que dice:  El que cree, no es condenado. El que no cree… ya se ha condenado solo. Porque la Luz vino al mundo… Pero muchos prefieren las tinieblas, porque la luz muestra lo que uno quiere esconder bajo la alfombra. Nicodemo inclina su rostro y pregunta con un hilo de voz: Y… ¿qué pasa si uno ya ha vivido mucho tiempo en la oscuridad?

Jesús vuelve a sonreír, pero esta vez de manera comprensiva cuando le responde: Entonces camina hacia la luz, Nicodemo. La verdad no es para humillarte. Es para sanarte. Se hace una larga pausa. Nicodemo lo mira como si hubiera visto por primera vez el amanecer. Apenas alcanza a decir, casi en un balbuceo incomprensible: Gracias, Maestro. Esto… esto cambia todo. Y esa noche, mientras todos dormían, una semilla fue plantada en el corazón de un fariseo. Tardaría en brotar, pero ya nada volvería a ser igual.

JESÚS entra nuevamente de regreso a la casa. NICODEMO se queda en la terraza, mirando al cielo. Y dice casi en un susurro: ¿Nacer de nuevo…? Puede que sea más difícil que leer Levítico…
pero creo que, por primera vez, quiero volver a empezar. La luz ambiente baja lentamente. No muy lejos, se oye un último ronquido profundo del Discípulo Dormido. El relato completo del evangelio y lo expresado en otros textos y por los historiadores, dan cuenta del final feliz de esta historia.

¿Y de la nuestra, qué? Cuando yo le pedí al Señor que si era verdad que existía me ayudara a encontrarlo, Él lo hizo. Entonces, según me dijeron aquellos jóvenes que fueron mi primer grupo de creyentes, me hizo saber que eso tenía un nombre: yo me había convertido. Hubo cambios notorios en mí, luego de eso, pero no lo suficientemente fuertes como para que el planeta entero se diera cuenta. Algunas pequeñas cosas se modificaron en mi ser y comencé a desandar este camino.

Me quedaban muchas cosas antiguas arraigadas a mi estructura, todavía. Eran un combate diario y complicado. Hasta que meses después, en una reunión, se invitó a pedirle al Señor que nos llenara con el Espíritu Santo y…sucedió. Calor, lenguas, llanto, postrarse por largo tiempo, pero, lo más importante de todo, cuando volví a ponerme de pie, todo en mi interior se había revolucionado y cambiado, en algunas cosas, en un giro de ciento ochenta grados. Nacer de nuevo no sólo es bíblico, es posible. ¿Lo tienes? ¿Si? ¡Gloria a Dios! ¿No lo tienes? Pídeselo ya mismo. Y luego espera el tiempo que sea; sucederá si lo crees.

Capítulo 4

Hay historias que comienzan con una sed…No una sed cualquiera. No esa que se quita con un vaso de agua fría y una rodaja de limón. Hablo de la sed del alma. Esa que no se ve, pero se siente. La que te lleva a caminar al mediodía, bajo el sol del desierto, sola… con un cántaro vacío. Así empieza esta historia. Con una mujer. Una samaritana. Y un judío… que resultó ser mucho más que un judío con sed. Parece un romanticismo casi irreverente, pero sería interesante que alguien pudiera imaginarse en ese lugar, momento, clima, etc.

Jesús estaba viajando de Judea a Galilea. Y dice el texto que le era necesario pasar por Samaria.
¡Ojo! No dice que le tocó pasar. Dice que le era necesario. Algo necesario es algo que hay que hacer sí o sí por razones importantes que así lo demandan. Necesario. ¿Será que esa necesidad no era geográfica, sino espiritual? Me atrevo a arriesgar que sí. Tratándose de Jesús, es muy poco probable que tuviera necesidades de otro orden.

Entonces Jesús llega a Sicar. Una ciudad que tendría como única atracción turística un pozo. Pero no cualquier pozo: el pozo de Jacob. Un sitio con historia, con raíces, con herencia. Y ahí lo vemos: Jesús, cansado, se sienta junto al pozo. Sí, Jesús se cansa. Como tú, como yo, como todos. ¡Qué manía esa de tanto cristiano novelesco de imaginar a Jesús como una especie de mezcla antigua de Superman y más moderna de Robocop! Era un hombre. Dios encarnado en Él, es verdad, pero hombre a la hora de disfrutar o sufrir.

Y en esa hora, la sexta —alrededor del mediodía— cuando nadie con sentido común sale a buscar agua… aparece ella. La mujer samaritana. Una mujer que, probablemente, salía a esa hora para evitar las miradas. Los cuchicheos. Porque sí, su historia no era para la portada de una revista cristiana, precisamente.
Cinco maridos. Y el que tenía ahora… ni siquiera era esposo. Pero ella no lo sabía, aún. Jesús, con sed y sin balde, le dice: “Dame de beber”.

Y la mujer, con cara de: “¿Me estás hablando a mí?”, le responde: “¿Cómo tú, siendo judío, me hablas a mí, mujer samaritana?” ¡Qué escándalo! Es como si hoy un pastor evangélico entrara a un bar de motoeros y pidiera una cerveza para hablar de Dios. Pero Jesús no está interesado en protocolos. Ni en prejuicios. Él está sediento, sí… pero sediento de encuentros humanos. De conversaciones que atraviesan la superficie.

Jesús le dice: “Si supieras quién soy, tú me pedirías agua. Agua viva.” Y ahí se frena todo. La mujer no entiende. Porque, claro, no tiene balde, y el pozo es profundo. ¡Y ella viene con su historia! Su experiencia. “¿Acaso eres tú más grande que Jacob?”, le lanza, como quien defiende la tradición familiar. Pero Jesús no discute. Jesús propone. “El que bebe de esta agua, volverá a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le doy, no tendrá sed jamás.” Una fuente eterna. Un manantial interno. Una promesa que no cabe en el cántaro.

Ella dice: “Dame esa agua.” Pero entonces, Jesús le cambia el tema: Ve, llama a tu marido.”  ¡Ay, Jesús! Qué manera de romper el hielo.Ella contesta: “No tengo.” Y Jesús, con amor, pero sin rodeos: “Bien has dicho… cinco tuviste, y el que tienes ahora no es tu marido. Imagina el silencio. El asombro. La vulnerabilidad. Ella no lo conocía… pero Él la conocía a ella. Podemos leerlo, creerlo, enseñarlo y predicarlo. Lo que no siempre podemos, es imaginarlo. Somos demasiado religiosos, todavía.

Y algo cambia en esa mujer. Donde había vergüenza, empieza a haber luz. Donde había juicio, aparece gracia. Ella le habla del Mesías que vendrá. Y Jesús, por primera vez en este Evangelio, lo dice claro: “Yo soy.” Sí. El que te habla. El que te conoce. El que no te juzga. El que sacia la sed. En eso vuelven los discípulos. Ven la escena. Mujer + Jesús + pozo = confusión. Pero no dicen nada. Quizás por respeto… o por puro desconcierto.

Mientras tanto, ella deja el cántaro. ¡Eso es importante! Lo deja. Como quien ya no necesita lo que la hacía volver una y otra vez al mismo pozo. Corre a la ciudad y dice: “¡Vengan! ¡Conocí a alguien que me dijo todo lo que he hecho! Y no lo dice con vergüenza. Lo dice con asombro. “¿No será este el Cristo?” No sé por qué, al leer esto, no puedo evitar recordar al centurión que tenía a su criado enfermo y al que luego, Jesús destacó por su fe. ¡Un romano! ¿Y aquí? ¡Una samaritana!

Es indudable. Al religioso le cuesta mucho más ejercitar fe que al simple creyente sin rituales incorporados. Ni católico, ni evangélico, ni nada. No hay estructura dueña del evangelio. Hijo de Dios y miembro de Su Reino. La pregunta, ahora, es:  Y tú… ¿Cuántas veces volviste al mismo pozo? A buscar en amores, en trabajos, en likes, en logros… algo que sacie. Algo que quite la sed… del alma. Jesús sigue sentado junto al pozo. Sigue pidiendo agua… pero ofreciendo eternidad. Sigue hablando con los que otros no mirarían. Sigue viendo la historia completa… y amando igual.

Ese día, muchos samaritanos creyeron. Primero, por el testimonio de una mujer que nadie escuchaba. Después, por encontrarse ellos mismos con Jesús. Y le dijeron: Ahora creemos no solo por lo que ella dijo, sino porque lo hemos oído. Y sabemos que este es el Salvador del mundo.” Que esa sea también nuestra historia. No la del que solo escucha hablar de Jesús… Sino la del que se encuentra con Él, en el pozo más cotidiano, y encuentra en Él… el agua viva.

Capítulo 5

Hola, Qué bueno tenerte por aquí. Hoy te invito a hacer una pausa en medio del ajetreo de nuestras vidas… para escuchar una historia. Pero no es cualquier historia. Es una que tiene milagros, confrontaciones, preguntas incómodas… y sí, también algo de misterio. ¿Estás listo? Vamos a sumergirnos en Juan capítulo 5. Imagina esto: hay una piscina en Jerusalén, junto a una puerta llamada “la de las ovejas”. No suena muy glamorosa, ¿Verdad?

Pero esta piscina —llamada Betesda— es un lugar cargado de esperanza… y de mucha espera. Porque se decía que, de vez en cuando, un ángel descendía y agitaba las aguas, y el primero en meterse quedaba sano. No sé donde vives, pero si el lugar donde resides tiene una plaza pública, ¿Qué crees que sucedería si allí hubiera una pileta con agua y se corriera la voz de que está sucediendo algo similar a esto? Allí donde tú estás, no sé. Aquí donde yo vivo, andarían centenares a los codazos para ganarle el lugar al vecino.

Ahora imagina a un hombre. No sabemos su nombre. No sabemos su historia completa. Solo sabemos una cosa: llevaba 38 años enfermo. ¡Treinta y ocho! La mayoría de nosotros no se aguantaría ni una cuarta parte de ese tiempo ni esperando una pizza… ¡imagina esperar casi cuatro décadas para una oportunidad de sanidad! Él está ahí. Acostado. Mirando el agua. Esperando algo que nunca llega. Siempre me pregunté qué pasaría por la mente de ese hombre cada vez que esperaba y se frustraba.

Y entonces aparece Jesús. No con trompetas. No con efectos especiales. Solo… caminando. Lo ve. Y le hace una pregunta que, seamos honestos, suena un poco ridícula al principio si es que no vienes siguiendo su hilo ministerial, porque casi con infantil ingenuidad le pregunta:“¿Quieres ser sano?” ¡Jesús! El hombre lleva treinta y ocho años enfermo. ¿Qué clase de pregunta es esa que le haces? Pero… claro, quizás no es tan absurda como parece. Porque a veces nos acostumbramos tanto a nuestras limitaciones, a nuestros dolores, a nuestras excusas, que ya no sabemos si de verdad queremos cambiar.

Y fíjate que el hombre no responde “sí” o “no”. En lugar de eso… ¡Se lanza con una excusa! “Señor, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua…” Traducción a la medianía social de siglo veintiunol: “No tengo ayuda. Nadie me empuja. Siempre me ganan. Así soy yo.” Y Jesús, que no le pidió currículum ni referencias ni diagnóstico médico… le dice tres cosas que lo cambian todo: 1 – Levántate.  2 – Toma tu camilla. 3 – Y anda.

El hombre se levanta. ¡Después de 38 años! Camina. Lleva su camilla bajo el brazo como quien dice: “Sí, estuve tirado, pero ya no más”. De acuerdo. Como buen ex periodista, escritor y amante de las letras, tal vez yo sea demasiado volador en mi imaginación, pero no puedo evitar ver a ese hombre con la camilla sobre sus hombros salir saltando, gritando, cantando y riéndose a carcajadas, enloquecido con su sanidad. Es lo que cualquiera de nosotros, por serios y circunspectos que seamos, hubiera hecho.

Y justo cuando piensas que todos deberían estar celebrando… ¡Zas! Aparecen los religiosos. Los policías del sábado. Los inspectores de la fe. “¡Eh! ¡No puedes cargar tu camilla en sábado! Eso es trabajo prohibido.” Imagínate: ¡el hombre acaba de ser sanado! Pero en vez de alegría, le dan un regaño. Es como si alguien saliera del hospital después de años de estar en coma y sala de cuidados intensivos y le dijeran: —“Disculpe, señor, no puede salir por esa puerta con la bata puesta.”

Y aquí es donde Jesús va más allá del milagro físico. Más allá del escándalo sabatino. Se encuentra de nuevo con el hombre, y le dice algo… incómodo: “Mira, has sido sanado. No peques más, para que no te venga algo peor.” Jesús no solo quiere curar piernas… quiere sanar el alma.
No basta con andar… hay que andar bien. Y ahora, volvemos al principio. La pregunta sigue flotando en el aire… como una piedra que aún no ha tocado fondo: “¿Quieres ser sano?”

No “¿quieres portarte bien?” No “¿quieres ir más a la iglesia?” No “¿quieres impresionar a Dios?” Sino… ¿quieres ser sano? De verdad. Por dentro. ¿Quieres levantarte de esa excusa que te tiene atado hace años? ¿De ese “así soy yo”, “ya no hay esperanza”, “nadie me ayuda”? Jesús sigue caminando hoy entre multitudes de personas esperando algo. Y su voz no cambia. No exige.
No regaña. Solo pregunta… con ternura y poder:“¿Quieres ser sano?”

Y si tu respuesta es sí… Entonces prepárate. Porque Él te dirá:Levántate. Toma tu camilla… y anda.” Suena lindo porque suena bíblico, pero en realidad hoy Jesús te está preguntando si quieres ser sano…de eso que sólo Él y tu saben. ¿Le dirás que sí o le darás excusas? Como sea, Él te sanará pero al mismo tiempo te recomendará que tomes la responsabilidad de todos tus errores acostados en esa camilla vacía y comiences a andar en el Espíritu, única forma posible de vida abundante hoy, aquí y ahora. Gracias por escuchar este tiempo de reflexión. Gracias por seguir acompañándome en este Tiempo de Victoria. Si esta historia te habló, compártela. Porque quizás… alguien más necesita oír esa misma pregunta. Hasta la próxima. Que camines… libre.

Capítulo 6

¿Alguna vez te pasó que invitaste a cenar a un par de personas… y de pronto te llegaron cinco mil? Bueno, a Jesús le pasó. Y Él no tenía ni empanadas, ni un delivery a quien recurrir, ni un plan de contingencia. Pero espera… porque esta historia no va solo de pan y peces. Va del hambre. Del hambre de verdad. De esa que no se llena con carbohidratos, ni con chismes de barrio, ni con “me gusta” en redes sociales. Acompáñame, que esto se pone bueno.

Jesús cruza el mar de Galilea, se sienta tranquilo en el monte con sus discípulos, quizás esperando un momento de paz. Pero al parecer, la fama de Jesús se había disparado. Lo seguían multitudes como si fuera… el Messi de los milagros. Y no era para menos: sanaba enfermos, hablaba con autoridad, y encima, ¡Gratis! Imagínate llevado al hoy.  Felipe, uno de sus discípulos, está a su lado. Jesús levanta la mirada, ve a la multitud y le lanza una bomba a Felipe:

—¿De dónde compraremos pan para toda esta gente? Le tira.  Como quien dice: “Felipe, ¿Tenés idea de cómo vamos a alimentar a medio estadio de fútbol sin presupuesto?” Felipe hace números, mentalmente abre Excel y le responde: —Ni 200 denarios alcanzarían para que coman un bocado cada uno… (Te aclaro que 200 denarios eran como 8 meses de sueldo… No era un picnic barato.) Entonces aparece Andrés, y dice algo que en cualquier reunión de logística suena a humor dudoso:

—Acá hay un muchachito con cinco panes de cebada y dos pececitos… pero… ¿Para qué alcanza eso? ¿Te lo imaginas? Cinco pancitos de cebada —los más baratos del supermercado— y dos pececillos, probablemente secos. Es como decir: “tengo dos tostadas y una sardina”. Pero Jesús… Jesús tiene otra lógica. La lógica de caminar por esta vida con años luz de ventaja sobre todo el resto. Mitad por ser quien era, pero la otra mitad por no depender de las circunstancias naturales.

Entonces Jesús dice: “Hagan recostar a la gente”. Y comienza el milagro. Toma los panes, da gracias y los reparte. Toma los peces, los reparte. Y todos —TODOS— comieron cuanto quisieron. No solo eso. Sobró. ¿Te diste cuenta? No solo fue suficiente. Fue más que suficiente. Tanto, que recogieron ¡Doce cestas repletas de sobras! ¿Y sabes qué? Acá hay un mensaje poderoso: Cuando Dios bendice, no lo hace en modo “racionamiento”. Lo hace en modo “abundancia”.

No porque tú seas especial, sino porque Él es generoso. Y lo más loco de todo: usó lo poco que tenía un chico anónimo. Un nene con su vianda. ¿Te imaginas si ese chico hubiera dicho “¡Es mío!”?
Ni lo conoceríamos. Pero compartió, y fue parte de uno de los milagros más famosos de la historia. El famoso milagro de la multiplicación de los peces y los panes. Yo recuerdo que lo leía así en mi Biblia y no me sonaba ni raro ni fantasioso. ¡Esa manera automática de leer la Biblia que nos enseñaban!

Al día siguiente… ¡la gente volvió! ¿A qué? ¿A escuchar la palabra de Dios? ¡Nah! ¡Volvieron por el pan! Querían la repetición del buffet celestial. Jesús los mira y les dice: —Ustedes me buscan no porque entendieron lo que hice… sino porque comieron y se llenaron. Ups. Ahí se corta la música del buffet. Y les lanza una frase que nos deja pensando: —Trabajen, no por la comida que se echa a perder… sino por la que permanece para vida eterna. Le faltó añadirle: “Esto te pega como a las cinco de la madrugada”

Y claro, todos le piden ese pan mágico. Y ahí viene la bomba teológica: —Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. ¿Cuántas veces leíste o te leyeron esto? ¿Te diste cuenta que en nuestra ignorante inconsciencia eso nos sonaba natural y claro, cuando en realidad era absolutamente sobrenatural y milagroso? Jesús está diciendo:
“¿Tienen hambre? Yo soy la comida.” No una receta. No un método. No un manual. Él es el pan. Él es el alimento.

Pero ojo, esto no es literal. Y sin embargo, muchos lo tomaron así. Cuando Jesús empieza a hablar de comer su carne y beber su sangre, muchos lo miran como si hubiera dicho la mayor barbaridad del siglo. Y se ofenden. Y murmuran. Y se van. —“Esta palabra es muy dura”, dicen. Y ahí… muchos discípulos, sí, discípulos, lo dejan. Ya no andan más con Él. Lo siguen… hasta que les incomoda. Hasta que les exige algo más profundo que solo pan y pescado.

Y entonces, Jesús se da vuelta y le pregunta a los Doce: —¿También ustedes se quieren ir? Silencio hospital. Apenas el sonido de los insectos volando. Y Simón Pedro, como tantas veces, dice algo que parte el alma: —Señor, ¿a quién iremos? Solo tú tienes palabras de vida eterna. Esta historia es un espejo.
Nos encanta el Jesús que sana, que da, que multiplica. Pero nos cuesta el Jesús que desafía, que nos pide fe, que nos ofrece su vida como pan… y nos pide la nuestra a cambio.

Y sin embargo, como dijo Pedro… ¿a quién más iríamos? Solo Él tiene palabras que llenan el alma.
Solo Él sacia el hambre profunda. Solo Él es el verdadero pan de vida. Así que… La próxima vez que te sientas vacío, hambriento de sentido, de propósito… No busques solo milagros. Busca al Pan. Y si solo tenés cinco panes y dos peces… compartilos. Porque con Jesús, eso alcanza. Y sobra Guarda este mensaje y compártelo con quien el Espíritu te muestre.  No será pan ni pescado, pero capaz alguien lo escuche y… se llene.  ¿A quien iremos? “Solo tú tienes palabras de vida eterna…”

Capítulo 7

¿Alguna vez te sentiste incomprendido por tu propia familia? ¿Que tus intenciones eran buenas, pero nadie lo veía? Bienvenido al club… el club donde el fundador es nada más y nada menos que Jesús. Sí. Jesús. El mismo que multiplicó panes, sanó ciegos y caminó sobre el agua… también fue malinterpretado, incluso por sus propios hermanos. Hoy, te invito a caminar conmigo por el capítulo 7 del Evangelio de Juan. Una historia con fiesta, tensión, secretos… y una declaración que puede cambiarte la vida.

Estaba por comenzar una de las fiestas más alegres del calendario judío: la Fiesta de los Tabernáculos. Una especie de «campamento espiritual», una semana para recordar que Dios guio a su pueblo en el desierto. Y ahí está Jesús, tranquilo en Galilea, mientras en Judea las cosas están… digamos, tensas. Los líderes ya no lo quieren en el grupo de WhatsApp, por así decirlo. ¡Quieren matarlo! Y sus hermanos —sí, sus propios hermanos— le dicen:

«¡Dale, mostrate! Si hacés cosas increíbles, andá a Judea, hacete viral. ¡No te escondas!» Y Juan nos deja caer una bomba: «Ni siquiera sus hermanos creían en él.» ¡Auch! Eso duele. Ser Jesús, el Hijo de Dios, y que tu propia sangre no lo vea. Jesús les responde con calma, pero firme: “Mi tiempo aún no ha llegado. El mundo no los aborrece a ustedes… pero a mí sí.” Jesús no andaba con relojes de marca ni aplicaciones de calendario. Su tiempo era celestial. Y sabía que moverse antes del momento exacto… podía destruir el plan.

Así que les dice: «Vayan ustedes a la fiesta. Yo no voy todavía.» Y mientras todos piensan que se quedó en casa… ¡zas! Jesús sube a la fiesta… pero de incógnito. Como cuando uno entra a una reunión familiar y espera que no lo vean hasta que se sirve el postre. La ciudad bulle. Todos murmuran: «¿Dónde está ese tal Jesús?» «Es bueno.» —dicen unos. «¡No! Engaña a la gente.» —rebaten otros. Nadie se atreve a hablar abiertamente. Hay miedo, como si Jesús fuera una palabra prohibida.

Pero a la mitad de la fiesta… ¡Jesús aparece en el templo! Y comienza a enseñar. Con autoridad. Sin haber ido a Harvard ni al seminario de Jerusalén. La gente se queda de cara: “¿Cómo sabe tanto sin haber estudiado?” Y Jesús suelta una bomba teológica: “Mi enseñanza no es mía, sino del que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, sabrá si lo que digo viene de Él.” No se trata solo de escuchar… se trata de querer obedecer.

Jesús continúa. Con voz firme, pero con corazón sincero: “Ustedes tienen la ley de Moisés, ¡pero no la cumplen! ¿Entonces por qué quieren matarme?” La gente reacciona exageradamente: «¡Tenés un demonio!» Pero Jesús no se detiene. Les recuerda que si aceptan hacer una circuncisión en sábado… ¿por qué critican que Él sanó a un hombre en sábado? Y entonces suelta una frase que parece escrita para redes sociales, pero tiene siglos de sabiduría: “No juzguen por apariencias… juzguen con justo juicio.”

¡Boom! ¡Eso va directo al corazón! Porque todos, en algún momento, nos dejamos llevar por lo que parece en vez de buscar lo que es. Llega el último día de la fiesta. El más importante. Un sacerdote solía verter agua en el altar para recordar la provisión de Dios. Y ahí, entre la multitud… Jesús se levanta y alza la voz:Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, de su interior correrán ríos de agua viva.”

No era solo poesía. Hablaba del Espíritu Santo. Jesús no ofrecía religión. Ofrecía vida. Vida que sacia, vida que fluye, vida que transforma desde adentro. La multitud se divide. Algunos dicen: “¡Este es el Cristo!” Otros se resisten: “Pero… ¿de Galilea? ¿Puede venir algo bueno de ahí?” Los fariseos envían guardias para arrestarlo. Pero los guardias regresan… ¡con las manos vacías! —»¿Por qué no lo trajeron?» —gritan los jefes.

Y los soldados, con los ojos grandes, simplemente responden: “Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre.” Silencio. Ni palos, ni espadas. Solo una frase que encierra asombro, duda… y quizás… fe. ¿Y tú? ¿También tenés sed? ¿Sed de verdad, de sentido, de algo más que rutina? Mira que Jesús sigue diciendo lo mismo hoy: “Si tienes sed, ven a mí y bebe.” Podés encontrar división, ruido, confusión, dudas… incluso dentro de tu propia casa. Pero también podés encontrar a alguien que no solo habló diferente… sino que vivió y murió para saciar tu sed. Y lo mejor… es que esa historia aún no ha terminado.

En resumen: Jesús sube discretamente a la fiesta de los Tabernáculos, desafiando las expectativas de sus hermanos incrédulos. En medio de la celebración, enseña en el templo, asombrando a todos con su sabiduría sin formación académica. Los líderes judíos se escandalizan y buscan arrestarlo, pero su hora aún no ha llegado. Jesús denuncia la hipocresía: critican su sanidad en sábado, pero violan la ley por tradición. Divide a la multitud: algunos lo creen profeta, otros el Mesías, y otros dudan por su origen.

Nicodemo lo defiende tímidamente, recordando que la ley exige juicio justo. La autoridad de Jesús no se impone con fuerza, sino que atrae por verdad y coherencia. Él invita a todos a venir y beber del agua viva: el Espíritu, aún no dado plenamente. La tensión crece: su mensaje es claro, pero el corazón de muchos permanece cerrado. Moraleja: La verdad desafía estructuras, pero quien busca con sinceridad, encuentra vida en Cristo.

Capítulo 8

Imagina una mañana tranquila en Jerusalén… Jesús acaba de regresar del monte de los Olivos. Y mientras la ciudad despierta, él vuelve al templo… Y se sienta… a enseñar. ¿Puedes ver la escena?
El sol empieza a subir, la gente lo rodea… Hay paz. Pero esa calma, como pasa muchas veces en la vida… Está a punto de romperse. Entran los escribas y fariseos, arrastrando a una mujer. No vienen buscando justicia… sino una trampa.

—¡Maestro! Esta mujer fue sorprendida en el acto mismo del adulterio. ¡En el acto! La ley de Moisés dice que debe morir apedreada. ¿Y tú? ¿Qué dices? ¿Te das cuenta? No les importa ella… les importa dejar a Jesús sin salida. Si dice: “No la maten”, lo acusan de violar la ley. Si dice: “Mátenla”, lo acusan de falta de misericordia. Silencio. Jesús… se agacha. Y comienza a escribir en la tierra. ¿Qué escribía? ¿Un versículo? ¿Un dibujo? ¿Sus nombres? Nadie lo sabe… y tal vez eso no es lo importante.

Porque lo que dijo después… ¡Eso sí que lo sacudió todo!  “El que de ustedes esté sin pecado…
que tire la primera piedra”.
Primero uno suelta la piedra. Luego otro… y otro. Hasta que solo quedan dos personas en esa escena: Jesús… y la mujer. Jesús le dice: —¿Dónde están los que te acusaban? —Ninguno, Señor —responde ella. —Ni yo te condeno. Vete… y no peques más. Así de simple. Así de escueto. Así de contundente. Así de certero.

¡Qué momento! No justifica el pecado. Pero tampoco destruye a la persona. Jesús no niega la verdad… La redime. Y justo después de esa escena… Jesús dice algo que lo cambia todo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. ¡Y claro! Los fariseos no lo soportan. —¿Tú testificas de ti mismo? Eso no vale. Pero Jesús no se deja enredar:
—Yo sé de dónde vengo y a dónde voy. Y no estoy solo. Mi Padre da testimonio de mí.

Pero ellos no lo entienden. No quieren entenderlo. Porque entenderlo… significaría rendirse. Dejar de controlar. Aceptar que no son los dueños de la verdad. Jesús les dice algo fuerte… Tan fuerte… que algunos se tapan los oídos con piedras en la mano. Jesús (voz firme, tranquila): —Si ustedes no creen que yo soy… morirán en sus pecados. Y aquí hay una joya escondida… Una joya que si lees tu Biblia como quien lee el periódico del lunes, jamás la encontrarás. Pero que si escudriñas, como se nos manda…

Esa frase “Yo soy” … No es casual. No es solo una manera de hablar. Es el nombre con el que Dios se presentó a Moisés en la zarza ardiente. “Yo soy el que soy”. Jesús no está diciendo que es un buen maestro. Está diciendo que Él es Dios. Que estaba antes de Abraham. Que es la Verdad que libera, la Luz que alumbra, el Hijo que no juzga para condenar, sino para salvar. Y aún así… no lo entienden.
No lo aceptan. Se enojan.

Al final del capítulo, lo acusan de estar poseído. ¡De tener demonio! Y cuando dice: —Antes que Abraham fuese… Yo Soy. …toman piedras para matarlo. Pero no pueden. Porque su hora… aún no ha llegado. Amiga, amigo… Jesús no vino solo a enseñarnos a ser buenos. Vino a mostrarnos quién es Dios. Y a transformarnos desde adentro. No importa cuán oscura haya sido tu historia. No importa cuántas piedras te hayan lanzado… o cuántas veces tú mismo las hayas levantado.

Jesús se agacha contigo en el polvo. Te mira a los ojos. Y con una voz más fuerte que la culpa, más dulce que el juicio, más verdadera que nuestras excusas… …te dice: “Ni yo te condeno.
Vete… y no peques más.”
Jesús sigue siendo la luz del mundo. Y si hoy lo sigues… no andarás más en tinieblas. Tendrás la luz… de la vida.

Juan 8 es un capítulo central para comprender el conflicto entre la luz divina y las tinieblas del corazón humano. Comienza con la historia de la mujer adúltera (vv. 1–11), una escena que revela la misericordia divina frente al juicio humano. Jesús no niega la ley, pero revela que el verdadero juicio exige pureza interior, no solo conocimiento legal. “El que esté sin pecado…” desarma toda hipocresía y nos obliga a mirar hacia adentro antes de señalar.

El perdón que Jesús ofrece no es permisivo: “Vete y no peques más” revela que la gracia siempre llama a la transformación. Luego, Jesús se declara: “Yo soy la luz del mundo” (v. 12), una afirmación cargada de peso teológico. No es solo guía, sino la Luz originaria, la que separa el caos de la creación y da sentido al mundo. Quien le sigue, no camina en tinieblas, lo que implica un seguimiento activo, radical y constante. Los fariseos rechazan esta luz porque están ciegos espiritualmente, aferrados a sus sistemas religiosos.

Jesús confronta esa ceguera con verdad y revela que ellos juzgan según la carne, sin discernimiento espiritual. Afirma que su juicio es justo porque no está solo: el Padre lo acompaña (v. 16). Reitera su origen divino: “Yo soy de arriba… vosotros sois de abajo” (v. 23). Esta distinción no es geográfica, sino ontológica: Jesús es del cielo, ellos, del sistema caído. Dice claramente: “Si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados” (v. 24).

Este “Yo Soy” es una autorrevelación divina, evocando el nombre sagrado de Dios en Éxodo 3:14. La incomprensión de sus oyentes muestra su incapacidad espiritual de recibir la verdad. Jesús insiste en que habla lo que ha oído del Padre (v. 26), testificando sin alterar el mensaje. Cuando sea “levantado” (crucificado), entenderán que Él es (v. 28): la cruz revelará su identidad. Muchos creen en Él, pero Jesús enseña que la fe auténtica implica permanecer en su palabra (v. 31).

Sólo entonces conocerán la verdad que libera del pecado y la esclavitud interior (v. 32). Los judíos reclaman su linaje de Abraham, pero Jesús señala que la verdadera filiación se vive. Si fueran hijos de Abraham, harían sus obras: fe, obediencia, hospitalidad al enviado de Dios. Pero buscan matarlo: su filiación espiritual es del diablo, padre de mentira y homicidio (v. 44). Jesús no suaviza su mensaje: confronta con la verdad que hiere pero también puede sanar. Afirma: “El que es de Dios, oye las palabras de Dios” (v. 47). El rechazo revela la desconexión espiritual.

El clímax llega cuando dice: “Antes que Abraham fuese, Yo Soy” (v. 58). Aquí Jesús se identifica sin ambigüedad como el Eterno, el Dios encarnado. La respuesta es violenta: quieren apedrearlo, pues entienden que ha reclamado divinidad. Jesús se oculta y sale del templo, imagen de una presencia rechazada que se retira en silencio. Juan 8 nos enfrenta con una decisión: vivir en la luz del Hijo o permanecer en la ceguera del ego.

Capítulo 9

Imagina una calle cualquiera de Jerusalén. Polvorienta. Con el sol apenas asomando por los techos de barro. Un hombre está sentado en el suelo. No ve. Nunca ha visto. No conoce el color del cielo, ni la sonrisa de su madre, ni el rostro de los que lo miran al pasar. Uno de los discípulos de Jesús, que pasan por su lado siente curiosidad y cree tener una gran pregunta para hacerle al Maestro:  Rabí… ¿quién pecó para que este hombre naciera ciego? ¿Él? ¿O sus padres?

Ah… ¡los discípulos! Siempre listos para buscar culpables. Como si cada problema tuviera que tener un responsable directo. Un archivo. Un expediente. Me recuerda demasiado a una pequeña congregación evangélica que conocí en mis primeros años de creyente. Y no con añoranzas de simpatía, precisamente. La respuesta de Jesús con voz serena, firme y con un autoridad llena de amor:  Ni él pecó, ni sus padres. Esto sucedió… para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Y así…fíjate… Jesús cambia la pregunta. No es «¿quién tiene la culpa?«, sino «¿qué puede hacer Dios con esto?» Y le añade a modo de reflexión muy seria y profunda:  Mientras sea de día, hay que trabajar. La noche se acerca, y yo… soy la luz del mundo. Y aquí viene uno de los momentos más extraños que hay en nuestras Biblias. Porque Jesús escupe en la tierra. Hace barro. Y se lo unta en los ojos al ciego. Sí… con saliva. Si no fuera tan sagrado, sería hasta cómico. Tan gracioso como ver a ciertas damas religiosas y estiradas disimulando una mueca de desagrado al verlo, pero guardándose la opinión por ser Él quien ellas saben que es. Porque a veces lo divino llega en formas insólitas.

Jesús mira con profundo afecto al hombre y le dice:  Ve al estanque de Siloé. Lávate. Y el hombre fue… Se lavó. Y volvió viendo. Así, simple. Sin rayos de luz desde el cielo. Sin voces celestiales. Sin estridencias ni juegos de luces de colores. Sin música adecuada y rítmica de alabanza. Solo barro, agua… y fe. No me gusta emitir juicio gratuitamente, pero ¿Te das cuenta la abismal diferencia entre un milagro visible, real y divino y una de las tantas campañas de milagros que todos hemos conocido?

Hay un pequeño silencio, seguido de murmullos de fondo: vecinos sorprendidos, y uno de ellos que dice: —¿No es este el que mendigaba? Otro responde: —¡Parece él! Y el ex ciego, que ahora ve interviene con voz emocionada: —¡Soy yo! ¡Sí, yo! Y así comenzó… la investigación vecinal. Nivel Comando Superior de Investigaciones de Jerusalén. Un tercer testigo le pregunta: —¿Y cómo te fueron abiertos los ojos? Y el ex ciego responde: —Un hombre llamado Jesús hizo barro, me lo puso en los ojos, me dijo que me lavara… lo hice, ¡y ahora veo!

Sale otro y pregunta: —¿Dónde está ese tal Jesús? —No lo sé…responde el hombre que ha sido sanado.Y como era sábado… y como siempre hay gente que se molesta más por lo que rompe sus normas que por lo que libera a los demás, llevaron al ex-ciego con los fariseos. Una de las máximas jerarquías muy indignada vocifera: —¡Este hombre no es de Dios! ¡Trabajó en sábado! Otro, con rostro de incredulidad, añade: —Pero… ¿cómo puede un pecador hacer esto?

¡Drama! ¡División! ¡Teología en conflicto! Y en medio, un hombre feliz porque ahora ve. Un fariseo pregunta: —¿Y tú qué dices de ese que te abrió los ojos?  —Pues… que es un profeta, murmura pensativo el ciego.¡Escándalo! ¡Herejía! ¿Un profeta que hace barro en sábado? Entonces los fariseos toman al ex ciego y llaman a sus padres. Sí, como si el hombre tuviera 5 años… Cuando llegan un fariseo dice:  —¿Es este su hijo? ¿El que nació ciego?

El padre del hombre, muy nervioso responde: —Sí… es nuestro hijo… Allí interviene la madre, que todavía está conmovida y añade: —Y nació ciego, sí. Pero… cómo ve ahora, no sabemos. El padre toma la responsabilidad y con cierta rigidez expresa: —Tiene edad. Pregúntenle a él. No querían líos. Confesar que Jesús era el Mesías podía costarles la expulsión. Silencio por miedo. Tanta verdad en eso también… Así que volvieron al hombre.

Uno de los fariseos, bastante exasperado brama: —Da gloria a Dios. Sabemos que ese hombre es un pecador. Entonces el ex ciego, con vos firme plantea:  —Si es pecador, no sé. Pero una cosa sé: yo era ciego… y ahora veo. Y esa frase quedó flotando. Como un estandarte. Como un testimonio que ni los doctores de la ley podían refutar. Por eso el ciego sanado, con cierta picardía los mira y dice: —¿Por qué me preguntan otra vez? ¿Quieren hacerse sus discípulos?

El fariseo se lo toma a mal y ruge: —¡Nosotros somos discípulos de Moisés!  —Pues… eso es lo maravilloso. Que ustedes no sepan de dónde viene, y a mí me abrió los ojos, concluye el hombre con calma y serenidad. Y lo expulsaron. Por ver. Por hablar. Por no tener miedo. Entonces justo nuevamente Jesús lo encontró. Sí, como siempre. Buscando al rechazado. Al que se queda solo por decir la verdad. Lo miró y le preguntó:  —¿Crees en el Hijo de Dios?

Y el ciego sanado le responde: —¿Quién es, Señor, ¿para que crea en él? —Tú lo has visto. Es el que habla contigo. —¡Creo, Señor! Y adoró. No por obligación. No por orden de culto. Sino porque había visto. No solo con los ojos, sino con el corazón. Jesús vuelve a hablar casi con el corazón en su mano:  —He venido para que los que no ven, vean… y para que los que creen ver… entiendan que están ciegos. Y tú, que me estás escuchando… ¿Estás viendo realmente? ¿O vives con los ojos abiertos… pero el corazón cerrado? A veces, hace falta un poco de barro… para comenzar a ver con claridad.

Capítulo 10

¿Alguna vez has sentido que alguien te habla… y sin verlo, sabes que es alguien de confianza? Esa voz que no necesita presentación, porque tu alma ya la reconoce. Bueno… Jesús habló de eso. De una voz. De una puerta. Y de ovejas. Sí, ¡ovejas! Ahora, no te ofendas. Que Jesús no nos llama ovejas para decir que somos lentos o despistados. Nos llama así porque… bueno, las ovejas son animales dependientes, vulnerables, y muy sensibles a la voz de su pastor.

En Juan capítulo 10, Jesús no empieza con un sermón complicado ni con una parábola enrevesada.
Empieza diciendo algo bien directo: “El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. Pero el que entra por la puerta, ese es el pastor de las ovejas. ¿Ves la imagen? Una puerta, un redil, y un montón de ovejas tranquilas. Pero de repente aparece alguien escalando por el costado del corral. ¡Sospechoso, por decir lo menos!

Jesús no está hablando de granjas, claro está. Está hablando de nuestras vidas. De quién dejamos entrar en nuestro corazón, y a quién seguimos con confianza. Porque tú sabes, no todo el que parece guía… lo es. No todo el que grita fuerte, está diciendo la verdad. Pero el verdadero pastor, ese entra por la puerta. Ese llama a cada oveja por su nombre. Y la oveja… bueno, la oveja reconoce esa voz. Jesús dice algo hermosísimo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

Qué imagen tan llena de paz, ¿no? Entrar. Salir. Pastar. Respirar. Estar a salvo. Y Jesús, con un tono todavía más profundo, deja claro quién es Él: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor su vida da por las ovejas.” Y aquí es donde la cosa se pone seria. Porque hay pastores que cuidan… y otros que sólo están ahí por el sueldo. Jesús los llama “asalariados”, y dice que cuando ven venir al lobo, ¡salen corriendo!

Pero Él no. Él se queda. Él protege. Y si es necesario, da la vida por ti. Y de hecho… eso hizo. Jesús dice algo que a veces pasamos por alto: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz.” ¿Sabes qué significa eso? Que hay lugar para todos.
Que nadie queda afuera por venir de otro lugar, por tener otra historia, otro idioma, otra piel. Jesús vino por todos los que reconocen su voz, aunque aún no la hayan escuchado.

Pero no todos entendieron. Algunos se rieron, otros lo llamaron loco. Imagínate: ¡decían que tenía demonio! Y sin embargo… otros sí creyeron. Porque sabían que nadie puede hablar así y al mismo tiempo abrir los ojos de los ciegos. Sus palabras traían vida. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Qué promesa, ¿no?

¿Sabes qué es lo más poderoso de eso? Que Él te conoce. No solo por tu nombre, sino por lo que hay en lo más profundo de ti. Y te sigue amando igual. Y te llama. Hoy. Ahora. Aquí. Así que… si en este mundo de tantas voces, de tantas promesas falsas y tanto ruido… Tú oyes una voz que no te acusa, sino que te llama por tu nombre, una voz que te cuida, te guía, y te invita a vivir en abundancia… Esa voz es la del Buen Pastor.

Y puedes seguirla con confianza. Porque Él no viene a robar ni a engañar… Viene a dar vida. Y vida en abundancia. Unidad del capítulo: Juan 10 gira en torno a la imagen del buen pastor, presentando a Jesús como guía, protector y dador de vida para sus ovejas, en contraposición a los falsos líderes religiosos. Contexto simbólico: La metáfora del pastor remite al Antiguo Testamento (Salmo 23, Ezequiel 34), donde Dios cuida a su pueblo; aquí, Jesús se identifica con ese rol divino.

Puerta y pastor: Jesús se llama tanto “la puerta” como “el pastor”, señalando que Él es el único acceso legítimo a la salvación y a la verdadera comunidad del Reino. Voz y relación: Las ovejas reconocen su voz, lo que subraya la intimidad y discernimiento espiritual de quienes le siguen auténticamente. Contraste ético: Los ladrones y asalariados representan a líderes sin amor verdadero por las personas, interesados solo en el poder o el beneficio personal.

Entrega voluntaria: Jesús anticipa su muerte, destacando que entrega su vida por las ovejas voluntariamente, no por obligación ni derrota. Inclusividad del rebaño: Alude a otras ovejas fuera del redil, señalando la apertura del mensaje más allá de Israel, hacia los gentiles. Unidad escatológica: “Un solo rebaño y un solo pastor” apunta a una comunidad universal unida por la fe en Cristo.

Reacciones divididas: Las palabras de Jesús provocan división, mostrando que su identidad como el Hijo de Dios no deja lugar a la indiferencia. Clímax cristológico: El capítulo culmina con una afirmación directa de divinidad (“Yo y el Padre somos uno”), fundamento esencial para la fe cristiana. La palabra Pastor, aquí, tiene un relieve que no siempre encontramos en la vida cotidiana. ¿Se puede decir, aunque suene demasiado fuerte, que se ha bastardeado la figura del pastor?

Si. Lamentablemente, sí. Y por esa razón se cometen injusticias muy grandes, también. Sobre todo, cuando se generaliza. Hoy tú hablas en voz alta del pastor evangélico y prepárate para recibir como respuesta, de todo. Absolutamente de todo. Bellezas tales como manipuladores, ladrones de diezmos y otras por el estilo consiguen, lamentablemente, herir a aquellos hombres de Dios con un tremendo corazón de pastor que están haciendo un trabajo de enorme bendición. Oremos por estos y para que los otros se arrepientan. Gracias por acompañarnos. Que sigas oyendo la voz del Buen Pastor… en medio del ruido

Capítulo 11

Había una familia muy querida en Betania… Tres hermanos: Marta, María y Lázaro. Gente de confianza, de esas personas que cuando llegas a su casa te hacen sentir como en la tuya. ¿Y sabés qué? Jesús los amaba. Así, sin vueltas. Un día, Lázaro se enfermó. Y no era una gripe pasajera… Era serio. Así que sus hermanas, preocupadas, enviaron un mensaje urgente a Jesús: «Señor, el que amas está enfermo.» Podían haber dicho “Lázaro está enfermo”, pero no… Le recordaron a Jesús algo esencial: que lo amaba. Porque cuando uno ama, uno se mueve.

Pero, sorprendentemente… Jesús no salió corriendo. “Esta enfermedad no es para muerte… sino para que la gloria de Dios se manifieste.” Y se quedó dos días más en el mismo lugar. ¡Dos días! ¡Ni una mochila armó! Imaginate a los discípulos pensando: “¿No que lo quería tanto? ¿Y no se supone que cuando uno ama, actúa rápido?” Pero Jesús… juega en otra liga. Él no llega tarde. Llega a tiempo. A Su tiempo. Cuando finalmente Jesús dijo: “Vamos a ver a Lázaro”, los discípulos se alarmaron. Porque en Judea no eran bienvenidos. Tomás, con un sarcasmo heroico, dijo:

“Bueno, vamos también nosotros, ¡así morimos con Él!” ¿Viste? Tomás tenía sus días… ¡pero se la jugaba! A veces la fe es eso: ir con miedo, pero seguir caminando.  Cuando llegaron a Betania, Lázaro ya llevaba cuatro días muerto. Sí, cuatro. Ya estaba… como decimos en criollo, “pasado”. Marta salió a recibir a Jesús con una mezcla de dolor y fe:“Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero aun ahora, sé que Dios te escucha.”

Y ahí, Jesús le lanza una de esas frases que te sacuden el alma: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…” ¿Y sabés qué? Marta no necesitó entender todo. Solo necesitó creer. Después vino María, y al ver a Jesús… se quebró. Se tiró a sus pies llorando, con el mismo reclamo amoroso: “Señor… si hubieras estado aquí…” Y ahí pasó algo que siempre nos deja sin palabras. Jesús lloró.

El que tiene poder sobre la muerte… lloró. No era teatro. No era por mostrar. Era un llanto real. Jesús no solo resucita a los muertos… también acompaña en el duelo. Lloró porque lo amaba. Lloró porque la muerte duele. Lloró porque es humano. Y entonces… pidió ir al sepulcro. “Quitad la piedra.” Marta, la realista del grupo, le advierte: “Señor… ya huele mal. Son cuatro días.” Claro… a veces creemos más en el mal olor que en el poder de Dios.

Pero Jesús no se detuvo. “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” Entonces, oró al Padre… y gritó: “¡Lázaro, ven fuera!” Y sí. ¡El que había muerto… salió caminando! En realidad, tiene que haber salido dando pequeños saltos, porque estaba vendado, envuelto en sudario… como una momia resucitada. ¡Qué escena, por favor! Y Jesús, tranquilo, dice:“Desátenlo… y déjenlo ir.” Jesús no solo da vida… también libera.

Porque de nada sirve estar vivo… si seguimos atados. ¿Y vos? ¿Qué piedra necesitás mover? ¿Qué parte de tu vida huele mal… y creés que ya no tiene solución? Jesús no solo lloró por Lázaro… también lloró por vos. Y sigue diciendo lo mismo: “Si creés… verás la gloria de Dios.” Así que… Aunque tu fe esté cansada, aunque todo parezca muerto… Todavía puede haber un “¡Lázaro, sal fuera!” en tu historia. Solo… creé.

El capítulo 11 de Juan no es solo una historia de milagro, es una revelación profunda del carácter de Cristo y de su poder sobre la muerte. Jesús no llegó tarde, aunque parecía. Él vino a tiempo para demostrar que Él es la resurrección y la vida. Su demora no fue negligencia, fue estrategia divina para manifestar gloria. Lázaro estaba muerto cuatro días, un estado sin retorno humano. Pero Jesús no opera según nuestras limitaciones.

La tumba cerrada no fue obstáculo. El hedor de la muerte no lo detuvo. La incredulidad de algunos no lo frenó. Jesús lloró. El Hijo de Dios sintió el dolor humano. Él no ignora tu sufrimiento. Pero no solo siente: Él actúa. Ordena quitar la piedra, habla a un cadáver, y el muerto responde. Eso es lo que hace Su voz: revive, restaura, resucita. No hay situación tan muerta que Su palabra no pueda revertir. No hay corazón tan endurecido que Su amor no pueda ablandar.

No hay promesa divina vencida: solo espera su hora perfecta. Jesús no solo promete vida futura; ofrece vida ahora. El milagro de Lázaro apunta a uno mayor: la victoria de Cristo sobre Su propia tumba. Este capítulo nos llama a creer incluso cuando no entendemos. A obedecer incluso cuando dudamos. A quitar las piedras que impiden ver Su gloria. ¿Hay algo muerto en tu vida? Jesús no vino a decorarte la tumba, vino a sacarte de ella. Su voz aún llama por nombre. Su poder aún revive lo imposible. Y su amor sigue llorando con nosotros… para luego llamarnos a levantarnos. No es solo historia: es invitación a experimentar hoy la resurrección.

Capítulo 12

Hola. Bienvenido a este momento especial. Respira profundo, baja el ritmo un instante, y abre tu corazón. Hoy nos vamos a sumergir en una escena íntima, intensa… y muy, muy fragante. Sí, fragante. Ya verás por qué. Juan capítulo 12 nos lleva a una cena en Betania. Una mesa sencilla… pero con personajes nada comunes. Lázaro, el resucitado, está allí. Marta, como siempre, sirviendo —quizás con ese delantal invisible de los que aman con acciones—. Y María… ay, María… no podía faltar su acto valiente, extravagante y profundamente amoroso.

 «Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.» Imagina eso un momento. No solo fue un gesto bonito: fue escandaloso. El perfume costaba el salario de casi un año entero. Y no lo echó con gotero… no, no. Lo vertió todo. ¡María rompió la lógica del “un poquito está bien” y se fue directo al “todo por amor”!

Y mientras el aroma se esparcía —¡porque el amor no se queda quieto ni callado! — alguien frunció el ceño… Judas Iscariote, el tesorero del grupo —digamos que no tenía cinco estrellas en honestidad financiera— cuestiona la movida de María. “¿Y los pobres?”, dijo. Pero el texto aclara que su preocupación no era muy… caritativa, digamos. Jesús, sin alterarse, responde algo profundo y profético: “Déjala. Para el día de mi sepultura ha guardado esto.”

¡Wow! Mientras unos pensaban en dinero, Jesús hablaba de muerte y eternidad. Mientras otros contaban denarios, María contaba los días… y amaba como si fuera el último. Al día siguiente, Jesús entra a Jerusalén. Palmas al aire, gritos de Hosanna, multitudes agitadas. ¡La entrada triunfal! Pero Jesús no llega en un caballo blanco… sino en un pollino. Un burrito. Muy a su estilo: humilde, pero cargado de gloria. “No temas, hija de Sion; he aquí tu Rey viene, montado sobre un pollino de asna.”

¿Quién hubiera pensado que el Mesías haría su gran entrada montado en lo que básicamente sería poco más que una bicicleta de la época? Jesús no necesita pompa para ser Rey. Su poder no está en la apariencia, sino en la verdad. Y entonces… empieza a sonar el reloj del cielo.  Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.” Pero… la gloria de Jesús no será un trono de oro. Será una cruz de madera.

Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.” Ahí está el corazón de este capítulo. Jesús sabe que su muerte es inminente. Está turbado… pero no huye. Y aquí hay algo impresionante: Él escucha una voz del cielo. Una voz real, audible. Algunos creyeron que era un trueno, otros, un ángel. Pero Jesús dice algo hermoso: “Esta voz no ha venido por causa mía, sino por causa de vosotros.”

Dios hablaba… no para impresionar, sino para confirmar. Para que tú y yo sepamos: esto no es teatro, es redención. Ahora… ¿qué hacemos nosotros con todo esto? Jesús dijo: Andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas.” La luz todavía brilla, amigo, amiga. Su nombre es Jesús. Y si aún lo puedes ver, si aún lo puedes sentir… es tiempo de caminar hacia Él. “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.”

Hoy, quizás Dios no te pida que derrames un frasco de nardo, ni que cortes ramas de palma. Pero sí te invita a ofrecer lo más valioso que tienes: tu corazón. No siempre entenderemos todo, como los discípulos. No siempre veremos claro. Pero si lo seguimos… si lo escuchamos… si lo amamos como María, aún sin palabras… la casa de nuestra vida se llenará del perfume de su presencia. Y créeme: cuando eso pasa, todos lo notan.

Señor Jesús, al contemplar Tu entrada triunfal en Jerusalén, recordamos que la verdadera gloria se revela en la entrega. Tú no viniste con poder humano, sino en humildad, montado en un asno, para traer paz a nuestros corazones. Nos enseñaste que el grano de trigo debe morir para dar fruto; así también nuestra vida debe rendirse para florecer en Ti. Gracias por mostrarnos que la obediencia al Padre, aunque cueste, produce fruto eterno.

Hoy, como María, queremos derramar lo mejor a Tus pies, sin reservas, en adoración sincera.
Danos valor para seguirte, incluso cuando el mundo no comprenda Tu cruz. Haz que no busquemos la aprobación humana, sino agradarte solo a Ti. Aviva nuestra fe para creer aun cuando no entendamos todo. Que nuestras vidas reflejen Tu luz en medio de la oscuridad. Y que nuestro mayor anhelo sea verte glorificado, hoy y siempre. Amén. Que la luz de Jesús ilumine tu caminar hoy. Que tu vida entera sea ese perfume derramado. Y que cuando el mundo te vea, no te vea a ti… sino al Rey que viene montado en humildad, que muere en amor… y que resucita en poder. Hasta la próxima.

Capítulo 13

¿Alguna vez has amado tanto a alguien… que estarías dispuesto a lavarle los pies? No me refiero a un gesto simbólico. Hablo de arrodillarte… de mirar esas plantas polvorientas y callosas, de tomar una toalla, agua… y hacerlo. Juan capítulo 13 nos lleva justo ahí. A una cena, una habitación silenciosa… y un acto que debería habernos volado la cabeza desde el principio. Era justo antes de la Pascua. Jesús sabía que su hora había llegado. No para recibir un premio… sino para irse. A morir. Y no de viejo.

Y en ese momento, con todo el peso del mundo por venir, ¿qué hace? Prepara… una cena. Sí, como esas abuelas que, aunque estén cansadas, cocinan para todos con amor. Y mientras los discípulos —esos doce hombres tan… humanos— discutían probablemente quién era el más importante (De hecho, a esto lo hacían seguido), Jesús se levanta de la mesa. Se quita el manto. Se ciñe una toalla. ¿Estás imaginando toda esta escena?

El Maestro, el Hijo de Dios, arrodillado como un sirviente. Como el último de todos. Empieza a lavarles los pies… uno por uno. ¡Qué incómodo! A Pedro casi se le atraganta la última comida: —“¡¿Tú… lavarme los pies a mí?! ¡Ni loco!” Jesús, con esa paciencia divina que seguro ya lo tenía agotado, le responde: —“Si no te lavo, no tienes parte conmigo.” Entonces Pedro cambia de canal: —“¡Ah bueno! Entonces lávame todo: pies, manos, cabeza… ¡poneme en ciclo de lavado intensivo, Señor!”

Jesús debe haber soltado una pequeña risa. Porque conocía a Pedro. Conocía sus impulsos, su corazón tembloroso… su amor desordenado. Ya sé que te cuesta horrores imaginarte a Jesús así, pero tienes que entender de una vez por todas que ese personaje solemne, de manos juntas y rostro sufrido como pidiendo disculpas por todo, fue armado por los demonios, que adoran que veamos a Jesús así y por su cómplice más cercana: la religión. Aunque se auto denomine como cristiana.

Luego, Jesús se sienta. Y les dice algo que todavía nos sacude: “Ustedes me llaman Maestro y Señor… y lo soy. Pues si yo, el Señor, les he lavado los pies… ustedes también deben lavarse los pies los unos a los otros.” Boom. Golpe directo al ego. ¿Quieres ser grande en el Reino de Dios? No se trata de títulos, ni micrófonos, ni aplausos. Se trata de toallas. De agua. De rodillas. Jesús nos está enseñando algo que solo el amor puede enseñar: que la autoridad verdadera no domina, sirve.

Que el amor auténtico… baja. Mira a los ojos. Lava pies sucios. Y, por si fuera poco, lo hizo sabiendo que uno de esos pies… lo iba a traicionar. Sí. Judas estaba ahí. Con sus pies listos para correr a entregarlo. Y aun así… Jesús los lavó también. Amigo, si eso no es amor, ¿qué lo es? ¿A quién tienes que perdonar tú hoy? ¿A quién tienes que lavarle los pies, aunque no se lo merezca? Eso sí, no te digo que vayas a tu trabajo con una palangana y una toalla —te van a mirar raro.

Pero sí puedes servir. Escuchar. Ceder. Amar con humildad. Eso también es lavar los pies. Y como si este capítulo no tuviera ya suficiente profundidad, Jesús termina con una frase que deberíamos grabar en la nevera, en el celular… en el alma: “Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Como yo los he amado, así también ustedes deben amarse.” Wow.

En el silencio del aposento alto, Jesús se ciñe la toalla y lava pies sucios con manos santas. El Rey se inclina. El Maestro sirve. ¿Y tú? Juan 13 no es solo una historia de humildad, es una llamada urgente a vivir con amor radical. Si el Señor se rebajó al nivel del siervo, ¿cómo podemos tú y yo aspirar a otra cosa? La cruz empieza en la toalla. El servicio precede al sacrificio. Pedro resistió el lavamiento, pero Jesús insistió: “Si no te lavo, no tienes parte conmigo.”

¿Estás dejando que Cristo te lave? ¿Te estás dejando amar? Y aún más: ¿estás dispuesto a amar como Él? “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros…” No es una sugerencia, es la marca del verdadero discípulo. El amor no es sentimiento, es acción. No es palabra, es entrega. Jesús lavó incluso los pies del traidor. ¿Puedes tú amar a los que te hieren? Juan 13 es el umbral de la gloria, pero también de la traición. Solo el amor persevera cuando todo lo demás falla. Que tu vida huela al agua y al jabón de Cristo. Que seas siervo. Que seas suyo.

No dice: “Ámense cuando estén de acuerdo”, o “cuando sea fácil”. Dice: como yo los he amado. Y si acabas de escuchar el principio de esta historia… ya sabes cómo nos amó. Arrodillado. Con una toalla. Y con el corazón dispuesto a dar la vida. Así que hoy, mientras vas en el auto, o cocinas, o caminas por ahí con tus pensamientos, recuerda esto: No estás solo. Alguien te amó hasta el extremo. Y te invita a amar igual. No con discursos bonitos, sino con gestos pequeños. Con paciencia. Con servicio. Con los pies en la tierra… y el corazón en el cielo. Que en tu día haya toallas más que tronos. Y que cada paso que des… sea hacia un amor más verdadero.

Capítulo 14

¿Alguna vez has sentido que estás perdido… como si te hubieran soltado en una autopista de la vida sin GPS, sin señal, y con el tanque de combustible medio vacío? Tranquilo… no eres el único, ni la única. Hasta Tomás, uno de los discípulos de Jesús, se sinceró y le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas… ¿cómo podemos saber el camino?” ¡Eso es tan humano! Tan… nuestro. Porque todos, en algún momento, nos preguntamos lo mismo: “¿Para dónde voy?”, “¿Qué sentido tiene todo esto?”, “¿Hay un lugar preparado para mí?”

Y Jesús, con esa calma que solo tiene quien conoce el mapa completo, le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.” Wow. No dijo “yo tengo el mapa”, o “les paso la ubicación por WhatsApp”… Dijo: Yo soy el camino. Y ahí, mis amigos, es donde empieza lo profundo. Porque Jesús no nos da una fórmula mágica, ni un atajo milagroso. Él mismo es el camino.
Y no es como Waze que te avisa del tráfico o Google Maps que a veces te mete por unos callejones sospechosos…

No. Este camino no se actualiza porque no necesita mejorar. Ya es perfecto. Pero claro, como buenos humanos, nos cuesta confiar. Felipe —otro discípulo— se le acerca con un reclamo suave:
“Muéstranos al Padre, y ya con eso estamos bien.” Y Jesús le responde, como quien mira con cariño y un poquito de “¿de verdad?”: “Felipe… tanto tiempo contigo y ¿todavía no me has conocido? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.” ¡Zas! Nivel de profundidad: celestial.

Vivimos en un mundo de filtros, realidades alternas en redes sociales, promesas rápidas, cursos de felicidad en 7 pasos, y gurús que te dicen “sigue tu corazón”… Pero Jesús te dice: No se turbe tu corazón. Cree en mí.” No sigas tu corazón como si fuera una brújula perfecta —porque a veces tu corazón se confunde con el estómago cuando tienes hambre—. Sigue a Jesús, que es la brújula, el mapa y el destino.

Y aquí viene lo increíble: No solo nos muestra el camino… nos prepara una morada. O sea, un hogar, no una pensión de paso. Algo eterno. Jesús no nos quiere como turistas espirituales. Nos quiere como hijos en casa. Y para que no digas: “¿Y si me pierdo en el camino?”, Jesús hace algo aún más loco…
Promete enviarte un Guía personal, un Consolador. Sí. Algo así como la mejor versión de Google Assistant, pero eterno, santo y con sabiduría infinita. El Espíritu Santo.

Él no necesita batería, ni señal. Él habita en ti, te recuerda lo que Jesús dijo, y te acompaña cuando la vida aprieta. Es como si Jesús dijera: “No los dejo solos. No los abandono como huérfanos. Vengo a ustedes. Mi Espíritu estará con ustedes… y en ustedes.” Y eso, amigo, no es religión. Es relación. Es amor en su forma más pura. Jesús termina este capítulo con una frase que merece enmarcarse en la sala, en la nevera y en el alma:

“La paz os dejo, mi paz os doy. No como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” La paz de Jesús no es el silencio incómodo de un grupo de WhatsApp sin mensajes, ni la  tranquilidad momentánea de un domingo sin tareas. Es una paz que no depende del clima, del dinero, ni del humor del jefe. Es una paz que sostiene, consuela, abraza, guía.

Como conclusión de todo esto, les digo, Hermanos, que Cristo habla en Juan 14 no con voz de reprensión, sino con voz de consuelo eterno. “No se turbe vuestro corazón”, dice, sabiendo que vendría la cruz, la traición y el abandono. ¡Qué gracia la suya, consolarnos cuando Él mismo va a sufrir por nosotros! esús revela que el cielo no es una idea, es una casa —la casa del Padre— y Él mismo ha ido a prepararla para nosotros. No hay duda, no hay azar: hay un destino preparado.

Declara con autoridad: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. No un camino entre muchos, sino el único. En un mundo de confusión espiritual, Cristo pone un punto final: nadie va al Padre si no es por Él. Cuando Felipe le pide ver al Padre, Jesús responde con una revelación gloriosa: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Aquí no hay espacio para religiones comparadas: en Jesús habita corporalmente toda la plenitud de Dios.

Nos promete un Consolador, el Espíritu Santo. No quedamos huérfanos. El mismo Dios habita ahora en nosotros. Esta no es una emoción, es una presencia eterna. esús no pide solo fe intelectual. “El que me ama, mi palabra guardará”. El amor se prueba en obediencia. Y nos deja su paz. No como el mundo la da, temporal y condicionada. Su paz es firme en la tormenta, segura en la muerte, viva en la resurrección. Hermanos, este capítulo no es una poesía. Es una declaración de guerra contra la duda, la mentira y el temor. ¿Vivís como si Jesús fuera el único camino? ¿Guardás su palabra? ¿Tenés su paz? Juan 14 no nos da opciones. Nos da a Cristo. Y Cristo basta.

Así que si hoy te sientes perdido… recuerda: Jesús es el camino, no uno de tantos. Jesús es la verdad, no una opinión más. Jesús es la vida, no una rutina aburrida. Y en este viaje, no vas solo.
Hay un lugar preparado para ti. Un Consolador camina contigo. Y una promesa te espera: “Donde yo estoy, ustedes también estarán.” No se turbe tu corazón… Cree en Él.

Capítulo 15

¿Alguna vez te ha pasado que estás en medio de algo importante —una reunión, una videollamada con tu suegra, o buscando la receta perfecta para el flan sin huevo— y de repente, se te va el WiFi? El mundo se detiene. Y ya sabes que no exagero. Si te pasó alguna vez, sabes que esa es una verdad.  Hay una sensación de abandono, de desconexión… es casi apocalíptico. “¡Volvé, WiFi! ¡Te lo prometo, esta vez sí voy a cerrar las 27 pestañas que tengo abiertas!” …

Ahora, imagínate que esa conexión vital, en vez de ser con tu rauter, es con Jesús. Eso es lo que Él nos está diciendo en Juan 15:“Yo soy la vid verdadera… ustedes son los pámpanos. El que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí, nada pueden hacer.” Nada. Nada. Es fuerte, ¿no? Jesús se presenta como la vid verdadera. No una vid cualquiera, no una planta decorativa para Instagram. No. Es la verdadera, la original, la fuente de vida.

Y nosotros… somos pámpanos. O sea, ramitas. No es glamoroso. No somos la vid entera, no somos el fruto brillante y jugoso todavía. Somos las ramitas que, si no están conectadas a la raíz, se secan. Pierden sentido. Piénsalo así: una ramita desconectada no se va de mochilera, no pone una cafetería artesanal, no tiene «proyectos personales». Una ramita sin vid, se seca. Punto. Y no es que Jesús lo diga con enojo, sino con amor.

Nos dice: «Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes». Es un llamado a una relación constante, íntima, como esas amistades que no necesitan hablar todo el tiempo, pero cuando hablan… ¡uff, qué conexión! Ahora, viene una parte incómoda: “Al que da fruto, lo limpia para que dé más fruto.” A ver… ¿Cómo? ¿Me estás diciendo que si estoy haciendo las cosas bien… igual me van a podar? ¡Sí! Porque en el Reino de Dios, el premio por dar fruto no es un aplauso o un trofeo… ¡es una tijera!

Pero no una tijera cruel. Es una poda con propósito. Dios, como buen labrador, quita lo que estorba, lo que distrae, lo que pesa. A veces son relaciones, a veces planes, a veces el ego que se infla más rápido que una torta en horno alto. Y aunque duele, es por amor. Porque Dios ve en nosotros una potencial cosecha abundante. Y ojo, el fruto no es para mostrárselo al vecino: “Mirá qué uvas tengo yo, vos tenés pasas…” No. El fruto es para dar vida a otros. El fruto espiritual —amor, gozo, paz, paciencia, etc.— no es decoración, es alimento. Si tu fe no está nutriendo a nadie, tal vez no estás tan conectado como crees.

Después, Jesús nos deja el núcleo de todo esto: “Este es mi mandamiento: Que se amen unos a otros, como yo los he amado.” ¿Te diste cuenta de que no dijo “Ámense como puedan” o “Ámense cuando se lo merezcan”? No. Dijo: “como yo los he amado.” Ese amor que da la vida. Un amor que se sacrifica, que perdona antes de que le pidan perdón. Que abraza incluso cuando el otro viene con espinas. Ese amor es la savia de la vid. Si estás conectado a Jesús, ese amor tiene que fluir por tu vida. No es una opción. Es un resultado natural. Como cuando el sol sale y el hielo se derrite: no puede evitarlo.

No somos empleados, somos amigos.  Y aquí viene algo bellísimo: Jesús dice que ya no nos llama siervos… sino amigos. ¡Amigos de Dios! No empleados que cumplen órdenes. No obreros con jornada limitada. Amigos. Porque a los amigos se les confía el corazón, los secretos, las heridas. A los amigos se les invita a la mesa, no solo a trabajar en el campo. Eso cambia todo. El mundo no va a aplaudir esto.  Ahora, Jesús es honesto: “El mundo los va a aborrecer. No se sorprendan. A mí también me pasó.”

¿Y por qué? Porque el amor verdadero incomoda. Porque ser luz en medio de la oscuridad produce tensión. Pero si estás siendo rechazado por parecerte a Jesús, ¡ánimo! Vas por buen camino. Y cuando te sientas solo, desconectado, medio marchito, Jesús nos deja una promesa: el Consolador, el Espíritu de verdad. Él no es un enchufe espiritual de emergencia. Es la fuente constante que nos recuerda quiénes somos, quién es Jesús y para qué estamos aquí.

Jesús es la vid verdadera; sin Él no hay vida ni fruto. Permanecer en Cristo es esencial para dar fruto espiritual.  El amor a Dios se demuestra obedeciendo sus mandamientos. El mayor amor es dar la vida por los amigos, como hizo Jesús. Ya no somos siervos, sino amigos de Cristo si hacemos su voluntad. Dios nos eligió para ir y dar fruto que permanezca. El amor entre los creyentes es un mandato, no una sugerencia. El mundo odiará a los seguidores de Cristo, como lo odió a Él.

La persecución del creyente es señal de su unión con Jesús. El Espíritu Santo dará testimonio de Cristo, y nosotros también debemos hacerlo. Jesús nos eligió. No fue una casualidad. No es que Él armó un equipo y justo vos pasabas por ahí. No. Él te eligió, y te puso para que vayas y lleves fruto. No fruto de temporada, no fruto que se pasa. Fruto que permanece. Y todo esto, ¿para qué? Para que nuestro gozo sea completo. ¡Para vivir llenos! No secos. No medio vivos. No sobrevivientes. Llenos.

 Así que hoy te pregunto: ¿Estás conectado a la Vid? ¿Te estás dejando podar o te estás aferrando a ramas muertas? ¿Tu vida está dando fruto o solo hojas? ¿Estás amando como Jesús… o como te sale? Y si te sentís seco, agotado, confundido, no es el fin. Volvé a conectarte. No necesitás WiFi. Necesitás a Jesús. Porque cuando permanecés en Él… Tu vida florece. Tu fruto bendice. Y tu corazón descansa. Amén.

Capítulo 16

Hay una frase en Juan 16 que me suena misteriosa… casi como cuando tu mamá te dice: «Espérate un poquito… ya va a estar lista está la comida». Y tú no sabes si ese «poquito» significa cinco minutos, media hora… o si mejor te haces un sándwich. Jesús les dice a sus discípulos: «Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis.» Y los pobres… estaban confundidos. No los culpo.
Imagínate que tu mejor amigo te dice: «Me voy, pero no del todo. Me verás, pero luego no. Pero después otra vez sí. Y por cierto, van a querer matarte, pero ánimo.» Yo también quedaría con cara de: ¿»Eh»?

Pero en esa aparente confusión, hay una promesa oculta, como un regalo envuelto con muchas capas. Y Jesús, como buen Maestro, no se desespera con nuestras dudas. Él ve más allá. Dice:
«Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.» O sea, «Les aviso desde ya, para que cuando las cosas se pongan feas, no piensen que fracasaron. No es el fin. Es parte del camino.» Y aquí viene algo poderoso. Jesús sabe que sus discípulos se van a sentir tristes, confundidos, perseguidos, solos. Pero aun así, les dice: «Os conviene que me vaya.»

¿Perdón? ¿Nos conviene que te vayas, Jesús? Es como si el piloto de un avión de línea te dijera:
«Me bajo, pero tranquilo, les dejo al mejor copiloto del universo.» Y no sólo eso. ¡El copiloto viene con instrucciones directamente del cielo! Ese Copiloto es el Espíritu Santo, el Consolador, el Espíritu de Verdad. Y viene con tres funciones muy claras, según Jesús: Convencer al mundo de pecado. Convencer de justicia. Convencer de juicio.

Pero no con un dedo acusador, sino con una mano que sana, restaura y guía. Y aquí me detengo.
Porque Jesús dice algo muy humano: «Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.» ¿No te parece hermoso eso? Jesús no nos lanza verdades como piedras.
Nos las da a medida que crecemos, como un padre que no le explica álgebra a un niño que apenas está aprendiendo a sumar. Nos ama con un ritmo sabio. Nos lleva de la mano.

Ahora… la parte del dolor. Sí, Jesús lo dice claro: «Vosotros lloraréis, y el mundo se alegrará.» Esto me recuerda cuando uno está en pruebas, y todo el mundo a tu alrededor parece estar de vacaciones en Cancún. Tú estás con lágrimas, y ellos con piña colada. Pero… La tristeza no es el final del viaje. Jesús pone una imagen que todos podemos entender: una mujer dando a luz. Dolor intenso… pero alegría incontenible cuando nace el bebé.

Así será nuestra vida en Cristo. Pasamos por noches oscuras, pero el amanecer llega.
Y cuando llega, nadie nos puede quitar ese gozo. Jesús termina este capítulo con una frase que vale oro.
Escúchala como si te la dijera ahora mismo, con mirada firme y tierna: «En el mundo tendréis aflicción… pero confiad, yo he vencido al mundo.» Sí. Él venció al mundo. No significa que nunca te va a doler. Significa que el dolor no tendrá la última palabra.

Significa que no estás solo, aunque te sientas así. Significa que hay una victoria que ya fue ganada, y que tú, aunque con tropiezos, aunque con lágrimas, puedes caminar hacia ella. Porque el que va contigo, ya pasó por allí… y regresó para buscarte. Así que si hoy estás en ese “todavía un poco”,
si estás en la parte donde no entiendes, si el mundo parece haberse reído mientras tú lloras, recuerda lo que Jesús dijo:

«Os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.» Y si aún no has pedido, como dijo Él, pide en su nombre. Pide paz, pide fe, pide fuerza, pide luz. Y recibirás. Porque Jesús no solo venció al mundo… También venció tu tristeza. Y como un buen maestro, te dice hoy lo mismo que dijo entonces: «Estas cosas te las digo, para que tengas paz.» Y como diría mi abuela…
«Agárrate de Cristo… que con Él, aunque haya tropiezos, no te caes para quedarte.»

Jesús nos advierte que seguirle traerá oposición, no sorpresa. No debemos temer al rechazo del mundo; Él ya lo previó. El consuelo viene de saber que no estamos solos. El Espíritu Santo será nuestro Guía, Consolador y Maestro.  Aunque Jesús partió, su partida nos trajo algo mejor: el Espíritu. El Espíritu convence al mundo de pecado, justicia y juicio.  No estamos encargados de convencer, sino de testificar.   Dios sigue obrando en corazones más allá de lo que vemos.

Aunque no entendamos todo ahora, pronto lo sabremos. Nuestro dolor se convertirá en gozo, como el parto en vida. La tristeza presente tiene fecha de vencimiento. El gozo que Dios da, nadie nos lo puede quitar. Jesús intercede por nosotros directamente al Padre. Ya no hay barrera: tenemos acceso al corazón del Padre. Podemos orar con confianza, en el nombre de Jesús. Jesús conoce nuestras dudas, pero sigue amándonos.

Él venció al mundo… y por eso podemos tener paz. La victoria no es nuestra habilidad, sino su fidelidad.  En medio de la prueba, su presencia es nuestra fuerza.  Hoy podemos caminar con fe: ¡Cristo ha vencido! Examina con tu Biblia todo esto y, si no encuentras errores y te agrada la forma simple y directa conque lo tratamos, entonces muéstraselo a tu hijo, a tu hija o, si ya eres un adulto mayor, quizás a algún nieto o nieta que seguramente recibirá bendición con ello.

Capítulo 17

Hola, hola… ¿cómo estás? Mirá, te traigo algo especial. Algo… diferente. Hoy no vas a escuchar a un pastor orando por vos, ni a tu abuela, ni siquiera a tu grupo de oración. Hoy… escuchás a Jesús mismo, sí, Jesús, hablando con el Padre, ¡y mencionándote a vos! ¡Así arranca Juan capítulo 17! Una conversación íntima, preciosa, antes de que Jesús vaya a la cruz. Una oración que nos abre el corazón del Hijo de Dios. Y vos estás en ella.

Jesús arranca así: «Padre, la hora ha llegado…» No dice “me quiero bajar”, ni “esto se me fue de las manos”. Jesús sabe lo que viene, y lo enfrenta con propósito. Dice: «Glorifica a tu Hijo, para que también el Hijo te glorifique a ti.» Jesús está a punto de entregar su vida, pero no lo ve como tragedia… lo ve como gloria. Porque obedecer al Padre también es glorificarlo. Y mirá esta joya: «Glorifícame con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera.» ¡Pará, qué fuerte eso! Jesús no empezó en Belén. ¡Estaba desde antes de la fundación del mundo!

Jesús no es un plan de emergencia. Es parte del plan eterno. Y ahora Jesús define algo clave: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.» Vida eterna no es un ticket para el cielo. Vida eterna es conocer a Dios, tener una relación viva, diaria, real con Él. No es como seguir a alguien en Instagram. Es como cuando tu mejor amigo te conoce tanto que te termina las frases.

Conocer a Dios no es saber de memoria versículos… es hablar con Él, caminar con Él, vivir con Él. Jesús ahora empieza a hablar de sus discípulos… ¡con un amor de Padre orgulloso! «Les di tu Palabra… creyeron que salí de vos…» «Los guardé mientras estuve con ellos… ninguno se perdió.» Y después viene algo tremendo: «No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal.» Jesús no pide que te escondas. No dice: “Padre, ponelos en una burbuja cristiana donde no les pase nada.” No. Dice: “que estén en el mundo… pero protegidos del mal.”

Como decimos por aquí: Como mate dulce en un termo salado… algo no cuadra. Así estamos nosotros. No encajamos del todo, y está bien. ¡No sos del mundo! Pero estás en él… con propósito. Y acá viene lo que más me emociona: Jesús no ora solo por los 12 discípulos. Dice:
«No ruego solo por estos, sino por los que creerán en mí por su palabra.» ¡Ese sos vos! ¡Esa soy yo! ¡Estamos en esta oración!

Y lo que Jesús pide… es unidad. «Que todos sean uno… para que el mundo crea que tú me enviaste.» La unidad entre creyentes es la mejor campaña evangelística del cielo. ¿Querés que el mundo crea? No discutas tanto con otros cristianos en redes… Ámalos. Trabajen juntos. Sé uno. Y que conste en las actas del cielo y en las terrenales. No estoy hablando de una reunión interdenominacional mensual. De eso hace mucho tiempo que tenemos y la unidad no apareció jamás.

Y el final… es como un suspiro del corazón de Jesús. «Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde yo estoy… para que vean mi gloria.» Jesús quiere que estés con Él. No porque necesitás ver fuegos artificiales celestiales… sino porque quiere compartir con vos el amor eterno del Padre. Él quiere que veas lo que el Padre le dio. Porque… ¿sabés qué? ¡Vos también sos parte de ese regalo! Y termina así: «Les he dado a conocer tu nombre… para que el amor con que me amaste esté en ellos, y yo en ellos.»

Amor. Unión. Presencia. Eso es lo que Jesús quiere para vos. Esta oración de Jesús no es solo un texto hermoso para leer con voz angelical. Es una ventana al corazón de Dios. Y también es una invitación. Si Jesús oró por vos… ¿vas a ignorarlo? Hoy podés hacer algo simple, pero eterno: Podés decir:
«Señor Jesús, quiero conocerte. Quiero esa vida eterna que no empieza cuando muero… sino ahora. Ayudame a vivir en tu verdad, a no tener miedo al mundo, y a estar unido a vos y a mis hermanos. Gracias por orar por mí. Amén.»

En síntesis, Juan capítulo 17 es la oración más profunda y reveladora de Jesús antes de la cruz. Allí no solo intercede por sus discípulos, sino también por nosotros, los que creeríamos por su palabra. En su clamor se revela el deseo ardiente del Hijo: que seamos uno, así como Él es uno con el Padre. Pide que su gozo, su verdad y su gloria nos llenen. No ruega para que seamos sacados del mundo, sino guardados del mal mientras cumplimos la misión.

Nos llama a una santidad que impacte al mundo con la luz del Reino. Esta oración es un grito de amor eterno, de unidad inquebrantable y de destino celestial. Nos recuerda que fuimos escogidos, amados y enviados. Es un llamado urgente a vivir en comunión con Dios y entre nosotros. Jesús ora… y todavía esa oración nos cubre hoy con poder. Y ahora, salí a vivir tu día… con esta verdad grabada en tu corazón: Jesús oró por vos… y aún sigue intercediendo por vos. Él te ama. Te guarda. Y te quiere cerca. Si no terminas de creer que esto es así, es sólo porque te han enseñado religión cristiana evangélica y no Biblia profunda. Este es tu oportunidad de integrarte. Te bendigo.

Capítulo 18

Hoy te invito a sumergirte conmigo en una noche única. No fue cualquier noche. Fue la noche en la que el Rey… fue arrestado. Jesús acababa de terminar una de sus conversaciones más profundas con sus discípulos. Palabras cargadas de amor, advertencia y esperanza. Y luego… salió. Cruzó el torrente de Cedrón con sus amigos. Iban hacia un huerto. Tranquilo, oscuro, familiar. Un lugar que conocían bien. Lo habían visitado muchas veces. Era su punto de encuentro.

¿Y sabes quién más lo conocía? Judas. Sí… Judas. Ese discípulo que caminó con Jesús, comió con Él, vio milagros con sus propios ojos… y aun así, lo entregó. Con un beso. Irónico, ¿no? Traicionar con un acto de afecto. Pero antes del beso, llega con un escuadrón: soldados, antorchas, linternas, espadas. Vamos, como si Jesús fuera un criminal peligroso que se iba a escapar por una ventana o iba a desaparecer en una nube de humo.

Pero Jesús… no se esconde. No corre. Al contrario, se adelanta. Y pregunta: “¿A quién buscan?” “¡A Jesús, el nazareno!” Y Él responde algo que suena sencillo, pero fue poderoso: “Yo soy.” Y en ese momento… ¡boom! Retroceden y caen al suelo. Como fichas de dominó. Es como si por un instante se les desvelara un poco de la gloria de Aquel que estaban arrestando. Jesús, el Hijo de Dios, con autoridad aún en su entrega.

Y mientras el ambiente está tenso… aparece Pedro, nuestro querido Pedro, siempre impulsivo, medio valiente, medio imprudente. Saca una espada (¿De dónde la tenía escondida?) y zas, le corta la oreja a Malco, el siervo del sumo sacerdote. Uno pensaría que Jesús le diría: “¡Bien, Pedro, defiéndeme!” Pero no. Jesús le dice: “Guarda tu espada. ¿La copa que el Padre me ha dado, no la voy a beber?” ¡Qué contraste! Pedro reacciona con violencia, Jesús responde con obediencia.

De ahí lo arrestan. Lo atan. ¡Al que liberaba a los atados, ahora lo atan! Lo llevan ante Anás, suegro de Caifás, el sumo sacerdote. Y entre idas y venidas, tenemos a Pedro… otra vez. Pedro, el mismo que había dicho: “Aunque todos te abandonen, yo jamás.” Ahora está en un patio, intentando pasar desapercibido. Pero una portera lo reconoce: “¿No eres tú uno de sus discípulos?” “No, no lo soy.” — responde Pedro. Primera negación.

Luego, mientras se calienta junto al fuego —sí, había frío, no solo en el ambiente, sino también en el corazón de Pedro— le vuelven a preguntar. Y otra vez: “No lo soy.” Y por tercera vez, alguien dice: “Tú estabas con Él, ¡te vi en el huerto!” Y Pedro… niega de nuevo. Y justo en ese momento… canta el gallo. Como Jesús lo había dicho. Imagina la mezcla de emociones. Culpa. Dolor. Sorpresa. Pedro, el fuerte, el impulsivo… cayó. Pero esa no fue su condena. Fue el inicio de su restauración. (Pero eso es otra historia.)

Volvemos a Jesús. Ahora está ante Pilato, el gobernador romano. Pilato no sabe muy bien qué hacer con este prisionero tan particular. No grita, no suplica, no se defiende. Y en la conversación más intrigante de la historia, Pilato le pregunta: “¿Eres tú el Rey de los judíos?” Jesús no responde con propaganda política. No dice: “Sí, y voy a recuperar el trono de David.” No. Dice: “Mi reino no es de este mundo.” ¿Qué clase de Rey dice eso? Un Rey celestial. Un Rey que no vino a conquistar con espadas, sino con amor.

Y cuando Pilato le pregunta: “¿Qué has hecho?” Jesús responde con su misión: “Para esto he venido: para dar testimonio a la verdad. Todo el que es de la verdad… escucha mi voz.” ¿Y qué hace Pilato con eso? Le lanza una pregunta digna de un filósofo griego en plena crisis existencial:
“¿Qué es la verdad?” Y… se va. Así nomás. Jesús le ofrece verdad… y Pilato se da la vuelta. Finalmente, Pilato, intentando lavarse las manos del problema, les dice: “Tengo una costumbre: en Pascua, libero a un prisionero. ¿Quieren que suelte a Jesús, su Rey?”

Y ahí viene el grito colectivo, fuerte, desgarrador… “¡No a Él! ¡Suelta a Barrabás!” ¿Barrabás? ¿En serio? Un ladrón. Un criminal. Un culpable. Y así termina este capítulo. Con Jesús, el inocente, camino a la cruz. Y Barrabás, el culpable… libre. Pero si lo piensas bien, tú y yo… somos Barrabás. Somos los que fuimos liberados… porque Jesús tomó nuestro lugar. Así que la próxima vez que pienses en el arresto de Jesús, recuerda: no fue una derrota. Fue parte del plan. Él eligió ser entregado, eligió la cruz… por amor a ti.

El capítulo 18 de Juan nos presenta el inicio de la pasión de Cristo con una intensidad dramática: Jesús no es víctima pasiva, sino quien se entrega voluntariamente. Al decir «Yo soy», derriba a los soldados, mostrando su autoridad incluso en el arresto. Pedro, impulsivo, corta la oreja de Malco, pero Jesús lo reprende, revelando que el Reino de Dios no avanza por violencia. Su entrega voluntaria ante Pilato expone el contraste entre el poder político y la verdad eterna.

Pilato, confundido, pregunta: «¿Qué es la verdad?», sin darse cuenta de que la Verdad está frente a él. Jesús no negocia ni se defiende: su silencio y coherencia nos invitan a confiar en Dios, incluso ante la injusticia. Este capítulo nos desafía a no huir del sufrimiento cuando es parte del propósito. También nos muestra cómo el miedo puede llevar a la traición, como en el caso de Pedro. En lo práctico, nos llama a responder al mal con mansedumbre, y a mantenernos fieles a la verdad, aunque cueste. Te abrazo. Nos estamos escuchando. Gracias.

Capítulo 19

Hola, hola. Bienvenidos a este espacio donde nos metemos en los textos bíblicos como quien se mete a una buena conversación con un café en la mano… o un mate, según de dónde me estés escuchando. Hoy nos toca Juan capítulo 19, uno de los capítulos más intensos, dolorosos, y —sí, aunque suene raro— llenos de esperanza de toda la Biblia. Y no, no es una exageración. En este capítulo vemos a Jesús, el Rey de reyes, coronado… pero no con oro, sino con espinas. ¿Cómo puede algo tan trágico ser tan glorioso? Bueno, vamos a charlar sobre eso.

Todo empieza con un espectáculo grotesco. Pilato manda azotar a Jesús, y los soldados —con una creatividad bastante siniestra— deciden hacerle una “parodia de rey”. Le ponen una corona… ¡de espinas! Lo visten de púrpura, como si fuera un emperador romano, y lo saludan: «¡Salve, Rey de los judíos!»… ¡y pum! Le dan bofetadas. Sí, suena fuerte. Pero hay algo muy irónico acá: sin saberlo, esos soldados estaban diciendo la verdad. Jesús es Rey.

Lo que pasa es que su reinado no se parece en nada a lo que este mundo entiende por poder. No conquista con espadas, sino con amor. No domina a la fuerza, sino que se entrega. Qué locura, ¿no? Un Rey que muere por sus súbditos. Pilato está como muchos de nosotros: sabe lo que está bien… pero tiene miedo. Quiere soltar a Jesús, pero no quiere problemas con el pueblo, ni con César. Está más preocupado por las encuestas que por la verdad. ¿Te suena? Los políticos no descienden de un huevo de política…

En un momento le pregunta a Jesús: «¿De dónde eres tú?». Jesús no responde. Y eso lo pone más nervioso. Entonces Pilato le dice: “¿No sabes que yo tengo autoridad para crucificarte o soltarte?”… Y Jesús le contesta con una de esas frases que deberían estar en una taza de café: «Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba.» ¡Boom! Jesús, ensangrentado, débil físicamente… pero totalmente en control. Pilato se cree poderoso, pero Jesús le recuerda que el verdadero poder viene de Dios.

Pilato presenta a Jesús y dice: «¡He aquí el hombre!«. Y la multitud responde: «¡Crucifícale!«.
Y ojo acá: esta es una escena que se repite en cada época. Siempre hay una elección entre Jesús y los sistemas del mundo. Entre la cruz… y la comodidad. Entre el Reino de Dios… y el imperio de turno. Y ellos gritan: «No tenemos más rey que César». ¡Qué frase tremenda! O sea, el pueblo de Dios prefirió al emperador romano antes que al Mesías. ¿Cuántas veces hacemos lo mismo? Elegimos lo fácil, lo conocido, lo cómodo… y rechazamos al que vino a salvarnos.

Y entonces, lo crucifican. Jesús lleva su cruz hasta el Gólgota, el lugar de la Calavera. Ahí, entre dos criminales, lo clavan en la cruz. Y Pilato, en una especie de “venganza simbólica” contra los líderes judíos, manda a escribir: «Jesús Nazareno, Rey de los judíos.» Lo escribe en hebreo, en griego y en latín. ¿Sabés lo que significa eso? Que todos, absolutamente todos, podían leerlo. El mensaje es claro:
Jesús no es Rey solo de los judíos. Es el Rey del mundo. Tu Rey. Mi Rey.

Mientras agoniza, Jesús sigue amando. Ve a su mamá, María, al pie de la cruz. Y al discípulo amado, probablemente Juan. Y les dice: Mujer, he ahí tu hijo… Hijo, he ahí tu madre.Hasta en su sufrimiento, Jesús cuida a los suyos. Y cuando ya todo está cumplido, dice: «Tengo sed«. Le dan vinagre, y después, lanza esas palabras que resuenan por toda la eternidad: “Consumado es.” En griego, esa frase es tetelestai, que significa: Pagado por completo. Como cuando alguien cancela una deuda y te dan un recibo que dice “saldo cero”.¡Eso hizo Jesús en la cruz! Pagó nuestra deuda. Toda. Sin dejar centavos colgando.

Cuando los soldados ven que Jesús ya está muerto, no le quiebran las piernas como a los otros. En cambio, uno de ellos le atraviesa el costado con una lanza, y sale sangre… y agua. ¿Qué significa eso? Bueno, algunos dicen que fue una señal médica de que ya había muerto. Otros, que es símbolo de lo que Jesús nos da: la sangre que limpia y el agua que da vida. Dos elementos que en la Biblia representan salvación y Espíritu Santo. ¡Jesús no dejó nada a medias!

Finalmente, vienen dos hombres que hasta ahora habían estado en las sombras: José de Arimatea y Nicodemo. ¡Sí! El mismo Nicodemo que fue a ver a Jesús de noche en Juan 3. Ellos toman el cuerpo de Jesús, lo envuelven con lienzos y especias, y lo colocan en un sepulcro nuevo, en un huerto. Pausa. Silencio. Parece el final… pero no lo es. ¿Qué hacemos con todo esto? ¿Qué significa Juan 19 para vos, hoy?

Primero, que el amor de Dios no es una teoría. Fue demostrado en la cruz. Segundo, que la corona de espinas fue el camino al trono eterno. Y tercero, que aunque el mundo diga «¡crucifícale!», vos y yo podemos decir: «He aquí mi Rey. El que me amó, y se entregó por mí.»  Así que… la próxima vez que sientas que estás cargando una cruz, que todo parece perdido, recordá esto: Jesús ya venció. La cruz no fue el final, fue el inicio de algo nuevo.

Y como decimos por acá… ¡Guarda el hilo! Porque el domingo viene la resurrección!  Gracias por acompañarme hasta acá. Si este mensaje te habló al corazón, compartilo con alguien. Porque esta historia… ¡vale la pena contarla! Nos vemos en el próximo episodio.

Capítulo 20

Hola, hola… Bienvenidos a este viaje de fe, esperanza, lágrimas, sorpresas, y… ¡una tumba vacía! Hoy nos metemos de lleno en Juan capítulo 20, un capítulo que arranca con lágrimas… pero termina con vidas transformadas. Así que, si alguna vez pensaste que Dios estaba callado, lejos o que tu historia terminó, como viven y piensan tantos cristianos en el mundo, aunque resulte increíble… ¡Atención! Porque esto es para vos.

Dice que era el primer día de la semana… y todavía estaba oscuro. María Magdalena va al sepulcro. A oscuras. Con el corazón roto. Porque cuando el alma está triste, ni la luz del sol alcanza. Pero ¡sorpresa! La piedra está removida. Y Jesús… no está. Y ahí arranca el drama: María corre a decirles a Pedro y al otro discípulo (Que Juan, con mucha humildad, se refiere como “el discípulo al que Jesús amaba”… y también como “el que corre más rápido que Pedro”

Y sí, corren al sepulcro. Me los imagino casi tropezando, con el corazón en la boca. Juan llega primero, pero no entra. Pedro entra como buen Pedro: impulsivo, decidido, a todo o nada. Y ¿qué encuentran? Lienzos… y un sudario cuidadosamente enrollado. ¡Jesús no salió corriendo! Esto no fue un robo. Esto fue ordenado, tranquilo… ¡resucitado! Juan dice que vio… y creyó. Pero aclara: «todavía no habían entendido las Escrituras». ¡Qué consuelo! A veces creemos que necesitamos tener todo claro para tener fe. Pero la fe, muchas veces, se enciende en medio de la confusión.

Volvemos a María…María está llorando afuera del sepulcro. Triste. Desconsolada. Y no reconoce a Jesús. Lo confunde con el jardinero. –“Señor, si vos lo sacaste, decime dónde lo pusiste…” Pero entonces Jesús le dice una sola palabra: “¡María!” ¡Y BOOM! Ella lo reconoce. A veces no necesitamos un sermón. Solo necesitamos oír nuestro nombre dicho por Aquel que nos conoce. Jesús la envía a dar las noticias. ¡La primera evangelista de la resurrección fue una mujer, con pasado complicado, pero con un corazón fiel! Porque fue la primera en anunciar ¡Cristo vive! Mirá vos… cuando Dios resucita, también resucita tu propósito.

Caía la noche, y los discípulos están encerrados. Con miedo. Y Jesús… aparece entre ellos. No tocó la puerta. No pidió permiso. ¡Se metió en medio y dijo: «Paz a ustedes!»! Jesús no se asusta de nuestras puertas cerradas. No necesita llave. Se mete en nuestras cuevas de miedo y ansiedad y dice: “Paz”. Les muestra las manos y el costado. Las heridas. Porque la resurrección no niega el dolor… pero sí lo redime. Y luego… sopla sobre ellos.«Reciban el Espíritu Santo.»

¡Soplo de vida nueva! Como en Génesis. Porque con la resurrección empieza una nueva creación. ¡Otra vez! Un nuevo comienzo. Pero falta uno… Tomás. El famoso “Tomás el incrédulo”. O, como yo lo llamo, Tomás el sincero. Porque todos dudamos… solo que él lo dijo en voz alta. –“Si no veo, no creo”, dice. Y ocho días después… ¡Jesús se le aparece! Y no lo reta. No lo condena. Le dice: «Tomás, vení. Tocá. Mirá.» ¿Verdad que, dicho así, sacado de la formalidad religiosa, suena muchomás lo real que fue?

Jesús no tiene problemas con tus preguntas. Tiene problemas con tu indiferencia. Si dudás, que sea una duda que busca. Y Jesús responde a esa búsqueda. Tomás cae de rodillas y dice: “¡Señor mío y Dios mío!” ¡Y eso es fe! Y termina el capítulo con una joya: Juan dice que no escribió todo lo que Jesús hizo… pero que lo que está escrito, es para que creas que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y que creyendo, tengas vida en su nombre.

¿Y esto qué tiene que ver con vos, hoy, un martes cualquiera o un jueves estresado? Muchísimo. Porque la resurrección no es solo un evento histórico, es una experiencia personal. Cuando sentís que todo terminó… Jesús sigue escribiendo tu historia. Cuando tenés miedo, Él se aparece con Su paz. Cuando estás encerrado, Él entra. Cuando dudás, Él te invita a tocar sus heridas. Y cuando estás llorando, dice tu nombre.

Juan 20 nos introduce en el corazón palpitante de la fe cristiana: la resurrección de Jesús. María Magdalena llega al sepulcro antes del amanecer, símbolo de un alma que busca a Dios incluso en la oscuridad. La piedra removida no es solo un hecho físico, sino una señal de que nada puede encerrar al Autor de la vida. María corre, porque el amor hace que uno se mueva rápido, aún sin entender del todo. Pedro y el discípulo amado corren también: la fe y el amor compiten, pero ambos llegan.

El sudario doblado es un detalle aparentemente menor, pero revela orden, intención y propósito divino. El discípulo amado ve y cree: a veces, no necesitas tocar para creer, solo mirar con ojos limpios. María, en su llanto, ve ángeles, y luego al mismo Jesús: las lágrimas sinceras abren la vista espiritual. Pero no lo reconoce de inmediato. A menudo, lo divino se nos aparece disfrazado de cotidiano. Solo cuando Jesús la llama por su nombre, ella lo reconoce. Dios es personal: nos llama por quien realmente somos.

«No me toques», le dice Jesús, porque el encuentro con el Resucitado no es posesión, sino envío. Jesús se aparece luego a los discípulos con un saludo de paz. La paz es siempre la primera palabra de la resurrección. Les muestra sus manos y su costado: la gloria no borra las heridas, las transforma. Sopla sobre ellos: como en la creación, el Espíritu es aliento de nueva vida. Les da una misión: perdonar. El fruto de la resurrección es una comunidad que libera, no que condena.

Tomás representa a todos los que dudan, y Jesús no lo reprende, sino que lo invita. Jesús honra la duda honesta, porque ella puede llevar a una fe más profunda. “Señor mío y Dios mío” es la confesión más alta del evangelio… ¡y nace del que dudaba! Dichosos los que no vieron y creyeron: ahí estamos tú y yo, en esa bienaventuranza del Resucitado. Juan termina diciendo que todo esto se escribió para que creamos y tengamos vida. No solo información: vida abundante.

La resurrección no es solo algo que pasó… es algo que pasa. Hoy. Cada vez que alguien vuelve a tener esperanza. Cada vez que alguien es perdonado. Cada vez que una lágrima encuentra consuelo. Cada vez que un corazón muerto vuelve a latir. Él vive. Y porque Él vive… nosotros también. Así que no te olvides: la tumba está vacía… ¡pero tu corazón no tiene por qué estarlo! Gracias por acompañarme en este viaje. Que vivas esta semana con la certeza de que Jesús resucitó… y que eso lo cambia todo. ¡Hasta la próxima!

Capítulo 21

Imaginate esto: es de madrugada, y estás en un bote con tus amigos, cansado, con frío, y sin haber pescado ni una sardina en toda la noche. Simón Pedro se levantó esa noche y dijo: “Voy a pescar, y los otros seis discípulos dijeron algo como “bueno, vamos también”. No suena muy espiritual, ¿no? No es una oración, no es una prédica, no es una campaña evangelística. ¡Es pesca! Y encima, sin éxito. Pero… ¿quién dijo que Jesús solo se aparece en los momentos súper espirituales? Jesús se aparece justo ahí, en el momento más normal, en una barca vacía y con el ánimo por el suelo.

Eso me encanta. Porque a veces pensamos que para encontrar a Dios tenemos que estar en modo “monje en el desierto”. Pero no: a veces te está esperando en la orilla, mientras vos estás frustrado con tus redes vacías. Ahora, atención a esto: Jesús les dice, como si nada, “Hijitos, ¿tienen algo de comer?”. Yo me imagino a los discípulos mirándose entre ellos como diciendo: “¡¿Quién es este?! Encima que no pescamos nada, ¿nos viene a preguntar por comida?”.

Pero lo genial es lo que viene después. Jesús les da un pequeño tip de pesca: “Echen la red a la derecha”. Suena tan poco espiritual… tan simple. Pero cuando lo hacen, ¡boom! La red explota de peces. ¡153 para ser exactos!  A veces, la solución de Dios es tan simple que la pasamos de largo. No es magia. Es obediencia simple. Y ahí es donde Juan, el más perspicaz, dice: “¡Es el Señor!” Y Pedro, tan Pedro como siempre, no espera el protocolo: se tira al agua.

No camina sobre ella esta vez. Nada, se moja, se apura. ¡Porque cuando reconocés que Jesús está ahí, no importa lo empapado que termines! Al llegar, se encuentran con algo impresionante: Jesús ya tenía pescado en la parrilla. ¡Él no necesitaba su pesca! Solo quería hacerlos parte de lo que Él ya tenía preparado. A veces nos matamos remando toda la noche, y Jesús ya tiene la solución lista en la orilla. Solo está esperando que dejemos de hacerlo a nuestra manera, y escuchemos su voz.

Después de desayunar —sí, Jesús hace desayunos— viene ese momento icónico con Pedro. La famosa triple pregunta: “¿Me amas?” Tres veces. Una para cada vez que Pedro lo había negado antes. Y ojo: Jesús no lo avergüenza. No lo humilla. Lo restaura. Cada vez que Pedro responde que sí, Jesús le da una misión: “Apacienta mis ovejas. En otras palabras: “Si me amás, cuidá a los míos. No me lo digas solo con palabras, mostralo con acciones”.

Jesús no busca amor emocional solamente, sino un amor que se traduce en responsabilidad y entrega. Después, Jesús le tira una bomba: Cuando eras joven, hacías lo que querías. Pero llegará un día en que otros te llevarán donde no quieras”. O sea: “Pedro, si me seguís, no siempre va a ser fácil. Pero valdrá la pena”. Y como si fuera poco, Pedro ve a Juan detrás y le dice algo tipo: “¿Y este qué? ¿Qué onda con él?”

¡Clásico! Siempre nos interesa saber qué va a pasar con el otro. Y Jesús responde algo que todos deberíamos grabarnos: “¿Qué a ti? Tú, sígueme.” Traducido al criollo: “Pedro, metete en tus asuntos. Seguíme vos. Lo que pase con él, lo manejo yo.” Qué tremendo. Qué necesario. En un mundo donde nos comparamos todo el tiempo, Jesús te dice: Tu llamado es único. No te distraigas mirando a los costados.”

El capítulo cierra con una frase que me deja sin palabras: Y hay muchas otras cosas que hizo Jesús… que si se escribieran una por una, ni en todo el mundo cabrían los libros”. ¿Sabés lo que significa eso? Que hay tanto más de Jesús que no conocemos. Que sigue obrando, hablando, sorprendiendo. Que no terminó con lo que está escrito. ¡Que todavía escribe historias hoy! Entonces, ¿qué podemos llevarnos de este capítulo?

Jesús se aparece en lo cotidiano. No solo en lo sagrado. También en la frustración de una noche sin pesca. A veces la solución es tan simple como escuchar y obedecer. Solo un cambio de lado en la red cambió todo. Dios no te necesita, pero te quiere incluir. Ya tenía pescado, pero igual pidió los de ellos. Amar a Jesús se demuestra en cómo cuidamos a otros. Decir “te amo” no basta si no alimentamos a sus ovejas. Dejá de mirar la historia del otro. Jesús te dice: “Vos seguime”.

La pregunta, aquí, es: ¿Qué me ha dejado este evangelio que hoy concluimos en su estudio práctico, sencillo y casi callejero? Me revela a Jesús como el Hijo de Dios, eterno y divino, fundamento de mi fe. Me muestra que creer en Él es tener vida eterna, no solo futura, sino presente. Me enseña que Dios se hizo carne, cercano y comprensivo de mi humanidad. Me invita a confiar en Jesús como la Luz que disipa mis tinieblas. Me recuerda que soy amado profundamente, como lo dice Juan 3:16.

Me desafía a vivir en comunión con Dios, como el Padre y el Hijo lo están. Me consuela saber que Jesús es el Buen Pastor que me guía y protege. Me impulsa a servir con humildad, como lo hizo Jesús al lavar los pies. Me fortalece al prometerme el Espíritu Santo como guía y consuelo  Me llama a dar testimonio de la verdad con amor, como testigo de Cristo.

Tal vez hoy estás en tu barca, remando, y no ves a Jesús. Pero Él ya está en la orilla. Tal vez ya preparó un desayuno, y solo está esperando que tires la red al lado correcto. No necesitás grandes discursos. Solo necesitás reconocerlo… y saltar del bote. Jesús sigue apareciendo donde menos lo esperás. Te llama por tu nombre. Te restaura, te da propósito. Y te dice, como a Pedro: “Sígueme.” La pregunta es… ¿vas a saltar del bote?

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05 – Las Señales del Fin

Mateo 13: 40 = De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego(Es decir: de la misma manera que tú entiendes como se arranca la cizaña, entonces vas a entender lo siguiente porque lo siguiente va a ser igual que como se arranca la cizaña; no va a ser diferente, va a ser igual) …y se quema en el fuego, así será el fin de este siglo, (Este sistema. No de un milenio futuro) Enviará(Y lo explica) …el Hijo del Hombre, (Jesucristo…a sus ángeles(Estos, es decir: SUS ángeles, sus mensajeros) 

…recogerán de su reino, (Que ya vimos, que su Reino es toda la tierra, porque la compró; compró el campo y el campo era el mundo; la palabra KOSMOS, que incluye hasta las estrellas) …recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo; (Eso quiere decir que, si tú deseas hacer un viaje espacial bien rápido, lo que tienes que hacer es ser de tropiezo en los próximos años, para que de ese modo tú veas como Dios te arrebata a ti solito. Entiende: muchos van a morir temprano por ser piedra de tropiezo)

…Y los que hacen iniquidad, (en la iglesia y afuera) Y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces, (¡Recién entonces!) …los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su padre. El que tiene oídos para oír, oiga. Además, el Reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo,

 (El cual Cristo halla y, gozoso por ello, ese es el gozo que le permite ir tranquilamente a la cruz), pierde reputación, rechaza la posibilidad de mostrarse similar a Dios, se convierte en semejanza a hombre, vende todo lo que tiene; omnipresencia, trono celestial, dignidad de ser igual que Dios; vende todo lo que tiene y compra no a un creyente ni a una oveja perdida: ¡¡¡Compra el KOSMOS!!!

Lucas 17: 26 = Como fue en los días de Noé… (Pausa; todo lo que te voy a decir va a ocurrir igual que como ocurrió en los días de Noé; lo que estoy por explicarte va a funcionar, lleva el mismo patrón, se va a efectuar como se efectuó en la tipología, en la sombra, en el patrón del Antiguo Testamento; los mismos principios observados en el tiempo de Noé, se van a observar en los siguientes.

No interesa qué es lo que hayamos aprendido; estamos leyendo la Biblia) …Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento. Hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. (¿A quiénes destruyó el diluvio? ¿A los justos o a los inicuos? A los inicuos. Ese es el sujeto, está establecido; ese es el patrón.

Tal como fue en ese día, así será en el próximo día. Hasta ahora habrá una destrucción de inicuos. (Verso 28) Asimismo (Otra palabra metafórica; vuelve y reitera. ¡Escucha! ¡Te estoy diciendo que asimismo!) …como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; (¿Quiénes hacían todas estas cosas? ¿Los justos o los inicuos?) …mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

 (¿A quiénes destruyó? ¿A los justos o a los inicuos?) …así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste. (Por eso algunos tienen más fe que tú; porque ellos creen en victoria y tú crees en derrota. Y hasta que no cambies tu forma de pensar, no vas a vencer en nada. Si no vences esto individual, jamás vas a tener autoridad en la calle. Satanás sabe muy bien lo que tú crees.

Verso 31 = en aquel día, (El de la Venida del Hijo), …el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás. Acordaos de la mujer de Lot. (Le vuelve a llevar la mente atrás porque va a ser igual. Se destruyeron los malos) …Acordaos de la mujer de Lot. Todo el que procure salvar su vida, la va a perder. 

(Pero todo el que ya esté muerto en Cristo no tiene nada que perder; lo gana todo. ¿Habrá tribulación? ¿Nos iremos antes o después? No importa: ¡¡¡MUERE!!! Y si tú mueres, la tribulación no te afecta. Si estás vivo, no hace falta tribulación para que tengas quejas. Solamente necesitas un consejo equivocado de un hermano y listo; tú ya estás hecho una porquería…)

Verso 34 = Os digo que en aquella noche, (Y cambia porque al decir día o noche, está hablando de un tiempo profético, no de si va a ser en A.M. o en P.M. Solamente Jesús sabe predicar así). …Os digo que en aquella noche, (O aquel día, si a ti te gusta decir “aquel día”, di “aquel día”, no le hace). Estarán dos en una cama; el uno será tomado y el otro será dejado.

 ¿Quiénes son los tomados? Los inicuos. Es igual que en los días de Lot. ¿Quieren fueron tomados? Los inicuos. Igual que en los días de Noé. ¿Quiénes fueron tomados? Los inicuos. Tomados, destruidos, da lo mismo. Sea con una metralleta, sea con fuego, con azufre, qué sé yo como va a ser. Lo único que sé y creo, es que yo voy a ganar. No interesa demasiado como va a ser; lo que interesa es que va a ser.

Verso 35-37 = Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado. Y respondiendo le dijeron: ¿Dónde Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.

Muchos han pensado diferentes cosas con respecto a esto. Todos quisiéramos saber de qué cuerpo habla allí y de qué águilas. Si es una traducción pobre de la palabra, ya que acorde al original, la palabra sería Buitres.

Apocalipsis 19: 17-18 = Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: venid y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes.

Es decir: todos los que fueron exaltados en la tierra y que no eran de Dios, serían tragados por buitres. Esa es una analogía; no significa que va a haber una invasión de buitres en la tierra ni de langostas en el patio de tu casa. ¡¡Se nos hace más fácil creer cosas fantásticas que la verdad simple y sencilla!!

Mateo 24: 36-40 = Pero del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mas como… (Analogía. Vuelve otra vez al mismo principio. Igualito que en los…) días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, (¿Quiénes, Noé o los inicuos?) …hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron, (¿Quiénes no entendieron, Noé o los inicuos? Es el sujeto que viene siendo acarreado en texto a través de la Escritura…hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, 

(¿A quienes, a los justos o a los inicuos?) …así será también la venida del Hijo del Hombre(Intercambia la palabra “llevó” por “destruyó”; a Cristo no le importa, Él es la Palabra. Él dice lo que se le da la gana. Destruyó, llevó, arrebató, use la palabra que quiera) …Entonces… (¿Cuándo es entonces? En aquel día. Pero aquel día, va a ser igual que en el día de Noé) …Entonces… (En aquel día) …estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. (¿Quién será tomado? No puedes extraer un texto y hacer una doctrina, ¿Te das cuenta?)

Creo en la glorificación de la iglesia, creo en el advenimiento de Jesús, seremos arrebatados juntamente con Él en los aires, nos convertiremos en uno con Él, seremos glorificados y regresaremos a reinar; pero primero, antes, prepárate…

Verso 45 = ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les de alimento a tiempo? (Pero para el que no es fiel: Verso 51): …lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes. (Y lo dice una y otra vez en la Biblia: lo que pasa es que no nos gustan esas escrituras. Está hablando con la iglesia. La palabra dice que): …toda planta que no plantó mi Padre será desarraigada, (Y aquellos que no lo creen, déjenlos; son guías ciegos, y los guías ciegos conjuntamente con los que los siguen se van al pozo. ¡¡Lo dice en toda la Biblia!!)

Mateo 13: 47 = Asimismo, el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge toda clase de peces; y una vez llena, (Es decir: la plenitud del cuerpo de Cristo) …la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo lo echan…fuera. (Cuando tú entiendes esto, tú puedes ver a toda tu ciudad así y decir: ¡No vas a prevalecer! Pero cuando tú estás pensando que el anticristo te va a tragar, y que vas a tener que ponerte un número y que vas a tener que buscar una pequeña tarjeta, sí señor; comienzas a guardar latas y provisiones en el sótano porque si no temes que vayas a morirte de hambre.

Pregunto ahora: ¿Cómo vas a prevalecer con esa mentalidad? ¿A quién le vas a ganar? Y lo que es peor: ¿A quién vas a convencer de que en Cristo hay victoria? ¿Quién va a anhelar merced a tu propio testimonio de vida, nacer de nuevo? Verso 49 = Así será el fin del siglo: saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, y allí será el lloro y el crujir de dientes.

 (Y ahora no salgas a decir que “lo dijo un hermano en Internet”; ¡¡¡Lo dice la Palabra!!! Lo más raro parece ser que los únicos que no lo entendemos, somos nosotros. En el verso 51 Jesús les pregunta a los fariseos): …¿habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor. (Muy bien; eso me dice que todo Israel lo sabe. ¡Todo Israel lo sabe! ¡¡¡Pero la iglesia no!!!) El error es establecer una doctrina en una sola palabra.

Génesis 41: 32 = El suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.

Deuteronomio 17: 6 = Por dicho de dos o tres testigos morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo.

 Job 33:14 = Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios.

 2 Corintios 13: 1 = Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o tres testigos se decidirá todo asunto.

Es peligrosísimo tomar una sola escritura que habla del rapto y tratar de edificar todo un evangelio alrededor de ella. Cuando una escritura es oscura, nunca trate que ella prevalezca a la luz de varias que son plenamente claras. Mejor diga: no la entiendo, y escudriñe todo.

Por ejemplo: el lavamiento de los pies no se instituyó como doctrina básica porque se mencionaba una sola vez. Sin embargo, sólo Tesalonicenses nos habla, en el capítulo 4, del arrebatamiento. No es que no vaya a haber un levantamiento de la iglesia, sí que lo habrá. ¡¡Lo que no hay, es una fuga!!

Dios no es perdedor. ¿Qué es eso de “fuga”? ¿Es que el Reino de Dios, entonces, no habrá podido prevalecer con el reino de Satanás? ¿No está vencido Satanás? El que no lo ha vencido, en una de esas, eres tú. Pero no puedes porque su fuerza viene de lo que conoce, y lo que conoce puede no estar equivocado, de acuerdo, pero sí, quizás, un poco turbio…

No es cuestión de ofenderse, nadie nació sabiendo. Es cuestión de, cuando vemos que la Palabra dice lo que dice, porque lo que dice no es lo que alguien nos dijo alguna vez, es adoptarlo, porque nos dimos cuenta que es la verdad, y que solamente la verdad nos hace libres. Satanás, – repito -, sabe muy bien lo que crees tú, y cómo lo crees.

1 – Isaías 13: 9 = He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raerá de ella a sus pecadores.

2 – Salmo 145: 20 = Jehová guardará a todos los que le aman, más destruirá a todos los impíos.

3 – Salmo 101: 8 = De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra, para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.

4 – Salmo 119: 119 = Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra; por tanto, yo he amado tus testimonios.

5 – Salmo 23: 4-5 = Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores, (no en el cielo), unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 – Salmo 104: 35 = Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice alma mía a Jehová. Aleluya.

7 – Salmo 91: 7-8 = Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; más a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos.

8 – Isaías 1: 28 = Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos.

9 – Salmo 125: 1 = Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, (Sion es la Iglesia, según Hebreos 12:22) …que no se mueve, sino que permanece.

10 – 2 Corintios 9: 9 = Como está escrito: repartió, dio a los pobres, su justicia permanece para siempre. (Dice que la justicia de Dios permanece para siempre. Vamos a averiguar quien es la justicia).

11 – 2 Corintios 5: 21 = Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. (Se llama Biblia).

12 – Proverbios 2: 21 = Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella.

13 – Proverbios 10: 30 = El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra.

14 – Salmo 37: 29 = Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.

15 – Salmo 37: 34 = Espera en Jehová, y guarda su camino, y Él te exaltará para heredar la tierra; cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.

16 – Salmo 37: 9 = Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

17 – Mateo 5: 5 = Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

18 – Proverbios 2: 21-22 = Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella, mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

19 – Salmo 37: 35-36 = Vi yo al impío sumamente enaltecido, y que se extendía como laurel verde. Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; lo busqué, y no fue hallado.

20 – Salmo 37: 10 = Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí.

21 – 2 Pedro 2: 5 = Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos.

22 – 2 Pedro 3: 7 = Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

23 – Hebreos 12: 26-28 = Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. Y esta frase: aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.

Daniel pide al cielo una roca cortada no por manos; que vio en los reinos del mundo y los destruyó y los hizo como tamos del viento, y esa roca comenzó a crecer, ser y se convirtió en el monte que llenó toda la tierra y que no será destruida jamás: La Iglesia. Cristo es el Mesías y su venida está directamente relacionada con Génesis 3:15 y no con una mentalidad judaística. El enemigo de Dios no era Roma; era Satanás. Cristo con su venida, literalmente marcó el comienzo de un nuevo gobierno, una nueva administración, anunció un nuevo calendario, el año del jubileo, todos regresan a sus dueños originales, yo fui esclavo, pero en el año del jubileo volví al Reino de mi Padre. El Reino de Dios está aquí y ahora: ¡¡¡Y funciona!!!

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¿Lo Dijo Dios o lo Dijo Pablo?

Hace un tiempo atrás, publiqué en la ventana “La Palabra del Día” que tiene nuestra legendaria Web, un texto bíblico acompañado de un comentario personal, tal como lo vengo haciendo desde hace más de veinte años. Siempre hay distintas reacciones sobre cada uno de estos trabajos. Están los que coinciden con lo que decimos allí y están los que no coinciden, aunque por respeto no expresan demasiado su desacuerdo. Pero en el caso puntual que voy a examinar hoy, esa reacción fue diferente. Porque no se refería a coincidencias o disensos, sino directamente a una forma errónea de interpretar un texto bíblico.

Me lo hicieron saber y, conforme a como es mi rutina respecto a esas cosas, de inmediato partí de la única base de la que debo partir: la de la posibilidad, en efecto, de un error mío al respecto, de una mirada equivocada o, lo peor, de alguna forma de infiltración carnal portadora de confusión. Fiel a un estilo de corrección global, pero también de humildad y mucho respeto por lo que digan otros hermanos en Cristo, decidí hacer lo que siempre deberíamos hacer cuando existe alguna duda bíblica o simplemente de conducta: volver atrás, estudiar el texto con pasión, pero sin obcecación ni vanidad humana.

Voy a reproducirte ahora el texto bíblico en cuestión y mi comentario de ese momento textual. 1 Corintios 11: 2-3 = Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué. Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. Ese fue el dúo de versículos publicado y, lo que sigue, mi comentario:

Aquí tienes, para despejar toda duda que pueda sobrevenir de doctrinas erróneas y/o malintencionadas. ¿Has oído hablar en el terreno matrimonial, de la obligatoria sujeción de la mujer al varón? Y no es obligatoria porque a Dios se le ocurra, sino porque eso pertenece al diseño en toda su dimensión y, sus resultados, tienen siempre que ver con lo que Dios mismo pueda estar haciendo al respecto. ¿Quieres tener un matrimonio, no digo perfecto, pero sí encuadrado en todas sus áreas, dentro del diseño que el Señor ha determinado para esa unión conyugal?

 Entonces, a todas luces, ese matrimonio tendrá que tener el orden descendente del cual Pablo habla aquí. La cabeza espiritual y general de toda la casa, será Dios mismo. Él comandará a su Hijo, que es quien vendrá a reinar a tu casa, si es que el hombre que habita en ella, está dispuesto a someterse. Cuando eso sucede, el hombre pasa a ser cabeza espiritual del hogar y, para el resto de su familia, no es ningún esfuerzo ni sacrificio someterse. Cuando eso no ocurre, olvídalo; el creyente no es esclavo de nada ni de nadie que no sea de Dios mismo.

No voy a mencionar las diferencias de interpretación de unos ni otros, sólo voy a incursionar en la Escritura para develar la incógnita central de todo este texto, respecto a si esto que dice en ese verso es realmente palabra de Dios o, apenas, una idea personal de un hombre llamado Pablo. La única manera de arribar a un resultado capaz de develar o revelara misterios escondidos o corroborar opiniones, es realizando a partir de este momento un análisis profundo, bíblicamente riguroso y pastoralmente consciente de 1 Corintios 11:3, cuidando tanto la teología como su aplicación práctica, sin caer en reduccionismos ni abusos interpretativos. Cuando llegue al final, espero haberlo conseguido.

Repito el texto central del tema: Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. En primer lugar, hay que consignar que este versículo es absolutamente programático. Porque aquí Pablo establece un marco teológico antes de tratar asuntos prácticos, tales como serían, en este caso, el orden y el testimonio de la adoración. Porque, y atención con esto, no es una frase aislada, sino un principio estructural. Un concepto clave que parte de una palabra clave: Cabeza.

En el original, la palabra griega que la identifica, es kephalē. Y, atención con esto, no está significando primariamente algo así como “superioridad ontológica”, sino simplemente Fuente, Origen, Autoridad relacional, Responsabilidad representativa. O sea que Pablo no está describiendo un cierto valor, una determinada dignidad o una sobrada capacidad, sino simplemente un orden relacional funcional. Y aquí creo que cabe el añadido de algo comprobado por años de lecturas y estudios: en la Biblia, la palabra Orden, no implica de ninguna manera Inferioridad.

Hay indudablemente una cadena que Pablo presenta como si se tratara de una clave hermenéutica. Presta mucha atención a su estructura lineal. Comienza en Dios, y se traslada a Cristo. Prosigue en Cristo y se traslada al Varón. Continua en el Varón y se traslada a la Mujer. El punto decisivo de este tema está centralizado en el primero y el último eslabón. Dios es la cabeza de Cristo. Esta, que parece simplemente una frase de contenido casi religioso es, sin embargo, el eslabón básico y central de todo. Si no se lo entiende correctamente, todo el resto del texto se distorsiona.

Ahora bien: ¿Qué significa que Dios sea la Cabeza de Cristo? Significa puntualmente subordinación, pero sin inferioridad. Entender esto es vital. Porque Cristo es plenamente Dios, ¿No es verdad? Lo dice Juan 1:1, cuando comienza su evangelio: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Lo corrobora el propio Pablo, cuando hablando de Él en Colosenses 2:9 dice: Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, ¿Está claro? Y, sin embargo, aun siendo esto que vemos y confirmamos, Él se somete voluntariamente al Padre en lo que podríamos llamar la economía de la redención.

Hay otro texto, también de la autoría de Pablo, que encara el mismo tema aunque con mayor despliegue. Filipenses 2: 5-8 = Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Esto se conoce como subordinación funcional, no ontológica. Si Cristo no es inferior al Padre, pero se le somete, entonces la sumisión bíblica nunca implica inferioridad de valor. Este principio gobierna toda la interpretación del texto.

Muy bien. Ahora viene la segunda parte. La que nos dice que Cristo es la cabeza del varón. La primera pregunta que tenemos que hacernos alrededor de esto, es: ¿Qué implica Cristo como cabeza? En primer lugar, autoridad espiritual. En segundo término, fuente de vida. Seguidamente, modelo de carácter y, finalmente, responsabilidad moral. Con esto te queda más que claro que de ninguna manera existe un varón autónomo, ni mucho menos una autoridad última o final. En Efesios 5:23 Pablo les aclara a los Efesios: porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Está claro. Por tanto, es indiscutible que en todos los órdenes establecidos, el varón responde de sus actos ante Cristo. O sea que su liderazgo está no sólo limitado, sino también juzgado y modelado por Cristo. La contrapartida que ha sido y sigue siendo muy abundante es digna de tenerse en cuenta. Si cualquier liderazgo masculino se extralimita en dominio al punto de causar opresión, utilizando toda clase y formas de manipulación o, inclusive, se sirva de todo eso en beneficio de sí mismo, ese varón de manera automática ya dejó de estar bajo la cabeza de Cristo.

Todo esto es, de alguna manera, la antesala necesaria para examinar la tercera fase de este texto, en la que dice que el varón es cabeza de la mujer. ¿Cuál es su sentido bíblico correcto? En primer lugar, aquí Pablo de ninguna manera está hablando de superioridad intelectual, o de mayor valor espiritual, o de que el varón tenga mayor cercanía con Dios o que haga todo un proceso basado en los derechos humanos. El propio Pablo es muy contundente cuando les dice a los Gálatas en 3:28: Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

¿Y entonces? ¿Qué es lo que sí implica el texto en sí mismo? Global y abarcativamente, representación y responsabilidad. Lisa y llanamente, el varón es llamado a dar cuenta de todos sus actos delante de Dios, a dar protección en todo lo que esté a su alcance, a servir en todo lo que le sea posible y a liderar, de ser necesario, en sacrificio total aquello para lo que haya sido levantado. De hecho, casi está demás aclarar que todo esto, de ninguna manera es un equivalente a dominar algo o alguien. Varón, ¿Quieres ver el modelo básico de todo eso? Mira el texto siguiente y saca tus propias conclusiones.

Efesios 5: 25 = Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Creo que está tan claro que es imposible pretender añadirle algo más. Cristo lidera muriendo, de ninguna manera imponiéndose. Además, es evidente que el rol de la mujer en este texto de ninguna manera es de silenciamiento, sino más bien de dignidad. Pablo no reduce a la mujer, sino que la incluye en el orden, le reconoce su participación activa en la adoración. Lo dice con claridad en 1 Corintios 11:5: Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado.

Y si esto no fuera suficiente, también le atribuye a la mujer gloria y propósito. De hecho, en 1 Corintios 11:11-12, vemos como lo equilibra cuando expresa: Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios. De todo esto se desprende una clara evidencia de algo que no siempre ha sido visto así y, por consiguiente, mal interpretado en detrimento femenino. Pablo deja en claro que el orden bíblico de ninguna manera es jerárquico o en valor, sino definitivamente relacional.

Hay una dimensión espiritual profunda en juego, aquí. Porque este texto, en suma, revela algo todavía mayor. Dios trabaja a través del orden, no del caos. Y cuando digo orden, no estoy hablando de estructuras rígidas ni mucho menos acartonamiento religioso. Orden divino es eso, orden. Y esta forma de orden no anula la libertad, tampoco borra la identidad ni mucho menos oprime a alguien cuando refleja el carácter de Dios. De hecho, el problema nunca fue ni será el orden bíblico. El problema siempre radicó y seguirá firme en todo corazón caído que lo ejecuta mal. Dios es un Dios de orden, y aunque no te lo parezca en primera instancia, todo esto forma parte de ese orden Suyo.

Ahora bien: ¿Cómo aplicamos ese orden en lo familiar y cotidiano? Porque una aplicación práctica consciente es muy importante. En primer lugar, voy a dejar bien esclarecido que este texto y todas sus implicancias, de ninguna manera justificó, justifica ni justificará nunca expresiones de machismo. Tampoco respalda el abuso espiritual y mucho menos silencia o esconde dones. Y creo que ni siquiera vale la pena añadirle que tampoco anula el discernimiento femenino, que, si me dejo llevar por experiencias ministeriales personales, no por doctrina, es muy superior y más abundante que el masculino.

Atención con esto. Cualquier uso de este texto para controlar o para violentar, es total y absolutamente antibíblico, ¿Estoy claro? Nunca te olvides que, independientemente de toda la poesía discursiva con la que puedas rodearlo, en la vida real, liderazgo es equivalente y sinónimo puntual de servicio, o de opulencia o abuso. Autoridad, en tanto, tiene que ver siempre con responsabilidad, no con despotismo o prepotencia. Y ni hablar de la potencia de las voces. Todavía hay mucha gente convencida que autoridad es gritar fuerte. ¿Sabes qué? Ningún demonio se ira de donde está por los gritos que tú le obsequies. Se irá si tienes autoridad divina delegada y, esencialmente, tus ropas blancas. Sumisión, por otra parte, es siempre confianza voluntaria, de ninguna manera coerción.

Hay algo que nos tiene que quedar más que claro a todos por igual, pensemos como pensemos y hayamos visto este verso como lo hayamos visto. Donde está Cristo genuinamente como cabeza, en primer lugar, hay amor, no puede de ninguna manera no haberlo. En segundo término, y no es algo secundario, hay verdad, porque de existir una mínima cuota de falta de ella o directamente de mentira, Cristo se retirará de allí sí o sí. Como prosecución necesaria de todas estas variantes, aparecerá la Justicia, así con la jota mayúscula, que es como se escribe la que emana de lo divino.

La terrenal es otra historia de la que seguramente alguna vez hablaremos, pero con pruebas o hechos concretos, como se debe hablar de estos ítems. Y, finalmente, como consecuencia natural y resultado de todo esto, gozaremos de auténtica libertad interior. Que nada tiene que ver con declamaciones ideológicas o políticas. Libertad no es pensar o creer lo correcto, sino hacerlo como quieres hacerlo. Si estás acerado o equivocado, luego se verá y siempre habrá posibilidades de cambiar lo que se deba, pero en principio, eres libre cuando -salvo el Espíritu Santo-, nadie te dice lo que debes pensar o creer.

En síntesis, y comenzando a darle un cierre a todo este reflexionar seriamente en algo que no siempre se ha tomado con seriedad, podemos concluir en que 1 Corintios 11:3, nos enseña preponderantemente que Dios es un Dios de orden, como ya te dije. Pero lo que me faltó añadirte es que el orden, justamente refleja relaciones, no valor. Que Cristo mismo es quien modela la sumisión. Que el liderazgo bíblico de ninguna manera puede parecerse a un hermoso trono de oro, sino más bien a una cruz de madera rústica. Deja más que en claro que la dignidad de la mujer es total y absolutamente incuestionable y que la autoridad verdadera, siempre sirve.

O sea que te deja bien en evidencia que, cuando este texto se utiliza en el Espíritu, el resultado es la cadencia de la armonía que produce, mientras que, si se lo usa groseramente en la carne, lo que determina es total y nítida opresión. Y yendo bastante más atrás en nuestra propia historia en el evangelio, a la luz de Génesis en sus capítulos 1, 2 y 3, vemos que Pablo no inventa individualmente este orden, sino que se limita a recuperarlo a partir de la Creación misma. A todas luces, quien quiera leerlo con sabiduría divina aplicada, podrá ver que Génesis es el fundamento silencioso que habita detrás de este texto. Y te lo voy a demostrar en la práctica, para que todo no quede en un discurso más de los tantos que andan por allí.

Vamos a verlo en primera instancia, desde lo dicho en Génesis 1:26-27: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Hay algunas perlas que saltan a nuestra vista en este texto. Dice que Ambos son imagen de Dios. Añade que la autoridad sobre la Creación, es compartida.

Continúa con que no hay jerarquía ni subordinación aquí, y concluye mostrando que la diferencia sexual es intencional, no accidental. Esto, innegablemente establece un principio ciento por cuento irrenunciable. Varón y mujer son, indefectiblemente, son iguales en dignidad, en valor, en capacidad espiritual y, esencialmente, en acceso a Dios. De hecho, que queda más que claro que, cualquier interpretación de la legendaria 1 Corintios 11:3 que contradiga Génesis 1, ya está equivocada, aunque pretendan contármela como mejor les parezca.

En segundo lugar, quiero que me acompañes a revisarlo en el segundo capítulo de Génesis, concretamente en el verso 18, que dice: Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Importante; la palabra Ayuda que se lee aquí, es la palabra ‘ezer, que es la misma utilizada para Dios como ayudador de Israel conforme a lo leemos en el salmo 33:20: Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. O sea que de ninguna manera implica inferioridad como muchos han creído entender, sino todo lo contrario, auxilio fuerte y ciento por ciento necesario.

La otra palabra allí inscripta, es Idónea, que en los originales se lee como kenegdo, y literalmente se traduce como “frente a él” o “correspondiente a él”. Indica cien por ciento igualdad, complemento y mutua correspondencia, en modo alguno dependencia silenciosa y sumisa. Eso es carne. Así que el orden de la Creación comienza con Adán, él es creado primero. Luego, Eva es creada de Adán, no como subordinada, sino como relación. En 1 Corintios 11: 8-9 Pablo justamente alude a esto cuando les dice: Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. En conclusión, en Génesis 2 se introduce el orden relacional, de ninguna manera el dominio.

Y, finalmente, tal como te lo anticipé, aterrizamos ahora en Génesis 3, concretamente en lo que es la distorsión del orden, no su creación. Dice Génesis 3:16: A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Vamos a poner algo en claro para que no se discuta más: esto de ninguna manera es un mandato, esto es sencillamente una consecuencia del pecado.

Porque luego van a surgir distorsiones que han destruido esta palabra y la han convertido en permisos para delinquir. ¿El varón tiende a dominar? Si, el varón tiende a dominar. ¿Y la mujer? La mujer tiende a luchar por control o protección. Entonces, como no podría ser de otro modo, la relación se vuelve tensa y dolorosa. Y esto es clave, porque el dominio masculino no es creación, es caída. Por tanto, y atención con esto, cualquier lectura de 1 Corintios 11:3 que legitime dominio, primero contradice Génesis, luego contradice al mismísimo Cristo y, finalmente, casi de rebote, también contradice a Pablo.

Que, dicho sea de paso, era un profundo lector del Génesis y, a partir de la influencia de ese libro en su vida, él recala en el segundo capítulo para afirmar el orden, en el tercero para rechazar el dominio masculino como base de esto y, en el primero, para restaurar lo que sería la dignidad mutua de la pareja humana. Reorienta todo en Cristo y reafirma, como lo dice en 1 Corintios 11:11-12. Que, En el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón. O sea que queda más que claro que Cristo no borra la creación la redime.

Entonces, ¿Cómo aplicarlo hoy, sin distorsiones? Creo que aquí está el punto más delicado y necesario. Las distorsiones más comunes que deben evitarse son, en mayor medida, el llamado “machismo bíblico”. Es el que usa “cabeza” como licencia para controlar, es el que ignora el modelo de Cristo crucificado y el que produce miedo, silencio y abuso. Esto, mi querido amigo o amiga, hermana o hermano, no es autoridad espiritual, esto es carne religiosa.

La segunda distorsión grave y peligrosa, es la de la negación total del orden. Esta es la que rechaza cualquier diferencia funcional, la que reduce el texto sencillamente a lo que denomina como “cultura antigua” y que, por consecuencia, elimina responsabilidad espiritual masculina. Esto, a todas luces, desconecta el texto de Génesis y de Cristo. Y otra distorsión frecuente es la de darle una aplicación rígida y uniforme. Esta distorsión es la que aplica esquemas sin discernimiento, ignora contextos, dones y llamados y produce culpa innecesaria. Porque Pablo, entendamos, está hablando de principios, no de moldes mecánicos.

¿Cómo se debe vivir hoy en ese orden bíblico redimido, entonces? En primer lugar, en el matrimonio, que es donde peor se lo ha interpretado. Presta mucha atención, hermano: el varón lidera sirviendo, no mandando. La mujer participa activamente, no pasivamente. Las decisiones se disciernen juntos, no por separado. Y el liderazgo se nota más en la responsabilidad que en la voz final. Ten en cuenta lo más importante de todo: Cristo nunca lidera sin escuchar.

En segundo lugar, en la iglesia. Aquí hay que consignar que los dones no están de ninguna manera anulados por causa del género, ni lo sueñes. La autoridad espiritual se reconoce por su fruto y su carácter. Porque el orden debe edificar y no apagar el Espíritu. Pablo se los dice a los tesalonicenses, No apaguéis el Espíritu. Así, sin vueltas. Y luego, en la vida personal. Todo creyente vive bajo una cabeza, Cristo. Nadie ejerce autoridad sin antes vivir en sumisión a Dios. Que esto se vea muy pocas veces o directamente no se vea, no es un problema de Dios, ni de Pablo ni de los predicadores, es un problema nuestro en lo global.

Porque la verdadera autoridad nace de la obediencia, aunque existan indudablemente diversos criterios de discernimiento práctico que son muy importantes. De ellos surgen algunas preguntas sanas para aplicar a este texto que hemos restado examinando. ¿Refleja el carácter de Cristo? ¿Produce amor, verdad y libertad? ¿Edifica a ambos? ¿Asume responsabilidad o sólo poder? ¿Está sanando lo que Génesis 3 rompió? Si no cumple nada de esto, entonces no estamos hablando de ninguna manera de aplicación bíblica, aunque citen doscientos versículos.

Para que quede claro en el final. Génesis 1, refleja igualdad esencial. Génesis 2, orden relacional. Génesis 3, distorsión por el pecado. 1 Corintios 11, entonces, redención del orden en Cristo. O sea que el evangelio no elimina el orden, elimina el pecado que lo corrompe. Porque cuando el orden es vivido en el Espíritu, el varón no oprime, la mujer no es silenciosa, Cristo es glorificado y la comunidad es edificada.

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Una Aventura Llamada Espíritu Santo

Para poder compartirte esto con el grado de autoridad espiritual que se necesita para que quien lo recibe tenga la convicción absoluta que es verdad revelada o divina, necesito que sepas algo de mi historia personal como hijo de Dios. Acepté al Señor esa noche llena de estrellas, tal como ya te lo he contado, y comencé a reunirme con un pequeño grupo de jóvenes, del que formaba parte el que me habló de esto y me acompañó a tomar mi decisión.

Si bien me sentía bien con ellos, ya que en ningún momento me discriminaron por mi calidad de novato, como si solía suceder en las congregaciones evangélicas convencionales, yo igualmente notaba algunas diferencias que me colocaban en un plano de inferioridad. El conocimiento bíblico, sus estilos de vida, un algo que de algunos se irradiaba sin ser visible y, naturalmente, el don de lenguas que no todos, pero si algunos de ellos poseían.

Lejos de sentir envidia, como sí suele suceder en grupos más grandes, yo quería tener todo eso para poder manifestarlo y ser parte de lo que sabía que tenía que ser parte, aunque nadie me lo hubiera explicado todavía. Luchaba contra todas las tentaciones que un joven de treinta años puede tener y fumaba. No mucho, pero fumaba. El periodismo, el café y el cigarrillo constituían un combo que se podía observar en todas las redacciones o estudios de radio de mi tierra. Era casi un ícono de la profesión.

Pero, una noche los jóvenes me invitaron a ir al templo donde ellos eran miembros. Querían que yo sintiera lo que ellos sentían allí y no tuve inconvenientes en aceptar. El pastor, un hombre mayor, pero dueño de una bondad y una unción como pocas veces pude ver en otros consiervos suyos, esa noche predicó sobre los dones del Espíritu Santo, aclarando que, para poseerlos, era necesario primeramente ser llenos del Espíritu, plenos. Y que, si no lo sentíamos así, que debíamos pedirlo y Dios nos lo concedería.

Podrás imaginarte que, en mi primera experiencia eclesiástica evangélica, yo estaba con mis sentimientos entremezclados. Temor, desconfianza, culpa por lo que, según algunos de mi familia opinaban, era un “cambio de religión” y todo lo que alguien que haya pisado por primera vez a una iglesia evangélica puede saber por propia experiencia. Sin embargo, ni bien el pastor comenzó a hablar del Espíritu Santo, todo mi ser se sintonizó con él y cada palabra tenía la sensación que era exclusiva para mí.

Sobre el final del mensaje, el pastor pidió que todos los que quisieran ser llenos del Espíritu Santo no tenían que hacer nada más que pedírselo al Señor, creyéndolo, y el Señor se lo enviaría. Yo obedecí sin dudar esa demanda. No recuerdo en absoluto si llegué a hacer algo parecido a una oración que todavía no sabía cómo hacer, salvo lo que le escuchaba a mis amigos y nuevos hermanos. Lo que sí sé, es que debo haberlo pedido con fe genuina, porque al instante y por primera vez desde mi conversión, caí de rodillas sin poder ni querer evitarlo.

Mi experiencia personal, que la comparto como experiencia personal, no como teología doctrinal, fue de pronto sentir un enorme calor en todo el cuerpo, ver que mis piernas se volvían débiles, aunque no para arrojarme al piso, sino para doblar mis rodillas. Y que cuando quedé en esa posición, empecé a hablarle a Dios a una velocidad que no era mi estilo, generalmente pausado y tranquilo cuando lo hacía profesionalmente. Lo que yo creía que era un cúmulo de palabras atropelladas sin sentido, en realidad eran lenguas. Eso me informaron luego mis amigos.

Yo sentía que lo que decía tenía un sentido y me daba la certeza total y absoluta que el Señor me escuchaba y me entendía lo que le hablaba, aunque casi en el final de ese momento tan singular y raro, me di cuenta que estaba hablando en un idioma que no era el mío y que no podía entender en absoluto desde lo auditivo natural. Yo había recibido la llenura, bautismo o como se le quiera llamar por parte del Espíritu Santo y, lo que estaba viviendo, era una consecuencia probatoria de eso.

De algo tengo certeza total: en ningún momento pensé en vivir eso y, mucho menos, en imitar esas lenguas. Jamás fue mi estilo la imitación y no iba a comenzar justo en una iglesia, puedes imaginarte. Así que, con este elemento mío y personal en tu conocimiento, creo que puedo comenzar a compartirte algunos principios que, si tienes la bendición de poder aceptarlos y creerlos, podrían conseguir que suceda en ti, al menos, algo similar a lo que sucedió conmigo.

Porque la pregunta que normalmente formula alguien que recién ha llegado a la fe, o en todo caso, alguien a quien no le han enseñado ninguna de estas cosas, es: ¿Y qué ocurre después de esa experiencia, como quieras que la llames? En mi caso personal, me cambió la vida en ciento ochenta grados. Un ochenta o noventa por ciento de mis flaquezas vulnerables desaparecieron, y entre el diez o veinte por ciento que me quedó, el cigarrillo fue el único. Varios meses debí pelear para sacarlo para siempre de mi vida.

De todos modos, la sanidad que recibes del cielo cuando el Espíritu de Dios hace morada en tu vida, es notoria en cuanto a que el amor de Dios comienza a fluir de ti y hasta llega a tocar a las personas cercanas. Esto se puede manifestar de diferentes maneras. Una de ellas, ya te lo adelanté, es el hablar en lenguas, pero no es la única, aunque algunas doctrinas muy singulares hayan llegado a establecerlo así. Conocí congregaciones donde se marginaba a los que no tenían don de lenguas.

¿Fundamento? Que no tenían al Espíritu Santo morando en su espíritu Ah, ¿Sí? ¿Y quién inventó esa barbaridad? No lo sé, pero sí me imagino por quien o quienes estaban influidos. Sacaron a más gente de las iglesias que todos los demás demonios juntos. Dios tenga misericordia de ellos. De todos modos, quiero aclararte que sí, que las lenguas son parte de esa instancia sobrenatural y que es no sólo valioso sino muy importante recibir ese don.

En primer lugar, porque son esenciales para tu edificación personal y para comunicarte con el Señor de una manera casi familiar. Las lenguas también son útiles y necesarias para interceder y, especialmente, para orar por todo aquello que todavía no entiendes. De hecho, son importantes y muy por encima de todo ese bullicio que en más de un caso suele ser hasta simulado en distintos lugares. Si no lo tienes, mi sugerencia es la misma que aquel pastor dijo aquella noche: ansíalo, pídelo y créelo. Dios hará el resto.

A los que tienen dudas, reservas o sencillamente no quieren dar ese paso, nadie puede plantarles en sus mentes el temor a perder la salvación, nada que ver con eso. De todos modos, está escrito que, en el día final de la resurrección, todos comenzaremos a hablar en lenguas, sencillamente porque ese es el idioma de ese país llamado cielo, al cual pertenecemos y con el Rey que sabemos que tiene.

Pero, atención con esto que voy a decirte: las lenguas son para ahora, no para el cielo. Porque es ahora que debemos alabar al Señor y edificarnos en Él, tal como lo dice Pablo en 1 Corintios 14, hay varias maneras en que el Espíritu Santo se manifiesta. Algunas tienen que ver directamente con lo que vamos a compartir hoy. Y la razón es simple. Es mucha la gente, que se dice cristiana, obviamente, que desconoce todo o casi todo respecto a estos dones ni cuando los están experimentando.

A veces, el Señor ya te ha dado un don y tú te quedas tieso preguntándote que pasa, sin saber que lo que has recibido es un don de Dios destinado a bendecir el cuerpo de Cristo en la tierra. De hecho, al actuar así, estás perdiendo una hermosa oportunidad de servir al Reino. No a la iglesia, no al pastor, al Reino, porque de allí es que viene todo, no de las estructuras de tu denominación o de tu congregación. No está nunca demás saber esto, te evitará muchos y horribles errores.

Dios no se enoja si no lo usas, pero, que no lo hagas, discúlpame, sigue siendo ignorancia. Por eso Él espera que escuches y aprendas, para que seas activo y valioso en este cuerpo de Cristo y, al mismo tiempo, estés disponible para bendecir a otros. Y quisiera comenzar esto colocando casi en una primera línea lo que a ojos vista parece ser una batalla permanente: el Espíritu Santo versus las emociones. Ya hemos hablado de las emociones, pero nunca está de más reiterar conceptos y conocimiento.

En principio, debo reconocer que hay mucha gente que en cualquier lugar de reunión que se encuentre, de pronto se emociona muy fuerte y llama a eso el Espíritu Santo. Es un riesgo muy fácil de vivir y ser víctima de error. Porque el Espíritu Santo, no es de ninguna manera una emoción. Él no es en absoluto emocional, aunque, en honor a la verdad, hay muchas posibilidades que sí influya en tus emociones. Así es que, cuando estés emocionado, no le eches la culpa al Espíritu Santo.

Mejor échales la culpa a tus propias emociones. Lo que sí es el Espíritu Santo, es poder. Y cuando el poder es liberado, algo debe ser influenciado. Nuestras emociones son, por lógica, lo primero que es afectado cuando el poder del Espíritu Santo actúa en nosotros. Cuando hay gozo, libertad, nuestras emociones reaccionan. Pero muchas personas, al no saber cómo liberar este poder, terminan comportándose de manera desordenada.

Corren, gritan, desparraman bancos y cuanto elemento se les cruce en su camino, sin pensar en lo que hacen o sienten. Otros incluso llegan a golpear a la gente en sus cabezas. Todas estas cosas, obvio, no edifican a nadie. De ninguna manera alguien me bendice o beneficia si me golpea en la cabeza diciéndome que es el Espíritu Santo. Tampoco beneficias a ningún grupo si te pones a gritar cuando alguien está diciendo algo valioso de parte de Dios.

No es provechoso si organizas tu pequeño espectáculo personal en medio de una reunión convocada para otra cosa. Lo único que logras es distraer y sacar del estado realmente espiritual a los que intentan adorar en espíritu y en verdad. Sin embargo, aunque no lo creas, son muchos los que atribuyen todos estos desórdenes al Espíritu Santo. La Biblia dice que el Espíritu Santo es un Espíritu de orden y decoro. Encontrarás eso en las escrituras si sabes buscarlo.

Él es de primera categoría y hace todas las cosas con decencia, con clase. Y no hace nada para crear confusión. Él no es el autor del desorden. Todo lo que hace, es ordenado, sobrio y decente. De ese mismo modo intentamos hacer los que entendimos que gozo y unción no son sinónimos de zafarranchos. Si realmente te dejas guiar por la palabra de Dios, nunca podrás caer en esa clase de cosas. Las emociones no deben reemplazar al Espíritu Santo.

Sin embargo, cierto es que el Espíritu Santo influye en nuestras emociones, pero al mismo tiempo nos brinda suficiente dominio propio para controlarlas. La escritura dice que el espíritu del profeta está sujeto al profeta, ¿Verdad? Esto significa que el Espíritu Santo puede actuar en ti, pero tú mantienes el control, siempre. Puedes cerrar la boca hasta el momento de hablar. Puedes quedarte sentado, aunque sientas ganas de correr.

La Biblia también dice que, si quieres profetizar y alguien ya está hablando, debes callar hasta que haya terminado. El que crea que el Espíritu Santo viene y lo posee, lo está viendo a la inversa. Eres tú el que lo posee a Él si es que lo quieres. Digo esto porque hay muchos que dicen que cometieron esas tonterías porque no pudieron evitarlo. Sin embargo, en el mejor de los casos, están equivocados. En el peor, mienten para cubrir sus locuras. Claro, hay una tercera opción: que sea un espíritu, si, pero no el Santo.

La obediencia vale más que los sacrificios. Dios prefiere tu obediencia a tu adoración. Algunos prefieren hacer muchas cosas para Dios, pero no le obedecen. Son aquellos que están tan activos para Dios que no se hacen un tiempo para conocerlo. El Espíritu Santo está en nosotros, y debemos obedecerle a Él, no a nuestras emociones. Jesús dijo que él es el Consolador. Y un Consolador no rompe sillas o bancos, no interrumpe a nadie ni crea confusión. Un Consolador, calma.

También mencionamos que cuando el Espíritu Santo actúa, debe ser liberado. Haciendo una mala comparación, es como la dinamita. Hechos 1:8 = pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Aquí cuando dice “poder”, usa la palabra dunamis, que significa un poder explosivo. Una capacidad sobrenatural similar a la dinamita.

Y cuando la dinamita explota, algo se mueve. La iglesia es una fuerza dinámica en la tierra. La historia nos muestra que la iglesia siempre ha sido una iglesia de acción. En la Biblia, lo que los discípulos predicaban, lo practicaban, y esto es exactamente lo que Jesús había querido para su iglesia, siendo él el mayor ejemplo. Una de las primeras expresiones del Espíritu Santo, son las lenguas. No es la única, pero suele ser la primera, porque la lengua es el órgano más disponible para Dios.

De hecho, tu lengua también suele ser tu mayor problema en la vida. Por eso, es lo primero que Dios quiere tocar. Santiago dice que la lengua puede destruir todo tu cuerpo y también a quienes te rodean. Muchos de nosotros ya lo hemos experimentado. Por eso, cuando eres lleno del Espíritu Santo, lo primero que suele darte son palabras que tú puedes pronunciar con tu boca. Hablar en lenguas no es algo que el Espíritu Santo hace por ti, sino que tú lo haces luego que Él depositó palabras en tu espíritu.

En las escrituras, cada vez que la gente hablaba en lenguas, dice que ellos hablaban según el Espíritu les daba que hablasen. El día de Pentecostés, el Espíritu les daba la inspiración, pero ellos ponían las palabras en sus bocas. Muchos se sientan y esperan que su lengua se mueva sola. Pero nada sucede en la lengua, todo sucede en el espíritu, en el interior. Y esto también requiere confianza. Si crees que Dios no miente, entonces cuando le pides algo, Él te lo concede.

Pide ser lleno del Espíritu Santo, cree que lo serás y, cuando aparezcan palabras incomprensibles en tu mente, suéltalas y verás como se convierten en un torbellino que circula más rápido que tu mente. Si Dios te llegara a fallar, tú lo sabrías al instante. Pero no tienes que preocuparte, Dios nunca te fallará. Algunos no lo hacen porque no confían en la palabra de Dios. Entonces se ponen a esperar, pasivamente, y por esa razón es que todavía no hablan en lenguas.

Tienes que actuar por fe, exactamente igual que para la salvación. Por experiencia propia y compartida de otras personas, cuando comienzas a hablar en lenguas, apenas son una o dos palabras, dichas casi con temor. Pero a medida que te relajas y dejas fluir lo que viene de tu interior, esas pocas palabras se convierten en un río tumultuoso que fluye con un caudal inimaginable. Lo que frena todo esto, a veces, es que algunos tienen temor de que, en lugar de recibir al Espíritu Santo, reciban a un demonio.

Jesús habló de esto. Dijo: Ustedes saben dar buenas cosas a sus hijos. Cuando les piden pan, no les dan una piedra. Cuando les piden pescado, no les dan una serpiente. Luego añadió. ¿Cuánto más el Padre dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? La palabra serpiente, en este pasaje, es la misma palabra usada en otros lugares, cuando Jesús habla de los demonios. En Lucas, dice: Les he dado potestad de hollar serpientes y escorpiones y sobre toda la potencia del enemigo.

En la cultura griega, la serpiente es una imagen de los demonios. Jesús, a menudo llamaba al diablo una serpiente, un escorpión o un espíritu maligno. Así que cuando Jesús dice que el Padre no da serpientes a quienes le piden pescado, te está queriendo decir: ¿Crees que Dios te daría un demonio si le pides el Espíritu Santo? Nunca. Dios no tiene demonios para dar. Si pides el Espíritu Santo, lo crees y lo amas, Él te dará el Espíritu Santo. Es el único que tiene, y es santo.

Lo único que deberías tener en cuenta a la hora de formular ese pedido, es el estar conforme a la voluntad de Dios. Si estás pecando y lo sabes, pero no quieres abandonarlo, entonces no pidas al Espíritu Santo, porque Dios no te lo enviará hasta que en tu ser interior no haya una morada digna de ser habitada por Él. En ese caso y si no te has arrepentido, podrías estar pidiéndolo para usufructuar con su poder o simplemente para lucirte.

Allí sí eres candidato a albergar un demonio, porque no notarás la diferencia. Esto ocurre mucho dentro de las iglesias cristianas, porque, así como hay hombres y mujeres de Dios que quieren servir con fidelidad, también hay cizaña que quiere abusar en lo que puedan de los hijos del Padre. Pero Dios, no. Dios da buenos dones. Todo don perfecto viene de arriba, y no me refiero a alturas geográficas, sino dimensionales.

Veamos ahora lo que Pablo tiene para decir en 1 Corintios 12: 1 = No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. Observa bien y aprende a leer tu Biblia con inteligencia divina. Pablo los trata de hermanos, eso quiere decir que estaba dirigiéndose a cristianos. Pero luego les dice que ignoran acerca de los dones, lo cuales los haría ignorantes. No son culpables porque nadie se los había enseñado, pero eso me dice a mí y a ti, que tranquilamente se puede ser cristiano y también ser ignorante.

Ahora ponte en el lugar de Pablo. Les está diciendo hermanos, pero también que son ignorantes. ¿Cómo crees que reaccionarían, hoy, esos hermanos que tan bien conoces y que, lo sabes, son ignorantes en muchas cosas de fondo, todavía? Sobre esas reacciones podemos dialogar un rato largo, tengo cierta experiencia en el tema. Seguramente alguien se dirigiría a ti y te diría: ¡Oye! ¡Tengo cincuenta años de venir a la iglesia! ¡No puedes enseñarme nada! ¡Y lo dicen en serio!

Pablo no tenía miedo de decir la verdad. Él decía: son mis hermanos, pero son ignorantes. Hoy salen lustrados vejestorios a decirte que eres demasiado joven para enseñarles sobre Jesús a ellos, que hace años están en la iglesia. De todos modos, hay una realidad: sólo puedes llevar a otros al mismo lugar al que tú has ido. Si no estás allí, no puedes traer a nadie por simple verborragia. Si retienes esta verdad harás buen camino, porque te darás cuenta que siempre tienes que avanzar.

Son muchos, muchísimos los cristianos que no pueden avanzar mucho más de donde están parados sus líderes, por la sencilla razón que sus líderes no van hacia ninguna parte. Hay mucho liderazgo evangélico que no se ha tomado el tiempo ni el esfuerzo de sondear las profundidades de Dios. ¿Qué podrían darles a otros si no tienen nada para ellos? Como resultado, los creyentes dan vueltas semana tras semana.

Pablo les decía: no quiero que seáis ignorantes. Y no me miren torcido, está claro que sé un poco más que ustedes. No era un mérito de Pablo, eso; era el resultado de un esfuerzo y una entrega total. Sin embargo, no son pocos los que prefieren seguir a un líder que no ha aprendido nada, simplemente porque lo aman. Se quedan con él durante cincuenta años, y nunca saben nada más que lo que él sabe. Y, a veces, lo que sabe es muy limitado. O directamente erróneo. Ha sucedido, todos lo sabemos. Y sigue pasando.

Y luego se extrañan de no crecer, de no madurar, de no prosperar en nada de lo que hacen. Sin embargo, no se trata de competencia, sólo es una cuestión de supervivencia. La Biblia dice: Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor. Dios nunca te preguntará durante cuánto tiempo has estado en tal o cual iglesia. Te preguntará cuanto te pareces a Jesús o cuanto de Su palabra habita en ti. Eso es lo que cuenta. Competir para ver quien tiene la iglesia más bonita no te lleva nada más que a la vanidad hueca.

No se trata de glorificar hombres; es la palabra de Dios y a Jesucristo a quien hay que exaltar. Pablo dice de nuevo: No quiero que seáis ignorantes, hermanos, acerca de los dones espirituales. Estos creyentes ignoraban estas cosas, algo que lamentablemente todavía sigue vigente en muchas de las asambleas de la iglesia evangélica, según sus doctrinas caseras. Tengo una buena noticia: Dios está remediando eso.

Él añade, verso 2: sabéis que cuando erais gentiles se os extraviaba y se os llevaba tras los ídolos mudos, según erais conducidos. (3) Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios, llama a Jesús anatema. Y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Este versículo quiere decir simplemente esto: nadie puede declarar sinceramente que Jesús es Señor, si el Espíritu Santo no habita en él.

Lo que quiero decir es que muchas personas religiosas pueden levantarse y decir cosas hermosas, pero esas palabras no siempre vienen del Espíritu Santo. No son más que palabras vacías. Discursos sin valor. Las instituciones religiosas están llenas de hipócritas. Un hipócrita es alguien que dice: Jesús es mi Señor, pero su vida es un desastre. La Biblia dice que nadie puede proclamar esto, a menos que el Espíritu Santo lo declare en él.

Porque es el Espíritu Santo quien hace Señor a Jesús en nuestras vidas. Y dice el verso 4: Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. La palabra diversidad significa simplemente diferente. El Espíritu Santo nos llena, luego libera todo esto en dones, y estos dones son variados. O sea que es muy cierto que tenemos una gran variedad de dones, pero no menos cierto es que por esa razón tenemos una unidad de propósito.

Glorificar a Dios y edificar el cuerpo. Ese es el propósito, más allá de las formas, circunstancias o hasta doctrinas diversas. De hecho, no importa cómo se manifieste el Espíritu Santo. Él sólo tiene un pensamiento: glorificar a Jesús. No es para que te jactes, diciendo: hablo en lenguas, soy mejor que tú. Lo he oído y visto a esto, nadie me lo contó. Escucha, aprende, recuerda y entiende: el propósito de un don, sea cual sea, siempre es el mismo: glorificar a Jesús.

Miremos el verso 6: Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Que se te grabe bien esto, es el mismo Dios. Esto significa que todos los dones del Espíritu, son obra de Dios. Y que Él actúa en cada uno. Pero siempre hay alguno que dice; “hermano; ¿Por qué yo no profetizo o actúo como los demás? ¿Por qué yo no recibo del Señor como ellos?” Sin embargo, como quiera que seas, el Señor actúa en ti, por eso está escrito el primer verso de este capítulo.

Ignorancia. Puede ser que no sepas, aún, que él está obrando. Estamos aquí para ayudarte a tomar conciencia del Espíritu, para que seas sensible y reconozcas cuando Dios actúa en ti. A veces, hay que caminar simplemente con una fe bruta, por evidenciarla de alguna manera. Porque esa forma de fe, es una buena fe. En el verso 5 sobresale la palabra Operación. Asimismo, también tenemos la palabra Administración, que significa distribuir. El Espíritu Santo distribuye los dones, y son variados.

Pero en el verso siguiente, Operación quiere decir que, cuando Él distribuye estos dones, se pueden manifestar de manera diferente en cada persona. Si hay un grupo de diez personas, Dios pueda dar diez dones diferentes a cada uno de ellos, pero se van a manifestar de manera distinta en cada uno. Dios puede darle el don de profecía a tres personas. Pero una puede cantarla, otra puede darla en lenguas y la tercera en el idioma del lugar donde se encuentren. Y una cuarta, quizás sólo con su vida diaria.

Es la misma profecía, pero administrada de manera diferente. Así que no busques nunca hacer las cosas como otra persona. Actúa según la manera en que el Señor te ha formado. Y deja que Él se exprese naturalmente a través de ti. Algunos toman fuerza y adoptan una voz profética. ¡Así dice el Señor! Cuando saben que no es su verdadera voz, es inútil jugar un papel. A veces, el Señor te da solamente un versículo. Todo lo demás, corre por cuenta de tu trabajo, dedicación y esfuerzo.

No hay necesidad de hacerse el espiritual. El Espíritu Santo es tan natural, que se vuelve sobrenatural. Él actúa de modo diferente a través de cada uno, así que no busques imitar a nadie. Sé simplemente tú mismo en el Espíritu. Verso 7: Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Yo lo sintetizaría así: para provecho común. Esto significa que es para beneficio de toda la iglesia. No hablo de congregación local, hablo de iglesia.

Algo es real: todo lo que Dios hace, es para provecho de todo su pueblo, de todo el que de manera genuina es de Él y no de un templo o una denominación que a veces vive o sobrevive sin Él. Sus manifestaciones y sus dones están destinados a bendecir a todos. Pablo continúa, luego, enumerando los nueve dones. Pero quedémonos un instante en esta idea de provecho. Todo don manifestado por el Espíritu Santo, no es para ti mismo, sino para la edificación de los demás.

¿Alguna vez has oído a alguien decir: “Soy el profeta Fulano de Tal”? Eso es orgullo. La Biblia dice que el don que has recibido no es para ti, sino para los demás. Si he recibido el don de la enseñanza, como parecería ser, de algo estoy más que seguro: no es para mí. Porque no voy a sentarme a enseñarme a mí mismo. Lo mismo con el don de sanidad. Si lo tienes, no es para ti. Porque no necesitas sanarte a ti mismo. Ese don es para alguien más que está enfermo.

Todo lo que el Espíritu manifiesta, es para beneficio de los demás. Algunos suponen que, porque un día dan una buena profecía, se están volviendo más espirituales. No. Si piensas así, necesitas ayuda. Estas en peligro, porque lo que recibiste, no era para ti, sino para los demás. Y es aquí donde aparece otro problema que hemos visto mucho. Las personas que, un día, reciben una manifestación del Espíritu Santo, tienen tendencia a creerse superiores a los demás a partir de eso.

Hermana, hermano, si el Señor en su enorme misericordia decide usarte, dale gracias y alábalo. Punto. Jesús dijo: no permitan que nadie los llame maestro o rabí. Él sabía lo que decía. Gracias a Dios los pocos que comenzaron a comunicarse conmigo llamándome maestro o pastor, al sugerirles que si me decían Néstor eso sonaría a música en mis oídos, entendieron y así lo hicieron. La adulación, en cualquiera de sus manifestaciones, seducción incluida, es peligrosísima. Pero si sabes quién eres y dónde estás, vences.

No podemos andar por los templos o las calles haciéndonos pasar por lo que no somos, porque en todo caso, si algo tenemos, es porque Él nos eligió a nosotros y no nosotros a Él. El hombre carnal ama los títulos, credenciales y posiciones. Todo eso es hojarasca en las dimensiones del Reino. Ya hay un Rey. Punto. Hijos, sólo si aceptan ser súbditos de ese Rey. Justos, santos. Todos somos santos. ¿De dónde viene todo esto?

Lee tu Biblia, en todas partes de las escrituras encuentras a los santos. Envío esta carta a los santos de Éfeso, los santos de Galacia, los santos de Roma. Ojo: aquellos, no las estatuas que estás viendo en Roma hoy.  ¿Por qué todos esos eran santos? Porque el significado es el mismo. La palabra santo significa simplemente santificado, ser uno. Todos somos santificados por la sangre de Jesús. No te dejes llevar por aquellos que exaltan a las personas. Lo que tienes, es para los demás, así que debes darlo de gracia.

Esto nos lleva a otro principio importante. Si un don es dado para la edificación de todos, entonces cada uno aquí tiene algo qué aportar. Cada uno tiene algo para darme y yo, al mismo tiempo, algo para darle a él o ella. Al decir eso me vino a la mente la palabra talentos. A veces, los dones del Espíritu Santo operan en ti cuando todavía no has llegado. El Señor sabe que vas en camino y se adelanta para que cuando llegues ya tengas algo de experiencia. Lo sé por historia propia de vida.

Hay gente, allí, del otro lado, que seguramente piensa que mis oraciones son importantes y llegan al trono de la gracia. Y tal vez sea así, pero no de manera distinta a lo que pueden ser tus oraciones. Quizás sólo te falte la fe para que así sea. Dios te ama tanto como me ama a mí, no somos diferentes. Y sus dones pueden actuar en ti como actúan en mí. Lo que debemos saber es cómo desarrollarlos. Como ponerlos en acción para tú y yo trabajar juntos, aunque no lleguemos a conocernos nunca personalmente ni formemos ninguna estructura con nombres rimbombantes.

Versos 8-10 = Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Ahora ya sabes. No te vanaglories. Todos estos dones operan en cada uno según el mismo Espíritu los distribuye según Su voluntad.

Las escrituras dicen: no te vanaglories. Si le impones las manos a alguien y es sanado, no te jactes. Tú no has sanado a nadie por ti mismo. La Biblia dice que es el mismo espíritu el que opera. Él es el que hizo el trabajo. No soy de esos que anda por la vida buscando sanar gente, pero tengo algunas experiencias que, les aseguro, nunca busqué, simplemente sucedieron. Una mañana salía de la emisora de radio donde tenía el programa y me encontré con un hermano de la que entonces era nuestra congregación.

Raúl era compañero mío en la escuela bíblica para adultos que compartíamos los domingos por la mañana. Lo saludé y me dijo que iba al médico porque no soportaba más el tremendo dolor de espalda que tenía. Yo también tenía prisa, así que sin siquiera pensarlo le puse mi mano en su espalda, allí, delante de no menos de doscientas personas caminando, y le ordené al dolor que lo dejara. Nos dimos un abrazo y cada uno siguió su camino. Por la noche iba a llamarlo por teléfono para ver cómo estaba y se me olvidó.

Recién lo vi el domingo siguiente. Le pregunté qué le había dicho el médico y me respondió que finalmente había decidido no asistir a consultarlo. Me dijo que el dolor se le pasó en el acto después de orar, así que cambio sus planes y se fue a hacer otras diligencias. Ni él pensó que yo era especial por haberlo sanado ni yo lo pensé como mérito mío. Los dos, ya en ese tiempo teníamos más que claro como funcionaban esas cosas. Si era del Espíritu sanar, se sanaba y punto.

La otra anécdota, fue con la misma zona del cuerpo, pero en José, el padre de un alumno de nuestra clase que venía por primera vez a la iglesia, (Era creyente pero no se estaba congregando) porque su hijo le había hablado bien de nuestras clases. Al final de la misma fui a saludarlo y, en la pequeña conversación, me dijo que estaba muy atacado de lumbalgia, que había venido haciendo un esfuerzo. Tuve la misma reacción que con Raúl y el mismo resultado. Se transformaron en sólidos alumnos de allí en más.

¿Hubo otras sanidades? No. Esas dos, nada más. Orar oré por muchas personas, pero el Espíritu Santo envió su fuego sanador sólo por esas dos. Pese a eso, sé que tengo el don, pero también sé que ese don tendrá resultados de victoria cuando al Rey de reyes le parezca oportuno sanar. Si por cualquier causa que yo no tengo por qué conocer, mi Padre determina no sanar a alguien, mi única respuesta a eso, lo entienda o no lo entienda, será amén y gloria a Dios.

Hay tres categorías de dones. Tres dones dicen algo, son los dones de palabra, de expresión. Tres dones hacen algo, son los dones de acción, dones de poder. Tres dones revelan algo, son los dones de revelación. Así Dios cubre todos los aspectos de las necesidades humanas. La primera fase se encuentra en el verso 10. Dones de expresión. Profecía, Diversos géneros de lenguas, Interpretación de lenguas. Estos hablan, estos se expresan.

Dones de acción. La fe, el don de fe, el hacer milagros, los dones de sanidades. Esto también significa que Dios distribuye distintos tipos de sanidad. Esto último, hay que decirlo, no solamente incluye dolencias físicas. Una sanidad puede ser necesaria en cualquier área de un ser humano. Física, de su alma o de su espíritu. Y no me refiero a profesionales de estas áreas, estoy hablando de Dios, que siempre es quien sana.

Algo es notorio y claro. Los dones de sanidades están en plural, porque Dios tiene varios tipos de sanidad para dar. También hay que entender que la sanidad actúa de dos maneras. El Señor deposita sobre mí un don de sanidad y yo pongo mis manos sobre un enfermo, pero este don no se queda en mí. Pasa a la persona enferma, porque es ella la que lo necesita, no yo. Por eso se habla de don de sanidad. No es el que ora quien se queda con el don.

De hecho, hay una gran diferencia entre los dones y los frutos. Luego tenemos los dones de revelación. En el verso 8 encontramos: palabra de sabiduría, palabra de ciencia, palabra de conocimiento y discernimiento de espíritus. Estos son dones de revelación. Podría decirse que estos dones están numerados por orden de importancia. Primero, los dones de revelación. Palabra de sabiduría y palabra de ciencia. Tienen que entenderse en este orden.

¿Por qué? Porque es más importante conocer los caminos de Dios que, simplemente, ver sus obras. La Biblia dice que Dios dio a conocer sus caminos a Moisés y sus obras a los hijos de Israel. Moisés conocía los caminos de Dios, pero el pueblo sólo veía sus obras. Abraham también conocía los caminos de Dios, mientras que el pueblo veía únicamente sus obras. Ahora, las sanidades que vemos, son las obras de Dios. Sólo duran un tiempo. Alguien puede ser sanado hoy y volver a lesionarse mañana.

Las obras de Dios son temporales en ese sentido. Lázaro, por ejemplo. Fue resucitado, pero más adelante murió de nuevo. La diferencia es que murió dos veces. Fue un milagro extraordinario, pero temporal. Por eso Jesús decía que no lo siguieran por lo que pudieran recibir, sino por lo que Él era. Los dones de revelación, son dones de relación. Consisten en caminar en armonía con Dios hasta el punto en que Él puede susurrarte sus pensamientos.

Por eso estos dones están enumerados primero. Dios te revela lo que quiere y luego te da los dones de poder para cumplir su plan. Estos dones de revelación te muestran lo que Dios piensa, lo que siente y lo que quiere hacer. Son dones de un nivel elevado, pero esto no hace que la persona que los manifiesta sea importante. Es el don en sí mismo lo importante. Luego vienen los dones de poder, estos son los dones que actúan.

La fe, los milagros y las sanidades. Se enumeran en segundo lugar porque, una vez que Dios te revela algo, también te da el poder para cumplirlo. Finalmente, en último lugar, vienen los dones de expresión. Las lenguas, su interpretación y las profecías. Hay denominaciones enteras que han puesto a las lenguas en primer lugar, hasta el punto de cometer la barbaridad de asegurarte que, si no hablas en lenguas, no eres salvo. He visto a gente espiritualmente destruida por esa teoría que ni siquiera me atrevo a llamar doctrina.

Es un privilegio el poder ayudar a otros, pero no aplastarlos como si fueran cucarachas. Cada uno de nosotros debería querer edificar a los demás. Estos dones, en tanto, están allí para el bien de todos, y no para que algunos se vuelvan famosos o engreídos. Algunas personas no buscan la gloria, pero Dios las hace conocidas porque las usa. Otros, en cambio, quieren hacerse famosos por sí mismos. Y uno de los ejemplos más prácticos que tenemos, es el de Simón.

Él vio a Pedro y a los demás apóstoles imponer las manos a la gente y les dijo: denme ese poder y les pagaré millones. Él quería ser famoso. Pedro, por su parte, no hizo nada para ser conocido. Simplemente decía: este hombre fue sanado por Jesús, no por mí. Cuando la gente quería adorar a los discípulos, estos respondían: levántense, somos hombres como ustedes. Es Jesús, a quienes ustedes crucificaron quien sanó a este hombre. ¿Y por qué les cuesta tanto a tantos creerme cuando digo lo mismo?

Esa era la actitud que tenían. No se sentían diferentes que los demás. Así que, nunca se dejen impresionar por lo que Dios puede hacer a través de cualquiera de los ministros que conoces que más te agradan. Escúchame, léeme, aprende y enseña lo aprendido y vivido. Luego mira mis trabajos y di: Él no es mejor que yo. Néstor no es mejor que yo. Su voz y sus producciones pueden inundar las redes, pero Él es un hombre como yo, con las mismas luchas y victorias y derrotas que yo.

Hay algo que quiero aclarar. Los dones del Espíritu Santo, son diferentes a los frutos del Espíritu Santo. Pregunto: ¿Quién de ustedes ha tenido alguna vez en su casa un árbol de Navidad? Casi todo el mundo, lo sé. ¿Recuerdan las decoraciones que se le cuelgan a ese árbol? Quedan suspendidas como si fueran frutas. Originalmente, esto representaba simbólicamente, frutas. Es un ritual pagano que ha perdurado y se ha mezclado con la tradición cristiana.

No hay nada de malo en tener un árbol de esos en casa. Sobre todo, por la alegría de los niños. Lo importante es no adorarlo. Las decoraciones representan frutos, pero no crecen en el árbol. Sólo se cuelgan allí. Esos son dones. Y debajo del árbol, ¿Qué se pone? Regalos. Mientras que un verdadero árbol frutal produce su fruto naturalmente. No necesitas colgar una banana de un bananero ni una manzana de un manzano. El árbol produce sus propios frutos.

He allí la diferencia. Los dones del Espíritu son maravillosos, pero los frutos del Espíritu son más importantes. Porque los dones son dados, mientras que los frutos tienen que ser cultivados. Muchos cristianos se parecen a árboles de Navidad. No tienen frutos, pero quieren que Dios les cuelgue cosas. ¡Señor! ¡Dame más amor! ¡Señor! ¡Dame paciencia! ¡Señor! ¡Dame dominio propio! Y Dios les responde que no, que no puede darles lo que ya tienen.

Puedes pedirle un don a Dios, no hay problema, pero no puedes pedir un fruto. ¿Alguna vez has visto a un naranjo esforzarse para producir una naranja? No. El fruto sale naturalmente. Si eres salvo, el fruto del Espíritu está en ti. Gálatas 5:22-23 = Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Noten que el fruto está escrito en singular, no en plural.

Esto significa que todas estas cualidades forman un solo fruto. Si tienes a Jesús y al Espíritu Santo, ya tienes todo esto en ti. Todo esto, a veces cuesta un poco caro, pero créeme que vale la pena de ida y de vuelta. La verdadera presencia del Espíritu Santo en una vida es la potencia de tus frutos. Tu vida debe ser controlada por lo que es beneficioso. No debemos gimotear nunca cuando nos enfrentamos a desafíos. Nos ponemos de pie, miramos a los ojos al diablo y decimos: Hagas lo que hagas, soy más que vencedor.

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¡Esto Es Autoridad!

No me gusta del todo la palabra éxito, porque está sumamente bastardeada por la cultura secular que hay allí afuera de nuestros límites espirituales. Sin embargo, no encuentro a otra que defina con más claridad, según nuestras costumbres, de lo que podría significar un trabajo ministerial de impacto: éxito. Eso. ¿Y sabes qué? Cualquier forma de éxito dentro de lo que es nuestro camino o ambiente de fe, tiene una clave. Y a eso es a lo que voy, a referirme en este trabajo que comienza ahora. La clave del éxito dentro del Reino.

Jesús habló acerca de las llaves del Reino. Y una de las claves principales para vivir en el Reino, es someterse a la autoridad. La llave más importante del Reino, es entender a someterse a la autoridad. La palabra autoridad trae un temor en los oídos de la mayoría de la gente. Pero tú no puedes vivir en un Reino, a menos que entiendas el principio de la autoridad. Y lo más importante que a la iglesia le falta hoy en día, es la sumisión a la autoridad. Por eso es que la iglesia es tan débil y hay tanto pecado en ella.

Eso es porque la mayor parte de su gente no entiende autoridad. Para vivir en un Reino, tu tienes primero que entender como es que los reinos funcionan. Veamos: ¿Cuál es el mensaje de la Biblia? Después de muchísimo tiempo de leerlo y estudiarlo, podríamos llegar a la conclusión de que este maravilloso libro se trata de siete cosas. 1.- El Rey. Se trata acerca de un Rey. Esto quizás te suene sencillo, pero la realidad es que es muy importante para nosotros, porque vivimos en una democracia. Y nosotros cometemos el error de imponer nuestro pensamiento democrático sobre la Biblia.

Así que aun la palabra Rey, es muy peligrosa. Porque vivimos en una democracia, y la democracia está opuesta al Reino. Es por eso que, para una gran mayoría de nosotros, ni siquiera tiene demasiado sentido serio la palabra rey. El problema que tenemos es que la Biblia se trata del problema de un Rey. Un rey no es un presidente. No es un gobernante. No es un alcalde. No es un congresista. Los reyes son únicos y la Biblia es acerca de un Rey. Y muy pocos de nosotros sabemos lo que es un rey.

Por ejemplo: un rey no necesita que nadie le dé su voto para entrar en poder. Un rey nace como rey. Así es que, cuando Jesús nació en la carne, ustedes se acuerdan que los ángeles dijeron que en esa hora había nacido un rey, un salvador. Y recuerdo que Pilatos le preguntó a Jesús: ¿Eres tú un rey? Y Jesús le contestó: Para esta razón yo nací. Así que no eres tú el que hace a Jesús un Rey, Jesús nació como y para ser Rey. Y un rey, donde quiera que sea, está en el lado opuesto a un presidente.

En la democracia, un presidente funciona a partir de una consulta. Por eso es que tiene el Senado y el Congreso. Además de su gabinete. Y hay muchos poderes dentro de una democracia. Pero en un reino, el rey es la autoridad total. Él no tiene ni necesita ninguna consulta. Él no le pide consejo a nadie. Por eso es que la Biblia dice: ¿Quién puede aconsejar al Señor? Dios no necesita tu opinión, ni tus sugerencias, ni tus consejos. Cuando un rey habla, su palabra se convierte en ley.

Un presidente, por sí mismo, no puede hacer leyes. Cuando un presidente habla, nadie tiene la obligación de obedecer. Ningún presidente está habilitado para hacer un decreto. Así que tú no puedes tratar a Jesús como un presidente. ¡El es un Rey! Cuando Él habla, lo que Él dice, viene a ser ley. Por eso es que los reyes no hablan mucho. Estoy tratando que entiendas lo que es el Reino. Así que cuando un rey habla, eso es una ley. Para hacer una ley en tu país, tienes que ir por la Corte Suprema, el Congreso o el Senado.

Pero en un reino, el rey habla y eso es ley. Por eso es que Jesús dijo: escuchaste que fue dicho, pero yo les digo ahora. ¿Y por qué esto es tan importante? Si el rey dice que la fornicación es un pecado, ninguno de nosotros puede debatir eso. Me parece que a esta altura puede haber alguno que no le agrada demasiado que yo enseñe sobre el Reino, ¿Verdad? Si un rey dice que el adulterio es pecado, nadie discute eso. Ninguno de nosotros puede votar en contra o a favor de eso. ¡Es ley!

Si un rey dice que el homosexualismo es abominación, ninguna sociedad que diga estar bajo la influencia de ese Rey puede discutir eso. Por eso es que en muchos sitios se odia a los reyes y, por contrapartida, se ama a los presidentes. Sobre todo, porque con un presidente puedes estar en desacuerdo, mientras que con un rey no puedes, eres sancionado. En la democracia, tú cooperas, pero en el reino tú no cooperas, tú obedeces. Por eso es que nos gusta tanto la religión. En la religión, cooperamos.

En un lugar del mundo, setenta obispos reunidos como parte de una enorme estructura religiosa, votó como obispo principal a un hombre homosexual. Se supone que le habrán dicho a Dios que los disculpara, pero que habían decidido votar en contra de sus propias leyes. Eso es religión. ¡En la religión, tú puedes sacar a Dios afuera de tus decisiones! Hay una realidad que es al mismo tiempo una inocultable verdad: el cristiano promedio, no está viviendo en el Reino. ¿Por qué? Porque debaten. Ellos discuten. Ellos votan por la palabra de Dios.

¿Tú sabes por qué la gente odia a Jesús? Porque Él demanda obediencia completa. Porque Él es un Rey. La Biblia se trata de un Rey. La Biblia se trata acerca de un Reino. Un Reino no es una religión. Es un país, o una patria. Si un día el Espíritu Santo te trae luz a tu entendimiento y logras entender los principios básicos que hacen a un Reino algo incomparable, recién entonces la Biblia tomará un sentido claro y nítido ante tus ojos. La Biblia no es democracia, la Biblia es un Reino.

Por eso es que hay muchos de nosotros tratando de enseñar cómo son los reinos. Repito algo fundamental: un Reino no es una religión. Y algo que es clave y que no muchos saben: la iglesia no es el Reino. Jesús mencionó la palabra eklesía una sola vez. Pero mencionó al Reino todos los días. ¿Tú sabes, realmente, lo que es la iglesia? Te lo puedo explicar. La palabra eklesía, fue inventada por los griegos, no por Jesús. Fue inventada por Aristóteles, Platón, Sócrates, los filósofos.

Estos tres filósofos son muy importantes, porque ellos inventaron la idea de la democracia. La democracia es una idea griega. No viene de la Biblia. Y el Imperio Romano adoptó la filosofía griega. Y los romanos gobernaban el mundo entero. Con filosofía griega. La filosofía griega dice que controles la gente utilizando, para ello, a un ciudadano principal. Esta es la idea griega. Lo llaman demócrata. Tú pones a un jefe principal para que te gobierne.

Es, repito, una idea griega. Así es que, tal como lo podemos ver con poco esfuerzo, toda América está controlada por ideas griegas. Por eso es que hay un espíritu del anticristo en la democracia. Los dos nunca pueden ponerse de acuerdo. Griegos, Jesús. Los griegos desarrollaron la idea de un rey escogiendo un senado. Ese senado era un grupo de gente que el rey ponía en posición. Y él les daba sus ideas, y ellos tomaban esas ideas del rey y las convertían en una legislación

. Ese grupo de gente, eran llamados la eklesía por los griegos. Los romanos, luego, adoptaron eso. Así que César era el rey y dispuso y puso a un grupo de gente diferente. Y los llamó El Senado. Si tú estudias la historia de Roma, vas a ver que el grupo de gente más poderosa que había, era la del grupo del senado. Porque ellos eran puestos allí por el Emperador Romano. El rey. Jesús llega y entra y nace dentro del Imperio Romano, así que hay dos reyes en un mismo lugar.

Y Él se mantenía diciéndole a la gente: ¡Yo también tengo un Reino! Y los que lo escuchaban le preguntaban de qué estaba hablando. ¡No tenemos otro rey que no sea el César! Pero Él les decía que también era un Rey. Y que tenía un Reino igualmente al de César. Cada rey, necesita un senado. Y el trabajo del senado es recibir la mentalidad del rey y traducirla en forma de leyes.  Así que Jesús estaba predicando: ¡El Reino de Dios está aquí! Y ellos decían ¿Dónde está?

Y le hicieron una pregunta. Y Él les dijo a los discípulos: ¿Quién dicen los hombres que Yo Soy? Ellos le dijeron que algunos decían que Él era Elías. Eso es un profeta. Otros decían que era Juan el Bautista. Ese es otro profeta. Todos estaban mal. Porque un profeta no puede tener un reino, y además porque viene para hablar de parte del rey que lo envía, en este caso de parte de Dios. Y Jesús ES Dios. Así es que nunca te atrevas a poner a la par a Mahoma con Jesús. Mahoma es un profeta, Jesús es Dios.

Así que fue a los discípulos y les preguntó: ¿Quién dicen ustedes que yo soy? Y Pedro, recibió un WhatsApp de Jesús. Y el gobierno del cielo le envió otro. Y Pedro dijo: ¡Tengo la contestación! ¡Yo sé quién eres tú! ¡Tú eres el Cristo, el Hijo del dios viviente! Cristo. Anótalo. La palabra Cristo, significa Rey ungido. Mesías. Mashaia. Rey Ungido. ¿Quién dicen los hombres que yo soy? ¡Tú eres el Cristo! ¡Tú eres el Rey Ungido! ¡Tú eres el Rey!

Y Él dijo: En esa declaración, que yo soy un Rey, voy a edificar mi eklesia. Le llamamos nosotros, Iglesia. Por eso es que Él dijo: Ustedes no me escogieron a mí, ¡Yo los escogí a ustedes! El trabajo de la eklesia, es recibir la mente del Rey. Y hacerla una legislación en el territorio completo. Así que la iglesia, es una agencia del Reino. La iglesia, es la administración del Reino. La iglesia es un cuerpo político, que representa al gobierno del cielo aquí, en la tierra.

Por eso es que la Biblia te llama embajador. Un embajador no es una persona religiosa. Es uno que representa un país y un Rey. Así que tú que me estás escuchando hoy, te enteras ahora que tienes un puesto político. Por eso es que el diablo ha sido exitoso, porque ha podido reducirte a un grupo de gente religiosa. Y entonces te convenció que hay una separación entre la iglesia y el Estado cuando, de hecho, tú eres el Estado. Jesús le dijo a Pilatos que era un Rey. Y yo tengo mi eklesia.

Y Jesús añadió que las puertas del Hades no prevalecerían contra su eklesia. Ni siquiera la muerte puede pararla. Por eso es que yo, desde este humilde rincón minúsculo, me atrevo a hablarles a los gobiernos. Y puedo hacerlo con naturalidad porque Yo Soy Gobierno. Y para gobernar como Reino que somos, debemos permanecer dentro de los sistemas mundanos. Si eres cualquier tipo de profesional, esa es la voluntad de Dios para tu vida.

No para que vivas de manera opulente con lo que le robas a los más débiles, sino para dar testimonio de lo que puede ser un profesional enviado del cielo. Mucha gente dice que ha decidido dejar su trabajo secular para servir mejor al Señor. Jesús nunca escogió un discípulo habiéndolo sacado de una organización religiosa. Todos eran hombres de negocios. Yo mismo pude haber tomado la posibilidad de ser un empresario de medios de comunicación y ganar buen dinero con ello, pero a mi Padre le plació que utilizara los talentos o dones recibidos para hacer esto que hoy hago.

Y Él corrió con todos los gastos para que yo no pase necesidades, aunque tampoco viva de vacaciones permanentes en el Caribe, ¿Estás entendiendo? Así que el Reino, es un país o una patria. El Reino es un gobierno. La Biblia tiene que ver con una familia real. Porque este libro se trata de un Rey que tiene hijos. Tú eres una o uno de esos hijos, y quizás alguien que está cerca de ti, ahora, también lo sea. Entonces, este documento llamado Biblia, se trata de ti.

El Reino de Dios, es el más único de toda la historia. ¿Por qué? Porque en cualquier reino, los que están por fuera del núcleo real, son llamados “súbditos”. Sub, quiere4 decir por abajo. En un reino, entonces, los ciudadanos se llaman súbditos. ¿Por qué? Porque no son familia del rey. No están relacionados con el rey. Pero en el Reino de Dios, todo ciudadano es un hijo de Dios y por lo tanto, es parte de la familia real y divina. Los hijos no mendigan, los hijos tienen derechos.

La Biblia se trata, incluso, se colonización. La Biblia se trata de un Rey que expande su influencia y poder a un territorio distante. La Biblia se trata de un Reino invisible que extiende su reinado a un mundo visible. Si tú no estás entendiendo todo esto, no puedes entender la Biblia. Se trata del cielo colonizando la tierra. Cuando un reino coloniza un territorio, todo en este se convierte a lo que es ese reino. Su cultura, su comida, sus costumbres, su idioma.

La Biblia se trata del cielo colonizando la tierra. ¿Por qué? Porque Dios quería que la tierra fuera justamente como es Él. Los discípulos le hicieron a Jesús una pregunta: ¿Cómo debemos orar? Y Jesús les dijo que oraran de esta manera: Nuestra Fuente, que no está en la tierra. Nuestro gobierno, que no está en la tierra. Nuestro Padre, que no está en la tierra, que está en el país que es nuestro verdadero hogar. Santo es tu nombre, dijo. Que venga tu patria. Que tu voluntad sea hecha.

¿Dónde? Así en la tierra como se hace en el cielo. Interesante, porque la religión vive orando para irse al cielo, pero el Reino ora para que el cielo venga a la tierra. Eso es colonización. La gente religiosa, quiere irse de la tierra. La gente del Reino, quiere edificar en la tierra. A la gente religiosa le gusta el rapto. A la gente del Reino, le gusta la invasión. Jesús dijo: Padre, no los quites de este mundo. La gente religiosa ora pidiéndole a Jesús que venga rápido y se los lleve pronto. Pero Jesús ora al Padre pidiéndole que no se los lleve.

Deja de orar para irte en un rapto. La Biblia dice que te ocupes en tu salvación con temor y temblor. Ojo: no dice DE tu salvación, dice EN. ¿Soy claro? ¡Muévete! ¿Hasta cuándo? ¡Hasta que yo venga, dice Jesús! Mi pregunta diaria, es: ¿Cómo tiene que verse Argentina? Como se ve el cielo. ¿Y como se logra eso? Con el testimonio diario de cada uno de nosotros, los que caímos desde el cielo aquí, en esta tierra que luego aprendimos a amar como nuestra.

¿Tienes claro o no lo que Dios quiere de la tierra? ¡Exactamente! Lo mismo que sucede en el cielo. Así que lo mejor que puedes hacer de ahora en más, es estudiar el cielo. Te adelanto que en el cielo no hay enfermedad, no hay miseria, no hay divorcio, no hay depresión, no hay temor. ¡Que así sea en la tierra! Esa es la oración de Reino. ¿Crees que eso puede ser posible? Sí, ya te veo o me imagino tu rostro de duda. Sin embargo piensa en esto: si lo que te he dicho no fuera posible, entonces Jesús dijo una mentira.

Porque Él dijo: venga tu Reino, hágase tu voluntad, aquí en la tierra, así como se hace en el cielo. A ver; lo que no está en el cielo, no debería estar en tu casa. Busca en tu Biblia a Génesis capítulo 1. Este capítulo se trata de ti. Dios te creó a ti. Génesis capítulo 1, verso 26, se trata de ti. Dice: Entonces dijo Dios; hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Dios dijo. Hagamos al hombre. Y la palabra hombre, aquí, está en plural. No se trata de una persona, sino de una especie. En nuestra imagen. La palabra imagen, aquí, significa naturaleza, carácter, característica. O sea que lo que Dios dijo, fue: Hagamos una especie que tenga nuestra naturaleza. Que tenga nuestras características. Justo igual que Dios. La palabra semejanza, mientras tanto, significa “que funciona igual”. Así que esta especie, dijo Dios, debe tener nuestro carácter nuestra naturaleza, que funcione como nosotros.

Así que tú tienes la naturaleza de Dios. Naturaleza significa que tú eres, naturalmente, como Dios. ¿Qué significa eso? Que cuando tú no actúas como Dios, tú no eres natural. Por ejemplo: Dios es amor y tú saliste de Dios. Así que tú eres amor. Así que cuando odias, te destruyes a ti mismo. Porque eso no es natural. Por eso es que la amargura te destruye, no la otra persona. Porque no es natural que un hijo de Dios odie, eso te hace enfermo. Tú tienes lo que Dios tiene. Lo que está en Dios, está en ti.

Por eso eres un ser espiritual. Tu saliste de Dios. Y Dios no TIENE santidad, ¡Él ES santidad! Dios no tiene justicia, Dios ES Justicia. Dios no tiene amor, Dios ES amor. Tu tienes todas esas cualidades. Por eso la Biblia nunca te dice que hagas santidad. La Biblia dice: ¡¡Sé santo!! Como tu fuente, en el cielo, es santa. La Biblia nunca dice que tú no eres santo, o que no eres justo. Lo que la Biblia dice es que, si bien eres santo u justo, no estás actuando ni como santo ni como justo.

Porque no ser santo, significa que no tienes ningún tipo de santidad. La explicación sencilla que puedo encontrar es que no estás activo como santo, pero igualmente lo eres. Así es que, cuando tú estás viviendo en santidad, eso no impresiona a Dios. Porque, en todo caso, tú estás en tu estado natural. Que tengan dominio, dijo. Porque Dios te creó para tener dominio. ¿Qué significa dominio? Es la palabra hebrea radah. Dominio. Significa Reino. Significa gobierno. Significa poder soberano.

La palabra dominio significa poder gobernar. Significa tener autoridad sobre algo. Tú fuiste creado para dominar. Los peces del mar, los pájaros del aire, animales del campo, las plantas de la tierra, las cosas que se arrastran sobre la tierra. Pero fíjate en esa lista; que no hay ningún humano. Tú no fuiste creado para dominar a ningún otro humano. Por eso es que Dios odia la opresión. Cuando tú oprimes a un hermano, estás oprimiendo a Dios.

Deja que tengan dominio. La palabra dominio significa Reino. Y quiero compartirte uno de los secretos del Reino. Mateo 13:11: Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; más a ellos no les es dado. Aquí lo que puedes comprobar, es que Jesús está diciendo que el Reino tiene misterios o secretos. Creo que necesitamos predicarle los secretos del Reino a la iglesia. El problema radica en que la mayoría de los líderes no conocen el Reino.

¿Y por qué razón es que estos líderes no conocen el Reino? Mateo capítulo 23. Voy a leerte uno de los versos más peligrosos de la Biblia. Especialmente para líderes religiosos. Mateo 23:13: Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. Jesús dijo que el mayor obstáculo para el Reino de Dios, son los líderes religiosos.

¿Tu escuela bíblica, no enseña eso? Los seminarios no lo enseñan. La doctrina tradicional de tu iglesia tampoco lo enseña. La mayoría de los líderes y ministros que he conocido no lo enseñan. Y Él dice ¡Ay de vosotros! ¡Ay! Ay, es la peor palabra en el hebreo. Es una palabra de maldición. Jesús maldijo. Pero Él nunca maldijo a un pecador. Jesús nunca les dijo ¡Ay! A los pecadores. Está bien, Néstor. Lo que usted dice es correcto, tiene suficiente respaldo bíblico y de ninguna manera se podría considerar como herejía.

Pero tendrá que comprender que nuestra iglesia no puede enseñar eso, sobre el Reino. Tenemos una serie de ministerios muy valiosos e importantes y ya estamos muy bien organizados para que todo eso funcione, no podemos añadirle nada más. ¡Ay de vosotros! ¡No entran al Reino ni permiten que los que quieren entrar lo hagan! ¿No se dan cuenta que están destruyendo a mucha gente fiel y sincera? ¡Ay de ustedes, maestros! ¡Porque cierran el Reino y no dejan que la gente lo conozca y lo sepa!

¿Nunca se te ocurrió estudiar la palabra “Ay!”? Hazlo. Descubrirás que significa “maldito hasta el infierno”. ¿Ahora entiendes lo que Jesús les dijo a esos fariseos? ¡Váyanse al infierno! Eso les dijo. ¿Por qué? Porque no predican el Reino, no enseñan del Reino y aguantan a la gente que se queda fuera del Reino. Jesús dijo: Busca primeramente el Reino. Búscalo. Estúdialo. Persíguelo. Apréndelo. Has hecho de una doctrina algo más importante que su propio mensaje.

Lucas 9:11 Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. Lucas 12:32: No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Mateo 13:33: Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado. ¿Qué es la levadura? Influencia. Impacto. Cambia sociedades.

Cambia tu trabajo. Impacta tu familia. Impacta la comunidad. Impacta el gobierno. La levadura no puede afectar nada, a menos que esté dentro. Tú no puedes cambiar aquello que evitas. Si evitas al mundo, nunca lo vas a cambiar. El Reino es como la levadura, tienes que meterte para impactarlo. Mira todo el mundo, mira el sistema. Levadura. La levadura nunca tiene temor a la masa. ¿Por qué? No importa cuán grande es la masa, la levadura se ríe. Tú eres mía, voy a leudarte.

La levadura es muy pequeña. Insignificante. Pero la masa está en problemas. Porque la levadura impacta toda la masa. La levadura es interesante, trabaja muy silenciosamente. La levadura es muy tranquila. Nunca hace ruido. Jesús dijo que el Reino era como la levadura. Nunca saben que está allí, hasta que es muy tarde. Mateo 12:28: Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

Esto Jesús se los dice a los fariseos luego de haber liberado a un endemoniado y haber oído que lo acusaban de hacerlo mediante el poder satánico. Insólito. ¿Por qué Satanás se echaría fura a sí mismo? Eso fue una declaración del Reino. Los reinos no entregan territorio. Porque el territorio es su gloria. Él dijo: ¡Mira! Este territorio, es mi territorio. Este niño es mío. Yo creé al hombre. Este es mi templo santo. Satanás está ilegal, aquí, no yo. Entonces tengo que echarlo fuera de mi territorio.

Lee bien el verso 28. Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando tú ves un milagro, eso es una evidencia que la cultura del cielo está presente. Los milagros son la evidencia de que el Reino de los Cielos anda por aquí cerca. Los milagros son la evidencia de que la cultura del cielo ha llegado a la tierra. La cultura es natural. Entonces, el ser sanado, se supone que sea natural.

Es la cultura de Dios. En la cultura de Dios no hay enfermedad. Así es que, cuando su cultura llega, los demonios se tienen que ir. Las enfermedades se tienen que ir. La depresión se tiene que ir. El temor se tiene que ir. La pobreza se tiene que ir. ¿Por qué? Porque el Reino de los Cielos ha llegado. Se supone que tengas todas tus necesidades cubiertas. ¿Por qué? ¡Porque es tu cultura!  Vamos a Mateo capítulo 10, un verso muy peligroso, sobre todo para los líderes y ministros.

Verso 7. Instrucciones de Jesús. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Yendo. Eso dice. Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores, Maestros, Misioneros, Hombres de negocios, Profesionales. ¡Yendo! ¡Predica este mensaje! ¡No tu mensaje! ¡No tu doctrina! Ni movimientos de fe, ni de prosperidad, ni de sanidad, ni de señales y milagros. Y tampoco nacer de nuevo. Jesús nunca predicó nacer de nuevo. Él mencionó el nacer de nuevo, una sola vez.

Y nunca a una multitud. Se lo dijo a un anciano por ahí como por las dos de la madrugada. ¿Por qué? Porque ese no era su mensaje. Él dijo con toda claridad que todos nosotros, yendo, no esperando, yendo, prediquemos un solo evangelio, el que dice que el Reino de los Cielos se ha acercado. Ese. Le escuché contar algo a un ministro al que respeto muchísimo, que alguien lo saludó en una ocasión y le dijo: ¡Hola! ¿Tu eres el ministro que está predicando sobre el Reino?

Decía este ministro que primero se sorprendió con la pregunta, que luego se fastidió un poco y que, finalmente, le tomó un ataque de risa mientras le respondía al que le había hecho esa pregunta: ¡Sí! ¡Claro! Pero…perdón…¿Y tú que estás predicando sino predicas que el Reino de los Cielos se ha acercado? Lo entiendo. Me hubiera sucedido lo mismo. Tengo un grado de misericordia que no nace de un mérito mío personal, sino del Padre, que me permite recordar que, hasta no hace mucho tiempo atrás, yo pensaba igual que el que le hizo la pregunta a este buen hombre.

Por la gracia de Dios, hoy sé que no existe ningún otro evangelio que debamos predicar, que no sea el del Reino, porque ese es nuestro mandato por siempre y para siempre. Quiero ser claro, honesto, sincero y puntual, aunque suene duro. Si no estás predicando el evangelio del Reino, estás desobedeciendo un mandamiento de Jesús, que fue el que leímos hace un momento. Y si tu ministerio se está viniendo abajo, no crece, no impacta y hasta da la sensación de que se cae en cualquier momento para no volverse a levantar, examínate.

No vaya a ser que, por una de esas grandes casualidades, sea por causa de esa desobediencia tuya en cuanto a no predicar lo que Jesús nos ordena predicar. Vamos empezando a cerrar esto. Mateo 16:19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entiende bien. No dice que te dará LA llave, UNA llave. Dice que te dará LAS llaves del Reino de los cielos.

Eso me muestra a mí y te muestra a ti, que no hay una sola llave para el Reino de los Cielos. Hay muchas llaves del Reino de los Cielos. El dilema es saber qué cosa son estas llaves. La respuesta es tan simple que te acuesta. Llaves son leyes, principios, conceptos. Todos los países funcionan con leyes. Él dijo: mi patria, tiene leyes. Si se rompen las leyes, hay penalidades. Si respetan y cumplen las leyes, hay beneficios. A ti te daré las llaves de tu patria, el cielo.

Así que, lo que cierras en la tierra, será cerrado en el cielo. Te daré leyes, que cuando las desatas en la tierra, el cielo las va a soltar. Te voy a dar una influencia directa en la tierra, desde el cielo. Tú no tienes que ir al cielo a recibir las cosas. Te daré leyes, llaves, principios en la tierra, que traerán el cielo a la tierra. En tu casa, en tu barrio, en tus negocios. Te daré los secretos, las leyes, de como traer el cielo a la tierra. Él no estaba hablando acerca de demonios.

Digo porque solemos usar este verso para atar o desatar demonios. Lee el capítulo completo, por favor. Nada del contexto te está hablando de demonios. No soy ultra conservador, creo en los demonios y en la guerra espiritual. Pero no me voy de mambo y meto demonios hasta debajo del plato de sopa que voy a beber.  De lo que Él está hablando, es acerca de acceso al cielo, este país, en la tierra. Y te daré las llaves, las leyes. Y te daré una ley antes de cerrar todo esto. Aprende: todos los reinos tienen tres símbolos.

1.- La Corona. La corona representa poder. 2.- El Bastón. El bastón representa algo que el rey esgrime de manera permanente y que da evidencia de su poder. 3.- El Cetro. El cetro representa autoridad. Y esto es importante, porque Jesús dijo que era un Rey. Así que Él tiene una corona, eso representa su poder. El tiene este ornamento, ese bastón, y es su influencia. Y todo rey tiene un cetro, que evidencia su autoridad. Por eso es que la parte más importante del rey, es el cetro.

La mayoría de nosotros, vamos detrás del poder, la corona. Oramos, clamamos y nos desesperamos pidiendo al Señor que nos de poder. Amamos el poder. Entonces vamos y buscamos influencia. Queremos ser famosos, conocidos. Queremos ser grandes. Pero no buscamos autoridad. Oramos por poder y por influencia, pero no oramos por autoridad. ¿Sabes por qué? Porque la autoridad controla el poder. Por esa razón es que la gente muy poderosa siempre es muy peligrosa.

La gente con influencia, también es peligrosa. Porque no tienen autoridad, sólo tienen poder. Por eso, aunque me miren torcido, yo siempre digo que a mí no me impresiona la gente poderosa, con alta influencia o famosa. Porque todos, aunque no lo sepan, están sometidos a la que es mi única autoridad. Eso iguala todas las cosas. Queremos a los poderosos, a los influyentes, incluso hasta adoramos a los famosos, pero rechazamos a la autoridad de Dios. ¿Tú crees que es así por casualidad?

Génesis 49:10 dice que el cetro no se apartará de Judá. Es curioso, pero Dios nunca menciona la corona ni la influencia. Él dijo que el cetro no se debe ir. Cuando Ester fue a ver al rey, a ella no le preocupaba la corona, ese es el poder. No le preocupaba la influencia. A ella lo que le preocupaba, era el cetro, la autoridad. Y la Biblia dice que si alguien entra a la presencia de un rey, si no extiende su cetro hacia ti, serás muerto. No es el poder de Dios el que te destruye. Tampoco es la gloria de Dios la que lo hace.

Ester sabía que si ella no recibía su cetro, estaba muerta. Vamos a leerlo, Ester 4:11, por favor: Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey, saben que cualquier hombre o mujer que entra en el patio interior para ver al rey, sin ser llamado, una sola ley hay respecto a él: ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para ver al rey estos treinta días.

Ahí está el problema. A los cristianos les gusta demasiado el poder de Dios, les gusta la unción. ¡OH, Dios! ¡Dame poder! ¡Necesito de tu poder! El pedido incorrecto. ¿Oh, Señor! ¡Dame un cetro! ¿Cuál es la diferencia? El poder es habilidad, energías, fuerzas, fortaleza. Eso es poder. Autoridad es diferente. Autoridad es el derecho y el permiso para usar el poder.  Por eso es que mucha gente tiene poder, si, pero no tiene autoridad. El lugar más importante en el que puedes estar, es bajo autoridad.

El lugar más seguro en el que tú puedes estar, es bajo autoridad. Obviamente, me refiero a autoridad delegada del cielo, no de la junta de viejos cabezones de la denominación. Eso tiene otro nombre y otros resultados. Amamos el poder, pero odiamos la sumisión. Es tanto lo que se nos ha defraudado que hoy no podemos llegar a confiar en ningún ser humano, por ungido que nos parezca. Pero lo único que te da cobertura para ejercer el poder divino, es estar bajo autoridad sujeta a autoridad. Porque de no ser así, es esclavitud a hombre.

Sin embargo, algo hay que aclarar. Dios diseñó todo lo que vemos, para que esté sometido a algo. Los peces, por ejemplo, fueron diseñados para someterse el agua. Las plantas fueron diseñadas para someterse al suelo. Así que la autoridad del pez, es el agua. El pez tiene mucho poder. El pez puede nadar todo lo que quiera. El árbol puede crecer todo lo alto que quiera. El mar tiene poder. Pero si sacas al pez fuera del agua, vas a ver que no tiene ningún poder.

Saca la planta del suelo y no tendrá poder. Porque la realidad nos muestra que nunca podemos crecer más que la autoridad. Los peces nunca pueden decir que están cansados del agua. Un árbol nunca puede decir que la tierra lo está aprisionando y no le permite crecer, o que está cansado de ese suelo y quiere salirse de él. Conclusión: tú no puedes salirte del diseño de Dios porque non vas a sobrevivir por fuera. En lo humano, nunca confundas el poder con la autoridad.

No todo poder tiene autoridad, y eso me consta personalmente. He conocido a mucha gente con mucho poder, pero sin un mínimo de autoridad. Huye de allí. Eso no es Dios. No permitas que te atraiga el poder, sino la autoridad. Puede haber alguien en la calle haciendo cosas sobrenaturales, milagros. ¿Vas a seguirlo por eso, solamente? Nunca persigas el poder a expensas de la autoridad. Pero, cuidado: autoridad no es estar dominando u oprimiendo a otra gente. O abusando de ella mediante sutiles manipulaciones de contenido satánico.

La verdadera autoridad, desata a la gente en el momento correcto. Quiero cerrar esto dándote pistas de lo que es una genuina autoridad. Pero déjame primeramente decirte qué cosa es lo que una verdadera autoridad no hace. La verdadera autoridad, no busca el beneficio de tu propio éxito. La verdadera autoridad no te usa a ti para promoverse él mismo. La verdadera autoridad lo único que espera de ti, es tu éxito. Y esto es muy importante, porque la iglesia está llena de parásitos que se h hacen llamar autoridad.

He conocido gente que dice ser autoridad, y andan por la vida recolectando iglesias. Sométete a mí, yo te daré cobertura. Tú sólo deberás enviarme 500 dólares cada mes. Eso es un parásito. Escucha: una verdadera autoridad, debe tener la habilidad de reprenderte, de corregirte, instruirte, y aun sentarte, que no hagas absolutamente nada mientras no seas confiable. Sólo que aquí está el problema. Si tú me envías todos esos dólares cada mes, ¿Cómo haría yo para reprenderte?

Si tú estás pagando la mitad de mis gastos, ¿Cómo te voy a corregir? La verdadera autoridad, no demanda nada de ti, excepto tu éxito. Si tú quieres bendecir tu autoridad, esa es tu decisión. Pero de ninguna manera eso debe ser un requisito. El apóstol Pablo lo dijo: tienen muchos maestros, pero pocos padres. No es tarea de los hijos cuidar a los padres, sino la de los padres cuidar a los hijos. Eso significa que sería tu cobertura la que debería estar enviándote los 500 dólares al mes a ti, no tú a ella. Por eso es que no pueden ser reprendidos. Porque ellos apoyan aquello. La autoridad verdadera no espera nada de ti, excepto tu éxito.

Por esa razón es que tremendos líderes en la iglesia, han caído. Y no pueden ser restaurados. ¿Por qué? ¡Porque no se someten a una autoridad! La verdadera autoridad, desea que tú logres más que lo que ellos han logrado. Eso te deja en evidencia clara que la verdadera autoridad, jamás tendrá celos de tu éxito. La verdadera autoridad, está dispuesta a disminuir para que tú puedas aumentar. Si en tu vida de fe hay una persona a la cual tú hoy te estás sometiendo, por favor, estúdiala. Y observa si ellos o él está llenando este criterio. El poder necesita autoridad para poder ser desatado. La sumisión a la autoridad, le da poder legítimo.

Quiero cerrar con una escritura del evangelio de Mateo, capítulo 8. Especialmente para líderes, ministros y pastores, por favor, lean esto. Es la historia de un pagano. De un ciudadano romano. El verso 5: Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, (6) y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. (7) Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. (8) Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. (9) Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

 Yo también soy hombre bajo autoridad. ¿Qué quiere decir? Yo he estado observándote durante estos últimos tres meses. Y h e descubierto algo, que tú eres como yo, un hombre bajo autoridad.¿Qué le quiso decir? Le quiso decir; yo conozco tu secreto, y tu secreto no es tu poder, sino que estás bajo autoridad, y eso te proporciona ese poder. Cuando tú tienes autoridad, no tienes que moverte. Yo tengo soldados bajo mi autoridad, pero tú tienes palabra bajo tu autoridad.

MI arma son mis soldados, pero tus armas son las palabras. Yo le digo a ese soldado ve allá, y ese soldado va donde lo mando. ¿Por qué? Porque cuando mis soldados escuchan mi voz, no me están escuchando a mí, están escuchando a César. ¡Eso es autoridad! Nada que ver con doctorados o master en teología, aunque se ser necesario los incluya. Los soldados no me obedecen a mí, sino a la autoridad bajo la cual yo estoy. Ese es tu secreto, Jesús, dijo el centurión. Tu autoridad es más importante que tu poder.

Solamente di la palabra y mi criado será sano. Y Jesús dijo, verso 10: Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. ¿A ti te gustaría sorprender y hasta maravillar a Jesús? Si, ¿Verdad? ¿Y qué fue lo que sorprendió a Jesús? ¡El se lo dijo con absoluta sinceridad, de esa misma que tanta falta hace en nuestros ambientes! La verdad es que no he encontrado en todo Israel tamaña calidad de fe como la que tú tienes.

Eso le dijo. Jesús creó la fe con autoridad. Él estaba sorprendido. Este hombre entendió autoridad, dijo. Reino. Dominio. Autoridad.  Vamos con el broche de oro. Mateo 10:1 = Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. A ver; los demonios no los estaban escuchando a ellos, estaban escuchándolo a Él.

Porque fíjate que en ningún momento dice que les dará poder para echarlos fuera, sino autoridad para hacerlo. En una época yo era supervisor en un sector de una empresa siderúrgica. Y tenía un familiar directo al cual había ayudado a ingresar en esa empresa, que era un obrero raso, como todos los que comenzaban a trabajar. Y había días que yo tenía que supervisar su trabajo y él respetarme como su supervisor. Luego, cuando regresábamos a casa, nos tratábamos como los parientes que éramos, pero en la empresa no.

Y no porque yo fuera quien era, sino porque representaba a los directores. Mi pariente no me obedecía a mí por mí, sino a quienes eran sus patronas y le ordenaban trabajos por mi intermedio. ¿Se entiende? Mateo 3:13 = Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. ¡Era su primo! Pero se sometió a su autoridad. A ver. Jesús vivía en un lugar pequeño, en la casa de sus padres. Y durante treinta años de su vida, hizo o no hizo lo que las autoridades del lugar disponían que se podría hacer o no hacer.

O sea que lo que estoy queriendo mostrarte es que Dios, durante todo ese tiempo, se sometió nada menos que a un montón de gente a la cual había creado. Y recién a los doce años se atrevió a decirle a su madre: Mujer, en los negocios de mi Padre debo estar. En otras palabras: ¡Mamá, yo sé a lo que fui llamado a hacer! ¡Yo fui ungido! ¡Yo soy un hombre de Dios! ¡Yo conozco mi propósito! Conozco mi vida, mi asignación, soy un hombre de destino.

Pero el próximo verso de ese texto dice que se volvió a su casa y se sometió a sus padres. Cuando su reloj biológico le mostró que había cumplido sus treinta años, dijo que el momento de iniciar su ministerio había llegado. ¿Y por qué esperó hasta tener treinta años? Porque ningún hombre podía ser nombrado Rabí, si no tenía treinta años de edad cumplidos. Para ser más claro: nadie podía hablar en público de lo que fuera, si no era un rabino.

Y nadie podía ser un rabino si no tenía treinta años de edad cumplidos. Esto te está diciendo que Jesús comenzó su ministerio cuando supo que estaba cualificado y con suficiente autoridad divina como para hacerlo. Hoy, todavía, aparecen hombres o mujeres que se lanzan a hablar del evangelio sin estar cualificados y, por consiguiente, sin autoridad divina que los respalde para hacerlo. A los resultados de eso, todos los hemos podido ver.

¿Qué hubiera hecho cualquier hombre como nosotros con la directiva por parte de Dios de comenzar un ministerio? Imprimir tarjetas, folletos, letreros, comprar espacios en la televisión, en las emisoras radiales, comenzar un período de alto marketing mediante las redes sociales y todo eso que tantas veces hemos visto en tantos hombres y mujeres a punto de comenzar algo. Jesús no hizo nada de eso. Él, lo primero que decidió hacer, fue ir a ver a su primo Juan.

¿Por qué? Porque Juan, independientemente de ser su pariente, en ese momento era la autoridad más contundente de Dios en la tierra. Imagínate la reacción de Juan. Él sabía quien era Jesús y a qué había venido a la tierra. Su madre se lo había contado. ¡Se quería matar al verlo de rodillas ante él esperando ser bautizado por algo que el mismo Juan sabía que no necesitaba! Jesús nunca necesitó ser bautizado para perdón de pecados simplemente porque no los tenía. ¿Qué le respondió Jesús?

Deja, es necesario que cumplamos con toda justicia. La palabra justicia significa “la posición correcta”. Juan, dijo. Tú tienes el poder, pero yo tengo la autoridad. El problema más grave de la iglesia, hoy, es que tiene un montón de gente poderosa, pero que evita la autoridad. NI bien Jesús se arrodilló, los cielos se abrieron. Si tú, hoy, no puedes arrodillarte ante nadie como autoridad, es probable que los cielos se mantengan cerrados. Y no estoy hablando de las nimiedades a veces infantiles que vemos en las congregaciones.

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04 – Señor; ¡Sácame de Aquí!

Muchas personas siguen convencidas hoy día que el Reino de Dios es una especie de nube sintética donde habrán de ir a sentarse los salvos para disfrutar, vaya uno a saber de qué manera, de la vida eterna. Lo que todavía no han llegado a entender es que el Reino es mucho más que eso, y que se encuentra en una dimensión totalmente diferente a todo lo que conocemos. Buscar el Reino para reposar, es buscar en vano. Dios quiere que vivas un nivel superior. Hasta que tú no vivas en el nivel que Dios quiere que vivas, no vas a tener reposo.

Lucas 11: 1-4 = Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a quienes nos deben. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.

Lo primero que voy a decirte, es: mi hermano, cualquiera sea la función, el cargo, la posición o la jerarquía que ocupas en la organización eclesiástica, no te permitas ser manipulador de almas. Ni se te ocurra cobrar algo por perdonar a alguien. Dios no te cobró nada a ti. Cuando los apóstoles le preguntaron al Señor como orar, Él les dijo que lo hicieran de la manera escrita en el pasaje leído que, si tú quieres que te lo transcriba a idioma sencillo, fue algo así como: Pídele al Padre que aquello que opera en el cielo, opere en la tierra. Pídele al padre que según funciona el Reino en el cielo, queremos verlo funcionar en la tierra…

A través de la historia podemos comprobar que se han levantado grandes controversias en el pueblo de Dios. Cada vez que Dios revela una verdad a su iglesia, a su nación, se levantan extremos. Hay una parte que rechaza todo lo que recibe. Hay otra parte que lo recibe, pero exagera y aborta todo lo anterior, dando por cierto y único lo nuevo. El péndulo comienza a moverse entre los obstinados que dicen: “No puede ser Dios; yo tengo más de veinte años en esto y siempre se hizo así”. Y los otros que responden diciendo: “Tú eres un anticuado, nada de lo que has aprendido sirve, y esto ahora se hace así.” Los dos están mal.

Aquí es donde aparece lo que podemos llamar el remanente. Es el pueblo que, recibiendo una verdad, la madura y luego la ejecuta, y se queda a la espera de recibir la próxima. Cuando esto ocurre, no se destruye lo anterior, sino que se acrecienta su conocimiento y continúa creciendo de gloria en gloria.  Muchos se preguntan cuál es realmente la verdad. Obviamente, la verdad no puede ser de ninguna manera todo lo que hemos aprendido. De ser así, Dios jamás nos hubiera dejado dicho que escudriñáramos las Escrituras.

¿Para qué necesitaríamos escudriñarlas si lo que aprendimos ya era todo y no necesitábamos más? Toda la verdad de Dios está presente, pero la iluminación o la revelación, es progresiva. No podríamos en modo alguno tomarlo todo de una vez. Si tu temor es caer en falsas doctrinas, o ser víctimas de un falso profeta, habrá que convenir que como temor es lícito y atendible, pero hay algo más que debes saber: No puede haber algo falso que no haya sido sacado de algo cierto.

No puede haber una copia si no hay un original. No se puede pervertir lo que no existe. Por lo tanto, cuando hablamos de falso profeta, no es nada diferente que hablar de falso pastor, de falso evangelista o de falso maestro. Lo que es falso es la persona, no el don. Un falso profeta es una persona que usa el don con malas motivaciones, con intereses particulares o personales, o por ambiciones de poder terrenal y humanista.

De ninguna manera puedes correr el riesgo de abortar la verdad por miedo a los extremos. Siempre tienes una Biblia para escudriñar y no dejarte convencer por lindas palabras, así hayan emanado de la boca de la figura, la figurita o el figurón que se te ocurra con nombre y apellidos ilustres. La Palabra de Dios no se contradice. El Reino funciona prolija y aceitadamente. Las congregaciones, no siempre. Hay una diferencia: el Reino es jurisdicción de Dios. La iglesia también debe serlo, pero no siempre lo es.

La palabra Reino es la palabra BASILEIA, y significa: “Fundamento de poder o una influencia.” Es un territorio o una jurisdicción, es el dominio del rey. Son los súbditos que se someten al rey los que constituyen su Reino. Es un ámbito o una dimensión. También puede ser una especie, (Por ejemplo el Reino Animal). Cuando hablamos de Reino, hablamos de jurisdicción o del área donde tú tienes dominio. Si tú me invitas a predicar a tu iglesia, pastor, cuando yo esté en el púlpito, tendré la autoridad. Pero el dominio seguirás teniéndolo tú donde quiera que te encuentres.

Todos nosotros tenemos autoridad hasta donde nos es delegada cuando entramos en Reino ajeno. Esto es importante, porque nosotros siempre hemos aprendido que el Reino es una nube, con un cielo y una casa no sabemos dónde, pero eso es un problema porque Reino es donde Dios tiene autoridad. Y es notorio que Dios tiene autoridad en el cielo, en la tierra, en el infierno y en todas partes. Así que el Reino incluye un lugar, pero no se restringe de ninguna manera a un lugar. El Reino es donde Dios tiene influencia. ¿Tiene influencia Dios en ti y en tu vida? Entonces tú eres parte del Reino de Dios.

Salmo 145: 13 = Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en todas las generaciones.

Muchos comparten la opinión (Se supone que, como producto de estudios, claro está), de que el Reino está suspendido hasta el milenio. Aquí parecería haber una escritura que no sólo rebate esa posición, sino que la deja sin efecto, ya que dice que es en todas las generaciones.

Salmo 146: 10 = Reinará Jehová para siempre; Tu Dios, oh Sión, de generación en generación.

Convendría, en este punto de las cosas, recordar algo que en el plano simbólico tiene mucho valor. Es una auténtica tipología que cobra vida cuando se la necesita. Sion es, al mismo tiempo, tipología de la Iglesia.

Hebreos 2: 7 = Le hiciste un poco menor que los ángeles, lo coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos.

Aquí se habla de Jesús. La obra de las manos de Dios. (La Creación toda, la autoridad toda, el Reino todo), fue cedido a él. ¿Cuándo ocurriría esto? Según algunas posiciones, debería ser cuando regrese, pero la Escritura aquí es bastante clara en el tiempo que usa: cuando subió, ya pasó.

Mateo 28: 17 = Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Vamos a ver: ¿Cuándo debería ser hipotéticamente eso, mañana quizás? No. Se le entregó, dice. Ya se le entregó. Y no sólo en el cielo como muchos pueden verlo con facilidad, sino también en la tierra, Es decir: AQUÍ Y AHORA.

Colosenses 1: 13 = El cual nos ha librado de la potestad (De la autoridad, del dominio, del derecho) de las tinieblas, y trasladado (Está en el verbo en tiempo pasado, ya llegó), al reino de su amado Hijo.

Aquí Jesús le está diciendo al judío del relato que el Reino de Dios será quitado de ellos y será dado a otra gente. Muy bien. No sigas esperando lo que ya aconteció. Ya lo tengo. Ya lo tienes. Ya les fue quitado.

Lucas 12: 31-32 = Más buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. No temas, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.

Es imposible darte algo que no viene hasta mañana, ¿No te parece? Quiero decir que cuando te mueras, no puedes buscar nada. Es ahora cuando tienes que buscar. Buscad primeramente el Reino, de su influencia, de su autoridad, de su poder, de su propósito, de su objetivo. Piensen como un rey o un embajador, primero: yo corro con la cuenta dice el Señor. Los embajadores no se preocupan por los gastos o esfuerzo de sus misiones de trabajo: su gobierno, su reino, es el que paga todo.

Mateo 11: 12 = Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Muchos tenemos la imagen de un Reino de los cielos en las nubes. ¡Paf! En las nubes no hay modo que haya violencia. Porque es el Reino DE los cielos, no el Reino EN los cielos, ¿Entiendes? Ya fue dicho: Si tú te vienes de inmigrante a Argentina, estás EN Argentina, pero eres DE donde hayas nacido.

Mateo 3: 1-2 = En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Al Reino de Dios se ingresa cuando se nace de nuevo. Es decir que tú entras cuando naces, no cuando te mueres. Ahora hay que manifestarlo. El Reino no es una nube; es una autoridad delegada. Pero entiende por favor: es cuando naces de nuevo, no cuando comienzas a ir a un templo.

Mateo 4: 17 = Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Cristo está poco más de tres años en la tierra, y en el Libro de los hechos, cuando comienza a despedirse de la gente, antes de irse, da un tremendo seminario de cuarenta días sobre el Reino de Dios. Pablo, en la ciudad de Roma, vieja ya y en el final de su ministerio, en el último capítulo de hechos y en el versículo 23, dice: Vinieron a él muchos de la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde.

En el mismo capítulo, versos 30 y 31, leemos: En una casa alquilada recibía a todos los que a él venían y les predicaba el reino de Dios. Ese, que era un mensaje altamente popular en el marco de la iglesia primitiva fue, por otra parte, el único mensaje que Cristo predicó. Tiene que ser restaurado. Y muchos se han equivocado, y no han entendido la restauración. Porque el producto de nuevas alabanzas, no es solamente la innovación de nuevos instrumentos. El producto de nuevas alabanzas es producto de una nueva mentalidad, y es imposible entender restauración, sin primero entender el verdadero mensaje de la Palabra de Dios.

Y la razón por la cual todos estamos como que no sabemos para donde ir, es porque restauramos todo menos el mensaje. Es más: si hoy observas con atención, los mensajes mayoritarios son relatos con una moraleja a modo de reflexión. ¿Sabes cómo se le llama a eso? Fábula. Empezamos al revés. El mensaje cambia tu manera de pensar y ese cambio es el que efectivamente produce un cambio total en la ministración. Lo que necesitamos saber es cual es el mensaje del evangelio y, se crea o no, el setenta por ciento de la iglesia lo desconoce.

Cuando la iglesia predica tanta destrucción en los tiempos finales y tenemos tantos maestros proféticos en la televisión o la radio, hablando de si Gog, que si Magog, y que ya mismo explota el planeta, esas no son buenas nuevas. Esas no son buenas noticias. Eso no es un buen mensaje. Jamás se lo predicaría yo a mi hijo. Eso no es servir al Señor. El temor no puede ser el ancla para traer a la gente al Reino de Dios. Y Buenas Noticias (Evangelio), no es precisamente predicar que tu ciudad va a estallar.

Todo evangelio que carece de buenas noticias, no es evangelio de Dios. Toda palabra que no tiene esperanza, no proviene de la boca de Dios. ¿Tú tienes idea qué ocurre en el ámbito espiritual cuando te conviertes por miedo? Entras al Reino del brazo del que tiene el imperio del miedo. ¿Recuerdas quién era? Ahhh.

Marcos 1: 14-15 = Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

La esencia del mensaje del Reino es que no tenemos que esperar nada; lo que tenía que pasar ya pasó. Creed en este evangelio. ¿Cuál es la noticia del Reino? Que había un rey llamado Satanás que ya no lo será porque fue destituido. Yo voy a ser instituido rey y comienza un nuevo Reino: el Reino de Dios. Que comienza a crecer cada vez que alguien nace de arriba. Es la piedra cortada sin manos (Cristo) que después se convierte en un monte que llenará toda la tierra: la Iglesia.

De manera que el Reino tiene mucho que ver con un tiempo ya cumplido. Sigue aumentando progresivamente y no cancela manifestaciones literales futuras. Pero Dios es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre. Dios es Rey. Ayer-Hoy-Mañana-siempre. Y Dios reina. Ayer-Hoy-Mañana-siempre. Dios tiene súbditos. Ayer-Hoy-Mañana-Siempre. No tiene principio, no tiene fin; es de generación en generación. No lo puedes suspender con tu doctrina.

Cristo predicaba, y los sencillos y simples lo entendían. Los que se enojaban eran los fariseos. Nosotros predicamos esto hoy y habrá fariseos que en este momento se están enojando. Pero también habrá simples de corazón que estarán entendiendo. Dios los bendiga. Él usaba parábolas; traía un ejemplo físico y literal para expresar un principio espiritual. No me refiero a que Cristo ya comenzó un reino literal, donde él se sienta en un trono literal y terrenal y está reinando ahora en la tierra. En una ocasión, cuando vieron la multiplicación de los panes y los peces, quisieron venir a buscarlo para convertirlo en rey.

La iglesia ha asumido una mentalidad judaística, siempre otorgando a Israel literal y nacional una victoria final más soberana que la nuestra. Si Cristo hubiese venido para ser rey de los judíos, lo hubiera sido: ¿Quién lo habría podido impedir? Pero el caso es que cuando los judíos quisieron buscarlo para convertirlo en rey, Él se escondió. En Juan 18, cuando quisieron apresarle, Él dijo: Mi reino no es de este mundo. En el original no lo dice exactamente como lo leemos aquí. Tiene un agregado que resulta muy importante. Dice: Mi reino no es de este mundo, AHORAEl verbo es presente, continúa.

Muchos se preguntan: ¿Debe la iglesia estar involucrada en política? No. La iglesia está por sobre la política. Tú y yo tenemos derecho a entrar al trono de Dios y atar y desatar lo que queramos o no queramos aquí en la tierra. Ahora bien: ¿Qué son las parábolas? Son metáforas, ejemplos. Hablan de cosas literales para que tú entiendas principios espirituales. Y si no, fíjate. Según la Palabra somos: Ovejas, Siervos, Hombres, Luz, Trigo, Cuerpo, Casa, Morada, Semilla, Soldado, Árbol, Novia. Esto último, aunque seas hombre, claro está.

También dice que somos: Ejército, Pan, Nueva Creación, Reyes. Nación Santa, SacerdotesY fíjate que tú te plantas frente a un espejo y descubres que, desde lo literal y natural, tú no eres exactamente ninguna de estas cosas. La iglesia ha optado por ser NOVIA y ha abortado el resto de las características y adjetivos. En todo podemos ver el trasfondo espiritual, salvo cuando llegamos a Israel; allí todo sigue siendo literal. Dios no es un Dios nacionalista. Abraham era gentil, su hijo Isaac también, Jacob también.

Decidió humillarse delante de Dios y, como se humilló, se le dio un adjetivo: Tú eres un Israel. Eres un príncipe con Dios. Seguía siendo gentil. Israel ahora tiene doce tribus. Todos gentiles. Son israelitas por Jacob. No tienen nada que ver con una nación. Dios quiere todo linaje, toda lengua por igual. Dios no es judío; Dios es Espíritu. Como ejemplo, la parábola del Sembrador. No hace falta que se la detalle aquí, porque tú la conoces muy bien. Dice que Alguna cae junto al camino. Esto significa que cae junto al evangelio, no adentro. El evangelio está allí, pero esta semilla solamente toma de él lo religioso y ritual.

Otra dice que cae pero que no tiene mucha raíz. Esto habla de la inconstancia. Otras, dice que se ahogan por las cuestiones del mundo. La avaricia, por ejemplo. Y una cuarta parte de este terreno da fruto y, de esta cuarta parte, sólo una tercera parte produce ciento por ciento. En la minoría siempre está el Remanente; el terreno fértil y bueno.

Parábola del Trigo y la Cizaña: Mateo 13: 24-30 = Les refirió otra parábola, diciendo: el reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces también apareció la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿No sembraste buena semilla en tu campo?

¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged al trigo en mi granero.

No busques la congregación perfecta; no la hay. Si encuentra alguna, cuando tú llegas, tú la dañas. Pero por favor: Congregación, no iglesia. Porque la iglesia del Señor, SI es perfecta. Además, el pasaje es claro: “Recoged primero la cizaña”. Esto es: La cizaña se va primero. ¿Arrebatamiento? ¡¡Amén!! ¡Pero cambia tu mapa!

La Parábola de la Semilla de Mostaza: El Reino es semejante a un grano de mostaza; comienza insignificante y termina, por multiplicación de tamaño, arrasando con todo, no yéndose en fuga. No importa donde la siembres; está destinada a quedarse con todo. Esta es la enseñanza de la parábola.

Parábola de la Levadura: De las tres medidas: es una ósmosis del Reino de Dios. Empieza por aquí y lo leuda todo. El verdadero Reino de Dios donde lo plantas, prepárate; porque es un Reino que trasciende. Es más poderoso que todos los reinos de la tierra, cuando tú lo crees. Es imposible plantar el Reino y que no se quede con todo. Tenemos más fe en destrucción que en restauración. Se nos hace más sencillo pensar en catástrofes que en restauración social. ¿A qué Dios estás sirviendo? Los discípulos ven que se les complica toda la teología y le piden, una vez que se han ido todos los que vinieron por los peces y los panes, que les explique A ELLOS la parábola.

Mateo 13: 36-41 = Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo. (Aquí se utiliza el término KAIROS, es decir: tiempo, era).Y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

Es indudable: el juicio comienza en la casa de Jehová. ¿Cómo vamos a juzgar al mundo si operamos en el mismo espíritu que el mundo? Él va a recoger de entre su Reino a todo lo que parece, pero que no es. A la forma de religión que niega el poder de la misma. La Palabra de Dios sale de varios modos distintos, no necesariamente del que te gusta a ti. Amo al pecador como cualquier evangelista, pero no le predico al mundo, le predico a la iglesia. Hay muchos en la iglesia que parecen iglesia pero que no son iglesia. Alguien los tiene que alcanzar.

Mateo 13: 42-43 = Y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Es simple: antes no pueden resplandecer porque cada vez que se mira la iglesia se ve un doble mensaje, un doble ánimo. Se ven algunos buenos, pero otros pésimos. Eso no atrae a nadie, pero cuando Dios la limpie, las naciones van a venir, porque van a ver la gloria de Dios en la iglesia.

Mateo 13: 44 = Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Dijimos que el que siembra la semilla es Cristo. Dijimos que la semilla son los hijos del Reino. Dijimos que la cizaña son los hijos del malo. Que el enemigo es el diablo y que la siega es el fin del siglo. Si retrocedemos, vemos que el verso 24 dice que “El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en SU campo”Y más adelante, el verso 31 añade que El reino es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en SU campo.

Sin embargo, en el verso 41 declara que Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su REINO, a todos los que sirven de tropiezo e iniquidad”. Cambió la palabra CAMPO por REINO. Estaba sembrando en su campo, pero después vino a recoger de su reino. Te dije que Reino no es solamente los súbditos, (La iglesia), sino la jurisdicción donde funciona el poder de Dios. Hay miembros en el Reino de Dios que no son redimidos, (Los ángeles). Son parte, son compañeros suyos, son administradores para los herederos de salvación.

Dice que un hombre, (CRISTO), encontró un tesoro; que lo vio pero que lo escondió. Por eso Cristo habla en parábolas. Cristo camina, y comienza a recibir el verdadero propósito. Un tesoro, los hijos de Dios reinando sobre la Creación. Pero no puede divulgarlo, porque dice la Palabra que si Satanás o cualquiera de sus príncipes hubiera sabido que Cristo había venido para hacer lo que hizo, jamás lo hubieran crucificado. Tuvo que callar. Encontró un tesoro, una verdad, una revelación, pero no pudo tirarles perlas a los cerdos.

Por eso y para eso son las parábolas, para que los que son de Dios las entiendan y vivan sus principios sólidos, y los que no son de Dios se confundan y no sepan de qué se está hablando. Los fariseos siempre se enojan, pero los sencillos siempre aprenden. Está gozoso porque encontró claridad en un principio de Dios: que sus hijos reinen. Pero se acuerda que Satanás tenía derecho legal sobre la tierra; que el mayordomo del planeta era Adán, pero que en desobediencia le había entregado ese título de propiedad a Satanás.

Entonces Cristo no podía hacer nada en cuanto a su revelación porque no le pertenecía la tierra para hacerlo. ¿Cómo? ¿Es el Hijo de Dios y no pudo hacer nada? Entiende: por derecho legal, no por falta de poder. Dios jamás transgrede sus propias leyes. ¡¡Es Dios!! Entonces, gozoso por lo que encuentra, lo entierra de nuevo y dice Hebreos 12 que “Por el gozo que había delante de él, fue hasta la cruz.” Y en Filipenses dice que dejó toda reputación, y no escatimó ser igual a Dios y se redujo en semejanza de hombre y fue hasta la cruz y compró el campo, compró la tierra.

Por eso la tierra tiembla a media tarde, por eso el sol se avergüenza cuando su sangre toca este planeta, redime el título de propiedad para entregárselo a los verdaderos hijos de dios. El Reino de Dios… es… ¡¡AHORA!! ¡Tu ciudad te pertenece! ¿Te puedes imaginar, ahora, la bofetada que recibe Dios cuando tú le pides: “¡Señor! ¡Sácame de aquí!” ?? ¿Cómo crees que podrá reaccionar Dios ante tu clamor? ¿Qué crees que podrá decirte en esa instancia?

“Miserable, ignorante, tú no sabes lo que yo he hecho por ti; tú no sabes que yo he creado todo esto par ti; todo lo hice para ti; lo perdiste y lo volví a redimir, di mi vida, ahora estoy confinado a un cuerpo.” “Yo estaba en todas partes, ahora soy un cuerpo y dependo de ese cuerpo en la tierra para hacer lo que quiero hacer ¿¿Y todavía me pides que te saque de allí??” Es una bofetada en la cara de Dios decirle “Sácame de este infierno” No es un infierno. La tierra es buena y te pertenece. Es una mentalidad distinta. Cuando entiendes eso, entiendes todo.

No somos peregrinos, somos embajadores. “Pero hermano…es que nosotros tenemos un destino en un tiempo lejano…” Muy bien; cuando llegue ese tiempo lejano me encargaré de ese tiempo lejano; hoy tu trabajo y el mío es el de administrar el sector que nos corresponde en el Reino de Dios. Es el ahora y el después del Reino. Sin un ahora, no hay un después. Y no se trata de escatología, es una mentalidad. Puede ser que afecte un tanto la escatología, pero no es un mensaje escatológico. El movimiento profético no tiene nada que ver con la escatología.

ESCA habla de los tiempos finales y LOGOS habla de la Palabra, y cuando los judíos hablaban de escatología, hablaban de promesas futuras. En el Nuevo Testamento no hay ninguna promesa futura, porque el ESCATOS ya había llegado.Y el ESCATOS de Dios es Cristo. La última palabra. Hablar de escatología, hoy, es hablar de la cruz. ¿Qué tenía valor entonces, el tesoro o el campo? ¡¡El campo!! Él compró el campo. Lo hizo todo para redimir el campo para poder tener derecho legal.

Por eso dijo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”. ¿Cómo podría tener derecho a atar principados, dominios y potestades, si no tuviera legítimos derechos?  ¿Cómo vamos a militar en guerra espiritual y después salir corriendo en una gran fuga? ¿Cómo vamos a hablar de restauración y enseñar a través de la Palabra que la tierra va a ser destruida? ¿Cómo vamos a decir que reinamos en Cristo y que toda rodilla se dobla, pero se lo vamos a entregar al Anticristo? ¿No decimos que toda rodilla se dobla? ¿El Anticristo tiene rodillas? Si no las tiene, se las vamos a colocar. ¡¡Todo demonio se va a doblar ante el poder de la iglesia de Dios!!

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03 – Requisitos del Reino

2 Pedro 1: 2 = Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. (3) Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, (4) por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

Verso 10 = por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. (11) Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

El requisito del día presente es: mayor gracia. Dice el verso 2 que la gracia y la paz nos sean multiplicadas en el conocimiento del Hijo de Dios. Dice la Palabra de Dios que donde abunda el pecado, es necesario que la gracia abunde aún más. Donde abunda el pecado, la inmoralidad, la perversión y la iniquidad, quiero hacerles saber, que necesitamos más gracia de Dios. Para poder ser participantes de su naturaleza divina y poder escapar de la corrupción que nos rodea.

Entonces vemos que este no es el tiempo de escapar, de correr o de huir de los demonios. Es el tiempo de demostrar el poder en la gracia de Dios. Es tiempo de confrontación. Este no es el tiempo para un ministerio de mantenimiento; es tiempo de declaración, de consumirse de hambre por la verdadera Palabra de Dios. Sólo un hombre puede libertar a otro hombre. No podemos hacerlo tomando como elemento, por ejemplo, el maná antiguo. Porque esas son técnicas que dieron resultado, digamos que un excelente resultado, en la antigüedad. Hoy es otro tiempo.

Tampoco podemos hacerlo adoptando el sistema mundano. Tenemos que estar establecidos en la verdad presente. El hombre no vive sólo de pan. En original dice que vivimos de cada palabra que está procediendo de la boca de Dios. Hemos sido instruidos para orar: danos el pan de hoy. En la siguiente escritura, hay tres requisitos indispensables.

Daniel 2: 20-22 = Y Daniel habló y dijo: sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.

Entiende bien: dice el verso veintiuno que Él muda los tiempos y las edades. Si Él es quien muda los tiempos y las edades, es necesario que entendamos bien lo expresado: de todo ello derivan la sabiduría, el conocimiento y el entendimiento.

Daniel 7: 9 / / 13-14 = Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.

(13) Miraba yo la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. (14) Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

Esto es lo que acontece, vamos a observarlo, más o menos dos mil años atrás. Esto es lo que la teología nos enseña que va a acontecer en el futuro. Pero quiero que veas bien el verso 18, porque cuando Jesús asciende, nosotros fuimos vivificados con Él y se nos hizo sentar en lugares celestiales con Él. Dice la Palabra que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo son uno. Significa que usted no los puede separar. Y si somos uno con Jesús, no podemos ser separados del lugar donde Él se encuentra. Entonces Cristo no puede venir por la iglesia, sino que viene CON la iglesia.

Verso 18 = Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.

Estamos recibiendo una autoridad presente, un reino. Vimos en 2 Pedro capítulo 2 que, si nosotros tenemos entonces firme nuestra elección, y segura nuestra profesión, se nos abre una puerta de abundante entrada al reino presente de Dios. El reino de Dios tiene que ser establecido en vosotros, antes de desear que el rey regrese por su reino. Entonces: ¿Dónde es que está el reino de Dios ahora? Mirad: el reino de Dios está entre vosotros. Mira lo que el cuerpo de Cristo está por hacer. Mira el verso 21.

Versos 21-22 = Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía, hasta que vino el anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino.

Ahora mira el verso 25, está hablando del Anticristo; está hablando de la bestia. Vamos a enseñarles qué va a acontecerle a la bestia. Hay muchos que están tratando de enseñar temor y miedo a la iglesia. Vamos a ver el fin de la bestia.

Versos 25-27 = Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo. Pero se sentara el juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

Ahora mismo, en el tiempo presente, a través del sistema comunicativo, la iglesia se está cansando, tal y como dice el verso 25, es Satanás a través del espíritu del anticristo, está agotando la fe del creyente, está agotando con falsas doctrinas, incrustando temor en la iglesia. No es tiempo de evacuar la tierra, es tiempo de progreso en la tierra. Estamos recibiendo, por medio de esta violencia, el Reino; y poseyéndolo con gozo. No hay cosa mayor que probar y experimentar verdadera victoria. Vimos en Santiago 1:12 que bendecido es aquel hombre que vence toda tentación, porque cuando es tentado y probado, cuando ha traspasado ese lugar, tiene una corona de justicia

Entonces, actualmente, estamos recibiendo y poseyendo un reino espiritual. Entonces vemos que hay confrontación, persecución, nos conviene a todos buscar primeramente del Reino de Dios y su justicia y dejar TODO lo demás en orden siguiente. También tenemos que saber los tiempos en los que vivimos, las edades, las estaciones. ¿Por qué estás orando? Santificado sea tu nombre. Exaltado sea tu nombre. Adoración. Tu reino y tu dominio venga, desde el cielo hasta la tierra.

En otras palabras: “Dios, háblanos, díctanos tus planes y propósitos.” Esa es la prioridad de toda oración. No es nuestra necesidad, tenemos que entender los tiempos y las estaciones de Dios. “Venga tu Reino”, significa activar y extraer el poder espiritual residente en el ámbito divino y sufrir violencia extendiendo la fe para alcanzarlo y ponerlo por obra en la tierra.

La segunda llave, es la siguiente: Dice: “Hágase su voluntad”. No es una opción, es un mandamiento; tu voluntad sea hecha. El significado literal, es: Sea Generada. ES como decir que sea generado o forzado a través de una generación. Dios dio a Israel una oportunidad, pero la generación de Moisés murió en el desierto. Y vino otra generación luego, la de Josué. Cruzaron el Jordán, entraron en la tierra prometida. Confrontaron contra Jericó sin temerle a los gigantes, porque el arca de Dios andaba con ellos.

El problema más grave que tenemos en la iglesia, dentro de la inmensa y muy variada gamas de problemas eclesiásticos, es que los movimientos previos se convierten en enemigos del movimiento presente. ¿Cómo podemos fluir en un Reino con propósito y con estrategias en tiempos y estaciones, que no está de acuerdo con recibir o con poseer? Si todavía estás como una garrapata incrustada en el último movimiento, buscando bendiciones en lugar de ser tú mismo, bendición.

Las dimensiones para implantar el reino, son tres: 1) Salir de Egipto. 2) Atravesar el Desierto. 3) Entrar en la Tierra Prometida. En la tierra prometida, mi hermano, se acabó la luna de miel. Tenemos que trabajar para obtener el fruto de la tierra. Si el poder de Dios ha venido sobre ti, ya tienes al reino de Dios sobre ti y, por lo consiguiente, todo lo necesario para ejecutar su voluntad. En la Tierra Prometida fluyen leche y miel, dice la Palabra. Pero tú sabes muy bien que si no arriesgas que te ataquen las abejas yendo a sus panales o que te dé una patada la vaca ordeñándola, no consigues ni miel ni leche.

Reino, ven acá. Reino, ven a mí; tienes que aceptarlo; tienes que recibirlo; tienes que entrar en él, y esforzarte y forzarlo como un embajador. El Reino de Dios sufre violencia. Pero aquel que sufre violencia y permanece, tiene victoria.

Lucas 11: 14-15 = Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló. Pero algunos de ellos decían: Por Belcebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

Esto es confrontación, violencia. Dice más adelante, en el verso 23, la clásica frase de que quien con Él no recoge, en realidad está desparramando. Esto no ha sido tomado muy en serio, pero lo cierto es que si no estás con Cristo estás contra Cristo. Anticristo. Una mentalidad. Si preguntamos por qué o para qué murió Cristo, quedaríamos asombrados de la cantidad de respuestas que tendríamos. El Espíritu Santo no es un tema de controversia. Pero si vamos al principio veremos que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.

Vemos, entonces, como crea un vaso extrayendo de su origen desde el mismísimo polvo de la tierra, ¿Verdad? Y en el próximo segundo sopla o respira aliento de Dios dentro del vaso, ¿Me sigues? Bien; eso es lo que, dice, convierte al hombre en alma viviente. Adán. Adán, además de perder la autoridad, el derecho y el dominio sobre la tierra, ¿Qué es lo que más perdió? Perdió el Espíritu Santo. ¿Qué es lo que vino a traer Cristo consigo? ¿No lo sabes? Pregunto: ¿Cuál era la necesidad más grande que existía?

Redención. ¿Era realmente redención esa necesidad? ¿Era darte esa especie de credencial del seguro para que tú no te vayas al infierno y te puedas sentar en una nube por allí? Ni lo sueñes. Él murió para que tú fueses conectado nuevamente con Dios a través del Espíritu. Lee con atención la carta de Pablo a los Gálatas. Examina con cuidado lo que dice en el capítulo 13 y los versos 13 y 14. Allí dice que la razón por la cual Cristo murió y se convirtió en maldición por nosotros, es para que podamos recibir la promesa del Espíritu. Él ES Espíritu. Él ES Dios Todopoderoso.

La Biblia dice que este Espíritu Santo, es tan maravilloso, que tomó la segunda persona de la divinidad; el ilimitado; el Todopoderoso Dios; el Príncipe de Paz; el eterno Dios; el Creador y lo redujo a una simiente. Y lo colocó en el vientre de una mujer: María. Dice que fue engendrado por el Espíritu de Dios. El Espíritu de Dios es Dios. ¿Quién es este Espíritu? Para eso murió. Hombre sin este Espíritu: Óyeme: El hombre fue creado para tener dominio y autoridad. Que haya muerto espiritualmente no significa que haya perdido la pasión por tener autoridad y dominio. El problema es que ahora tenemos al hombre sin el control del Espíritu en su vida; el resultado es un hombre salvaje, atravesando todo lo que puede con tal de tener dominio.

No tiene restricciones sin este Espíritu. No puedes tener Palabra, ni autoridad, ni comunicación con la Deidad sin tener comunión con el Espíritu Santo. Jesús dijo permanentemente: Yo no puedo hacer nada por mí mismo si no lo hace mi Padre que mora en mí… Engendrado por el Espíritu.

Lucas 11: 17-22 = Más él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae. Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿Cómo permanecerá su reino? Ya que decís que por Belcebú echo yo fuera los demonios. Pues si yo echo fuera los demonios por Belcebú, vuestros hijos, ¿Por quién los echan?

Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otra más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.

Lo que hemos oído testificar, son testimonios sobre nosotros mismos. Como el diablo ha destrozado todas nuestras pertenencias. Si acaso Satanás pusiera un vicio fuerte en tu vida, entonces tú testificarías que Dios te liberó. Sin embargo, no fuiste liberado para eso, sino para que tengas victoria sobre ese vicio. Y cuando tú tienes una victoria grande sobre una adicción grande, por ejemplo, puedes salir del templo, ir por la calle y orar por todos quienes tienen adicciones y creer que desaparecerán. Porque si ya en Cristo has vencido una vez, no tienes por qué no volver a vencer. Ahora tienes autoridad.

Yo creo en los dones espirituales operando en la iglesia. Pero el Espíritu Santo no fue dado para ser manifestado en medio de los santos, fue dado para ir en contra del paralelo satánico, y ser demostrado en contra de los poderes en las calles de tu ciudad. Sabemos lo que Dios puede hacer, pero ellos no. Entonces: ¿Por qué nos entretenemos testificándonos entre nosotros? Vemos violencia en el verso 15. Él es acusado que era del diablo. A lo mejor tú has escuchado alguna vez alguna acusación parecida en tu contra. Dios no toma ligeramente esas acusaciones, las ve con gozo; sabe que Egipto será tomado por tus manos.

Aquí vemos a los religiosos hablando de Belcebú. Ellos dicen: “Si ustedes no hacen las cosas como las hacemos nosotros, entonces no pueden ser de Dios.” Pero vemos que, a través de manifestaciones inusuales, Dios obra milagros. ¿Milagros? Sí; para tomar el corazón de la ciudad, para tomar el principado que opera sobre la ciudad y rebajarlo bajo los pies de la iglesia. Es muy raro que el Espíritu Santo opere de la misma manera dos veces.

Hay personas tratando de hacer las obras de Dios por repetición. Están tratando de desarrollar su fe manipulando al Espíritu Santo conforme a un molde ya establecido. Dios no es un Dios metodista, (Con perdón de los hermanos denominados de ese modo), Dios no tiene fórmulas. La palabra, es: Estrategia. Hay cristianos, y tú los habrás visto decenas, cientos o miles de veces, atando al diablo allí y acá. Y lo atan, es cierto, pero no lo despojan. Y no basta con que se lo ate, debemos despojarlo de lo que está usurpando. Eso es lo que necesitamos.

Hebreos 12: 25-29 = Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.

Y esta frase: aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. Así Que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Dice que el Dios Altísimo está deseando tener un reino de sacerdotes. No solamente conmoverá lo natural, sino también lo divino. La pregunta que nos queda, es: ¿Qué significa “conmover”? Explicaciones nos pueden dar muchas, pero me quedo con una específica. CONMOCIÓN.

De aquel eterno propósito escondido en Dios desde el principio. Con la intención de aclarar a todos cual sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas. Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en lugares celestiales.

La Palabra dice que todo el que invocare el nombre del Señor será salvo, pero también dice que no todo el que dice “Señor, Señor”, tendrá acceso a la autoridad del Reino. Otra pregunta que nos queda: ¿Cuándo se entiende que será esto? La Palabra lo confirma en más de una oportunidad: AHORA.

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Eternamente: Agua

Eternamente: Agua

INTRODUCCIÓN

Hace ya un tiempo, escuchando un trabajo de un hombre de Dios al que respeto profundamente, experimenté a mí entender lo mismo que a él lo llevó a dar algunas conclusiones sin demasiadas bases, pero dejándose llevar por revelaciones íntimas, respecto a algo que hoy deseo comenzar a estudiar en la conciencia que tal vez no lo haga con toda la profundidad y el alcance necesario, pero sí al menos aportando algunos elementos que otros siervos, seguramente, se encargarán de amplificar y completar para la gloria de Dios. Ya te diré en el final de esto, hasta dónde pude llegar y qué es lo que te dejo como base.

Es ahora finales del mes de Agosto del año 2015. No sé cuándo llegaré a algo concreto y apto para ser publicado y leído, o grabado y escuchado respecto a esto, pero sí sé que, cuando eso ocurra, tú sabrás perfectamente el tiempo que me llevó arribar a los objetivos que ahora tienes delante de ti. Te prometo que en el epílogo también escribiré la fecha del día. El caso es que, en parte por un sentir íntimo personal, en parte por coincidencia familiar en oración, en parte por contacto también espiritual con intercesores y en parte por algunos trabajos de otros siervos, el Señor nos ha empezado a hablar a muchos de nosotros, respecto al agua.

Casi todos nosotros, y no hablo solamente de los que tenemos alguna clase de expresión ministerial, sino de todo el conjunto de creyentes con algunos años de trayectoria, hemos estado convencidos hasta ayer mismo, que sabíamos todo o  casi todo lo relacionado con la carne, la sangre y el agua y su vinculación con el evangelio. Bien; déjame decirte que no; que ni tú ni yo lo hemos sabido todo. Es más; no sé si lo que sabíamos, apenas es una milésima parte de lo que en realidad es. Y es más, aún; no podría hoy la certeza de que lo que sabemos, verdaderamente sea lo que debemos saber.

Cuando me preguntan para qué Dios estaría revelando hoy, cosas que muy bien pudo haberlas revelado antes, suelo responder que, a mi humilde entender, lo hace porque desea que ingresemos en un nivel de conocimiento del Reino que anteriormente no teníamos, y con eso llevarlo a Él a un grado de autoridad sobre el planeta que hasta hoy no hemos podido entregarle. Dios les ha estado diciendo en sueños, visiones o voces audibles a muchos hombres y mujeres que lo sirven y lo proclaman, que en este tiempo estamos ingresando en una etapa de evaluación y hasta guerra de aguas. Y lo cierto es que si Dios dependiera de nuestras mentes y voluntades para hacer las cosas, entonces Dios estaría en problemas.

Porque nuestra mente no está ejercitada para poder ver todo lo que espiritualmente Él quiere mostrar. Nuestra mente tenía eso antes de la caída, por eso Adán era un ser tan extraordinario. Pero el pecado, su pecado, (Porque supongo que ya entendiste que no podemos cargarle toda la responsabilidad a Eva), fue el que cortó esa conexión y nuestra mente quedó definitivamente limitada. Quedaron los despojos, y una delgada línea es la que todavía une a nuestra mente con el mundo espiritual. Una delgada línea que no todos encuentran y decididamente muy pocos utilizan. Pero la revelación de Dios circula por esa delgada línea y llega a la mente de los pocos que tienen esa conexión. Y cuando digo pocos, no estoy hablando de meritocracia, estoy hablando de comodidad y pereza. Por eso hay tanto palabrerío humano y tan poca revelación.

Estar en el Espíritu, entonces, es procurar ir restableciendo algunas de esas conexiones que se deterioraron con el pecado primario. Y, esencialmente, dejar de lado nuestras culturas regionales y/o nacionales. No existe tal cosa como un argentino con revelación de Dios. Existe un hijo de Dios con revelación, independientemente en qué país esté viviendo transitoriamente. ¿Por qué? Porque lo que el Espíritu Santo tiene para hacer, ya no es ni para judíos ni para griegos, ni para bárbaros ni para escitas, ni para hombres ni para mujeres. El Espíritu Santo se mueve y hace cosas en beneficio, ilustración, instrucción y revelación de ciudadanos del Reino.

Porque lo que Dios entrega, no es para un país, es para su Reino. Y todo bajo un concepto divino: la sangre vino para justificación, y el agua para redención. Estas dos son palabras que se mencionan en la Biblia. Pablo habla de las dos, con frecuencia. Quizás tú no tienes una definición de diccionario bíblico, pero creo que todos tenemos una cierta idea de lo que es la justificación y lo que es la redención. Justificar es declarar justo a alguien. El concepto que está perdido, es el de redención. Redención, básicamente, es comprar algo para devolverle su utilidad.

Pero, cuidado con esto: es comprar algo que ya te pertenecía. Imagínate que alguien viene a venderte hoy el teléfono móvil que te robaron ayer. En principio, no vas a entender, pero luego al ver que realmente es tu teléfono celular, tu móvil, preguntas cuánto quiere por él. Y finalmente se lo compras. Obviamente que estás comprando algo que te pertenece por derecho, pero que te fue robado. ¿Y para qué lo compras? Para poder usarlo como teléfono; no lo compras para darle otro fin. Entonces el Señor nos dice: la justificación, vino para salvación. La redención, en cambio, vino para traer destino, propósito. Por eso no es aconsejable que alguien se conforme con ser salvo y se quede a vivir allí.

Yo no sé si puedes entenderme. No sé, incluso, si puedes agarrar todo el caudal de palabras que te estoy compartiendo. Lo que sí sé, en cambio, es que esta era la manera en que la iglesia tenía el culto en sus primeros doscientos años. No tenían Biblia para leer. ¿Una iglesia sin Biblia? ¡Sí! ¿Nadie te lo había dicho? Ellos simplemente se reunían y empezaban a hablar de lo que Dios les había revelado. Y cada persona, en su corazón, recibía y meditaba lo que los apóstoles les estaban diciendo. Lo que los maestros estaban enseñando. No te olvides que, los escritos como tal, aparecen mucho después, y ni siquiera están completos. Nos sirven, son buenos y hasta sagrados, si quieres; pero lo que digo, fue así.

¿Sabes por qué Israel no termino la tarea? Porque se quedaron sólo con la sangre. La sangre, es el sello del primer pacto. El agua es el sello del segundo pacto. La sangre, -primer pacto- trató con la salvación. El agua, -segundo pacto-, trató con la redención. ¿Fantasía? Tómalo como quieras, pero esa es la razón por la cual el Nuevo Testamento tenía que empezar con el bautismo. Y vino Juan, y dijo: arrepentíos, y bautícense. ¿Dónde se enseñó el bautismo en el Antiguo Testamento? En ningún lado. Pero… ¿Y entonces por qué Juan se puso a hacer eso? ¡Ah, no lo sé! ¡Cuando lo veas en la eternidad, pregúntaselo a él!

Entonces sale uno que te dice: ¡Es que hay una tipología del bautismo cuando Israel cruza…! Escúchame bien: yo no estoy hablando de tipologías, estoy preguntando dónde se enseñó sobre el bautismo en el Antiguo Testamento. No hay sitio alguno. Todo el Antiguo Pacto gira en torno a la sangre, a los sacrificios. El agua, en todo caso, aparece en una ceremonia, muy marginalmente; cuando se trata la lepra. Pero ni siquiera aparece como un elemento principal. Sólo como un elemento en un acto profético en el que se sanaba a una persona de la lepra. Allí se debería sacrificar a una paloma sobre un cántaro quebrado o sobre las corrientes de aguas.

Pero, ni todo el pueblo de Israel era leproso, ni tampoco ésta constituía alguna de las prácticas más corrientes. No figuraba dentro de los cinco sacrificios habituales en Israel. ¿Por qué? Porque Israel no pudo manejar el concepto del agua. Y al no manejar la revelación del agua, ellos nunca encontraron su destino. Lo que Dios les dio, y lo que le dio a Abraham, no era para Israel solamente, sino para todas las naciones de la tierra. Ellos iban a bendecir a todas las naciones de la tierra. Alguien le preguntó a Dios en oración por qué Israel no pudo ver la importancia del agua, y dice que Dios le respondió que, cada vez que Él envió agua, ellos la volvieron amarga.

¿Qué es lo que le quita el destino a la gente? El juicio, la murmuración, la amargura. Mara. Aguas amargas. ¿Y qué es lo que le quitó el propósito a Israel? ¿Recuerdas  Pedro? Él decía: ¿Cómo voy a entrar yo a la casa de un romano? Allí todavía privaba el espíritu nacional por sobre el Espíritu Santo que ya tenía. Fíjate: de las miles de denominaciones y credos relacionados directa o indirectamente con el cristianismo, hay algo en lo que todas están de acuerdo, incluidos los que nos salimos bastante de las doctrinas denominacionales: que la salvación se obtiene a partir de la sangre de Cristo. Sin embargo, hay una enorme mayoría de ellas que están peleadas entre sí porque no entienden el agua. No entienden el mover del Espíritu.

En este trabajo, no es mi intención aclararlo todo, porque lo que el Señor me ha dado no alcanza para eso. Pero yo debo respetar su decisión y no irme más allá de lo que tengo y sé que sé, con especulaciones propias, sino entregarles lo que Él desea que yo les entregue hoy, ahora, en este lugar, tiempo y presente. Indagaremos el agua, que globalmente ya sabemos lo que significa, pero le iremos añadiendo en cada caso específico, puntual y probado, características distintas que completarán, en el final, el todo que seguramente mejorará tu entendimiento, ayudará a tu consolidación y te establecerá en la autoridad que otorga la suma y el equilibrio del conocimiento y la obediencia. Lo que le falte a esto, seguramente lo añadirás tú, o tú, o tú. Porque para eso tienes el mismo Espíritu Santo que yo, las mismas armas que yo, la misma Biblia que yo y el mismo deseo: servir al Reino de Dios y extenderlo hasta el último confín de la tierra. ¿Para qué? Para que entonces llegue el fin, que para todos nosotros, no es precisamente un fin, sino un maravilloso y glorioso principio.

(1) ¿Qué es el Agua?

El agua  (Una palabra que nos llega desde el latín aqua), dicen los libros de ciencia específica, es una sustancia cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (El clásico, tradicional, conocido y legendario H20). (Obviamente, aclaro para los menos informados, se lee “Hache Dos O”, no Veinte). Es esencial para la supervivencia de todas las formas conocidas de vida. El término agua generalmente se refiere a la sustancia en su estado líquido, aunque la misma puede hallarse en su forma sólida llamada hielo, y en su forma gaseosa denominada vapor.

El agua cubre el setenta y uno por ciento de la superficie de la corteza terrestre. Se localiza principalmente en los océanos, donde se concentra el noventa y seis y medio por ciento del agua total, los glaciares y casquetes polares poseen el 1,74 ciento, los depósitos subterráneos (también llamados acuíferos), los permafrost y los glaciares continentales son el 1,72 por ciento y el restante 0,04 por ciento se reparte en orden decreciente entre lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.

El agua es un elemento común constituyente y que pertenece al sistema solar, hecho confirmado en descubrimientos recientes. Puede encontrarse, principalmente, en forma de hielo; de hecho, es el material base de los cometas y el vapor que compone sus colas. Desde el punto de vista de la física, en tanto, el agua circula constantemente en un ciclo de evaporación o transpiración (evapotranspiración), precipitación y desplazamiento hacia el mar. Los vientos transportan tanto vapor de agua como el que se vierte en los mares mediante su curso sobre la tierra, en una cantidad aproximada de 45.000 kilómetros cúbicos al año. En tierra firme, la evaporación y transpiración contribuyen con 74.000 kilómetros cúbicos anuales a causar precipitaciones de 119.000 kilómetros cúbicos cada año.

Se estima que aproximadamente el setenta por ciento del agua dulce se destina a la agricultura. El agua en la industria absorbe una media del veinte por ciento del consumo mundial, empleándose en tareas de refrigeracióntransporte y como disolvente de una gran variedad de sustancias químicas. El consumo doméstico absorbe el diez por ciento restantes. El agua es esencial para la mayoría de las formas de vida conocidas por el hombre, incluida la humana. El acceso al agua potable se ha incrementado durante las últimas décadas en la superficie terrestre.  Sin embargo, estudios de la FAO estiman que uno de cada cinco países en vías de desarrollo tendrá problemas de escasez de agua antes de 2030; en esos países es vital un menor gasto de agua en la agricultura modernizando los sistemas de riego.

El agua puede disolver muchas sustancias, dándoles diferentes sabores y olores. Como consecuencia de su papel imprescindible para la vida, el ser humano —como mamífero y entre otros muchos animales— ha desarrollado sentidos capaces de evaluar la potabilidad del agua, que evitan el consumo de agua salada o putrefacta. Los humanos también suelen preferir el consumo de agua fría a la que está tibia, puesto que el agua fría es menos propensa a contener microbios. El sabor perceptible en el agua de deshielo y el agua mineral se deriva de los minerales disueltos en ella; de hecho el agua pura es insípida. Para regular el consumo humano, se calcula la pureza del agua en función de la presencia de toxinas, agentes contaminantes y microorganismos. El agua recibe diversos nombres, según su forma y características:

Partículas de agua en la atmósfera: Partículas en suspensión, tales como nubes, niebla y bruma. Partículas en ascenso, o impulsadas por el viento: ventisca o nieve revuelta.

Según su circunstancia: Agua Subterránea, Agua de Deshielo, Agua Meteórica, Agua Inherente, (Que es la que forma parte de una roca), Agua Fósil, Agua Dulce, Agua Superficial, Agua Mineral, (Que es la que es rica en minerales), Agua Salobre, (Es el agua ligeramente salada), Agua Muerta, que es un extraño fenómeno que ocurre cuando una masa de agua dulce o ligeramente salada circula sobre una masa de agua más salada, mezclándose ligeramente. Son peligrosas para la navegación, Agua de Mar y Salmuera, que es un agua de elevado contenido en sales, especialmente cloruro de sodio.

Según sus usos: Agua Entubada, Agua Embotellada, Agua Potable, que es la apropiada para el consumo humano, y que contiene un valor equilibrado de minerales que no son dañinos para la salud, Agua Purificada, que es la corregida en laboratorio o enriquecida con algún agente. Son aguas que han sido tratadas para usos específicos en la ciencia o la ingeniería. Lo habitual, son tres tipos: Agua Destilada, Agua de Doble Destilación y Agua Des ionizada.

Atendiendo a otras propiedades: Agua Blanda, que es un agua pobre en minerales, Agua Dura, es la de origen subterráneo, contiene un elevado valor mineral, Agua de Cristalización, que es la que se encuentra dentro de las redes cristalinas, Hidratos, que es agua impregnada en otras sustancias químicas, Agua Pesada, es un agua elaborada con átomos pesados de hidrógeno-deuterio. En estado natural, forma parte del agua normal en una concentración muy reducida. Se ha utilizado para la construcción de dispositivos nucleares, como reactores. Agua de Tritio, Agua Negra, Aguas Grises y Agua Disfórica.

Según la microbiología: Agua Potable, Agua Residual y Agua de Lluvia o Agua de Superficie.

(2) ¿Quién Creó el Agua?

Aunque más adelante supongo (Y digo “supongo” porque nunca sé para dónde me llevará mi Señor), que te voy a llevar a un examen prolijo y puntilloso de las Escrituras, porque eso es lo que verdaderamente nos interesa ver y revelar, voy a reproducir ahora parte del primer capítulo del Libro de Génesis, ya que allí está la pauta inicial que da origen y sustento a este trabajo. De hecho, la Biblia comienza con agua en su segundo versículo y concluye con agua a cuatro versículos de su final.

(Génesis 1: 1) = En el principio creó Dios los cielos y la tierra. (Presta debida atención, dice que en el principio, que ya sabemos que este principio no es inicio sino modelo, patrón, Dios creó los cielos y la tierra.)

(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Independientemente de la teoría bastante coherente que dice que entre Génesis 1:1 y 1:2 transcurrió un largo tiempo, vemos algo que nos sobresale de todo lo demás: no dice en ningún sitio que Dios haya creado el agua, es como que el agua “ya estaba” cuando comenzó a crear todo lo que luego Génesis detallará. ¿Y entonces quién creó el agua? Se supone que Dios mismo, es el Creador de todas las cosas, ¿No es cierto? Eso, inevitablemente, nos lleva a la pregunta siguiente: ¿Cuándo ocurrió eso?

No lo sabemos, porque la Escritura es el compendio que Dios dejó a los que habitan este planeta que nosotros llamamos La Tierra, que forma parte dinámica de un también dinámico sistema solar poblado por otros planetas cuyos nombres, según nuestro vocabulario terrestre casi todos conocemos y estudiamos en mayor o menor medida, depende la calidad de enseñanza primaria, secundaria o universitaria que hayamos recibido, comienza precisamente con la creación de este globo habitado por la raza humana.

Pero es más que obvio que La Tierra, y aún todos los restantes planetas componentes de nuestro sistema solar, fue creada en el marco de un universo que ya existía, y que también habrá sido creado por el mismo Dios, nuestro Dios, vaya uno a saber cuándo y en qué condiciones. Eso lo ignoramos porque Dios se dedicó a darnos información sobre La Tierra, pero no sobre el resto. “¡Es que no entiendo eso, hermano!”, me dicen algunos. ¡Já! ¡Y me lo dicen como si a lo otro, sí lo entendieran!

(Verso 6) = Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.

(7) E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.

Está más que evidente que en ese momento todo era agua. Algunos comentaristas muy aplicados sugieren que el planeta, además de ser total y absolutamente de agua, también estaba rodeado de cierta clase de vapor, que como todos sabemos, también es agua, aunque en una de sus expresiones anexas; la otra es hielo.

La expansión de la que aquí se habla, fue un espacio creado entre la superficie y las nubes, que serían ese vapor del cual hacíamos mención, y fue utilizada para separar las dos aguas, creando asimismo una acumulación masiva de vapor en las alturas. Esto se llamó mabbul en hebreo. Estas aguas que estaban sobre la expansión, entonces, creaban una especie de paraguas protector, un efecto de invernadero sobre la tierra de ese tan particular período.

El caso es que, para mi gusto, (Por no decir para mi revelación, que suena demasiado presuntuoso o religioso), así como el agua existe, debería decir que el agua no es eterna, simplemente porque el agua fue creada por Dios, que luego la convirtió, que luego la deshizo y que luego la volvió a crear. Parece correcto, pero seguimos teniendo nuestra vieja duda: ¿Cuándo y cómo? ¿Simplemente sopló o estornudó e hizo agua? No, tiene que haber sido mucho más coherente con lo que hoy mismo Dios está haciendo a tu alrededor.

Mira; en términos del Antiguo Testamento, puedo decirte que Jehová Dios creó el oxígeno, de eso creo que nadie podría dudar. Mucho más si, pese a sus títulos honorables y pomposos, ninguno de nosotros estuvo allí para afirmarlo o negarlo.  Asimismo, también creó el hidrógeno, porque no existe razón alguna para suponer que esa creación anterior a nuestra creación, haya sido compartida con alguien. Y tanto al oxígeno como al hidrógeno, Dios los creó de la única manera en que esos elementos podían desarrollarse debidamente: como átomos.

Luego, como tampoco hay registro de un tercero participando de esto, Dios tomó dos átomos de hidrógeno, uno de oxígeno y simplemente los unió. De esa unión, apareció una microscópica molécula de agua, que por sí misma, comenzó a existir. Seguidamente, y siguiendo con un patrón propio que luego tendría mayor relevancia en la creación del planeta Tierra, Dios procedió a multiplicar esa molécula de agua, que muy pronto se transformó en caudales que fueron ordenados como mares y hasta morando en los propios seres vivos.

Para ese momento, obviamente, el planeta Tierra no existía. No había tal cosa como un planeta llamado Tierra. Ni tampoco había cielo, ni tierra, ni seres vivientes, ni seres humanos, ni abismo, ni probablemente tampoco agua. Porque ya te dije que Génesis 1:1 te habla de un principio, (Así dice la versión Biblia Textual), no de un primer día. El primer día, en todo caso, comienza después. Esto, necesariamente, nos revela los tiempos que no eran tiempos. Esa es una teoría, sustentable y coherente, digna de ser creída. Sin embargo, no es la única. Otra, es la que surgirá a partir de algunos textos y es, me atrevo a decir, la que más posibilidades tiene de ser la genuina, si es que tenemos en cuenta el contexto: el Agua sí sería eterna. ¿Motivos? Muy fantásticos y no probados. ¿Argumentos? Cierto sentido cronológico. Pero olvídalo, es sólo elucubración mental, esto es no es revelación.

(Verso 9) = Dijo también Dios: júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.

(10) Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

Esto que acabas de leer, de alguna manera fue lo que estableció los límites globales. De hecho, está sólidamente comprobado por la prueba de carbono 14, que la Tierra tiene millones de años, tal como lo dice la Biblia, cuando señala que en el principio creó Dios los cielos y la tierra. El Cosmos, el Universo, las Galaxias, las Estrellas, no fueron hechas el primer día, sino en el principio, en el modelo, en el diseño básico y central de Dios.

Eso fue así hasta que Satanás, que todavía se llamaba Lucero, en algún momento fue lanzado sobre ella y la dejó desordenada y sin vida, en un tremendo y gigantesco barrial. (Barrial es, en Argentina, la imagen de un camino de tierra luego de gran lluvia, esto es: un pantano, fango, o lodazal). Asimismo, Dios creó el Sol, que es la estrella rutilante de nuestro sistema solar, y lo hizo girar en su órbita en la Galaxia. ¿Nadie se preguntó de dónde sacó Dios ese fuego permanente llamado Sol? De la nada, del mismo lugar, método, patrón o sistema del que sacó el agua. ¿Es que entonces, el fuego también podría ser eterno? Ah, no lo sé; dímelo tú. Si te resulta difícil creer esto, lo lamento; nadie podría enseñarte un evangelio fácil de creer, porque entonces no podría tener la validez que posee.

(Verso 20) = Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

(21) Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

(22) Y Dios los bendijo, diciendo: fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Hay amplia coincidencia en afirmar que, cuando menciona los grandes monstruos marinos, no está hablando de criaturas horripilantes, sino simple y sencillamente de ballenas y delfines, por mencionar los de alta superficie. En las profundidades todavía inexploradas de los mares, se sabe perfectamente que habitan seres de gran tamaño no conocidos por el hombre, a menos que el hombre decida descender a esas profundidades. Pero el hombre, por el momento, ha optado por incursionar en el espacio exterior en lugar de hacerlo en el fondo de los mares. Y como estamos hablando del hombre secular, es factible suponer que exista “algo” que le impide meterse a esas profundidades. ¡Oh! ¿Qué habrá en ellas que no desea ser hallado? Y cuando recalca la expresión de “según su especie”, está estableciendo leyes de genética que harían imposible cualquier evolución de un género a otro. Una paloma jamás podrá producir un buitre o un águila.

Y como forma de complemento necesario para esa primaria creación, deberíamos mencionar al oxígeno y al hidrógeno, que a su vez también fueron creados de…la nada. Reitero una vez más y hasta el cansancio: complicado para entenderlo con nuestras mentes no eternas, ¿Verdad? Porque antes de la creación de todas las cosas, esas cosas ya estaban sin principio ni fin, lo que conocemos (¿Conocemos?) como eternamente. La cultura griega infiltrada en el cristianismo emergente hizo estragos en nuestras mentes inundándolas de una lógica y un razonamiento intelectual que son, créeme, acérrimos enemigos de una fe simple, genuina y auténtica.

(3) Fragmentos del Misterio

En la Biblia, las aguas hablan de las naciones. Y oí el sonido de las muchas aguas. Y vi gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación. Podemos ver, hoy, todavía, a un Israel seco, funcionando con los ritos de la sangre, pero sedientos de un agua que, en su momento, no quisieron beber. ¿Te has puesto a pensar alguna vez que, la misma agua con la que te duchas, o la que pones en un vaso para beber, es la misma agua del Génesis? Porque hasta donde yo sé, nunca se fabricó agua. El agua que existe, es el agua que viene desde el tiempo de Noé.

Y cumple un ciclo: líquido, gaseoso, sólido. Y es impresionante la vinculación que tiene con lo que dijo el profeta: así es mi palabra que sale, así la lluvia. Así que esa misma agua por sobre la que quizás Jesús caminó, hoy todavía la tenemos nosotros. Y el agua del Espíritu está hablando contigo, en un plano de agua con agua, porque tú eres más del setenta por ciento de tu organismo, agua. Por eso tus aguas hablan con las aguas del Espíritu. Hay un intercambio de aguas. Dime que ya lo habías visto a esto… Pero, eeeetoces, ¿El agua es el Espíritu? El Espíritu es Cristo, y Cristo es Dios. ¡Gloria a Dios si así fue!

Podemos ver algunos con aguas amargas, porque han padecido juicios, los han juzgado, los han herido. Otros están con aguas frescas, que saltan como de manantiales y a raudales para otras personas.  Los demonios sólo pueden operar sobre el agua. Por eso, cuando sale uno, anda vagando por lugares secos. Hasta que viendo otra vez su casa, con agua, que ha sido limpiada, (O salvada), pero que no encontró su destino, vuelve y entra; y trae siete más. Yo les invitó a hacer algo que yo quiero hacer. Yo los invito a leer otra vez los evangelios, teniendo especial cuidado con el agua.

Primer milagro de Jesús, las bodas de Caná. Agua. Mensaje de Juan. Agua. Los cerdos donde van a meterse los demonios de legión: al agua. Jesús no vuela, camina sobre el agua. ¿De verdad piensas que hubiera sido imposible para Jesús volar, si Él lo hubiera deseado? Pero no; eligió caminar sobre el agua. El agua trata de matarlo, allí. Ahora recuerda el estanque de Betesda. El paralítico de treinta y ocho años, con los cinco pórticos, que hoy sabemos, son los cinco ministerios, pero que no eran suficientes para cambiar la vida de esta gente. ¿Por qué? Porque a todo, Israel lo resolvió con la sangre. Y aunque había agua y el agua estaba ahí, cada vez que un ángel bajaba y movía las aguas, el primero que se metía se sanaba.

El agua siempre estuvo allí, pero a ellos nunca les interesó que se movieran más las aguas. O que vengan más ángeles, o que pase algo. Noten; el paralítico está siendo sanado; Jesús le dice: levántate y anda; y ellos, como no aparece la palabra sangre, no le creyeron. Y no pudieron entender la sanidad por agua. ¿Por qué Jesús tiene que escupir? ¿Por qué hace el barro para sanar al ciego? Hay una cantidad de elementos que traen un diseño que no hemos visto. Debemos leer nuevamente la palabra, porque nos damos cuenta que hemos obviado algo.

Y yo, como ministro del Señor, como simple hijo de Dios, quizás sigo funcionando sólo con la sangre. Y me olvido que la religión es solamente sangre. Pero el Reino, no; el Reino es sangre y agua. Yo, por ejemplo, no creo que podamos sanar a nadie, si no entendemos cómo opera el agua. Creo que está llegando el tiempo donde por fin vamos a poder entender, y no simplemente aceptar por reverencia, la razón y el por qué el Señor dijo: Yo Soy el Agua Viva. Él no dice Yo Soy Sangre. Nunca. Él dice: ¡Beban de mi sangre! Pero no dice Yo Soy Sangre. Y sí dice Yo Soy el Agua Viva.

Y hay una gran diferencia entre yo tengo sangre, o tomen de mi sangre, a yo soy el agua. Su propia naturaleza está reflejada en esto. ¿Te diste cuenta que así también empieza el primer libro de la Biblia? Agua. ¿Y te diste cuenta que también termina en Apocalipsis con el agua? Y si tú miras Génesis, verás que Dios opera sobre el agua usando su palabra. Es más; Dios opera en Génesis sobre el agua. En Génesis, si tú lo observas con atención, encontrarás que hay dos tipos de agua. El agua que tú conoces, que está en los océanos, en los ríos, en los lagos y el agua que está en las bóvedas superiores.

Por eso es que se produce, un día determinado, una expansión donde se separan las aguas de las aguas. Es decir que hay aguas sobre nosotros, y hay aguas debajo de nosotros. Y hay aguas en nosotros. Y cuando las aguas se conectan, las que están encima de nosotros, con las que están dentro de nosotros, nuestra vida es cambiada por completo. Cuando esas aguas se mezclan con las aguas que están debajo de nosotros, se produce un avivamiento. Por eso es tan importante el papel que Dios siempre le da a las aguas. ¿Recuerdas cuál fue la señal que Israel tuvo que vencer para entrar a Canaán? Las aguas del río Jordán. ¿Y aprobaron? ¡No! ¿Por qué? Porque murmuraron. Y el agua les impidió entrar.

¿Cuál es la señal del profeta? Pregúntale a Elías: gobierna sobre el agua. Separan las aguas. Cuarenta años después, Israel va. Y otra vez está en el borde del Río Jordán. Y esta vez mantiene la boca cerrada. Y entonces las aguas sí le dan el acceso. Es notable, pero si se pudieran ver (No dije oír, dije ver) las palabras, veríamos que muchas de las palabras que aquí se están soltando, entran en ciertas personas y anidan en ellas. Son palabras que no volverán, al menos vacías. Y en otras personas esas mismas palabras rebotan, porque todavía tienen cerrado su entendimiento.

Si tú quieres recibir algo que no has recibido hasta este día, tendrás que oír algo que no has oído hasta este día. Y luego, también tendrás que empezar a hacer algo que no hayas hecho hasta este día. Porque el agua nunca está quieta. El agua siempre está en movimiento, genera vida. El agua es la vida misma. Desde hoy será mejor que no mires lo que el hombre tiene, sino lo que Dios tiene para darte y quiere darte. Todas esas cosas tienen un sello que se disuelve solamente con agua. Y todavía está sin diluirse porque hasta hoy solamente hemos esgrimido la sangre.

El agua nunca está quieta, el agua genera vida. El agua transporta la vida misma. Y es tremendo, porque muchos de nosotros, habiendo sido ministros por la gracia y para la gloria de Dios por años, y hasta habiendo llevado algunos con unción de evangelistas, a mucha gente a la salvación, hoy nos damos cuenta que recién estamos empezando. Es probable que haya llegado el tiempo en que Dios te tenga que poner una lanza para hacer lo que el soldado hizo. ¿Cómo? ¡No lo entiendo! Mira; él vino a ser herido por nosotros. Y siempre hemos pensado que es nuestro pecado el que lo hiere, y es muy cierto, pero creo que eso no es todo.

Porque la sanidad física, por ejemplo, viene por el agua, no por la sangre. Uno puede ser salvo por la sangre y estar enfermo de todo. Dios jamás utiliza una lanza para su ejército, utiliza una espada. ¿Y entonces qué significa esto? ¡Porque yo jamás levantaría una lanza contra el Amado! ¡Nunca! Es muy correcto y honorable que pienses así, pero no te extrañe que –Dios te diga que, si no lo haces, jamás podrás tomar de esa agua. Y si no lo puedes entender no te lo censuro, yo tampoco lo termino de entender del todo. Pero es así, porque Dios sigue siendo Dios. Le crees o no le crees, pero no le hace. Dios no abandona Su trono porque tú te gradúes de incrédulo.

(4) Retornar al Agua

Porque resulta ser que a mí me enseñaron, con sólo dos días de convertido, que cuando no entiendo a Dios lo que tengo que hacer es creer y confiar en él, nada más. Para eso, sólo debemos tener fe. Y no te olvides que lo que más hiere a Dios no es nuestro pecado, es nuestra incredulidad. Por alguna razón, hay un notable movimiento de aguas en el mundo natural. Ciudades están siendo inundadas. Se han desbordado ríos. Hay aguas que han salido del Seol. David habló de esas aguas. Hay aguas que Dios quiere derramar sobre su pueblo, y en medio de eso, están las aguas naturales de la tierra.

Es tiempo de que afinemos nuestros oídos al agua, que dejemos la mente natural con la que hemos nacido, y que en muchos casos la iglesia misma ha reforzado. Y podamos empezar a entender lo que Dios está hablando. Romanos 1 dice que las cosas invisibles de Dios se pueden ver por medio de las cosas hechas. Y, definitivamente, si bien esto es algo que los profetas entienden, no es sólo para ellos. Está habiendo un cambio en la propia naturaleza del agua. Jesús habló un día acerca de las lluvias postreras. Él habló acerca de las lluvias tempranas, y las que están calculadas para iniciar el proceso de la siembra y la cosecha.

Pero también habló del agua, de esa lluvia que viene en el final de todo. Si tú no entiendes los tiempos del agua, nunca vas a poder sembrar. Porque siembres lo que siembres, si el agua no cae, tú no cosechas nada. Mucha gente no ha podido cosechar, porque no entendió los tiempos del agua. Que el Señor use a esta generación para que pueda gobernar sobre el agua, de tal manera que el desierto que formó el diablo cuando él cayó, como dice en Isaías, se convierta en un lugar de aguas. Hay un pasaje en el Antiguo Testamento, que lamentablemente sólo terminó siendo un pasaje profético, que dice: sendas Dios hará, donde piensas que no hay.

Él obra de formas y maneras que no podemos entender. Luego dice: Él me guiará por caminos y en la soledad me guiará, y agua en el desierto encontraré. En ese pasaje dice que nosotros convertimos, aún ese desierto, en lugares de aguas y manantiales. Damos gracias al Señor por la sangre que él nos ha revelado el día que nos salvamos, el día que se hizo visible su gracia. Pero este es un tiempo de aguas, un tiempo donde Dios quiere revelarnos cómo operan esas aguas. Cuando tú comes la Santa Cena, no sólo tomas un trozo de pan y una copa de vino. Debes ser consciente que, dentro de ese vino, también hay agua.

Aquella noche, Jesús tomó un recipiente, agua y una toalla, y uno piensa que tiene que ver con limpieza. La mente natural dice que lo que él quería enseñarles, era la humildad. ¿Tú crees que Jesús tenía necesidad de enseñarles la humildad? Yo creo que Jesús les estuvo enseñando humildad por espacio de tres años. ¿Tú crees que va a esperar justo la última noche que está con ellos para enseñarles humildad? Él les enseñó humildad desde el día en que él nació. El lugar donde nació, la familia que Dios le dio. El rey nació con un padre que era carpintero. ¿Qué humildad quieres?

¡Es que no, los estaba queriendo lavar de los pecados que faltaban! Ah, sí, ¿Eh? ¿Sabes qué dice mucho antes? ¡Todos vosotros estáis limpios por las palabras que os he hablado! ¡Él ya los había limpiado! ¿Por qué, entonces, les lava los pies? Porque los conecta con el agua de revelación. Porque si no, ellos iban a celebrar la Pascua, como la había celebrado Israel por dos mil años, sin entender. ¡No era el cordero, no era la sangre! Esa comida es la preparación para la más grande migración que tuvo que pasar Israel. La única forma en que se abre el agua, al día siguiente, era la Pascua. No puedes cruzar el agua, sin tener la sangre. Por eso es que Egipto no pudo cruzar el agua. No tenía la sangre.

Pero la sangre viene para equiparte, para que puedas salir. Eso se llama destino. ¿Ahora entiendes por qué tomaron las hierbas amargas en la cena? Era la manera en que estaban sanando las aguas. ¿Ya entendiste lo que es la amargura, no es cierto? Esa noche, Jesús, lava los pies de los discípulos. Y al hacerlo, los conecta con la fuente de la relación. Que el Señor nos libre de nuestra mente natural, y dejemos de entender lo que por herencia hemos entendido, pero nunca por revelación. Y es por esa razón por la cual tanto los endemoniados como el resto de los hombres opositores al Reino son sucios: odian el agua. ¿No lo habías visto a esto?

Cada domingo se reúnen en un montón de lugares gente sedienta, que sale tan sedienta como entró. La reforma de la cual Dios está hablando, es devolver la gente al agua. El agua adopta la forma del recipiente. La sangre se coagula, está diseñada para funcionar y cumplir un propósito. Pero el agua se adapta a cualquier cultura, a cualquier forma de pensamiento. Ya no necesitamos de un ángel que baje y mueva las aguas. La fuente fue abierta para todas las naciones de la tierra. La reforma empieza donde el agua brotó. Si todavía no has sido nacido de lo alto, que el Señor te ponga a luz ahora mismo. Pero si ya has nacido de arriba, no te quedes como Nicodemo. Es necesario nacer del agua y del Espíritu.

(5) El Jesús que Rompe Doctrinas

Los que como yo han congregado alguna vez en iglesias de las llamadas conservadoras, habrán escuchado hablar, (O incluso habrán formulado el famoso “pacto”) referido al no uso del alcohol, pero más específicamente, aquí en Argentina, del vino. En la que fuera mi congregación última, en una ocasión desde la plataforma se invitó a realizar un pacto delante de Dios comprometiéndose cada uno a no beber vino, por considerarlo pecaminoso. De hecho, el alcoholismo es pecaminoso, de eso nadie tiene dudas y no se necesita pactar con nadie para defenestrarlo. Lo que resulta curioso es que ese pacto, traído desde los Estados Unidos de América por antiguos y muy respetados misioneros en Argentina, no menciona al Whisky ni a la Cerveza. Es evidente que estos vaqueros devenidos a misioneros, conservaban la esencia de los antiguos “saloón” del oeste americano, y consideraban pecaminoso al vino, una bebida de los pueblos latinos y tercermundistas, pero no al producto de la malta o al de la cebada. Creo que, en homenaje a ellos, se escribió en el evangelio de Juan, el relato de las Bodas de Caná.

(Juan 2: 1) = Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

(2) Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.

En primer lugar, vamos a ubicarnos en tiempo y espacio. Todos los que por poco o por mucho hemos estudiado algo de teología, sabemos que el evangelio de Juan, a diferencia de los otros tres, no es cronológico. Esto es: Juan relata sucesos aquí y allá sin seguir una rutina de tiempo. Muy bien puede contar un episodio ocurrido un día y luego, dos capítulos más adelante, relatar otro que ocurrió un mes antes del que contó primero. Sin embargo, en los primeros versos de su evangelio, hay una rutina que nos permite determinar algo que luego explicaremos.

Fíjate que en los versos que van del 1 al 28 del primer capítulo, relata cosas que suceden en un mismo día. Luego, en el verso 29 dice que lo que va a relatar ahora, ocurrió el siguiente día, esto es: el primero, luego de su presentación en sociedad. Y eso llega hasta el verso 34. En el 35, vuelve a expresar el siguiente día, lo cual lo convierte en el segundo luego de su presentación. Y así va hasta el 42. En el 43, tiene un encuentro con Felipe, a quien incorporará a su grupo, y éste le comenta a Natanael que han encontrado al que profetizara Moisés. Y eso, según dice el verso 43, ocurrió el siguiente día, que en este caso es el tercero. Ahora bien; ¿Cómo empieza el capítulo 2 que estamos revisando? Dice que al tercer día se hicieron unas bodas. Esto quiere decir que estas bodas tienen ocasión de ser en el mismo día de su reclutamiento de Felipe y la mención de este a Natanael.

¿Por qué hago énfasis en esto? Simple. Porque lo que va a suceder en estas bodas, no tenía hasta allí antecedentes que permitieran que alguien se imaginara algo así. Son unas bodas que se realizan en la ciudad de Caná de Galilea, que en ese tiempo estaba ubicada a más de doce kilómetros al noreste de Nazaret. Y de acuerdo con lo que leemos en este mismo evangelio de Juan, pero en el capítulo 21 y verso 2 (Natanael, el de Caná de Galilea), estimamos que este hombre era nativo de esta ciudad. Y a esas bodas, muy probablemente, aunque no es confirmado en ningún escrito serio, de algún familiar bastante cercano de la familia de Jesús, concretamente de su madre, fue invitada no solamente ella, sino también Jesús, que, permitido por los familiares de los novios, extendió su invitación a sus discípulos. Esto significa algo: no estuvieron allí por casualidad, pero tampoco porque Jesús ya fuera una personalidad importante en ese ambiente.

(3) Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: no tienen vino.

(4) Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.

En primer lugar, a los que pretenden ver un tratamiento despectivo de Jesús para con su madre, ya que, en lugar de llamarla madre o mamá, la llama mujer, tengo que aclararles que esta palabra de ninguna manera significaba una falta de respeto o de afecto para con ella. Se usaba, fíjate, para dirigirse a gente de rango. Algunos han pensado (Y hasta enseñado), que María deseaba que Jesús aprovechara esta ocasión para presentarse públicamente como el Mesías. Sin embargo, no es necesario suponer que ella quiso simplemente que Jesús la ayudara a conseguir vino por medios normales, teniendo en cuenta que se trataba la boda de un pariente, después de todo. Jesús, por su parte, le da una respuesta que suena descolgada para con el pedido. Lo que sucede es que Él le responde en un plano espiritual. Le dice que todavía no es su hora de revelarse, ya que relaciona al vino con la revelación. De todos modos, como se verá luego, y simplemente por amor profético, decide obedecer a su madre y cumplir con su pedido.

(5) Su madre dijo a los que servían: haced todo lo que os dijere.

Esto tampoco fue una simple ocurrencia de María. Ese algo interior que le había hablado antes de la divina gestación y que todavía se comunicaba con ella, tal como el Espíritu lo hace con cualquier creyente fiel, hoy, (Estoy tratando de desmitificar su imagen), es un símbolo vigente y perenne. Obedecer a Jesús constituye la primera evidencia de que lo amamos y somos sus discípulos. Nuestra decisión de obedecer es la clave para comprender las realidades espirituales de las Escrituras y permitir que el Espíritu Santo nos enseñe. ¿Sugerencia al margen de este episodio concreto? Practica siempre la obediencia instantánea a cualquier cosa que Cristo te mande.

(6) Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros.

Dice que cada tinaja contenía dos o tres cántaros, lo que daría un total de entre quinientos cuarenta a ochocientos diez litros. La purificación de los judíos, mientras tanto, tenía que ver con una tradición judía que requería varios tipos de lavados ceremoniales. Los judíos estrictos lavaban sus manos antes de una comida, entre cada plato y después de la comida. Esta “purificación” no solamente abarcaba lavarse las manos, también incluía lavar las tazas y vasijas. Como los caminos no estaban pavimentados y la gente usaba sandalias, se necesitaba agua para lavar los pies. En una gran fiesta de matrimonio judía se requería una gran cantidad de agua para todos esos menesteres.

(7) Jesús les dijo: llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. (Esto nos muestra algo: que las tinajas estaban vacías o, en todo caso, con cierta cantidad de agua que no alcanzaba a completarlas)

(8) Entonces les dijo: sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

En principio, y a todo de síntesis informativa, te cuento que el Maestresala era un criado de la casa, (Se utilizaba mucho en las casas reales), que se ocupaba de la distribución de la comida y de probarla para prevenir envenenamientos. Jesús cumplió con esa formalidad porque no quería trastocar el orden del banquete de bodas, y Él sabía que, sin pasar por el maestresala, lo que ahora había en las tinajas, jamás podría ser llevado a las mesas.

(9) Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo (10) y le dijo: todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora.

Observa que, en ningún momento, con anterioridad en este relato, se deja vislumbrar lo que Jesús haría. La conversión del agua en vino, tan fácil de entender, relatar, predicar y enseñar por cualquiera de nosotros, hoy, fue un misterio en el plano natural que ninguna clase de magistrales científicos anti-biblia se han atrevido o podido desestimar o disminuir, tal como sí lo han hecho con otros milagros. ¡Y eso que hasta inventaron una glándula no sé dónde que segrega un aceite de no sé qué, y que es la que determina que tengamos o no tengamos fe!

El caso es que sí lo hizo. ¡Setecientos litros, (Promedio), de exquisito vino les fabricó sin moverse del sitio en donde estaba! ¡Me pregunto qué hubieran hecho los participantes del pacto de no beber vino ante una situación así! Hubieran cumplido con el pacto, no faltaba más. ¡Pero es que al vino lo había fabricado el propio Jesús! No importa, el pacto es más importante. Religiosidades y estupideces tradicionales juntas, no hacen un buen combo. Y esto de ninguna manera es un salvoconducto para el alcoholismo con vino. ¡Ni se te ocurra! Los borrachos no entran al Reino, está escrito. Pero Jesús, (Y Pablo, por allí, en un consejo a Timoteo), nos muestran que, cuando hay dominio propio, absolutamente todo nos es lícito.

Ahora bien; ¿Tú vas a creer que Juan inserta en su evangelio este relato, que, si lo colocamos junto al de la resurrección de Lázaro, francamente, tiene muchísimo menos espectacularidad y valor, sólo para mostrar un milagro más de Jesús? ¿De verdad habías creído eso? Juan inserta este episodio, inspirado por el Espíritu Santo, porque el deseo y la intencionalidad es la demostrar en primer lugar que, entre el agua y el vino, sólo existe una diferencia: Jesucristo. ¿Y eso qué nos enseña? Que, entre la Vida, (Que muchos gustan de relacionar con el agua, y no está mal, pero que biológicamente radica en la sangre), y el Vino, (que a todas luces es la revelación), sólo hay un puente: Jesucristo. El agua, en este caso, es el puente entre la vida y la revelación.

(11) Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

(12) Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

Empiezo por el final para matar una vaca sagrada del catolicismo romano, la permanente y eterna virginidad de María. Dice que descendieron a Capernaum Él, (Jesús) su madre, (María), sus hermanos (¿Quiénes o cuáles eran sus hermanos? La teología católica romana dice que se refiere a los hermanos en la fe. Claro, pero resulta ser que los únicos hermanos en la fe que habían concurrido a esas bodas, eran sus discípulos. ¡Y a sus discípulos los menciona a continuación, independientemente de sus hermanos! Conclusión: María y José tuvieron hijos naturales, humanos, engendrados por relación sexual, como todos los demás humanos, luego de haber dado a luz a Jesús, que sí fue concebido de manera sobrenatural y divina. Sucede que reconocer y aceptar esto, es desmoronar una doctrina que presenta a María como virgen mediadora, y llevarla a la única categoría con que la Biblia la muestra: madre natural de Jesús. Y punto.

El milagro de la conversión del agua en vino, más allá de lo dicho anteriormente, que es la explicación espiritual y revelada del suceso, tiene también una explicación más teológica, dada en el verso 11, cuando expresa que al hacer eso, Jesús manifestó su gloria. La palabra utilizada para “gloria”, aquí, es doxa, a la que para entenderla, deberíamos compararla con nuestras más conocidas “doxología”, “paradoja”, “heterodoxia” y “ortodoxia”. Originalmente, es una opinión o un concepto al cual uno está asido. Así, la palabra denota reputación, fama, y la estima que se le da a una persona. La palabra evolucionó hasta llegar a significar honor o gloria que se dispensa a pueblos, naciones e individuos. Doxa, en el Nuevo Testamento, designa el esplendor, el brillo y la majestad centrados en Jesús. Aquí doxa es la perfección majestuosa y absoluta que reside en Cristo y se evidencia en los milagros que realizó. Y, fíjate que dice aquí que fue por eso, y no por alto discernimiento u otra razón espiritual, que sus discípulos creyeron en Él.

Ahora bien; sí debes quitar algún sello, quítalo. El agua no sirve para estar guardada. Cuando el agua se estanca no genera vida, genera muerte. ¿Por qué fue tan extraordinario el vino que Jesús les dio en las bodas de Caná? ¿Por qué el maestresala quedó asombrado? Porque ese vino no vino de una cepa; no tenía origen vegetal. En el vino que le dieron en Caná, no intervino la vid. Jesús convirtió el agua en vino, sin que se presione ninguna uva, sin que se macere nada. ¿Por qué? Porque las vides habían sido corrompidas. El agua, entonces, es lo que Dios necesita para que se manifieste el vino. Y no es un vino que aparece del modo natural. Ese vino apareció cuando Jesús habló. ¡Ese es el vino del nuevo pacto!  No proviene de la vid del Antiguo Pacto, proviene del cielo. ¿Arriesgamos? Se necesita a Cristo para acceder a revelación.

(6) Somos Rocas que Cantan

Cada vez que nosotros enfocamos nuestra mente en un problema, quizás nos perdemos lo que realmente Dios quiere hacer, que no es para nada sólo resolvernos el problema, sino entregarnos algo que nos sirva de allí hacia adelante. Goliat tenía una razón, no era un problema para Israel, porque Goliat no era un problema para Dios. Pero era necesario que Goliat esté presente para que, a través de él, Dios le entregue una llave a Israel. Esa llave, Dios, se la da a David.

Esa victoria que él tiene sobre ese gigante, va a salvarle la vida más de veinte años después, cuando él está escapando de Saúl. Y la única espada que él encuentra disponible, es la espada que un día se levantó contra él. Y esa espada se constituye en el arma que él va a usar para defender su vida. Uno de los problemas que tenemos como seres temporales, aunque somos eternos, es que asociamos los problemas a un momento determinado. Cuando sabemos que en Dios el tiempo no tiene nada que ver, y lo que él pretende de verdad darnos, trasciende el tiempo, y aún trasciende quizás nuestras propias generaciones.

Esto, que supongo debes haber escuchado o leído muchas veces, tiene una explicación tan sencilla que estremece, al acceder a ella, poder entender la eternidad de un modo que antes nos resultaba imposible. ¿Cómo medimos el tiempo? Conforme a lo que haga nuestro planeta. Cuando gira sobre sí mismo en su totalidad, eso para nosotros es un día. Cuando además de eso gira en su totalidad una vuelta completa alrededor del sol, eso para nosotros es un año. ¡Muy bien! ¿Y si abordamos una tremenda y todavía inexistente nave espacial y nos vamos, no solo fuera de la Tierra, sino también fuera de toda esta galaxia en la que estamos? ¿Cómo mediremos el tiempo allí? No podremos, por en ese lugar nuestro tiempo ya no existe. No sabremos cuando ese planeta giró sobre sí mismo o alrededor de un sol que ha desaparecido de nuestra vista. ¿Verdad que suena fantasioso? No le hace, es la verdad. Eso es lo más parecido a una dimensión eterna.

Déjame decirte que sé perfectamente que en cada ocasión que tomas tu equipo de sonidos, cualquiera este sea, o tu monitor de lectura, cualquiera sea su tamaño y tecnología, y te conectas con nosotros, es porque estás buscando algo que todavía no has podido encontrar en otro lugar. Eso es algo que quienes de uno u otro modo aportamos a este ministerio, tenemos muy en claro; nadie va a buscar algo que ya encontró. Sabemos que no estás allí para escuchar o leer una simple prédica dominical, porque para eso te hubieras quedado donde estabas y cómo estabas.

De allí que no se van a extrañar si les digo que tanto en lo personal como en lo global con muchos otros hombres y mujeres de Dios que conozco, Dios nos ha empezado a hablar en estos últimos tiempos respecto al agua. La mayoría de nosotros, hombres y mujeres adultos, fieles y estudiosos de la palabra, hemos creído hasta aquí que ya lo conocíamos todo respecto a la sangre, el agua y la obra de Cristo significaban. Y debo confesarte que, a partir de esa inquietud, me he ido dando cuenta que había una serie bastante numerosa de cosas que yo ignoraba completamente al respecto. Por otro lado, también me di cuenta que no podía, -como quizás he hecho otras veces-, ir a una librería y buscar un libro que me enseñara algo sobre eso. No existe tal cosa.

Entiendo que el nivel de revelación que Dios está soltando para poder establecer su Reino en las naciones de la tierra, tiene, valga la redundancia, un nivel de autoridad que jamás antes ha tenido. Supongo que puede parecer algo arrogante esto que estoy diciendo, pero espero que a medida que tomes contacto con lo que traemos, puedas entender a qué me estoy refiriendo. Conviene aclarar antes de proseguir, que el hombre está diseñado para habitar lugares celestiales como es, por ejemplo, el trono de Dios. Estar ante el trono de Dios es, para el hombre, estar en un lugar para el cual está preparado. En contra de lo que dice la ciencia incrédula, el hombre no ha sido diseñado para habitar donde hoy está habitando.

Porque no interesa qué calidad de mansión estés habitando en este mundo, nada de eso puede compararse con encontrarse delante del trono de Dios. Y es precisamente desde ese lugar desde donde Dios, hoy, nos está diciendo a todos quienes quieran oírlo, que estamos entrando en un tiempo de guerra de aguas. Y en ese marco hay que consignar que, si Dios dependiera de nuestras mentes para hacer las cosas, seguramente que Dios tendría un problema. ¿Por qué? Porque nuestra mente no está ejercitada para poder ver todo lo que espiritualmente él quiere mostrar. Yo digo guerra de aguas y una mayoría imagina ríos secándose y mares diluyéndose. Y detrás de esto, potencias internacionales invadiendo lugares donde todavía el agua fluye límpida y pura. Algo que muy bien podría ser así en lo natural, pero que no es precisamente la guerra de la cual estamos hablando, porque esa es espiritual, no física.

Alguien lo graficó muy bien como una instalación eléctrica, en la que antes de la caída había cien cables que unían la energía de Dios con la mente del hombre. Luego el pecado entró devastador y quemó noventa y nueve de esos pequeños cables. Sólo uno quedó activo y por ese pequeñísimo cable puede hoy circular la revelación de Dios a la mente del hombre. Adán tenía esos cien cables pequeños, unidos, él era una calidad de hombre que nosotros jamás conocimos. Estar en el espíritu, entonces, es poder unir más cables, de tal manera que aquellos que se habían roto, se puedan ir sellando nuevamente. Un profeta, entonces, es una persona que, de esos cien cables, puede tener unos diez o veinte ya unidos.

Todos deseamos andar en el Espíritu, pero para poder hacerlo, es necesario que dejemos a un costado nuestra bandera. Porque cada vez que encaramos algo para Dios, indefectiblemente lo hacemos con una bandera de nación terrenal en el alma. Yo tengo la de Argentina y tú la que te corresponda conforme a donde hayas nacido. Porque lo queramos o no, lo propiciemos o no, nuestra identidad nacional está metida y arraigada en cada uno de nosotros. Pero resulta ser que al trono de Dios no puedes acceder con una nacionalidad manifiesta por encima de los intereses reales del Reino. No hay tal cosa como un argentino viviendo en el Reino. Es un miembro del Reino de Dios habitando temporalmente en un suelo llamado Argentina.

El Espíritu Santo trabaja y opera en favor de gente que ya no es ni judía ni griega, ni bárbaro ni escita, ni hombre ni mujer. Entonces, a la hora de trabajar para el Reino, debemos necesariamente despojarnos de nuestra nacionalidad. Porque lo que Dios entrega no es para un país, es para su Reino. Para Dios, su iglesia es una suma de rocas que cantan. Cierto es que su palabra dice que somos rocas vivas, pero ¿Cómo puede cantar una roca? Simple: sólo si está perforada y el viento pasa por ella. Te estoy queriendo decir que el Espíritu, al pasar por en medio de nuestra constitución, emite un sonido.

Y no es lo único que puede hacer. El Espíritu Santo opera de tres maneras diferentes. Opera como viento para el espíritu del hombre; opera como fuego para el alma del hombre y opera como agua para el cuerpo del hombre. Somos la roca, la morada que Dios esculpió para que su Espíritu calce perfectamente en ella. La Biblia dice que somos lámparas, y también que tenemos lámparas. Y es bueno saber que la lámpara del hombre, es su alma. Mientras tanto, el Espíritu es la lámpara de Dios. Y créeme que hay una buena diferencia entre tu lámpara y la lámpara de Dios.

La palabra dice en Ezequiel que del trono de Dios sale un río de agua viva. Ese río se divide en tres brazos. Originalmente se dividía en cuatro. Uno de esos brazos bañaba el huerto del Edén. Llegaba a un extremo del huerto y se abría en cuatro brazos, que eran los cuatro ríos que rodeaban al huerto del Edén. Pero cuando el huerto del Edén fue separado del plano en el que estaba, ese río también se cerró. Y quedaron sólo tres brazos de río. Ellos conforman una catarata que cae a un lugar intermedio entre el trono de Dios y nosotros, y allí se queda. Cada tanto una pequeña gota se salpica y cae a la tierra, y a eso le llamamos alegremente: avivamiento.

La gran duda que tenemos es respecto al lugar en donde esas aguas de bendición quedan encerradas por voluminosos diques. ¿Qué son esos diques? Son enormes estructuras que retienen al Espíritu de Dios hecho agua e impiden que llegue a la tierra. Otra duda: ¿Quién construyó esos diques que operan en nuestra contra? Cada uno de esos simbólicos diques fue construido con material emanado del pecado del hombre, en alianza con potestades caídas. Porque el hombre, en su pecado, es el mismo que cierra los cielos sobre él. En el fondo y como quiera que puedas argumentarlo, si tú no eres mas bendecido por el Señor, es porque en algún punto no se lo estás permitiendo.

Yo creo que cada uno de nosotros tiene alguna vaga idea de lo que implica nuestro pecado, pero también estoy convencido que no tenemos ni por asomo una idea aproximada, ni cuantitativa, de lo que verdaderamente ese pecado representa para el estancamiento espiritual, anímico y físico del hombre. Cuando alguien pisa el mundo espiritual y ve lo que Dios quiere dar y lo compara con lo que llega, es tremendamente frustrante. No resulta difícil, entonces, imaginar que cuando Jesús estaba ejerciendo su ministerio terrenal, un pequeño río se derramaba sobre su cabeza, se deslizaba por sus ropas y caía al suelo, formando un charco a su alrededor. Por eso es que él decía: el que tenga sed acérquese a mí, y beba. Jesús era el agua. ¿Era?

La gente, en términos espirituales, se acercaba a él con una piel color desierto, color tierra. Y a medida que el agua de ese charco iba subiendo desde sus pies hacia arriba, al llegar a la cintura, era como si se produjera una explosión y comenzaba a brotar agua de esa persona que antes estaba seca. Si hubiéramos podido ver desde lo espiritual el episodio de la alimentación con los peces y los panes, hubiésemos podido ver a cinco mil personas metidas con sus pies en el agua, recibiendo. Sólo así se puede entender cómo por espacio de tres días él no dejara de hablar y la gente se olvidaba de comer, de dormir, de todo, simplemente porque empezaba a haber un intercambio de aguas, y en ese proceso todos eran lavados, sanados, limpiados y renovados. ¿Verdad que verlo así, dista bastante de la historieta dramatizada por el ministerio teatral de la iglesia?

Y se volvían como árboles cuya savia comenzaba a desparramarse y los frutos comenzaban a aparecer en sus ramas, en sus brazos, y ellos empezaban a comer de esos frutos, que de alguna manera tienen que ver con la revelación. Ellos comían de lo que estaban entendiendo, como consecuencia de que estaban siendo renovados por haber sido remojados en esa agua espiritual. Sé perfectamente que, a esta altura, es más que poco lo que puedes entender y mucho lo que empiezas a dudar. Sobre todo, respecto a mi estado mental. Aunque me conoces, tienes temor que me esté volviendo loco o mu anciano con esto que más se parece a poesía futurista que al evangelio que te enseñaron.

Bien; déjame decirte que no, que no estoy más loco que lo que estaba cuando conociste este ministerio. Sí estoy más adulto, pero eso hasta hoy no ha modificado mi lucidez externa e interna. Y que esta parte de esa “locura” tiene una sola intención: tocar tu vida y llevarte a la dimensión para la cual fuiste creado. Si a esa intención le sigues llamando locura, Dios nos bendiga por esta locura que glorifica su nombre. Vas a ver que más adelante retomo las formas habituales apenas salpicadas con lo que al Señor se le ocurra y antoje añadir. Es lo hermoso de andar en el espíritu; nunca sabes que sucederá…dentro de treinta segundos…

(7) La Gracia del Agua Viva

Finalmente, En la prosecución de esta línea, deberemos hablar del agua viva. Muchas veces hablamos del Espíritu Santo en nuestro trabajo. Porque el Espíritu Santo es muy actual en la Iglesia de nuestros días. Jesús lo comparó al agua viva, de puro manantial, que sacia la sed y, al correr después por los campos, va engrosando su caudal y llena de fertilidad la tierra. Esa agua viva del Espíritu es lo que en idioma cristiano llamamos la Gracia de Dios. ¡Y qué regalo tan grande de Dios es el agua viva del Espíritu! Sin ella, nos abrasaría la sed y moriría nuestra alma por deshidratación…

Poco después de descubierta nuestra América, se encontraron dos barcos en el estuario del Amazonas, tan ancho que no se veían sus orillas. Se cruzaron los dos barcos. El uno entraba en el Brasil, el otro salía. Los que iban llegando estaban ya en el desespero. Se imaginaban estar todavía en el mar, y se les había acabado el agua potable. La embarcación no aguantaba más, y gritaban a los del barco que iba saliendo: – ¡Agua! ¡Agua para beber! ¿No tienen agua que nos puedan dar?… Los otros se dieron cuenta de la situación, sonrieron, y les respondieron con buen humor y felices: – Echen sus recipientes en este mar en que navegan, que el agua es dulce…

Aquellos hombres sedientos pensaron que se les reían. No se daban cuenta que el mar lo habían dejado atrás, y que iban navegando por un río de agua buena e inagotable. – ¡Beban, beban, que no van a agotar el río!… Y, a estas horas, la desembocadura del Amazonas todavía sigue lanzando avenidas inmensas de un agua dulce que nunca se acaba… Este hecho nos lleva ahora a mirar el agua tal como se miraba en los tiempos de la Biblia, ya que el agua sale a cada paso en las páginas sagradas. Y vemos que las cosas no han cambiado. Muchos hombres quieren beber, beber…, porque se mueren de sed, y no se dan cuenta de que la Gracia de Dios los rodea, les inunda, y no beben por desconocer el regalo que Dios les hace.

Conocida la Gracia de Dios, beberían a placer, y dejaría de tener sentido la queja de Dios por el profeta Jeremías: – Me han abandonado a mí, fuente de agua viva, y se cavan cisternas agrietadas, que no pueden contener el agua (Jeremías 2,13) No es otra cosa el ansia de placer que devora a tantos. Todos buscamos la felicidad, y la felicidad es para muchos algo desconocido, porque la buscan donde no está. Padecen un defecto de óptica, de perspectiva. Quizá ni son mala gente; son, sencillamente, unos equivocados.

Los salmos de la Biblia dan en el clavo cuando nos hacen levantar a Dios la mirada, y nos dicen dónde está la fuente del agua que apaga la sed. Un salmista cantaba: – Como busca la cierva las corrientes de agua, así mi alma te desea a ti, Dios mío. ¡Tengo sed de Dios, del Dios vivo! (Salmo 41) Otro salmista decía también: – ¡Oh Dios, Tú eres mi Dios, por ti madrugo. Mi alma está sedienta de ti, como tierra reseca, aridísima, sin agua. (Salmo 62) En definitiva, con la comparación del agua viva, la Biblia nos dice que la Gracia de Dios es la única bebida plenamente saciativa.

Dijo Eva Lavallière: El agua que ofrece tanto capricho moderno, capricho de placer prohibido, no es agua potable. No nos quita la sed, y encima nos mete en el organismo del espíritu los gérmenes de una corrupción que va mucho más allá del sepulcro… Una gran artista, después que en el teatro había levantado aplausos estruendosos, se ve acosada por altos personajes de la sociedad que la quieren agasajar. Y, al recibir sus felicitaciones, ella los rechaza con violencia: – ¡Fuera todos, que me aburren!… Deja la pobre su vida de pecado, se vuelve a Dios, la visitan sus compañeras, y solamente saben cruzarse las miradas más tiernas y profundas. La nueva convertida, contempla con cariño a las amigas, que dejan asomar unas lágrimas a sus ojos, mientras les dice: – No vuelvo más. ¡Si supierais lo feliz que soy!…

(8) La Definición Más Concreta

En el siguiente texto, creo con certeza que el agua cumple un rol definitivamente claro. No digo que sea lo absoluto, definitivo e inalterable. Ya sabemos cómo son las cosas de Dios: dinámicas, cambiantes y activas. Siempre apegadas puntillosamente a Su Palabra, es cierto, pero jamás similares en uno y otro caso. Pero digo que cumple un rol importante porque le toca simbolizar o representar a algo o alguien a quien cualquier creyente fiel y entendido dará como importante.

(Juan 7: 37) = En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

(38) El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

(39) Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Vamos a ver: cada día, durante la Fiesta de los Tabernáculos, (De esta fiesta es de la que se habla aquí), tenía lugar una alegre celebración en la que los sacerdotes traían agua, (Simbólica, de la que había brotado de la roca, según lo escrito en Éxodo 17), al templo, en una vasija de oro, desde el estanque de Siloé. Durante la procesión, (Que no portaba ninguna estatua, sino sencillamente esa vasija), la gente recitaba Isaías 12:3, que era la Escritura a la cual se alude en el verso 38, y que dice textualmente: Sacaréis aguas con alegría del manantial de la salvación... El agua era derramada sobre el altar como una ofrenda a Dios, mientras la gente gritaba y cantaba. Jesús fue el cumplimiento de todo lo que aquella ceremonia tipificaba.

Lo cierto es que todos aquellos a los que Jesús haya saciado la sed, se convertirán en canales para la revitalización espiritual de otros. La figura de ríos (de agua viva), contrasta con la de una fuente, en la que se alude en el capítulo 4 y verso 14, e ilustra la diferencia entre el nuevo nacimiento y la experiencia de la plenitud de una vida llena del Espíritu. Porque un río se nutre de afluentes, que son ríos o arroyuelos menores, mientras que una fuente produce de sí misma, del interior de la tierra. Juan interpreta las palabras de Jesús como una referencia al derramamiento del Espíritu Santo que todavía estaba por ocurrir. El Espíritu Santo existe desde toda la eternidad, pero aún no se había hecho presente en el sentido que indicaban aquellas palabras. Pronto la plenitud del Espíritu sería una bendición que todo el pueblo de Dios podría experimentar. De hecho y claramente, el agua, aquí, es el elemento que representa al Espíritu Santo.

De hecho, como el Espíritu Santo no es una persona al margen de la deidad, en suma lo que estamos viendo es que el agua es el elemento que, en estos casos puntuales, representa a Dios mismo. Padre, Hijo y Espíritu. Esta agua es la que nos ofrece Jesucristo, y la que significaba cuando gritaba en el Templo: – El que tenga sed que venga a mí, y que beba. De lo más profundo de aquel que crea en mí brotarán ríos de agua viva (Juan 7,38 y 4,14) Si esos creyentes alababan a Dios por esa criatura, la hermana agua, y la celebraban en su canto porque era preciosa, casta y humilde, ¿Qué habremos de decir de la otra agua, la de la Gracia, que no es más que el Espíritu Santo, derramado en nuestros corazones?

Pablo aplica a Cristo una tradición judía, según la cual, aquella roca golpeada por Moisés seguía después a los israelitas por el desierto proveyéndoles siempre de agua. El Apóstol ve aquí una figura de Cristo. Golpeado Jesús por su calvario, y una vez resucitado, suelta a torrentes el Espíritu Santo, el cual, recibido, hará que las entrañas del creyente se conviertan en avenidas torrenciales de agua viva y en surtidor que salta hasta la vida eterna. Si vivimos con gozo la Gracia de Dios, y animamos a los demás a vivirla con la misma ilusión, habremos contribuido, ¡Y de qué manera!, a apagar la sed de muchos espíritus hoy insatisfechos. ¿Estás entendiendo, a estas alturas, lo mismo que he entendido yo?

(9) Razones del Agua Viva

El capítulo 4 del evangelio de Juan es uno de los más hermosos y también famosos de los textos bíblicos. Porque es estupenda tanto la escenificación como el proceso del diálogo, así como los muchos detalles que ambientan perfectamente el relato. De hecho, lo que más nos interesa es su significado. Y ese significado nos dice que Jesús es el Agua Viva. Así es como este cuarto evangelio lleva casi al límite el género “Evangelio”, en el que los sucesos se narran por su significado.

A primera lectura parecen simples historias, narradas en base a sucesos que indudablemente ocurrieron, pero que definitivamente son tratados en el nivel de principios espirituales sólidos y evidentes. Reitero; el suceso es perfectamente verosímil, muy bien ambientado, incluso, en todos sus detalles. Fíjate que el paso de Jesús por Samaria hacia Jerusalén que se relata aquí, no está atestiguado en ningún otro evangelio, pero no es imposible. Algunos llegan a arriesgar que el pozo del que se habla es el llamado “Pozo de Jacob”, aunque la localización de Sicar ha suscitado no pocas discusiones y desacuerdos en los teólogos más estudiosos. Lo que sí podemos ver en el texto es el reflejo de la posición religiosa que tenían los samaritanos con relación a los judíos.

De alguna manera, Juan construye en este relato una especie de teología del Agua Viva, en nivel de concepto claro lindando con principio de esencia. Claro está que parecería una invitación para hablar del bautismo, pero sin embargo el texto tiene una connotación mucho más amplia y abarcativa. Se toma el agua, de hecho, en el sentido más bíblico, como aparece en el Libro del Éxodo. No se trata de sumergirse, lavarse, sino de beber”. En este sentido, Algunos eligen entender que el texto ilumina al bautismo, porque es allí donde alguna manera empezamos a beber el agua de Jesús. Lo acepto, no tengo autoridad ni revelación para no hacerlo, pero “algo” dentro de mí, me dice que esto va mucho más allá de eso externo que conocemos.

(Juan 4: 5) = Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

(6) Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.

Haz un pequeño paréntesis y observa con atención el detalle que no es menor. Dice que Jesús está cansado y se sienta junto al pozo. Dice que fue como en la hora sexta. Lo que no sabemos es si se tomó conforme a la cuenta judía, (Equivaldría las 12 del mediodía) o romana, (06.00 de la mañana o de la tarde). Podríamos conjeturar que también debe haber estado sediento. Y esto nos muestra a un hombre de carne y hueso, como tú y yo, seas varón o mujer, es genérico. No es un súper-humanoide llegado del espacio sideral inconmovible a todos los avatares que sacuden a los humanos. Es un hombre terrenal que padece lo terrenal y que, a todo eso se sobrepone y puede producir lo que luego produjo en los ámbitos espirituales. Sólo porque el Padre estaba con Él, de otro modo hubiera sido imposible.

(7) Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: dame de beber.

(8) Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar de comer.

Aquí es donde el relato literal comienza a tornarse simbólico, espiritual, metafórico. Porque, piensa con objetiva visión: ¿Realmente necesitaba Jesús pedirle agua a una mujer? ¿Los discípulos lo habían dejado solo para ir a comprar comida a la ciudad? ¿De eso se trataba o estamos hablando de otra cosa no revelada? Porque, veamos: Jesús tenía suficiente poder como para sacar agua de donde no se la observara y también de hacer aparecer comida sin necesidad de ir a comprarla, ¿Verdad? Entonces, sí; había algo más en todo esto que comenzará a desarrollarse luego.

(9) La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

Podemos recrear en nuestra imaginación la escena. Jesús está hablando con una mujer, lo cual ya es toda una noticia, conforme a sus formas y a las costumbres de la época. Y por sobre todo eso, una mujer samaritana, que para los judíos es herética, extranjera y por suma de cosas, de mala fama. Todos se extrañan de ese episodio, hasta el propio Juan, que en su escrito se ve en la necesidad de aclarar que los judíos y samaritanos no tenían relación alguna.

Porque esa no es una aclaración de los editores de la Biblia o de algún comentarista, es del propio Juan. De hecho, esta actitud, independientemente de lo que espiritualmente se revelará, implica una condición singular de médico en Él. Indefectiblemente ha venido para curar, para salvar y para redimir, y para eso tendrá que estar en contacto con los enfermos, cualquiera sea su condición. No te olvides que Dios no hace acepción de persona; es lo que llamamos la iglesia la que muy a menudo la sigue haciendo.

Esto nos muestra, por si nos hiciera falta, una preciosa imagen de Dios. Es evidente que a Jesús le interesa muy poco el templo, el culto externo, e incluso “los hermanos” en la fe. Le interesa por encima de todo que esa mujer, cualquiera sea su condición, pueda reacomodar su vida. Él vino a salvar al mundo, no a la casta religiosa. ¿En dónde te ubicarás tú respecto a esto? Nuestro clásico bíblico dice que, porque Dios amó “tanto”, (Que significa mucho) al mundo, fue que entregó a su Hijo unigénito. A la iglesia no necesita decirle que la ama, es suya, es su prolongación, es su imagen en la tierra. ¿Y si ella no lo es y busca beneficiarse a sí misma? Entonces no es iglesia, es sinagoga de Satanás. ¿Duele leer esto? Lo lamento, a veces una verdad trae consigo más lágrimas que sonrisas.

(10) Respondió Jesús y le dijo: si conocieras el don de Dios, y quien es el que te dice: dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Quiero detenerme un instante en este versículo, porque es probable que lo hayas leído decenas de veces y nunca alcanzaste a ver lo que esconde su expresión. ¿Sabes cuál es el don de Dios que ella debía conocer? El Espíritu Santo. ¿Y entiendes por qué razón? Porque con el Espíritu Santo morando en su ser interior, ella habría discernido de inmediato quién era Jesús y hubiera hecho lo que haría luego de recibir ese shock espiritual. Lo que es el agua para la vida normal, eso es Jesús para la vida humana. Jesús es el Agua, Jesús es La Palabra, Jesús es el que da el Espíritu. Jesús no es un pozo donde se va a beber de vez en cuando, es una fuente de espíritu; el que bebe de Jesús es fuente. Él mismo siente brotar dentro de sí el Agua que emana hasta la Vida Eterna, y no tiene más sed de otras aguas, porque Jesús quita la sed de todas las otras cosas. ¿Entiendes ahora por qué escuchamos, presenciamos y sufrimos tanto discurso chato, barato y sin unción?

(11) La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo, ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

(12) ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

¡Claro! Nosotros leemos este pasaje con una mentalidad propia de aquel que, con el periódico del lunes en sus manos, pretende hablar con sabiduría y criterio de los resultados deportivos del domingo. ¡Con toda la historia a la vista, cualquiera es sabio! Pero reflexiona: la respuesta de la samaritana, ¿No es un calco de la que te daría cualquier mediano intelectual ante la menor mención tuya de las cosas de Dios? ¿No es similar, incluso (Y voy más profundo), que ocurre cuando tú hablas del Señor con un líder, y él te responde hablando de la iglesia como institución humana, social y hasta política? ¿Alguien se atreverá a decir en voz alta, alguna vez, que, así como el mundo incrédulo y el creyente no pueden comunicarse porque hablan idiomas diferentes, eso mismo pasa entre el creyente genuino y el religioso de día domingo?

(13) Respondió Jesús y le dijo: cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; (14) más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

No son pocos los teólogos que se han enredado y bastante con este pasaje. Lo cierto es que lo dicho y luego escrito es una enorme ilustración tremendamente gráfica e ilustrativa respecto a la regeneración que conduce a la Vida Eterna. Y, de paso, como añadido de menor cuantía, pero en sintonía con el punto central de lo que se viene hablando, queda en evidencia que cuando decimos agua viva, nos estamos refiriendo a un agua que no está quieta o estancada, esto es: a una fuente, de donde emana agua nueva a cada momento y la recirculación es permanente. Exactamente a eso se refirió Jesús instantes antes, cuando en lo que para nosotros es el verso 10, le dijo a esta mujer que si conociera el don de Dios discerniría que Él podría darle un agua que le sirviera de vehículo a la Vida Eterna.

(15) La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

¿Sería demasiado descabellado, fantasioso o fabulesco suponer que, en este preciso momento, la samaritana, absolutamente ajena en lo espiritual a su interlocutor, experimentó una centelleante iluminación en su mente y pudo saber, aunque ni ella se explicaría cómo, que ese hombre no le estaba hablando de agua literal? Probablemente, pero: ¿Qué parte sobrenatural del evangelio no suena descabellado, fantasioso y casi fabulesco? Si lo evalúas desde la óptica del pensamiento griego, todas. Si lo mides desde tu software espiritual, ninguna. Tú eliges.

(16) Jesús le dijo: ve, llama a tu marido, y ven acá.

(17) Respondió la mujer y dijo: no tengo marido. Jesús le dijo: bien has dicho: no tengo marido; (18) porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

(19) Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

Doy por descontado que todos ustedes han podido percibir con rapidez que Jesús no lanza ninguna de sus palabras al azar o porque sí. Que todas y cada una de sus expresiones tienen un contenido, un significado, un símbolo y una intencionalidad clara. Acompañarla a la samaritana a que su espíritu reciba mayor luz y pueda conocerlo. En la respuesta de ella, queda en evidencia que ese propósito estaba comenzando a cumplirse. Y por eso ella no se queda muda o impactada, sino que continúa hablando.

(20) Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. (Está intentando meter a Jesús en un debate doctrinal, en el que Él no entra. Todavía ella cedía a las influencias “raras” que pululaban en su mente)

(21) Jesús le dijo: mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

(22) Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

(23) Más la hora viene, y ahora es, (Dice que es Ahora. Y Ahora, en la Biblia, siempre quiere decir exactamente eso: Ahora.) cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

(24) Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

El monte al cual se están refiriendo en lo literal, es el Gerizim, donde los samaritanos construyeron un templo como un sitio de adoración rival, al no ser bienvenidos en el templo de Jerusalén. Jesús le muestra que lo que verdaderamente interesa no es donde se rinde culto, sino la disposición de la mente y el corazón para hacerlo. La verdadera adoración no es una mera fórmula, un ceremonial o, como es de uso y costumbre hace muchos años, un repertorio de buena música lenta. La verdadera adoración es una realidad espiritual que está en armonía con la naturaleza de Dios, que eminentemente es Espíritu. Por eso es que la adoración, además de en espíritu, también tiene que ser en Verdad, esto es: transparente, sincera y de acuerdo con el mandato básico. En suma, adorar en Espíritu (Que es Dios) y en Verdad, (Que es Cristo), conforman un todo llamado Evangelio. Cualquier otra cosa parecida o al tono, se llama Religión, y su meta no es la misma.

(25) Le dijo la mujer: sé que ha de venir el mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.

(26) Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

Ella sabía que Jesús iba a venir. Ella también conocía cómo iban a ser las cosas cuando ese ser esperado llamado Mesías, llegara a la tierra. Lo que ella no sabía, era que ese Mesías ya había llegado y estaba sentado allí, en ese perdido pozo de agua nada menos que hablando con ella, una samaritana. Hoy sucede lo mismo, todavía. No son samaritanos los que lo viven, sino aparentes cristianos, gente que se llama así a sí misma porque a lo mejor asiste a una iglesia cristiana desde hace años. Tiene muchísimo conocimiento sobre Jesucristo. Se conocen de memoria los evangelios y todas las cartas que hablan de Él y de su ministerio. Pero no tienen ni la menor idea que, de pronto, ese Cristo en el que dicen creer, esté frente a ellos, hablándoles. Por eso en muchos casos eligen hacer sus propias voluntades y se convierten en desobedientes. El agua, en este pasaje, es el elemento llave de la revelación.

(10) ¡Se Quedaron con la Sangre!

Cuando Jesús habla con la samaritana. El alma de ella le entregaba a Jesús una vasija y le decía que bebiera. Y Jesús miró esa vasija, ese recipiente, ¡Y estaba vacío! Por eso es que Jesús mira y le dice: ¡Tú no tienes nada para darme! O sea: hay un nivel de diálogo en el plano natural, pero hay otro nivel de diálogo que no se está escribiendo en la palabra, que es a nivel espiritual. El espíritu de la samaritana, que en algún momento se puede ver en el diálogo con Jesús.

Y por qué Jesús, en algún momento, cuando ella cree y dice: ¿Eres tú el Mesías? Es allí cuando el recipiente, la vasija de ella, se llena de agua. En ese instante. Entonces Jesús tomó de ella, de tal manera que, cuando vinieron los discípulos, él estaba saciado. Es toda una dinámica que se produce en los espacios de silencio del evangelio, que no llegan a describir los sucesos, pero que están pasando y que luego explican por qué Jesús ya no quería comer, o por qué la mujer dejó el cántaro. Ella fue saciada, y de la misma forma, fue por sus pies por donde empezó a subir el agua, hasta que esa agua empezó a brotar de ella.

Y eso es sólo una pintura, un simple relato de una mínima escena, de las tantas que Jesús vivió en la tierra. Pero que deja en claro un concepto que quizás con mayor profundización en toda la escritura, podamos descubrir y hacer nuestro: la sangre vino para justificación, y el agua vino para redención. Estas dos son palabras que se mencionan en la Biblia, de hecho, Pablo habla con frecuencia de ambas, pero quizás tú no tienes en este momento una definición del estilo de diccionario bíblico, pero yo creo que todos tenemos cierta idea de lo que es la justificación y lo que es la redención.

Justificar, tal como el verbo lo dice, es declarar justo a alguien. Creo que, a eso, en mayor o menor medida, lo manejamos todos, si partimos de la base que en la Biblia, un justo es un obediente a Dios. El concepto que está perdido, en cambio, es el de la redención. Redención, básicamente, es comprar algo para devolverle su utilidad. Por favor, no te disperses ni te distraigas, considera el concepto con disciplina y meticulosidad. Es comprar algo, pero es comprar algo que ya te pertenecía. Imagínate que alguien, -reitero algo que ya te ejemplifiqué-, para estar a tono con estas épocas, te robó el teléfono móvil, el celular. Y entonces de inmediato viene una persona y te dice: se lo vendo. Y tú puedes ver que es tu teléfono, el que te terminan de robar, pero igualmente lo compras.

Estás comprando algo que te pertenece por derecho, pero que te fue robado. Ahora bien; ¿Para qué lo compras? Si es un teléfono celular, ¿Para qué lo compras? Para poder usarlo como celular: llamados, mensajes, WhatsApp, internet, etc. No lo compras para otro fin. Entonces, el Señor nos dice: la justificación vino para salvación, mientras que la redención vino para traer destino, propósito. Aférrate a estas palabras, van a cambiar total y absolutamente tu cabeza y tu vida futura. Esta es la forma en que la iglesia, en los primeros doscientos años se conducía.

Ellos no tenían culto, no tenían Biblia para leer, ellos se reunían y empezaban a hablar de lo que Dios les había revelado. Y cada persona, en su corazón, recibía y meditaba todo aquello que los apóstoles estaban diciendo, lo que los maestros estaban enseñando. No se olviden que los escritos aparecen mucho tiempo después, y ni siquiera están completos. ¿Tienes alguna vaga o remota idea de por qué Israel no terminó la tarea? ¡Qué preguntita! ¿No es cierto? Israel no terminó su tarea porque se quedaron sólo con la sangre. La sangre es el sello del primer pacto. El agua, es el sello del segundo pacto.

La sangre, primer pacto, trató con la salvación. El agua, segundo pacto, trató con la redención. Y cuando entiendes esto, muchas cosas que andaban dispersas, es como que corren a tomar su lugar. Por ejemplo: esta es la razón por la que el Nuevo Testamento comienza con el bautismo. Y vino Juan, y dijo: arrepentíos y bautícense. Veamos: ¿Dónde se enseñó el bautismo en el Antiguo Testamento? En ninguna parte. ¡Pero no, es que hay una tipología del bautismo cuando el pueblo de Israel cruza el Mar Rojo! No estoy hablando de tipologías, estoy hablando del bautismo propiamente dicho. ¿Dónde se enseña? No existe tal cosa.

Todo el Antiguo Pacto gira en torno a la sangre. Los sacrificios. El agua aparece en una ceremonia, muy marginalmente, cuando se trata la lepra. Pero ni siquiera aparece como un elemento principal, lo reitero: aparece de manera muy marginal. Para hacer un acto profético en el que se sanaba a una persona de la lepra, se debería sacrificar una paloma sobre un cántaro quebrado sobre las corrientes de aguas. Pero, ni todo el pueblo de Israel era leproso, ni tampoco era una práctica que perteneciera a los cinco sacrificios que tenía Israel.

Porque Israel nunca pudo manejar el concepto del agua. Y al no manejar el concepto del agua, o la revelación del agua, ellos nunca encontraron su destino. Lo que Dios les dio y lo que les dio Abraham, no era para Israel únicamente, sino para todas las naciones de la tierra. Ellos iban a bendecir a todas las naciones de la tierra. ¿Y qué se supone que fue lo que pasó con el agua? ¿Por qué razón Israel no lo vio? Porque cada vez que Dios manifestó el agua, Israel la volvió amarga. Recuerdan eso, ¿Verdad?

Esa agua, cae en la tierra, en ese momento, en respuesta a una necesidad. Que Dios termina sancionando, cuando Moisés golpea la roca. ¿Y por qué golpea la roca? Por la amargura de la gente. Era tal la presión de la gente, que, aunque él era el hombre más manso que había, lo llegan a afectar muchísimo. Y esto es altamente verificable sin esfuerzo alguno, está en la palabra. Las aguas amargas de Mara. Mara significa amargura o murmuración. ¿Qué es lo que le quita el destino a la gente? El juicio, la murmuración. ¿Qué es lo que le quitó el propósito a Israel?

¿Recuerdas a Pedro? Él dijo: ¿Cómo yo voy a entrar a la casa de un romano, de un gentil? ¿Cómo voy a entrar? Y estoy hablando de que él, inclusive, ya tenía al Espíritu Santo de una forma totalmente distinta a la del Antiguo Pacto. Y a pesar de eso, su identidad nacional, que es la que le impide entrar ante el trono a cualquier persona, sigue siendo la causa por la que las aguas se cierran. Escucha: de las casi cuarenta mil denominaciones que existen en el mundo, puedo asegurarte que las cuarenta mil vamos a estar de acuerdo que la salvación es por la sangre de Cristo. Pero les puedo asegurar que treinta y cinco mil están peleadas entre ellas, porque no entienden el agua.

Que es como decir que no entienden el mover del Espíritu.  Y eso hace que ellas no cumplan el propósito para el cual Dios ha dejado su iglesia. Jesús está muriendo en la cruz, y su sangre ya se derramó. No en la cruz, en ese instante; ¡Se derramó la noche anterior! Cuando Él les dio de beber. ¿Recuerdas? Tomen y beban, les dijo. Esto es mi sangre. Jesús murió. Y el soldado se acerca, pensando que Él todavía no está muerto, para romperle las piernas y se asfixie más rápidamente. Pero vio que Él ya había muerto. Y tomó su lanza y perforó el costado de Jesús, y de allí brotó sangre y agua.

Y podrá parecer una incongruencia, pero parecería ser como que tuvo que venir otra nación a abrir la fuente de aguas que Israel había cerrado. Porque allí fue Roma, y con Roma, Grecia, y de ese modo todos los gentiles. Fueron los gentiles los que pudieron abrir la fuente de agua viva de Jesús. Y brotó agua. Y eso trajo destino. Trajo destino a toda la gente. Y es por eso que el evangelio de la salvación, lo único que puede provocar en la gente es una experiencia personal. O puede producir una experiencia en otros, pero que giren en torno al tema pecados y salvación. Pero es cuando viene el agua del Espíritu que uno entiende por qué es salvo, y qué es lo que Dios espera de ti luego de haber sido salvo. Espera que aceptes, creas y vivas El Evangelio del Reino. ¿Es que no es la mismo? No, no es lo mismo, y tu biblia te lo puede probar rápidamente si te ocupas en buscarlo.

(11) Nada Más que Poder de Dios

(Salmo 114: 8) = El cual cambió la peña en estanque de aguas, y en fuentes de aguas la roca.

¿Para Dios no hay nada imposible? Hoy, muchos solemnes y dignísimos cristianos, creen que sí, que eso no es tan literal y genuino como se enseña, y que sólo hay que pedirle a Dios cosas lógicas y factibles de ser hechas. Nada fantástico ni mucho menos sobrenatural. No interesa que aquí diga que Dios cambió una peña en estanque de aguas y una tremenda roca en fuentes de aguas. Eso era antes…dicen. ¿Y explícame por qué razón ahora ya no? Tengo una sola respuesta y no te va a gustar: porque ahora no creemos que lo pueda hacer. Y sin fe, Dios no se mueve.

Dios puede convertir materia sólida de roca en materia líquida como el agua. Entiéndase de una vez por todas: la Física no maneja a Dios, maneja a los hombres. Dios puede cambiar cualquier ley física sin esfuerzo. No hay ley física que Dios no pueda quebrantar. ¿Podría Dios convertir el agua en fuego, por ejemplo? ¡Claro que podría! ¿Y convertir agua en acero? ¡De hecho! Pero entonces, dicen los escépticos; con ese criterio de credulidad irracional, vas a decirme que ¿Dios podría hacer que el fuego moje o el agua queme? Te doy una respuesta de creyente maduro y libre de toda vergüenza social: “¿Te cabe alguna duda?”

(Salmo 105: 29) = Volvió sus aguas en sangre, y mató sus peces.

Perdón: ¿Estamos hablando de aguas convertidas en sangre? ¿No has escuchado elucubraciones con alta carga racional e intelectual, adjudicar ese fenómeno de las plagas egipcias de mil y una maneras, evitando la única que aquí el salmo y el texto base nos muestra, que es el poder de Dios inimaginable para el hombre? Mira; quiero que te tomes el trabajo de observar la composición de eso que se llama sangre. Al plasma y a los elementos figurados. Es realmente una ingeniería asombrosa su diseño, sólo Dios pudo haberlo creado así. Así es que tenemos suficiente registro bíblico como para entender y creer, obviamente, que Dios transformó efectivamente agua en sangre. ¿Y sabes qué? Llegado el caso y si se necesitara, podría hacerlo a la inversa, también.

(Salmo 105: 40) = Pidieron, e hizo venir codornices; y los sació de pan del cielo.

Perdón, ¿Pan del cielo, está diciendo? Efectivamente, pan del cielo. ¿No eran unas plumitas que…? Eso es lo que algunos teólogos han creído encontrar para justificar la imposibilidad natural de que efectivamente eso pudiera haber sido pan, como el pan que conocemos. El que allí se comía, obviamente. Porque si nos ponemos a analizar los pasos técnicos y químicos que se deben realizar para lograr cocinar lo que entonces se consideraba como pan, sería imposible que algo así hubiera caído del cielo. Imposible. ¿Es que hay algo imposible para Dios? En la iglesia decimos que no, casi a los gritos, pero fuera de los templos entramos a pensar que, en fin, yo pienso, yo creo, a mí me parece, puede ser que. Basta. Dios puede hacer eso y mucho más que todavía ignoramos, aún.

(Juan 2: 7) = Jesús les dijo: llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

(8) Entonces les dijo: sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

(9) Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, (10) y le dijo: todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora.

Y vuelvo sobre este tema porque cabe: ¿Me está diciendo que un montón de agua se convirtió en excelente vino? Sí, te está diciendo eso. ¿Por qué? ¿Te parece irracional? Ni lo dudes. ¿O la fe auténtica, genuina y verdadera, tiene racionalidad? ¿Se puede analizar un poder sobrenatural sin base científica? ¿O el significado intelectual de que la fe es certeza de lo que se espera y convicción de lo que no se ve? Ahora pregunto: ¿Qué es más fácil, crear de la nada el agua o transformar esa agua en un muy buen vino? ¿Qué supones que es más fácil? ¿O, en todo caso, menos imposible para el hombre? Ni lo analices; ambas son imposibles para el hombre, pero de un segundo al otro, el agua fue convertida en vino. Fíjate con atención, hoy, a eso que llamamos vino y verás. Dios es creador del todo. Perdón; ¿Dijo DEL todo o DE todo? Dije DEL todo, ¿Está claro?

(Salmo 107: 33) = Él convierte los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en sequedades.

Claro, nosotros leemos esto como quien lee el periódico del día o una revista de chismes de la farándula, y no entendemos demasiado su contenido. Pero si lo leemos como debemos leer las escrituras vamos a ver, primeramente, que lo que nos dice es que Dios convierte agua, o sea: ríos, en arena. Y luego, como si eso no fuera suficiente para que tú te imagines al menos en las cercanías de la calidad y cualidad del poder de Dios, te dice que también hace lo opuesto, esto es: convertir arena en agua. Y allí es cuando tú te preguntas: ¿Es que hay algo que no pueda hacer Dios, por raro, pintoresco o imposible que parezca? Ya conoces la respuesta: Nada. No hay nada que Dios no pueda hacer si se lo propone. Si lo miras con mala intención, podría aparecer como una definición presuntuosa, ¿Verdad? No te preocupes; la autoridad, siempre suena presuntuosa. Pero no lo es; sólo es autoridad. Sólo que la detectas con discernimiento, nada más.

(Proverbios 8: 22) = Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras.

(23) Eternamente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra.

(24) Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.

Te das cuenta que estamos transitando historia, prácticamente en los orígenes del agua, ¿Verdad? Aquí queda más que en claro que, antes de que Dios la hiciese, ya en su infinita sabiduría, la había diseñado. Hay otra versión bíblica que a la última parte de este texto lo publica así: Me formó en la antigüedad más lejana, antes que el mundo fue creado. Nací antes que existieran los océanos y las fuentes de abundantes aguas.

(2 Pedro 3: 5) = Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, (6) por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; (7) pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego del día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

La primera pregunta que se me ocurre formular y formularme, es: ¿Qué quiere decir Pedro, aquí? De acuerdo, no soy ningún erudito en teología, de esos que cuando expresan algo, miles y miles gritan “¡Amén!” no porque sea real lo que dicen, sino porque están impresionados por su prestigio. Pero, así y todo, puedo darte un panorama de lo que el Espíritu muestra hoy a sus hijos escudriñadores. Lo que Pedro está diciendo, es que cuando todo fue creado, ese todo obedecía a un diseño previo, Y que en ese diseño estaba que el agua fuese creada primero, y a partir de ella, la tierra. Y desde ellas, la expansión llamada posteriormente Cielos. Y algo más. Mucho más científicamente aceptable, si quieres: que el agua es la sustentadora de los organismos.

Porque, así como Adán fue creado del polvo de la tierra, mientras que Eva fue creada de un simple, o no tan simple hueso, eso no demuestra química ni científicamente nada más que lo que ya sabemos con certeza de fe: que Dios hace como quiere, cuando quiere y del modo que quiere. Eso se llama Soberanía, no pelearte con tus vecinos geográficos por un trozo de tierra. Ahora; hombre del polvo y mujer del hueso; ¿Qué relación divina tendrá tan magnífica maravilla? Simple: que del polvo o del hueso; que de la tierra o del agua, Dios puede crear lo que a él le plazca realizar. No necesita ayuda humana, natural, científica ni mucho menos religiosa para hacerlo. Eso se llama Omnipotencia, no engañar pícaramente a un montón de personas para que te vote y acceder a la presidencia de tu país.

Ahora bien; tú has leído la Biblia del mismo modo apasionado que la he leído yo, seguramente. Y has visto que en ningún lugar de la Escritura se nos diga que Dios haya utilizado agua para nuestra creación como cuerpo humano. Sin embargo, muchos se sorprenden genuinamente cuando la ciencia (Con acierto), les informa que el setenta por ciento de nuestro cuerpo, se constituye, precisamente, ¡De agua! Pero entiende que esto no debería producirte sorpresa ni asombro, porque vives diciendo y enseñando que el hombre fue formado del polvo de la tierra, ¿Verdad? ¿Y cómo haría Dios, si no le añadía agua, para lograr que ese polvillo no se le volatilizara y ese hombre creado se le volara con el viento? Y, por favor, no seas incrédulo y no me vengas ahora conque ¡Quién sabe si había viento!

Entonces, la pregunta que cabe porque resulta coherente y además llena de lógica, es: Esa agua, ¿Salió del polvo de la tierra? Hay mucha gente, hermanos sólidos, sin el menor atisbo de comerciantes de la fe o promotores del ilusionismo espectacular, que han visto con sus propios ojos milagros creativos, tales como tejido humano regenerándose, aparecer de la nada, simplemente multiplicarse. ¿Y eso, qué es? ¿Qué nombre darle para no quedar como retrógrados o vetustos defensores del…”opio de los pueblos”? Nada; es poder de Dios, no hay nada más que eso.

(Salmo 95: 3) = Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses.

(4) Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.

(5) Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca.

Ahora es David, de donde parte el linaje de Jesucristo, el que nos revela que alguien creó las aguas. Él lo está confirmando: Dios creó las aguas, los ríos y los mares. Y cuando digo que creó, estoy queriendo decir que no eran, no existían, y Él, de la nada, les dio oportunidad de existir. David. ¿No habrá exagerado? ¿No habrá sido una falsa revelación? Testigos.

(Jonás 1: 9) = Y él les respondió: soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.

Curiosa la inconsistencia de lo que declara Jonás, que a la sazón se encontraba huyendo. ¿Y de quien asegura que huye? Del Dios de los cielos. ¿Tendría alguna oportunidad, un simple hombre, de huir de la presencia de alguien que, según sus propias palabras, creó los mares y la tierra? No, obviamente que no. Pero, ¿Y entonces por qué sigue huyendo? ¡Ay, Jonás! No te preocupes, muchos de nosotros, hemos sido o seguimos siendo peores que Jonás. Tanto que hasta las ballenas nos evitan, si pueden.

(Salmo 146: 5) = Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en Jehová su Dios, (6) el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.

El salmista, aquí, sugiere ser veraz en guardar las promesas y, así, la fidelidad de Dios en mantener su rol como sustentador del universo. Alcanza esta pieza de tono poético para dar una idea, un panorama cercano a la realidad concreta de la magnificencia del Dios creador de todo lo que conocemos. Pero hay más testigos. Es necesario eliminar toda duda respecto al verdadero, legítimo y genuino poder de Dios. Esto no es religión, esto es Dios manifestado en sus hijos. Y hay más.

(Nehemías 9: 6) = Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.

Nehemías le otorga a Dios la calidad de Creador total, con la certeza de que absolutamente nada de lo que vemos, tocamos, olemos, oímos y gustamos en este planeta, es obra de la casualidad, sino de las manos del Dios Creador, único y omnipotente. Me asombra esta frase que no he leído en otros textos: los cielos de los cielos. ¿Te imaginas algo superior a los cielos? Los cielos de los cielos. ¿Y por encima de ellos? Sólo Dios.

(Apocalipsis 10: 6) = Y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más.

Es decir que, en Apocalipsis, al igual que en todo el resto de la Biblia, también se dice que Dios creó las aguas, el mar, los ríos. Y que éstos serán destruidos, que los dejará en olvido ¡Para que íntegramente, desaparezcan! Y en la tierra y cielo nuevo, la materia que se llama agua vuelva a ser creada, ¡Y hasta quizás mejorada! Un detalle: cuando dice que Dios creó el cielo, ¿Vas a imaginarte ese telón azul de día soleado, gris de día nublado, o negro de noche cerrada? Mira; tú sigue llamándole cielo a eso, si quieres, pero ya te estoy diciendo que el cielo bíblico, el cielo de Dios, es absolutamente otra cosa.

(Apocalipsis 20: 11) = Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.

Aquí vemos que la tierra y el cielo son destruidos hasta la más ínfima porción de materia, y en la tierra están las aguas y el mar, y tanto unas como otras cosas, ¡No seguirán existiendo! Sin embargo, en la tierra y el cielo nuevos, ¡Habrá otra vez agua! Pero una nueva agua, una nueva creación de agua. ¿Cómo develar este misterio? Con revelación, no hay otro modo. ¡Pero es que no la tenemos! Todavía no es el tiempo, por eso no está. Cuando el tiempo Kairós de Dios se cumpla, las vendas caerán, los ojos de los simples serán abiertos y todos verán con claridad la verdad.

(Apocalipsis 21: 1) = Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

Leamos de manera espiritualmente atinada. Un cielo nuevo es, conforme a lo que conocemos, una dimensión nueva. Viviendo en una, trasladándonos a otra. Una tierra nueva, es una carne purificada ¿Y el mar? Esa es la incógnita que nos queda. El mar, que es como decir: el agua. O las aguas. ¿Qué significaría eso de no existir más? Que no existirá más, como existe ahora. ¿Un mar de agua quizás convertido en otro elemento? Puede ser, ¿Por qué no? ¿Hay para Dios algo imposible si es que necesita hacerlo? No. Al hombre le parece incomprensible e imposible, pero no a Dios.

(Apocalipsis 22: 1) = Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.

Hay una acotación de algunos comentaristas, perdida allí en medio de otras mucho más aferradas a dogmas y pragmatismos doctrinarios preestablecidos, que nos dice que este río limpio que resplandece, son las bendiciones de Dios. Si así fuera, encontraríamos coherencia en que un río está formado de agua dulce, en tanto que la lluvia también lo está. La lluvia es sinónimo de bendición, así que no es descabellado interpretar de ese modo al río. Pero… ¿Y el mar? Seguimos con la incógnita. Yo creo fiel y firmemente que todo lo que hoy se ve, tiene principio y fin. Que cuando veo la tierra, indefectiblemente también estoy viendo el agua.

(Hebreos 11: 3) = Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve, fue hecho de lo que no se veía.

En síntesis, no podemos dudar un instante de que Dios creara el agua, porque el agua estaba con Dios, porque el agua está en Dios, y es el elemento más singular de la tierra. El que permite la vida, el que lee el ADN. Si no, ¿Quién lee el ADN para convertir una semilla en un árbol, o un embrión en un ser humano? El agua, concretamente cada molécula de agua, está conectada a una computadora central, que es Dios. Cada molécula de agua es como un wi-fi, está en permanente contacto con la nube, y justo es lo que permite la vida. Siempre es el agua la que realiza el trabajo de lectura y ejecución del plan de ADN.

Todo eso nos lleva a pensar que el agua es eterna. Porque antes de la creación del cielo, la luz y la tierra, con sus mares y sus ríos, el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y no dudamos que fue creada por Dios, pero siempre ha estado con Dios. Porque por encima de los cielos sigue habiendo agua, y en abundancia. Otra cosa son los mares, los ríos y las fuentes. Pero el agua es eterna, nada puede destruirla y, como está en Dios, no puede ser destruida. El agua es substancial a Dios.  ¿O parte de su sustancia?

(12) De lo Antiguo a lo Nuevo

La voz agua aparece quinientas ochenta y dos veces en el Antiguo Testamento y cerca de ochenta veces en el Nuevo. Pero no se agota allí el vocabulario referente al agua. Tenemos en la Biblia toda una constelación de términos en torno a este tema. La palabra mar, por ejemplo, es de las más frecuentes (Trescientos noventa y cinco veces) en hebreo y noventa y dos veces en griego. Hay una terminología que se refiere a los fenómenos meteorológicos: lluvia (de otoño, de invierno, de primavera), rocío, escarcha, nieve, granizo, huracán; una terminología geográfica: océano, abismo, mar, fuente, (agua viva), río, torrente, (inundación, crecida); otra que se refiere al aprovisionamiento: pozo, canal, cisterna, aljibe; y también los términos que indican su uso: abrevar, beber, saciar la sed, sumergir (bautizar), lavar, purificar, derramar.

Una forma gráfica de representarnos la importancia del agua en la Biblia es pensar que en el Antiguo Testamento este tema se encuentra en mil quinientos versículos y en cuatrocientos treinta del Nuevo Testamento. La abundancia de aguas con que se describen la protología (el principio) y la escatología (el fin de los tiempos) que enmarcan la historia de Israel, nos muestra simbólicamente con gran claridad la manera como el pueblo se relacionaba con el agua, mirada unas veces como fuente de vida o de purificación, y otras como elemento destructor y temible. La actitud de Israel frente al agua fue ambigua: la amaba y la deseaba, pero la temía. Especialmente frente al mar, al que nunca pudo dominar, siempre tuvo un talante de reserva.

La primera y la última página de la Biblia ponen el agua como elemento dominante. La protología y la escatología concuerdan al dar al agua un puesto importante. Es como si quisieran decirnos que toda la historia de la tierra, desde su comienzo hasta el final está regida por la criatura agua. Al hablarnos de la creación el autor sagrado nos dice que el Espíritu de Dios aleteaba (Eso es lo que verdaderamente dice el original, y que nosotros traducimos como “se movía”) sobre las aguas para fecundarlas y darles el poder de que de ellas surgiera la vida. Las primeras obras de la creación tienen por centro el agua. Dios divide las aguas superiores de las inferiores por medio de una bóveda sólida: el firmamento. Y separa las aguas del lodo primitivo. Las aguas se reúnen y forman el océano primordial y entonces emerge la tierra firme que son los continentes.

No trata ciertamente de una descripción científica árida y fría del proceso de la creación. Es una narración poética y mítica (el mito es también poesía). Y lo simbólico es más profundo y nos permite comprender mejor la realidad que un escueto enunciado racional y conceptual. En la segunda narración de la creación el agua tiene también un papel protagónico. Al principio se nos dice que la tierra era árida y estéril, porque Dios no había llovido sobre la tierra, ni había hombre que sacase agua del manantial para regar la tierra. El polvo de la tierra con la cual fue amasado el hombre fue rociado con agua para que el creador pudiera darle forma humana. Y para que nada le faltase al paraíso, allí había un río que se dividía en cuatro brazos y que rodeaba toda la región y la regaba con sus ondas.

En el Apocalipsis el ángel vuelve a retomar las imágenes del paraíso para hablarnos de la vida en el más allá y le muestra al vidente un río de agua viva, luciente como el cristal, que sale del trono de Dios y del cordero. En la mitad de la calle de la ciudad, a cada lado del río, crece un árbol de vida… Quien tenga sed, que se acerque; el que quiera, coja gratuitamente agua viva  (Toda la felicidad y la alegría que se puede experimentar en el paraíso está expresada bajo el simbolismo del agua que se toma. En otro texto referente al mismo tema dice el salmista: Les das a beber el torrente de tus delicias. Agua al comienzo, agua al final, agua en los momentos culminantes de la historia. Es como si el hombre bíblico, que vive en un ambiente escaso en aguas, no pudiese prescindir del agua como personaje de una historia donde ella es necesaria para que la vida pueda mantenerse y sin la cual la existencia se convierte en un problema decisivo para su futuro.

La narración bíblica no hace sino retomar el simbolismo del agua expresado en las mitologías antiguas. Según la tradición védica el agua es la fuente de todas las cosas y de toda existencia. Es el principio de lo indiferenciado y de lo virtual, fundamento de toda manifestación cósmica, receptáculo de todo germen; las aguas simbolizan la sustancia primordial de donde nacen todas las formas y a la cual retornan por regresión o cataclismo. Las aguas están al principio y al final de todo ciclo histórico o cósmico. En la cosmogonía, en el mito, en el ritual, en la iconografía, las aguas cumplen la misma función, sin que importe la estructura del complejo cultural en que se encuentren: preceden toda forma de vida y sostienen la creación.

En la Biblia, al contrario, el mar es reducido al rango de simple criatura. En la narración de la creación, el Señor divide en dos las aguas del abismo. Pero la imagen ha sido completamente desmitificada, pues no hay lucha entre Dios Todopoderoso y el caos acuático de los orígenes. Al organizar el mundo, el Señor ha impuesto a las aguas, de una vez por todas, un límite que ellas no pueden franquear sin su orden. Pusísteles un límite que no traspasarán, no volverán a cubrir la tierra. En el diluvio tenemos nosotros el reverso de la creación. El Génesis dice: vio Dios que todo era bueno; en la introducción al diluvio se afirma: vio Dios que el hombre había corrompido su camino sobre la tierra. El tema del diluvio con su protagonista el agua es un arquetipo universal. Todos los pueblos y culturas han tenido la experiencia de la fuerza destructora y regeneradora del agua.

El «mundo envejecido», poblado por una humanidad en decadencia, es sumergido en las aguas para, poco tiempo después, resurgir como «mundo nuevo» del caos acuático. Narraciones de diluvio encontramos en casi todos los pueblos. Hasta ahora se han encontrado cerca de trescientas, lo que muestra que pertenece al patrimonio del hombre, amenazado por la fuerza avasalladora del agua desbordada, pero también salvado del cataclismo destructor. El diluvio actúa como un factor purificador. Todo se disuelve en el agua, la historia queda abolida; nada de lo que existía antes permanece después de una inmersión en el agua. La inmersión equivale en el plano humano a la muerte, en el plano cósmico a la catástrofe (el diluvio) que disuelve periódicamente el mundo en el océano primordial.

Desintegrando toda forma, aboliendo toda historia, las aguas poseen esta virtud de purificación, de regeneración, de renacimiento, porque el que se sumerge en ellas «muere» y, saliendo de las aguas es semejante a un niño sin pecado y sin historia… capaz de iniciar una nueva vida. La inmersión en el agua simboliza la regresión a las formas primeras, regeneración total, nuevo nacimiento. La emersión repite el gesto cosmogónico de la manifestación de las formas. Las aguas purifican y dan nueva vida; las aguas regeneran y limpian, porque anulan la historia y restauran la integridad primordial.

(13) En el Principio: Agua

(Génesis 1: 1) = En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

(3) Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz.

(4) Y Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas:

(5) Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

(6) Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas.

(7) E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.

(8) Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

(9) Dijo también Dios: júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.

(10) Y llamó Dios a lo seco Tierra, ya la reunión de las aguas llamó mares. Y vio Dios que era bueno.

¿Dios es Luz? Sí, Dios es Luz. Por eso, cuando crea la primera luz, que no es la artificial, no dice que la crea, ni que la forma, ni que la hace; simplemente dice sea. Porque sea, es una de las conjugaciones del verbo Ser, cuya primera persona, es Dios mismo. ¿Por qué? Porque Dios es Yo Soy, ¿Lo olvidaste? Es notorio que existía en las cumbres geográficas y espirituales una enorme fuente de agua. Una fuente que más adelante, en otro hecho gravitante, van a ser mencionadas. Y Dios toma a esa fuente y la divide, la separa. Y en medio de la que queda por encima y la que se instala por debajo, existe algo que se llama expansión y que luego, nosotros, llamaremos Cielo. Aunque nos referimos a la atmósfera azul y no al Cielo habitación de Dios.

Luego, con el caudal de aguas que quedaron debajo de la flamante expansión, produjo Dios otra división notable. Por un lado, dejó un enorme caudal al que llamó mar, (Estamos hablando de agua salada), y creó un terreno seco y árido, al que llamó por el nombre que luego los científicos antiguos le darían al planeta: Tierra. ¿Podemos decir que Dios es Agua, de la misma forma en que decimos que es Luz, que es Amor, o que es Santo? No, no podemos. Eso es lo que permite que el agua encierre un misterio que solamente con revelación del Espíritu Santo podremos conocer. Mientras esa revelación llega, sabemos y entendemos que el agua es una base de toda la vida, tanto humana como divina. Está escrito.

(Génesis 1: 20) = Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

(21) Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

(22) Y Dios los bendijo, diciendo: fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Quiero que prestes atención a este detalle para que luego, en otros textos, podamos ampliar algo más sobre nuestro entendimiento. Esta parte de la creación está dedicada, exclusivamente, a cierta clase de animales que fueron creados (O producidos, según palabras de Dios mismo) por las aguas y no por la tierra. Y no me produce ninguna sorpresa que esos animales sean los que hoy denominamos acuáticos, tales como peces en todas sus razas y variedades, pero sí me sorprende y hasta me impacta, que las aves hayan sido creadas por las aguas y no por los aires (Lugar de sus vuelos diarios) o la tierra, (Lugar donde anidan y viven). ¿Razones? Misteriosas, aún. Más adelante veremos.

(Génesis 6: 17) = Y he aquí yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.

Esta decisión que toma Dios, según la historia literal que leemos, es causada por el comportamiento corrupto y promiscuo de los hombres creados. Sin embargo, llama poderosamente la atención que este juicio sea ejecutado utilizando agua, y que morirá todo lo que haya en la tierra, pero no así lo que haya en las aguas.  De hecho, los únicos animales que no murieron en el diluvio, fueron los peces, casualmente, producidos por las aguas. De todos modos, Noé ingresó al arca variedades de aves, también producidas por las aguas, pero hasta aquí no se aclara si en el diluvio murieron aves o no. Si la tierra representara la carnalidad humana y las aguas el espíritu sujeto a autoridad divina, el proceso tendría tanta coherencia que casi no habría que seguir indagando. Sin embargo, ¿Cuántos saben que siempre hay más en la Palabra?

(Génesis 7: 6) = Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra.

(7) Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.

 (Verso 10) = Y sucedió que al séptimo día (Número de lo completo, día de reposo), las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.

(11) El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas, (12) y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.

Siempre hemos tenido en claro que lo que produjo el diluvio fueron unas enormes lluvias, casi sobrenaturales que luego no han vuelto a repetirse. Y eso porque aquí, en el verso 12, dice que esas aguas cayeron en forma de lluvia. Pero, atención con esto: no dice que esas aguas en forma de lluvia emanaran de las nubes, tal como hoy lo hacen las lluvias que mojan la tierra en todo su contexto. Dice que esas aguas salieron de las que llama: fuentes del abismo, que no son otra cosa que esa fuente que quedó por sobre la expansión llamada cielo, cuando Dios hizo la división inicial. No me digas que no lo habías visto.

(Génesis 7: 17) = Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra.

(18) Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.

(19) Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.

(20) Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes.

(21) Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre.

(22) Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.

(23) Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.

(24) Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.

 Develada la incógnita anterior. Las aves, -se nos dice- también fueron extinguidas en el diluvio. Porque no podían estar cuarenta días en el aire, debían tocar tierra para alimentarse y para reposar en sus nidos. Todo lo que respiraba aliento en sus narices desapareció. Entonces la pregunta zoológica que surge, es: ¿Los peces no son contados como animales que respiran aliento de espíritu en sus narices? Me dirás que los peces no tienen narices y cierto es; tan cierto como que las aves tampoco las tienen. Misterio revelado en parte, pero sigue oscuro en muchos sectores más, hasta que el Espíritu Santo decida lo contrario.

Sin embargo, si lo entendemos desde la óptica del juicio sobre el polvo de la tierra, esto es, la carne, allí veremos que lo que fue eliminado fue todo lo que estaba en la tierra. Las aves, que no provenían de la tierra sino de las aguas, corrieron la misma suerte porque tomaron como lugar de hábitat permanente, la tierra. El juicio de Dios caerá un día sobre el mundo secular, impío, pagano y pecador. Dentro del caudal humano de ese mundo, en su ejido social, también están viviendo los cristianos. La pregunta obligada, entonces, es: ¿Dónde haremos habitación? Porque si la hacemos en la tierra de los mundanos, correremos su misma suerte. Es un patrón y un diseño que Dios sigue y respeta. No se me ocurre otra cosa que: ¡Wow!

(Génesis 8: 1) = Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. (Toma nota: Dios mueve, si lo desea, los vientos. También los frena, si se lo pides creyendo. Importante, ¿Verdad?)

(2) Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. (Atención con este detalle: dice que se cerraron las fuentes y las cataratas de los cielos. No dice que se agotaron. Eso significa una sola cosa: todavía están allí, cargadas y prestas a abrirse si Dios por alguna causa así lo dispone).

(3) Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días. (¡Cinco de nuestros actuales meses! ¿Quién dijo que Dios no se toma su tiempo para hacer las cosas?)

(4) Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat. (Esto indica que el arca descansó sobre un pico no identificado de la cadena montañosa en la región de Ararat, al este de la actual Turquía, al sur de Rusia y al nor-occidente de Irán).

(5) Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, el primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.

(6) Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho, (7) y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.

Muchas veces me he preguntado cuál podría haber sido la razón por la cual Noé envió a un cuervo en primera instancia a comprobar si todavía había agua en la tierra. Encontré que en la Biblia hay varios relatos referentes a los cuervos: en el primero, tal como lo hemos visto, Noé suelta un cuervo para ver el retroceso de las aguas después del diluvio. En el segundo, cuervos son enviados por Dios para sustentar al profeta Elías de manera sobrenatural. En el primer libro de Reyes, se narra que los cuervos le llevaban, por orden de Dios, alimento (pan y carne) a Elías dos veces al día, cuando éste tuvo que esconderse junto el arroyo Querit. Además, hay varios versículos que utilizan la imagen del cuervo como ejemplo de impureza o maldad. Otro ejemplo es cuando Jehová, el proveedor de todas las criaturas, hizo referencia a sí mismo cuando dijo a Job ¿Quién le preparará al cuervo su alimento cuando sus polluelos claman a Dios por ayuda, cuando siguen errantes porque no hay nada de comer?

(8) Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.

¿Por qué Noé cambió de ave? La paloma, eventualmente, es un ave relacionada con la paz, con la serenidad y con el amor. Sin embargo, en la Biblia indefectiblemente la vamos a identificar con el Espíritu Santo de Dios. ¿Entonces? Entonces, conjeturo sin valor de revelación aunque muy bien podría serlo, que el cuervo primario iba y venía decretando la consolidación y ejecución del juicio, mientras que la posterior paloma determinó el fin de ese juicio y la reconciliación final de Dios con el hombre.

(9) Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió al arca, porque las aguas estaban sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo al arca.

(10) Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca.

(11) Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.

(12) Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.

(13) Y sucedió que en el año seiscientos de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca.

(Génesis 9: 11) = Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.

(12) Y dijo Dios: esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos.

(13) Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.

(14) Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes.

(15) Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne.

Creo que hacer aquí una larga historia sería solamente un modo de estirar el relato con la simple finalidad de aumentar volumen de lectura. Sin embargo, esa está tremendamente lejos de ser mi intención. Lo que deseo es ir mostrando la participación activa del agua, tanto en la creación inicial como en los actos más prominentes del Antiguo Testamento, representado aquí por su libro base: el Génesis. Y en este sentido, lo único que me resta añadir aquí, es que el agua que Dios crea antes del principio de todos los principios, es utilizada en este caso, como un elemento de Juicio, aunque más que de juicio, se me ocurre que se podría decir cómo ejecución sumaria de sentencia, fruto de ese juicio. El agua, en lo físico, es la encargada de separar lo verdadero (Noé y su casa, más los animales seleccionados), de lo falso, (El mundo impío que pereció) Eso es, en líneas generales, el verdadero significado de la palabra Juicio.

(Génesis 21: 14) = Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y lo dio a Agar, poniéndolo sobre su hombro, y le entregó al muchacho, y la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba.

(15) Y le faltó agua del odre, y echó al muchacho debajo de un arbusto, (16) y se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque decía: no veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó su voz y lloró.

(17) Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está.

(18) Levántate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación.

(19) Entonces Dios le abrió los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho.

Quiero dejarlo bien claro: El agua, en esta ocasión, es el factor básico y central de que hoy contemos con la raza árabe. Dios la levantó como gran nación a partir de ese muchacho llamado Ismael a quien él mismo salva al proveerle agua cuando estaba a punto de morir de sed. El agua, aquí, es factor fundacional del pueblo árabe. Y quisiera ser muy cuidadoso con lo que añado. Sólo esmerarme en separar elementos que generalmente hemos aunado en un solo denominador, y no es así. Una cosa es el pueblo árabe, otra cosa es el islam como religión y otra muy distinta, los extremismos religiosos de cualquier color. Y a todo eso, si quieres, le sumas diversos intereses de distinto calibre disfrazados de religión. ¿Está claro? 

En la Biblia se menciona muy a menudo la frase «aguas vivas». ¿Qué son las aguas vivas? El agua que recibe la tierra procede única y exclusivamente de las precipitaciones pluviales (lluvia o nieve). Si la lluvia cae en una montaña o macizo montañoso, éste queda ensopado por dentro, como una esponja grande de base plana puesta encima de una mesa, a la que le rociamos gran cantidad de agua. Si esa esponja grande cuadrada de digamos treinta centímetros por treinta centímetros, ensopada como está, embebida en agua la ponemos en otra mesa seca, veremos cómo al poco rato ha rezumado hacia los bordes externos inferiores parte del agua que contenía.

Si esa esponja de base plana tuviera un hueco cilíndrico, vertical, de una o dos pulgadas de diámetro en su centro, veríamos cómo además de rezumar hacia los bordes externos inferiores parte del agua que contiene esa esponja, la rezumaría también hacia el borde interno inferior, o sea, hacia el borde inferior del hueco o pozuelo. Lo que digo aquí para una montaña a macizo montañoso es válido para una llanura. Si comencé por la montaña es para poderla comparar a una esponja sobre una mesa. Esa es la mecánica del pozo común: un hueco lo suficientemente hondo como para llegar a, y penetrar en, la capa de la tierra que permanece perennemente empapada en el agua de lluvia que cae en su superficie y es absorbida por el terreno.

Esa agua prosigue hacia abajo hasta que un estrato o capa impermeable o semi impermeable la detenga o la frene en su descenso. De ahí en adelante corre hacia los lados, y al llegar al hueco de un pozo de brocal, se rezume por sus paredes, cayendo al fondo del pozo, y formando un reservorio de agua filtrada. En muchas ocasiones, gente que ha viajado por regiones montañosas, al pasar la carretera a través de una montaña cortada a pico, ha visto en sus escarpadas paredes cómo brota el agua, cómo se rezume de la piedra. Si ustedes observan también verán tal cosa.

Los que gustan de explorar cavernas, habrán podido ver también allí, el rezumarse del agua en la piedra, la cual corría por la pared y llenaba el suelo. En una de esas cuevas vírgenes, jamás exploradas por nadie, descubrieron para sorpresa del dueño de la finca (hacienda), un bolsón o cámara subterránea de unos cinco metros de ancho, por dieciocho de largo y un metro de alto, llena de la más limpia y fresca agua que jamás se hubiera visto. Era lógico; estaba filtrada a través de cientos de metros de roca viva y guardada del calor del sol por miles de toneladas de roca y tierra que la montaña tenía sobre ella. De aquella cámara subterránea salía el túnel de un pequeñísimo riachuelo cuyo curso siguieron por uno o dos kilómetros, ya que se debía caminar encorvado y metido en el agua, unas veces hasta los tobillos y otras hasta la cintura, hasta que el túnel se hizo tan bajo que había que arrastrarse.

Pues bien, ese bolsón de agua (cámara) que era la cueva, y ese túnel, es probable que constituyeran, respectivamente, el depósito y el conducto del agua de algún manantial. Es decir, cuando ese túnel saliera a la ladera de la montaña, constituiría un manantial, o sea, una fuente de aguas vivas. Si en vez de salir a la ladera o base de la montaña siguiera su curso bajo tierra, penetrando en tierras llanas u onduladas constituiría un río subterráneo. Si en medio de la llanura y encima de ese conducto o río subterráneo que traía el agua del bolsón de la cueva que había en la montaña, alguien hubiera comenzado a abrir un pozo, cuando ese pozo llegara a ese conducto o túnel de agua corriente, filtrada al máximo, fría y pura, esa persona hubiera encontrado lo que en la Biblia se llama «un pozo de aguas vivas».

Un pozo común es el que expliqué al principio, producto de la filtración del agua en los estratos profundos del suelo. En un pozo de aguas vivas, las aguas tienen esencialmente el mismo origen y filtrado, sólo que proviene de algún bolsón lo suficientemente grande como para mantener el agua corriendo continuamente. Por lo que en estos textos vemos que el agua, en su estado más puro, es un manantial que produce vida. Si ese bolsón se halla en una montaña, y si su agua corre en forma subterránea a través de un valle, al abrir un pozo en ese valle encima del túnel por donde corre el agua, este será un pozo de aguas vivas. Ahora bien, lo que nos interesa, que es la frase «aguas vivas», es lo que ya expliqué, un manantial que brota en la ladera de una montaña, o un pozo que por casualidad se abre encima de un riachuelo subterráneo.

(14) Desde la Otra Vereda…

Un estudio aparentemente científico, aunque con muy visibles ramificaciones esotéricas y hasta ocultistas, y que incorporo a este trabajo con la única finalidad de observar cómo, desde otra supuesta óptica, corrobora lo declarado y decretado en la Creación por Dios Padre, tal como lo conocemos, nos muestra que el agua es el único líquido que, al congelarse, pierde peso. Si la dejamos fluir libremente en un plano inclinado, por liso que sea, seguirá un curso serpenteante, con un enigmático diseño en espiral. Algunos científicos han aventurado, incluso, la hipótesis de que acaso pueda registrar en su estructura, toda la memoria de la vida sobre la Tierra. Hablamos del agua de cada día, cuyos secretos intrigan a los investigadores. Ya lo dijo Jacques Cousteau: El agua de mar de mis células reacciona recordándome que soy mar”.

Apenas un tres por ciento del agua presente en nuestro planeta es potable y, de esta, el noventa por ciento se encuentra en forma sólida en los casquetes polares, u oculta en las entrañas de la tierra. A pesar de tratarse de algo tan cotidiano como vital, este elemento es uno de los más desconocidos y uno de los grandes enigmas de la ciencia. Los investigadores reconocen que la denominación H20, es, en realidad, una “licencia científica”. Toda la vida, en efecto, no es sino agua organizada y el ser humano, desposeído del agua, se reduce a unos pocos kilogramos de sales minerales. Como todos los seres, estamos hechos de agua, ésta nos conecta con nuestro pasado, con todos los procesos de creación y con el secreto mismo de la vida en el Universo. En palabras del biólogo Claude Bernard: Cuando el hombre salió del mar, se llevó el océano consigo.”

Algunos científicos modernos sostienen que los ritmos y los ritos de la naturaleza, que siguen eternamente el ciclo del agua, lejos de constituir un proceso mecánico, forman parte de un súper organismo viviente, que los antiguos griegos llamaron Gea, entre otros nombres de divinidades. Hoy hablan de Gaia, en lo que llaman el claustro acuático de la denominada Madre Tierra. Dice este artículo, que nosotros, como todos los mamíferos, nos desarrollamos, en el período de gestación, sumergidos en un microcosmos acuático, salado y cálido. Y durante el resto de nuestra vida sentiremos una atracción irresistible por el agua, que nos vincula con nuestro origen por partida doble, individualmente y como especie. En todo caso, tanta familiaridad con este elemento ha hecho que la mayoría de las personas no hayan reparado en su extraña singularidad y en los misterios que nos plantea.

Ochocientas veces más densa que el aire, el agua es la única sustancia que, al congelarse, pierde peso. Si fuera lo contrario, las aguas marinas se solidificarían y derivarían hacia el fondo, destruyendo la vida. Por el contrario, al permanecer en la superficie, protege la vida del océano, lo que ha permitido una favorable evolución de los organismos vivos.  A su vez, este hecho repercute directamente sobre la climatología del planeta y genera una verdadera respiración de la Tierra. El agua, como disolvente universal, posee energía suficiente como para disgregar las rocas más duras y, durante millones de años ha configurado la orografía de los continentes… Semejante a un gigantesco sistema circulatorio, los ríos, lagos y océanos, sirven como canales constantes de energía, suavizando los contornos y pulverizando lo sólido. En su búsqueda del océano, los ríos transportan materias nutrientes en forma de sedimentos, que se depositan en las orillas, siempre en forma serpenteante; si lo hicieran en línea recta, destruirían a su paso los territorios de su tránsito.

Las experiencias a nivel de laboratorio han demostrado que, si se la deja fluir libremente en un plano inclinado, busca siempre modelos dinámicos en espiral, oscilando y girando de forma totalmente imprevisible. Algunos científicos han llegado a pensar que actúa según patrones propios e incluso inteligentes. Por otra parte, la estructura molecular del agua puede modificarse actuando sobre su temperatura, presión o radiaciones electromagnéticas. Se sabe ahora que no existe una sola forma de agua, sino infinitas variaciones o, tal vez, adaptaciones. Pero mucho antes de que la ciencia moderna hubiera descubierto estas peculiaridades, ya las culturas chamánicas afirmaron que el agua era un ser vivo y que era preciso comportarse con ella con el mayor respeto.

Estamos aún muy lejos de comprender la naturaleza misteriosa del agua. El investigador Viktor Schauberger (1885-1958), fascinado también por las formas que adoptaba en su eterno fluir a través de los bosques austríacos, llegó a creer que era un gran error bombear el agua mediante pistones y bombas metálicos, ya que estos de alguna forma, “rompían” el agua. Diseñó para evitarlo una bomba de movimiento cilíndrico hiperbólico, cuya finalidad era permitir que mantuviera sus ritmos y estructura naturales, reproduciendo patrones de fluidez en espiral e imitando su movimiento natural.

Rudolf Steiner (1861-1925), célebre creador de la Antroposofía, concedía también una importancia extrema al agua, aplicando sus esquemas fluídicos y energéticos a la agricultura, la medicina, e incluso al lenguaje y a la expresión corporal. Leonardo da Vinci sintió durante toda su vida una fascinación casi obsesiva por el líquido elemento. El eterno movimiento del agua es una constante en su obra, particularmente en sus últimas creaciones. También los manuscritos de Windsor muestran una infinidad de apuntes, bocetos y experimentos suyos relacionados con el agua. El escultor inglés John Wilkes, inspirándose en similares observaciones, comenzó en los años setenta a crear fuentes en forma de ocho, que indujeran un movimiento rítmico del agua. Sus esculturas acuáticas, además de ser bellísimas obras de arte, tienen como objetivo reproducir y vivificar la misma danza vital que sigue en la naturaleza, devolviéndole, además, su condición de “agua viva”.

Investigadores como Theodor Schwenk, Peter Redgroveo, Viktor Schauberger, han reconocido en los modelos de fluidez del agua una dirección en relación con la naturaleza y con nosotros mismos. Schwenk, en su obra, El Caos Sensible, una verdadera obra maestra en el campo de la investigación, escribió: Un arroyo que serpentea murmurando alegremente sobre las piedras de su cauce, engendra una multitud de pequeños remolinos y superficies internas que son verdaderos órganos sensoriales abiertos al cielo, que perciben el río del devenir cósmico. Al ser absorbida después por todas las criaturas terrestres, las plantas, los animales y el hombre, les transmite todas las impresiones recibidas y las difunde por todas partes”. Las conclusiones de algunos científicos apoyan cada día más la hipótesis y postulados de los filósofos y de los místicos de antaño. Claudine Luu, de la Universidad de Montpellier, llegó tras sus investigaciones, a la siguiente conclusión: “El agua es el principal constituyente de los sistemas vivos, y no olvida las sustancias que disuelve. Puede así recibir, transmitir e incluso memorizar, o amplificar, efectos de condiciones físicas siempre variables, cuyo origen se encuentra en nuestro entorno próximo o lejano.

Los experimentos del doctor Jacques Benveniste, audaz defensor de la controvertida hipótesis conocida como “memoria del agua, le condujeron a la certeza de que el agua puede almacenar información electromagnética y biológica, pudiendo ser imprimida con lo que él llamó “zonas de coherencia”, que le permiten funcionar como sistemas de comunicación, en la naturaleza y en las células de los seres vivos.  En un artículo publicado por el ISERN francés, asegura que, “…estos resultados indican, sin equívoco, que la naturaleza física del mensaje molecular, actualmente desconocida, es electromagnética. Este mensaje es transmitido y memorizado por el agua polarizada, fenómeno que favorece la transmisión molecular”.

En una de sus múltiples experiencias, Benveniste logró proyectar sobre una superficie de agua la imagen luminosa y electromagnética del curare, un potente veneno neurotóxico. Más tarde la daba de beber a ratas de laboratorio y estas, al poco tiempo, morían con los síntomas propios de esa sustancia: Asfixia y paro cardíaco. Esa hipótesis de “la memoria del agua” vendría a explicarnos, entre otros enigmas, la extraña eficacia de la medicina homeopática, cuyos procesos curativos siguen constituyendo un gran interrogante, incluso para los especialistas en esta forma de terapia holística y energética. La explicación de las virtudes terapéuticas de los remedios homeopáticos debería buscarse, precisamente, en el agua y su poder holográfico de registrar, almacenar, dinamizar y multiplicar algún tipo de energía sutil, desconocida por la ciencia actual, que ejerce un poderoso efecto sobre los seres vivos, sobre todo en las altas diluciones homeopáticas en las que ya no existen residuos moleculares visibles de la sustancia madre, y que pueden resultar peligrosos si son administrados sin cierta prudencia.

Recientemente, el Dr. Robert Fisher, del Royal London Homeopatic Hospital de Londres, argumentó que “muy probablemente sea la microestructura del agua la que retenga la información referente a las sustancias con las que ha entrado en contacto, e incluso multiplique el efecto terapéutico de estas”. El propio Benveniste manifiesta al respecto: Los homeópatas utilizan empíricamente estas propiedades del agua… La señal molecular, una vez establecido su origen electromagnético, podrá ser numerable, graduable, modificable, transmisible a distancia y reproducible hasta el infinito. Estos resultados podrían revolucionar la biología y la medicina, y permitir comprender la influencia de los campos electromagnéticos sobre la materia viva”. Las propiedades curativas de ciertas aguas han sido alabadas en todas las épocas. Griegos, romanos y árabes, al igual que ocurría en las grandes civilizaciones asiáticas, exaltaban las virtudes terapéuticas de aguas procedentes de fuentes, manantiales o playas.

Cada cultura poseía sus propias “aguas santas”, cargadas de simbolismo, relacionadas frecuentemente con apariciones de santos, vírgenes o espíritus de la naturaleza. En algunos casos, los análisis de estas aguas demuestran su escaso valor en cuanto a contenidos en elementos químicos solubles. Pero milenios de experiencia demuestran su legendaria eficacia. Según Rupert Sheldrake, uno de los mayores heterodoxos de la ciencia actual, este elemento recogería información de toda la tierra y todos los seres vivos a través de los cuales ha fluido. En tal sentido, es posible que el agua conserve el registro ancestral de todos los hechos, toda la historia, todos los sentimientos y pensamientos de la humanidad y de la vida, de sus orígenes, y también que sea ella y no el mítico éter la sustancia de que está hecha la memoria de Gaia (Los registros akáshicos de Rudolf Steiner y los teósofos). Beber un simple vaso de agua alcanzaría así una dimensión sacralizada, que nos vincularía con todo el devenir de la vida, en nuestro planeta y, a través de éste, con todo el Universo.”

Ahora acoto yo: Es más que obvio que a todo este arsenal de incredulidades, no podemos negarles la posibilidad de ciertos éxitos temporarios y parciales, pero en muy corto lapso van cayendo en la nada de las aseveraciones excéntricas plagadas de errores, por el simple hecho de no aceptar someterse a verdades que se van muy por fuera de las diferentes ciencias, (Incluidas las ocultas) y elegir la rebeldía de suponer que podrán descubrir un mundo sin Dios, cuando a cada paso de sus investigaciones, como ocurre con esta del agua, los propios hechos científicos, aparentemente sin influencias algunas, van dando la razón a la mismísima Palabra de Dios escrita en la Biblia.

(15) Un Líder Entregado Por las Aguas

(Éxodo 2: 10) = Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: porque de las aguas lo saqué.

Hay que consignar que la adopción no se practicaba de ninguna manera entre los hebreos, siendo una práctica sumamente común, por el contrario, entre los egipcios. Por esa razón nadie censuró la decisión nada menos que de la hija de Faraón al adoptar un niño. El nombre Moisés, en tanto, deriva de una raíz hebrea, que significa: “sacado de las aguas”. Tradicionalmente, el origen del nombre Moisés es relacionado con la noción del agua, tanto en las fuentes egipcias como en las hebreas. En la antigua lengua egipcia, el sufijo mses tenía el valor de «engendrado por” (entregado o librado por); al mismo solía anteponerse la fuente de origen o creación. Moisés significaría inicialmente «entregado por las aguas», debiéndose ello a que el infante hebreo fue hallado en ellas, por lo que las aguas del río Nilo fueron interpretadas como su origen.

Es curioso, pero cuando te lanzas a algo inspirado o direccionado por el Espíritu Santo, lo haces del mismo modo en que Abraham salió de Ur de Caldea en dirección a la Tierra Prometida. Él no sabía dónde quedaba esa tierra, pero empezó a caminar en una dirección entendiendo que Dios le iba a comunicar cuando llegara. En esto que estoy estudiando y escribiendo aquí, sucede casi lo mismo. Yo sé que debo ir hacia allá, pero no sé qué es lo que voy a encontrar allá, ni cuándo voy a encontrarlo. Por el momento, y mientras avanzamos, déjame decirte que el hecho de que Moisés, nada menos que Moisés, el elegido para sacar al pueblo de Dios de su esclavitud, y tipología reconocida de Cristo, tenga su origen en las aguas, no es un detalle menor. No porque ellas lo hayan creado, naturalmente, pero sí porque ellas fueron las que lo protegieron. ¡Las mismas aguas que eliminaron a los impíos en el juicio del diluvio! ¡Las mismas aguas que salvaron a Noé permitiendo flotar sin naufragar al arca!

(Éxodo 4: 9) = Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.

Esta es una de las señales que Dios le otorga a Moisés para que luego él pueda desplegarlas ante Faraón y lograr, con esa presión de plagas, que el Faraón permita al pueblo hebreo salir de Egipto. Observa con atención la cualidad de esta señal. El agua derramada en tierra, se convierte en sangre. Es como si la vida derramada en la carne, produce acceso a la redención.

(Éxodo 7: 17) = Así ha dicho Jehová: en esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre.

(18) Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y los egipcios tendrán asco de beber el agua del río.

(19) Y Jehová dijo a Moisés: di a Aarón: toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.

(20) Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.

(21) Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.

(22) Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.

(23) Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención tampoco a esto.

(24) Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río.

El mensaje de Dios era claro para Faraón: deja ir a mi pueblo, decía Dios a Faraón por medio de Moisés. ¿Y la reacción de Faraón? El no como respuesta. Sencillamente, él no dejaría ir a Israel de Egipto.  ¿Cuál era el problema de Faraón? Su corazón era insensible. Duro. Terco. A Faraón no le impresionó que Moisés y Aarón se presentaran ante él, y le mostraran lo que podía esperar del Poder de Dios. La vara de Moisés se convirtió en una serpiente, una que engulló a las otras serpientes que los sacerdotes y amigos egipcios convirtieron de sus varas. Pese a todo eso, no pensó Faraón en la petición de Jehová, en boca de Moisés y Aarón.

«¿Quién es Jehová para que YO (Faraón) obedezca su voz y envíe a Israel?», decía el Faraón, siendo él mismo una deidad egipcia, venerada por todos. Jehová ordenó a Moisés acudir a donde Faraón, cuando este se hallara en el Nilo. El Nilo era más que un río. Era un lugar sagrado, un lugar donde habitaban dioses y diosas de Egipto. Era además la fuente de agua para beber de los egipcios, y clave para el desarrollo de la agricultura y la ganadería egipcias. Constituía además un baluarte para la defensa de la nación.

Allí, en el corazón mismo de Egipto, mandó Jehová a Moisés, con su vara. ¿Era la varita mágica? No. Era el símbolo del poder eficaz de Dios para ejecutar señales y obras que el Dedo de Dios iba a operar por la voluntad divina. ¿Por qué convertir el Nilo en Sangre? ¿Era la intención de Dios matar de sed a los egipcios, y a los israelitas? El propósito era hacerle saber a Faraón quién es Jehová. ¿No había dicho Faraón que quién era Jehová? No había problema. Ya Jehová le mostraría lo que significaba conocer a Jehová… su lado oscuro. Era lo que quería Faraón. En su libre albedrío. No Jehová. ¿Es buena idea enfrentarse a Dios? No. Y lo hizo utilizando sangre, porque ese es el elemento de expiación, redención y purificación. Si Faraón lo hubiera aceptado, Egipto habría sido redimido en ese acto. Pregunto: ¿Tú crees en la existencia, hoy, de una vara como la que portaba Moisés? No como tal, de hecho, pero sí en la versión moderna: tu mano. Sobre los enfermos impondrás tus manos, y sanarán…

(Éxodo 14: 21) = Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

(22) Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

(23) Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo.

(24) Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios, (25) y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios.

(26) Y Jehová dijo a Moisés: extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.

(27) Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.

(29) Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.

El primer problema que tenían los egipcios, era que creían que el Dios de los hebreos era un Dios que sólo se manifestaba en el desierto. En modo alguno se les cruzó por la cabeza que pudiera hacerlo en otra parte y, mucho menos, teniendo al mar como aliado y arma mortal. Son muchos los egipcios modernos que suponen que el Dios de los cristianos solamente se mueve en el desierto de las pruebas y las angustias, pero los hechos de poder manifestado que se han visto y se verán de aquí en más, han demostrado que hoy también Dios es Dios en todas partes donde se le busque. Y si tiene que utilizar el agua para eliminar como lo hizo en el diluvio, lo hará. Y si usa esa misma agua para salvar a Noé, lo hace sin problemas, porque es soberano. Y si utiliza una vez más el agua para eliminar la persecución de los egipcios, vuelve a hacerlo sin que se le mueva un músculo. Y si utiliza esa misma agua como muro de contención y salvación para su pueblo, también lo hace. Es la suma de Majestad, Omnipotencia, Soberanía y Justicia.

(Éxodo 15: 22) = E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua.

(23) Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.

(24) Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?

(25) Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; (26) y dijo: si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y diereis oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.

(27) Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas.

Si quiero dejarte un mensaje de aliento sintético y rápido, puedo decirte que ante la amargura que significa esa agua amarga, el árbol de la vida abundante reclinado sobre ella, la convertirá en dulce y apetecible. Esto es un símbolo real y tangible de la conversión. Un símbolo que muchos de nosotros han visto en innumerables personas que nos ha tocado ministrar. Un símbolo que muchos de nosotros, (Yo mismo), ha visto manifestarse en su propia vida. Las causas científicas que pueden determinar que un agua se vuelva amarga, son incontables y todas probables. En la zona donde ocurre este episodio, generalmente los pozos contenían agua dulce o agua salada, pero no amarga. Es evidente que algo la había contaminado haciéndola imbebible. La savia del árbol echado sobre ellas produjo, supuestamente, el cambio de sabor. Ahora dime cuál de estas dos definiciones te resulta menos…fantástica o más…lógica y creíble. ¿Verdad que la espiritual que puse en primer término? La siguiente contiene tantas casualidades o hipótesis cargadas de conjeturas sin comprobaciones que, sin dudas, termina siendo mucho más fantasiosa que la otra. Aunque, ¡Oh paradoja de la incredulidad! Los hombres “serios” siempre eligen la segunda. Allá ellos. Los cristianos entraremos al Reino en el que creemos, con una sonrisa abierta.

(Éxodo 17: 1) = Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Redifim; y no había agua para que el pueblo bebiese.

(2) Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová?

(3) Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?

(4) Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán.

(5) Y Jehová dijo a Moisés: pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve.

(6) He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.

Los lugares que se mencionan a lo largo de este viaje, hoy son prácticamente desconocidos. Tienen que haber mutado y seguramente hoy sobreviven con otros nombres, pero no hay ni hubo registro de ello, por lo tanto han quedado en la simple historia bíblica aquí relatada. Una historia que, si quieres se asemeja mucho al estilo de gobierno de la iglesia estructural y tradicional que conocemos. ¿Tienes sed? Ni se te ocurriría salir a buscar el agua que la calme, será mucho más fácil y seguramente también más cómodo, pedirla al pastor de tu iglesia. ¿No está obligado él a proveerte? Y si este moderno Moisés se comportara como en un principio lo hizo aquel, seguramente alguien comenzará a apilar las simbólicas piedras que, en alguna reunión de ministerio, alguien comenzará a arrojarle al líder por no haber conseguido lo que el pueblo le pedía.

La dependencia al hombre es un mal endémico que, como puedes observar, comenzó en aquel tiempo, en aquella escena y nada menos que con aquel personaje, Moisés. No era eso lo que Dios había determinado, pero ellos no perdieron su tiempo buscando la voz de Dios, eligieron presionar a quien los lideraba, con la idea de que él tenía la obligación de asistirlos. No estoy defendiendo en modo alguno un ministerio que, como el pastoral actual, no se corresponde en absoluto con lo que la Palabra dice respecto a los ministerios. Pero debo ser honesto y entender que, cuando no tienes agua para calmar tu sed, debes procurarla por tus medios, (Oración, ayuno, lectura) y no derivarlo a otro hombre que, a la luz de la historia del ministerio de Jesús, no tiene ninguna obligación de asistirte. ¿Verdad que suena absolutamente inverso a lo que te han enseñado por años? No le hace, sigue siendo verdad. Y te lo digo desde la óptica de alguien que no aspira a ser absolutamente nada en el rutilante firmamento evangélico cristiano. Sólo un obrero más.

(Éxodo 20: 4) = No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

Yo había leído lo del cielo, lo de la tierra e, incluso, lo de debajo de la tierra. Y así decíamos que lo primero eran ángeles, lo segundo hombres y lo tercero demonios. Y nos cerraba bastante bien la interpretación. Sin embargo, aquí dice en las aguas debajo de la tierra, y se me ocurre que eso no puede estar hablándonos de demonios. La historia nos cuenta que Israel estaba rodeado de gente que adoraba imágenes a las cuales también se las llamaba dioses. Como ninguna cosa humana podía representar adecuadamente a Dios, el Señor prohibió que se le crearan imágenes, tanto de tipo material como conceptual. En este aspecto, los israelitas se convirtieron en un caso único entre los pueblos vecinos. Todo muy claro y bien explicado por cientos de comentaristas de alto, mediano y escaso prestigio. Anotaciones al pie de los textos adornan, enriquecen y añaden estudio a ciertas biblias de lujo encuadernadas a oro. Sin embargo, la revelación divina brilla por su ausencia y, la duda planteada en el primer párrafo respecto a las aguas debajo de la tierra, sigue oscura. Y lo estará hasta que Dios quiera y entienda que ha llegado el momento de abrirla.

(Éxodo 23: 25) =Más a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

No me preguntes por qué, pero aquí tengo la certeza que, cuando se habla de aguas, se habla de palabra, de presencia, de vida abundante. Por eso dice que cuando se sirve a Dios, Él bendice nuestro pan, que es como decir nuestro alimento terrenal, humano, que incluye trabajo, negocios, etc. Y cuando se dice aguas, se está hablando del alimento espiritual, que es como hablar de la lluvia temprana y tardía.

(Éxodo 29: 4) = Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.

Aquí se está hablando de una limpieza ritual, que muy probablemente con el pasar de los tiempos y las épocas, iba a desembocar en lo que hoy es el bautismo. Era la manera de capacitar al sacerdote, (Aarón lo era), con una dosis de vida abundante, de palabra ungida y de las condiciones mínimas para que éste pudiera ministrar correcta y debidamente todo lo que Dios le ordenaba que ministrara.

(Éxodo 30: 17) = Habló más Jehová a Moisés, diciendo: (18) Harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavar; y la colocarás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua.

(19) Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies.

(20) Cuando entren en el tabernáculo de reunión, se lavarán con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida para Jehová, (21) se lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia por sus generaciones.

Esta fuente que era utilizada por los sacerdotes para lavar sus manos y sus pies, constituía una especie de anticipación de la obra que Cristo llevaría a cabo al limpiar nuestros pecados. Esto tiene coherencia con el pensamiento de quienes han dicho que el agua es para redención.

(Éxodo 32: 20) = Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.

Ustedes seguramente recuerdan la historia. Moisés se va al monte a buscar contacto directo con Dios y, al retornar ya ungido y con rastros de la gloria de Dios en su rostro, se encuentra con un verdadero festival idólatra, donde un becerro de oro ocupaba el primer lugar de adoración, simplemente por causa –se excusaron- de su demora en descender. Él toma ese becerro, lo arroja al fuego y, el tomar el polvo de oro debía servir para que el pueblo comprendiera que la imagen del becerro había sido totalmente destruida y sólo les quedaba el único Dios existente. Lo curioso es que Moisés esparce sobre las aguas ese polvo de oro y luego se lo hace beber a los mismos que antes habían adorado al becerro. El agua aquí como vehículo de destrucción de ídolos.

(16) La Autoridad de los Ángeles

  Más allá de lo que tú te imaginas, todas las culturas antiguas buscaron edificar sus ciudades alrededor de lugares en los que hubiera agua. Porque para ellos, el agua representaba vida, representaba productividad, representaba salud. Cómo puedes ver, la inteligencia e ingenio del hombre no es algo nuevo. También las culturas griegas y romanas consideraban que el dios Neptuno era el señor de los mares, que había una potestad que guardaba las aguas. El agua ha sido muy importante aún en estudios científicos. Ya fue dicho: tres cuartas partes de cada uno de nosotros es agua. Algunos estudios determinados como serios, han expresado que el agua presenta distintas reacciones, una vez congelada y al microscopio, después de ser sometida a diferentes tipos de música, a palabras de bendición y ánimo y a palabras de maldición y descrédito.

Ahora bien; si me dicen que eso ocurre con el agua propiamente dicha, la gran pregunta que a mí se me presenta, entonces, es: si es real que nosotros somos el setenta por ciento aguas, ¿No nos afecta todo eso en nuestra composición molecular? Para la ciencia es un hecho que los primeros seres vivos, organismos unicelulares, se originaron en el océano. La vinculación de las aguas al origen de la vida en nuestro planeta, encierra conceptos desde muy antiguo. La Biblia lo dice abiertamente, pero claro está: ¿Quién osaría en un marco científico otorgarle a la Biblia autoridad suma? Un poco, tanto como para cumplir y ser corteses con los sectores religiosos, sí, pero más…Hay una significación espiritual y simbólica, psicológica, mucho más profunda, que una coincidencia entre la fe y la ciencia. Pues también para la tradición bíblica, el Espíritu de Dios, el soplo divino, dador de vida, fecundó desde los orígenes las aguas primordiales. Fecundó el Espíritu Santo las aguas del principio. Lo dice.

(Génesis 1: 1) = En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Hay una versión que dice, reitero, que el Espíritu aleteaba sobre las aguas. Y esa expresión, hay plena coincidencia en esto, implica al Espíritu como una enorme gallina que mueve sus alas preparándose para empollar a sus huevecitos que posteriormente darán a luz polluelos. Esto nos estaría dejando en evidencia que el Espíritu Santo, a través del agua incubó vida en el agua. El origen de la vida en el agua está en Génesis capítulo 1: 20-22, donde se nos habla que desde el agua surgió parte de la vida que hoy conocemos en el planeta.

 (Génesis 1: 20) = Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

(21) Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

(22) Y Dios los bendijo, diciendo: fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves de la tierra.

Esto quiere decir que una tercera parte de la vida en la tierra se originó en el agua. Nosotros venimos de la tierra, está escrito, pero la mayoría de los seres vivos que están poblando los cielos, la tierra y el mar, tuvieron sus orígenes en las aguas. Los científicos tardaron cientos de años en darse cuenta que los primeros seres unicelulares, que luego se convirtieron en seres más complejos, fueron producidos en las aguas. Por eso, el simbolismo del agua encierra un misterio que fue captado hace miles de años por los filósofos. Estamos hablando, obviamente, de alquimistas y místicos. Así, para el poeta Homero, el océano es el origen, el génesis de todas las cosas. Otros fueron más contundentes al asegurar que el principio de todas las cosas es el agua. Pero no el agua como mera sustancia inorgánica como la concebimos hoy.

Para los primeros filósofos, los elementos de la naturaleza eran manifestaciones de la physis, una palabra griega que significa fuerza divina. Así le llamaban los filósofos, los alquimistas, los místicos al agua. Le decían physis, hablando de fuerza divina. Esto podemos compararlo con aquello de que El Espíritu Santo se movía sobre la faz de las aguas. ¿Por qué el agua? Porque el agua es imperecedera, es eterna, está en el origen y el desarrollo de todos los elementos del universo. Además, es un elemento muy noble. Se puede poner el agua en un vaso y adquiere la forma del vaso. Puedes ponerla en un plato y adquiere la forma de un plato.

La colocas a una determinada cantidad de grados centígrados y se convierte en vapor gaseoso, pero luego se modifica y vuelve en forma de lluvia o llovizna. La colocas por debajo de cierta cantidad de grados centígrados y se convierte en hielo sólido, que con el sólo concurso del calor se disuelve y vuelve a su estado líquido.  De esta particularidad que seguramente todos conocemos, hay un misterio que sin embargo ni siquiera ha sido develado por los mejores científicos, y es el que nos muestra que cuando el agua se solidifica y se convierte en una masa de hielo, aumenta su tamaño. Las moléculas se congelan y se expanden. En el libro de Apocalipsis vemos que hay un ente que custodia los mares, los ríos y las aguas. Hay un ente que da cobertura de parte de Dios a estos seres, por eso es que los griegos y los romanos creían que había un dios llamado Neptuno, que era el dios de los mares. Pero vamos a ver qué dice la Biblia.

(17) Cumpliendo con Las Señales

Quiero recalar ahora en el capítulo 16 del libro de Apocalipsis. Yo creo que podríamos decir que Apocalipsis 16, por varias razones, es un “gran” capítulo. En principio, describe una gran maldad: una gran ciudad, la gran Babilonia. Además, describe a grandes herramientas de juicio: gran calor, un gran río seco, un gran terremoto, gran granizo y grandes plagas. Asimismo, también describe a un gran Dios: Su gran voz (fuerte es la misma palabra Griega para grande; versos 1 y 17), y Su gran día de victoria.

(Apocalipsis 16: 1) =  Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. 

(2) Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen. 

Una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia: Aquellos que adoran a la bestia y reciben su marca ahora están “marcados” por Dios con una pestilente úlcera. Una úlcera es una llaga o lesión que aparece en la piel o en el tejido de las mucosas a causa de una pérdida de sustancia y que no tiende a la cicatrización. ¿Cómo entiendo eso desde lo espiritual? Una terrible herida que desestructura todo un cuerpo y que no sana porque su cicatrización no es viable. ¿Qué clase de herida, de esas características, podría llegar a desestructurar nada menos que el Cuerpo de Cristo? El pecado. ¡Y bueno, hermano! ¡El mundo estuvo lleno de pecado desde siempre! ¿Cuál es la novedad? La novedad, es que aquí no se habla del pecado del mundo, sino del que se infiltró en la iglesia.

(3) El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar. 

Dice que el mar…se convirtió en sangre: Apocalipsis 8:8-9 describió una contaminación parcial de la tierra. Aquí la contaminación es hecha completa (Murió todo ser vivo que había en el mar). Luego alude a una sangre como de muerto: La sangre no necesariamente se convierte en sangre, pero como sangre de muerto, se igualará a la apariencia y al carácter enfermizo de la sangre de un cuerpo muerto. En lo espiritual, la muerte es carencia de flujo de sangre preciosa. Redentora, liberadora y sanadora que llega desde la cruz. Sin sangre no hay expiación. Sin expiación no hay redención. Sin redención sólo hay muerte. Y además, llamó mucho mi atención que la definición que da respecto a esa conversión del agua del mar en sangre, haya sido como de sangre de muerto. ¿Alguno habrá reflexionado respecto a qué diferencia hay entre una sangre normal, de un ser vivo, a una sangre de un ser muerto? No lo sé, pero la respuesta es simple. La del ser vivo, es un fluido líquido, vital, dinámico y activo. La de un ser muerto, es coagulada, esto es; hecha casi una pasta, inmóvil y sin dinámica vital alguna. Y lo dice respecto al mar, que como ya sabemos, representa muchedumbres.

(4) El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.

Dice que derramó esa copa sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas, y que ambos se convirtieron en sangre: Esta completa contaminación es un contraste con la contaminación parcial (un tercio) de las fuentes de aguas mostradas en Apocalipsis 8:10-11. Es notorio que, cuando estos juicios lleguen, el tiempo debe ser muy corto para el retorno de Jesús. Con desastres ecológicos tales como éste, la raza humana no puede sobrevivir por mucho tiempo y el final está cercano. Siempre tomándolo como un final físico, que es una de las corrientes escatológicas conocidas. Yo, particularmente, creo en la otra corriente: la espiritual y simbólica. De todos modos, decía Clarke: Ellos tenían sed de sangre y masacraron a los santos de Dios; ¡y ahora tienen sangre para beber!!”

(5) Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. 

Está el ángel de las aguas, que clama desde esa sustancia líquida, acuosa; él clama y sabe quién es Jesús. El que es, el que era y el que ha de venir. El santo, porque ha juzgado todas estas cosas. Hay otra versión bíblica que, en este mismo texto, dice: Y oí que el ángel que tenía autoridad sobre las aguas, decía: Hay un ángel que tiene autoridad sobre las aguas. Y no estamos hablando de aguas simples y tranquilas acumuladas en alguna laguna de ensueño llena de peces de colores, no; esto es otra cosa.

(6) Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. 

(7) También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos. 

Justo eres tú. . . Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre: Parece apropiado que aquellos que disfrutaban el derramar la sangre de los santos ahora deban de ser forzados a beber “sangre”. Ellos han rehusado el Agua Viva, y ahora se les dará el agua de la muerte. Aún en medio del juicio, está bien que el ángel declare, Justo eres tú, oh Señor. No solamente el juicio de Dios es justo, también es puro y apropiado. No hay justicia al “estilo vigilante” con Dios. También oí a otro, que desde el altar decía: Piensan algunos comentaristas que esta voz es quizás la de un ángel que hablaba desde el altar, o el altar mismo personificado, representando el testimonio corporal de los mártires y las oraciones de los santos. Este “altar parlante” puede ser el altar de Dios la cruz, donde Su más grande sacrificio fue hecho, y donde aquí testifica de Su justo juicio, tanto como en el pasado como el que esta pronto por venir. Este es el altar donde Dios en Su amor, ofreció una manera de escape de estos juicios.

(8) El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. 

(9) Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. 

El sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego: Lo que normalmente se toma por sentado como una bendición – el calor de un sol brillante – ahora es una maldición. Además, dice que no se arrepintieron para darle gloria: El fracaso del hombre de responder con arrepentimiento muestra que el conocimiento o la experiencia del juicio no cambiará la condición pecaminosa del hombre. Aquellos que no son ganados por gracia nunca serán ganados. Un pensamiento de Walvoord expresa: “El deseo que piensan algunos que los hombres se puedan arrepentir si ellos solamente conocieran el poder y el justo juicio de Dios es quebrantado por la mención frecuente en este capítulo de la dureza del corazón del hombre a la vista de las más rigurosas y evidentes disciplinas divinas.”

(10) El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, (11) y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras. 

Su reino se cubrió de tinieblas: Algunos ven esto como unas tinieblas simbólicas. Caird llama las últimas tres plagas la “triada del desastre político” – anarquía interna, invasión, y colapso irreparable. Pero no necesariamente es el ver esta oscuridad como una tiniebla política simbólica. La novena plaga sobre Egipto fue una oscuridad literal, con matices espirituales. Se podía sentir, como esta descripta en Éxodo 10:21-22.

Y mordían de dolor sus lenguas: Las tinieblas de la quinta copa es una vista previa del mismo infierno, el cual es descrito por Jesús como las tinieblas de afuera (Mateo 25:30). Aquellos bajo el juicio de esta quinta copa están, como si fueran, en las orillas del lago de fuego. A finales del siglo 1600 Matthew Poole escribió un comentario en la Biblia. Es interesante el leer lo que él puso sobre este pasaje: “¿Cuándo será esto? Sólo Dios sabe. Yo pienso, y la experiencia lo ha probado, que ellos fueron muy apresurados en sus especulaciones, que se profetizó que sería en el año 1656, o 1660, o 1666. Por mi propia parte, Yo no creo que será antes de 1866, o entre eso y el año de 1900.”

Y no se arrepintieron de sus obras: En la condición pecaminosa del hombre, él incrementa su pecado cuando, bajo el juicio de Dios, es el tiempo en el cual él debe de abandonar su pecado. Encontré dos apreciaciones sobre estos temas de Charles Spurgeon. La primera dice así: El juicio puede producir un arrepentimiento carnal – un arrepentimiento que es de la carne, siendo a la manera de la naturaleza pecaminosa del hombre. En este arrepentimiento, la depravación del corazón permanece en esencia igual, aunque toma otra forma para mostrarse. Aunque el hombre cambia, no cambia para ser salvo: él se convierte en otro hombre, pero no en un hombre nuevo. El mismo pecado gobierna sobre él, pero es llamado por otro nombre, y utiliza otra vestimenta. La piedra esta esculpida en otra forma, más agradable a la vista, pero no es convertida en carne. El hierro es echado en otra imagen, pero no es transformado en oro. Este arrepentimiento carnal es causado por el temor. ¿No se arrepiente cada ladrón de su robo cuando es condenado y enviado a la cárcel? ¿No se arrepiente cada asesino de su crimen cuando está debajo del árbol fatal?”

La segunda, por su parte, señala lo siguiente: Esta es una verdadera penitencia, cuando el hombre le da gloria a la justicia de Dios, aun cuando ésta le condene. Oh mi querido lector, ¿Así te arrepientes? ¿Es en verdad el pecado pecaminoso para ti? ¿Ves su desierto del infierno? Si no, necesitas arrepentirte de tu arrepentimiento.”

(12) El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente.

(13) Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; (14) pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. 

(15) He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. 

(16) Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.

El gran río Éufrates: Los romanos consideraban al río Éufrates una barrera segura en contra de una invasión de los imperios del este. En aquel día tenía una longitud de mil ochocientas millas, y en cualquier lado entre trescientas a mil doscientas yardas de ancho. El agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente: Si el Éufrates se secara y se hiciera un camino, entonces ejércitos masivos del este (naciones tales como China, India y Japón se podrían mover al oeste con facilidad. ¿Por qué vienen estos ejércitos?  ¿Es para eliminar a Israel? ¿Es para rebelarse en contra de un líder mundial europeo (el Anticristo)? Estas son las clásicas dudas que tienen ciertas escatologías con las que nos hemos criado dentro del evangelio. Sin embargo, en estos tiempos, muchas cosas aprendidas de un modo tradicional, no parecen ser lo correcto. Finalmente, ellos vienen para hacer batalla en contra de Dios y de Su Mesías, según se lee en Salmos 2.

Y vi salir de la boca del dragón. . . espíritus inmundos a manera de ranas: Los espíritus son con forma a manera de ranas. El antiguo pueblo Judío tenía a las ranas como inmundas y repulsivas, pero los egipcios las reverenciaban como a dioses rana. “Cristo expulsó espíritus inmundos, pero Sus enemigos los sacan de ellos mismos.” Dijo Swete. Por su parte, Love escribió: Las ranas son una devastadora caricatura del fracaso de la maldad. Lo que los hombres temen más debido a que aparenta ser poderoso y por siempre atrincherado, se convierte solamente al fin en una ridícula criatura enfermiza que sale en las noches.”  Estos demonios son como los espíritus mentirosos que condujeron a Acab hacia la batalla conforme lo vemos en 1 Reyes 22:19-23.

Pues son espíritus de demonios, que hacen señales: De nuevo, señales y maravillas son utilizadas por los demonios como herramientas de engaños. El falso profeta aquí es la segunda bestia de Apocalipsis 13. Para reunirlos a la batalla: Esta batalla no es de una nación en contra de otra nación, sino de las naciones en contra de Dios (Salmo 2:2). Esta es una de tres importantes batallas mencionadas en la profecía. La batalla de Gog, Magog y sus aliados que vienen contra Israel (Ezequiel 38 y 39). La batalla de Armagedón, cuando el Anticristo dirija el sistema mundial en contra del retorno de Jesús (Apocalipsis 17:12-16, 17:14, 19:19). La batalla final, cuando Satanás y sus aliados, hacen guerra en contra de Dios (Apocalipsis 20:7-10). De hecho, son simbolismos que, en la mayor parte de los casos, tienen que ver con la iglesia genuina y su batalla contra el sistema único mundial que posee, obviamente, una sola forma de religión que nada tiene que ver con el dios en el cual creemos y adoramos.

Aquel gran día del Dios Todopoderoso: El ganador de esta batalla es aparente. Es el gran día de Dios, no el gran día del hombre, no el gran día del Anticristo, no el gran día del dragón. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza: En medio de la descripción de la batalla que viene, hay una advertencia para estar preparados a la luz de la victoria asegurada de Jesús. Ropas son ilustraciones de justicia espiritual y práctica. Se nos da la justicia de Jesús como una ropa (Gálatas 3:27), pero también somos llamados a “vestirnos” de la naturaleza de Jesús en término de una santidad práctica (Efesios 4:20-24). Sobre todo, no debemos estar desnudos – esto es, sin estar cubiertos, o intentando el proveer nuestra propia cubierta como Adán y Eva (Génesis 3:7), las cuales son como trapos sucios a la vista de Dios (Isaías 64:6).

Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón: Esta gran batalla ocurre en un lugar llamado Armagedón (Har-Meguido). Dice Seiss que: Aquellos que creen que el Libro de Apocalipsis es toda una historia ya cumplida, tienen un tiempo difícil con esta batalla. “Algunos dicen que es el gran valle del Mississippi. Hace algunos años, algunos dijeron que era Sebastopol, o Crimea. Otros piensan que es Francia. Mientras que mucho lo toman como un lugar ideal, para una asamblea ideal, sin tener existencia en el hecho. Para esas nociones tan salvajes, y al mismo tiempo destructivas, son conducidos los hombres de la letra de lo que está escrito.” De acuerdo, pero esos a los que alude este comentarista, sostienen algunas teorías que están comprobadas como ciertas y no coinciden con las que aquí se exponen. Yo prefiero creer que todavía el Señor no permitió a su Espíritu Santo enviar toda la revelación, sino apenas una parte de ella, la que hoy necesitamos.

Por eso otro hombre de Dios estudioso, Clarke, sostiene: “Pero ¿Qué es la batalla de Armagedón? ¡Qué ridículas han sido las conjeturas de los hombres en relación con este punto! ¡Dentro de los últimos veinte años esta batalla ha sido peleada en varios lugares, de acuerdo con nuestros ciegos videntes y los profetas auto inspirados! ¡Un tiempo está en Austerlitz, otra en Moscú, y otra en Leipzig, y ahora en Waterloo! Y así han salido, y saldrán, confundiendo y siendo confundidos.”

(17) El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. 

(18) Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. 

(19) Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.

(20) Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.

(21) Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.

Hecho está: Este anuncio, el cual viene del mismo trono, nos habla de que no habrá más demora. En Su misericordia, Dios estiró esta escena lo más que Él pudo. A los sellos le siguieron las trompetas; a las trompetas le siguieron las copas; pero no habrá más juicios sobre la tierra después de esto – hecho está. Derramó su copa por el aire: El hecho que la copa es derramada por el aire puede mostrar juicio en contra el príncipe de la potestad del aire (Efesios 2:2) y sus aliados. Un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra: En estos juicios finales, Dios hace temblar la tierra con un tremendo terremoto. Lo mismo es prometido en Hebreos 12:26: pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. Pero, lo que no puede ser sacudido permanecerá.

La gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira: La caída de Babilonia (la gran ciudad) es descrita más explícitamente en Apocalipsis 17 y 18. Aquí, es suficiente el decir que Dios le da el cáliz del vino del ardor (la antigua palabra Griega thymos, describiendo un arranque pasional de ira) de su ira (la antigua palabra Griega orge, describiendo a una ira establecida). La combinación de thymos y orge hace la connotación de la clase más fuerte de derramamiento de juicio divino.  Cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento: Granizo gigante cae, pesando hasta 100 libras. El hombre responde profiriendo depravación sin arrepentimiento (los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo). Granizo es una herramienta frecuente de juicio en contra de los enemigos de Dios, como se ve en contra de Egipto (Éxodo 9:24), los de Canaán (Josué 10:11), al Israel apóstata (Isaías 28:2), y a Gog y Magog (Ezequiel 38:22). En cada una de estas instancias, el granizo llovió desde el cielo como una herramienta de juicio, no como un castigo de corrección de los propios hijos de Dios.

Concluye señalando Charles Spurgeon:A pesar de todo el sufrimiento, muchos aún no se arrepentirán. “Yo he conocido a personas que dicen, Bueno, si yo fuera afectado yo quizás me convertiría. Si estuviera enfermo quizás sea salvo. Oh, no pienses así. La enfermedad y la tristeza por si mismas no son ayudas para la salvación. El dolor y la pobreza no son evangelistas; la enfermedad y la desesperación no son apóstoles. Mira a los perdidos en el infierno. El sufrimiento no ha surtido efecto en ellos. Aquel que es sucio aquí es sucio allá. Aquel que fue injusto en esta vida es un justo en la vida por venir. No hay nada en el dolor y el sufrimiento que, por su propia natural forma de funcionar, harán que guíen a la purificación.” El agua, en este capítulo, actúa decididamente como Señal Divina.

(18) En Los Umbrales del Infierno

(Apocalipsis 20: 12) = Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

(13) Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

(14) Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.

El agua cubre los pasadizos del abismo. Y hay otra parte que es cubierta por tierra, donde la entrada a ese mundo, es a través de los volcanes. Y el otro es a través del agua. Hasta el día de hoy nadie sabe con certeza qué profundidad tiene el océano, porque nadie ha llegado a su fondo. Cuando Cristo dice: y las puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia, está hablando de que no solamente hay un acceso al inframundo, o al centro de la tierra, o al abismo, sino que hay varias puertas. Por eso Él dice: y las puertas del Hades, del inframundo, no prevalecerán contra la iglesia.

Hay gente que no solamente está haciendo guerra espiritual en los aires. Podrá parecerte increíble, pero hay gente que está haciendo guerra espiritual en los mares, por las potestades que también están encerradas en los mares. Entre ellas está Leviatán. Es un ser de varias cabezas, que tiene una piel tan gruesa que ninguna arma humana puede atravesar. Y él habita en los mares, y se le llama el rey de la soberbia, de acuerdo con el libro de Job. El rey de los soberbios. Y él está encerrado en el abismo. Cuando leemos Génesis 1:2, dice que las tinieblas estaban sobre la faz del abismo. Abismo habla de pozo profundo. ¿Y por qué Dios quería hacer un pozo profundo en una creación que era perfecta?

Simplemente porque había habido una revolución espiritual y Dios tuvo que crear una prisión y la puso en el centro de la tierra, para encerrar esas potestades. Jesucristo nos enseña también cuando él dice que el infierno o el Hades, fue hecho para Satanás y sus ángeles. Algo encierra el mar, mucho más que un misterio. La gente respetaba los mares, porque había seres que hacían que los hombres fueran seducidos por su belleza. Y es en Mateo 16:18 donde encontramos que dice que las puertas del Hades no prevalecerán sobre la iglesia. En otras versiones dice que es el infierno el que no prevalecerá.

Te recuerdo que infierno significa inframundo, o los que viven debajo de la tierra. Infierno es inframundo. Hay un lugar dentro del Hades que es un lugar de oscuridad, un lugar de llamas, un lugar de tormentos. Pero hay otro lugar donde hay un paraíso en el centro de la tierra. Entonces, el Señor ocupó ese lugar como prisión de potestades caídas, que ahora están allí encerradas. Por eso es que algunos dicen que, cuando la gente se bautiza, el espíritu malo queda encerrado en las aguas. No puedo confirmar ni desestimar esto, pero sí puedo asegurarte algo: el agua va mucho más allá de lo que hasta hoy conocemos. Es mi oración que antes de concluir este trabajo, mi Padre me enseñe algo más que te permita cerrar tu círculo con mayor precisión. ¡Gloria a Dios! Si así fuera, pero también ¡Gloria a Dios! Si así no fuera, porque eso querría decir que todavía no es el tiempo para ello.

(Levítico 1: 8) = Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar; (9) y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.

(Verso 12) = Lo dividirá en sus piezas, con su cabeza y la grosura de los intestinos; y el sacerdote las acomodará sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar; (13) y lavará las entrañas y las piernas con agua; y el sacerdote lo ofrecerá todo, y lo hará arder sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.

Estos textos reflejan con bastante claridad, el uso del agua como elemento de purificación. Y digo de purificación y no de simple higiene, como podría suponerse, porque si fuera en este sentido, no haría falta hacerlo, ya que luego todo eso va a quemarse. Pero si se lo lava con agua antes de incinerarlo, el mensaje simbólico es que el agua purificó esa ofrenda. En el capítulo 11, nos encontramos con una curiosa directiva que, a todas luces, no ha sido cumplimentada en su gran mayoría por aquel pueblo de Dios. Porque todos hablan de los cerdos, los cuales son determinados como animales impuros que no deben comerse, (Y, de hecho, muchos cristianos hoy lo cumplen a esto como si fueran antiguos judíos), pero muy pocos o nadie habla que también son rotulados como impuros y tienen prohibición de comerse, el camello, el conejo y lo que en algunos lugares llega a ser, inclusive, pieza muy valiosa de caza: la liebre. Así concluye el verso 8 con relación a todos estos mencionados y da lugar para la otra clase de animales, los que habitan las aguas.

(Levítico 11: 8) = De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.

¿Te das cuenta la enorme cantidad de gente que, habiendo elegido vivir como ultra-legalistas, no cumplen de ninguna manera con este mandato, salvo con el pobre puerquillo? De hecho, no me opongo a que lo hagan, pero entiendo que, si lo van a hacer, lo tienen que hacer correctamente. Porque la Palabra misma, esa que dicen respetar a morir, les está mostrando que, si cumplen con todos los requisitos de la ley, pero dejan sin cumplir con UNO solo, eso es suficiente para que sean considerados culpables. Diferente al que no sigue la Ley sino la Gracia. Cuando se equivoca, (No porque peca deliberadamente, sino por error o ignorancia), de inmediato adquiere acceso al mejor abogado del universo, Jesucristo el Justo.

(19) Visitando el Tabernáculo

(Juan 7: 37) = En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

(38) El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

(39) Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido glorificado.

Es indudable que el agua es un misterio, porque Jesús dice que el Padre cuando hizo la tierra, hizo un huerto. Y el huerto tenía cuatro ríos que traían bendición, que irrigaban, que regaban todo el huerto. Pero como eso se echó a perder, el Padre lo que ahora quiere hacer es meter adentro de cada uno de nosotros, el huerto. Y entonces, como llevamos un huerto adentro, debemos desarrollar esos cuatro ríos, que ahora pasan a ser ríos de agua viva. Pero si no lo entendemos, nos quedamos con lo literal, y lo literal nos dice que de ninguna manera podríamos tener dentro nuestro no ya cuatro, ni siquiera un río. Y allí es donde nos encontramos con el gran misterio del agua. Porque, dos moléculas de hidrógeno por una de oxígeno, H2O, eso es el agua. Pero es el agua aquí, para nosotros y entre nosotros. Pero nota que sin el agua no podemos vivir.

Fíjate que un niño, si se deshidrata, puede llegar hasta morirse. Lo mismo ocurre con adultos mayores, hay pruebas concretas de ello. ¡Qué poderosa es, entonces, esa combinación química que Dios ha inventado y que nosotros llamamos agua! Tan sencilla que se ve el agua en cualquiera de sus expresiones, y tan misteriosa que es su esencia e importancia. Y entonces Dios toma ese elemento que llamamos agua, H2O y lo utiliza de modo singular. ¿Qué secreto hay en el agua? Pero él lo toma y nos enseña que como opera ese elemento de la tierra que nosotros llamamos agua, así también opera su Espíritu. Para que nosotros podamos entender cómo se mueve el Espíritu en nuestro ser interior, primero tenemos que entender que son como ríos.

Y ríos de agua viva. No son charcos, son ríos, que corren, que dan vida, que tienen un surco y que van a hacer crecer, desarrollar, y que van a dar expansión. Fíjate que nosotros, al ver la Escritura, vemos que Dios le dice al pueblo de Israel que haga un tabernáculo. Y en el tabernáculo, cuando iban a entrar los sacerdotes, había un lavacro, donde obviamente ponían agua. Pregunto: ¿Qué secreto habría para que el que iba a entrar se tuviera que lavar las manos, los pies y recién después entraba? Vamos a ver: ¿Cómo era el piso del tabernáculo que Dios había puesto en el desierto? De tierra, de polvo, era la arena del desierto. Entonces, ¿Para qué servía lavarse? Se lavaban bien los pies en el lavacro y después entraban descalzos y, obviamente, se volvían a ensuciar.

¡No era algo higiénico! ¿Para qué se lavaban las manos? Cierto es que nosotros acostumbramos a lavarnos las manos antes de comer. Pero tan cierto es como que en alguna ocasión y por los motivos que fueran, no nos hemos lavado las manos y hemos comido igual. ¡Y no nos pasó nada! Y si alguien se ha enfermado, de vez en cuando, es mínima la posibilidad de que haya sido por coincidencia con ese no lavarse las manos. Si las personas se enfermaran simplemente por no lavarse las manos, habría más gente enferma que sana. El tema es que el sacerdote se lavaba las manos, ¿Para qué? ¿Para agarrar un pan que había allí adentro? Si se lo hubiera comido con las manos sucias, ¿Crees que hubiera tenido problemas? Pero insisto: ¿Qué representaba el agua?

Porque el sacerdote entraba y se lavaba las manos, y eso representaba el agua de aquí abajo. Pero cuando entraba, dice que allí había incienso y que bajaba la nube de Dios. Ese era otro tipo de agua. Sería H2O, pero ya no estaba líquida, estaba en forma de vapor, en estado gaseoso. Eso quiere decir que el sacerdote vivía entre las aguas. Mira el pueblo de Dios. ¿Por qué el pueblo de Dios, cuando sale de Egipto, tiene que atravesar el Mar Rojo? ¡Si había otros caminos para irse! ¿Y por qué para antes de entrar a Canaán, atraviesa el Jordán? El pueblo de Dios, se mueve en medio de las aguas. Dice la Escritura en 1 Corintios 3:9: Porque nosotros (Los apóstoles, los enviados) somos colaboradores de Dios, y vosotros (La iglesia, nosotros) sois labranza (Que es huerto) de Dios, edificio de Dios.

(20) ¡También en la Mecánica Cuántica!

Un pequeño párrafo para analizar cuando la mecánica cuántica desentraña los misterios del agua. Un modelo informático basado en la ecuación de Schrödinger descubre la interacción de sus moléculas. Comenzando por lo principal: ¿Qué cosa es la mecánica cuántica?  La mecánica cuántica es una disciplina de la física encargada de brindar una descripción fundamental de la naturaleza a escalas espaciales pequeñas. Surge tímidamente en los inicios del siglo veinte dentro de las tradiciones más profundas de la física para dar una solución a problemas para los que las teorías conocidas hasta el momento habían agotado su capacidad de explicar, como la llamada catástrofe ultravioleta en la radiación de cuerpo negro predicha por la física estadística clásica y la inestabilidad de los átomos en el modelo atómico de Rutherford.

La primera propuesta de un principio propiamente cuántico se debe a Max Planck en 1900, para resolver el problema de la radiación de cuerpo negro, que será duramente cuestionado, hasta que Albert Einstein lo convierte en el principio que exitosamente pueda explicar el efecto fotoeléctrico. Las primeras formulaciones matemáticas completas de la mecánica cuántica no se alcanzan hasta mediados de la década de 1920, sin que hasta el día de hoy se tenga una interpretación coherente de la teoría, en particular del problema de la medición. La mecánica cuántica propiamente dicha no incorpora a la relatividad en su formulación matemática. La parte de la mecánica cuántica que incorpora elementos relativistas de manera formal para abordar diversos problemas se conoce como mecánica cuántica relativista o ya, en forma más correcta y acabada, teoría cuántica de campos (que incluye a su vez a la electrodinámica cuánticacromodinámica cuántica y teoría electrodébil dentro del modelo estándar) y más generalmente, la teoría cuántica de campos en espacio-tiempo curvo.

La única interacción elemental que no se ha podido cuantizar hasta el momento ha sido la interacción gravitatoria. Este problema constituye entonces uno de los mayores desafíos de la física del siglo XXI. La mecánica cuántica proporciona el fundamento de la fenomenología del átomo, de su núcleo y de las partículas elementales (lo cual requiere necesariamente el enfoque relativista). También su impacto en teoría de la informacióncriptografía y química ha sido decisivo entre esta misma. Dicho lo cual, veamos lo concerniente a nuestro tema: El Agua.

La ecuación de Schrödinger, uno de los fundamentos de la teoría de la mecánica cuántica, ha desvelado el funcionamiento de las moléculas del agua gracias al uso de un conjunto de ordenadores superpotentes. Formada por dos átomos de hidrógeno y por uno de oxígeno, se cree que el secreto de las propiedades de este líquido tan común como misterioso radica en la capacidad de sus moléculas para formar determinados enlaces entre los átomos de hidrógeno. El desarrollo de este nuevo modelo informático podría tener múltiples aplicaciones, y quizá resuelva determinadas cuestiones como la razón por la que el agua, en estado sólido (hielo), no se hunde dentro de sí misma.

Esencial para todas las formas de vida, y objetivo eterno de estudio, el agua es una sustancia con algunos misterios que aún no han podido ser revelados, al menos desde la física clásica. El acercamiento a este extraño elemento constitutivo, sin embargo, desde la perspectiva de la física cuántica (Desde la ecuación de Schrödinger para ser más exactos), y gracias al uso de un conjunto de ordenadores superpotentes, ha revelado la estructura subyacente del conjunto de moléculas aparentemente sencillas del agua, que están formadas “tan sólo” por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. El logro lo ha alcanzado un equipo de científicos de la universidad norteamericana de Delaware y de la Radboud University de Holanda, que han desarrollado un nuevo método para desvelar las propiedades ocultas del agua, y sin necesidad de concienzudos experimentos de laboratorio: simplemente, informática.

Y es que, en teoría, toda la química y la física de la materia a escala macroscópica podría ser descrita íntegramente por una enorme ecuación de Schrödinger aplicable a más de 10 elevado a 23 átomos de una unidad de materia. Utilizar esta ecuación y aplicarla de manera eficaz es actualmente posible gracias al uso de ordenadores con una capacidad de cálculo superpotente, que permitirían comprender algunas de las enigmáticas propiedades del agua. Este tipo de herramienta informática de análisis ya se ha aplicado en otros campos, como la meteorología y la mecánica celeste. Los resultados de la investigación han sido publicados por la revista Science y han sido explicados en un comunicado de la universidad de Delaware. La investigación ha estado liderada por el profesor de física y astronomía de dicha universidad, Krzysztof Szalewicz, que ha colaborado con Robert Bukowski, de la Cornell University, y Gerrit Groenenboom y Ad van der Avoird, del Institute for Molecules and Materials de la Radboud University.

Todo el mundo sabe que una molécula de agua es H2O, pero, aunque su composición parezca simple, el agua líquida en realidad es mucho más compleja que eso. Por ejemplo, señala Szalewicz, contrariamente a otros líquidos, el agua aumenta de volumen cuando se congela, lo que explica que el hielo flote en el agua. Por otro lado, el agua puede absorber grandes cantidades de calor antes de empezar a calentarse y lo libera lentamente mientras se enfría. Las características únicas del agua parecen relacionarse con su estructura molecular y con la capacidad de sus moléculas para formar enlaces de hidrógeno con otras moléculas de agua. El hidrógeno de la molécula del agua tiene una carga ligeramente positiva, mientras que la carga del otro extremo de la molécula es ligeramente negativa. Tradicionalmente se pensó que en el agua en estado líquido cada molécula se coordinaba con una media de otras cuatro moléculas gracias a estos enlaces de hidrógeno. Sin embargo, posteriormente se descubrió que esta coordinación tiene lugar sólo con dos moléculas.

Todas estas ambigüedades del agua han sido estudiadas desde la mecánica cuántica por Szalewicz y sus colegas, aplicando leyes de la física a un nivel microscópico.  El resultado: los investigadores han conseguido generar un nuevo marco teórico para describir la estructura y el comportamiento de la molécula del agua átomo a átomo, gracias a los ordenadores de última generación, multiprocesadores, capaces de aportar soluciones bastante ajustadas de las ecuaciones de la mecánica cuántica para la descripción de las fuerzas que ejercen unas moléculas del agua sobre otras. Esto debería permitir desvelar el porqué de las extrañas propiedades de este líquido.  Con un conjunto de ordenadores Linux funcionando en paralelo, y que realizaron cálculos a gran escala, el estudio tardó varios meses en completarse. El nuevo modelo puede predecir con bastante exactitud, tanto las propiedades de un par de moléculas de agua, como las del agua en estado líquido.

Las aplicaciones de este novedoso modelo, señalan los investigadores, van desde la posibilidad de comprender mejor el agua en diversos estados y en condiciones extremas, hasta el estudio de otros líquidos y sistemas moleculares, el ADN en biología o el llamado plegamiento de proteínas (proceso por el que una proteína alcanza su estructura tridimensional), entre otras. La razón por la que no nos detenemos habitualmente a reflexionar sobre la enorme complejidad de las interacciones moleculares del agua, es porque resulta muy habitual para nosotros, desde antes de nacer los seres humanos estamos en contacto y estrechamente vinculados con el agua, dependemos absolutamente del agua para la vida y es un bien preciado y muy cotidiano para nosotros. Por este motivo, me complace felicitarles por la reseña de esta noticia científica que nos invita a reflexionar sobre los enigmas que entraña un elemento tan común y familiar para todos nosotros.

N del A. Recordar que a esto lo dice la ciencia. Altísimamente escéptica y abundantemente agnóstica o directamente esotérica.

(21) En Sintonía Con Sus Milagros

¿Y el huerto de Dios, qué tenía? ¡Los ríos de agua viva! Tenía cuatro ríos, y cuando uno mira sus nombres, eso significa: Expansión, Fruto, Visión y Bendiciones. Era un lugar para estar absolutamente satisfechos, sin carencias ni necesidades básicas no cubiertas. Fíjate, cómo sería ese huerto, que Dios bajaba allí, hablaba y se paseaba con ellos. ¿Entiendes que a Dios le gustaba mucho bajarse hasta allí a charlar, a conversar casi de igual a igual con Adán y con Eva? Y como el plan de Dios es que estén los ríos, luego dijo Jesús: como al huerto lo echaron a perder Adán y Eva, ahora yo vengo como depositario y quiero hacer de ustedes un huerto. Ahora nos faltarían los cuatro ríos, nada más.

Y eso es lo que nos hace pensar. ¿Qué misterio hay en el agua? ¿Por qué la ponen para entrar para un lado y para el otro? Escucha, repito: para salir de la dimensión de Egipto, atravesaron el Mar Rojo. Y claro; yo no sé si cuando salieron del Mar Rojo se separaron las aguas a ambos lados como se muestra en algunas películas o sólo se detuvieron las aguas de un solo lado. Es inocuo. No se sabe a ciencia cierta cómo realmente fue, pero lo más importante del asunto, es que fue. El agua se abrió de alguna manera y permitió pasar al pueblo por allí. Y eso se supone que fue un milagro de Dios, ¿No es así? Un milagro tremendo, no un milagrito de campañita evangélica para la televisión, que luego nadie termina de comprobar.

Hace algunos años salieron algunos pseudo científicos a decir a grito pelado que los cristianos habían sido engañados, que no era cierto que el Mar Rojo se hubiera abierto, sino que por razones de clima regional había bajado su caudal y se había convertido temporalmente en un simple charco, y por allí había pasado el pueblo de Israel. Ah, sí, ¿Eh? ¿Y cómo explicaron que, en ese mismo charco, después, se ahogaron miles de egipcios? No lo explicaron, sólo sonrieron. Y la mayoría, con esa terrible fragilidad mediocre que poseen, se lo creyeron. Es notorio que dentro del enorme secreto que todavía representa para nosotros el agua, en este caso puntual y específico, allí el agua sirvió de protección. ¿Se murieron ahogados los egipcios o no? ¡Sí! ¿Y por qué no les mandó fuego, Dios? ¿Por qué les mandó agua? Para nosotros, tener el agua adentro es una bendición, pero para el enemigo es muerte. Yo pregunto: si Dios quería mostrar su fuerza y su poder, ¿Por qué no hizo un puente? ¿O por qué no hizo que ellos de pronto pudieran volar? ¡Si de todos modos iba a hacer un milagro!

¿Por qué, -reitero- no los llevó por otro camino? ¿Por qué tiene que haber agua cada vez que Dios va a hacer algo? En parte, porque el Señor dijo que ese río de agua viva, era el Espíritu. Y tú y yo tenemos ese Espíritu, lo que equivale a decir que tenemos por dentro ríos de agua viva. Entonces aquí es donde descubrimos que sí tenemos los ríos. Pero, pregunto: ¿Sabemos utilizarlos? Yo creo que no. Haciendo una mala comparación, creo que nos sucede igual que a alguien que ha comprado un auto nuevo y llega a destino empapado en transpiración porque no sabe cómo bajar los vidrios de las ventanillas y mucho menos encender el aire acondicionado. ¡No se puede decir que el auto sea malo o insuficiente! Somos nosotros.

Quiero ir contigo a Ezequiel 47 para ver el misterio número uno respecto al agua. A Ezequiel se lo llevaron y le abrieron los ojos. Y no es el único. ¿Y Lázaro el mendigo que recibió el pedido del hombre rico para ir y mojar su dedo en agua? ¡En ese lugar la gente ya no tiene su cuerpo! Cierto, pero… ¿Allí también el agua? ¡El rico estaba en el Hades! ¿Agua también en el Hades? Yo, particularmente, y con todavía mucho en franca ignorancia, creo que hay agua en las tres dimensiones, o si lo prefieres: tres dimensiones diferentes de aguas. ¿Tienes sed, a veces? Ese es tu cuerpo que necesita agua. ¡Mi alma tiene sed de ti!, dice el salmista.  O sea que el alma también tiene sed, ¿No es cierto? ¿Y qué agua le daremos a un alma? Y los ríos de agua viva, ¿No son el Espíritu? Hay agua también en el espíritu, pero… ¿Qué clase de agua? No lo sé, pero lo que sí sé es que ¡Esa es el agua que el alma necesita! ¿Me permites? ¡¡¡Wow!!!

(Ezequiel 47: 1) = Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar.

Es notorio que Ezequiel tenía ojos espirituales, porque lo que a él le enseñaron, literalmente, fue un templo. Pero él pudo ver con sus ojos espirituales, que debajo de ese templo salían ríos de agua, que brotaba agua de debajo del umbral. Entonces el hombre que lo acompañaba, y tú conoces mejor que yo la historia, le dice que se venga con él, y lo toma de la mano y se lo lleva a caminar, para ver. Y empieza a tomar distancia: mil codos. ¿Sabes cuánto es en metros, mil codos? Cuatrocientos cincuenta metros. Cuatro calles y media de tu población. Y cuando llegaron, le preguntó a dónde le llegaba el agua. Y Ezequiel le respondió que sólo a los pies.

(Verso 4) = Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas, Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. (Esto es: hasta la cintura).

(5) Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado.

Cuando entra, ve que adentro del templo hay agua. Tú no puedes mirar eso, porque con estos ojos naturales que tenemos, eso no se ve. Porque el agua de H2O de aquí no está en ese lugar. Pero en la visión del Espíritu, todo lugar que Dios ha establecido como propio, tiene agua. Porque nosotros iremos a esos lugares a saciar nuestra alma. Y dice que esa agua es el Espíritu de Dios. Fíjate lo que hemos leído en Ezequiel; ¿Cuántas veces fue subiendo el nivel? Cuatro. Primero le llegó a los pies, a los tobillos; y luego a las rodillas; luego a la cintura, y por último lo cubrió todo. Pero examina esto. ¿Dónde le llega el agua primeramente? A los pies. ¿Y qué significa eso? Limpieza. Nadie puede aspirar a ser lleno del Espíritu de Dios si todavía no está limpio en su andar diario. Y luego les llega a las rodillas. ¿Y qué son las rodillas? Rendición.

Cuando caes de rodillas es cuando le dices al Señor que todo sea como él diga. Pero si te metes más, entonces ya te llega a los lomos, y ese era el lugar de la reproducción, así que es allí donde empiezas a preocuparte por tu generación posterior, la descendencia que te sigue. Y al final, tú quedas sumergido y bautizado en ese Espíritu. Entonces, vemos que el agua es un termómetro. ¿Para qué tenían las aguas allí? Para ver el termómetro que marca y determina tu devoción por el Espíritu. Si sólo te limpias los pies, sirves para cada domingo. Si te metes más, empiezas a preguntarle a Dios qué quiere de ti.  Si te metes más, aún, empiezas a gemir por toda tu generación y, si te metes del todo, entonces ya ni nadas, ni flotas, sólo te dejas llevar por esa corriente sin siquiera saber cuándo y dónde termina tu navegación. Por eso, el primer misterio del agua que es el Espíritu, es que es tu termómetro.

(22) Pasos Para Entrar al Reino

Uno de los episodios más curiosos que se muestran en torno al ministerio de Jesús, es el de su encuentro con Nicodemo, un fariseo que, en apariencia, no estaba en contra de lo que enseñaba y creía en Jesús, aunque su pertenencia con el alto Sanedrín determinó que sólo se atreviera a venir a consultar a Jesús en horas de la medianoche, cuando sus pares seguramente dormían y nadie podría acusarlo. Examínese las preguntas de este hombre y la cualidad y calidad de las respuestas de Jesús, porque en ellas, -creo firmemente- se encuentran principios espirituales de alto vuelo que no siempre hemos observado.

(Juan 3: 1) = Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

Veamos. Este hombre era un principal, lo que significa que no era un miembro raso de los fariseos. Y su nombre, (en estos tiempos el significado de los nombres tenía mucho que ver con la personalidad de sus propietarios), significa nada menos que Conquistador del Pueblo. Era. –Reitero-, un miembro muy respetado e influyente del Sanedrín. Como fariseo, Nicodemo estaba muy bien entrenado en la legislación y en la teología judía; por eso es que Jesús, en un momento dado, lo califica de “maestro de Israel”.

(2) Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

(3) Respondió Jesús y le dijo: de cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

(4) Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

Esto es lo que sucede, (Todavía, puedes comprobarlo), cuando alguien habla en términos exclusivamente espirituales y el otro le responde en términos estrictamente naturales. No hay ni puede haber comunicación, es como si hablaran dos idiomas distintos. Jesús le dice que el que no naciere de nuevo no puede ver el Reino. Ojo; no dice entrar, dice ver. Y la palabra griega utilizada allí para nacer de nuevo, puede también entenderse como de arriba. Esto, claro está, cambia radicalmente las cosas. Sin embargo, Nicodemo lo entendió literalmente, según la primera acepción, mientras que Jesús tenía los dos significados en su mente. Por eso es que hay tanta gente que, pese a ir a una iglesia durante años, ser un cristiano fiel que cumple con todas las ordenanzas de su grupo y no pecar en lo grosero, no pueden salir de una religiosidad ritual y tradicional. No están viendo el Reino simplemente porque no han nacido de arriba.

(5) Respondió Jesús: de cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

La gran mayoría de maestros bíblicos no han establecido demasiadas diferencias entre este verso y el tercero, pero sin embargo la tiene. Ya mostramos que Jesús dice que, para ver el Reino de Dios, tendrás que nacer de nuevo, esto es: de arriba. Pero aquí avanza más, todavía; y aclara que, para nacer de arriba, tendrás que haber pasado por los dos nacimientos posibles: el del agua, a quienes los hebreos vinculaban al nacimiento natural, y el del Espíritu, que es ese bautismo que Jesús promete a todo aquel que se atreve a introducirse en el evangelio, y que reuniendo esos dos requisitos, aquí sí, podrás entrar al Reino. El agua, aquí, es símbolo claro de la Vida.

 (6) Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Ahora piensa en esto: ¿Verdad que está muy bueno, y sobre todo si vives en ciudades llenas de smog y hollín, salir un día a pleno campo y respirar hondo e inhalar oxígeno fresco y puro? ¡Claro que está muy bueno! Pero no entiendes que estás sometido a esta dimensión, cuando antes vivías en otra. Porque ahora tú vives en la dimensión de respirar, de llenar tus pulmones con oxígeno y de disfrutar, de paso, de los hermosos aromas de las flores, el césped y todo lo que huele hermoso. Pero antes de este estilo de vida, tú vivías en otra dimensión. ¿Nunca pensaste que viviste durante nueve meses al mejor estilo pececillo, metido en agua y respirando de una manera totalmente diferente a la actual? Soy de los que dicen que nadie puede decir que le tiene miedo al agua porque no sabe nadar. En todo caso, voy a entender que me diga que se ha olvidado de nadar, pero no que no sabe. ¡Nadó durante nueve meses! Eso, claro está, si a nadar tú lo entiendes, no como ese braceo clásico que vemos, sino al simple hecho de poder sobrevivir en el agua.

Vas a decir que es pura imaginación y lo acepto, pero imagínalo igual. Dios toma un pequeño espíritu y le dice: “Mira, allá abajo está la familia Martínez. ¿Los ves? Son buena gente. ¡Vete ya mismo a nacer allá! Y allá viene el Espíritu trayendo esa nueva vida a los integrantes de la familia Martínez. Pero no se los da en las manos, directamente. Dios usa un puente para trasladar a esa vida desde lo espiritual a lo natural. Y el puente es el vientre de una mujer, que será la madre de ese niño. Y ese espíritu flota, se sumerge y nada durante nueve meses en el líquido miótico, que es agua.  

¿Recuerdas? Para entrar a Canaán, el río Jordán, para salir de la dimensión de Egipto, hay que atravesar el Mar Rojo. Y para entrar a la dimensión del Espíritu, ¡Otra vez el agua! El agua es un verdadero puente para acceder a otra dimensión. Ya Dios a través de su palabra nos dice que ignoramos muchos de sus misterios, y que uno de esos misterios es la forma en que entramos a la vida. Es notorio que cuando se gesta una vida, esta comienza en embrión, en huesos, carne y agua. Y allí es donde Dios manda un espíritu que será el que en definitiva otorgue vida. De otro modo, no habrá vida. Y sólo la habrá si se utiliza el agua, como vehículo. ¿Por qué el Señor sentó a los doce y les lavó los pies? ¿No podía con un simple movimiento de su mano haberlos limpiado y descontaminado a todos si de eso se hubiera tratado? ¿Por qué utilizó el agua?

Lo que vemos nos indica que el agua es un puente, es un misterio que nos permite entrar en otra dimensión. Jesús le da una clase a Nicodemo donde le explica muchas cosas, pero termina diciéndole que si no nace del agua y del Espíritu no puede entrar al Reino de Dios. Claro, entrar al Reino de Dios no significa salvación. Entrar en el Reino de Dios significa entrar en la atmósfera y en el Reino donde Dios manda. En esa atmósfera uno puede extender su mano en fe y agarrar las cosas que no se ven y hacer que se materialicen aquí. ¡Eso es vivir la vida de Reino! Es mucha la gente que habla de Reino, pero déjame decirte que no hay ni puede haber experiencia espiritual alguna si antes no pasas por el agua. El que no nace del agua y del espíritu, no puede entrar al Reino. A esta vida de Reino.

Una vida totalmente opuesta a la natural que conocemos. Una vida como la de Abraham, que no podía engendrar hijos y los pidió en fe. Y los tuvo cuando ya no tenían edad ni él ni Sara para tenerlos. Un enorme misterio el del Espíritu. Por eso Jesús dijo que nos daría ríos de agua viva para conocerlo. Y ese es el segundo misterio del agua: Sirve de puente.

(Jueces 7: 4) = Y Jehová dijo a Gedeón: aún es mucho el pueblo; llévalo a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: vaya este contigo, irá contigo; más de cualquiera que yo te diga: este no vaya contigo, el tal no irá.

El pueblo estaba pasando un tiempo de suma pobreza. Seguramente tú conoces la historia. Muchos predicadores han tocado este tema desde diferentes ángulos. Este era pueblo de Dios y sembraba, pero no podía cosechar. Estaba empobrecido en gran manera. Dios les prometió que los iba a prosperar y a darles victoria, pero primero le mandó a que dijera que los que quisieran volverse se volvieran. Y se fueron muchos. Los que quedaron dijeron a Dios que ya mismo los mandara a la batalla, pero Dios les dijo que no, que primero debían pasar por las aguas.

¿Y sabes lo que les dijo en las aguas? Que aquel que bebiera de esas aguas, pero que lo hiciera como lo hace un perro, lamiendo, lo iba a poner de un lado, mientras que los que llegaran, se postraran, metieran su mano hecha cuenco y sacaran agua para beber, los pondría en otro lado. Y dice que la gran mayoría llegó, se tiró de cabeza al suelo y lamió las aguas. Miles de ellos. Sólo unos pocos, trescientos dice que eran, fueron los que llegaron, se agacharon, metieron su mano en el agua, recogieron en ella agua y la bebieron.

Dios le dijo a Gedeón que con esos debía quedarse. ¡Pero eran sólo trescientos! Hay algo que el Espíritu hace y nos prueba. Y Dios estimó que los que usaron sus manos para beber eran gente que querían trabajar en equipo, por lo cual a esos mandó a Gedeón que reclutara. Interdependencia.

(23) Siempre Falta Saber Algo

Parece claro que el agua no sólo origina, sino que además protege la vida. En esta protección debemos incluir las condiciones necesarias para su desarrollo y la capacidad de purificar, curar o sanar, que es también una forma de protección. La influencia del agua en la vida de nuestro planeta es profunda y determinante. La Tierra es singular entre los planetas de nuestro Sistema Solar, principalmente debido a sus enormes océanos de agua. Si han aparecido formas de vida en otras partes del Universo, es improbable que se parezcan a las de la Tierra, a menos que su origen sea también un lugar en el que haya grandes cantidades de agua líquida.

De allí que este sea el momento de hablar de sus propiedades físicas. El agua posee varias propiedades físicas poco habituales que la hacen muy adecuada para ser el medio en el que se desarrolle la vida. Estas propiedades están directamente relacionadas con su estructura molecular. La molécula de agua (H2O) está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Tiene una geometría casi tetraédrica (Esto es: un cuerpo sólido terminado por cuatro planos o caras), debido a la forma de los orbitales externos del oxígeno, que forman un tetraedro.

No obstante, dos de estos cuatro orbitales contienen un electrón procedente del oxígeno y otro del hidrógeno, que se comparten, mientras que los otros dos contienen dos electrones, sin compartir, aportados por el oxígeno. El átomo de oxígeno se encuentra en el centro de dicho tetraedro y, al ser más electronegativo que el de hidrógeno, atrae hacia su núcleo el par de electrones compartidos con éste, de manera que dos de los brazos del tetraedro son más cortos. Eso hace, además, que la molécula de agua sea polar, de forma que el ángulo formado por el átomo de oxígeno y los dos átomos de hidrógeno es de 104,5º, en lugar de los 109,5º que le corresponderían si fuese un tetraedro perfecto.

La molécula de agua es, pues, un dipolo cuya carga negativa se encuentra sobre el átomo de oxígeno, mientras que la positiva está sobre los átomos de hidrógeno. Esto posibilita que uno de los pares de electrones sin compartir de una molécula de oxígeno atraiga a un átomo de hidrógeno (con densidad de carga positiva) de otra molécula distinta, formando un enlace que se denomina “enlace de hidrógeno” o “puente de hidrógeno”. Este enlace es más débil que el enlace covalente que se establece entre el oxígeno y el hidrógeno dentro de la misma molécula de agua y se rompe (o se forma) con facilidad.

No obstante, su relativa debilidad, entre las moléculas de agua se forma un gran número de estos enlaces, lo que estabiliza las macromoléculas, es decir, que estos enlaces ordenan el agua en agrupaciones de moléculas que se están rompiendo y formando constantemente cuando el agua es líquida, mientras que quedan fijos cuando es sólida, formando verdaderas redes cristalinas. La capacidad de formarse y de romperse de los enlaces de hidrógeno dota a las moléculas de agua de la flexibilidad requerida para que se produzca el flujo rápido de información que tiene lugar en los seres vivos. Los puentes de hidrógeno son, además, la causa de algunas de las propiedades físicas extraordinarias que presenta el agua.

Asimismo, y yendo ya a cuestiones que vamos a entender mucho mejor que lo exclusivamente técnico, podemos mencionar que algunos científicos han lanzado la hipótesis de que el agua puede registrar en su estructura toda la memoria de la vida sobre la Tierra en forma de radiaciones electromagnéticas. Esta hipótesis de la memoria del agua tiene sus defensores y sus detractores, pero a menos que se pueda falsificar una cantidad de datos inmensa, hay hechos que prueban su existencia. Un ejemplo de esto lo constituyen la homeopatía y las ‘Flores de Bach’.

Ambas técnicas funcionan con unos niveles de dilución extremos. Y sin embargo sus efectos han sido experimentados por una gran cantidad de personas. Y no sólo eso, sino que también se ha experimentado con animales, donde se elimina el posible efecto debido a la sugestión. Espiritualmente, todos los creyentes lo sabemos, esto tiene procedencia satánica y sabemos perfectamente donde conduce, pero en lo literal, parecería tener propiedades altamente curativas. Como no es posible un efecto físico-químico debido a la ausencia total de sustancia, tendremos que pensar en un efecto energético o electromagnético.

(24) La Llave a Una Dimensión Nueva

¿Recuerdas en este momento, cuál es el primer llamado del Reino de Dios para cada uno de nosotros? Es un llamado al arrepentimiento. El arrepentimiento, es el punto de partida, el inicio, la puesta en marcha, la activación, el mover primario de todo lo que luego será nuestro andar en los caminos del Señor. El arrepentimiento es la puerta de ingreso, es la base. Comparado con la Creación, el Arrepentimiento es el Agua a partir de la cual se funda y construye todo lo demás.

(Mateo 3: 11) = Yo a la verdad (Dice Juan el Bautista), os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

El bautismo de Juan es una tipología clarísima de la experiencia de salvación y de ser bautizado en el Espíritu. De la misma manera que el bautismo de Juan coloca al individuo en medio del agua, así el bautismo de Jesús coloca al creyente en el Espíritu, identificándolo como alguien unido por completo al Señor. El fuego purifica, pero también destruye. De ahí que la salvación en Jesucristo purificaría a los verdaderos judíos que lo aceptaran como Mesías, y destruiría a aquellos que lo rechazaran. El Agua, el Espíritu que es Viento, y el Fuego, operan en conjunto en el Reino de los Cielos. Está a lo largo de toda la Biblia. El texto de Lucas 3:16 es similar al de Mateo, no así el de Marcos.

(Marcos 1: 8) = Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.

Observa que tanto Mateo como Lucas hablan del bautismo en agua en tiempo presente, contemporáneo a cuando ellos estaban escribiendo, mientras que Marcos lo hace en tiempo pasado, como algo que ya ha sucedido. Sin embargo, en lo que sí coinciden es en lo que aquí se denomina como bautismo EN y CON el Espíritu Santo, evento que se presagia como futuro. Juan también menciona el bautismo en agua como asunto presente, pero a diferencia de Mateo y Lucas, no menciona al bautismo en o con Espíritu Santo.

Esto nos muestra que hoy todavía en muchos sectores del cristianismo, principalmente el evangélico, todavía se dirimen cuestiones doctrinales respecto al bautismo en agua, sus formas y, esencialmente, a la validez o no del llamado bautismo en el Espíritu Santo. Esto tendría una rápida solución y consenso (Cosa que el enemigo no desea), si se entendiera que cuando hablamos de bautismo, estamos diciendo sumergir”, y no necesariamente tiene que ver con chapuzones acuáticos o temblores convulsivos, sino en un meterse dentro de lo que el agua significa para el evangelio y lo que el Espíritu Santo determina en la vida de cada creyente.

(Marcos 1: 10) = Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y el Espíritu como paloma que descendía sobre él.

Primero hablemos del símbolo literal, teológico, si quieres denominarlo así. El Espíritu Santo habilitó a Jesús para su ministerio en esta acción. La paloma, no sólo sugiere gentileza y pureza, sino que también se usaba como una ofrenda sacrificial, (Paloma, Cordero o Buey, ¿Recuerdas?) Luego, si quieres tomarte un tiempo, medita y procura, si puedes, imaginarte cómo luce un cielo abierto. O mejor, aún: Qué cosa es un cielo abierto. Porque ya te diste cuenta que no tiene nada que ver con nubes, atmósfera y telones celestes, ¿Verdad? Mira este otro pasaje.

(Mateo 3: 16) = Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma.

Aquí vamos a ir más profundo, a buscar la revelación espiritual de esta escena. Dice que Jesús fue bautizado, lo cual equivale a decir que fue sumergido. ¿Sólo en las profundidades de esa agua? ¿Sólo eso? Porque a renglón seguido dice que subió del agua, lo que nos está dejando en evidencia que Él había descendido, antes, para entrar en ellas. ¿Está hablando simplemente respecto a un río que se encontraba en un plano bajo e inferior a las montañas vecinas? ¿Sólo eso? Finalmente, añade que, por esa acción, los cielos fueron abiertos.

Reitero una vez más: ¿Quién podrá imaginar con cierta precisión lo que significa que los cielos se abran? ¿Cómo se abren los cielos? No tengo otra respuesta que no tenga que ver con un cambio de dimensión. El paso de lo visible a lo invisible o viceversa. Y es en ese contexto en que aparece el Espíritu Santo, que por el contrario de Jesús, desciende desde esa dimensión abierta, y para poder ser visto por Él y los testigos del episodio, toma la forma de una paloma. Porque quien haya entendido que el Espíritu Santo es una paloma, se perdió algo del relato. Está más que claro en todos los textos que relatan esta escena, que el Espíritu desciende como paloma, que no significa que sea una paloma.

¿Y el agua? ¿Qué rol tiene el agua en este asunto? Es la puerta, la llave de ingreso a esa dimensión para nosotros invisible y desconocida. ¡Pero es que la puerta es Cristo! Cierto, la puerta y la llave de ingreso al Reino es Cristo. Sólo que, conforme a este relato, es el agua la que lo habilita a ser quien luego será. ¿Entonces el agua es más importante que Cristo? No, el agua es más importante que Jesús, el hombre humano donde Dios luego encarnará. ¿Lo estás viendo? No puedo mostrártelo con precisión porque es un tema tan delicado e importante, que tengo que permitir que el Espíritu Santo sea quien te lo revele, así como lo está haciendo conmigo.

Por eso, pretender que el bautismo es un acto ceremonial o ritual que significa morir a la vieja vida y resucitar a una nueva como todo contenido, es ser insuficiente. No estoy diciendo que nos hayamos equivocado, estoy diciendo que nos quedamos con la introducción de la partitura y omitimos el resto de la melodía. Limitar el bautismo en agua como un acto de obediencia ritual y simbólica que te abre paso al derecho de formar parte de un grupo de élite llamado “cristianos”, es semejante a suponer que decir alabanza es hablar de ritmo musical pegadizo, palmas batiendo y hermanitas contoneándose a su compás.

(25) Personas y Personajes

Jacques Benveniste, doctor en Medicina, en su condición de director de investigaciones del INSERM, afirmó que el agua puede almacenar información electromagnética y biológica. El mensaje molecular, que es de naturaleza electromagnética, es transmitido y memorizado por el agua polarizada. En uno de sus experimentos, el Dr. Benveniste logró proyectar sobre la superficie del agua la imagen luminosa, electromagnética (su frecuencia de vibración) del curare (veneno neurotóxico). Esta agua se la dio a beber, en su laboratorio, a unas ratas que, al poco tiempo, murieron con los síntomas propios del envenenamiento por dicho compuesto. Además, en el año 1995, Benveniste consiguió grabar la señal molecular en un ordenador, y en 1996 dicha señal grabada pudo ser transmitida desde París a Chicago. Cuando esta señal transmitida se difundió en el agua, se provocaron las mismas reacciones biológicas que cuando la molécula emisora estaba físicamente presente.

El científico japonés Masaru Emoto, ha realizado miles de fotografías de cristales de hielo provenientes de aguas sometidas a diferentes circunstancias ambientales, y ha comprobado que: – Cuando el agua proviene de zonas limpias, como por ejemplo de los glaciares alpinos, la cristalización se produce en formas armónicas y de gran belleza. Lo mismo sucede cuando el agua se somete al sonido de música clásica. Este efecto positivo se da también ante el sonido de palabras como gratitud, amor, etc. Sin embargo, cuando los sonidos proceden de música como el ‘heavy metal’, el agua cristaliza en estructuras amorfas y caóticas. Lo mismo ocurre cuando el agua que se solidifica procede de ambientes contaminados, como, por ejemplo, del fondo del río Ganges. Este mismo comportamiento se observa cuando el agua se somete al sonido de palabras como odio, egoísmo, etc.

En el Centro de Estudios de Copos de Nieve de California, se reconoció que ningún copo de nieve es igual a otro porque, al caer desde las nubes, ninguno recorre el mismo camino. Ciertamente, igual que el agua puede guardar memoria de lo bueno, la podría guardar también de lo malo, lo cual indicaría que estamos recibiendo constantemente una influencia negativa debido al nivel de contaminación física, psíquica y mental que la humanidad produce. En razón de ello, no son pocos los que sostienen con nivel de certeza máxima, que el agua también cuenta con altas propiedades terapéuticas. Algunos procedimientos curativos se basan en la similitud de la composición del plasma sanguíneo y el agua de mar, como los elaborados por René Quinton, que llegó a demostrar que algunas enfermedades podían curarse mediante baños en agua de mar, ingiriéndola en pequeñas dosis o sustituyendo plasma sanguíneo por ella, debidamente tratado.

Pero, ¿cuánta agua de mar queda sin contaminar? Esta analogía entre la composición de los seres vivos y el agua marina parece dar la razón a aquellos filósofos que piensan que todos formamos parte de un inmenso organismo vivo llamado Universo. El agua en buenas condiciones es la mejor medicina preventiva. Según la Organización Mundial de la Salud, cada día mueren más de 300.000 personas en todo el mundo a causa de enfermedades hídricas. Además, en los países pobres del tercer mundo, el 80% de las enfermedades se deben a la carencia de agua o a la contaminación de ésta.

La capacidad que tiene el agua para acumular información en forma de energía, le permite almacenar diversos tipos de ésta: cósmica, sonora, luminosa, eléctrica, magnética, cinética… De esta forma, se obtienen diversas aguas terapéuticas, como el ‘agua activada’, magnetizada, mesmerizada, irradiada cósmicamente, energizada, solarizada, sonorizada. Estas aguas presentan notables efectos terapéuticos para numerosas enfermedades, por lo que se utilizan en muchos hospitales, lo que es una muestra de su eficacia. Varios investigadores han adquirido un gran prestigio en este terreno, como Peter Gross, Felicísimo Ramos, Jacques Benveniste, Johan Granders y Feydoon Batmanghelidj, entre otros.

También quiero hacer mención de los simbolismos relacionados con el agua. Aunque muchos de ellos tienen raíces esotéricas, no quiero omitirlos para que cada uno de ustedes sepa y conozca, evitando con eso que, llegado el caso y a favor de alguna necesidad, pueda ser engañado. En Egipto, concretamente en Heliópolis, se creía que todos los dioses habían sido generados por el caos Nun, una especie de océano primordial. Se le representaba como un ser con medio cuerpo sumergido en las aguas primordiales, sosteniendo con sus brazos la barca que portaba a todos los dioses. Naturalmente, los dioses daban nacimiento a los demás seres de la Naturaleza. También el Nilo fue divinizado como origen y portador de la vida de Egipto a nivel terrestre y celeste.

El simbolismo complejo del agua pasa también por Grecia y Roma. Para los griegos, Poseidón, que en Roma fue llamado Neptuno, era el dios del mar, las islas y las costas. Gobernaba su imperio con calma imperturbable. Desde el fondo de los mares, donde estaba su morada, sentía todo lo que ocurría en la superficie de las ondas y restablecía el orden si su región era perturbada por las tempestades. A veces recurría a la metamorfosis, pero bajo sus diferentes aspectos, casi siempre conservaba su carácter de fuerza e impetuosidad. También las aguas son fuertes y pueden destruir los materiales más duros, y también ellas metamorfosean constantemente el paisaje, de forma que nada que esté sometido a su influencia puede permanecer igual.

Anfitrite era la esposa de Poseidón. Generalmente, se la representaba paseándose sobre las aguas en un carro, con forma de carcaza, arrastrado por delfines o caballos marinos. Además, portaba un cetro de oro como emblema de su autoridad sobre las olas del mar. Para los romanos, la “Fons” es la personificación de la divinidad de las fuentes y de las “aguas vivas”, donde habitan las ninfas. Desde muy antiguo, en Roma tuvo mucha importancia el culto a las fuentes. Las “aguas vivas” se consideraban purificadoras y se utilizaban en ritos y ceremonias. Los romanos las tenían en las pilas, justo antes de la entrada a los templos. Los ritos del bautismo cristiano tienen un doble sentido: de muerte y de resurrección, de purificación y de sanación. Sin embargo, habrá que saber que este rito se encontraba ya en las ceremonias de los antiguos caldeos, en Egipto (se piensa que el sarcófago hacía las veces de pila bautismal) y también en Eleusis, donde se llevaba a cabo en los estanques del Templo. Es el rito purificador que con bastante similitud realizó Juan el Bautista en el río Jordán y que aún continúa en la liturgia cristiana, en casos, hasta otorgándole poder salvífico.

El cristianismo consagra las fuentes y manantiales a santos y vírgenes. De ahí las advocaciones a la Virgen de la Fuensanta, o a la Virgen de Aguas-Santas, por ejemplo. Estas vírgenes siempre están relacionadas con curaciones, protección contra sequías, inundaciones y otros peligros, como la muerte en la batalla, pero siempre protegiendo la vida, al igual que hace el agua. Sin embargo, cuando se lleva a cabo el análisis de las aguas, no se encuentra nada significativo en su composición. Esto parece reforzar la idea de un componente energético que registra y transmite la información. El agua, como fuente de vida, se ha relacionado también con la maternidad, y por lo tanto con lo femenino. De esta forma, casi todas las diosas de los distintos panteones están relacionadas con esas dos características que se funden entre sí. Los antiguos griegos llamaron Gea a la Madre Tierra, y en ella vivimos gracias a su matriz acuática. También nosotros nos desarrollamos y nacemos inmersos en agua en el vientre materno, salado y cálido, en nuestro pequeño mar individual, porque Gea es tan generosa que nos da la inmensidad del océano a cada uno. ¿Cómo respondemos a ello?

(26) Elemento Ejecutor de Juicio

Cuando un creyente nuevo se instala en cualquier congregación evangélica, su mayor interés es conocer más de ese Jesucristo en el cual ha creído, al que le ha aceptado ser salvador personal suyo y redentor de todos sus pecados y al que ha autorizado a ser Señor de su vida. Es posible que su deseo sea satisfecho con amplitud, como también puede suceder que lo introduzcan demasiado rápido en la vida institucional y cotidiana de la iglesia como ente social en la comunidad, y sus necesidades espirituales comiencen a canalizarse por vías meramente humanas plagadas de actividades diversas.

Sin embargo, si esas modalidades tan en uso en los grupos cristianos tradicionales, al menos cuentan con la compañía y agregado de ministerios ungidos que procuran darle contenido profundo a sus ministrados, seguramente ese creyente se encontrará en cualquier momento con los famosos ministros de liberación. Sabemos que ese ministerio, como tal, no existe. Pero no ignoramos que el mandato y autoridad para que cualquier creyente eche fuera demonios de la vida de alguien que lo necesita, es quimérico, y que sólo un grupo minoritario se atreve y así es como definitivamente funciona el tema. De hecho, los que se atreven es porque estiman que están bien delante del Señor y que el diablo no tiene de dónde agarrarse para perturbarlos. Estoy hablando de cristianos congregados, no lo olvides. En el marco de eso, hay tres relatos en los evangelios que tienen que ver con esa área ministerial de Jesús.

(Mateo 8: 28) = Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

(29) Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

Tomemos a este relato tal cual se expresa. ¿Estuvo reprendiendo demonios territoriales, potestades regionales o principados globales, Jesús? No, estuvo reprendiendo a una tormenta, lo que nos hace sospechar que existían demonios operando ya en su contra antes que llegara a esa otra orilla. ¿Por qué? Porque los demonios sabían que esos dos endemoniados iban a ir a buscarlo por ayuda. Porque fíjate que no es Jesús el que anda cazando demonios, sino hombres que los poseían que, en un lapso de lucidez, fueron a su encuentro buscando ayuda.

Sin embargo, los demonios que vivían en ellos, tomaron la voz cantante y clamaron, de alguna manera, “protestando” en contra de la decisión de Jesús de ir a ese lugar. Le preguntaron por qué había ido a buscarlos antes de tiempo. ¿Antes de tiempo? ¿Y antes de qué tiempo? Del tiempo del juicio, indudablemente. Los demonios sabían perfectamente, (Y todavía lo saben); que en el día del juicio serán juzgados, condenados y desterrados al lago de fuego por siempre.

Y también sabían que lo único que podían hacer, era procurar dilatar esos tiempos finales. Y que Jesús llegara allí, para ellos era equivalente a tener que retirarse de todos los cuerpos que estuvieran poseyendo y utilizando a su favor. No se atreven a decirles amenazantes, como han hecho con tantos ministros aparentemente fuertes, “¡Tú no me puedes sacar de aquí, no tienes autoridad!” Ellos sabían que, si algo le sobraba a Jesús, ese algo era precisamente autoridad. Entonces, viéndose perdidos, cambiaron su estrategia.

(30) Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.

(31) Y los demonios le rogaron diciendo: si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

¿Qué sería “lejos” de ellos? ¿Cien metros? ¿Doscientos? ¿Quinientos? No se sabe; sólo que no estaban allí al lado, sino lejos. Y que no eran dos o tres desprevenidos puerquillos, sino un hato, y hasta donde yo he podido comprobar, un hato siempre es un conjunto y más bien abundante, eso dicen los buenos diccionarios de español. Los demonios no pusieron en duda que Jesús podía echarlos fuera de esos endemoniados, lo que intentaron negociar al mejor estilo narco oportunista o pseudo-arrepentido, fue el lugar a donde ellos les convenía que Jesús los hiciera ir. ¿Y qué mejor que un hato de cerdos inofensivos e inocentes?

Ya verían ellos después la manera de retornar y seguir su ataque a los hombres y mujeres de esa sociedad. Pero, como sabían que de ninguna manera podían irse donde se les ocurriera, pusieron en marcha su estrategia fina de negociación: pidieron permiso, comportándose como caballeros que no eran. La única duda que seguramente tú tienes, luego de haber leído decenas de libros sobre guerra espiritual, es algo en lo que no siempre los autores de esos libros se han podido poner de acuerdo: ¿Pueden los demonios poseer cuerpos de animales? El resto del texto es la respuesta no-denominacional ni de credo específico.

(32) Él les dijo: id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.

(33) Y los que apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

(34) Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

Antes de examinar este pasaje donde el agua parecería formar parte de un elemento de juicio y aniquilamiento de personeros del infierno, quiero mencionar dos pasajes de otros evangelios donde se relata el mismo episodio.

(Marcos 5: 2) = Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, (3) que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aún con cadenas.

(Lucas 8: 26) = Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea. (27) Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros.

Hay un detalle que no es menor, aunque no gravitante, que salta a la vista entre los textos de Marcos y Lucas, con relación al de Mateo. Mientras en Mateo habla de dos endemoniados, en los de Marcos y Lucas solamente se habla de uno. No ha existido coincidencia en los teólogos y comentaristas respecto a esta diferencia, apenas se atreven a conjeturar que probablemente uno de ellos era un hombre muy importante de la ciudad, y a él hacen referencia los dos últimos evangelios, en tanto que el restante era alguien común y vulgar de la calle.

No lo descarto. No sería lo mismo hoy referirse a dos endemoniados por igual, si uno de ellos fuera, por ejemplo, un famoso artista, deportista o líder político, mientras que el otro un simple obrero de una fábrica, ¿Se entiende? Pero siguen siendo conjeturas, y yo aprendí en todos estos años que, cuando la Biblia no muestra algo literal con claridad transparente, es porque en algún momento la verdad saltará por revelación divina. Lo cierto es que, fueran dos o uno solo, la Legión de demonios que lo o los poseían, (Así se auto-denominan los propios demonios ante Jesús), solicitaron y obtuvieron permiso para irse a morar en esos cerdos, los cuales, enloquecidos por su presencia, prácticamente se suicidaron, (Al igual que no pocos seres humanos en similares condiciones) arrojándose al mar desde un acantilado.  El agua fue el elemento que acabó con ese tormento. Recuérdalo. Que la gente de Gádara le pidiera a Jesús que abandonara la región, ya lo sabes, estuvo motivado en que, para ellos, la cría y comercialización de cerdos, era su mayor fuente de ingreso, y ese suicidio colectivo les hacía presuponer una bancarrota comercial y económica.

(27) El Paso del Mar Rojo

En las tradiciones del origen de Israel está el paso del mar Rojo (en hebreo: mar de las cañas) en un puesto principal. El paso de los fugitivos hebreos a través del mar se consideró como un acto salvífico de Dios, y demuestra la fuerza singular de Dios sobre el orden de la naturaleza, para proteger a su pueblo de la amenaza de los egipcios que lo perseguían. En esta narración aparecen algunos elementos mitológicos de las aguas primordiales: por una parte, las aguas se constituyen en escudo protector para los israelitas y por otra, son elemento destructor y exterminador para los egipcios.

(Éxodo 14: 21) = Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

Quiero que prestes especial atención a lo que terminamos de leer. Las aguas se retiraron por causa de un recio, (Esto quiere decir muy fuerte) viento. Viento es pneuma, y pneuma es espíritu, siempre. ¿Eso querrá significar que, cuando actúa el Espíritu con reciedumbre, lo primero que se produce es división? ¡Oh! Quién lo hubiera dicho, ¿Verdad?

(22) Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

Otro paréntesis. Creo haberte dicho anteriormente que existen tesis muy consideradas, escritas por gente con no poco prestigio en el plano teológico-científico, que aseguraba que la realidad era que había coincidido este episodio con una época de sequía y, en realidad, el mar no se había abierto, sino secado. Ah, sí, ¿Eh? Y con esto de muro a derecha y a izquierda, ¿Qué hago?

(23) Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo.

(Verso 26) = Y Jehová dijo a Moisés: extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre su caballería.

Que te quede claro para que nunca te confundas respecto a cuál es el poder de Dios y qué rol juegas tú con relación a Él. Dios tiene todo el poder del universo, y está a tu disposición en cada ocasión en que lo necesites. Sólo un detalle: deberás ser tú quien tome la decisión por fe y confianza, a extender tu mano para que lo que sea que tenga que suceder, suceda. Dios demostró que podía abrir el mar para que su pueblo pasara y se salvara, pero si Moisés no extendía su mano creyendo que así iba a ocurrir, simplemente esto no hubiera pasado jamás.

(27) Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.

(28) Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.

Una vez más, la insólita teoría del tiempo de sequía que, curiosamente, fue adherida por muchos supuestos creyentes, queda destruida por los hechos relatados. ¿Así que hubo una sequía repentina que permitió pasar al pueblo de Israel por un mar seco, y luego casi de improviso, se cayó una tonelada de agua y el mar volvió a ser el mar? No entiendo el motivo por el cual, muchos hombres serios e inteligentes, eligen creer una tontería como esta, que se cae sola por su propia endeblez, simplemente para no creer en algo que es mucho más consistente. Mejor dicho, si lo entiendo: El dios de este siglo cegó el entendimiento…etc.etc.

(29) Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.

Alguien dijo alguna vez con mucho acierto, que la respuesta apropiada al poder de Dios, es el temor, (Obviamente: temor reverente, no miedo a secas), la confianza y la obediencia. Así como los israelitas tuvieron que aprender casi sobre la marcha esa lección, no son pocos los hermanos que están justamente aprendiéndola en este tiempo. Y queda muy claro que, si no eres reverente (“El Flaco”, “El Barba”, etc.), si no tienes absoluta confianza y no te tomas en serio la obediencia dispuesta, muy difícilmente podrás ser testigo y protagonista del poder de Dios en tu vida.

 (Éxodo 15: 1) = Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y al jinete.

(2) Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios es mi padre, y lo enalteceré.

(3) Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre.

(4) Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el mar Rojo.

(5) Los abismos los cubrieron; descendieron a las profundidades como piedra.

(6) Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.

¿Quién no recuerda, todavía, ese corito tan pegadizo que llegó a cantarse en la mayoría de las congregaciones cristianas evangélicas de Latinoamérica? “Los Carros del Faraón” se cantaba a toda potencia y hasta se enseñaba a complementarlo con cierta mímica al tono. La iglesia celebraba y glorificaba a Dios por ello. Muy pocos prestaban atención al punto de que Moisés, en lugar de cualquier otra actitud, hubiera decidido cantar para alabar a Dios por la victoria obtenida sobre Faraón y Egipto.

De hecho, el autor sacerdotal tomando elementos mitológicos para expresar un hecho histórico, le ha dado una significación más profunda. El mar es aquí un elemento del ambiente geográfico de Israel, no una figura mitológica, pero la forma en que se presenta tiene rasgos mitológicos. No aparece el mar como una potencia enemiga de Dios, sino como un arma usada por Dios contra los adversarios de Israel.

Asimismo, menciona un jinete, dando por sentado que se trataría del conductor del carro egipcio de guerra, luego habla de un varón de guerra, que notoriamente era el guerrero, y constituía todo un reconocimiento a que Dios mismo había combatido en esa batalla. Finalmente, cita que los egipcios descendieron como piedra, aludiendo con toda probabilidad a que estaban pesadamente armados y eso los llevó al fondo del mar con mayor velocidad.

(28) Un Eficiente Disolvente

Supongo que, a ti, al igual que a mí y creo que al 99 por ciento de los cristianos de cualquier signo, se les debe haber predicado por lo menos una vez en sus vidas, la validez elogiable que tiene y debe tener la solidaridad. Ser solidarios ingresa, a mi modo de ver, dentro del fruto del Espíritu que conocemos como el don de la hospitalidad, que no todos tenemos.  Hay cristianos, que son muy buena gente, que les encanta alojar a personas en sus casas y, de ese modo, son siempre primeros en ofrecerlas y viven tres cuartas partes del año con visitantes alojados. Hay otros cristianos, tan buena gente como los otros, pero que no les agrada tener a extraños conviviendo y prefieren mantenerse en soledad con sus familias. ¿Sabes qué? Dios ama a los dos por igual, ya que seguramente estos últimos deben tener otros dones y manifestar otros frutos. Hay escritura al respecto y, oh sorpresa, el agua participa de ella.

(Mateo 10: 40) = El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

(41) El que recibe aun profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.

(42) Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Así funciona el protocolo del Reino. Cuando tú aceptas y recibes a Jesucristo, conjuntamente recibes a Dios el Padre. Cuando alguien te recibe a ti y a tu mensaje, recibe a Jesucristo al unísono. Ni me sugieras que te diga lo que podría suceder en la actitud opuesta. Luego dice que el que reciba a un profeta recibirá recompensa de profeta.

¿Pero, cómo? ¿No era que los hijos de Dios teníamos que hacer todas las cosas sólo por amor y servicio al prójimo, y sin pretender o esperar nada como premio? ¡Ah, no lo sé! ¡Eso tiene que ver con el evangelio que te presentaron! Aquí lo que dice es otra cosa, ¿Y sabes qué? Es muy coherente con lo que leemos cuando se nos dice que Jesús fue a la cruz y accedió a la recompensa que le esperaba luego. Sólo un detalle: si haces las cosas por lo que recibirás, harás muy poco y no recibirás nada. Si lo haces por amor y servicio sin pensar en el después, seguramente ese después llegará cargado de recompensas de todos los colores.

Y en cuanto a la actitud de darles a esos mensajeros de Dios, aquí llamados “pequeñitos” por Jesús, un vaso de agua fría, creo que va mucho más allá de un mero acto de gentileza o cortesía. Reproduzco a continuación un párrafo de una nota medianamente científica respecto al agua fría.

Existe la idea errónea de que beber agua fría con cierta frecuencia, especialmente después de comer, propicia la aparición de enfermedades graves como el cáncer. Esta idea se debe a la mera especulación de que al tomar agua fría tras la comida, ésta solidifica las grasas ingeridas, retrasando la digestión. Mucha gente cree que este proceso da origen a una serie de reacciones en el estómago o el intestino, que desembocan en la aparición de células cancerígenas. Sin embargo, hay médicos especialistas que recomiendan el consumo de agua fría, sobre todo después de hacer ejercicio, porque regulariza la temperatura corporal; así como otros médicos que afirman que el consumo de agua fría obliga al cuerpo a gastar energía para calentarse y, como consecuencia, se produce una pérdida de esa misma agua.”

Tres médicos. Tres respetables señores con valiosos títulos debajo de sus brazos, dueños en alguna medida de la salud, la vida y hasta la muerte de cada uno de los hombres y mujeres que caigan en sus manos en clínicas u hospitales, opinando según su leal saber y entender de lo que ya ha sido opinado nada menos que por el Gran Médico. Escucha mi hermano o hermana: si Jesús te dice que cualquiera (¿Leíste bien? Cualquiera) que le brinde a uno de sus mensajeros un vaso de agua fría será recompensado, no deberá ser porque esa agua vaya a traerle un cáncer al mensajero, ¿No crees? ¿O será una reafirmación de lo ya dicho, respecto a que como nadie saciará su sed con agua caliente, el agua que beba deberá entonces ser fría, porque lo tibio produce vómito? Sin embargo, leyendo a Marcos podremos ver que lo central aquí no es la temperatura, sino el contenido. De hecho, agua fría por ambiente, no por refrigeración artificial.

(Marcos 9: 38) = Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. (Esto es como si hoy alguien le dijera al pastor que anda uno liberando gente pero que como no es miembro de la iglesia se lo prohibieron)

(39) Pero Jesús dijo: no se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.

(40) Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

Quiero ser claro, para no sonar a un ecuménico que de ninguna manera quiero ser: Cualquier hombre o mujer que sea instrumento de un milagro ejecutado en el nombre de Jesucristo de Nazaret podrá, llegado el momento, desconocer o hablar mal del Hijo de Dios. Y esto abarca e incluye a personas que se reúnen o congregan en diversos sitios que de ninguna manera tienen que ver, doctrinariamente, con los nuestros. No es, -reitero-, una postura ecuménica, ni mucho menos alegremente permisiva; es simplemente cumplir con esa palabra que dice que: El que tiene al Hijo, tiene la Vida.

(41) Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Claro está que ni Dios ni nosotros somos discriminadores de personas, pero lo que consigna en el inicio del verso, está lo suficientemente claro como para no confundirnos. Dice que cualquiera que nos dé un vaso de agua, (No aclara ni necesita hacerlo que se trate de agua fría), en el nombre de Jesucristo, no perderá su recompensa. Pregunto: ¿Alguien podrá tomar eso como un respaldo al tan promocionado ecumenismo? En absoluto.

¿Recibirás ese vaso de agua en el nombre de alguna virgen, de Mahoma o Buda? Se me ocurre que no, ¿Verdad? Entonces queda claro: es en el nombre de Jesús, independientemente de la doctrina denominacional o de credo, que esa persona haya aprendido, crea y por el momento practique. Esto tiene que ver con el agua como elemento disolvente de divisiones. Pero divisiones entre personas de una misma fe, no de una misma religión. Son cosas muy distintas.

(29) Los Tiempos de una Ramera

(Isaías 51: 9) = Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón?

(10) ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos?

Curiosamente, en los comentarios adjuntos que las biblias de estudio traen consigo, se menciona que Rahab es un sinónimo de dragón. Otra versión bíblica directamente dice que hirió al monstruo y al dragón, dando por cierto ese comentario, confirmándolo. Yo no suelo quedarme con lo primero que leo de mis hermanos comentaristas, porque algunos de ellos, a veces, se dejan llevar por lo aprendido en los institutos o seminarios teológicos, que, si bien es irreprochable desde el plano histórico y geográfico, no siempre lo suele ser desde la óptica espiritual, donde suelo confiar mucho más en mi amigo el Espíritu Santo.

Yo encuentro en mi diccionario bíblico tres referencias, tres acepciones para Rahab. La primera de ellas, me traduce la palabra como “insolencia”, como “violencia”, añadiendo que es un nombre poético aplicado a Egipto. La segunda acepción tiene que ver con la traducción del hebreo, que significa “ancha”. Y la tercera, que es quizás la más conocida, se refiere a una mujer ramera cuya casa se hallaba en la misma muralla de Jericó. Ella dio hospitalidad a los espías enviados por Josué, salvándoles la vida al esconderlos, y facilitándoles la huida por una ventana que tenía abierta sobre la muralla.

Más adelante, se consigna que cuando cayó finalmente Jericó, a Rahab y su familia se les perdonó la vida, y fueron incorporados al pueblo de Dios, (¡Sí! ¡Una mujer con pasado inmediato de ramera, fue incorporada al pueblo de Dios!) Dice que vino luego a ser esposa de Salmón y madre de Booz, figurando de este modo como antepasada de David y, por consecuencia, del propio Jesús. ¿Jesús tiene en su genealogía de antepasados a una mujer que había sido ramera? Sí, ¿Por qué? ¿Ofende eso, quizás, tu exquisito sentido de la moral? De todos modos, y en sintonía con este texto que acabamos de compartir, voy a quedarme con la primera acepción de las mencionadas. Creo que lo que Dios corta, independientemente de que luego también lo haga con el dragón, (Que es la serpiente antigua que creció), con la insolencia y la violencia. Es de ese Dios del que estamos hablando, no de uno permisivo, pleno en amiguismo contemplativo o negociador con las mafias para beneficio propio.

La liberación del yugo faraónico está escrita aquí con términos que sugieren que la fuerza redentora es la misma fuerza creadora. El que dividió el mar en dos partes en los orígenes del universo, es el mismo que lo ha dividido en los orígenes de Israel, para que los redimidos puedan pasar de Egipto a Canaán. Israel no permaneció indiferente con relación a este acontecimiento. Lo recordó, lo meditó, lo revivió en su liturgia. Muchos textos son testigos de esto. El salmo 77, que dice entre los versos 16 y 20: Te vieron las aguas, oh Dios; las aguas te vieron, y temieron; los abismos también se estremecieron. Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos. La voz de tu trueno estaba en el torbellino; tus relámpagos alumbraron el mundo; se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, y sus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Condujiste a tu pueblo como ovejas por mano de Moisés y de Aarón. También el 78, el salmo 106 y el salmo 136, tienen algunos elementos que aluden al prodigio del mar Rojo.

(30) Un Camino al Poder

Hay un episodio de corte decididamente sobrenatural, que sólo ha sido inscripto en el evangelio de Mateo, con una intencionalidad que va mucho más allá del impacto espectacular del milagro en sí, sino de un contenido de mayor profundidad desde lo espiritual que deberá ser develado y revelado por el Espíritu Santo, porque de ninguna manera se puede explicar echando mano a conjeturas o hipótesis pretendidamente científicas. Es el de lo que normalmente conocemos como la vez que Jesús caminó sobre las aguas. La escena total es la que sigue.

(Mateo 14: 22) = En seguida (En seguida de haber concluido el episodio de la alimentación de los cinco mil) Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

(23) Despedida la multitud, (Te está quedando claro que lo que va a hacer no es para show popular ni promoción de su imagen masiva, sino estrictamente para enseñarles algo a sus discípulos, ¿Verdad?) subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. (Una de las escasas y contadas veces que Jesús ora en voz alta y públicamente, es frente a la tumba de Lázaro. Generalmente, lo hacía así, aparte y en soledad. Cristianos, imitadores de Cristo.)

(24) Y ya la barca estaba en medio de la mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

(25) Más a la cuarta vigilia de la noche, (Esto es entre las tres y las seis de la madrugada), Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

Quiero que por un momento te vistas de autor de ficción e imagines esa escena lo mejor que tu imaginación y fantasía te lo permita. ¿Verdad que no es fácil? Una barca en medio del mar (Porque no dice en la orilla, donde muchos se sentirían seguros o a salvo, dice en medio del mar, que es como decir mar adentro), azotada por las olas. ¿Has visto como sacuden las olas a las modernas embarcaciones actuales? Ahora procura imaginarte esa misma potencia, pero contra una barca de las que se estilaban en esa época.

Y, en medio de esa casi dantesca escena, en medio de la oscuridad más cerrada dada la hora, un hombre casi en estilo fantasmagórico, caminando tranquilamente por la superficie del embravecido mar. Porque muy pocas veces que escuché hablar sobre este episodio se ha tomado en cuenta que, si dice que la barca era azotada, (Lo cual significa sacudida, bamboleada, desestabilizada al punto de correr el riesgo de volcarse y hundirse), ese hombre no venía caminando encima de aguas tranquilas, como lo he visto muchas veces dibujado. ¿Alguien con una mente natural, física y material, puede imaginar una escena así? Es más: ¿Puede creerla si se deja llevar por la lógica humana?

Y la pregunta que luego surgirá en cualquier mente creyente, pero gustosa de estudiar, profundizar y escudriñar los símbolos y significados de estos sucesos literales, es: ¿Para qué Jesús decide hacer eso? Si se tratara de algunos de los mediáticos telepredicadores modernos, te diría rápidamente que para producir un impacto que dejara boquiabierto a sus televidentes, pero no parece ser este el caso. Primero, porque Jesús no era mediático ni le gustaba para nada la exhibición pública. Lo que Él tenía interés de hacer, procuraba hacerlo con poca gente y con delicadeza y cuidado. Y, además, porque dadas las condiciones del tiempo y la hora en que se produce el hecho, se supone que fuera de la gente que estaba en esa barca, nadie más pudo verlo. ¿Entonces?

(26) Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. (¡Claro! Nosotros leemos “voces de miedo” y pensamos en un ¡Ah! u ¡Oh! de parte de esa gente, pero la verdad indiscutible es que tiene que haberse producido un griterío más que estruendoso, que es lo que generalmente ocurre cuando hay gente muy asustada.)

(27) Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

De acuerdo. Me pongo en el lugar de esos muchachos rústicos y de todavía escasa información y formación espiritual. Era Jesús, tranquilidad, no era un fantasma, pero… ¿Cómo viene este buen amigo Jesús caminando por encima de las aguas, sin hundirse y a las cuatro o cinco de la madrugada? ¿Qué quiere enseñarnos?

(28) Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

Observa con atención. Nosotros, con lo que normalmente decimos “El diario del lunes” en las manos, hablamos, pensamos, enseñamos, predicamos y exhortamos con absoluta certeza y seguridad respecto al relato bíblico de Jesús caminando sobre las aguas”. Ahora, en ese exacto y preciso momento, ¿Alguien lo vio con la misma certeza y seguridad que nosotros? No. Y la mejor prueba de ello es que Pedro, que era de un carácter impulsivo e intrépido, (Valiente, luego quedaría demostrado que en ciertos momentos, no tanto), y se anotaba en todas, primero quiso asegurarse si ese que decía ser Jesús era verdaderamente Jesús. ¡Me anoto para caminar yo también sobre el agua! ¡Si tú puedes, yo puedo! Pero… Seguro que eres tú, ¿No? Si eres tú, Señor, da la orden para que yo pueda.

(29) Y él dijo: ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

Quiero rendir un desagravio a la por momentos vapuleada figura de Pedro, al que más que todos sus logros, siempre se le reprocha su negación. Cierto es que el poder sobrenatural que en lo literal y físico le podría permitir a un hombre de carne y hueso caminar sobre las aguas del mar era de Jesús y nada más que de Jesús, pero ¿Nadie hará un mínimo reconocimiento, no puedo saber si a la fe o a la sencilla intrepidez y valentía, y si quiere añádele inconsciencia, de un Pedro que sin pensarlo se lanzó al agua y comenzó a caminar como si lo hubiera hecho toda su vida? Míralo de este modo, porque con la historia en la mano todo parece ser muy fácil: eres tú en lugar de Pedro el que está en esa barca, y alguien que sabes que es un hombre de Dios, te anima a que te arrojes al agua y lo imites caminando sobre ella, ¿Qué hubieras hecho? No me respondas, sólo piénsalo.

(30) Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciéndole: ¡Señor, sálvame!

(31) Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Así somos. En el momento en que por alguna de las vías más o menos tradicionales recibimos un impacto o shock de fe, salimos con todo el ímpetu a llevarlos al mundo entero por delante. Somos capaces de pelear contra una legión de demonios sin más arma que una cuchara de té. Sin embargo, al primer viento fuerte, a la primera tempestad seria, solemos hacer lo que en Argentina se le dice “arrugar”, que es lo que, en mayor o menor medida, hizo Pedro. Asustarse y clamar por ayuda. La respuesta que cualquiera de nosotros recibiríamos del Señor en una situación así, sería exacta y puntualmente la misma que recibió Pedro. ¿Y qué pensaríamos para justificarnos? Lo clásico: ¡Eh! ¡Pero Él era Jesús! ¡Era el Hijo de Dios encarnado! Ah, sí, ¿Eh? Y tú y yo, ¿Qué se supone que somos, sino hijos de Dios encarnado en nosotros, en el hoy, en el ahora? ¿Lo entiendes? ¿Eres consciente del poder que mora en nosotros y no utilizamos por temor a hundirnos en medio del viento fuerte?

(32) Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

(33) Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: verdaderamente eres Hijo de Dios.

¡Hermosa escena! ¿Verdad? Tan hermosa como implícita. Porque vieron, creyeron. Él había dicho, (Y sigue diciendo) que son bienaventurados los que creen sin ver, pero convengamos en que, por una serie de razones muy convincentes, todavía estos son los menos. Algo queda claro: cuando tú vences el temor a la borrasca, obedeces su llamado y llegas a subirte a su barca, cualquier viento de tormenta que te abrumaba, se calmará. Pero deberás hacer tu parte para habilitar a que Él haga la suya. ¿El agua, aquí? Un camino por el cual Jesús se desplaza. ¿Símbolo? Búscalo, yo veo dos: Dios mismo, como respaldo permanente al ministerio de Jesús y el Verbo, esto es Su Palabra. ¿Por qué digo esto? Porque Él lo dijo: Yo Soy el Camino, ¿Recuerdas?

(31) Peregrinos En El Desierto

La peregrinación de Israel por el desierto presenta algunos episodios significativos donde el agua jugó un papel principal. En su travesía, Israel llegó al oasis de Mara. Respecto a esa historia, dice Éxodo 15: 22-25: E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, allí los probó;

Creo que resulta a todas luces innecesario consignar que no se trata propiamente de una lucha, sino de una prueba en la fe de Israel. La presencia del agua es signo de que el Señor está con ellos. No fue éste el único caso en que el agua aparece en el primer plano de los acontecimientos. En Meribá tenemos el episodio de la rebeldía del pueblo que desconfiaba de la acción del Señor para proporcionarles agua.

Aquí dice que las aguas estaban amargas, y no cuesta demasiado entender, después de lo técnico que hemos podido indagar, que algún motivo muy singular y específico había determinado que esas aguas se transformaran, y se volvieran amargas, cuando en su esencia no lo eran. Ello determinó llamarlas “Mara”, que como todos sabemos, significa “amargura”. Interesante dato a los que han pensado llamar a alguna hija con ese nombre. No digo que no se lo otorguen, digo que deberán cortar en oración su símbolo y significado. Los nombres atan, lo sabemos.

(Números 20: 10) = Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?

(11) Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.

(12) Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

(13) Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos.

Es también aquí el bastón de Moisés el que realiza el prodigio, como antes había cambiado las aguas del Nilo en sangre y había dividido las aguas del mar Rojo. Aunque lo cierto es que Moisés falló a la hora de abrir nuevas avenidas por las que Dios quería que transitara su pueblo. Su actuación estuvo constreñida por sus experiencias anteriores. El método funcionó, pero Dios estaba disgustado a causa de la desobediencia de Moisés. La medida del éxito a los ojos del Señor no es el resultado del esfuerzo, sino de la obediencia de sus siervos.

(32) Elementos de Destrucción

Siempre me llamó la atención que en los evangelios se hayan escrito, por parte de los diferentes autores conocidos, más de una anécdota o episodios de liberación de demonios por parte de Jesús. Y ninguno de los que figuran en sus textos, se pueden considerar iguales. El pasaje que vamos a examinar ahora, relata una de esas liberaciones, pero no se asemeja en nada, por ejemplo, al de los gadarenos que vivían en los sepulcros.

(Mateo 17: 14) = Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: (15) Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.

(16) Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.

Un lunático es alguien que, según nuestros diccionarios, padece locura, esto es: un enfermo. Sin embargo, aclaran los diccionarios bíblicos que se trata de un demente, pero que tiene momentos de lucidez, Y se les llamaba lunáticos (Selene en griego), porque se creía en estos tiempos que la luz y las distintas fases de la luna influenciaban sobre esa patología. Los lunáticos se distinguían de los endemoniados convencionales por cuanto su trastorno tenía causas diferentes, en tanto que la posesión demoníaca también podía provocar demencia.

Este pasaje describe una sintomatología que se asemeja muchísimo a lo que conocemos como epilepsia, esto es: crisis periódicas muy agudas, pérdida de la consciencia y convulsiones. Lo que capta nuestra atención, es descubrir el motivo por el cual Mateo consigna que el padre del lunático, (Este caso de liberación es a pedido de un familiar y no por propia búsqueda de ayuda de la víctima), aclaró en apariencia innecesariamente, que algunas veces el demonio lo arrojaba en el fuego y otras en el agua, evidentemente con la intención de destruirlo.

Y en el final, el padre le explica a Jesús que le trae el muchacho a él porque ya lo intentó con los discípulos, pero ellos no pudieron liberarlo. En realidad, el padre habla de sanar, porque todavía en esos tiempos, por simple desconocimiento e ignorancia espiritual, la tarea de demonios se tomaba como una enfermedad. De allí que de todos los que según la Biblia Jesús sanó, en realidad, a muchos de ellos lo que hizo fue liberarlos.

(17) Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.

Debemos prestar suma atención a este pasaje, porque aquí hay elementos que, si no los entendemos bien aquí, vamos a equivocarnos más adelante. ¿A quién le dice Jesús que es una generación incrédula y perversa, que significa torcida, equivocada? ¿Se lo dice al padre del muchacho lunático? ¡No, si ese hombre acudía a él demostrando creerle! ¿Y entonces? Se lo está diciendo a sus propios discípulos, a esos de los que se pregunta hasta cuándo deberá estar con ellos y hasta cuándo deberá soportarlos. Y luego le ordena al hombre que le traiga a su hijo. Esto significa que el hombre respetaba mucho a Jesús, al punto de ir en primer lugar a averiguar si Jesús ministraría a su hijo o no, y recién cuando lo acepta, dispone traerlo a su presencia.

(18) Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

(19) Viniendo entonces los discípulos de Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

(20) Jesús les dijo: (Presta atención a esta respuesta) Por vuestra poca fe; (¿Poca fe de quiénes? De los discípulos) porque de cierto os digo, que si tuviereis  fe como un grano de mostaza, (¿A quiénes les dice esto, al padre del lunático o a sus discípulos? A sus discípulos) diréis a este monte: pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. (Recapitulemos una vez más: es a sus discípulos, a los que considera demasiado incrédulos, todavía, a los que les dice todas estas cosas. Y, obviamente, le añade lo último que siempre estuvo más entendido y mal interpretado)

(21) Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

Se ha entendido y se ha enseñado con valor casi doctrinal, que cuando dice este género, se está refiriendo al género o el tipo de demonio que el muchacho tenía. Y, por consecuencia de haber interpretado esto, se enseñaba que, para esta clase de endemoniados, era necesario primeramente darle con todo al ayuno y la oración, como armas eficaces para la liberación. ¿Y sabes qué? No es así. El género del cual habla Jesús aquí, es la clase de incredulidad que ellos, sus discípulos, todavía mantenían. Y que solamente con la fuerza de la oración y el quemar la carne del ayuno, ellos podrían vencer esa incredulidad, acceder a la fe que les llegaría gratuita desde el cielo y, allí sí, vencer a cualquier clase de potestad que morara en alguien. Mira el mismo relato según Marcos, en el capítulo 9 de su evangelio.

(Marcos 9: 14) = Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.

Marcos pinta de otro modo esta escena. Mientras Mateo la toma ya iniciada y con el endemoniado a los pies de Jesús, Marcos prefiere aclarar que Jesús llega a un lugar en el que, evidentemente, ya estaban ministrando, o tratando de ministrar, los que eran sus discípulos. Y que a diferencia suya que jamás se trenzaba en ninguna clase de debate teológico con nadie, los discípulos aparentemente estaban en franca discusión con los escribas, que eran representantes de la clase religiosa profesional de la época, que es notorio que estaba sacando alguna ventaja a su favor y a favor de los fariseos, a partir de la incapacidad que los discípulos estaban mostrando al no poder liberar a ese endemoniado.

(15) Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron. (Como podrás ver, lo que aquí llamamos “cholulismo cristiano”, tiene antecedentes históricos. Cuando digo “cholulismo”, en idioma argento, estoy refiriéndome a esa gente que cuando ve a famosos, cualesquiera sean ellos, se desarman para conseguir una foto o un autógrafo)

(16) Él les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos? (a Jesús ni le agradaba ni le interesaba el debate, y mucho menos con los representantes de la religión estructural y tradicional organizada, aunque todavía fueran las máximas autoridades reconocidas. Por eso quiere saber de qué se trataba el diferendo)

(17) Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, (Espíritu mudo. Recuérdalo, por si alguna vez se te presenta la ocasión de ayudar a alguien con epilepsia), (18) el cual, donde quiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.

El que suponga, y aun así haya cometido el error de enseñarlo, que este hombre cuyo hijo padecía este problema, era alguien rústico, torpe o tirando a bruto, que no tenía ni la menor idea de lo que sucedía y que venía a Jesús por los peces y los panes como la gran mayoría, se equivoca. Este hombre demuestra poseer, conforme a sus dichos, un conocimiento sobre guerra espiritual y demonología prácticamente ausente en esa época. No hubiera sido su intención, por respeto y ubicación, llegar a molestar a Jesús por ese asunto. Pensó, (Con lógico criterio), que sus discípulos debían tener, aunque menor, el mismo nivel de autoridad que Jesús, pero es evidente que no era así.

(19) Y respondiendo él, les dijo: (Dice que les dijo, lo que me hace a mí sospechar que no se dirigía al padre del muchacho, sino a sus propios discípulos) ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo. (Las mismas palabras que recoge Mateo)

(20) Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, (Aprende: los demonios pueden ver a quienes se les acercan con ánimo liberador) sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. (El demonio hizo esto para asustar a la gente circundante. No a Jesús, porque sabía perfectamente que a Él no lo iban a asustar con sus triquiñuelas)

(21) Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: desde niño.

(22) Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. (La misma respuesta expresada en Mateo. O lo arrojaba al fuego o lo arrojaba al agua. ¿Para qué, dice que lo hacía ese demonio? Para destruirlo.)

(23) Jesús le dijo: si puedes creer, al que cree todo le es posible. (Pequeño paréntesis obligatorio: dice que, si podemos creer, todo, entiende bien: absolutamente todo nos es posible. ¿Sabes lo que significa ese “todo”? Precisamente eso: todo.)

(24) E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: creo; ayuda mi incredulidad.

(25) Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.

(26) Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: está muerto.

(27) Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó y le levantó.

(28) Cuando él entró en la casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?

(29) Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

No coincido en absoluto con lo que el comentarista de una muy famosa Biblia de estudio realiza al pie de este último versículo, cuando expresa que algunos demonios son más fuertes que otros, y debemos estar adecuadamente preparados para comprometernos en una batalla espiritual. Lo que sí creo, es que los demonios se harán más o menos fuertes en la medida del grado de autoridad que muestre aquel o aquella que llegue para echarlos fuera. Hasta el demonio más insignificante puede negarse a salir si quien lo reprende no tiene su vida en orden y no puede mostrarle a Satanás que tiene sus vestiduras blancas. Y, por el contrario, hasta la potestad más siniestra y potente se tendrá que ir de donde se encuentra, si quien la echa y la reprende tiene una vida de obediencia y conforme al propósito y la voluntad de Dios. Eso es lo importante, no hacer cursos de guerra espiritual. Esto último será de ayuda informativa, obviamente, pero lo primero será fundamental y de vida o muerte.

En este pasaje, Jesús pone en relieve que la condición para una oración con respuesta divina, es Creer. El padre del muchacho endemoniado respondió con lágrimas en los ojos: Creo, y luego agregó: Ayuda mi incredulidad. Claro; siendo que la fe es un don, nosotros podríamos orar pidiéndola tal como lo hizo este padre. Claro está que, cuando oras pidiendo fe, puedes tener la absoluta garantía que Dios oirá tu oración y la responderá favorablemente. Lo que no puedes prever, es en qué “envase” vendrá esa fe que estás pidiendo. Además, este pasaje nos muestra otra cosa: que en un ambiente donde creer sea difícil, nosotros deberíamos buscar otro diferente. Aun la capacidad de Jesús para hacer milagros se vio reducida allí donde la incredulidad, (Incluso la de sus propios discípulos), prevalecía. La participación del agua en este episodio se reduce a la de formar parte de un elemento de destrucción. El agua no es eso, salvo cuando Dios mismo la utilizó en esa dirección de juicio, mediante el diluvio. El agua hoy es bendición y es vida, salvo cuando permitimos que sea el infierno el que la maneje.

(33) El Paso del Jordán

Un estudio científico del Instituto Oceanográfico Woods Hole de Massachusetts (Whoi) sobre el origen del agua en la Tierra, descubrió que el agua que constituye los océanos llegó a nuestro planeta durante su formación. El agua de los océanos que actualmente cubren más del 70% de la superficie de nuestro planeta, fue apareciendo en la Tierra al mismo tiempo que la roca. La Tierra se formó como un planeta ‘húmedo’ con agua en la superficie, según revela Horst Marschall, uno de los científicos del Whoi, en un comunicado. Teorías anteriores indicaban que los planetas se formaron originalmente en seco debido a la gran cantidad de energía y al alto impacto del propio proceso de formación, y que el agua llegó más tarde, procedente de fuentes como cometas o asteroides ‘húmedos’, aquellos compuestos en gran parte de hielo y gases.

“Algunas personas han argumentado que las moléculas de agua que estaban presentes en los planetas mientras se estaban formando se evaporaron o se desvanecieron en el espacio, y que el agua presente actualmente en la superficie de la Tierra llegó mucho más tarde, cientos de millones de años más tarde”, destaca Marschall. Sin embargo, los científicos del Whoi investigaron muestras de meteoritos proporcionadas por la Nasa provenientes del 4-Vesta, un asteroide cuya superficie está congelada y que se formó en la misma región del sistema solar que la Tierra. El 4-Vesta, formado aproximadamente 14 millones de años después del origen del sistema solar, proporcionó a los investigadores del Whoi datos que permitieron determinar cuál fue el origen del agua del interior del sistema solar en un momento de la fase principal de construcción de la Tierra.

A diferencia de lo que ocurre en Mesopotamia con los ríos Éufrates y Tigris, y con el Nilo en Egipto que son importantes para la vida, la agricultura y el comercio, el río Jordán no se puede comparar con ellos. El Jordán no fertiliza a Palestina, ni es navegable, ni tiene canales que irriguen la tierra; en los tiempos que precedieron a la conquista ni siquiera se le consideró como una divinidad, como ocurría con otros ríos. Sin embargo, en la Biblia se le recuerda por los sucesos que en él se dieron y que marcaron etapas decisivas en la historia del pueblo. El comienzo de la vida en el desierto está señalado por el paso del mar Rojo, su fin y el inicio de la entrada en la tierra prometida, por el paso del río Jordán. Todo el período de la peregrinación está enmarcado por un episodio donde el Señor aparece como dueño de las aguas.

La reflexión teológica ha presentado la entrada en la tierra prometida como una antítesis de la salida de Egipto: los dos sucesos se producen en la misma época del año, en primavera. A la pascua en Egipto siguió el paso del mar Rojo, al paso del Jordán sigue ahora la celebración de la Pascua. Esta presentación teológica responde a un acontecimiento histórico. Algunas tribus que venían de Egipto atravesaron el río Jordán cerca de Jericó.

(Josué 3: 14) = Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, (15) cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (Porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), (16) las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar de Arabá, al mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó.

(17) Más los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.

El paso del río Jordán está presentado en una forma muy estilizada. A partir del texto citado es difícil reconstruir los acontecimientos. ¿Es un pasaje que nos narra el hecho o la conmemoración litúrgica del acontecimiento? Quizás se trató de algo más sencillo que una partición milagrosa de las aguas. Varias veces ocurren en el curso de la historia derrumbes en el Jordán que provocaron el represamiento de las aguas y permitieron que el río fuera vadeado a pie. Sea lo que sea, este suceso fue significativo para Israel. Muchos pasajes de la Biblia lo ponen en paralelo con lo acontecido en el mar Rojo. Israel vio en él una intervención especial de Dios en su historia.

La tradición posterior ha unido los dos acontecimientos: el paso del mar Rojo y el paso del Jordán. Así lo vemos en el salmo 115,3.5 donde el mar, al verlos huyó y el Jordán se echó atrás. Una vez más la revelación ha desmitificado un motivo pagano. Como el mar, también el Jordán se ha atemorizado. Al río también se trasladaron elementos míticos de la lucha del caos. Aun cuando en realidad no hay lucha; la sola mirada de Dios pone las aguas en fuga y hace temblar la tierra. El suceso legitima también el papel de Josué como sucesor de Moisés. Como Moisés en el mar Rojo, ahora Josué ha dividido las aguas del Jordán. Los sucesos asociados con alguna localidad tienden a repetirse en la tradición conectados con grandes personalidades y eventos asociados con la misma localidad. Es el caso de Elías y el Jordán. Cuando Elías iba a ser arrebatado al cielo, el Señor lo envió hasta el Jordán. Iba con su discípulo Eliseo.

(2 Reyes 2: 8) = Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos por lo seco.

(9) Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.

En este caso el paso del Jordán por Elías y Eliseo hace eco al paso de los israelitas con Josué, y de alguna manera recuerda también el milagro del mar Rojo. Quizás alguna celebración litúrgica en este lugar recordaba con una procesión el suceso cuando Josué continúo la obra de Moisés. Elías ha sido presentado como un segundo Moisés; el gesto de dividir el Jordán lo muestra como poseedor de los mismos poderes de aquél. Eliseo sucesor de Elías en su lucha contra la religión cananea aparece relacionado con el río Jordán. El general sirio Naamán recibe la curación de su lepra al bañarse siete veces en este río.

Mientras tanto las aguas del Jordán siguen discurriendo tranquilas, reflejando en sus ondas las orillas de una tierra cargada de historia, y como testigo de luchas y derrotas, de victorias y fracasos. Hasta él llegarán las lamentaciones de los vencidos y los cantos de alegría de los que retornan del destierro. El eco de las enseñanzas de los sabios se apagará en sus meandros. Se alegrará de verse citado en compañía de ríos de más alcurnia que según el autor sagrado bañaban las regiones del paraíso, por el autor del libro de Eclesiastés cuando habla de la ley y afirma de ella que: rebosa sabiduría como el Pisón y como el Tigris en primavera, va llena de inteligencia como el Éufrates y como el Jordán durante la cosecha, ofrece enseñanza como el Nilo y como el Guijón durante la vendimia.

(34) Libre de Toda Culpabilidad

Llegamos ahora al episodio en el que Jesús es llevado ante el gobernador romano Poncio Pilato, con la finalidad que este juzgara si había cometido un delito tan grave como para que mereciera la máxima pena que tenían en la época: la crucifixión. Es notorio que este hombre no sentía ninguna antipatía por Jesús. Muy por el contrario, a todos los que hemos leído con atención los hechos acaecidos, nos queda una semi certeza que, de haber sido por unilateral decisión de Pilato, Jesús no hubiera sido crucificado. Pero la palabra profética debía cumplirse y una serie de sucesos que ahora veremos, determinaron su cumplimiento.

(Mateo 27: 15) = Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisiesen.

(26) Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás.

(17) Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo?

(18) Porque sabía que por envidia le habían entregado. (Por un momento imagina esta escena: el pastor que vino de visita a tu país, en una de sus conferencias liberó de un demonio a tu hijo drogadicto, que fue sano, y en la otra conferencia, te sanó a ti de una enfermedad crónica. Y ahora, en tu país, por envidia de los religiosos oficiales, es acusado de un delito y te piden a ti que decidas qué hacer con él. ¿Qué harías?)

(19) Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: no tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él. (Además de lo dicho, salta esto de lo cual se ha hablado, enseñado y predicado muy poco en la iglesia: la esposa de Poncio Pilato, tuvo un sueño, (Para mi gusto impreso por el Señor), donde le fue dada la directiva respecto a que su marido no debía confrontar con Jesús, porque era un justo. Esto nos enseña algo: un incrédulo, llegado el caso, puede ser portador de un mensaje de Dios, siempre y cuando decida ser obediente y brindarlo.)

(20) Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesús fuese muerto.

Hicieron lo que en vocabulario moderno y con relación a los vaivenes políticos, se llama “lobby”. Usando su supremacía religiosa, los sacerdotes y los ancianos convencieron a esa gente de algo que desde aquí y con todos los hechos ministeriales de Jesús vividos, nos parece una barbaridad de marca mayor. ¿Cómo se supone que gente que decía creer en Dios va a creerse que es mejor dejar en libertad a un caudillo político, algo así como un guerrillero revolucionario como Barrabás, en lugar de aquel que los había sanado, liberado y ministrado con paz y con una clase de amor desconocido? Sin embargo, los versos que vienen, te demostrarán que, cuando hay presiones grupales y una especie de comunicación intencionada, las mentes plenas de mediocridad suelen sucumbir con facilidad y adaptarse a lo que los grandes poderes necesitan que ellas piensen.

(21) Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: a Barrabás.

Esto deja más que en evidencia que, cuando nos llenamos la boca hablando de democracia, nos estamos refiriendo, es muy cierto, al único sistema de gobierno que, de alguna manera, en algo, aunque más no sea mínimo, respeta al hombre común. Cada dos o cuatro años se lo invita a emitir su sufragio y elegir democráticamente sus autoridades. Y eso, si lo comparamos con una monarquía absolutista, despótica y autoritaria, está más que bueno, pero si prestamos atención a las formas y metodologías conque esas autoridades logran o consiguen que los ciudadanos los voten, el panorama y la óptica de esa misma democracia, cambian. Para muestra, -solía decir mi abuela- basta un botón. En este caso, dos.

El primero, allá lejos en el tiempo, cuando enviaron a los espías a ver lo que había en la tierra prometida. ¿Recuerdas que diez de ellos dijeron que era una locura entrar en esa tierra, que estaba llena de gigantes que los iban a hacer papilla en menos que cantaba un gallo? Menos mal que no lo llevaron a votación democrática, porque si así hubiera sido, ganaban los incrédulos. Los que en lugar de confiar en Dios y ver lo invisible, se guiaban por las circunstancias aparentemente adversas. En este caso que se relata aquí, Pilatos convocó a elecciones al estilo de una asamblea. Y como de costumbre, no ganó la justicia y la razón, ganaron aquellos que habían sabido sembrar los relatos convincentes que llevaron a toda esa gente, beneficiada largamente por Jesús y su ministerio, a elegir enviarlo a Él a morir en una cruz para poder dejar en libertad a un político disfrazado de revolucionario. Y cabe aquí añadir un dato que no siempre se conoce: los griegos, lo que hicieron, fue otorgarle el nombre a la Democracia, pero su instauración y probanza, fue obra de Babilonia. ¿Necesitas más?

(22) Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? (Decretada como estaba la libertad de Barrabás y la prisión de Jesús, en un último intento no sabemos si de sensibilidad o de temor a su esposa, Pilatos les deja la opción del futuro de Jesús a ellos, su propio pueblo. ¿Y ellos que deciden?) Todos le dijeron: ¡Sea crucificado! (Perdón; no fue una elección reñida, no fue 51 a 49 por ciento. ¡Fue por unanimidad! Dice que todos dijeron que Jesús debía ser crucificado. ¿Entiendes lo que lees? ¡Todos!)

(23) Y el gobernador les dijo: Pues, ¿Qué mal ha hecho? (Insistente, Pilatos; quiso darles una oportunidad más para que reflexionaran y entendieran que estaban cometiendo una mayúscula injusticia, casi un asesinato) Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!

Aquí supongo que ya te has dado cuenta que el tema no venía por el lado de la política, ni de las leyes judías, ni romanas. El tema era de neto corte espiritual. Y Satanás estaba decidiendo matar a Jesús porque le fastidiaba grandemente su ministerio. Claro que él no sabía lo que verdaderamente tenía como misión hacer Jesús. Porque de haberlo sabido, jamás lo hubiera hecho crucificar.

(24) Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.

Luego veremos la incidencia simbólica o no tan simbólica del agua en esta escena. Lo que quiero ahora es explicarte el contenido religioso e histórico que tiene esta actitud de Pilato, que con el correr de los tiempos, se convertiría en el símbolo más ajustado a las reacciones que implican no meterse, no involucrarse, no aceptar responsabilidades en los hechos. Pilato ejecuta en ese acto simple y sin mayores pinturas, algo que podemos leer en el libro de Deuteronomio.

(Deuteronomio 21: 6) = Y todos los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto lavarán sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle; (7) y protestarán y dirán: nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto.

(8) Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehová, y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les será perdonada.

Está claro; con esta actitud de tomar agua y lavar sus manos, Poncio Pilatos está traspasando sus futuras decisiones respecto a Jesús, al pueblo de Israel. Lo está convirtiendo en responsable, y por qué no culpable, de cualquier cosa que vaya a pasarle a esa figura tan especial que era Jesús. Y los hechos siguientes, así lo confirman.

(25) Respondiendo todo el pueblo, dijo: su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.

(26) Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.

Es evidente que, más allá de lo que su propia esposa le había solicitado, Pilato conocía bastante bien las leyes internas del pueblo de Israel. Y al tomar esta actitud de lavarse las manos, daba a entender que él no se haría responsable de esa muerte. Lo había sido por muchas otras, pero algo le estaba diciendo que no debería serlo en esta. ¿Y cómo reacciona esa gente? Pues nada menos que infligiéndose una auto maldición. Una maldición que no sólo los iba a alcanzar en su momento con toda potencia, sino que además y tal como ellos lo dijeron (Las palabras atan, recuérdalo), también llegaría a dañar a sus hijos, a los hijos de sus hijos y, por qué no, todavía los sigue dañando. El agua, en este caso, actúa como un elemento de purificación de culpa.

(35) Ideas de Purificación

Algunas comunidades establecidas en el desierto practicaban ritos de purificación con el agua del Jordán. Entre los personajes más célebres se cuenta Juan el Bautista, un profeta de voz bronca y austera presencia, que anunciaba un bautismo para la purificación de los pecados y que atraía muchedumbres que venían a purificarse en las lustrales aguas del Jordán. Es entonces cuando entra en escena Jesús. En el evangelio de Marcos, el más antiguo y primitivo y por tanto el más cercano a los acontecimientos, el bautismo de Jesús es el comienzo del evangelio. En él se han dado cita las fuerzas primordiales del comienzo: el agua sobre la que se cierne el espíritu vivificante, y la voz o la palabra de Dios que llama a los seres a la existencia. Aquí también encontramos esos elementos: el agua del Jordán, símbolo de las aguas bautismales; el Espíritu que desciende desde el cielo y la voz del Padre que llama a Cristo su hijo.

Un hecho que merece destacarse es que el bautismo se realiza en el Jordán. Y como lo hemos visto este río está ligado a sucesos muy importantes de la historia del pueblo judío: para entrar en la tierra prometida los israelitas tuvieron que atravesarlo y esa travesía se hizo de un modo maravilloso; Naamán el general sirio fue curado al lavarse siete veces en sus aguas. Ahora Jesús desciende a sus ondas para recibir el bautismo. Agua al comienzo de la creación. Agua al entrar el pueblo de Dios en la tierra prometida. Agua al comenzar Jesús su vida pública. Agua al comenzar nuestra vida en la tierra. Agua al comenzar nuestra vida de cristianos. Agua, Espíritu y palabra en todas las etapas de la historia de la salvación.

Un detalle, al parecer insignificante, da un contenido especial a esta escena tal como la narra Marcos. Literalmente traducido Marcos dice que Jesús fue bautizado hacia el Jordán, mientras que los otros evangelistas dicen en el Jordán. Más que la dirección local del hecho, este cambio de preposición ha de referirse a la orientación interna; el bautismo de Jesús tiene lugar en la corriente cargada con los pecados de los bautizados antes que él. Significa que el primer encuentro de Jesús con el misterio del mal y de la culpa tuvo lugar en las aguas del Jordán.

El Jordán representa una figura clave en la cual se entrelazan los hilos que unen el bautismo de Cristo y el de los cristianos. En él se refleja tanto el problema del fundamento histórico del bautismo cristiano como el de su interpretación. Acabamos de ver que el Jordán es un río con un gran pasado histórico, que Marcos revive al pronunciar su nombre. Así se convierte en una magnitud que aglutina diversos sucesos, en vehículo portador de muchas reflexiones, para descubrir finalmente las dimensiones del bautismo cristiano al ser puesto en relación con él.

Un texto entre muchos, tomado de Gregorio de Nisa nos explica todo esto: Largo tiempo has andado revolcándote en el barro. Corre a mí, Jordán, pero no a la voz de Juan, sino a la llamada de Cristo. La corriente de la gracia prorrumpe por doquier. No tiene sus fuentes en Palestina ni se derrama sólo en el mar que le limita. Fluye por todo del orbe de la tierra y entra incluso en el paraíso, en concurrencia con aquellos cuatro ríos que de allí brotan en sentido opuesto y llevando al paraíso riquezas mucho mayores que las que de allí salen. Pues aquellas aguas no hacen sino fertilizar los campos…; en cambio, este río trae hombres renacidos del Espíritu… ya que Cristo es su fuente inagotable, fuente que inunda todo el mundo.

De esta identificación entre el Jordán y Jesús se llega a otra identificación entre el Jordán y el bautismo. Por eso en algunas iglesias del cristianismo primitivo se tuvo la costumbre, mantenida por algunas iglesias actuales, de administrar el bautismo con agua fluyente. Pero en otras iglesias, como en la católica se equipara el Jordán con el agua de la pila bautismal. El agua se emplea en el bautismo por su función purificadora, sólo que esa función se ejerce a un nivel más profundo que el meramente físico. A este simbolismo Pablo añade otro: la inmersión y emersión del neófito que indican la muerte y sepultura con Cristo y la resurrección espiritual.

Quizás Pablo ve en el agua bautismal una representación del mar, habitáculo de poderes maléficos y símbolo de muerte, que ha sido vencido por Cristo como en otro tiempo el mar Rojo por el Señor. Hemos llegado al final del proceso en que el agua, de símbolo de vida natural, de elemento necesario para la subsistencia llega a ser, a través de los acontecimientos del mar Rojo y del río Jordán, símbolo de una vida más alta, la que Cristo nos da con su muerte y su resurrección.

(36) La Señal del Mensajero

El siguiente relato, está en dos de los cuatro evangelios, y detalla la presencia de un hombre portando un cántaro de agua. Si nos remitiéramos a la lectura literal de la Biblia, es probable que no le encontraríamos ninguna anormalidad a ese detalle, pero en cuanto procuramos escudriñar, entendemos que hay un mensaje que está encerrado en este episodio sucedido, tal como vemos, en ocasión de disponerse Jesús a celebrar la Pascua con sus discípulos.

(Marcos 14: 12) = El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la pascua, sus discípulos le dijeron: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua?

(13) Y envió a dos de sus discípulos, y les dijo: id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle, (14) y donde entrare, decid al señor de la casa; el Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?

(15) Y él os mostrará un gran aposento alto ya predispuesto; preparad para nosotros allí.

Esto es un símbolo del día final, sin dudas. En primer lugar, arranca a partir del sacrificio del cordero, esto es: de Jesús mismo, proféticamente hablando. Luego, se refiere a comer la pascua como en una similitud de la que comeremos en el día postrero con el Señor mismo en las alturas. Fíjate que la señal para seguir a un hombre que les dirá dónde se encuentra ese aposento alto, (¿Nunca pensaste por qué es alto el aposento, y no en una planta baja, como la gran mayoría de viviendas de la época? Alto, no te olvides, significa en la Biblia: Superior. Esa señal es que ese hombre, lleva un cántaro de agua. ¿Y qué tiene de particular esto? La no acepción de personas por parte de Dios; y la carencia de machismo o patriarcado, también, por parte del Señor. Porque llevar un cántaro de agua, siempre era tarea de una mujer, jamás de un hombre. Así es que, en este episodio, el agua es el elemento que determina la señal del mensajero, del enviado de Dios al cual habrá que seguir porque nos lleva al aposento alto, que en suma es la Vida Eterna en Cristo Jesús.

(Lucas 22: 7) = Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. (Aquí te dice que era necesario sacrificar al Cordero).

(8) Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: id, preparadnos la pascua para que comamos. (Pedro y Juan, enviados. Apostellos. Apóstoles)

(9) Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?

(10) Él les dijo: he aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, (11) y decid al padre de familia de esa casa: el maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?

(12) Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.

Es casi el mismo relato que el de Marcos. Sin embargo, además de la calidad de mensajero de ese hombre del cántaro de agua, nos encontramos con que el aposento alto, donde cada uno de nosotros un día se sentará a comer la pascua final, ya está dispuesto. ¿Eso significa que ya falta poco tiempo? En la cronología del hombre, quizás no; pero en el Kairós de Dios, es ya, en cualquier instante. Porque presta atención que quien tiene que preparar ese aposento para ti y para mí, es nada menos que el padre de familia. Y si tú y yo somos hermanos, es porque pertenecemos a una misma familia. Una familia que tiene un mismo y solo Padre. Prepárate.

(37) El Encuentro Junto al Pozo

No solamente el Jordán desempeñó un papel importante en la vida del pueblo de Israel. Otras manifestaciones del agua las encontramos en los lugares desérticos cuando la Biblia nos habla de los pozos. La vida en el desierto no puede desarrollarse sino alrededor de los pozos y con relación a ellos, por tanto, adquieren una importancia primordial en la historia de Israel. Prueba de ello es la narración que leemos en el libro de los Números:

(Números 21: 16) = De allí vinieron a Beer; este es el pozo del cual Jehová dijo a Moisés: reúne al pueblo, y les daré agua.

(17) Entonces, cantó Israel este cántico: sube, oh pozo; a él cantad; (18) pozo, el cual cavaron los señores. Lo cavaron los príncipes del pueblo, y el legislador, con sus báculos.

Se trata de una canción popular, compuesta y cantada con ocasión de la apertura de un nuevo pozo, acontecimiento importante en aquella cultura. Pozo, en hebreo, es palabra femenina y va ligada al tema de la fecundidad de la tierra. Muchos sucesos están íntimamente ligados a un pozo. Muchas veces éste recibe el nombre a partir del acontecimiento que allí se realiza:

(Génesis 26: 17) = E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí.

(18) Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado. (Por un pozo riñeron los pastores de Isaac con los pastores de Guerar y le pusieron el nombre de Desafío (Ezec), porque le había desafiado).

(Verso 21) = Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él; y llamó su nombre Sitna.

(22) Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos la tierra.

Berseba es el pozo del juramento, porque allí juraron la paz Isaac y Abimelec (A eso lo leemos en Génesis 26,30-33). Con los pozos está íntimamente asociada la mujer. Porque la vida de la comunidad giraba alrededor del pozo. Las amistades se iniciaban cuando las gentes acudían a él para calmar su sed. Las noticias de otras tribus allí llegaban y de allí se difundían a otras partes. Los negocios se tramitaban mientras la gente refrescaba su garganta. Pero eran especialmente las mujeres, especialmente las jóvenes las encargadas de ir al pozo para sacar el agua. Y al pozo llegaban caminando con gracia con el cántaro en la cabeza y llevando el ritmo con sus pies de gacela. A nadie se le negaba un poco de agua. Muchos encuentros tuvieron lugar junto al pozo de ondas transparentes.

Agar la esclava egipcia que Sara había dado a su esposo resultó encinta. Los celos de su ama la hicieron huir de la casa de Abraham. El ángel del Señor la encontró junto a la fuente del desierto, la fuente camino del Sur, dice Génesis 16,7. En un momento de desesperación ella recibe un anuncio. Tendrá una numerosa descendencia. Lo que iba a ser muerte se convirtió en vida, la desesperación se hace promesa. Lo que iba a ser un nacimiento escondido se transforma en origen de un gran pueblo. Los árabes son descendientes de Abraham. Ella la que pensaba que se iba a extinguir sin dejar huella se convierte en fuente de una raza fuerte y vigorosa. Y por haber recibido ese mensaje al pie del pozo, dice Génesis 16: 13-14: Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered. 

Agar puede mirar al futuro con tranquilidad. La fuente que se reflejó en sus ojos negros, con su nombre le está recordando que Dios se le manifestó allí y la que estaba a punto de morir encontró una razón para vivir. Las aguas frescas de la fuente la reanimaron a ella y al niño que en su seno llevaba. Y siguen los encuentros junto a los pozos. Ahora la situación no es tan dramática como la de Agar que veía en peligro su vida. Se trata sí de permitir que la vida continúe. Para que la promesa hecha a Abraham pueda seguir su curso es necesario encontrarle una esposa a Isaac, hijo de la promesa. Para eso parte Eliécer, el siervo más viejo de Abraham, hacia una región lejana. Al llegar a la ciudad de Aram Naharaim (Entrerríos).

(Génesis 24: 11) = E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua.

(12) Y dijo: oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham.

(13) He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua.

(14) Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.

(15) Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro.

(16) Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido; la cual descendió a la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía.

(17) Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.

Es allí junto al pozo dónde comienza a tejerse la canción del amor. El agua fue el vínculo que unió dos corazones que hasta ese entonces no se conocían. Llama la atención en este relato la sencillez idílica con que actúan los personajes. La calidez de Rebeca, su generosidad para compartir al agua con un desconocido, el espíritu de servicio para dar de beber a los camellos. Abraham puede morir tranquilo; junto a un pozo de aguas generosas, su siervo encontró una joven de ojos color miel, que día a día iba la fuente, quizás con la secreta ilusión de encontrar allí el amor. Y al dar agua a un desconocido y abrevar los camellos de un cansado viajero su ilusión se vio cumplida. A lo mejor mientras miraba hacia la profundidad del pozo contempló un rostro que antes nunca había visto. Y lo reconoció cuando al término de su viaje Isaac salió a su encuentro y la abrazó. Años más tarde y tal vez en el mismo lugar, la escena se repite, esta vez con el hijo de Rebeca; (Y volverá a darse con Moisés). También un pozo entra en escena: Jacob va a casa de su tío Labán y sucede esto:

(Génesis 29: 2) = Y miró, y vio un pozo en el campo; y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él, porque de aquel pozo abrevaban los ganados; y había una gran piedra sobre la boca del pozo.

(3) Y juntaban allí todos los rebaños; y revolvían la piedra de la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo a su lugar.

(Verso 9) = Mientras él aún hablaba con ellos, Raquel vino con el rebaño de su padre, porque ella era la pastora.

(10) Y sucedió que cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán hermano de su madre, se acercó Jacob y removió la piedra de la boca del pozo, y abrevó el rebaño de Labán hermano de su madre.

Era el amor que ya nacía el que movió a Jacob a quitar la piedra que tapaba la boca del pozo, antes del tiempo indicado, y lo que le dio fuerzas para realizar el esfuerzo descomunal de mover la piedra que sólo entre varios pastores podía ser quitada. Desde ese gesto de Jacob, Raquel sintió que sus fibras más íntimas se estremecían; allí junto al pozo al mismo tiempo que se sacaba el agua se renovaba el misterio del amor. Una vez más la mujer y el pozo como fuente de vida están en relación, esperando que alguien venga a buscarlas, sediento de amor. El amor sigue uniendo las generaciones y haciendo que la promesa como un manantial siga fluyendo y creciendo hasta llegar a ser un río. Sin embargo, los pozos no eran siempre los lugares para un romance como lo hemos visto hasta ahora. La vida cotidiana es siempre más complicada que nuestras reconstrucciones ideales. A veces el agua no basta para todos y surgían dificultades junto a los pozos. Las peleas por el agua eran frecuentes y los más débiles llevaban la peor parte. Así acontecía con las hijas de Reuel, sacerdote de Madián, que guardaban los rebaños del padre. Quizás no tenían hermanos que las defendieran. Esa fue la situación que encontró Moisés cuando en su huida del Faraón se refugió en el desierto de Madián.

(Éxodo 2: 16) = Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre.

(17) Más los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas.

(18) Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto?

(19) Ellas respondieron: un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas.

(20) Y dijo a sus hijas. ¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma.

(21) Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él le dio su hija Séfora por mujer a Moisés.

El texto es escueto, los comentarios consecuentemente son fríos. Nuestra imaginación debe suplir lo que no se dice, pero que quizá se insinúe. Moisés apareció como un salvador, siempre de parte del más débil. Desde el momento en que Moisés interviene para defenderlas, los ojos de Séfora no se apartaban de él. Mientras Moisés abrevaba el rebaño, ella dejaba que su mente tejiera los más dulces sueños y el ruido del agua al caer en la alberca le sonaba a música celeste. Quizás recordaba lejanas leyendas que le hablaban de amores junto al pozo, de romances que nacían cuando el agua fluía, de palabras que traspasaban las edades, de frases otras veces pronunciadas, pero siempre con una melodía cadenciosa que la extasiaba. También en el Nuevo Testamento volvemos a encontrar un pozo, un hombre y una mujer que tejen su diálogo junto a él. Es Jesús que sentado junto al brocal revive toda la historia de Israel y ofrece a la samaritana el agua viva que calma la sed para siempre. En el diálogo entre Jesús y la samaritana el simbolismo del agua alcanza su mayor expresión: no sólo es agua natural, sino un agua que salta hasta la vida.

La persona de Jesús se ofrece a esa mujer que representa al Israel de todos los tiempos, que inútilmente día tras día intenta saciar su sed con el agua del pozo, sin lograrlo. Comienza una nueva historia, un nuevo amor empieza como otrora junto al pozo. Cuando la mujer reconoce a Jesús como el que trae el don de Dios, deja el cántaro allí y sin llenarlo va a buscar a sus vecinos para comunicarles la buena nueva. Su vida ha recibido un sentido más profundo y no tiene necesidad del agua que ha venido a buscar: Alguien la ha llenado para siempre. Quizás las aguas que ahora bebemos fueron las mismas que estaban en el cielo cuando el Señor las separó de las de abajo mediante el firmamento; quizás fueron las que cayeron en las horas interminables del diluvio; o las que han refractado el sol después del diluvio anunciando una era de paz para la tierra. O las que brotaron del pozo para alimentar el amor de las matriarcas. O las que se dividieron cuando Moisés tendió su mano sobre ellas para que pasase el pueblo escogido y se librara de la esclavitud del Faraón.

O las que formaron una muralla en el Jordán para que el pueblo atravesase el lecho a pie enjuto. O las que resbalaron sobre Jesús cuando éste fue bautizado en el Jordán O quizás fueron las que Jesús convirtió en vino en las bodas de Canaán. O la que le ofreció la samaritana junto al brocal del pozo y que Jesús transformó en agua de vida que salta hasta la eternidad. O son las que han brillado en los mares en noches de tormenta cuando la luna se esconde para no ver la tragedia. ¿De cuántos pecados habrán purificado a los que en el curso de los siglos se han sumergido en ellas, o han dejado que ella diáfana y cristalina corra sobre sus cuerpos? ¡Cuánta sed han apaciguado, cuántos incendios han extinguido; por cuántos cauces de ríos y montañas han cruzado! Pero podemos preguntarnos, ¿Por cuánto tiempo estará asegurada la existencia de esa gota de agua? ¿Terminará contaminada, corrompida, adulterada de modo que no sirva ya para la vida, sino que sea pregonera de muerte? Nosotros estamos corriendo la misma suerte del agua. Para que podamos subsistir es menester que ella también viva. Por Siempre: Agua.

(38) Estampas de Arrepentimiento y Quebranto

El que veremos a continuación, es un relato en donde se percibe la forma en que Jesús perdona a una mujer pecadora. Es altamente interesante, más allá de la participación del agua que es lo que nos convoca, observar cómo Jesús encara el tema del pecado con ciertos principios muy diferentes a los que hoy esgrimimos los creyentes para confrontarnos con el pecado contemporáneo.

(Lucas 7: 36) = Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.

Es evidente que un sentimiento conocido con el nombre de prejuicio, no existía en la mente ni en el corazón de Jesús. Yo no me atrevo a arriesgar cuantos, de nosotros, en igualdad de condiciones, hubiésemos procedido del mismo modo que Él. ¿Cenaríamos con un drogadicto que se aviene a recibirnos, conociendo cómo pensamos? ¿Almorzaríamos con una prostituta en un lugar público, sólo porque ella desea tener una conversación con nosotros? Yo tengo mis respuestas, pero sería muy interesante que tú veas o reveas las tuyas.

(37) Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; (38) y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.

Veamos; no está todo lo claro que necesitaríamos para determinar algo con exactitud, pero la descripción de esta mujer nos sugiere que era una prostituta. Ahora bien; imagina esta escena si es que puedes hacer volar tu imaginación en semejante retroceso histórico. Una prostituta entrando a la casa de un fariseo, ¿Te imaginas los vecinos? El alabastro era un espato calcáreo de gran precio. Era en realidad hidrosulfato de calcio y podía presentar un color blanco cremoso, o incluso llegar a la transparencia. Los antiguos lo utilizaban para hacer vasijas para ungüentos costosos, y otros usos. Dice la información que en el museo de la universidad de Filadelfia se conserva una lámpara de alabastro procedente de Ur, datando de los tiempos de Abraham. En el palacio de Susa, del rey Artajerjes, formaba parte del enlosado. Con esto queda en claro que lo que esta mujer prostituta traía a la casa era de alto costo en dinero.

Todo lo que ella realiza a continuación, es un rito profético que tiene que ver con lo que habría de vivir Jesús. Ungirlo era el equivalente a prepararlo para el sepulcro, Eran todas rutinas que solían practicarse con los difuntos, aunque en este caso ella lo estaba haciendo con alguien que estaba con vida. Todo ante la vista severa y hasta discriminadora del fariseo dueño de casa. Porque para cualquier mente carnal, (Y esencialmente masculina y machista), lo que se veía era a una mujer de vida oscura tocando a un hombre que decía ser puro.

(39) Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.

¿Te das cuenta la calidad humana de ese hombre? Invitó a Jesús, seguramente para sondearlo y ver, como se dice ahora, qué onda traía. Pero, contrariamente a las normas de convivencia y hospitalidad tradicionales, estaba maquinando y murmurando contra lo que, estimaba, era un error de Jesús. Simón razonaba que un profeta genuino hubiera podido discernir quién era la mujer. ¿Cómo podría explicarle Jesús que, aunque sí sabía perfectamente qué clase de mujer era la que lo estaba tocando, eso no le impedía recibir ese homenaje con afecto y misericordia?

(40) Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: di, Maestro.

(41) Un acreedor tenía dos deudores; el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; (42) y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿Cuál de ellos le amará más?

(42) Respondiendo Simón, dijo: pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: rectamente has juzgado.

(44) Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré a tu casa y no me diste agua para mis pies; más ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.

Esto deja en evidencia que la hospitalidad de Simón era más bien tímida, (O hipócrita), y contrastaba con la prodigalidad de esa mujer que, consciente de su estado, no vaciló en jugarlo todo para servir a Jesús con lo mejor que tuviera a su alcance. Era norma obsequiar con agua al visitante con la finalidad que éste lavara sus pies, que como producto del calzado que se usaba, siempre llegaban sucios de polvo de la calle. El dueño de casa no lo hizo, pero sí esta mujer, que, por no ser la dueña de casa, no pudo traer el agua, pero se preocupó en reemplazarla con otra clase de agua brotada desde su interior: las lágrimas. El agua, aquí es un elemento de limpieza espiritual y emocional.

(45) No me diste beso; más ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.

(46) No ungiste mi cabeza con aceite; más esta ha ungido con perfume mis pies.

(47) Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama.

Este es un añadido que nos sirve, y mucho, para no evaluar conforme a nuestras formas de ver las cosas a quienes llegan al evangelio en deplorables condiciones. ¿Se convierte un drogadicto? ¿Se convierte una prostituta? ¿Se convierte un ladrón, un homicida, un delincuente sexual? No importa lo que nuestros ojos naturales y nuestra mente carnal determine o evalúe, lo que importa es la clase de misericordia que Dios nos ordena manifestar hacia este tipo de personas. El perdón para ellos está preparado de antemano, y funciona ni bien se lo solicite. Y créeme que, ciertamente, ellos amarán a Dios, luego, mucho más que aquellos a quienes les ha sido perdonado pecados de mucho menos relieve.

(39) La Más Común de la Tierra

Agua, la sustancia más común de la tierra. Nos acompaña en cada momento de nuestras vidas. Pero, ¿Conocemos los secretos de este asombroso elemento? ¿De dónde proviene? ¿Quién fue el que confirió el agua a nuestro planeta?  Y ¿Por qué? El nuestro es un tipo de planeta único en el universo. ¿Quizás sólo la misma agua conozca la respuesta a estos interrogantes? Existe la misma cantidad de agua en la Tierra, hoy en día, como la había cuando todo empezó. Cuando nació el mundo y adquirió la forma y sensaciones para nosotros tan conocida. Lo que hicimos fue lo que siempre hacemos aquí: llevar a cabo un cuidadoso estudio en un campo estrecho. Entonces dijimos: “concentrémonos en el agua, pero observándolo desde muchos ángulos. Ahora han dicho que parecería haber agua en Marte. Sin embargo, del dicho al hecho hay mucho trecho por recorrer, esperaremos.

En las escrituras sagradas el agua es mucho más que una simple sustancia física. Se trata de un cierto concepto. Y este concepto está conectado de forma especial con la idea de la vida. No hay nada en el mundo que sea más suave y maleable que el agua. Sin embargo, erosiona a lo más duro y fuerte, y nadie puede superarlo. Aunque cualquiera pueda conquistarlo. Lo maleable conquista a lo fuerte. Y lo blando supera a lo duro. Lo gota que horada la roca, ¿Recuerdas? Todos lo saben, pero ninguno se atreve a vivir por ello. El filósofo chino Lao Tsú, escribió acerca del agua hace dos mil quinientos años. Así que, lo que queremos decir es que el agua, como tal, ha sido profundamente estudiada. Es de sobra conocido que el agua tiene propiedades inusuales. Propiedades físicas y químicas, al compararla con otros líquidos. Ningún científico ha sido capaz de explicar, por ejemplo, el por qué la densidad del agua aumenta por debajo del punto de congelación, y disminuye cuando está por encima del punto de congelación.

Cualquier sustancia se contrae por el frío, pero el agua hace todo lo contrario; se expande. La gente aprendió a explotar esta propiedad única en el distante pasado. Los habitantes del lejano norte hacían piedra de cantera, mediante el vertido de agua en las grietas del acantilado, antes de las llegadas de las heladas. En el sur, la gente golpeaba cuñas de madera en las grietas de las rocas. Posteriormente radioestesiándolas (Empapándolas) con agua. Al hincharse, las cuñas rompían las rocas. Mucho más tarde, los científicos establecieron que el agua en poros y capilares, es capaz de crear enormes niveles de presión. En una semilla, por ejemplo, alcanza las cuatrocientas atmósferas en el momento de la germinación. Es por eso que, como tantas veces hemos observado, un brote de planta puede romper el asfalto con toda facilidad. Es una molécula tan pequeña, que es muy específico que estas propiedades son del agua. Y no encontrarás otra molécula con estas anomalías similares. Incluso, si faltase cualquiera de estas anomalías, la misma vida sobre el planeta dejaría de existir.

Cada una de las propiedades del agua, es única. Y no suelen encajar en las generalmente aceptadas leyes de la física. La ciencia aún no ha sido capaz de contestar a la pregunta de por qué el agua es la única sustancia sobre el planeta que puede existir en tres estados: Líquido, Sólido y Gaseoso. ¿Por qué tiene el agua la tensión de superficie más elevada de todos los líquidos? ¿Por qué es el disolvente más potente de la Tierra? ¿Y cómo, desafiando la gravedad de la Tierra, es el agua capaz de subir por los troncos de gigantescos árboles, en contra de decenas de atmósferas de presión? Hemos avanzado un gran paso. Realmente, hemos entendido que apenas sabemos nada acerca del agua, por lo tanto es un gran paso. Porque esta toma de conciencia es seguida por el deseo de averiguar algo. Al sudeste de Asia, en el año 1956, en un laboratorio militar secreto para la elaboración y producción de armas de destrucción masiva, se estuvo trabajando en el tema muchos años, para una nueva y potente generación de armas bacteriológicas.

Los científicos argumentaban sobre el tipo de propiedades que debería tener esta arma. En una de sus prolongadas reuniones secretas, de repente la sesión se interrumpió y todos los asistentes fueron llevados al hospital con síntomas severos de envenenamiento. Una investigación de lo sucedido, rápidamente llegó a un callejón sin salida. Los científicos habían consumido sólo agua de las jarras de sus mesas. Se testeó el agua sin hallarse aditivos nocivos. Su composición química era la del H20, y así lo indicaba el informe: envenenamiento causado por agua corriente. Veinte años más tarde se presentó una hipótesis fantástica; una hipótesis que podía explicar el comportamiento impredecible del agua, y que es que el agua tiene memoria. Experimentos llevados a cabo por todo el mundo, muestran que el agua recibe y hace una impresión de cualquier influencia externa, recordando todo lo que le sucede en el espacio que lo rodea. Cualquier sustancia que entre en contacto con el agua, deja un rastro en ella.

¿Habrían adivinado esto nuestros antepasados, cuando usaban recipientes de plata, para convertir el agua corriente en agua sanadora? Es, hoy por hoy, el mejor antibiótico elaborado, que dicen como ejemplo que es tan bueno en Afganistán como en Irak. El ejército americano utiliza esta agua, un átomo por cien millones, para matar todos los gérmenes en una herida. Así que, hasta un presidente de cualquier país de los más importantes, utiliza esta agua para mantener sus manos libres de microbios infecciosos, Entonces decimos: ¿Cómo va a ser eso? Mientras registra la información, el agua va adquiriendo nuevas propiedades. Sin embargo, su composición química permanece intacta. La teoría sigue siendo que la composición química del agua es importante. La sensación que da es que eso son tonterías. La estructura del agua, es mucho más importante que la composición química. La estructura del agua significa su organización molecular. Podemos ver cómo las moléculas del agua se reagrupan en racimos, que se denominan “Clúster racimos”.

A los científicos se les ocurrió la idea de que estos racimos trabajan de alguna manera como memoria celular, en la que el agua registra toda su historia de su relación con el mundo. Como si fuera una cinta magnética. La gente no piensa que al encender una luz, el agua cambia. El encender el campo eléctrico, puede cambiar el agua. Esa es la dirección de la investigación. El agua, por supuesto, sigue siendo agua, pero su estructura, al igual que un sistema nervioso, reacciona a cualquier irritante. Los instrumentos modernos han hecho posible el registrar el hecho de que dentro de cada memoria celular del agua hay cuatrocientos cuarenta mil paneles de información, cada uno de los cuales es directamente responsable de su propia interacción con el entorno.

Si se considera al racimo con un conjunto de moléculas específicas, entonces sólo podrá sobrevivir durante un espacio corto de tiempo. Pero, si lo consideras como una estructura mediante las cuales podrán partir las moléculas, y otras moléculas pudiendo entrar, el racimo podrá durar efectivamente durante largo tiempo. La estabilidad de las estructuras de los racimos, confirman la hipótesis de que el agua es capaz de registrar y almacenar información. Puede que sea la computadora más maleable; es como la memoria de una computadora. Es la memoria de información, hay que saber cómo está organizada. Es como el abecedario. Si yo te doy el abecedario no sabes ni una palabra, ni una letra, ni una frase. Así que, la estructura molecular es el alfabeto del agua. Y debes construir una frase con el agua, pudiendo cambiar la frase.

En  el invierno de 1881 la motonave “Laura” navegaba de Liverpool a San Francisco. Al tercer día de viaje, se desató un incendio a bordo. Entre los que abandonaron el barco, estaba el capitán Neil Kerry. El suministro de agua potable, pronto se agotó. Y la tripulación pronto experimentó los tormentos de la sed creciente por horas. Posteriormente, cuando alcanzaron tierra, sanos y salvos, tras tres semanas terribles a la deriva el capitán, de disposición equilibrada frente a las vicisitudes, describió lo que les había salvado, “Soñábamos con agua fresca”, comentó. “Comenzamos a imaginarnos que el agua que rodeaba al bote tornaba del azul océano, al tono verde claro del agua potable”. “Me armé de valor y recogí un poco. Cuando lo probé, el agua era potable.”

Por ejemplo, toma un pasaje  famoso y muy conocido, cuando Jesucristo transformó el agua en vino. No le añadió azúcar, ni lactosa, simplemente le impartió una propiedad absolutamente especial al agua. Se han realizado muchos experimentos en los que tienen efecto de factores totalmente diversos sobre el agua. Campos magnéticos, campos eléctricos, objetos variados, incluyendo la presencia humana y emociones humanas, haciéndose evidente que las emociones humanas son el elemento más fuerte de influencia. En el laboratorio del profesor Kobb, él ha conducido numerosos experimentos sobre el efecto que tienen las emociones humanas en el agua. Se les pidió a un grupo de personas que proyectaran emociones muy positivas sobre un recipiente de agua ante ellos. Emociones como el amor, la ternura y el cariño. Luego se cambió el recipiente por otro, y se les pidió a las personas que proyectasen emociones de un tipo diferente: temor, agresión, odio.

Tras esto se tomaron medidas de las muestras. El agua exhibía cambios que iban claramente de una dirección a otra. Así que las emociones positivas incrementan los niveles de energía del agua y la estabiliza. Mientras que las emociones agresivas reducen la energía haciendo cambios radicales en el agua. Ha dicho un científico que espera mostrarle a la gente a través de sus investigaciones que el agua tiene memoria propia. El laboratorio del doctor Emoto tiene investigaciones sobre muestras de agua que han sido sometidas a variadas formas de influencias externas. Las impresiones hechas sobre el agua son registradas mediante la rápida congelación en cámaras criogénicas. Este es el aspecto del agua calentada por un microondas, este es el efecto de un teléfono móvil. Alguien le dijo “gracias” a esta agua. “Discúlpeme”. “Me asqueas”.

Con la tecnología moderna es posible estructurar el agua de forma artificial. Cuando se cultivaron semillas bajo condiciones de laboratorio utilizando este código de agua, las germinaciones de soja tenían seis veces más radiaciones fotones, que cuando se usaba agua común. Al utilizar el agua estructurada los vegetales maduran más rápidamente, e incrementa varias veces el número de micro-elementos útiles y proteínas vegetales. Si observamos los brotes, aquellos tratados eran largos, uniformes y fuertes, mientras que los que fueron sin tratar eran cortos, desiguales y débiles. Si observamos las plantas hoy, aquellos de las semillas seleccionadas han madurado todos. Pero los de las semillas no seleccionadas no lo han hecho. Debemos decir que la utilización del agua estructurada, realmente afecta el crecimiento de las frutas y hortalizas.

Con el propósito de la irrigación, se necesita un veinte por ciento menos de agua que cuando se usa agua común. No se le añadió fertilizante ni al agua ni a la tierra. La composición química permaneció siendo la misma H20. Lo único que había cambiado, era su estructura. En el presente, los científicos pueden contestar a la pregunta del cómo sucede esto, pero la ciencia sigue sin tener respuesta a la pregunta del ¿Por qué? Dependiendo de su edad, un ser humano está compuesto de un setenta hasta un noventa por ciento de agua. Un adulto bebe aproximadamente dos litros y medio de agua por día para poder sostener sus funciones normales de vida. Otro litro y medio es absorbido por la piel durante el baño o ducha. El agua realiza un viaje largo y difícil antes de llegar a nuestros hogares. Solía ser de conocimiento común, que un asentamiento sólo podía ocurrir  en donde había una fuente natural de agua.

Hoy día es indiferente que haya agua en un lugar, no tiene importancia, porque transportamos el agua durante miles de millas, utilizando altas presiones. En la naturaleza los ríos y los arroyos siempre fluyen a lo largo de un curso suave y fluido, pero cualquier sistema de abastecimiento de agua tiene múltiples giros angulares rectos. La estructura natural del agua se descompone más y más con cada giro de estos. El agua proveniente de un sistema de abastecimiento, fluye en nuestros hogares por tuberías. Tiene varias formas, cristales en varias formas. Pero todos ellos deformes, es decir pueden tener ese aspecto. Pueden tener este aspecto o tener los cristales organizados de cualquier otra forma. Pero no podrás ver simetría ni belleza alguna. El agua que fluye en un sistema de calefacción por paneles de piso, está desvitalizada y podrida y le succiona la energía a la gente, a las plantas y a los animales que viven en esa casa. En realidad, les roba la energía.

Es bien conocido que el suministro de agua de las grandes ciudades, es un sistema de circuito cerrado. Tras someterse al fuerte proceso de purificación química atravesando potentes filtros, el agua de estos sistemas nos es devuelta a nuestros hogares. Aun recordando los productos químicos y la violencia a la cual fue sometida. Más fuerte aún es la información de polución que acumula el agua. Mientras fluye a lo largo de millas de tuberías por miles de casas y apartamentos. Nosotros polucionamos el agua espiritualmente, y esto sucede a gran escala. ¿Por qué? El agua adopta todo el odio, toda la malicia, el estrés. El agua está casi muerta a la hora de entrar en nuestros cuerpos. Nuestra Tierra es un gigantesco recipiente de agua en la cual surgieron todo tipo de vidas. Y todos los seres vivos son, básicamente, recipientes de agua. Con la tecnología moderna podemos llegar lejos en el espacio ultraterrestre.

Y mientras intentamos descubrir vida en otros planetas, lo primero que buscamos es el agua. No habría vida alguna en la Tierra, sin agua. Y uno de los grandes interrogantes, es: bien si hay o no hay vida en otros planetas, sino si estos estarían basados en el agua. Existe una fuerte creencia científica y atea de que los primeros organismos vivos, estaban en el agua. Y fue mucho, mucho más tarde que los organismos se desarrollaron para poder vivir fuera del agua. Para nada pienso que esto es una coincidencia. No es en absoluto un accidente que las líneas introductoras de la Biblia mencionen el agua en donde habla de la creación del mundo, de la vida y del hombre. En primer lugar, está relacionado con el agua. Al igual que las esculturas aún por crear están presentes en una pieza de arcilla, también estaban presentes todas las imágenes de futuros seres vivos, en el agua.

El agua principalmente trajo a la vida un concepto ya preexistente. Pero para que cualquier proceso pueda comenzar se requiere un impulso. Los sabios de la antigüedad creían que el impulso generador de la vida, era una chispa divina primordial. Esta chispa impresa en el agua es la secuencia del desarrollo futuro. El curso entero de la evolución encuentra evidencias de esto. Cada especie de seres vivos desde la bacteria más simple, al mamífero, se esforzó por alcanzar su propia perfección. Es probable que la ciencia jamás averigüe el proceso exacto por el cual Adán fue creado. ¿Qué fue, con qué? Y ¿En qué proporciones? Pero en el Corán, por ejemplo, dice que el agua tomó parte en esto con la voluntad de Dios. Pienso que los científicos deberían prestar atención a cómo el agua interactúa con sus moléculas. A nivel molecular, crea la estructura del ADN. No tendríamos la hélice del ADN si no fuera por el agua.

Crea la estructura de las proteínas, por lo que nuestros cuerpos no funcionarían sin el agua. Cada semilla, cada embrión, comienza su vida exclusivamente en agua. El líquido amniótico juega un papel importante en el desarrollo y la preservación del embrión. Es el agua que rodea, como una computadora universal, la que desvela cualquier programa biológico. Por lo tanto, el agua es la única cosa que lo puede cambiar. Esto, para hacer una necesaria pausa en conceptos decididamente humanos que nos ayuden a entender con mayor claridad, que la definición básica y elemental, será ciento por ciento divina.

(40) No Puede Vivir Fuera de Orden

La escena de la gran tormenta y Jesús calmando todo, ha trascendido las aulas de enseñanza cristianas y ha ingresado directamente en los claustros más sofisticados. Intelectualmente cuesta mucho entender qué es lo que sucedió en ese lugar, pero convengamos que espiritualmente, (Y ahora te diré por qué); también tiene algunas aristas que no están del todo claras o, en todo caso, definitivamente reveladas por el Espíritu Santo.

(Lucas 8: 22) = Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: pasemos al otro lado del lago. Y partieron.

(23) Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban.

(24) Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza.

(25) Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es este, que aún a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?

Lo primero que piensas cuando lees este relato, es cómo hacía Jesús para poder dormir tranquilamente en una barca que no era precisamente un enorme transatlántico de los modernos, a los cuales las olas casi ni mueven. Era un poco más que una cáscara de nuez agitada por el tremendo oleaje marino. Y allí, en un lugar más o menos cómodo de la embarcación, un hombre dormía tranquilo sin prestar atención al infierno de agua, espuma y sacudones que se desarrollaban a su alrededor. ¿No es eso dominio propio? Sí, pero además también es confianza.

Algunos teólogos no llegan a ponerse de acuerdo en lo concerniente a la tormenta. ¿Venía de parte de Dios que conduce todo lo que es clima y naturaleza? ¿O venía de parte del diablo que pretendía destruirlos? La respuesta es más que simple. Aquí leemos que dice que reprendió al viento y a las olas. Y hasta donde yo sé, reprender no significa ordenar, dar una directiva, que es lo que se haría con algo propio. Reprender es reñir, amonestar, y eso, como casi todos sabemos, se hace exclusivamente con los enviados del infierno. Cabe entender, entonces que, si bien tanto el agua del mar como los vientos son propiedad de Dios, el infierno puede desatarlos en extremos peligrosos que debemos reprender. ¿Y sabes qué? Todavía funciona, me consta.

¿Qué cómo me consta? Viajando en mi automóvil, una terrible tarde de tormenta de vientos huracanados que por momentos hacían bambolear el vehículo, recordé este texto y procedí a hacer exactamente lo mismo que hizo Jesús. Funcionó. Lo que en principio no funcionó del todo fue mi calidad de fe, que durante un rato anduvo buscando causas naturales o climáticas que hubieran determinado el cese instantáneo de ese viento. Cuando no pude encontrar ninguna, mi fe aumentó y definitivamente lo creí. Tal como te lo cuento. Ahora bien, en el mismo relato, conforme a la versión de Mateo, hay algunas leves diferencias que te menciono. Los discípulos, le dicen ¡Sálvanos! Y luego él les responde ¿Por qué teméis? Y cuando reprendió la tormenta, aquí dice que lo hizo con los vientos y el mar. En la versión según Marcos, se añade que antes de cruzar al otro lado, Él despidió a la multitud, y que decidió pasar al otro lado en esa barca que, según consta aquí, era acompañada de otras barcas. Aclara que Jesús estaba durmiendo en la popa de la embarcación, que como todos sabemos, es la parte de atrás, el extremo posterior. Y luego nos muestra cómo fue ese acto de reprender al viento y al mar. Simplemente le dijo al mar: Calla, enmudece. Y allí mismo cesó todo.

Y después llega la pregunta final que los discípulos se formulan entre ellos y a sí mismos: ¿Quién es este que aún el viento y el mar le obedecen? Escucha; ¡Eran los tremendos discípulos de Jesús! ¡Eran los continuadores del ministerio! ¡Eran los hombres de máxima confianza del líder! ¡Eran los santos adorados por religiones cultoras de ídolos! ¿Y no sabían del todo quién era verdaderamente Él, y se asombraban igual que los ignorantes de las cosas que hacía con el poder de ese Dios en el cual ellos decían creer? No te preocupes, hoy sucede lo mismo. El agua, aquí, es un vehículo de potencia que se sujeta al señorío de Cristo.

(41) El Agua en el Universo

Tanto como para descontracturar por un instante el ambiente místico en el que estamos, quiero ahora hablar del agua en términos cósmicos, es decir, a partir de los conocimientos que se poseen, (Algunos con escasa confirmación), sobre el espacio exterior. Contrario a la creencia popular, el agua es un elemento bastante común en nuestro sistema solar, es más, en el universo; principalmente en forma de hielo y, un poco menos, de vapor. Constituye una gran parte del material que compone los cometas y se han encontrado importantes yacimientos de hielo en la luna.  Algunos satélites como Europa y Encélado poseen posiblemente agua líquida bajo su gruesa capa de hielo. Esto permite a estas lunas tener una especie de tectónica de placas donde el agua líquida cumple el rol del magma en la tierra, mientras que el hielo sería el equivalente a la corteza terrestre.

La mayoría del agua que existe en el universo puede haber surgido como derivado de la formación de estrellas que posteriormente expulsaron el vapor de agua al explotar. El nacimiento de las estrellas suele causar un fuerte flujo de gases y polvo cósmico. Cuando este material, choca con el gas de las zonas exteriores, las ondas de choque producidas comprimen y calientan el gas. Se piensa que el agua es producida en este gas cálido y denso. (¡Cuidado! Dije que “se piensa”). Se ha detectado agua en nubes interestelares dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Estas nubes interestelares pueden condensarse eventualmente en forma de una nebulosa solar. Además, se piensa (Otra vez) que el agua puede ser abundante en otras galaxias, dado que sus componentes (hidrógeno y oxígeno) están entre los más comunes del universo. En julio de 2011, una revista americana de la especialidad, publicó el hallazgo, en una nube de vapor de agua que rodea lo que hasta el momento se configura como la mayor reserva de agua en el Universo, unos 140 billones de veces más que en la tierra.

Asimismo, se ha detectado vapor de agua en: Mercurio – Un 3,4 % de su atmósfera contiene agua, y grandes cantidades en la exosfera. Venus – 0,002 % en la atmósfera. Tierra – cantidades reducidas en la atmósfera (sujeto a variaciones climáticas). Marte – 0,03 % en la atmósfera. Júpiter – 0,0004 % en la atmósfera. Saturno – solo en forma de indlandsis (Eso es: hielo interno). Encélado (luna de Saturno) – 91 % de su atmósfera. El agua en su estado líquido está presente en: Tierra – 71 % de su superficie. Luna – en 2008 se encontraron pequeñas cantidades de agua en el interior de perlas volcánicas traídas a la Tierra por la expedición del Apolo 15, de 1971. Encélado (luna de Saturno) y en Europa (luna de Júpiter) existen indicios de que el agua podría existir en estado líquido.

Se ha detectado hielo en: Tierra, sobre todo en los casquetes polares. Marte, en los casquetes polares, aunque están compuestos principalmente de hielo seco. Europa, se cree que tiene una capa de hielo de 10 km de grosor con océanos de hasta 150 km de profundidad. Encélado. Titán, se cree que tiene una capa de hielo de 50 km de grosor con océanos de hasta 250 km de profundidad que podrían ser de agua.  En cometas y objetos de procedencia meteórica, llegados por ejemplo desde el Cinturón de Kuiper o la Nube de Oort. Podría aparecer en estado de hielo en la LunaCeres y Tetis. Es probable que el agua forme parte de la estructura interna de planetas como Urano y Neptuno.

(42) También es Naturaleza

El siguiente es un texto muy breve que tiene que ver, esencialmente, con ese discernimiento que tanto se nos reclama y que tanto nos falta a la mayoría de los cristianos. Un discernimiento netamente espiritual que nos permitirá ver lo que Dios está haciendo, muy por encima de las circunstancias meramente naturales, físicas o materiales.

(Lucas 12: 54) = Decía también a la multitud: cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: agua viene, y así sucede.

(55) Y cuando sopla el viento del sur, decís: hará calor, y lo hace.

(56) ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿Y cómo no distinguís este tiempo?

El problema es con los fariseos, con la religión organizada de su tiempo, con las estructuras que, de alguna manera, suponiendo tener todo controlado, lo que lograban era bloquear la espiritualidad fresca y espontánea de los hombres. Y aquí les dice que ellos sabían cómo interpretar las señales del tiempo climático, pero que eran ignorantes en cuanto a las señales de los tiempos, esto es, el cumplimiento del Reino en la persona de Jesús. Sólo piensa; ¿Tú crees que esos fariseos, aunque religiosos e ignorantes, evidenciaban ser defensores del mismo Dios Padre, si hubieran entendido quién era Jesús y a qué había venido, hubieran hecho lo posible, como lo hicieron, para mandarlo a la cruz? Es evidente y habrá que decirlo con todas las letras: los fariseos, mitad por su ignorancia y mitad por ambiciones posicionales dentro de la religión, fueron usados por Satanás y sus demonios. Igual que es usada hoy en muchos casos, la religión organizada de los hombres. El agua, aquí, es sólo un elemento climático natural.

(43) El Agua y la Zona Habitable

La existencia de agua en estado líquido —en menor medida en sus formas de hielo o vapor— sobre la Tierra es vital para la existencia de la vida tal como la conocemos. La Tierra está situada en un área del sistema solar que reúne condiciones muy específicas, pero si estuviésemos un poco más cerca del Sol —un 5 %, o sea 8 millones de kilómetros— ya bastaría para dificultar enormemente la existencia de los tres estados de agua conocidos. ¿Será casualidad cósmica? La masa de la Tierra genera una fuerza de gravedad que impide que los gases de la atmósfera se dispersen. El vapor de agua y el dióxido de carbono se combinan, causando lo que ha dado en llamarse el efecto invernadero. Aunque se suele atribuir a este término connotaciones negativas, el efecto invernadero es el que mantiene la estabilidad de las temperaturas, actuando como una capa protectora de la vida en el planeta. Si la Tierra fuese más pequeña, la menor gravedad ejercida sobre la atmósfera haría que ésta fuese más delgada, lo que redundaría en temperaturas extremas, evitando la acumulación de agua excepto en los casquetes polares (tal como ocurre en Marte, aunque últimamente se ha informado que, aparentemente, también existirían lagos subterráneos allí).

Algunos teóricos han sugerido que la misma vida, actuando como un macroorganismo, mantiene las condiciones que permiten su existencia. La temperatura superficial de la tierra ha estado en relativamente constante variación a través de las eras geológicas, a pesar de los cambiantes niveles de radiación solar. Este hecho ha motivado que algunos investigadores crean que el planeta está termo-regulado mediante la combinación de gases de efecto invernadero y el albedo atmosférico y superficial. Esta hipótesis, conocida como la teoría de Gaia, no es sin embargo la posición más adoptada entre la comunidad científica. El estado del agua también depende de la gravedad de un planeta. Si un planeta es lo bastante grande, el agua que exista sobre él permanecería en estado sólido incluso a altas temperaturas, dada la elevada presión causada por la gravedad. El agua es fundamental para todas las formas de vida conocidas. El hombre posee del 65 % al 75 % de su peso en agua y el porcentaje es menor a medida que la persona crece en y algunos animales supera el 99 %. Los recursos naturales se han vuelto escasos con la creciente población mundial y su disposición en varias regiones habitadas es la preocupación de muchas organizaciones gubernamentales.

Según la ONU, actualmente ochenta países del mundo sufren debido a la falta de agua. En la China, donde se concentra 1/5 de la población mundial y menos de 1/10 del agua del planeta Tierra, se han secado el 35 % de los pozos. Durante la formación de la Tierra, la energía liberada por el choque de los planetesimales, y su posterior contracción por efecto del incremento de la fuerza gravitatoria, provocó el calentamiento y fusión de los materiales del joven planeta. Este proceso de acreción y diferenciación hizo que los diferentes elementos químicos se reestructurasen en función de su densidad. El resultado fue la desgasificación del magma y la liberación de una enorme cantidad de elementos volátiles a las zonas más externas del planeta, que originaron la proto atmósfera terrestre. Los elementos más ligeros, como el hidrógeno molecular, escaparon de regreso al espacio exterior. Sin embargo, otros gases más pesados fueron retenidos por la atracción gravitatoria.

Hay teorías que sugieren que el agua por ser sustancia universal está en la Tierra desde que el planeta se estaba formando, durante el disco protoplanetario pudieron existir grandes cantidades de agua en ese espacio que fue arrastrada por los cometas que originaron la Tierra. Esa teoría tomó fuerza después de que científicos estadounidenses hallaran un gigantesco océano incrustado en rocas a 600 kilómetros de profundidad, hasta tres veces el volumen de los mares superficiales, pero debido a la presión y la temperatura no es precisamente un acuífero tal como conocemos si no un mineral. Obviamente, esto es una teoría ciento por ciento humanista, pero… ¿No te parece que se pueden encontrar puntos de contacto con la Creación que nosotros conocemos y tal como la creemos? Porque dice que Dios formó las cosas, aunque no te dice de qué manera, mediante qué métodos o formas lo hizo, ¿Verdad?

(44) ¿Símbolos o Hechos Concretos?

Quiero ser claro con relación al siguiente pasaje. Todos conocemos la parábola del rico y Lázaro, el mendigo. La leímos, la estudiamos, la examinamos y hasta la enseñamos. Lo que muy pocas veces hemos dicho es que se trata de uno de los pocos, pero existentes, relatos en base a símbolos y no de algo literal y verdadero en su hecho concreto. ¿Por qué digo esto? Ya lo verás desde el texto mismo.

(Lucas 16: 19) = Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. (Te aclaro que el hombre rico es, a veces, llamado Dives, que es una palabra latina que tiene esa equivalencia.)

(20) Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, (21) y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aún los perros venían y le lamían las llagas.

Si Lázaro estaba echado (Se entiende que en el suelo), en la puerta de la casa del rico, a esas migajas alguien tenía que traérselas, ya que, aunque cayeran de la mesa de ese hombre rico, no podían ser aprovechadas por alguien que se encontraba fuera de la casa. Es un símbolo, el primero.

(22) Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.

Hay un comentario en una de las más prestigiosas biblias de estudio que quiero reproducir textual: “La Biblia revela la presencia de ángeles en el futuro de todos los creyentes, en la muerte o en la segunda Venida de Cristo. Si morimos, nuestra transición entre esta vida y la venidera no será una experiencia solitaria y espantosa. Más bien, los ángeles nos acompañarán hacia el gozo eterno, tal como llevaron el espíritu de Lázaro al lugar de descanso señalado para él por Dios. Para nosotros, será la presencia de Jesús. Sin embargo, si Cristo regresa antes de que muramos, en la Segunda Venida, los ángeles nos congregarán con Cristo, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo”. Tenlo en cuenta.

Una acotación más: lo que aquí leemos como “el seno de Abraham” “era, para los judíos, un sinónimo de un lugar de honor en el Paraíso, esto es, al mendigo le fue ofrecida una bienvenida especial en el cielo y estaba sentado al lado de Abraham. También puede que el término haya sido usado para describir el lugar reservado a los justos hasta la resurrección de Jesús”. Esto es lo que dice otro comentarista al pie de este último versículo.

(23) Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

(24) Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.

La Palabra enseña que Dios es Dios de vivos y no de muertos. Los comentaristas coinciden con esto, pero al ver este relato, entienden que Dios, llegado el caso, podría llegar a hacer alguna excepción. Nadie podría asumir ni desmentir esto. Cierto es que Dios dijo lo que dijo, pero tan cierto es como que Dios es soberano y puede hacer lo que se le ocurra y como se le ocurra y en el momento en que se le antoje. Sin embargo, aquí tendré que quedarme con lo primero, ya que al poner a Abraham y no a Dios mismo como factor de decisión respecto a qué hacer con dos personas muertas, me inclino más a pensar que esto fue escrito con mentalidad judía y con razones que tienen que ver con una moraleja a tener en cuenta como consejo sano y sabio.

Pero estimo que no se trataría de un hecho real, sino de un símbolo inscripto en la Biblia como emblema de lo que puede pasar con cualquiera que maneja todos los poderes en esta tierra, pero ninguno en la Vida Eterna. Nótese que mientras Lázaro estaba en un lugar incierto conforme a nuestra doctrina, el hombre rico se encontraba en el Hades, lugar a dónde van los muertos sin Dios, y ya sometido a tormento eterno. El tema es: ¿Pueden comunicarse entre sí como parecería surgir de este relato? La misma Palabra tendrá su respuesta.

(25) pero Abraham le dijo: hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.

Quiero aclarar algo aquí antes que alguien se confunda y entienda lo que no debe entender. La riqueza en el mundo, de ninguna manera condena al ser humano automáticamente y lo envía al infierno, que es lo que parecería interpretarse con superficialidad en este relato. De hecho, tampoco la pobreza en esta vida es una garantía de gozo eterno en la próxima, como también podría interpretarse de este episodio. El destino final siempre depende de nuestra relación con Dios, que a menudo se refleja en la actitud que asumimos ante las posesiones materiales. El hombre rico de la anécdota lo era quizás por méritos propios como empresario o como trabajador, pero la ausencia de Dios en su vida fue la que imposibilitó su recepción en el seno de Abraham, no sus riquezas. Por oposición, no fue la extrema pobreza de Lázaro la que lo llevó al paraíso, sino su dependencia de Dios y la confianza en que Él dispondría de su vida actual y eterna conforme a su voluntad. Y ahora mira lo que dice:

(26) Además de todo esto, (Lo que termina de explicar en el verso anterior), una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

En primer lugar, una sima, tal como lo leemos aquí, hasta donde yo conozco es una cavidad o grieta muy grande y muy profunda en la tierra. Esto nos deja la certeza, (Si es que algo invisible y movible conforme a la fe puede contener certeza), que no hay ni puede haber comunicación directa entre aquellos que han ido a la presencia de Dios, con los que han quedado aprisionados en el lago de fuego. Nadie que ha sido enviado al infierno podría ir bajo ningún concepto al cielo y viceversa. Es justicia ya consumada e inamovible por siempre, por toda la Eternidad. Se ha enseñado que sucede más o menos lo mismo entre los seres vivos y los seres muertos, donde quiera que estos últimos estén confinados. Sin embargo, este relato es el que pone la duda y no son pocos los que adjudican a Dios la potestad de decidir cuándo sí y cuando no, en esto. Yo no estaría tan seguro de esto último, y me inclino a pensar, conociendo las formas en que Jesús gustaba de comunicarse, que usó este relato a modo de parábola con fondo de moraleja.

(27) Entonces le dijo: te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, (28) porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

Entiende esto: Jesús les está relatando un episodio, simbólico o no, parábola o verdad literal, donde este hombre rico que se encuentra en ese lugar de tormento, no le pide misericordia o excepciones a Dios ni a su Hijo, mucho menos a un desconocido hasta entonces Espíritu Santo, sino al Padre Abraham. Es un relato de contenido ciento por ciento judaico, donde no tiene nada que ver lo que luego serán los principios básicos elementales del cristianismo.  Sin embargo, en este relato, el tema no se termina allí, porque quiérase o no, Abraham le responde al hombre rico. Reitero: Abraham, desde su seno, donde se encuentra acompañando al mendigo Lázaro, se comunica de alguna manera con el hombre rico, atormentado en el infierno.

(29) Y Abraham le dijo: a Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

A mi modestísimo entender, aquí está el epicentro de todo este episodio metafórico. La idea central de Jesús es la de proponer a toda esa gente, y también a la actual, a prestar oídos firmes y fieles a toda predicación, enseñanza o palabra profética, como único reaseguro de no equivocarse y aterrizar en el lugar en donde no se quiere aterrizar. El hombre rico, ya muerto y en el infierno según esta narrativa, sin embargo, parece estar muy actualizado con las actitudes de aquellos creyentes, o lo que hoy sería la iglesia, porque responde tal como cualquier hombre contemporáneo podría hacerlo hoy mismo.

(30) Él entonces dijo: no, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

(31) Más Abraham le dijo: si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantaré de los muertos.

Los fariseos estaban demandando constantemente señales que probaran el carácter mesiánico de Jesús. No solamente rechazaban la evidencia escritural sobre el Mesías, lo cual era bastante, sino que tampoco aceptaron la evidencia de la Resurrección, el más grande de los milagros. Además, y ya en todo el global de este relato, como los fariseos eran avaros, veían en las riquezas una señal de las bendiciones de Dios, (Al igual que la siguen viendo muchos que dicen ser ministros del Señor, hoy), mientras que, en la pobreza, veían una señal de castigo divino. Jesús enseña que las riquezas materiales son algo que Dios nos confía a fin de que sean usadas responsablemente para bien. La actitud ante las riquezas es una clara indicación de una vida egoísta, o una vida bajo la total soberanía de Cristo. La participación del agua, aquí, es también simbólica. Mojar la punta de un dedo en ella para refrescar una lengua atormentada, tiene que ver con la potencia de la Palabra.

(45) Conceptos Básicos Elementales

Es importante que adquiramos la manera de hablar con bases bíblicas. No estoy diciendo que debamos hablar en idioma Reina Valera, porque eso nos convierte instantáneamente en ridículos hombrecillos religiosos que, por su tan particular estilo, nadie desea parecerse a ellos. Así es que, presentar a Cristo en esas condiciones y decirle a alguien que necesita a Jesucristo, es exponerse a una respuesta tal como: “¿Para qué? ¿Para ser como tú? ¡No, gracias!”. El hecho es que nosotros funcionamos siempre por conceptos, y queremos abarcar con ellos la realidad precisa y clara. Pero estamos hablando de Dios, y toda la Biblia, y los evangelios, nos hablan de Él con imágenes. ¡Y qué estupendas imágenes! La mayor parte de nuestro organismo, -quedó dicho- es agua. Sin agua no podemos vivir. El mayor tormento conocido, es la sed. Encontrar agua en el desierto, es un milagro increíble. Eso es Dios para nuestra vida, eso es el evangelio. Sería magnífico que pudiéramos decir sin extrañeza: “¡Vamos a beber en el evangelio de Marcos!”

Todos estos símbolos expresan muy bien la condición de la vida humana, necesitada de alimento, luz, agua…para caminar. Es una vez más la confirmación de la imagen de Dios que Jesús nos da. Nosotros solemos preferir otros términos: Eterno, Creador, Señor, Juez… Pero Jesús usa mucho más estos términos inmediatos: agua, luz, vida, pan, pastor, puerta, médico, padre. Todos ellos subrayan una misma línea: Jesús presenta a Dios como aliado, en la línea más antigua de la Revelación. El hombre tiene que andar un camino. Dios es su ayuda mejor en ese camino. La Palabra de Jesús es la mejor luz, el agua, el pan del camino. Dios es el pastor y es el médico. Estamos acostumbrados a dirigirnos a Dios diciendo: “Dios mío”. Llegamos a decirle “Padre mío”. Sería magnífico que no nos produjera ninguna disonancia, de pronto, un día, decirle: “Agua mía”.

Cuando la samaritana entiende que Jesús le está ofreciendo algo más que agua del pozo, pasa inmediatamente a incursionar en planteamientos religiosos habituales que, dicho sea, muy de paso, a Jesús no le interesaban en absoluto, como hoy no deberían interesarle a ninguno de los que aseguran ser sus seguidores, esto es, “cristianos”. Hablan del Mesías, el templo de Jerusalén o en el Gerizim. Pero todo eso no es el agua de Jesús. El agua de Jesús es que los verdaderos adoradores den culto en espíritu y en verdad. Y esto no se limita a decir que hacer en un templo un culto verdadero, con entrega del espíritu a Dios, sino que hay que dar un verdadero culto, que rebasa, traspasa y sobrepasa un templo hecho por mano de hombre y convierte nada menos que toda tu vida en un culto permanente.

Esta “novedad de Jesús”, que curiosamente recoge y difunde hasta el propio catolicismo romano, estaba ya sembrada en el Antiguo Testamento, porque el mismo Jesús cita la frase del profeta Oseas cuando dice Misericordia quiero, y no sacrificios. Por eso es en Jesús donde esto aparece con toda su fuerza y sentido más radical. Dios no está en el templo, como una especie de Señor que reside en un palacio. Dios está en todas partes y sobre todo en cada uno de sus hijos por adopción. Allí es donde hay que servir al Señor. Los templos y lugares sagrados, han sido para las religiones lugares para encerrar a sus dioses, para que no estén fuera de ellos. Esto no tiene absolutamente nada que ver con la gente del Reino.

Por eso, para los conceptos religiosos tradicionales hay diferencia entre lo sagrado y lo profano. Con Jesús, esto desaparece, porque no hay nada profano. Es más, si la vida no es sagrada, el templo es profano, porque es inútil. Y como última consideración, vamos a unir los dos conceptos mencionados. El mundo necesita agua, está sediento. Está sediento de agua física, de pan físico, de vivienda física, y está sediento de Agua Viva, de conocer a Dios, de saber dónde habita y cuál es su verdadera casa. En la tierra ya conoce decenas, miles de casas que dicen ser propiedad de Dios, pero Dios no las conoce. Lo único genuino, es Su Palabra. Hoy por hoy, esa es su casa.

Demasiadas veces los hombres, cualquiera sea su nacionalidad, su signo ideológico y su doctrina, hemos pensado que llevar a los pueblos Su Palabra, era predicarles la religión. Esto es sólo una caricatura y, al mismo tiempo, un empequeñecimiento de la Palabra. Porque La Palabra no son nuestras palabras; la Palabra es Jesús, un modo diferente de vivir, una manera de situarse delante de los demás, una nueva relación con Dios. Todo esto se explica con palabras, pero sólo se transmite con obras.

Por esta razón, el agua vuelve a aparecer en la última “parábola”, la del Juicio Final. En ella se diferencia lo válido de lo inválido, no por la predicación, ni mucho menos por la pertenencia jurídica a la iglesia, sino por la mejor de todas las frases que puede entender cualquiera: Porque tuve sed y me disteis de beber. Ciertamente, Jesús lo cambia todo: nuestra relación con Dios el Padre, el Agua Viva, nuestra relación con los demás, con los que hemos de compartir nuestra Agua, el concepto mismo de nuestra fe, por encima de cualquier forma religiosa humana, que es lo que verdaderamente hace fecunda la vida de los humanos.

(46) El que Desciende del Cielo

Creo que en el siguiente texto es donde encontramos, por primera vez, la palabra que luego va a determinar el ministerio sacrificial de Jesús: Cordero. Cordero de Dios. Sin embargo, con el correr de los tiempos y las razones proféticas que irán desencadenándose, quedará más que claro que lo que comenzó con un Cordero inmolado en ese sacrificio, concluirá su historia como otro animal de características muy diferentes: un león. El León de Judá.

(Juan 1: 29) = El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: he aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. (Reitero: el lenguaje sacrificial de la declaración de Juan está tomado del Antiguo Testamento y señala la dimensión universal de la misión de Cristo. Esta convicción no se apoderó gradualmente de Jesús, sino que permeó desde el principio todo su ministerio terrenal.)

(30) Este es aquel de quien yo dije: después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.

Juan tenía en claro, obviamente por revelación del Espíritu, que no era él el principal en este trabajo misionero, sino aquel a quien él estaba antecediendo. Y si luego concluyó como concluyó, fue porque en lugar de hacer lo que dijo que iba a hacer, (Es necesario que yo mengüe para que Él crezca), siguió con su grupo bautizando como si no hubiera sucedido nada, cuando su ministerio profético había concluido.

(31) Y yo no le conocía, más para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.

Sé que voy a meterme como normalmente se dice: “En camisa de once varas” con lo que diré. Pero diré lo que entiendo que aquí dice: Juan no conocía a Jesús, aunque sabía por revelación divina, que uno mayor que él venía siguiéndole sus pasos. Y que su trabajo era, mediante ese ritual del agua ordenado como tal por Dios mismo, el paso previo a la manifestación de Jesús el Cristo. El agua, en este caso, es el Espíritu mismo, y antecede a Jesús en un ritual físico, para que luego Jesús verdaderamente bautice con lo que será fondo y poder para todos los hombres. La duda doctrinal, es: ¿Deroga el bautismo en el Espíritu y fuego, que decreta Jesús, el de agua instaurado por Juan? Que se arreglen los teólogos para encontrar versículos bíblicos e historias que respalden una u otra postura. Yo en lo personal, le doy valor sumo al de Jesús. Al de Juan ni lo desestimo ni lo confirmo, sólo lo ubico, en todo caso, en segundo lugar, detrás del que promete y ejecuta Jesús.

(32) También dio Juan testimonio, diciendo: vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.

(33) Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.

Aquí está la corroboración de lo que te dije antes. Dios envió a Juan a acompañar a las personas a un arrepentimiento genuino, que posibilitara su perdón y redención, mediante el acto de sumergirse en las aguas. Y dijo sumergirse no por una cuestión doctrinal evangélica, sino porque la palabra bautismo, (O baptismo) quiere decir puntualmente eso: sumergirse. Durante el ministerio profético de Juan el Bautista, en agua, para perdón de pecados. Durante el ministerio de Jesús, en Espíritu Santo y Fuego, para poder y victoria. ¿Estará claro o se necesitará que el Espíritu Santo descienda como paloma sobre cada uno de ustedes y se los diga personal e individualmente? Dios es misericordioso y paciente, así que si tienes dudas, pídeselo y Él te lo concederá.

(34) Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.

¿Cómo puede tener un hombre casi sin letras, en un tiempo sumamente confuso, la certeza más que diáfana de que ese muchacho desconocido que acaba de meterse en el agua, es el Hijo de Dios que viene a redimir a los pecadores? Hay una sola manera: por revelación del Espíritu Santo. Que los que gustan de la teología “sin fantasías”, me digan lo que quieran, pero de otro modo, llegamos a un hoy, donde todo lo que se mueve y respira dentro de un templo es llamado hermano, corriendo así el grave riesgo de llamar hermano a un demonio y que este se sienta tan a gusto que no se vaya nunca de allí. Y no atreverse a hacerlo con alguien que quizás jamás pisó un templo, pero que lleva la palabra, la presencia, el poder y el bautismo del Espíritu Santo en su vida y da testimonio fiel de ella a cada paso. ¡Pero hermano! ¿Eso puede ser posible? No “puede” ser posible; ¡Es posible! Hoy lo estamos viendo a lo largo y ancho del planeta. Y Dios no se ha caído del trono, por eso.

(47) ¿Está o no Está con Nosotros?

Esta duda, que seguramente en algún momento de tu vida pasó lenta o vertiginosamente por tu cerebro con relación a la presencia (¡E incluso hasta con la existencia!) de Dios, también fue la enorme duda que por momentos con mucha potencia cabalgó en la mente del pueblo de Israel. “¿Dónde está tu Dios?”, era la pregunta que sus enemigos les formulaban a estos hombres cuando todo hacía parecer que se había olvidado de ellos. En un mundo lleno de tanta miseria y tanta maldad, créeme que todavía es mucha la gente (Cristiana y no cristiana) que se sigue preguntando ¿Dónde está Dios? Hace falta una fe muy fuerte para seguir hablando del Dios Padre de todos, para seguir afirmando que existe, que se entera, que nos quiere. Y si es verdaderamente así, ¿Por qué sigue permitiendo tanto mal para tantos de sus hijos?

Jesús no nos ha explicado este por qué y sus buenas razones habrá tenido para no hacerlo. Lo que sí nos ha dicho Jesús, es lo que el Padre quiere hacer y qué necesita de nosotros para hacerlo. Jesús no ha hablado del Creador ni nos ha explicado por qué el Padre da permiso para que caiga cada uno de nuestros cabellos, y también lo otorga para tanto de lo que nosotros consideramos malo. Jesús sí nos ha dicho que, en este desierto, tanto el Agua, como la Luz, el Pan, son la Palabra de Dios. Esta es nuestra fe. Y créeme que no es fácil comunicarla. Pero es la misión que se nos ha encomendado. Ofrecer agua en el desierto, nada menos. Te diría que ser agua en el desierto, en realidad. Esto nos llevaría otra vez a aquello de: …vosotros sois la sal…

De todo esto, Jesús es la prueba. Nuestra fe en la divinidad de Jesús va a ser puesta a prueba al ver su costado humano. Porque verlo sufrir y morir en esa cruz es un aparente contrasentido que no todos los creyentes han podido aceptar tranquilamente. ¿Cómo podría pasarle algo así al que es Hijo unigénito y predilecto del mismísimo Dios Todopoderoso? Si eres el Hijo de Dios, bájate de la cruz, le dijeron. Y, obviamente, nos sucede lo mismo al ver la simbólica o no tan simbólica cruz de tantos crucificados de la tierra. Es el desafío más fuerte para nuestra fe. Sí después de la cruz seguimos creyendo en Dios, es porque sabemos que, precisamente por eso no bajó de la cruz. Porque nuestra fe, -y lo digo por si a alguno se le ha olvidado-, es en Jesús crucificado, es decir: creemos en el amor de Dios, a pesar del mal del mundo, a pesar del desierto, porque hemos visto a Jesús dar toda la vida, hasta la misma muerte, por nosotros, los hijos pecadores, simplemente porque nosotros necesitamos creer en el amor, a pesar de que vemos el mal, el odio.

Y fíjate que no se trata de darle mayor validez a la crucifixión que a la resurrección. Ya sabemos que es por esta última en que podemos confiar plenamente en nuestro Señor porque Él no es un ícono más de una religión más. Todos los fundadores de las grandes religiones más conocidas, vivieron, ministraron, dejaron algún libro y luego murieron. Y la gente que sigue esas religiones sigue los dictados de esos libros porque es lo único que los relaciona y conecta con su religión. Pero el cristianismo no es una religión, y mucho menos una religión más, de las tantas existentes, por una simple razón: su fundador, Jesucristo, ciertamente un día murió, pero tres días más tarde resucitó y hoy, a diferencia de todos los demás íconos, ¡Está vivo! Y el Libro que nos dejó, es sólo para recordarnos eso.

De todos modos, si en algún punto puedo determinar que la crucifixión tiene su costo pleno y su valor estimado, es en dos textos muy claros al respecto, que al menos la coloca en un plano de validez e importancia que de ninguna manera podríamos soslayar. El primero, es el legendario, clásico, tradicional y súper conocido Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Está clara, evidente y presente la resurrección, pero este tremendo texto le otorga prioridad al instante en que Dios “da” a su Hijo. Y el otro es el que vemos en Romanos 8:32: El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Preguntaban los israelitas en el desierto: “¿Está o no el Señor en medio de nosotros?” Es la pregunta básica que, si eres alguna forma de líder de alguna forma de congregación, seguramente habrás oído en más de una ocasión de labios hasta de hermanos que considerabas muy maduros y crecidos. ¿Me puedo fiar de Dios? ¿Será verdad todo esto? Claro, leemos el relato de la samaritana, y brota de nuestro interior una fuente de fe en Jesús. Está claro que de Jesús sí que me puedo fiar. Porque no hay Maestro como este, no hay Palabra como esta, no hay Evangelio como este, no hay Reino como este. Si Dios es esto, esto es el Agua para mi vida y de esto sí que me puedo fiar. Y un día podremos decir: Yo sé en quién he creído.

Alguna vez escuché decir a alguien que la duda, forma parte de la fe. Sin embargo, aunque estoy dispuesto a asumir cualquier clase de dudas y su existencia aún en gente que parecería ser campeona mundial de la fe, no creo que eso sea correcto. Porque la duda proviene de una carencia de confianza. Es como el episodio ficticio de la carretilla. Un cristiano le dijo a otro: ¿Tú crees que por fe yo puedo pasar por un cable entre dos montañas, solamente empujando una carretilla, y sin ser equilibrista? El otro le respondió que sí, que creía que por fe podía hacer eso. Eso es Fe. Entonces el primero le volvió a preguntar: Si te formulo la invitación formal, ¿Me permitirías que te lleve a ti, a bordo de esa carretilla? No sé cuál fue la respuesta en este caso, pero eso sería Confianza. Mira lo siguiente y quizás puedas encontrar algo de ambas.

(Salmo 42: 1) = Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.

El ciervo es un animal de los considerados grandes. Es más; algunos hasta pueden resultar imponentes con su gran cornamenta y sus altas patas. Sin embargo, dentro de las escasas posibilidades de oír su bramido, existe esta que estamos observando aquí: por sed. Por eso el salmista lo compara con lo que su alma siente por la necesidad de Dios. El bramido de un ciervo desesperado de sed, se asemeja al de un alma desesperada por la presencia de Dios. Este salmo es un Masquil de los hijos de Coré que, para muchos, está unificado con el siguiente, ya que presentan en muchos casos los mismos textos. Vale la pena añadir que Masquil es un término que significa “instrucción”, y estos salmos dan instrucciones para el Remanente Fiel que será el único que podrá entenderlas, algo que la clase religiosa no puede lograr.

(2) MI alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?

(3) Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?

Es evidente que el autor no es alguien del montón común y corriente. Es alguien que, al menos en lo conceptual y profundo, sabe perfectamente quién es Dios. Se refiere a Él como “El Dios vivo”, esto significa que no se trata de un cultor de una religión más, casi siempre basada en gente muerta. Y se desespera por presentarse delante de Él, lo que es una equivalencia clara a la acción de adorarlo. Y seguidamente expresa su dolor, su frustración, su angustia por causa de su tribulación, que fue la que le produjo sus lágrimas, acompañada con la burla de sus conocidos, que le propinan la clásica pregunta que todavía hoy los ateos, escépticos y agnósticos siguen expresando: ¿Dónde está tu Dios? Muchos de ustedes, hoy, desparramados en el desierto de la vida, acosados por tanta oscuridad ambiente, por tanta sed espiritual, pueden estar oyendo esta misma expresión y, lo más triste, no tienen cómo responderla.

(4) Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; de cómo yo fui con la multitud y la conduje hasta la casa de Dios, entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.

No sé si tú has aprendido a ver más allá de lo que ven tus ojos naturales. Si lo has hecho, ya te habrás percatado que este hombre que escribe este salmo, no era un simple creyente del Dios del Antiguo Testamento. En aquellos tiempos, (Y en estos tampoco), ningún creyente raso era capaz de conducir multitudes en dirección a Dios. Es evidente que el que está escribiendo aquí es, por lo menos, un sacerdote del templo. Y presta atención a lo que señala luego porque seguramente encontrarás mucha similitud con estos tiempos. Dice que él conducía al pueblo hacia la presencia de Dios en medio de voces de alegría y alabanza de un pueblo de fiesta. Pero ahora clama por la presencia de Dios y su alma muere desesperada de sed por Su Presencia. Entonces la pregunta que cabe para este relato, pero también para sus imitaciones contemporáneas, es: ¿Bajo qué clase de unción podía llevar pueblo a la presencia de Dios, alguien que no lo conocía?

(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Encontré un viejo comentario junto a este texto que creo interesante reproducir. Dice: “El espíritu de la fe habla ahora al alma abatida, haciendo que su mirada se desvíe de las circunstancias y se dirija hacia el rostro de Dios.” ¿Alguien puede decir algo en oposición a este pensamiento? Fue escrito por un comentarista hace muchos, muchísimos años. Tantos años como los que llevamos leyéndolo y olvidándolo al instante siguiente, quizás acompañados o respaldados por interpretaciones humanistas de la Palabra que nos llegan desde los sitiales más encumbrados del Evangelio.

(6) Dios mío, mi alma está abatida en mí; me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.

(7) Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.

(8) Pero de día mandará Jehová su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida.

(9) Diré a Dios: roca mía, ¿Por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?

(10) Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?

(11) ¿Por qué te abates, oh alma mía. Y ¿Por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Dicen los que saben mucho más que nosotros respecto a conflictos de peso, que el postrer curso de acción ante cualquier clase de conflicto, es esperar a que termine. No importa cuán desolador pueda ser su resultado. Porque los sentimientos y las emociones de la angustia batallan siempre contra los hechos de la fe, y se fortalecen con las embarazosas preguntas de los enemigos.

(Salmo 43: 1) = Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo.

(2) Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿Por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?

Es como si el salmista dijera que está acosado por sus enemigos, por su propia envidia, por su lujuria, por su avaricia, por su soberbia, por el pecado que, en suma, está en las raíces de su árbol. Sin embargo, resalta y consigna que sabe qué camino tiene que tomar para dirigirse hacia la Montaña Santa, de donde brota el arroyo en el que podrá beber mientras atraviesa su desierto.

(3) Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; me conducirán a tu santo monte, y a tus moradas.

(4) Entraré al altar de Dios, al Dios de mi alegría y de mi gozo; y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.

(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, ¿Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Cantando por el camino de ese desierto, que es el camino que lleva a la Casa del Señor, se puede reflexionar muy seriamente sobre lo visto y oído. Puedes decir: “Alma mía, que sufres añoranza de la Fuente, de la Casa, camina, alma mía por el desierto, y bebe de le Fuente de Jesús, y canta porque no faltará Agua en el desierto.”

(48) Agitando Aguas Personales

El siguiente es el relato del estanque de Betesda. Tú sabes que el nombre Betesda significa “Lugar de la misericordia”, o Casa de la gracia”. Los más afamados teólogos no aciertan a coincidir en el motivo por el cual este episodio forma parte del evangelio de Juan. ¿Es simplemente con la intención de describir un milagro más de Jesús o encierra otra enseñanza? Creo que lo mejor será examinarlo y ver si el Espíritu Santo nos concede mayor luz para avanzar más lejos de lo que hasta hoy se ha enseñado al respecto.

(Juan 5: 1) = Después de estas cosas (Perdón: ¿Qué cosas? Y, desde el encuentro con la samaritana, pasando por su carácter de Salvador del mundo y su bienvenida a Galilea, Jesús sana al hijo de un oficial del rey y, finalmente, llega a este punto) había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén. Juan no identifica esta fiesta particular y es imposible determinar cuál fue. Si se trataba de la Pascua, esta referencia introduce una importante indicación cronológica, que ayuda a establecer un calendario más claro de los tres y medio años de ministerio de Jesús. Ya sé que no es de gravitante valor, pero cabe como acotación si es que se desea saber sobre qué bases estamos plantados.

(2) Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

¿Te gusta volar alto? ¿Sientes temor o dudas de estar exagerando tus capacidades espirituales? Entonces quédate con un estanque de agua, que tiene cinco puertas de entrada. ¿Motivo de la anécdota? Misterio. O bien, reflexiona que, si el agua en este caso representara Vida, como luego veremos, el ingreso a esa Vida que es Cristo mismo, tendría cinco pórticos, que muy tranquilamente podría ser los cinco ministerios, ¿No crees? Tómalo o déjalo, no es doctrina, sólo una idea personal. ¿Por revelación? Tengo derecho a decir que sí. El mismo derecho que tienes tú a decir que no. Sólo el tiempo…

(3) En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.

(4) Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

La última frase del verso 3 y todo el verso 4 se omiten en algunos manuscritos griegos antiguos de Juan. Su contenido puede reflejar una creencia popular asociada con el estanque donde se agitaban las aguas a causa -asegura- de la acción sobrenatural de un ángel. Los teólogos literalistas, cultores del pan, pan, y vino, vino, que es como decir lo que veo lo creo y lo que no veo no lo creo, sostienen la teoría de un manantial intermitente que era el que determinaba ese movimiento. A mí, a la distancia en el tiempo y en la geografía, si esto sucediera hoy, lo estaría mirando con mucho cuidado, pero esta es una época de demasiadas supersticiones disfrazadas de barniz cristiano. No obstante, sólo me queda una duda: si esa supuesta sanidad de las personas que entraban a esas aguas cuando se agitaban no provenía de Dios, ¿Para qué pudo haber sido insertado por Juan este episodio? Veremos.

(5) Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

(6) Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, (No se especifica si se lo preguntó al enfermo o simplemente, como ya se vio en otros casos, “lo supo”) le dijo: ¿Quieres ser sano?

(7) Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua, Y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

Es como si hoy le hubiera dicho: Señor, no tengo cómo pagar la asistencia médica privada, sólo dependo del hospital público y gratuito, y cuando yo voy, otros han llegado antes que yo y nunca llego a ser atendido ni sanado. Este hombre, claramente, entendió que Jesús se refería al asunto de las aguas, no tenía ni idea respecto a quién era el que le hablaba.

(8) Jesús le dijo: levántate, toma tu lecho, y anda.

Recurso espiritual con sonido natural. Levántate; nadie puede pretender salir de una crisis de cualquier naturaleza si permanece acostado, o sentado, o en cualquier otra forma de reposo, necesita adoptar una actitud de acción. Toma tu Lecho; no dejes tus problemas tirados en la calle, hazte cargo, asúmelos y llévatelos contigo. No pretendas que vengan otros a hacer lo que te corresponde hacer a ti. Anda; muévete, no esperes sentado la misericordia de Dios. Es buena la misericordia y está ahí para que nosotros seamos bendecidos por ella, pero es deber nuestro vivir en base al poder de Dios y no de su misericordia. A esta última déjala para cuando verdaderamente la necesites porque no has podido hacer nada más al respecto. Sin embargo, algo me queda como duda y la hago pública: ¿Observaste que en algún momento Jesús le dijera o le ordenara: ¡Se sano! ¿A este hombre? No. ¿Sabes por qué? Porque en esas tres órdenes que le dio, estaba implícita su sanidad, pero siempre y cuando él la obedeciera. Lo que sigue, lo prueba.

(9) Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

Respeto mucho a los hermanos que andan por esas calles de Dios enseñando que la sanidad divina no es o no tiene que ser inmediata, sino que es progresiva y se produce en corto o mediano plazo. Oye: no mienten, dicen la verdad, pero la expresan como si fuera un absoluto, es como si estuvieran diciendo que Dios sana así y punto. Y lo cierto es que Dios sana, aunque lo hace como le da la gana, el día que le da la gana, utilizando a quien le da la gana y tomándose el tiempo que le da la gana. Y con este hombre, es evidente que a Dios le dio la gana de sanarlo… al instante. Lo que sigue hasta cerrar el relato, son los pormenores de la discusión por haber hecho una sanidad en día de reposo. Y lo cito porque encierra algunas cosas que será bueno saber.

(10) Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

¿Te das cuenta el nivel de legalismo que tenían los fariseos, al punto de increpar a este hombre por llevar su lecho en día de reposo, cuando acababa de ser sanado sobrenaturalmente de una dolencia de treinta y ocho años? ¿Qué hubieran hecho si un muerto hubiera resucitado para cumplir con su ley? ¿Acaso volverlo a matar? Por estas estupideces mayúsculas, todavía la iglesia, o al menos algún sector de ella, es visto con criterio de ridículo. Y el mundo será pecador, incrédulo e impío, pero en algunas cosas, créeme, no es tonto.

(11) Él les respondió: el que me sanó, él mismo me dijo: toma tu lecho y anda.

Es como si les hubiera dicho: ¡Eh! ¡Es el Hijo de Dios el que me sanó! ¡El Hijo del mismo Dios al cual ustedes dicen venerar con esas leyes! ¿Y ahora me van a pedir que le desobedezca? Perdónenme mis amados sacerdotes y escribas; cuentan con todo mi respeto y cumplido, pero en esta, ¡Ni loco desobedezco al que me sanó! – ¡Pero es que tú tienes que sujetarte a tus líderes! – ¿Y qué creen que estoy haciendo? ¡Me estoy sujetando a la única autoridad que sé, que sé, que sé, que está sujeta a la autoridad del Padre!

(12) Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: toma tu lecho y anda?

(13) Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, (Esto es, no lo podía ubicar con la mirada), porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

Cuando Juan dice aquí que Jesús se había apartado, está utilizando la palabra ekneuo, que literalmente significa “doblar la cabeza hacia un lado”, esquivar, evitar, desviar, retirar, apartar. Usado sólo aquí en el Nuevo Testamento, ekneuo describe a Jesús dejando el sitio después de sanar al paralítico. Aun cuando algunos creen que Jesús se escabulló para escapar del peligro, otros creen que estaba eludiendo el aplauso de la audiencia o el enfrentamiento con los líderes religiosos por haber sanado a un hombre en el día de reposo.

(14) Después, le halló Jesús en el templo, y le dijo: mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

(15) El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado.

Lo que Jesús le dice al hombre sanado en el verso 14, puede interpretarse como que las enfermedades o los problemas graves le vienen a alguien por causa de su o sus pecados. Sin embargo, cuando Jesús nos redime de nuestros pecados, estos ya no cuentan y son borrados del libro de la vida. Y es más; se nos dice que si por alguna razón llegáramos a pecar, abogado tenemos, a Jesucristo el justo. ¿Entonces cómo lo entendemos? Lo entendemos como lo que es: una cosa es equivocarse por cualquier causa atendible y pecar, y otra muy distinta tomar la decisión de vivir en pecado. Lo primero es un error propio de un ser humano, así sea creyente; lo segundo, propio de alguien que no ha conocido la Verdad. El agua, aquí, es Cristo mismo, que deja en evidencia ser superior a la del estanque.

(49) No Existen Aguas Muertas

En el año 1932, (Ayer nomás), ciertas noticias sensacionales viajaron por todo el mundo. Los físicos americanos Harold Urey y Albert Osborne, habían descubierto que, en añadidura al agua común, también existía algo llamado: el “Agua pesada”, en la naturaleza. Deuterio 20. La división del deuterio fue la base para la creación de la más destructiva de las bombas: la bomba de hidrógeno.

Ya todos saben muy bien lo que puede causar la emanación de radiación, pero resulta ser que existen otros efectos aún más asombrosos. Por ejemplo, podemos asegurar que es mucho más horroroso el cambio que se produce en la estructura del agua, cubriendo zonas inmensas más grandes que las zonas de pruebas de las armas nucleares. Dio igual en donde se realizasen las pruebas, la atmósfera, en tierra, o bajo tierra. Cambios colosales sucedían en el agua y cambiaban la memoria del agua. Y la gente se bebía esa agua, los animales se la bebían. Y de repente, terribles cambios tuvieron lugar.

Cuando ocurre la explosión, se forman ondas que mueren rápidamente en el suelo. Pero el agua puede continuar fluctuando durante otros treinta días más. Oscilando como un péndulo, las ondas crean un nuevo reordenamiento patológico en el agua. Es notorio el abrupto incremento en la cantidad de suicidios tras tales pruebas, por un factor rotulado numéricamente de 2, 21/2, 3. Los expertos médicos no tenían absolutamente ninguna explicación para ello, pero ciertos científicos lo pudieron entender. Ellos mostraron que el cerebro está compuesto de agua, en un porcentaje cercano al ochenta y cinco por ciento. Estos cambios tienen lugar en el cerebro y surge un conflicto entre la estructura del agua. El bio-plasma del cerebro es distorsionado, resultando en que la persona es privada de un extremadamente importante incentivo, como la fuerza motriz para vivir.

En las leyendas antiguas, al héroe siempre se le enviaba a buscar agua muerta a un lugar sin retorno. Según la tradición, el único mar de la Tierra en que no existe vida alguna, vino a existir donde las ciudades destruidas de Sodoma y Gomorra habían sido localizadas, el Mar Muerto. Realmente no existe algo tal como Agua Muerta. El agua da la vida, pudiendo ser usada de forma correcta o menos correcta. Pero siempre es positiva.

La forma en que una persona maneja el agua, si se acerca al agua con buenos pensamientos o la bendice y le da las gracias, la calidad del agua mejorará. Y el agua tendrá un efecto positivo sobre la persona y su cuerpo. Según el relato histórico, en 1472 el Abad Carl Gustenses fue arrestado bajo denuncia falsa, e interrogado en conexión de haber causado la enfermedad de cierta dama prominente. Mientras estaba siendo retenido en las mazmorras, el Abad fue supuestamente alimentado con una corteza de pan duro al día, junto con un cuenco de agua sucia y apestosa.

Tras cuarenta días, el guardián notó que el Abad Carl no sólo no había entrado en declive, sino que incluso parecía haber ganado en salud y fuerza y eso, precisamente, sólo sirvió para convencer a los inquisidores, que el Abad tenía conexiones con las fuerzas oscuras. Posteriormente, Carl Gustenses confesó bajo tortura brutal que le había elevado una oración al agua podrida que le había sido dada, agradeciéndole al Señor por haberle otorgado estas adversidades. Después de eso el agua modificó su estructura molecular y sabía suave y se había vuelto fresca y clara. ¿Te das cuenta como concluye un artículo de autoría escéptica, agnóstica, atea y cientifista?

(50) Pies Sucios, Humildad Limpia

La ceremonia del lavado de pies, que rememora el episodio del cual vamos a hablar ahora, se lleva a cabo en muchas iglesias todavía en nuestros tiempos. Como recuerdo, homenaje y memorial. Claro que no tiene absolutamente nada que ver con lo de aquel tiempo, donde esto más que una ceremonia era una necesidad, por causa del deterioro que los pies de los caminantes sufrían por el estado de los caminos por los que transitaban. Nada que ver con hombres seleccionados con extrema puntillosidad para ser protagonistas invitados de estas ceremonias y, mucho menos, de pies absolutamente higienizados con anterioridad a ella.

(Juan 13: 1) = Antes de la fiesta de la pascua, Sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.

No se han podido poner de acuerdo los comentaristas y teólogos acerca de esta fiesta. No obstante, ya sea que esta cena fuera la denominada Última Cena, o la comida de Pascua descripta en los otros evangelios, el caso es que este asunto resulta totalmente intrascendente, ya que el énfasis esencial deberemos ponerlo en la lección que Jesús está a punto de ofrecerles a sus discípulos, que en ese momento eran los que allí se encontraban, pero que hoy somos todos nosotros que leemos el texto.

(2) Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, (3) sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, (4) se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

(5) Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

Observa lo que dice en el principio, que el diablo ya había puesto en el corazón de Judas el entregarlo. Es como decir que se lo había puesto en el alma, en su mente, su voluntad, su intelecto, no en su espíritu. Diablo, -te recuerdo- es todo espíritu que opera en beneficio del infierno. No es sinónimo de Satanás, aunque así se utilice a menudo. Por eso es que cuando se habla de sus discípulos, en otros textos, se dice que eran doce, y uno era diablo. No dice que era El diablo, sino que era diablo, esto es: un espíritu utilizado por Satanás. Dicho con mayor claridad aunque todavía no les guste demasiado a los teólogos conservadores: un endemoniado.

El acto de ponerse a lavarles los pies a sus discípulos, tiene la connotación de humildad y quizás también humillación en lo que a conceptos de clase se refería en la época. No te olvides que usualmente era un siervo el que realizaba la tarea de lavar los pies a los huéspedes de una casa. Él era quien llenaba con agua un lebrillo, (Que era una vasija de barro vidriado, plata u otro metal, más ancha por el borde que por el fondo, que servía para lavar ropa, para baños de pies y otros usos). Pero, como no había ningún criado presente, es evidente que nadie quiso tomar ese lugar y prestarse a asumir ese humillante papel. Jesús, entonces, aprovechó la ocasión para impartir una lección de humildad y servicio desinteresado, diametral y kilométricamente en las antípodas de lo que hoy vemos simplemente como figuración o símbolo rutinario ritual, pero alejado de las mismas connotaciones espirituales.

(6) Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿Tú me lavas los pies?

(7) Respondió Jesús y le dijo: lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; más lo entenderás después.

(8) Pedro le dijo: no me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

(9) Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.

(10) Jesús le dijo: el que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

Está más que claro que los discípulos de Cristo ya disfrutaban de una relación muy especial con Él. De ahí que lo que se necesitaba no era otro baño ni algo gigantesco, sino simplemente limpiarse del polvo recogido en el camino, algo sumamente lógico dado el estado de esas carreteras llenas de polvo y del tipo de calzado estilo sandalias abiertas que ellos usaban. De hecho, cuando al final de este último verso dice, aunque no todos, se está refiriendo a Judas, tal como será aclarado por Juan en el verso siguiente.

(11) Porque sabía quién le iba a entregar, por eso dijo: no estáis limpios todos.

(12) Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?

Imagínate que tú eres miembro de una congregación cualquiera y el pastor de pronto un día tiene una actitud parecida o al tono con la que realizó Jesús. Y que después de hacerlo, el pastor pregunta a sus pastoreados si saben lo que él acaba de hacer. ¿Qué harías tú y la mayoría de nosotros? Arriesgar tal o cual cosa, responder algo, demostrarle al líder que no somos ni ignorantes ni tontos. ¿Sabes qué? Los discípulos no respondieron absolutamente nada a esa pregunta que les formuló Jesús. Muy por el contrario, se quedaron en sabio silencio esperando la explicación que, -sabían, porque lo conocían-, iba a llegar. Y la explicación llegó.

(13) Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.

(14) Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

Escucha; a partir de este versículo, en infinidad de iglesias cristianas del mundo, durante un determinado tiempo, se llevan a cabo ceremonias de distinto calibre de solemnidad, reproduciendo ese lavado de pies. Los líderes, en un acto promocionado con bombos y platillos, se visten de humildes y lavan los pies de tres o cuatro hermanos previamente elegidos y seleccionados. Muy elegidos y muy seleccionados. ¿Y sabes qué? Jesús no dijo que se debiera hacer eso como recordación o en memoria; Él estaba explicando la razón por la cual lo hizo y el sentido de que nosotros imitáramos su actitud, no el hecho en sí. De última, con los pies sucios la gente igual se va al cielo si cree en Jesucristo.

(15) Porque ejemplo os he dado, (¿Entendiste bien? ¡Dice que dio un ejemplo, no un mandamiento ritual!) para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

(16) De cierto, de cierto os digo: el siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.

(17) Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.

Por favor, presta atención a estas dos perlas tremendas que se encuentran en el verso 16, memorízalas y ponlas por obra en la iglesia que te congregas, y mucho más si eres líder en alguna de ellas. El siervo no es mayor que su señor. ¿Quién es el Señor? Jesucristo. ¿Quién es el siervo? El líder, ministro, pastor, anciano o como se llame. ¿Y en qué cabeza podría albergarse el pensamiento de que ese líder, ministro, pastor, anciano o como se llame pueda pretender ser mayor que Jesucristo? Racionalmente, en ninguna. ¿Pero sabes qué? Hay mucho hombre que todavía hoy, lo está creyendo así. ¿Inconscientemente? Podría ser, pero onda Chavo del 8, también: “Sin querer, queriendo…”

Y lo peor de todo, muchos de los que dependen de esos hombres, también lo creen. Y en épocas donde sobreabundan apóstoles ordenados por juntas venerables de ancianos denominacionales, estos supuestos “enviados”, (Eso es apostello, apóstol), también creen estar por encima del que los envió, que es Dios mismo. Entonces, por ejemplo, organizan eventos de milagros, sanidades y liberaciones, donde Dios, que no puede de ninguna manera desobedecer a estos modernos apóstoles, tendrá sí o sí que sanar y liberar a todos los que ellos dispongan. Perdón… ¿Alguien puede verdaderamente pensar que eso funciona así? El agua, en este pasaje, es el elemento de limpieza que oficia de llave para la humildad.

(51) Una Amiga Llamada Luna

Todos los que de una u otra manera hemos vivido en las costas o, al menos, pasado cerca alguna vez, o a disfrutar de un baño veraniego en cualquier mar del planeta, sabemos poco o mucho, pero sabemos, que el mar se sostiene en sus movimientos de crecida o bajante por medio de las llamadas Mareas. Claro está que lo que muchos de nosotros no sabemos, es la razón, las causas o motivos por los cuales se forman esas mareas. Hay explicaciones mitad técnicas, mitad mitológicas que habrá que describir y luego examinar.

Las mareas son oscilaciones periódicas, en grandes extensiones, del nivel del mar, originadas por la atracción que ejerce la Luna sobre las aguas. La Luna, a medida que efectúa la revolución alrededor de nuestro planeta, levanta con su fuerza de atracción las masas de agua dirigidas hacia ella, mientras que las que se hallan en las antípodas suben casi lo mismo debido a la fuerza centrífuga de la rotación terrestre. En este fenómeno influye también la atracción solar. Cuando las dos fuerzas se unen, dan origen a mareas vivas, y cuando las líneas que unen sus centros con los de la Tierra forman un ángulo recto, ocurre lo contrario, pues las fuerzas se compensan anulándose, con lo que producen las mareas muertas. Este movimiento es visible y algunas veces espectacular. El movimiento ascendente del nivel del mar se llama flujo, y el descendente, reflujo. El nivel más alto se denomina pleamar, y el más bajo, bajamar. En la actualidad las mareas se controlan y miden con aparatos llamados mareógrafos. Las corrientes de mareas coinciden con el flujo y reflujo, los que causan efectos erosivos en las desembocaduras fluviales.

El caso, entonces, es: ¿Por qué se forman las mareas en el mar? Conforme la Luna gira en torno a la Tierra su fuerza gravitacional ejerce atracción sobre el continente y océanos. Al mismo tiempo la gravedad de la Tierra controla a la Luna y evita que se salga de su órbita. La atracción de la Luna mueve montañas y levanta una pequeña pero perceptible marea en la corteza terrestre. Además, atrae los mares y océanos, elevando varios metros el nivel del agua en algunos lugares. Este efecto es similar al de una aspiradora que pasa sobre un tapete y crea un abultamiento.

La fuerza que ejerce la Luna causa un crecimiento de la marea que eleva el nivel de los océanos. Conforme gira la Tierra y nuevas zonas quedan bajo la influencia lunar, la pleamar se mueve con lentitud, creando olas altas en una región y bajas en otra. La bajamar se presenta en una cuarta parte de la circunferencia terrestre por delante del paso de la Luna y a la misma distancia por detrás, siempre y cuando haya océanos. La órbita de la Luna en torno a la Tierra es afectada por gran variedad de factores y al igual que las mareas depende del contorno del océano. Por ejemplo, el mar Mediterráneo, prácticamente rodeado por tierra, casi no presenta mareas, y el Golfo de México sólo una pleamar al día.

Resulta extraño que un crecimiento de la marea se presente a unos trece mil kilómetros de distancia al otro extremo de la Tierra. La influencia gravitacional de la Luna allí es casi un siete por ciento menor que en el lado más próximo, pero la fuerza centrífuga de la Tierra empuja los océanos hacia afuera. Esto provoca la pleamar y la bajamar en esa parte del mundo. De no suceder así, habría sólo una gran pleamar y una bajamar en cada rotación terrestre. Pero, como tú puedes constatar si te encuentras cerca del mar, el tiempo entre mareas es de unas seis horas, y hay dos de cada una al día.

Aun sin la influencia de la Luna, nuestros océanos y mares tendrían mareas, aunque menos vivas. La atracción gravitacional del Sol influye también sobre la Tierra. Esta fuerza, mucho más fuerte en su origen que la que ejerce la Luna, influye menos debido a la distancia que nos separa del Sol. Las mareas causadas por el Sol pueden reforzar o debilitar las que son creadas por la acción de la Luna. Cuando el Sol y la Luna están alineados —durante la luna llena o luna nueva— sus fuerzas gravitacionales actúan en conjunto creando una atracción mucho más fuerte que causa mareas más altas. Las llamamos mareas de primavera, aunque no se limitan a esa estación y es depende en qué zona del planeta se produzcan. Cuando el Sol y la Luna guardan un ángulo recto respecto a la Tierra, en los cuartos menguante y creciente, la atracción del Sol influye en lo que se conoce como mareas muertas.

En conclusión y suma, entonces, la atracción gravitatoria de la Luna es la causa principal de las mareas. Al moverse alrededor de la Tierra, la Luna arrastra tras sí como una gigantesca ola de agua. Cuando esta “ola” alcanza una costa determinada, es “marea alta” en ese lugar; la “marea baja” se produce al alejarse la “ola”. Realmente, la Luna origina dos elevaciones simultáneas de la superficie del mar, una en el lugar más próximo a ella, y la otra en el más alejado. Esta segunda se puede explicar por la “falta” relativa de atracción gravitatoria: el núcleo terrestre resulta más fuertemente atraído por la Luna que la masa de agua que queda más lejana que, por este motivo, experimenta un “flujo” en la dirección contraria.

La marea “fluye” y “refluye” dos veces al día. El intervalo de tiempo efectivo entre dos mareas sucesivas, altas o bajas, es de doce horas, veinticinco minutos. Esto puede parecer extraño considerando que la Luna emplea cerca de veintiocho días para girar alrededor de la Tierra; pero hay otro factor, que es el giro de la Tierra misma. El tiempo necesario para que un punto de la Tierra dé una vuelta completa, volviendo a su posición original bajo la Luna, es de veinticuatro horas “más” 1/28 de veinticuatro horas, o sea, aproximadamente, veinticuatro horas y cincuenta minutos.

Por ello, en este tiempo se producen dos mareas altas y dos bajas (pleamar y bajamar). Estando tan lejos de la Tierra, el Sol no desempeña un papel tan importante en las mareas como la Luna. Pero la influencia de su atracción gravitatoria es todavía perceptible. Cuando la Luna y el Sol ejercen su atracción en la misma dirección, las mareas resultan más altas que dé ordinario (“mareas vivas” o “mareas de primavera”); en cambio, cuando se compensan, por estar situados perpendicularmente, flujo y reflujo resultan menos importantes (“mareas muertas”).

Ahora bien; independientemente de esto, que es sumamente conocido por todos los que de uno u otro modo ligan su vida a los mares, decimos que la Luna es nuestra amiga cercana porque, además de esto que hemos mencionado, y siempre a partir de datos científicos, pero también de mitos con calibre de leyendas tradicionales y muy antiguas, ella también asegura tener influencia en el parto humano, en el alumbramiento de nuevos seres, en la parición de la especie humana.

Habrá que decir que la influencia de la Luna en el parto es una creencia muy ampliamente extendida. Una matrona, (Así se le sigue llamando todavía a lo que hoy denominamos como Obstetra), habla sobre cómo influyen las fases de la luna a la hora de dar a luz. Dice que la luna y sus fases influyen en los partos. Observando los cambios en las fases de la luna y analizando su influencia en cerca de siete mil quinientos partos, se concluye que la luna influye en el parto. En la fase de Luna Menguante, se encuentran más bolsas rotas con líquido amniótico teñido. En la fase de Luna Menguante Nueva, se producen más partos espontáneos y en la fase Lunar Creciente Llena, se observan más inducciones con dilataciones lentas, expulsivos distócicos, más alumbramientos manuales, amenazas de partos prematuros y más apelaciones al recurso de la cesárea.

Dice un artículo publicado por una conocida y prestigiosa obstetra: ¿Quién no se ha parado en alguna ocasión a observar la luna y ha dejado volar su imaginación, motivado por su encanto? Algunas culturas adoraban a la luna como si de un Dios se tratara. Y es que la luna influye directamente sobre la tierra, los océanos y todos sus pobladores.  

Ahora bien: El agua es el componente principal del cuerpo humano, constituyendo el 65 por ciento de su peso. Por supuesto, hay partos en todas las fases lunares, pero es cierto que se produce una alteración en un tanto por ciento de esos partos según la fase lunar que haya en ese período en cuestión. Yo, personalmente, -expresa la obstetra-, baso mis conclusiones en la experiencia, tras pasar ocho años de noches en Urgencias de Maternal y muchos otros en el paritorio, donde se producen más de siete mil partos anuales.

Resulta indudable, más allá de lo científico o lo mitológico, -reitero- que pueda convivir en esta mención de ambas participaciones lunares, que el protagonismo del agua, tanto externa como interna, tanto dulce como salada, tiene enorme preponderancia en estos comentarios. Si la Luna verdaderamente tiene injerencia en los movimientos acuáticos de los mares, sea por la causa que sea, entender que también puede extender ese protagonismo en algo tan sublime como es un parto, por causa del agua que nos inunda por dentro como seres humanos, no es algo tan descabellado como para descartarlo. Confirmaría la presencia del agua como elemento vital para la vida.

(52) El Costado Menos Esperado

La escena en la que ese soldado, se supone que, en conjunto con sus compañeros, buscando rematar a los crucificados y viendo que Jesús ya había muerto, clavó igualmente su lanza en su costado, nunca me terminó de cerrar como relato literal. ¿Por qué hacer eso si el condenado ya estaba muerto? ¿Era por enojo, rabia o venganza? Sigue sin cerrarme. Algo motivó a este hombre a realizar ese innecesario gesto. ¿Me acompañas a ver si encontramos esa causa?

(Juan 19: 31) = Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, (¡Y pensar que no son pocos los cristianos que suponen que la celebración de la Pascua tiene que ver con la crucifixión! ¡Ya estaba decretada esa celebración! ¡La crucifixión de Jesús coincidió con la Pascua! ¿Casualmente? ¡Ah, no lo sé! Sólo sé que coincidió, no la motivó.) a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (Pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. (Aclaración: la muerte de crucifixión era por asfixia de compresión. Cuando el condenado ya no soportaba más mantenerse erguido mediante la fuerza de sus piernas, se dejaba colgar y ahí era cuando se asfixiaba. Si eso no ocurría, se hacía lo que estos judíos solicitaban: quebrarles las piernas a los crucificados y, de ese modo, la muerte sobrevenía en minutos.)

(32) Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. (Está hablando de los que denominamos como “dos ladrones”, o “el ladrón arrepentido y el ladrón no arrepentido”)

(33) Más cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.

(34) Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.

Mira: si me propongo reproducir las opiniones y tesis eminentemente científicas que rodean a este raro suceso, creo que podríamos estar horas leyendo textos y textos, y con total franqueza, ninguno de ellos con una probanza digna de no ser rebatida. La que ha sido considerada como más seria y digna de respeto en los planos profesionales, es la esbozada por un médico llamado James Thompson, quien cree que Jesús no murió por agotamiento, ni por los golpes, ni por las tres horas de crucifixión, sino que murió por las terribles experiencias físicas y emocionales que literalmente le produjeron el rompimiento del corazón. La sangre del corazón se mezcló con el líquido del pericardio que rodea el corazón. La lanza del soldado rompió el pericardio y brotó la mezcla de sangre y agua.

Sabido es que la ciencia siempre va a intentar y hasta pretender encontrarle una explicación científica o por lo menos lógica a los hechos que en la escritura se presentan como raros o directamente sobrenaturales. Huracanes y trombas marinas para el diluvio, terremotos para justificar la caída de Jericó y ahora esto: un simple y vulgar infarto, para dejar de lado cualquier posibilidad de mensaje revelado a través de ese sangrado con agua entremezclada, tan difícil de entender desde lo natural. Allá cada uno con lo que decide creer y practicar. No me gusta el ateísmo y lo deploro, pero decido respetarlo porque, al menos, es la parte fría de la que habló Jesús, en comparación con la caliente, que seríamos los creyentes. Lo detestable, en todo caso, sería lo tibio, que está mucho más emparentado con personas que pululan dentro de los templos que con soldados romanos allá lejos y hace tiempo. Para mí, sin valor doctrinal y mucho menos pruebas específicas, el agua, aquí, es símbolo de la vida. ¿Pero no era que la vida estaba en la sangre? Cierto, pero: ¿De dónde fabrica el cuerpo humano la sangre que lo sostiene con vida? Del agua, que el cuerpo humano posee en un setenta por ciento.

(53) Desde la Ciencia y la Incredulidad

Diría que, de la ciencia y la incredulidad, surge este análisis que voy a reproducir, (En partes casi con expresiones satánicas) porque de su contexto global y su techo firme en cuanto a definiciones concretas, salta a la vista que la única verdad, está en La Biblia. Pertenece a un autor no identificado, ya que el texto se encontraba sin firma. Y dice lo siguiente:

“Tenemos dos recipientes de petróleo crudo emulsionado, que es un producto en la producción de petróleo; una combinación estable de aceite y agua que permanecen consolidados en este estado durante años. La muestra de prueba es irradiada, el elemento tratará uno de los recipientes del tratamiento durante siete días, haciendo que las moléculas de agua disminuyan su contacto con las moléculas de aceite. Después de unos días comparamos la muestra tratada y el control: el agua se ha separado del aceite. En las fronteras entre las fases del aceite y agua existen unas formaciones en forma de cráter. Esto significa que el proceso de separación está continuando

Los campos que usamos para influir sobre el agua son comparables en su intensidad con el campo electromagnético del corazón humano. En el séptimo día del tratamiento el experimento concluye. El agua se ha separado completamente del aceite. Los expertos estiman que los hombres del petróleo han acumulado cerca de mil millones de toneladas de aceite emulsionado. No puede ser utilizado con fines industriales. En última instancia se deshacen del emulsionado vertiéndolo directamente sobre la tierra. Y luego se forman horribles lagos de sedimento fangoso en los campos de petróleo.

En el lenguaje de las tribus indígenas del Perón en Venezuela, Roraima se traduce como la madre de todas las aguas. Un grupo de bío-físicos rusos, emprendieron viaje hacia este destino en enero de 2005, para recolectar una muestra de agua única, la cual, según los científicos, no ha estado en contacto directo con los seres humanos. Tal tipo de agua existe en un solo lugar sobre la tierra, en Venezuela. Según una hipótesis, un continente llamado Gonduana existió en el hemisferio sur durante la era paleozoica. Procesos tectónicos potentes sucediendo en la corteza terrestre hace tres millones y medio de años, causaron la división en varias partes. Se formaron mesetas elevadas que los indígenas denominaron “Teplis”, que significa Pilares. Roraima es la más grande de ellas. Es realmente un lugar remoto, muy difícil llegar a él. Tres días de viaje por la Sábana y luego las junglas, luego escalas un muro de ochocientos metros. Hace falta cierta cantidad de entusiasmo, por lo tanto.

El agua que tenemos ahí, la consideramos de estar en un estado virgen único. Siempre hay una nube enorme sobre Roraima. Según se va a cercando la tarde, va apareciendo una ligera neblina. Cuando sale la Luna tras las montañas, la neblina comienza a emitir una luz incandescente uniforme. Y en esa luz es visible cómo las finas gotas de humedad están suspendidas en el aire quieto. El más ligero suspiro de una brisa y este polvo acuoso se forma en gotas. Este es el origen de la lluvia que fluye hacia abajo, a través de innumerables cascadas. Hoy es el día 30 de enero de 2005, número de la muestra de agua 16. Luego debemos empaquetar todo en papel de aluminio, de esta forma el agua mantendrá su energía varios días, junto con el aire de esos lugares. Después, al llegar a San Petersburgo, estarán sujetos a análisis, a varios miles de kilómetros de distancia. Sólo entonces seremos capaces de sacar algunas conclusiones.

El laboratorio del profesor Korotkov ha desarrollado una herramienta que puede medir la energía del agua. Se trabaja con el efecto Kirlian. Todo lo que está en un fuerte campo electromagnético, comienza a emitir luz. Cuanta más energía posee un objeto, más brilla. El agua de Venezuela se comparó con el agua potable normal. Podemos decir que esta agua no es el doble, no es el triple, pero es cuarenta mil veces más activa. Así que se trata, realmente, de dos sustancias fundamentalmente diferentes. Y el agua de este tipo, esta agua inmediatamente activa todo el cuerpo y activa el sistema. Por lo tanto, siempre los indios, a pesar de las deficiencias en las que viven, su vida es larga y son felices. Por lo general no quieren venir a la civilización.

A finales del otoño de 1632, un pobre campesino llamado Ganz, en la aldea de Enangen, en Hessen; huérfano, que no conocía a sus padres o el lugar en donde había nacido, fue al sur de Italia para buscar un sitio mejor, pasando en su camino por la ciudad de Waldshut Am Rhein, en la diócesis de Constanza. De repente sintió Ganz una sensación familiar en ese lugar, como si se tratara de pasos de campesinos que venían del bosque. Entró en él y miró a su alrededor Ganz, no muy lejos encontró una fuente saliendo de la tierra misma. El hombre se acercó, se inclinó y bebió el agua. Muchos años más tarde les contó a sus nietos la historia, ya que esa agua le devolvió la memoria. Se acordó de todos esos lugares, y de su padre y su madre, y de la casa donde nació.

La ciencia moderna afirma que la estructura del agua de cada cuerpo, es idéntica a la estructura del agua de donde nació. Así que nuestra conexión interna con nuestro lugar de nacimiento, se mantiene durante toda la vida. Esto significa que el concepto de patria no sólo tiene un significado poético, sino que también tiene un contenido físico muy específico. En ningún lugar del mundo el agua es igual, rompiéndose hacia la superficie a través de los distintos minerales. El agua asimila las vibraciones del terreno. Y la información específica acerca de sus características biológicas y energéticas. Analizamos una muestra de agua municipal purificada, que es vendida en botellas grandes, y su productor les coloca una etiqueta que se lee: “Es la mejor agua del mundo” –Pero está vacía y muerta-. Cierto es que es pura y buena, y se le han añadido algunos minerales, pero es agua muerta en la que no hay energía alguna, y sin vida. Con toda seguridad la gente no nota la diferencia entre agua natural pura y el agua artificialmente purificada. Pero cualquier animal elegirá siempre agua de manantial, porque esta agua está cargada de energías naturales

No hace tanto tiempo, se descubrió incluso otra propiedad única del agua natural. Resulta ser que tal agua natural, es inflamable. La quema del agua natural, el agua arde de por sí. Y el motivo por el que arde, es precisamente porque está estructurada de manera especial esta agua natural. El arder, en términos rigurosamente científicos, es el proceso de oxidación en el cual se desprende calor y luz. En el caso del agua, arde a la temperatura del entorno. Y la luz emitida puede ser registrada mediante el uso de instrumentos súper sensibles. Al arder tiene oxígeno continuamente activado y alguna materia orgánica está continuamente ardiendo, por lo que el arder del agua es algo que sucede en un período de tiempo extendido. Porque si fuese un suceso de rápida ocurrencia, ya se habría quemado todo el agua del mundo.

El 30 de junio de 1940, se lanza una nota en la embajada soviética en Alemania. Su autor pedía que fuera contactado de manera inmediata. “Si esto no sucede, mi labor con Heindrich se echará a perder”. Escribía el agente Willy Lehmann de nombre codificado Breitenbach. Se apresuró a informar sobre instalaciones secretas en donde se trabajaba para conseguir gasolina sintética del carbón marrón, usando agua. Volviendo a 1913, Káiser Wilhelm le había ordenado a Hans Fisher, un prominente químico, a que se asegurase de que Alemania tuviese suministro de combustible líquido. Al no disponer de su propio petróleo podía debilitar a Alemania en cuanto a la inminente guerra. Llegados a 1941, los científicos alemanes habían logrado obtener combustible mediante la hidrogenación del carbón. Sin embargo, este combustible era diez o doce veces más costoso que el combustible natural refinado del petróleo. Y era de una calidad tan pobre que dañó grandemente los vehículos militares en los que se usaba.

Tras la guerra, estos esfuerzos para la producción de combustible usando agua se abandonaron por fútiles. Durante los últimos quince años, el investigador Zhang Guoha ha estado trabajando para crear este tipo de combustible. Ahora, demostraremos para todos, el proceso de preparación de combustible emulsionado mostrando sus dos aspectos. Uno de los aspectos, es el incremento de energía y el otro es la reducción en los gases de escape. Este es combustible extraído de un automóvil, agua estructurada. Si tomas las proporciones, es 79 por ciento diésel, 20 por ciento agua y 1 por ciento de agente emulsionante. Lo que le añadimos aquí es el agua. Zhang nos demuestra que realmente es agua lo que se le añade. Ahora añadiremos el 1 por ciento de agente emulsionante. Una solución emulsionante parecida a la leche se forma inmediatamente. Vertimos el combustible emulsionado en el coche, utilizándolo para la propulsión. Medido a largo plazo, hubo un incremento del 5 por ciento en la potencia, con un ahorro de combustible del 20 por ciento. Nuestro gobierno ve esto como muy importante.

Yo creo que incluso no todos los químicos recuerdan este aspecto. Si tomas la gasolina y la secas completamente, siempre contiene alguna cantidad de agua. Y si le aplicas un trato especial para retirar toda el agua de la gasolina, la gasolina no arderá. Esto ya se sabía en el siglo 19. Para que cualquier cosa pueda arder, necesita tener cierta cantidad de agua. Existe una leyenda entre los Sufís Persas: “Érase una vez, el hombre sabio dijo que ellos vendrían cuando toda el agua del mundo, salvo lo que había sido especialmente recolectado, hubiera desaparecido. Y entonces, un agua diferente le sería reemplazada, pero cualquiera que bebiere del agua nueva, perdería la cabeza. Sólo un hombre tomó en serio la profecía y comenzó a almacenar agua. Llegó el día predicho y fueron vaciándose todos los recipientes de agua. El hombre que había escuchado al sabio siguió bebiendo de su provisión.

Entonces los recipientes de agua y los pozos volvieron a llenarse de nuevo. La gente sació su sed con esta agua, y cada uno de ellos se volvió loco. Pero el hombre que había escuchado al sabio, continuó bebiendo agua sólo de su provisión. Y mantuvo la cordura. Y él era la única persona cuerda que quedaba entre los locos. Y, por lo tanto, lo llamaron loco. Luego vertió sus reservas de agua, el agua antigua, en el suelo. Y bebió del agua nueva y perdió la cabeza. Y los locos decidieron que se había vuelto cuerdo” La mayor parte de nuestros cerebros, es agua, por lo que el agua y el fácil movimiento de las moléculas de agua y tal, dejarán parte de esa impresión. Por lo que sí; hasta cierto punto el agua está implicada en el patrón de información del cerebro. Al observar los órganos, por ejemplo, el corazón, o los pulmones, o los músculos, o el cerebro, entonces lo único que se puede ver en un simple experimento, es el agua en estos órganos.

Tu cabeza está llena de agua, no hay nada más que agua, casi. Imaginemos que aquí tenemos un ser humano y aquí tenemos agua. Esta agua contiene muchos y diferentes tipos de información. Si introducimos esta agua en el cuerpo humano, entonces ese cuerpo humano asimilará esa información que puede, que haga cambiar las características del cuerpo humano. Veamos cómo este tipo de agua afecta a la sangre humana. El doctor extrae sangre del dedo de un paciente. Usando un microscopio especial podemos llegar a ver la condición de su cuerpo a partir de esta gota. Estos son glóbulos rojos y han perdido su carga eléctrica, por lo que están todos pegados y en una formación llamada rouleau.

Aquí hay un enorme simplás, los simplás están asociados a las enfermedades del corazón, y a la artritis, a las enfermedades pulmonares y muchas otras afecciones futuras posibles. La doctora le pide a la paciente que beba una pequeña cantidad de agua estructurada. Tras doce minutos, la doctora nuevamente le extrae sangre a la paciente y la analiza. Se puede observar que los glóbulos se han tornado boyantes. Se deslizan y tienen su carga eléctrica por lo que repelen a los demás. Y eso les permite portar oxígeno, y significa que estamos cambiando el PH de la sangre a un entorno aeróbico. En vez de un entorno anaeróbico y creo que eso es algo asombroso, que con sólo beber agua suceda eso.

La medicina oriental tradicional se ha basado durante siglos en las vibraciones y resonancia del contenido del agua en el cuerpo. El pulso indica si el tono de resonancia es correcto. Se cree que el pulso puede ser fuerte, débil, frío o caliente. En base a esto, un médico experimentando realiza un tipo de escaneo energético del cuerpo. Diagnostica y receta un tratamiento. No sanamos con agua, porque una persona, el cuerpo humano, es agua. La persona simplemente lee los mantras u oraciones, con el objetivo de corregir el mal agua que tiene en su interior. Sobre cómo funciona este objeto oculto, no es sabido. En todas las religiones del mundo, el cristianismo, el islamismo y el judaísmo, es una práctica el orar antes de tomar alimentos, o de consagrar los alimentos durante las principales fiestas religiosas. ¿Cuántas veces nos paramos a pensar, con qué fin? ¿Y cómo surgió tal certeza en religiones tan distintas, de que esto es lo correcto de hacer? ¿Por qué algo que la ciencia está recién ahora empezando a entender, les parecía obvio a nuestros antepasados?

Resulta ser que la frecuencia en las vibraciones, en las oraciones de cualquier religión pronunciadas en cualquier idioma, es a ocho hercios, que corresponden a la frecuencia de la oscilación del campo magnético de la Tierra. Por lo tanto, una oración pronunciada con amor, crea una estructura armoniosa en el agua, el cual es un ingrediente presente en absolutamente todos los alimentos. Ahora tenemos cierta idea de cómo sucede esto: a través de la estructuración de los “Clusters”, racimos de las moléculas, por lo que podemos extraer un consejo puramente práctico, el de sentarse a la mesa en un estado de humor muy bueno. Y bajo ninguna circunstancia sentarse a comer con gente de mente cruel o agresiva, porque esto tendrá un efecto directamente destructivo sobre nuestra salud.

En 1995 el doctor Masaru Emoto fue el primero en registrar impresiones musicales en el agua. En el laboratorio del doctor Emoto se le presentó al agua en diferentes tipos de música, tras el cual se congeló el agua y posteriormente se observó bajo microscopio. Se podía ver claramente los cristales que el agua había formado. Este es el aspecto de la música de Bach, Mozart, Beethoven, Rock Duro. A veces son sólo ciertas erupciones, las emociones las que causan resultados negativos. No recuerdo caso alguno en donde un escupir negativo de emociones como este, sucediese en un concierto de música clásica.

Experimentos muestran que la agresión causa un cambio brusco en la memoria del agua. Tal causa puede provocar un estado agresivo en personas que hasta ahora habían estado tranquilas. Por extraño que pueda parecer, la maldad interactúa más fácilmente y de forma más simple. Aparentemente esto tiene que ver con las sensibilidades en los seres humanos, que siempre sienten las cosas más negativas de forma agudizada. El doctor Emoto, llevó a cabo otro experimento innovador. Colocó arroz en tres recipientes de cristal cubriéndolos con agua, y cada día durante un mes le dijo: “Gracias” a uno de los recipientes y “Eres un idiota” al segundo recipiente, ignorando completamente al tercero.

Transcurrido un mes, el arroz que había sido “agradecido” comenzó a fermentar desprendiendo un aroma agradable. El arroz del segundo recipiente se volvió negro, y el arroz que había sido ignorado comenzó a pudrirse. El doctor Emoto siente que este experimento aporta una lección importante, en especial con relación a cómo tratamos a los niños. Deberíamos cuidarlos, darles atención y conversar con ellos. La indiferencia hace el mayor daño. Puede que siempre no sea fácil de hacer, y casi siempre se necesita práctica. Pero la experiencia práctica muestra que el odio, la rabia, incluso el enojo, no sólo ejerce influencia destructiva sobre la gente, sino también dan retroalimentación intelectualmente, a nivel del subconsciente.

Una persona que envía pensamientos negativos, está contaminando su propia agua, del cual su cuerpo está compuesto en un 75 a 90 por ciento, dándole una carga negativa. Muchos laboratorios alrededor del mundo, han llevado a cabo un experimento repetidamente, que produce resultados similares. Agua de una sola jarra fue dividida en dos porciones. Una parte fue sometida a influencias externas cambiándole las propiedades y estructura de esa agua. El agua de la segunda jarra, adquirió la misma estructura y las mismas propiedades tras cierto período de tiempo. Incluso, si las dos porciones de agua estaban a una distancia alejada significativa de la otra.

El agua tiene una memoria fotográfica muy importante, podemos decirlo, y también puede ser impresa con energías muy sutiles, incluso a 10.000 kilómetros de distancia. ¿Quiere decir eso que la comunicación a distancia puede ocurrir entre seres humanos, cuya estructura está esencialmente compuesta de agua? En febrero de 2005 el profesor Wecheslay Vokinov y un grupo de colegas llevaron a cabo un experimento para confirmar o refutar la hipótesis de la posibilidad de la comunicación a distancia entre las personas. Dos personas están a 10.000 kilómetros de distancia. Una está en Moscú y la otra en Sudamérica, cerca de la ciudad de Santa Elena. Aquí tenemos el cerebro virtual de los sujetos participantes.

Durante los quince minutos anteriores al comienzo del experimento, no hay correlaciones visibles registrando cualquier cambio en la frecuencia respiratoria, pulso o postura, por mínima que sea. Electrocardiogramas y electrocardiografías son tomadas. De repente los instrumentos registran cambios visibles. Las dos personas separadas por esta enorme distancia, de alguna manera se han sintonizado a la misma onda. Los instrumentos muestran sincronización de ciertas zonas de sus cerebros de patrones respiratorios y pulsos.

¿Cómo se puede explicar esto? Seguimos sin respuesta a ese interrogante. Hasta la fecha, este es un misterio científico. Existe una hipótesis de que los líquidos del cuerpo juegan un papel en esto. Lo más probable es, y tenemos bastantes datos para confirmarlo, que los líquidos del cuerpo también llevan a cabo una especie de función de transmisión de información. Por lo tanto, nuestros actos diarios, son muy importantes. Y nuestras acciones están relacionadas con la naturaleza, a través del Cosmos completo. Lo que uno hace no sólo le afecta a uno mismo, sino que además afecta a la gente, al universo entero.

Estudiamos el agua durante eclipses solares y durante el paso del cometa Schumacher Levy en esos períodos de tiempo, y resultó que cultivos de tejido en agua, cuando un eclipse solar está a la vista, una semana antes del eclipse, todo está todavía muy por delante, ya empiezan a desaparecer. El sistema del universo existe como un organismo único, perfecto. Todas sus partes, incluyéndonos a nosotros y nuestra Tierra, están inseparablemente unidas entre sí por enormes flujos de información. Y sobre nuestro planeta, el agua juega un papel clave, en cómo se intercambia la información. De hecho, es el medio por el cual se rige toda la naturaleza.

Las crónicas chinas relatan acerca del ermitaño daoista Shang Shung, de quien se conoce haberse reunido en repetidas ocasiones con Genghis Khan en largas conversaciones. Una vez, cuando el país estaba siendo devastado por una epidemia desconocida, el gobernador de Beijing, le pidió al ermitaño que protegiera a la gente. Él rezó y la enfermedad se retiró. En contestación a las numerosas expresiones de gratitud, el ermitaño dijo: “La oración no es una cosa”. Lo único que se requiere, es “Fe”.

Exactamente, mucha gente cree que el pensamiento o la intención de la palabra que usamos. Que la intención puede ser impresa en el agua, eso es una posibilidad. Como la oración, si vas a Lourdes, es la oración la que queda impresa en el agua. Las escrituras sagradas contienen estas maravillosas palabras. No habrá nada imposible para aquel que cree, si tiene la fe del tamaño de un grano de mostaza, le dirá a esta montaña “Muévete hacia ese otro sitio”, y se moverá. Aquí la montaña es sólo una metáfora, por supuesto, pero nos ayuda a comprender el poder de la fe.

Todos los libros sagrados de la humanidad contienen historias acerca de personas que eran capaces de crear milagros debido a su profundo conocimiento espiritual. La leyenda nos cuenta que el mar se partió ante Moisés, debido a su fe inquebrantable de que el Señor no abandonaría a su pueblo. Tenemos evidencias totalmente indisputables de que la oración influye sobre gente enferma para que mejoren, y ha causado recuperaciones absolutamente fantásticas, tales como el repentino detenimiento de la gangrena, en una persona que ya la tenía. Al verter agua sobre animales enfermos o sobre una planta moribunda, se reaniman. Esos son los hechos y ningún físico-químico es capaz de comprenderlo, simplemente no pueden hacerlo.

18 de enero, víspera de la festividad de la epifanía. Se llenan dos jarras de agua corriente común. Por la mañana temprano, una de ellas es depositada dentro de la iglesia, cerca de la vasija, donde se realizará el sacramento de santificación. Cada año, el 19 de enero, los fieles e incluso los no creyentes, se apresuran para recolectar agua bautismal. Se cree que posee propiedades extraordinarias. Al objeto de confirmar o refutar esto, se llevaron las dos jarras al laboratorio inmediatamente, después del servicio, para estudiarla. Una vez aquí el agua fue congelada en una cámara criogénica y fotografiada bajo el microscopio.

Los cristales del agua de grifo, tenían el aspecto de un punto caótico desactivado. Mientras que el agua que había estado dentro de la iglesia tenía la forma simétrica rectilínea de una estrella de seis puntas. Es de sobra conocido que el agua bendita tiene una estructura poderosa y estable. Esta agua puede pasar sus propiedades. Tomas diez gramos y luego lo diluyes en sesenta litros de agua corriente, y la cantidad total tendrá las propiedades del agua bendita. Quizás los científicos, alguna vez, nos digan lo que es la oración. Quizás los científicos, alguna vez, nos digan qué sucede con la naturaleza humana, bajo la influencia de la gracia divina.

Bajo mi punto de vista, lo que hizo Jesús representó una influencia informativa sobre el agua. El actuó con su espiritualidad, él actuó a través de poderes espirituales elevados. Y ahora es bastante razonable imaginar el cambiar del agua, de tal manera en que se convertiría en bastante firme. Podía ser radiación, pero podrías ser sólo energía sutil. Y nosotros tenemos interés de cómo se puede detectar la energía sutil por la materia. En nuestra época todos aseguran que el clima del planeta, se determina por los ciclones y los anti-ciclones. Aceptamos los pronósticos diarios del tiempo del meteorólogo, como inevitables. De hecho, estamos esperando que el agua haga su aparición evaporando y convirtiéndose en nubes caprichosas, nubes de tormentas elevadas, creando la arquitectura del cielo. Las incontables tonalidades de amaneceres y atardeceres, los arco iris lanzados por el cielo, todos ellos son resultado de la luz refractante, mediante la humedad de la atmósfera.

Las nubes portan estas humedades por grandes distancias, derramándose como lluvia. Lluvia, granizo, nieve y neblina, vientos y tormentas, vendavales y huracanes. Todos estos complejos procesos dependen del movimiento del agua. Intentamos adivinar su comportamiento y en qué parte del mundo otorgará sus favores, y dónde desatará su ira. Lo más que podemos hacer es observar estos procesos desde el espacio. Pero sólo observarlos. Pero, ¡Qué pensamiento seductor es el de subyugar el clima! ¡Qué cebo más dulce para la vanidad humana! Muchos pueblos han preservado la práctica de influir sobre el tiempo y los fenómenos atmosféricos. Estos rituales son cuidadosamente transmitidos sin cambio, de generación en generación. Si mis tributos han sido lo suficientemente convincentes. Si he elegido bien el momento correcto y lugar, y he recitado los mantras correctamente y desde un corazón puro, entonces el Señor del agua nos dará agua.

No ponemos mucha confianza en actos que pueden hacer sonreír hoy en día. Podría ser que con sólo un humano. Y no con gigantescas tecnologías del laboratorio, sino que una sola persona, podría influir un proceso natural, solamente por la fuerza de sus deseos. Y estábamos en el interior de un museo en Ontario, y nosotros no habíamos llevado paraguas, pero algunas personas sí. Y el cielo estaba todo encapotado, y empezó a llegar lluvia, faltaba una media hora para la boda, y comenzó a llover. Se abrieron todos los paraguas y yo con otros estudiantes, dijimos: “Vale, mediremos para mejorar tiempo”. No tardó ni un minuto y hubo una apertura en las nubes, y el sol empezó a brillar justamente en esa zona, sólo en esa zona.

Llegados al verano de 1991, no había llovido en Israel en dos años. El agua, en el único lago de agua dulce del país, el lago Kinneret, había caído quince centímetros por debajo del nivel del mar. Entonces, diez mil israelíes se concentraron en el Muro de las Lamentaciones, para rezar por la lluvia. Al tercer día, la lluvia descendió torrencialmente sobre el país. Mucha gente explicó este hecho como una simple coincidencia, pero la creencia en las coincidencias no es algo científico ni religioso. Desde un punto de vista científico, si hay un determinante científico. Pero desde un punto de vista religioso, hay cosas que se hacen que tienen influencia sobre el resultado. La coincidencia es la forma que tiene la gente de eludir, el tener cualquier tipo de responsabilidad.

Al igual que el grito de un pájaro en la montaña puede causar una avalancha poderosa, o el movimiento de las alas de una mariposa pueden cambiar el clima de un continente entero, de igual forma, la gente puede lanzar procesos globales solamente por el poder de su pensamiento. Y eso no es exageración alguna, que un solo científico familiarizado con los sistemas teóricos lo dude. Es por completo, cuestión de esperar el momento en el que el sistema esté en desestabilización completa. En la fase de desestabilización, el solo movimiento del pensamiento es suficiente para que el sistema comience a cambiar. No siempre lo veo, cuando mi propio error o pecado vuelve a mí con otra guisa. Aunque en esencia sigue siendo una única unidad, lo que quiera que sea que yo haya hecho mal, me es devuelto. No como castigo, sino como resultado.

Con toda la abundancia del agua en el planeta, menos de un 1 por ciento del mismo, está disponible como agua potable. Este suministro ha permanecido prácticamente intacto en el curso de la historia humana, mientras que la población ha seguido su crecimiento constante. El mundo no ha visto a tantas personas, como las que hay sobre el planeta hoy día. Siete mil millones de personas. Habría habido agua potable suficiente para todos, si no fuese por el severo ataque de la civilización humana. Mira, imagina, si simplemente no hubiera ningún agua que desapareciese en las profundidades subterráneas. ¿Quién te dará agua que brote libremente de la tierra, con facilidad para ser recolectada? Hoy más de mil millones de personas en la Tierra carecen de acceso al agua potable. Más de cinco millones de personas, la mitad de ellos niños, mueren cada año por esta causa. Esto es diez veces más de los que perecen por las guerras cada año.

Si este problema sigue sin resolverse, el agua podría convertirse en fuente de conflicto internacional en el siglo veintiuno. Ya está consiguiendo status de recurso básico, empezando a figurar en el diálogo político entre países y gentes. Hablamos mucho acerca de una próxima crisis de petróleo, porque se nos acabará el petróleo, pero pienso que es mucho más importante que nos preocupásemos por el agua, de que no nos encontremos con una crisis de agua. Según los datos de la ONU, cerca de diez millones de toneladas de petróleo son vertidos anualmente en los océanos del mundo. A lo largo dela costa del Atlántico de los EEUU, están enterrados noventa mil millones de residuos radiactivos, con cien kilo-curios de actividad radiactiva. Mientras, su homólogo europeo tiene quinientos kilo-curios. Países con acceso al mar vierten residuos industriales, de construcción y radiactivos al mar. Mientras es vertido y desciende por una columna de agua, algunas de las substancias contaminantes se disuelven, cambiando no solamente la calidad del agua, sino también su memoria.

El océano sigue siendo capaz de borrar estas memorias debido a su salinidad. Pero no obstante el efecto del engaño permanece, también necesita ser discutido y estudiado. Porque a grandes niveles de engaño, en ocasiones una memoria comienza a tener una influencia, incluso más fuerte que su luz, por así decirlo. Niveles de espejismo, con altas concentraciones, debemos prestar atención a esto. Este es un período muy difícil de nuestra existencia planetaria. Ya hemos arado todos los terrenos posibles, perdiendo un 33 por ciento de nuestro manto verde y la mitad del plancton de los océanos. El problema puede que parezca lejano, pero hay agua en todas partes. El año pasado, la temperatura de las frías aguas profundas, bajo la corriente del Golfo cayeron en un grado, en los últimos nueve años, el derretimiento de los icebergs de Groenlandia se ha triplicado. En los últimos treinta años la fuerza destructora de los huracanes se ha doblado.

El número de desastres naturales, va en aumento. En la década comprendida entre 1973 a 1982, mil quinientos desastres han ocurrido a nivel mundial. Entre 1983 a 1992 hubo tres mil quinientos, entre 1993 a 2002, hubo seis mil. 226.00 personas fallecieron o desaparecieron durante el tsunami de diciembre de 2004, al sudeste de Asia, mientras que medio millón se quedó sin hogar. Las inundaciones de octubre de 2005 en Europa, dejaron a doscientas mil personas sin hogar. Más de mil trescientas personas fallecieron durante el huracán Katrina en agosto de 2005. Un millón de personas quedaron sin hogar. Casi cuatro millones de personas han muerto en desastres naturales en los últimos treinta años, mientras cuatro millones y medio fueron afectadas. Si hoy le preguntas al hombre de a pie, si el hombre y la actividad humana son culpables del incremento de huracanes en el planeta, y su incrementada fuerza destructiva, pienso que uno de cada dos, diría que sí, que esto es una consecuencia de la actividad humana. Pienso que lo que está ocurriendo en nuestro mundo ahora, todos los tsunamis y climas frikis en todas partes, y el terrorismo, y el temor que nos sujeta.

Todas las cosas que están sucediendo son el resultado de la enfermiza salud individual. Y también afecta en el sentido contrario, y también pienso que es el resultado de la contaminación del agua. El fenómeno de la memoria estructural capacita al agua para tomar una impresión de todo lo que sucede a su alrededor y de conectar juntos a todos los sistemas vivos. Y cada uno de nosotros es un eslabón en la cadena interminable, de la transmisión de información. Pero en añadidura cada uno de nosotros es también una fuente de información. Cada una de nuestras acciones, emoción, pensamiento y palabra pronunciada, se separa de nosotros y se convierte en parte del entorno informativo. La suciedad de la información está contaminando el agua, acumulándose capa por capa en su memoria. Si ese proceso continuase interminablemente, el agua podría en esencia, perder su mente. Pero está dotada con una capacidad de auto-limpieza. Esto ocurre en el momento de fase de transición, cuando se evaporiza, para luego condensarse y caer como lluvia. O cuando se congela y se derrite.

Al sacudir la mugre de información el agua preserva su estructura básica, es decir, el programa para la vida. Por ejemplo: Einstein dijo una vez: “Me gustaría saber lo que estaba pensando”, refiriéndose a Dios. “Todo lo demás, son sólo detalles”. “Pero a mí me gustaría saber cómo creó este mundo” Todo comienza en el agua, en cierto sentido podemos decir que todo origina en el agua. Y en el agua todo llega a su fin. Para toda la gente, una persona debe estar limpia antes de ponerse ante Dios. En todas las religiones del mundo, el agua es una especie de intermediario, que une al hombre con el Creador. Los judíos realizan su ablución con la limpieza del agua en los mitzvahs. Para los musulmanes la ablución es un pre-requisito para la oración. Si trazamos las referencias hacia el agua en las escrituras sagradas, siempre están asociadas a la idea de la purificación.

Esto se hace más gráfico, por supuesto, en la narración del bautismo de los israelitas. En el Río Jordán, en los tiempos del profeta Juan, Juan el Bautista, Juan bautizaba con el bautismo del arrepentimiento. Y la imagen y el simbolismo del arrepentimiento de la gente, era la de sumergirse en el río. En la iglesia cristiana está el sacramento del bautismo. En primer lugar, ¿Por qué es un sacramento? Porque permanece oculto para nosotros en última instancia. ¿Qué sucede con una persona en el momento del bautismo? Es conocido que la energía divina, que en el lenguaje de la iglesia llamamos “Gracia”, desciende sobre la persona. Ha habido muchas guerras por razones de religiosidad en la historia humana. Peo en nuestro experimento, el agua reaccionó a palabras individuales de contenido religioso, formando preciosos cristales. Esto significa que la concepción de nuestra naturaleza, coincide con todas las religiones. La oración cristiana. La oración budista. La oración musulmana.

El doctor Emoto opina que los crímenes serios son cometidos, mayormente, en lugares en donde la gente maldice con más frecuencia. “Idiota.” “Te odio.” Recipientes de laboratorio con agua fueron inscriptos con jeroglíficos, con los nombres de personas bien conocidas. Amor. Esperanza. Alma. Madre Teresa. Hitler. Los numerosos experimentos del doctor Emoto, enfocados a encontrar la palabra que limpia el agua, más poderosamente, han mostrado que no se trata de una sola palabra, sino de una combinación de dos: Amor y Gratitud. El universo fue creado por el absoluto, por la fuente que produjo todo lo que existe. Todas sus manifestaciones materiales. Cada uno de nosotros tenemos un elemento del agua del océano primordial. Cada palabra nuestra es como una gota de agua, un medio del pensamiento, una fuente de información. Y estamos todos aquí para devolverlo al Absoluto, con amor y gratitud.”

Si has podido entender que esto que reproduje contiene elementos sectoriales relacionados con doctrinas que no compartimos o posturas científicas opuestas a nuestra fe, también podrás aceptar que lo hice con la intención de que, al finalizar su lectura, puedas confirmar una vez más lo que íntimamente ya sabes: que tú fe no es vana y que, si sabes en qué y en quién has creído, la batalla será ganada con seguridad.

(54) Escenas de Bautismos

Alguien seguramente logrará, en algún momento, arribar a una conclusión seria, revelada y fresca respecto a lo que nosotros hoy conocemos como el bautismo. En algunas denominaciones, incluso, es requisito indispensable y obligatorio para ser considerado como miembro de sus iglesias. En una gran mayoría de ellas, sin distinción denominacional, se somete a quienes quieren bautizarse, a interminables y sofocantes cursillos, donde se le pone a prueba, -aseguran- “para ver si sabe qué significa el bautismo”. Ah, sí, ¿Eh? ¿Y quién dijo que los que toman esos exámenes y dan esos cursillos, sí saben su significado? En todo caso, lo que saben es lo que su propia doctrina denominacional ha determinado que signifique.

(Hechos 1: 4) = Y estando juntos (Lucas está hablando de Jesús y sus discípulos), les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.

Veamos: Jesús les dice a sus discípulos que no se vayan de Jerusalén hasta no recibir la promesa del Padre, cosa que Él mismo les había adelantado. ¿De qué promesa está hablando Jesús? De la que podemos leer en dos textos muy claros. El primero, Lucas 24:49: He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Examinemos: ¿Quién podría investirlos de poder desde lo alto? Obviamente, Dios, pero ¿Por intermedio de quién? Del Espíritu Santo. ¿Esa era la promesa del Padre? Evidentemente, pero veamos lo que dice Juan 14:16: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. Aquí completa y confirma lo anterior: Quien recibe el ruego es el Padre, que todos sabemos es Dios mismo. Y dice que el Padre les enviará “otro” Consolador. ¿Quién es? Si el que lo otorga es Dios Padre y quien lo está anunciado es el Hijo, obviamente, no puede ser otro que el Espíritu Santo, esa es la promesa. Y así lo confirma el autor de Hechos en el verso siguiente.

(5) Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

No sé qué te hayan enseñado a ti en tu lugar de congregación o, al menos, en el lugar físico en el que diste tus primeros pasos como creyente. A mí me acompañó el Señor desde mi anónimo inicio como hijo del Altísimo. Me hizo nacer al evangelio en medio de un grupo de muchachos jóvenes, que se congregaban en una iglesia de corte pentecostal, a la que yo no acudí nunca como miembro, aunque luego fuera bautizado en aguas en ella por un hombre maravilloso en toda su esencia espiritual y humana que por entonces era su pastor. Y allí aprendí que lo del bautismo con el Espíritu Santo era un hecho real y efectivo. Luego me tocó congregarme con hermanos más conservadores y ortodoxos, que no adherían a esta doctrina, a la cual en lugar de bautismo llamaban llenura o plenitud. No le hace. Entiendo que bautismo es la primera vez, pero que las subsiguientes, si las hubiera, ya no son un bautismo sino una plenitud mayor a la anterior. El Agua, aquí, era un distintivo ministerial del profeta Juan el Bautista que venía anunciando la llegada del Cordero de Dios, Jesús.

(Hechos 8: 26) = Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.

Sí, ya lo sé; este es uno de los versículos que te siguen asombrando y, confiésalo, hasta en ciertos casos, llevándote a pensar que quizás…estuvieran exagerando un poco respecto a los ángeles. ¡Si tú jamás has visto a ninguno! ¡Y mucho menos has oído a uno de ellos hablándote! ¿Cómo puede ser que antes sí y ahora no? Parecería simple la respuesta si sigues leyendo. Felipe no sólo oyó al ángel, sino que hizo lo que el ángel le ordenó. ¿Y eso qué quiere decir? Quiere decir que Felipe los conocía, sabía de su existencia y estaba dispuesto a darles el sitio especial que poseen: ministradores de parte de Dios para nuestras vidas. Eso, claro está, si lo crees; si no lo crees, no sólo no los verás nunca, sino que ni siquiera se tomarán el trabajo de venir a verte.

(27) Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, (28) volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías.

Vamos por partes; el etíope estaba muy lejos de ser un simple y humilde morenito encargado de los quehaceres menores. Muy por el contrario, era un funcionario de muy alto rango del séquito oficial de la reina de Etiopía, que muy probablemente también era morena. Al mismo tiempo, es más que evidente que era un hombre temeroso de Dios, y gentil que adoraba sin pudores ni tapujos al Dios de los judíos. Y dice que iba leyendo al profeta Isaías. ¿Sabes qué? En el mundo antiguo, siempre se leía en voz alta. Durante su estancia en Jerusalén, este hombre probablemente escuchó hablar de la resurrección de Cristo y de los extraordinarios acontecimientos de Pentecostés, y ahora estaba leyendo el rollo de Isaías, precisamente el fragmento que hablaba de la muerte en sacrificio del Mesías.

(29) Y el Espíritu dijo a Felipe: acércate y júntate a ese carro.

Quiero preguntarte algo antes de continuar. Sé que no podré oír tu respuesta, pero no interesa, creo que ya la conozco. ¿Cuántas veces te predicaron algo respecto a Felipe? Lo voy a decir así: ¿Cuántas veces en tu vida eclesiástica, has escuchado alguna predicación o enseñanza seria fuera de lo convencional y conocido, respecto a Felipe? Yo ninguna. Es decir; alguna vez escuché a alguien hablar de él, pero no respecto a lo que yo voy a comentarte, sino a que fue transportado por Dios de manera sobrenatural. Lo hizo aparecer sobrenaturalmente junto a ese etíope y luego se lo llevó de la misma manera.

Pero yo rescato de esta figura otra cosa: Ya leíste anteriormente que él se levantó de donde estaba cómodamente instalado para ir a un sitio que ni siquiera sabía hacia dónde quedaba, sólo porque un ángel se lo ordenó. Y ahora vemos que es el propio y mismísimo Espíritu Santo el que le ordena que se acerque al carro del moreno etíope. ¿Quién era este discípulo que recibía directivas directas de ángeles y Dios mismo mediante Su Espíritu? Uno más, quizás. Pero muy por encima de lo que luego la historia recogerá. Los hombres les hemos otorgado más prestigio y fama a otros discípulos de Jesús que a Felipe, pero a mí se me ocurre, en este momento, desagraviar su figura y elevarla al grado que le corresponde.

(30) Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, (Recuerda que te dije que en esos tiempos se acostumbraba a leer en voz alta), y dijo: Pero ¿Entiendes lo que lees?

Veamos: Suena como con cierta soberbia este buen Felipe usando esa expresión, ¿No es así? Sí, pero eso se me contrapone con todo lo demás que voy conociendo de él. Su acatamiento a la orden del ángel, y ahora a la del Espíritu Santo. ¿Cómo podría ser soberbio alguien así? Y ahí es donde recuerdo algo que le escuché a un enorme hombre de Dios hace muchos años. Él dijo: Lo más parecido a la soberbia humana, es la autoridad divina” Conclusión: Felipe tenía discernimiento, y él “sabía” que este buen etíope, creyente sincero, pero muy nuevo todavía, leía porque ansiaba aprender y tenía verdaderamente hambre y sed de Dios, pero también sabía que su entendimiento todavía no estaba abierto. Y lo que leeré ahora me muestra que Felipe no se equivocó nada.

(31) Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.

Yo recuerdo perfectamente los tiempos en que la Biblia era un completo misterio para mí. No sólo no entendía casi nada de lo que leía, sino que tampoco llegaba a entenderles a los que procuraban explicármela. Sin embargo, aun estando recién convertido y muy shockeado por cambios realmente importantes en mi vida, nunca llegué al grado de humildad que muestra aquí este etíope, rogándole a alguien que, conforme a su grado de funcionario de alto rango de un reino, indudablemente era de menor nivel en la escala social, que le enseñara algo que confesaba con toda sinceridad todavía no entendía.

(32) El pasaje de la Escritura que leía era este: como oveja a la muerte fue llevado; y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca.

(33) En su humillación no se le hizo justicia; más su generación, ¿Quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida.

(34) Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: te ruego que me digas: De quién dice el profeta esto: ¿De sí mismo? ¿O de algún otro?

He sido maestro bíblico y, como a todo maestro de lo que sea que se esté enseñando, mi mayor gratificación era cuando un alumno no sólo me daba muestras de haber entendido lo que le había enseñado, sino que además se atrevía a formular una consulta del nivel y la característica profunda que este etíope recién despertado espiritualmente, le estaba formulando a Felipe. Porque para nosotros, hoy, claro está, es muy sencillo darnos cuenta que Isaías se estaba refiriendo proféticamente a Jesús, pero para este hombre, en ese tiempo y con todo el entorno que seguramente lo rodeaba, ¿Tú crees que era lo mismo? ¿No te parece que necesitaba un enorme discernimiento espiritual, y un toque del Espíritu Santo en su entendimiento, para poder arribar a una conclusión en forma de pregunta de ese tenor?

(35) Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.

Lo que sí he oído en más de una ocasión, es hablar de este Felipe como del prototipo ideal del evangelista. Y coincido. Tanto que nosotros nos ponemos a girar en derredor de nosotros mismos y nuestras propias elucubraciones e imaginaciones que, en muchos casos, no alcanzamos a presentarle a alguien el evangelio de Jesucristo, sólo por andar metidos en nuestros propios barullos teológicos. Felipe tiene que haber sido suficientemente claro y ungido como para que al etíope no le quedara ninguna duda que lo que se le estaba diciendo, era la estricta verdad. Lo que viene a continuación, deja en evidencia que eso fue exactamente así.

(36) Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: aquí hay agua; ¿Qué impide que yo sea bautizado?

Nadie ha podido explicar con detalle, (Porque no ha sido escrito por nadie), qué fue lo que Felipe le dijo al etíope, cómo le presentó al evangelio de Jesucristo. Lo cierto es que tiene que haberle mencionado lo del bautismo de Juan y lo del bautismo del Espíritu Santo, ya que de otro modo jamás este hombre hubiera tomado por sí mismo una decisión tan firme y rápida de cumplir con ese ritual acuático. Finalmente, en el final del verso, el moreno hace una pregunta que hoy por hoy, todavía, en muchos lugares cristianos, siguen formulando miles de cristianos nuevos. ¿Qué impide que yo sea bautizado? Nota que la respuesta que dará Felipe dista bastante a la que se le da en la mayoría de nuestras iglesias.

(37) Felipe dijo: si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.

Una respuesta simple y definitivamente cierta. Es la misma que hoy por hoy deberían escuchar todos aquellos que por alguna u otra razón han decidido solicitar a las autoridades de la iglesia que posibiliten su bautismo. ¿Cursillos? ¿Para qué? Supuestamente, para saber qué es lo que están haciendo en el momento de entrar al bautisterio, ¿Verdad? ¿Eso es lo que se argumenta? ¿Y este etíope, no lo sabía? Yo creo que sí, y que la respuesta de Felipe solamente le otorgó la libertad de llevarlo a cabo. De allí que mi pregunta, aquí, se hace más que conveniente, indispensable: tú, que me estás escuchando o leyendo: ¿Has creído que Jesucristo es el Hijo de Dios? ¿O te has creído algunas de los miles de fábulas que Satanás metió en las mentes de los científicos, sin otra finalidad que la de anular la verdadera?

(38) Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

No me explico por qué se lo ha nominado a Felipe como el gran evangelista, si está en evidencia, conforme a este versículo, que era pastor. Porque si no hubiera sido pastor no hubiera estado habilitado para bautizar a alguien, ¿No es así? Al menos, eso es lo que se enseña todavía en la mayor parte de nuestras iglesias. No importa si la Palabra habilita a bendecir un bautismo o una boda a cualquier creyente con la simple autoridad de ser genuino y puro delante del Señor. La iglesia tradicional mediante sus estructuras también tradicionales, inventó que el único habilitado por Dios para bautizar, es el pastor. Lo lamento por Felipe, habrá que quitarle el honroso título de gran evangelista que le habían otorgado, ¿No es cierto? Por favor; detesto el pecado y la blasfemia, pero casi en un mismo nivel puedo detestar los inventos humanos hechos pasar como divinos.

(39) Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.

¿Quién dice que arrebató a Felipe y lo sacó misteriosa y sobrenaturalmente de ese carro y de ese río? El Espíritu del Señor. Se entiende que se trata del mismo Espíritu Santo que conocemos, ¿Verdad? Exactamente. Entonces, ¿Será demasiado fantasioso suponer que quien llevará a cabo el arrebatamiento final de la iglesia, será el mismo Espíritu Santo que aquí arrebató a Felipe? Parecería que no, ¿Verdad? Entonces ten cuidado; ni se te ocurra congregarte en alguna de las iglesias que todavía no creen en la labor y el poder del Espíritu Santo, y siguen predicando y enseñando que eso sucedió en la antigüedad, pero que ahora ya no ocurre. Puede sucederte que el día que el Espíritu venga a llevarnos a la presencia de Cristo, por tu iglesia no pase porque está en conocimiento que allí no creen en su existencia y, por consecuencia, no lo están esperando.

(40) Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.

Felipe fue transportado de una manera sobrenatural desde el lugar en donde se encontraba anteriormente, a ese camino donde se encontró con el etíope. Lo ministró, se sentó junto a él en el carro, bajó con él al río, se sumergió en las aguas donde lo bautizó, (No cabe ninguna duda, de paso, que ese bautismo fue por inmersión ya que, de otro modo, ¿Para qué descenderían hasta el interior del río? Y si crees que esto es demasiado ofensivo para alguien, o aventurado de mí parte, al menos dame la concesión de que por aspersión no fue, ¿Sí? Y luego de toda esta historia que todos conocemos, el Señor hizo funcionar otra vez su “máquina del tiempo” y lo regresó nuevamente, en este caso a Cesarea, donde una escritura lo vuelve a encontrar, pero, nada menos, ¡Que veinte años después! El agua, en este episodio, es el elemento que sella la decisión de fe de un recién convertido.

(55) Recurriendo al Agua Viva

(Juan 7: 37) = En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

Las palabras «todo el que quiera, puede venir», se interpretan generalmente como queriendo decir que la salvación es un asunto dejado a la voluntad y decisión del pecador. Se reconoce que no todos son salvos, pues no todos quieren ir a Cristo, pero eso no sería debido a cualquier incapacidad de la voluntad o ceguera espiritual del entendimiento, sino simplemente a un mal uso del poder de la voluntad, de la que el hombre es dueño y señor. Aunque pueda admitirse que está inclinado por naturaleza a rechazar la salvación en Cristo, sin embargo, mantiene el poder para volverse y aceptarle: puede querer lo que le plazca, y desear todo lo que estime oportuno. Su voluntad es libre: soberana y arbitrariamente libre; por eso puede aceptar o rechazar a Cristo. Y esa facultad la conservará hasta la muerte. Lo que acepta hoy, puede dejarlo mañana. De ahí que sea salvo sólo si acepta a Cristo en el mismo instante de morir, o si mantiene hasta el final la decisión por Cristo que un día hizo. Si la aceptación ha durado toda una vida, pero al final se abandona, entonces estaría perdido.

Este planteamiento supone que es esencial para la libertad de la voluntad su condición de indiferencia o arbitrariedad, es decir, que puede escoger una cosa o su contrario sin ningún condicionante. Sin embargo, en esta postura no se explica por qué, si la voluntad es así, no siguen siempre en el peligro de elegir lo opuesto, y caer en la condenación, aquellos que gozan ya de la presencia de Cristo en el cielo. Mal encaja este tipo de libertad con la permanencia en la salvación para siempre.

En cualquier caso, es evidente que no podemos admitir ese planteamiento, pues es absurdo y opuesto a la experiencia, y contrario a todo lo que enseña la Escritura sobre el estado del hombre natural y sobre la gracia soberana de Dios para salvación. Una tal voluntad del hombre que sea indiferente y arbitraria, que pueda elegir una cosa o su opuesto, sencillamente no existe. La voluntad siempre está motivada para sus elecciones, nunca es neutral. Así ocurre en el mundo material; ¿Por qué quieres comer o beber? porque tienes hambre o sed. Cuando quedas satisfecho entonces ya no quieres. Lo mismo ocurre en el plano espiritual. El querer ir a Cristo tiene unos motivos específicos. A él se va porque se está anhelante del Dios vivo; porque se está cansado del pecado y se busca reposo, el reposo del perdón, de la justicia eterna y de la comunión con Dios; se va a Cristo porque se sabe que él es el único camino; porque se está sediento del agua viva, y la Fuente está abierta sólo en él. Y todo esto de ninguna manera es del pecador mismo, sino el fruto de la gracia.

Cristo es la fuente del agua de vida. En el paraíso de Dios el río del agua de vida fluye del trono de Dios y del Cordero, lo que significa que procede de Dios a través de Cristo. En el último día, el gran día de la fiesta de los tabernáculos, cuando la jarra de oro se llenaba con agua del estanque de Siloé, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. A la samaritana en el pozo, le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías, y él te daría agua viva. Y luego: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La apertura de esta fuente de agua viva en Cristo ya fue tipificada y predicha siglos antes en la antigua dispensación. La sed de los hijos de Israel fue maravillosamente apagada con agua de la roca, y el apóstol Pablo refiriéndose a ese milagro de la gracia, escribe que «todos bebieron de la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo» (l Corintios 10: 4).

Cristo los seguía en el peregrinar en el desierto, y se reveló a sí mismo al suplirles con agua de la roca. Es con la mirada puesta en su venida que clama Isaías: A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio vino y leche (Isaías 55: 1). Y también pudo proclamar la bendita promesa: Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida (Isaías 44: 3). Y el Señor promete por medio de su profeta Zacarías: En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la purificación del pecado y la inmundicia». Y acontecerá en ese día de salvación «que saldrán de Jerusalén aguas vivas (Zacarías 13: 1; 14: 8). Ese manantial está abierto en Cristo, y de él fluyen los ríos de agua viva.

El agua tiene en la Biblia un significado simbólico muy rico. Algunas veces hace referencia a la aflicción profunda que anega nuestra alma y las olas que nos abaten. Como un signo de realidades espirituales indica tres cosas principalmente: separación, limpieza y vivificación espiritual, y renovación. El agua del bautismo es un signo y sello de la separación espiritual del mundo en la comunión con Cristo, así como de la limpieza del pecado para la justicia eterna. Por eso las aguas del diluvio fueron un tipo del bautismo en Cristo, pues por el agua (no por el arca) fue limpiada la iglesia y separada del mundo impío que pereció bajo las aguas del juicio. En el mismo sentido tipificaron el bautismo las aguas del Mar Rojo, porque por ellas el pueblo de Israel quedó separado para Dios frente a Faraón y su ejército, y la casa de servidumbre en Egipto. Y por el bautismo el viejo hombre de pecado es tragado y surge el nuevo en Cristo, separado del pecado y del mundo impío, resucitado con Cristo a una nueva vida de comunión con Dios.

Es evidente, sin embargo, que el significado es algo diferente cuando se refiere a Cristo como la fuente de agua viva. En este caso indica vivificación, renovación, y satisfacción completa. Puede decirse, en primer lugar, que el agua viva (o de vida) representa principalmente, y en su sentido más profundo, al Espíritu Santo como el Espíritu de Cristo, por quien todas las bendiciones espirituales de salvación son concedidas a la Iglesia como un todo, y a cada creyente en particular. Ese Espíritu es el río de agua de vida que fluye constantemente de Dios a través de Cristo en la Iglesia. Esto queda señalado en Isaías 44:3, porque después de decir derramaré aguas sobre el sequedal, explica el símbolo añadiendo: Y derramaré mi Espíritu sobre tu generación. Así lo afirma igualmente Juan 7:37­-39, pues la promesa del agua viva la explica el apóstol diciendo: Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él. Y la imagen del río de agua de vida en Apocalipsis 22 muestra la misma idea, pues el río se presenta como saliendo del trono de Dios y del Cordero. Con la exaltación del Salvador y el derramamiento del Espíritu Santo poco después, en el día de Pentecostés, fue cumplida la promesa: el río de agua de vida comienza a fluir y se abrió la fuente de agua viva.

El río de agua viva representa al Espíritu Santo precisamente como el autor de nuestra salvación, que lleva a cabo en nosotros todas las bendiciones espirituales en los lugares celestiales en Cristo; bendiciones que él obtuvo para nosotros por medio de su perfecta obediencia, y su Espíritu las toma de él para concederlas a su pueblo. A este Espíritu se le llama Espíritu de vida; Espíritu de adopción, por el cual clamamos Abba, Padre; Espíritu de verdad, que nos guía a toda verdad; Espíritu vivificante; de santidad y santificación; de sabiduría, conocimiento y revelación; en fin, el Espíritu de Cristo.

Según esto, él es quien nos regenera y nos hace nacer de nuevo: partícipes de la resurrección de Cristo. Nos da comprensión y discernimiento de las cosas espirituales, ojos para ver, oídos para oír, corazones renovados para entender los misterios del reino de los cielos. Por él somos llamados de las tinieblas a la luz, del pecado a la justicia, de la corrupción a la santidad, de la muerte a la vida. Todas las bendiciones espirituales de conocimiento y sabiduría, de vida y gloria, de justicia y santidad, y todas las riquezas de la gracia, fluyen constantemente de Cristo en el Espíritu a toda la Iglesia y a cada creyente. Por esa gracia abundante somos renovados continuamente para vida eterna. Y este raudal de bendición espiritual queda simbolizado por el agua viva, o el río de agua de vida.

La multitud de bendiciones espirituales de salvación tienen su base y fundamento en una: la justicia perfecta. La justicia y la salvación están ligadas y conectadas de forma tan inseparable, que a veces la propia Escritura las intercambia. Tal como la esencia real de nuestra miseria es el pecado, así la justicia lo es de la salvación. Sin ella no hay vida, ni favor de Dios, ni comunión con él. Tenemos, por consiguiente, que ser hechos justos, y eso tanto en el sentido jurídico­-legal como en el ético­-espiritual. Necesitamos ser justificados. Nuestros pecados han de ser borrados y perdonados, y se nos tiene que imputar la justicia de Cristo, de manera que, aunque vivamos en medio del pecado y la muerte, nos podamos gloriar en nuestra justificación, con la certeza de ser justos ante los ojos de Dios. Mas también tenemos que ser santificados, vivificados a una nueva vida delante de Dios en santidad, libres de las tinieblas, la corrupción y toda mancha. Todo esto lo abarca la justicia, por eso en ella consiste nuestra salvación. Por lo cual puede decirse realmente que el agua de vida que fluye del trono de Dios y del Cordero, es un manantial constante de justicia, perdón, luz, santidad, amor a Dios, y vida eterna. ¡Benditos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados!

Hay que ir, pues, a Cristo para beber el agua de la vida, esto es, recibir de él y apropiarnos todas las bendiciones espirituales de la gracia para obtener justicia y vida. Cristo dice: Ven a mí y bebe. Entendamos bien esto. Es el Cristo de la Biblia, el Hijo de Dios encarnado, el que habitó con nosotros, que nos ha revelado al Padre y habla palabras de vida eterna, el que fue ordenado para morir en la cruz por nuestras transgresiones y fue resucitado al tercer día para nuestra justificación, el que fue exaltado en los cielos y recibió la promesa del Espíritu Santo, el que, finalmente, derramó su Espíritu en la Iglesia el día de Pentecostés: ese Cristo, y no otro, es la fuente abierta del agua de vida; él es nuestra justicia y nuestra redención completa, y se nos da a sí mismo y todas sus bendiciones de salvación por medio de su Espíritu. Y todo esto se realiza de una manera tal, que nos apropiamos y recibimos todas esas bendiciones espirituales de salvación por un acto consciente y voluntario de nuestra parte, con el que correspondemos al acto de Cristo de darse a nosotros. Este acto nuestro se expresa por las palabras «venir» y «beber». El agua de la vida, si se me permite usar la comparación, no es introducida en nuestra garganta por un tubo, sin que hagamos nada o en contra de nuestra voluntad. Aunque eso fuera posible, de ese modo nunca podríamos gustar su pureza y dulzura renovadoras. Y Dios quiere precisamente que la gustemos. Quiere que gustemos la gracia para cuya gloria hemos sido salvados, y que conscientemente experimentemos sus maravillas. ¡Hay que venir y beber!

¿Qué significa venir y beber de la Fuente de agua viva? Significa que estamos sedientos: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba; a todos los sedientos: ¡Venid a las aguas! Esta sed forma parte del querer venir. A menos que el pecador tenga sed del agua de vida, es decir, de justicia, nunca vendrá a Cristo, ni querrá beber en absoluto. Y esta sed implica, en primer lugar, que su alma tiene una profunda consciencia de su estado de pecado, de su condición perdida, de su carencia de toda justicia y de estar lleno de todo pecado y corrupción que le hace culpable delante de Dios. Implica que deplora su pecado en verdadero arrepentimiento y anhela el perdón, y la liberación de su poder y dominio, y busca ser revestido con las ropas de justicia. Significa, igualmente, que reconoce que Cristo, como la plenitud de la justicia, es la única Fuente de agua de vida de la que tiene que beber. Significa que el pecador suspira por Cristo y todas sus bendiciones de salvación. Pero es necesario más: tiene que oír y atender la palabra de Cristo: «Ven a mí y bebe». No se trata solamente de reconocer su miseria y la grandeza de Cristo, sino que debe volverse a él, recibirle, creer en él y por fe obtener perdón y justicia, sabiduría y conocimiento, luz y vida eterna. Entonces, y sólo entonces, beberá y su alma quedará saciada.

¿Quién vendrá? ¿Cuál es la relación entre Cristo como la Fuente de agua viva y el pecador? ¿Se trata simplemente de que Cristo es la Fuente que brota y brota, y envía a sus predicadores para que llamen la atención de la gente respecto a ese manantial, limitándose a esperar que alguien decida venir y beber? ¡No! Si fuera así, nadie vendría; todos despreciarían esa fuente. Porque todos los hombres son por naturaleza hijos de ira, muertos en delitos y pecados, siguiendo la corriente de este mundo, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos. Tienen sed, pero no de justicia. Su sed es para las cosas del mundo, de los deseos de la carne, de los deseos de los ojos y de la vanagloria de la vida. El hombre natural siempre se gloría de su propia justicia y desprecia con el pie la de Dios. Si el venir depende de su voluntad, jamás vendrá. Ni el más formidable ejército de atrayentes y hábiles predicadores podrá nunca persuadir a un solo pecador para que venga y beba. Nadie tiene de sí mismo este querer.

Más Cristo está en primer lugar. Y nuestro querer ir y tomar del agua de vida gratuitamente es sólo la reacción de su acto de gracia por el que se da a sí mismo a nosotros. Él se nos da, y nosotros le recibimos. Nos da ojos espirituales para ver nuestra propia miseria y desdicha espiritual, y vemos las riquezas de su plenitud; entonces le miramos como nunca antes lo habíamos hecho. Él nos lleva, y nosotros vamos. Nos da sed, y bebemos. Cambia nuestro corazón, nuestra mente, y nuestra voluntad por su Espíritu y su Palabra, y le encontramos más precioso que todas las riquezas del mundo, y todo lo consideramos estiércol ante la excelencia de su conocimiento. ¡Que nadie se gloríe en sí mismo! Si no tienes sed del Cristo vivo, se debe a que eres ciego, muerto, desnudo y miserable; enemigo de Dios, aborreciendo toda justicia, aunque presumas de bondad; amas más las tinieblas que la luz, y te glorías en tu propia vergüenza. No te llenes de soberbia delante de Dios, como si tuvieras el poder de decidir venir a él cuando te plazca. Cristo es el Señor. ¡Nadie va a él, si el Padre no lo trae! Por otra parte, si tienes sed y vienes a Cristo para beber, no te ensalces, pues no has venido de ti mismo. Fue su gracia la que te dio la sed. Fue él quien dijo: ¡Ven! y tú fuiste. Fue él quien se dio a sí mismo a ti, y tú bebiste, y continúas bebiendo para vida eterna. ¡El que se gloría, gloríese en el Señor!

(56) Ejercitando la Purificación

El siguiente pasaje de Efesios 5, lo he incorporado porque contiene una mención al agua que merece ser destacada. Sin embargo, viene acompañado por la conocida paráfrasis que Pablo realiza con el matrimonio, en directa comparación con Cristo y su iglesia. Texto que ha sido utilizado por los ultras legalistas, sumados a otros “istas” por el estilo, (Entre ellos, machistas), para elaborar conceptos de dominación patriarcal que todavía le está trayendo dolores de cabeza a la sociedad del siglo veintiuno. Y como estas expresiones de Pablo, pese a toda la madurez imperante, todavía pueden ser interpretadas con tendenciosidad, quiero comenzarlo, no desde el verso 22, que sería lo correcto, sino, desde el anterior, que si bien cierra otra cuestión importante como es la de la sabiduría, determina con contundencia la base principal de todo lo que se hablará después.

(Efesios 5: 21) = Someteos unos a otros en el temor de Dios.

En principio, la etimología misma de esta palabra, Someteos, nos muestra que habla de tomar el lugar divinamente dispuesto en una relación dada. Nunca se exigirá sometimiento de unos seres humanos a otros; ello sólo puede tener lugar sobre la base de la confianza y de la voluntad. Esto es: al creer en la Palabra de Dios y estar dispuestos a aprender a crecer espiritualmente a través de nuestras relaciones con los demás. Someterse los unos a los otros, por lo tanto, implica inclinar nuestra voluntad para con los aspectos en los que el otro tiene mayor conocimiento, aprender, y luego aguardar que los demás hagan lo mismo con nosotros. Pero siempre seguirá siendo una sumisión de los unos a los otros, nunca jamás “de los todos a algunos”. En función de eso y teniendo muy en cuenta esto, Pablo escribe lo que sigue, en referencia al modelo Cristo-Iglesia como el de esposo-esposa.

(22) Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; (23) porque el marido es la cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo y él es su Salvador.

En un matrimonio cristiano en su contexto general, conformado por un hombre y una mujer amantes de Dios y consagrados a su servicio y al cumplimiento de su voluntad y su propósito, este orden divino es un verdadero reaseguro de imbatibilidad. Si el hombre es cabeza de un hogar porque al mismo tiempo está sometido a Cristo, que es cabeza del cuerpo, su esposa, su ayuda idónea, será imbatible para el diablo y quien quiera que pretenda perturbarlos. Si ese matrimonio es disfuncional espiritualmente hablando, ya las cosas tienden a ser diferentes. Un hombre incrédulo jamás podría ser cabeza espiritual de su casa por una sencilla razón: Cristo no tendría por donde derramar sus bendiciones, ya que le estaría faltando el canal conductor que es ese hombre que Dios diseñó para que lo fuera. Si el hombre es cabeza de su mujer y de su casa, como Cristo lo es de su iglesia, ese hombre deberá sostener espiritualmente a toda su casa, partiendo de su propia relación con el Señor. Si no la tiene, no es ni puede ser cabeza de nada. Que quede claro. De otro modo, como iglesia de estandarte de amor, estamos propiciando lo contrario, hasta la llamada “violencia de género”. ¿O crees que dentro de la iglesia no existe?

(24) Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

¿Se emborracha Cristo y anda de parranda con otras mujeres? No. ¿Le huye al trabajo y castiga a sus hijos por nada? No. Muy por el contrario, trata a su iglesia como a vaso más frágil. Le enseña a pelear sus batallas, pero las grandes guerras las gana Él. Eso es el modelo del marido que puede aspirar a la sujeción de su esposa y su familia. Cuando un hombre tiene estas características, para cualquier mujer cristiana, estarle sujeta no es un esfuerzo, es un privilegio. Pero en otra condición, el diseño de Dios está tergiversado, y como toda cosa torcida, jamás podrá llegar a buen puerto.

(25) Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, (26) para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

Conclusión luego de estos tres versos. Si el 21 dice que debemos someternos unos a otros, si el 22 añade que las casadas deben estar sujetas a sus maridos y si el 25 concluye en que los maridos deben amar a sus mujeres, ¿Vamos a seguir creyendo y enseñando que son versos separados y que cada uno significa exactamente lo que dice? Porque en ese caso, los maridos no deberían someterse a sus mujeres, aunque contraríen el verso 21. Y tampoco sus mujeres estarían obligadas a amar a sus maridos. ¿No será, tal vez, que la sujeción es mutua, al igual que debe serlo el amor conyugal? Porque si todo es como Cristo y su iglesia, mucho me temo que a los unos y a los otros, todavía nos falta muchísimo.

Todo lo que viene luego, nos muestra con absoluta claridad que Pablo hace una comparación, una especie de parábola donde los personajes centrales son los miembros del matrimonio, aunque en franca comparación y modelo de lo que es la relación Cristo-iglesia. Y aquí es donde aparece el agua. Como elemento que purifica la iglesia mediante la Palabra. ¿Podemos decir, entonces, que el agua es la Palabra de Dios? No sé si podemos decirlo así, de manera total y global. Lo que sí podemos consignar es que es de alguna manera, la purificación de la iglesia, y no estamos hablando desde lo físico ni lo literal.

(57) El Agua en La Antártida

La Antártida, conocida como el “Continente Blanco”, se ubica al sur del paralelo 60 en la zona polar austral; sus límites están definidos por la denominada “Convergencia Antártica”, determinada por los extremos australes de los océanos: Pacífico, Atlántico e Índico. Su área es de 14 millones de kilómetros cuadrados (273 veces la superficie de Costa Rica), pero la población no llega a 4.000 personas. Este territorio no pertenece a ningún Estado, en sustitución existe el “Tratado Antártico”, firmado, en 1959, por 45 países, con el propósito de dedicarlo a la paz y a la investigación científica. Sus características topográficas y climáticas son inhóspitas, con fríos intensos que llegan a ochenta y nueve grados bajo cero, como ejemplo, en la “Estación Vostok” a cargo de Rusia.

En la Antártida se almacena el 70% del agua dulce del planeta a pesar de que no existen ríos ni lagos en su territorio. Paradójicamente, el promedio de precipitación anual es similar al de la zona más seca del Sahara, el cual oscila entre 101 a 152 mm. Este continente blanco, junto con el Polo Norte, son esenciales para mantener el equilibrio del clima a nivel mundial. Lógicamente, la intensidad del frío y la acumulación del 90% del hielo del planeta, limita el desarrollo de la vida vegetal y esta a su vez de la vida animal. Sin embargo, en su zona costera existen 350 especies de líquenes y algas; musgos, bacterias y dos plantas que florecen, cuyos nombres científicos son Deschampsia antártica y Colobanthus crassifolius. La mayoría de los animales son artrópodos (ácaros, insectos).

En esta zona habitan seis clases de focas y cinco tipos de pingüinos, doce especies de ballenas y, aproximadamente, 200 variedades de peces. Aunque la extensa masa de agua está congelada, el Continente Blanco es una zona viviente, pero, sobre todo, es fundamental para mantener el clima y el ciclo hidrológico en el mundo. Lamentablemente, sobre este continente de agua, existen dos amenazas; la primera, es el efecto del cambio climático, ya que el aumento de la temperatura global ha incrementado el deshielo y el desprendimiento de bloques de hielo como la plataforma de Wikins, con más de catorce kilómetros cuadrados y ciento cincuenta metros de profundidad o grosor.

La segunda amenaza son los grandes yacimientos de petróleo, uranio, cobre, carbón y oro que existen en esta región, los cuales más temprano que tarde despertarán la avaricia humana, provocando sin lugar a dudas la alteración del equilibrio de la flora y fauna de dicha zona y en consecuencia la del mundo entero. Ante estas amenazas, es necesario y recomendable cambiar el estilo consumista de la humanidad para disminuir la producción de gases de efecto invernadero y cambiar nuestra zona de confort, en beneficio de la sobrevivencia en este hermoso planeta Tierra. Puede decirse con toda certeza, entonces, que a partir de las tareas que hoy por hoy se llevan a cabo en la zona, el agua aquí es un elemento de estabilidad climática.

(58) Por Causa de Tus Malestares

Dentro de las sugerencias y consejos que el experimentado Pablo le brinda a su discípulo Timoteo, en cuanto a cómo desarrollar su flamante ministerio, hay uno que, en apariencia, tiene relación directa con algo personal, pero que, en la genuina realidad de la revelación más profunda, tiene que ver con otra cosa. Está insertado en medio de muchas recomendaciones que, de paso, podemos examinar una vez más en beneficio nuestro y de todo lo que hagamos para el Señor.

(1 Timoteo 5: 17) = Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.

Hay una clara división y distinción entre lo que aquí se denomina como anciano, a lo que luego se rotula como predicador o maestro. Y esa división también se manifiesta entre predicar y enseñar. Son muchos, hoy, los que todavía suponen que es lo mismo. Lo explico a la inversa: enseñar, tú lo sabes y yo más que nadie, es adquirir conocimientos por todos los medios a disposición, sin otra finalidad que la de luego traspasarlos a quienes los ignoran. Esa es la tarea de un maestro. Podrá fluir como pastor, podrá fluir como evangelista, podrá fluir como profeta y hasta como apóstol, si se lo necesita, pero es indefectiblemente maestro. Y al serlo, su mayor razón de vida será saber para contar, aprender para enseñar. No necesariamente tiene que crear enseñanza, puede repetir la oída o leída a otros, aunque pasándola en limpio para que todos lo entiendan. Un maestro secular no está enseñando algo que le pertenece, está enseñando algo que primeramente él o ella tuvo que aprender. El maestro bíblico, se toma de la teología y la enseña. El maestro del Señor, espera que el Espíritu Santo llegue y lo guíe a toda verdad.

Predicar, en tanto, (Y a esto lo hemos enseñado ya en otros trabajos), es un término que viene de una conjunción de dos vocablos: Pre, que siempre es antelación, anticipación, algo que se menciona antes que ocurra, y dicar, que es una expresión que termina refiriéndose a los ángeles caídos, esto es, lo que nosotros hoy en el argot eclesiástico llamamos familiarmente demonios. Por lo tanto, resultaría sumamente incoherente decir que vamos a predicar, pero sin hablar de guerra espiritual, Satanás o demonología. Predicar es directa y sencillamente Guerra, y será muy bueno que aquel que decida hacerlo, sepa perfectamente a qué deberá atenerse. Ningún soldado que participe de una guerra, por mejor instrucción que tenga y mejores armas que porte, puede asegurarse que no recibirá ningún disparo ni saldrá de esa guerra sin ninguna herida. Y por sobre todas estas dos acepciones laborales del evangelio, está la que aquí se puntualiza como esencial: honestidad.

(18) Pues la Escritura dice: no pondrás bozal al buey que trilla: y digno es el obrero de su salario.

Poner bozal al buey que trilla, en la agricultura antigua a la cual se refiere, tenía que ver con no permitirle a ese animal poder comer un bocado del cereal que estaba ayudando a trillar con su esfuerzo. Tiene que ver, naturalmente, con el alimentarse de un trabajo que se realiza. Algo así como que el panadero coma un bocado del pan que está elaborando, o que el prestigioso chef internacional pruebe una porción del plato excepcional que está preparando para un cliente. Al decir luego que el obrero es digno de su salario, se está avalando que aquellos que trabajan a tiempo completo para el evangelio, deberán percibir un salario por ello. De hecho, esto hoy se practica y mucho. Tanto que, con el correr de los tiempos, muchos supuestos cristianos se han incorporado a tareas rentadas de su congregación, de su ministerio o de su denominación, sin estar del todo consustanciado con lo espiritual de cada labor, sólo por acceder a un necesario salario. Lo que les falta entender a los obreros que buscan ser dignos de su salario, es que a ese salario lo abonará el verdadero jefe que tiene todo esto, el Señor: A veces, usará organizaciones, a veces personas sueltas y, en algunos casos, hasta incrédulos.

(19) Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos.

No voy a negarlo ni a minimizarlo; hay pastores y líderes prominentes que han caído en los peores pecados imaginables. Fornicación, si eran solteros o adulterio, si eran casados. Y uso de pornografía o pedofilia, en ambos casos. Eso es cierto, real, se ha comprobado y probado decenas de veces y ha ocasionado verdaderas hecatombes en distintos lugares. Hemos visto, incluso, derrumbarse tremendos ministerios internacionales, con llegada a todo el planeta mediante la televisión o Internet, por causa de pecados de esa clase de parte de sus principales referentes. Es obvio que, en cada ocasión que algo así ha ocurrido, la fe de muchos se deteriora y, en casos, hasta hay gente muy nueva que se hace a un costado por causa de su enorme decepción. Sin embargo, de lo que Pablo habla a aquí advirtiendo a Timoteo, es del otro costado de este mismo asunto. De cuando por motivos diversos, tales como celos, envidias o despechos, cualquiera de estos pecados mencionados es inventado mediante calumnias e injurias sin otra finalidad que derrumbar a alguien que estaba haciendo bien las cosas. Detrás de esto está el enemigo, de acuerdo, pero el enemigo es un espíritu que siempre necesita cuerpos físicos para manifestarse.

(20) A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.

¡Un momento! En todo grupo de cristianos que he conocido y que conozco, todavía, hay una elogiable tendencia al reconocimiento de problemas domésticos. Al menos, eso en los grupos que se conducen con convicciones firmes y madurez manifiesta, no hablo de grupos eminentemente religiosos o ritualistas. Y como tal, se han detectado y puesto en el tapete de las disciplinas y todos los mecanismos existentes en los círculos cristianos, para el tratamiento del pecado interno de algunos de sus miembros. Sólo un detalle que, a la luz de lo que estamos leyendo, no es menor. Siempre, al menos que yo recuerde, no sé cómo te habrá ido a ti donde tú habitas o congregas, esas disciplinas, esas reconvenciones o suaves o menos suaves reprimendas a los infractores de las leyes de Dios, han sido en un marco privado, no digo clandestino, pero sí fuera de la mirada curiosa o morbosa de sus hermanos. Para protegerlos, se asegura. Para cuidarlos y restaurarlos al menor costo emocional posible, se añade. ¿Malo? No lo puedo decir, no soy quien; pero sí opuesto a lo que la Palabra nos muestra en este pequeño verso. Porque aquí, fuera de toda mala intención o ánimo destructivo, si yo no he leído mal, dice: repréndelos delante de todos. ¡Delante de todos! Punto. Ahora, cada uno haga lo que crea mejor, no soy quien para opinar nada. Pero lo que está escrito, hasta hoy, es esto.

(21) Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad.

Tengo una sola duda en este versículo, y es si donde leemos por la traducción: ángeles escogidos, en realidad y partiendo de la palabra utilizada en el original, no está hablando de mensajeros, y no de serafines o querubines. No modificaría demasiado la esencia del contexto, pero ya no estaría refiriéndose solamente a Dios Padre y a su Hijo, como testigos de lo que declarará luego, sino también de los mensajeros que Dios envía a guiar a los hombres por los caminos correctos. Y le añade que todas estas cosas que han sido tratadas, sean guardadas, (Lo que equivale a decir sostenidas, protegidas, respaldadas), sin prejuicios, que es ese sentimiento que en más de una ocasión nos ha hecho equivocar muy feo con respecto a las personas, y agrega un concepto que muy bien podría servir de estandarte para todas nuestras congregaciones de hoy: sin parcialidad. Esto es: sin favorecer a unos, perjudicando a otros, sólo por vinculación comercial, negocios, arreglos políticos o amiguismos.

(22) No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.

La mayoría de los cristianos que han accedido a información básica de guerra espiritual saben muy bien que no pueden ni deben ir a poner la cabeza bajo las manos de cualquier desconocido que llega asegurando ser un enviado de Dios. Estos hermanos saben muy bien que la transferencia de espíritus (No estoy hablando del Santo, obvio), es una realidad y que, por haber pasado por esa experiencia, muchos padecieron verdaderos infiernos terrenales hasta que pudieron caer en cuenta respecto a cuál había sido la vía de ingreso de demonios en sus vidas. Sin embargo, muchísimos menos que esa mayoría son los que saben que cuando la acción se da a la inversa, también puede ocurrir lo mismo. Decenas de casos de líderes que vivían vidas normales y tranquilas, de pronto se vieron conmovidos por reacciones personales impropias e imprevistas que no parecían tener explicación coherente, a menos que hubieran recibido alguna transferencia espiritual maligna al imponer sus manos sobre gente que estaba muy tomada, al tiempo que ellos no se encontraban en su mejor situación ante el Señor. De eso es que Pablo le habla aquí a Timoteo. Y un pequeño añadido a lo que hoy llamamos con elegancia “permisividad”, pero que en realidad y tal como el apóstol lo señala, es complicidad.

(23) Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.

Y aquí llegamos a este versículo que, a la vista de todo lo demás que ha sido dicho, parecería ser de una completa incoherencia. ¿Cómo podría ser que, en el marco de una serie de consejos de suma profundidad sobre el comportamiento espiritual como líder, Pablo cambie en un violento giro su discurso para introducirse en un consejo más bien de medicina alternativa para con las dolencias de Timoteo? Los teólogos que gustan de tomar estos textos de modo literal, han hecho centenares de especulaciones al respecto, aunque sin llegar a emitir un concepto que, por lo menos, no caiga en un suspenso de carencia de coherencia. Yo no tengo ninguna prueba palpable o bíblica para respaldar lo que voy a decirte, sólo es algo que en mi interior se dibujó de inmediato a leerlo. De la misma manera en que en otros casos, me ha llegado alguna revelación, aunque no tengo elementos para asegurar que esta lo sea. Yo creo que lo que Pablo le dice a Timoteo, su discípulo devenido a líder, es que abandone el agua de vida, elemento muy valioso, pero sólo al inicio de la vida de fe de las personas, y que pase al vino de la revelación, que es el único que posibilitará una vida abundante aquí y ahora. El agua, entonces, aquí es nuevamente el elemento que representa la vida.

(59) Agua Salada y Agua Dulce

Ya fue dicho en varias acotaciones: el agua cubre el setenta y uno por ciento de la superficie de la corteza terrestre. El 96,5% del agua total se concentra en los mares y océanos. La mayoría del líquido del planeta Tierra es salado, con una concentración de 35 gramos por litro de cloruro de sodio y otros compuestos; el restante 3,5% es agua dulce, del cual un 1,74% se concentra en los glaciares y casquetes polares, un 1,72% se ubica en los acuíferos y glaciares continentales y un 0,04% en lagos, humedales, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos, en orden decreciente.

El equilibrio entre el agua salada y el agua dulce es la esencia de la vida en nuestro planeta, ya que esta relación, y el volumen, se han mantenido constantes por medio del ciclo hidrológico en sus etapas evaporación, transpiración (bosques), condensación o precipitación y el desplazamiento hacia los mares y océanos. En concordancia con la citada relación, la evaporación del agua de mar proporciona, en gran parte, la humedad contenida en la atmósfera. Solo una pequeña parte proviene del agua de lagos, ríos, humedales y de la evapotranspiración de las plantas. En este sentido, el mayor productor de agua dulce es el agua salada. Muchos nos hemos preguntado, ¿Por qué si el ser humano necesita más agua dulce para su vida diaria, la mayoría del líquido existente es agua salada? La respuesta no es sencilla. Se basa precisamente en el ciclo hidrológico e integralidad del clima, en las diferentes latitudes de la Tierra.

Un ejemplo sorprendente del papel que desempeñan los casquetes polares en las corrientes marinas, y éstas a su vez en el clima, se presenta en la Antártida. Durante el invierno, su superficie crece en promedio 22%, porque el agua marina se congela, lo que ocurre al alcanzar el agua salada una temperatura de -1,8°C. El congelamiento forma cristales de hielo (agua dulce), provocando corrientes de sal o salmueras, las que por su peso se precipitan al fondo del mar, formando corrientes marinas desde los polos hacia diferentes zonas del planeta e influyendo en el clima y el equilibrio integral de la vida en el globo terráqueo.

Otro ejemplo es la variación de los niveles o concentraciones de salinidad en las diferentes zonas del mundo. El agua alrededor de los polos es menos salada que en el Mar Báltico, y ésta a su vez es menos salada que en el Mediterráneo. Es importante resaltar, para confirmar que la relación entre el agua salada y el agua dulce no es casualidad, que la primera, al contener 3,5% de sal, es más resistente a la contaminación por gérmenes, lo cual contribuye a mantener la salud mundial.

Lo dicho, aunado a la inmensa fuente de alimentación que representan los mares y océanos, ratifica que el equilibrio establecido por el Señor entre el agua dulce y el agua salada, hace que el volumen total sea el mismo desde el génesis de este hermoso planeta azul. Por esta razón, los seres humanos debemos preocuparnos por estudiar a profundidad las relaciones existentes, con el propósito de comprenderlas y ejecutar las acciones necesarias para la protección de la vida en la Tierra. Cómo puedes ver, ya, a esta altura del relato, el agua es mucho más de lo que inicialmente creías. No te preocupes ni te culpes, a mí me pasó primero. Por eso, cuando el Espíritu Santo me guio a estudiarlo, fui obediente. ¡Si yo ya sabía que iba a tener que hacerlo!

(60) El Asunto de la Remisión

No debe haber ni un solo cristiano en el planeta que no sepa a qué vino Jesús el Cristo, a la tierra. Todos te darán sesudas explicaciones respecto al pacto de sangre, al lavamiento de la impureza y a la remisión de pecados. Y estarán correctas sus explicaciones. Sin embargo, son muy pocos todavía los que pueden explicar y con bastante carencia argumental, respecto a cuál es la tarea de un mediador y el porqué de su necesidad. Hay un texto en la carta a los Hebreos, que si bien no está todavía todo lo iluminado que me gustaría, al menos trae dos o tres conceptos que bien vale la pena examinar. Con presencia de agua, obviamente.

(Hebreos 9: 11) = Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, (12) y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

Si como creyente tienes un auténtico y más que genuino motivo de celebración, ese motivo es el que has ganado el acceso a Dios gracias a la sangre derramada por Jesucristo. No estarías celebrando nada si Jesús no hubiera ido a esa cruz a morir colgado como el más vil de los delincuentes. De hecho, Jesús introdujo el sistema ideal hacia el cual apuntaban todos los viejos rituales. Su ministerio tuvo lugar, no en un santuario terrenal, sino en la esfera de las realidades celestiales. Esa es la diferencia primaria entre una convicción íntima y una religión externa.

(13) Porque si la sangre de los toros y los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, (14) ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Está claro que Jesús ofreció en sacrificio su propia sangre. Si el sacrificio de animales, hasta allí, procuraba limpieza ceremonial, es para preguntarnos cuánto más podría lavar las almas el sacrificio espiritual de Cristo. Máxime cuando Él no era merecedor en absoluto de ir a esa cruz que nos correspondía a todos nosotros.

(15) Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.

(16) Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.

(17) Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.

(18) De donde ni aún el primer pacto fue instituido sin sangre.

El paréntesis aquí tiene que ver con algo que ya hemos enseñado en alguna otra oportunidad, pero que bien vale la pena reiterarlo una vez más. Está más que claro que tanto el primer pacto como el segundo tienen a la sangre como elemento vital y singular. De allí que, si el segundo pacto se produce cuando se derrama la sangre de Jesús en la cruz, que es lo que enseñamos y aprendemos, considerar a los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) como parte del Nuevo Testamento (que es como decir Nuevo Pacto), sería incorrecto, ya que ese pacto recién comienza en el final de cada uno de esos textos, en el relato de la crucifixión. La vida ministerial de Jesús no se desarrolla en el Nuevo Testamento, sino en el Antiguo. En todo caso, su vida ministerial lo está creando.

(19) Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo, (20) diciendo: esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado.

Y aquí aparece el agua, entremezclada en un curioso elemento conjunto para certificar el pacto. Si tenemos en cuenta que se utiliza lana escarlata, que tiene que ver con el pecado sin purificar, ya que la lana blanca era precisamente lo opuesto, eso se complementa con el hisopo. El hisopo era una planta aromática de Egipto y Palestina, de la familia de las labiadas, que también comprende las mentas. Era un arbusto de unos 30 a 45 cm. de altura, con hojas pequeñas y vellosas, que se aferraba a los muros y a las rocas.

Se usaba frecuentemente un manojo de hisopo para llevar a cabo la aspersión de la sangre expiatoria durante la Pascua, para la purificación del leproso, o para la de una casa pronunciada leprosa. Asimismo, se tomaba el hisopo para hacer y aplicar el agua de la purificación de las cenizas de la vaca alazana. El salmista clama: Purifícame con hisopo, y seré limpio (Salmo 51:7), pensando en realidad en la aspersión de la sangre de la expiación hecha con el hisopo, y que es lo único que puede cubrir el pecado. Cuando Jesús fue clavado en la cruz, uno acercó a sus labios una esponja empapada en vinagre, fijada a un hisopo. Por otra parte, en Mateo 27:48 y Marcos 15:36 se habla de una caña. Con respecto a esto, no puede tratarse de una contradicción, como algunos adversarios de la Biblia han supuesto gratuitamente. El hisopo podría haber estado fijado a una caña, o quizá la palabra caña pudiera referirse a una rama larga de hisopo. De lo que estamos hablando aquí, entonces, es de la remisión del pecado, y el agua, en este caso, es uno de los elementos que participan en esa remisión. Como que es el paso previo a la sangre. De allí que en el capítulo siguiente de Hebreos, encontramos la confirmación.

(61) Una Solidez a Veces Peligrosa

Cuando el agua se solidifica, se convierte en hielo. Ese hielo, climáticamente, es denominado Granizo. El granizo es un tipo de precipitación sólida que se compone de bolas o grumos irregulares de hielo, cada uno de los cuales se refiere como una piedra de granizo. A diferencia del granizo blando (Que está formado por escarcha y granizo, que son más pequeñas y translúcidas), el granizo está formado, principalmente de hielo de agua y su tamaño puede variar entre los 5 y 50 milímetros (0,19 y 1,968 pulgadas) de diámetro, e incluso superar esa medida. El código de reporte METAR del granizo de 5 mm o mayor es GR, mientras que las pequeñas piedras de granizo y granizo blando se codifican GS. El granizo es posible en la mayoría de las tormentas, ya que se produce dentro de los cumulonimbos, dentro de las 2 millas náuticas (3,7 km) de la tormenta madre.

La formación del granizo se origina con la presencia de una partícula sólida. Esta es arrastrada por fuertes vientos ascendentes dentro de la nube, a la que se le van adosando partículas de agua. Al ascender, se produce el enfriamiento de estas partículas, congelándose. Al llegar a la zona superior de la nube, el granizo cae hacia la tierra por su propio peso. En su caída, muchas de las capas de hielo que se formaron durante su ascenso, pueden descongelarse, volviendo a su estado líquido original. Sin embargo, no se desprenden y aun estando dentro del cumulonimbo, puede ser capturada nuevamente por otra corriente de aire ascendente y ser trasladada hacia las regiones altas de la nube. Esto provoca el agregado de una nueva capa de partículas de agua y su congelamiento. Este ciclo puede ocurrir varias veces, hasta que el granizo tome una dimensión y peso, que las corrientes ascendentes de aire dentro de la nube, no tienen la fuerza suficiente para transportarlo, precipitándose así a tierra.

De esta manera, las piedras de granizo van adquiriendo tamaño y formando sus capas (como una cebolla) de hielo blanco y transparente. El hielo blanco responde a la presencia de gran cantidad de aire dentro del agua, esto marca el ascenso del granizo dentro de la nube. El agua se congela sin darle tiempo al aire a salir, por lo que el hielo formado queda blanco. Por el contrario, el hielo transparente indica el descenso del granizo. Su capa de hielo se disuelve y el aire es desplazado. Es por ello que mayoritariamente la capa externa del granizo es transparente, aunque a veces esa capa de hielo, durante su caída a tierra, se disuelve, quedando la capa de hielo blanco en primer lugar.

Esta teoría sobre su formación, ha sido desestimada cuando se demostró que no necesariamente cada una de esas capas representaba el ascenso y descenso dentro de la nube, sino más bien al paso de la piedra por diferentes regiones de la nube, donde las concentraciones de agua varían. Cuando el granizo atraviesa una región con gran concentración de gotas de agua súper enfriada, se forma la capa de hielo transparente, mientras que al atravesar una región de vapor de agua, se forma el hielo blanco. Gracias a los intensos vientos que a veces llegan a los 180 km/h, la piedra de granizo puede mantenerse por largo tiempo dentro de la nube y llegar a alcanzar grandes dimensiones, hasta alcanzar un tamaño que no le permita mantenerse en ella y por propia acción de la gravedad se precipita a tierra. En general el granizo es de forma redondeada, aunque en algunas ocasiones puede presentar una forma irregular. Esto depende de la forma en que el granizo se ha estado moviendo dentro de la nube.

Según estudios realizados por algunos investigadores, la formación del granizo, se ve favorecida cuanto más cercana a la base de la nube se encuentra la isoterma de 0°C.​ Las tormentas de granizo se distribuyen a lo largo y ancho del planeta tierra, centrando su presencia en las zonas sub-tropicales, donde las condiciones climáticas son más tumultuosas, y están entre las causantes de grandes desastres meteorológicos. Las tormentas de granizo, están entre las tormentas más temidas por los seres humanos. Tienen la fuerza suficiente como para arrasar grandes extensiones de vegetación, dañar construcciones, destruir vehículos y provocar graves lesiones a los seres vivos, incluso puede provocarles la muerte.

El granizo es más común en las zonas continentales interiores de las latitudes medias. Como la formación del granizo es mucho más probable cuando el nivel de congelación está por debajo de la altitud de 3 400 m (11 000 pies), el movimiento de aire seco, promueve la presencia de fuertes tormentas eléctricas sobre los continentes, y esto aumenta la frecuencia de granizo, mediante la promoción del enfriamiento por evaporación. Esto reduce el nivel de congelación de nubes de tormenta, dando al granizo un mayor volumen. En consecuencia, el granizo, en realidad, es menos común en los trópicos, a pesar de una frecuencia mucho más alta de las tormentas, que en las latitudes medias, porque la atmósfera en los trópicos tiende a ser más caliente en una profundidad mucho mayor.

El granizo en los trópicos ocurre principalmente en elevaciones más altas. Pero el crecimiento de granizo se vuelve sumamente pequeño, cuando la temperatura ambiente descienda por debajo de −30 °C (−22 °F). Las gotas de agua sobre-enfriada se vuelven raras a estas temperaturas. Alrededor de las tormentas, el granizo es más probable, dentro de la nube en altitudes superiores a los 6 100 m (20 000 pies). Entre 3 000 m (10 000 pies) y 6 100 m (20 000 pies). El 60 por ciento del granizo todavía está dentro de la tormenta, y el 40 por ciento se encuentra ahora en el aire, en el fondo de yunque. Por debajo de los 3 000 m (10 000 pies), el granizo se distribuye por igual en los alrededores de una tormenta a una distancia de 3,7 km (2 millas náuticas).

Una de las regiones más comunes de granizo de gran tamaño está en la región montañosa norte de India, donde se registró uno de los desastres más grandes con altas tasas de mortalidad relacionadas con granizo según el registro en 1888. China también experimenta importantes tormentas de granizo. Europa Central y el sur de Australia también sufren una gran cantidad de tormentas de granizo. Las regiones favoritas para granizadas son el sur y el oeste de Alemania, el norte y el este de Francia y el sur y el este de Benelux. En el sur de EuropaCroacia y Serbia experimentan frecuentes situaciones de granizo, en especial durante la estación de verano. En América del Norte, el granizo es más común en la zona de los estados de ColoradoNebraska y Wyoming.

En Sudamérica, la región central de Argentina, durante la temporada estival, es intensamente afectada por el granizo, mientras en la ciudad de Bogotá es frecuente su ocurrencia dada su latitud y elevación. El sur de Chile posee una temporada de granizo persistente desde mediados de abril hasta octubre. En otras ciudades sudamericanas, como QuitoCuencaSucreOruro o Potosí, este fenómeno se registra con regularidad, especialmente entre diciembre y marzo. En general, las áreas en torno a regiones montañosas, son proclives a padecer tormentas de granizo debido al movimiento forzado y permanente del aire por las alturas.

Estrechas zonas donde se acumula el granizo en el suelo en asociación con actividad tormentosa se conocen como vetas de granizo o franjas de granizo, que pueden ser detectables por satélite después de que las tormentas pasan. Las tormentas de granizo suelen durar desde unos pocos minutos hasta 15 minutos de duración. La acumulación de las tormentas de granizo puede cubrir el terreno con más de 5 cm de granizo, pudiendo causar derribos de árboles. Las inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en áreas de terreno empinado pueden ser una preocupación con la acumulación de granizo.

En ocasiones un tanto raras, una tormenta eléctrica puede llegar a ser estacionario o casi tiempo prolíficamente producir granizo y significativas profundidades de acumulación se produzcan; esto tiende a ocurrir en las zonas montañosas, como el 29 de julio de 2010 el caso de un pie de la acumulación de granizo en el condado de Boulder, Colorado. Se han reportado hasta una profundidad de un metro. Un paisaje cubierto de granizo acumulado en general se asemeja a una cubierta de nieve acumulada y cualquier acumulación significativa de granizo tiene los mismos efectos restrictivos como la acumulación de nieve, aunque en un área más pequeña, en el transporte y la infraestructura. El granizo acumulado también puede causar inundaciones por los bloqueos de desagüe, y el granizo puede ser llevado en el agua de la inundación, convirtiéndose en un granizado como la nieve que se deposita en las elevaciones más bajas.

Debido a los efectos devastadores que puede ocasionar una granizada, detectar la presencia de una tormenta de granizo, es una de las prioridades más altas. En este sentido, el Radar Meteorológico, cumple una importante función. También se utilizan los satélites climatológicos (principalmente NOAA). Sin embargo, la experiencia de quien analiza las lecturas, es fundamental en la detección de este tipo de precipitación. Durante la Edad Media, los europeos utilizaban las campanas de la iglesia y el fuego de los cañones para tratar de evitar el granizo. Las últimas versiones de esta acción, comienzan a ser más intensas, luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando Rusia redujo este tipo de precipitación, entre un 50 y 80 %.

Básicamente la acción se centra en lanzar un cohete al centro de la tormenta, donde estalla y dispersa gran cantidad de Yoduro de plata. En algunas ocasiones se puede realizar la siembra de las nubes con este elemento, utilizando aviones. Los resultados, no son absolutos ya que dependen de muchos factores, pero tienen una cierta efectividad; además su costo es elevado y su uso muy controvertido. Diversos programas de supresión de granizo, se han llevado a cabo en 15 países entre 1965 y 2005, sin embargo, ningún método de prevención del granizo ha demostrado una alta efectividad.

(62) Purificados Por Dentro y por Fuera

(Hebreos 10: 19) = Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, (20) por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, (21) y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, (22) acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

(23) Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

(24) Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; (25) no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca.

Veamos: la confianza plena de entrar a la presencia de Dios, se basa en un solo elemento principal y fundamental: la sangre de Jesucristo. Y en su ministerio llevado a cabo y cumplimentado como Sumo Sacerdote. Y fíjate que no es casual de ninguna manera que en el momento preciso que Jesús entregaba su espíritu al Padre en la cruz, el velo del templo se rasgaba de arriba abajo. ¿Cómo no se iba a rasgar lo que, conforme a lo que aquí vemos, era el símbolo exacto de la carne de quien estaba colgado en ese madero? Y presta debida atención que luego nos dice que, aprovechando la presencia de ese Sumo Sacerdote inigualable, podemos acercarnos a Dios sin ningún problema. Sólo nos pone cuatro condiciones básicas:

1- Un corazón sincero y libre de toda simulación, demagogia o hipocresía. 2- Certidumbre de Fe. Esto significa que si decimos que creemos, pues creemos y se acabó, Venga lo que venga, se vea en las circunstancias lo que se vea, nosotros creemos y a otra cosa. Pero… ¿Y si no lo entendemos? Si no lo entendemos, pues allí es donde creemos. Porque creer entendiendo es fácil, pero sin entender no lo es. 3- Purificados nuestros corazones de mala conciencia. Esto quiere decir que, por más que a nuestro alrededor se muevan las mugres y las suciedades más grandes, los dineros más jugosos o las recompensas más placenteras, ni tú ni yo doblaremos nuestras rodillas ante ese Baal. Incorruptibles, eso es no tener mala conciencia. 4- Lavados con agua pura.

            El agua pura, porque de eso se trata nuestro trabajo, merece un tratamiento especial. La adoración que nace de un corazón sincero, esto es, en completa franqueza de propósito, debe estar basada en la seguridad del poder justificador de la sangre de Cristo, como leemos en Romanos 5:1, y el poder santificador de la Palabra de Dios. Eso es en suma, el lavamiento que experimentamos y que concluye con nuestra purificación de toda contaminación antigua, presente y futura. Aquí el agua actúa como elemento de purificación, lavando no sólo las contaminaciones mundanas sino también las más pecaminosas.

(63) ¿Verdaderamente El Agua es Salud?

El agua es salud: A eso lo cree y lo sostiene una gran parte humana del planeta. Entonces, y como ampliación recurrente de todo el análisis que venimos desarrollando alrededor de esto, será muy valioso conocer su importancia, sus tipos y sus beneficios. Por ejemplo, y como para iniciar esto con una cuestión no sólo cotidiana, sino también abundante, `se puede asegurar que la mala hidratación conlleva una disminución de la concentración, del rendimiento físico, de la memoria a corto plazo y un aumento del cansancio.

La deshidratación aumenta también el esfuerzo cardiovascular. Las aguas minerales son puras en origen de elementos químicos y de microbios. La hidratación diaria es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Para un adulto sano una deshidratación del 2,8% del peso corporal por exposición al calor o tras un ejercicio fuerte, conlleva una disminución de la concentración, del rendimiento físico, de la memoria a corto plazo, un aumento del cansancio, cefaleas, así como reducción del tiempo de respuesta.

Así lo explica el Instituto de Investigación Agua y Salud, que recuerda que debido a que la deshidratación aumenta también el esfuerzo cardiovascular, cuando se superan cifras de deshidratación del 10% del peso corporal total, es imprescindible recibir asistencia médica adecuada para permitir la recuperación. En ese sentido, las aguas minerales naturales, puras y ricas en minerales y oligoelementos, son muy recomendables para una correcta hidratación. Todas son puras en origen tanto de elementos químicos como de microbios.

Pero su composición mineral varía en función del tipo de roca por donde se filtra y del tiempo, profundidad y temperatura durante su recorrido por el subsuelo. Las hay de mineralización débil o fuerte, ricas en calcio, bicarbonatadas alcalinas, fluoradas… Existen infinidad de variedades distintas a lo largo y ancho de nuestro mundo. Todas ellas se envasan a pie de manantial con procesos que evitan su contaminación. Además, su composición se mantiene inalterable y se puede consultar en las etiquetas de los envases, eligiendo aquella que se ajusta más a nuestras necesidades.

¿Y el agua del grifo? Salvo ciudades en donde se potabiliza agua dulce de río, (Es el caso de mi ciudad de residencia: Rosario, en la Provincia de Santa Fe, República Argentina), en las demás procede del agua de lluvia que llega a los embalses y desaladuras. Es potable ya que debe cumplir escrupulosamente las normas de seguridad y, por tanto, no es perjudicial para la salud. «El agua del grifo es maravillosa para cocinar, para ducharnos, para regar… pero desde el punto de vista nutricional hay diferencias notables con las minerales envasadas que no tienen tratamiento químico, ni bactericida, ni microbiológico», apunta el doctor Francisco Maraver, presidente del Comité Científico del Instituto de Investigación Agua y Salud.

El doctor Maraver, también profesor titular de la cátedra de Hidrología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, explica que el tipo de agua «depende más de la zona geológica, que de la zona geográfica» ya que para su composición es fundamental es «substrato hidrológico donde subyace». «Cuando tienen baja mineralización –apunta– podemos encontrarlas en el norte y en el sur pero hay regiones donde hay un agua muy específica relacionada con el sustrato.

Por ejemplo, hay lugares en que hay aguas envasadas minerales naturales, bicarbonatadas sódicas que están muy acreditadas y que se venden muchísimo. El Instituto de Investigación Agua y Salud recomienda utilizar el agua mineral natural envasada en los niños, que deben beber 0,6 litros diarios en el primer año de vida y de 1,8-2,6 litros en la adolescencia. El agua mineral natural es la bebida no nutritiva que debe acompañar al niño tanto en las comidas como fuera de ellas como una estrategia de hábito de vida saludable que previene el sobrepeso y la obesidad, señala uno de los estudios realizados en este organismo.

La composición química estable y conocida permite al pediatra indicar determinadas marcas en función de la concentración de sodio, calcio y flúor, fundamentalmente. El agua mineral natural no necesita ser hervida para preparar los alimentos infantiles en el primer año de vida, ya que es pura en origen. El agua mineral natural juega un papel fundamental en el embarazo, favoreciendo su adecuado desarrollo, o durante la lactancia, preservando la cantidad y calidad de la leche materna. El consumo apropiado de agua durante la menopausia, además de reducir los efectos del envejecimiento en piel y huesos, mantiene el peso corporal.

Beber agua mineral, por ejemplo, aguas ricas en selenio, ayuda a incrementar los niveles de antioxidantes, disminuyendo los efectos dañinos sobre la piel. Este hábito es más importante en la menopausia ya que la bajada de hormonas origina sequedad cutánea. Nutrientes como el flúor, el calcio, el fósforo y el magnesio actúan sobre los huesos y ayudan en la prevención de la osteoporosis. El agua mineral controla la hipertensión arterial en el consumo de aguas minerales bajas en sodio. Las aguas ricas en calcio, magnesio y sulfatos son recomendables para la prevención cardiovascular al actuar sobre el metabolismo de las lipoproteínas, reduciendo el riesgo de coagulación sanguínea y enfermedad cardíaca mortal. Las aguas bicarbonatadas son las más adecuadas en casos de diabetes, por producir una menor respuesta glucémica. Es de importancia en esta etapa contar con un aporte nutricional y, sobre todo, con un nivel constante de hidratación. En la tercera edad se produce una disminución de la percepción de la sed y sin embargo necesitan un aporte extraordinario de agua. En este sentido, conviene insistir en la necesidad de que beban, aunque no tengan sed y que realicen la ingesta de agua de forma gradual a lo largo del día.

(64) Las Claves Para Comunicarnos

Creo que si hoy alguien tratara de añadirle algo al capítulo 3 de la carta de Santiago, con relación a todo lo que allí dice el autor respecto al uso y abuso de la lengua por parte del hombre común, encontraría muy pocos argumentos para hacerlo. Sin embargo, desde la óptica con que hemos encarado este trabajo tan específico sobre un tema tan puntual, siempre habrá algo más que pueda decirse casi con valor de concepto.

(Santiago 3: 7) = Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; (8) pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

Es suficiente esto para coincidir en que la verdadera fuente del mal que no puede ser refrenado, y que en este caso específico está representado por la lengua, es el infierno. Porque de un lado, la lengua arroja veneno mortal, mientras que del otro lado, está manipulada por espíritus malignos. Por lo tanto y por esa causa y no otra, es que ningún hombre puede domar a la lengua. Y estamos hablando del mismo hombre que sí es capaz y con éxito de domar cualquier clase de animal que le pongan por delante, por fiero que sea. Cómo será de real esto que, si existe una raza que es bastante complicada de domar, esa raza es la de los felinos.

Si bien los más feroces, caso tigres, panteras o jaguares suelen ser amaestrados para espectáculos circenses, eso sucede mucho menos con los simples gatos que conocemos, que pese a ser domésticos y hasta mimosos, jamás pierden su independencia y autonomía. Tanto que alguien ha supuesto que el gato, en suma, es un animal de corte satánico. No me atrevo a ir tan lejos sin pruebas concretas para mostrar, es cierto, pero créeme que tampoco puedo desechar esto como inservible, porque en realidad no sé si no es así. Me ha tocado en alguna ocasión mirar a los ojos a un endemoniado, y créeme que no se diferencian demasiado a los ojos de un gato enojado. ¿Casualidad? Tal vez, pero en el evangelio, yo al menos decidí no creer en las casualidades.

(9) Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

En principio, para poder entender la parte de este versículo que tal vez nunca nadie te haya enseñado o predicado, tendrás que entender que, mientras bendecir, (“Bien-decir” o “Decir bien” de alguien) y maldecir (“Mal-decir” o “Decir mal” de alguien) son términos que los cristianos utilizamos a menudo, también tendrás que coincidir conmigo que no siempre los entendemos correctamente. Porque si así fuera, en ningún círculo humano llamado a sí mismo como cristiano, habría personas hablando mal de otras personas, por una sencilla y simple razón: si yo hablo mal de otro hombre con mi misma fe, estoy demostrando que no he terminado de creer que ese hermano es imagen y semejanza de Dios. Así que, al hablar o decir mal de él, es como si lo estuviera haciendo del Dios que lo creó.

(10) De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

(11) ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y agua amarga?

(12) Hermanos míos, ¿Puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

Habría que analizarlo desde esta óptica: si somos quienes decimos ser, es obvio que creemos en un Dios que nos creó con todo el andamiaje biológico y estructural anatómico que poseemos. Cierto es que a Dios le interesa mucho más la forma de conducirse de ese espíritu que Él sopló en nuestra nariz o el comportamiento sujeto a él, o no, de nuestra alma. Pero no por ello olvidará que también tenemos un cuerpo que Él mismo nos proporcionó. ¿Y sabes qué? Entre todas las cosas que nos brindó formando parte de esa maravilla que es nuestro cuerpo, está ese pequeño órgano que nos sirve nada menos que para comunicarnos: la lengua. ¿Por qué quien pretenda suponer que la lengua fue creada para degustar los alimentos, creo que aprobó una parte de esta materia, pero le falta la otra mitad.

Sin la lengua, no seríamos capaces de pronunciar palabra alguna. Y si bien podríamos llegar a comunicarnos por medio de señas (Como tantos que lo hacen) o simplemente escribiendo, (Como los hay otros), no fue esa la idea de Dios; por eso nos puso la lengua allí donde está. Y como sucede con todos los órganos que fueron puestos en nuestros cuerpos, es deseo de Dios que sean utilizados conforme a su diseño y no conforme a nuestros apetitos no siempre confiables. Quiero consignar algo muy breve que aquí se ha escrito y que para muchos tal vez pueda pasar casi desapercibido. Se han incorporado al modelo que se desea entregar, las tres aguas más conocidas. La dulce, que es nuestra agua potabilizada, la amarga, que es la misma agua pero corrompida, podrida, y la salada, que es el agua del mar, que simboliza las muchedumbres. El agua, entonces, aquí, es el elemento que representa a la inter-comunicación de la humanidad.

(65) ¿Hay Agua en el Universo?

Aún no hay respuesta para este interrogante, pero el telescopio espacial Herschel, de la ESA, siguió su rastro hasta criaderos de estrellas. El agua de la Tierra tiene al menos 4.600 millones de año. El agua es una de las moléculas más abundantes del Universo. Se encuentra en planetas, en lunas, en estrellas y en los llamados criaderos estelares, también en la Vía Láctea o aún más allá de ella.

Está formada por un átomo de oxígeno unido a dos de hidrógeno, y tiene unas propiedades increíbles que le hacen ser la base de la vida que conocemos. Parece ser que el agua llegó a la Tierra a través del impacto de cometas y asteroides, (Esto no se contrapone con la Creación divina que conocemos, ya que allí se nos cuenta el qué, pero no el cómo) o quizás cuando los volcanes la liberaron desde el interior, y que tendría una edad cercana a los cuatro mil seiscientos millones de años.

Pero, ¿De dónde venían las moléculas? ¿Cómo se formaron? Se sabe que el hidrógeno nació tras la conformación estelar que conocemos, y que algunas teorías supuestamente científicas, aunque sustentadas en hechos demasiado casuales, denominan como “El Big Bang”, y que el oxígeno proviene de estrellas muertas, pero eso no explica cómo ni cuándo apareció el agua. ¿Cuándo se unieron esos átomos? ¿Qué antigüedad tienen las moléculas que forman parte de nuestro cuerpo o que caen con la lluvia?

Hace muchos años los astrónomos detectaron el agua en los criaderos de estrellas, regiones donde el gas interestelar se concentra y permite el nacimiento de estos impresionantes cuerpos. Pero tal como está recordando la ESA, (Agencia Espacial Europea), con datos recogidos por el Observatorio Espacial Herschel, ya extinguido, permitieron rastrear en parte el origen del agua. Lograron seguir el viaje de las moléculas desde cometas y asteroides hasta los planetas del sistema solar y, por primera vez, presencia de agua en un núcleo pre-estelar, una fría acumulación de materia que más tarde se puede convertir en una estrella y en un sistema planetario.

A lo largo de su misión, este observatorio logró encontrar agua en todas las etapas de la vida de las estrellas. Este núcleo donde se encontró el agua se llama Lynds 1544, y se encuentra en la nube molecular de Taurus, una vasta región de gas y polvo situada a cuatrocientos treinta años luz de la Tierra que está incubando la semilla de estrellas y planetas. Allí, Herschel detectó agua suficiente como para llenar todos los océanos de la Tierra dos mil veces.

Con el tiempo, este núcleo irá acumulando materia de la nube molecular de gas y `polvo que la ha generado y se separará de ella. Se convertirá en una proto-estrella y colapsará sobre sí mismo a causa de la gravedad. A su alrededor se acumulará una nube giratoria de polvo y gas, llamada disco protoplanetario, y que luego será la materia prima para la posible “fabricación” de planetas. Finalmente, la proto-estrella activará en su interior reacciones de fusión nuclear que contrarrestarán el colapso gravitacional. Entonces habrá nacido una estrella. Herschel pudo detectar, por primera vez, vapor de agua fría (A unos ciento setenta y tres grados de temperatura) en la región intermedia de uno de estos discos proto-planetarios. En ese mismo anillo, el vapor más caliente se agolpa en las cercanías de las estrellas y también se acumula más lejos, en la periferia, en una gran reserva de hielo en forma de pequeñas partículas.

¿Cómo llega de los discos hasta los planetas? La respuesta no está clara, pero aquí en la Tierra, se pueden encontrar algunas pistas. A pesar que el agua cubre el setenta por ciento de la superficie, esta molécula sólo forma una pequeña parte de la masa total del planeta. Por eso, entre otras cosas, se cree que en el nacimiento del sistema solar, hace alrededor de cuatro mil seiscientos millones de años, las zonas más cercanas al Sol estaban pobladas por planetas secos, sólidos y muy calientes, y que más tarde el bombardeo de objetos helados desde la periferia trajo el agua hasta el centro.

Herschel y otros observatorios han analizado el agua presente en cometas para tratar de clarificar esta cuestión. No pudo responder, porque el agua captada en estos cuerpos no siempre es del mismo tipo que la presente en la Tierra. ¿Por qué ocurre esto? El agua de nuestro planeta se caracteriza por tener una proporción determinada de hidrógeno y deuterio, un átomo de hidrógeno con un neutrón extra. Si el agua del planeta viniera de cometas, el agua de estos debería tener la misma proporción de deuterio e hidrógeno. Pero la realidad es que no siempre ocurre así.

El misterio del agua sigue sin haber sido develado. Una de las dificultades para estudiarlo es que si se quiere observar el agua en cometas o estrellas lejanas esto no se puede hacer desde la Tierra. La atmósfera terrestre está cargada de humedad y hace imposible ver el agua más allá. El Observatorio Espacial Herschel, lanzado en 2009, fue uno de los instrumentos que pudieron mirar por encima del paraguas de la atmósfera. Sus instrumentos le permitieron barrer el cielo en el rango de las longitudes de onda del infrarrojo en búsqueda de la huella típica del agua. Aunque sería más exacto decir “las huellas”: cuando la luz atraviesa el agua genera múltiples señales en función de la temperatura que tenga esta. Herschel podía captar cuarenta huellas distintas.

La composición química del agua explica que sea una molécula muy abundante y ubicua en el Universo. Hoy puede seguirse su rastro en planetas, estrellas y las inmensidades del espacio interestelar. Pero aún queda mucho por explorar para entender cómo se forma el agua y qué mecanismos la dispersan por el cosmos. Saberlo no sólo es fundamental para comprender la evolución de los planetas y las estrellas, sino también para saber más sobre los orígenes de la vida. ¿La vida es un fenómeno frecuente? ¿En qué condiciones puede surgir? Las respuestas aún están lejos de ser encontradas. Nosotros los creyentes, los que hemos procurado profundizar más allá de los clásicos versículos tradicionales, sabemos que esa respuesta está en el mismo lugar en donde están todas las respuestas, en el Padre celestial. Sólo que el hombre deberá decidirse a acudir a Él para hallarlas. Mientras tanto, andará así, navegando en la oscuridad de la ignorancia.

(66) Ha Llegado la Salvación

Cuando Pedro, en su primera carta, traza un parangón entre el sufrimiento de Cristo y el nuestro, examina y pone de relieve una serie de factores que, de alguna manera, hasta parecen contraponerse unos con los otros. Sin embargo, no sólo no es así, sino que en el contexto global, la unidad es más que pulida y sirve para determinar la certeza de lo que se expone. Y es en ese marco, donde Pedro examina puntualmente cada paso de esa vivencia, tan conocida como “pasión”, y la desglosa, incluso, llevándonos a épocas remotas.

(1 Pedro 3: 18) = Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; (19) en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, (20) los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.

Desde lo literal y conceptual, este pasaje es sin duda muy difícil de comprender. Sin embargo, tiene que haber sido sumamente clarificador para sus primeros lectores. Este pasaje, -te recuerdo-, ha sido objeto de diversas interpretaciones. Es probable que se refiera a la proclamación de Cristo, mediante el acontecimiento de su resurrección, de los frutos de su triunfo a los espíritus encarcelados, (Que serían los espíritus malignos también llamados demonios). Aparentemente, estos espíritus también estaban sujetos a la corrupción del mundo en los días de Noé.

Esta proclamación pudo ser parte de la subsecuente soberanía de Cristo sobre ángeles, autoridades y poderes. No se dice nada sobre alguna reacción de los oyentes; pero en todo caso, este pasaje no debería tomarse como indicativo de una segunda oportunidad de salvación para aquellos que rechazan la verdad en esta vida. Lo que sí ha llamado poderosamente mi atención, es el final del verso 20, cuando se nos dice que en los días de Noé, mientras se preparaba el arca donde ocho personas serían salvadas por agua. Entonces, nosotros que hemos visto, oído y leído tantas historias de diluvios, pensamos de inmediato: ¿Pero no era que el agua fue el vehículo que ejecutó el juicio lapidario sobre esa generación impía y corrupta? Puede que sí, pero lo que aquí se destaca en grado sumo, es que en este caso, el agua fue el elemento de salvación.

(67) Los Misterios del Agua

Hay dos pensamientos célebres de pensadores también célebres, que quiero rescatar en función del tema que estamos examinando. El primero, le pertenece a Leonardo Da Vinci, y expresa que: El agua es el vehículo de la Naturaleza, mientras que el segundo, es de la autoría de Tales de Mileto, y sostiene que: El agua es el elemento y el principio de las cosas. Coincidirás conmigo en que es impresionante como, en muchas ocasiones, pensamientos absolutamente humanistas y seculares, dan en un clavo preciso en el que no siempre dan los cristianos que, supuestamente, deberían conocerlo a full.

El subtítulo mencionado podría conducir a una idea errónea  relacionada con el Esoterismo y la Alquimia. Nada más lejos de la realidad, ni de las intenciones expuestas en este trabajo, como veremos en lo que sigue, aunque sí es preciso significar que las propiedades físicas y químicas del agua son extraordinariamente complejas y existen todavía muchas incógnitas para interpretar su comportamiento. El agua es como una madre o una hermana con la que tratamos todos los días, pero de la que paradójicamente desconocemos bastante.

A las bien o mal denominadas “propiedades anómalas del agua se atribuye el origen y la existencia de toda vida animal y vegetal. Así por ejemplo, teniendo en cuenta que el hombre posee 2/3 de agua en su cuerpo, se comprende que el alto calor latente de vaporización del agua sea el responsable de impedir su deshidratación ya que el cambio de estado de agua líquida a vapor de agua, resulta muy costoso desde un punto de vista energético. Son más de 60 (En realidad 67) estas anomalías del agua y por lo tanto, por limitaciones de espacio, no podremos detenernos en todas, pero sí que hemos seleccionado aquellas que a nuestro juicio, pueden ser de mayor  impacto y de  más fácil  comprensión.

Quizás no estaría de más recordar que los usos que hacemos del agua en nuestra vida cotidiana son múltiples y en muchos casos imprescindibles: bebemos agua o líquidos que la contienen, nos bañamos con agua, limpiamos la ropa, o los utensilios de cocina con ella, regamos las plantas, cocinamos,  practicamos deportes, transportamos mercancías etc…y sabemos también del efecto devastador de su carencia como vemos permanentemente en el cuerno de África.

Esto nos deja en evidencia clara que el agua es un bien no sólo imprescindible, sino también insustituible. Para empezar daremos algunos datos y citaremos algunas de las  anomalías” del agua más destacables: El agua cubre el 70% de la superficie terrestre entre océanos, lagos, ríos y glaciares. – El 97% del agua del planeta es agua salada. El 3% es agua dulce y de ésta, 2/3 está en forma de hielo. – El agua es el constituyente principal del protoplasma tanto animal como vegetal. – El agua es esencial para la producción de almidón por las plantas.

Cuando el agua fluye en un plano inclinado, sigue un camino serpenteante. –  El agua es la única sustancia entre las más de 15 millones de sustancias químicas conocidas que es más densa en estado líquido que en estado sólido. Esto hace que el agua sea el único líquido que se expande al congelarse. – El agua tiene una temperatura de ebullición inusualmente alta. – El agua posee una temperatura de congelación inusualmente alta. – El agua tiene un calor específico muy alto. – El agua posee un calor latente de vaporización inusualmente alto. – El agua es el líquido que tiene la mayor tensión superficial.

A partir de allí, entonces, la pregunta es bien sencilla, pero la respuesta compleja: ¿Qué sabemos del agua? La molécula de agua es una molécula muy sencilla, que como todos sabemos está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. A la fecha de hoy, conocemos  casi todo de ella, la distribución de carga eléctrica, el ángulo que forman los dos enlaces O—H (104,5º), la longitud de los enlaces O—H (0,96 A)  etc…

El problema se complica cuando el agua se convierte en una estructura organizada y millones de moléculas se juntan  para formar  el agua líquida,  vapor o  sólida, dependiendo de las condiciones de  presión y de  temperatura, ya que como sabemos el estado de agregación o estado de una sustancia está condicionado por ambas variables de estado. Aparecen entonces, interacciones entre esas moléculas, siendo la más importante el enlace o puente de hidrógeno que une a unas moléculas de agua con las restantes. Este enlace que no es único entre especies moleculares (NH3…) “parece ser” que es el que justifica muchas de las propiedades únicas del agua.

La asimétrica distribución de la carga eléctrica o más concretamente la perturbación o distorsión que ejerce el átomo de oxígeno sobre las nubes electrónica de los átomos que lo rodean, en este caso de hidrógeno, aparece como la responsable principal de la existencia de los puentes de hidrógeno y de todas las consecuencias que acarrea dicho puente. Un puente de hidrógeno no es más que el que se establece entre el oxígeno parcialmente negativo de una molécula de agua  y el hidrógeno parcialmente positivo de la molécula vecina.

Con afán de explicar determinadas propiedades del agua los científicos han propuesto la existencia de diversas asociaciones de moléculas (llamadas clusters). Los estudios teóricos hablan de conjuntos, conglomerados o polímeros, formados por entre 3 hasta 6 moléculas de agua y existen más 20 modelos teóricos para intentar explicar la estructura y el comportamiento del agua, sin embargo hay que decir que jamás ninguno de estos grupos de moléculas ha sido aislado o identificado en agua líquida y por lo tanto ninguno de los modelos propuestos ha podido ser corroborado, seguramente debido a la  efímera existencia de estructuras estables en el agua líquida: 10 picosegundos(10-12 sec.).

Algunos químico-físicos llegan incluso a afirmar  que el agua no posee una sola estructura, sino más bien, una estructura cambiante que se adapta a las circunstancias. Las últimas investigaciones (2009) de la Universidad de Stanford, sugieren la convivencia de dos estructuras distintas en el agua líquida: una muy desordenada y otra muy estructurada (formando tetraedros donde cada molécula de agua está unida a otras cuatro).  Por lo tanto, cualquier conclusión que se extraiga apoyándose en estos modelos o propuestas tiene una validez  relativamente limitada,  por indemostrable a fecha de hoy.  Adentrémonos pues en algunas de las supuestas propiedades anómalas del agua, centrándonos en las más relevantes y sorprendentes:

El agua alcanza su máxima densidad a 4ºC. Detengamos nuestra atención en este fenómeno experimental y en sus consecuencias: Hecho único es que al aumentar la temperatura entre 0ºC y 4ºC, la densidad del agua aumente, ya que en todos los líquidos, la densidad disminuye al aumentar la temperatura de manera más o menos lineal. Quiere esto significar que el hielo es sorprendentemente menos denso que el agua en este mínimo intervalo de temperatura. La consecuencia inmediata es que el hielo flota sobre el agua y que en una masa de agua, el agua líquida  a 4ºC se sitúa en el fondo,  cubierta por una capa de hielo a 0ºC que actúa a modo de aislante, y la protege de las “inclemencias exteriores” permitiendo que la vida siga su curso. Esos 4 grados representan el margen de seguridad para preservar la vida. La explicación a este fenómeno extraordinario propuesta por los científicos, es que  si comparamos las estructuras del agua en estado líquido y sólido, ocurre que el empaquetamiento molecular en el hielo es menos compacto que en el agua líquida. Esta explicación resulta una evidencia en opinión del conferenciante, porque no puede ser de otra manera.

Ante este hecho, se me ocurren algunas preguntas  cercanas al campo de la Filosofía como: ¿Ocurre este fenómeno único, para que la vida pueda existir o más bien, como  parece más plausible, la vida existe porque se da este hecho físico? ¿Adaptó el agua su densidad a la vida o fue al contrario? ¿No parece como si un diseñador experto en vida, hubiera modificado la variación de la densidad del agua con la temperatura, situando el máximo en exactamente en 3,924ºC, para permitir que la vida no se viera interrumpida por las fluctuaciones del clima?

El agua hierve a 100ºC a presión atmosférica y se congela a 0ºC, pero según su peso molecular y por pertenecer al grupo de los hidruros del VI periodo, debería hervir a -80ºC. Esta propiedad relacionada con la existencia de los puentes de hidrógeno,  permite que el agua se mantenga en forma líquida en un intervalo de temperatura muy amplio: 0º a 100ºC, compatible con la vida. Si el agua hirviera a la temperatura que le corresponde, no habrían mares, ni lagos, ni fluidos en nuestro cuerpo, en definitiva, no habría vida.

El agua líquida tiene un calor específico muy alto. Esta propiedad permite que se necesite mucho calor para calentar el agua y que para enfriarla haya que retirar mucho calor…Por lo tanto el agua actúa como un  termostato y así los océanos y los grandes lagos son un almacén de energía y son responsables de que las fluctuaciones de temperatura en las zonas costeras sean muy pequeñas tanto en invierno como en verano. Pues en efecto, pueden absorber gran cantidad de calor en verano y en invierno desprender calor, variando muy poco la temperatura del agua, estas grandes masas de agua actúan por lo tanto como moderadores del clima. Ese elevado calor específico es además  la mejor defensa de nuestro cuerpo contra los cambios bruscos de temperatura.

El agua es el líquido con la mayor tensión superficial: La tensión superficial del agua aparece cuando se  pone en contacto su superficie con la del aire, por ejemplo en el mar. Las moléculas superficiales sufren una atracción asimétrica: por un lado una muy fuerte atracción por las moléculas de agua del interior y por otro una casi nula interacción con las moléculas de aire. Este desequilibro hace que el agua se tense en la superficie y que se oponga a cualquier modificación de ésta. ¿Cuáles son las consecuencias de esta alta tensión superficial? Son diversas:

La alta tensión superficial mantiene las moléculas formando gotas cuando llueve o cuando lloramos. El agua de los océanos se desparramaría sobre la costa con cualquier sacudida de viento. Los impermeables y los paraguas servirían de poco con un agua poco tensa. El alto valor de la tensión superficial impide que la sangre y  los fluidos biológicos escapen por lo poros. La tensión superficial del agua es la responsable de que la savia  sea capaz de ascender por los capilares de las plantas para alimentar  a las hojas extremas de árboles de más de 80 metros de altura. El agua posee la propiedad única de poder rebajar su tensión superficial hasta valores muy bajos cuando se añaden pequeñísimas cantidades de tensioactivos. Las consecuencias están relacionadas con los procesos detergentes y con procesos de intercambio celulares, entre otros.

Es de esperar que lo hasta aquí expuesto, deje en algunos de los lectores una sensación a mitad de camino entre la sorpresa y la curiosidad, y que en otros más doctos, haga emerger la duda más que razonable. Pero sobre todo, espera que entre todos los receptores quede un pequeño interrogante que les haga apreciar la incalculable  importancia del agua, nuestro bien natural más preciado, pues como alguien ha resumido en esta pequeña reflexión:

El agua, esa agua que fluye por los meandros de los ríos o por los canales de Venecia o de Ámsterdam, que impresiona con su majestuosidad, su fuerza y su belleza en las cataratas de Iguazú o de Niágara o en los fiordos noruegos, que se pasea por los  jardines de la Alhambra o de Marrakech, que se convierte en sagrada en el Ganges o el Jordán, que se oculta bajo tierra, que constituye lagos y océanos, que cae en forma de gotas de lluvia, que viaja por nuestro cuerpo transportando las sustancias necesarias para la vida, que según algunos autores conserva la memoria de la historia de la vida, que es capaz de adoptar una u otra estructura según el medio, que es la  parte y el todo en  animales y plantas, esa agua sigue ocultando muchos de sus secretos, porque develarlos sería como develar el origen y el fundamento de la vida.

(68) No es un Error, es una Falsedad

Hay un texto en mi Biblia que suelo examinar muy a menudo, que precisa, específica y puntualmente, analiza y repasa el ministerio que me cobija, el del maestro. Está en la segunda carta de Pedro y, concretamente, se refiere a lo que él determina como al engaño de los falsos maestros. Que todavía son vigentes, no tengo dudas, pero no en soledad. Porque también aportan lo suyo a esos diferentes engaños, los ministerios apostólicos, proféticos, evangelísticos y pastorales, no por su contenido en sí, sino por causa de hombres que lo administran. Nunca te olvides que puede ser falso el profeta, aunque no necesariamente su profecía. Puede ser falso el maestro, aunque no necesariamente su enseñanza.

(2 Pedro 2: 4) = Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; (5) y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; (6) y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, (7) y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (8) (porque este justo que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), (9) sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; (10) y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, (11) mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.

Cuando enseñamos que nuestro Dios es un Dios perdonador, solemos tener que dar explicaciones a los alumnos más aplicados que, cuando encuentran escrituras como estas, llegan a consultarnos si verdaderamente, podemos seguir diciendo que nuestro Dios es un Dios perdonador. Porque aquí leemos con meridiana claridad que Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, tampoco perdonó al mundo antiguo y los aniquiló con un diluvio, salvando sólo a Noé y su familia, y tampoco lo hizo con los habitantes de Sodoma y Gomorra, librando solamente a Lot.

¿Y entonces qué? Que el perdón sí es posible, pero no como lo hemos visto reclamarse o declamarse política, ideológica o socialmente, casi por decreto, sino con un paso previo que resulta absolutamente imprescindible: el arrepentimiento. Si no hay arrepentimiento, no hay perdón. Así de simple, así de contundente. No seamos más buenos que Dios y no enseñamos lo que no es, porque si un día alguien se pierde por causa de esa enseñanza, su sangre caerá sobre las cabezas de esos falsos maestros, llenos de buenas intenciones, tal vez, pero sólo montados en un voluntarismo que podrá ser confundido con una expresión profética, pero que no lo es. Porque el voluntarismo siempre es humano, mientras que lo profético siempre es divino.

(Verso 12) = Pero estos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, (13) recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aún mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.

A mí me gustaría mucho que por un momento hicieras un examen sintético pero preciso de toda la gente que, en los últimos años, has escuchado hablar mal (O quizás también bien), de cosas que no entienden. Y lo peor de todo, es que lo hacen como sí las entendieran, y largamente. En mi país se dice con bastante humor y no poca razón, que si hay más o menos unos veinte y tantos millones de argentinos varones, el ochenta por ciento de ellos, son directores técnicos de fútbol con veleidades de conocimientos como para cuestionar al entrenador de su equipo favorito o, incluso, el de la selección nacional. Y, dentro de ese porcentaje, yo mismo te añado al noventa y ocho por ciento de los llamados periodistas deportivos. ¿Y sabes qué? No saben lo que creen saber y, en muchísimos casos, directamente no saben nada. Bien; aunque te cueste creerlo o admitirlo, dentro de lo que llamamos la iglesia, ocurre lo mismo. Sólo que puedes reemplazar a “varones” por teólogos y a periodistas deportivos por líderes.

Y no es mezquino Pedro en su definición de estos llamados falsos maestros, que muy bien pueden enrolarse en cualquiera de los otros cuatro ministerios restantes. Fíjate que los describe como animales irracionales. Si se ha descubierto que los animales son capaces de experimentar sentimientos y emociones, y que además ostentan una voluntad que en casos se denomina como instinto, se puede coincidir en que muchos animales parecen poseer un alma, asunto que los igualaría en esa área con los hombres. Y a eso lo podríamos corroborar partiendo de su propia catalogación. Decir animal, es referirse a alguien con preponderancia anímica. Y decir anímico, en términos cristianos domésticos, es igual a decir almático. ¿Entonces? Si Pedro sostiene que son como animales (Seres con un alma), pero irracionales, (Faltos de razón), entonces habrá que convenir en que lo que les falta, es poder espiritual. Tienen un espíritu, pero no es humano y, por lo tanto, no puede ser llenado por el Espíritu Santo de Dios, como sí puede lograrlo el hombre, si es que lo anhela y lo pide.

Y respecto a lo que leemos en el final del texto, yo mismo he sido testigo involuntario de casos así. En una etapa de mi país, donde se vivía una tremenda crisis financiera, económica, política, social y hasta moral, algunos de los hombres que en ese momento se encontraban ejerciendo el poder en el gobierno, se conducían con un rostro de “yo no fui” que realmente nos preocupaba, porque por un momento lograban con ese aspecto estético hacernos pensar que si no seríamos nosotros los que estábamos equivocados, pidiendo lo que no debíamos y pensando lo que no correspondía. Es decir: comían junto a nosotros y, por momento, en sus raros lenguajes peripatéticos cargados de sofismas estudiados, lo que hacían era, precisamente, recrearse en sus errores. Sólo que el costo concreto y puntual de sus errores, nos tocaba pagarlos a nosotros.

(14) Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.

(15) Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, (16) y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.

Lo primero que quiero que entiendas es que cuando aquí se habla de camino, de lo que se está hablando no es de un estilo de vida o de una forma de vida, aunque naturalmente la incluya. Se está hablando de cristianismo puro, genuino y sin contaminaciones mundanas. ¿Por qué digo esto? Porque en los primeros años, así se denominaba al cristianismo como doctrina y esencia, El Camino. Y por esa misma razón, y en el marco de una serie de adjetivos que parecerían inconcebibles para adjudicar a un cristiano, (Sin embargo no lo es, porque a ellos va dirigido el mensaje), es que lo compara nada menos que con Balaam. Todos conocen sobradamente su historia, pero baste recordar que para que este buen hombre modificara su decisión errónea, Dios hizo hablar nada menos que a una asna. ¡Una burra habló de parte de Dios! Ahora piensa y dime: si Dios consiguió eso, que nada menos que una bruta burra hablara en su nombre para hacer recapacitar nada menos que a un profeta, ¿Qué tiene de brillante que tú o yo tengamos excelentes y ungidos mensajes? Apenas llegaremos, si lo hacemos, ante los ojos de Dios, al mismo nivel que aquella burra de Balaam.

(17) Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.

Quiero que entiendas que cuando se dice Falsos maestros, no alude únicamente a los cultores de ese ministerio específico, sino a los cinco clásicos y tradicionales. Porque no sólo un maestro traerá una falsa enseñanza a su aula, sino que también la pueden traer un pastor, un profeta, un evangelista y hasta un apóstol. De hecho, en la antigüedad los hubo. Después nos dice que esos falsos maestros, son fuentes sin agua. Escucha; una fuente, lo era por una sola, sencilla y simple razón: porque de ella manaba agua. Si de ese orificio cualquiera fuera su forma, no manaba agua, no era una fuente, era un hueco vacío y sin sentido ni propósito. Además, una fuente no contiene agua recibida por lluvias u otras formas externas; una fuente hace emanar de su interior agua que se ha producido en su interior.

Y cuando alude a que son nubes, no se está refiriendo a las nubes portadoras de bendiciones que vienen sopladas por vientos cálidos y serenos, sino verdaderas borrascas empujadas por áridas tormentas que de ninguna manera pueden ser símbolos de Dios, y mucho menos de Su Palabra. Y concluye asegurando que para ellos está reservada para siempre, (Eso te habla de eternidad) la densa oscuridad, que es como decir tinieblas, ceguera, infierno. Y no habrá sido por tener errores comprensibles en una enseñanza, sino por enseñar mentiras que favorecen y convienen a sus oscuros intereses. Eso es falsedad. Lo primero, sólo imperfección. El agua, en este caso, es representación de la Palabra de Dios.

(69) El Agua, ¿Sustancia Esotérica?

Quiero referirme ahora al simbolismo y las propiedades del agua, pues sus significaciones son enormes. En sí, como composición de líquido es una sustancia excepcional y es abundante en la tierra y escasa en el Universo, está asociada a la vida, la vida surge del agua, aún en todas las mitologías y algunas filosofías, el agua es el principio y fuente de vida, en esto creo que estamos casi todos de acuerdo.

Esencialmente, es una mezcla de dos gases como hidrógeno y oxígeno, pero no es una mezcla cualquiera ni son gases cualquiera, el hidrógeno en sí es el elemento más abundante del Universo, es el combustible que, por reacciones más o menos violentas, hace arder a las estrellas como nuestro propio sol, por ejemplo.

La otra sustancia es básicamente lo que respiramos, lo que nos llena y nos da energía, así como el hidrógeno alimenta a las estrellas, el oxígeno hace lo mismo con nuestro organismo; tanto el oxígeno como el hidrógeno son gases y simbolizan las fuerzas sutiles que intervienen en la creación, son el producto del movimiento de la inteligencia universal. (¿No te despierta una sonrisa este invento utilizado para omitir al verdadero Creador?) Así la combinación del comburente hidrógeno con el respirable oxígeno genera el agua (H20), es extraño que el agua que da vida, provenga de la unión del combustible del sol con el gas que respiramos.

Y sobre todo en la tierra, que es un planeta viviente por la abundancia de agua, porque de otro modo no existiría la vida. Muy pocos se dan cuenta de la extraña relación entre la fórmula del agua y la proporción de agua en la tierra y en nosotros, miren: H20 es reacción de un tercio, la Tierra es tres cuartas partes de agua y el cuerpo humano tiene tres cuartas partes de líquido repartido entre la sangre y fluidos. Todos los fluidos importantes son líquidos, a saber: la sangre, el semen, la orina, la saliva y las hormonas.

Respecto al átomo, sabemos que la reacción en cadena es evitada en los reactores por el enfriamiento de un tipo de agua muy especial de la cual ya hemos hablado: el Agua Pesada. Simbólicamente  hablando, hay algún tipo especial de agua que sería capaz de restaurar las células, reparar los tejidos y la actividad del sistema nervioso, lograr la homeostasis y la armonización del metabolismo interno, en síntesis, un líquido capaz de actuar a nivel de las moléculas y regenerar el cuerpo. En el esoterismo este es el agua de la vida que los alquimistas buscaban como el elixir de la vida y la fuente de Juvencia, aquella que permitía a quien bebiera de ella, mantener juventud eterna. Este líquido brota de un lugar de difícil acceso en una naturaleza virgen y cerca de un árbol y sólo puede lograrse cuando uno se acerca a la piedra que se logra al atravesar el fuego. Este es el procedimiento físico, simbólico y técnico por el cual, -sostienen con máxima credulidad-, se obtiene la piedra filosofal desde el fuego secreto y a través de ambos, el elixir de la vida.

Muchos han ido en busca de esa fuente en lugares remotos, como Ponce de León en La Florida, en los Estados Unidos, mientras que muchos más han tratado de obtenerlo más por medios químicos que alquímicos. O sea que, en términos esotéricos, así como el agua pesada evita la reacción en cadena del núcleo atómico, este líquido especial evitaría esta reacción de las sustancias emocionales. Lo pretenden explicar señalando que pocos han reparado en que así como la materia tiene energías atómicas que estallan por reacciones violentas, nuestro cuerpo anímico tiene las explosivas emociones que realizan el mismo proceso, así que la fusión fría sería en este caso sublimar los deseos y las emociones a través de un agua pesada o proceso por el cual los deseos y emociones no estallen y así enfriarlos, transformarlos en estados creativos y energías edificantes, de infernales a angélicas, pretenden hacernos creer. Un discurso sencillo y casi infantil, pero llamativamente asumido como verdadero por muchísima gente.

El mismo poder inmenso, por desgracia, destructor que tiene el átomo, entonces lo tiene la mente, que es un verdadero reactor atómico que, por procesos de fusión caliente debe cambiar a procesos de fusión fría, esto es, los sentimientos y los pensamientos. Así esa energía emocional destructiva pasa a ser una fuerza del pensamiento. La mente, -aseguran- es el único poder capaz de tener reacciones y cambiarlas y transmutar y modificar los estados emocionales y anímicos, y esto es más importante que la bomba atómica y sus efectos. Así la mente es capaz de cambiar lo que está en la conciencia, o sea en el alma, de transmutar la naturaleza negativa en positiva, de modificar y transmutar los estados de ánimo. Esta es la verdadera química, -se ufanan-, y este es el verdadero reactor que nos interesa y que hace nuestra vida.

Esta mente, como todo reactor, cumple procesos y leyes que la misma física atómica describe, y este líquido es vital, la misma alquimia hace de su búsqueda uno de los procesos centrales, así como el fuego solar es el padre, el agua es la madre lunar y el resultado es el andrógino, el hijo mercúrico y con él se puede acceder a las fuerzas trinitarias básicas de la sustancia primordial, esta trinidad son las fuerzas de las Gunas, o Satva, Rajas y Tamas, que son las modalidades básicas de la sustancia, la materia fija, lo sutil y etéreo, digamos energía y entre ellos la fuerza mediadora y plástica, símbolo de lo crístico.

Por supuesto que la alquimia describe un proceso engorroso y difícil para elevar el fuego, hallar la piedra y producir el elixir, pero este proceso es la búsqueda inicial llena de pruebas y el descenso al subconsciente hablando en términos de psicoanálisis y el vitriol o descenso a lo inferior para hallar la piedra, según sus siglas. La ingle así recibe muchos nombres como fragua de los dioses y noveno misterio, las aguas sexuales son los fluidos mercuriales que deben elevarse y manejarse con inteligencia, para que el pensamiento tenga fuerza para realizar sus obras y mejorar nuestra vida y que no seamos esclavos de nuestras emociones, impulsos y tendencias.

El proceso en sí como lucha sexual y lucha emocional es tremendo y difícil, ya que se lucha contra la oposición de opuestos, que son la fuente de todo conflicto y en consecuencia de todo dolor, pues la lucha entre ambos da la energía atómica para realizar el pensamiento. La verdadera iniciación es la reunión de los opuestos, esta es la boda alquímica que simbolizan los rosacruces, la unión espiritual o el cielo y la naturaleza o la tierra a través del alma o la luz astral.

Pero esta sustancia misteriosa ha sido lograda por químicos de Rusia y Estados Unidos, recibiendo el sobrenombre de “Polywater”, descubierta por Deryagin y Fedakin de la Academia de Moscú en 1962 y luego lograda por científicos americanos, hierve a seiscientos grados  y se congela a cuarenta grados. Parece haberse detectado también al comienzo de la nutrición del feto y sería el agua de la vida en que se baña Venus en la mitología y el “Rocío de Mayo” de los alquimistas, según la cosmogonía hindú, Braman, emanó de sí las aguas  de su pensamiento. La Biblia habla del Espíritu de Dios que se mueve en las aguas y la Creación en sí es la separación de las aguas superiores de las inferiores. Los esoteristas creen que las aguas superiores son el pensamiento y las aguas inferiores obviamente los fluidos astrales de la interacción materia, componiendo los elementos en formas.

Este líquido parece haberse logrado también por algunos biólogos a través de suspensiones y múltiples procesos de filtrado lograron un agua que en sí se obtiene al gastar las moléculas del agua. Tras las muchas purificaciones la sustancia aparece agotada o mejor dicho en realidad concentrada y esta agua es capaz de reanimar las moléculas y devolver el equilibrio enzimático y metabólico, actúa en el organismo así como actúa las pirámides sobre las moléculas de los cristales, precipitando cierto flujo de electrones y campos de neutrinos y fotones cuánticos sobre las moléculas los que le devuelven la capacidad de adaptación, la piel y los tejidos recuperan su humedad y elasticidad y el organismo entero se beneficiará de esto.

Este tema está siendo investigado en laboratorios privados en las potencias y se sabe que se han obtenido resultados increíbles, como grabar imágenes o formas sobre el agua, y lograr memorias líquidas, biológicas. Hay un trabajo de un profesor de la que entonces era la Unión Soviética que abunda precisamente sobre el tema. El caso es que en todas las mitologías este líquido es el símbolo del huevo del mundo. En la leyenda budista tibetana y en la India, este huevo con líquido es el Hirangayarbha, el huevo del Universo resplandeciente que Kala o el tiempo deposita en las aguas del espacio y de él nace Brahma, por eso se llama Brahmanda.

Alejandro Magno invadió la India buscando este huevo y esta fuente de la juventud. Jesús comenzó a vivir como el Cristo cuando Juan le vertió el agua del Jordán sobre la cabeza (¿?), Moisés se salvó de las aguas y separó el mar rojo; el bautismo tiene este significado del agua de la vida que sale desde la fuente del ser. La inmortalidad como símbolo está en el huevo y la serpiente, uno viene del otro y juntos son el número 10, magnífico símbolo de Dios y de su Hijo sentado a su derecha, y de la unión del Uno masculino con el Cero femenino. La serpiente en sí puede vivir mucho tiempo y renacer de su piel y revivir de estados de hibernación, y el huevo mismo sugiere la renovación (I reencarnación) a través de consumir lo inferior. Este proceso es el karma o la crucifixión y revela el aspecto superior o espiritual trascendente oculto y atrapado por el celo o vasija de la carne, el cuerpo o la existencia material.

Lo importante es advertir que si bien lograron resultados sorprendentes, parecen aún no haber alcanzado sintéticamente el elixir. De los iniciados alquimistas, que Fulcanelli sugirió en sus trabajos a principio de siglo y por los que fue perseguido, pues querían usar la energía ígnea atómica y la energía biológica líquida, que hoy llamamos fuerza radiónica u orgón, que Reich también supo padecer la persecución al tratar secretos físicos que a los verdaderos grupos de poder les molestan pues esas técnicas quieren que se usen para el mal y podrían sacarnos del estancamiento destructivo en que estamos, sobre todo mentalmente. Y por eso se dedican a perseguir a estos alquimistas o nuevos físicos, y cuando no pueden usarlo como nuevas armas, destruyen sus obras, las prohíben o ridiculizan, por esto nos acostumbramos a ver el agua como simple agua sin darnos cuenta del poder tremendo que tiene y de los secretos que encierra y son la clave de la creación.

Respecto al proceso alquímico que describo, trato de insinuarlo y de protegerlo como es debido, -dice el autor de este antiguo trabajo-, y así como uno lo recibe, transmitirlo con el mismo digno misterio que hace que sea un magisterio y no una técnica, y describo procesos que yo he ejercitado y experimentado, como siempre trato de basarme en mis experiencias y describir cosas reales antes de hablar de mistificaciones o cosas de otros que no conozco, la sinceridad prima para lograr resultados y ser distinto de la mediocridad de los “sin compromiso”, si repito cosas que no atravesé y en las que no creo, no lograremos nada.

 (70) El Eje Central de La Creación

Conforme pasan los tiempos y los avances en todos los estamentos en los que el hombre ha puesto su mano, son notorios y notables, ciertas cosas de Dios pueden ir quedando a un lado como vetustas. Los ejemplos agrícolas, por caso, son una de ellas. Cada vez es menor la cantidad de lectores de la Biblia que conoce algo del campo. Algunos de ellos, incluso, jamás han visto el campo personalmente. Sólo por fotos, videos o películas. Entonces para ellos resulta muy complicado saber de primicias, sazones, cosechas y plagas. Sin embargo, y pese a todo este tiempo transcurrido, hay algo de Dios que no se ha movido un milímetro para ninguno de sus lados, y esas son las promesas. Las promesas de Dios fueron, cuando se escribieron; son, en este y en todos los tiempos presentes, y serán, en cualquiera de los futuros que quieras imaginarte.

(2 Pedro 3: 1) = Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento.

Perdón; cierto es que Pedro tal vez no haya sido el mejor modelo intelectual para escribir una carta, ¿Verdad? Sin embargo, tenemos pruebas más que contundentes que, conforme al léxico que utiliza y a los temas que encara, las cartas de Pedro, unción mediante, fueron todo Dios. Pedro hombre jamás hubiera podido escribir todo esto de su propia sabiduría. Por eso llama la atención que en el inicio de este capítulo, él diga que la carta la dirige al limpio entendimiento de sus lectores. ¿Eso querría significa que existían lectores cuyos entendimientos no estaban limpios? Él utiliza el término eilikrines, aquí, y literalmente, eso se traduce como: probado por la luz del sol.  La idea aquí es la de juzgar las cosas colocándolas bajo la luz solar, a fin de descubrir cualquier falla. La palabra se aplicaba a metales con aleaciones y líquidos no adulterados con substancias extrañas. En el Nuevo Testamento se la usa en un sentido ético y moral; libre de falsedad, puro y sin motivos escondidos. Tú me dirás ahora si conoces gente con la cual podamos sostener esas mismas dudas.

(2) Para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; (3) sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, (4) y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.

No puedo saber cómo son estas cosas en tu lugar de residencia. El mundo es muy amplio y las diferencias culturales y tradicionales, a veces, actúan como catalizadores de frases y sentencias. Yo he oído a gente supuestamente cristiana que comienza a impacientarse. Y cuando indago un poco más profundo, descubro que pertenecen a sectores que fueron enseñados con el clásico y legendario “Cristo viene ya”, conque muchas denominaciones supuestamente progresistas desviaron los conceptos concretos del evangelio. Es como si hubieran sembrado la idea de que Cristo tiene que venir ya mismo a raptarnos, que es como decir a secuestrarnos de este planeta, porque evidentemente ya no podemos más contra el diablo. ¿Y sabes qué? ¡No es así en absoluto! ¡Claro que Cristo va a venir! Pero lo hará para encontrarse con una iglesia victoriosa sin mancha ni arruga, no con una cosa que no se sabe cómo mirarla porque cada vez se parece más al mundo que quiere rescatar.

(5) Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, (6) por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; (7) pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

Curiosamente, en ninguna de las Biblias de estudio que he consultado, hay acotación alguna de comentaristas de prestigio, respecto a lo que nos dice el verso 5, con relación a que la tierra proviene del agua y por el agua subsiste. Tengo la certeza, sin tener todavía la revelación clara que me permita asegurártelo así, que en este pasaje está la clave del verdadero significado y razón de ser del agua, que no es un elemento menor dentro de la creación ni del evangelio entero. Aquí, para confirmar que la tierra proviene del agua, nos remitiría al pasaje que encontramos en Génesis capítulo 1 y versos 6 al 8.

Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Por todo lo expuesto, y seguramente por lo que una gran parte de ustedes que hoy consultan o acceden a este trabajo estudiarán por encima de lo que yo haga, puedo arriesgar a decir sin dudarlo demasiado, algo que salta a la luz con este pasaje, en el que vemos que la tierra, es un elemento que proviene del agua. Y si a eso le sumamos que también el agua, dice Génesis, es gestor de la vida de las aves, y que además fue el factor utilizado para la destrucción de lo creado, el agua entonces, puede ser tranquilamente considerado como EL elemento básico de la Creación.

(71) El Agua en La Poesía

Ya hemos dicho sobradas veces que somos conscientes de la importancia que tiene el agua como un elemento dador de vida, fundamental para la existencia de todos los organismos vivos en este planeta y por eso, solamente por esa razón, es que en este trabajo no quiero dejar afuera eso que tantos seres humanos valoran que es la poesía. Los seres humanos hemos encontrado pasión en cientos de cosas pequeñas y al final del día son esas cosas las que le han dado sentido a nuestra permanencia en este lugar. Al agua le hemos rendido homenaje desde tiempos inmemoriales, rituales indígenas, cánticos celtas, alabanzas en todos los idiomas, y por eso quiero compartir con ustedes cinco poemas que han sido historia en la celebración del agua en todas sus formas.

Agua’ – Gabriela Mistral (fragmento)

Quiero volver a tierras niñas;  llévenme a un blando país de aguas. /
En grandes pastos envejezca y haga al río fábula y fábula. /
Tenga una fuente por mi madre y en la siesta salga a buscarla, y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera. /

Me venza y pare los alientos el agua acérrima y helada. / ¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas! /

Agua ¿A dónde vas?’ – Federico García Lorca

Agua, ¿dónde vas? Riendo voy por el río a las orillas del mar. /
Mar, ¿adónde vas? Río arriba voy buscando fuente donde descansar. /

Chopo, y tú ¿qué harás? No quiero decirte nada. Yo…, ¡temblar! /

¿Qué deseo, qué no deseo, por el río y por la mar? /

(Cuatro pájaros sin rumbo en el alto chopo están.)

‘Llueve en Silencio, que esta Lluvia es Muda’ – Fernando Pessoa

Llueve en silencio, que esta lluvia es muda y no hace ruido sino con sosiego./

El cielo duerme. Cuando el alma es viuda de algo que ignora, el sentimiento es ciego. /

Llueve. De mí (de este que soy) reniego… /

Tan dulce es esta lluvia de escuchar (no parece de nubes) que parece que no es lluvia, mas sólo un susurrar
que a sí mismo se olvida cuando crece. /

Llueve. Nada apetece…

No pasa el viento, cielo no hay que sienta. Llueve lejana e indistintamente, como una cosa cierta que nos mienta, como un deseo grande que nos miente. /
Llueve. Nada en mí siente…

Nocturno Mar – Xavier Villaurrutia

Mar sin viento ni cielo, sin olas, desolado, nocturno mar sin espuma en los labios, nocturno mar sin cólera, conforme con lamer las paredes que lo mantienen preso y esclavo que no rompe sus riberas y ciego que no busca la luz que le robaron y amante que no quiere sino su desamor. /

Monumento al Mar – Vicente Huidobro

Este es el mar que se despierta como el llanto de un niño. /
El mar abriendo los ojos y buscando el sol con sus pequeñas manos temblorosas./
El mar empujando las olas, sus olas que barajan los destinos. /

(72) La Encarnación de la Palabra

Lo que sigue es un texto que ha sido centro de diferentes miradas. Todavía la Biblia sigue siendo una sola y, casi una obviedad, la Palabra de Dios, también. Sin embargo, esas miradas singulares que algunos hombres se empeñan en efectuar sobre distintos pasajes, nos trajeron a lo largo de toda la historia, nos siguen trayendo en la actualidad, y nos seguirán trayendo en un futuro inmediato, siempre y cuando la luz de la revelación divina no ilumine a todos los que desean y necesitan ser iluminados, diferentes entendimientos, algunos de los cuales prendieron como verdades indiscutibles sin serlo.

(1 Juan 5: 1) = Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado.

Está claro. Si quieres ser reconocido y llamado como hijo de Dios, tendrás que creer sí o sí que Jesús es el Cristo, nacido de Dios y no de un hombre carpintero y una virgencita simpática. Y, además, todos aquellos que gustan referirse solamente a Dios y postergan a todo lo demás, sepan que si de verdad aman a Dios Padre, tendrán que amar consecuentemente al Hijo. Porque en otro lugar, casualmente lo estaba leyendo hoy, dice que tendrán potestad de ser llamados hijos de Dios, son aquellos que creyeron en Su Nombre.

(2) En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.

(3) Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos.

(4) Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.

(5) ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

En el sentido lato de lo dicho, Juan muestra que la fe, el amor y la obediencia se relacionan entre sí. La fe nos conduce a una relación de amor con Dios; ese amor nos lleva a amar a otros cristianos y a la obediencia de sus mandamientos. Estos no son gravosos, dice, porque los beneficios prácticos de obedecer las leyes de Dios contribuyen por entero al bienestar humano y a la satisfacción de aquellos que aprenden a aplicarlas en la vida. Nuestra fe nos trae victoria sobre el mundo, y nos provee de un arma espiritual, con la que podemos combatir tanto las tentaciones como las persecuciones de una sociedad sin Dios.

(6) Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.

Primero te voy a compartir algunas de las interpretaciones que una gran cantidad de comentaristas y teólogos han dado a este texto. Dicen que al decir que Jesucristo “vino” mediante agua y sangre, se cree que quiere decir que se manifestó así. Y encuentran dos ocasiones en la vida de Jesucristo en las cuales el agua tiene que ver con su manifestación como Hijo de Dios. La primera ocasión fue su bautismo. Sabemos que en esta ocasión Dios dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. En la misma ocasión el Espíritu descendió sobre Jesucristo como paloma. Esto también sirvió como testimonio que Jesucristo es el Hijo de Dios.

La segunda ocasión en la cual el agua manifestó algo con respecto a la divinidad Jesucristo, fue en su muerte. Cuando uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, al instante dice que salió sangre y agua. El apóstol Juan vio esto y lo presentó como “testimonio” para que nosotros creyéramos. En este caso entró el tercero que da testimonio: la sangre. Estos datos parecen ser evidencia que Jesucristo realmente murió. Lo milagroso en este caso es la rapidez con que había muerto. Quebraron las piernas de los malhechores que fueron crucificados con Cristo, pero en el caso de Cristo, el mismo había entregado el espíritu ya. Así que tenemos dos posibles ocasiones que sirven como interpretación. El Espíritu dio testimonio que Jesucristo es Hijo de Dios en varias ocasiones incluyendo su bautismo y su resurrección. El agua se relaciona con su bautismo y su muerte extraordinaria. La sangre puede encontrarse solamente en su muerte. De todas maneras y en cada uno de estos eventos, estos tres elementos concuerdan con su testimonio o evidencia que Jesucristo el hombre conocido como Jesús es verdaderamente el Hijo de Dios.

Sin embargo, y aún en contra de lo que mayoritariamente hemos aprendido, esta no es la única forma de ver ese texto. Si nos remontamos al Libro del profeta Isaías, encontraremos otra pista, otra línea por donde transitar este mensaje divino. Así leemos, en Isaías 55, versos 10 y11, lo siguiente: Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Fíjate que ya en el Antiguo Testamento se hacía referencia a la Palabra de Dios, comparándola con la lluvia, es decir, con el agua. En ausencia de lluvias todos sabemos que se produce un desierto en el cual no hay vida. En la abundancia y oportunidad de estas, las lluvias, se produce abundante vida y fructificación. Hoy muchos cantan y cantan a Dios, y le dicen como pedido que les dé su lluvia, pero cuando esta lluvia llega, no la entienden y no la quieren recibir. Y que conste que me estoy refiriendo a la ignorancia que todavía existe respecto al significado de la lluvia.

Algunos todavía se imaginan una bendición casi mística que caerá de los cielos si ellos siguen cantando y pidiendo, pero cuando reciben esa lluvia en forma de Palabra de Dios, lo único que quieren hacer es acallar esa voz desagradable que les hace ver precisamente lo que ellos no desean ver.  Si a esto le añade que también en el Antiguo Testamento (Y luego añadido al Nuevo), a Jesús se lo denomina como el Verbo (Palabra) encarnado, creo que nos quedará más que claro, entonces, que el agua que aquí se menciona, es La Palabra de Dios encarnada en un hombre. Por esta razón y de alguna manera corroborando esta última afirmación, los dos versos siguientes dan una apreciación concreta a lo expuesto.

(7) Porque tres son los que dan testimonio en el Cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.

(8) Y tres son los que dan testimonio en la tierra; el Espíritu, el Agua y la Sangre.

Así es que, si sabemos que todo el ordenamiento divino y celestial está a cargo del Padre, que es Dios, y que el portador de Su Palabra para la tierra es el Verbo, que es su Hijo el Cristo, y que el portador de esa Palabra en forma de revelaciones y guías a toda verdad, es el Espíritu Santo, nos encontraremos conque en la tierra, el Espíritu es el que llega para consolarnos y guiarnos a toda verdad, y que lo hará a partir del Agua, que es la Palabra encarnada en un hombre y con la Sangre como reaseguro de redención porque ella fue derramada en la cruz para perdón de pecados y liberación final de todo el que lo acepte, lo crea y lo encarne. Así es hasta hoy, como yo lo creo.

(73) El Uso del Agua en los Rituales

Aquellos de ustedes que provienen del mundo secular, y que un día renunciaron a él para arrojarse a los pies de Jesucristo, pero que llevaron una vida plagada de pecados de todos los colores, seguramente le habrán sumado a ellos, en alguna ocasión, los relacionados con el ocultismo. Es muy difícil que el hombre sin Dios, pero que busca permanentemente algo que lo reemplace en lo trascendente, no acuda a brujos o hechiceros en búsqueda de soluciones a sus problemas personales.

Gracias a Dios, no ha sido mi caso, pero los que alguna vez pasaron por los “consultorios” de brujos o hechiceros saben muy bien que, entre otros menesteres utilizados como elementos de aporte o ayuda a los distintos “trabajos” efectuados, se encuentra el agua. Rituales de todos los colores se llevan a cabo en este submundo utilizando el agua, y es mi intención mencionarlos como forma precisa y puntual que te sirva para conocerlos y evadirlos, o por lo menos, si a ti no te alcanzan, procurar salvar a los que están a un tris de caer en sus garras.

Esotéricos de uno u otro estilo y metodología, suele utilizar el agua cuando buscan abrir sus caminos a nuevas experiencias o inicios de nuevas etapas. Por lo tanto, aquellos que trabajan con supuestos ángeles en sus rituales, saben perfectamente que en sus ambientes, se sostiene no se sabe muy bien con qué bases, que el Arcángel Gabriel es el guardián del agua. Aún si lo fuera, deberían recordar que los ángeles, y mucho menos de la categoría de un Arcángel, no reciben órdenes de los hombres, sólo de Dios Padre.

Sin embargo, en su ignorancia barnizada con palabrerío místico y deformaciones teológicas, ellos invocan a este Arcángel con la intención que él les brinde el poder y la protección que necesitan. De hecho, los cristianos creemos en los ángeles y mucho más en los Arcángeles, pero sabemos perfectamente porque así se nos ha dejado escrito, que ellos solamente se moverán por orden celestial superior, lo que nos lleva inexorablemente a que, si en un momento dado suponemos que es necesaria su participación en nuestro favor, lo máximo que podremos hacer es solicitarle a nuestro Padre Celestial que los ponga en marcha. En contraposición, no serán ángeles de Dios los que se muevan, sino demonios que se hacen pasar por tales. Examinemos los distintos rituales con agua del ocultismo.

Ritual con Vaso con Agua y Sal:  Dentro de los rituales con agua, aseguran tarotistas, encantadores y otros brujos que este es el más sencillo. Dicen que su efecto es totalmente purificador, y que su misión es liberarnos de “malas energías y cargas negativas”. Puede que nos resulte racionalmente un tanto descabelladas esas pretenciosas afirmaciones, aunque conviene aclarar que no es eso lo más grave. Lo más grave es observar cuánta gente lo cree con sinceridad e ingenuidad, por partes iguales.

Se lleva a cabo, -dicen las recetas del caso- con un vaso de cristal, cierta cantidad de agua y una proporción estimada de sal. Sólo se debe colocar el vaso de agua con sal debajo de la cama donde dormirá la persona que tiene que recibir el beneficio, justo en el centro de la cama, esto es: en el medio del cuerpo. A este ritual se lo debería realizar durante siete días completos, si bien se tendrá que cambiar el agua diariamente.

El agua que se va a eliminar, se la debe ofrecer a la tierra, jardines o huertas si se los posee, o macetas con flores o plantas, si se habita en ciudades. Aseguran los hechiceros que la tierra absorberá todas las malas energías que habían salido de ese cuerpo y se habían depositado en el agua del vaso durante la noche. La pregunta que algunos cristianos desinformados suelen hacer aquí, es: ¿Pero eso les funciona? ¡Claro que les funciona! Los demonios también manejan cierto grado de poder sobrenatural, ¿Lo ignorabas? La factura por sus “servicios” llegará tarde o temprano, y deberá cancelarse.

Hechizo Para el Amor con Agua Bendita: ¡Qué tema el del agua bendita! ¿Verdad? En otro espacio de este mismo trabajo me voy a ocupar específicamente de ella, de manera puntual. Mientras tanto, habrá que decir que este ritual con agua bendita destinado a asuntos sentimentales del corazón, es aparentemente muy sencillo de realizar. Aseguran los cultores de esta parte del ocultismo vernáculo que el agua bendecida otorga muchos beneficios para todo lo que implica atraer el amor a las vidas de las personas. No importa que esa persona no te ame, tú ejecutas este ritual y ella vendrá a ti sí o sí, aunque no lo desee. Cualquier semejanza con manipulación y hechicería es pura coincidencia…

El manipulador de sentimientos de la ocasión utiliza para este tan singular “trabajo” una copa, agua bendita, (Nadie dice sacada de donde, se supone que bendecida por algún sacerdote católico o directamente robada de una de esas fuentes que se encuentran en el ingreso de los templos del catolicismo romano), una hoja de papel rosa y un lápiz de color rojo.

Ellos toman ese papel y, con el lápiz o bolígrafo con tinta roja, deben escribir el nombre de la persona que al contratante de los servicios del hechicero le agrada, y añadirle el suyo. Doblan el papel y, en la parte de afuera, escriben los sentimientos que se desea avivar con esa persona, luego se llena la copa de agua bendita y dentro se coloca la hoja para que con el correr del tiempo, se deshaga. También aquí este ritual se debe realizar durante siete días corridos, comenzando, -aclaran-, con el primer día de luna llena.

Aseguran que en corto plazo esa persona allí mencionada, se acercará inevitablemente a quien contrató el servicio del brujo. Y si estás pensando cómo puede ser que exista gente que crea en este tipo de cosas, tengo que recordarte que el infierno tiene su propio departamento de publicidad y promoción y que, a favor de ciertas maniobras demoníacas, siguen trabajando con bastante intensidad. La gente quiere cosas mágicas para arreglar sus asuntos. Tanto que en muchas de nuestras iglesias, se ha llegado a predicar una especie de evangelio mágico, que es mucho peor que el ocultismo secular.

Vela Blanca y Vaso de Agua: Hay un ritual que los personeros del ocultismo aseguran que funciona muy bien cuando una persona se encuentra en momentos difíciles por causa de no poder atraer la abundancia a sus vidas. Dicen que si pones tu fe y tu intención en este sencillo ritual, el dinero que necesitas vendrá de forma rápida a tu lado. Omiten decir que la fe no es algo que el hombre se disponga o no se disponga a ejercer. La tiene si Dios se la otorga, porque es un don de Dios. Pero, como se trata de obtener dinero, las necesidades a veces tienen mucho más que la mitológica “cara de hereje” que se decía a modo de refrán popular.

Para esto se necesitan Un vaso, una vela de color blanco y sal. A este ritual se lo debe realizar también durante siete días, (¿No es demasiado casual que siempre sea el número siete, que es el número de lo completo, el número de Dios?) Se debe comenzar un día domingo, (Nadie explica la razón de ello), y buscando un lugar tranquilo para ejecutarlo, donde el ritualista no sea molestado.

Luego se deberá encender la vela blanca con una cerilla de madera y mientras se lo hace, agradecer al universo y al espíritu del fuego (Como esas deidades obviamente no existen, el agradecimiento será para un demonio, así de simple), el ritual que se va a realizar. Una vez encendida la vela, se llena el vaso de agua hasta la mitad y se coloca al lado de la vela y se añaden tres cucharaditas de sal.

Se lo deja reposar todo durante dos horas, y cuando pase este tiempo se debe beber el agua del vaso de agua y lavarse la mano que se utiliza más; esto es: si se es diestro, la derecha, mientras se repite el siguiente ritual verbal: El dinero es bueno, el dinero llegará a mí de forma pacífica y tranquila, tomaré con mi mano el dinero que necesito.

Luego se cierran los ojos unos instantes y se visualiza como se realizan los pagos que se tienen pendientes (No como se recibe el dinero), y se deja luego que la vela se consuma por sí sola. No tengo por qué censurar a nadie que desee ingresar en este sub mundo espiritual, pero pregunto: ¿No es más sano y limpio entregar tú vida a Cristo y declarar esto mismo en un acto profético por fe en Dios? ¿Para qué arriesgar el destino eterno de tu alma? Porque, reitero; estas son facturas que se abonarán sí o sí.

Ritual con agua de lluvia para el dinero: Dicen los poetas, (Y ahora parece que también los ocultistas), que el agua de lluvia está llena de magia, porque es pura y limpia y su contenido energético hace que nos sintamos mejor y que todo se llene de bendiciones. Encarecen agradecer al universo (¿Prefieren hablarle a una nada gigantesca sin forma, que a un Dios vivo y lleno de poder? Ceguera.) por la lluvia y conseguir los ingredientes que se necesitan para llevar adelante ese ritual con agua para atraer dinero.

Deben disponer de agua de lluvia, recogida en algún recipiente acorde, un envase de vidrio o plástico con tapa, un cuenco de barro o vidrio y nueve monedas doradas. (Mis compatriotas ocultistas tendrán que viajar al exterior para conseguirlas, en Argentina no hay monedas doradas). Recomiendan colocar las monedas en el cuenco, luego cubrirlas con el agua de lluvia y ubicarlas cerca de la puerta de la casa o negocio. Si se logra recoger más agua de lluvia, se deberá ir renovándola cada corto lapso.

Si deja de llover, tendrán que sacar las monedas antes que se seque y colocarlas en la entrada en forma de altar para que continúen, -aseguran- atrayendo la buena suerte. Y concluye el promocional recomendando confiar en que este ritual aumentará las ganancias personales y que el dinero nunca faltará a quien lo realice. Todo, -reitero- confiando en la buena suerte. Ahora sólo nos restaría preguntarles a estos buenos amigos, qué cosa creen ellos que es la buena suerte. Seguramente darán unas cuantas vueltas dialécticas para concluir reconociendo que no es algo abstracto sino personajes misteriosos que se ocupan de ayudarte. Pasado en limpio en idioma cristiano: Demonios.

Ritual con Agua de Mar: Dicen los que andan cotidianamente en estos menesteres que el agua del mar para los rituales es excelente, sobre todo si se habla de realizar una buena limpieza energética del hogar, y que lo ideal es mezclarla con hierbas para amplificar su potencia. ¿Alguna razón racional para competir contra la –para ellos- ingenua fe en Dios? Ninguna, sólo creer que es así. Simple. Tan simple que suena incoherente para gente que todos los días se comen cristianos a la parrilla basados en su racionalidad y análisis “serios”.

Para añadirle al agua de mar, se necesitarán hierbas tales como ruda y romero, si es que se desea eliminar energías negativas. Lavanda y romero si se desea mejorar las relaciones de pareja, amistades, familia y deshacer conflictos. (Faltó la garantía de que tu equipo favorito de fútbol gane todos sus juegos) Ruda y olivo, si se está en una mala racha de buena suerte o si se quiere mejorar en el tema económico. ¿Sabes qué? Mucha gente se lo cree, lo hace y queda presa de las estrategias del infierno, sólo porque no ha sabido administrarse y se ha arruinado su economía.

A los que viven cerca del mar, les será sencillo poder hacerse de una botella de agua marina, aunque en caso contrario puede arreglarse con agua común acondicionada con sal marina. Deben hervir en medio litro de agua marina las plantas durante unos minutos, luego proceder a colar la infusión y guardarla en una botella. Para realizar la limpieza se deberá mojar la mano con el agua y agitarla, soltando pequeñas gotas alrededor de todas las estancias de la casa. Mientras se lo hace, se deberá recitar el ritual favorito de la persona, una afirmación poderosa o visualizar en positivo lo que se desea. ¡No! ¿Quién dijo que Satanás es imitador?

Hechizo con Agua y Azúcar para el Amor: Este ritual con agua para el amor está especialmente dirigido a personas que tienen conflictos en su relación de pareja, incluso para que regrese si se ha marchado. (Clarísimo: si esto no es manipulación de voluntades, no sé de qué estamos hablando. Y si es manipulación de cualquier índole, técnica y espiritualmente, es hechicería) El agua con azúcar se supone que ayuda a limpiar y proteger la relación de las personas con las cosas malas, aseguran que limpia los problemas y los conflictos. Asimismo, la rapidez de su funcionamiento depende de lo mal que esté la relación, por lo que podría ser que la persona deba repetirlo varias veces. ¿Pasado en limpio? Por allí funciona, y por allí no: una pintura.

Consiste en un vaso de agua, tres cucharadas de azúcar, dos fotografías, una de la persona que realiza el trabajo y la otra de la persona a quien va dirigido, un cuarzo de color blanco y un hilo de color rojo. La persona toma el vaso de agua y le añade las tres cucharadas de azúcar, todo eso, -demandan-, mientras se visualiza el amor que hay en esa relación. (Me pregunto: si hay amor en una relación, ¿Para qué hacer un ritual ocultista?) Luego añaden las dos fotografías, juntas y amarradas con el hilo rojo, repitiendo en forma de letanía: “Olvida lo malo, recuerda lo bueno; volverás porque a mí no me has podido olvidar”. Influencia satánica ciento por ciento, ¿Tienes dudas?

Luego se debe colocar el cuarzo blanco en el agua, dejar que se hunda y tomar el rollo con las dos fotografías e introducirlas en el vaso de agua, se lo deja reposar durante cinco minutos, (Quien suponga que se está horneando un postre se equivoca), mientras se visualiza nuevamente de qué forma se desea esa relación. Finalmente, la persona retira las fotografías y las guarda en un lugar secreto de su habitación, el cuarzo rosado debe ser llevado encima durante siete días (¡Otra vez siete!) se mojan las manos con el agua, se dejan secar al aire y luego se desecha lo que sobra.

Sé que al leer esto, muchos no terminan de comprender para qué lo incluí, mientras que otros sencillamente se lanzan a reír divertidos, pensando con qué mentalidad de hormiga esa gente puede realizar estas cosas suponiendo que darán resultado. ¿Sabes qué? Ignorancia supina. Porque lo que en algunos casos produce un resultado acorde a lo que se está pidiendo, no es el agua ni el ritual en sí, sino el poder disuasivo conque los demonios pueden incluir en la mente de las personas sin Cristo. Tranquilidad, hermana mujer: ningún hombre te obligará por estos métodos a hacer lo que él desee, aún contra tu voluntad, si has elegido ir por la vida aferrada a la mano de Jesucristo.

Rituales con Agua de Coco: El coco es un alimento que ha sido utilizado desde antiguo en los rituales, ofrecen prosperidad, limpieza de la energía negativa, aporta soluciones a problemas y da protección. Aseguran estos “especialistas” que los rituales con agua de coco son efectivos, porque sostienen, (No se sabe con qué bases), que es una fruta con propiedades mágicas. Por eso, en algunas culturas, esta fruta recibe el nombre de Fruto de la Diosa Sri en la India, el “Alimento del Alma” es como se conoce en muchos lugares

¿Cómo hacer una limpieza de un hogar con el agua de coco? Porque ya se sabe que las casas guardan energía negativa que  afectan a sus moradores y sus familias. Hay algo de cierto en esto, aunque la solución dista bastante de ser la que propone la hechicería moderna. Expresan que con este ritual con agua de coco no solo la persona protegerá su familia y su hogar, sino que le ayudará también a eliminar la energía negativa o las malas intenciones de aquellos que entren en su casa.

Se necesita para la mezcla aguardiente de caña, miel, vinagre, un coco y una vela. A quien esto le parezca incoherente y hasta ridículo, puede seguir pensándolo, aunque deberá tener muy en cuenta que el punto básico no es el material mencionado, sino lo que se esconde detrás de los actos que se realicen con ellos. Se hace luego un agujero en el coco para extraer el agua, luego se añade al interior del coco vacío el aguardiente de caña, la miel y el vinagre, y se tapa con la ayuda de la cera de la vela.

La persona va pasando por cada una de las estancias o habitaciones de la casa y, mientras hace rodar el coco por el suelo, repite el ritual verbal que dice: ¡Que ruede todo lo malo y que salga de mi casa, rueda, rueda y lejos se irá”. De hecho, a los que conocen algo al menos de guerra espiritual, supongo que les habrá quedado más que claro que con estas palabras ningún demonio dejará su sitio allí. Finalmente, se toma el agua de coco mezclada con agua en un pulverizador y se vuelve a pasar por todas las habitaciones de la casa, purificando y protegiendo el ambiente.

(74) Un Grado Perfecto de Autoridad

Tal como lo señala el título que le di a un trabajo al respecto, el Libro del Apocalipsis, es quizás el libro que nunca entendimos. Y no porque no lo hayamos deseado entender, no, todo lo contrario. Sencillamente, a alguien se le ocurrió, vaya uno a saber inspirado en qué sabiduría dudosa, que ese era un libro para un futuro muy lejano, y que ponernos a estudiarlo hoy, significaba una lisa y llana pérdida de tiempo. Porque era un libro de revelaciones futuras. Su inicio mismo lo aseguraba en sus cuatro primeras palabras del capítulo 1 y verso 1: La revelación de Jesucristo.

Y, seguidamente, una serie de eventos prácticamente incomprensibles, como escritos en código de guerra y sólo apto para altamente entendidos. De Espíritu Santo y guiarnos a toda verdad, ni noticias. Claro, ¿A nadie se le ocurrió que dice Revelación y no revelaciones de Jesucristo? ¿Nadie pensó que este libro no trae revelaciones sobre eventos futuros, sino la revelación manifestada de una persona, Jesucristo, mediante sucesos contados con pintura abstracta, pero encerrando secretos literales y actuales? Yo te puedo asegurar que cuando lo vuelves a leer bajo ese prisma, una enorme serie de pautas y frases que parecían sueltas, pasan a tomar sentido.

(Apocalipsis 1: 9) = Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.

Juan comparte con los que serán sus lectores, la experiencia de la tribulación, o persecución por causa de la fe, con tranquila paciencia, con el ánimo dispuesto bajo el injusto sufrimiento. No obstante, pasar por las pruebas a que está sometida la vida cristiana es la gloria del Reino. Juan está en el exilio de Patmos, una pequeña isla de dieciséis kilómetros de longitud por nueve kilómetros de ancho, localizada a noventa y seis kilómetros al sudoeste de Éfeso, en el mar Egeo. Volcánica y casi despoblada, los romanos la usaban como colonia penal, forzando a los prisioneros a trabajar en las canteras de granito. El destierro de Juan se debió a su fiel testimonio del evangelio.   

(10) Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, (11) que decía: yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia; a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.

Lo primero que debemos tener en cuenta al leer este libro, es que no fue un libro escrito por un autor que no tenía otra cosa mejor que hacer y decidió escribir, ni tampoco por un afamado escritor que lo hizo mientras fumaba en su pipa, bebía una copa de alcohol y se extasiaba con la vista de un hermoso mar azul. Este libro fue escrito por un prisionero en alta tribulación, por expreso mandato de Dios. Y dice que lo hizo, estando en el Espíritu. Esto elimina cualquier asunto intelectual o material. Juan no escribió esto en su carne, sino en el Espíritu de Dios. Y lo hizo para que se enviara a las siete iglesias, que como ya sabemos, no son un número cualquiera de un lugar geográfico determinado, sino un símbolo del número de lo completo, del que significa todos los que sean necesarios, lo cual indica que este libro fue escrito para la iglesia global, amplia, cuyas características principales están comprendidas en esas siete iglesias mencionadas.

(12) Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, (13) y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Fíjate que Juan dice primeramente que escucha una voz como de trompeta. Esto quiere decir que lo que oye no es una trompeta literal. No es un sonido de trompeta física. Porque dice que el sonido, es como de trompeta. Y esto, lo que nos muestra, es que el sonido de esa voz tiene que ver con una señal, una advertencia, un aviso de ataque, que era para lo que se utilizaba la trompeta. Y esa voz, esa señal, esa advertencia, llega en forma de mensaje. Y ese mensaje va dirigido a esas simbólicas siete iglesias, que si tú las estudias, vas a encontrar que cada una de ellas contiene elementos que seguramente hallarás en tu congregación o en la de tu vecino. Es la iglesia global. Para ella es la advertencia. ¿Y quién la trae? Cristo, es notorio. Y lo más impactante del caso, es que aquí lo empieza a describir físicamente, tal como Juan lo está viendo detrás de él, porque dice que tiene que volverse hacia atrás para verlo. Presta atención, porque es la única descripción física que encontrarás en tu Biblia de Cristo. Esa figura de ojos celestes y cabellos rubios es visión profética de “San Hollywood”; no había hombres de ese aspecto en esos sitios del planeta.

(14) Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; (15) y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

Según coinciden muchos estudiosos, las ropas del señor simbolizan el sacerdocio real. Sus cabellos blancos y sus ojos llameantes, simbolizan la eternidad, la sabiduría  y la omnisciencia; (Conocimiento de todas las cosas reales y posibles) y las muchas aguas con que nos encontramos aquí como onomatopeya muy curiosa de su voz, como Autoridad de Mando. Creo que esto está firmemente relacionado con las muchedumbres, que en muchos textos son representadas con masas grandes de agua. De hecho, una ovación en un estadio deportivo, es lo más parecido al sonido del mar cuando el viento agita las olas.

(75) Cinco Cosas que no Sabías Sobre el Agua Bendita

El agua bendita es probablemente uno de los sacramentales más conocidos en la Iglesia Católica Romana. Ojo: No confundan sacramental con sacramento. Un sacramental es un signo sagrado según el modelo de los sacramentos mediante el cual se significan efectos obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Es usada en muchas ocasiones por los sacerdotes. ¿Alguna vez te has preguntado desde cuándo la usa la Iglesia? ¿Por qué siempre se la encuentra en la entrada de todos los templos? Estas y otras preguntas son respondidas en esta parte de este trabajo. Anota esas cinco cosas que no sabías.

Su origen: Se puede decir que el origen del agua bendita se remonta hasta tiempos de Jesucristo, ya que el fundamento que encontraron para crearla, fue que Él mismo bendijo las aguas. Más adelante, el papa San Alejandro I, quien ejerció el pontificado desde el año 121 d.C. hasta el 132 d.C. determinó que se pusiera sal en la bendición del agua mientras se rezaban las oraciones que acostumbra la Iglesia. Los judíos solían echar ceniza sobre el agua, por eso San Clemente decía que lo que bajo la antigua ley era la ceniza, bajo la gracia es la sal.

¿Por qué hay una pila de agua bendita a la entrada de los templos?: Se colocan allí para que los feligreses se signen con agua bendita al entrar al templo (La tradicional “señal de la cruz”) y de ese modo sean benditos por el Señor a partir de esa señal de la cruz. De esta manera le entregan todos sus sentidos en su casa. Por eso al entrar se les enseña que deben rogar para que el Espíritu Santo ilumine sus corazones, infundiendo en ellos aquel temor, edificación, silencio y reverencia que se merece tan santo lugar.

¿Cómo se introdujo el uso de la pila de agua bendita en la Iglesia?: Se hizo para remplazar una antigua ceremonia judía en la que antes de entrar en oración se lavaban pidiendo a Dios quedar puros y limpios. Para borrar esa figura, los sacerdotes católicos primero bendecían el agua según un rito que aún se conserva.

¿Qué simboliza el agua bendita?: El agua bendita simboliza el sudor de Nuestro Señor Jesucristo en el huerto y la preciosísima sangre que salió de su costado.

¿Qué efectos tiene el agua bendita?: Tradicionalmente se sabe que el agua bendita tiene los siguientes efectos: Ahuyenta toda potestad demoníaca sobre las personas y lugares sobre las que se rocía. Borra los pecados veniales. Ahuyenta toda sobra, fantasía y astucia diabólica. Quita las distracciones en la oración. Nos dispone, con la Gracia del Espíritu Santo, a una mayor devoción. Se nos infunde la virtud de la divina bendición para recibir los sacramentos, para administrarlos, y para celebrar los divinos oficios de Dios. Naturalmente, todo esto está fundamentado en la doctrina católica romana, aunque no se encuentran escrituras o formas teológicas que sustenten lo expresado.

La práctica de bendecir el agua forma parte, junto con las bendiciones en general, de lo que técnicamente hablando se da en llamar sacramentales, que el Catecismo de la Iglesia Católica define así:  “Signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida” (núm. 1667).

En el Catecismo, y dentro precisamente del artículo que se dedica a las sacramentales, existe una única mención del agua bendita, que es la que hace su número 1668, a saber: “Comprenden siempre una oración, con frecuencia acompañada de un signo determinado, como la imposición de la mano, la señal de la cruz, la aspersión con agua bendita (que recuerda el Bautismo)”.

Pero para llegar a la concepción eminentemente espiritual que le conocemos hoy, la práctica del agua bendita ha pasado por varias vicisitudes, por lo menos dos concretamente: su utilización como instrumento de las abluciones corporales, y su uso como instrumento de sanación. Por lo que se refiere al primero de los aspectos, su uso para la limpieza y purificación del cuerpo antes de entrar en contacto con las cosas sagradas, es una práctica que nada debería tener de extraña en el cristianismo, en cuanto estrechamente vinculada con su herencia judía. Esto dice el libro del Éxodo:

Situó la pila entre la Tienda del Encuentro y el altar, y echó en ella agua para las abluciones; Moisés, Aarón y sus hijos se lavaron en ella las manos y los pies. Siempre que entraban en la Tienda del Encuentro y siempre que se acercaban al altar, se lavaban, como Yahvé había mandado a Moisés (Éxodo 40: 30-32).

Una obligación que es extensiva, por lo menos, a todo el servicio del templo, el que conforman todos los miembros de una de las doce tribus, la de los levitas: Pon a los levitas aparte del resto de los israelitas y purifícalos. Para esta purificación harás con ellos de la siguiente manera: los rociarás con agua lustral; se rasurarán ellos todo el cuerpo, lavarán sus vestidos y así quedarán purificados (Levítico 8: 6-7).

Del judaísmo la práctica pasa directamente al islam, donde se recoge varias veces en el Corán, que incluso distingue entre diferentes tipo de ablución: “Cuando os dispongáis a rezar, lavaos la cara, las manos y los brazos hasta los codos, y pasaos las manos mojadas ligeramente por la cabeza, y lavaos los pies hasta los tobillos” (C. 5, 6).

Lo cierto, sin embargo, volviendo al cristianismo, es que ni los documentos canónicos ni otros documentos tempranos del cristianismo como notablemente la Didaché, -breve texto del siglo II que se centra justamente en las prácticas litúrgicas de los primeros cristianos-, se detienen en este uso “ablucional” del agua entre los cristianos. Bien significativo resulta al respecto, el tratamiento que el evangelista Marcos da al tema como algo ajeno y extraño a los primeros cristianos, y posiblemente hasta uno de los campos (como también lo fue el sabbat) en los que Jesús más duramente se empleará contra sus contemporáneos fariseos.

“Los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas” (Marcos 7: 3-4).

Lo cierto es que entre los cristianos el uso “ablucional” del agua parece restringirse al ministro del sacramento eucarístico, esto es, el sacerdote, lo cual retrotrae su aparición a la del orden sacerdotal tal cual lo conocemos hoy día. Todo un tema, pues lo cierto es que entre los primeros cristianos, el oficio de la eucaristía no lo desarrolla un sacerdote, sino cualquier cristiano en su casa. Por lo que hace al segundo uso del agua bendecida, su utilización en la curación de enfermedades, el Pontifical o Scrapion de Tumis, un obispo del siglo IV, recoge ya una bendición del aceite y agua durante la misa destinada a tal efecto:

 “Invocamos sobre esta agua y este aceite el Nombre de Aquél que sufrió, que fue crucificado, que resucitó de entre los muertos y que está sentado a la derecha del Padre. Concede a estas criaturas el poder de sanar; que todas las fiebres, todos los malos espíritus y todas las dolencias huyan de quien tome esta bebida o sea ungido con ella, y que sea un remedio en el Nombre de Jesucristo, tu único Hijo.”

Texto que tiene de interesante que en él aparecen vinculados por un lado la bendición del aceite, estrechamente relacionado con lo que luego constituirá el sacramento de la unción de enfermos, y por otro la bendición del agua, que terminará vinculada al sacramental del agua bendita. San Gregorio de Tours (538-594) en De gloria confessorurii, habla del ermitaño Eusitio que curaba las fiebres cuartanas con agua que él mismo bendecía, cosa parecida a lo que según sostenía, hacían San Martín o San Julián. En cuanto a la tercera de las finalidades de las que hablamos arriba, la estrictamente espiritual y sacramental que le vemos revestir hoy, lo cierto es que no parece surgir sino hacia finales del siglo IV o principios del siglo V.

Las importantes Constituciones Apostólicas, una colección de ocho libros compuestos de tratados independientes sobre disciplina, culto y doctrina cristianos, redactadas hacia el año 400 y destinadas a servir como manual de orientación para el clero y hasta para los laicos, atribuye el uso del agua bendita al apóstol San Mateo. En su Historia de la Iglesia escrita en el primer cuarto del siglo V, Teodoreto (393-h.460) afirma que Marcelo, Obispo de Apamea, santificó el agua por la señal de la cruz (op. cit. 5, 21). Una carta de Sinesio (370-414) alude específicamente al agua lustral colocada en el vestíbulo del temploBalsamon nos cuenta que en la Iglesia griega se bendecía agua al comienzo de cada mes lunar, en una costumbre que nos pone una vez más en contacto con esa recurso evangelizador tan propio del cristianismo como es el sincretismo, por el que se cristianizaban fiestas, lugares y prácticas paganas precristianas. El Papa San León IV (847-855) ordena que cada sacerdote bendiga agua cada domingo. Hincmar de Reims en su Capitula synodalia da las siguientes instrucciones:

“Cada domingo, antes de la celebración de la Misa, el sacerdote bendecirá agua en su iglesia […]. Cuando la gente entre a la iglesia será rociada con esta agua, y los que deseen se pueden llevar alguna en vasijas limpias para que rocíen sus casas, campos, viñedos y ganado”.

Santa Teresa (1515-1582), por su parte, utiliza el agua bendita con una finalidad muy personal: Sé por propia experiencia que no hay nada que eche a volar al diablo como el agua bendita”. No voy a confrontar doctrina ni mucho menos, porque no era ese el espíritu de incorporar esto al texto, pero sí se podría decir que no hay dudas que esta mujer tenía autoridad delante del enemigo, lo cual hizo que éste retrocediera, cosa que ella le adjudica al agua bendita, mientras que nosotros preferimos situarlo en algo mucho más fuerte que eso.

Por lo que se refiere a la generalización de la práctica y su anexión al templo cristiano, y aunque determinados receptáculos presentes en cementerios (Chiusi, cementerio de Calixto) y catacumbas (San Saturnino) pudieron servir como pilas de agua bendita, la práctica no se consolida en occidente hasta el siglo XI. Por cierto que vino muy unido al fenómeno de pilas reservadas para grupos determinados, sobre todo clérigos, o como es comprensible, leprosos, cosa patente en Saint Savin en los Pirineos, o Milhac de Coutron en la Dordoña.Y es que, de hecho, uno de los debates a los que el agua bendita viene irremisiblemente unida es el de la expansión y contagio de enfermedades, y todos recordamos aún como durante la alarma que produjo la aparición de la gripe A durante el año 2009, muchas iglesias retiraron el agua de sus jofainas.

Ha sido también frecuente que el agua bendita no se tomara directamente de la pila, sino por medio de un aspersorio o rociador, sujeto a ella con una cadenita al modo en que se hace con los bolígrafos en las ventanillas de los bancos. A tal propósito se utilizaban ramas de laurel, hisopo, palmera o boj, o mangos terminados en mechones, incluso el rabo de un zorro.

El arzobispo de Milán San Carlos Borromeo (1538-1584) da las siguientes instrucciones: “La pila de agua bendita será de mármol o de piedra sólida, ni porosa ni con grietas. Se apoyará sobre una columna espléndidamente labrada y no deberá colocarse fuera de la iglesia sino dentro y, en la medida de lo posible, a la derecha de los que entren. Habrá una en la puerta por donde entran los hombres y otra en la puerta de las mujeres. No estarán pegadas a la pared sino separadas de ella tanto como sea conveniente. Una columna o base las sostendrá y no debe representar algo profano. Un aspersorio estará unido por una cadena a la vasija, la cual será de latón, marfil o algún otro material artísticamente trabajado”.

 (76) La Riqueza de una Savia Divina

No existe un cristiano sobre la tierra que no pueda respondernos una pregunta respecto a la función del pastor. Sin embargo, lo que exprese, será lo que conoce como pastoreado en el marco de su pertenencia a alguna congregación cristiana. Y no será una respuesta correcta, porque entre el antiguo pastor que vemos en la Biblia como uno de los ministerios de la iglesia, y esta función que hoy podemos observar, existe una enorme diferencia. Tanta que, en casos, hasta se ha llegado a asegurar que el pastor moderno, contemporáneo, está sencillamente fuera del propósito bíblico. En el siguiente pasaje, y desde la mirada de Juan en Patmos, conforme a las visiones que Dios le diera, tenemos otra óptica del mismo tema.

(Apocalipsis 7: 9) = De la tribu de Benjamín, doce mil sellados. Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; (10) y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en  el trono, y al Cordero.

¿Qué cosa podría ser una gran multitud vestida de ropas blancas, sino la gran concentración de los gentiles arribados al trono divino, vistiendo las prendas que magnifican su pureza y su transparencia, únicas puertas de ingreso a la familia de Dios? Pablo de alguna manera lo da a entender en su carta a los Romanos, cuando en 11:25 dice: Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; La concordancia Strong nos aclara que cuando leemos endurecimiento, aquí, estamos leyendo la palabra griega porosis, que tiene que ver con callosidad. Y nos añade que la palabra es en realidad un término médico que describe el proceso por el cual las extremidades de huesos fracturados se fijan mediante una osificación o callosidad petrificada. Algunas veces se refiere a una sustancia dura en el ojo, que lo ciega. Si se la utiliza metafóricamente, como deberemos hacer, porosis sugiere insensibilidad o ausencia de percepción espiritual, ceguera espiritual, o religiosidad vacía.

Lo valioso de este verso es que en su final, se nos dice que esa multitud, obviamente de gentiles, estaban clamando. Y en contra de lo que generalmente sentimos nosotros de expresar, en el marco de nuestros prominentes egocentrismos, pensando que somos altamente meritorios para ser salvos, que la salvación no es algo que decida o le pertenezca al hombre. Que el hombre, en todo caso, es beneficiado con ella pura y exclusivamente por gracia, que es como decir mediante un claro favor de Dios que no tiene ninguna otra razón que la de su profundo amor por cada uno de nosotros, creyentes o no. ¿Cómo que creyentes o no? ¿Usted me está diciendo que Dios ama de la misma manera al que cree en Él y va a una iglesia, que al que no cree en Él y no va a ninguna parte o, peor, anda metido con Satanás y sus demonios? Sí, porque Juan 3:16 dice que Dios amó al mundo, (No a la iglesia) y que por esa razón entregó a su Hijo. Y tú y yo estamos hoy, aquí, leyendo esto, porque fuimos amados por Él cuando andábamos perdidos en el mundo. Y suya es la decisión de nuestra salvación, no nuestra. Lo dice el Salmo 3:8: La salvación es de Jehová; sobre tu pueblo sea tu bendición.

(11) Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, (12) diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Presta atención por un momento al conjunto de lo que se dice aquí. Primero, dice que todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono de Dios. ¿Entiendes lo que significa la palabra todos en la Biblia? Pues exactamente eso: todos. ¡Ah, muy bien! ¿Y cuántos vendrían a ser, más o menos, todos esos ángeles? En ningún lugar hay una cifra que nos otorgue una pista, pero sí se nos menciona que son millones de millones, lo cual tranquilamente podríamos elevar a la categoría matemática de billones, trillones, o cuatrillones, si es que no me quedo corto. Y luego le otorgan a nuestro Señor, siete adjetivos calificativos. Y siete es el número de Dios, el número de lo completo, y no se traduce como una cifra determinada, sino como todos los que sean necesarios. Y en esa calificación entran: Bendición, Gloria, Sabiduría, Acción de Gracias, Honra, Poder y Fortaleza. Y ahora, por último, tú mejor noticia del día: Tú eres Imagen y Semejanza de ese Dios.

(13) Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿Quiénes son, y de dónde  han venido?

(14) Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus  ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

(15) Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.

Para que entiendas debidamente que esto es simbólico, metafórico y no literal como todavía pretenden enseñarlo en muchos espacios, presta atención a este nimio pero al mismo tiempo importante detalle. ¿Tú piensas que esos ancianos, (Cualquiera sea la interpretación respecto a ellos que tú hayas aceptado como válida) es gente inepta, ignorante y desinformada? No, ¿Verdad? Si están allí, es porque son gente especial que conoce cada milímetro del espacio que ocupan. ¿Y cómo se entiende que pregunten quiénes son y de dónde han venido esas personas vestidas con ropas blancas? ¡Ellos deberían saberlo! Tranquilo, claro que lo saben. Es una expresión que denota ironía, para que tú reflexiones y no te creas que tienes ganado algo por raza, credo o religión adquirida. Nota que sus ropas blancas no son el producto de su excelente comportamiento, sino de la acción de la sangre redentora de Jesús. Conclusión: Dios nos ve perfectos, blancos, puros e inmaculados, porque nos ve a través de la sangre de Jesús. De otro modo, nos vería tal cual como somos, y mejor no me lo hagas decir ahora…

(16)Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol  no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; (17) porque el Cordero  que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.

Salvo por cuestiones de ayuno con respaldo divino, no conozco a nadie que no tenga hambre sin causa. Podría añadir que en algunos casos de enfermedad, tampoco se experimenta esta necesidad. Sin embargo, lo más abundante al respecto, es el concepto de que, quien no tiene hambre, es porque se ha saciado. Ahora llévalo a lo espiritual: ¿Quiénes tienen hambre? Los que conocen algo del Señor, pero no sienten de verdad Su presencia cercana; también los que reciben en forma de palabra, discurso humanista o entretenimiento metafórico en base a fábulas, es decir, hojarasca. El hambre espiritual sólo se saciará con la presencia del Señor y con Palabra genuina. Con la sed sucede casi lo mismo, aunque allí podríamos añadirle la necesidad de ser ungido por el Espíritu Santo. El Gran Pastor estará protegiéndolos, alimentándolos y guiándolos. ¿Iglesia? ¿Nombre? Cualquiera, sólo allí donde se encuentre Cristo entronizado. Y, finalmente, dice que todo servirá para que sean guiados a fuentes de aguas de vida. El agua, aquí es La Savia que alimenta el árbol de la Vida.

(77) Cuando el Agua También es Deporte

Quiero referirme en esta parte del trabajo a los deportes en que el denominador común es el agua y que el deportista realiza una actividad física en ella Estos se pueden practicar en piscinas, lagos, ríos o incluso en el mar. Asimismo, los deportes acuáticos, ya que de eso se trata, pueden desarrollarse en el agua, tales como la Natación, el Waterpolo, Natación Sincronizada, Saltos Ornamentales, etc. También pueden llevarse a cabo Sobre el Agua, ya que también pueden ser clasificados como deportes acuáticos el Remo, Piragüismo, Esquí acuático, Vela, Surf, etc. Y lo podremos completar con los deportes desarrollados Debajo del Agua, tales como el buceo, la fotografía submarina, etc. La nómina completa conocida, sin desmedro a que alguno no sea mencionado, es:

Apnea, Bodyboard, Bodysurfing, Bote, Canoa, Buceo, Descenso de ríos, Esnórquel, Esquí acuático, Flowboarding, Hockey Subacuático, Hydrospeed, Jet ski, Kayak, Kayak-polo, WindsurfKitesurf, Navegación de recreo o deportiva, Natación con Aletas, Natación en aguas abiertas, Natación en piscina, Natación sincronizada, Parasailing, Pesca deportiva, PiragüismoRaftingRemoSalto natación, Salvamento y socorrismo, Skimboard, Submarinismo, Surf, Skurfing, Trampolín, Triatlon, Vela, Waterbasket, Waterpolo. Veamos algunos de ellos:

Surf: El surf consiste en mantenerse en equilibrio, deslizándose sobre una tabla, arrastrada por una ola, el mayor tiempo posible y sin caerse al agua dirigiéndola a través una o varias quillas situadas en la parte trasera de la tabla. Además de buenos reflejos y equilibrio, exige un dominio de la natación y un gran conocimiento del mar; así los surfistas pueden elegir las mejores olas.

Natación: Existen dos tipos de competiciones: las pruebas individuales y los relevos (equipos de cuatro corredores). Las carreras consisten en hacer largos de piscina; se recorren distancias de entre 50 y 1.500 metros. Los cuatro estilos de natación que se utilizan en competiciones: crol, espalda, mariposa o libre. La prueba de estilos, combina los cuatro. En los Juegos Olímpicos y los campeonatos internacionales, hay varias fases: eliminatorias, cuartos de final y semifinales. A la prueba final solo llegan los ocho mejores atletas.

Remo: Remo, deporte náutico donde el atleta compite en embarcaciones impulsadas mediante la fuerza muscular de uno o varios remeros, usando uno o dos remos como palancas simples de primer grado, sentados de espaldas en la dirección del movimiento. En una embarcación de remo todos los elementos portantes deben estar fijos al cuerpo de la embarcación, solamente el carro donde va sentado el remero puede moverse. Según si el carro es móvil o no dará lugar a una clasificación.

Saltos: Los atletas saltan y realizan acrobacias en el aire antes de entrar en el agua. El objetivo es efectuar figuras perfectas y entrar en el agua salpicando lo menos posible. Los jueces valoran la calidad técnica y la ejecución. Existen 91 tipos de saltos de plataforma y 70 de trampolín. Estos saltos se dividen en seis grupos. En cada grupo, los saltos se distinguen por la posición del cuerpo durante el vuelo (estirado, carpado, encogido o libre), por las acrobacias realizadas y por la entrada en el agua (de cabeza, o en agujero, y vertical, o de pie).

Saltos de Gran Altura (High Diving): Saltos de gran altura (High Diving) es una variante del salto de trampolín que se hace desde acantilados. Esta joven modalidad la practican los saltadores más osados, capaces de lanzarse al agua desde plataformas o escenarios naturales de una altura que varía entre los 23 y los 28 metros para los hombres y de 18 y 23 para las mujeres.

Windsurf: El windsurf, consiste en deslizarse sobre el agua sobra una tabla que lleva una vela. Las tablas de windsurf son ligeras, rápidas y fáciles de manejar. Para practicar correctamente este deporte, hoy que aprender a dominar las olas y el viento de ambos depende que sus esfuerzos tengan alguna recompensa. Los saltos más impresionantes serán posibles merced a la vela con la que se cuente y a la propia habilidad para sacar el máximo rendimiento.

Kitesurfing (Flysurf): En este deporte, se combina el surf con el parapente. La tabla permite al deportista presentar mayor resistencia al aire y deslizarse sobre el agua mediante una tabla diseñada para tal efecto, además de efectuar rotaciones y giros a velocidades asombrosas.

Waterpolo: El juego se practica en una piscina, en la cual se enfrentan dos equipos. Los equipos cuentan en el agua con seis jugadores y un portero, se diferencian por el color del gorro . El encuentro consta de cuatro tiempos de ocho minutos reales cada uno, con descansos de dos minutos. Cada equipo puede solicitar tres tiempos muertos en cada partido. El tercer tiempo muerto sólo se podrá solicitar durante las prórrogas. La duración de los tiempos muertos será de un minuto. Al término de cada tiempo, los equipos cambian de área.

Piragüismo: El piragüismo es un deporte náutico en el que se pueden alcanzar grandes velocidades, consiste en navegar con canoas o kayaks, propulsados a remo por uno, dos o cuatro tripulantes. En esta disciplina se disputan carreras de velocidad y de fondo. Los materiales fundamentales son; la embarcación (canoa o kayak); un remo; un casco ligero normalmente de fibra de vidrio o plástico en embarcaciones de recreo, y fibras de kevlar o carbono en embarcaciones de competición; un chaleco salvavidas; una cuerda de rescate, escarpines, calcetines y guantes de neopreno y, por supuesto, el traje isotérmico o de neopreno.

Rafting: Esta modalidad deportiva combina aventura, emoción, disfrute de la naturaleza y trabajo en equipo. Se practica en los lechos de los ríos, aunque también existen circuitos cerrados para poder iniciarse en ella sin peligro. A medida que se vaya adquiriendo experiencia en el rafting, nos podrá adentrar en aguas más bravas, donde la tensión, la emoción y la sensación de riesgo serán continuas. Un buen descenso en balsa suele ser una experiencia inolvidable, donde todos los sentidos están alerta y donde la ayuda y colaboración de nuestros compañeros de aventura son fundamentales para que todo acabe bien.

Hidrospeed: El hidrospeed es una disciplina individual donde se está en permanente contacto con el agua, llegando a sentir que se forma parte del río. Consiste en descender el río con un hidrotrineo. Las piernas quedan sumergidas en el agua y están en permanente movimiento, mientras que los brazos se sujetan en unos compartimentos para maniobrar. El hidrospeed es un deporte en auge que no para de crecer, que proporciona grandes emociones.

Apnea o Buceo Libre: La apnea o buceo libre fue la primera forma de buceo, es la suspensión voluntaria de la respiración debajo del agua (es decir, sumergirse en las profundidades por sus propios medios). La capacidad de buceo en apnea se basa la adaptación fisiológica llamado ”reflejo de inmersión ” En el buceo en apnea estas constantemente nadando, reteniendo la respiración y buceando bajo el agua con sólo el aire de tus pulmones.

Esquí Acuático: El esquí acuático es un deporte en el que los esquiadores  agarrados a una cuerda, descalzos o montados  sobre uno o dos esquís, se deslizan sobre el agua, tirados por lanchas motoras que se desplazan a unos 56 km/h. El esquí acuático, exige buenos reflejos y equilibrio; el hecho de deslizarse a altas velocidades por la  superficie del agua sobre unas estrechas tablas de madera, y practicar juegos y acrobacias, permite imaginar a cualquiera la emoción y la belleza  que encierra.

Bodyboarding: El bodyboarding es un deporte de aguas superficiales cercano del surf que se practica sobre una tabla más corta y flexible. La tabla de bodyboard normalmente es de espuma sintética. De alrededor de 1 metro de largo y 60 centímetros de ancho, la parte de la cubierta exterior es suave (espuma de polietileno) y la parte inferior de la placa en contacto con el agua es de plástico con el fin de reducir al mínimo fricción.

Subwing: Subwing es una mezcla de esquí acuático y buceo en apnea, el Subwing va unido a un barco por una cuerda. Las maniobras se efectúan situando las alas en diferentes ángulos. El equipo necesario es un barco, unión de la cuerda, una máscara de buceo, y si lo deseas, un snorkel y aletas, esto es opcional, no necesariamente para un emocionante paseo.

(78) La Muerte Llega con Amargura

Estamos estudiando el agua y encontramos que en toda la Biblia los mares tienen capital importancia y consecuente valor. El juicio del segundo ángel del Apocalipsis es una muestra clara de ello, ya que toda su sentencia se ejecuta específicamente en el mar.

Apocalipsis 8: 8) =  El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 

El segundo ángel, al que también podríamos tomar como un mensajero, tocó la trompeta, nos dice. Y ya sabemos que no estamos hablando de instrumentos musicales, sino de una palabra profética, una palabra de advertencia o de orden de guerra. Y esa montaña, (Te recuerdo que siempre que los grandes hombres buscaron a Dios para tratar cara a cara con Él, debieron subir a un monte alto, esto es: una montaña. Y esa presencia de la cual emana el fuego del juicio de manera poderosa, dice que es precipitada al mar, que en muchos casos representa multitudes, muchedumbres. Y concluye en que la tercera parte de ese mar, se convirtió en sangre. Mira; si Jesús pudo convertir agua en vino, que es símbolo de la sangre; si en las plagas de Egipto las aguas se tiñeron de sangre, y si del costado de Jesús colgado en la cruz, luego de muerto, al recibir el lanzazo del soldado, salieron al unísono agua y sangre, es porque ambos elementos tienen mucho que ver entre sí o, directamente, están ligados.

(9) Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. 

El fuego y la sangre precipitados sobre el mar, ocasionaron una verdadera hecatombe ecológica que no se puede imaginar siquiera en este tiempo. Y dice que por causa de ese juicio contundente, pereció la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, esto es, los que no habían sufrido daño alguno cuando el diluvio del tiempo de Noé. Pero, además, también fueron aniquiladas las naves humanas que estaban navegando en ese momento.

(10) El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 

(11) Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. 

Esta vez el juicio fue sobre otros caudales de aguas terrenales, los ríos. Ya había sucedido algo así con el mar, pero aquí le tocó el turno, se consigna, a la tercera parte de los ríos, y además las fuentes de las aguas. Y aclara que en este caso, las aguas se tornaron amargas, lo cual es síntoma claro de corrupción, de putrefacción. Y los hombres murieron por causa de esas aguas amargas, lo cual es una tipología de hoy cuando muchos son los hombres que espiritualmente mueren por causa de la corrupción de la Palabra de Dios, la cual se torna amarga y, en lugar de llevar a vida abundante, lleva a muerte. El agua es, aquí, vehículo de ejecución de sentencia.

(79) Su Relación con La Salud

Continuamente se nos recomienda beber agua para limpiar nuestro organismo y, al mismo tiempo, mantener una buena salud. Sin embargo la duda y la pregunta, es: ¿Sabemos cómo hacerlo? Porque la cantidad es importante, pero también la manera de hacerlo y los momentos más adecuados del día. La cantidad diaria recomendada, globalmente por la ciencia médica que gusta de apelar al agua como recurso, va de un litro y medio a dos. Con el atenuante que, si a alguien le cuesta beber esos seis u ocho vasos diarios, puede elegir las llamadas aguas aromatizadas o añadirle limón.

El agua forma parte de los fluidos de nuestro cuerpo, creo que ya quedó dicho sobradamente en qué porcentaje. Y lo es a partir de la orina, el sudor, las heces, los jugos digestivos, la saliva, la lágrimas y hasta el semen en el hombre. Sin embargo, al margen de esto que casi naturalmente forma parte de una estructura humana, el agua es infinitamente necesaria para que las células de nuestro organismo funcionen con normalidad. De allí que se recomiende beber agua, más allá de la que ya se incorpora en forma de alimentos que la contienen, especialmente de las frutas y las verduras.

Ahora bien, la pregunta que suele venir a continuación de estas recomendaciones profesionales, suele ser: ¿Qué tipo de agua debo consumir? La respuesta es bastante simple: si el agua de grifo o canilla es de buena calidad, esa será siempre la opción más saludable, económica y ecológica. Pero debemos asegurarnos que la calidad de agua en su origen y tras el paso por las no siempre higienizadas tuberías, llegue en buen estado. El agua embotellada es otra alternativa, siempre y cuando también sea de calidad. Finalmente, tenemos los filtros y las jarras osmóticas como otra alternativa. Un elemento a tener muy en cuenta es que el agua no debería tener ningún olor ni sabor especial, esto es: inodora e insabora.

En general se recomienda beber entre un litro y medio y dos litros diarios, es decir, entre seis y ocho vasos. Con estas sugerencias que se añaden, podrás observar que no resultará tan difícil. Pero también hay que tener en cuenta cada situación. No es lo mismo en invierno que en verano, si se hace ejercicios físicos o se lleva una vida más sedentaria y cuestiones por el estilo. Se puede empezar a aumentar la cantidad de manera gradual, por ejemplo, bebiendo medio vaso más cada dos o tres días, hasta así llegar a los ocho requeridos. Mientras lo vayas haciendo, podrás ir comprobando  excelentes cambios en tu salud. Posiblemente tendrás más energía, mejorará tu estado de piel, sudarás más, etc. Es decir: ayudarás a que tu cuerpo elimine mejor las toxinas y, por lo tanto, esté más limpio y vital.

Sin embargo, y aún en contraposición con algunos manuales privados, el mejor momento del día para beber agua parecería ser en ayunas. Dicen los que saben bastante de esto que se pueden beber hasta cuatro vasos de agua un buen rato antes de desayunar, siempre y cuando se lo haga lentamente y sin que signifique un sacrificio. Asimismo, se puede ir aumentando la cantidad cada día un poco y al final se podrá sentir que es el propio cuerpo el que la pide. Este sencillo remedio ayuda mucho a activar todos los órganos internos. Además, se recomienda tener en cuenta la temperatura del agua.

Curiosamente y a contraposición con las costumbres de la mayor parte de las personas, se consigna que si se tiene tendencia al estreñimiento, se debe beber el agua caliente. En cambio si la tendencia es a lo puesto, esto a es, a las colitis o diarreas, entonces se deberá beber el agua fresca, aunque nunca fría de refrigerador. Y aquí lo más curioso del tema: se asegura que como norma general, lo aconsejable es beber el agua tibia.

Con relación a la participación del agua con la alimentación, los especialistas aconsejan que, si se quiere evitar comer en demasiada cantidad o demasiado rápido, es aconsejable beber un vaso de agua unos quince minutos antes de la comida, ya que ello reduce notoriamente la ansiedad. Sin embargo, lo más perjudicial de todo es lo que precisamente realiza una enorme mayoría de personas: beber agua con la comida. Dicen que si se lo hace, se mezclará el agua con los alimentos y los jugos gástricos y eso empeorará el proceso de digestión.

Claro está que, si la comida resulta ser demasiado sabrosa, (Que es como generalmente se cocina en el setenta y cinco por ciento de los hogares), posiblemente se tendrá necesidad real de beber un poco de líquido, pero si las personas se acostumbran a beberla antes, y se incluyen alimentos frescos en la comida (Tales como ensaladas, gazpacho, etc.), también se tendrá menor necesidad de beber mientras se come. Por el mismo motivo tampoco será recomendable beber justo después de comer, con la excepción de que se pueda tomar una infusión de plantas medicinales.

Durante la noche, en cambio, puede ser altamente beneficioso beber un vaso de agua justo antes de irse a la cama, siempre y cuando eso no sea luego obligación sí o sí de levantarse a media noche para ir al baño y de ese modo comprometer el descanso. Asimismo, se sugiere apelar a las deliciosas y hasta originales aguas aromatizadas con flores, frutas y plantas frescas, así como también preparar infusiones de plantas medicinales, elaborar una limonada casera con agua, jugo de limón, menta fresca y estevia y, esencialmente, llevar siempre una botella de agua, y cuando se está en la casa acostumbrarse a tenerla siempre en la habitación donde se está.

Está más que claro que la mayoría de las personas suelen beber agua solamente cuando tienen sed, lo cual significa que ya están sufriendo deshidratación. De allí que, -se reitera-, beber dos litros de agua al día es con toda probabilidad uno de los remedios más sencillos, baratos y efectivos que se puede encontrar para tener una buena salud. Y determina algunos beneficios muy puntuales que paso a detallarte:

Una Piel Deshidratada y Sin Arrugas: Con el paso de los años, lógicamente que nuestra piel va perdiendo su contenido en agua, lo cual la predispone a padecer cada vez más arrugas. Por este motivo es que las personas que tienen piel seca, todavía se exponen más a sufrir arrugas prematuras. Beber dos litros de agua diariamente ayuda notablemente a mantener una piel hidratada, firme, luminosa y sin marcas de expresión durante más tiempo, e incluso hasta prevenir algunos problemas cutáneos como exceso de grasa, puntos negros, el mismísimo y porfiado acné y los eczemas. De hecho, todo esto se deberá complementar con cuidados externos adecuados a cada persona. No es magia, es simplemente agua.

Más Energía y Vitalidad: Las personas que se sienten más cansadas de lo habitual deberían probar a beber más para recuperar la vitalidad perdida. Los riñones están relacionados con nuestros niveles de energía, por lo que debemos preocuparnos por equilibrar su función de la manera más natural, que es: beber agua. En muchas ocasiones optamos por suplementos energéticos cuando tenemos la solución a nuestro alcance y, además, sin riesgo de sufrir efectos secundarios como nerviosismo o insomnio fruto de los estimulantes.

Reducción de Dolores Articulares: Para tener unas articulaciones saludables debemos mantenerlas hidratadas dentro. Por lo tanto, si se sufren dolores de tobillos, rodillas, cadera o codos, por ejemplo, no deberíamos dejar de probar este asombroso remedio, también válido para prevenir trastornos articulares. De este modo estaremos actuando sobre la causa del problema, a diferencia de muchos tratamientos que solamente buscan paliar los síntomas de manera puntual.

Menos Apetito a Todas Horas: ¿Cuántas veces nos ha pasado que hemos terminado de comer, estamos todavía saciados y, sin embargo, tenemos la tentación de añadirle algo al estómago? La manera más sencilla de comprobar si el hambre es real o solamente se trata de sed, es bebiendo un vaso de agua cada vez que vayamos a comer algo entre horas. Si el hambre desaparece de improviso, se trataba solamente de un problema de deshidratación.

Prevenir Infecciones Urinarias: Si se sufre de infecciones en la orina de manera habitual o incluso ya son crónicas, se debe seguir el buen hábito de beber dos litros de agua al día para mantener el sistema urinario limpio y libre de toxinas. Además, beber ayudará y mucho a reducir cualquier síntoma de inflamación y alcalinizar la orina, dos medidas preventivas muy eficaces.

Combatir el Estreñimiento: Aunque el estreñimiento puede deberse a múltiples motivos y siempre se deberá tener en cuenta la alimentación, también es fundamental beber agua suficiente cada día para poder facilitar la digestión de la fibra de los alimentos. De este modo se facilitará la evacuación, sobre todo si las heces son de tamaños muy pequeño y extremadamente secas. Además, beber agua fuera de las comidas favorece el funcionamiento del sistema digestivo, lo cual también contribuye a una buena salud intestinal de manera indirecta.

Perder Peso con más Facilidad: a partir de estos resultados asombrosos podemos deducir que beber agua a lo largo del día nos ayudará a bajar de peso con más facilidad o a mantener un peso equilibrado. No tendremos tentación de comer a todas horas, nos sentiremos con energía sin necesidad de tener que comer alimentos calóricos y nuestro organismo asimilará mejor los nutrientes de lo que comamos. Además, beber agua activa el metabolismo basal de manera natural, lo cual aumenta nuestro gasto de calorías sin ningún esfuerzo o ejercicio.

(80) Como Elementos de Cambio

Es indudable que el agua es el elemento bíblico que más sujeto está a convertirse en otro. La maleabilidad del agua le permite, además de presentarse a los ojos físicos en tres formas diferentes, líquido, sólido y gaseoso, también puede sufrir una mutación en su estructura molecular y tornarse otro elemento. ¿Lo más frecuente en la Biblia? Sangre. Aunque también torna a ser vino y hiel o ajenjo amargo.

(Apocalipsis 11: 1) = Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. 

(2) Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. 

Esto, de alguna manera, es una síntesis del evangelio, conforme a los que militan dentro de él y a los que se encuentran afuera, ignorándolo, ya sea por desconocimiento o por negativa voluntaria. Nadie mide un templo con una caña semejante a una vara, lo que en todo caso sí se puede medir, es la calidad y la cualidad de los que se reúnen dentro de ese templo. Por eso habla del templo, como un cuerpo, del altar, que es el sacrificio que ese ser pueda haber hecho y de los adoradores. Sin embargo, se deberá dejar fuera el patio, ¿Sabes por qué? Porque en el patio, conforme al diseño del tabernáculo, que también es Cristo y también el hombre, es donde se reunía toda la gente. Al patio no se le negaba el ingreso a nadie, mientras que al Lugar santo sólo podían entrar los levitas y al Lugar Santísimo, sólo el Sumo Sacerdote y una vez al año.

(3) Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 

(4) Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.

(5) Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. 

(6) Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. 

En principio, dice que habrá dos testigos que más adelante serán definidos, que profetizarán por espacio de mil doscientos sesenta días, lo que es conforme a nuestra contabilidad actual de los tiempos, tres años y medio. Luego te explica que esos dos testigos son dos olivos, lo cual nos habla de aceite, lo cual nos lleva a la unción. Estamos refiriéndonos, entonces, a dos ungidos del Señor, no a dos sacerdotes coronados por seres humanos. Y esos ungidos tienen que ver con dos iglesias, (Esos son los dos candeleros), que todavía no está revelada su procedencia. Pero nos asegura que tienen ambas un enorme poder, porque quien quiera dañarlas serán aniquilados de manera ejecutiva y precisa. Son dos iglesias que pueden frenar bendiciones, convertir agua en sangre y herir la tierra con cualquier clase de plaga. El agua, aquí, es elemento de mutación, de conversión.

(81) Falsedades e Imitaciones

¿Quieres saber dónde está trabajando más el enemigo en este tiempo? En los organismos feministas que han emprendido una dura batalla contra un machismo que, en casos, hasta ha llegado a la violencia extrema, lo que implica homicidios. ¿Y por qué el enemigo estaría haciendo eso? Porque necesita una rebelión femenina, quizás sustentada por razones muy valederas y legítimas, destinadas supuestamente a la obtención de una verdadera y merecida igualdad de derechos, que en la vía de los hechos hasta podría tornarse en un cambio de mando. Lo cierto es que el diseño de Dios está muy claro y Satanás lo conoce. Le otorga al hombre un dominio sobre lo creado, es cierto, pero con una mujer como ayuda idónea, que es como decir: alguien absolutamente necesario y sin el cual, ese dominio puede presentar grandes falencias. ¿Quiere Dios que el hombre tenga todo el control? No. ¿Quiere Dios, entonces, que lo tenga la mujer? Tampoco. Lo que Dios quiere, es que uno se someta al otro y ambos a Cristo, en amor. ¿Y qué hace el enemigo? Procura usar a la mujer como elemento de rebelión. Por eso la persigue desde el principio.

 (Apocalipsis 12: 13) = Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. 

El motivo central del odio de Satanás hacia la mujer, está fundamentado en su capacidad procreadora. Satanás tiene un alto grado de poder, es cierto, pero es incapaz de crear algo. La mujer, siendo infinitamente menor como ser posee, en su seno, nada menos que la capacidad de engendrar vida que dará a luz nueva vida. Te invito a estudiar desde todas las perspectivas la concepción, la gestación y el alumbramiento. Consulta con todos los autores que te merezcan respeto. Si uno de ellos logra darte una definición no espiritual satisfactoria, preséntamelo.

(14) Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           (15) Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río. 

Las dos alas de la gran águila nos habla del poder de Dios personificado aquí en la mujer. ¿Causa? Que pueda defenderse con posibilidades del ataque satánico a la que permanentemente está expuesta. Ese es uno de los motivos por los cuales un gran discernimiento o un gran espíritu guerrero en lo espiritual, mayoritariamente estará representado en una mujer, mucho más que en hombres, aunque estos presenten títulos o credenciales de que son grandes. El agua que la serpiente, que aquí personifica al infierno, arroja de su boca, de ninguna manera es la misma agua que hemos considerado Espíritu de Dios o Palabra de Dios. Porque dice que es como un río, y esto nos habla de poblaciones que no han recibido aguas de vida y navegan en las oscuridades de aguas de muerte. El ataque de esas poblaciones influenciadas por demonios, son estrictamente contra la mujer buscando su destrucción. Destruida la mujer, destruida la familia. Destruida la familia, destruida la iglesia.

(16) Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. 

(17) Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Ahora vamos a verlo conforme a los significados bíblicos. ¿Quién es, mayoritariamente, la mujer en la Biblia? La iglesia. ¿Quién es el gran Águila que la ayuda dándole dos grandes alas para que se remonte a las máximas alturas? Dios. ¿Quién es la serpiente que arroja agua podrida de su boca en contra de la iglesia, lo que simbolizaría palabra falsa o doctrina de demonios? Satanás mismo. ¿Y quién dice que ayudó a la iglesia haciendo a un lado esa palabra falsa y mentirosa, y reemplazándola por una legítima y genuina? La tierra, que es el hombre regenerado en Cristo. El cuerpo de Cristo en la tierra, porque cuerpo siempre es polvo de la tierra. ¿Y qué hizo el dragón, que es Satanás que ha crecido y mutado de serpiente a dragón? Entabló guerra contra los descendientes de la mujer, esos varones a los que ella dio a luz. En síntesis, a todos los que aceptaron a Jesucristo por el trabajo genuino de la iglesia genuina. Contra ellos va Satanás y sus demonios. Pero no contra todos los llamados cristianos, sino sólo con aquellos que tienen vivo el testimonio de Jesucristo. Que es el haber muerto a la carne y vivificado al espíritu. El agua, aquí, es una imitación diabólica de una sustancia divina.

(82) Las Fuentes de Las Muchedumbres

Hay una institución religiosa que se rotula a sí misma como cristiana, que sin embargo a la hora de referirse a Jesucristo, sólo lo hace como un profeta más de los más importantes. Y ese grupo, (Algunos lo definen como secta, pero no es mi interés agredir innecesariamente a nadie), también sostiene que en el final de toda esta historia divina, sólo serán salvos ciento cuarenta y cuatro mil. De hecho, lo extraen del pasaje que vamos a compartir seguidamente, pero no resiste ni el menor análisis su creencia. Porque, veamos, en mi país, nada más que en mi país, Argentina, esa institución religiosa nuclea más o menos a más de medio millón de personas. Ni siquiera me ocuparé del resto de las naciones donde esta gente tiene templos y personería religiosa autorizada. ¿Cuántos sumarán en toda? ¿Cinco millones? ¿Diez millones? ¿Cien? No lo sé, pero lo que sí sé es que, si tal como ellos creen y enseñan, sólo serán salvos ciento cuarenta y cuatro mil, ¿Qué habrá de pasar con los restantes?

(Apocalipsis 14: 1) =  Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.

(2) Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. 

(3) Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. 

(4) Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; (5) y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.

El Cordero es Jesús y está en pie sobre el monte de Sion, que es el pueblo de Dios. ¿Israel? En el Antiguo Testamento, sí; hoy es la iglesia. Israel, hoy, es tipología de la iglesia. De la iglesia genuina y única de Dios, no de una con apellido subsiguiente. Y luego dice que esos ciento cuarenta y cuatro mil son hombres vírgenes no contaminados con mujeres. ¿Sabes qué? Esos hombres vírgenes, son enviados especiales con un mensaje preciso y específico que no es el que la gran mayoría predica. Y no contaminarse con mujeres, aquí, implica no estar mezclados con otras creencias que en apariencia asemejan la nuestra, pero que en sus frutos demuestran que no lo son. Los ciento cuarenta y cuatro mil, (Que puede ser un número preciso o no), son aquellos que no doblaron sus rodillas ante los baales del consumismo y la politiquería religiosa y andan con un mensaje fresco, genuino y de Reino.

(6) Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, (7) diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. 

El progreso de la Reforma parece estar aquí expuesto. Los cuatro proclamas son claras en su significado; que todos los cristianos pueden ser animados, en el momento del juicio, a ser fieles a su Señor. El evangelio es el gran medio por el cual los hombres son llevados a temer a Dios, y darle gloria. La predicación del evangelio eterno sacude los cimientos del anticristo en el mundo. Si algunos persisten en estar sujetos a la bestia, y en la promoción de su causa, deben esperar ser para siempre miserables en el alma y el cuerpo. El ser creyente es aventurarse o sufrir cualquier cosa en la obediencia a los mandamientos de Dios, y profesar la fe de Jesús. Que Dios conceda su paciencia en nosotros. Observa la descripción de aquellos que son y serán benditos: como mueren en el Señor; morir por la causa de Cristo, en un estado de la unión con Cristo; tal como se encuentran en Cristo cuando llega la muerte.

Ellos descansan de todo pecado, la tentación, la tristeza y la persecución; porque allí los impíos dejan de perturbar, por eso los cansados ​​están en reposo. Sus obras con ellos siguen: no te vayas antes de que tu título, o la adquisición, pero seguirlas como pruebas de su haber vivido y muerto en el Señor: la memoria de ellos será agradable, y la recompensa por encima de todos sus servicios y sufrimientos. Esta es asegurada por el testimonio del Espíritu, dando testimonio con su espíritu, y la palabra escrita. El agua aquí representa muchedumbres unificadas.

(83) Evaluando el Ciclo del Agua

El agua es uno de los elementos principales de nuestro planeta. De ella depende la vida tal y como la conocemos. Podemos encontrarla, de manera natural, en tres estados: sólido, en la nieve y el hielo, líquido y gaseoso, en el vapor de agua. El origen del agua en la Tierra es cuestión de debate. No se dan en nuestro planeta procesos de formación de agua. Existen dos teorías: la teoría volcánica y la teoría extraterrestre. La teoría volcánica plantea que el agua se formó en el origen en la Tierra, por reacciones a altas temperaturas entre átomos de hidrógeno y oxígeno, y que luego saldría al exterior gracias a las emisiones volcánicas. La teoría extraterrestre afirma que el agua se forma en los comentas y llegó a la Tierra tras un intenso bombardeo. En cualquier caso, desde el inicio de la Tierra como planeta la cantidad de agua presente es siempre la misma, aunque se encuentra de distintos lugares: océanos, ríos, lagos nubes, atmósfera, seres vivos, etc. A la circulación y conservación de agua entre estos lugares se llama ciclo del agua, o ciclo hidrológico. En mi evaluación, ambas teorías padecen el mismo interrogante: ¿Quién originó, entonces, lo que luego originó el agua?

El agua se encuentra de forma líquida, en su mayor parte, en los océanos. Esta es un agua salada en la que viven gran cantidad de seres vivos. El agua dulce se encuentra en los depósitos terrestres. La mayor cantidad de agua dulce se encuentra en forma de hielo en los grandes glaciares regionales de la Antártida, Groenlandia, la banquisa ártica, el hielo patagónico sur y los grandes glaciares del Himalaya. Los mayores depósitos de agua dulce líquida son los lagos, como la región de los Grandes Lagos de América del Norte y de África, el lago Baikal en Rusia y los ríos, como el Amazonas y el Orinoco. La atmósfera también tiene una importante cantidad de agua, la mayor parte en forma de vapor de agua, y un porcentaje variable en forma líquida: en las nubes. El vapor de agua se encuentra disuelto en el aire. La cantidad de vapor de agua que un metro cúbico de aire puede contener depende de la temperatura, cuanto más caliente esté más agua puede estar disuelta en esa masa de aire. Es la humedad absoluta.

Podemos empezar a explicar el ciclo del agua por la evaporación, o mejor dicho por la evapotranspiración. La evaporación es el mecanismo por el cual el agua líquida se convierte en vapor de agua y pasa a formar parte de la atmósfera. La evaporación se hace, en realidad, a cualquier temperatura, pero es más intensa en los climas cálidos. Si a la evaporación directa le unimos la transpiración de los seres vivos (animales y plantas) que también convierte el agua líquida en vapor de agua tenemos la evapotranspiración. Aquí hay que incluir el fenómeno de la sublimación, que es el paso de sólido a gaseoso sin pasar por líquido y que se da en los grandes hielos de la Tierra.

La mayor cantidad de agua evaporada la proporcionan los océanos, junto con los grandes bosques ecuatoriales. El agua contenida en el aire forma la humedad. A medida que se enfría la masa de aire la humedad relativa aumenta. Cuando la humedad relativa alcanza el 100% el vapor de agua se condensa en pequeñas gotitas, y forman nubes. Estas gotas crecen hasta que su peso es mayor que la corriente de aire que las mantiene en suspensión, y entonces precipitan en forma de lluvia, de nieve o de granizo, dependiendo de la temperatura de la masa de aire y del proceso de formación. También se ha de incluir aquí la condensación directa sobre la superficie de las plantas o de las rocas, que forma el rocío, y la escarcha, cuando este se congela.

Una parte del agua de lluvia cae sobre el océano y vuelve a evaporarse, otra cae en tierra y es aprovechada por los seres vivos para vivir. Se acumula en los suelos, por infiltración, y forma su reserva hídrica. El suelo permite, dependiendo de su porosidad, que el agua circule por su interior, al tiempo que arrastra coloides desde los horizontes altos a los bajos. Estos coloides serán fundamentales para el uso del agua por las plantas. El agua se infiltra hasta que llega a una capa impermeable, la capa freática, donde, si no tiene salida, se acumula formando los acuíferos subterráneos.

Cuando el suelo y los seres vivos están saturados el agua corre por las laderas (escorrentía) en forma de manto o concentrada en arroyos y ríos, que terminan en el mar o en algún lago. Una vez en los océanos, la tierra y los seres vivos el agua vuelve, de nuevo, a la evapotranspiración renovando el ciclo. En su recorrido por la superficie de la Tierra el agua va arrancando diversas sales que incorpora a su estructura. Además, puede mezclarse con diversas sustancias que terminan por contaminarla, pero cuando se evapora lo hace en forma de H₂O puro, porque se libera de todos sus contaminantes, volviéndose, de nuevo, potable y dulce. No obstante, otras sustancias que también se evaporan (como el ácido sulfúrico) pueden mezclarse en la nueves con el agua para formar la lluvia ácida.

En su paso de líquido a gaseoso el agua absorbe energía, puesto que para que el agua esté en forma de vapor necesita más calor. Gracias a esta absorción de energía los lugares en los que hay una intensa evaporación la temperatura media del aire disminuyen unos grados. Por el contrario, cuando el agua pasa del estado gaseoso al líquido necesita menos energía, que es liberada en la atmósfera en forma de calor (calor latente). Así, en las nubes, cuando se condensan las gotas de agua la temperatura de aire se eleva unos grados. Este mecanismo permite la transferencia de energía entre las regiones tropicales y polares, dando a la atmósfera un gradiente térmico menos acusado del que le correspondería teóricamente.

Existen lugares en la Tierra donde la evapotranspiración es mucho mayor que la precipitación. Son las grandes regiones áridas del planeta: desiertos y grandes glaciares regionales. En cambio, en otros puntos la precipitación es mucho mayor que la evapotranspiración: regiones ecuatoriales y climas templados con influencia oceánica, principalmente. La diferencia entre la evapotranspiración, la precipitación y la temperatura se llama balance hídrico, y es fundamental para conocer el tipo de vegetación característica de cada región.

(84) La Síntesis de Nuestra Fe

(Apocalipsis 17: 1) = Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; (2) con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

Es notorio que va a detallarse la sentencia realizando una descripción de los acontecimientos. Y estos ocurren en todo lugar, ya que cuando dice siete ángeles, el siete es el número de lo completo y habla de todos los que deben estar presentes. Lo mismo reza para las copas Y, en cuanto a la gran ramera, es más que obvio que está refiriéndose a Babilonia, que allí todavía se enseña como una gran ciudad de la antigüedad, pero que tú y yo ya sabemos que hoy es la iglesia falsa, la imitadora, la paralela, la que parece ciudad de Dios cuando en realidad es sinagoga de Satanás. Por su parte, las muchas aguas, en este verso, tiene que ver con gente, con muchedumbres, con todos aquellos que habrán sido engañados y sojuzgados por Babilonia. ¿Por cristianos religiosos; quizás? Finalmente, sabemos que el vino es el símbolo de la revelación, mientras que la fornicación es el sinónimo de la idolatría, de la prostitución, de la infidelidad. No es descabellado traducir el vino de su fornicación como revelación falsa y satánica.

(3) Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.

Juan fue llevado al desierto, que en la simbología, siempre es el lugar de la prueba. Y allí pudo contemplar la escena desde una perspectiva apropiada, así como para su protección. La mujer que él ve es la ramera, que luego será identificada como la antigua ciudad de Roma, concepto que algunos utilizaron para determinar qué Roma y su iglesia era la Babilonia de la cual se habla aquí. Y probablemente lo sea, pero no es la única, ya que Babilonia es una mentalidad, no un lugar geográfico ni un credo específico. La bestia escarlata es aquella que salió del mar, que es como decir que salió de entre nosotros, la muchedumbre masificada.

Sus cabezas y cuernos simbolizan el poder del imperio que sostiene a la bestia. En aquel momento, Roma; hoy puedes darle la identidad que el Espíritu Santo te muestre y revele. El principio es el mismo, sólo cambia lo étnico. Y cuando dice que está sentada sobre, lo que deja entrever es que toda una civilización anti-cristiana, está subordinada ampliamente a un poder político también anti-cristiano. Y no es necesario que yo te lo muestre, está más que a la vista. Y, finalmente, sus nombres de blasfemia, tiene que ver con títulos divinos de los que se ha apropiado un emperador o, en su defecto, la religión oficial de un estado.

G(4) Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; (5) y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. 

No necesitas demasiada imaginación para vincular el púrpura y el escarlata a imágenes femeninas, (Aunque no necesariamente de mujeres de carne y hueso), que habrás visto en tu vida. Y esa llamativa vestimenta de la mujer en cuestión, da una idea de su riqueza y de su gloria terrenal, que de ninguna manera podemos llegar a confundir con la gloria divina a la que sí estamos llamados a tener acceso. Y en cuanto a las abominaciones, indudablemente son actos de adoración a ídolos, y de profanación de lo divino o sagrado. Sólo examina tus alrededores y haz memoria rápida de lo que has vivido y conocido. Este mínimo ejercicio te permitirá entender la razón por la cual, en una época en donde la escritura marcaba senderos y ritmos claros en cuanto a su interpretación, el texto clave del versículo está escrito con todas letras mayúsculas, que no son ya un simple énfasis que el autor del texto, (Que es Dios mismo), pretende darle a su expresión, sino un sobre-énfasis absolutamente necesario para evitar el éxito de la mejor arma satánica de este tiempo: la confusión y el engaño.

Y fíjate que ese nombre, dice que estaba en su frente, algo que a nosotros a distancia en el tiempo y los hechos, nos suena un tanto figurado o quizás poético. No lo es. Las prostitutas romanas debían llevar por ley una cinta con sus nombres sobre la frente a modo de vincha. Y cuando se añade que Babilonia es la madre de todas las idolatrías, esto durante mucho tiempo apuntó directamente sobre el Catolicismo Romano, por causa de sus imágenes de santos y vírgenes, pero el tiempo dejó en evidencia que la idolatría iba mucho más allá de eso, que en todo caso era lo más grosero, sino que además se introducía en terrenos que iban mucho más allá de esa iglesia romana y, en muchos casos, incluso rozaba y fuertemente a algunas de las iglesias que criticaban a aquella por este tema.

(6) Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. 

(7) Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. 

(8) La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será. 

(9) Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, (10) y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. 

Se interpretó durante mucho tiempo, y convengamos que con bastante acierto desde lo literal, que cuando aquí se habla de las siete cabezas de la bestia, y se la remite a siete montes, lo único que desde lo geográfico y literal coincidía con esa expresión, era la ciudad de Roma, que como todos sabemos, es la única que está asentada sobre siete colinas. Sin embargo, y aunque obviamente la incluya por todo lo que conocemos sobre ella y sus alrededores, no es Roma como ciudad unitaria lo que aquí se muestra, sino que significa un símbolo representativo de cualquier nación que se erija de allí en más como un imperio. Haz mentalmente ahora tu recorrido por los imperios actuales que conoces como tales, en todos los terrenos en los que un imperio se hace fuerte, y empezarás a tener tus propias respuestas en cuanto a su participación del lado satánico. Y sus emperadores modernos, que hoy pueden ser presidentes, primeros ministros, cancilleres, monarcas, califas, jeques o como se denominen en sus culturas, son los que aquí se concluye llamándolos como siete reyes. Que por ser el número de lo completo, no son siete, sino todos los que sean necesarios.

(11) La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. 

(12) Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. 

(13) Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 

(14) Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. 

(15) Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. 

(16) Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; (17) porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. 

(18) Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

Veamos: si se conformara lo que hoy estamos empezando a conocer como un Nuevo Orden Mundial, que está pensado para que opere en todo el planeta con: 1) Un solo gobierno político. 2) Una sola ideología autorizada. 3) Un solo modelo económico al que todos deberían ajustarse. 4) Una sola religión autorizada, a la que todos deberían adherir o, al menos, no contaminar con otras de las antiguas, esto, ¿No podría ser considerado como esta Bestia apocalíptica de la que estamos hablando? No es doctrina, entiéndeme. Tampoco es interpretación bíblica.

Es sólo visión del estilo de revelación. Si quieres, la tomas y la estudias. Si quieres, la dejas y te olvidas. Sólo lee, antes de dejarla a un lado, lo que dice el verso 13. Estos, dice, (Y se sobreentiende que esos “estos” son los distintos gobernantes del mundo), tienen un mismo propósito. ¿Y luego dice que entregarán a esa Bestia, qué cosa? Su poder. Es decir que se trata de gente que hoy tiene poder y que mañana, en aras de la conformación de ese nuevo poder único y totalitario, lo entregarán. Claro que serán recompensados grandemente, pero dejarán de ejercer su poder para pasar a compartirlo con los nuevos gobernantes unitarios.

Sin embargo, la historia no es una imagen pálida y negativa o frustrante del futuro del evangelio de Jesucristo y de nuestra fe, donde todo se desmoronará y el poder del dios de este siglo (Que es sistema), resultará triunfante e imbatible. Porque si lees el verso 14, que le sucede al que vimos, podrás ver que termina siendo la mejor síntesis de todo el evangelio que yo he hallado en toda la Biblia. Quiero repetirlo tal cual lo hemos leído, porque las distintas versiones, en este verso, no presentan modificación alguna, lo que lo convierte sin duda en esa síntesis casi perfecta de lo que somos o debemos ser.

Dice que los personeros del Nuevo Orden Mundial, en todas sus áreas, y pese a ser obedecidos por temor por la mayoría de los seres humanos habitantes del planeta en sus diferentes áreas: Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. Sólo me resta preguntarte: ¿Tú eres uno de esos llamados, elegidos y fieles? ¿Sí? Entonces no tienes de qué preocuparte. Ya eres más que vencedor en Cristo Jesús, que es el Cordero. No importa lo que hagan, digan o ejecuten. Aquí dice que ganamos, y yo lo creo más a mi Padre Celestial que a todo el andamiaje publicitario del mundo. El agua, en este pasaje, representa a gente, a seres humanos. Es decir, a personas que son imagen y semejanza de Dios.

(85) Consecuencias del Agua de la Vida

(Apocalipsis 21: 5) = Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 

(6) Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 

El que está sentado en el trono, supongo que nadie dudará, es Dios, ¿Verdad? Y dice algo que es clásico en el mundo espiritual y que, curiosa y llamativamente, nosotros utilizamos muy poco como palabra con poder: hecho está. Decir eso por parte de Dios, es decretar algo consumado y listo para ser disfrutado. Decir esto por parte nuestra, es establecer el mismo decreto que, por Su poder y no el nuestro, será consumado de la misma manera, sea lo que sea. Las cosas que yo hago vosotros haréis, y aún mayores, porque yo voy al Padre, dijo Jesús. Y luego le da una directiva que quizás no se repite con ningún otro libro, al menos tan directamente, y que sí lo hace a Juan en la isla de Patmos: escribe todo esto porque es palabra fiel y verdadera.

En cuanto al Alfa y la Omega es una manera en que se denomina el nombre de Dios en el alfabeto griego, donde Alfa es la primera letra y Omega es la última letra. Entonces, el que Dios se llame por esas dos letras recalca que antes de Dios no había ninguno y que tampoco no habrá ninguno después de Él. Y, finalmente, consigna que aquel que tuviera sed, (Y no está hablando de sed física, obviamente, sino de sed de Dios mismo, Él habrá de suministrarle gratuitamente, (Anota y puntualiza esto, por favor: gratuitamente) de la fuente del agua de la vida. ¿Cabe alguna duda que esa agua prometida es Su propia Palabra revelada?

(Apocalipsis 22: 1) =  Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 

Pregunta: ¿Es similar la cantidad de agua que hay en el mar, que la que puede poseer un río, por grande que sea? No. El agua de río, además de ser de otras características químicas, siempre será de menor cantidad que la del mar. ¿No te llama la atención que te dice que el agua de vida, que tú ya lo sabes, es la palabra genuina y pura, está simbolizada por un río limpio y no por ese mar que representaba muchedumbres, en otros textos? No debería llamarte la atención en modo alguno, ya que una cosa es la suma total de cristianos repartidos por todo el planeta, con sus diferentes estados espirituales, y otra cosa muy distinta el remanente santo, que entiendo es del que se está hablando aquí. Porque eso no salía del mundo, y ni siquiera de la iglesia, dice que salía de Dios mismo y del Cordero, su Hijo. ¿Y cómo sería que salía? Llevado por la persona que falta mencionar en este verso, el Espíritu Santo, que por algo es el que nos guía a toda verdad, mediante revelaciones espirituales, en casos, sobrenaturales.

(2) En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 

(3) Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, (4) y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 

(5) No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.

Pretender entender lo que aquí se nos expresa, utilizando una mente finita y carnal como la que hoy por hoy tenemos, no es una tarea titánica, sino sencillamente imposible. ¿A qué mente humana se le podría ocurrir, con ciertos visos de coherencia, que estaría en condiciones de examinar, analizar y hasta evaluar a Dios, poseedor de una mente eterna? En razón de todo ello, lo que se dice en estos versos, nos suena como cosas fantásticas (O fantasiosas) y aquellos que decidan creerlo, seguramente padecerán hasta la burla, que es el espíritu maligno preferido de los religiosos humanistas y materialistas.

(6) Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. 

(7) ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. 

(8) Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. 

(9) Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios. 

(10) Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. 

(11) El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.

¿No te parece muy llamativo que tanto en el tercer versículo del primer capítulo, como en el verso 7 de este que estamos viendo, se reitere la calificación de bienaventurado para el que lee y el que guarda las profecías de este libro, siendo que hoy, todavía, en muchos espacios denominados cristianos, sus líderes sigan pensando, enseñando y hasta ordenando que es mejor que no se lea este libro, porque es demasiado profundo, lleno de símbolos, y no está apto para cualquiera? No sé a ti, a mí me suena a maniobra satánica de engaño por ignorancia que se ha infiltrado en la enseñanza de nuestras iglesias. Apocalipsis es el libro que más debemos leer, ya que es el único que nos asegura que somos bienaventurados por hacerlo.

La otra cuestión que no pocos problemas le ha traído al pueblo cristiano, está sintetizada en esta expresión que Cristo expresa en el verso 7: ¡Vengo pronto! La pregunta lógica y obvia, es: ¿Cuándo es pronto? ¿Qué significa ese “pronto”? La respuesta carnal, humana y literal, es la que por años dio lugar a enseñanzas que castraban jóvenes y no les permitían ni estudiar, ni capacitarse laboralmente y, en casos, ni siquiera planificar sus matrimonios y sus familias, porque total ¡Cristo venía ya! ¿Sabes? Ese vengo pronto, es conforme al tiempo de Dios, y no al tiempo del hombre. Porque en el tiempo del hombre, vengo pronto significaría que puede ser esta noche misma, mañana o la semana que viene. Mientras que, si se trata del tiempo de Dios, de ese kairos que tan poco conocemos, puede ser este año o dentro de cien años. ¿O no sigue siendo para Dios, un día como mil años y mil años como un día?

No voy a decir que hoy existe gente en alguna iglesia que se arrodille o se postre delante de sus líderes para adorarlos, porque estaría mintiendo descaradamente. Solamente un enfermo sería capaz de producir un hecho así, o de permitirlo. Sin embargo, para rendir adoración a algo o a alguien, no necesariamente debes postrarte; conque consideres que lo que hace o dice esa persona es más importante que lo que Dios mismo pueda haber dicho, o lo que Jesús dejó como enseñanza posible, es suficiente para que esa persona ocupe un lugar por delante de Dios mismo, lo cual en español básico, sigue siendo idolatría. Fíjate que un ángel, con todo lo que significa una entidad de ese nivel, rechaza esa adoración y la encamina hacia Dios, en una actitud que debería servir de manual práctico para todos los que somos o suponemos ser ministros del evangelio.

(12) He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

¡Un momento! ¡A mí me enseñaron que yo debía servir al Señor sin esperar nada a cambio! Que debía ser fiel y entregado sin esperar que todo eso fuera recompensado. ¿Ah, sí, eh? ¡Entonces resulta que yo iba a resultar siendo más bueno que Dios! Porque aquí mi Señor dice que cuando venga, que será muy pronto conforme al kairos de Dios, no al nuestro, recompensará a cada uno según sea su obra. Y quiero entender, si no he aprendido mal otros principios, que esa obra no tendrá nada que ver con las actividades clásicas en las que suele meterse una iglesia, sino en la obra espiritual llevada a cabo como aporte a la extensión del Reino en la tierra. Pero, -reitero con el texto a la vista-, no será porque soy bueno y servicial sin aguardar nada, sino que habrá una recompensa que gustosamente pasaré a recibir. Porque una recompensa está para eso, para que el recompensado la reciba y la disfrute. Cualquier otra interpretación corre el riesgo de ser religiosidad vacía y además hipócrita.

Y cuando dice que el galardón está con Él, allí utiliza un vocablo griego que se pronuncia misthos, y que tiene que ver con pago, salario, recompensa por servicio. La palabra describe especialmente las recompensas divinas dadas a los creyentes por la cualidad moral de sus acciones. La recompensa puede ser una y la misma en todos los casos, pero su valor para el obrero individual variará de acuerdo con el trabajo que haya realizado.

(13) Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

(14) Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. 

Recuerdo a un ministro que luego lamentablemente no terminó demasiado bien su ministerio, que era muy ducho en guerra espiritual y con alto conocimiento de todo lo relacionado con Satanás y sus demonios. Él se extralimitaba, (Aunque a todos nosotros nos parecía brillante y muy valiente) al desafiar a Satanás con estas palabras: “Mírame Satanás! ¡Yo tengo las vestiduras blancas y tú no! ¡No me puedes tocar! Definitivamente cierto en su concepto, de hecho es de eso que se habla aquí cuando se trata de bienaventurados a los que lavan sus ropas, obviamente para emblanquecerlas. Yo aprendí la lección. Estamos aquí para combatir al diablo y sus demonios, pero a la usanza de los antiguos caballeros, no subestimando jamás al enemigo. Este ministro concluyó cayendo en un feo pecado con el que, lastimosamente, terminó manchando esas vestiduras.

(15) Más los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. 

Una vez más es necesario recordarle esto a tanta y tanta gente que, pese a estar bien intencionada y moverse en positivo en favor del evangelio, suelen pasarse de la raya y tomar algunas de estas advertencias como simples comentarios tendientes a mejorar el comportamiento de las personas. De ninguna manera es así. Las cosas que Dios pone como advertencias, lo son de cabo a rabo, y tienen que ver con consecuencias que luego, en los momentos críticos, ya no será posible modificar; pero sí antes. Los perros, que todo indica que se refiere a gente vil. Los hechiceros, que te recuerdo una vez más no se refiere solamente a los que operan con el ocultismo, sino también a los manipuladores de emociones y voluntades, incluso dentro de nuestros templos. Los Fornicarios, a los que no es necesario añadirle nada, sólo que no tiene que ver solamente con relaciones sexuales sin matrimonio, sino también coqueteos con culturas o religiones exóticas por mera curiosidad.

Los Homicidas, que naturalmente son aquellos culpables de crímenes físicos, como así también los que por diversos mecanismos son responsables de muertes espirituales de personas. Los Idólatras, que ya sabemos no se limitan a los que adoran estatuas de yeso, madera o metal, sino también a los que colocan como prioridad en sus vidas a cualquier cosa por delante de Dios. Y Los Mentirosos en cualquier medida y estilo. Y digo esto porque nosotros podemos definir como mentiroso, a aquel que dice algo que no es verdad para beneficiarse, pero no siempre entendemos que alguien que calla una verdad cuando la conoce, o la expresa a medias, también está incurriendo en el mismo calificativo. La conclusión para todas estas características, es muy simple: estarán fuera. ¿Es necesario que te aclare respecto a fuera de qué? Ya lo sabes; fuera del Reino, fuera del Cielo, fuera de la Vida.

(16) Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. 

¡Vaya! ¡Tantos años de cristiano y recién hoy me vengo a enterar que Jesús tiene un ángel propio! Yo sabía de querubines, serafines y todo eso, pero de esto no sabía nada. Obvio, no lo sabías porque, cuando en tu Biblia lees “ángel”, tu cultura ambiental y entorno religioso lleva a tu mente directamente a esa figura rubia, de camisola blanca, con alas inmensas y altura insospechada. Para todos nosotros, conforme a las enseñanzas recibidas, eso es un ángel. Y está muy bien si nos remitimos al Antiguo Testamento, pero ya entramos a equivocarnos un poco si pretendemos hacer lo mismo con el Nuevo. Porque “ángel”, te recuerdo, significa Mensajero. Y es de eso de lo que se habla aquí, no de rubiecillos voladores. No te equivoques. Tú eres iglesia. Y h asta yo mismo, en alguna de mis enseñanzas, puedo ser uno de esos mensajeros. Porque no dice que será uno solo, sino que será mensajero suyo.

(17) Y el Espíritu (Que es Dios mismo)  y la Esposa (Que es la Iglesia, esto es: tú y yo) dicen: Ven. Y el que oye, (Son aquellos que están esperando que nosotros abramos nuestra boca)  diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. (Simple: el agua de la vida es Cristo, porque Cristo es el Verbo, la Palabra).

(18) Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. (Creo que está más que claro, ¿Verdad? El testigo de este libro, es Dios mismo. Y el que le añade o le quita, (Fundamentalmente para hacerlo coincidir con sus creencias personales o por conveniencias grupales) padecerá plagas.

(19) Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. (Y esto está mucho más claro y contundente, todavía. Si haces eso, te quedas afuera, así de sencillo, y de trágico. Porque tú no eres un incrédulo, pagano e impío, tú eres un supuesto cristiano que dio prioridad a su credo religioso, su denominación o su provecho personal, que es mucho más triste, todavía).

(20) El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. 

(21) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

CONCLUSIONES

¿Qué debería decirte, luego de todo esto; acaso que el agua es Dios mismo? ¿O debería optar por algo más sencillo y menos comprometedor, tal como consignar que el agua en realidad es la Palabra? ¿O elegir a Cristo como propietario de este elemento? ¿O al propio Espíritu Santo? Mira; si no he entendido mal el mensaje genuino del evangelio genuino, creo estar en condiciones de asegurarte que el agua, en verdad, es todo esto que he mencionado, junto y en unidad. Porque Dios Padre, Cristo, el Espíritu Santo y la Palabra, que en términos bíblicos es el Verbo, son una misma cosa.

Así es que, con esto en mente, vamos a revisar los apuntes tomados durante el estudio que terminas de conocer. En base a esos apuntes, encontré sesenta y dos definiciones del agua a partir de diferentes textos. Que conforme a las historias que la Biblia relata, tienen diferentes significados, tanto en lo literal como en lo espiritual, pero que a partir de esto que hemos declarado, se entiende que las cosas van a tomar un cariz totalmente distinto, un cariz que ni yo todavía sé cuál será, ya que es mi intención que lo recorramos juntos y vayamos encontrando, también juntos, sus verdaderos significados y revelaciones. Yo te compartiré las mías y tú, al unísono, que es cómo trabaja el Espíritu Santo, seguramente hallarás las tuyas.

Lo primero que encuentro, es que todo me lleva a suponer que El Agua no es Eterna, sino que fue Creada. Eso es lo que en el momento de examinar el texto correspondiente, yo anoté. Ahora no estoy tan seguro, porque entiendo que decir que el agua no es eterna, sino que fue creada, contiene la misma hipótesis no comprobable. Porque si el agua es Dios mismo en diferentes facetas, sí tengo que aceptar que el agua es eterna, simplemente porque Dios lo es. De hecho que si el agua hubiera sido creada en algún momento de la historia, (Cosa que la Biblia no dice en ninguna parte, ya que cuando comienza el relato de la Creación, el agua ya estaba), entonces sería una obra de Dios, pero no Dios mismo. Te doy mi certeza personal, que de ninguna manera es verdad absoluta y mucho menos establecimiento de doctrina. Para mí, el Agua es Eterna. Y como todo lo que es eterno, es innecesario e inútil cuestionarse cuando comenzó a existir. Porque nos encontraremos con una palabra también de esencia eterna que no podremos comprender: Desde Siempre.

Luego me tocó apuntar que Las Aguas hablan de Las Naciones. Y en muchos textos eso es estrictamente cierto. Claro está que si cuando decimos naciones nos estamos refiriendo a pueblos, a personas, a hombres y mujeres de distintos colores de piel o etnias, pero todos enrolados en la raza humana, estamos hablando de ese hombre creado, -dice la Palabra-, a imagen y semejanza de Dios mismo. Y si cada hombre, (No importa su aspecto físico porque eso es solamente carne), es imagen y semejanza de Dios, que es como decir que un retazo de Dios mora en él, no es inconducente entender que cuando hablamos de naciones, hablamos de Dios mismo. En suma, hablamos de agua. O mejor dicho, de muchas aguas.

Seguidamente me encuentro con una anotación que me muestra al Agua como Vehículo de Sanidad. Ya has visto en la porción dedicada a eso, en este trabajo, la enorme cantidad de puntos en los que el agua puede resultar como medicamento. Y si no lo es más, seguramente que se trata de movimientos políticos y mediáticos de los grandes grupos concentrados de poder, esencialmente los que tienen que ver con la farmacología y los laboratorios que se encargan muy bien de desestimar todo lo que sea natural sin otra finalidad e intención que la de poder vender a muy buen precio sus productos químicos. Pero el agua es indudablemente un vehículo de sanidad física. Y lo es mucho más si la tomamos como presencia viva del Dios vivo, ya que una sanidad divina no es un cuento de hadas ni algo que sucedió allá lejos y hace tiempo. Una sanidad física por métodos divinos es posible hoy, ahora y contigo, si es que padeces alguna enfermedad.

Cuando digo, en cuarto lugar, que el Agua es la Vida Misma, no estoy hablando en abstracto ni expresando una simple expresión de deseos voluntarista. El agua es la vida porque el agua es Dios y Dios es vida. Jesús dijo que Él, que también es Dios, era el Camino, la Verdad y la Vida. Y si tienes dudas literales o físicas, revisa un embarazo, ya sea humano o, si lo quieres extender aún más, de cualquier ser de la categoría de los mamíferos. Y verás que en esa bolsa donde se está gestando el nuevo ser y compartiendo espacio con la placenta, el resto es algo llamado líquido amniótico que es un fluido líquido que rodea y amortigua al embrión y luego al feto en desarrollo en el interior del saco amniótico. Permite al feto moverse dentro de la pared del útero sin que las paredes de éste se ajusten demasiado a su cuerpo, además de proporcionarle sustentación hidráulica y que si bien tiene algunas propiedades extra, partamos de la base que en suma,  es agua. Y si dice la Biblia que el agua fue la que produjo no solamente los peces que todavía viven en ella, sino también las aves, no es descabellado adjudicarle al agua la categoría de Vida. Porque así como Dios Es, el Agua también Es.

Esto último que me tocó escribir aquí, corrobora y confirma lo que es el quinto apunte, de los sesenta y dos registrados, y es que el Agua Genera Vida. Claro está que esto es directamente relacionado con nosotros, la raza humana, y si tú quieres, a continuación, y sólo a continuación, también para el llamado reino animal. Porque cuando hablábamos del agua como vida, decíamos que el agua siempre es, o está siendo. Pero aquí no hablamos de ser, sino de generar, de elaborar, de crear, de formar, de construir. Pero generar vida, al margen de lo que ya mencionado de la gestación humana, también tiene que ver con ríos, lagos y lagunas, o pequeños arroyos, que ubicados en estratégicas zonas del planeta, generan vida al hidratar a todo lo que respira en las inmediaciones, y propender de ese modo a que esa clase de vida siga su curso. En suma, si el agua ES Dios, Dios genera Vida. Vida primaria, vida abundante, Vida Eterna.

El siguiente es el que me dice que el Agua se Adapta a Cualquier Cultura. De hecho, decir esto casi parece una tontera, pero créeme que no lo es. Que un asiático beba un vaso de agua es exactamente lo mismo que lo beba un africano, un occidental de piel blanca o un descendiente de piel roja. El agua va a cumplir el mismo rol en uno que en los otros. Les saciará su sed, los hidratará y les será de provecho. Tal vez los unos tengan mejores condiciones higiénicas que los otros, como corresponde a las enormes diferencias materiales y económicas que existen entre las naciones y las razas. Pero estas distancias materiales no tienen absolutamente nada que ver con la cultura, que es la adquisición de costumbres y tradiciones, principalmente. Será en un vaso de cristal, o en un jarro de lata oxidada, o en una botella de  material plástico, o de un recipiente grande como un balde o un cántaro, o sencillamente arrodillándose y bebiendo del lago directamente, pero el agua será bienvenida en un caso o el otro de la misma manera a ese organismo. De la misma manera, y a pesar de sus culturas, todos los seres humanos de cualquier raza, color o etnia, pueden acceder a Dios con la misma naturalidad con la que acceden al agua. Y sin importar el envase que utilizan.

También se puede considerar muy seriamente que el Agua es Fuente de Revelación. ¿Acaso vamos a instaurar una nueva doctrina que recomiende poseer un recipiente de agua y leer en su contenido lo que nos depara el futuro? No, porque eso sería adivinación y brujería. Lo que sí podemos estimar con toda la sobriedad que las cosas de Dios ameritan, es que cuando el agua llega a nuestras vidas, algo va a suceder con ellas. Si tú entras a un río y lo cruzas nadando, ¿Sales de la misma manera que antes de entrar? No, porque además de mojado, sales con una energía nueva, la de haber vencido un obstáculo importante. Vayamos a algo mucho más simple y cotidiano: ¿Te sientes igual antes que después de darte una ducha? No, ¿Verdad? Del mismo modo, si el agua ES Dios, no podrás de ninguna manera ser la misma persona antes que después de Él. Porque todo lo que ignorabas, Dios te lo empieza a revelar y ya no podrás ser el mismo ni aunque te lo propongas, igual que con el agua.

Y así nos encontramos con otra expresión: El Agua no Sirve para Estar Guardada. Y desde lo literal, esto es absolutamente cierto. Quien guarda agua en cualquier clase de recipiente que sea, (Salvo envases especiales y en congelamiento), se expone a que esa agua se deteriore, se contamine o adquiera bacterias o cualquier otro elemento que la harían inmediatamente no potable. El agua, como lo fuera aquel maná que alimentó en el desierto al pueblo que salió de Egipto con Moisés, es para consumo inmediato. De allí el antiguo refrán popular que dice: Agua que no has de beber, déjala correr. Y en su expresión espiritual ocurre exactamente lo mismo. Dios habla hoy. Quien reciba su voz y su Palabra, será bendecido y de bendición haciéndosela saber al pueblo. Pero mañana ya no deberá repetirla porque habrá pasado a un segundo plano. ¿Por qué? Porque Dios habla hoy. Y ese hoy, siempre es eso: Hoy. La Biblia dice que debemos guardar la Palabra de Dios, pero no habla de archivarla, habla de cumplimentarla.

Estamos hablando de Vida y estamos hablando del agua y de Dios como Vida. Por eso deberemos prestar suma atención a esta definición: Cuando el Agua se Estanca, genera Muerte. ¿Sabes lo que es un agua estancada, verdad? Es una laguna formada la mayoría de las veces por la caída de mucha agua de lluvia. Primero se forma un pequeño charco, luego ese charco se agranda y se agranda hasta formar una pequeña laguna. Si alguien llegara en ese preciso momento y se echara de bruces a beber de esa agua, no tendría problemas. Pero si llegara dentro de tres o cuatro días, me temo que las consecuencias serían otras. Un solo cadáver de un solo animal dentro de esa agua estancada le otorgaría fluidos venenosos que matarían a quien la bebiera. Cuando el Verbo, que también es agua y Palabra, entra en una persona y no se mueve hacia ninguna parte, esa palabra ya no podrá generar vida. Y como no existe nada intermedio en el mundo espiritual, todo lo que no genera vida, irremediablemente genera muerte.

He visto que El Agua es un Puente entre la Vida y la Revelación. Cuando acepté a Jesucristo tenía treinta y un años de edad. Había pasado esa porción de mi vida de las formas y maneras con las que las pasa una gran mayoría de hombres, no sólo en mi país sino también en el resto de Latinoamérica. No era mucho peor que muchos de ellos, seguramente, pero tampoco mejor que ninguno. A lo sumo, similar. Desde el momento en que Cristo entró en mi corazón, que es como decir mi alma y que es como decir mi vida, muchas cosas comenzaron a cambiar y modificarse. Algunas, sin mayores inconvenientes; otras, pagando ciertos costos de dolor y angustia carnal y emocional. Fue un largo, duro pero intenso camino entre mi acceso a la vida en todos sus pormenores. Segura en primera instancia, abundante en su consecución y eterna, como seguramente será en el final. Sin embargo, lo que no había visto con claridad, es que mientras duró ese aprendizaje, yo estaba pasando por un puente. Un puente que me llevó desde la vida a la revelación de Jesucristo, que es lo que definitivamente impactó mi vida para siempre.

Tú ya sabes perfectamente que en la Biblia, el agua casi siempre se identifica con la Vida, mientras que el vino, mayoritariamente, y a excepción de textos muy específicos y puntuales de literalidad, se identifica con la revelación. Por eso digo que El Agua es lo que Dios Necesita para que se Manifieste el Vino. En muchas ocasiones habrás oído decir a maestros, pastores o predicadores que el diablo, (Citando a Satanás), conoce la palabra mejor que los cristianos. Tanto nos lo han dicho que, lamentablemente, llegamos a creerlo. ¿Y sabes qué? ¡De ninguna manera es así! El diablo lo que sí conoce a la perfección, es la letra escrita en nuestras Biblias. Puede recitarte de memoria uno por uno todos los versículos allí escritos. Pero a la Palabra de Dios jamás la tocó. ¿Sabes por qué? Porque el diablo no tiene morando en su interior al Espíritu de Dios, por lo que es imposible que pueda tener la guía del Espíritu Santo, y sin ello no tiene ni la menor revelación. Por lo tanto, él se sabe la letra, pero no el significado de la letra. Esa es la enseñanza que Jesús les deja a sus discípulos en las bodas de Caná. No surge el vino de la revelación de la nada; sólo aparece cuando hay agua de Vida para crearlo.

El Agua es Apta para Sanar, Limpiar y Renovar. Hemos visto que el agua es capaz de producir sanidad física en alguna dolencia específica. Si a eso le sumamos que es lo que normalmente utilizamos para, con la ayuda de jabones u otros químicos similares, llevar a cabo nuestra higiene corporal y también la limpieza de prendas y todo lo que contenga suciedad, coincidiremos en que, efectivamente el agua también es apta para la limpieza. Y, cuando deseamos que algo abandone su condición sucia y gastada, una limpieza en base a agua y con la ayuda de elementos correspondientes, producirá también una renovación del objeto. ¿Alguien duda que Cristo sana? ¿Alguien puede poner en discusión que Cristo limpia de pecado la vida del hombre? ¿Alguien tiene alguna teoría contrapuesta a la renovación de vida que produce un encuentro con Cristo? Esa es la conjunción que, en este punto preciso, tienen Cristo y el agua.

No soy un necio ni vivo guardado en una gaveta fuera del alcance del mundo secular. Sé perfectamente que, si hacemos una encuesta internacional en base a preguntar cuál es la bebida de mayor consumo en el planeta, con muy pocas variaciones, que seguramente existirán conforme a las diferencias culturales de un lugar y otro, esa bebida será la cerveza. Donde quiera que haya un evento, ya sea musical, artístico o deportivo, se podrán ver a grandes muchachos y jovencitas tambaleándose con enormes vasos de cerveza espumante. Sin embargo, no es el líquido que se bebe en mayor cantidad la cerveza ni ninguna de sus competidoras en base a alcohol. El líquido más bebido porque es el único que realmente calma la sed que se produce por principios de deshidratación en el cuerpo humano, es el agua, no hay otro. El Agua es la Única Bebida que Calma la Sed. Y no es casual el símbolo y paralelo que estamos estudiando. Si alguien tiene auténtica sed (Súmale también el hambre) de Dios, Su Palabra, verdadera agua pura y fresca, será la única que sacie esa sed.

Después anoté que El Agua Representa al Espíritu Santo. ¿Por qué escribí eso? Respuesta altamente profunda, aunque simple en su definición: si Dios es Espíritu, (Porque eso es absolutamente todo lo que la Biblia dice respecto a Él), y en la Creación se nos cuenta que el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas, no veo el motivo para seguir imaginándonos que lo hacía en “modo-avión”, es decir, en los aires. ¿Por qué no moverse con las olas o el cadencioso ritmo que solemos verle a las aguas de un mar o de un río como si se tratara de un majestuoso buque o un hermoso velero? Simple. Porque sin viento no hay olas ni movimientos acuáticos, ¿Verdad? Ahí está el Espíritu, que sencillamente es la traducción de la palabra griega pneuma, que como todos sabemos sobradamente, significa viento. Él hacía mover esas aguas que ya estaban allí, sin que nada ni nadie nos haya dicho desde cuándo. ¿Sería que desde siempre?

Después quise escribir que El agua es Jesús, es la Palabra. Yo no sé cómo será en tu vida personal, pero lo que es en la mía y en la de muchísimos hermanos fieles que conozco, lo único que les calma su sed de Dios y de ir más allá en la vida del evangelio, es la Palabra. Y no estoy refiriéndome, como podrás suponerte, a un simple, rutinario y hasta monótono leer la Biblia a diario. Eso es bueno y recomendable, pero acudir a la Palabra de Dios no es necesariamente hacer un devocional diario y ni siquiera estudiarse de memoria capítulos y versículos. Satanás también ha leído toda la Biblia y no tengas dudas que se sabe de memoria cada uno de sus libros y relatos. Sin embargo, nadie puede decir que Satanás conoce o se alimenta de la Palabra de Dios, ¿Sabes por qué? Ya te lo dije antes: porque Satanás no posee al Espíritu Santo morando en su interior, como tú y yo, y por ese motivo jamás tendría ni podría tener la revelación que tú y yo podemos tener en este mismo instante.

Salvo un charco producido por la lluvia, que antes de secarse puede convertirse en un caudal de agua sucia y contaminada, el resto de las formaciones acuáticas, siempre tienen una vertiente y un desagüe. Esto es: por algún lado llega el agua, ya sea de manantiales subterráneos, de laderas que vienen del deshielo de una montaña o de un túnel que comunique ríos o mares por debajo de la tierra. Y por otro lado se va, sea por conductos hechos por la mano del hombre o por desagotes naturales producto de las inclinaciones del suelo. Lo cierto es que El Agua es Viva, no está Estancada, se Mueve. Y si el agua es la palabra, esto se confirma con aquello de que la Palabra de Dios nunca regresa vacía, sino que realiza la obra para la cual ha sido soltada. ¿Podría darse el caso en pleno siglo veintiuno, de encontrarnos con una palabra que proviene de Dios pero que no se ha movido? No “podría”, ¡Puede! Cientos de púlpitos y lugares de difusión están repletos con palabra antigua, que fue nutritiva y refrescante en su momento, pero que hoy es agua estancada y, como tal, pronta a contaminarse. ¿O cabe alguna duda?

También le otorgué puntuación a que El Agua es la Llave de la Revelación. Así como existen centenares de lugares en la tierra donde es imposible llegar si no es a través del agua, así también sucede en nuestra vida espiritual. Cuando tú estás navegando, si bien disfrutas de ello, estás condicionado a llegar a destino en el momento adecuado, ya que de otro modo la navegación que otrora fuera hermosa, pasaría a convertirse en una prisión de lujo. Sin embargo, es imposible llegar a puerto o a una isla paradisíaca, si antes no cruzas el agua que la separa de ti. Cuando tú accedes a la Palabra de Dios, accedes al agua, al mar, a una navegación que disfrutas y vives intensamente. Y está muy bueno que así sea y resulta de enorme bendición para cada uno que tiene la posibilidad de acceder a ella. Pero para llegar al destino final y objetivo esencial de todo que es la revelación, jamás lo harás si no cruzas primero ese mar, ese río o esa laguna cuya navegación es de disfrutar, pero también encierra riesgos y peligros que sólo conocerás cuando te llegue el momento de cruzarlos, no antes.

El agua Vino Para Redención, fue mi decimoctava anotación. Y cuando me dispuse a ampliar brevemente este concepto, recordé algo que le oí a un enorme hombre del Señor que alguna vez conocí. Él solía decir que los cristianos nos pasábamos toda una vida hablando de la redención, y de estar redimidos, pero si nos reunían a todos y nos preguntaban uno por uno cuál era el significado de la palabra Redención, más de la mitad hubiéramos dicho cualquier cosa parecida y bien intencionada, pero para nada certera. Redimir es comprarle a alguien algo que anteriormente te robó y ahora te vende por un precio. Eso hizo Jesús en la cruz: le compró al diablo a toda la humanidad que él se había robado en el jardín del Edén. Y la pagó con su sangre. ¿Y el agua qué tiene que ver? Que el agua es la Palabra, es Cristo, es Dios, y no hay forma alguna de recuperar lo robado si no es a través de alguna de esas vertientes. O es por el poder de Dios Padre, o es por la sangre derramada por el Hijo o por la guía a toda verdad del Espíritu Santo mediante Su Palabra. No hay otro modo. ¿Quieres un símbolo terrenal y palpable? El bautismo.

¿Por qué El Agua es el Sello del Segundo Pacto? Es notable como todo el pueblo judío dependió durante toda su historia de fe, de la sangre. Su sacerdocio y la expiación que se llevaba a cabo en los templos formaban parte activa de la consolidación de ese pacto hecho por Dios con Abraham. Sin embargo, y tal como lo dice la Escritura, ese pacto llegó a su fin y fue necesario que llegara uno nuevo. Un nuevo pacto que, en apariencia, también se habría de consolidar con sangre, aunque en este caso no de machos cabríos, bueyes, corderos o palomas del reino animal, sino por la sangre de un Cordero humano que Dios mismo entregó para ese menester: su propio Hijo. Y al ir a la cruz a cumplir con el mandato divino de redimir a toda una humanidad creada, derramó su sangre en beneficio de ella y específicamente para eso, para su redención. Sin embargo, a esa redención el faltaba un paso siguiente que Dios siempre dará en beneficio del restaurado: su justificación. La lanza del soldado clavada en el costado de Jesús, fue el paso que determinó que su misión había sido cumplida: y de la herida salió la sangre de la redención, pero también salió conjuntamente el agua de la justificación. 

El Agua es la Sustentadora de los Organismos. Revisa meticulosamente la Creación. ¿Qué ves? Hombres, animales, aves, insectos, peces. Dentro de estos cinco elementos de expresión de la vida, está todo. Descarta los peces que nacen, crecen, se desarrollan y reproducen y mueren sin abandonar jamás su hábitat natural, el agua. Son organismos vivientes que no pueden vivir sin el agua. Pero ahora vete a todo lo demás que se mueve y respira sobre la tierra o por sus aires. ¿Podrá algunas de estas expresiones vivientes, vivir una vida normal y fructífera sin necesidad del agua? No, porque hasta los más minúsculos insectos necesitan nutrirse de ella para hidratar sus vidas. Como quiera que sea la forma viviente, necesita del agua. Y no sólo para subsistencia de hidratación, sino incluso como cuna inicial para la gestación en el caso de los mamíferos o merced a la acuosidad convertida en calcio amarillo en el caso de las diferentes formas y clases de huevos. Ahora bien: vayamos al hombre, ¿Puede el hombre vivir sin Dios? Aparentemente, puede. Tú y yo sabemos perfectamente que no, que aunque parezca que sí puede, en el final de su existencia nos mostrará que no.

Lo que diré podrá parecerte una verdad de Perogrullo, pero es la más pura y cristalina realidad: El Agua no Puede ser Destruida. ¿Te das cuenta que es de las muy pocas cosas que existen en el planeta que no puede ser destruida? Me dirás que pones fuego y el agua se diluye. Y te diré que sí, que es cierto, pero que no se destruye, sólo muta en estado gaseoso para retornar, en cualquier momento, en forma de lluvia, humedad, rocío o lo que sea. Pero regresa. Me podrás decir que si tienes un lago que te fastidia y los medios necesarios para congelarlo por vía artificial o por clima, lo harás y podrás cruzarlo caminando. Es cierto. Pero no lo destruiste, sólo lo mutaste en su estado sólido. Luego será el sol u otra fuente de calor la que lo derrita y retorne a su estado original líquido. Lo mismo sucede con Dios, con Cristo, con el Espíritu Santo. Puedes sacarlo del panorama, puedes correrlo a un costado en tus prioridades o directamente taparlo con algo. Pero no lo podrás destruir jamás. De una u otra forma, volverá y será quien es: el Dios de todo Poder.

Creo que no voy a decir ninguna originalidad que no sepas, pero quizás será bueno que te la recuerde: El Agua Está al principio y al Final. En una vida humana, es verdad que está en el principio, aunque no alcanzamos a verla en el final. En la historia de la humanidad, que es de lo que ciertamente estoy hablando, sí que está en el principio y en el final. ¿Cuál es el primer libro de tu Biblia? Génesis. En su primer capítulo y en el segundo versículo, dice que el Espíritu se movía sobre la faz ¿De qué cosa? De las aguas. Principio. En el Libro del Apocalipsis, último de tu Biblia, en su último capítulo y faltando solamente cuatro versos para concluirlo, dice que el quien quiera puede venir y tomar ¿Qué cosa de la vida? El agua. Final. ¿Por qué en tu principio de fe y de camino en el evangelio recibes el agua de la Palabra santificando todo y cimentando con acero la ruta que vas a seguir? Por el mismo motivo que, en la última recta de tu carrera por la vida terrenal, el agua de vida que sigue siendo la palabra, te aguarda con quizás el último mensaje que te ha dado: “Ven, pasa buen siervo y fiel”. ¿Dirás amén?

Lo hemos podido observar con  una historia que por todos conocida y hasta filmada en los principales estudios cinematográficos en películas y series de televisión. La historia de Noé, el arca, su familia, los animales y el diluvio arrasando con toda la vida humana y animal del planeta, es la más clara evidencia de que El Agua es Ejecución Sumaria de Sentencia. Me podrás decir que la misma agua que se llevó a todos los impíos es la que salvó a Noé y su familia, y tendrás absoluta razón. Sin embargo, cuando abrimos el juego de la comparación tipológica con el mundo espiritual, la resultante es exactamente la misma. Aquellos que no andan conforme a los diseños de Dios e, incluso, en contraposición clara con ellos, son condenados y ejecutados por la misma agua de la palabra. Sin embargo, al igual que Noé y los suyos, será la misma agua de la misma palabra la que salve a los justos.

Esta anotación, que lleva el número veinticuatro en la nómina, es sumamente singular. Porque da cuenta de un suceso que, pese a estar inscripto en nuestras Biblias como el resto de los sucesos que bien conocemos, enseñamos y predicamos, a este no parecería tenérselo demasiado en cuenta y, mucho menos, ser factor de enseñanza. ¿Recuerdas a Agar, la sierva de Abraham, que cuando concibe y pare un hijo del patriarca, luego es expulsada por Sara que e encuentra esperando a Isaac? ¿Recuerdas el episodio que vive Agar? Está a punto de morirse de sed por falta de agua, precisamente, y ahí aparece un ángel que le muestra un manantial que hasta allí le había resultado invisible a sus ojos o, quizás, directamente no existía. Esa agua salvó a Agar y a su hijo Ismael. Y como de Ismael se iba a conformar la gran nación árabe que todavía habita esas zonas en estos días, no es impropio asegurar en el final de este comentario que, efectivamente, El Agua es Factor de la Fundación Árabe.

Dicen dos cosas los diccionarios respecto al nacimiento u origen de las aguas: precisamente, nacimiento de las aguas y, la otra, origen y fundamento de una cosa. ¿Palabra que lo resume? Manantial. Creo firmemente que El Agua es un Manantial que Produce Vida. Tú necesitas agua, buscas agua, encuentras agua y consumes agua. Ya está; no se te ocurre ninguna preocupación más. De dónde salió esa agua, quien la inventó, porque está allí donde la hallaste y quien la trajo, no te interesa. Tú sabes que está y para ti es suficiente. Un manantial produce aquello para lo cual fue creado. ¿Alguien creó el manantial? En la vida literal y física, tal vez; en la vida espiritual, de ningún modo. Dios es el manantial que produce vida. Tú lo conoces, y tu vida toma otro sentido. Tú lo aceptas como tu señor, y tu vida produce, en casos, hasta una violenta metamorfosis positiva. Tú confías en Él para todo lo que hagas, tú no fracasas jamás y resultas siempre más que vencedor. Porque tu poder no radica en tus fuerzas, sino en las que ese manantial de vida te provee.

Hace algunos párrafos atrás veíamos que el agua era un elemento claro de sentencia y ejecución de sentencia. Y para confirmarlo acudíamos al diluvio, el arca de Noé y toda esa historia que tan bien conoces. Ahora es el momento de recalar en otra anotación similar pero inversa: El Agua es un Elemento de Protección. ¿En qué lo fundamento? En lo mismo que lo anterior, en el diluvio. Fue el agua la que derramada en cataratas sin freno desde los cielos llenó la tierra y terminó con toda la vida humana y animal que en ella había, como ejecución de sentencia por un desborde de corrupción en todos los planos. Pero fue la misma agua, al permitir que el arca flotase y navegara, la que protegió primero y luego salvó a Noé. ¿Suficiente para rotularla así? No, me queda un niño recién nacido, que por sola causa de ser hebreo en tierra egipcia y a partir del malhumor del Faraón, estaba condenado a morir como todos los recién nacidos hebreos. Su madre lo puso en un canasto y lo dejó flotando en el río. La corriente lo llevó a los jardines del Palacio y, precisamente la hija del Faraón, lo retiró, salvó y crio como si fuera su propio hijo. El agua, en este caso, también actuó como protectora de Moisés.

Es coherente suponer que cuando se derramaron las cataratas de los cielos en aquel diluvio del que sólo sobrevivió Noé y su familia, El Agua fue Vehículo de Destrucción de Ídolos. Porque el pueblo impío, ese al cual Dios tuvo que decidir no darle ninguna otra oportunidad de sobrevivir, dada la corrupción ingobernable en la que habían caído, era un pueblo total y absolutamente idólatra. Y el agua, además de concluir con todo vestigio de vida sobre la superficie del planeta, también se llevó todos esos ídolos en los cuales ellos confiaban y que aquí quedó demostrado que sólo eran figuras de metal o material inanimados e inútiles. El agua de la Palabra y el poder de Dios, también termina de la misma manera con cada uno de los ídolos que el hombre quiera fabricarse para su adoración personal. El dinero, la fama, el poder y todo lo que acompaña a estos potentes ídolos terrenales, caen cuando la palabra se hace realidad y todo se derrumba sin que ningún poder creado por el hombre sea capaz de detenerlo.

¿Cuántos relatos literales y verdaderos conoces, respecto a cristianos que en algún momento de sus vidas sintieron que morían por falta de agua y de pronto descubrieron agua en un sitio en el que aparentemente no habían prestado atención, no habían visto o, lo que es mucho más probable, de pronto apareció allí sin que nada visible lo trajera? Yo conozco más de uno. Tienen categoría de testimonio importante y de milagro probado. El Agua es Una Señal Divina. Y no sólo lo es desde lo físico y lo material, como lo fuera en estos casos mencionados, sino que también lo es en lo espiritual. Conozco un hombre que, cansado de la vida que estaba viviendo y sin poder ver ninguna salida o solución a todos los males que lo aquejaban, pensó muy seriamente en el libreto que satanás había puesto en su mente, autodestruirse. Como ejercicio final, levantó los ojos al cielo y le pidió a Dios que si era cierto que existía, lo ayudara a encontrarlo. Así fue como en esa vida apareció la señal divina del agua en forma de Palabra, cuando oyó: Venid a mí los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Y lo creyó. Y venció. Y encontró a ese Dios que buscaba.

Y si: El Agua Está en las Tres Dimensiones. Si Dios habita en el Tercer Cielo, ese tercer cielo no es un lugar geográfico inexistente conforme a los estudios realizados por la astronáutica inter-espacial. El Tercer Cielo no puede ni debe ser otra cosa que una dimensión distinta a la que habitamos, esto es: la tercera. La segunda dimensión, es la de las cosas no creadas que dé un momento al otro son por causa de la actividad del hombre o de la naturaleza. Un río no es invento del hombre, sino una conformación de aguas producto de una serie de factores que lo crean. Y la primera dimensión es la que todos nosotros vemos porque vivimos en ella. Aquí el agua es ese elemento líquido que utilizamos para el setenta y cinco por ciento de nuestras actividades. El Agua está en el planeta, el agua está en el hombre, el agua está en el mundo espiritual. En el planeta es H20, lo sabemos; en el hombre es todos sus fluidos, incluidos la sangre que se forma a partir del agua. Y en el mundo espiritual el agua es Dios mismo. ¿Deberemos adorar el agua, entonces? ¡Ni se te ocurra! Es sólo un símbolo visible de algo invisible. Pero la adoración es del invisible que rige el universo, sólo de Él.

El Agua es Nuestro Termómetro. A esta anotación no la pensé ni un segundo, salió por sí misma, como algo natural y con fluidez de cosa juzgada. Estás en la ducha en un día de invierno, el agua sale cálida y el baño es un placer epidérmico, además de una necesidad higiénica. De pronto, por alguna causa que ignoras, se corta el fluido de agua caliente y sólo sale la fría. El salto que das es digno de un atleta en las Olimpíadas. Tu cuerpo reacciona casi con violencia a ese impacto térmico. Otra: estás con un estado febril por causa de una enfermedad equis. Ingieres los antitérmicos recetados por el médico pero la temperatura no desciende todo lo que sería de esperar. ¿Qué le añades a esos medicamentos para ayudar a bajar la fiebre? Hielo. En cualquiera de sus formas, hielo. Eso hará descender algo más las líneas de temperatura que faltaban. ¿Hielo? Sí, o Agua sólida, si lo deseas. ¿Eso es todo? No. Cuando estás emocionalmente cálido por los avatares carnales de la vida, una palabra rhema puede darte un impacto como el de la ducha. Cuando tu temperatura carnal está demasiado elevada y buscas como descenderla, no habrá medicamento psicológico que alcance, deberás apelar al agua de vida de la Palabra. Y ella lo hará.

Encontré otras definiciones que, si bien están inscriptas de diferente modo, en algunos casos tienen significados similares o, a lo sumo, ampliatorios de otros ya comentados. Tal el caso de El Agua es Símbolo Claro de la Vida. Claro está que vale la pena aclarar, por si alguno no terminó de entenderlo anteriormente cuando se habló de lo mismo, que el Agua, además de significar vida misma en su esencia natural (Por deshidratación un ser humano se muere), también lo es desde el símbolo: Divinidad. Dios, Cristo, Espíritu, Palabra. También cabe para aquello de que El Agua es un Puente a Otra Dimensión. Mencionamos cuales eran esas tres dimensiones, pero aquí se añade una figura novedosa y cierta: para ir de una dimensión a la otra, necesitamos un puente. Y ese puente es Cristo, no hay otro. Y, finalmente, nos encontramos con El Agua Como Elemento de Juicio y Aniquilamiento. Aniquilamiento ya lo hemos visto, el diluvio en lo natural y la palabra viva en lo espiritual. Como juicio, lo estamos aprendiendo.

Créeme, no deberemos esforzarnos demasiado para ver al Agua Como Arma de Dios. ¿Cómo arma? Sí, como arma. ¿Qué cosa es un arma? Olvida el delito y recala en las guerras, ya que para eso fueron construidas las armas, no para delinquir. Eso se produjo luego a partir de la caída en corrupción del hombre. Pero háblame de la guerra. ¿Las armas son para matar? No, aunque luego en la vía de los hechos lo hagan. Las armas fueron construidas con dos elementos claves: para defensa y para ataque. Con las armas en sus manos el soldado va a resistir un ataque del enemigo y va a atacarlo cuando tenga oportunidad y condiciones favorables. El agua, en este caso la palabra de Dios, es exactamente lo mismo. Va a servir para defenderte cuando el enemigo te ataque como lo atacó a Jesús en el desierto, y va a ser útil para irte al ataque cuando la situación así lo amerite. En ambos casos, esa agua de vida que es la palabra, producirá el efecto deseado, te convertirá en alguien más que vencedor en Cristo Jesús, nada menos.

Ahora veamos: si la Palabra de Dios, como hemos podido observar a lo largo de todos estos años y en los diversos planos en los que nos movemos, ha sido interpretada de tantas manera diferentes y ello ha llevado inexorablemente a una serie de divisiones de credos, pensamientos, religiones, denominaciones y hasta grupos ciudadanos, ¿A quién se le podría ocurrir, como se me ocurrió a mí, anotar que El Agua es Disolvente de Divisiones? ¿Cómo voy a decir algo que, a todas luces, es más que evidente que se da en todo lo contrario? Precisamente por eso. Porque así como un arroyo divide dos provincias de mi país, (Yo habito de un lado de ese arroyo), es precisamente ese caudal de agua el que las puede unir, ya sea con puentes o simplemente cruzándolo. Y con la Palabra de Dios ocurre lo mismo. Si dejamos que se la interprete con el intelecto, que es la mente, que es el alma, habrá divisiones. Pero si lo hacemos dándole lugar al agua del Espíritu Santo, teniendo en cuenta que es el único que nos puede guiar a toda verdad, lo que salga será una verdad única y ninguna división será posible ni probable.

Si bien ya quedo dicho en el relato de la escena, es notorio que El agua es un Camino por el que Jesús se Desplaza. ¿Qué otra intencionalidad podría tener insertar en el mayor Libro que el cristianismo tiene a su disposición, que es la Biblia, un relato de un milagro espectacular, sí, pero sin ningún resultado positivo a la vista, como fue el de salir caminando por sobre el agua, que Jesús realizó no delante de la muchedumbre, sino exclusivamente para sus discípulos? Jesús les dijo: Muchachos, el agua es la Palabra de Dios. Si ustedes son capaces como yo de caminar sobre ella sin hundirse en herejías ni humanismos científicos o psicológicos, todo andará conforme al diseño divino. Pedro recogió el guante del desafío, porque Pedro sería bruto o un tanto ignorante, pero intentaba ser fiel y además no era cobarde, tal como muchos gustan de presentarlo. Y ahí salió a imitar a Jesús sobre el mar. Pero se empezó a hundir y clamó por ayuda. ¿Por qué le pasó esto? Porque se puso a pensar con su mente carnal que lo que estaba haciendo no tenía la menor lógica física. Lección: cuando pretendes analizar con tu mente carnal a la Palabra de Dios, te hundes.

¿Puede considerarse desde alguna mirada especial al Agua Como Elemento de Destrucción? Sí que se puede. En primer lugar y desde la literalidad de los hechos palpables y concretos, toma las inundaciones, las tremendas hecatombes y tragedias desatadas en distintos países sometidos a lluvias fuera de todo cálculo pereciendo en sumas graves debajo de aguas embravecidas de ríos desbordados. Y luego toma a las potestades sutiles y mal intencionadas que, a favor de rutinas religiosas pretenden adueñarse de la iglesia en cualquiera de sus comandos terrenos. ¿Qué es lo que las destruye y devuelve a su sitio original? La Palabra de Dios, que es el agua viva de los santos. Con similar criterio, y dentro de lo que suelen ser las rutinas eclesiásticas tradicionales, hay sectores que estiman que al Agua Como Purificación de Culpa, ya sea mediante el bautismo o el simple y literal lavado de manos de Poncio Pilato.

Es curioso, porque si en lo literal y hasta social, tú comparas cualquier clase de líquido bebible de los que se pueden conseguir en el mercado, (Tanto si contiene alcohol como si no lo contiene), con un simple vaso de agua, éste último siempre saldrá perdedor en esa comparación. No debe existir nada más vulgar, corriente y sin ninguna clase de status social que un sencillo y humilde vaso de agua. Aun cuando en expresiones de índole deportiva y, de alguna manera, a modo de publicidad implícita, se pueda ver cientos, miles de botellas de agua bebiéndose en cámara por deportistas de cualquier disciplina, muy por encima de otras bebidas, algunas de ellas con suficiente marketing como para opacarla. Eso la convierte al agua en un punto de inflexión que se confirma y corrobora en lo espiritual: El Agua: Símbolo de una Vida más Alta. ¿Por qué? Porque cualquier otra bebida, (Y mucho más las que contienen medianos o altos porcentajes de alcohol), necesitan de la participación y la mano del hombre, mientras que el agua, tal como lo es la misma palabra de Dios, no necesita ni la ayuda ni el mejoramiento humano: vive y vence por sí misma.

Cuando Jesús ingresa al río a encontrarse con Juan el Bautista, dispuesto a cumplir con un ritual que en realidad Él no necesitaba cumplir porque era sin pecado, quedó confirmado que El Agua Determina la Señal de un Mensajero. Juan, en primer lugar, le pregunta cómo puede ser que él deba bautizarlo, siendo que entiende que debería ser Jesús quien lo bautice a él con Espíritu Santo y fuego, que es lo que Juan sabía debía llegar a continuación de ese paso por las aguas. En el rango espiritual inherente a todos nosotros, el cuerpo de Cristo en la tierra, la historia se repite. No porque cada cristiano que pasa por un bautisterio salga de allí convertido en un genuino mensajero de Dios. No. Es porque el agua, como símbolo más que claro de la Palabra de Dios, convertirá a quien la reciba de modo limpio y puro, y sea capaz de compartirla o enseñarla de un modo fresco y despojado de todo interés de glorificación personal, será considerado desde ese mismo instante un ángel de Jesucristo, esto es: uno de sus mensajeros.

Si te digo que anoté un punto que dice: El Agua Como Limpieza Espiritual y Emocional, tú seguramente vas a pensar que se trata de alguna clase de ceremonia. Una especie de moderna ablución mediante la cual, desprenderse de todas esas fastidiosas molestias que en algunos casis representan las emociones, tan veleidosas como son. Sin embargo, no; no estoy hablando de ceremonia alguna, sino de una reacción automática, ingobernable y casi química que el propio cuerpo humano realiza en ocasiones donde las emoción es o los impactos espirituales son muy fuertes, utilizando parte de ese setenta por ciento de agua que circula por nuestros interiores: las lágrimas. Es obvio que las lágrimas, según estudios serios, están compuestas en un 98% por agua y el 2% restante por glucosa, sodio, potasio y proteínas (albúmina, globulina y lisozima). Pero más que todo esto, son importantes porque, efectivamente, al brotar y producir lo que conocemos como llanto, producen prolija limpieza tanto en asuntos emocionales como espirituales. ¿Quién no se ha sentido mejor luego de derramar lágrimas por cualquier causa que lo amerite?

Los puntos anotados que van desde el 42 hasta el 47 inclusive, detallan aspectos que voy a mencionar todos juntos, ya que los seis, de alguna manera, tienen vinculación entre sí o, en casos, significa lo mismo, aunque visto desde diferente ángulo. Tenemos al Agua Como Vehículo que se Sujeta al Señorío de Cristo, en franca relación con el viaje espiritual que te permite realizar la Palabra. Tenemos al Agua Como Elemento Climático Natural, algo que no necesita el menor comentario. El Agua es la Potencia de la Palabra, algo que creo que ha quedado más que claro en muchos sectores de este trabajo. El Agua es Dios Mismo, lo cual podría erizar el cabello de alguien con temor santo a la herejía o la blasfemia, pero cuidado, no estoy diciendo que el agua deba ser adorada, de ninguna manera. El agua es Dios mismo, pero quien recibirá la adoración es Dios. El Agua es El Espíritu Santo. Obviamente, si es Dios, por consecuencia trinitaria es el Espíritu. El Agua es Cristo Mismo. Similar comentario al anterior.

¿Qué crees que hará un mendigo sucio y harapiento, medio muerto de hambre, si un día alguien lo lleva a un lugar cálido, con comida y ropa limpia? A menos que verdaderamente esté muriéndose de hambre, lo primero que hará será darse un baño y sacarse toda la mugre que lleva adherida encima por años. Luego se pondrá esa ropa limpia y, finalmente, se sentará y disfrutará de toda esa comida. Eso se llama humildad genuina. Por eso es que el Agua es Como Llave Para Limpieza de Humildad. Y en lo espiritual es casi similar. Tú eres alguien muy importante que desandas caminos con la certeza personal y egocéntrica de estar aportándole a mucha gente tu tremenda unción y entendimiento, y un día se presenta alguien que es poco menos que ese mendigo sucio y te trae una palabra ungida, pero ungida de verdad, y a ti se te caen las medias. ¿Qué harás? ¿La tomarás aunque venga en un envase tan…decadente o, por el contrario, esperarás a alguien con mayor relieve? Piénsalo. O necesitas o no necesitas del agua de la limpieza.

Quiero referirme ahora a la anotación Nº 49 que tengo en mi archivo sobre este tema: El Agua Como Distintivo Ministerial de Juan el Bautista. Y quiero hacerlo con relación a ciertas formas de doctrina que han entendido, y por lo tanto enseñado con valor pleno doctrinal, que el bautismo en agua determina salvación, mientras que el no bautismo puede significar perdición. La idea salvífica del bautismo en agua proviene de haber entendido que es un paso que las congregaciones necesitan sí o sí para considerar como convertido, y por consecuencia admitir como miembro a alguien. De hecho, hay denominaciones que así lo practican desde hace años. Si así fuera, porque no soy quien para desestimar lo que otros hermanos han creído entender, pregunto: ¿Por qué se relata con tanta precisión las formas y el sentido espiritual del bautismo de Juan y no se hace lo mismo con los que luego, aparentemente, realizaron algunos de los discípulos de Jesús, aunque no Jesús mismo porque así se lo aclara? Mi entendimiento me lleva a interpretar que eso ocurrió así porque el trabajo que vino a realizar proféticamente Juan el Bautista, necesitaba es apoyatura, mientras que los otros trabajos ministeriales, no. De allí surgirá la anotación siguiente: El Agua Sella una Decisión de Fe.

Tengo cinco anotaciones que voy a aglutinar porque de un modo u otro ya han sido dichas o explicadas. El Agua Como Elemento de Estabilidad Climática. Esto es aparentemente literal, físico y material. Sin embargo tiene su correlato espiritual. La Palabra de Dios es la única posibilidad de mantener estabilidad emocional, espiritual y eclesiástica. El Agua Como Remisión de Pecado, apto para aquel tipo de bautismo que ejercía Juan. Hoy el pecado sólo es redimido por Cristo. El Agua Como Elemento de Purificación. También tiene que ver con la antigüedad, cuando los lavados de manos y diversas abluciones, aparentemente purificaban a los judíos de todas sus impurezas. El Agua Representa la Intercomunicación Humana. Esto se confirma cuando se establece que las ondas del agua son transmisoras de voces y sonidos en mucha mejor medida que un cable u otro elemento moderno. La Palabra de Dios también es de intercomunicación humana. Y el Agua Como Elemento de Salvación. Esto se creía en la antigüedad y todavía se sigue creyendo y practicando en muchos lugares del mundo.. Sabido es que la única vía de salvación es la cruz y nuestra aceptación de ella.

Y aquí es donde llegamos a mi anotación número cincuenta y seis, que a mi juicio, es la cumbre de todas las cumbres y la razón de ser, tal vez, de todo este trabajo en su integridad: El Agua es el Elemento Básico de la Creación. En principio, porque en lo literal, físico, material y palpable, lo que todos podemos ver sin necesidad de acudir a lo místico, ya estaba, estuvo, está y, no hay absolutamente nada que presuponga que pueda de alguna manera dejar de estar. Ya fue dicho: el agua es indestructible. La palabra de Dios, Dios mismo, Jesucristo viviente o el Espíritu Santo, también estaban. También estuvieron y muy activos en los tiempos de la Creación y de la consolidación de lo creado. Están en este tiempo aunque un enorme caudal de nuestra población terrenal no alcance ni a verlo, ni a sentirlo, ni a discernirlo y, mucho menos, a creerlo. Pero lo cierto es que así como hoy está más viva que nunca, así seguirá por siempre. ¿Por siempre? ¿Y cómo hago para entender que algo esté por siempre? No tienes que entenderlo, sólo debes aceptarlo, creerlo y, finalmente, ponerlo por obra. Porque a la Palabra de Dios activa, viva y ungida, no hay nadie, pero absolutamente nadie que la destruya. ¿Satanás? Sólo un medio de comparaciones, pero sin el menor poder contra esa Palabra. El día que el propietario de la Palabra considere que debe hacerlo, abrir y cerrar los ojos será suficiente para ver su final.

Finalmente, los últimos anotados: El Agua es la palabra Encarnada en un Hombre. ¿Jesús? Sí, Jesús, pero no es el único. Ah, ¿Usted me está hablando de Pablo, Juan, Pedro y los demás? Sí, pero también te estoy hablando de ti. ¿O tú no eres un hombre (O mujer) que forma parte del Cuerpo de Cristo en la tierra? Si lo eres, la Palabra, (Esto es el Agua de vida) está encarnada en ti. El Agua es la Savia que Alimenta el Árbol de la Vida. ¿Recuerdas lo que dijimos respecto a la potencia del agua, que le permite en forma de savia, ir en contra de la fuerza de gravedad, y de ese modo viajar desde la raíz del árbol hasta su copa? De la misma forma, la palabra que nace en una raíz, (Abuelos) viajará hasta la copa del árbol genealógico,(Nietos, biznietos, tataranietos; etc.) El Agua como Vehículo de Ejecución de Sentencia. Lo fue en ocasión del diluvio. Lo sigue siendo en muchas latitudes donde, por diversos motivos que no podemos entender porque pertenecen a la soberana jurisdicción de Dios, sigue produciendo lo mismo en forma de tsunamis o similares.

El Agua es Elemento de Mutación, de Conversión. ¿De verdad creo en eso que anoté así? Si vamos a tomar el agua como elemento físico, debería decirte que no, que el agua por sí misma no puede modificar a nada ni a nadie. Pero si al agua se le añade la presencia divina, el agua es capaz de eso y de mucho más. El día de mi bautismo, de adulto, salí del agua y me quebré; no podía parar de llorar. ¿Fue el agua? Supongo que no, que fueron muchas cosas que tocaron mi estabilidad emocional y sentimental. Pero el agua estuvo allí…Antes de meterme en ella, yo estaba incólume y nada parecía conmoverme. Lo creas o no. También puse que El Agua Puede ser una Imitación Diabólica de una Sustancia Divina. Y de esto, creo que hay suficientes pruebas como para que nadie lo ponga en duda. ¿O no se bautizan ciertos sectores satanistas, también? ¿Y qué se suponen que reciben en esas aguas? Finalmente, El Agua Representa Muchedumbres Unificadas. Está así en toda la Biblia, es el sinónimo más claro y evidente que tiene la Escritura para con el Agua: gentes. ¿Sabes por qué? Porque todos llevamos al Verbo dentro de nosotros desde el útero materno. Que lo aceptemos o no, que lo hagamos Señor de nuestras vidas o no, es otra historia.

Esto es todo. No parecería haber llegado demasiado lejos con este examen, pero entiendo que adelantamos bastante con relación a lo que conocíamos anteriormente. Dejo todas estas reflexiones y sus palabras bíblicas conjuntas, como una base operativa para todos aquellos que sientan en su interior la llama de fuego que sólo el Espíritu Santo puede encender, y que los impulse a continuar más adelante, partiendo ahora de esta base, que siempre es mejor que comenzar desde cero. Son los primeros días del mes de Agosto de 2018 y han pasado nada menos que tres años desde que comencé a estudiar el agua. No sé todavía cuándo llegará a tus manos y a tu consideración todo esto, porque hay que corregirlo, grabar los audios y ensamblarlo para publicarlo escrito. Como quiera que sea, es mi oración que todo este trabajo sirva como base de lanzamiento para todos los estudios de terceros que, finalmente, nos lleven a una conclusión más específica que yo, seguramente, no alcancé a elaborar.

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02 – Ejecutando la Sentencia

Es bueno reiterar un concepto ya desarrollado: Jesús fue tentado en tres áreas: 1) Tornar las piedras en pan es la revelación de la tierra. 2) Fue llevado al pináculo del templo; ese es el ámbito religioso y espiritual. Tiene que ser confrontado, destronado. 3) También fue tentado en las áreas de los reinos del mundo. ¿Cuáles fueron los reinos del mundo? Dinero, Sexo, Prostitución, Fama, Poder político, Drogas, Violencia. Jesús tuvo que ministrar dentro de cada reino y liberar a los cautivos. En cada caso específico, Él venció a la tentación legalmente. Dios no puede hacer trampas para vencer.

Entonces aparece en la escena el nombre del Anticristo. ¿Qué es un Anticristo? Uno que toma el lugar de otro. ¿Y dónde vive? Quedó dicho en otro estudio sobre las fortalezas: en medio de tus orejas. ¿Cuál es el templo de Dios al que Satanás quiere entrar para robar gloria y exaltación? Tú. Tú eres ese templo. Cualquier otro no fue pedido por Dios.

Filipenses 3: 10 = A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.

Lo primero que deberás confrontar inevitablemente para tomar ciudades, es a la muerte. Es indispensable que no tengas miedo a la muerte. La llave para poder vencer es la Sangre, porque eso significa que has muerto, eso significa que, en ese lugar, ahora, vive Cristo. Reinas. No cuando te vayas al cielo sino cuando mates al YO y te sientes en los lugares celestiales. Un hombre que está muerto no siente nada; no le teme a la muerte porque ya está muerto. Tenemos que morir a todo lo que Cristo murió para poder experimentar la resurrección de Cristo.

Filipenses 3: 11-17 = Si en alguna manera llegase la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa. Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.

Prosigo hacia delante. Sigo poniendo presión. Nunca vas a obtener lo que Cristo logró para nosotros quedándote sentado en un templo. Lo vas a conseguir poniendo presión. Vas a tener que entrar en el territorio del enemigo…

2 Timoteo 2: 1-3 = Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.

Dice que tenemos que ser fuertes y esforzados en la gracia. No en la fe, porque la nueva vida que nosotros tenemos es por la fe del Hijo de Dios que nos ama. Su fe no necesita desarrollo. Su fe es perfecta. La fe trata con cosas. La fe cambia las cosas. Pero si vas a tratar con el corazón del hombre, lo que necesitas es Gracia. Lo que necesitas es un cambio de corazón y el único modo es muriendo al YO y sometiéndote a Dios. Convirtiéndonos en nada para nosotros mismos, porque lo único que Él quiere usar de nosotros es precisamente lo más maleable que tenemos: la nada. Es entonces en nuestra profunda debilidad en donde Él se hace fuerte. Esa es la Gracia de Dios.

2 Timoteo 2: 4 y 6 = Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.

Esa es la llave; la forma legal para operar. No con la fe del vecino, no con la oración del hermano, sino con la revelación propia que tú tienes. Tienes que meterte en tu propia revelación. Cuarenta días entró Él hasta que la Palabra se convirtió en Rhema y Él se redujo a nada.

Ya no había nada en Él. Entonces encaró a Satanás fuerte en el Espíritu de Dios y en el poder de Dios. Para apropiarte de algo tienes que caminarle por encima. Jamás vas a obtener algo si no te le acercas. La estrategia de Satanás es sacarte de tu territorio y meterte en la carne; su lo hace, tú pierdes autoridad. Ejemplo: en Deuteronomio 2 hay un principio: para poseer algo, primero hay que despojar algo. Esto significa que tienes que encarar algún tipo de confrontación. Si lo haces, dice el Señor, tu nombre va a ser reconocido en el infierno. ¿Qué te interesa más: ser reconocido por los hombres o ser reconocido en el infierno? La pregunta, es: ¿Conocen tu voz en el infierno?

Hechos 19: 8-13 / 15 = Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios. Pero endurecidos algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno.

Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que aún se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. //

// Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿Quiénes sois?

Vemos como el verdadero Reino de Dios siempre sufre confrontación y violencia. Vemos que él habló con denuedo, coraje, por tres meses y que inmediatamente se levanta la persecución, la confrontación, para tratar de detener a Pablo y parar ese mensaje. Satanás confesó, según se manifiesta claramente en el versículo 15, algo así como: “Tengo experiencia porque he tenido varias confrontaciones con ellos”. Esto quiere decir que tú no puedes obtener territorios si antes no vences a los principados que operan en esos territorios.

Nuestro territorio, hoy, es la ciudad en la que habitamos. La mía se llama Rosario y está en la República Argentina. La tuya quien sabe cómo se llama y donde se encuentra. Tú lo sabes. Esa tiene que ser tu pasión y tu propósito. Ahora vamos a ir a Génesis 22 a enseñarte el propósito. Esto es una tipología de algo que ya está aconteciendo hoy.

Aquí vamos a ver el mismo principio: vemos como Dios le exige o pide a Abraham, cuando Dios dice: “Abraham”, él dice “Heme aquí”. Cuando habló con Moisés, Moisés dijo: “Heme aquí”. Vemos como Dios le pide a Abraham que le entregue su único hijo, el cual amaba. Su posesión preferida, su herencia, era la herencia de Abraham. Él le dijo: “Dámela a mí; sacrifícala”. Vemos que Abraham inmediatamente le dijo: “El muchacho y yo iremos allá y adoraremos a Dios”, y comenzó a subir a la montaña.

Lo que él no sabía es que, del otro lado, el cordero que iba a reemplazar a Isaac ya estaba preparado. Ese cordero, quiero que entiendas esto muy bien, no apareció allí en forma milagrosa o como por arte de magia. Ese cordero fue puesto allí por Jehová desde el mismo momento en que Abraham empezó a obedecer.

Génesis 22: 17-18 = De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz.

Vemos que una promesa tiene que ser consumada. Es poseer las puertas del enemigo. Cuando Pedro le contesta a Jesús con total claridad y seguridad que Él es el Cristo de Dios, estaba junto a Jesús que estaba orando, y es durante esa oración en que el Espíritu de Dios le revela a Pedro quien es Jesús. Esto quiere decir que no es como muchos gustan de enseñar, una suerte de mezcla entre algo sobrenatural, divino y hasta esotérico. Es el producto de la obediencia y de seguir las rutinas que Dios estableció. Las puertas del Hades, – dice -, no prevalecerán contra la Iglesia, y todo lo que atáremos en la tierra, en su nombre, será atado en el cielo.

¿Pero tú me dices, querido hermano, que la Biblia expresa que “las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia” ?, Pero yo veo un enorme descalabro hecho por el infierno en nuestras congregaciones. Es que dice La Iglesia. No dice “tu congregación”. ¿Y no es la misma cosa? Hay casos en que sí, hay casos en que no…

La forma correcta de orar, mientras tanto y será bueno que lo expliquemos, no es necesariamente por peticiones, no es por tus necesidades, no es por lo que tú quieres. LA forma de orar correcta, es: Venga tu Reino y hágase tu voluntad en mí y a través de mí. El Reino de Dios es el reinado de Dios, su autoridad, trayendo al hombre una voluntad de obediencia al orden de Dios. Es la soberanía absoluta de Dios en todo poder y en todo territorio. No hay nada antes que Dios, nada al lado de Dios, no toma órdenes de nadie, no fue creado por nadie.

Él es vida. Él es existencia. No hay nada en Él que tenga que salir de Él y nada fuera de Él que tenga que estar dentro de Él. Él no se acuerda de nada porque no se olvida de nada. Él no tiene que aprender nada porque no hay nada que no sepa ya. Él es el Dios del eterno Hoy. Él puede mirar a la historia humana desde el principio al fin, o comenzar por el centro, porque todas las cosas son conocidas ante Él. Ha establecido su trono en los cielos y establece su autoridad.

Él es nada más (Y nada menos) que Dios. Él es el Rey del Kosmos, es Rey para siempre, sobre todas las edades y está involucrado en la encarnación humana. Ese Dios está interesado en ti. Todo ese Dios es para ti y para mí. ¿Lo crees? ¿Lo aceptas? ¿Lo ansías? Dios no te da vida eterna, no te da sanidad, no te da milagros. Él ES vida eterna, ES sanidad y ES milagros permanentes. Él ES Dios. Tú no recibes; tú te conviertes EN. Para este propósito son los hijos de Dios manifestados; para destrozar las obras de Satanás.

Cuando Jesús vino al Jordán para ser bautizado, Juan trató de prevenirlo, pero Jesús le dijo: “Deja que toda justicia sea consumada”. Se estaba sometiendo prácticamente a la autoridad terrenal, para que de ese modo Dios pudiera darle autoridad divina. De esta manera abrió la puerta de los cielos y entonces escuchó por primera vez a Dios que habló y declaró: “Este es mi hijo en quien tengo complacencia”. Estar bien con Dios significa estar viviendo bien delante de Dios, haciendo su voluntad y su propósito. La prioridad número uno con Dios, es: Su propósito. Dios es un Dios de propósitos.

Lo primero que nosotros debemos asumir y buscar es su reino, su justicia. Orad así: “Venga tu reino, hágase tu voluntad en mí y a través de mí en la tierra.” El reino de Dios está aquí, en vosotros; su reino, su dominio, su influencia, su territorio, es el lugar sobre el cual ese dominio es ejecutado. Era el propósito original de Dios para Adán, para que él tuviese dominio, autoridad, poder para juzgar y conquistar; multiplicarse y llenar la tierra, con la gloria de Dios. Sabemos que Satanás había sido lanzado a la tierra. La tierra se convierte en una prisión para él, y Adán era el carcelero.

Entonces Adán tenía la llave de la solución para todos los problemas siendo el carcelero. Sabemos que había caos en el planeta, lo vemos en el principio. Entonces vemos que Adán fue puesto para corregir el caos para que esta tierra pudiera ser restaurada. Vemos que el huerto donde fue puesto Adán, fue plantado en medio de fuerzas satánicas y de rebelión a su alrededor. No era entonces un jardín de rosas. Adán estaba puesto para gobernar y legislar conforme a las disposiciones celestiales.

Era finalidad judicial la que él tenía que ejecutar. La sentencia de Satanás. Dios es el juez. Adán no pudo. Hoy se repite el cuadro: Dios dicta sentencia, la iglesia debe ejecutarla. Podemos confirmar esto leyendo completo el Salmo 145, desde el verso uno hasta el veintiuno. Si hay un territorio que hay que poseer, es porque hay un enemigo al cual hay que despojar. Ese es el kosmos, hoy. Es una ejecución de desalojo, como cuando se saca un inquilino en mora o transgresión de una vivienda; se lo saca porque es considerado legalmente como un intruso

Cuando viene el enemigo Dios levanta un estandarte que lo hace correr. No es una cuestión de ver quien aguanta más, es cuestión de ver quien ejecuta más. La revelación progresiva del reino trae inmediata confrontación y persecución, porque es autoridad territorial. No hay pasividad, no hay timidez, tampoco cobardía, no hay lugar para la comodidad en el Reino de Dios. No hay zonas de confort. Cuando Dios nos habla es para darnos acceso, para entrar y poner presión. Para que tú puedas ir al frente y multipliques el Reino de Dios.

Ser un creyente. ¿Cuántos se conforman con ser, simplemente, – dicen -, un creyente? Bien; no es tan simple ni tan poca cosa. Ser un creyente es pensar que vamos a tener el cielo como corona. Ahora bien: ser un discípulo e ir alrededor de todas las naciones, eso es otra cosa.

Salmo 2: 8 = Pídeme, y te daré por herencia las naciones. Y como posesión tuya los confines de la tierra.

Quiero que prestes debida atención a este principio espiritual que considero esencial: las naciones son nuestra herencia. Esta tierra es nuestro trabajo para regresarla y restaurarla para que Cristo pueda ser desatado en los cielos.

Hechos 3: 19-21 = Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos (Está en plural), de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba (Y esta palabra, RECIBA, en el original, es DETENER, ABRAZAR), hasta (Es decir: No viene antes), …los tiempos (Otra vez en plural), de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo (Aquí está en singular, anótalo), antiguo, (Refiriéndose a Génesis).

Está detenido en los cielos y se quedará allí hasta que nosotros ejecutemos lo que debemos hacer. Muchos, todavía, y a favor de aquellas viejas teologías escapistas, suponen que Cristo puede venir YA mismo. Ni se fijaron que, si así sucediera, más de la mitad de la Palabra habría sido falsa. Vemos que somos la simiente de Abraham. No somos judíos, no somos caldeos, tampoco gentiles; pero somos una nueva creación de una simiente incorruptible, que es la iglesia del Dios viviente.

En Efesios 1:3  dice que hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual y tenemos ya esta promesa con nosotros. De manera que no tenemos que andar persiguiendo bendiciones; somos bendecidos para ser bendición a las naciones. Y tenemos entonces un enemigo espiritual con el cual luchamos, contendemos, no contra carne y sangre, aunque él opera a través de carne y sangre. El Reino de Dios sufre violencia. Aquel que sufre violencia, califica. Cualifica para tener posteridad. Porque el Reino de Dios es para obtenerlo por la fuerza. No se consigue nada pasivamente, ¡Tienes que correr al diablo de tu mente, fuera de tu tierra, fuera de tu hogar, fuera de tu trabajo y fuera de tu ciudad!

Para poder obtener victoria, recuerda que Cristo dice: Yo vivo a través de cada palabra que procede (Es decir: que está procediendo ahora) de la boca de Dios.” No debes hablar ni vivir del mensaje de ayer. No puedes vivir del alimento de ayer. Entiende: no puedes vivir con la gloria de ayer o con el movimiento de ayer. Lo que Dios hizo ayer, está hecho. Dios es un Dios de hoy, de ahora. Hoy es el día de salvación. ¿Cuándo vas a ejecutar la sentencia a Satanás? ¿Mañana? ¿Dentro de algunos días? ¿Cuándo? ¡¡¡AHORA!!! Hoy es el día.

Tenemos que creer. Es una seguridad creer. Cuando tú crees, tú puedes poseer, puedes confrontar con Satanás, vértelas con él cara a cara y vencerlo. Cuando Cristo escucha a Dios decir: “Tú eres mi único hijo” toma su propia decisión. Inmediatamente a ello, se ve confrontado con Satanás que llega para decirle: ¿Tú eres el hijo de Dios? Pero Cristo no responde, no trata de probar que sí lo es. Él no tiene nada qué probarle al diablo; lo que tiene que hacer es echarlo fuera.

Entonces vemos que si tú no tienes compromiso, lo que Satanás va a tratar de hacer contigo es lo que hizo con Jesús: ofrecerte un atajo espiritual. Satanás le dijo: “No vayas a la cruz, no mueras; yo te doy las naciones, te doy la gloria, no tienes que preocuparte; ¿Para qué vas a morir? Yo te lo doy sin que te mueras.” Según Santiago 1:12, la forma de obtener promesa es, primero, venciendo la tentación y luego recibiendo la bendición. Textualmente dice: Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que dios ha prometido a los que le aman.

Jesús fue tentado; a solas. En el desierto. En privado. Tú vas a ser tentado en tu intimidad, en privado porque eres Su cuerpo en la tierra. Cuando una generación no toma posesión, la promesa permanecerá hasta la próxima. Ahora si tu pensamiento es verte con las botas espaciales y en medio de un rapto, no tienes nada que impartirle a la próxima generación. Entonces nuestros hijos serán peores que nosotros, por si Cristo tardase en llegar. Cristo viene por una generación más que vencedora; la generación que se encargue de consumar Génesis 22…

Si puedes vencer en lo privado, serás recompensado abiertamente; pero si Satanás te acorrala en lo privado, allí mismo será donde te desafíe en público. Te va a tratar de humillar públicamente; te va a perseguir públicamente; te va a poner presión, tormento.

Hechos 16: 16-18 = Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

Vemos que cuando Pablo va camino a la oración, inmediatamente es confrontado. Por una imitación de lo divino, por un paralelo satánico. Media verdad es igual a media mentira. Sonaba como Dios, pero era solamente seducción espiritual. La Palabra dice que en los últimos días, Satanás habrá de moverse con doctrinas seductoras, para lograr que el pueblo de Dios opere en contra de la voluntad de Dios. El mayor don deseado y necesitado para los últimos días, es el discernimiento.

Vemos que esta mujer con espíritu de adivinación está elogiando, – Como muchas veces se ha hecho y se sigue haciendo hoy en cualquiera de las congregaciones que tú conozcas -. A los hombres de Dios. Está tratando de conseguir la atención de los hombres por medio de verdades a medias. Vemos que Pablo está agitado en su espíritu, enojado espiritualmente, e inmediatamente procede a ejecutar sentencia y echa al demonio fuera. Entonces es que comienza la guerra.

Hechos 16: 19-23 = Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro de las autoridades; y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.

Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándose las ropas, ordenaron azotarles con varas. Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.

Aunque los espacios no nos permitan compartir esta escritura en su contexto total, podremos ver de todos modos qué es lo que Dios está haciendo a través de esto.

Hechos 16: 33-34 = Y él (Habla del carcelero), tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

Se constituyó una nueva iglesia. ¿Sobre estas bases? ¿No parecería constituir la mejor manera, no es así? Ten en cuenta que Santiago 1: 2 dice que debes regocijarte cuando caigas en diversas pruebas y tentaciones, no despotricar ni apelar a la clásica “quejabanza”. Vemos que en medio de esto, a medianoche, Pablo y Silas comienzan a adorar y glorificar a Dios. Y de repente la tierra comienza a temblar. Esta actitud rompió con todo yugo y atadura, y edificó una nueva iglesia. Entiende.  

Hechos 13: 2-7 = Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante. Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús que estaba con el procónsul , Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.

Lo mismo que le acontece a Jesús puede acontecerte a ti. Él es el patrón y el ejemplo. Cuando Jesús escucha por primera vez la Palabra de Dios y la pone por obra, la encarna, la activa, es llevado por el Espíritu a ser tentado y confrontado. ¿Con qué intención? Para que pueda vencer. Ellos estaban orando y ayunando, y la Palabra de Dios habló y los activó, y fueron llevados afuera. Entonces, la revelación profética sólo es manifestada para activarte a ti y para impulsarte al sitio al que debes ir, que naturalmente, está afuera y no entre las cuatro paredes de un templo.

2 Crónicas 20: 20 = Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.

Esa palabra PROSPERADOS, aquí, significa “impulsados hacia fuera”. Dice que Pablo y Silas predicaron en Salamina y que desde allí se fueron a una isla. ¿Y con qué se encontraron allí? Con un exorcista, nada menos. Y para colmo, llamado Barjesús. En otras palabras: “hijo de Jesús”. Una falsa deidad. En el mismo comité está el procónsul, la alta autoridad de la ciudad. Vemos la cultura de la ciudad, vemos el corazón y el palpitar de la ciudad. Esto, aquí, se llama Hechicería. El espíritu controlador de la ciudad. Nunca vas a acomodar el sistema religioso; tienes que desafiarlo, no unirte a él. Tienes que ir en contra y tener una fe violenta, intrépida, corajuda.

Hechos 13: 8-11 = Pero le resistía Elimas, el mago, (Pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.

Cuando hablamos del profeta, no estamos hablando del hombre, estamos hablando del espíritu del profeta, del Espíritu Santo, de la Palabra de Dios activada. Él es el profeta. Él es la Palabra de Dios. Él es el soplo de Dios. Su voz no puede ser manifestada o ejecutada excepto a través de tu aliento. Pablo ya no era Pablo. Estaba lleno del Espíritu de Dios y el Espíritu de Dios era el profeta, era quien declaraba, era un vaso cargando la plenitud de Dios igual que tú cuando tú abres tu boca. Viene del Espíritu, es Dios contra Satanás. Un vocero de Dios.

Estar lleno del Espíritu significa que eres inspirado. Estar lleno no significa estar inmóvil, es como las velas de un velero. Es un viento tempestuoso, el viento y el soplo de Dios en tu vida. No es una paloma sentada en tu hombro. La Palabra le llama, a eso, “Ríos de agua viva corriendo de tu interior”. Y si la Palabra lo llama así, ¿Quiénes somos nosotros para decir otra cosa? Cuando la Palabra sale, arrasa con todo, no hay nada que la detenga; destroza por sí misma toda oposición. Eso es estar lleno.

Ellos estaban viendo cómo se pervertía la obra de Dios, como se esmeraban por mantener a toda una sociedad en la oscuridad. Estaban siendo pervertidos por un don falso, por un paralelo satánico. Pero Dios, a través de Pablo, muestra la verdad y el don mayor. Todo el mundo le teme al falso profeta, al falso maestro, a la adivinación, a la hechicería, pero tenemos algo que es mayor y tenemos que desafiarlos para que ellos puedan ver que hay una demostración, que no es vano palabrerío. Dios tiene al verdadero profeta de Dios.

Hechos 13: 12 = Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado de la doctrina del Señor.

Dice que creyó a la doctrina del Señor. Pero fíjate que Pablo nunca predicó ni un versículo ni un capítulo. No existía más que el Antiguo Pacto y estaba en rollos. ¿Cuál fue, entonces, la doctrina que Pablo predicó? ¿Cuál fue la enseñanza aquel día? El puntapié que le dio al diablo fue la enseñanza. Estaban maravillados de la doctrina de Dios. No con palabras; el Reino de Dios no es con palabras; es con demostración del poder del Espíritu Santo. Todos tenemos la capacidad de tenerlo. Lo que hoy prolifera demasiado abundantemente, son palabras.

Dicen: “¡Satanás! ¡Te vamos a destruir, te vamos a resistir, te vamos a atar!” Y todo es hablar, hablar y hablar, pero no hay acción ni demostración. ¿Sabes lo que andan haciendo los demonios por las calles? Andan buscando quien los desafíe. Cuando el procónsul vio los dones del Dios verdadero, creyó. Voy a decirte algo que te hará pensar. ¿Alguna vez viste un rey? ¿Sí? ¿Por la televisión, alguno de Europa o Asia? ¿Has prestado atención a la extraordinaria pompa, protocolo, gala excelsa y multicoloridad? ¿Crees que se lo merecen? Por ser reyes, ¿Verdad? Bien. Tú, aquí, eres Rey. Hijo dilecto del Rey de reyes y Señor de Señores. Allá “arriba”, príncipe, pero aquí, Rey.  ¿Necesitas algo más?

Nadie se atreve a tocar a un embajador. Si alguien toca a un embajador, hay guerra. Cuando se toca a un embajador, se toca al gobierno, país o reino al cual él representa. Satanás no puede tocar a un verdadero embajador del Reino si antes no se enfrenta con Cristo.

Lucas 9: 1-2 = Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

¿Qué mensaje les mandó a predicar? El Reino de Dios. No predicó denominación, doctrina o teología filosófica abstracta. Predicó: El Reino de Dios está aquí. Según lo hacía Él, así los envió a ellos. En este lugar Él les da autoridad a sus discípulos sobre demonios y enfermedades.

Lucas 9: 37-40 = Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro. Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo: Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole, a duras penas se aparta de él. Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.

Vamos por partes concretas y específicas: ¿Tenían o no tenían autoridad para hacerlo? La tenían. ¿Y entonces qué fue lo que pasó? Pasó, sencillamente, que no pudieron vencer a un pequeño demonio fastidioso. ¿Sabes por qué?

Verso 41 = Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuando he de estar con vosotros, y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.

Aquí vemos al diablo en aquella ciudad, bajo la influencia de una generación maldita y un espíritu perverso. Un espíritu de incredulidad. Jesús comienza a revelar el problema. Vemos la raíz de la incredulidad. No puedes estar ni operar bajo la influencia de una generación perversa. No puedes estar viviendo conforme a la legislación de un sistema cultural perverso. Escucha: no somos latinos, no somos sajones, no somos ni italianos, ni españoles, ni alemanes, ni chilenos, ni peruanos, ni mexicanos, ni bolivianos ni argentinos. Somos ciudadanos del Reino de Dios. No de abajo, sino de arriba.

Por encima de la generación perversa, por encima de la cultura. Tú no puedes expulsar pecado con pecado. Es una simiente pervertida la de abajo. No eres de abajo. Tienes que saber quién eres. Quien está en ti y a través tuyo. Cuál es el reino que representas y a quien vas a declarar. No eres peregrino, eres pionero. La batalla no es nuestra, es de Dios. Pero la victoria es para nosotros.

Versos 54 al 56 = Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿Quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

¿Recuerdas cuando Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos del mundo? Los reinos del mundo que atan al pueblo en la tierra. Y no de ellos, el mayor, es la religión. Dinero, prostitución, drogas. Pero entonces él, con mucho éxito, ministró, de cada reino, a una persona: los liberó a todos. Y los trajo al reino de Dios. Entonces vemos que una generación perversa, que es como decir torcida, fuera de objetivo, es la que busca trastornar la dirección y el propósito, sacarte a ti del camino de dios y revocar el propósito por el cual fuiste creado.

No tienes que irte de la iglesia, puedes estar allí, el pecado es no hacer el propósito. La religi8ón pervierte. Tiene una forma, pero no tiene el poder. Hay formas de religión, incluso, que niegan el poder. No que no lo creen, sino que no lo permiten. Te niega el derecho a ejecutar. Y para eso vinimos. Los discípulos le pedían autorización a Jesús para hacer lo que – ellos lo habían leído en los rollos -, había hecho Elías. Es decir: Creían que Jesús iba a efectivizar sus ideas, ya que lo que estaban proponiendo era ciento por ciento bíblico.

Que falta de revelación tenían los discípulos. Así es la religión; te quita hasta las medias sino te portas bien con ella y sus organizaciones. Por eso es que no pueden expulsar demonios. A un espíritu perverso no lo puede echar fuera otro espíritu perverso. ¿Está claro? Por esa misma razón, y ya sin necesidad de hacer otra historia que no sea la de cualquier congregación evangélica del planeta, es que la palabra profética jamás es bien recibida. Ha sido dicho que: A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

Leer Más

El Trigo y la Cizaña

El libro que voy a compartirte fue publicado en 2003, cuando este ministerio comenzaba a salir al mundo con su mensaje de enseñanza por fuera de todas las estructuras religiosas. Deberás leerlo teniendo en cuenta el legendario consejo de Pablo, examinando todo y rescatando lo bueno. Porque, así como te encontrarás con muchas cosas que evidentemente están pasadas de tiempo y de moda en la iglesia, así también hallarás conceptos muy puntuales que parecerían haber sido escritos hoy mismo.

Aprovéchalo e incorpora lo que sea buena enseñanza a tu caudal de conocimiento contemporáneo. A veces, para conducir bien un vehículo, además de no sacar la mirada de lo que viene, cada tanto conviene y es necesario darle un vistazo al espejo retrovisor para ver qué vamos dejando atrás.

El Trigo y la Cizaña

Por:  Harold Camping

Family Stations, Inc.

 

Introducción

Una de las características más maravillosas de la Biblia es su perfecta consistencia. Es decir, la Biblia entera es perfectamente verdadera y confiable. Por tanto, cuando una verdad cualquiera ha sido correctamente aprendido de la Biblia, esa verdad nunca será negada o comprometida por otras citas Bíblicas. Esta consistencia perfecta de la Biblia es de esperarse porque la Biblia es la Palabra de Dios. En estos últimos años, por la misericordia de Dios, hemos llegado a darnos cuenta de la verdad de que, simultáneamente con el comienzo de la Gran Tribulación, la Era de la Iglesia ha llegado a su final.

La consecuencia del final de la Era de la Iglesia es que Dios ya no usa más a las congregaciones locales para evangelizar al mundo. En realidad, el Espíritu Santo ya no salvará más a nadie en la congregación local. Además, puesto que Dios ha abandonado a las congregaciones locales, Satanás como el hombre de pecado, pareciendo como un ángel de luz, gobierna en todas y cada una de las congregaciones locales. Consecuentemente, a los creyentes verdaderos, si no han sido ya echados, se les ordena salir.

Mucha información sobre este asunto tan triste y traumático ha sido ya publicada en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”. Este libro “El Trigo y la Cizaña”, incluye información adicional que ha sido encontrada en la Biblia. Esta información adicional corrobora y enfatiza perfectamente las mismas verdades ya establecidas en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”. Si bien es cierto que este es un estudio sumamente doloroso, se deriva totalmente de la Biblia. Es nuestra esperanza que el mismo ayudará al lector a escudriñar la Biblia aun más diligente y cuidadosamente como nunca antes lo ha hecho.

Capítulo 1

El Trigo y la Cizaña

En el mismísimo centro del mensaje del Evangelio está la parábola del trigo y la cizaña. Encontramos esta parábola registrada en Mateo 13:24-30, donde Dios dice:

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.  Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

La Biblia nos da el significado espiritual de esta parábola en Mateo 13:37-43, donde leemos:

Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Nos daremos cuenta de que la parábola en estos versículos, enseña que en el fin del mundo habrá una separación de los individuos salvos, quienes son llamados “el trigo”, y de los individuos que pensaban que eran salvos, pero que en realidad nunca llegaron a ser salvos. Ellos son llamados “la cizaña”. Inmediatamente, podemos saber lo siguiente:

1 – El campo es el mundo. Puesto que las congregaciones locales han sido colocadas alrededor del todo el mundo, podemos entender que el trigo y la cizaña se encuentran en estas iglesias. La buena semilla son los hijos del Reino, es decir, ellos han sido salvos. A través de toda la era del Nuevo Testamento hasta el comienzo de la Gran Tribulación, a las iglesias locales se les había dado la comisión y el mandato de evangelizar al mundo.  Además, aquellos que llegaron a ser creyentes debían hacerse miembros de una iglesia local si era posible.

2 – Cerca del final de la era de la Iglesia, las congregaciones locales podían hallarse a través de todo el mundo, y eso está en armonía con el lenguaje de esta parábola, la cual declara que el campo donde la semilla fue sembrada es el mundo.3. La cizaña son las malas hierbas que parecen virtualmente idénticas al trigo. Ella representa a aquellos que están todavía en el reino de Satanás, es decir, que no son salvos. Sin embargo, éstos, durante la era de la iglesia, se hallaban en las mismas iglesias donde los verdaderos creyentes se encontraban.

Ellos estaban totalmente mezclados con los creyentes verdaderos y se parecían mucho a ellos, tanto que era imposible separarlos con exactitud de los creyentes verdaderos. Mateo 13, versículos 29 y 30, enseña que la cizaña debía permanecer con el trigo. En otras palabras, si se hace un intento de separar la cizaña del trigo podría suceder que el trigo también sea eliminado. Para comprender esto en forma más completa, comenzaremos nuestro estudio de esta tan informativa parábola examinando cuidadosamente el carácter de las iglesias locales como han existido a través de toda la era del Nuevo Testamento.

Los Miembros de la Iglesia

El primer interrogante que debe hacerse es: ¿Quiénes son los miembros de las congregaciones locales? Esta pregunta debe hacerse porque en esta parábola, el trigo y la cizaña simbolizan a los miembros de la iglesia. La respuesta Bíblica debe ser, optimistamente, que los miembros son aquellos que han llegado a ser verdaderamente salvos.  Con esta verdad en mente, muchas iglesias fácilmente proclaman que su congregación es una membresía salva.

Se refieren a su membresía como “miembros en total comunión”. En otras palabras, ellas creen que todos y cada uno de sus miembros son verdaderos hijos de Dios.  Ellas creen que la prueba de esto es que todos y cada uno de los miembros han sido bautizados en agua, han hecho una confesión personal de fe, están de acuerdo en que las doctrinas de su iglesia son Bíblicas, asisten a los servicios de adoración en forma aceptablemente regular, y viven una vida decente y moral.

Por cierto, si un miembro se vuelve divisivo o comienza a vivir inmoralmente, es excomulgado. De esta manera, los líderes espirituales de la congregación creen que la membresía está siendo mantenida salva. Habiendo dicho todo esto debe hacerse la gran pregunta: ¿Quién hace la decisión que permite a algún individuo que profesa a Cristo que se convierta en miembro de la congregación? La respuesta es: el pastor y los ancianos y diáconos hacen esa decisión.

Ellos examinan cuidadosamente la conducta de la persona y su profesión de fe en Cristo, y hacen la decisión de que la persona ha sido salva, y por lo tanto, tendrá que ser un miembro en completa comunión. Hasta donde ellos pueden discernir, esta persona es ciertamente semilla que crecerá como trigo. Pero en ello descansa un problema enorme. ¿Pueden estos pastores o ancianos o diáconos mirar dentro del alma de esta persona y saber con absoluta certeza que este individuo ha recibido una nueva alma resucitada?

La respuesta es obvia. Por supuesto que no pueden. Solamente Dios puede hacer eso. ¿Entonces cómo pueden ellos saber que esta persona ha sido verdaderamente salva? ¿No es cierto que mucha gente puede dar una apariencia de salvación aun cuando no es verdaderamente salva? Dios trata con este problema en Hebreos 6:4-6. Este pasaje enseña lo siguiente:

Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

A medida que examinamos estos versículos, podríamos pensar que ellos están hablando acerca de una congregación de miembros salvos. Frases tales como, “gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios”, seguramente deben referirse a aquellos que han sido salvos.

Sin embargo, en esta cita Dios habla de una congregación que ha sido traída muy de cerca al reino de Dios, pero consiste principalmente de miembros no salvos. Sabemos que entendemos estos versículos correctamente porque el mismo pasaje habla de recaer, y eso es imposible si una persona ha sido realmente salva. A una persona verdaderamente salva se le ha sido dada vida eterna, y nada puede separarlo del amor de Dios. Además, en el mismo contexto de Hebreos 6, Dios dice en el versículo 9:

Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así.

En otras palabras, en este pasaje Dios no está hablando de aquellos que han sido salvos. Más bien, El está hablando de aquellos que podrían fácilmente ser identificados con quienes han sido salvos, pero en realidad, no fueron salvos. De esta forma, se nos hace entender cuán imposible es saber con certeza cuáles miembros de iglesia son salvos y cuáles todavía no son salvos.

Por Sus Frutos Los Conoceréis

Ciertamente la Biblia declara en Mateo 7:20: Así que, por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso este versículo no nos dice que podemos conocer a los creyentes verdaderos por medio de observar cuidadosamente los frutos espirituales que ellos han producido? El principio es verdadero, pero ¿qué ser humano está calificado para conocer verdaderamente el fruto producido por la vida de otra persona?  Un pastor, un anciano, o cualquier miembro de una congregación, puede parecer una persona piadosa por fuera, dedicada a servir al Señor.

Pero desconocido a los demás, él puede tener un deseo intenso por riqueza, o puede tener deseos sexuales malos, o puede tener un orgullo grande que no es fácilmente discernible.  A los ojos del público puede parecer muy piadoso, pero en su vida privada él puede mostrar que difícilmente podría ser un creyente verdadero. O quizá está viviendo tan piadosamente como le es posible debido a que, dentro de su corazón, él está confiando en sus propias buenas obras como base para salvación.

Sin lugar a dudas, la declaración “por sus frutos los conoceréis” puede ayudar a cualquier individuo a analizar su relación personal con Dios. El conoce sus propios pensamientos, motivos y deseos. El puede saber si el fruto de su vida alcanza las normas de Dios establecidas en la Biblia. Es también cierto que Dios conoce todas las cosas acerca de esta persona, y conoce precisamente si el fruto de la vida de esta persona indica que es creyente verdadero.  Pero en el mejor de los casos su prójimo solamente puede suponer que ese individuo es verdaderamente salvo.

A fin de cuentas, el fruto que debería ser visto en la vida del creyente verdadero es la obediencia a Dios. Por lo tanto, la orden de nuestro día de dejar la congregación local es una prueba mediante la cual una persona puede saber si es, en realidad, un verdadero creyente.  Por otra parte, más adelante en este estudio, nos serán recordadas las palabras de Dios en II Corintios 11 donde Dios habla de Satanás, que viene como ángel de luz, y sus ministros. En ese contexto, Dios habla de los ministros de Satanás como “ministros de justicia”.

Esto nos ayuda a ver la extrema dificultad en conocer si alguien es verdaderamente salvo. De esta manera, somos llevados de regreso a la enseñanza de la parábola del trigo y la cizaña de que la separación debe ocurrir en el fin del mundo. Sin duda, debemos darnos cuenta que es imposible para cualquier pastor, anciano, o diácono en forma positiva averiguar si algún individuo en la congregación es verdaderamente salvo. No es de extrañar, entonces, que al hablar Dios de la congregación local en Sardis, El declara en Apocalipsis 3, versículos 1 y 4:

Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas

Obviamente, podemos ver en seguida que en la iglesia de Sardis unos pocos miembros eran trigo, pero la mayoría eran cizaña. Dios vio los corazones de los miembros de la iglesia en Sardis, y El puede declarar con exactitud que solamente unos cuantos eran creyentes verdaderos.

Los Miembros, que son el Trigo y la Cizaña, No Pueden Ser Separados

Ya podemos comenzar a ver la realidad inicial de la parábola del trigo y la cizaña. Las iglesias se van a encontrar a través del mundo entero. La membresía de esas iglesias parece ser salvas, es decir, parecen ser trigo. Pero en toda iglesia, tal como en la iglesia de Sardis, existen aquellos que se identifican con el lenguaje de Hebreos 6:4-6. Exteriormente, la membresía total es considerada como trigo. Pero en realidad, una parte de la congregación es cizaña como fue la situación en la iglesia de Sardis. No hay una buena manera de separar el trigo de la cizaña.

A través de toda la era de la iglesia, el trigo y la cizaña han crecido juntos. Por fuera, la conclusión es que todos los miembros de cualquier iglesia razonablemente fiel a la Biblia, deben ser salvos. Todos ellos tienen la apariencia de ser trigo. Pero ninguno puede saber con toda seguridad si ellos son salvos. Nadie puede saber con plena seguridad de que ellos no son cizaña. La parábola continúa. En el fin del mundo, el trigo es separado de la cizaña, y la cizaña es atada junta, en preparación para ser lanzada al fuego. ¿Cómo se lleva a cabo esto? Dios contesta esto en los versículos 39 al 41 de Mateo 13:

El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

Otra vez, deben hacerse preguntas. ¿Cuál tiempo de la historia se identifica con la frase “el fin del mundo”? ¿Quiénes son los ángeles? En realidad, ¿cómo se recogerá la cizaña? ¿Cómo se realizará esta separación? ¿Acaso Cristo no hace su aparición en forma repentina en el último día? ¿Acaso en ese día final no todos los cuerpos de los creyentes serán resucitados como cuerpos espirituales gloriosos e inmediatamente serán arrebatados para estar con Cristo en el aire? (Vea I Tesalonicenses 4:17).

Simultáneamente, ¿Acaso no todos los creyentes que estén viviendo en ese momento serán transformados instantáneamente en cuerpos espirituales gloriosos y también, instantáneamente, serán arrebatados para estar con Cristo en el aire? (Vea I Tesalonicenses 4:17 y I Corintios 15:51-52).  ¿Acaso en ese último día, los no salvos que murieron previamente no serán resucitados para comparecer en el juicio? (Juan 5:28-29). ¿Qué no en ese último día los no salvos que estén viviendo en ese tiempo también comparecerán delante del Juicio? (Vea Juan 12:48).

Todas las preguntas antes mencionadas son todas ciertas. Por tanto, ¿Cómo puede el lenguaje de Mateo 13:40-43 concerniente a la separación del trigo y la cizaña en el fin del mundo ir de acuerdo con estas verdades? Para entender esto tenemos que examinar varias palabras claves adicionales en esta parábola. La primera palabra es “mies”. Dios usa esta palabra en conexión con Su plan de traer el Evangelio al mundo a fin de que el fruto de la mies – aquellos que llegan a ser salvos – pueda ser introducido al reino de Dios. Leemos en Mateo 9:36-38:

Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Fácilmente podemos darnos cuenta en base a estos versículos que la mies tiene que ver con gente siendo salva. ¿Pero quiénes son los obreros que Dios usa para traer esta mies (cosecha) de gente salva? En Mateo 13:39, Dios habla de segadores en el fin del siglo como ángeles que llevan el Evangelio al mundo a fin de que la gente pueda ser salva. ¿Enseña la Biblia que Dios usa ángeles? Obviamente, debemos examinar la palabra “ángeles”.

Ángeles o Mensajeros

En el Antiguo Testamento, la palabra Hebrea malak, la cual es frecuentemente traducida “ángeles”, a veces también se traduce “mensajero”. Esto también es cierto en el Nuevo Testamento. La palabra griega del Nuevo Testamento aggelos se traduce frecuentemente «ángel”.  Pero a veces estas palabras también son traducidas correctamente como mensajero”. A medida que examinamos versículos que contienen la palabra malak o aggelos, encontramos que el mensajero que se tiene en mente puede ser Dios mismo, o pueden ser humanos que tienen un mensaje que entregar. El contexto dentro del cual se halla el versículo debe determinar la traducción apropiada. Por ejemplo, leemos en Malaquías 3:1:

He aquí, yo envío mi mensajero (malak), el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel (malak) del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.

La palabra mensajero se usa dos veces en este versículo. El primer mensajero” debe ser Juan el Bautista quien fue enviado por Dios a anunciar a Jesús como “el Cordero de Dios”. El segundo “mensajero” es claramente Cristo quien es el Señor, el mensajero del pacto.  En realidad, en el Antiguo Testamento la palabra malak se traduce más de 100 veces como “ángel” y casi 100 veces como “mensajero”.

Normalmente, cuando se traduce “mensajero”, está hablando de hombres que traen cierta clase de mensaje a otros. Sin embargo, como hemos visto en Malaquías, el mensajero puede ser Dios mismo. En el Nuevo Testamento, la palabra aggelos se traduce como “ángel” cerca de 180 veces y como “mensajero” siete veces. Por ejemplo, en Mateo 11:10-11, la Biblia habla de Juan el Bautista como un mensajero de Dios. Allí leemos:

Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero (aggelos) delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

Podemos ver claramente, por lo tanto, que el Hebreo malak en el Antiguo Testamento y el Griego aggelos en el Nuevo Testamento deben ser cuidadosamente examinados en el contexto en el cual se encuentran para determinar si están hablando de Dios mismo, o de humanos. Eso nos lleva de regreso a Mateo 13:39, donde Dios habla de una mies o cosecha donde los segadores son ángeles. ¿Podemos estar seguros de que la palabra aggelos en este versículo, la cual fue traducida como “ángel” por los traductores de la Biblia, está hablando de ángeles y no de los salvos, quienes, como mensajeros de Dios, llevan el mensaje del Evangelio al mundo? En respuesta a esta pregunta, examinaremos la declaración de Dios en Juan 4:35-38:

¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.

Estos versículos muestran claramente que los segadores recogiendo la cosecha son aquellos que han llegado a ser salvos. Obviamente son aquellos que, como mensajeros de Dios, se les ha ordenado llevar el Evangelio al mundo.  Ellos proclaman fielmente la Palabra de Dios de manera tal que Dios pueda aplicar la Palabra a los corazones de los elegidos para salvación. De esta manera, aquellos que han llegado a ser salvos son la cosecha de creyentes que entran en el reino de Dios.

Por tanto, volviendo a Mateo 13:37-43, la palabra Griega aggelos, que se encuentra en los versículos 39 y 41, sería más exactamente traducida mensajero”. Los ángeles no recogen la cosecha. Es recogida por los creyentes que llevan el Evangelio al mundo a fin de que la cosecha -aquellos que han llegado a ser salvos – pueda ser segada e introducida al Reino de Dios.  De esta manera, en la primera parte de la parábola del trigo y la cizaña, los creyentes son llamados la semilla que produce trigo. Pero al continuar la parábola, los creyentes verdaderos son llamados mensajeros que están para recoger la cosecha del trigo.

El Fin del Mundo

Pero qué acerca de la frase «el fin del siglo», que se encuentra en Mateo 13, versículos 39 y 40:

El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

¿Cómo debemos entender esta frase? Para responder a esta pregunta tenemos que examinar cómo usa Dios esta frase “el fin del siglo” en cualquier otro lugar de la Biblia. En Hebreos 9:26, leemos:

De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

Por una parte, en este contexto la frase “consumación de los siglos” señala hacia el año 33 D.C. cuando Cristo fue a la cruz a pagar los pecados de los elegidos. Así, la frase consumación de los siglos” puede incluir la totalidad de la era del Nuevo Testamento.  Este período final que dura aproximadamente 2,000 años es el fin del mundo el cual habrá durado unos 13,000 años. La frase se usa de manera semejante a cuando Dios usa la frase los postreros días” en Hechos 2:17.

Puede mostrarse que en el contexto de Hechos 2, el término los postreros días incluye la era completa del Nuevo Testamento. Sin embargo, volviendo a Hebreos 9:26, en este contexto, la frase “la consumación de los siglos” puede enfocarse sobre el juicio que Jesús experimentó a favor de quienes El vino a salvar. Ese juicio está relacionado al juicio del último día cuando todos los no salvos serán juzgados. Así, Hebreos 9:26 no es decisivo en informarnos cómo entender la frase “el fin del mundo”. No obstante, en Mateo 24:3 encontramos la misma frase. En este contexto, la expresión es de más ayuda en mostrarnos cómo entender la frase “el fin del mundo”. Leemos:

Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

Este versículo sirve como introducción a la información expuesta en Mateo 24 que enseña el tiempo y el carácter de la Gran Tribulación. Este capítulo también enseña que la Gran Tribulación es seguida inmediatamente por el regreso de Cristo en el fin del mundo. De esta manera, podemos tener la seguridad que el término “fin del mundo” puede identificarse claramente con el tiempo de la Gran Tribulación.

Significativamente, es durante el tiempo de la última parte de la Gran Tribulación cuando la cosecha final de creyentes será recogida. Como aprendimos en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, en el tiempo de la lluvia tardía”, una “gran multitud la cual nadie podía contar” llegarán a ser creyentes (Apocalipsis 7:9-14). A medida que individuos creyentes llevan el verdadero Evangelio a todo el mundo, esta cosecha final de almas es introducida al reino de Dios.

 Es también el tiempo cuando aquellos que son salvos se les manda salir de la iglesia local. Esto es así porque en la institución de la iglesia, la cual consiste de todas las congregaciones locales, el Espíritu Santo ya no está aplicando la Palabra de Dios a los corazones de ninguno. De esta manera, podemos tener la seguridad de que la frase “el fin del mundo” claramente puede identificarse con los eventos que ocurren durante la Gran Tribulación, un período que termina con el regreso de Cristo en el último día de la existencia de esta tierra. Hemos aprendido que la parábola del trigo y la cizaña se enfoca en el tiempo de la Gran Tribulación. Tenemos ahora que comenzar a entender la declaración de Dios de cómo vino a existir la cizaña dentro de la congregación local. En el siguiente capítulo, nos daremos cuenta de la identidad del enemigo que sembró la cizaña.

Capítulo 2

El Enemigo que la Sembró es el Diablo

 

En Mateo 13:39, Jesús hace una declaración muy importante. El allí declara: “El enemigo que la sembró es el diablo”. Hasta aquí, hemos aprendido en nuestro estudio que el trigo (los miembros de iglesia que son cristianos verdaderos) y la cizaña (los miembros de iglesia que no han sido salvos), coexistieron a través de toda la era de la iglesia en las congregaciones locales. En esta declaración de Mateo 13:39, Dios revela que Satanás está definitivamente involucrado en las congregaciones locales.

Esto lleva nuestra atención a esta pieza de información tan solemne e importante. Por lo tanto, es muy esencial que examinemos las declaraciones de la Biblia en cuanto a cómo Satanás ha estado involucrado en las iglesias a través de la era de la iglesia. A fin de entender esto, tenemos que volver atrás y mirar las declaraciones Bíblicas concernientes a este asunto totalmente importante. A veces tenemos la idea de que a raíz de la victoria de Cristo en la cruz, y a raíz de lo que leemos en Apocalipsis 20, ya Satanás, en gran manera, ha sido sacado de la guerra espiritual, la guerra que continúa entre Cristo y Satanás.

Por eso, podemos adoptar rápidamente la idea de que, a través de toda la era de la iglesia, las congregaciones locales existieron en una manera muy segura, y que ellas no tuvieron que preocuparse mucho acerca de la participación satánica. Sin embargo, cuando examinamos cuidadosamente las declaraciones Bíblicas concernientes a las actividades y las prerrogativas y oportunidades de Satanás a través de toda la era Nuevo Testamentaria, encontramos que es una historia muy diferente.

Satanás es Atado

Primero, deseamos averiguar lo que Apocalipsis 20:2-3 está enseñando acerca del aprisionamiento de Satanás. Allí leemos:

Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Hemos leído esta cita muchísimas veces, pero probablemente no habíamos entendido lo que significa. ¿Qué significa que Satanás fue atado y más tarde suelto? Basado en lo que leemos en Hebreos 2:14, sabemos que cuando Cristo fue a la cruz, Satanás fue destruido en cierto sentido. Allí leemos:

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él (Cristo) también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

Y de Apocalipsis 13, sabemos que a Satanás se le propinó un golpe de muerte. Leemos en Apocalipsis 13:3, donde Dios habla acerca de Satanás:

Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia.

Y a causa de la victoria de Cristo en la cruz, podemos estar seguros de que Satanás fue arrojado del cielo. Leemos en Apocalipsis 12:9:

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

Y anticipando la victoria de Cristo en la cruz, El dice en Lucas 10:18

Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo         

Cuando examinamos estos versículos, concluimos muy correctamente de que, en el evento de la cruz, a Satanás se le dio un golpe mortal. Es decir, el hecho de que Cristo soportó la ira de Dios por nuestros pecados también garantizó que, en el fin del mundo, Satanás será arrojado dentro al infierno eterno. Hemos entendido esto muy correctamente. Por eso es que leemos en Apocalipsis 20:10:

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos

Ya no Engañará Mas a las Naciones

Sin embargo, leemos también algo muy interesante en Apocalipsis 20, lo cual debería ser analizado por partes dentro de nuestro pensamiento. Leemos en Apocalipsis 20:3:

Y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Aprendimos ya, en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, que el final de los mil años es el comienzo de la Gran Tribulación. Por lo tanto, la expresión “para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años”, parece implicar que ahora que estamos en el tiempo de la Gran Tribulación, el diablo de nuevo es capaz de engañar a las naciones. Esto es así porque los mil años, durante los cuales estuvo atado, finalizaron con el comienzo de la Gran Tribulación.

Comencemos a revelar la verdad de la expresión: “para que no engañase más a las naciones”. Previo al tiempo de la cruz, sabemos que Cristo fue el predicador perfecto, y sin embargo, prácticamente nadie llegó a ser salvo. Cristo predicó por tres años y medio, y al final de ese tiempo, tan sólo unos cuantos parecían ser salvos o llegaron a ser salvos realmente durante Su ministerio.

Hay plena evidencia de que, con la excepción de unos pocos, prácticamente nadie llegó a ser salvo. Hemos aprendido que mientras Cristo predicaba, y El fue el predicador perfecto, Satanás estaba allí para arrebatar esa Palabra a fin de que esta no echara raíz en el corazón de quienes la oyeron. Debemos recordar que se requieren dos cosas para que la Palabra de Dios traiga salvación a alguien. En primer lugar, la Palabra que es predicada o declarada debe ser la Palabra de Dios.

Sabemos eso en base a Romanos 10, versículo 17, donde Dios dice: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios En segundo lugar, la Palabra predicada debe ser aplicada por el Espíritu Santo a los corazones y vidas de quienes Dios está planeando salvar. Aprendimos de la parábola del sembrador, en Lucas 8, que Satanás puede impedir que la Palabra predicada produzca frutos espirituales.

Jesús explica esto en Lucas 8:12: Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. Así que, vemos muy claramente que, antes del tiempo de la cruz, esta es la manera como Satanás era totalmente exitoso en impedir la salvación. Cada vez que la Palabra de Dios era declarada, Satanás estaba allí para arrancarla, para que no echara raíz en los corazones de quienes la oyeron.

El pudo, por lo tanto, engañar a las naciones, porque en el mundo entero, dondequiera que el Evangelio era predicado, esa habría sido la situación. Estamos asombrados, y sin embargo es una verdad que Dios nos dio, que cuando Jesús estaba predicando, eso es exactamente lo que estaba sucediendo. Estaba sucediendo en el templo, en las sinagogas, y junto a la playa. Esa es la razón por qué vemos muy pocos resultados, aunque Jesús fue el predicador perfecto.

Satanás Atado y el Espíritu Santo Gobernando

Ese aspecto particular de la actividad de Satanás fue detenido en el tiempo cuando Cristo fue a la cruz. A medida que la iglesia Nuevo Testamentaria estaba desarrollándose, Satanás fue atado en el sentido de que él no podría frustrar la Palabra de Dios arrancándola de los corazones de quienes Cristo tenía la intención de salvar.  Cuando Cristo venció a Satanás al ir a la cruz, esa posibilidad llegó a su fin.

En este sentido, a través de toda la era de la iglesia, Satanás estuvo atado. Más que eso, el Espíritu Santo había sido derramado. Así, comenzando en Pentecostés en el 33 A.C. y a través de toda la era de la iglesia Nuevo Testamentaria, Dios Espíritu Santo había estado en medio de toda congregación que reconocía a la Biblia como la Palabra de Dios. En estas iglesias, Dios aplicó Su Palabra a los corazones y vidas de los elegidos.

Vemos literalmente esta verdad, en forma muy dramática, cuando miramos Pentecostés en el año 33 D.C. Pedro predicó un sermón y cerca de 3,000 personas fueron salvas. Obviamente Pedro, ni con mucho, era el predicador perfecto que fue Cristo; sin embargo, la realidad es que cerca de 3,000 llegaron a ser verdaderamente salvos ese día de Pentecostés.  Esta es una evidencia dramática de la declaración de que Satanás fue atado para que no engañase más a las naciones y también el Espíritu Santo estaba activamente salvando almas.

Estas son realidades que sabemos que son verdaderas y dignas de confianza. ¿Cómo entonces debemos entender la parábola del trigo y la cizaña, que enseña que, a través de toda la era de la Iglesia, Satanás ha estado ocupado sembrando cizaña o malas hierbas? ¿Tiene la Biblia más que decir acerca de esto? En efecto, la Biblia tiene mucho que decir acerca de esto. Esta verdad está diseminada a través de todo el Nuevo Testamento.

Satanás está en Guerra contra Cristo

En primer lugar, en Apocalipsis 12:17 donde Satanás es llamado una serpiente, leemos acerca del cuerpo de creyentes que es referido como una mujer que está en el desierto. Podemos estar seguros de que la mujer en el desierto representa a los creyentes a través de todo el tiempo del Nuevo Testamento. En esta cita, leemos una verdad muy importante. Apocalipsis 12:17, dice: Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Partiendo de esta declaración nos damos cuenta de que la guerra continúa a través de toda la era del Nuevo Testamento. Esta es una verdad solemne. Satanás fue atado en el sentido de que él no puede frustrar el plan de Dios de salvar a cada uno de los elegidos cuando éstos se acercan para ser influenciados por el oír del Evangelio.  Simultáneamente, Dios Espíritu Santo está ocupado aplicando la Palabra de Dios a los corazones de aquellos individuos que El planea salvar.

Pero Satanás está todavía en guerra. Esto trae a la mente las palabras de Efesios 6. La mayoría de nosotros está bastante familiarizada con esta cita tan seria, pero en realidad no hemos entendido su tremenda importancia. Leemos en los versículos 11 y 12 de Efesios 6: Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

De nuevo aquí está la declaración de que hay guerra sucediendo. En este contexto particular, Dios indica la protección que podemos tener a fin de que Satanás no nos venza. El dice en Efesios 6, versículos 13-17: Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.

El habla de nosotros teniendo “ceñidos vuestros lomos con la verdad”, y la verdad es Cristo mismo. El habla de nosotros, “vestidos con la coraza de justicia”, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz”, y tomando el escudo de la fe” y “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”.  La esencia de todas estas declaraciones es Jesucristo mismo. El es la armadura protectora que escuda a los verdaderos cristianos del asalto de Satanás quien continúa haciendo guerra en la congregación local.

Satanás está allí tratando de poner lazo a aquellos que están presentes en la congregación local. Satanás continúa llevando a cabo una venganza total y terrible contra el Señor Jesucristo. Puesto que Cristo está en el cielo, Satanás no lo puede asaltar personalmente. Pero en las congregaciones locales, el cuerpo de Cristo vive, o vivía. Por consiguiente, es allí donde Satanás puede asaltar a Cristo.

Hay muchos otros pasajes que nos advierten de que esta guerra está sucediendo. Leemos por ejemplo en Santiago 4:7: Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros Leemos en Efesios 4:27: Ni deis lugar al diablo. Esto indica que el diablo está muy activo dentro de las iglesias. Leemos en II Corintios 11:3-4: Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis.

En estos versículos, Dios está advirtiendo que, si alguno viene con una falsa doctrina o con un falso evangelio, tratando de seducir a aquellos que están dentro de la congregación a que crean estas doctrinas erróneas, ese es el medio por el cual Satanás vendrá a ponerles lazo. I Timoteo 3 habla de las calificaciones de un anciano en la congregación local, y Dios dice en el versículo 6: No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. Eso es un asunto muy pero muy serio.

Significa que este nuevo anciano pudiera ser alguien que no es salvo, y si no es salvo, significa que él todavía está identificado con Satanás. Además, Dios enseña en I Juan 3:8: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. En este contexto, Dios está enseñando que aquellos que cometen pecado incluyen a todos los no salvos. Ellos todavía son del diablo. Esto está enfatizado, por ejemplo, en I Timoteo 5:15, donde Dios otra vez advierte a los creyentes Nuevo Testamentarios:

Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás.

Una vez más, a medida que continuamos estudiando esto, descubrimos que quienes siguen a Satanás o quienes están identificados con Satanás son todos los no salvos. En Hechos 26:16-18, Dios enfatizó que Satanás tiene autoridad sobre los no salvos. En este contexto, al enviar Dios a Pablo a llevar el Evangelio al mundo, lo instruye: Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad (autoridad) de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados

En este pasaje tan importante, la frase “la potestad de Satanás”, indica la autoridad de Satanás. Aprendemos de este versículo que quienes no son salvos, quienes están todavía identificados con el dominio de Satanás, están bajo la autoridad de Satanás. Encontraremos que esta es una información muy importante al continuar con nuestro estudio. En II Corintios 11, Dios nos dice además cómo obra Satanás.

¿Acaso no sería bonito que Satanás se presentara a sí mismo como diablo, con traje rojo y cola de tenedor, para que supiéramos rápidamente que es Satanás? Pero Dios indica que Satanás es el padre de mentiras, y por lo tanto, nos atrevemos a decir que él es el maestro engañador. El es engañador en gran manera, y opera de manera muy fingida. Leemos en II Corintios 11:14: Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz

Esto también es una declaración extremadamente importante pues nos muestra cómo opera Satanás. El no se acerca con la apariencia de una persona maligna, como lo hace, por ejemplo, en el mundo ajeno a la iglesia de la cultura de las drogas, en las zonas de prostitución (zonas rojas) de una ciudad, y en los corazones malignos de los paganos que no saben nada del Evangelio. ¡Oh, sí, Satanás trabaja dentro de la congregación local! El se acerca como ángel de luz, es decir, como un mensajero del Evangelio. Cristo es la luz del mundo, y Cristo es el mensajero de luz.

Pero Satanás es el maestro falsificador, y se acerca como ángel de luz a fin de que los creyentes no puedan discernir que él es Satanás. El se parece muchísimo a Cristo.  Luego este pasaje describe cómo opera él en las congregaciones locales. Recuerde, por favor, que esto es lo que ha estado sucediendo a través de toda la era de la iglesia porque es parte de la guerra, o es la manera como Satanás pelea contra Cristo al procurar vencerlo.  Satanás no puede frustrar al Evangelio en la salvación de los elegidos de Dios, pero puede tratar de neutralizar completamente a las congregaciones locales, las cuales son la representación externa del reino de Cristo. Satanás puede neutralizarlas viniendo a ellas como ángel de luz.

Cómo Pelea Satanás

La pregunta es: ¿Cómo hace él esto? El es un ser espiritual. Pero Dios nos muestra cómo lo hace. La Biblia declara en el versículo 13 de II Corintios 11:  Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. En este versículo, Cristo está hablando de predicadores y ancianos y diáconos que parecen muy santos, muy decentes, muy morales, muchísimo como si ellos realmente amaran al Señor Jesucristo.

Dentro de sus propias mentes, ellos están totalmente convencidos de que están sirviendo fielmente al Señor Jesús. Pero son falsos. Además, Dios dice en II Corintios 11, versículo 15: Así que, no es extraño si también sus ministros (los ministros de Satanás) se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. ¿No es extraordinario? Aquellos ministros, que sirven a Satanás dentro de las congregaciones locales, parecen ser ministros de justicia.

¡Qué espantoso! Ya podemos entender por qué leemos en Efesios capítulo 6 que debemos ponernos toda la armadura de Dios para que podamos resistir las artimañas del diablo.  Debemos tener la protección del Evangelio y la protección de Cristo. En cualquier momento que nos apartamos de la autoridad de la Biblia y comenzamos a confiar en los hombres, nos estamos poniendo en la posición de ser atrapados por Satanás.

Hablando acerca de quienes han sido atrapados, leemos en II Timoteo 2:26: Y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. Este versículo está enseñando que hay quienes han sido atrapados de acuerdo a la voluntad de Satanás. El quiere que la gente esté bajo su autoridad. Pero este versículo también implica la esperanza de que existe la posibilidad de ser hechos libres de la realidad de que hemos sido atrapados.

La única manera como podemos llegar a ser libres es siendo salvos verdaderamente. Esta clase de actividad se anticipa en I Timoteo 4:1, también, donde leemos: Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. Dios está advirtiéndonos en las Escrituras, y normalmente nosotros no hacemos caso suficiente de estas advertencias, que Satanás está muy activo en las congregaciones locales, tratando de frustrar el plan de Dios.

El no puede evitar que los elegidos de Dios sean salvos, Dios no le permitirá frustrar ese plan. Pero en cuanto a la congregación local, como institución divina utilizada por Dios como encargada del Evangelio y para declarar fielmente el Evangelio al mundo, Satanás ha estado guerreando dentro de ella.  Satanás ha estado intentando constantemente de neutralizar las iglesias locales, llenándolas con sus propios ministros de justicia.

¡Qué terrible es esto! Dado el hecho de que estos ministros de justicia, y todos aquellos en la congregación que han sido atrapados por Satanás, parecen prácticamente idénticos a los verdaderos creyentes, podemos ver cómo es imposible separar el trigo de la cizaña. Por consiguiente, entendemos que Satanás puede ser muy exitoso. En realidad, esa es la razón por qué leemos que la iglesia en Sardis, la cual solamente tenía unas pocas décadas de edad, ya era una iglesia muerta.

Apocalipsis 3:1 dice: Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Este pasaje enfatiza que ya Satanás causó que la mayoría de la gente de esa congregación quede bajo su autoridad. Recuerde que ya antes aprendimos que quienes no son salvos están bajo la autoridad de Satanás.

Concerniente a esta iglesia en Sardis, leemos en Apocalipsis 3, versículo 4: Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. Esto indica que pocos creyentes estaban todavía allí. Ya podemos empezar a ver cómo Satanás siembra la semilla de la cizaña. El hace esto introduciendo líderes que parecen como mensajeros de justicia y predicadores de justicia, y luego él atrapa a los de la congregación seduciéndolos a confiar en las doctrinas de hombres en lugar de la Biblia sola.

Son llevados bajo la autoridad de Satanás en lugar de la autoridad de Cristo. No nos asombra mucho entonces cuando leemos en Apocalipsis 2:9 que la iglesia en Esmirna, la cual tenía solamente unas pocas décadas dentro de la era de la iglesia, ya tenía dentro de ella aquellos que estaban en la sinagoga (asamblea) de Satanás. Leemos allí: Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.

De manera semejante, la iglesia en Pérgamo tenía dentro de ella aquellos que sostenían las doctrinas de Balaam (un profeta malvado del Antiguo Testamento) y las enseñanzas de los Nicolaítas, las cuales Dios odiaba. Por lo tanto, Dios declaró en Apocalipsis 2:13: Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.

Esta congregación habitaba donde estaba el asiento de Satanás. Es decir, hasta cierto grado, Satanás ya estaba gobernando en esa joven iglesia. Examinaremos este concepto más cuidadosamente al seguir en este estudio. En Apocalipsis 2:24, Dios dice: Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga.

Este versículo implica que algunos en esa congregación también ya se habían identificado con Satanás. A medida que estudiamos estas referencias que se nos dan en Apocalipsis 2, estamos aprendiendo que tan sólo unas pocas décadas después de que la era de la iglesia había comenzado, ya Satanás estaba sembrando cizaña en las congregaciones locales.

La Transición Hacia el Gobierno Único de Satanás

Por lo tanto, podemos ver por qué la Biblia dice en II Tesalonicenses 2 que el hombre de pecado, quien puede mostrarse que es Satanás, tomó su asiento en el templo al comienzo de la Gran Tribulación. Esto está enseñando que él gobierna en las congregaciones locales.  No se trata de que al final de la era de la iglesia habría un gran cambio. Es cierto que, en un sentido, hubo un gran cambio. Al comienzo de la Gran Tribulación, Cristo abandonó las congregaciones locales.

Leemos acerca de este cambio en varios lugares en la Biblia. Una cita es II Tesalonicenses 2:7, donde Dios dice:  Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. En este versículo, el que detiene a Satanás es el Espíritu Santo. Hemos aprendido que a través de toda la era de la iglesia, fue el plan de Dios que el Espíritu Santo estuviera activo en las iglesias para detener a Satanás a fin de que éste no pudiera impedir que el Evangelio salvara a los elegidos que oyeron las Palabras de la Biblia.

Satanás no puede frustrar esa actividad. Pero, al comienzo de la Gran Tribulación, el Espíritu Santo fue quitado de en medio, así que no hay nadie que detenga a Satanás. Además, Dios manda a los creyentes verdaderos, si es que no han sido ya expulsados de las iglesias, a salir de las iglesias (Mateo 24:15-16; Lucas 21:20-21, Apocalipsis 18:4). Por tanto, Satanás tiene las manos totalmente libres para hacer su voluntad dentro de las congregaciones.

Tenemos que recordar que mucho antes del final de la era de la iglesia, quizá una gran mayoría de la gente en una congregación no eran salvas. Ya estaban bajo el lazo de Satanás porque éste ha estado sembrando su cizaña durante toda la era de la iglesia, así que ya estaban bajo su autoridad.  Pero en el comienzo de la Gran Tribulación, los creyentes verdaderos fueron echados y han sido mandados a salir. Además, Dios Espíritu Santo ya no está en medio porque El ha abandonado a la iglesia local. Así que eso deja a la congregación total bajo la autoridad de Satanás.

Satanás se Convierte en el Rey de las Iglesias Locales

Ahora podemos entender lo que significa que el hombre de pecado tomará su asiento en el templo. Satanás tiene el control completo de la congregación local. Algunas congregaciones le dieron el control total hace muchísimos años. Ellos han llegado a ser falsos evangelios. Han desarrollado una autoridad que no es la de la Biblia solamente y en su totalidad. Sin embargo, aun en aquellas congregaciones de tiempos pasados, mientras la Biblia todavía era utilizada dentro de la congregación, había la posibilidad de que alguno fuera salvo.

Esto fue cierto, aunque quizá la membresía total ya estaba bajo la autoridad de Satanás. Pero una vez que el Espíritu Santo fue quitado de las congregaciones, eso significó que todas las congregaciones a través del mundo entero están ahora bajo la autoridad de Satanás. Satanás está en autoridad, aunque el pastor pueda creer que está predicando mensajes fieles de la Biblia. Por supuesto, tenemos que hacer la siguiente pregunta lógica.

¿Acaso no es cierto que, si un creyente ama verdaderamente al Señor, si realmente es un hijo de Dios, entonces él va a tener un intenso deseo de hacer la voluntad de Dios?  ¿Pero qué si un pastor, un anciano, un diácono, o un miembro distinguido de la congregación piensa y cree que es un hijo de Dios, y sin embargo, no obedecerá al mandato de Dios de salir de la congregación? Si él no tiembla delante de la Palabra de Dios, ¿Puede ser realmente un hijo de Dios? Nos ocuparemos de estas preguntas tan serias más adelante en este estudio.

Ya podemos comenzar a entender que, a través de toda la era de la iglesia, Satanás ha estado muy activo en las congregaciones locales como adversario de Dios. Sin duda pensaríamos y aun nos atreveríamos a asumir que, como resultado de la acción de Dios al separar el trigo de la cizaña en la congregación a través de este período del final de los tiempos, cuando llegue el tiempo del Día del Juicio en el día final, solamente la cizaña será dejada en la congregación. Al continuar nuestro estudio de esta parábola tan significativa, tendremos que ocuparnos de otras frases importantes que son parte de esta parábola.

Capítulo 3

Mientras los Hombres Dormían

Hay otra declaración hecha en la parábola del trigo y la cizaña que tendremos que examinar muy cuidadosamente. Leemos en Mateo 13:25: Pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. ¿Qué significa “mientras dormían los hombres”? Obviamente, en este contexto, Dios está hablando acerca del desarrollo de la iglesia Nuevo Testamentaria, durante la cual Satanás de alguna manera fue capaz de sembrar la cizaña entre el trigo. Entonces, ¿cómo podemos entender la frase, “mientras dormían los hombres”?

Es cierto que en muchos lugares en la Biblia, la idea de “dormir” está asociada con la muerte. Sin embargo, en esta referencia no se tiene en mente la muerte. Más bien, Dios tiene en mente un tiempo cuando El no ha abierto ojos espirituales. Leemos, por ejemplo, en Isaías 29:10-12: Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró los ojos de vuestros profetas, y puso velo sobre las cabezas de vuestros videntes. Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado. Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer.

En este pasaje, Dios está enseñando que, si Dios no abre nuestros “ojos” a la revelación que ha sido colocada en la Biblia, entonces es como si el “libro” está “sellado” o es como si todavía estamos durmiendo. Obtenemos la misma idea cuando miramos en Daniel 8:18-19. Dice así: Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro; y él me tocó, y me hizo estar en pie. Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin.

Aquí otra vez, antes que el conocimiento le sea dado a Daniel, Dios usa la figura del mismo, estando en un sueño profundo. Recuerda usted que en Daniel 12:9, Dios le dijo a Daniel, y a nosotros también, lo siguiente: El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. En otras palabras, la idea del libro estando “sellado” significa que la verdad está escrita en la Biblia, pero hay un tiempo para que Dios revele a los lectores lo que El ha escrito. Dios tiene un horario para revelar los diversos aspectos de la verdad de la Biblia.

Dios incluso usa la idea de dormir en conexión con El mismo, a medida que revela Su programa divino. Leemos en el Salmo 78:65-66: Entonces despertó el Señor como quien duerme, como un valiente que grita excitado del vino, e hirió a sus enemigos por detrás; les dio perpetua afrenta. Por consiguiente, la idea de despertar de un sueño se usa frecuentemente en la Biblia con el fin de indicar que es tiempo para que el programa de Dios avance.

Dios ha escrito cuidadosamente acerca de su programa entero en la Biblia, pero nosotros no tenemos la habilidad de saber lo que se enseña, hasta que llega el tiempo para Dios de despertarnos del sueño.  Entonces nuestros ojos espirituales son abiertos, y podemos reconocer lo que es el plan de Dios. A propósito, esta es la misma figura que se usa en Mateo 25 donde la Biblia habla de las diez vírgenes. Mientras ellas estaban durmiendo, vino el grito de que el novio estaba llegando y ellas despertaron. Y continúa indicando lo que sucedió.

Allí una vez más, se indica que a través de toda la era de la iglesia, y las iglesias locales están representadas por las diez vírgenes, habían muchas cosas en la Biblia que no eran conocidas.  Luego llega el tiempo cuando es el plan bondadoso de Dios abrir nuestros ojos espirituales, a fin de que podamos reconocer más completamente lo que es Su plan. La mayoría de las veces esto está en conexión con Su regreso al final del tiempo.

De esta manera, vemos una verdad tremenda aquí, a saber, que a través de toda la era de la iglesia, Dios no reveló a las congregaciones locales la guerra enorme que estaba sucediendo entre Satanás y las congregaciones locales, o entre Satanás y Cristo, quien estaba representado en las congregaciones locales.  A través de toda la era de la iglesia, Satanás fue considerado un enemigo vencido.

En tanto que tratábamos de ser tan fieles como fuera posible a la Palabra de Dios, nosotros creíamos que la congregación local no iba a ser seriamente turbada por Satanás. Los miembros declarados se consideraban como los verdaderos representantes del reino de Dios. Si ellos habían sido bautizados en agua, y hecho confesión de fe, y prometido obedecer las confesiones de la iglesia, y llevaban vidas moralmente decentes, creíamos que necesariamente habían llegado a ser salvos.

Somos Despertados

Sin embargo, ahora que nos encontramos precisamente cerca del fin, estamos despertando de nuestro sueño; es decir, Dios está abriendo nuestros ojos espirituales para enseñarnos algunas de las cosas que habían sido previamente selladas.  Estamos encontrando una verdad gigantesca, la cual es, que, a través de toda la era de la iglesia, Satanás estaba librando una guerra intensa dentro de las congregaciones.

Tan intenso es su ataque que ya, al principio de todo, como aprendimos de Apocalipsis 2 y 3, Satanás estaba sembrando su cizaña en las iglesias. Y a causa de que él aparece como ángel de luz y sus ministros como ministros de justicia, fue capaz de ocupar la iglesia cada vez más a través de toda la era de la iglesia. Las iglesias no reconocieron claramente esto y estaban inadvertidas de los graves ataques de Satanás sobre las congregaciones locales.

Yo no sé de ningún teólogo del pasado que haya visto claramente esto. Ellos habían visto a Satanás como un enemigo.  Desde luego, Martín Lutero vio a Satanás como un fiero enemigo que trajo persecución a los verdaderos cristianos. Sin embargo, ni él ni ninguno de los teólogos o maestros Bíblicos del pasado lo vieron de la manera como lo estamos viendo hoy. En realidad, si los teólogos hubieran visto la verdad del ataque de Satanás sobre la iglesia durante la era de la iglesia, esto podría fácilmente haber resultado en caos.

Los líderes de iglesia, conscientes de que Satanás podría estarse infiltrando en su congregación local introduciendo líderes que fueran ministros de justicia (II Corintios 11:14-15), habrían estado sospechando de todos y cada uno de los pastores, de todos y cada uno de los ancianos, etcétera. Habría sido una “cacería de brujas” constante y progresiva. De esta manera, los siervos verdaderos de Dios (el trigo) habrían sido echados fuera de las iglesias junto con algunos que eran cizaña.

Dios subraya esto por el lenguaje de Mateo 13:29: El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Así que, el trigo y la cizaña tenían que permanecer hasta el final de la era de la iglesia. Estamos en el presente aprendiendo de esto, a medida que Dios abre nuestros ojos espirituales a estas verdades. Debemos recordar que cualquiera que no es elegido de Dios no es una persona salva y nunca llegará a ser salvo.

Pero eso no significa que dicha persona no pueda ser muy decente y moral.  Por ejemplo, las personas en otras religiones y la gente que creen en un evangelio falso, el cual obviamente es un evangelio falso porque su autoridad es otra diferente a la Biblia sola, pueden ser gentes decentes.  La mayoría de los miembros de las iglesias falsas son personas decentes, morales y rectas que dan toda la apariencia de pertenecer al Reino de Dios. ¿Es posible que esas personas tan distinguidas estén todavía dentro del reino de Satanás?

La respuesta tiene que ser, ¡Sí! Hay solamente dos reinos espirituales en el mundo. Uno es el Reino de Dios, y sus ciudadanos son solamente aquellos que son verdaderamente salvos. Todos y cada uno de los demás individuos en el mundo son ciudadanos del reino de Satanás. Es cierto que, si un individuo dentro del reino de Satanás es uno de los elegidos de Dios, con el tiempo, Dios salvará a esa persona, y será sacada del reino de Satanás y llegará a ser un ciudadano del reino de Dios.

Satanás Siembra la Cizaña y se Marcha

Hemos estado aprendiendo que, a través de todo el tiempo de la era de la iglesia, Satanás estaba ocupado sembrando la cizaña en las congregaciones locales. Sin embargo, inmediatamente tenemos más preguntas: ¿Podemos saber más claramente, aunque él es libre de hacer esto, cómo es capaz de hacerlo? ¿Por qué dice en Mateo 13:25 que él hace esto y luego se marcha? Debemos tratar de contestar estas preguntas.

Comenzaremos analizando la naturaleza y los deseos del género humano. Nosotros los humanos fuimos creados a la imagen de Dios. Esto significa que tenemos una comprensión básica de que hay un Dios a quien tenemos que responder.  En realidad, la ley de Dios, la Biblia, nos enseña que las leyes de Dios, en cierto grado, están escritas en los corazones de los hombres. Es decir, intuitivamente, todos los hombres saben que es malo matar, robar, y cometer adulterio.

Ellos también saben intuitivamente que un día cada persona tendrá que responder a Dios en cuanto a la conducta de la vida que vivió sobre esta tierra. La consecuencia de este conocimiento intuitivo acerca de Dios es el deseo del hombre de estar envuelto en cierta clase de religión que reconoce a un ser superior y le permite adorar a este ser superior. Por tanto, a través de toda la historia de la humanidad, los hombres se han identificado con cierta clase de actividad de adoración.

En algunos casos, era una religión centrada en un ídolo de madera o piedra, como vemos en la religión Budista, o cualquier otra religión, tal como el Islam o el Taoismo, en la cual ellos pensaban que habían encontrado su solución; o podía haber sido una religión que se identificaba con la Biblia, tal como el Mormonismo o los Testigos de Jehová. Además, muchísimas personas se identificaban con la religión Cristiana, la cual conocíamos como las congregaciones locales que creen que la Biblia sola y en su totalidad es la Palabra de Dios.

La pregunta es, ¿Qué mueve a un individuo a llegar a ser parte de una religión particular? ¿Por qué escogió ser Budista, o Mormón, o Adventista del Séptimo Día o Bautista?  Solamente el individuo puede contestar esa pregunta. Su educación, sus lazos familiares, su ambiente social, su propio entendimiento percibido del valor de esa religión particular, todo puede entrar dentro de su elección.

Verdaderamente, en lo que respecta a la religión Cristiana, muchos se unieron a una congregación local porque fueron realmente salvos por el Señor Jesucristo. Por lo tanto, sabían que tenían que llegar a ser miembros de una congregación local que fuera tan fiel a la Biblia como fuese posible. Idealmente, estas eran las únicas personas que deberían haber llegado a ser miembros. Sin embargo, hay muchos individuos no salvos que, por una variedad de razones (incluyendo algunas de las antes mencionadas), tienen deseos de llegar a ser parte de la religión Cristiana, tal como muchos de sus contemporáneos muestran deseos de llegar a formar parte de la religión Mormona, la Ciencia Cristiana, o la religión Budista.

En verdad, como parte integral de la religión Cristiana, el individuo llega a estar familiarizado con la Biblia y oye el Evangelio. Sin embargo, a menos que sea uno de los elegidos de Dios, él nunca llegará a ser salvo. No obstante, cuando él sigue las normas de la iglesia a la que se une, tal como ser bautizado en agua y hacer la confesión de fe, se le asegura que él es un miembro genuinamente salvo de esa iglesia local.

Las normas del bautismo y de la confesión de fe, etcétera, están ciertamente de conformidad con la verdad Bíblica. Además, debemos considerar que a cada persona le han sido dadas ciertas habilidades por Dios. Vemos esto en el mundo secular. Una persona puede haber nacido con gran talento musical y otra con gran talento para llegar a ser un ingeniero. Por consiguiente, cada individuo tratará frecuentemente de utilizar estos talentos para proveerse de la mayor ventaja a sí mismo.

Del mismo modo, incluidos entre aquellos que se unen a una determinada religión, habrán aquellos que tienen un talento natural básico o deseo de ser líder en esa religión. El, por lo tanto, aspira a ser teólogo, o pastor, o sacerdote, o evangelista.  Esta situación prevalece en toda religión del mundo. La misma situación ha prevalecido en las congregaciones locales que creen que la Biblia es la única Palabra de Dios.

Los hombres y mujeres han entrado en estas iglesias y luego aspirado a tener posiciones importantes de liderazgo. Sin embargo, muchas veces estos individuos no eran salvos, y comenzaron a introducir herejías dentro de la congregación. Esto ya estaba ocurriendo dentro de las siete iglesias nombradas en los primeros dos capítulos del libro de Apocalipsis. Los Nicolaítas, quienes deben haber seguido a un hombre no salvo llamado Nicolás, estaban ya en posiciones de liderazgo.

Estaba Jezabel, una mujer no salva, en la iglesia de Tiatira. Estos individuos fueron desenmascarados por Dios quien conoce los corazones de los hombres. Ordinariamente, los individuos que aspiran a estas posiciones de liderazgo en las congregaciones locales no vienen con ninguna malicia en sus mentes. Al contrario, ellos están considerando a esa congregación local simplemente como un lugar donde pueden ejercitar sus talentos profesionales particulares.

Por ejemplo, en el mundo secular, un hombre con talentos de ingeniería procura ser el mejor ingeniero posible. El ha llegado a ser parte de la profesión de ingeniería. Otro individuo entra a la profesión de leyes y llega a ser un excelente abogado. Otro entra a la profesión médica y llega a ser un distinguido doctor. Igualmente, hay quienes desean entrar a la profesión de predicar o a la profesión de teología. Pero estos pastores y teólogos quizá no entienden que predicar y enseñar la Biblia no es una profesión en el sentido como se usa la palabra “profesión” en el mundo secular.

El predicador debe ser un servidor muy humilde de Cristo, ministrando humildemente para las necesidades de la congregación. Debe ser un ejemplo sobresaliente de piedad y humildad para el rebaño, a medida que ministra la Palabra y ora por la congregación.  Debemos recordar que Dios formó la institución de las iglesias locales como la representación externa del reino de Dios. Pero las iglesias locales pueden ser igualmente tan atractivas para la gente no salva, como lo son las religiones que obviamente no tienen relación con el reino de Dios.

Por lo tanto, podemos esperar plenamente que así como entra gente que no es salva a las falsas religiones, entre ellos habrán quienes ven una oportunidad en la iglesia para ejercer su talento de predicar o de liderazgo; así que esto sucederá igualmente en las iglesias locales las cuales nos preocupan. Verdaderamente, si un hombre entra a una congregación local y se empeña en cambiar crudamente las normas de la iglesia, y comienza a introducir doctrinas contrarias a las que la congregación sostiene, él puede ser excomulgado de plano.

Pero la dificultad descansa en el hecho de que esos que desean hacer uso máximo de sus talentos de liderazgo, y quienes enseñarán fielmente las doctrinas de la iglesia, también pueden entrar en la congregación, y sin embargo, no son salvos. Y porque no son salvos, ellos todavía están bajo la autoridad de Satanás. Por consiguiente, como emisarios de Satanás, entran en la congregación y aparecen como “ministros de justicia” de acuerdo a II Corintios 11:14-15.

Recuerde que Satanás es el padre de mentiras. El hace su mejor trabajo dándole a un hombre no salvo el deseo de entrar en la congregación local. Este hombre en su propia mente estará totalmente convencido de que está sirviendo a Cristo. Hemos aprendido que el trigo y la cizaña son prácticamente indistinguibles. Por lo tanto, los miembros de la iglesia no pueden saber que este hombre no es salvo.

Además, él es un individuo decente y moral, con muchísimos talentos profesionales, que parecen hacerlo una gran ventaja para el trabajo de la iglesia.  El puede ser encantador, inteligente, un erudito superior en Biblia, y un orador excelente. Pero sin él o la congregación darse cuenta, él es un emisario de Satanás porque todavía es un hombre no salvo. Aunque la iglesia esté gobernada por Dios, este individuo todavía está bajo la autoridad de Satanás porque no es salvo. Vemos ya esto en la iglesia de Pérgamo, en Apocalipsis 2:15, donde leemos que los Nicolaítas estaban muy activos.

Sabemos que Satanás no puede apoderarse de la congregación porque Dios está reinando allí. Pero, él puede tener alguna autoridad. Por consiguiente, en relación con la iglesia de Pérgamo, Dios menciona a Satanás tomando su asiento. Es decir, Satanás, en cierto grado, está gobernando allí. Obviamente, está gobernando porque hay individuos no salvos viviendo bajo su autoridad que son sus emisarios. Eso a su vez, le da a Satanás algún poder de gobierno.

Satanás se Marcha

Mateo 13:25 nos dice que después de que su cizaña (hierba mala) es introducida dentro de la congregación, Satanás se retira. Es decir, se marcha. Se marcha porque Dios está gobernando a esa congregación. Pero Satanás ha logrado mucho en esta guerra contra Cristo. El ha tenido éxito en introducir sus “ministros de justicia” dentro de esa congregación.  Debemos recordar que este “ministro de justicia”, el cual vino a ser miembro de esta congregación, no está del todo consciente de lo que es la salvación verdadera.

Nunca la ha experimentado. Ni tampoco teme, ni tiembla, delante de Dios. El no reconoce claramente que la Biblia es la autoridad divina que estructura y determina lo que debe ser enseñado en esta iglesia. El, por tanto, está listo a adoptar doctrinas y prácticas que en alguna manera son contrarias a la Palabra de Dios. Estas doctrinas o prácticas quizá ya hayan ganado alguna posición en otras iglesias de esta denominación.

Además, a causa de su posición como pastor, diácono, o anciano, él ha sido elegido para tener la supervisión espiritual de esta congregación. En su supervisión espiritual, quizá no sea sensitivo a los requisitos Bíblicos para otros líderes espirituales, tales como los ancianos y diáconos. Sin embargo, a causa de su posición en la iglesia y sus aparentes capacidades de liderazgo, él puede influenciar muchísimo en la selección de aquellos que eventualmente llegan a ser compañeros diáconos y ancianos.

Así que, a medida que pasa el tiempo, un número creciente de cizañas son traídas a posiciones de liderazgo dentro de esta congregación. Al mismo tiempo, la membresía de esa iglesia también reflejará la condición espiritual del liderazgo. Más y más miembros serán admitidos que en realidad no tienen ningún conocimiento experimental de la salvación. Sin embargo, en tanto que se ciñen a las normas básicas para la membresía, cada miembro es tenido como un miembro genuinamente salvo. Recuerde que las normas básicas que se aplican a quienes son considerados haber sido salvos, normalmente incluyen lo siguiente:

1.Un estilo de vida moral decente. 2. Bautismo en agua. 3. Confesión de fe. 4. La promesa de obedecer y sostener las doctrinas de la iglesia. 5. Asistencia razonable a los servicios de adoración. Sabemos que ninguna de estas cosas, en sí mismas, prueban que una persona haya sido salva, aunque sean prácticas Bíblicas, derivadas de la Biblia y permitidas por la Biblia. Pero si la mayor parte de los líderes no son salvos, será aun más difícil para ellos traer miembros que sean verdaderamente salvos. Ellos, en sí mismos, nunca han experimentado la salvación.

Por lo tanto, las reglas básicas antes mencionadas llegan a ser los únicos criterios para la membresía. Virtudes tales como la humildad verdadera y un interés profundo por la verdad de la Biblia no son consideradas en la aceptación de los miembros de la iglesia. Ahora podemos comenzar a entender la condición terrible que prevalece en muchas iglesias locales. Los pastores pueden sobresalir en su posición de liderazgo porque esta es su profesión, muy parecido a como un abogado sobresaldrá como abogado porque él es parte de una profesión legal.

Por lo tanto, el líder de iglesia, en su esfuerzo de mostrar a sus colegas y a su denominación sus habilidades profesionales, puede ser un pastor destacado. Pero esto no significa, ni por un momento, que esto sea prueba de que él ha llegado a ser salvo.  En demasiados casos, conocidos solamente por Dios, estos individuos no son de ninguna manera pastores humildes que temen a Dios y que tiemblan delante de El.

Por una parte, los pastores verdaderos, que aman al Señor y son salvos definitivamente y temen a Dios y tiemblan delante de El, están profunda y constantemente preocupados de que cada doctrina que enseñan sea tan fiel a la Biblia como sea posible. Y, por otra parte, quienes no son salvos, pero cuya profesión es predicar, están preocupados acerca de su aceptación y aprobación de parte de sus compañeros pastores y de su denominación.

Así que ellos siguen las confesiones de su iglesia.  No deberíamos de estar sorprendidos de la terrible acusación que Dios hace concerniente a los pastores, quienes deberían ser guardas de la grey. Esta acusación se enfoca sobre las congregaciones locales en este tiempo de la historia. Leemos acerca de esto en Ezequiel 34. ¡Qué lenguaje más terrible encontramos aquí! Dios nos dice, en Ezequiel 34:2-6:

Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia. Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado. Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas. ¡Qué terrible lenguaje está registrado en estos versículos!

Ahora podemos ver cada vez más el plan de Satanás, cómo él, el adversario de Cristo, se opone a Cristo. Si Satanás puede llenar una congregación local con personas que parecen ser salvas pero que no lo son, entonces esa iglesia será un medio muy ineficaz para edificar el reino de Dios.  Si Satanás puede colocar a personas que no son salvas (aunque ellas puedan creer que lo son), en posiciones de liderazgo espiritual de la iglesia, él puede neutralizar más efectivamente a esa iglesia como vehículo de Dios para alcanzar al mundo para Cristo.

El Misterio de la Iniquidad Ya Está Obrando

Ahora podemos entender II Tesalonicenses 2:7, que dice: Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. El asalto de Satanás sobre las iglesias locales, cuando él plantaba la cizaña en ellas a través de toda la era de la iglesia, no fue comprendido por los creyentes verdaderos, ni por nadie más. Era un misterio.

En efecto, cualquier verdad de la Biblia permanece como un misterio hasta que Dios la revela.  Hemos aprendido repetidamente que Dios tiene un horario definido para revelar la verdad. Cada verdad de la Biblia es revelada al pueblo de Dios según el horario de Dios. El misterio era el hecho de que no obstante Satanás estaba atado por un tiempo, representado por mil años (la duración total de la era de la iglesia), él podía y haría guerra sobre las iglesias, sembrando la cizaña en medio del trigo.

Este fenómeno no fue entendido de ninguna manera por las iglesias. Esta actividad maligna e inicua estaba sucediendo justo bajo las narices de los líderes de iglesia, pero ellos apenas estaban conscientes de ello.  II Tesalonicenses 2, versículo 7, declara que esto estaba sucediendo desde el mismo comienzo de la era de la iglesia. Era un misterio, y por lo tanto, no fue reconocido por los padres de la iglesia primitiva, ni por nadie en ningún momento durante la era de la iglesia.

La Cizaña en la Congregación

Aquellos en la congregación que están bajo la autoridad de Satanás no son, de ninguna manera, sensibles a los mandatos de Dios. Ellos pueden estar tratando de seguir sinceramente los dictados de su denominación porque eso es lo que prometieron hacer cuando llegaron a ser miembros.  Pero no tienen el impulso interno para revisar cuidadosamente lo que se les enseña al escudriñar la Biblia.

Y cuando ellos oyen que en Family Radio se enseñan doctrinas, como, por ejemplo, que el Día de Reposo del día séptimo fue una ley ceremonial, y que el bautismo en agua y la Cena del Señor fueron leyes ceremoniales, ellos no tienen deseo alguno de investigar estas cosas en la Biblia. Esto se debe a que, en su condición de personas no salvas, no tiemblan delante de la Palabra de Dios.

Igualmente, cuando ellos oyen que hay quienes están enseñando que la era de la iglesia ha llegado a su fin y que los creyentes verdaderos deben abandonar su congregación local, su reacción puede oscilar desde la total indiferencia hasta la furia.  En todo caso, no causará ninguna inquietud en sus almas porque ellos están todavía bajo la autoridad de Satanás. Sus almas están muertas espiritualmente de manera que no hay parte alguna en su personalidad que desee obedecer a uno y a todos los mandamientos de Dios.

Sin embargo, los creyentes verdaderos en la congregación están cada vez más preocupados por los cambios que ven en su propia iglesia y en muchas otras denominaciones. Se preguntan cómo pudieron pasar estos cambios.  Así que comienzan a escudriñar la Biblia buscando respuestas. En muchos casos, se sienten forzados dentro de sus almas a dejar su congregación, o pueden ser echados porque están haciendo muchas preguntas molestas.  Esto está sucediendo a través de todo el mundo Cristiano. Desafortunadamente, la cizaña parece exceder vastamente al trigo; así que, ordinariamente, aquellos que están preocupados espiritualmente parecen ser un porcentaje muy pequeño del total.

La Iglesia del Presente se Asemeja a Israel

Deberíamos estar sorprendidos y consternados al recibir esta desdichada información catastrófica. No obstante, a medida que estamos aprendiendo acerca de esto, debemos darnos cuenta que la situación en las iglesias locales de nuestros días es muy semejante a la que existía en Israel en los días de Jesús.  Recuerde que por casi 1500 años, la nación de Israel había sido señalada por Dios para que fuera guarda de la Palabra de Dios.

Ningún otro pueblo en el mundo estaba tan íntimamente asociado con Dios como lo estaba Israel. En efecto, Dios usó a hombres santos de Israel para escribir la Biblia según el Espíritu Santo los movía. Y el Señor Jesús, nuestro Mesías, vino de la nación de Israel. Sin embargo, cuando Dios aproximó el tiempo en el cual pasaría la guarda de la Biblia de la institución de la nación de Israel a la era de la iglesia, Jesús tuvo que decir cosas muy desagradables acerca de la nación de Israel. Por ejemplo, en Mateo 23:27-29 y 33, Jesús tuvo que decir esto de los gobernantes religiosos:

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

En Juan 8:43-45, Jesús tuvo que decir estas palabras terribles a los Judíos: ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.

Debemos recordar que los Fariseos eran los maestros Bíblicos en el templo y en la sinagoga. Los escribas eran los teólogos. Estos hombres eran los líderes espirituales de las congregaciones de Israel. Ellos, junto con un gran número de la congregación (la nación de Israel), parecían ser ciudadanos del reino de Dios muy santos, devotos, decentes, morales y justos.  Judas, el que traicionó a Jesús, se parecía mucho a los otros apóstoles, pero Jesús lo llamó diablo (Juan 6:70).

No tenemos ninguna información de que los once apóstoles que eran verdaderamente salvos pensaran que Judas no lo era. Desafortunadamente, esa es la situación que prevalece en el tiempo presente en las iglesias locales. Gente maravillosa, decente, moral, recta, dirige la congregación tales como los pastores, ancianos y diáconos. Y las congregaciones mismas consisten de gente igualmente decente y moralmente recta.

La pregunta es, y es una pregunta extraordinariamente seria: ¿Son estos individuos el trigo o la cizaña? Como estamos aprendiendo en este estudio, no podemos saber. Sin embargo, al continuar en este estudio nos daremos cuenta que hay un mecanismo divino por el cual Dios, al presente, está separando el trigo de la cizaña. Ahora podemos entender más fácilmente la afirmación de II Tesalonicenses 2:3 de que el tiempo vendría cuando el hombre de pecado (Satanás)se sentaría (gobernaría) en el templo (las congregaciones locales).

Por muchos años, Satanás ha estado llenando las iglesias con sus siervos que son llamados “ministros de justicia” (II Corintios 11:15); por consiguiente, cuando los creyentes verdaderos sean echados, y en efecto, mandados a salir, la congregación consistirá solamente de aquellos que son siervos de Satanás.  Entonces, por causa de que el Espíritu Santo ya no está presente para frenar a Satanás, éste en efecto estará gobernando en esa congregación como un ángel de luz. La iglesia local habrá llegado a ser como la iglesia de Sardis, excepto que allí ni siquiera habrá unos pocos creyentes verdaderos dejados en la iglesia. La iglesia habrá muerto.

Capítulo 4

El Trigo y la Cizaña son Separados

En este capítulo examinaremos otra pregunta muy importante. ¿Cómo se va a efectuar la separación del trigo y la cizaña? Dios no hizo provisión. El no proveyó ningún mecanismo para llevar a cabo esto en algún momento a través de toda la era de la iglesia. De algún modo, tiene que llevarse a cabo durante el tiempo de la Gran Tribulación. ¿Pero cómo será realizado? Para contestar esta pregunta, debemos considerar la naturaleza del Evangelio que es enviado por todo el mundo.

En II Corintios 2:14-16, Dios declara: Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?

Estos versículos nos enseñan que mientras proclamamos el Evangelio habrán aquellos que vendrán a la vida espiritual; pero hay otros que avanzarán más bajo la ira de Dios. En Hebreos 4:12 Dios se refiere a su Palabra como una espada de dos filos. Allí obtenemos la figura de que ella corta de una manera para traer salvación, pero también corta para condenar a las personas al infierno para siempre jamás.

A través de toda la era de la iglesia, el enfoque del Evangelio era en la salvación y en edificar la representación externa del templo de Dios, la cual consiste de todas las congregaciones locales. Somos enseñados por la Biblia que en ese templo habrían creyentes verdaderos, simbolizados por el lenguaje “oro, plata, y piedras preciosas” de I Corintios 3:11.  Ellos son equivalentes al trigo de que se habla en la parábola del trigo y la cizaña.

Dios reconoció que en ese mismo templo había también “madera, heno, y hojarasca” (I Corintios 3:11). Estos son equivalentes a la cizaña, referida en la parábola que estamos estudiando. En el lenguaje de I Corintios 3, Dios también nos dice que la identidad de quienes son simbolizados por la madera, heno, y hojarasca no sería revelada hasta el Día del Juicio. Tal como aprendimos en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, el Día del Juicio comienza con el principio de la Gran Tribulación.

Hemos aprendido que el tiempo del final de la era de la iglesia coincide con el principio de la Gran Tribulación. No obstante, después del final de la iglesia todavía debe suceder la cosecha final. A través de toda la era de la iglesia hubo quienes realmente llegaron a ser salvos, y se convirtieron en ciudadanos de la iglesia eterna e invisible que nunca tendrá un final. En realidad, aunque la era de la iglesia (es decir, la era de la iglesia externa visible) ha llegado a su fin, Dios todavía está agregando a la iglesia eterna invisible, a medida que una gran multitud que ninguno puede contar está llegando a ser salva durante el tiempo presente de la Gran Tribulación.

Como aprendimos en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, los segadores que son enviados en esta cosecha final, la cual acontece durante la segunda parte de la Gran Tribulación, no serán enviados por las congregaciones locales.  Ellos serán individuos salvos fuera de las iglesias que estarán cosechando una gran multitud que ninguno puede contar (Apocalipsis 7:9). El Evangelio que ellos llevan será esencialmente idéntico al Evangelio llevado por las iglesias durante la era de la iglesia.

En cuanto a fidelidad, el Evangelio que ellos llevan debería ser mucho más fiel a la Biblia que aquel ofrecido a través de toda la era de la iglesia. Sin embargo, habrá un cambio importante en el contexto del Evangelio que está siendo ofrecido.  Durante la era de la iglesia, un enfoque del Evangelio estaba identificado con el establecimiento de las congregaciones locales. Durante la era de la iglesia, los creyentes deberían, si era posible, ser miembros de una congregación local.

Pero en esta última cosecha, el Evangelio que se presenta estará enfocado en la enseñanza de que la era de la iglesia ha llegado a su final y que el juicio de Dios está sobre las congregaciones locales. Dios ya no está salvando a las personas en las iglesias.  Si los creyentes verdaderos no han sido expulsados ya, ellos tienen que salir. La iglesia espiritualmente se ha convertido en Babilonia. Sin importar cuán fielmente pueda predicar un pastor, el Espíritu Santo ya no está trabajando en las iglesias para aplicar la Palabra de Dios a los corazones de los oyentes para que puedan ser salvos. Es esta situación y este mandato de Dios lo que constituyen los medios por los cuales se lleva a cabo la separación del trigo y la cizaña.

Los Segadores Recogen la Cizaña

En Mateo 13:30, leemos otra frase con la que debemos tratar mientras estudiamos cuidadosamente la parábola del trigo y la cizaña. Leemos allí: Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. Tenemos que examinar la frase: y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña”.

Ya hemos aprendido en nuestro estudio que los segadores son los creyentes verdaderos llevando el Evangelio. ¿Cómo es que Dios puede decir que ellos tienen que recoger primero la cizaña y atarla en manojos? ¿Que no es eso tarea de Dios? En respuesta a esa pregunta debemos recordar que, mientras Dios envía el Evangelio, es verdad que el Espíritu Santo de Dios hace toda la obra.  El hace la obra de llevar a la gente a la salvación.

Además, el Evangelio hace la obra de traer más juicio sobre quienes no llegan a ser salvos. No obstante, como leemos en la Biblia, de vez en cuando Dios usa un lenguaje que muestra que a los creyentes verdaderos, que están dedicados a obedecer a Dios llevando el Evangelio, casi se les atribuye como que si ellos mismos están haciendo la salvación. Debemos recordar que Dios no está diciendo que nosotros hacemos la salvación.

Pero, debido a que hemos sido asignados con la tarea de llevar el Evangelio, estamos haciéndolo así obedientemente. Es ese Evangelio el que hace la obra espiritual.  Sin embargo, Dios identifica a los creyentes verdaderos muy estrechamente con aquello que la obra del Evangelio está haciendo. Por ejemplo, Dios se refiere a estos segadores en Juan 4:36, donde leemos: Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

Ya hemos entendido que los segadores son los creyentes verdaderos cuando llevan el Evangelio. Los segadores están ocupados recogiendo la cosecha mientras comparten fielmente el Evangelio y la gente está siendo salva. Al hacerlo así, Dios está diciendo que ellos están recogiendo fruto para vida eterna. La cosecha de creyentes es el fruto que se recoge. Leemos, por ejemplo, en Mateo 12:30: El que no es conmigo, contra mí es y el que conmigo no recoge, desparrama.

Este versículo está diciendo que, mientras Dios está ocupado haciendo Su obra de cosechar personas, sea para salvación o para juicio, El expresa que aquellos que están llevando el Evangelio están recogiendo con El mientras proclaman el Evangelio.  Por lo tanto, en forma semejante, a medida que publicamos que la era de la iglesia ha terminado, estamos recogiendo y poniendo junta la cizaña. Esta enseñanza de que la era de la iglesia ha terminado es parte integral del Evangelio por medio de la cual Dios obra para llevar a cabo esta recolección.

A medida que declaramos fielmente esto al mundo, las iglesias que son las congregaciones locales, también oyen esto. Ellos, también, deben entender el tiempo en el cual estamos viviendo, y al hacerlo así, Cristo con nosotros está recolectando la cizaña para ser quemada.  Este es el significado de Mateo 13, versículo 30, que dice que los segadores tienen que recoger la cizaña y atarla en manojos en preparación para quemarla.

En el libro de Jeremías, Dios está enfocando el final de la era de la iglesia y el juicio de Dios sobre las iglesias.  La destrucción de Jerusalén por los Babilonios es usada como ejemplo sumamente importante de ese juicio. (Vea el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”). Dentro de ese marco, Dios declara, por ejemplo, en Jeremías 5:15-17 y 20:

He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes. Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías. Anunciad esto en la casa de Jacob, y haced que esto se oiga en Judá.

Jeremías 4:16-17 manda además: Decid a las naciones: He aquí, haced oír sobre Jerusalén: Guardas vienen de tierra lejana, y lanzarán su voz contra las ciudades de Judá. Como guardas de campo estuvieron en derredor de ella, porque se rebeló contra mí, dice Jehová Se hace eco de esta misma orden en Apocalipsis 14:6-7:  Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

Al ir nosotros declarando fielmente al mundo estas verdades del juicio de Dios sobre las iglesias locales, las iglesias también oyen esto. Ellas, también, deben entender el tiempo en el que estamos viviendo.  Pero a medida que ellas oyen estas verdades, este es el medio por el cual Cristo con nosotros está recogiendo la cizaña para ser quemada. Esto es el significado del versículo en Mateo 13 que dice que los segadores han de recoger la cizaña para atarla a fin de prepararla para ser quemada.

Como aprendimos antes en este estudio, a través de toda la era de la iglesia, una parte integral de la declaración del Evangelio fue la orden de llegar a ser un miembro de una congregación local. Era allí donde el individuo podía llegar a ser bautizado en agua.  Era allí donde podían celebrar la Cena del Señor. Era allí donde ellos estaban bajo la vigilancia espiritual de los líderes de la congregación. Solamente en el caso de pecado serio alguien era excomulgado de la congregación.

Quienes llegaban a ser miembros debían considerarse como personas que habían llegado a ser salvos verdaderamente, que habían nacido de nuevo realmente. Sin embargo, también aprendimos que nadie en absoluto podía saber cuáles miembros eran ya salvos. Esto es así porque ninguno puede mirar el corazón o el alma de un individuo. Solamente Dios puede hacer eso. Sin embargo, es en el tiempo de la lluvia tardía, al recogerse la cosecha final, cuando Dios ha provisto el mecanismo por medio del cual el trigo y la cizaña pueden ser separados.

El hace esto, en primer lugar, dando la información de que, una vez que la Gran Tribulación ha comenzado dentro de las congregaciones locales, el Espíritu Santo ya no está aplicando más la Palabra de Dios a los corazones de quienes están bajo el oír de la predicación de la iglesia. Como leemos en II Tesalonicenses 2:7: Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.

El Espíritu Santo estaba en medio de la congregación, a través de toda la era de la iglesia, para detener a Satanás de frustrar el propósito de Dios de salvar. El Espíritu Santo aplica la Palabra a las vidas de quienes Dios ha escogido para que sean salvos.  Además, durante la Gran Tribulación, el hombre de pecado, el cual puede mostrarse que es Satanás, ha tomado su asiento (es decir, él gobierna) en el templo (o sea, la congregación local).

Estas declaraciones solemnes deben ser publicadas a través del mundo entero, y a las iglesias, como se nos manda en Jeremías 5 y Apocalipsis 14.  Durante el tiempo de la Gran Tribulación, las iglesias locales han llegado a ser la Babilonia espiritual porque Satanás, quien es el rey de la Babilonia espiritual, ha hecho de las congregaciones locales su palacio, el asiento de su gobierno.  Debido a que él se presenta como ángel de luz (II Corintios 11:14), y como el padre de mentiras (Juan 8:44), los miembros de las iglesias locales creen que están adorando a Cristo, cuando en realidad están adorando a Satanás.

La Orden de Dios de Salir de la Iglesia Local.

Por lo tanto, una parte integral e importante del Evangelio que ha de ser predicada durante el tiempo de la cosecha final, es la orden de que si ellos aun no han sido expulsados de la iglesia, tienen que salir de las iglesias locales, a las cuales Dios llama ahora “Babilonia”. Leemos esto en los pasajes siguientes:

Mateo 24:15: Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda).

Lucas 21: 20-21: Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.

Apocalipsis 18:4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.

Jeremías 12:7: He dejado mi casa, desamparé mi heredad, he entregado lo que amaba mi alma en mano de sus enemigos.

Jeremías 51:6: Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su vida, para que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es de venganza de Jehová; le dará su pago.

Es esta orden de salir de las iglesias locales la que debe ser publicada a través de todo el mundo. Este es el mecanismo por el cual Dios está separando el trigo de la cizaña. Es verdad que muchos creyentes verdaderos son expulsados de las iglesias. Quizá cuando fueron miembros de las iglesias ellos insistieron demasiado fuertemente en que debería de haber mayor fidelidad a la Palabra de Dios.

Ellos son simbolizados por los dos testigos de Apocalipsis 11 que han sido muertos por las iglesias. Pero los creyentes verdaderos que permanecen dentro de las iglesias deben salir. Deben salir porque el juicio de Dios ha caído sobre todas y cada una de las iglesias, dondequiera que estén localizadas a través del todo el mundo. Además, deben salir porque todavía tienen la tarea de presentar el Evangelio verdadero al mundo entero en tanto que la cosecha final se recoge.

Ellos, así como la gran multitud que es salva durante el tiempo de la lluvia tardía, la cual está ocurriendo durante la última parte de la Gran Tribulación, deben publicar en todo el mundo que la era de la iglesia ha terminado y Dios está recogiendo la cosecha final mientras que el Evangelio verdadero es proclamado por individuos salvos.  Y el Evangelio verdadero incluye la declaración importante, la orden, de que los creyentes verdaderos tienen que salir de las iglesias.

Es por este medio que el trigo está siendo separado de la cizaña. A aquellos que son creyentes verdaderos dentro de las iglesias locales se les ha dado una nueva alma resucitada al momento cuando ellos fueron salvos.  En su nueva alma resucitada, nunca desearán pecar jamás. Ellos han llegado a amar la Biblia como la voz de Dios, y viven sus vidas en temor y temblor delante de Dios (Filipenses 2:13).

Por consiguiente, cuando ven la decadencia espiritual dentro de sus iglesias y también comienzan a oír que la Biblia trata este problema, ellos tienen un gran deseo de conocer la voluntad de Dios concerniente a estos asuntos. Aunque quizá tengan gran respeto por su iglesia y su pastor, ellos tienen un respeto mucho mayor por la Biblia, la cual ellos saben que es la autoridad máxima y final. Así que, en su intranquilidad por estos asuntos, leerán y estudiarán la Biblia muy cuidadosamente y orarán que Dios les de sabiduría.

En la Biblia, ellos descubrirán que se les ha mandado a salir de su iglesia local. Desde luego, existirán aquellos que abandonan la congregación, que no son creyentes verdaderos. Ellos quizá usarán la enseñanza del final de la era de la iglesia como un pretexto para su desobediencia dentro de las iglesias durante el tiempo cuando las iglesias locales eran todavía el lugar santo donde el Espíritu de Dios estaba salvando a la gente.  Sin embargo, por salir de las iglesias, ellos se han colocado a sí mismos en un ambiente donde Dios está salvando a la gente mientras el Evangelio verdadero es llevado a todo el mundo por individuos. Por lo tanto, todavía hay la posibilidad de que ellos lleguen a ser salvos.

Primero Atad la Cizaña

Al continuar nuestro estudio de la parábola del trigo y la cizaña, quedan algunas preguntas concernientes a la interpretación correcta de Mateo 13:30, donde leemos: Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. ¿Cómo debemos entender la secuencia de que la cizaña tiene que ser primero recogida y atada para ser lanzada al fuego y luego el trigo tiene que ser recogido en el granero? Por otra parte, ¿qué significa este versículo cuando enseña que la cizaña será atada en manojos?

El Juicio Viene Primero a la Iglesia Local

La secuencia de eventos puede ser entendida fácilmente si recordamos el principio de que, al comienzo de la Gran Tribulación, Dios trae juicio sobre las congregaciones locales, donde el trigo y la cizaña han coexistido a través de toda la era de la iglesia.  El trigo, es decir, los creyentes verdaderos que son expulsados y/o mandados a salir de las iglesias, continuarán existiendo en el mundo hasta el día final. Ellos son la iglesia eterna e invisible que nunca puede ser destruida.

En realidad, una cosecha grande adicional de trigo se estará llevando a cabo porque es durante la última parte de la tribulación que la cosecha final de creyentes se realiza. Es durante este tiempo que la adición final de la iglesia eterna e invisible de Dios se lleva a cabo.  La recolección de todo este trigo en el granero debe identificarse con el último día cuando la cosecha habrá sido completada. Cuando Cristo regrese en el último día, el trigo será recogido en el granero.

Es decir, todos los creyentes verdaderos serán arrebatados para estar con Cristo en el aire y les será dado sus cuerpos eternos resucitados. Sin embargo, durante la Gran Tribulación, hay actividad llevándose a cabo dentro de las iglesias locales donde la cizaña se encuentra. Hemos aprendido que la cizaña son los miembros de iglesia que no han llegado a ser salvos. Por consiguiente, sus ojos espirituales no han sido abiertos a la realidad del final de la era de las congregaciones locales.

Ellos no quieren obedecer la orden de Dios de salir de estas iglesias. De esta manera, ellos resistirán y argumentarán que el tiempo no ha llegado para obedecer esta orden; ellos argüirán de que este mandato no es razonable, etcétera. Es en este tiempo cuando Dios comenzará a atarlos a fin de prepararlos para la prueba que enfrentarán en el último día, cuando Cristo regrese como el Juez de toda la tierra.

Dios les Envía un Poder Engañoso

La Biblia enseña que hay a lo menos dos maneras en las cuales Dios los atará. La primera manera es que a ellos les será dado un poder engañoso. La segunda manera es que a ellos les será dado oídos que no pueden oír la verdad.  El poder engañoso es mencionado en II Tesalonicenses 2:11. El contexto de este capítulo es el tiempo cuando el hombre de pecado (Satanás) se ha sentado (es decir, él gobierna) en el templo (o sea, en las congregaciones locales). II Tesalonicenses 2:9 habla de Satanás viniendo con señales y prodigios mentirosos, y luego leemos en el versículo 10:

Y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. II Tesalonicenses 2, versículos 11 y 12 advierten a continuación: Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia Ellos son fácilmente engañados y creen la mentira porque son ciudadanos del reino de Satanás. Por ejemplo, a causa de que son engañados, ellos fácilmente caen presos en las trampas de Satanás, tales como las señales y prodigios, y lenguas, etcétera.

Dios les Cierra los oídos y los Ciega

La segunda advertencia que se da está en el lenguaje de Jeremías 5:21: Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye: Esta idea está más explicada en Hechos 28:26-27: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

En este contexto, puede mostrarse que Pablo es un cuadro o representación de los cristianos que han sido expulsados de las iglesias al final de la era de la iglesia. Puede mostrarse, en este contexto, que los líderes de los Judíos representan a aquellos que permanecen en las congregaciones locales al final de la era de la iglesia.  Ellos han oído que Dios ha cambiado de la era cuando El usó a las iglesias locales como guardas de la Biblia hacia el tiempo de la lluvia tardía, cuando Dios está usando individuos para evangelizar al mundo.

Estos líderes Judíos querían escuchar las palabras de Pablo, pero mostraron prejuicio contra él. Hechos 28, versículo 22, nos reporta: Pero querríamos oír de ti lo que piensas; porque de esta secta nos es notorio que en todas partes se habla contra ella. Sin embargo, Pablo, quien era uno de los más distinguidos teólogos de esa época, les enseñó diligentemente lo que había aprendido. Hechos 28, versículo 23, explica:

Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. Pablo compartió con estos líderes Judíos las verdades que había estado predicando y debido a que esta era Palabra de Dios la que Pablo estaba enseñando, uno habría esperado que los líderes Judíos estuvieran muy interesados y preocupados por las cosas que estaban aprendiendo. Pero eso no sucedió.

La conclusión de su reunión con Pablo está resumida en Hechos 28:29, donde leemos: Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí. De esta manera, la Biblia enseña que ellos aplicaron sus propios pensamientos para determinar la razonabilidad de las verdades que Pablo les había traído. Ellos de ninguna manera estaban listos para aceptar la Palabra de Dios y obedecerla. La consecuencia de su falta de preparación o de su mala voluntad para aceptar estas verdades y ser obediente a ellos es dada en las palabras de Hechos 28:25-28:

Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane. Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán.

Estos versículos enseñan que ellos tenían oídos que no pueden oír y ojos que no pueden ver. Realmente, estos versículos en Hechos 28 nos presentan una verdad terrible. En el marco histórico, estos versículos son dirigidos a los líderes de los Judíos que vivían en Roma, y estos Judíos enfrentaron el hecho de que Dios dejó de usar a las sinagogas y el templo o a la nación de Israel como guardas de la Biblia y pasó a usar a las congregaciones locales que existirían a través de toda la era de la iglesia.

Como hemos visto, en la aplicación espiritual, los líderes judíos representan a los miembros de las iglesias locales durante la Gran Tribulación. Por consiguiente, vemos una semejanza muy definida y una condición espiritual igual en la congregación local al final de la era de la iglesia y en la nación de Israel al final del tiempo cuando Dios usó a la nación de Israel como guarda del Evangelio.  Así que necesitamos examinar un poquito más cuidadosamente la condición espiritual de la nación de Israel desde el tiempo cuando Dios hizo la transición hacia la era de la iglesia y a lo largo de ese transcurso hasta el día presente.

En Mateo 13, Jesús explica por qué El hablaba en parábolas cuando predicaba al pueblo de Israel. Mateo 13:15, declara: Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. Fíjese por favor que este versículo es esencialmente el mismo que en Hechos 28:25-28.

No podemos perder la enseñanza idéntica en ambos pasajes, aunque en el primer ejemplo, Mateo 13:15, estaba hablando directamente a la nación de Israel; mientras que Hechos 28:25-28 está anticipando la condición que existirá en las congregaciones locales al tiempo del final de la era de la iglesia. Por tanto, tendremos que determinar que más tiene Dios que decir de la nación de Israel, particularmente en lo que se refiere a Israel en la época cuando Dios terminó de usarla como guarda del Evangelio.

Romanos 11 es una parte de la Biblia especialmente útil en conexión con la pregunta que estamos examinando. El capítulo entero habla de la condición espiritual que existía en la nación de Israel pocas décadas después de que Dios hizo la transición hacia la era de la iglesia.  El capítulo se abre con la pregunta: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? El contexto muestra que se está enfocando a la nación de Israel.

La respuesta viene muy claramente en Romanos 11, versículo 5, donde Dios dice: Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Este versículo habla de un remanente; y luego leemos la declaración solemne en Romanos 11, versículo 7 y 8, donde Dios dice: ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

Estos versículos enseñan que, aparte de un remanente de personas que fueron salvas, el resto estaban ciegos. Inmediatamente, dos verdades muy importantes deberían ser observadas. En primer lugar, el lenguaje que declara que el resto estaba ciego concuerda con el lenguaje que examinamos un poquito antes en Mateo 13:14-15 donde Dios advirtió en esta profecía que: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.

La segunda verdad importante que debemos reconocer inmediatamente es que solamente un remanente permanecería fiel. Un remanente es una pequeña parte del todo. Dios usa la ilustración en Romanos 11:4 de los 7,000 que permanecieron fieles durante el tiempo de Elías.  En ese tiempo, la nación pudo haber tenido quizás de uno a dos millones de personas. Siete mil es menos del uno por ciento de un millón. Debemos entender que un remanente es una parte muy pequeña del todo.

Al continuar examinando la nación de Israel, leemos la profecía en Romanos 11:25, que esta ceguera continuaría hasta el fin del mundo. Ese versículo declara: Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. Dos verdades deben ser observadas en este versículo.

La primera es que la frase la plenitud de los gentiles (las naciones)”, apunta hacia el fin del mundo. Enseña que la ceguera parcial permanecerá sobre la nación de Israel en tanto que un tan solo individuo quede en el mundo que todavía tenga que ser salvo.  Cuando el último de los elegidos de Dios sea salvo, sabemos que la cosecha estará completa. Será el fin del mundo. De esta manera sabemos que esta ceguera de la gente de la nación de Israel continuará hasta el fin del mundo.

La segunda verdad que deberíamos notar es que este versículo declara que una parte de la nación de Israel estará en ceguera. Eso significa también que una parte de la nación de Israel serán creyentes verdaderos. Al tiempo cuando Romanos fue escrito, a estos creyentes se les mencionaba como el remanente. Dios da el ejemplo de los 7,000, que era menos que el uno por ciento de la población de la nación de Israel en los días de Elías.

¿De qué tamaño es el remanente en el tiempo cuando las últimas naciones están siendo salvas? La Biblia no contesta eso de manera clara. Sin embargo, debido a que vivimos muy cercanos al tiempo del fin, podemos fácilmente entender que todavía hay un remanente muy pequeño de toda la nación de Israel.  Hoy, el porcentaje de gente de descendencia Judía que han llegado a ser verdaderos creyentes en Cristo es muy pequeño.

Sin embargo, estos creyentes verdaderos no son miembros de las sinagogas judías. Ellos están fuera de las sinagogas. Esto nos lleva a una conclusión muy terrible y muy triste. Recuerde que Dios usa prácticamente un lenguaje idéntico, al profetizar concerniente a la ceguera que vino sobre la nación de Israel y a la ceguera que vendrá sobre aquellos que permanecen en las iglesias locales durante el tiempo de la Gran Tribulación.

Esta ceguera se relaciona directamente con la parábola del trigo y la cizaña. La cizaña será atada en manojos cuando Dios los prepare para el Juicio Final. Dios los ata usando la ceguera como lo ha hecho a la nación de Israel.  Una contribución más a esa atadura es el hecho de que Dios les da un poder engañoso de modo que ellos se vuelven muy susceptibles a las mentiras de quienes ponen su confianza en sus iglesias y no en la Biblia.

La naturaleza semejante entre la transición de la nación de Israel hacia el tiempo de la era de la iglesia y la transición de la era de la iglesia hacia el tiempo de la lluvia tardía, cuando Dios asignó la tarea de cuidar el Evangelio a individuos y no a instituciones de la iglesia, nos hace sospechar fuertemente de que la ceguera de aquellos que están dentro de las iglesias será tan grande como la ceguera de quienes estaban en las sinagogas durante los días de los apóstoles y que continúan en las sinagogas hasta el día de hoy.

Si eso es verdad, significa que cuando llegue el fin, prácticamente todas las congregaciones locales habrán cambiado muy poco la manera de como son hoy. Prácticamente ninguna congregación se dispersará totalmente. La membresía no creerá la verdad de que Dios ya no está presente en su congregación.  Además, sospechamos que solamente un pequeño porcentaje de aquellos que están en las congregaciones actuales verán finalmente la verdad y saldrán de sus iglesias como Dios lo ha ordenado.

¿No sería maravilloso si los pronósticos de este párrafo resultaran totalmente equivocados y un considerable buen porcentaje de personas salieran?  ¡Qué maravilloso sería eso! Sin embargo, temo que la condición espiritual de las congregaciones locales de hoy es, en el mejor de los casos, semejante a la que existió en la iglesia de Sardis (Apocalipsis 3). Era una iglesia muerta, aunque todavía tenía algunos creyentes verdaderos en ella.

Dios Ya No Salvará

Cuando examinamos con más detenimiento los versículos de Mateo 13:5 y Hechos 28:25-28, con más detenimiento, leemos algo que nos debería asustar y causar temor. Leemos en Mateo 13:15: Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.

Estos versículos son de Isaías 6:9-10, el cual da explicación adicional. Allí leemos: Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Estos versículos están enseñando que es Dios quien está cerrando el corazón, los oídos, y los ojos de los oyentes del Evangelio, para que no sean salvos.

¿Cómo puede ser esto? El propósito del Evangelio es salvar a la gente. Pero estos versículos declaran que habrá un tiempo cuando Dios deliberadamente cerrará los oídos y ojos de quienes oyen el Evangelio para que no puedan llegar a ser salvos. Ahora podemos entender estos versículos. Hay dos áreas del mundo en el cual esta advertencia amenazadora ha llegado a ser una realidad. La primera área comprende las sinagogas de la nación judía.

Durante el tiempo que Jesús y los apóstoles predicaron en ellas, muy pocas personas fueron salvas, y la situación continúa hasta hoy. Los líderes de las sinagogas no quieren a Cristo como su Salvador. La segunda área donde estos versículos se aplican con más fuerza es en las iglesias locales al final de la era de la iglesia. Dios les envía un espíritu de error. Es decir, Dios deliberadamente está impidiendo a cualquiera que sea salvo.

Ya no hay gracia alguna, ni misericordia, dentro de estas iglesias. ¡Qué horror! ¡Qué terrible! Esto hace caso omiso de todo lo que es el Evangelio. Nosotros enviamos el Evangelio al mundo para que la gente pueda ser salva pero ahora, a causa de que el justo juicio de Dios ha caído sobre las congregaciones locales, la salvación no es posible dentro de ellas. La situación es seria porque sucede en todo el mundo, y cuando Jesús venga y juzgue a los no salvos del mundo, entonces tampoco habrá misericordia.

¡Ninguna misericordia en absoluto! Hemos aprendido que no puede haber salvación allí dentro de las iglesias locales porque el Espíritu Santo ya no está en medio de la congregación para aplicar la Palabra de Dios a los corazones de los elegidos. Esto nos recuerda los versículos en Ezequiel 22:30-31: Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.  

El contexto muestra que “la tierra” que Dios tiene en mente se trata de las congregaciones locales. El único hombre que puede impedir a Dios de destruir esa tierra es Jesucristo. Pero el versículo muy amenazadoramente declara: “Y no lo hallé”.  Por lo tanto, el versículo 31 continúa hablando del juicio de Dios cayendo sobre sus cabezas. Ahora podemos ver cómo Dios ata la cizaña para prepararla para ser quemada. La advertencia es clara.

En estos días, Dios manda a los creyentes verdaderos (o sea, el trigo) a huir de las iglesias locales. Aquellos que no son creyentes verdaderos (es decir, la cizaña) argüirán contra esto.  Con el tiempo, si no son elegidos de Dios, Dios se interpondrá en sus vidas haciéndoles imposible que entiendan el peligro terrible en que están cuando insistan en permanecer dentro de las iglesias. Oyendo no oirán. Sus ojos espirituales serán cerrados.

El hecho es que Dios los alucinará para hacerlos creer en las mentiras de aquellos que insisten que todo anda bien en la iglesia local. Con la ventaja de poder ver hacia atrás en la historia de las iglesias y denominaciones, sabemos de una situación en una gran cantidad de iglesias que facilitan grandemente el juicio terrible de cegar los ojos y de engañar las mentes de los teólogos y maestros Bíblicos. Examinaremos esta situación y veremos cómo se relaciona a la enseñanza Bíblica de que hemos llegado al final de la era de la iglesia y ahora somos mandados a salir de la iglesia local.

La Hermenéutica Bíblica

Todo seminario y toda denominación utiliza un método de enseñanza llamado hermenéutica Bíblica. La hermenéutica Bíblica es la ciencia de la interpretación Bíblica, es decir, las normas que han sido establecidas para guiar al lector de la Biblia a fin de que entienda apropiadamente lo que Dios está diciéndole mientras lee la Biblia.  Al contemplar en el pasado a los primeros teólogos de la era de la iglesia, surge algo de gran importancia.

Uno de los más antiguos teólogos de la era de la iglesia fue un hombre llamado Orígenes, que nació en el año 185 D.C.  El fue un maestro Bíblico en la ciudad de su nacimiento, Alejandría, y luego más tarde, estableció una escuela Bíblica en Cesarea. En la edición 1959 de la Enciclopedia Británica, un historiador de la iglesia escribe que Orígenes era “el más distinguido y más influyente de todos los teólogos de la iglesia antigua, con la posible excepción de Agustín”.

 Este historiador llama en especial la atención a la enseñanza de la interpretación Bíblica o hermenéutica de Orígenes, y dice que Orígenes “distingue un sentido triple de la Escritura: uno gramático-histórico, uno moral, y uno neumático (espiritual), siendo el último el sentido más apropiado y más alto”. El registro histórico muestra que Orígenes enseñó algunas doctrinas que no eran tan Bíblicas como deberían de haber sido. Pero en el tema de la interpretación Bíblica, parece que él estaba totalmente correcto. Estos mismísimos principios de interpretación han sido enseñados por Family Radio durante las pasadas últimas décadas (vea “Primeros Principios del Estudio Bíblico”), aunque Family Radio estaba totalmente inconsciente de las enseñanzas de Orígenes.

Debe Ejercerse Gran Cuidado

El principio hermenéutico que fue enseñado por Orígenes y actualmente es usado por Family Radio, requiere gran cuidado para evitar conclusiones que no son Bíblicas. El primer nivel, la enseñanza gramática-histórica, normalmente es evidente en sí mismo.  El segundo nivel, la enseñanza moral, quizá no sea tan fácilmente visto, pero el descubrimiento de este nivel de entendimiento no produce fácilmente conclusiones contrarias a la enseñanza Bíblica.

Es el tercer nivel, el espiritual, el que puede producir graves resultados no Bíblicos. A medida que estudiamos la Biblia, encontramos que deben seguirse varias normas cuidadosamente, para evitar hacer una confusión de la intención más importante de las Escrituras.  Cuando escudriñamos la Biblia, aprendemos a mantener en mente a lo menos tres principios muy importantes, al tratar de descubrir el significado espiritual de las metáforas, alegorías, símiles, y parábolas.

Estos tres principios son los siguientes: 1. El tercer nivel, el significado espiritual, debe relacionarse con el Evangelio. No podemos examinar el relato Bíblico histórico y tratar de identificarlo con naciones políticas o algún fenómeno secular pasado o presente. El significado espiritual debe identificarse con algún aspecto del programa del Evangelio de Dios que se discute en la Biblia. 2. Cuando la Biblia da un relato de una situación histórica, el significado espiritual de las palabras y frases empleadas en ese relato Bíblico debe derivarse de la Biblia.

  1. Las conclusiones espirituales derivadas de un relato histórico en la Biblia deben estar de acuerdo con todo lo demás que enseña la Biblia concerniente al programa de salvación de Dios. Si llegamos a una conclusión que es contraria a la enseñanza de la Biblia concerniente al programa del Evangelio de Dios, entonces inmediatamente sabemos que no hemos entendido correctamente el significado espiritual del pasaje.

Hemos aprendido que la Biblia entera y en todas sus partes, está enseñando algo acerca de Cristo y su maravilloso plan de salvación. Así, la Biblia entera y todas sus partes constituyen un libro espiritual. Por eso es que leemos en I Corintios 2:13: Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

Como hemos indicado, la búsqueda del significado espiritual o evangélico de cualquier versículo puede ser muy difícil. Esto requiere una gran comprensión de algunas enseñanzas de la Biblia. Requiere escudriñar a través de la Biblia por muchas, muchas horas.  Requiere oración constante de que el Espíritu Santo nos ayude y abra nuestros ojos a la verdad. Requiere una entrega total al principio de que todas y cada una de las palabras en los lenguajes originales de la Biblia fueron las mismísimas palabras que Dios hizo parte de Su mensaje Bíblico. Así que, todas y cada unas de las palabras y frases en la Biblia deben ser consideradas importantes.

Dios nos Muestra cómo Escribió la Biblia

La base para el método antes mencionado de interpretación Bíblica se encuentra en la Biblia misma. Sabemos, a partir de pasajes tales como Jeremías 36:2 y II Samuel 23:1-2, que todas las palabras de la Biblia vienen de la boca de Dios. Jeremías 36:2 declara:  Toma un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las naciones, desde el día que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy.

II Samuel 23:1-2 declara: Estas son las palabras postreras de David. Dijo David hijo de Isaí, Dijo aquel varón que fue levantado en alto, El ungido del Dios de Jacob, El dulce cantor de Israel: El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha estado en mi lengua. Aprendemos, de versículos tales como Mateo 13:34-35, que Jesús constantemente utilizó parábolas cuando enseñaba. Leemos allí: Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.

Dicho sencillamente, una parábola, que también puede ser llamada una metáfora o una alegoría, es una historia terrenal con significado espiritual. Debemos recordar que la Biblia enseña que Jesús es la Palabra de Dios (Juan 1). Puesto que la Biblia es la Palabra de Dios y Cristo es la Palabra de Dios, podemos tener la seguridad de que todo lo escrito en la Biblia es la Palabra de Cristo.

Por lo tanto, cuando la Biblia dice, sin parábola no les hablaba”, podemos tener la seguridad de que la Biblia entera nos es presentada con un gran número de hechos históricos absolutamente confiables, pero hasta que encontremos el significado Evangélico escondido dentro de esos hechos históricos, no habremos comenzado a recibir las ricas bendiciones espirituales que están inherentes en cada parte de la Biblia. Es por estas razones que podemos saber que en los días de Orígenes, al menos en la enseñanza del método apropiado de interpretación Bíblica, ellos habían llegado a la verdad.

La Hermenéutica Bíblica es Abusada

Sin embargo, el registro histórico de la iglesia muestra que, desde un principio, comenzaron a ocurrir serios abusos en este método de interpretación Bíblica. Por la época de Agustín, el cual vino a la escena casi 200 años después de Orígenes y quien fuera obispo prominente de la Iglesia Católica Romana, la interpretación espiritual de frases Bíblicas estaba siendo tergiversada para hacerla corresponder a los deseos de la iglesia. Aparentemente durante el milenio siguiente, hasta los días de la Reforma, la comprensión de la interpretación Bíblica apropiada continuó degenerándose. Esta degeneración coincidió con los abusos masivos que llegaron a ser parte integral de la iglesia y que prepararon el escenario para la Reforma.

La Imprenta

Cerca del año 1455, comenzando con la Biblia de Gutenberg, se hizo posible la impresión de Biblias. Anteriormente a esa época, todas las Biblias eran manuscritas. Por lo tanto, eran extremadamente poco comunes y muy caras. Además, la mayoría de las personas eran analfabetas. Normalmente, solamente una iglesia o un seminario poseían una Biblia.  Sin embargo, la invención de la imprenta cambió todo eso.

Pronto fue posible para una cantidad creciente de personas poseer y leer Biblias por sí mismas. Ya no podrían ser engañadas por los líderes de iglesia que hasta ese tiempo tenían el control sobre lo que era enseñado, de modo que enseñaban lo que ellos querían enseñar acerca de Dios y Su plan de salvación.  De esta manera, el comienzo de la imprenta fue probablemente el evento más importante que provocó la Reforma.

Números crecientes de personas pudieron leer la Biblia y de esta manera se dieron cuenta de los abusos espirituales de las iglesias. Grandes abusos en la doctrina y práctica se hicieron evidentes para mucha gente.  Al mismo tiempo, Dios levantó a hombres como Calvino, Lutero, Zwinglio, Knox, y otros que se atrevieron a criticar a la iglesia establecida. Debido a que números crecientes de personas pudieron poseer y leer una Biblia, las enseñanzas de estos Reformadores fueron entendidas y aplaudidas por muchas más personas.

Debemos recordar el principio Bíblico que Dios da en Romanos 10:17: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Una cantidad creciente de Biblias disponibles en varios idiomas de Europa ocasionó un avivamiento espiritual grande a través de toda esa parte del mundo. Mucha gente ahora tenía acceso a las Biblias que fueron traducidas e impresas en sus lenguajes nativos. De esta manera, la invención de la imprenta fue probablemente el medio individual más grande que Dios usó para ocasionar la Reforma.

 Al mismo tiempo, hombres como Calvino y Lutero, etcétera, comenzaron a oponerse enérgicamente a los abusos masivos que caracterizaban a la iglesia de esa época. Como resultado de la imprenta, sus quejas pudieron ser distribuidas y leídas ampliamente.  Además, ellos comenzaron a publicar doctrinas más correctas concernientes a la verdad Bíblica. Así que, fue durante este tiempo cuando muchas de las Confesiones de las iglesias Protestantes fueron escritas.

 Por ejemplo, en este tiempo la Confesión de Bélgica, los Cánones de Dort, el Catecismo Heidelberg, la Confesión de Augsberg, la Confesión de Westminster, y la Confesión Bautista fueron escritas. Estas Confesiones ayudaron grandemente a las iglesias y denominaciones locales en su regreso a la interpretación más Bíblica de la verdad de la Palabra de Dios. Quizás el documento individual más importante y significativo producido en este tiempo fueron los Cánones de Dort (1618-1619). El uso de un acróstico con la palabra “TULIP” ayudó a enseñar los puntos que son expuestos en esta Confesión.

Tales puntos se resumen como siguen: T Depravación Total. Todos los hombres están muertos espiritualmente en delitos y pecados y no pueden hacer nada para contribuir con su salvación. U Elección incondicional. Antes de la fundación del mundo, Dios soberanamente escogió a aquellos que El planeó salvar, sin tener en cuenta ningún supuesto mérito especial de parte de aquellos que El escogió salvar. L Expiación limitada.

El pago que hizo Cristo por los pecados aplicado solamente a los elegidos. I Gracia Irresistible. El don de la salvación es dado a cada uno de los elegidos por Dios. Así como ellos de sí mismos nunca desearían esta salvación, igualmente tampoco ellos pueden rechazar esta salvación. Dios está totalmente a cargo de su salvación. P Perseverancia de los santos. Aquellos que llegan a ser salvos nunca pueden perder su salvación.

A ellos les ha sido dada una nueva vida que es eterna, y no hay pecado pasado, presente, o futuro, que no haya sido pagado por el Señor Jesucristo. Estos cinco puntos son una declaración excelente que exponen la enseñanza Bíblica concerniente a la salvación. Sin embargo, ya en las Confesiones que fueron escritas en este período de la historia, comenzaron a aparecer contradicciones.

Por ejemplo, las dos leyes ceremoniales del Nuevo Testamento, el bautismo en agua y la cena del Señor, fueron llamados sacramentos, y se hicieron declaraciones de que la celebración de estas leyes ceremoniales concedía méritos espirituales.  No se entendió que ellas eran leyes ceremoniales. Fue enseñado que el bautismo en agua sellaba al participante dentro del pacto. Fue enseñado que la fe, la cual Dios daba al creyente en perspectiva, era el instrumento a través del cual Dios obraba para llevar a esa persona a la salvación.

Estas contradicciones han persistido hasta el día presente, tanto que cada iglesia ahora tiende a predicar un evangelio que no está basado en la verdad Bíblica de que solamente Dios puede salvar a una persona y ningún humano puede hacer la más mínima contribución para su salvación. Pero ahora volvamos a Orígenes y su enseñanza de interpretación Bíblica. Recuerde que vimos que él era extremadamente Bíblico cuando enseñaba que todo en la Biblia tenía un significado espiritual.  Recuerde también que, desde el principio, su enseñanza fué seriamente corrompida por la iglesia tanto que, por la época de la Reforma, la enseñanza de la iglesia sobre interpretación Bíblica necesitó una corrección cuidadosa.

Las Semillas de Muerte Son Sembradas

Asombrosamente, al emprenderse la tarea de corregir los abusos de la iglesia, las conclusiones adoptadas por los Reformadores se convirtieron en semillas de muerte para la iglesia. En lugar de darse cuenta de la rectitud de la posición de Orígenes sobre la interpretación Bíblica y afinar cuidadosamente las normas Bíblicas para protegerla, ellos desecharon todo lo que él enseñó y desarrollaron una hermenéutica de la Biblia que era totalmente contraria a ésta.

Los teólogos de la iglesia no entendieron que la Biblia tiene un mensaje central que impregna cada página de la Biblia. El mensaje central de la Biblia es el plan de salvacion del Evangelio de Dios. Puesto que Cristo es central para este plan, nosotros, por lo tanto, tenemos que ver a Cristo en cada página de la Biblia. Es decir, todo relato histórico en la Biblia es un hecho verdadero y confiable de la historia y debe entenderse como Palabra de Dios en la cual algún aspecto del Evangelio está escondido.

En vez de eso, comenzando con Calvino y Lutero y continuando a través de los años siguientes a la Reforma, ellos resultaron con el principio de “interpretación literal”. En el libro Las Cosas por Venir, el autor Dr. Dwight Pentecost ofrece una cita de una definición comunmente sostenida de la “interpretación literal”. Es como sigue: Una norma para guiarnos en lo que se refiere a cuándo interpretar literalmente y cuándo figurativamente ha sido cuidadosamente declarada por Cooper.

El dice: Cuando el sentido simple de la Escritura hace sentido común, no busquemos otro sentido; por lo tanto, tomemos cada palabra en su sentido primario, ordinario, usual, literal a menos que los hechos del contexto inmediato, estudiados a la luz de los pasajes relacionados y axiomáticos y verdades fundamentales, indiquen claramente otra cosa. Esto bien podría convertirse en el axioma del intérprete.

Pentecost sigue diciendo: Los fundamentos de la Reforma fueron colocados en el retorno al método literal de interpretación. En el período mismo de la Reforma dos grandes nombres sobresalen como exponentes de las verdades de la Escritura: Lutero y Calvino. Ambos están marcados por sus fuertes insistencias en el método literal de interpretación. Citando a otro historiador eclesiástico, Pentecost declara: En cuanto a la contribución de Calvino, Schaff escribe: Calvino es el fundador de la exégesis gramático-histórica.

El afirmó y realizó el principio sano de la hermenéutica de que los autores Bíblicos, como todos los escritores sensatos, deseaban transmitir a sus lectores un pensamiento definido en palabras que ellos pudieran entender.  Un pasaje puede tener un sentido literal o uno figurativo; pero no puede tener dos sentidos a la vez. La palabra de Dios es inagotable y aplicable a todos los tiempos, pero hay una diferencia entre explicación y aplicación, y la aplicación debe de ser consistente con la explicación.

Según el método literal de interpretación, que es llamado también “método gramático-histórico” de interpretación, la verdad única que podemos aprender del hecho de que Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos, lo cual leemos en Juan 11, es que Dios registró el hecho histórico de que un hombre muerto fue resucitado, mostrando así que Cristo tenía poder para levantar a una persona de la muerte física a la vida física.  En ese caso, no nos atrevemos a ver en este milagro la enseñanza de que así como Dios hizo toda la obra de dar vida física a Lázaro, El hace toda la obra para salvar espiritualmente a gente muerta. De esta manera, el método literal de interpretación de este pasaje lo vacía esencialmente de su intención y contenido Evangélico.

¿Es Clara la Biblia?

Como una función del método literal gramático-histórico de interpretación, el principio de perspicuidad de la Biblia es también mantenido. Pentecost cita a otro historiador de la iglesia como sigue: Lutero también mantuvo la perspicuidad de la Escritura… él a veces se aproximó al comentario moderno de que “la Biblia debe interpretarse como cualquier otro libro”. La palabra “perspicuidad” significa “claramente expresada, o lúcida”.

Desafortunadamente, el concepto de la perspicuidad de la Escritura, el cual es muy comúnmente enseñado en nuestro día, es totalmente contrario a la Biblia. Por ejemplo, leemos que al carcelero de Filipos se le dijo en Hechos 16:31: Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Esta orden parece tan fácil de entender. Pero cuando examinamos cuidadosamente esta orden, nos damos cuenta de que puede ser entendida solamente cuando la examinamos a la luz de una hueste de otros versículos de la Escritura, que enseñan que estamos muertos espiritualmente y que no podemos de nosotros mismos creer en Jesús.

La verdad es que la única manera como podemos creer en El es si Dios ya nos ha salvado. Así que, esta declaración Bíblica aparentemente lúcida no está de ninguna manera claramente expresada. Quizá la enseñanza de la perspicuidad de la Biblia es fomentada por la idea de que para llegar a ser salvos, debemos entender por qué necesitamos la salvación y cómo podemos llegar a ser salvos.

Así que, Dios debe haber escrito la Biblia a fin de que el lector pueda entender fácilmente estos conceptos.  Sin embargo, es muy significativo que, cuando Dios describió el sendero a la salvación en Romanos 10:17, El no dijo: “… la fe es por el entender, y el entender, por la palabra de Dios”. De haber dicho Dios eso, entonces un niño muy pequeño, o un individuo con facultades mentales de un niño de dos años de edad nunca podría llegar a ser salvo. Más bien, el énfasis está en el oír la Palabra de Dios, y dice en Romanos 10:17: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Una persona que no es salva puede estar sorda físicamente o dañada mentalmente cuando está bajo el oír de la Biblia, pero si ella es uno de los elegidos de Dios, en el tiempo apropiado, Dios le dará oídos espirituales al aplicarle la Palabra de Dios a su vida y darle un alma eterna resucitada. Esto es verdad para el bebé como también para la persona altamente madura e inteligente. Antes que fuera salva, la persona podría haber tenido alguna comprensión o ninguna comprensión de la Biblia. Sin embargo, después de la salvación, mientras el Espíritu Santo abre más la mente del individuo salvo, si este es mentalmente capaz, entenderá cada vez más la Biblia.

No por Doctrinas de la Iglesia

Cuando examinamos más cuidadosamente la verdad de que la Biblia no es de ninguna manera fácil de ser entendida, podemos comenzar a comprender por qué Dios pudo usar la institución de las iglesias locales de manera tan exitosa para lograr Su meta de salvar a los elegidos que están esparcidos a través del mundo entero.  Dado el hecho de que tantas denominaciones tienen tantas doctrinas que no son fieles a la Biblia, ¿cómo es que cuando enviaron misioneros al mundo, tanta gente dio evidencia de que probablemente habían sido salvos?

Recuerde el principio de que “la fe viene por el oír”. La Biblia no dice, “la fe viene por el entender”. Muchas iglesias y misioneros han enseñado algunas doctrinas equivocadas. Pero ellos sí deseaban que los individuos en las congregaciones y en los campos misioneros poseyeran y leyeran una Biblia en su lenguaje nativo.  Esto significa que una organización como “Los Gedeones”, cuya meta es colocar Biblias dondequiera que sea posible, ha sido una colaboradora excelente del programa del Evangelio de Dios.

Esto significa que los traductores de la Biblia Wycliffe, que quieren proveer la Biblia en todos los lenguajes del mundo, han sido usados grandemente por el Señor en la evangelización del mundo. Esto significa que las varias sociedades Biblicas que Dios ha levantado han experimentado gran bendición. Y este es el enfoque del ministerio de Family Radio. Debemos usar todos nuestros esfuerzos para animar a la gente en todo el mundo a que lean la Biblia.

Cuando Dios ha salvado a una persona, le ha dado a esta oídos espirituales para oír y le ha aplicado la Palabra de Dios a su vida, a fin de que ella esté segura eternamente. Esto es así aunque la persona pueda haber llegado a ser miembro de una iglesia que tiene algunas enseñanzas no Bíblicas.  Sin embargo, a causa de que a la persona le fue dada una nueva alma resucitada al momento de la salvación, ella estará cada vez más incómoda en la iglesia cuando se da cuenta por la Biblia que existen errores en sus enseñanzas.

Y hoy, estamos descubriendo serios errores en la enseñanza de las iglesias que resultan de su método de interpretación excesivamente contrario a la Biblia. También, como hemos visto, la enseñanza ampliamente sostenida de que la Biblia es perspícua (fácil de entender), está causando gran consternación a los verdaderos creyentes. Estos se dan cuenta cada vez más que se requiere una búsqueda diligente para descubrir las verdades de  la Biblia. La verdad aparente que surge de inmediato en un versículo, puede que no sea verdad de ninguna manera cuando es vista a la luz del resto de la Biblia.

¿Quién es el Autor?

La consecuencia de la hermenéutica defectuosa, que es característica de la mayoría de las iglesias locales, puede ser vista de otra manera. Un teólogo muy distinguido y altamente estimado, llamado Louis Berkhof, es citado por Dwight Pentecost en su libro Las Cosas por Venir. Por muchos años, el Dr. Berkhof fue el Presidente y Profesor de Apología del muy conservador y reformado Seminario Teológico Calvino. La cita es como sigue: 1. La Suposición Básica para la Interpretación Histórica.

  1. La Palabra de Dios se originó de una manera histórica, y por lo tanto, puede ser entendida solamente a la luz de la historia. b. Una palabra nunca es entendida totalmente hasta que es percibida como una palabra viva, es decir, como se originó en el alma del autor. c. Es imposible entender a un autor e interpretar sus palabras correctamente a menos que se vea en contraste con el fondo histórico apropiado. d. El lugar, el tiempo, las circunstancias, y la opinión predominante del mundo y de la vida en general, naturalmente darán color a los escritos que son producidos bajo aquellas condiciones de tiempo, lugar, y circunstancias.
  2. Las Exigencias sobre el Expositor: En vista de estas presuposiciones, la interpretación histórica hace las siguientes exigencias sobre el expositor:
  3. Debe procurar conocer al autor cuya obra él explicaría: su linaje, su carácter y temperamento, sus características intelectuales, morales y religiosas, así como las circunstancias externas de su vida… b. Será su obligación reconstruir, tanto como sea posible, a partir de los datos históricos al alcance, y con la ayuda de hipótesis históricas, el ambiente en el cual los escritos particulares bajo consideración se originaron; en otras palabras, el mundo del autor.

Tendrá que informarse respetando las características físicas de la tierra donde los libros fueron escritos, y teniendo en cuenta el carácter e historia, las costumbres, la moralidad y religión de las personas entre las cualesy para las cuales fueron compuestos. c. Encontrará que será de suprema importancia el considerar las diversas influencias que determinaron más directamente el carácter de los escritos bajo consideración, tales como: los lectores originales, el propósito que el autor tuvo en mente, la edad del autor, su estado de ánimo, y las circunstancias especiales bajo las cuales compuso este libro.

  1. Además, tendrá que trasladarse a sí mismo mentalmente al primer siglo D.C. y a las condiciones Orientales. Debe colocarse a sí mismo en el punto de vista del autor, y procurar entrar en la mismísima alma del autor, hasta que él, por decirlo así, viva su vida y piense sus pensamientos. Esto significa que él tendrá que guardarse cuidadosamente contra el error muy común de trasladar al autor al día presente y hacerlo hablar el lenguaje del siglo veinte…

Parecería que el Dr. Berkhof no entendió que el único autor de la Biblia es el Señor Jesucristo. Parecería que él no pudo haber entendido que la Biblia es el libro de la ley de Dios para toda la raza humana.  Parecería que él no pudo haber entendido que cada una de las palabras en los lenguajes originales de la Biblia fue elaborada cuidadosamente por Dios. Parecería que él no pudo haber entendido que debemos temer y temblar cuando estudiamos la Biblia y darnos cuenta que Dios tuvo un propósito grandioso para todas y cada una de las Palabras de la Biblia.

Parecería que él no pudo haber entendido que así como Jesús habló en parábolas en el Nuevo Testamento, El también habló en parábolas en el Antiguo Testamento. ¡Tan solo pensemos! Esta clase de cosas que fueron enseñadas por el Dr. Berkhof son las cosas que están siendo enseñadas en los seminarios en nuestros días. ¡Con razón los pastores son incapaces de entender correctamente muchas partes de la Biblia!  Debemos estudiar diligentemente una y todas las cosas en la Biblia hasta que lleguemos a la verdad espiritual. Por ejemplo, si leemos el libro de Rut como una declaración histórica verdadera, sin ver el mensaje Evangélico escondido en cada versículo, vaciamos gravemente ese libro de la Biblia de su intención y contenido.

La Triste Consecuencia

Ahora que hemos descrito brevemente estos ejemplos del pensamiento Post-Reformado de interpretación Bíblica, regresemos a la terrible consecuencia de lo que hicieron los Reformadores. Temo que, en su celoso intento de remediar la mala hermenéutica que existía aparentemente en la iglesia antes del tiempo de la Reforma, ellos “desecharon el agua de la bañera con todo y bebé”, para usar lenguaje figurado.  Es decir, en lugar de entender el método sano de interpretación que existía en la iglesia primitiva durante los tiempos de Orígenes, ellos introdujeron una hermenéutica totalmente contraria a la Biblia, la cual llamaron hermenéutica histórica-gramática literal.

Al hacerlo así, realmente cerraron con llave la puerta hacia la interpretación correcta de muchos versículos de la Escritura y luego arrojaron la llave.  El problema es aumentado en gran manera cuando nos damos cuenta que la clase de interpretación Bíblica enseñada por el Dr. Pentecost y la clase de actitud hacia la Biblia expresada por el Dr. Berkhof es típica de la que una gran cantidad de pastores han aprendido en sus seminarios.

Jesús Habló en Parábolas

Ahora ya podemos entender más completamente las implicaciones del lenguaje de Mateo 13 que trata el tema de las parábolas. Jesús declara en Mateo 13 que El hablaba en parábolas a fin de que, como consecuencia, muchos no pudieran entender, pero las parábolas ayudarían a los creyentes en su comprensión de la verdad. En Mateo 13:10, los discípulos preguntaron a Jesús: “¿Por qué les hablas por parábolas?” En Mateo 13:34-35, Dios nos dice:

Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo. De esta manera, Jesús estaba enseñando constantemente por medio de parábolas. El Nuevo Testamento da varios ejemplos de esto. Jesús contestó la pregunta a los discípulos acerca del hecho de que El hablaba en parábolas, en Mateo, capítulo 13, versículos 11 a 14, donde leemos:

El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.

En base al estudio de estos versículos entendemos que el uso de parábolas fue un método que Dios usó en la Biblia para traer la verdad espiritual a los creyentes verdaderos. Sin embargo, al mismo tiempo, las parábolas hacen ciegos a aquellos que no son creyentes verdaderos. Como aprendimos antes, la Biblia entera es la Palabra de Cristo. A veces, Dios da ejemplos de Su método de enseñanza en el cual el empleo de parábolas es muy importante.

Por ejemplo, Jesús declara en Mateo 13:44: Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo En Gálatas 4:22-31, Dios habla de Agar, quien dio a luz a Ismael de Abraham, como una figura del Monte Sinaí, el cual a su vez representa a la Jerusalén que continúa en la esclavitud espiritual.

En el caso del libro de Proverbios, Dios dio el nombre de “proverbios” a este libro. La palabra hebrea para “proverbios” es traducida frecuentemente también como “parábolas”. Así, tenemos que buscar el significado espiritual o Evangélico en cada versículo del libro de Proverbios porque cada versículo está escrito como una parábola o metáfora. Leemos en el Salmo 78:1-2: Escucha, pueblo mío, mi ley; Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos.

Debemos entender también que todas y cada una de las leyes ceremoniales que gobernaban los sacrificios de sangre, los holocaustos, el día de Reposo, etcétera, eran como parábolas o alegorías. En cada caso, el acto físico señalaba hacia algún aspecto del programa del Evangelio de Dios.  Estos y otros muchos ejemplos son dados en la Biblia para ilustrar la manera cómo Dios escribió la Biblia. En cada ejemplo Bíblico de una parábola o símil, Dios da el significado celestial o espiritual, y este significado es siempre algún aspecto del programa del Evangelio de Dios. De esta manera, podemos estar seguros de que el método de interpretación Bíblica enseñado por Orígenes y también por Family Radio es completamente Bíblico.

Estas Señales Seguirán a los que Creen

Una excelente ilustración que indica la total validez Bíblica del requisito de encontrar el significado espiritual o Evangélico de cada declaración Bíblica se ve en Marcos 16:17-18, donde leemos: Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Los teólogos que buscan una interpretación de estos versículos por medio del método de interpretación literal gramático-histórico han llegado a la conclusión de que estos versículos fueron cumplidos cuando los apóstoles fueron capacitados por Dios para sanar a los enfermos y echar fuera demonios. En II Corintios 12:12, leemos: Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.

Más aun, cuando Pablo estaba naufragado en la isla de Melita, mientras recogía ramas para el fuego, una víbora se le prendió en su mano. El la sacudió en el fuego y no fue dañado. Ahora esto es considerado como un cumplimiento de Marcos 16:18, de que tomarían en sus manos serpientes. El problema con la conclusión de estos teólogos es que esto no concuerda con la profecía de Marcos 16:17, que declara: “…estas señales seguirán a los que creen”.

La Biblia no dice que estas señales seguirán a los apóstoles Más bien, dice que estas señales seguirán a los que creen, es decir, estas señales estarán en evidencia dondequiera que haya creyentes. Sin embargo, a menos que entendamos el principio expuesto en este estudio, el cual se deriva de Marcos capítulo 4 y Mateo capítulo 13, que Cristo habló en parábolas, y sin parábolas no les hablaba, no tendremos manera de entender estos versículos.

La verdad es que muchos dudan de que una buena parte de Marcos capítulo 16 pertenece al Canon Sagrado. Es fácil simpatizar con ellos si esperamos que los versículos 17 y 18 sean entendidos como verdad literal. Pero no hay ninguna posibilidad de hacer que tengan sentido estos versículos, si han de ser entendidos literalmente como aparecen.  Cuando descubrimos el significado espiritual escondido dentro de estas cinco señales que siguen a los creyentes, no tan solo encontramos armonía con el resto de la Biblia, sino también podemos saber que solamente Dios pudo haber escrito estos versículos.

En efecto, podemos estar seguros de que, sin ninguna duda, estos versículos son parte integral del Canon Sagrado. La primera señal que seguirá a los que creen es que en el nombre de Cristo echarán fuera demonios”.  Esta es una figura que apunta hacia aquellos que serán salvos cuando el Evangelio es anunciado por los creyentes. Todos los que no son salvos están en el dominio de Satanás.

Cuando los elegidos llegan a ser salvos, es como si los demonios han sido echados de ellos, es decir, ya no están más bajo el poder de Satanás. Ellos han sido trasladados al reino de Cristo.  El milagro de que la gente es salva del poder de Satanás se lleva a cabo dondequiera que el Evangelio es proclamado por los creyentes. En efecto, esta señal siempre sigue a los que creen. La segunda señal que sigue a los creyentes es que ellos hablarán nuevas lenguas.

El significado espiritual de esta figura se encuentra en el hecho de que cada nación tiene su propia lengua. El lenguaje hablado por la persona que no es salva (sin importar su lenguaje nacional), es el que pertenece al dominio de Satanás.  El lenguaje de los creyentes es el del reino de Dios. Aun si las mismas palabras en Inglés, o Alemán, o Francés, son usadas en ambos reinos, el lenguaje hablado por el creyente es diferente al de aquél que no es creyente.

Las palabras pueden ser las mismas, pero sus significados y aplicaciones para el que habla serán muy diferentes. Viene a la mente la profecía del Antiguo Testamento del Salmo 40:3, donde leemos: Puso luego en mi boca cántico nuevo... Y en el Salmo 98:1, leemos: Cantad a Jehová cántico nuevo… Realmente, dondequiera que haya creyentes, los encontramos hablando con nuevas lenguas.

La tercera señal que seguirá a los que creen es que ellos tomarán en las manos serpientes”. En la Biblia, la serpiente simboliza a Satanás (Apocalipsis 12:9). Antes de que seamos salvos, estamos bajo el poder de Satanás, y él nos gobierna, pero cuando llegamos a ser salvos, nosotros gobernamos sobre él. Para usar la figura de Marcos 16, versículo 18, somos como el entrenador de serpientes que la toma en su mano.

Dondequiera que hayan creyentes allí habrá quien gobierne sobre Satanás, al saquear su casa de aquellos que están siendo salvos.  La cuarta señal que sigue a los que creen es: “si bebieren cosa mortífera, no les hará daño”. Cuando llegamos a ser salvos, bebemos el agua pura del Evangelio. Escuchar un falso evangelio es beber veneno. Por ejemplo, en Deuteronomio 32:32-33, Dios critica al antiguo Israel por su adoración de ídolos, declarando:

Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos, Y de los campos de Gomorra; Las uvas de ellos son uvas ponzoñosas, Racimos muy amargos tienen. Veneno de serpientes es su vino, Y ponzoña cruel de áspides. Sin embargo, los creyentes no pueden perder su salvación. Así que, si bebieran veneno por escuchar un falso evangelio, ellos no perderán su salvación Este principio es cierto dondequiera que hayan creyentes.

La quinta señal que sigue a los que creen es: “sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Espiritualmente, cuando los creyentes comparten el Evangelio con otros, ellos están ministrando a aquellos que están enfermos espiritualmente. El Evangelio, cuando es aplicado por el Espíritu Santo a través del testimonio de los creyentes, trae sanidad espiritual. Dios dice en I Pedro 2:24b – 2:25a:... por cuya herida fuisteis sanados, Porque vosotros erais como ovejas descarriadas…

De esta manera, vemos que estas cinco señales siguen literalmente a todos los que creen, pero debemos entenderlas en su dimensión espiritual. Cuando aplicamos el principio Bíblico de que Cristo habló en parábolas, podemos llegar a esta bella comprensión de estos versículos, y podemos tener cierta justificación de que este principio debe ser considerado muy seriamente, dondequiera que la Biblia nos de información histórica que en sí no se relacione con el mensaje del Evangelio.

Así, estos dos versículos de Marcos 16 son prueba dramática de que debemos tener la comprensión correcta de la interpretación Bíblica, si es que vamos a encontrar la verdad Evangélica a través de toda la Biblia. Sin el método correcto, muchas partes de la Biblia permanecerán selladas y el mensaje del Evangelio dentro de ellas no puede ser entendido nunca.

El Tiempo ha Llegado para que Dios Revele Muchas de estas Verdades Escondidas

Estamos ahora en el tiempo del cual Daniel hablaba en Daniel 12:9, donde Dios declaró: El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin Estos versículos nos aseguran de que muchas verdades, hasta ahora escondidas en la Biblia, están siendo ahora reveladas. Pero por razón de que el método de Dios de enseñanza es por medio de parábolas, Dios continúa escondiendo estas verdades adicionales de quienes no entienden el método de enseñanza de Dios, que constantemente utiliza parábolas.

Por otra parte, aquellos que entienden el uso que Dios hace de las parábolas, están siendo ayudados grandemente en la comprensión de nuevas verdades, a medida que Dios quita el sello de las verdades que ahora El desea que entendamos. Esto nos trae a la realidad del día presente. Con el entendimiento de que debemos procurar descubrir la enseñanza espiritual de todas y cada una de las partes de la Biblia, hemos sido capacitados por la misericordia de Dios de comprender muchas verdades Bíblicas concernientes al final de la era de la iglesia, el juicio presente de Dios sobre las iglesias locales, la lluvia tardía que se identifica con la cosecha final, y la orden de Dios de abandonar la congregación local.

Debido a que nuestro entendimiento de estas verdades espirituales es exacto, encontramos gran armonía y cohesividad en versículo tras versículo a través de toda la Biblia. Sin embargo, para aquellos que han sido enseñados a confiar solamente en el sistema de interpretación literal gramático-histórico, la puerta de la verdad ha sido cerrada con llave.  Ellos no pueden entender nada de lo que la Biblia enseña acerca del final de la era de la iglesia.

Es desafortunado que prácticamente todo pastor y todo maestro Bíblico que ha sido entrenado en un seminario, ha sido cuidadosamente enseñado a despreciar la hermenéutica de Orígenes y a confiar solamente en el método literal gramático-histórico de interpretación. Esa es la razón por qué ellos se quejan consistentemente de que quienes enseñan que la era de la iglesia ha concluido están espiritualizando.

Ellos están correctos en su alegato, porque esa es la manera como Dios escribió la Biblia. Pero tristemente, ellos permanecen completamente ignorantes de las enseñanzas de Dios concernientes a esos temas extremadamente importantes. De esta manera podemos ver cómo Dios, utilizando a individuos creyentes verdaderos que fielmente llevan todo el consejo de Dios, primeramente atarán la cizaña, y luego al regreso de Cristo, que será al tiempo cuando se complete la última cosecha, el trigo será puesto en el granero.

Esta es la Prueba Final

Esta orden de Dios de que los creyentes verdaderos tienen que salir de las iglesias es la prueba final. Los creyentes verdaderos tienen un deseo intenso de ser obedientes a Dios y hacer Su voluntad, y por lo tanto, eventualmente, ellos saldrán de las iglesias. Ellos son el trigo que será juntado en el granero. Es decir, ellos están completamente a salvo porque son ciudadanos eternos de reino de Dios.

La evidencia de su salvación es su intenso deseo de ser obedientes a todos los mandatos de Dios. Por otro lado, la cizaña son aquellos que están bajo el juicio de Dios, los cuales serán revelados en la realidad desnuda en el último día cuando Cristo venga como Juez. La cizaña, es decir, los no salvos, estarán cada vez más convencidos de que están a salvo al permanecer en las iglesias locales.  Ellos no han recibido una nueva alma resucitada, por lo tanto, no temen, ni tiemblan, delante de la Palabra de Dios.

En vez de esto, continúan confiando descuidadamente en que ellos y su iglesia han hecho todo lo que era necesario para asegurar su salvación. En realidad, están siendo atados, y en el día final cuando el juicio llegue, ellos serán incluidos con aquellos de quienes leemos en Mateo 7:21-23, donde Cristo dice: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

La Cosecha Final de Trigo

En Apocalipsis 14:14-16, Dios describe la cosecha final cuando el trigo es separado de la cizaña:  Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada.

Hemos aprendido que la palabra “cosecha” se identifica con aquellos que han llegado a ser salvos. En el momento cuando reciben sus almas nuevas resucitadas, ellos han sido cosechados. El Hijo del hombre (Cristo) está a cargo de esta cosecha en tanto que Su cuerpo, que son los creyentes verdaderos, llevan el Evangelio a todo el mundo.  Esta cosecha continuará hasta el último día. Cada individuo que ha sido cosechado (salvo) será agregado a la iglesia invisible y eterna que es el reino de Dios.

Como hemos aprendido, es durante este tiempo de cosecha cuando el trigo se separa de la cizaña. Al final de esta cosecha, el trigo es traído al granero (es decir, su salvación está completa), y ellos reciben sus nuevos cuerpos espirituales resucitados. Pero simultáneamente, el día final del Juicio ocurre. En Apocalipsis 14:18-20, advierte: Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.

Este es el día cuando la cizaña será quemada. Este es el día de juicio cuando no solo la cizaña sino también todas las naciones beberán la copa de la ira de Dios, como leemos en Jeremías 25:15-16: Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío. Y beberán, y temblarán y enloquecerán, a causa de la espada que yo envío entre ellas.

¡Qué terrible que la cizaña que ha sido dejada en las iglesias locales caerá en esta terrible experiencia! Al ir estudiando la parábola del trigo y la cizaña, hemos llegado a entender mucho más claramente la situación espiritual en las iglesias locales al final de la era de la iglesia. Hemos sabido ya, durante años, que muchas denominaciones que quizá habían comenzado siendo razonablemente fieles a la Biblia, ya han caído desde hace mucho bajo la autoridad de Satanás.

Cualquier iglesia que tiene una autoridad que no sea la Biblia sola y en su totalidad debe ser considerada una iglesia falsa. Esto incluye cualquier iglesia que cree en lenguas, visiones, señales, prodigios, o que Dios puede hablar por medio de los padres de su iglesia. La razón de esto es que Dios advierte en Apocalipsis 22:18-19: Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

Estos versículos enseñan claramente que aquellos que tienen una autoridad más amplia o más reducida que la Biblia, están bajo el juicio de Dios (sujetos a estas plagas). Debido a que no son salvos, están bajo la autoridad de Satanás. De esta manera, Satanás gobierna esas iglesias aunque, como nos dimos cuenta anteriormente en este estudio, durante la era de la iglesia una persona podía llegar a ser salva todavía en una iglesia de esa clase.

Por supuesto, esa persona no habría permanecido en esa iglesia falsa. Con el tiempo, esa persona habría tratado de encontrar una iglesia más fiel. ¿Pero qué de todas las iglesias del día de hoy que afirman que la Biblia infalible es la Palabra única de Dios? Ellas no querrán tener nada que ver con señales y prodigios, visiones, lenguas, etcétera. Seguramente ellas deben estar llenas fundamentalmente de creyentes verdaderos. Nos gustaría creer eso.

Y como hemos aprendido, a través de toda la era de la iglesia, eso era lo que se creía. Pero ahora la prueba está puesta. La orden del Señor está siendo anunciada. Los creyentes verdaderos deben salir de las iglesias. Deben salir de Babilonia. Los creyentes verdaderos en estas iglesias tiemblan delante de la Palabra de Dios. A ellos les fue dada una nueva alma resucitada en el momento cuando fueron salvos, así que tienen un deseo intenso y continuo de ser obedientes a la Palabra de Dios.

Por consiguiente, estarán cada vez más incómodos a medida que aprenden cada vez más de la Biblia en cuanto a la Gran Tribulación y al final de la era de la iglesia. Finalmente, ellos saldrán de sus congregaciones locales porque quieren ser totalmente obedientes a los mandatos de Dios. Desafortunadamente, aunque muchas de las iglesias más conservadoras ya han oído bastante acerca del final de la era de la iglesia, muy pocos están dejando esas iglesias.

¿Es posible que estas iglesias Bíblicas, ortodoxas y conservadoras estén en realidad altamente pobladas de miembros que no son salvos – – miembros no salvos que han pasado por el bautismo en agua, que han hecho su confesión de fe, y que colaboran con la iglesia, y que aparentemente viven vidas piadosas, morales y decentes? ¿Es posible que ellos confíen en su iglesia y sus doctrinas y confesiones como su autoridad final y no en la Biblia?

Es realmente espantoso pensar que esta pueda ser la condición espiritual verdadera de todas las iglesias hoy. Como aprendimos anteriormente, Satanás estaba comenzando ya a tener éxito cerca del comienzo de las siete iglesias que se exhiben en Apocalipsis 2 y 3.  ¿Por qué no habría de ser él cada vez más exitoso a medida que pasa el tiempo? De esta manera, ya por nuestros días, seminarios y denominaciones completas pueden haber caído bajo el liderazgo de hombres que no son salvos, que tienen apariencia de piedad pero que no han experimentado la salvación.

¡Qué posibilidades tan feas, terribles, y horrorosas! Si esa es la condición espiritual verdadera de las iglesias que pensábamos que eran sumamente fieles a la Biblia, entonces fácilmente podemos entender el lenguaje terrible que Dios usa cuando acusa a las iglesias locales del día de hoy en Isaías, Jeremías, Ezequiel, y muchos otros lugares en la Biblia. Unos cuantos ejemplos de la naturaleza absolutamente seria de este asunto son dados en los pasajes siguientes de la Biblia:

. Deberíamos estar horrorizados al darnos cuenta cómo Satanás ha estado guerreando contra el cuerpo de Cristo a través de todo el tiempo de la era de la iglesia. Nos debería aterrorizar hasta lo más profundo de nuestro ser tan siquiera considerar la posibilidad de que una gran cantidad de teólogos de confianza, maestros Bíblicos, pastores, ancianos y diáconos pudieran haber estado bajo la autoridad de Satanás.  

No obstante, como hemos visto, esa fue precisamente la situación en el templo y en las sinagogas en el tiempo de los apóstoles. Aquellos sacerdotes y Fariseos eran personas igualmente morales, decentes, y aparentemente piadosas como un gran número de líderes de las iglesias de nuestros días.  Además, otra posibilidad espantosa que debería ocurrirse a todo miembro de una iglesia local es esta: “Si la cizaña y el trigo son prácticamente indistinguibles, ¿Cómo puedo estar seguro de que yo no estoy incluido en la cizaña?

 Yo sé que es cierto que los miembros no salvos de la iglesia están igualmente bajo la ira de Dios que la mayoría de la gente impía del mundo”. Esta pregunta debe hacerse porque la enseñanza de la Biblia claramente indica que esta es la condición de las congregaciones locales a través de toda la era de la iglesia. Estas son preguntas enormemente serias. En realidad, surge otra pregunta: “¿Cómo puedo saber con toda seguridad que mi pastor, mi maestro Bíblico favorito es verdaderamente salvo?”

Si él no es salvo, entonces todavía está bajo la autoridad de Satanás; así que en realidad él es uno de los ministros de justicia de Satanás, descritos en II Corintios 11. Esta realmente es una situación espantosa. Parece que nadie en el mundo eclesiástico podía haber tenido alguna idea de la seriedad de este problema. Ellos no pudieron haber sabido, porque Dios mismo enseña que a través de toda la era de la iglesia, el trigo y la cizaña eran prácticamente indistinguibles.

Versículos tales como II Corintios 11:15, el cual habla de los ministros de Satanás como ministros de justicia, y Hebreos 6:4-6, donde Dios habla de gente que no es salva como habiendo sido participantes del Espíritu Santo y habiendo sido iluminados, nos explican por qué el trigo y la cizaña no pudieron ser reconocidos por lo que realmente son. Por cierto, esto nos dice que el bautismo en agua, la confesión de fe, la membresía de iglesia, etcétera, no son en absoluto ninguna garantía de salvación verdadera.

Sabemos que el pertenecer a una iglesia que parece ser totalmente fiel a la Biblia no es garantía y la asistencia fiel a los servicios de adoración y otras actividades no es garantía. Promesas solemnes por el pastor o anciano de que yo he llegado a ser salvo no es garantía, y es posible que ellos mismos sean cizaña. Estas son afirmaciones espantosas realmente. Pero, tienen que ser confrontadas. El día del Juicio se aproxima, y si yo todavía permanezco sin ser salvo, sé que terminaré bajo la condenación eterna.

Si mi iglesia ha sido razonablemente fiel a la Biblia, entonces seguramente, ella ha enfatizado la verdad Biblica de que la ira de Dios se precipita sobre los no salvos. Ahora podemos entender versículos tales como el que declara que debemos procurar hacer firme nuestra vocación y elección (II Pedro 1:10). Podemos entender por qué Dios dice en II Corintios 13:5: Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados ¿Entonces cómo puedo saber que realmente he llegado a ser salvo? Si sospecho que no soy salvo, ¿qué puedo hacer? Estas son preguntas extremadamente serias, que toda persona debería hacerse a sí misma.

Capítulo 5

Seguridad de Salvación

¿Cómo puedo saber con seguridad que he llegado a ser salvo? Esta tiene que ser la pregunta más importante que toda persona debe hacer. Para responder a esta pregunta, primero debemos descubrir lo que sucede precisamente en la vida de una persona en el momento cuando nace de nuevo. Hay tres acciones sumamente importantes de Dios mismo que son absolutamente necesarias antes de que alguien pueda experimentar la salvación. Estas tres acciones tuvieron que haber sido hechas para todas y cada una de las personas que llegan a ser salvas. No hay excepciones.

Escogidos de Dios

La primera acción hecha por Dios a favor del individuo que El planea salvar es que antes de la creación del mundo, él tuvo que ser escogido de Dios. Dios escogió a todas y cada una de las personas a quienes eventualmente salvaría. Leemos en Efesios 1:3-5: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.

Cuando Dios se disponía a crear este mundo y sus billones de habitantes humanos, El miró a través de los corredores del tiempo y vio una masa miserable de humanidad que estaba en completa rebelión contra El. Aunque Dios creó a la humanidad como seres perfectos, creados a la imagen y semejanza de Dios, Dios sabía que la humanidad se rebelaría contra El. Leemos en Romanos 3:10-12: Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Sin embargo, a pesar de este desastre total, la rebelión de la humanidad contra Dios, Dios hizo una decisión de redimir a algunos de estos humanos rebeldes a fin de que ellos no tuvieran que pagar las consecuencias de su rebelión. Desde luego que las consecuencias son horrendamente terribles, porque la rebelión de la raza humana es horrendamente terrible.

Así que, Dios, desde antes de la fundación del mundo, escogió a quienes El quería tener para Sí mismo. Esta elección no tuvo nada que ver, en ninguna manera, con alguna acción o deseo de la humanidad. Dios declara en Romanos 9:15: …Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca Aquellos a quienes Dios escogió para ser redimidos, es decir, para ser salvos, fueron entregados al Señor Jesucristo.

Leemos en Juan 6:37: Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. Sin embargo, algo tuvo que ser hecho por Jesús acerca de los pecados, para tener a estos escogidos como Su posesión eterna. La ley perfecta de Dios decretó que, debido a que la humanidad fue creada a la imagen de Dios, la ley de Dios demandaba que el castigo por los pecados de todos y cada uno de los individuos tiene que pagarse.

Por lo tanto, aunque ellos fueron elegidos por Dios y dados a Cristo para que llegasen a ser Su posesión eterna, Cristo no los podría tener a menos que el castigo de sus pecados fuera pagado. Puesto que la ley de Dios decretó que la paga del pecado es la condenación eterna, efectivamente, aquellos que fueron escogidos y entregados a Cristo nunca podrían llegar a ser posesión de Cristo. Esto es verdad porque los escogidos estarían en el infierno para siempre jamás, pagando sus pecados. Eso nos lleva a la segunda acción dramática que Dios tomó a favor de aquellos que han llegado a ser salvos:

El Portador de los Pecados

Cuando Dios vio el universo que El creó en el principio del tiempo, no había ninguno a quien Dios pudiese utilizar para llevar sobre sí la ira de Dios, a favor de aquellos que son elegidos o escogidos por Dios y dados a Cristo como posesión eterna.  Hay versículos en Isaías y Ezequiel que nos enseñan esto. Sin embargo, la ley perfecta de Dios decretó que el castigo de condenación eterna debe ser pagado antes de que a cualquier individuo pueda permitírsele entrar al cielo santo de Dios.

Todo aspecto de la ley perfecta de Dios tuvo que ser satisfecho perfectamente. Por consiguiente, en un acto de misericordia y amor sin paralelo, Cristo mismo vino a ser el portador de los pecados a favor de aquellos individuos que le han sido dados a El. Leemos en Isaías 53:6:  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Esta es la razón por qué Jesús tuvo que tomar una naturaleza humana. El estaba pagando el pecado del hombre. Por lo tanto, Cristo tuvo que convertirse en el Hijo del hombre, es decir, tuvo que convertirse en un ser humano a efecto de estar legalmente calificado para ser un sustituto o socio para los seres humanos que El vino a salvar.  Esta es la razón por qué El tuvo que ir a la cruz. Cuando El pendía de la cruz, esa acción declaró y demostró al mundo que El fue hecho maldición.

El tuvo que ser el Sustituto que vino para llevar sobre Sí la maldición de Dios, en favor de aquellos individuos malditos a quienes El vino a salvar. Leemos en Gálatas 3:13: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). Esta es la razón por la que fue desamparado por Dios. El estar para siempre desamparado por Dios es una descripción del horror del infierno.

Vemos esto en el grito de Jesús cuando estaba sobre la cruz clamando, y leemos en Marcos 15, versículo 34: Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Solamente porque Jesús era Dios y nunca cesó de ser Dios infinito, las horas de la experiencia de la cruz fueron el tiempo suficiente para pagar todos y cada uno de los pecados, de todos y de cada uno de los escogidos dados a Cristo.

Ni un tan solo pecado de estas personas elegidas podría ser dejado sin pagar. Así que ahora hay muchos individuos en este mundo quienes, desde antes de la creación, fueron escogidos para salvación y quienes han sido dados a Cristo como posesión eterna. Sus pecados han sido total y eternamente cubiertos, porque Jesús se convirtió en su Salvador, pagando los pecados de ellos. Pero un acto más grande de parte de Dios es necesario.

Estos individuos, que fueron escogidos para salvación, son humanos pecaminosos. Ellos no saben nada acerca de los planes de Dios para ellos. Al igual que el resto de la raza humana que nunca llegará a ser salva, ellos son esencialmente un cuerpo y un alma. Su cuerpo es esa parte de su personalidad que es enterrada al momento que mueren. Su alma es su esencia espiritual, la cual es una parte de su personalidad tan real como su cuerpo.

Sabemos que su alma es completamente substantiva, real, porque en el caso de una persona salva, al momento de su muerte física, su alma deja su cuerpo y es llevada al cielo donde vive y reina con Cristo. Luego, en el fin del mundo, al volver Cristo, resucitará su cuerpo. Sin embargo, el individuo escogido ahora vive en este mundo como cualquier individuo que no es escogido para salvación.

Leemos de él en Efesios 2:1-3: Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Antes que fuera salvo, en su cuerpo, él deseaba el pecado. Antes que fuera salvo, él estaba tan muerto espiritualmente como cualquier individuo que ha de terminar eternamente en el infierno, pagando sus pecados. Eso nos lleva al tercer acto gigantesco que Dios hace a favor de quienes Cristo vino a salvar.

El Milagro del Nuevo Nacimiento

El tercer acto realizado por Dios a favor de quienes fueron dados a Cristo como posesión eterna, es que Dios lleva a cabo el milagro de dar a esa persona elegida una nueva alma resucitada. En respuesta a una pregunta de Nicodemo, leemos en Juan 3:5: Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Antes de eso, dice en Juan 3, versículo 3: Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Ser nacido de agua y del Espíritu significa ser nacido del Evangelio (agua) por la acción de Dios Espíritu Santo. Dios habla de esta acción en Romanos 10:17, donde leemos: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. En el orden divino, Dios estableció el ambiente en el cual salva a las personas. Ese ambiente es la Biblia, la cual es la Palabra de Dios única. Esta es la razón por qué nadie en el mundo tiene la posibilidad de llegar a ser salvo a menos que oiga las palabras de Dios.

Y la única Palabra de Dios es la Biblia. Esa es la razón por qué a través de toda la era de la iglesia, Dios mandó a las congregaciones locales a llevar el Evangelio a todo el mundo. Esa es la razón por qué en nuestros días, nosotros, como individuos, tenemos que continuar sirviendo celosamente como embajadores de Cristo, llevando el Evangelio al mundo. Dios hace la obra completa de salvación, y por lo tanto, puede salvar a un individuo elegido en cualquier momento durante la vida de esa persona.

El único requisito es que el individuo esté bajo el oír de la Biblia.  Al momento de la salvación, Dios da a ese individuo oídos espirituales y una nueva alma eterna. De esta manera, un bebé puede ser salvo tan fácilmente como un adulto maduro. Una persona con la mente de dos años de edad puede ser salvo tan fácilmente como un profesor de la Universidad. Para esa persona elegida, Cristo ya ha pagado todos sus pecados. Lo que queda es que en cierto tiempo apropiado, conocido solamente por Dios, esta persona debe experimentar realmente el maravilloso hecho de la salvación.

Una Transformación Poderosa

Ahora debe hacerse la pregunta: ¿Cómo afecta el momento de la salvación a esta persona? ¿Qué significa en su vida el hecho de que ha nacido de nuevo? Recuerde que antes de que fuera salvo, en su personalidad completa, él era exactamente como la gente no elegida que nunca llegará a ser salva. Tanto en cuerpo como en alma, él deseaba el pecado y estaba en rebelión contra Dios. Pero ahora, se le ha dado una nueva alma resucitada.

En esa parte de su personalidad, él es una nueva criatura en Cristo. Cuando nació físicamente, él era un bebé con una personalidad que consiste de un cuerpo y de un alma. Al momento de la salvación, él es nacido de nuevo. Se le da una nueva alma. Es un milagro que nuestras mentes humanas no pueden comprender. No hay evidencia física de esta transformación. Sin embargo, el resultado de esta transformación milagrosa del alma de una persona puede verse.

El hecho de que una nueva alma está en el cuerpo no transformado de una persona, tendrá un serio impacto y cambiará el comportamiento de esa persona. Esto está probado por la declaración de Dios en I Juan 3:9, donde leemos: Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En este versículo, Dios está enseñando que en el momento de la salvación, un cambio enorme ocurre en la personalidad del individuo.

En su nueva alma resucitada, él no puede pecar. Puesto que el pecado es transgresión de la ley de Dios, esto significa que en su alma él no puede iniciar el pecado.  En la parte de su personalidad que constituye su alma, él ama a Dios y a las leyes de Dios. El tiene un deseo enorme de ser obediente a todos los mandamientos de la Biblia. Pero en su nueva alma, él todavía tiene que vivir en su viejo cuerpo el cual no fue transformado en el momento de su salvación.

Por lo tanto, él ha llegado a ser una sola personalidad con dos deseos mutuamente excluyentes. Por un lado, él siempre desea ser obediente a las leyes de Dios, y por el otro, él todavía desea el pecado. Esta situación molesta está descrita por Dios cuando el apóstol Pablo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, declara en Romanos 7:21-24: Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

Estar libre de nuestro cuerpo pecaminoso es el deseo contínuo de todo creyente verdadero. Sin embargo, la lucha que sucede en la personalidad salva no es estática. Habrá progreso hecho cada vez más hacia la victoria del alma nueva resucitada. Esto será cierto porque otro suceso maravilloso ocurrió al momento de la salvación, y es que el Espíritu Santo de Dios habita ahora en la vida de esa persona.

Leemos en Romanos 8:9 que si no tenemos el Espíritu de Dios, no somos de El. Nosotros no entendemos de ninguna manera cómo el Dios Todopoderoso puede habitar en la vida de una persona salva. Debemos admitir que es un misterio por completo para nosotros. Pero debido a que nosotros confiamos absolutamente en la Biblia, sabemos que esta verdad misteriosa debe ser cierta. La presencia residente de Dios mismo, en la vida y personalidad del creyente salvo, estimula más a esta persona a obedecer a Dios y a desear solamente aquello que complace a Dios. Además, esta persona ha sido sacada del dominio de Satanás y se ha convertido en un ciudadano eterno del reino de Cristo. Dios nos dice acerca de esto en Colosenses 1:13: El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

En Filipenses leemos que nuestra República, es decir, nuestra ciudadanía, está en los cielos (Filipenses 3:20). De esta manera, en el momento de la salvación, muchos factores están obrando en la vida de aquél que ha sido salvo, y estos factores causan un cambio muy decidido e importante en la conducta y deseos del individuo salvo.  El entenderá y se identificará con las declaraciones Bíblicas tales como aquellas que encontramos en el Salmo 119 y que se encuentran diseminadas por dondequiera en la Biblia.

A continuación, unos cuantos ejemplos del bello lenguaje del Salmo 119 que demuestra el amor y respeto hacia la Biblia de parte del creyente verdadero: Versículo 10: Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.  Versículo 11: En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. Versículo 16: Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras. Versículo 24: Pues tus testimonios son mis delicias Y mis consejeros. Versículo 47: Y me regocijaré en tus mandamientos, Los cuales he amado. Versículo 77: Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia. Versículo 97: ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.

 

Esta clase de declaraciones pueden hallarse a través de toda la Biblia. Y cualquiera que ha sido salvo realmente experimentará cada vez más y más estos deseos y motivaciones en su vida. De esta manera, él reconoce y se identifica con la verdad expresada en I Juan 2:3-5: Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.

El creyente verdadero sabe que los mandamientos de Dios incluyen la Biblia completa. El también conoce ese sentimiento terrible que experimenta cuando permite que los deseos pecaminosos de su cuerpo lo lleven a pecar.  El se identifica con aquél verdadero hombre de Dios, David, quien cayó en pecado lamentable, y luego, bajo la inspiración del Espíritu Santo, dejó registrado su remordimiento sincero, del cual leemos en el Salmo 51, por ejemplo.

Temor y Temblor

Un aspecto del carácter de la persona salva es su reconocimiento de la santidad y justicia de Dios y de la verdad de que Dios es el juez justo de toda la tierra. En Filipenses 2:12, Dios declara a través del apóstol Pablo: Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor. La salvación en la cual el creyente debe “ocuparse” en su vida, es la salvación que Dios le ha dado.

Mientras crece en la gracia (II Pedro 3:18), es decir, mientras deja de seguir los deseos pecaminosos de su cuerpo no salvo, y cada vez más vive para la gloria de Dios, él lo hace así con temor y temblor.  Esta es una declaración sorprendente porque sería de esperar que, como resultado de nuestra salvación, todo temor de Dios fuera quitado. El continuar temblando y temiendo delante de Dios parecería ser totalmente extraño a la maravillosa seguridad que nos ha sido dada.

Sin embargo, sabemos que Cristo ha pagado todos nuestros pecados y sabemos que nunca seremos amenazados por la posibilidad del infierno. Debemos recordar que el individuo salvo está habitado por el Espíritu Santo. Así que, él ha comenzado a amar y a respetar cada vez más todo lo que la Biblia enseña. El, por lo tanto, aprende y cada vez más llega a estar consciente de la grandeza de Dios.

Dios es el Dios Todopoderoso que habló y trajo a la existencia este tremendo universo. El es el Juez Todopoderoso que está completamente al tanto del pecado más pequeño en todos y cada uno de los seres humanos. El es tan justo que aún el pecado más pequeño es suficiente para causar que una persona sea condenada eternamente. Y el creyente verdadero está consciente de que todavía tiene pecados, aunque ahora él sea dramáticamente más obediente a las leyes de Dios de lo que era antes de ser salvo. El creyente verdadero está completamente consciente de que, a no ser por la misericordia y la gracia de Dios, él también merece la condenación eterna.

Una pobre ilustración de esto puede darse. Suponga que, por su propia acción tonta e innecesaria, una persona se pusiera a sí misma en una situación extremadamente peligrosa. Por ejemplo, podríamos pensar en un niño jugando con fósforos. El impacto de esta acción es que provoca que la casa donde él vive se incendie totalmente. De milagro, a gran costo de su rescatista, el niño es salvado.

Y durante muchos días siguientes, el niño tiene pesadillas al venirle a la mente su escape apenas por un pelo.  Además, por el resto de su vida, él tendrá una fobia, es decir, un miedo enorme al fuego. Esta condición puede existir, aunque ningún fuego vuelva a amenazarlo otra vez. Esto, por supuesto, es una pobre ilustración de la vida de alguien que ha llegado a ser salvo, pero puede ayudarnos a ver lo que Dios quiere decir cuando usa la frase “temor y temblor” Por una parte, el creyente tiene un intenso amor y confianza en la Biblia, y sabe cada vez más que está eternamente seguro en Cristo, y sabe que nunca puede ser amenazado por el infierno.

El sabe que todos sus pecados han sido cubiertos por Cristo. Por otra parte, cuanto más llega a familiarizarse con las enseñanzas de la Biblia, más reconoce la terrible ira de Dios que justamente merece en pago de sus pecados. El está consciente de que solamente la misericordia y la gracia de Dios fue lo que causó su salvación. Por lo tanto, tiembla en temor y asombro delante de Dios. El reconoce que su salvación fue totalmente inmerecida.

Podemos entender el temor y el temblor aun más claramente cuando miramos I de Juan 4:18. Allí Dios declara: En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Este versículo parece enseñar que, debido a que Dios ama al creyente verdadero, y el creyente verdadero ama a Dios, el creyente no debería temer a Dios ya más.

Pero esa conclusión es contraria a los cientos de versículos Bíblicos que enseñan que el creyente verdadero debe temer a Dios.  La palabra “temor” como se usa en este versículo, y muchos otros versículos que hablan del creyente temiendo a Dios, es una palabra que expresa miedo. Esto está enfatizado en este versículo donde Dios declara que el temor lleva en sí castigo”. ¿Cómo podemos resolver esta contradicción aparente?

La clave para la solución es la palabra “perfecto o perfeccionado” que se usa dos veces en este versículo. Recuerde que aprendimos que amar a Dios es guardar Sus mandamientos. En Juan 14, versículos 21 y 23 leemos: El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

Claramente, amar a Dios es obedecer sus mandamientos. Si pudiésemos guardar perfectamente Sus mandamientos, nosotros estaríamos ejerciendo el perfecto amor. De esta manera, si pudiésemos guardar perfectamente Sus mandamientos, no tendríamos razón para temer o temblar delante de Dios. Desafortunadamente, en tanto que vivamos sobre esta tierra, en nuestros cuerpos pecaminosos presentes, cometeremos pecados.

Indiferentemente de cuánto crezcamos en gracia, en nuestros cuerpos físicos nunca llegaremos al perfecto amor. Eso ocurrirá solamente cuando Cristo vuelva y nosotros recibamos nuestro cuerpo eterno resucitado. Sin embargo, cuando pecamos siendo cristianos verdaderos esto debería llenarnos de temor y de terror. Piénselo. El pecado es tan terrible que lleva consigo el castigo de condenación eterna. Es cierto, soy salvo y ese pecado ha sido pagado por Jesús mi Salvador.

Sin embargo, es pecado que yo he cometido, y fuera de la misericordia de Dios, yo merezco la condenación eterna porque he cometido ese pecado. ¡Qué terrible que yo hiciera tal cosa! Y oro, “Oh, Dios, por favor obra en mí el querer y el hacer por tu buena voluntad, que yo no repita ese pecado. Oh, Dios, tiemblo en tu presencia al darme cuenta que, si no fuera por tu misericordia, yo debería ser echado en el infierno por ese pecado”.

Las palabras que el amado de Dios, David, escribió, bajo la inspiración del Espíritu Santo, cuando cometió pecado, ilustran este principio. Todo el Salmo 51 debería leerse, pero citaremos sólo los primeros cuatro versículos: Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad,Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

¡Gracias a Dios que, en nuestro temor, tenemos el conocimiento seguro de que, si hemos llegado a ser salvos, aunque merecemos la ira de Dios, nunca la experimentaremos! De esta manera, tenemos que entender que un estilo de vida totalmente diferente y una actitud completamente diferente hacia Dios y hacia la Biblia, deben ser hallados en la vida de la persona salva a la que reside en la vida de la persona que no es salva.

Tal como aprendimos antes, tanto la persona salva como la no salva, pueden aparentar ser salvas por fuera. El trigo y la cizaña son prácticamente indistinguibles. A través de toda la era de la iglesia, casi todos en todas las congregaciones, confiaban en que las enseñanzas de su denominación estaban en armonía con la Biblia. Cuando fueron ofrecidas enseñanzas heréticas en la iglesia, los que eran el trigo, así como los que eran cizaña, que confiaban en las enseñanzas históricas de su iglesia, procuraron excomulgar a los maestros heréticos.

Si no tenían éxito en excomulgar a los maestros heréticos, aquellos que anhelaban las enseñanzas históricas que los padres de la iglesia habían declarado como fieles a la Biblia, abandonaban su iglesia local y formaban una nueva congregación. Esto sucedió dramáticamente durante la Reforma cuando varias denominaciones Reformadas fueron fundadas por quienes salieron de la iglesia Católica Romana.

Sin embargo, muchas enseñanzas de la Biblia no fueron entendidas claramente por las iglesias locales, así que diferentes conclusiones fueron adoptadas por las diferentes denominaciones concernientes a los mismos temas Bíblicos. Por ejemplo, cada denominación decidió lo que creía ser la enseñanza Bíblica respecto a la naturaleza y práctica del bautismo en agua, y las enseñanzas Bíblicas acerca de llegar a ser salvo. Y no obstante, cada denominación estaba segura que su propia interpretación de estas doctrinas era la verdad Bíblica.

Tanto los que eran trigo como los que eran cizaña en cada denominación pensaron, y fueron llevados a creer por sus propios teólogos, que la interpretación de su iglesia de estas doctrinas era completamente fiel a la Biblia. Consecuentemente, el trigo, es decir, los que temían y temblaban frente a la Palabra de Dios, fueron apaciguados y asegurados eficazmente por los líderes de sus iglesias de que todo estaba bien espiritualmente. Además, el trigo reconocía el hecho de que sus maestros y gobernadores espirituales fueron puestos en estas posiciones de liderazgo por Dios mismo. Por consiguiente, en sus iglesias, ellos creían que estaban obedeciendo todos los mandamientos de Dios.

Una Comprensión Grandemente Aumentada

Sin embargo, en nuestros días, Dios está efectuando grandes cambios espirituales. El mundo está muy cercano al Día del Juicio. Por lo tanto, la profecía de Daniel 12, versículo 9, está siendo cumplida, y allí Dios declara: El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Esto significa que en el tiempo del fin, muchas verdades que siempre estuvieron residiendo en la Biblia, por fin comenzarían a ser entendidas por los creyentes verdaderos. Sin embargo, a través de toda la era de la iglesia, estas verdades no fueron entendidas de ninguna manera.  Pero ahora que estamos cercanos al fin, Dios está quitando Su sello de muchas verdades que habían estado escondidas en la Biblia. Por primera vez, estamos aprendiendo verdades importantes tales como las siguientes:

  1. La Biblia da un calendario exacto de la historia, y cuando el calendario Bíblico se pone al lado de nuestro calendario moderno, muestra que la creación ocurrió en el año 11,013 A.C. Así mismo, el diluvio de los días de Noé ocurrió en el año 4990 A.C. (Vea el libro “¿Adán Cuándo?”, disponible en Family Radio). 2. El cuarto mandamiento concerniente al día de Reposo era una ley ceremonial. (Vea “¿Domingo el Día de Reposo?”, disponible en Family Radio).
  2. Los mandatos concernientes al bautismo en agua y el servicio de comunión fueron también leyes ceremoniales. (Vea “El Bautismo, Lavamiento de nuestros Pecados”, disponible en Family Radio). 4. El tiempo ha llegado cuando Dios ha terminado con el uso de la divina institución de las iglesias locales para evangelizar al mundo. 5. Dios ha asignado a individuos que están totalmente fuera de las congregaciones locales la tarea de recoger la cosecha final de creyentes.
  3. A través de toda la era de la iglesia, Satanás estuvo en guerra contra las iglesias locales, sembrándolas con cizaña, que son los individuos que siguieron bajo su autoridad. 7. Los verdaderamente salvos deben abandonar sus congregaciones locales. Fuera de las congregaciones locales, ellos deben continuar evangelizando a fin de que la iglesia invisible eterna continúe creciendo.
  4. Ahora estamos en ese tiempo de la Gran Tribulación mencionada en Mateo 24:21. Durante este tiempo, Dios ya no está obrando o gobernando en las congregaciones. Por lo tanto, la misericordia y la gracia de Dios ya no están mas en ellas. 9. Una gran multitud, la cual nadie puede contar, está siendo salva durante el período de la Gran Tribulación. Ellos están siendo salvos en todo el mundo fuera de las iglesias locales.
  5. El Juicio Final comienza con el juicio sobre las congregaciones locales mientras Dios ata a los no salvos dentro de estas iglesias a fin de prepararlos para enfrentar el trono de Dios en el último día. 11. Durante el presente tiempo de Gran Tribulación, Dios está separando el trigo de la cizaña. 12. Cuando una persona llega a ser salva, recibe un alma nueva resucitada en la cual ella no puede iniciar el pecado.
  6. La salvación requiere la sola acción de Dios. Ninguna persona puede hacer nada para iniciar su salvación o garantizar su salvación. La parábola histórica de la resurrección de Lázaro, citada en Juan 11, ilustra claramente el método de Dios de levantar a una persona espiritualmente muerta a la vida espiritual. 14. El anticristo es Satanás mismo. Esta es una lista parcial de muchas verdades Bíblicas que no fueron enseñadas o fueron raramente enseñadas en las iglesias locales.

Esto no significa que antes de nuestra época no existieran teólogos piadosos y espirituales que diligentemente escudriñaran la Biblia en busca de la verdad. Al contrario, a través de toda la historia, han habido hombres que laboraron diligentemente en las Escrituras a fin de entender la verdad Bíblica tan correctamente como fuera posible.  Pero debemos recordar que Dios tiene un horario para revelar la verdad. Esos teólogos piadosos y devotos vivieron en un tiempo cuando estas verdades no estaban siendo reveladas.

Por consiguiente, a pesar de sus deseos más diligentes de ser tan exactos como fuera posible concerniente a la verdad Bíblica, las verdades anteriormente mencionadas no fueron reveladas por el Espíritu Santo. Ahora estamos cerca del tiempo del fin, y este es el tiempo cuando los sellos de Daniel 12:9 están siendo quitados por Dios. Por lo tanto, mucha verdad nueva está disponible.

Pero esto coloca a los teólogos de la iglesia local presente y a los miembros de iglesia en una situación muy difícil.  En la historia de su denominación, ninguna de estas verdades han sido expresadas o entendidas. Además, los seminarios que entrenaron a los pastores nunca han entendido estas verdades, y por consiguiente, nunca las han enseñado.  Eso es lo que crea el mecanismo por medio del cual Dios separa el trigo de la cizaña.

Los verdaderos creyentes (es decir, el trigo), que aman sinceramente al Señor y desean ansiosamente ser obedientes a los mandatos de Dios, se enteran de estas verdades. Dios ya los ha preparado para interesarse en estas verdades porque simultáneamente, en sus propias denominaciones así como en otras denominaciones, ellos ven la indiferencia creciente hacia la autoridad de la Palabra de Dios.

Por ejemplo, ellos están sobresaltados por la destrucción de la institución matrimonial de nuestros días. Ellos oyen y aun llegan a darse cuenta personalmente de un pastor o de un anciano que se divorcia de su esposa y luego se casa con alguien más. Además, ellos notan el número de personas en su iglesia que son divorciados. Toman nota de que las advertencias concernientes al Día del Juicio y sus consecuencias son raramente, o nunca, proclamadas.

Notan que en muchas iglesias, y posiblemente en la de ellos, hay un cambio en la música, y que se pasa mucho más tiempo trayendo entretenimiento dentro de la iglesia, y notan y están preocupados por el uso de traducciones inferiores de la Biblia, como la Nueva Versión Internacional (NVI). Ellos están alarmados de que evangelios caracterizados por señales y prodigios se han diseminado por todo el mundo eclesiástico.

Realmente, los que son verdaderamente salvos tienen toda la razón para creer que algo espantoso está sucediendo en el mundo eclesiástico. Ellos comienzan a escudriñar la Biblia en busca de respuestas.  Debido a que son realmente salvos y que Dios está obrando en ellos el querer y el hacer por Su buena voluntad, Dios los mueve. Ellos comienzan a entender algunas de las verdades mencionadas anteriormente que hasta aquí habían estado selladas.

A medida que aprenden estas nuevas verdades, y comprueban cada una para determinar su fidelidad a la Biblia, ellos se dan cuenta de que, realmente, el tiempo ha llegado cuando el juicio de Dios está sobre la casa de Dios. Además, al continuar ellos meditando estas cosas a la luz de la Biblia, se dan cuenta que deben abandonar su congregación local. A medida que los creyentes estudian sus Biblias y reciben ayuda en sus estudios Bíblicos de una fuente tal como Family Radio, ellos llegan a familiarizarse con el plan maestro de Dios.

En efecto, descubren que esta apostasía de las iglesias locales fue predicha en la Biblia.  Dios no tan solo profetizó que esto sucedería sino también Dios profetizó el tiempo cuando esto sucedería. Y así, ellos llegan a familiarizarse cada vez más con las enseñanzas de la Biblia concernientes a estos asuntos.  Comienzan a reconocer claramente el hecho de que tienen que abandonar su congregación local.

O, aun más que eso, si han estado expresando sus preocupaciones dentro de la congregación de la cual eran miembros, podrían ya haber sido expulsados. En cualquier caso, sea que hayan sido echados o salido voluntariamente, ellos saben que esto es lo que Dios ha ordenado. Y cuando están fuera, experimentarán una gran libertad espiritual. Ahora están completamente libres para servir fielmente al Señor como lo manda la Biblia. Ya no puede haber ninguna presión sobre ellos para obedecer las doctrinas de la iglesia las cuales creen no ser totalmente fieles a la Biblia. ¡Qué libertad gloriosa es estar bajo la perfecta autoridad, y solamente la autoridad, de la Biblia!

Capítulo 6

Otra Vez Renovados

Hay dos pasajes en el libro de Hebreos que muchos teólogos consideran ser los más difíciles en toda la Biblia. Vez tras vez, ellos han luchado con estos versículos e intentado descubrir exactamente lo que Dios está enseñando aquí.  Los dos pasajes son Hebreos 6:4-9 y Hebreos 10:26-31. Si bien es cierto que estos versículos han sido extremadamente difíciles de entender, ahora ya sabemos por qué.

Descubriremos que estos versículos se aplican solamente al tiempo del final de la era de la iglesia, el mismísimo tiempo en el que estamos viviendo.Cuando entendamos realmente, nos daremos cuenta que estos pasajes enseñan verdades que son totalmente armoniosas con nuestra comprensión presente del final de la era de la iglesia, así como con lo que hemos aprendido de la parábola del trigo y la cizaña. Por lo tanto, ahora examinaremos estos dos pasajes.

El primer pasaje es Hebreos 6:4-9. Allí Dios declara: Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada. Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así.

La clave para entender estos versículos es la frase del versículo 6, “renovados otra vez para arrepentimiento”. Esta frase nos garantiza que estos versículos no pueden estar hablando de individuos. La razón para esto es que la palabra “renovar” significa haber llegado a ser salvo (Tito 3:5, Romanos 12:2).  Un individuo no puede ser renovado (es decir, salvado), otra vez (o, por segunda vez) para arrepentimiento. Cuando él ha llegado a ser salvo, se le ha dado vida eterna.

Por consiguiente, él no puede caerse de esa posición.  Habiendo llegado a ser salvo, nunca, nunca puede apartarse. La idea de que alguien pueda abandonar la fe después de ser salvo no concuerda con todo lo que la Biblia enseña acerca de la naturaleza de la salvación. Por otro lado, este pasaje no puede estar hablando de aquellos que no han llegado a ser salvos, porque ellos nunca han sido renovados la primera vez. Así que, el pasaje parece imposible de resolverse.

Sin embargo, cuando reconozcamos que este pasaje está hablando de una iglesia local o de una congregación y no de un individuo, comenzaremos a entender. Viene a la mente un pasaje en Apocalipsis 2 que habla directamente de este asunto.  Allí leemos de la iglesia de Éfeso, que era una iglesia a la cual Dios amaba muchísimo y la cual amaba muchísimo a Dios. Dios dijo de esta iglesia de Éfeso, en Apocalipsis 2: 2 y 3:

Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Estas son palabras magníficas de recomendación concerniente a la iglesia en Éfeso.

Sin embargo, la Biblia continúa diciendo algo en cuando a apartarse y ser renovados para arrepentimiento. Leemos en Apocalipsis 2, versículos 4 y 5: Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Esto nos muestra claramente que esta iglesia se había apartado de su primer amor.

Ese primer amor indica su obediencia inicial a los mandatos de Dios. Luego Dios le ordenó a esa iglesia que se arrepintiera y volviera a ese primer amor, es decir, esa iglesia tenía que ser más obediente a los mandamientos de Dios. La congregación fue advertida de que, a menos que se arrepintieran e hicieran otra vez sus primeras obras, Dios quitaría su candelero. Es decir, ellos se convertirían en una iglesia muerta si no comenzaban a obedecer las leyes de Dios más fielmente. Podemos ver cómo esto se refiere al lenguaje de Hebreos 6, donde Dios nos advierte acerca de una iglesia que ha sido fiel y que luego se ha apartado.

Dios dice que esta apostasía no puede ser seguida por una renovación para arrepentimiento, sino que esa idea parece contradecir la amonestación de Apocalipsis 2 a la iglesia de Éfeso. A ellos se les dijo que se arrepintieran y entonces Dios estaría con ellos otra vez. Sabemos que la Biblia no puede contradecirse a sí misma. Entonces, ¿cómo podemos entender esta contradicción aparente? Descubriremos que en estos versículos de Hebreos 6, Dios está hablando de tan sólo un tiempo en la historia , es decir, solamente hay un tiempo cuando estos versículos pueden aplicarse. Ese tiempo es el final de la era de la iglesia, el tiempo en el cual estamos viviendo ahora. Investiguemos este asunto más cuidadosamente mientras continuamos mirando el libro de Hebreos.

Obediencia es lo que Dios Espera.

El contexto de estos versículos de Hebreos 6 realmente comienza en Hebreos 5:9. En los versículos previos, Dios da información importante acerca de Cristo nuestro Salvador. Sin embargo, en Hebreos 5:9, Dios comienza a hablar de aquellos que le obedecen. Ese versículo dice: Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Este versículo enseña que aquellos que verdaderamente han sido salvos obedecerán a Cristo.

Ellos, por supuesto, han recibido una nueva alma resucitada en la cual solamente quieren hacer la voluntad de Dios. Sin embargo, al continuar en Hebreos 5, encontramos que Dios comienza a desarrollar el concepto de que hay quienes no están obedeciendo a Dios. Esta clase de pensamiento es puesto de manifiesto particularmente en Hebreos 5:11, donde leemos: Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.

Este lenguaje señala a aquellos que tienen dificultad en oír. Inmediatamente, pensamos en dos citas que se relacionan a la dificultad de oír. Obviamente, esto está hablando de oír el Evangelio. La primera cita es Amós 8:11. Allí leemos: He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. También pensamos en Jeremías 5:21, donde leemos: Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye:

Junto con Jeremías 5:21, recordamos las palabras de Dios a los judíos que discutían acerca de las verdades que Pablo les estaba entregando. Leemos en Hechos 28, versículos 26 y 27: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

Note el uso de la frase oyeron pesadamente” en este pasaje. Estas tres citas en su totalidad hablan de la condición que existe en las congregaciones locales al final de la era de la iglesia. En este momento, ya no hay ninguna esperanza de que Dios lleve a alguna iglesia a una posición de reconciliación con Dios. Por lo tanto, podemos estar bien seguros de que estos versículos de Hebreos 5 y 6 están identificados con el final de la era de la iglesia.

Para probar esto y para obtener la verdad de estos versículos, deberíamos examinar cada uno en detalle. Hebreos 5:9 coloca el escenario para lo que sigue. La frase “todos los que le obedecen” implica que hay quienes no le obedecen, y esas personas e iglesias desobedientes están bajo la ira de Dios. Hemos aprendido en nuestro estudio del trigo y la cizaña que finalmente viene un tiempo cuando la cizaña será atada en preparación para ser quemada (Día del Juicio).

Una manera mayor como la cizaña es atada es que las iglesias ya no tienen la habilidad de entender la verdad Bíblica. Dios desarrolla este pensamiento en los versículos a continuación de Hebreos 5:11. Leemos en Hebreos 5:12-14: Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Estos versículos enfatizan la verdad de que, si somos creyentes verdaderos, nuestra comprensión de la Biblia debería aumentar consistentemente. Una de las tareas principales dada a la iglesia fue el ministerio de la Palabra (Hechos 6:4). Para ministrar adecuadamente la Palabra, es decir, para enseñar la Palabra de Dios en una manera que glorifique a Dios, los líderes de la iglesia deberían estar aumentando constantemente su comprensión de la Biblia. Sin embargo, en este versículo, Dios está hablando de una condición en la cual no hay aumento en la comprensión de la Biblia.

Los primeros principios de la verdad sobre la cual estaba fundada la iglesia permanecen estáticos. No hay conciencia de que la Biblia está llena de pepitas de oro de la verdad, esperando ser descubiertas en el tiempo propio de Dios. De esta manera, las confesiones, las declaraciones de fe, la teología sistemática a la cual se suscribe la iglesia, realmente se convierten en los límites de la verdad teológica que la iglesia local sostiene. No hay intentos para afinar más estas primeras doctrinas a fin de asegurarse de que las tales sean tan Bíblicas como sea posible.

Los Recién Nacidos Deben Crecer

En estos versículos de Hebreos 5, Dios asemeja esta situación a aquellos que nunca pasan del estado infantil. En I Pedro 2:2, Dios se refiere a los nuevos creyentes como a niños recién nacidos que desean la leche de la Palabra. Pero nadie debería quedarse niño. Y si sucede, significa que hay algo terriblemente malo con ese niño. Sin embargo, en Hebreos 5:12, Dios indica que el conocimiento de la iglesia de estas primeras doctrinas importantes es tan poco sólido, tan incompleto, que los maestros en la iglesia son incapaces de continuar adecuadamente creciendo como maestros de estas cosas.

Al contrario, son como bebés que todavía necesitan maestros que les enseñen estas doctrinas. Dios espera que los creyentes verdaderos crezcan en la gracia (II Pedro 3:18). Igualmente, la congregación local, bajo el cuidado espiritual del pastor y los ancianos, debería crecer en su conocimiento de las enseñanzas de la Biblia. A medida que ellos crecen en conocimiento, tendrían que volverse cada vez más sensibles a lo que es doctrina correcta y lo que es doctrina equivocada.

De esta manera, su habilidad de afinar bien las doctrinas de la iglesia debería aumentar. Deberían de ser capaces de discernir el bien y el mal, como indica Hebreos 5:14. Ellos deberían ser cada vez más sensibles en rechazar las doctrinas y prácticas que han sido introducidas, o que pueden ser introducidas dentro de la congregación, que son contrarias a las enseñanzas de la Biblia. En otras palabras, a medida que la iglesia local madura, esta debería ser más y más fiel a la Biblia aunque esto pueda significar el rechazo o la modificación de algunas de las enseñanzas que los padres de la iglesia o la denominación sostenían.

Primeros Principios

Dios continúa mostrando este principio en los versículos siguientes. En Hebreos 6:1-2, leemos: Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.

En estos dos versículos, Dios expone los primeros principios fundamentales de la verdad Bíblica. Estas seis doctrinas deberían haber sido entendidas a través de toda la era de la iglesia. En realidad, ellas son la matríz en la cual las confesiones de la iglesia y la teología sistemática denominacional existen. Estas seis doctrinas son realmente la fundación del Evangelio. Sin embargo, en estos versículos, Dios instruye a la iglesia de seguir hacia la perfección.

Es decir, siempre debería de haber existido un deseo ardiente de entender más de la Biblia. En cualquier momento durante la era de la iglesia, un estudiante de la Biblia sabía que existían muchos versículos en la Biblia que él no podía entender.  Ahora, muy humildemente, él reconoce que Dios tiene su propio horario para revelar la verdad de la Biblia. De vez en cuando, mientras compara Escritura con Escritura, siempre orando que el Espíritu Santo le guíe a la verdad, él entiende algunos de los versículos un poquito más claramente.

Por cierto, leemos acerca de esto en Isaías 28:9-10:¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá. Estos versículos en Isaías 28 enfatizan la misma verdad que leemos en Hebreos 5 y 6. Cuando comenzamos a entender la Palabra de Dios, somos como pequeños bebés que comenzamos con leche.

Luego, somos destetados de la leche y avanzamos hacia el alimento más sólido. Pero el proceso es poco a poco, mandamiento (ley) por mandamiento (ley), un poquito allí, otro poquito allá. En Isaías 28:9-10, Dios usa el crecimiento de un bebé como ejemplo del crecimiento en el conocimiento de la verdad espiritual.  El bebé no camina o corre instantáneamente. No tiene un vocabulario completo instantáneamente. No entiende inmediatamente los modales apropiados, ni puede comer la misma clase de alimentos que sus padres comen. Más bien, poco a poco, él progresa de bebé indefenso a adulto fuerte e independiente. El llega allí poco a poco durante un lapso de muchos años.

Creciendo Hacia la Perfección

Esto es lo que Dios esperaba de las congregaciones locales a través de toda la era de la iglesia. Ellas comienzan con una comprensión razonable de las seis verdades fundamentales declaradas en Hebreos 6:1-2. Luego poco a poco, mandamiento tras mandamiento, un poquito allí y otro poquito allá, tendrían que crecer en su conocimiento de la Biblia. Puede ser un crecimiento lento pero tiene que haber crecimiento. Esto es tan semejante a como un bebé debe crecer.

Esto significa que los eruditos Bíblicos no deberían contentarse con simplemente entender las declaraciones de los teólogos eminentes del pasado, tales como Agustín o Calvino o Lutero, etcétera. En su crecimiento espiritual, tendrían que llegar a ser cada vez más exactos y Bíblicos en referencia a cualquier doctrina de la Biblia. En su discernimiento creciente del bien y del mal, ellos deberían estar quitando declaraciones de las doctrinas de su iglesia que no son totalmente fieles a la Biblia.

De esta manera, al pasar el tiempo, tendría que haber más armonía entre los teólogos de las varias denominaciones en cuanto a las enseñanzas importantes tales como el bautismo y la salvación.¿Por qué no tiene que ser así? Todas las denominaciones consideran a la Biblia como la Palabra infalible e inequívoca de Dios. Prácticamente todas las denominaciones esperan que sus pastores sepan Griego y Hebreo, lenguajes originales principales en los que la Biblia fue escrita.

Por su conocimiento de estos lenguajes, los individuos entrenados en los seminarios deberían tener la capacidad de revisar el trabajo de los traductores a fin de descubrir errores en la traducción.Ya que, presumiblemente, todos los pastores de las varias denominaciones son individuos salvos, habitados por el Espíritu Santo, uno pensaría que a través de los años, las diferencias denominacionales deberían haber desaparecido poco a poco. La Biblia enseña que hay un Señor, una fe, y un bautismo (Efesios 4:4-6).

Esta debería ser la meta de la iglesia al esforzarse en obedecer la orden de Hebreos 6:1-2 de ir hacia la perfección. Realmente, Dios está diciendo que nunca debemos de cesar en nuestro esfuerzo de aprender más de la Biblia. Así, las diferencias denominacionales en entender el bautismo, la naturaleza de la salvación, y el Día del Juicio deberían de desaparecer gradualmente. Las diferencias en la interpretación de varios versículos que se relacionan con estas doctrinas deberían de haber desaparecido hace mucho. Sabemos que la Biblia puede enseñar solamente una verdad.

La realidad es que esto no está sucediendo. Las diversas denominaciones se sujetan a sus enseñanzas denominacionales tan rigurosamente como lo hicieron en cualquier momento de su historia. Si el acuerdo comienza a surgir entre dos denominaciones, ordinariamente será en favor de una posición doctrinal que es menos fiel a la Biblia.  Esto se ve hoy, por ejemplo, en muchas iglesias Reformadas, cuando cada vez más las encontramos sirviendo a un evangelio de libre albedrío.

También, como vemos en las iglesias Bautistas leales que previamente insistían en la versión King James de la Biblia en Inglés (o la Reina-Valera en Español), ahora han sucumbido a una versión inferior, la Nueva Versión Internacional. De esta manera, la advertencia de Hebreos 6:1-2 es muy oportuna. Sin embargo, en nuestros días, esta es una advertencia dramática y oportuna pues al continuar en Hebreos 6, nos daremos cuenta que la advertencia de estos versículos está señalando particularmente a nuestros días.

Si Dios lo Permite

Desarrollaremos más esta verdad mientras continuamos y examinamos los siguientes versículos. En Hebreos 6:3, leemos: Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite Debemos darnos cuenta de que cualquier verdad que recibamos de la Biblia, es finalmente la obra del Espíritu Santo de Dios trabajando en nuestras vidas. Todas las doctrinas sostenidas por cualquier iglesia o denominación fiel a la Biblia fueron dadas a los creyentes verdaderos dentro de esa denominación.

Desafortunadamente, esa denominación también puede sostener doctrinas que no son leales a la Palabra de Dios. Estas últimas doctrinas son el resultado de hombres, tratando de llegar a la verdad sin el beneficio de la dirección del Espíritu Santo.  Es posible que ellos sean creyentes verdaderos, o quizá no sean salvos. En ambos casos, ellos están tratando de hacer lo mejor para enseñar las verdades de la Biblia.

Hebreos 6, versículo 3, indica que un aumento en la verdad solamente puede suceder si Dios lo permite; es decir, Dios tiene un horario para revelar la verdad.¿Recuerda lo que leímos en Daniel 12:9? Daniel capítulo 12 trata del fin del mundo y de los eventos que llevarán hacia el mismo, y en ese contexto, Dios le dijo a Daniel, en el versículo 9:...Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.

Es el plan de Dios que ciertas verdades no serán entendidas sino hasta el tiempo cuando el mundo esté muy cercano al fin. Dios no violará sus propias declaraciones. Por eso, El no permitirá la comprensión de estos versículos hasta que ese tiempo haya llegado. Por lo tanto, existió una tensión a través de toda la era de la iglesia y continúa aun después de la era de la iglesia. Por un lado, los creyentes verdaderos tienen que estudiar la Biblia constantemente.

Ellos tienen que procurar entender todo lo que sea posible de la Biblia. Al hacerlo así, deben suplicarle constantemente al Señor que les de una comprensión correcta. Por otro lado, hay muchas enseñanzas de la Biblia que Dios no les revelará, sin importar cuán seria o fielmente busquen la verdad u oren pidiendo la verdad. Dios permitirá el entendimiento sólo de conformidad a Su propio horario.

Desde luego, hay gran bendición para aquellos que ávidamente buscan un mayor entendimiento de los pasajes difíciles de la Biblia. Mientras buscan más verdad, también revisan constantemente las doctrinas que ellos y su denominación sostienen como verdad.  De esta manera, corregirán cualquier doctrina o idea que puedan tener. Obviamente, como ya hemos indicado, si este plan de Dios ha sido llevado a cabo rigurosa y vigorosamente por todas las denominaciones, entonces con el tiempo, las diferencias en la interpretación de los principios fundamentales establecidos en Hebreos 6:1-2 serían minimizados en gran manera.

Hebreos 6, versículo 3, el cual enfatiza que nosotros (los creyentes verdaderos) haremos esto si Dios lo permite, es particularmente importante al final de la era de la iglesia, tiempo preciso al cual estos versículos son dirigidos especialmente. Como aprendimos de Daniel 12:9, mucha verdad será revelada justo antes del regreso de Cristo en el fin del mundo. Ya que hay mucha evidencia Bíblica de que hemos llegado a ese tiempo de la historia, podríamos esperar que los teólogos y maestros Bíblicos en todo el mundo estuvieran descubriendo más verdad de la Biblia.

Esto ha sucedido, por ejemplo, en el capítulo 5 de este estudio, donde un número de verdades están listadas, las cuales no habían sido conocidas antes de nuestra generación. Sin embargo, tristemente, debemos reconocer que este no es el caso en conexión con las congregaciones locales. Sabemos esto porque muy pocas temen y tiemblan delante de la Palabra de Dios.

Es difícil encontrar un seminario o una iglesia donde se estén regocijando por más verdades aprendidas de la Biblia. Realmente, muchos teólogos y maestros Bíblicos niegan rotundamente la posibilidad de la revelación progresiva. Debemos entender que cuando hablamos de revelación progresiva, no estamos hablando de revelación en adición a lo que está escrito en la Biblia. Revelación progresiva significa simplemente que de vez en cuando, Dios abre nuestros ojos a una mayor comprensión de lo que está escrito en Su Palabra.

Algunos teólogos se refieren a esto como iluminación adicional. Desafortunadamente, la comprensión de las verdades fundamentales de la Biblia es quitada cada vez más de aquellos que niegan que hay una comprensión mayor de la revelación de Dios, la Biblia. Como lo indica la parábola de los talentos (Mateo 25), aun lo que ellos tenían les es quitado. Además, cuando otra gente llega a más verdad, esos mismos teólogos no tienen la capacidad de criticar honorable y fielmente a estas nuevas verdades.

Esto es así porque ellos mismos no están escudriñando la Biblia. Y, como lo indicamos antes, ellos pueden negar rotundamente la posibilidad de aprender estas nuevas verdades. Es decir, ellos niegan la posibilidad de la revelación progresiva. Desafortunadamente, estos versículos de Hebreos capítulo 5 y 6 tienen cosas poco amables que decir acerca de esta situación. Un bebé debe crecer. Si no crece, él está en un gran problema. Igualmente, tiene que haber progreso espiritual al permitir Dios una comprensión más allá de las verdades fundamentales. Si no hay crecimiento, aquellos que están involucrados se encuentran en grave problema con Dios. Este grave problema es declarado en los versículos que siguen al versículo 3.

La Salvación Ya No es Posible.

Continuemos examinando los versículos siguientes, Hebreos 6:4-6, donde leemos: Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

Estos versículos enfatizan que, debido a que las doctrinas fundamentales de Hebreos 6:1-2 han sido enseñadas en una iglesia, ha habido una gran bendición en esa congregación. Debemos recordar que a través de toda la era de la iglesia, el Espíritu Santo estaba activamente salvando a la gente en esas iglesias. Las verdades fundamentales mencionadas en los versículos 1 y 2 fueron enseñadas allí, así que había iluminación disponible para la congregación. Algunos individuos no fueron salvos cuando gustaron del don celestial y la buena Palabra de Dios. Sin embargo, especialmente cerca del fin de la era de la iglesia, hay un alejamiento.

Satanás ha podido sembrar estas iglesias con cizaña. Mucha de la cizaña son pastores y ancianos y diáconos. Esta es la razón por qué la iglesia no puede entender más allá de las doctrinas fundamentales. Esta cizaña no tiembla frente a la Biblia. Más bien, esta cizaña son “ministros de justicia” que creen que están sirviendo a Cristo, y sin embargo, sutilmente y cada vez más alejan de la verdad a su congregación. Luego, cuando el Espíritu Santo de Dios abandona a esa congregación – y Dios abandonó a todas las congregaciones al principio del tiempo de la Gran Tribulación – el alejamiento es completo. Es una iglesia muerta gobernada por Satanás.

Es Imposible Arrepentirse

Esto coloca el escenario para las siguientes declaraciones amenazadoras de Hebreos 6:6: Colocando los versículos 4 y 6 juntos, aprendimos que: Es imposible que los que una vez fueron iluminados (las congregaciones) ... y recayeron, sean otra vez renovados(as) para arrepentimiento. Esta declaración hace eco de todo lo que hemos aprendido acerca del final de la era de la iglesia, en cuyo tiempo el juicio de Dios está sobre todas y cada una de las congregaciones locales.

Este juicio está sobre ellas porque Dios ha terminado de usar a la institución de la iglesia para proclamar el Evangelio y también porque esta ha muerto espiritualmente, tanto que es imposible renovarla para arrepentimiento. Como congregación, ellas no pueden ser renovadas para arrepentimiento porque el Espíritu Santo de Dios ha abandonado a todas las iglesias locales: Dios ya no está presente en ninguna de estas congregaciones.

La misericordia de Dios ya no se puede hallar en ninguna iglesia local. Esta es la razón por qué las congregaciones no pueden arrepentirse. Dios ha terminado con ellas y El las ha abandonado. Nunca jamás serán un instrumento en la mano de Dios para proclamar el Evangelio. Como aprendimos de la parábola del trigo y la cizaña, la única acción restante de Dios es atar la cizaña para quemarla.

El versículo 6 continúa con la declaración: Crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Para entender esta frase, tenemos que mirar en retrospectiva hacia la época cuando Jesús fue crucificado. ¿Quiénes eran estos individuos que querían crucificar a Jesús? La crucifixión era lo más vil, lo más atroz, el acto más despreciable que podía cometerse contra una persona judía.

No tan sólo significaba que el individuo sufriría una muerte lenta y tormentosa, sino también significaba que sería exhibido públicamente como alguien maldito de Dios. Leemos en Gálatas 3:13: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). Desde luego, estos líderes Judíos estaban totalmente conscientes de esta ley de Dios, la cual primeramente fue declarada en Deuteronomio 21:23.

Por lo tanto, su deseo intenso no era solamente matar a Jesús sino también avergonzarlo públicamente tanto como fuera posible. ¿Pero cómo se relaciona este relato al final de la era de la iglesia? Hebreos 6:6 declara: Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Ahora podemos entender lo que Dios está enseñando aquí.

Aquellos que pertenecen a las iglesias que se han alejado, al tiempo cuando es imposible para ellas ser renovadas para arrepentimiento, son como los líderes Judíos que crucificaron a Cristo.  Dios está dándonos una señal que marca la condición espiritual de aquellos que insisten en permanecer en las congregaciones locales después de que estas han caído. Recuerde, aprendimos que comenzando con el tiempo de la Gran Tribulación, todas las congregaciones locales han sido abandonadas por Dios y están bajo el gobierno de Satanás.

Dios está advirtiendo que los líderes de iglesia que insisten en desobedecer la orden de Dios de abandonar su iglesia, y que nunca han avanzado más allá de las doctrinas fundamentales debido a que ellos no entienden el principio de la revelación progresiva, y que no se presentan delante de Dios en temor y temblor como debe hacerlo un creyente verdadero, son semejantes al sumo sacerdote y a los Fariseos que deseaban la crucifixión de Cristo.

Cristo ha muerto para ellos y ellos no tienen Salvador. Y como los Fariseos que querían a Jesús crucificado, realmente están amontonando deshonra sobre Jesús mientras desprecian Su mandamiento de huir de las iglesias. Ahora podemos tener algún conocimiento de por qué Dios tiene tanto qué decir acerca de la condición espiritual de los Judíos y sus líderes en la época de Jesús. Dios nos está dando realmente una mirada a fondo en los corazones de los miembros y líderes de las iglesias locales, al final de la era de la iglesia, quienes no obedecerán la orden de Dios de abandonar las iglesias.

Dios está enseñándonos que ellos son exactamente como los Fariseos de los tiempos de Jesús. Así que, vez tras vez, volvemos a estas cosas terribles de Mateo 13, Mateo 23, y Juan 8, donde Dios tiene tantas cosas desagradables que decir acerca de los líderes Judíos. Estas son declaraciones horribles, y Dios las ha colocado cuidadosamente en la Biblia para nuestra instrucción. Estas palabras terribles de Hebreos 6:6 nos han ayudado grandemente para comprender por qué el juicio de Dios está sobre las iglesias y congregaciones.

La situación es mucho más seria que la que se ve por fuera. Es increíblemente seria. Si no tuviéramos la Biblia, sospecharíamos que la condición espiritual de la congregación local está muerta, pero no podríamos estar seguros. Sin embargo, la Biblia nos da los hechos. La situación es muy mala, pero no queremos creerlo. Quisiéramos no haber leído estos versículos terribles. Pero el infierno es terrible, y está rodeando a este mundo.

Maravillosamente, todavía hoy es el día de salvación. Maravillosamente, fuera de las iglesias locales, una gran multitud está siendo salva. Maravillosamente, Cristo todavía está edificando Su iglesia. Es la iglesia eterna que existirá a través de toda la eternidad. Como confirmación adicional de nuestra comprensión de estos versículos, Dios continúa en Hebreos 6, versículos 7 y 8:  Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada.

Este lenguaje se asemeja a Isaías 5, donde Dios habla de la era de la iglesia como una viña. Puede demostrarse que esa viña está apuntando hacia las congregaciones locales a través de toda la era de la iglesia. El lenguaje que trata del final de esa viña habla de cardos y espinos, tal como Hebreos 6:8 habla de cardos y espinos. Isaías 5, versículos 6 y 7, declara: Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella. Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.

¡Qué terrible! Qué terrible que este es el final de las iglesias locales. El lenguaje de Hebreos 5:9 a Hebreos 6:8 es muy presagioso y negativo. Sin embargo, en los versículos que siguen, Dios vuelve a pensamientos más agradables. El continúa en Hebreos 6:9-10: Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

 Los versículos anteriores se enfocan particularmente sobre el final de la era de la iglesia, pero esta cita es una exhortación normal acerca de la naturaleza de la salvación y la conducta de los creyentes verdaderos. De esta manera, aprendemos que estos versículos de Hebreos 5 y Hebreos 6 son una interjección dentro de la gran doctrina de la salvación expuesta en el libro de Hebreos. En Hebreos 10:25, hay otra interjección que enseña verdades similares a las que hemos aprendido en este estudio. Por lo tanto, examinaremos estos versículos también.

Capítulo 7

El Pecado Voluntario

En Hebreos 10 hay versículos que son tan similares y tan misteriosos como los versículos que hemos estado examinando en Hebreos 6. Hebreos 10:26 advierte lo siguiente: Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados. Este versículo habla de pecados voluntarios siendo cometidos, para los cuales no puede haber perdón. Pero todo pecado es voluntario. Cuando David cometió fornicación con Betsabé, fue pecado voluntario.

Ciertamente él no perdió su salvación. ¿Cómo puede ser entonces que ese pecado voluntario coloque a una persona en una posición tal que “ya no queda más sacrificio por los pecados”, es decir, debido a ese pecado voluntario, no hay ninguna posibilidad de perdón? Los escribas de Marcos 3 voluntariamente acusaron a Jesús de estar bajo la autoridad de Satanás y no del Espíritu Santo. En ese contexto tan estrecho, ellos blasfemaron contra el Espíritu Santo y por ese pecado, Jesús dijo que no hay perdón. Ese es el único pecado del cual hemos estado conscientes de que llevaba tal advertencia.

Que tomen debida nota de esto ciertos “hermanos” muy rápidos en evaluar y juzgar la acción de otros que, por estar haciendo algo que no entienden, lo rotulan como satánico. Si lo es, gloria a Dios, pero si no lo es, ¿Adonde irán a parar? Sin embargo, Hebreos 10:26 se refiere al pecado voluntario que coloca al pecador en una posición de ninguna posibilidad de perdón. ¿Está este también refiriéndose a la blasfemia contra el Espíritu Santo? El contexto no parece indicar ese pecado. ¿Pero qué pecado puede estarse enfocando?

La solución a estos versículos de Hebreos 10 es similar a la solución de los versículos difíciles que hemos estado examinando en Hebreos 6. Descubriremos que estos versículos no se aplican a la estación de la era de la iglesia. Se aplican solamente a individuos en las congregaciones locales al final de la era de la iglesia. Cuando entendemos esta aplicación, el pasaje entero cae dentro del enfoque preciso.

El Congregarnos

Comenzaremos el estudio de estos versículos examinando cuidadosamente Hebreos 10:24-25. Allí leemos: Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Inmediatamente, tenemos que tomar nota del hecho de que Dios nos está dando una pista del tiempo. El versículo 25 declara: “cuanto veis que aquel día se acerca”. Hace bastante aprendimos que las frases Bíblicas tales como “el día” y “aquel día” generalmente apuntan hacia el Día del Juicio. Sabemos que el Día del Juicio está en consideración en este versículo porque cuando leemos un poco más adelante, descubrimos que Dios declara en Hebreos 10, versículos 30 y 31:

… Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Ya que el Día del Juicio sigue casi inmediatamente después del final de la era de la iglesia, podemos estar seguros de que este pasaje está hablando del final de la era de la iglesia. Al examinar con más detenimiento estos versículos, esta verdad será cada vez más evidente. Volviendo a Hebreos 10, versículos 24 y 25, leemos un comentario muy curioso. El versículo 25 declara: …no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre….

Este en realidad es un lenguaje curioso. Uno pensaría que sería más lógico decir: “no dejando la reunión de la congregación” o “no dejando la reunión de la iglesia”. ¿Por qué Dios usa el extraño lenguaje “de congregarnos” ? Como ya hemos notado, Dios está enfocando el tiempo cuando el Día del Juicio está muy cercano. Entendemos esto por medio de la frase tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. Otra curiosidad es el uso de la palabra Griega “episinagogan” la cual es traducida “reunión”. Esta palabra Griega se usa tan sólo en otra ocasión en la Biblia. Esa cita es II Tesalonicenses 2:1, donde leemos:

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos hermanos. La frase reunión en este versículo se traduce de la misma palabra Griega “episinagogan”. Cuando examinamos el contexto de II Tesalonicenses 2:1, sabemos quién se está congregando o reuniendo. Este pasaje está hablando de aquellos individuos que se están reuniendo para encontrarse con el Señor en su venida. Las únicas personas que están listas para encontrarse con Cristo en su venida son los creyentes verdaderos. Las iglesias no estarán listas para encontrarse con Cristo. Congregaciones completas no están listas para encontrarse con Cristo. Aun si Cristo viniera antes de que la era de la iglesia concluyera, tan sólo un remanente de la congregación habría estado listo para encontrarle.

El punto que Dios quiere significar aquí es, que la palabra Griega “episinagogan, enfatiza la reunión de individuos. No está considerando de ninguna manera a un cuerpo de personas que son todas miembros de una congregación local. Esto concuerda con el uso de la misma palabra Griega, “episinagogan, que encontramos en Hebreos 10:25, donde Dios enfatiza que se tiene en mente a individuos como se indica por el uso de “nos” en congregarnos. De esta manera, un cuerpo de personas, como una congregación local, no puede estarse considerando en Hebreos 10:25, de la misma manera que no podría estarse considerando una congregación local en II Tesalonicenses 2:1.

Podríamos recordar que Jesús señala hacia la individualidad de quienes son arrebatados. En Lucas 17:34-37, Dios recalca vez tras vez que, “el uno será tomado, y el otro dejado”. Así, vemos que el enfoque de Hebreos 10:25 no sobre una congregación. Es sobre individuos. En el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, aprendimos de la Biblia que la estación de la cosecha final vino después de que la era de la iglesia estaba terminada. Es la estación cuando la tarea de recoger la cosecha ha sido asignada a individuos y no a congregaciones locales. El congregarnos juntos como individuos significa que no hay membresía y no hay líderes espirituales ejerciendo gobierno espiritual sobre nosotros. No se requieren acciones externas, por ejemplo, el bautismo en agua, confesiones de fe, participación en servicios de comunión, membresía en la iglesia, promesas de sostener las doctrinas de una congregación local. Es simplemente la reunión de individuos para exhortarse los unos a los otros (la palabra “exhortar” sería mejor traducida “consolar”).

El número de personas congregándose puede ser tan mínimo como un tan solo individuo que está en compañerismo con Dios. Leemos en I de Juan 1:3: Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Pudiera ser que cierto número de personas de la misma opinión se congregarán. Como hemos aprendido, una palabra clave es “nos”. El enfoque está sobre los individuos, no sobre un cuerpo de personas, como había estado en sumo grado a través de toda la era de la iglesia. Pero cómo se relaciona esto con el versículo siguiente, Hebreos 10:26, el cual declara:

Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados. ¿Cuál podría ser el significado de pecado voluntario? Como aprendimos anteriormente, todo pecado es voluntario. Sin duda sabemos que Jesús vino a salvar a pecadores voluntarios. Ciertamente El no vino para salvar a gente “buena”. Sino que estos versículos están hablando de alguien que ha cometido pecado voluntario para el cual no hay perdón.  ¿Cómo puede ser esto? Ya mencionamos que las blasfemia contra el Espíritu Santo es pecado imperdonable. Pero hasta donde sabemos, ese pecado fue cometido solamente por los escribas que querían que Jesús fuera muerto, y de ninguna manera está en consideración en estos versículos de Hebreos 10. Tiene que haber otra respuesta.

El Pecado Voluntario de Rehusar Salir de la Iglesia Local

Efectivamente, la hay. Debemos recordar el triste hecho de que al final de la era de la iglesia, en todo el mundo, el Espíritu Santo abandonó las congregaciones. Dios ha abandonado las iglesias y Satanás ahora gobierna en ellas. Sin embargo, al mismo tiempo, Dios ordena a los verdaderos creyentes que huyan de las iglesias, si es que no han sido echados. Tienen que salir de las iglesias, las cuales se han convertido en una Babilonia espiritual, porque ellas son gobernadas por Satanás quien está simbolizado por el rey de Babilonia.

Entonces se puede hacer esta pregunta: Si un individuo desobedece voluntariamente la orden de abandonar la congregación local, y continúa siendo parte de esa congregación, ¿Puede él hallar o esperar algún perdón de Dios? La respuesta triste y terrible tiene que ser, absolutamente no.La razón por qué no puede haber perdón es que Dios ya no está presente en esa congregación para perdonar. La misericordia de Dios ya no puede hallarse en esa congregación. Ahora Dios está mostrando misericordia solamente a individuos fuera de la congregación local.

Hebreos 10:26 indica que estos individuos han recibido el conocimiento de la verdad. Es decir, ellos poseen una Biblia y saben que es la Palabra de Dios. Ellos han aprendido muchas enseñanzas de la Biblia. Ellos tienen conocimiento, pero ese conocimiento no ha producido obediencia. Conocen muchas verdades Bíblicas pero nuncan han llegado a ser salvos. Desafortunadamente para ellos, Dios ya ha terminado con esa congregación y El ya no está presente dentro de ella para salvar.

Esto concuerda con la frase ya no queda más sacrificio por los pecados” en el versículo 26. De esta manera, si un individuo desobedece voluntariamente el mandato de abandonar la congregación local, él ya no está en un ambiente donde la salvación y el perdón son posibles. Obviamente, la alternativa de la salvación es el juicio de Dios. Esto está claramente enfatizado por los siguientes versículos de Hebreos 10, versículos 27 y 28, donde Dios dice: Sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

Estos versículos deberían asustar a los miembros hasta lo más profundo de su ser. Estos versículos no están hablando de los malos que están allí afuera en el mundo. Están hablando de hombres y mujeres y niños, pastores y ancianos, y diáconos y profesores de seminario respetables, decentes, morales y aparentemente piadosos, que voluntariamente desobedecen el mandato de Dios de dejar la iglesia local.

El Mecanismo de Dios para Separar el Trigo de la Cizaña

Como ya aprendimos anteriormente, este mandato es el mecanismo mediante el cual Dios, en el momento actual, está separando el trigo de la cizaña. En estos versículos, Dios enfatiza que no existe posición intermedia. Si desobedecemos voluntariamente el mandato de salir de la iglesia, somos dejados sin misericordia. Somos dejados con la certeza de la condenación eterna.

¡Sin misericordia! ¡Qué terrible! Dios es un Dios misericordioso. Estar en un lugar donde no existe ninguna posibilidad de la misericordia de Dios tiene que ser increiblemente terrible. Aun en las situaciones más malignas en el mundo, existe la posibilidad de la misericordia de Dios. Pero dentro de cualquier congregación local, sin importar cuán santos y puros los miembros piensan que son, ya no existe ninguna posibilidad de misericordia. ¡Qué espantoso!
Las excusas que pueden darse para justificar la permanencia en la iglesia no nos ayudarán de ninguna manera. Uno puede argumentar, diciendo: “¿Cómo sé que ha llegado el tiempo para irme?” o, “¿Cómo puedo estar seguro que todas las iglesias locales han sido incluidas en el juicio de Dios?” o, “¿Qué acaso no tenemos todavía un pastor muy piadoso y calificado que predica fielmente la Palabra?”, etcétera. Pero nada de eso ayudará a la situación. Dios ya no será misericordioso con aquellos que voluntariamente desobedecen la orden de salir.
Hebreos 10, versículo 29, enfatiza más la enorme seriedad de desobedecer voluntariamente el mandato de Dios. Allí leemos:

  ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

 

Tres explicaciones espantosas de la enormidad de este pecado son declaradas en lo siguiente (de Hebreos 10:29).

  1 el que pisoteare al Hijo de Dios”.
  2 “y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado”.
  3 “e hiciere afrenta al Espíritu de gracia”.

 

Hemos aprendido que el pecado voluntario es el pecado de desobedecer el mandato de Dios de salir de la iglesia. ¿Cómo puede hacer Dios estas acusaciones terribles por causa de un pecado voluntario? El puede hacerlo así porque la desobediencia a este mandato es como la punta de un témpano. Esta desobediencia revela el triste hecho de que este individuo no ha llegado a ser salvo. El ha sido santificado o puesto aparte en el mismo sentido como el cónyuge que no es salvo es santificado por el cónyuge salvo (I Corintios 7:14). El ha sido miembro de la institución divina llamada iglesia, de modo que ha sido puesto aparte del mundo en el sentido de que él pudo oir el Evangelio y estar en la compañía de los de la iglesia, que incluían a los creyentes verdaderos. El ha disfrutado muchas de las bendiciones de Dios a causa de su asociación con la iglesia. Sin embargo, su desobediencia voluntaria de este mandato demuestra su rebelión contra Dios. El está despreciando el Evangelio verdadero y realmente pretendiendo ser más sabio que Dios.
La frase, pisoteare al Hijo de Dios”, es una expresión de victoria. Por su desobediencia al mandato de Dios de dejar la congregación, realmente, ellos están insistiendo que han vencido. Por su evangelio “manufacturado por ellos mismos”, han logrado una salvación de una manera que les es agradable. Creen que su congregación local ha triunfado y está totalmente segura hasta el último día. Realmente, están diciendo: “¿Quién necesita realmente la Biblia cuando tenemos estas doctrinas y prácticas tan excelentes que enseña nuestra iglesia?”.
Además, ¿recuerda las palabras de Mateo 5:13? Dios dice allí:

  Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Así que pisotear al Hijo de Dios significa considerar a Cristo como que no sirve para nada o despreciable. ¡Qué terrible acusación!
La frase la sangre del pacto” se refiere al Señor Jesucristo, quien es la misma esencia del pacto (la ley) de Dios. Pero estos miembros de iglesia están declarando, realmente, que Cristo y su pacto de gracia son inmundos. Ellos tienen su propia clase de evangelio, e insisten que Dios está equivocado al decirle a la gente que dejen sus iglesias. Insisten en que esto es un acto pecaminoso, y por lo tanto, si Dios lo ordena, El es inmundo; El es culpable de pecado.
Finalmente, por la frase e hiciere afrenta al Espíritu de gracia, Dios declara que ellos desean lastimar, reprochar, traer vergüenza al Espíritu Santo de Dios, quien por Su gracia ha traído la salvación. Todas las declaraciones del versículo 29 enfatizan la rebelión arrogante de quienes no tiemblan delante de la Palabra de Dios.

Realmente, el mandato de salir de la congregación local pone a prueba a todos y a cada uno de los individuos en esa congregación.

Realmente, el mandato de salir de la congregación local pone a prueba a todos y a cada uno de los individuos en esa congregación. En esta prueba, Dios está revelando a todos aquellos que nunca se rindieron a Dios. Ellos nunca han tenido un corazón quebrantado y contrito. Son miembros declarados de esa iglesia porque confían en el pastor o en las declaraciones de fe de la iglesia. Sin embargo, en realidad, desprecian el Evangelio, y están en total rebelión contra el Evangelio verdadero. Y ahora están en un ambiente donde no hay ninguna posibilidad de salvación. Ellos son la cizaña siendo atada en preparación para ser quemada.
¡Cuán severas son estas declaraciones! Pero esto es lo que Dios nos enseña. Estas son advertencias de Dios, por consiguiente, tenemos que escucharlas muy cuidadosamente.

Dios Juzgará a Su Pueblo

La frase registrada en Hebreos 10:30, “El Señor juzgará a su pueblo”, puede ser entendida ahora. Generalmente, podríamos leer esto y preguntar: “¿Cómo es posible que Dios juzgará a su pueblo? ¿Que no son su pueblo aquellos que han llegado a ser salvos? Y ya que ellos han llegado a ser salvos, ¿No significa eso que nunca vendrán a Juicio?”.
Es totalmente cierto que “su pueblo” puede referirse a aquellos que han llegado a ser salvos. Pero el término “su pueblo” también puede referirse a aquellos que son miembros de una institución divina que representa exteriormente al reino de Dios aunque ellos mismos todavía no son salvos. La nación del Antiguo Testamento, Israel, fue el pueblo de Dios. Sin embargo, en cualquier momento de su historia, la mayoría de los individuos en esa nación quedaron sin salvación.
De la misma manera, todo miembro declarado de una congregación a través de toda la era de la iglesia era considerado como incluido entre el pueblo de Dios. Pero como hemos aprendido en este estudio, con toda probabilidad, la mayoría de ellos quedaron sin salvación. Por lo tanto, la advertencia solemne nos es dada de que el Señor juzgará a su pueblo.
Esto hace eco de las expresiones de versículos tales como Isaías 5:25, donde Dios dice:

  Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, y le hirió; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.

 

Esto hace eco del lenguaje de I Pedro 4:17:

  Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

 

Para asegurarnos de que entendemos correctamente la naturaleza terrible de este juicio de Dios, Hebreos capítulo 10 continúa en el versículo 31:

 

  ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

 

Este versículo lleva en sí todas las advertencias del enorme número de versículos Bíblicos que hablan de la ira de Dios. Si alguno desea saber del peligro en que se encuentra por su insistencia de permanecer en la congregación local, tendrá que leer cuidadosamente todos y cada uno de los versículos en la Biblia que hablan de la ira de Dios. Al hacerlo así, tendrá que recordar que en la rectitud perfecta de Dios, en Su perfecta justicia, en su perfecta fidelidad a la ley de Dios, en Su integridad perfecta, todas las profecías de la ira de Dios serán cumplidas.

 “Sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso” (Romanos 3:4).

Conclusión

 

Este estudio ha estado tratando verdades muy desagradables y terribles. Ahora podemos comenzar a entender por qué Dios se refiere a este tiempo como tiempo de Gran Tribulación, cual nunca antes había sido experimentado en el mundo. En un tiempo cuando vemos iglesias llenas de Cristianos aparentemente felices y seguros en todo el mundo, se nos enseña que los hechos son totalmente diferentes. Hemos descubierto que ellas están llenas de cizaña. Hemos aprendido que a través de la era de la iglesia, la cizaña (o sea, los miembros no salvos de la iglesia) ha sido prácticamente indistinguible del trigo (es decir, los miembros salvos de la iglesia). Sin embargo, ahora que Dios ha establecido el mecanismo para separar el trigo de la cizaña, podemos comenzar a ver los resultados.

Por qué esta Acusación Terrible

Antes que finalicemos este estudio, todavía quedan algunas preguntas que deberían ser tratadas. Una pregunta importante surge cuando examinamos más detenidamente Hebreos 10:28 y 29, donde Dios declara:

  El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

 

Sabemos que todo pecado es rebelión contra Dios, y la ley perfecta de Dios demanda la condenación eterna como pago por uno o todos los pecados. Pero, ¿por qué el pecado voluntario de rehusar obedecer el mandamiento de Dios de abandonar la congregación local tendría que causar que Dios pronunciara el terrible lenguaje de Hebreos 10:29? Anteriormente en este estudio, notamos que la ira de Dios está sobre estos individuos que rehusan salir de las iglesias porque en realidad, nunca han llegado a ser salvos. Sin embargo, ¿no es cierto que la ira de Dios es la consecuencia de cualquier pecado?
¿Por qué el pecado de rehusarse a dejar la congregación local provoca que Dios use el lenguaje sorprendente que dice: “¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios…?”
¡Sin duda, si uno y todos los pecados son terribles, entonces por esta declaración, Dios está diciendo que el pecado de no abandonar la congregación al final de la era de la iglesia es formidablemente terrible!
Podemos encontrar una respuesta a esta pregunta al ir examinando, una vez más, la acusación de Dios registrada en Hebreos 6 y Hebreos 10. En Hebreos 6, Dios habla de la congregación que está crucificando de nuevo al Hijo de Dios, exponiéndolo otra vez a la vergüenza. En Hebreos 10, la acusación de Dios está contra los individuos para quienes ya no queda más sacrificio por el pecado. Dios dice que ellos pisotean al Hijo del hombre, es decir, realmente ellos están declarando que Jesús es despreciable. Estas son acusaciones enormemente serias.
El horror de todo esto es que la congregación y los individuos en la congregación están bien familiarizados con la Biblia. Tal como aprendimos en Hebreos 6, ellos conocían los primeros principios de la verdad Bíblica. Como se indica en Hebreos 10, estos individuos están en una congregación en la cual el Espíritu Santo estuvo salvando gente. Ellos también tenían la Biblia completamente disponible para ellos.
En otras palabras, estas iglesias locales y los individuos miembros dentro de ellas estaban más cercanos al reino de Dios que quienes estaban fuera de la iglesia. Ellos se hallaban en “el lugar santo”, para usar el lenguaje de Mateo 24:15. Dios estaba en medio de ellos. A ellos se les enseñó muchas verdades de la Biblia. De todas las gentes del mundo, ellos eran los más informados acerca del Dios de la Biblia y de su programa de salvación.
El pecado de desobedecer la orden de Dios de salir de la iglesia revela una verdad terrible. Antes del final de la era de la iglesia, parecía que los individuos de Hebreos 10 y las congregaciones de Hebreos 6 eran fieles seguidores de Cristo. Pero ahora esto muestra que su confianza no era en Cristo. Era en la iglesia o en las profesiones de fe de la iglesia o en su bautismo en agua, etcétera. Ellos son revelados siendo como las siete mujeres de Isaías 4:1 quienes deseaban el nombre de Cristo pero querían su propio pan y vestido. Es decir, ellos afirmaban insistentemente que eran hijos de Cristo pero querían un evangelio cortado a su medida. De esta manera, en realidad, Cristo no era necesario para su salvación. Ellos creían que su salvación estaba provista adecuadamente si solamente seguían las normas declaradas por su iglesia o denominación.
Viene a nuestra memoria la enseñanza de Lucas 12:47-48, que dice:

  Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá

 

Desafortunadamente, por medio de este estudio de la parábola del trigo y la cizaña, junto con las advertencias de Hebreos 6 y 10, ahora entendemos la seriedad dolorosa de la advertencia de Lucas 12:47-48. Dios está instruyéndonos de que los más grandes pecadores bajo la ira eterna de Dios no son las prostitutas, los asesinos, los ladrones del mundo. Más bien, son esos que están dentro de las congregaciones que están convencidos que no necesitan obedecer el mandato de salir de la iglesia, mostrando así que nunca llegaron a ser salvos. ¡Qué terrible! ¡Qué espantoso!

No Debemos Juzgar a los Individuos

Un pensamiento más debería ser expresado. Es verdad que ahora estamos en el tiempo de la separación del trigo y la cizaña. Sin embargo, aquellos de nosotros que entendemos esto y nos damos cuenta de la realidad de esto, debemos asegurarnos de no comenzar a hacer juicios en relación a individuos que permanecen o que abandonan las iglesias.
Todos conocemos individuos que han oído la enseñanza de que tenemos que salir de la congregación, pero hasta aquí, ellos han estado rehusando hacerlo así. Debemos recordar que ningún humano puede ver el corazón de esa persona. Por dentro, él puede estar luchando con ese asunto y luego después de mucha oración y estudio de ese mandato, finalmente dejará la congregación.
Además, si alguien inmediatamente deja la iglesia, eso no prueba en sí mismo que sea verdaderamente salvo. Aun más, quizá hayan individuos en la iglesia que son elegidos de Dios pero en este momento, todavía no son salvos. Sabemos que ellos no llegarán a ser salvos en tanto que permanezcan dentro de la iglesia. Por lo tanto, de alguna manera, Dios debe sacarlos porque es solamente fuera de la iglesia que la salvación es posible.
Es verdad que ellos no recibirán ninguna guía espiritual de su iglesia. Esto es así porque Dios ha abandonado su iglesia. Sin embargo, cuando ellos oyen la verdad viniendo de fuentes fuera de su iglesia, Dios tendrá misericordia de ellos, si son elegidos de Dios. Ellos vendrán a la verdad y se darán cuenta que deben dejar su iglesia.
Aprendemos esto cuando examinamos la situación en las sinagogas en los tiempos de Pablo. Recuerde, cuando Jesús regresó al cielo, Dios trasladó la responsabilidad del Evangelio de la institución de la nación de Israel quienes adoraban en el templo y en las sinagogas. Desde ese tiempo, ninguno ha sido salvo por la predicación de los líderes de la sinagoga. Esta situación continúa hasta el día presente.
Sin embargo, fuera de las sinagogas, hubo iglesias a las cuales les fue dada la tarea de proclamar el Evangelio. Pablo, quien había sido un Fariseo, fue enviado a decir a aquellos en las sinagogas acerca del plan de salvación de Dios. Dios ya había asignado a las iglesias locales la tarea de diseminar el Evangelio. Mientras que la mayoría de las sinagogas persiguieron a Pablo por sus esfuerzos, algunos de los sacerdotes creyeron, así como algunos en las sinagogas de Tesalónica y Berea (Hechos 17:1-4, 10-12).
De la misma manera, en nuestros días, Dios ha trasladado el cuidado del Evangelio de las iglesias locales a individuos fuera de las iglesias. Sin embargo, mientras aquellos que están fuera comparten estas verdades con miembros de iglesia, o mientras miembros de iglesia escuchan programas de radio tales como los ofrecidos por Family Radio, Dios puede obrar a través de estos esfuerzos para rescatar a quienes todavía están en las iglesias pero que deberían salir.
Desde luego, debemos admitir que la situación en las iglesias locales luce terrible. Muy pocos parecen estar preocupados por el mandato de dejar la iglesia. En realidad, la mayoría de la gente dentro de las iglesias parecen no tener ningún interés en siquiera comenzar a estudiar el asunto de dejar la iglesia. Y cada día que pasa es un paso gigantesco que nos acerca más al Día del Juicio final.
Sin embargo, a medida que las personas que se hallan dentro de las iglesias escuchan el Evangelio proclamado por quienes están fuera de las iglesias, esperamos que algunas de ellas que se encuentran dentro, serán salvas y saldrán de las iglesias locales.

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La Presente Reforma de la Iglesia

La Presente Reforma de la Iglesia

 

Por: Noel Woodroffe

 

Capítulo 1

Definiendo la Reforma

La tierra se halla en medio de una serie de cambios significativos, desde que la iglesia nació en Jerusalén, después que el Espíritu Santo se derramó en los apóstoles en el Día del Pentecostés. Hoy al amanecer un nuevo milenio, hay un mover de Dios en la tierra, no está localizado en una cultura, grupo étnico o racial especifico, no está limitado a un segmento económico particular del mundo, o contenido dentro de las ataduras de una organización preconcebida. Dios está rompiendo los límites tradicionales y paradigmas establecidos de la iglesia global. (Un paradigma puede ser definido como un conjunto de mentalidades establecidas, que condicionan nuestras respuestas y patrones de conducta en las situaciones normales de la vida). Dios está rompiendo y transformando esos paradigmas, está haciendo algo nunca visto, diferente y nuevo.

Lo oíste, y lo viste todo; ¿Y no lo anunciaréis vosotros? Ahora, pues, te he hecho oír cosas nuevas y ocultas que tú no sabías.

Ahora han sido creadas, no en días pasados, ni antes de este día las habías oído, para que no digas: Yo, ya lo sabía.

Isaías 48:6-7

Lo que Dios está haciendo en la tierra no puede ser reducido a un “avivamiento”. Es una total “Reforma de la Iglesia” en toda la tierra. La palabra esta en el Nuevo Testamento en Hebreos 9:6, en el contexto de un cambio estructural del orden del Antiguo Pacto a la orden del Nuevo Pacto. Más adelante hablaremos detalladamente sobre este cambio, estableciendo los principios para los movimientos espirituales de la reforma del Señor.

La palabra “reforma” en griego es diorthosis, significa hacer ajustes estructurales, enderezar lo torcido, desechar lo desaliñado o accidentado, poner en orden o forma correcta. El significado implica un ajuste esquelético, o una corrección de los mecanismos internos que dan figura o forma a la imagen exterior. También es así en su aplicación a las cosas espirituales que conciernen a la Iglesia de Jesús; señala una profunda reparación de las mentalidades internas, entendimiento, conductas, posiciones, actitudes y percepciones, que proveen energía interna a lo externo, es decir la forma visible de la Iglesia en el mundo. Dios esta re-diseñando en una forma profunda y total la manifestación externa de la Iglesia en la tierra; realizando cambios en el interior de todo el funcionamiento del Cuerpo de Cristo. Estamos en medio de una Reforma de la Iglesia más profunda y de mayor alcance que aquella que se dio a través de la vida de Martín Lutero a mediados del siglo dieciséis

Sorprendiendo a las Naciones

La manifestación del cambio profundo de la Iglesia en la tierra, en su forma más profunda, afectará la manera en que el mundo ve o entiende a Cristo y el significado que actualmente tiene para ellos.

¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sión.

Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque Jehová ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido.

Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.

Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.

Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel.

He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.

Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

Isaías 52:8-15

¡El día de visitación del Señor es día de gozo en la Iglesia! La intención de Dios es revelarse asimismo de una manera fresca a las naciones de la tierra, Él “descubrirá su brazo santo en presencia de las naciones”. Esta palabra profética habla en dos niveles de la fuerza del Señor siendo percibida por las naciones de la tierra; en un nivel es la profecía de Jesús y su sufrimiento en la cruz, pero ese evento no cumple con todos los detalles de esa palabra profética, ya que el cuerpo físico de Jesús no fue brutalizado y desfigurado “más allá de lo humano”, o “más que cualquier otro hombre”. Crucifixión era el castigo regular aplicado por los Romanos a criminales y sediciosos del día, otros dos individuos fueron crucificados con Él. Jesús fue castigado con 39 latigazos, pero Pablo recibió cinco veces lo que Jesús recibió (II Corintios 11:24-25). Esta palabra profética se refiere a las posiciones incorrectas de la iglesia que han dado al mundo una presentación inadecuada de Cristo y una exposición imprecisa de Su manifestación, lo que ha provocado que el mundo tenga una visión distorsionada de Cristo.

Este movimiento de reforma “rociará muchas naciones”, la palabra “rociar” es la palabra hebrea “nazah”: asombrar o brincar por la sorpresa, habla de una realidad impactante, de una presentación que llega provocando a brincar atónitamente a las naciones de la tierra. Al mencionar a los reyes se está refiriendo a sistemas políticos y de gobierno en la tierra, “cerrarán sus bocas (en presencia) de Él”. La palabra “cerrar” puede significar “saltar o brincar” y describe una acción convulsiva repentina. “Boca” “peh” (Hebreo) usada de otra forma en Proverbios 8:3, refiriéndose a las puertas de la ciudad. Esta nueva revelación de Cristo, en forma más precisa, provocará que los sistemas de la tierra se convulsionen con sorpresa en todas las puertas de las fortalezas del sistema mundial. La Reforma trae impacto poderoso sobre las naciones de la tierra. Nueva revelación vendrá a las naciones en un nivel nunca antes recibido, empezarán a oír lo que antes no se les había sido dicho, empezando a percibir con entendimiento fresco lo que antes no les había sido revelado sobre misericordia, autoridad y soberanía de Cristo en la tierra.

Rompiendo los Sellos

El profeta Habacuc enfrentó condiciones similares a las que confrontamos hoy en la tierra:

Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; ¿y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás?

¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan.

Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.

Habacuc 1:2-4

Clamaba por un mover nuevo de Dios en un mundo donde prevalecía la violencia, injusticia y contienda, Habacuc deseaba una explosión espiritual para destruir la maldad que existía en su tiempo. Todo el libro del profeta Habacuc, contiene suministros proféticos y espirituales aplicables a nuestros días. La promesa jurada de Dios (Números 14:21) es repetida en Habacuc 2:14. El conocimiento de la gloria de Dios llenará la tierra: esta es promesa profética de Dios para los tiempos finales.

Dios repentinamente responde al clamor del profeta:

Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis.

Habacuc 1:5

El requerimiento para empezar es poseer una visión global, debemos ser capaces de “ver entre las naciones…”. La Reforma requiere un nivel de visión expandido y elevado, demanda que salgamos de limitaciones de percepción, rompiendo nuestros límites de visión. Sin visión renovada no seremos capaces de percibir lo que Dios está haciendo en la tierra hoy. No es accesado por una manifestación personal o individual, sino por percepción profética. Una Iglesia que es prisionera de limitaciones culturales y étnicas, definida por códigos denominaciónales u organizacionales, no tendrá la habilidad de caminar en el vasto movimiento de Dios, en el día de Reforma. Es Dios el que nos aturdirá, el ser aturdido es ser tocado con sorpresa y preguntas, cuando percibes que algo está sucediendo fuera de los límites de tú entendimiento. La Reforma no está controlada por el hombre, es iniciada y supervisada por Dios mismo, opera fuera de nuestro control. Aunque Dios nos dijera en detalle lo que hará, aun así estaremos completamente patitiesos cuando lo haga. Tal es la magnitud del mover de Dios en el día de Reforma que Habacuc vio nuestros tiempos. El profeta pide a Dios un entendimiento profundo del evento del tiempo final:

Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja.

Habacuc 2:1

La respuesta de Dios lo hace claro, los eventos hermosamente planeados para la tierra ocurrirán en tiempo divinamente designado, en el periodo llamado “el fin”. Estos eventos que Habacuc escasamente pudo entender serán fácilmente accesados en esos días, y dispararán una gran actividad entre la gente de Dios, para quienes “lean” y entiendan la visión. No habrá confusión, porque la visión será “clara”, se entenderá fácilmente, comunicando su misterio en esos días: “hablará y no mentirá”.

Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.

Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

Habacuc 2:2-3

Esto es clave: las cosas que los profetas antiguos no podían entender, serán fácilmente accesadas para quienes “lean” la visión del tiempo final. Aquello que estaba oculto en misterio dejará de ser misterio. La actividad de los santos profetas del fin estará basada en el entendimiento preciso de aquello que estuvo vedado del entendimiento de los profetas antiguos, pero que habrá de hacerse claro a la hora designada en el último día. La actividad precisa del Reino en este día de entendimiento apostólico profético, está basada en el acceso a revelación fresca, liberada por Dios en el presente inmediato. Los que están atados por mentalidades tradicionales, los que han rechazado la verdad presente de las posiciones proféticas no serán capaces de “correr”. En otras palabras, Dios está rompiendo los sellos de la Palabra en el día de Reforma. Daniel capítulo 12 da al profeta conocimiento de los eventos del tiempo final de la tierra, aunque las palabras le son dichas no puede entender lo que está oyendo, ya que el significado de las palabras esta cancelado a su entendimiento profético (Daniel 12:8). Es ordenado a “callar las palabras y sellar el libro hasta el tiempo del fin” (Daniel 12:4). Es importante notar que no es Dios el que sella el libro, Daniel es ordenado a callar las palabras y sellar el libro, es impartición y frecuencia profética lo que sella el libro, tomará impartición y frecuencia profética para accesarlo, cuando venga el tiempo que se incremente la actividad del Reino y el conocimiento sea aumentado, lo cual es una clara descripción de nuestro tiempo. Hay condiciones indicadas que definirán el tiempo en que los sellos serán rotos y los santos tendrán acceso profético a la tecnología de los eventos del fin:

Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.

Daniel 12:10

Día de purificación y refinamiento de las posiciones del Reino en la tierra, esta purificación será ofrenda fresca al Señor (Malaquías 3:2). Muchos ministerios en la tierra serán purificados, renovados y capacitados para prevalecer en este tiempo de Reforma, aumentará la confusión entre lo que es de Dios y lo que no es “los impíos harán impíamente”. La profecía define las condiciones en la tierra, las cuales serán marcadas por el nivel y poder de entendimiento que poseamos. El impío será totalmente ignorante, pero el “entendido” (o aquellos que viven en el poder del entendimiento profético sin sello) tendrán acceso a aquello que ni Daniel pudo entender en sus días.

Centro Apostólico de la Reforma

Al centro del presente movimiento de Reforma de Dios en la tierra; esta la liberación de revelación, entendimiento y función de la operación apostólica en la Iglesia y en el sentido más amplio el Reino de Dios. Fuertemente les recomiendo que lean mi libro Descubriendo la Tecnología Apostólica, para un entendimiento más profundo de las dimensiones del ministerio apostólico actual. El movimiento apostólico de Dios trae no solo la liberación de apóstoles al Cuerpo de Cristo, esta impartición apostólica es el recurso que da el momento y poder de rompimiento para la siguiente fase de los moveres de Reforma de Dios en la tierra.

Dios mismo le ha dado prioridad a lo apostólico en la Iglesia:

Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

I Corintios 12:28

La palabra Primero proviene del vocablo griego “protón”: primero en tiempo, lugar, influencia, rango y orden. La palabra “primero” no indica que los apóstoles son mejores que cualquier otro ministerio y deben gobernar. Los cinco dones representan diferentes dimensiones de la unción de Cristo, todas vienen de Dios. No hay dimensión de Cristo que sea superior o inferior a otra. Eso es teológica y prácticamente imposible. Cristo es perfección y contiene no menos o más partes defectuosas comparado con cualquiera. La palabra “primero” indica una cualidad peculiar del don apostólico, tiene la capacidad de rompimiento que no es manifestado poderosamente en otros dones. Cuando Dios se está moviendo hacia un nuevo territorio en fresco mover de Reforma, para reestructurar la Iglesia y el mundo radicalmente, Él libera la “primer” unción de lo apostólico, o el potencial de rompimiento de la unción apostólica. Martín Lutero fue un apóstol que rompió los muros de la Iglesia Católica Romana medieval, provocando que maná fresco viniera a la Iglesia en su día de Reforma.

Rango de función necesariamente no significa que “primero” es cualitativamente mejor. Dios es Trinidad – tres Personas un solo Dios, el Espíritu Santo es tanto Dios como Jesús o Dios el Padre, aun así cada Cristiano entiende que hay una cabeza funcional en la Trinidad. El Padre es la cabeza funcional, aun así es igual en poder y divinidad a Cristo y el Espíritu Santo (I Corintios 11:3). Los apóstoles proveen liderazgo funcional a la Iglesia, poseen la unción para edificar y la unción gubernamental diseñada para dar a la Iglesia penetración, rompimiento, claridad en el plan que Dios tiene y un orden donde su poder pueda moverse sin el estorbo del desorden político-religioso. Hoy liberación apostólica es punta de flecha en el mover de Reforma de Dios.

El Poder de las Transiciones Apostólicas

El ministerio apostólico es inseparable de los otros ministerios gubernamentales dados en Efesios 4:11. Todos son necesarios para cumplir con el trabajo de Dios, fueron diseñados para trabajar como un paquete congruente. Lo apostólico está comprometido con una Iglesia que funciona y opera exitosamente. El gran libro de la Iglesia primitiva es llamado El Libro de los Hechos de los Apóstoles, en el vemos a una Iglesia funcionando, cada ministerio gobernante y todos los santos son operantes y poderosos.

Este mover de Dios de Reforma guiado por apóstoles, adquiere su poder y autoridad cuando opera con sentido claro del valor de lo pasado. Afirma lo que hizo Dios en el pasado, pero está comprometido en traer a toda la Iglesia a una migración hacia el futuro preciso de Dios. Para la liberación efectiva de la Reforma es vital darse cuenta del tiempo de transición.

En II Samuel 1:17-27 David guía a Israel hacia un tiempo poderoso de transición, Saúl y sus hijos están muertos, el antiguo orden de gobierno terminó, un tiempo nuevo esta por empezar. Este nuevo orden Davídico reactivará todas las promesas de alianza de Dios, para traer poderosamente el orden de Salomón que construirá el templo, el cual traerá una demostración de la gloria de Dios a la tierra en el glorioso templo, David enseña a Israel El Canto del Arco donde honra los triunfos de Saúl y Jonatán, dirige a su gente del triste pasado de un orden caído, hacia la fresca dirección del Señor.

Después de esto aconteció que David consultó a Jehová, diciendo: ¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: Sube. David volvió a decir: ¿adónde subiré? Y él le dijo: A Hebrón.

2 Samuel 2:1

La Reforma va más allá de tristeza por el pasado, se dirige hacia un inquirir fresco de Dios, para una dirección relevante de poderoso avance. El Canto del Arco es tecnología de transición espiritual, debe ser enseñado a la gente de transición, por los líderes de un nuevo orden de Reforma.

El libro de Nehemías termina con un poderoso mover hacia la Reforma, cuando la gente se une a cantar un nuevo acuerdo con Dios, que envuelve no sólo un cambio en la actitud del corazón, sino que incluía un nuevo sistema de impuestos para respaldar las actividades de la casa de Dios, patrones nuevos de habitación, revisados en Jerusalén y las ciudades de alrededor, obligaciones revisadas de los sacerdotes y Levitas, nuevas regulaciones de comercio para negocios y mercancías de Jerusalén (Nehemías 9:39; 10:28-29). Este documento de Reforma es activado cuando la gente tiene un claro entendimiento de su viaje, a través de un examen de su historia. La oración poderosa de los Levitas lleva a la gente en un viaje a través de su relación histórica con Dios. No sólo llegan a un claro entendimiento profético de su viaje, sino que empiezan a discernir la verdadera intención del corazón de Dios, al atraer a la gente a Él mismo (Nehemías 9:5-38).

Con este patrón, cada Reforma debe traer a la gente a un entendimiento profundo, sin entendimiento la gente no cambiará su posición. Ellos verán el cambio como dolor y no lo percibirán como necesidad profética de abrazar el cambio, para traer el cumplimiento de los profundos propósitos de Dios. Cuando el corazón de la gente es cambiado bajo la impartición dinámica apostólica del tiempo de Reforma, esas personas empiezan a ver cambios en su ambiente espiritual, estos cambios cumplen el deseo de su corazón. Vendrán al lugar de aceptación y voluntariamente dejarán de pelear contra Dios y rechazar aquello que es fresco y nuevo:

Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel, por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, load a Jehová.

Jueces 5:2

Jehová enviará desde Sión la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.

Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.

Salmo 110:2-3

Una verdadera y dinámica reforma no puede ser impuesta en la mente de la gente, los santos deben ser guiados hacia una nueva experiencia, deben abrazarla como necesidad vital para el progreso de su viaje espiritual hacia el cumplimiento de la voluntad de Dios. En la Reforma de Nehemías, aquellos que tenían conocimiento avanzaron hasta el sitio de nueva alianza (Nehemías 10:28). No fueron forzados, sino voluntariamente “hecho por nosotros” (Nehemías 10:32), ordenanza exacta para ellos en el fresco mandato de actividad del Reino.

Capítulo 2

Fundamentos para la Reforma Presente

Debemos recordar que cuando Dios se mueve en la tierra no da nombre a su mover es el hombre quien aplica nombres a los movimientos espirituales de Dios, para proveer claridad y definición; sin embargo los nombres algunas veces sólo obstruyen las mentes, para percibir solo áreas pequeñas de la manifestación, mientras que Dios puede estarse moviendo en una amplia banda, haciendo varias cosas en el globo y todas al mismo tiempo. Debemos ser cuidadosos de que nuestras definiciones sean flexibles, y no ataduras o dogmas, además debemos proveer claras y precisas descripciones de lo que Dios está haciendo, sin crear muros o fortalezas en las mentes del hombre que hagan difícil la migración futura a nuevos niveles de entendimiento, en el continuar de la actividad profética de Dios en la tierra.

Algunos nombres han sido usados para describir lo que Dios está haciendo ahora en la tierra, tales como:

Movimiento Post-Denominaciónal de Dios

La Segunda Reforma

El Mover Apostólico/Profético de Dios

El Movimiento de Oración Global

La Reforma Apostólica

Todos los nombres señalan una o varias dimensiones del movimiento total de Dios en la tierra, siendo hoy identificadas como definiciones correctas de los aspectos de Su mover.

Brevemente listemos algunas de los rasgos distintivos y observables de este mover presente en todo el globo y en cada sector de la Iglesia, lo que nos ayudará a la comprensión general de la Presente Reforma de la Iglesia.

  • Habrá una total renovación, un cambio radical en la mentalidad de la Iglesia, cuando Dios remueva todo aspecto limitante de nuestra fe.

Dios, por Su Espíritu, a través de la impartición apostólica, está moviendo a la Iglesia global a habitar en un paradigma totalmente nuevo para el siglo XXI; la fuerza de la milicia apostólica es la destrucción de mentalidades fósiles y religiosas, detrás de las que espíritus Fariseos han tomado residencia fuerte en la iglesia, obstaculizando el efectivo avance del Reino.

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo, Y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

2 Corintios 10:4-6

Más ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Mateo 23:13

Solamente a través de renovación de viejas mentalidades, podremos accesar la naturaleza progresiva de la voluntad de Dios para nuestro tiempo:

No os conforméis a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:2

  • Reconozcamos que somos generación de destino, viniendo rápidamente al entendimiento que estamos en la mejor posición para traer el fin de las edades a nuestro tiempo.

Esta es la primera vez en la historia de la Iglesia desde los tempranos días, en el libro de los Hechos, que ha sido liberado en medio de nosotros un entendimiento general, y la aceptación de los ministerios apostólico y profético, como una función valida del Espíritu y posible de enseñar en el Cuerpo de Cristo.

Por siglos hemos “matado profetas y apedreado aquellos que fueron enviados (apóstoles)” Mateo 23:37. Ahora estos ministerios han sido recibidos otra vez, la plenitud de cinco partes de la dimensión de Cristo está operando en el Cuerpo de Cristo, estamos preparados para el empuje masivo, hacia el cumplimiento de los propósitos de Cristo en la tierra. El “tiempo dado” del favor del Señor sobre la Iglesia ha llegado, el asalto final sobre el último enemigo la “muerte”, ha empezado. Hay una generación profética que será libre de muerte:

Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión.

Por cuanto Jehová habrá edificado a Sión Y en su gloria será visto; se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH, porque miró desde lo alto de su santuario; Jehová miró desde los cielos a la tierra, para oír el gemido de los presos, para soltar a los sentenciados a muerte; para que publique en Sión el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalén.

Salmo 102:14, 16, 18,19-21

  • Un movimiento radical que deja de lado la muerta tradición religiosa, y una liberación de las limitantes de la iglesia local a la realidad del Reino, invadiendo todo aspecto de la vida.

Una mentalidad Davídica madura sé está levantando sobre la Iglesia global. Toda restricción en cualquier ámbito: social, cultural, político, económico, étnico, organizacional, denominaciónal, (etc.), que divide al Cuerpo de Cristo y estorba el avance del Reino, está siendo roto por la presencia del fuego profético apostólico en la Iglesia. El clamor de la Iglesia del siglo XXI es por la expresión global de la gloria del Cristo resucitado; ¡y nada lo detendrá!

Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros.

2 Samuel 22:30

El énfasis de la iglesia emergente es la realidad del Reino; los creyentes del siglo XXI no serán separados por murallas denominaciónales o ambiciones de ministerio, en esta Reforma Dios está plantando en el corazón de Sus hijos el deseo de ser verdaderamente uno con el otro, para expresar milicia global en contra de los dominios de las tinieblas.

Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas partes.

Los vados fueron tomados, y los baluartes quemados a fuego, y se consternaron los hombres de guerra.

Jeremías 51:31-32

  • Una positiva mudanza de las masas de creyentes ordinarios, hacia la realidad de ministerio, ensanchando así la base de asalto, sobre las posiciones satánicas en cada área de la vida.

Dios está impartiendo un espíritu apostólico en las vidas de todos los creyentes del milenio. Los cinco ministerios gubernamentales nunca han querido exaltarse a ellos mismos, su propósito es impartir y equipar a los santos para el ministerio efectivo; en Lucas capítulo 10, Jesús equipa y envía setenta creyentes, en un ataque espiritual estratégico sobre toda la región, él los envía “de dos en dos…a cada ciudad y lugar a donde estaba por ir” (Lucas 10:1).

Los setenta son enviados bajo el mismo mandato con el que ya habían sido mandado los apóstoles antes que ellos (comparar Lucas 10 y Mateo 10), pero estos setenta creyentes no eran apóstoles. Los setenta representan la llenura del espíritu apostólico, para un efectivo rompimiento del Cuerpo de Cristo. Estos setenta irrumpen hacia posiciones demoníacas en todo el territorio, llevando acabo sometimiento satánico y regresando a Jesús con noticias de triunfo, Jesús se regocija de su regreso y la adquisición de los misterios que habían sido escondidos a los sabios de tiempos antiguos, pero ahora mostrados a “bebés” a través del poder de un espíritu apostólico (Lucas 10:27-24).

Todos los líderes patriarcales buscaron llevar a los santos, a una inmersión y habilitación de poder más alto. En Números capítulo 11, Moisés libera una dimensión de su espíritu sobre setenta ancianos de los Judíos, y a pesar de que dos de ellos permanecen en el campamento, el Espíritu cae sobre ellos, en respuesta a la protesta del joven Josué, Moisés revela el corazón de cualquier líder verdadero del movimiento de Reforma en medio de la gente de Dios:

Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojala todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.

Números 11:29

  • Completa reestructuración de la forma en que el Reino es financiado, y una emergente fe de que grande ingresos financieros serán puestos en el Reino; para empujar el fin de las cosas.

Esta Reforma está atrayendo a cuerpos proféticos de creyentes del milenio, designados por el Espíritu para que por medio de su mentalidad de Reino causen que grandes pronunciamientos proféticos sean cumplidos en nuestros días. Isaías profetizó una generación de luz y brillantez resplandeciente; una generación que desarrolla poder espiritual en medio de la marea de tinieblas de sus días. A Su luz las naciones traen riquezas para el avance del Reino.

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti

Isaías 60:1-5

  • Un empuje feroz hacia la oración gubernamental en todas las naciones de la tierra, una ola de oración y expectación que barre territorios demoníacos en toda la tierra.

Le recomiendo fuertemente que lea mi publicación Oración Gubernamental: Expresión de Milicia de lo Apostólico, que trata extensamente todo lo concerniente a lo que llamo oración gubernamental.

El corazón de la oración gubernamental es la emisión de decretos apostólicos y proféticos, declarándolos en acuerdo con la voluntad de Dios, empujando profundamente los propósitos de Dios, hacia los territorios dominados por posiciones demoníacas antiguas. Oración gubernamental representa el cambio del carácter espiritual de la Iglesia a uno más glorioso, y a una milicia más espiritual en contra de los dominios de las tinieblas:

Por amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.

Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.

Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.

Isaías 62:1-3

La Iglesia global en verdad está siendo “llamada por un nombre nuevo”, así también su carácter y patrones espirituales están siendo movidos de religión muerta a patrones urgentes de precisión bíblica. A través de la escritura la boca del señor se refirió consistentemente a las declaraciones de los profetas (2 Crónicas 36:12; Jeremías 9:12; 23:16). La declaración profética es la que esta re-modelando el carácter de la Iglesia, acercándola a patrones más gloriosos, causando avance en las naciones.

En Esdras (un libro que trata acerca de la edificación de la casa de Dios) la tecnología apostólica para la edificación de la Iglesia de Jesucristo, se representa en los problemas centrales concernientes a la lucha de decreto contra decreto. Ambas partes; los hijos de Dios y la oposición satánica emiten poderosos decretos, que afectan el progreso del trabajo de construcción. La pregunta central que debe ser contestada es “Quien te ordenó construir…” (Esdras 5:9). En el día de Reforma o en el día de edificación apostólica efectiva, la emisión de decretos en oración es de primordial importancia:

Viene el día en que se edificarán tus muros; aquel día se extenderán los límites.

Miqueas 7:11

  • Hay una purificación de ministerio y de ministros, cuando un nuevo liderazgo es levantado y puesto en su lugar por el Señor, un acomodamiento global de liderazgo está en proceso en la Iglesia.

La Reforma no está limitada a un país o cultura. Dios está cambiando los patrones anteriores del Cuerpo de Cristo. Él está llamando líderes y voceros de cada esquina de la tierra, de cada sociedad y cultura con una fuerte y poderosa declaración del “ahora”, de los propósitos del Señor. Cuando las mentalidades oligárquicas de control espiritual sean destruidas Dios requiere nuevas actitudes de humildad, en muchas partes de la tierra y en muchos sectores de la Iglesia, En otros lugares Dios requiere que mentalidades mendicantes y niveles depresivos personales sean rotos, a medida que el Espíritu demanda que los líderes vengan a unciones gloriosas en los lugares altos. ¡La Palabra de Dios cubrirá la tierra!

Más, tan ciertamente vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra.

Números 14:21

Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.

Habacuc 2:14

En los océanos el agua no se apila en un lugar, hay diferentes profundidades sin embargo las aguas cubren el mar niveladamente, también así será la gloria del Señor en esta Reforma, Dios está provocando que la “ecualización apostólica” ocurra en la tierra; la palabra de revelación no se apilará en una ciudad o en una sociedad, será esparcida en toda cultura, en todo país; líderes apostólicos se levantarán en cada lugar con poderosas señales y declaraciones. Tal ministerio será purificado por el fuego refinador del Señor, cuando Él repentinamente venga a Su templo (Iglesia), en el día de Reforma y los hijos de Leví sean purificados como el oro o la plata (Malaquías 3:1-5).

  • Una liberación y aceptación global de profetas y apóstoles completando y redefiniendo la función y el poder del paquete completo de los cinco ministerios gubernamentales.

Por primera vez desde la iglesia que existía en libro de los Hechos, estamos operando en la tierra con el paquete completo de los cinco ministerios, revelados por Pablo en Efesios 4:11. Estos ministerios, como componentes separados que han sido unidos, representan el espectro completo de la unción de Cristo, bajando e impartiendo a la ansiosa y expectante Iglesia de Hoy. Sin la operación de los cinco ministerios gubernamentales no podrá ser vista en la tierra la llenura del poder de Cristo, fluyendo en la Iglesia.

Y él mismo constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Efesios 4:11

La función e interrelación efectiva de estos cinco ministerios, crearán una fuerte dinámica en el Cuerpo de Cristo; que nos lanzará a completar los propósitos de Dios, Los ministerios, relacionándose, fluyen en sentido de los propósitos de Dios, se afilarán y refinarán a ellos mismos hasta niveles de poder y precisión sin precedente. Mucha de la interrelación espiritual será una tecnología escondida, fuera de una manifestación vista y de un entendimiento natural, sin embargo será vista en el incremento dramático del momento de la Iglesia global; en su progreso hacia a alianzas de unión en el Cuerpo, y al destruir divisiones religiosas, cuando el cuerpo se mueve hacia la “unidad de la fe”.

La Iglesia demostrará su habilidad de traer con fuerza incesante los propósitos finales del Señor, una poderosa milicia de los tiempos finales domina y neutraliza totalmente la habilidad que tienen las fuerzas satánicas para resistir al avance. Así como la Reforma madura en la tierra, y la Iglesia se mueve fuertemente hacia el siglo XXI, las competencias entre los dones de ministerio decrecerán hasta ser un factor no considerado; el ministerio apostólico será liberado a tomar su lugar en el timón del avance, y los apóstoles del futuro funcionarán en una hermosa demostración de poder y revelación sobrenatural en la tierra, ellos guiarán a la Iglesia en el ataque final sobre el último enemigo -la muerte-.

Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.

Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.

1 Corintios 15:24-26

  • Hay una deliberada, estratégica y alta milicia en contra de todos los tronos ilegítimos en el mundo, cuando la Iglesia presiona en la cosecha global de almas para el Reino, Dios cierra las edades.

El último mandamiento de Jesús fue un mandato apostólico de discipular y enseñar a las naciones:

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:18-20

La Iglesia no está limitada al templo tiene la responsabilidad primordial de custodiar las futuras mentalidades y el destino de toda la tierra. Jesús nunca ha retirado Su presencia en el trabajo “aún en el fin de las edades”, la visión interna de Reforma es una visión de las multitudes perdidas gimiendo por redención; la fuerza de la Reforma consiste en enviar trabajadores armados con mentalidades apostólicas, hacia la cosecha de la tierra.

Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos.

Rogar, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Los nombres de los doce apóstoles son estos…

Mateo 9:36-38; 10:1-2

Reforma es un proceso de madurez y desarrollo: Dios libera Sus propósitos divinos de acuerdo a Sus tiempos y sazones determinados antes de la fundación de la tierra, Sus ministros en la Iglesia oyen el mandato del cielo y empiezan a declarar la posición del Espíritu en la tierra, aquellos cuyos corazones están hambrientos por Dios, y cuyos oídos están sintonizados a las frecuencias del cielo oyen la voz del Señor a través de sus profetas y apóstoles empezando el proceso de transformación para cumplir con los propósitos del Señor en sus vidas; es entonces cuando empieza el viaje al siguiente nivel.

  • Énfasis en los problemas internos de la fe.

A fin de conocerle a él, al poder de su resurrección, y a la participación de sus padecimientos, alcanzar semejanza a él en su muerte, y de alguna manera llegar a la resurrección de entre los muertos.

No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, para ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.

Filipenses 3:10-15

El renovar la lucha interna de perfección, es parte genuina del movimiento de Reforma de Dios: El clamor de la Reforma es ser más como Él, mientras que expresamos vigorosamente la experiencia del peregrinar interno como una parte integral del proceso de salvación.

El progreso de los hijos de Israel en el desierto geográfico después de haber sido liberados por el poderoso mover de Reforma de Moisés, e igualado por el viaje poderoso de ignorancia a entendimiento, fue un viaje de responsabilidad y madurez; progresaron de un estado de debilidad, a uno de fuerza, y estuvieron preparados para la batalla; de una turba desordenada y oprimida con mentalidad de servidumbre, a una sociedad ordenada que podía invadir y someter territorios fuertemente fortificados.

Héroes con fe como la de Caleb, fueron una vez objetos de esclavitud en Egipto, Aarón que se vistió con la valiosa túnica del sumo sacerdote, y levanto poderosos sacrificios a Dios, a pesar de que alguna vez estuvo batiendo lodo con paja para hacer ladrillos en Gosén, este dinámico y honorable cambio es también un factor de la Reforma.

A lo largo de la Biblia vemos que hay drama y ceremonia al acercarse a Dios, hay siempre una grandeza; encender lámparas, levantar sacrificios, cantos de la congregación en el paso de solemnes asambleas, Además el aire es llenado con los sonidos de los cuernos y trompetas, con olor a incienso levantándose hasta la nariz de Dios.

La ceremonia física y la grandeza de la Biblia nos muestran la realidad del corazón de Dios; las cosas mencionadas en las ceremonias nos dan panoramas proféticos, señalando el deseo que Dios tiene de ver esa ceremonia y grandeza expresada espiritualmente en el corazón del hombre. El escritor de Hebreos habla de la majestuosa grandeza al descender Dios sobre el Sinaí, mostrando una mejor dimensión de majestuosidad, en nuestro acercamiento presente a las cosas verdaderas del Espíritu:

Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más.

Si no que os habéis acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.

Hebreos 12:18-19, 22-24

La Reforma viene a levantarnos a dimensiones espirituales, que fueron hechas terrenales, y regresarnos a las dimensiones donde los profetas de antaño se postraban de cara delante de Dios.

  • La Globalización de la Iglesia

La Reforma empuja a la Iglesia fuera de su mentalidad de “parroquia”, hacia un contexto global. Para la finalización de los propósitos de Dios, se requiere absolutamente una Iglesia que efectivamente tenga la capacidad de impactar la tierra a un nivel planetario; la mentalidad de expansión es un ingrediente necesario para la Reforma.

La intención más grande de Dios es un mover del Reino que asalta posiciones demoníacas globalmente; la piedra en la visión de Daniel aplasta todas las mentalidades falsas, posiciones demoníacas de dominio, consumiéndolos:

Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre.

Daniel 2:44

Reforma es el “tiempo dado” del favor del Señor a la Iglesia, es el tiempo de edificar a Sión, para que todas las naciones teman al Señor:

Te levantarás y tendrás misericordia de Sión, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.

Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.

Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria.

Por cuanto Jehová habrá edificado a Sión y en su gloria será visto.

Salmo 102:13-16

El dolor interno del movimiento de Reforma, produce una propulsión hacia arriba en Dios, levantando a la Iglesia a un lugar de fama siendo aclamada en las naciones de la tierra:

Reuniré a los fastidiados por causa del largo tiempo; tuyos fueron, para quienes el oprobio de ella era una carga.

…y os pondré por alabanza y por renombre en toda la tierra.

Sofonías 3:18,19

Mi oración es que miremos hacia las profundidades del actual proceso de Reforma en la tierra, pido que sus corazones sean profundamente agitados, e impulsados hacia los límites del estilo de vida de Reino, que deben los creyentes del siguiente milenio.

Capítulo 3

Espíritu y Mentalidad de la Reforma:

Los Patrones en Juan el Bautista

Reforma: El Concepto

La Reforma ocurre cuando: la gente hace una decisión consciente de cambiar los resultados predecibles de su futuro. Bajo condiciones normales, el presente es un producto directo de la combinación de circunstancias y eventos que han sido experimentados en el pasado, formando una plataforma para la creación de la realidad futura. Cuando la gente viene a la realización profética, concentrándose en su futuro, ese futuro ya no es preciso y capaz de cumplir con las nuevas demandas de los propósitos de Dios, entonces un nuevo futuro tiene que ser diseñado para romper con los patrones tradicionales del presente. Esto requiere una poderosa transición a nuevas mentalidades, nuevas expectaciones y niveles de fe, así como nueva revelación de la Palabra de Dios; afín de lograr una operación más poderosa de los propósitos de Dios en la tierra. Esta poderosa transición es una Reforma. La Reforma requiere que se seleccione conscientemente el destino que ya asignado; esto no ocurre automáticamente la Reforma no sobrecoge al desapercibido o falto de perceptibilidad; requiere obediencia, coraje y entendimiento. Un movimiento de Reforma es ordenado por Dios en el cielo y recibido por gente profética en la tierra; debe construir actividades de sacrificio, gozo y persistente proclamación.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo.

Zacarías 8:9

La Reforma viene a la tierra por el camino de persecución, resistencia y obstáculos extremosos, de las posiciones farisaicas establecidas dentro del Cuerpo de Cristo, tales posiciones son establecidas por el enemigo, para bloquear el avance del Reino en los corazones y las mentes del hombre. Ellos no te dejarán entrar ni ellos entrarán (Mateo 23:13)

Juan el Bautista:

Un Principio para la Reforma

Juan el Bautista representa el punto de mayor actualización y alcance de Reforma que ha ocurrido en la tierra, partiendo del orden estructurado de la Ley hacia al orden efectivo espiritual de la Gracia Divina, Jesús esta por aparecer en la tierra y el cambiará todo para siempre, la vida ya nunca más será la misma cambios permanentes están por suceder, Dios está por traer a su fin un complejo sistema Mosaico; Toda la tecnología espiritual del cielo sería cambiada después de Juan: instantáneamente serán invalidados Sacerdocios, sacrificios, purificación, estructuras regulaciones, tradiciones y paquetes completos de entendimiento histórico, que Dios había impartido a la gente por casi dos mil años, Dios nunca más aparecerá en un templo hecho por manos; estará buscando invertir en templos de corazón, en de la vida interior del hombre. Gran demanda de arrepentimiento y cambio de mentalidades terrenales es dada por el cielo, de un modo en el que ningún profeta habló en la tierra, las frecuencias proféticas de Juan el Bautista nunca habían sido oídas en este planeta, los corazones y mentes batallaron para comprender esta nueva personalidad, los nuevos mensajes y las nuevas demandas de Dios, pues era tiempo de Reforma.

Juan es una transición efectiva, es el fin de lo antiguo y el principio de lo nuevo; anuncia el amanecer de un nuevo día para la raza humana; viene a cambiar las mentalidades del pasado, a romper los patrones de pensamientos caducos, e introducir el camino para las cosas nuevas. Dentro de las características importantes de Juan encontramos que es destructor y edificador, se viste como Elías pero habla de Cristo, destruye reinos religiosos terrenales, pero establece un Reino espiritual permanente en la tierra, no da lugar a maniobras engañosas porque demanda que cada sector de la sociedad responda a su mensaje, con sentido de urgencia porque es precursor y proclamador de los eventos que ya han nacido en la tierra y que ya están en movimiento; mientras Juan hablaba Jesús ya estaba allí maduro, pero aún no activado por el bautismo en el Jordán, Juan estaba corriendo contra el reloj irresistible de Dios los eventos lo estremecerían; ¡el poder de Dios se estaba moviendo a la tierra!

El Patrón de Juan para la Mentalidad de Reforma

Miremos la vida y experiencia de Juan, para encontrar los patrones que Dios puso en la gran Reforma de transición del Antiguo pacto al Nuevo pacto, al hacerlo descubriremos verdades que pueden ser aplicadas a nuestro tiempo de Reforma, habilitándonos así para hacer transiciones precisas a las nuevas cosas de la Iglesia del siglo 21.

  • Liberación total de una nueva dimensión de ministerio, rompiendo con las viejas tradiciones.

Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; Pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.

Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre.

Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar.

Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.

Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios.

Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas.

Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.

Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

Lucas 1:59-67

Juan introduce una orden profética que rompe con las tradiciones de poner a los hijos los nombres de familiares pasados; la familia a allí reunida quería llamarle como el padre mudo, pero esto no debería ser, no había nadie en su familia que sea llamara Juan, por lo que todos parientes presentes se maravillaron, les parecía extraño poner al niño un nombre nuevo, nombre dado por el mensajero del cielo (Lucas 1:13). Así son los patrones en cada movimiento de Reforma de Dios: Su apariencia es nombrada por el cielo, su identidad parece no ser del orden tradicional de la Iglesia, sus nombres, vocabulario, terminología y patrones espirituales les parecen extraños a todos los que los oyen, pero esa nueva identidad es dada por Dios. Así como en la experiencia de Zacarías en el nombramiento de su hijo Juan; en cada movimiento de Reforma de Dios también hay padres mudos, e inefectivos en su proclamación profética acerca de las nuevas cosas que vienen a la tierra, sin embargo si aceptan y reciben la nueva identidad del cielo y declaran su nuevo nombre en la tierra, recibirán poder profético de declaración y una activación fresca hacia nuevos niveles de ministerio.

La intención de Dios en el día de Reforma no es destruir y sentar en la banca a padres que pilotearon los moveres pasados de Dios, su deseo es “re-activarlos no retirarlos”, parte de esta preciosa tecnología de la “unidad de la fe” (Efesios 4:13) es que recobremos de las generaciones espirituales, la tecnología espiritual de asociación, David invirtió de su propia substancia y de la su gente para el éxito futuro de Salomón, su hijo (1 Crónicas 28:9-21; 1 Crónicas 29:1-9). El rey David estando en vida subió al trono a su hijo Salomón, convirtiéndose este acto en una de las más grandes declaraciones de realeza y liderazgo espiritual en toda la Biblia:

Además el rey ha dicho así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos.

1 Reyes 1:48

  • La Reforma señala el camino hacia un orden más excelente

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparar el camino del Señor, Enderezar sus sendas.

Mateo 3:1-3

Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras de mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar; es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Mateo 3:11

El mensaje de Juan, es el mensaje del Reino, él apóstol Rinaldo Texidor de la red “Voz en el Desierto” (el nombre latinoamericano de la Red de Rompimiento Global), lo dice de esta forma: “El mensaje del Reino es el evangelio del siglo XXI”, Juan enfatiza que es a través del arrepentimiento cómo podremos accesar a las cosas nuevas que vienen; la palabra usada es metanoeo derivado de las palabras meta: después y noeo: pensar. Identifica un ejercicio mental que envuelve un cambio definitivo de pensamiento, que termina en un cambio de actividad y de conducta; no es el resultado de una experiencia emocional, esotérica o mística; envuelve facultades de entendimiento, voluntad y acción definitiva, es un acercamiento estructurado hacia un cambio duradero y permanente traído por la revelación de las nuevas demandas de Dios, es una interacción madura entre la voluntad de los cielos y la tierra.

Esta es la tecnología de Juan: El Señor viene; Su camino debe ser ¡preparado! es necesario llevar a cabo una acción deliberada y definitiva para tomar con precisión las nuevas cosas que lleguen; Juan anuncia que una aparición “poderosa” esta a la puerta, trayendo una manifestación más grande de luz y poder, pero el camino hacia ese nivel se logra por medio de una deliberada preparación para la renovación completa y una reconfiguración de las mentalidades espirituales. Debemos rechazar los caminos falsos, dimensiones suaves e imprecisas de avivamiento en la tierra, una experiencia emocional auto indulgente, no es el camino a una posición más dominante y fuerte de la Iglesia, la Reforma presente es la declaración y preparación de un tiempo más grande de Dios que ya esta en la tierra esperando ser activado por los cambios vitales de nuestros corazones y por nuestra aceptación de la declaración apostólica presente; el futuro mover de Dios en la Iglesia será la más grande manifestación de Su poder y presencia que haya tenido la tierra. Y se caracterizara por la separación y por la purificación total del Cuerpo de Cristo, así como por la reunión final de todas las almas nombradas por Cristo fuera de las naciones de la tierra, y el lanzamiento de todas las posiciones satánicas rebeldes en el cielo y en la tierra, al juicio final. ¡El clamor de la Reforma es AHORA! Prepárate

Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Mateo 3:12

  • La Reforma no se sujeta a la moda actual.

Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? O ¿Qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.

Mateo 11:7,8

La Reforma no es una “caña sacudida por el viento” de la opinión popular, o modas populares espirituales, el centro de cada Reforma genuina del mover de Dios, es la impartición de una mente apostólica/profética, de recursos y gracia de Dios para posiciones futuras del Espíritu en la tierra, así, por definición, la Reforma esta trayendo a la tierra aquello que todavía no es accesado por la mentalidad corporal ordinaria de la Iglesia, ¡es transformadora por naturaleza e introduce el futuro al ahora!

Hageo fue levantado por Dios para romper mentalidades que prevalecían en su tiempo y que fueron causa de que el trabajo de edificación de la casa de Dios se detuviera; la opinión popular de los tiempos era construir casas personales, pero no consideraban que era tiempo de construir la casa de Dios; las poderosas declaraciones de Hageo, liberaron nuevos tiempos de la cercanía del Señor, revirtiendo las tendencias y activando el proceso para que comenzara otra vez:

Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.

Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?

Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Mediten bien sobre vuestros caminos.

Hageo 1:2-5

Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová.

Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová.

Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios.

Hageo 1:12-14

Una verdadera Reforma no viste delicadamente; no opera en confort, unciones de usuarios amigables. La palabra suave es “malakos” utilizada para representar a un muchacho vendiendo su cuerpo por sensualidad, o prácticas homosexuales, es aquello que se supone ser varón, pero es en realidad un varón pervertido, lo cual indica prostitución de posiciones espirituales para elevación religiosa (palacio del rey) o popularidad. La verdadera Reforma no es en apariencia gubernamental, pervertida por aprobación democrática, o postulados populares en lo interior, esto no es Juan y no debe encontrarse como parte estructural de una Reforma genuina.

  • La Reforma trae un nivel o rango más alto, viene a ser el indicador más bajo de un nuevo estándar.

Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.

Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

Mateo 11:9-11

Juan es “más que” profeta. Es interesante notar que Juan no ejecutó grandes milagros como Elías o Elíseo, no escribió libros de la Escritura como Jeremías o Isaías, tampoco esta escrito que experimento grandes visiones de las cosas de Dios como Ezequiel, aún así es más que un profeta. “Más que” es “perissoteron (griego)”: súper-aumentado, abundantemente excedente, mucho más que notable, excedente en rango de, superior a, Juan excede en rango a los profetas que fueron antes de su tiempo.

En este contexto, los profetas representan los moveres normales de Dios antes de este tiempo, en Israel la aparición de profetas era parte de la tecnología espiritual, normalmente aceptada como medio de Dios para hablar a su gente, cuando un profeta aparecía en la ciudad, cada persona, aún los niños, sabían que Dios estaba por hablar, Juan excedió a los profetas, lo que Juan trajo a Israel no era común conforme a los patrones en los que hablaba Dios regularmente. Una Reforma rompe con los patrones establecidos de los moveres de Dios en la tierra, esto es una frecuencia más alta y tiene un impacto espiritual devastador. La actual Reforma tiene un mayor rango que los moveres de Dios, que hemos experimentado hasta este tiempo, ha habido maravillosos moveres del Espíritu en la Iglesia moderna: Los moveres Pentecostales y Carismáticos de Dios liberaron grandes bendiciones hacia el Cuerpo de Cristo, los Movimientos de Fe y otros moveres del Espíritu liberaron madurez magnificando las posiciones doctrinales y la fuerza operacional, pero la Reforma que sé esta edificando en la tierra, es la actividad más profunda y fundamental del Espíritu desde el Día del Pentecostés.

El Entendimiento del principio “perissoteron”, ayuda a entender lo que Dios esta haciendo en el día de Reforma, entendemos que los estándares y expectaciones pasadas nos han servido en moveres del tiempo pasado, por lo que deben ponerse al lado, y tomar posiciones más radicales, si aplicamos los anteriores estándares a la presente Reforma, si buscamos la forma de operar de Elíseo en Juan el Bautista, nos perderemos de la aparición de Dios en nuestro tiempo.

Hay algunos que están tratando de accesar al poder de la Reforma, con principios de las mentalidades de moveres pasados de Dios; no podemos aplicar la mentalidad “bendíceme” del pasado, y la actitud de “mis necesidades” de tiempos anteriores a esta Reforma, Dios sé esta moviendo por Su Espíritu en la tierra pero su presencia no puede ser encontrada en la interminable búsqueda de manifestaciones, milagros entretenedores, o ministerios espectaculares, y “sentimientos” auto validados del Espíritu en medio de los servicios de la iglesia, un estándar más severo debe ser aplicado en el día de Reforma.

En la montaña de reactivación de ministerio Elías ve y oye las poderosas manifestaciones del viento, el terremoto y el fuego cuando el Señor pasa, pero es el lugar de confrontación de declaraciones (la voz calmada y pequeña), la claridad de auto análisis y la excitación traen una nueva comisión al cansado profeta (1 Reyes 19:11-15).

Juan fue en su tiempo el indicador más bajo del estándar futuro del Reino en la tierra, aún el más pequeño en el Reino será más grande que Juan, quien en su aparición recibió el nivel pasado de los profetas. Entonces la Reforma marca elevación general del estándar de la Iglesia, el estándar mínimo de la Iglesia del siglo XXI, los niveles operacionales de los creyentes del siguiente milenio son empujados hacia arriba a nuevas posiciones en el día de Reforma. Experimentamos la salida de los niveles del orden antiguo a los cuales nunca regresaremos.

  • La Reforma crea un nuevo nivel de intensidad espiritual en el Reino .

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

El que tiene oídos para oír, oiga.

Mateo 11:12-15

Juan cambió el momentum del avance del Reino en la tierra, su actividad trajo “hombres violentos” que produjeron “avance violento” del Reino. Cuando el momentum del Reino cambia en el tiempo de Reforma, las características espirituales del hombre deben cambiar, para estar en línea con las características del avance del Reino; el Reino es “violento”, pero los hombres son “violentos”, pues un tiempo “Apostólico/Profético” no puede ser guiado por hombres de otra característica, una Reforma requiere gente de Reforma, el principio es que para que las cosas de Dios avancen en cada tiempo de progreso divino se cumpla con la demanda de que emerja gente con la mentalidad prescrita y para poner al día esta mentalidad, es necesaria una revelación de lo nuevo y profético que Dios esta haciendo en la tierra; Dios nunca hace algo nuevo sin poner al día la mentalidad de Su gente a través una impartición profética, para poder cooperar y caminar en línea con Sus iniciativas:

Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

Amos 3:7

Al verdadero significado del poder de esta Reforma sólo se puede entrar a través de discernimiento. En su días Juan representó la llenura de la unción futura de Elías, misma que volverá a la tierra en el tiempo del inminente regreso del Señor, pero, debes estar “dispuesto a aceptarla”.

Dispuesto es la palabra “thelo”: estar resuelto o determinado a tomar deleite o placer en una, cosa, combina no sólo la posición de determinación del corazón si no también el compromiso de las emociones en el deleite puro de estar envuelto en los precisos propósitos de Dios para el tiempo, la palabra “aceptar” es “dechomai”: abrazar, apropiarse, tomar sobre uno mismo. Estas dos palabras definen claramente las posiciones personales en el día de Reforma; tener una actitud interna es de vital importancia para que las imparticiones liberadas de los cielos encuentren camino hacia nuestros corazones, y nos traigan claridad y discernimiento en las nuevos cosas que Dios esta haciendo. ¡El que tenga oídos para oír oiga!

  • Refinamiento del Reino es característica de Reforma.

Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

Mateo 3:10

EL mensaje de Juan fue el de la separación y refinamiento del Reino, para así producir mayor efectividad del trabajo del Señor entre Su gente, la Productividad es una demanda en la orden de Juan, fruto debe ser producido para el avance del Reino; Jesús claramente enseñó que hay elementos ilegales y rebeldes dentro del Reino, que son ofensivos a Dios, los cuales serán removidos para producir y liberar la gloria verdadera de Dios a través de Su gente:

Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Mateo 13:41-43

El resplandor de los justos es la clave para los propósitos del tiempo final de Dios, en Isaías capítulo 60 la activación del principio es que habrá una Iglesia en la tierra capaz de llevar la gloria de Dios a las naciones, de tal manera que las naciones la vean y sean capaces de responder, “La gloria de Dios será vista sobre ustedes” (Isaías 60:2), Es por visibilidad a través de pureza y refinamiento, que las naciones y reyes empezarán a acercarse a Dios, trayendo regalos y recursos que “ascenderán con aceptación en mi altar” (verso 7).

El Ambiente de Reforma

Más ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.

Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.

Mateo 11:16-19

El ambiente donde la Reforma avanza es el lleno de hostilidad, manipulación y control; el grupo llamado “compañeros” representa a la gente de Reforma en y entre la Iglesia, este es el grupo que pilotea las nuevas dimensiones de Dios hacia la tierra o el mercado, el lugar de comercio de lo espiritual y la mercancía de la unción, los “muchachos” son criaturas de percepción inmadura, demandas superficiales, espíritus petulantes y corazones malvados, son gente religiosa controlada por espíritus Farisaicos que fuertemente se oponen al avance de los límites de la experiencia del Reino.

En este caso se presentan varios problemas: Hay demanda de que la gente de Reforma no este atada a la conformidad de los tiempos y limitada a los rangos de respuestas predeterminadas y predecibles, los muchachos de hecho dicen “Yo toco, tu baila”, hay una generación (que se caracterizada por muchachos) que podrían controlar los patrones completos de respuestas espirituales en la tierra, es una generación “vigilante”, que demanda ser iniciadores de toda actividad espiritual y no tolerarán ninguna desviación de sus patrones establecidos, sin embargo el espíritu profético de Reforma romperá las actividades implantadas de los tiempos porque es capaz de pararse en contra de la conformidad, pudiendo ser el arquitecto de un nuevo paquete de reglas para el avance espiritual, la Reforma no se intimida por una actividad inmadura de mercado, es creativa y pionera corta con la cultura de su tiempo, no reconoce la flauta o el lamento, lo que declara ser por su actividad una alternativa profética y fuerza apostólica que no está danzando en el día que la danza es declarada en el mercado, y no gemirá en el día de lamento general.

El verdadero espíritu de tal generación es mostrado en la parábola de Jesús, siendo un elemento opositor dentro de la Iglesia; Juan es declarado un demonio, el Hijo del Hombre es declarado un glotón, bebedor, amigo de los colectores de impuestos y pecadores, esta clase de mentalidad es la que intenta distorsionar los propósitos de Dios en la tierra, definiendo equivocadamente cada posible mover de Dios, siendo desde el principio el mismo espíritu el que ha condenado como culto, cada genuino mover de Dios en la tierra, es imposible llenar o satisfacer las demandas de tal generación; Juan no come o bebe y es condenado, el Hijo del Hombre viene comiendo y bebiendo y es también condenado, al final esto es sólo el producto de la actividad de Reforma, que los justifica como venidos directamente de la mano de Dios. Sabiduría será justificada por sus hijos.

Es Juan la línea Divisoria

Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.

Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan.

Mateo 7:29-30

El ser bautizado con el bautismo de Juan es ser sumergido en el espíritu de la Reforma, determina tu habilidad para oír y recibir lo que esta por venir. Cuando Jesús vino con poder total y esplendor de Dios, hablando palabras que desafiaron como nunca antes el corazón del hombre hubo quienes eran incapaces de recibirle y al rehusar, rechazaron los propósitos futuros de Dios para sus vidas, al no aceptar la profunda transformación interior que Juan trajo a la tierra les faltó capacidad de recibir lo más grande que ya estaba allí, pero aquellos que fueron bautizados en Juan y su hombre interior fue expandido, desafiado y quebrantado de sus mentalidades tradicionales y legalistas, expandieron sus percepciones proféticas, pudiendo recibir con gozo lo que había sido preparado, por lo que entonces justificaron a Dios y comprendieron totalmente Su actividad y los propósitos que Él tenía para su tiempo. Patrones similares a los expuestos existen en el movimiento de Reforma que Dios esta haciendo en nuestra generación pues debemos ser bautizados en Juan; debemos recibir con profundo arrepentimiento la renovación de mentalidad e impartición apostólica/profética de este mover de Dios, debemos prepararnos con mentalidades globales y una fe ilimitada para movernos rápidamente con Dios en el advenimiento de estos gloriosos días del siglo XXI, debemos estar preparados ahora, para entrar y ser totalmente cambiados.

Capítulo 4

La Tecnología de la Reforma

Tecnología: Definición

El termino “tecnología” se refiere a un sistema interno de principios y leyes espirituales, que producen una manifestación espiritual externa, predecible y estable, principio que es aplicable también a lo natural; sí usted apunta el control remoto a su televisión y presiona el botón, la televisión siempre se enciende, nunca usa el control remoto de la televisión para prender el horno de micro ondas ya que la actividad es predecible y estable por la tecnología interna del sistema, el alambrado y circuito interno de la televisión es único y peculiar al sistema, por lo tanto se comporta de una manera confiable, una Reforma también tiene características peculiares que la Iglesia moderna tiene que empezar a entender; no es mover de “manifestación” de Dios en el cual algo inesperado pasa y la gente es bendecida por movimientos inmediatos del Espíritu una Reforma tiene que ser recibida como revelación del cielo y progresivamente ser edificada en la tierra por santos llenos de fe y deseosos de hacerlo, pues para que una Reforma llegue a la madurez y liberación total de todas las intenciones y designios de Dios, la gente debe entender claramente su funcionamiento interno, mentalidad prescrita, actividades deseadas y las actitudes que causan que el mover de Dios avance irresistiblemente hacia delante, para poder crear un avance estable y predecible del Espíritu en la tierra, debe entenderse la tecnología de un movimiento de Reforma; es un tiempo diferente en la Iglesia; no más moveres de Dios que chisporrotean con inefectividad, siendo atrapados y fosilizados en religión organizada, constituciones, códigos religioso y leyes. Lo apostólico, la mentalidad de enviado que esta tomando a la Iglesia, demanda que la gente que nazca en esto tenga la mentalidad y capacidad de terminar los propósitos de Dios:

Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad de él que me envió, y que acabe su obra.

Juan 4:34

Los tiempos y sazones de la tierra tienen que ser llevados a un estado de plenitud para que Jesús cumpla todos sus deseos, es nuestra responsabilidad como cooperadores con Dios (1 Corintios 3:9), asegurar que el potencial total de cada mover de Dios alcance rápidamente a la tierra.

De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Efesios 1:10

Reforma y Discernimiento Profético

Hemos visto que la palabra “reforma” implica un arreglo correcto o orden de las cosas, una restauración o enmendación, se refiere también a un tiempo cuando lo imperfecto o inadecuado será reemplazado por un mejor orden de las cosas. En Hechos 24:2 se amplifican algunas de las condiciones que rodean a una reforma efectiva:

Y cuando éste fue llamado, Tértulo comenzó a acusarle, diciendo: Como debido a ti gozamos de gran paz, y muchas cosas son bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia.

Hechos 24:2

Pablo fue traído ante Félix gobernador de Judea, donde el orador Tértulo da evidencia en contra suya, y aunque este caso la aplicación es para una situación secular el ejemplo sirve para añadir a nuestro entendimiento las condiciones de Reforma; Tértulo habla de reforma (prosperidad: R Stgo.) Que ha sido traída a la nación a través de “previsión”, la palabra previsión se refiere a la habilidad de ver hacia adelante y entender las condiciones del futuro para así poder actuar acertada y efectivamente en el presente. Podemos ajustar nuestra actividad en el presente, porque nuestra acción presente esta unida a la realidad futura; es así como la Reforma es activada por gente profética, que vive para el futuro en el presente, lo que es parte central de la mentalidad de la Iglesia Reformadora de hoy, nos hemos movido hacia la mentalidad de terminar del espíritu apostólico (Juan 4:34), ahora estamos viendo en nuestro espíritu el fin o el término de todas las cosas, construimos un presente poderoso lleno del desarrollo de los propósitos de Dios, que proveen una plataforma para invadir el futuro efectivamente.

Tecnología Activa: Principios Aislantes de Reforma

Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.

Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo; Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.

Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.

Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.

Hebreos 8:8-13

Estamos buscando los principios de la tecnología de Reforma, en lo que fue el cambio más grande en la historia de la raza humana en este planeta – la mudanza de ley a gracia -, en esa ocasión Dios estaba re-escribiendo su libro de reglas, proveyendo una constitución totalmente nueva, que guiará Su relación con el hombre, algunas cosas han sido invalidadas pero nuevas cosas han sido edificadas en los cielos y en los corazones de los hombres. Al mirar las operaciones de este cambio encontraremos principios activos que son validos todavía en la forma de operar de Dios. El termino “tecnología activa” señala: ciertos principios operacionales que fueron usados en el pasado como patrones de reforma, tuvieron una efectividad que fue más grande que las situaciones en las cuales aparecieron, esos principios que identificaremos y discutiremos, todavía están operando hoy, y han estado desatendidos por generaciones, pero ahora brotarán a vida, al ser entendidos y activados para en nuestra Reforma del siglo XXI.

  • Primer Principio de Reforma: La Reforma “no sucede conforme” a lo que paso antes (verso 9).

La base para construir un mover u operación de Dios, no tiene que ir en relación o conforme a lo que paso antes, Dios encontró falto al sistema presente. La palabra “encontrar falto” implica que el sistema presente que esta siendo invalidado esta todavía en operación, pero ahora debe ser probado con un nivel más alto de orden de discernimiento, no lo encontramos falto por tener un espíritu critico, pero si lo encontramos falto del deseo y entendimiento de un nivel nuevo y más alto de percepción, para aplicarlo al sistema presente, lo cual es importante notar porque nos dirige al corazón del mover de la reforma de Dios.

Martín Lutero no fue un destructor externo que vino a atacar el monolito Católico si no que fue un fiel monje que obtuvo en su interior un más alto nivel de discernimiento y empezó a “encontrar falto” bíblicamente al sistema. Si “encontrar falto” no procede de ese nivel no traerá vida; la gente de Reforma dentro de un sistema esta llena de las demandas que vienen directamente de Dios, es Él quien invalida lo que Él edificó: El antiguo Testamento era de Dios, pero también el Nuevo lo es, el cambio es de aquello que era Dios, a aquello que ahora es de Dios, toda la tecnología de la Reforma toma lugar dentro de los parámetros de la actividad y los negocios de Dios, criticismo carnal o deseos carnales no deben ser permitidos, nuestro “hallar falto” debe ser del Espíritu y no de la carne.

Entonces, lo nuevo que es edificado “no es conforme” a lo que fue antes. “No es de acuerdo o no es conforme”, puede ser traducido como: “no se deriva de”, “no viene de”, es importante que entendamos cómo esto se aplica a nuestro contexto; no debemos destruir las ganancias bíblicas y doctrinales de generaciones pasadas, y desmantelar las posiciones pasadas de fe, Dios siempre ha estado en proceso de restaurar la Iglesia sin embargo una Reforma requiere la creación de una plataforma de nuevas mentalidades y visión global que no se deriven de mentalidades y operaciones pasadas de la Iglesia.

Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de el no armoniza con el viejo.

Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.

Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.

Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.

Lucas 5:36-39

No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.

He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido.

Isaías 43:18-20

Las perspectivas espirituales que se están edificando en la tierra pueden parecer extrañas, radicales y nuevas a la tradición de la Iglesia, porque realmente lo son; el Tabernáculo de David les pareció extraño a aquellos del orden Mosaico, incluso Mical, la hija de Saúl que era esposa de David no pudo tolerar la conducta real (2 Samuel 6:16) porque estaba desapercibida de que el estándar de la realeza había cambiado a causa de la introducción de la orden del Tabernáculo.

  • Segundo Principio de Reforma: La ley se escribe en mente y corazón (verso 10).

La dirección de una Reforma siempre es hacia adentro, hacia una posición más fuerte de Dios dentro del corazón del hombre es decir aunque los días de Reforma causen poderosas manifestaciones del poder de Dios la manifestación es inútil, sin una reestructuración interna, la Reforma es una gran demostración de la proximidad del Reino. Juan el Bautista vino con un mensaje simple y directo – el Reino de Dios esta cerca -, lo que se requiere lo llamó “arrepentimiento” – el trato de Dios con el corazón -. Un verdadero impacto de Reino no es primariamente externo, sino interno.

Y Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

Lucas 17:20,21

El enfoque interno del movimiento de Reforma es visto en la Reforma conducida por el rey Ezequías (2 Crónicas 29:29), actúa contra la declinación moral en Judá (2 Crónicas 28:19), e identifica como prioridad la purificación interna, sacando la contaminación del lugar santo. La dirección de esta purificación es de adentro hacia fuera:

Y entrando los sacerdotes dentro de la casa de Jehová para limpiarla, sacaron toda la inmundicia que hallaron en el templo de Jehová, al atrio de la casa de Jehová; y de allí los levitas la llevaron fuera al torrente de Cedrón.

Comenzaron a santificarse el día primero del mes primero, y a los ocho del mismo mes vinieron al pórtico de Jehová; y santificaron la casa de Jehová en ocho días, y en el día dieciséis del mes primero terminaron.

2 Crónicas 29:16,17

Asimismo hemos preparado y santificado todos los utensilios que en su infidelidad había desechado el rey Acaz, cuando reinaba; y he aquí están delante del altar de Jehová.

2 Crónicas 29:19

“Santificado” significa apartado, convertir en sagrado, representando el poderoso trabajo interno que toma lugar en el corazón, hay una dimensión más grande de santidad interior, “preparado” significa el estabilizar un buen orden, arreglar propiamente, propiciar un levantamiento perpendicular, y establecerlo, lo que habla de corregir lo relajado y débil de la mente, ocasionando que fundamento este en patrones bíblicos, para que el resultado sea obediencia absoluta. La ley o la constitución actual de Dios para el presente mover debe estar escrita en el corazón y la mente, la aceptación y obediencia de las presentes posiciones no son el resultado de los reglamentos, sino del fuerte deseo interior de obtener el orden de Dios, diciéndolo de manera simple, Dios quiere en esta Reforma reconectarse poderosamente con los corazones de Su gente.

  • Tercer Principio de Reforma: Re-establecimiento de intimidad Divina (verso 10).

El resultado de reconexión de la “ley” con el corazón del hombre, será el re-establecimiento de intimidad entre el hombre y Dios, que fue la primera realidad destruida por la desobediencia en los tiempos de Adán, él no pudo llevar una relación con Dios, y se escondió del rostro de Dios, el temor remplazó a la confianza, el enfoque en el “yo” destruyó el enfoque en Dios; el cubrir su desnudez absorbió su tiempo escondiéndose de Dios en los arbustos, la pregunta de Dios que todavía esta en el ambiente es “¿Quién te dijo que estabas desnudo?” (Génesis 3:11).

Adán no vino a estar desnudo como resultado de su desobediencia, él estuvo siempre desnudo pero nunca se dio cuenta porque su enfoque en Dios era más poderoso que el enfoque en el mismo; la Intimidad destruía frecuencias terrenales e introducía un ambiente más refinado de percepción en el que Dios llenaba Su atención, aunque él estuviera viviendo en la tierra.

La Reforma nos lleva otra vez hacia Dios, en el proceso nuestras percepciones carnales son destruidas y somos introducidos al ambiente de los propósitos de Dios, la Iglesia edificó en lo carnal ambiciones terrenales que son desmanteladas a favor de la Iglesia edificada sobre el progreso de los propósitos de Dios, estamos pasando de religión a intimidad; Él será nuestro Dios y nosotros seremos su gente, intimidad de Reforma es algo poderoso que nos lleva más allá de las limitaciones y obstáculos que nos mantienen separados de Él ( ventanas y celosía), hacia un mundo que sobrepase el desanimo y la esterilidad a un tiempo fructífero naciente y al canto de la paloma (Espíritu Santo).

¡La voz de mi amado! He aquí él viene Saltando sobre los montes, Brincando sobre los collados.

Mi amado es semejante al corzo, o al cervatillo. Helo aquí, está tras nuestra pared, Mirando por las ventanas, Atisbando por las celosías.

Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

Porque he aquí ha pasado el invierno, Se ha mudado, la lluvia se fue; Se han mostrado las flores en la tierra, El tiempo de la canción ha venido, Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.

La higuera ha echado sus higos, Y las vides en cierne dieron olor; Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

Cantares 2:8-13

  • Cuarto Principio de Reforma: Ecualización de la revelación (Verso 11).

Parte del proceso de Reforma consiste en terminar con el desbalance de revelación y entendimiento través de lo cual haya una oportunidad equitativa para toda la gente; no debe haber nación, cultura o gente que tenga una ventaja para accesar a los misterios del Reino, el acceso estipulado por Jesús nunca levantó a un grupo otro sobre otro, dentro de la iglesia, el acceso fue dado a toda la Iglesia y no a los que están fuera del Reino.

Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no es dado.

Mateo 13:11

Durante los días de la Reforma Protestante Lutero demando que la Biblia se imprimiera para que todos los hombres tuvieran acceso a la palabra escrita de Dios, pero esta demanda creó horror en los corazones de aquella gente religiosa quien restringía su acceso y hacía uso de la ignorancia de las masas para ejercitar señorío y dominio espiritual sobre ellos, en nuestros días hemos visto el desarrollo de lo que sólo puede ser llamado “imperialismo Cristiano” y “relaciones controladas”, llevado a cabo por sectores iluminados de la Iglesia sobre sectores ignorantes de la Iglesia, así también como en los días de Lutero en los nuestro tiempo la Reforma viene a romper los desbalances: “Todos me conocerán del más pequeño al más grande de ellos”. En el llamado “ Tercer Mundo” hoy en día existe un énfasis profético del espíritu sobre el tiempo final, sin embargo hay naciones del tercer mundo que tienen un contra golpe al evangelio racista, errando así en la designación del énfasis del Espíritu, y declarando que Jesús usará ahora sólo a gente negra; este no es el evangelio del Reino, y no es sólo miope, si no también discriminatorio dado a la variedad de gente que existe sobre nuestro planeta, lo único claro de todo esto es que hay una oleada vigorosa del énfasis de la Reforma del tiempo final, en las naciones del Tercer Mundo, y que sé están conectando con oleadas del mover de Dios provenientes de otras áreas de la tierra:

Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.

Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiría, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.

Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra.

Isaías 11:10-12

Las naciones a las que se refiere este pasaje son el estandarte de Dios para que las naciones observen el enfoque del Espíritu en las áreas de la tierra conocidas como “Tercer Mundo”, tenemos que entender, que debemos trabajar por la madurez de la Iglesia en todas las áreas de la tierra para que en cada sociedad emerja una expresión de Cristo completamente formada y revelada lo que forma parte también de la Reforma.

  • Quinto Principio de Reforma: Poder de declaración profética (Verso 13). En eso Él Dice, “Un nuevo pacto”, Él ha hecho obsoleto el primero.

El anuncio del nuevo inicia la destrucción del viejo, el “declarar” es el “hacer“, para la formación de la Reforma en la tierra debe ser esencial la declaración profética de lo que vendrá, ya que grandes dinámicas espirituales son liberadas cuando la gente profética empieza a hacer declaraciones urgentes sobre los moveres actuales de Dios en la tierra, y sobre las posiciones presentes del Espíritu.

Cuando Dios estaba a punto de sacar a su gente de Babilonia, habiendo terminado los setenta años de esclavitud y servicio, el propósito de Dios era llevarlos a un nuevo día de edificación, Él dio instrucciones por medio de la boca del profeta Jeremías, con lo que se libero la tecnología para pasar al nuevo día:

Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también bandera, publicad, y no encubráis; decid: Tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac; destruidas son sus esculturas, quebrados son sus ídolos.

Porque subió contra ella una nación del norte, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre ni animal que en ella moren; huyeron, y se fueron.

En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de Judá juntamente; e irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su Dios.

Jeremías 50:2-4

Deben de empezar a hablar proféticamente, declarar que Bel y Merodac han sido avergonzadas y destruidas, porque fueron ordenados a no esconder aquello que Dios haría. Es interesante notar que cuando fue ordenado hablar no había señales tangibles de que el sistema Babilónico estuviera bajo el juicio de Dios, sus declaraciones proféticas habrían de crear las dinámicas espirituales que se manifestarían eventualmente como una crisis política en Babilonia; el poderoso principio para la Reforma es la declaración del nacimiento de una nueva situación dentro del sistema, nacimiento que destruye los fundamentos de aquello que es viejo, y libera hoy en toda la tierra los propósitos de Dios, en muchas sociedades y naciones la gente profética está llenando sus deseos de Reforma con doctrina apostólica, expresando su orden de Reforma en redes apostólicas, sus declaraciones y actividades son proféticas; el nuevo orden de la Iglesia del siglo XXI se esta expresado en la tierra, a través de una poderosa Reforma, a causa de que lo “dijimos”.

  • Sexto Principio de Reforma: Condiciones de desuso (Verso 13)

En el gran cambio al Nuevo Pacto, el primer pacto fue hecho obsoleto. La palabra “obsoleta” en su lenguaje original significa “desgastado por tiempo y uso”, y se refiere a la liberación celestial que ya no es relevante para el tiempo presente que vive la tierra; todo sistema complejo de sacrificios rituales fue declarado ser “copia y sombra”, todo eso fue producido en la tierra por la instrucción divina dada Moisés, cosas que fueron una vez instrucción divina en los días de esa Reforma, son ahora hechas inútiles e irrelevantes para los tiempos actuales: La gente rechaza constantemente el moverse hacia las cosas nuevas del Espíritu porque se encuentra encerrada en paradigmas antiguos e imágenes de los pasados rompimientos están aún en su memoria, sienten que si sueltan aquello que una vez les dio vida y migran a nuevas posiciones están siendo infieles a lo que Dios hizo una vez en sus vidas, por lo que su deseo por lo antiguo permanece vivo:

Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.

Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.

Lucas 5:38,39

La llave para poder migrar a la Reforma es entender que Dios mismo declara obsoletas muchas de las posiciones pasadas debido a que libera nuevas, más precisas y efectivas posiciones en la tierra, debemos estar abiertos a relaciones de pacto más productivas e inspiradas en propósito; cuando nos movemos a nuevos lugares de poder ; nuevas estructuras organizacionales se están desarrollando en la Iglesia, nuevo vocabulario se esta sintonizando en las frecuencias de la generación del siglo XXI, nuevos patrones de conducta de liderazgo se están desarrollando, se están formando también frescas iniciativas para la administración de la Iglesia moderna en la tierra . Las cosas que han sido declaradas por el cielo como obsoletas “desaparecerán”, a causa de la declaración profética de las nuevas cosas, porque es infructuoso edificar sobre aquello que esta caduco y condenado a ser consumido; todas las estructuras, mentalidades y posiciones espirituales que no llevan la frescura de Dios para los tiempos, “envejecerán” progresivamente y al final se fragmentarán y “desaparecerán”.

Más Principios de Reforma

Enfoquemos una dimensión mayormente intrigante de la tecnología de Reforma, y extraigamos principios vivos del diseño y operación del Tabernáculo de Moisés:

Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; Pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; Dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.

Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación.

Hebreos 9:6-11

  • Séptimo Principio de Reforma: La limitación del sistema (Verso 9)

…no puede hacer a aquel que ofreció el servicio perfecto en cuanto a la conciencia”

Este problema era que a pesar de que la actividad del Tabernáculo de Moisés estaba afinada en efectividad y eficiencia máxima y aunque toda regulación fuera seguida con exactitud, sólo podía limpiar la carne y sin penetrar jamás en la limpieza de la conciencia de una manera efectiva, sin embargo la demanda al adorador era la tener una conciencia limpia, cuando el sistema, aún “no puede” hacerlo a pesar de ser empujado a los extremos de eficiencia, no obstante aquellos que participaron en ellas cumplieron las demandas espirituales, entonces la única alternativa es moverse a la Reforma e implementar un sistema más efectivo.

La dirección de la efectividad de una Reforma siempre es hacia una posición más interna; los movimientos del Espíritu entre la gente de Dios son siempre para capturar un lugar mayor en los corazones del hombre, los moveres de Dios siempre se clavan interiormente en el centro del ser humano: la gloria quiere posar en un templo  interior, mientras que la “purificación de la carne” representa limitación a una posición exterior, la “purificación de la conciencia” representa un poder nuevo que se lanza al interior del corazón del hombre, la gente del tiempo de Reforma es gente de demandas elevadas del corazón sobre el gemir de la carne; dan mayor valor al trabajo interno del Espíritu sobre las manifestaciones externas, frustración espiritual y deseos espirituales no cumplidos, constituyen el centro pulsante de una Reforma, las demandas deben exceder a habilidades del sistema presente, el hambre debe crecer intensamente más que el suplir espiritual, el fluir de los recursos de los cielos hacia la tierra debe exceder la capacidad del sistema de la Iglesia presente para recibir, lo cual es una activa dinámica de Reforma.

  • Octavo Principio de Reforma: Dinámicas de reemplazo (Verso 8)

“…el camino…no había sido manifestado mientras el primero…estaba todavía”.

La entrada del Sumo Sacerdote hacia la segunda parte del Tabernáculo de Moisés una vez al año con sangre representaba un principio de acceso limitado, que fue edificado en el sistema levantado por decreto Mosaico, dicha limitación señala una importante pieza de la tecnología de Reforma; fue el Espíritu Santo que hablo aquí, fue una indicación directa del cielo. Mientras el primer Tabernáculo estuviera operando, o “aún de pie”, el camino al verdadero Tabernáculo, al lugar Santísimo no podía ser manifestado.

“Manifestado” es: ser hecho actual, visible, ser reconocido o ser entendido; esta palabra implica no sólo de operación sino también revelación. Mientras los principios o mentalidades del insuficiente sistema presente, retenga control y autoridad sobre las mentes de los adoradores, ni las operaciones ni el entendimiento de revelación de lo nuevo serán liberados: El Espíritu Santo indicó que lo nuevo no podía ser liberado, hasta que lo antiguo fuera desafiado y empezara a fragmentarse; este cambio esencial es parte del proceso de Reforma, y ambos procesos están sucediendo al mismo tiempo, un orden esta cayendo, mientras otro sé esta levantando para remplazarlo, la opinión de los tiempos que usted oye depende de la perspectiva a la que usted tiene acceso, la Reforma trae conflicto dentro del sistema, lo que realmente es la dinámica del cambio de orden:

Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.

2 Samuel 3:1

Cada forma de gobierno trasmite una mentalidad, cada Reforma trae con ella nuevas mentalidades, nuevos patrones de operación, música, oración, estilo de vida, identidad personal y habilidad ejecutiva del Espíritu en la tierra, los patrones antiguos deben fragmentarse y pasar, las nuevas mentalidades del nuevo orden deben empezar a emerger en la tierra.

  • Noveno Principio de Reforma: Problemas concernientes a libertad (Verso 10).

“…ordenanzas impuestas hasta…”.

En el día de Reforma, los viejos sistemas son una imposición, aquello que anteriormente traía vida, viene a ser heraldo de esclavitud. La palabra “imponer” significa: presionar sobre, descansar sobre, poner sobre de.

Cuando José trajo a su padre Jacob y sus hermanos a la tierra de Egipto, fue para heredar una gran bendición y preservar sus vidas:

Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera.

Génesis 47:27

En el tiempo de Moisés la tierra de Gosén no era un lugar de vida sino una tierra de imposición: servidumbre reemplazaba el favor; amargura reemplazaba esperanza:

Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.

Y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor. Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto, como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa.

Isaías 59:17,18

La gloria del Señor no puede ser divorciada de su venganza; Su majestad en el día de Reforma no puede ser separada de juicio.

¿Quién es éste que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿Esté hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar. ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar? He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas.

Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado.

Isaías 63:1-4                                             

  • La posteridad bendecida, es generación de reparadores y reedificadores.

Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

Isaías 61:4

La combinación de palabras implica actividad de reconstrucción, hacerlo de nuevo y establecerlo: describe pues una actividad restauradora, su intención es cambiar la cara del sistema presente, asume que el estado presente de las cosas ha caído en ruinas y destrucción, y que la falla es endémica y profunda; producto de muchas generaciones, así, Reforma no es una actividad superficial o trivial, desplaza la realidad de la vida humana que sé ha venido deteriorando por mucho tiempo. La palabra “asolamientos” significa algo tan horrible que espanta y paraliza, el impacto de la posteridad bendecida es revertir esta profunda y espantosa falla en la Iglesia, al llevar a las “ciudades” a su pasado poder.

  • La posteridad bendecida, es gente de testimonio poderoso.

Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.

Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.

Isaías 61:6,9

Estas escrituras se aplican proféticamente a nuestro tiempo de Reforma: Habrá una generación de gente producida en la Iglesia, que será de renombre en las naciones de la tierra, siendo el producto de la mentalidad y posición de Reforma, serán el renuevo, y los descendientes de quienes que están viniendo poderosamente a la tierra serán sacerdotes con poder y relevancia espiritual, serán siervos poseedores de habilidad para hacer el trabajo del Reino y servir a los propósitos de Dios.

  • La posteridad bendecida es una generación con propósitos precisos.

Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.

Isaías 61:8

La actividad de la gente de la Reforma procederá en lo recto, fiel, confiable y estable, describe a gente que se ha removido de trabajos que no llevan sello de aprobación del Señor; el trabajo de la Iglesia en el día de Reforma llevará la firma de la verdad. En la Septuaginta (Traducción griega de la Biblia), la palabra “verdad” habla de los que están el centro de toda manifestación exterior describe la substancia verificable de todo lo que es externo, el centro de lo que sé esta manifestando en la tierra.

Una Iglesia de Reforma regresa a la demostración de fe que no estudia la manifestación exterior, que niega adherencia a los valores centrales, lo cual es un principio Anticristo, Pablo habla del “inicuo” que enseña una dimensión del ministerio que no eleva la “verdad”.

Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

2 Tesalonicenses 2:9,10

El Amor por la verdad debe ser recibido en los corazones de gente estable, para poder ser salvos de los ataques de engaño en el día final, toda posición para que sea correcta debe estar establecida en la “verdad” de la “doctrina de Cristo” (2 Juan 2:9), y no en el ámbito de manifestaciones de los dones y proliferación de señales dado que tal posición expone a la Iglesia a ser engañada por manifestación sin progreso, hacia los propósitos profundos del Señor. La gente de Reforma recobra tales posiciones de fuerza.

Dinámicas para la productividad de la Reforma

Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.

Isaías 61:11

Justicia y alabanza nacerá delante de todas las naciones, lo cual es proféticamente prometido a nosotros, pero con una condición implícita: La activación de estos valores espirituales en las naciones están ligados a un jardín aquello que es primero sembrado será cosechado, sí El Señor tiene que provocar el nacer de ciertas manifestaciones de Su poder y verdad en las naciones primero debe haber gente de Reforma con la capacidad de actuar de acuerdo a las promesas proféticas. Lo cual lleva implícito varias cosas: La gente de Reforma actúa con responsabilidad, son custodios de las promesas proféticas, su actividad en la tierra tiene un impacto directo al emerger las promesas proféticas hacia la realidad visible, la gente de Reforma esta fundada en el espíritu apostólico profético, porque han visto en el espíritu los propósitos eventuales de Dios, y actúan con certidumbre al diseñar y edificar. Sólo lo sembrado eventualmente nacerá a manifestación abierta, delante de las naciones. Lo que fue sembrado es semilla de lo que vendrá, al nacer hay multiplicación y ampliación de la semilla original, Será de esa misma manera que Dios provocará gran aceleración y ampliación de semillas de la actividad apostólica y profética en la Iglesia de Reforma; y como Isaías lo indicó será mostrado delante de las naciones. Éxodo 1:11,14 Dios levanta a Moisés para traer liberación a la gente, el clamor en medio de la Reforma guiada por Moisés es el clamor persistente de Dios, clamor que la tierra jamás había visto; demanda de que la servidumbre sea quebrada, que la gente sea liberada:

Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.

Éxodo 8:1

Servidumbre continúa “hasta” la Reforma. Dentro de cada genuina Reforma debe haber un compromiso a liberar, la gente debe ser guiada hacia un encuentro profundo y relevante con Dios: deben servirle.

Elías el profeta trajo una gran Reforma a Israel, destruyendo la imposición de adoración a Baal en las vidas de la gente, el clamor de Elías en medio de los preciosos acontecimientos en el monte Carmelo, era por lo que sucedió en la tierra por mandato de Dios y que provoco que los santos entendieran que Dios es demostrada y verdaderamente un gran Dios, el deseo de Elías era que los corazones se volvieran a Su Dios.

Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.

1 Reyes 18:36,37

La Reforma levanta el estándar sobre la gente comprometida hacia un nuevo nivel de liberación espiritual y un acercamiento intimo con Dios.

  • Décimo Principio de Reforma: Hay un tiempo de Reforma (Verso 10)

La Reforma tiene un tiempo marcado en la mente de Dios, la palabra “tiempo” es la palabra “kairos”, kairos es un tiempo fijo y definitivo; cuando las cosas son traídas a crisis esta es una época decisiva esperada, un tiempo constituido con ciertos eventos predeterminados, tiene que ver también con la palabra “constituidos” porque el período kairos tiene integrado cierta secuencia de eventos que tienen que ser traídos y cumplidos en la tierra para que el kairos sea completo, es imposible separar un kairos de los eventos que lo caracterizan; el tiempo demanda que sigan ciertas acciones. Kairos enfatiza no la conveniencia del tiempo pero si la necesidad absoluta de la tarea a la mano por si el tiempo provee una oportunidad conveniente o no, este tipo de mentalidad produce actividad en el día de Reforma, es una mentalidad que esta unida sin cicatriz produciendo los deseos de Dios en la tierra, negándole a la carne la demanda de confort, conveniencia o facilidad, por lo que la Reforma existe en un ambiente espiritual, altamente cargado de un sentido de urgencia que rompe toda complacencia del tiempo; los Reformadores perciben la crisis que otros no detectan, declarando el clamor profético para que la gente venga al siguiente nivel en Dios, la Reforma es una actividad espiritual robusta que no tolerará ningún obstáculo o resistencia religiosa, esta llena de actividad sacrificial e impregnada con un sentido de destino. En el día de Reforma, santos ordinarios son elevados a la percepción de los propósitos de Dios, volviéndose claro para ellos el significado –de los propósitos- en el plan global.

El poder y revelación de Dios están atados en el kairos. Moisés en el calor de los deseos y expectación, actuó fuera de los parámetros del kairos de liberación y mató a un egipcio; su deseo fue acertado pero el tiempo fue el equivocado, no estaba posicionado dentro del kairos de Dios no fluyó el poder necesario para sacudir un imperio, derrotado y temeroso huyó hacia el desierto por cuarenta años.

Cuando el tiempo de Dios llegó, Moisés fue interceptado por Dios, equipado y preparado con un mensaje, investido con los recursos del cielo para destruir el terco orgullo del Faraón. Dentro del kairos de la Reforma el maravilloso poder de Dios es liberado y desplegado para traer a cumplimiento sus planes.

Llaves de la Reforma

  • Primera Llave: Debemos entrar a novedad.

Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad.

Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió.

Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.

Números 16:28-30

El viento de novedad es señal que el Señor lo envió, novedad envuelve el rompimiento con lo tradicional, lo esperado y lo usual; es el producir resultados no esperados por la comunidad, Dios siempre se mueve en medio de lo nuevo, somos requeridos por la escritura a cantar al Señor canto “nuevo” (Salmo 144:9; 96:1; 98:1). ¡Dios es elevado en medio de la expresión fresca y emerge del ahora! La “nueva” canción señala una dimensión de creatividad y respuesta actual a Dios, que no esta conectada a los patrones estrechos de respuestas tradicionales. El patrón continuo de Dios es ir más allá de lo que ya fue manifestado, al anclar su gente en una experiencia nueva:

He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.

Isaías 42:9,10

Dios empieza a declarar cosas nuevas, porque las pasadas ya no son actuales, la gente de Dios debe en ese tiempo comenzar a “cantar” canto que es “nuevo”, deben levantar una declaración con la misma frecuencia que el nuevo hablar de Dios.

  • Segunda Llave: Manifestar mentalidad de tiempo final.

La mentalidad apostólica de la gente de Reforma del tiempo final rompe el ciclo de producción esperado en la tierra, Satanás esta trabajando por la cosecha de mentalidades, cultiva las mentes del hombre con error, orgullo, flojera, complacencia e incredulidad perversa, espera cosechar actitudes predecibles, posiciones y mentalidades que hagan imposible el avance del Reino de Dios; una Reforma es el más grande florecimiento de las precisas mentalidades divinas (1 Corintios 2:16), en medio de una tierra satánicamente controlada.

El clamor de Isaías para la gente de Reforma es identificar la creación de mentalidades opuestas, mentalidades de oscurecimiento en la tierra:

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

Isaías 60:1-3

Para la gente de la tierra tiempo de ocaso-oscuridad esta por cubrir la tierra con manto de ignorancia que devora mentalidades, pero para la gente de Reforma es el amanecer pues viven una experiencia totalmente opuesta dentro del mismo contexto físico, en medio de las tinieblas de Satanás la gloria de Dios es vista al amanecer de Su resplandor en Su gente, trayendo a las naciones revelación fresca de Su Poder, tal es la fuerza de una Reforma.

  • Tercera Llave: Recibir poder de revelación para un nuevo estilo de vida.

Cinco Estrategias de Rompimiento

Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos.

Isaías 62:10

  • Primer Estrategia: Entrad a través de las puertas.

En nuestro entendimiento tradicional, las puertas siempre hacen referencia a fortalezas satánicas pero en esta ocasión se refieren a las puertas del Señor: Dios es el inventor de las posiciones de fortaleza, de los lugares fuertes y de poder, en los que podemos establecernos.

Abridme las puertas de la justicia; Entraré por ellas, alabaré a JAH.

Esta es puerta de Jehová; Por ella entrarán los justos.

Te alabaré porque me has oído, y me fuiste por salvación.

La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.

Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego; Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora. Bendito el que viene en el nombre de Jehová; Desde la casa de Jehová os bendecimos.

Salmo 118:19-26

Este es el último Salmo en la serie llamada “Hallel”, que se canto cuando la gente estaba en procesión hacia las puertas del templo, con toda seguridad la multitud que iba en la procesión, tenía determinado un tiempo para gritar el salmo; lo gritaban cuando se acercaban a las puertas, y entonces las puertas les fueran abiertas, el abrir las puertas para admitir a los adoradores, era sinónimo de entrar a la presencia de Dios. El día del Señor venía a ser el día de acceso a Su presencia, era el día en que las puertas eran abiertas para una nueva admisión. Podemos imaginarnos este hermoso espectáculo: La gente avanzando con cantos de alabanza de los salmos de David, una procesión santa, con clímax de grito para que las puertas fueran abiertas y tener acceso a la presencia de Dios, cuando las grandes puertas lentamente eran abiertas, la gente empezaba a proclamar con toda su fuerza: “Bendito él que viene en el nombre del Señor”, siendo esta su declaración en el punto de entrada, la cual es una significativa declaración que lleva tonos proféticos para la presente generación de Reforma.

En Mateo 23, Jesús habló contra los fariseos declarándolos hipócritas y tontos, el espíritu fariseo se establece en posiciones de orgullo y obras externas, esta lleno de duplicidad y muerte espiritual, resiste el hablar de Dios en la Iglesia exterminando la dimensión profética entre la gente de Dios (Verso 29-31), pero su trabajo letal es apagar el Reino, se rehúsa a entrar y niega la entrada a los que desean entrar, es un problema de acceso; las puertas de Dios están cerradas.

Más ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Mateo 23:13

En medio de esa declaración en contra de los Fariseos, Jesús levanta su voz en lamento por Jerusalén, la aplicación profética de Sus palabras traen significado a la Iglesia:

¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor. Mateo 23:37-39

La Iglesia esta espiritualmente desolada, porque mató en su medio la dimensión profética de Cristo y ha rechazado a la gente apostólica enviada con el mensaje del Señor, lo que ha destruido la disposición de la Iglesia para ser reunida. La iglesia no estará preparada para reunirse con el Señor, hasta que no regrese a la posición ocupada en el Salmo 118; como si entrara por las puertas con gran grito de proclamación, para que le permitan ver al Señor, la Iglesia dirá otra vez: “Bendito el que viene en el nombre del Señor”, lo que es más que una simple mirada al regreso de Jesucristo a la iglesia del mundo; la palabra “ver” en el verso 39 de Mateo 23, es “oída” y significa conocimiento de la venida por medio de percepción profunda, “entrar por las puertas” es una posición tomada por la gente de Dios recibiendo y aceptando la impartición apostólica y profética, liberando una declaración audaz como resultado de la impartición, v llegando a entender totalmente al Señor a través de percepción profunda, debemos entrar por las puertas con la proclamación de las posiciones del Reino en esta Reforma. La Iglesia debe ser “nación recta” en los días de proclamación, para que las puertas sean abiertas:

En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro.

Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades.

Isaías 26:1-2

El día en que esto se canta: Es el día de Reforma, es el día que la gente de Dios desechará toda debilidad y emergerá como “una ciudad fuerte”, es el día en que el señor montará una ofensiva en contra del velo de muerte, movilizándose a destruir la muerte para siempre en contra del velo de muerte lanzado por el enemigo sobre todas las naciones.

Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones.

Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho

Isaías 25:7-8

La llave para activar este principio y lanzarnos a través de las puertas a los propósitos más grandes de Dios en las naciones es que la nación justa debe proteger, mantener, vigilar, guardar y proteger la verdad, el nuevo énfasis de posiciones bíblicas verdaderas debe guardar a la gente de Reforma de toda intrusión del enemigo.

  • Segunda Estrategia: Prepara el camino para la gente.

Notemos que la dimensión de Elías no prepara el camino para el Señor Isaías 40:3-5. El preparar el camino para la gente, es una estrategia de rompimiento para nuestro tiempo, el mandato en Isaías 61:9 nos conecta con el fluir de la verdadera Reforma en Isaías 57:14.

Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo

Isaías 57:14

La forma de remover los tropiezos del camino de la gente es elevando el nivel o el estándar lo cual es una actividad propia en el día de Reforma, “Uno dirá” hay declaración profética que diseña y establece nuevos niveles de actividad espiritual en medio de gente progresiva, el anuncio profético es tecnología vital para la preparación del camino para la gente. Una dimensión de la palabra “preparar” es: “voltear a nueva dirección”. Examinemos la tecnología interna de una declaración profética, que voltea gente hacia cosas nuevas en el día de Reforma:

Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.

Isaías 58:1

La voz profética debe ser levantada como trompeta, siendo esto clave para establecer cambio en el tiempo de Reforma, la trompeta es una metáfora consistente en la dimensión profética pero contiene diversas aplicaciones según cada significado, veamos algunos “principios trompeta”.

1º Principio Trompeta: Acceso y Activación.

Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis sus límites; cualquiera que tocare el monte, de seguro morirá.

No lo tocará mano, porque será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá. Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte.

El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz retumbante.

Éxodo 19:12, 13, 19

Dios vino con toda su gloria, sobre el Sinaí aquel día, se prohibió con pena de muerte que la gente tocara la base de la montaña, así de severa fue la dimensión del Espíritu sobre el Sinaí y sólo cuando la trompeta sonaba podían empezar a acercarse a la presencia de Dios. El tema es acceso: El sonido de la trompeta señalaba que la gente tenía acceso, a más allá de los límites en que Dios se manifestaba regularmente. La trompeta es también una metáfora de la activación de dialogo entre la tierra y el cielo, que la trompeta sonara más fuerte: es un símbolo, que aplicado al plano espiritual, se refiriere a que la declaración profética en la tierra es intensificada clara y profundamente, Moisés empezaba a hablar dentro de la Iglesia y Dios le contestaba con voz discernible; el sonido profético que esta oyéndose cuando nos acercamos al tercer milenio esta sonando larga y fuertemente iniciando nuevos niveles de comunicación con los propósitos de Dios en el cielo, la voz de Dios ya no más esta muda, Sus propósitos están iluminando la tierra, la gente de Reforma tienen acceso al “lenguaje divino” que es entendible fácilmente.

2º. Principio Trompeta: Libertad y Restauración.

Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra. Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia

Levítico 25:9-10.

La trompeta Jubileo, el año aceptable del Señor (Isaías 61:2), se oyó “en toda la tierra”, no había lugar exento del anuncio, tiempo de liberación de imposiciones había llegado a la gente; la trompeta esta asociada con libertad, todos los desposeídos y alejados regresaban a la totalidad de su herencia, la trompeta producía el regreso del orden divino en medio de Israel, sacando a la sociedad fuera del caos y crisis, guiándolos hacia los propósitos del plan divino, las posesiones familiares eran regresadas, los errores borrados, deudores eran liberados de sus obligaciones opresiones e injusticias trayendo gobierno correctivo de Dios. Hay una poderosa aplicación profética; la trompeta de anuncio de Reforma en la tierra empieza a borrar las opresiones de los espíritus Fariseos, y de mentalidades religiosas, el poder original es regresado a los santos y son devueltas también las intenciones bíblicas de los propósitos de Dios para la Iglesia en la tierra.

3º Principio Trompeta: Responsabilidad y Precisión.

Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y diles: Cuando trajere yo espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomare un hombre de su territorio y lo pusiere por atalaya, y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare trompeta y avisare al pueblo, cualquiera que oyere el sonido de la trompeta y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza. El sonido de la trompeta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él; mas el que se apercibiere librará su vida.

Ezequiel 33:2-5

Aquí el vigilante representa a los designados por el Señor para discernir y ser voceros de las condiciones que vienen sobre la Iglesia, el vigilante tiene la habilidad de ver la crisis que se aproxima puede ver “la espada”, la llave para vida o muerte en medio de la crisis es el sonido de la trompeta y la calidad de la respuesta: Si la trompeta era ignorada y había destrucción, los desobedientes llevaban la responsabilidad por sus acciones, y el hombre que tomaba el aviso, salvaba su vida. La trompeta, o anuncio profético, tiene la habilidad de producir actividad exacta en el tiempo de crisis.

Los que están levantando declaraciones proféticas en el tiempo de cambio del día de Reforma deben estar conscientes de la calidad y exactitud de su anuncio porque que salvará o destruirá vidas, deben “ver” y “soplar”, deben oír palabra de la boca de Dios y advertir a la gente. (Ezequiel 33:7).

  • Tercer Estrategia: Construye camino.

Andar en el camino es avanzar con precisión en los propósitos de Dios, salirte del camino y andar en vereda, es errar a la voluntad de Dios y entrar en lugar de destrucción:

Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas y no por camino transitado, para poner su tierra en desolación, objeto de burla perpetua; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y meneará la cabeza.

Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré las espaldas y no el rostro, en el día de su perdición.

Jeremías 18:15-17

Si los caminos de una persona no están establecidos en el progreso espiritual, entonces las personas tropiezan y su tierra se convierte en desolación, la “tierra” representa la totalidad de posesión en el ámbito del Espíritu e implica lo necesario para el establecimiento del orden divino en las vidas, siendo también la tierra la representación de todo lo que se son, cuando los caminos son abandonados la gente pierde su fuerza de milicia; son “regados delante del enemigo”, y divorciados del favor de Dios son expuestos a Su espalda y no a Su rostro de favor y bendición en el día de crisis terrenal, así las personas no tienen poder para prevalecer en medio del tumulto de la tierra. Cuando la práctica del camino ha sido abandonada, le corresponde a cierto tipo de ministerio con mentalidad e impartición de Reforma, retornar a la Iglesia al estilo de vida del camino.

En los días de Samgar hijo de Anat, En los días de Jael, quedaron abandonados los caminos, Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos.

Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, hasta que yo Débora me levanté, me levanté como madre en Israel.

Jueces 5:6-7

Débora representa un ministerio de Reforma apostólica, que emerge en Israel para traer orden, desarrollo y fuerza a una ciudad dividida; los caminos estaban desiertos y los viajeros caminaban una práctica deficiente y disminuida, el resultado final es que el orden corporativo, o vida de pueblo en Israel, fue severamente comprometido. Vida de pueblo representa la experiencia de unidad, estructura espiritual y progreso dentro del plan ordenado por Dios. Las condiciones mencionadas prevalecieron hasta que Débora se levantó en Israel. La palabra “levantar” lleva en su significado una dimensión de intención hostil significa emerger en contra de resistencia que demanda ser validada o probada; el espíritu de Reforma aparece en tiempo de debilidad acarreando dimensión de fuerza, es decir se levanta para establecer impartición, otras implicaciones del significado “levantar” llevan la idea de avanzar las cosas que están predeterminadas y preplaneadas, cuya fuerza procede de su inevitabilidad. Es importante notar que aún en los días de Samgar los caminos permanecieron desiertos. Samgar era un poderoso guerrero en Israel:

Después de él fue Samgar hijo de Anat, el cual mató a seiscientos hombres de los filisteos con una quijada de buey; y también salvó a Israel.

Jueces 3:31

Es vital que lo comprendamos lo siguiente: Samgar representa ministerios con poderosas unciones en la Iglesia las cuales demuestran el poder de Dios sin embargo le falta la capacidad para Reformar y efectuar transformación en las mentalidades que operan en la Iglesia, es decir no podemos proceder al termino de los propósitos de Dios edificando una Iglesia que se paraliza por señales y manifestaciones, es importante y vital para el desarrollo de los santos y la demostración del poder de Dios que liberemos el poder de impartición de Débora, el cual puede “voltear los corazones de la gente” y reactivar sus pasos al camino una vez más.  Establecer caminos representa tiempo de reforma y restauración:

Los temas de elevación y prominencia son claramente vistos, Dios quiere que en el día de Reforma Sus montes estén establecidos como caminos elevados en la tierra, lo que habla de un nuevo nivel de desarrollo en las iglesias de toda la tierra: Ellas serán montes en el Espíritu accesando caminos para que la gente venga a Dios; los caminos representan la creación de cultura del Reino en la tierra donde las cosas que han sido irreconciliables se unen en propósito e intención, el camino es el poder de Dios para romper las divisiones controladas satánicamente, y liberar el poder de alianzas divinas:

En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto a Asiría, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiría; y los egipcios servirán con los asirios a Jehová.

En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiría para bendición en medio de la tierra; porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad.

 Isaías 19:23-25

La orden de Dios a la tierra en el día de Reforma es “construye el camino”

  • Cuarta Estrategia: Saca las piedras

Remover las piedras representa la cultura y preparación de Dios en medio de la iglesia para maximizar la producción de Su propósito entre Su gente.

Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil.

La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.

Isaías 5:1-2

Sacar piedras es parte de todo proceso; las piedras son removidas para plantar viña “escogida”, la viña representa aspectos más refinados de los propósitos y voluntad de Dios, en este tiempo Dios quiere fluir a través de Su Iglesia, ríos de Su voluntad que nunca manifestó a otras generaciones.

En el corazón del proceso hay una expectativa de Dios, Él Esta buscando “uvas buenas”, es decir majestuosas manifestaciones de exactitud y demostraciones de Su gloria las cuales han sido reservadas para esta la última generación.

Aquí el tema principal es mucho más que un simple cambio de conducta del ministerio, una Reforma de Dios envuelve mucho más que el ajuste del servicio de alabanza de la iglesia local o el enmendar un programa anual, Reforma demanda una transformación profunda de mentalidades que produzcan un discernimiento interno de las demandas presentes de Dios para nuestra actividad en la tierra.

No os conforméis a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:2

Es a través de la renovación espiritual y la transformación mental que recibimos la habilidad para ver claramente los aspectos progresivos de la voluntad de Dios: Debemos permitir ser educados por las operaciones del Espíritu en el día de Reforma, demos acceso a Dios a los lugares profundos de nuestros corazones, si queremos hablar con lengua de entendidos:

Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.

Isaías 50:4-5

  • Quinta Estrategia: Levanta el estándar

Dios quiere usar toda la Iglesia de Reforma como estandarte profético ante naciones, mostrándoles su verdadera naturaleza, amor y soberanía en la tierra:

Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.

Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiría, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.

Y levantará pendón a las naciones…

Isaías 11:10-12

La raíz de José es la representación profética de Cristo y de la Iglesia del tiempo final, manifestando poderoso espíritu y mentalidad de gobierno Davídico en la tierra; las naciones no serán atraídas con religión, serán atraídas por una representación exacta de Cristo en y a través de Su Iglesia militante y obediente y aunque la Iglesia funja como estandarte, las naciones lo buscarán a Él.

Cuando el estandarte o el estándar se levante habrá iniciativa del Señor para reunir el remanente de todas las naciones de las “cuatro esquinas de la tierra” (Verso 12). El fin de la Reforma es testimonio poderoso que hace posible que los elegidos de Dios, se reúnan dejando fuera las ataduras demoníacas que hay en la tierra.

Cuando una poderosa Iglesia de Reforma sea levantada en la tierra, se producirá un impacto en los ámbitos demoníacos; la falsa autoridad de Lucifer será arrancada y sus fuerzas empezarán a retirarse de las líneas frontales en las vidas humanas:

Y de miedo pasará su fortaleza, y sus príncipes, con pavor, dejarán sus banderas, dice Jehová, cuyo fuego está en Sión, y su horno en Jerusalén.

Isaías 31:9

La clave es que haya ardiente fuego de nuevo compromiso en Sión, y horno de obediencia y Reforma ardan dentro de la Iglesia.

Capítulo 5

Activando la Reforma

Principios de Josías

El catorceavo rey de Judá, el perverso rey Manases abuelo de Josías fue quien estableció un nuevo estándar para la corrupción religiosa y demoníaca en la tierra (2 Crónicas 33:1-9), ala vez que destruyó todo el avance espiritual de Ezequías quién había traído poderosa reforma a Judá. Durante el gobierno del rey Manases hubo avivamiento de maldad y espiritismo: Construyó altares a dioses falsos en todo el país y practicó personalmente adivinación, hechicería y brujería, pasó a sus hijos a través del fuego en el Valle del hijo de Hinon, levantó ídolo en la casa de Dios y contaminó las conciencias de la gente de Judá y Jerusalén.

La Reforma de Ezequías, rey anterior a Manases tenía como característica la purificación interna de la casa de Dios que representaba purificación de la conciencia y de la vida interior de la gente, pero todo eso fue destruido por un contragolpe de maldad cuando Manases dirigió la revolución espiritual que contaminó a la adoración y a toda la sociedad. Manases fue eventualmente juzgado por Dios, y a pesar de que se humillo heredo un legajo de maldad inigualado por ningún otro rey.

Cuando Amón hijo de Manases tenía 20 años de edad, tomo el trono, y continuo lo que se convirtió en tradición familiar (2 Crónicas 33:21-25); Revivir los ídolos traídos por su padre, y rehusar a humillarse delante del Señor, pero pasado dos años sus sirvientes lo asesinaron en el palacio, y es así como en esta situación Josías es elevado al trono de Judá, para poder apreciar la inmensidad del logro de Josías debemos entender cual fue contexto en el que llegó al trono: Primeramente hereda un legajo de maldad de cincuenta y siete años, no cuenta con patrones inmediatos de excelencia santa y calidad de gobierno con los cuales ser guiado, es hecho rey a los ocho años de edad cuando Amón es asesinado, la vida espiritual y moral de Judá estaba en el punto más bajo, además Josías se encuentra en medio de una sociedad que espera que la tradición familiar continúe a través de él, cada factor concebible operaba en contra de cualquier logro del reinado de Josías, sin embargo el espíritu de Reforma empieza silenciosa pero poderosamente a trabajar en su vida, Josías se encuentra parado en un punto donde se interceptan la maldad humana y la intención profética de Dios. Antes del nacimiento de Josías, un profeta dijo:

Aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.

1 Reyes 13:2

La Reforma puede irrumpir y cambiar los sistemas actuales es capaz de volver a definir las tradiciones que se han infiltrado en la Iglesia debido a que su poder viene de la energía profética, de la voluntad, y del deseo divino de Dios y no de la energía terrenal pecadora y egoísta de los caminos del hombre.

Trescientos años antes del nacimiento del rey Josías, un profeta no nombrado habló la palabra que liberaría esa Reforma en la tierra, la palabra vino de exactitud, pasión y fuerza divina, cientos de años después un muchacho nacido en medio de maldad pero configurado de acuerdo al decreto profético se encontraba en el punto de destino y cambio.

La historia de Josías demuestra la fuerza imparable, el momentum de una Reforma enviada por Dios; una reforma no puede ser interrumpida ni resistida por tradición humana, historia, corrupción religiosa, ni ningún otro obstáculo porque es nacida con exactitud en la tierra.

Veamos de cerca la Reforma de Josías e identifiquemos algunas características y actividades vitales, que en sus días trajeron cambio a la gente de Dios.

  • Se aventura fuera de su tiempo y activa el destino patriarcal.

De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén. Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.

2 Crónicas 34:1-2

La palabra “recto” significa en su lenguaje original “ser derecho, nivelado o vertical”, y en su raíz sugiere cosas traídas a orden, mediante la cita bíblica indica que habría un levantamiento de poderosos estándares personales en la vida de Josías, estándares que formarían la base para el ímpetu de la Reforma que vendría. Gente interiormente doblada o chueca no puede producir aquello que manifiesta la perfección del orden de Dios, gente que ha pasado por un proceso trae una Reforma en la tierra.

La vara de medir con la que Josías juzgó su vida y sus patrones personales fue “la vista de Dios”: Aprendió a nos ser desviado por falsas voces y reclamos falsos de la tierra, no volteó a izquierda o derecha, desarrollo la solidez y persistencia como poderosos atributos de su carácter, él estaba enfocado en la meta que había puesto para su reino: Serviría a Dios despreciando las expectativas de que él también arrastrara la corrupta historia familiar, no habría excusas, desviaciones, ni flojera de decisión, la posición perpendicular con la que sería medida su rectitud era Dios.

La falta de estándares de excelencia, el no encontrar caminos hacia las intenciones divinas en su familia inmediata y el no contar con padres espirituales que lo precedieran, lo hicieron volver su pensamiento a los días gloriosos del reino, cuando David gobernaba en Judá con el poder profético de Dios; convirtió en suyos los caminos espirituales de David, importo a su espíritu las actitudes y gracias, que hicieron a David el modelo para todos los reyes de Judá. Josías corta las fallas de su generación y hace a David su padre, su mentor espiritual, su ejemplo e inspiración.

Así también son los principios de Reforma del siglo XXI y la mentalidad de los creyentes de este tiempo: Las fallas de padres espirituales nunca deben ser la excusa de nuestra inhabilidad, para cumplir con los deseos de Dios para nuestra generación, las promesas y las características patriarcales están todavía vivas en el ámbito.

En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; Para que aquellos sobre los cuales es invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las naciones, dice Jehová que hace esto.

Amós 9:11,12

Estudiaremos principios de Reforma residentes en el Tabernáculo de David en un capítulo posterior, sin embargo cabe mencionar que los sistemas espirituales que sostuvieron el estilo de vida radical, representados en la tienda levantada por David serán reconstruidos en los tiempos finales de la tierra. La tienda de David ofrece la tecnología de levantar posiciones espirituales avanzadas tal es el caso de la quinta columna dentro de los sistemas religiosos tradicionales prevalecientes de la tierra que provoca que todas las naciones nombradas por el Señor vengan a la posesión de su herencia espiritual. Todo enemigo espiritual que ha escapado a los asaltos de la Iglesia en los pasados moveres de Dios, será dado a las manos de la gente Reformadora que vive bajo los principios del Tabernáculo reconstruido.

Capítulo 6

Estrategias para Rompimientos de Reforma

Leer Isaías 61 y 62

Estos capítulos que tratan extensamente el proceso de Reforma, guiándonos a estrategias para que la Reforma pueda romper completamente lo que necesite romper, Isaías describe los recursos espirituales del Mesías o el “ungido”. La palabra “Mesías” es “Cristos” o Cristo en el Nuevo Testamento, las dimensiones mencionadas del Espíritu son los recursos de Cristo que nuestros días están produciendo cierto tipo de gente llamada árboles de justicia, plantíos del Señor”.

Características de la Gente de Reforma

En Isaías 61:9 a los que Dios levanta en medio de la Reforma son llamados: “posteridad que el Señor bendijo”. Examinemos algunas características de tal gente:

  • La posteridad bendecida es gente de Reforma que viene en el tiempo aceptable y en el día de venganza:

A proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados.

Isaías 61:2

Estas dos dinámicas ocurren juntas en el día de Reforma, es un tiempo aceptable y el tiempo de venganza del Señor, ambas dinámicas son vitales para la edificación de una mentalidad adecuada de Reforma en este tiempo, la palabra “aceptable” proviene de palabra hebrea “ratson”: llenura del favor divino sobre Su gente identifica un tiempo en el cual Dios empieza a bajar toda su gracia y promesas de pacto sobre gente que ha entrado a un tiempo de poderosa y acertada y disposición y receptividad, describe también un tiempo en que la desolación espiritual es atacada por gente que tiene en sus bocas palabra de liberación global, liberando declaraciones proféticas a las naciones de la tierra.

Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades; Para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.

Isaías 49:8,9

A la gente que recibe el “favor” del Señor le es requerido habilidad espiritual, disposición, y también estar preparado. El “favor” del Señor será dado a gente sabia:

La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; Mas su enojo contra el que lo avergüenza.

Proverbios 14:35 

Es también día de venganza porque el favor del Señor esta sobre Su gente, también es tiempo de la ira del Señor en contra de todas las cosas que se oponen al Reino y resisten los propósitos más grandes del corazón de Dios: Espíritu y nos son ministradas a través de la Palabra de Dios, principios que activaron la Reforma de Josías están tan potentes y vivos para energizar las cosas de Dios hoy como lo estuvieron cuando Josías las liberó. Hoy la Reforma correcta debe estar edificada sobre patrones bíblicos y no sobre preferencias y caprichos humanos, debemos ser verticales y andar en los caminos de padres espirituales antiguos, buscamos entrar, tocar y activar una vez más la tecnología original espiritual de Dios, porque es Su plan original es que entremos en fuerte hambre y deseo por Dios.

A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.

2 Crónicas 34:3

Por cuatro años Josías no hizo más que buscar a Dios en la forma que David lo buscó cuando todavía era joven, el principio espiritual para aplicar movimiento de Reforma hoy es que un deseo y hambre por Dios sea de alta prioridad en los días de Reforma; la actividad primaria de una verdadera Reforma es una reconexión corporativa con Dios a través del avivamiento del espíritu de hambre entre la gente. David fue buscador prodigioso del rostro de Dios:

Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas, para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.

Salmo 63:1-2

Josías siguió estos patrones espirituales con la expectación de ver el poder y la gloria del Señor emanando del santuario. La palabra de la cita bíblica anterior incluye sombras de significado como estudio activo, buscar con un grado de aplicación y cuidado, ocuparse en una persecución.

Buscar a Dios no es solo actividad emocional, es una actividad poderosa en la cual todas las facultades son agitadas y enfocadas en nuevo acercamiento a Dios. Este tipo de actividad prolongada trae al joven rey a un lugar de certeza y solución, que culmina con la iniciación de purga a Judá y Jerusalén.

  • Inicia una milicia en contra del espíritu religioso de la tierra.

Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios.

Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió a Judá y a Jerusalén.

Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, y en los lugares asolados de alrededor.

2 Crónicas 34:4-6

Josías lanzó fuerte y sostenida milicia en contra de todos los falsos emplazamientos religiosos a través de la tierra, lo que es también un proceso esencial en cada mover de Reforma genuina de Dios, una de las posiciones de engaño establecidas del enemigo en las mentes de la gente de Dios es la de rehusarse a entender que operamos en medio de invasiones demoníacas que están determinadas hacia las mentalidades de la Iglesia; espíritus religiosos invaden las estructuras espirituales de la Iglesia: Dirige tus pasos a los asolamientos eternos, a todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario.

Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas; Han puesto sus divisas por señales.

Se parecen a los que levantan hacha en medio de tupido bosque.

Y ahora con hachas y martillos han quebrado todas sus entalladuras.

Han puesto a fuego tu santuario, han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.

Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; Han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.

No vemos ya nuestras señales; No hay más profeta, ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.

Salmo 74:3-9

Los enemigos intentan revueltas espirituales en medio de la casa de Dios, levantan sus estandartes como señales, para establecer control espiritual y manipulación de toda actividad en la casa, ningún lugar de reunión esta exento de su trabajo destructivo y contaminante, si estos enemigos son capaces de penetrar, este vicioso ataque es para el salmista un llamado a la aparición de los profetas, quienes pueden levantar verdaderos estandartes en medio de la crisis de la Iglesia, lo que es una dimensión del mover de Reforma de Dios. El ataque brutal de Josías a la corrupción religiosa no es una simple posición religiosa en contra de otra si no que él opera en el poder de exactitud profética:

Aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos, que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.

1 Reyes 13:2

La destrucción de falsedad a través de Josías en la tierra, declarada previamente por la boca de Dios, es actividad profética prescrita para su tiempo, su violencia tiene la autoridad de la verdad, ataca posiciones idolatras con hachas. “Hachas” es “chereb”, que también puede ser traducido como “espada”, una clara aplicación profética de la Palabra del Señor es cuando la espada de Dios trae juicio sobre Sus enemigos:

Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema.

Isaías 34:5

  • Repara la casa del Señor.

A los dieciocho años de su reinado, después de haber limpiado la tierra y la casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz, canciller, para que reparasen la casa de Jehová su Dios.

Y lo entregaron en mano de los que hacían la obra, que eran mayordomos en la casa de Jehová, los cuales lo daban a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehová, para reparar y restaurar el templo.

2 Crónicas 34:8,10

Es evidente que para Josías el trabajo de reparación debería ser supervisado por gente leal y de confianza; los hombres aquí identificados no eran sólo altos oficiales en el liderazgo de la tierra sino que también eran fuerte respaldo del rey al compartir su visión por Reforma.

Hay dos palabras que nos dan discernimiento sobre la tecnología del proceso que esta tomando lugar en la conducción de la Reforma en la anterior cita bíblica, en el primer verso la palabra “chazaq”: hacer impenetrable, fortalecer, haciéndolo firme, ser firme, fuerte, prevaleciente, hacer audaz y valiente, en el segundo verso la palabra “reparar” “badaq”: cerrar las brechas, enmendar las aberturas; la combinación de ambas palabras describe efectivamente la dinámica del proceso de edificación que toma lugar en la Reforma, describen el espectro de impacto del movimiento de Reforma es decir que todas las aberturas o deficiencias en los procedimientos operativos de la Iglesia son efectivamente corregidos, todas las heridas o daños que estén sobre la Iglesia y que diluyan la representación de Cristo en la tierra deben ser selladas, pues la Iglesia debe ser coherente, unificada, poderosa, sencilla, debe mostrar de la majestad y gloria de Dios a la humanidad que esta muriendo. Las brechas deben ser cerradas.

Debido invasión de mentalidades religiosas y carnales, el carácter de la Iglesia se ha convertido en debilidad, compromiso y temor, por lo que tiene que ser vuelto a definir de acuerdo con los estándares bíblicos, además debe de ser retornado a la fuerza apostólica; la resolución, fuerza, audacia y coraje, que caracterizaron a la Iglesia en su nacimiento en el Día de Pentecostés, debe regresar a los corazones de los santos.

  • Libera imparticiones que equipan a todo el Cuerpo.

Y lo entregaron en mano de los que hacían la obra, que eran mayordomos en la casa de Jehová, los cuales lo daban a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehová, para reparar y restaurar el templo.

Daban asimismo a los carpinteros y canteros para que comprasen piedra de cantería, y madera para los armazones y para la entabladura de los edificios que habían destruido los reyes de Judá.

2 Crónicas 34:10-11

Todas las categorías de trabajadores mencionadas en la escritura anterior, vienen a representar las diferentes dimensiones de la actividad espiritual dentro de la Iglesia. El dinero distribuido por Josías voz pionera de Reforma, representa los recursos celestiales y las doctrinas desarrolladas, los patrones de estilo de vida, la claridad profética y la revelación apostólica. Los tiempos de Dios liberados con precisión causaron que el proceso de Reforma fuera inexorablemente hacia delante; hay un fluir gravitatorio a la iniciación de la actividad de Reforma, y el rey es el activador central de todo lo que tomará lugar en Judá.

Los capataces son los pastores y ancianos que supervisan las casas locales de Dios en toda la tierra, los trabajadores son santos activados que hacen el trabajo del Reino, los carpinteros y edificadores son el recurso apostólico y profético que fue llamado de las naciones para la completa realización y expresión de los líderes de la Reforma, cuyas voces están llenando la tierra. Para que la Reforma tenga éxito todas las asambleas locales y sectores de la iglesia deben ser activados con claridad y conocimiento; la expresión de madurez de Reforma no es la voz solitaria del profeta que grita en un monte distante sino la actividad corporativa de toda la Iglesia moviéndose al siguiente nivel del Reino; Moisés no llevó a la gente a un futuro ignorado y desconocido si no que constantemente les daba la Ley, continuamente los traía al conocimiento de las demandas del Señor, continuamente ajustaba los patrones de conducta para que confiadamente pudieran accesar a los nuevos caminos del Señor, repetidamente les definió el significado de entrar a la Tierra Prometida, los previno a heredar entendimiento substancial para sus hijos, para que las generaciones futuras no migraran hacia atrás otra vez a la servidumbre e ignorancia.

El “piso” de la casa tenía que ser restaurado, el piso representa los fundamentos espirituales de la Iglesia, Los “reyes de Judá” destruyeron el piso del edificio, a través de liderazgo incorrecto al corromper los patrones del Espíritu. Entramos al siglo XXI con mentalidades de tan sólo una dimensión, fe poco profunda y estilos de vida sin desarrollar, estamos atados por fortalezas de escapatoria al evitar a toda costa mentalidades de mártires, somos amigables a lo que se da fácil, nos paralizamos ante “estrellas” de la metodología de entretenimiento carismático de la Iglesia, perdimos los valores proféticos antiguos y las instancias patriarcales de los primeros padres, arriesgando con todo esto la dimensión dominante del avance agresivo del Reino.

Para despertar el hambre y deseo espiritual debemos comprar piedra de la cantera, madera para pisos y vigas largas, debemos empezar la construcción declarando las posiciones presentes del Espíritu y edificando nuevas formas espirituales en las iglesias locales, formas que puedan ser comunicadas efectivamente a otra generación aun en medio de las severas crisis de la tierra; ya no tendrán cabida ni estructuras doctrinales ni mentalidad de “escapemos todos al cielo”.

  • Redefine la adoración y la une a su propósito.

…Y de los levitas, todos los entendidos en instrumentos de música.

También velaban sobre los cargadores, y eran mayordomos de los que se ocupaban en cualquier clase de obra; y de los levitas había escribas, gobernadores y porteros.

2 Crónicas 34:12-13

De ser un simple preámbulo, Josías levantó la alabanza a ser una clara dimensión gubernamental en su Reforma, ya que unió la habilidad con instrumentos musicales y con el levantamiento de cargas en el proceso de edificación, regulación y supervisión del trabajo, lo que es un claro indicador profético de la extrema importancia de la música, canto y adoración para el cumplimiento del proceso de Reforma en la Iglesia de hoy. En cada Reforma, la música y el canto tuvieron gran importancia: El movimiento radical en el que David establece en Sión el Tabernáculo contrario a la Ley de Moisés fue ejecutado en medio de un sistema bien desarrollado de adoración y alabanza profética las veinticuatro horas del día (1 Crónicas 25), en los días de Nehemías la terminación del muro y la inauguración de una nueva sociedad delante del Señor fueron celebradas con los cantos de dos enormes coros que circularon la ciudad sobre los muros y cantaron tan fuerte que el gozo de Jerusalén fue oído a lo lejos (Nehemías 12:27-43), durante la Reforma de Esdras el establecimiento de los fundamentos del templo fue acompañado por cantos de los hijos de Asaf y por el sonido de trompetas, en el viaje de los israelitas hacia su destino eventual encontramos un evento increíble:

De allí vinieron a Beer: este es el pozo del cual Jehová dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y les daré agua.

Entonces cantó Israel este cántico: Sube, oh pozo; a él cantad; Pozo, el cual cavaron los señores. Lo cavaron los príncipes del pueblo, Y el legislador, con sus báculos. Del desierto vinieron a Matana.

Números 21:16-18

La gente estaba desanimada en el viaje, su entusiasmo por progreso había empezado a decaer en el desierto, hablaron contra el Señor y fueron atacados por serpientes, debido a que vino pronto juicio de Dios contra ellos, al Llegar a un lugar llamado Beer Dios les ordena que se reúnan para darles a beber agua, esta es una parada para la impartición de nueva vida, restauración, reforma de actitudes y remodelamiento para el resto del viaje; el decreto sale de Moisés el dador de la ley y los nobles y los príncipes de la gente, usan sus callados y cetros de autoridad para cavar el pozo en el seco desierto, el desconcertante desierto es transformado en un lugar de fuerza, lo que es un panorama profético muy efectivo, traído por decreto divino y orden del Reino, dentro del Cuerpo de Cristo al lugar y tiempo de Reforma. Esta actividad gubernamental que trae vida, ocurre en medio de canto y adoración corporativa; cuando la gente entona los cantos ordena fluir de vida hacia su situación.

  • Reafirma la prioridad de la Palabra de Dios.

Y al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová dada por medio de Moisés.

Y dando cuenta Hilcías, dijo al escriba Safán: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio Hilcías el libro a Safán.

Y Safán lo llevó al rey, y le contó el asunto, diciendo: Tus siervos han cumplido todo lo que les fue encomendado.

Han reunido el dinero que se halló en la casa de Jehová, y lo han entregado en mano de los encargados, y en mano de los que hacen la obra.

Además de esto, declaró el escriba Safán al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me dio un libro. Y leyó Safán delante del rey.

Luego que el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidos.

2 Crónicas 34:14-19

El corazón de la Reforma de Josías es la calidad con la que respondió a la reaparición del Libro de la Ley; el corazón de Josías produjo acción en la dirección correcta, el encontrar la Ley levanta su actividad a un nuevo nivel de exactitud, pasión y aceptabilidad en los ojos de Dios, el Libro de la Ley lo lleva a una posición profética más avanzada; envía emisarios a Hulda y les imparte palabra profética demandante de inquirir al Señor, su nivel de discernimiento espiritual, se levanta al punto de estar agudamente percatado o sensibilizado de que la absoluta obediencia a los mandatos del Señor en la sociedad de los justos no había sido cumplida; aquello que fue irreconocible y desmarcado, es ahora el tema de mayor importancia en la mente y corazón del rey.

El centro de cada exacto mover de Reforma de Dios consiste en regresar a los corazones humanos la nunca desafiada autoridad de la Palabra de Dios, así como sucedió en la Reforma de Josías, también en la Reforma de la Iglesia de hoy, la Palabra de Dios debe levantarnos a nuevos niveles de sensibilidad y responsabilidad para poder atender los estándares divinos que están llegando sobre la Iglesia.

En Nehemías capítulo 8, el Libro de la Ley es llevado delante de las personas para ser leído en público en la plaza, frente a la Puerta de Agua, lo que probablemente es el punto más precioso y solemne de esa Reforma de reconstrucción.

Abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo, porque estaba más alto que todo el pueblo; y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento.

Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! Alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra.

Nehemías 8:5-6

El automático acto corporativo de levantarse, por respeto, temor y reverencia a la Palabra cuando los rollos fueron abiertos, expresa algo que no se puede decir con palabras; el cambio profundo que estaba efectuándose en los corazones de la gente, el corazón de las personas se rompió al oír las palabras del Libro, lo que las transporto a una nueva dimensión de responsabilidad y posición delante del Señor:

Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.

Nehemías 8:9

Un Nuevo entendimiento invade a la asamblea levantando su sacrificio espiritual a niveles sin precedentes, niveles no vistos por varias (NUNCA)generaciones sobre Israel; Reforma provoca altos niveles de excelencia en la actividad espiritual liberada en la Iglesia, por ejemplo cuando los santos se mueven a territorios nuevos en calidad de ofrendas espirituales a Dios, se vuelven a diseñar los parámetros espirituales de la Iglesia, y una generación empieza a operar en dimensiones que nunca antes sus antepasados tocaron en Dios; a este nuevo nivel la Palabra de Dios es el fuego que inflama los corazones humanos, y los reafirma como autoridad literal, también al hablar de Dios en medio de Su Iglesia.

  • Guía a la gente a nuevo lugar de alianza delante de Dios.

Entonces el rey envió y reunió a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.

Y subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los moradores de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová.

Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro.

E hizo que se obligaran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres.

2 Crónicas 34:29-32

La Madurez de la Reforma llega cuando las posiciones de alianza fluyen hacia abajo del liderazgo hacia la gente, uniendo corazones en una posición común, Josías representa un liderazgo totalmente comprometido a la Reforma, es un liderazgo que esta más allá de cuestionamientos, dudas y luchas internas, ha emergido hacia claridad, seguridad y certeza incuestionables en lo que se refiere a las posiciones requeridas en el Señor; se compromete con “todo su corazón y alma”, a obedecer y hacer todo propósito y mandato que el Señor demande en su días. Cuando el liderazgo ocupa tales posiciones en el Cuerpo de Cristo hay liberación de fuerza descendente del gobierno del Reino para llevar a los corazones dispuestos de la Iglesia hacia posiciones de alianza sin precedente debido a que han sido obedientes a los propósitos divinos del Señor. El rey Josías hace que la gente se pare por el Señor; hay erradicación de complacencia y mentes dobles, todo hombre es requerido a “tomar su lugar”, y todas las posiciones son claras: velo (follaje- vellosidad-) e imprecisión son tragadas por la agudeza y claridad de posiciones precisas de la realidad de alianza.

El panorama de estabilidad, madurez, responsabilidad, compromiso y honor emerge en una Iglesia de Reforma, Reforma nos lleva a posiciones más excelentes del Espíritu; el nivel de acuerdo de intención entre el rey y su gente, proveen una tierra en la que el Espíritu de Dios puede impartir niveles más altos de propósito y ejecución sobre el cuerpo corporativo, la Palabra de Dios declara que tales posiciones son majestuosas e importantes:

Tres cosas hay de hermoso andar, Y la cuarta pasea muy bien: El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nada; El ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío; Y el rey, a quien nadie resiste.

Proverbios 30:29-31

La imagen del rey rodeado por sus tropas señala una dimensión de acuerdo y concordia de propósito entre el liderazgo y sus seguidores, la Reforma trae unidad de propósito, coherencia y fuerza para mantener altos niveles de actividad espiritual a la Iglesia que esta anhelante y dispuesta.

  • Eleva actividad espiritual a niveles sin precedente.

Así fue preparado todo el servicio de Jehová en aquel día, para celebrar la pascua y para sacrificar los holocaustos sobre el altar de Jehová, conforme al mandamiento del rey Josías.

Y los hijos de Israel que estaban allí celebraron la pascua en aquel tiempo, y la fiesta solemne de los panes sin levadura por siete días.

Nunca fue celebrada una pascua como esta en Israel desde los días de Samuel el profeta; ni ningún rey de Israel celebró pascua tal como la que celebró el rey Josías, con los sacerdotes y levitas, y todo Judá e Israel, los que se hallaron allí, juntamente con los moradores de Jerusalén.

2 Crónicas 35:16-18

La fiesta de Pascua fue instituida por Moisés en la víspera de la salida de los Israelitas de Egipto, y debido a que el espíritu de la gente es renovado a fresco avance del Reino, la pascua se convirtió en un ingrediente vital para todo movimiento de Reforma en el Antiguo Testamento.

Identifiquemos algunos principios espirituales eternos que se encuentran en la primera Pascua, y que representan vivas realidades para la Reforma de hoy.

  • Primer Principio de Pascua: Declaración de un tiempo nuevo.

Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año.

Éxodo 12:2

La Pascua cambió la percepción que la gente tenía del tiempo y el esquema de los tiempos en sus vidas, en el día de su salida de Egipto todo su año cambio, el mes de su salida vino a ser el punto de comienzo para la historia de su futuro; a través de las generaciones la Pascua sería asociada con el comienzo de su nuevo estilo de vida, nuevo destino, nuevas posiciones y estatus con Dios, dicho principio de Pascua es lugar sagrado en la actividad de Reforma, una Reforma exacta define de nuevo la percepción que la iglesia tiene de los tiempos y sazones sobre la tierra, Reforma provee las bases y catalizador para la entrada poderosa de la Iglesia a nuevos niveles de propósito que siempre harán cambios en la formas existes en la tierra.

  • Segundo Principio Pascua: Establecimiento de la mentalidad de migración.

Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.

Éxodo 12:11

En la noche de la primera gran Pascua todo Israel fue requerido a vestirse para viaje inmediato, fue ordenado a comer aprisa, corriendo en contra de la llegada de los portentosos eventos, esta fue la mentalidad de la Pascua: Serían liberados para viajar en la larga migración a través del desierto; era tiempo de liberación y desafío, la amarga servidumbre bajo Faraón estaba por terminar, la larga marcha para que se cumpliese el destino patriarcal estaba por comenzar. La actividad de una Reforma precisa es inseparable del hecho de empujar a las viejas posiciones de limitación hacia frescas posiciones capaces de logros proféticos.

Urgencia destruyó la complacencia del tiempo, gente viendo hacia un destino y lista para el viaje. Mientras que nuestra expectación no salga de la posición presente, no estaremos listos para partir de un nivel espiritual a otro. La estructura de la fiesta indica que mucho antes de que la salida se llevara a cabo en Egipto ya estaban psicológicamente fuera de las limitaciones de servidumbre.

El estar listo para viajar a nuevas fronteras del avance del Reino, la experiencia de la Iglesia y el estilo de vida cristiano, deben ser capturados en las nuevas mentalidades de urgencia y migración, debe haber una excitada observación por las cosas nuevas que Dios esta liberando y será sólo cuando esto suceda que estaremos exactamente en posición (postura) para entrar en las profundidades del proceso de Reforma.

  • Tercer Principio Pascua: La realidad del juicio del Señor.

Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.

Éxodo 12:12

Es importante ver que para los hijos de Israel la transición de servidumbre a liberación y de limitación a destino estuvo acompañada por los severos juicios que se hicieron contra todas las cosas que habían conspirado para mantenerlos en esclavitud, el poder, la fuerza y severidad del Señor fueron mostradas para afectar su transición y libertad, el día de Reforma es también día de juicio y tiempo severo del Señor, para la gente de Reforma no fue un tiempo descuidado, si no que cuidadosos pasos tuvieron que ser tomados para evitar los juicios pasantes del Señor en la tierra de Egipto.

  • Cuarto Principio Pascua: Señala la habitación de Dios.

No podrás sacrificar la pascua en cualquiera de las ciudades que Jehová tu Dios te da; sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para que habite allí su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto.

Deuteronomio 16:5-6

Como la Pascua se desarrolló después entre la gente de Dios, no podían sacrificar arbitrariamente en cualquier ciudad de la tierra, solamente podía ocurrir en el lugar escogido por el Señor, donde Él estableciera Su nombre, este principio es claro y debe ser aplicado en la presente Reforma; el lugar de la Pascua es el lugar donde actualmente sé desarrolla la verdad de Dios en la tierra o como Pedro la llama “la verdad presente” (2 Pedro 1:12), hoy el lugar que Dios escoge para que “habite Su nombre” es el lugar de la Presente Reforma de la Iglesia, cuando determinamos movernos hacia delante a la llenura de la Reforma activamos todos los complejos principios y las tecnologías de la Pascua.

  • Patrones Antiguos y Sacrificios Extravagantes.

En medio de su Reforma josías llevó la Pascua a alturas de significado sin precedentes, desde los días de Samuel no se celebraba una Pascua así, Josías recobró patrones antiguos de excelencia mostrados por los patriarcas que avanzaron los negocios del Reino en sus días, se reconectó a la relativa modernidad de su tiempo a través del espíritu de Reformas anteriores.

El dato curioso es que no hay evidencia en la Biblia de que Samuel celebrara la Pascua, aunque ciertamente Dios reconoció el poder y fuerza de la celebración de la Pascua con la precisión espiritual que Samuel guió a Israel fuera del caos y error de los días de Elí el sacerdote corrupto, Samuel inspiró el liderazgo profético que origino el puente para transferir a Israel del tiempo de los jueces hacia el tiempo de los reyes; un líder se había levantado para expresar nuevamente el majestuoso poder de liderazgo en tiempos de transición.

Josías sobrepasó a todos los reyes que le antecedieron: Levantó a Israel a un nivel de sacrificio extravagante estableciendo nuevos estándares en las ofrendas a Dios. La Reforma establece nuevos estándares para todas las generaciones, una Reforma vuelve a definir la calidad espiritual de las ofrendas a nuevos niveles definiendo nueva norma de interacción con Dios. Reteniendo los principios de Josías debemos empujar a esta generación hacia nuevas fronteras de fe, manifestación de los propósitos del Señor, exactitud profética, fuerza apostólica y compromiso personal, debemos sobrepasar a los “reyes” que estuvieron antes que nosotros y producir generaciones de propósito más excelente que el del mundo y el del dominio de las tinieblas que se hayan encontrado antes, debemos tocar las realidades antiguas en nuestro tiempo moderno y traer gloria al trono de Dios.

Capítulo 7

El Poder de una Reforma:

Rompiendo la Crisis, Bendiciendo las Naciones

Las condiciones descritas en el libro de Amós son proféticamente similares a las condiciones presentes de la tierra, es tiempo de prosperidad económica pero también de bajeza moral y social, Dios llama a Amós para que sea su vocero en las naciones de Judá e Israel dos años antes que el terremoto sucediera (Amós 1:1); desastre se acerca sobre las naciones pero el corazón de la gente está endurecidos para con Dios: Es tiempo de Reforma cuando Dios llama una voz profética, y cuando afín de identificar las deficiencias prevalecientes en la tierra empieza a hacer un inventario de las almas y carácter de las naciones.

La Naturaleza de la Crisis

El inventario es ejecutado con una explosión de poder y de una posición de poder supremo:

Dijo: Jehová rugirá desde Sión, y dará su voz desde Jerusalén, y los campos de los pastores se enlutarán, y se secará la cumbre del Carmelo.

Amós 1:2

Las naciones son analizadas por Dios y todas son encontradas con serios defectos.

  • Damasco será juzgada porque ha ejercido opresión, fuerza descontrolada y dominio sobre sus vecinos: (porque ha oprimido y dominado con fuerza descontrolada a sus vecinos)

…porque trillaron a Galaad con trillos de hierro.

Prenderé fuego en la casa de Hazael, y consumirá los palacios de Ben-adad.

Amós 1:3-4

  • Gaza será destruida porque compró y vendió comunidades a los Edomitas:

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Gaza, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque llevó cautivo a todo un pueblo para entregarlo a Edom.

Amós 1:6

  • Tiro será consumido porque rompió alianza de hermandad y negocios con sus parientes:

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Tiro, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque entregaron todo un pueblo cautivo a Edom, y no se acordaron del pacto de hermanos.

Amós 1:9

  • Edom atacó a su hermano en guerra tribal “para limpieza étnica” e incurrió en el juicio de Dios

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque persiguió a espada a su hermano, y violó todo afecto natural; y en su furor le ha robado siempre, y perpetuamente ha guardado el rencor.

Amós 1:11

  • Los Amonitas entraron en una batalla política para expansión territorial aplastando en el proceso a inocentes vidas humanas :

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de los hijos de Amón, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque para ensanchar sus tierras abrieron a las mujeres de Galaad que estaban encinta.

Amós 1:13

  • Moab negó una muerte honorable al rey de Edom, y le falto al respeto a toda la nación al quemar los huesos de su rey:

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Moab, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque quemó los huesos del rey de Edom hasta calcinarlos.

Amós 2:1

El penetrante inventario continuo hasta incluir a Judá e Israel que cayeron en el mismo plano de condenación divina que las naciones paganas por lo tanto fueron condenadas junto con ellas. La lista de iniquidades es grande y diversa:

  • Despreciaron la ley del Señor.
  • Sus mentiras los desviaron.
  • Vendieron al recto por plata.
  • Palpitaron por el polvo de la tierra.
  • Pervirtieron el camino del humilde.
  • Se postraron en todo altar.
  • Bebieron el vino maldito en casa de su dios falso. (pasado)

(Amós 2:4-8)

La tragedia es que Dios no puede hallar diferencia entre las naciones y Su gente; Incursiones a los deseos y culturas de las naciones de alrededor han arrasado con los estándares de Judá e Israel y como resultado han perdido la posición privilegiada de favor con Dios, cayendo bajo Su juicio.

La Iglesia Comprometida:

“Reclinándose en el Banquete” Las condiciones que vemos en Judá e Israel señalan proféticamente la destrucción de naturaleza espiritual en una Iglesia comprometida, dichas condiciones prevalecen en la víspera de la liberación de Reforma de Dios en la que hay una perdida severa de poder espiritual y despojo de la dignidad de ministerio:

Pues he aquí, yo os apretaré en vuestro lugar, como se aprieta el carro lleno de gavillas; y el ligero no podrá huir, y al fuerte no le ayudará su fuerza, ni el valiente librará su vida.

El que maneja el arco no resistirá, ni escapará el ligero de pies, ni el que cabalga en caballo salvará su vida.

El esforzado de entre los valientes huirá desnudo aquel día, dice Jehová.

Amos 2:13-16

No es que la Iglesia haya dejado su actividad espiritual, se lleva a cabo gran actividad cumpliendo con lo exterior de una adoración correcta, pero esta actividad es despreciada por el Señor ya que le falta el centro interior de verdad y justicia:

Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas.

Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados.

Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos.

Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.

Amós 5:21-24

Complacencia ha debilitado la fuerza de la Iglesia en las naciones: La gente en Sión esta relajada confiando en dimensiones de la carne y no del Espíritu consideran Pospuesta la cercanía del juicio del Señor, entran a una adoración que es auto indulgente y satisfactoria a la carne y al alma, pervierten la adoración en entretenimiento y no han guardado luto por la gente “José” de la Iglesia que está en “aflicción”; se reclinan en los banquetes y han perdido su sentido de Reforma urgente:

¡Ay de los reposados en Sión, y de los confiados en el monte de Samaria, los notables y principales entre las naciones, a los cuales acude la casa de Israel!

Oh vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad.

Duermen en camas de marfil, y reposan sobre sus lechos; y comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero; gorjean al son de la flauta, e inventan instrumentos musicales, como David; Beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos; y no se afligen por el quebrantamiento de José.

Por tanto, ahora irán a la cabeza de los que van a cautividad, y se acercará el duelo de los que se entregan a los placeres.

Amós 6:1,3-7

¡Prepárate para Venir al Encuentro de Tu Dios, oh Israel! Sin importar las condiciones que prevalecían en la Iglesia la gente no regreso al Señor. Amós 4:6-11 detalla varias condiciones negativas que dejan a la gente paralizada.

Falta de revelación de la Palabra:

Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:6

La deficiente ministración de la Palabra de Dios, la escasez de revelación y el rompimiento de los sellos de la Palabra, no provocaron hambre espiritual en la gente si no que permanecieron insensibles (sin conmover, inmóvil, pasivo, sedentario) en medio de la hambruna.

Incidencia de avivamientos esporádicos:

También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.

Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:7

En el tiempo cuando la lluvia era necesaria para acelerar los propósitos de Dios hacia su última finalidad había sólo lluvias esporádicas. La Lluvia representa avivamientos enviados por el cielo cayendo en algunas partes de la tierra y en otras no; algunas áreas tienen abundancia y otras están muriendo por falta de lluvia de Dios, y a pesar de que la gente persigue los avivamientos a lo largo y ancho de la tierra no tiene suficiente agua para lograr sus cosechas, empero no hay un clamor global por un aguacero y tormenta de Reforma del Señor.

La realidad de ministerios colapsando:

Os herí con viento solano y con oruga; la langosta devoró vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares; pero nunca os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:9

Los jardines del Señor son los ministerios que cultivan los propósitos del Reino en la tierra, el fruto ha sido devorado por elementos satánicos y la productividad destruida, a pesar del colapso y esterilidad de los ministerios no hay clamor de la Iglesia por madurez y productividad del Reino en la tierra:

La exploración del estilo de vida corrompido:

Envié contra vosotros mortandad tal como en Egipto; maté a espada a vuestros jóvenes, con cautiverio de vuestros caballos, e hice subir el hedor de vuestros campamentos hasta vuestras narices; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:10

Jóvenes asesinados a espada: gran potencial para ministerio efectivo es borrado de la Iglesia cuando los hombres de Dios regresan a vestirse de togas y mitras, la corrupción de las formas eclesiásticas es hediondez en medio del campamento; practicaron el beso de anillos, el blandir de lo llamado “llaves del reino”, callado de “pastores” y espadas de bronce, asociaron autoridad espiritual con togas y aplicación de títulos eclesiásticos de autoridad, las cuales son las plagas en el día de compromiso, y no hay clamor al Señor por Reforma.

El clamor de Dios es: “búscame y vive” (Amós 5:5-6), Reforma retorna el enfoque hacia Dios al rescatar a la gente de las insignificantes formas de adoración corrompida, Dios emerge en Israel a través del establecimiento de estándares en el campamento de Su gente, Se para “sobre el muro con plomada, con plomada en su mano” (Amos 7:7); en la casa de Israel se aplicarán estándares perpendiculares, Dios determina llevarlos de nuevo a orden divino. En los últimos días Dios revela el plan maestro para la restauración de la casa, el mandato que viene del cielo es: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios, Oh Israel” (Amós 4:12) La Re-Construcción del Tabernáculo de David.

En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; Para que aquellos sobre los cuales es invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las naciones, dice Jehová que hace esto.

Amós 9:11-12

La reconstrucción del Tabernáculo de David es plan estratégico de Dios para dar poder final a la Iglesia en el tiempo de los últimos días, debido ello revestiremos desbalances, vigorizaremos a la Iglesia y extenderemos sus fronteras a las naciones de la tierra.

Hay varias cosas concernientes al restablecimiento del Tabernáculo de David que tienen que ser notadas: la palabra “Levántate” es del hebreo “quwm” que significa levantarse con fuerza, entrar vigoroso a escena y llegar a ser poderoso, admitido, aprobado, y firme para persistir, además la palabra “levántate” lleva implícito algo que fue una vez funcional y que será hecho funcional otra vez. El concepto de Tabernáculo incluye innegablemente cierta funcionalidad restituyéndose en la Iglesia, libera una clara capacidad de terminar el trabajo saqueando la insensibilización que ha oprimido con términos medios e incorrecta actividad religiosa a la gente de Dios en las naciones.

El énfasis que Amós tenía en el trabajo de reparación del Tabernáculo nos indica que lo que una vez fue útil y fuerte fue devastado por fuerzas poderosas, la reparación tomará lugar en un ambiente de resistencia espiritual sin embargo las brechas serán cerradas, la iglesia habrá de contener las cosas que fueron arrancadas curando mentalidades destrozadas (imperfectas) e integrando actitudes rotas (despreciables). En los últimos días de Reforma la construcción del tabernáculo espiritual dentro de la Iglesia es una iniciativa abarcadora del Espíritu que consiste en unir las cosas pertinentes al plan y propósito de Dios que por muchos años de invasión y abuso satánico han estado separadas e impotentes. El mandato es reparar estándares pertenecientes “a los días antiguos”, la reconstrucción del Tabernáculo liberará entendimiento substancial y profundo sobre los tiempos de antaño para romper las modernas y frívolas mentalidades de nuestros días; estamos recobrando y yendo más allá de las posiciones del Espíritu de antaño y lo que resultara finalmente de este empuje edificador es que las naciones serán recuperadas.

Cuando David construyo el primer Tabernáculo concentro su atención en la construcción de un lugar donde la gente pudiera adorar a Dios, él operaba con revelación radical cuando construía dentro del sistema Mosaico, la dimensión de revelación excedía la revelación limitada de la Ley, por lo que David no desobedeció la ley; él remplazó la Ley, a pesar de ello David no alcanzó los lugares máximos de entendimiento que Amós desarrollaría en su palabra profética. Estamos percibiendo (entendiendo) esta tecnología más allá de lo que David pudo conceptualizar; en la construcción del primer tabernáculo edificado bajo la iniciación y dirección del Espíritu, había verdades ocultas que aún en los días de David permanecieron adormecidas (inactivas) hasta el tiempo de la presente Reforma; en nuestros días de poder Davídico estamos explotando más allá de los pasados patrones espirituales llegando a dimensiones más grandiosas de revelación y aplicación de la tecnología espiritual, pues la manifestación y operación efectiva del Reino combina aquello que es antiguo y valioso por su antigüedad con aquello que es nuevo (reciente) y valioso por la frescura de su manifestación:

Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Mateo 13:52

Es en el emerger de valores y estándares antiguos contenidos dentro de nuestro moderno empuje apostólico profético donde se desarrolla la revelación del Tabernáculo que hace de la presente Reforma un avance letal del Espíritu, el Tabernáculo con su Arca de Alianza viene a ser el símbolo concreto de empuje hacia la Reforma tal como lo fue en los días de David, representa la vasta tecnología del Espíritu para cambiar a la sociedad entera, representa también la habilidad de elevar la mentalidad humana a posiciones más avanzadas; en los días de David se detectaron hombres ordinarios operando en principios espirituales que excedían la actividad y nivel espiritual de los sacerdotes Aaronitas, también en nuestro días hombres serán levantados a niveles nunca vistos de potencia espiritual y relevancia a la voluntad de Dios, cuando llevemos a todas las comunidades de la Iglesia a una experiencia de Tabernáculo . Identifiquemos algunos principios que fueron activados en los días de David cuando guió a Israel a alturas de Reforma en su tiempo, estos principios proveen una cama de piedra al cimiento para la reproducción de la actividad de Reforma en el tiempo de David.

Cuatro Principios para el Tabernáculo

  • Primer Principio Tabernáculo: El Arca fue traída después que nuevo nivel de presencia real fue establecida en todo Israel.

Entonces todo Israel se juntó a David en Hebrón, diciendo: He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne. También antes de ahora, mientras Saúl reinaba, tú eras quien sacaba a la guerra a Israel, y lo volvía a traer. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo.

Y vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo con ellos pacto delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel, conforme a la palabra de Jehová por medio de Samuel

1 Crónicas 11:1-3

Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para poner a David por rey sobre todo Israel; asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner a David por rey.

1 Crónicas 12:38

Movilización de hombres de alta calidad:

Nunca antes ni desde entonces se ha visto en la comunidad de Israel tal movilización de hombres de alta calidad, estos son hombres que han pasado a través del proceso formativo con David en la cueva de Adulam emergiendo de la situación de Siclag, son hombres de gran discernimiento y grandes habilidades de milicia; mucho antes de que David manifestara su victoria en el favor prevaleciente del Señor en su reino estos hombres habían discernido la actividad del Señor sobre su vida, vinieron a él mucho antes de la manifestación por lo que fueron pioneros de la percepción del cambio de orden de los tiempos, podían ver en el Espíritu donde descansaría la futura densidad de la unción de Señor, ellos salieron del viejo orden de reino que estaba pasando, estos hombres eran de la tribu de Benjamín, los hermanos de Saúl.

Estos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra.

Estaban armados de arcos, y usaban de ambas manos para tirar piedras con honda y saetas con arco. Los hermanos de Saúl de Benjamín:

1 Crónicas 12:1-2

En cada Reforma poderosos hombres emergen teniendo su génesis en el orden que esta pasando pero con una visión plantada en las cosas futuras de Dios en la tierra; son hombres de transición que están dispuestos a abandonar lo viejo cuando lo nuevo no esta totalmente formado y no ha emergido su poder total, son pioneros de la transición.

La realidad del orden divino y el reconocimiento de la medida espiritual.

Los guerreros que vinieron a David poseían habilidades espirituales y unciones preciosas, eran precisos en sus decisiones cumpliendo las declaraciones proféticas sobre la vida del rey(1 Crónicas 11:10), eran individuos que habían hecho proezas más grandes que las que había hecho David; el más pequeño de ellos mandaba a cien y el mayor de ellos a mil (1 Crónicas 12:14), podían guerrear en condiciones adversas a la guerra, cruzaron el Jordán en tiempos de inundación suprimiendo y derrotando enemigos (1 Crónicas 12:15), no obstante estos hombres respetaban rangos caminando dentro de medidas de habilidad y llamado sin irrumpir en rebelión y desorden.

El ambiente de Reforma es fuerza magnifica de unciones individuales contenida dentro del orden de Dios que es una condición que debe prevalecer para reclamar el control del avance del Reino en la tierra, y con exactitud dirigir a la Iglesia en una sencilla operación a conseguir el fin de todas las cosas, en el siglo XXI no podemos permitir el rompimiento de rango por ministerios voluntariosos conducidos por filosofías de su propio avance y prosperidad, que se encuentran luchando fuera del orden divino de Dios para elevarse a ellos mismos. Cuando Dios santifica la puntería y objetivos de sus siervos a través del mover de Su Espíritu en los días de Reforma, debe haber vasta operación del corazón a través de todos los territorios de la Iglesia global.

Control no viene de una simple autoridad “papal”, comité o concilio pues no somos una organización religiosa, somos la Iglesia de Jesucristo, control viene de las operaciones coherentes del Espíritu a través de la vasta Iglesia en la tierra; cuando los hombres entran en orden divino reconociendo los ordenes de rango del Reino y las limitaciones establecidas de su propia habilidad, fuerza y medida.

El reconocimiento del verdadero liderazgo espiritual de la Iglesia: El ungimiento de David en Hebrón fue precedido por la unificación de las casas separadas de Israel y Judá, mover que culmina al traer el Arca de Alianza y establecimiento del Tabernáculo de David el cual se derivo de la fuerza de unidad comunitaria bajo el liderazgo de David; dicha unción impulsa a David a las alturas de los propósitos de Dios los cuales sólo pueden ser activados por la voz de una comunidad coherente, a pesar de que el cuerno de aceite fue derramado sobre David y recibió la unción profética administrada por Samuel (1 Samuel 16:12-13). En esta unción en Hebrón hay dos dimensiones importantes; la primera que los ancianos de Israel reconocieron a David como cumplimiento del plan profético de Dios, sin embargo Saúl fue escogido por gente influenciada de una mentalidad natural terrenal pues la demanda de y la designación de un rey no se alineaba con el plan profético de Dios si no que logró en medio de desagrado profético, lo que es una señal de rechazo a los planes y propósitos del Señor:

Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel.

Y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.

Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.

Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.

1 Samuel 8:4-7

En la elección de David los ancianos practicaron el cargo dado a Samuel por Dios para ser declarado sobre el joven David en el día de su primer unción (1 Samuel 16:1-3), este ejemplo nos indica que la gente es custodia del récord profético hablado en tiempos pasados por grandes profetas, han dejado el deseo egoísta de ser como otras naciones teniendo un rey de su propio escoger, y están siendo gobernados otra vez por el mandato de Dios.

La segunda dimensión en la unción de Hebrón es que la gente identifica la localización del liderazgo espiritual y autoridad dentro del campamento de Dios:

También antes de ahora, mientras Saúl reinaba, tú eras quien sacaba a la guerra a Israel, y lo volvía a traer. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo.

1 Crónicas 11:2

La gente finalmente es capaz de discernir claramente entre posiciones y operaciones religiosas y validar autoridad y efectividad espiritual; reconocen que aunque Saúl ejercitaba su poder y administración real de la gente de Dios no era la persona que movía a la gente hacia los propósitos exactos de Dios, dicha percepción es el comienzo de una Reforma valida. Reforma no es una campaña publicitaria religiosa o una nueva moda espiritual con una vida enconchada al interés de la gente, si no que Reforma ingenia nuevos niveles de revelación y expresión espiritual, siendo guiada por hombres que pueden llevar a Israel hacia fuera y traerlos hacia dentro, hombres diseñadores de las jornadas de las tribus operando bajo la autoridad directa de Dios.

En el siguiente tiempo de la Iglesia la gente de Dios debe llegar a un nivel alto de discernimiento, que los ayudará a identificar líderes apostólicos en toda la tierra, en cada territorio y sector de la Iglesia global, porque son ellos quienes llevan la palabra efectiva para esta Reforma. Debemos abandonar el orgullo cultural, las preferencia raciales, los patrones tradicionales, y las ataduras organizacionales porque han limitado agudamente las verdaderas formas de la Iglesia; cuando los ancianos de Israel abandonen sus limitaciones ¡los Davides de la tierra deben ser recibidos por la Iglesia y el avanzar a posiciones de Tabernáculo debe empezar inmediatamente!

  • Segundo Principio Tabernáculo: El Tabernáculo requirió establecimiento de nuevos fortalezas.

Entonces se fue David con todo Israel a Jerusalén, la cual es Jebús; y los jebuseos habitaban en aquella tierra.

Y los moradores de Jebús dijeron a David: No entrarás acá. Más David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David.

1 Crónicas 11:4-5

Encontrando nuevo epicentro:

El proceso para establecimiento del Tabernáculo volvió a encontrar un nuevo epicentro, un epicentro es un fuerte de mentalidades, posiciones y entendimientos donde operamos habilitándonos para traer las cosas de Dios que son relevantes en determinado tiempo, el epicentro es pues un lugar donde poderosos hechos pueden ocurrir; para David el movimiento fue de Siclag a Sión. Siclag representa el fuerte personal de David:

Estos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra.

1 Crónicas 12:1

También de los de Gad huyeron y fueron a David, al lugar fuerte en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, diestros con escudo y pavés; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas.

1 Crónicas 12:8

El principio de la fuerza de David y lugar de movilización de su ejército ocurría mientras él era fugitivo en los días de Saúl, antes que la Reforma ocurriera en la tierra de Israel, cuando David fue elevado al trono de todo Israel se mueve a un nuevo fuerte, Sión es el fuerte de Dios, es el lugar de la fuerza de Dios y el lugar de demostración del poder de Dios:

Porque Jehová ha elegido a Sión; La quiso por habitación para sí.

Salmo 132:13

El proceso de Reforma es movimiento de la Iglesia fuera de nuestros fuertes personales a los fuertes de Dios; debemos movernos a los lugares donde nuestra fuerza personal es garantizada y nuestra actividad de ministerio es poderosa dentro de nuestras esferas, movernos hacia una dimensión donde la fuerza es totalmente de Dios, la posición de Sión es el lugar donde Dios habita, es lugar de poderosas manifestaciones de poder real, un lugar que es por siempre asociado con la gloria de Dios.

Sacando a los Jebusitas:

Sión el fuerte de Dios establecido en los dientes de oposición del cojo y ciego:

Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aun los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá).

Pero David tomó la fortaleza de Sión, la cual es la ciudad de David.

Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa.

2 Samuel 5:6-8

El alma del Reformador debe odiar el principio Jebusita en la Iglesia; los Jebusitas representan aquello que corrompe el lugar que será el fuerte de Dios, es importante que notemos que la ciudad de Jerusalén que representa el lugar de la futura expresión de la gloria de Dios fue una vez llamada Jebús es decir lugar ocupado por los Jebusitas quienes resistieron la entrada del recién coronado David, más tarde Jebús vino a ser el lugar donde el Tabernáculo fue establecido; sí el Tabernáculo de David debe ser reconstruido y establecido en nuestros días como Amós lo profetizó debemos destruir el principio Jebusita de nuestros tiempos, cuyo centro principal de la mentalidad es que el cojo y el ciego sean los repelentes del avance del espíritu Davídico hacia un lugar de Reforma: El “cojo” son todas las cosas que previenen que caminemos poderosamente en los propósitos de Dios, el “ciego” representa todos los factores que destruyen nuestro discernimiento, revelación y percepción de las intenciones y los deseos que Dios tiene para nuestros días; la combinación del cojo y el ciego producen una Iglesia encerrada en el puño de hierro de la religión y las actividades programadas que nunca pueden accesar a las posiciones de Sión que son precisión en los propósitos de Dios y la explosión de Su voluntad en el planeta. Reforma extermina los Jebusitas del monte de Dios.

Fue a través de la actividad y trabajo soberano del Espíritu Santo en los corazones de los hombres en el día de Reforma, por lo que estos crueles enemigos fueron destruidos, la batalla de David por Sión no fue un asalto militar frontal sino un avance de guerrilla al fuerte Jebusita por medios no convencionales:

Pero David tomó la fortaleza de Sión, la cual es la ciudad de David.

Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa.

2 Samuel 5:7-8

Sus poderosos hombres subieron a la torre por el canal de agua, lo cual indica la actividad del Espíritu Santo y el resultado fue que establecimiento de una casa donde el cojo y el ciego nunca fueron aceptados, lo que vino a ser un proverbio en la era Davídica porque a partir de ese tiempo la gente dijo: “Ni ciego ni cojo no entraran en la casa”, así también es la casa de Reforma que Amós promete será reconstruida cuando Dios lleve a la Iglesia del tiempo final a un lugar de poder en la tierra, lugar donde todos los factores que repelen el avance de los propósitos del poder de Dios son totalmente borrados hasta ser una posesión comúnmente entendida de la gente de Dios; el ciego y el cojo nunca deben entrar en la casa de Dios. Sión representa la adquisición de mentalidades de la comunidad de fieles que están soldados al avance de la voluntad de Dios en nuestro tiempo.

Viviendo en el fuerte:

Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro.

Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.

2 Samuel 5:9-10

La Iglesia debe empezar a vivir en el fuerte de Dios y exhibir el “estilo de vida del fuerte” a las naciones de la tierra; con los Jebusitas exterminados David renombró el lugar y lo llamo “La Ciudad de David”, el estilo de vida asociado con el fuerte de Sión por siempre vino a ser asociado con el nombre de David, la manifestación de Dios y el estilo de vida de David vinieron a ser uno o a ser lo mismo: la Ciudad de David vino a ser el Monte del Señor, pues David no sólo ocupa el fuerte si no que empieza a fortalecer su posición edificando fortificaciones afín de asegurar la ocupación de muchas generaciones, edificó todo alrededor y luego hacia adentro hasta que Sión estuvo fortificada por dentro y por fuera, lo cual es la imagen de la mentalidad de la Iglesia en el día de Reforma, por lo que debemos edificar externamente en una fresca y nueva demostración del poder y fuerza de Dios, con un estilo de vida exacto y revelador del siglo XXI que será de impacto a las naciones, pero también debemos edificar interiormente y crear fuertes divinos, mentalidades irrompibles y características espirituales que provocaran que el poder del Reino sea expresado en claridad y pureza en los días que vienen, pues nuestra futura grandeza depende de la adquisición de estos valores. David siempre fue un poderoso guerrero, profeta y líder de hombres, inspiró confianza y lealtad encendiendo los corazones de todo el que se le acerco, pero fue hasta que ascendió a la posición del fuerte Sión, sacó a los Jebusitas y edificó el fuerte, que grandeza le fue añadida por Dios:

Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.

2 Samuel 5:10

La grandeza de la Iglesia en el futuro es la grandeza de Dios en la tierra; a través del proceso de Reforma nuestra fama y nombre siempre será uno con la fama y el nombre de Dios en las naciones. Jesucristo efectivamente esta sentado en el trono de David: no podemos separarnos del gobierno y poder de nuestro Señor.

  • Tercer Principio Tabernáculo: El Tabernáculo envuelve el deseo de bendecir las naciones.

Entonces David tomó consejo con los capitanes de millares y de centenas, y con todos los jefes.

Y dijo David a toda la asamblea de Israel: Si os parece bien y si es la voluntad de Jehová nuestro Dios, enviaremos a todas partes por nuestros hermanos que han quedado en todas las tierras de Israel, y por los sacerdotes y levitas que están con ellos en sus ciudades y ejidos, para que se reúnan con nosotros; Y traigamos el arca de nuestro Dios a nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella.

Y dijo toda la asamblea que se hiciese así, porque la cosa parecía bien a todo el pueblo.

1 Crónicas 13.1-4

Removiendo preocupaciones egoístas:

El deseo de David de regresar el Arca a Israel fue primeramente por la preocupación del bienestar de su nación, su primer movimiento de Reforma se baso en el principio democrático de lo que fuera correcto ante los ojos de toda la gente, la motivación corporativa a Reforma fue edificada sobre el menor común denominador disponible; la aprobación general de la gente basándose en preocupaciones propias, pero dicho empuje inicial hacia la posición de Reforma fue destruido por la mano de Dios; en medio de la marcha hacia Jerusalén Dios mata a Uza cuando trata de sostener el Arca que caía (2 Samuel 6:5-7). El Arca de la Alianza representa el centro de la actividad del Tabernáculo de David y fue puesta en la casa de Obed Edom el geteo por un periodo de tres meses.

Bendiciendo a los Edomitas:

Aplicándolo a nuestra presente situación Obed Edom es una característica particular en la decodificación del significado del Tabernáculo; su nombre era “el hijo de Edom”, nombre que aparece primeramente en el contexto en el que Esaú desprecio el derecho de herencia patriarcal y las alianzas del Señor para la simiente de Abraham (Génesis 25:30), a través de la escritura y en los archivos de la historia de Israel los Edomitas fueron enemigos de la gente de Dios manteniendo un odio perpetuo a través de generaciones; rehusaron paso a los Israelitas por su territorio en los días de migración fuera de la esclavitud de Faraón (Números 28:14-25), bajo la dirección de Hadad fueron grandes adversarios del rey Salomón, al casarse Hadad con la hermana de la reina egipcia Tafnes los Edomitas hicieron alianzas con Faraón (1 Reyes 11:14-25), los Edomitas participaron y estuvieron de acuerdo con la destrucción de Jerusalén cuando esta era destruida amargamente por el reino de Babilonia y el rey Nabucodonosor (Salmo 137:7) .

Los archivos históricos de los días de los Macabeos en el período intertestamental, muestran que los Edomitas fueron subyugados e incorporados a la nación Judía como la provincia de Idumea sin embargo continuo su odio y amarga hostilidad. Cuando Jerusalén fue atacada por Tito en el 70 d.C., 20,000 Idumeos fueron liberados contra la ciudad aterrorizándola con violencia, robo y pillaje durante el tiempo (de batalla o devastación), durante la campaña militar de Amasías en contra de los Edomitas de Seir, se nos dice que eran una nación idolatra (2 Crónicas 25:14), en suma esta es pues la herencia que Obed Edom representa: Es un geteo o identificado con la capital Filistea Gat, -la habitación de Goliath el más grande adversario de Israel en los tempranos días de David donde emerge a significando espiritual- Obed Edom representa un principio que es eternamente hostil, establecido en odio en contra de las cosas y la gente de Dios pero aún así el Arca es puesta en su casa por lo que las implicaciones espirituales y revelacionales son sobresalientes e inescapables; es una clara indicación del corazón de Dios al enviar su presencia y bendiciones a las naciones cuyas operaciones y posiciones son contrarias al gobierno y presencia del Señor. David cambia su corazón en actitud y orientación cuando ve que la presencia del Arca en la casa de Obed Edom trae bendición del Señor a toda la casa:

Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.

Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David.

2 Samuel 6:11-12

Debemos reconocer que el Arca de Dios o la presencia del Señor trae bendiciones a las naciones, y redime a los Edomitas, la cual es una promesa profética de Amós para ser cumplida en el día que el Tabernáculo de David sea espiritualmente reconstruido entre la gente de Dios; todas las naciones y todo el remanente Edom son ordenados a ser traídos a la familia de la fe serán reclamados por una desenfrenada Iglesia Davídica. Peleamos hacia la perfección operacional en el día de Reforma no para efectuar un escape de esta tierra si no para proveer un camino redentor para las naciones, la mentalidad de la Iglesia ha estado ocupada por deseo personal de escape, hemos enseñado el “Rapto” hasta que ha producido una mentalidad de escape lo que ha venido a ser un estorbo para las mentalidades de avance del Reino y para el desarrollo de poderosa compasión por las multitudes prisioneras en los puños de las fuerzas destructivas satánicas. (Mateo 9:35-38); ahora en el tiempo de Reforma, mientras continuamos viendo hacia arriba por el inminente regreso del Señor alcanzamos con nuevas fuerzas a los prisioneros desafortunados de la tierra a través de la edificación de poderosas posiciones de Reforma dentro de la Iglesia global, las cuales impactaran a las naciones para bendición del Señor.

  • Cuarto Principio Tabernáculo: El Tabernáculo demanda una mentalidad prescrita.

Así trajeron el arca de Dios, y la pusieron en medio de la tienda que David había levantado para ella; y ofrecieron holocaustos y sacrificios de paz delante de Dios.

Entonces, en aquel día, David comenzó a aclamar a Jehová por mano de Asaf y de sus hermanos: Alabad a Jehová, invocad su nombre, dad a conocer en los pueblos sus obras.

Cantad a él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas.

1 Crónicas 16:1,7-9

El Tabernáculo fue llamado literalmente la Tienda de David. Sobre la gente dentro del Tabernáculo una revolución se estaba dando; la Ley de Moisés estaba en funciones sobre la gente de Israel, no se había indicado a través de los profetas que Dios había cambiado el tiempo de la Ley, sin embargo el Tabernáculo fue capaz de elevar a toda la sociedad por medio del poder de su revelación hacia un nivel más alto de operación y experiencia en las cosas del Espíritu; el Tabernáculo de David invalida las restricciones del Tabernáculo de Moisés sobre la mentalidad de la gente.

La adoración establecida por David en el Tabernáculo fue realmente el ingrediente activador de la operación pues creó una cultura y ambiente en el cual la gente experimentó libertad a las limitaciones de la Ley; en otras palabras había una mentalidad dentro de toda la funcionalidad del Tabernáculo de David, existía una poderosa dimensión profética del Tabernáculo que procedía en gran proclamación de Su gloria, Sus maravillas y Sus hechos entre las naciones de la tierra (1 Crónicas 16:8-10, 23-24). El Salmo que David puso en las manos de Asaf estableció en las operaciones del Tabernáculo patrones exactos para la actividad futura pero también impartió la mentalidad, la instancia de revelación y el espíritu de David cuando la gente vino delante de la presencia de Dios en atmósfera de alabanza y adoración Davídica, los patrones de la adoración enfatizaron recordar las promesas de alianza de Dios y la promesa que el Señor vendría a juzgar la tierra (1 Crónicas 16:33).

Los factores mencionados apuntan a las cosas esenciales que formaron parte de la reconstrucción del Tabernáculo de David en nuestro día de Reforma; cuando Dios se mueva a alcanzar todas esas naciones llamadas por su nombre habrá una mentalidad prescrita; así como David deliberadamente designo e impartió el poderoso espíritu de proclamación profética, afirmación de alianza y acuerdo con los propósitos del Señor también en nuestro tiempo de Reforma son efectivos activados y en la tierra, debemos entrar en la mentalidad dada para el tiempo, pues las naciones no serán impactadas por las viejas y cansadas mentalidades, actitudes y espíritu de la Iglesia, David al establecer el Tabernáculo construyó una mentalidad y practica anti Mosaica poniendo los sistemas en su lugar para asegurarse que fuera consistentemente producida la mentalidad que buscaba; la mentalidad de Reforma corta con todo los sistemas de pensamiento prevalecientes en cada tiempo introduciendo a los santos a una dimensión del Espíritu que permite mayor avance hacia los ámbitos de Dios, que el avance que podrían permitir los patrones prevalecientes; tal es el caso de la gente de David estuvo frente al Arca a pesar de que era una posición permitida sólo al Sumo Sacerdote en el sistema Mosaico.

Como Amós profetizó el Tabernáculo será reconstruido por Dios en nuestros días; la Iglesia global vendrá a mentalidades radicales y liberaciones de los propósitos de Dios más avanzados que las expectaciones de nuestra generación, nuevo liderazgo emerge para dirigir a los creyentes del siglo XXI hacia las profundidades de los propósitos del Señor, habrá un nuevo nivel de alianzas hechas en la Iglesia. Reforma reactiva el viaje espiritual de la Iglesia en forma fuerte y definitiva, procederemos a las posiciones de Sión sacando los “ciegos” y los “cojos” que resisten y estorban la liberación precisa de la voluntad y la mente del Señor en la tierra, cuando posiciones y mentalidades Davídicas sean generalmente aceptadas como posesiones de la Iglesia alcanzaremos a las naciones en una nueva y poderosa forma; a través del impacto de la manifestación de la gloria del Señor y llevando bendiciones del Señor a aquellos que son llamados por Su Nombre.

Capítulo 8

Una Generación Para la Reforma

Transmitiéndolo a través de las Generaciones

El propósito de Dios no esta limitado solamente a una generación él es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; Sus propósitos abarcan a la generación que viene y a la cual le es imposible llegar a la madurez hasta que no trasplante la semilla generacional que también le fue impartida o transferida transgeneracionalmente. La palabra generación se refiere a un periodo de la historia humana que se caracteriza por una determinada cualidad una cierta condición o una clase de hombre; cuando hablamos de Reforma espiritual en la Iglesia y en la tierra, vamos mucho más allá de los simples términos cronológicos hablamos de las generaciones en un sentido más profundo: Una Reforma crea una nueva generación espiritual en la Iglesia porque cambia la fuerza operacional, los parámetros de revelación y la identidad general de toda la gente, crea una nueva calidad, condición o “clase” de hombre en la tierra, pues esta preparando activamente a una generación para que pase a un nuevo nivel la antorcha de avance del Reino.

Parte de la descripción de la grandeza del Señor es que Su alabanza o el conocimiento de Su grandeza es comunicado de generación en generación:

Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable.

Generación a generación celebrará tus obras, y anunciará tus poderosos hechos.

Salmo 145:3-4

Dios hace cosas en medio de Su gente, en dimensiones proféticas revela Sus intenciones a la generación de los padres, para que estas cosas no sean ocultas si no reveladas a la siguiente generación, lo cual es el proceso dinámico para la edificación espiritual generacional en la tierra; las cosas que fueron escondidas antiguamente deben ser reveladas provocando que la revelación progresiva de la majestad de Dios sea consistente y fuerte:

Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron.

No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su potencia, y las maravillas que hizo.

Él estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos; Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos, a fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios; Que guarden sus mandamientos.

Salmo 78:2-7

El resultado final es que la transferencia dinámica consiste en que una generación trasmita a la otra el testimonio de Dios causando que la generación recipiente “se levante y declare” las cosas que ha oído: Cada generación debe ser más fuerte y declarativa que la precedente, cuando la generación pone su esperanza en Dios el testimonio debe ser más fuerte; más cosas ocultas deben ser llevadas a la luz. Las principales características divinas que definen a la generación de transición son: comunicar fuerza y poder de Dios, estas palabras definen en términos generales las cualidades que son transferidas cuando una generación espiritual llega a “cabellos blancos”, es decir ha acabado con sus depósitos de vida y Dios esta por transicionar a otro nivel en el Espíritu:

Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie tu poder a la posteridad, y tu potencia a todos los que han de venir.

Salmo 71:18

“Fuerza”: del hebreo zerowa se refiere a la cruda habilidad de poder innato, usado también en la Biblia para referirse al poder de las fuerzas militares, su enfoque esta en la transmisión de la revelación del poder absoluto y poder “militar” de Dios provocando que la siguiente generación cause un impacto continuo, cuando esto sucede la generación transicional de Reforma camina sobre la revelación del maravilloso poder de Dios. “Poder” del hebreo gebuwrah es la capacidad dirigida por percepción un poder que es sazonado con consejo, puede ser traducido como hechos poderosos logrados a través de la explosión de sabiduría y exactitud en el espíritu, dichos atributos son pasados a la generación de Reforma.

El Salmo 48 nos habla de las posiciones de Sión en la Iglesia de la tierra, todo el Salmo empuja hacia la realidad de que estas poderosas revelaciones de Sión deben ser transmitidas a la generación que sigue, no es una revelación declarada borrosamente sino una clara y precisa definición de las formas y componentes que Dios quiere establecer en la tierra:

Andad alrededor de Sión, y rodeadla; Contad sus torres. Considerad atentamente su antemuro, mirad sus palacios; Para que lo contéis a la generación venidera.

Salmo 48:12-13

Lo declarado como posesión de la generación de transición es aquello que hemos recibido por estar caminando, rodeando, contando, mirando y considerando, lo cual es producto de la cuidadosa adquisición de revelación, que también será impartida a la generación siguiente.

Las cosas que hemos examinado definen una vez más las características que prevalecen en la generación de Reforma, es una generación que recibe completa revelación de la fuerza y poder de Dios, (la cual le es transmitida cuidadosamente), es una generación de estructura, claridad, experiencia y habilidad profética para superar a sus padres espirituales provocando así que la gloria de Dios se manifieste en la tierra en forma sin precedentes. Consideremos algunos de los principios y características activos que se aplican a la generación en medio de la presente transición hacia posiciones de Reforma.

Identificando una Generación de Reforma

La Palabra de Dios esta llena de incidentes en los que sociedades enteras se están moviendo de una dimensión de vida a otra: Josué guió a los sobrevivientes del Éxodo a cruzar el Río Jordán hacia un nuevo estado de vida; nómadas se convirtieron en habitantes de ciudades, ocupando tierras por la fuerza de las armas de la gente idolatra, que anteriormente poseía esas tierras, el orden corrupto de Elí dio lugar al sacerdocio profético del juez Samuel renovando la autoridad de Dios en la nación de Israel, el largo y doloroso cambio de Saúl a la era Davídica trajo a la nación una fresca dimensión profética preparando el escenario para el glorioso reino de Salomón y la construcción del Templo, reyes como Josías trajeron Reforma a la tierra al borrar los errores de sus padres edificando nuevas plataformas de fe y servicio en los corazones de la gente, la generación que vivió en el tiempo de Moisés fue generación de Reforma que paso de la de esclavitud que tenía bajo Faraón a la libertad de una larga marcha a través del desierto hacia nueva vida con Dios, más que cualquier otro capítulo Éxodo 12 captura el momento de transición y nos lleva a la tecnología de esa preciosa noche en la cual todas las oraciones de los días de servidumbre fueron cristalizadas en el momento de liberación y cambio.

Veamos algunas características pertenecientes a la generación que vive en el día de Reforma:

  • Primera Condición: Avanzando en la crisis.

Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.

Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.

Éxodo 12:29-30

En un sistema que se encuentra en confusión, donde el hombre ha perdido su camino se produce la Reforma, la cual dice que es imposible permanecer en el sistema, sin embargo debemos ser capaces de interpretar la crisis en que vivimos; confusión no es una razón para desesperarnos o deprimirnos, sino señal que Dios ha iniciado su proceso de cambio.

Cuando Dios envió a Moisés para hablar con faraón, prometió endurecer el corazón del rey de Egipto, para que sus maravillas fueran demostradas al terco rey: Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.

Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.

Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré a mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.

Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando extienda mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos.

Éxodo 7:2-5

No habrá transición sin enunciación de tiempo de crisis, detrás de la crisis se estaba desarrollando el propósito de Dios; a través la confusión nacional fueron quebradas las oscuras mentalidades de la gente de Faraón pues se les estaba mostrando el maravilloso poder de Dios, Reforma no sólo es liberación y avance de la gente de Dios sino también explosión del poder divino y la admisión evidente de Dios entre de las naciones, hoy este mismo principio da poder a la Iglesia. La medianoche representa el día de crisis y tiempo de cambio, es momento de acción del Señor; la hora en que todas las promesas proféticas son actualizadas y los años de oración destilan una actividad exacta en el cielo y en la tierra, la generación del futuro es aquella en la que a pesar de los tiempos de crisis empieza a manifestarse un avance exacto; el horror de la medianoche en Egipto significo el nacimiento de esta nueva gente, fue la señal celestial de que el tiempo de avance había llegado.

  • Segunda Condición: Sacrificio para integridad corporativa.

Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.

Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

Éxodo 12:3,5-6

Sentido de sacrificio debe levantarse en las últimas horas de la antigua dispensación, cuando la generación de Reforma se prepare para la verdadera transición; a los Israelitas se les enfatizo que el cordero debía ser matado en el crepúsculo cuando la luz del día desaparecía del cielo, cuando Josué estaba preparando la segunda generación para la invasión de Canana él los guió hacia las planicies de Jericó a través de la Pascua en el crepúsculo (Josué 5:10), habían sido circuncidados y separados del reproche de Egipto y estaban por confrontar grandes campañas militares, el maná pronto dejaría de caer del cielo y tendrían que comer de la tierra conquistada, para ellos como para sus padres antes que ellos el sacrificio crepuscular marcaba el paso a una nueva dimensión de vida.

La actividad de toda la comunidad unió en un sentido de misión común: “Toda la asamblea debe matarlo” el significado es la multitud de sacrificios en hogares de Egipto en esa negra hora siendo registrado por Dios como un gran sacrificio corporativo. En este tiempo de Reforma debe haber un sentido de sacrificio levantándose en los corazones del cuerpo de Cristo, debemos estar dispuestos a ser desconcertados por el Espíritu y pagar el precio por el día de migración a nuevas posiciones, lo que no se logra con una mentalidad fracturada, pero si con un espíritu de unidad e integración cuando la experiencia y desafío nos une en nueva forma.

  • Tercera Condición: Énfasis en pureza personal.

Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.

En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.

Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.

Éxodo 12:17-19

La orden de Dios a través de Moisés fue: ¡Remueve la levadura de tus casas! Si alguno era encontrado comiendo levadura debería ser cortado de la congregación. Levadura invalida el viaje. La escritura nos provee con su propia interpretación de lo que esto representa espiritualmente; la levadura se refiere a las características de corrupción interna a la cual Dios no tolerara ni se acercara pero no sólo alude a la corrupción de mentalidades religiosas y prácticas Farisaicas (Mateo 16:6) sino también a las operaciones de la antigua naturaleza del estado pasado, operaciones a las que se les debe impedir la entrada para evitar la contaminación de la nueva experiencia:

No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?

Limpiados, pues, de la vieja levadura, para que sea nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

1 Corintios 5:6-8

El principio de la levadura significa que la corrupción se esparce inevitablemente por lo tanto la nueva experiencia será tomada sobre patrones antiguos, sí hace un análisis(o juicio) de la separación de esos patrones entonces no tomará ese lugar, la levadura vieja debe ser purgada y no se le debe permitir entrar a la fiesta. Pablo analiza la actitud y transparencia interna que debe existir al presentarse delante de Dios; pan sin levadura representa un corazón lleno de sinceridad y verdad.

  • Cuarta Condición: Un estilo de vida inmune a la crisis.

Y toma un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untar el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.

Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.

Éxodo 12:22-23

El tiempo de transición es tiempo de activa presencia del destructor; dos patrones de realidad estaban ocurriendo en Egipto aquella noche Él Señor estaba pasando para afligir a los egipcios pero al mismo tiempo Él estaba “pasando sobre” la generación de transición que saldría, la actividad destructiva tenía una restricción divina en las casas de los Israelitas pues Él Señor no “permitiría” la entrada al destructor, este ejemplo es una tremenda metáfora espiritual que captura los complejos patrones de vida en el día de Reforma: La Iglesia sale de la esclavitud propulsada por el poder dinámico del Señor cuando el poder restringente de Dios separa a su gente de la crisis que prevalece; la Reforma es un tiempo de seguridad en medio de la tormenta.

La clave para la supervivencia de la gente de Dios es que no salgan de la puerta de sus casas hasta el amanecer: Tenían que habitar bajo las condiciones de seguridad establecidas; la sangre en el dintel era la señal de estaban protegidos siendo identificada la gente que estaba entrando al pasadizo de Reforma y cambio.

Es la marca de la Reforma que llevamos hoy, nos asegura que prevaleceremos en medio de la crisis de la tierra, Jesús habló de la necesidad de entrar a una posición mental y de conducta que fuera opuesta a las actitudes prevalecientes en la tierra los últimos tiempos:

Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mira que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

Mateo 24:6

La crisis vendrá, debemos asegurarnos de no ser participes de los traumas frenéticos de la tierra; tal como los hijos de Israel salieron de la crisis de Egipto triunfantes y libres bajo la marca de la sangre así la gente de Reforma entra en posiciones Bíblicas el día de crisis en la tierra

  • Quinta Condición: vigilancia en el tiempo de cambio.

Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.

Éxodo 12:42

La expresión “deben guardarla” es la palabra hebrea “shimmur”: Una vigilia, estar despierto durante de la noche. En el tiempo de Reforma se requiere vigilancia espiritual, todos aquellos factores que provoquen que perdamos la vigilancia deben ser removidos de nosotros, todos los aspectos culturales de esclavitud, yugos de filosofía, tradiciones muertas, posiciones y mentalidades religiosas limitantes, tienen que ser arrancadas dejándonos sensitivos y alertas hacia las ordenes que vienen del cielo para la movilización final de la Iglesia.

En Ese Mismo Día…

Dentro de sus condiciones específicas la Pascua captura aquello que identifica a una generación que ha llegado a un lugar de disposición para hacer cambios en dirección a las nuevas posiciones en que se desarrollan los propósitos del Señor, la Pascua demandó compromiso personal intenso; ningún extranjero podía comer de ella al menos que fuera primero circuncidado y viniera a ser como un nativo de esas tierras, a ningún hijo incircuncidado le era permitido participar en la remembranza de esa gran noche de completo rompimiento (separación) en Egipto (Éxodo 12:43-51), nadie podía pararse lejos y entrar al proceso de la Pascua, para salir de Egipto tenías que comprar la experiencia y participar en el viaje.

Por cuatrocientos treinta años el clamor de la gente subió a Dios hasta que se completo el tiempo determinado proféticamente; cuando el cielo tocó la tierra arribó un momento claro y brillante, en el día de la liberación de Egipto un nuevo orden vida se estableció poderosamente:

Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.

Éxodo 12:41

Estas son las condiciones de nuestra presente Reforma:

El clamor del clarión de Reforma ha sido dado en el cielo y escuchado en la tierra por el oído profético de la Iglesia: Proclamación de nuevo avance ha sido dada en cada morada de la Iglesia global, él Espíritu esta excitando hacia la acción a los batallones de gente de Reforma, este es un tiempo de destino sin igual, es un día de grandes hazañas, de migración majestuosa al siguiente nivel en Dios y de rompimientos del Reino. ¡Es un día de Reforma!

¡VEN SEÑOR JESÚS!

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¡Cuidado Donde Pones Tus Pies!

Hay una historia muy singular en el tercer capítulo del libro de Éxodo. Relata cuando se produce el llamamiento de Moisés a servir al Dios Todopoderoso. Y es en ese relato, que hay una expresión del Padre que ha sido factor de distintas interpretaciones, a las que humildemente, quisiera hoy añadir la nuestra. No con la intención de modificar o crear doctrina, sino para aportar un detalle más que le permita a cada receptor de estos trabajos, incrementar su conocimiento, poner en oración sud dudas y, finalmente y como debería ser siempre, recibir revelación del Espíritu Santo que le permita confirmar, desechar o incorporar lo enseñado.

Éxodo 3: 1-5 = Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.  Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.

El contexto seguramente lo conoces, pero en el texto, surge un interrogante posiblemente inocuo, pero que sin embargo puedo tener certeza que contiene mucho más que lo que vemos. ¿Qué significa que Moisés deba quitarse el calzado de sus pies? En principio, la interpretación tradicional nos habla de que quitarse las sandalias mostraba una humildad apropiada, debido a que los más pobres y necesitados no tienen calzado, y los siervos por lo general iban descalzos. También reconocía la presencia inmediata de Dios. En muchas culturas uno se quita el calzado cuando entra en la casa de alguien, y Moisés ahora estaba en la “casa” de Dios, un lugar de Su presencia inmediata.

Dice un afamado comentarista, que “Ya que la suela debe gustar del polvo, la gravilla y la arena sobre el pie cuando se viaja, lo cual era incómodo, de ahí la costumbre de lavarse frecuentemente los pies en los países donde se usaban estas sandalias. Quitarse los zapatos era, por tanto, un emblema de dejar a un lado las contaminaciones contraídas al andar por el camino del pecado”. Bonita metáfora, pero no sé si te deja un sabor similar al que me deja a mí, insuficiente. Veamos lo que la sociedad secular de nuestros tiempos observa en este acto que todavía sigue casi reglamentariamente vigente en muchas culturas.

La práctica de caminar descalzo en la tierra tiene sus raíces en antiguas tradiciones de diferentes culturas alrededor del mundo. ¿Qué efectos produce en nuestro cuerpo? Pisar la tierra descalzos, es una práctica que ha existido durante siglos y que ha ganado popularidad en la actualidad debido a sus potenciales beneficios para la salud. Civilizaciones como la china, la india y la nativa americana consideraban que estar en contacto directo con la tierra era esencial para mantener el equilibrio y la salud. En la medicina tradicional china, por ejemplo, se cree que caminar descalzo estimula puntos de acupuntura en los pies que están conectados con diferentes órganos del cuerpo.

En la India, la práctica de caminar descalzo sobre tierra, hierba o arena se considera una forma de conexión con la energía de la tierra. Estudios científicos recientes han demostrado que pisar la tierra descalzos puede tener diversos beneficios para la salud. Uno de los beneficios más destacados es la capacidad de la tierra para transferir electrones a nuestro cuerpo, lo que puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la salud cardiovascular. Además, esta práctica puede ayudar a mejorar el sueño, reducir el estrés y aumentar la energía. Según un estudio, caminar descalzo en la tierra puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar la calidad del sueño.

Otro estudio realizado por la Universidad de California encontró que el contacto con la tierra puede mejorar la salud cardiovascular al reducir la viscosidad de la sangre y mejorar la circulación. Cuando estamos en contacto directo con la tierra, nuestro cuerpo se carga de electrones negativos, que son antioxidantes naturales. Estos electrones pueden neutralizar los radicales libres en nuestro cuerpo, que son moléculas inestables que pueden causar daño celular y contribuir al envejecimiento y diversas enfermedades. Además, algunos estudios sugieren que esta práctica puede tener efectos beneficiosos en la función inmunológica, la inflamación y el metabolismo.

Se cree que esto puede ayudar a equilibrar el sistema nervioso, reduciendo el estrés y mejorando el estado de ánimo. Hoy en día, este tipo de conexión se ha convertido en una práctica popular en todo el mundo, especialmente entre aquellos que buscan mejorar su bienestar general. Muchas personas encuentran que esta simple actividad puede tener un impacto positivo en su salud física y emocional. Algunas personas eligen caminar descalzas en la playa, mientras que otras prefieren caminar sobre la hierba o tierra en parques o jardines. Sea cual sea la forma en que elijan, es importante hacerlo de manera segura y consciente, evitando superficies peligrosas o contaminadas.

Para muchas personas, este hábito es más que una actividad saludable; es una forma de conectarse con la naturaleza y sentirse más en sintonía con el mundo que los rodea. Esta conexión puede tener efectos beneficiosos en nuestra salud mental y emocional, ayudándonos a sentirnos más equilibrados y en paz. Aunque esto ha sido parte de la cultura humana durante milenios, la ciencia moderna está empezando a comprender sus beneficios. Estudios preliminares sugieren que esta práctica puede tener efectos positivos en la salud, aunque se necesita más investigación para comprender completamente cómo y por qué funciona.

En un mundo cada vez más conectado y tecnológico, puede ser fácil perder contacto con la tierra y sus beneficios para nuestra salud. Pisar la tierra descalzos es una forma sencilla y efectiva de reconectar con la naturaleza y aprovechar los beneficios que puede ofrecernos. Muy bien. Esa es la opinión de cierto sector de la ciencia y, preponderantemente, de las tradiciones y costumbres culturales. En lo personal, y esto es absolutamente una sensación mía que no pretende ser compartida por nadie, me produce cierta sensación de estar recibiendo algo incompleto o, en el peor de los casos, tergiversado.

Entonces comencé a escudriñarlo a partir de la propia palabra de Dios. No tengo ningún problema en quitarme el calzado y disfrutar de lo que se me pueda ilustrar que es apto para eso, pero siempre y cuando no esté cometiendo un acto erróneo que me lleve a contaminarme con algo que desconozco y que, en un tiempo futuro, pueda traerme innecesarias dificultades que mi Padre celestial jamás habría permitido que viviera. Y lo primero que encuentro, es un relato muy especial en el quinto capítulo del libro de Josué. Es el que describe su encuentro con un ser angelical con una espada desenvainada.

Mira como lo dice los versos 13 al 15: Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? Él respondió: No; más como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo.

¿Qué dice la teología tradicional sobre esto? Que es un calco de lo anterior, de lo de Moisés. Que es sacarse el calzado como símbolo de humildad, de respeto de reverencia por estar en un lugar santificado por la presencia de Dios. El hecho de Moisés también puede leerse en el séptimo capítulo del Libro de los Hechos. Y es tomado bajo la misma óptica. ¿Acaso está equivocado? No. ¿Está mal interpretarlo así? No. Está correcto desde lo conceptual. Sólo me queda un simple detalle anexo que podría ser un pequeño elemento para ver el mismo acto desde diferente óptica.

¿Qué leemos en Génesis durante la creación? Que el hombre fue formado del polvo de la tierra. Antes que le sea soplado por Dios en su nariz aliento de vida, el hombre es una criatura de barro. Porcentaje de tierra, más alto porcentaje de agua. Químicamente, eso está probado y comprobado. Los movimientos orientalistas, cierta ciencia y también algunos grupos esotéricos, sostienen la teoría de que, pisando la tierra con los pies descalzos, se recibe una energía que sana enfermedades, elimina dolores y otorga mayor vitalidad. ¿Es toda una mentira satánica explotada desde lo comercial, eso, o tiene algo de verdad?

Como todo lo que emana del infierno, un porcentaje de cada cosa. Es una verdad que luego se verá tergiversada y convertida en un rito de connotaciones no cristianas. Lo utilizan las artes marciales, el yoga y otras disciplinas similares. ¿Pero da resultado? En muchos casos probados y comprobados, sí. ¿Entonces es una exageración plena en fanatismo adjudicarle esa creación a Satanás? Si. Porque Satanás jamás fue, es ni será nunca un creador. Apenas un regular imitador que utiliza la creación de Dios para tergiversarla y usarla para sus fines.

¿Y entonces? Entonces aterrizamos en una hipótesis que, si la ponemos en oración, tal vez nos entregue una nueva mirada para un texto ya mencionado. Dios tiene planeado erigir a Moisés como comandante en jefe de una fuerza celestial que liberará a su pueblo de la esclavitud y la opresión de Egipto. En el símbolo, el Señor está levantando a un hombre que será su vocero con la finalidad de sacar gente del mundo secular para llevarla al evangelio del Reino. ¿Y qué hace para que ese hombre tome fuerza, confianza y fe? Le hace quitar el calzado y pisar tierra santa.

¿Es aventurado consignar que esto fue uno de los puntos clave que otorgaron a Moisés todos esos elementos de su ser que lo convertiría en una figura legendaria y todo un libertador de cautivos? Estar descalzos en tierra, produce una conexión con ella y se produce una transferencia de sus riquezas a nuestro cuerpo. ¿Entonces vamos a aventurarnos y entrar en un ámbito complejo y peligroso, al insinuar que los pies desnudos contienen un poder singular y especial recibido por el contacto con la tierra? Personalmente no me atrevería a sostener eso. He visto a mucha gente incursionar en graves errores en su afán de añadir algo más l conocimiento tradicional del evangelio.

Sin embargo, en el tercer capítulo del libro de Josué, se relata la historia de cuando el arca del pacto fue cruzada por el río Jordán.  Dios le dijo a Josué que ordenara este paso radical de fe. Josué no actuó por presunción insensata, sino como un hombre guiado por el Señor, y que recordaba una obra similar cuando el cruce del Mar Rojo. El éxito de Josué dependía y se afianzaba de la promesa de Dios para él. Josué llevaba la palabra de Dios en sus labios, en su mente y guiaba sus acciones conforme a ella. Se puede establecer una conexión muy apropiada entre la división del Mar Rojo y el cruce del Jordán, ya que así lo ha hecho el Espíritu Santo en el pasado y lo seguirá haciendo hoy y siempre. Presta atención al texto.

Josué 3: 11-17 = He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán. Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu. Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón.

Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó. Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.

¿Me parece tontamente a mí, o en la planta de los pies de esos sacerdotes había un poder especial que produjo lo que se relata? Había tierra santa, que, al mezclarla con agua de vida, produjeron hechos que a ningún ser humano terrenal les hubiera sido posible conseguir. Fue un poder divino actuando a través de hombres imperfectos, pero dispuestos a obedecer y ser utilizados en favor del Reino. La pregunta que nos surge desde muy adentro de nuestras formaciones intelectuales propias de estos tiempos, es: ¿Es posible eso?

Cuando un ser humano dice la palabra “posible”, se está refiriendo a lo que, conforme a las rutinas griegas intelectuales heredadas, es algo así como “lógico”. Si tú por un momento decides creer en el Dios de ese Reino y aceptar lo que Él es, tendrás que admitir que todo eso, de lógico no tiene absolutamente nada. ¿O es lógico tener certeza de lo invisible que esperas y convicción de lo que no estás viendo? Eso es la fe, Por eso no cabe en ningún libro humano construido con tinta y papel…humanos. ¿Tenemos que darles la razón a los orientalismos y hasta aquellos movimientos esotéricos de neto corte satánico que proclaman vivir una vida descalzos para acceder a múltiples beneficios?

Sí, pero sacándole a todo eso, su contenido diabólico y su intencionalidad de cautiverio. Quienes han incursionado en estas cosas, han comprobado que existen beneficios corporales por caminar descalzos, pero no han tenido la suficiente lucidez como para indagar un poco más profundo y ver hasta qué punto pueden liberarse de sus calzados en cualquier lugar que se les antoje. Una cosa es estar pisando tierra santa y otra muy distinta, tierra contaminada por demonios. La planta de tus pies será receptora indiscutida de lo que sea que emane del lugar donde pisas, pero la decisión de hacerlo o no hacerlo, siempre será tuya.

Una vez más, el discernimiento no es simplemente necesario en estos casos, sino estrictamente obligatorio. De eso depende tu vida actual y, en casos, hasta futura. Y no quiero ser apocalíptico y añadirle también eterna. Con todo esto en mente, mira estos tres versos del capítulo sexto de la carta de Pablo a los Efesios. Es cuando comienza a delinear lo que denomina como armadura espiritual, esto es: una copia de la armadura literal de guerra del ejército romano, pero llevado a un símbolo perfecto de lo que debe utilizar por fe y en el plano invisible, el guerrero de Dios cuando enfrenta al enemigo de la tiniebla.

Dicen esos tres versos que van del 13 al 15: Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. ¿Qué crees que significa esto de Calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz? El apresto del evangelio se representa como los zapatos protectores (o sandalias) que usaban los soldados romanos.

Nadie podía luchar de manera efectiva o cumplir con sus deberes de manera efectiva sin este equipo. Apresto es una palabra que significa “una base preparada”. El evangelio proporciona la base para todo lo que hacemos. Por poderoso que sea el resto de tu cuerpo, si estás herido en los pies eres una presa fácil para el enemigo. Sobre el calzado, el historiador Josefo los describió como ‘zapatos con gruesos tachones de clavos afilados’ … para asegurar un buen agarre. Los éxitos militares tanto de Alejandro Magno como de Julio César se debieron en gran medida a que sus ejércitos estaban bien calzados y, por lo tanto, pudieron emprender largas marchas a una velocidad increíble sobre terreno accidentado.

Pregunto: ¿Es muy osado pensar que lo que se está explicando aquí es que, cuando vas a la guerra contra tu enemigo invisible pero cierto, debes mantener tus pies calzados para no pisar tierra contaminada que pueda conectar en ti influencias que te deterioren o mermen tu capacidad y fuerza de lucha? Reitero una vez más; no estoy introduciendo doctrina o enseñanza nueva. En todo caso, lo que estoy tratando de hacer es de añadirle a esa enseñanza recibida, un punto clave para no correr el riesgo de sufrir consecuencias por deficientes interpretaciones o, en el peor de los casos, caer en una de las tantas trampas satánicas disfrazadas de medicamentos sanos o manejo de las mentes de modo contrario a lo que fue el diseño de la creación.

Nadie te podrá decir que no te descalces más si el quitarte el calzado te hace bien o te ayuda a mejorar tus condiciones físicas. Lo que sí es nuestro deber advertirte, es que es algo que no puedes hacer en cualquier sitio. Porque, así como existen tierras santas, también las hay endemoniadas. Y seguramente no querrás caer víctima de eso simplemente por haber sino irresponsable. Y no sólo contigo, sino con tu propia familia.

Que hay algo más que una versión poética y naturalista del tema, no tengo dudas. De otro modo, Pablo no hubiera dio lo que dice a los Efesios. Es evidente que él tenía en mente lo que Isaías escribió en el capítulo 52 y verso 7 de su libro, cuando dijo: Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina! 

Piénsalo así. Si en la armadura que Pablo presenta existe un elemento que cubre los pies del soldado, es porque ese elemento es necesario. Una cosa es caminar descalzos por un campo de suave hierba verde, o sobre un delicado colchón de pétalos de hermosas flores. Eso sería transmitir a nuestros pies un sentimiento de paz, de comodidad, de gozo y hasta de aromas que mejoran nuestra calidad de vida. Pero caminar descalzos por un terreno árido, lleno de espinas y elementos cortantes, es arriesgarse a terminar con nuestros pies llenos de llagas, lastimaduras y hasta úlceras de dudosa sanidad a futuro.

De eso se trata. Somos el ejército de Jehová en esta tierra, el cuerpo de Cristo activo, dinámico y guerrero, pero también gente inteligente que sabrá disfrutar de los momentos de paz y sosiego, pero protegerse correcta y debidamente en los tiempos de sangrientas batallas. Es muy difícil que en una guerra no haya soldados muertos y heridos de distinta consideración. Eso es parte de la guerra. Lo que no puede ni debe haber, es soldados inconscientes, irresponsables o descuidados con sus propios elementos de combate.

Algunos textos parecerían corroborar nuestra mirada, si es que podemos sacarlos de la interpretación tradicional. Este de Génesis 24:32, cuando el criado de Abraham llega a una casa a posar en búsqueda de una mujer que le ha parecido adecuada para ser esposa del hijo de su amo, relata esto: Entonces el hombre vino a casa, y Labán desató los camellos; y les dio paja y forraje, y agua para lavar los pies de él, y los pies de los hombres que con él venían. Un acto de hospitalidad. Un acto de humildad. Un acto de higiene corporal, ya que el caminar con esas sandalias determinaba que esos pies se llenaran de polvo, de suciedad del camino.

De acuerdo, totalmente válido todo. Pero… ¿Y hacerlo para eliminar de esos forasteros cualquier tipo de contaminación espiritual? A eso nadie lo dice, pero convengamos en que puede ser tenido más que en cuenta, ¿Verdad? De todos modos, quiero cerrar esto con la mención de un texto que se encuentra en el Primer Libro de Samuel y tiene que ver con el llamado “Cántico de Ana”. Los primeros nueve versos del segundo capítulo dicen lo siguiente:

Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi poder se exalta en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación. No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro. No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones. Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se ciñeron de poder.

 Los saciados se alquilaron por pan, Y los hambrientos dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete, Y la que tenía muchos hijos languidece. Jehová mata, y él da vida; Él hace descender al Seol, y hace subir. Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece. Él levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo. Él guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza.

Él guarda (Cuida, protege) los pies de sus santos, (De sus elegidos, levantados, separados para servirlo). ¿Qué quiere decir? Desde la teología tradicional, no se sabe. Ningún comentario de los más utilizados, hace mención sobre esta frase. Directamente vienen hablando de las anteriores y a esta se la pasa de largo y se sigue con las siguientes. ¿Sabes cuando suceden estas cosas? Cuando los hombres rotulados a sí mismos como eruditos, no tienen una respuesta lógica, racional y apta de ser creída y puesta en práctica.

La teología menciona los milagros como una alteración al orden natural de las cosas, pero llamativamente, la gran mayoría de los teólogos, no creen en esas alteraciones. Y una de ellas, sería el aceptar que, efectivamente, la tierra comunica, impone, imparte, transmite y conecta a los pies descalzos del ser humano, lo que esa tierra posee en mayor cantidad: santidad o paganismo. Fe o incredulidad. Divinidad o satanismo. Por eso y no por otra cosa, ¡Mucho cuidado donde pones tus pies descalzos.

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¿Para Que Tengo un Cuerpo?

La actividad más mal entendida en la iglesia, es la oración. Queremos comprender el propósito, el poder de la oración. Y concentrarnos en el principio de la súplica. Para comprender la oración, es necesario comprender el Reino. Si tomas el concepto de la oración fuera del contexto del Reino, el resultado será una actividad religiosa. La oración no es una actividad religiosa. Y te lo puedo probar.

Comencemos con algunas afirmaciones que quiero que recuerdes. La oración es el concepto del Reino más mal entendido. La mayoría de las personas que oran, no saben cómo orar. Supongo que tú eras parte de ese grupo. No te avergüences, yo también lo era. En segundo lugar, la oración es la actividad del Reino más importante en la tierra. Por rara paradoja, es la peor comprendida.

Porque la oración es la responsabilidad número uno de un embajador. Te lo voy a explicar. Alguien dio alguna vez una declaración notable. Lo hizo con un grado de comprensión por la oración que muy pocos habían notado. Cuando entiendes eso, tu vida entera va a cambiar. Esto es lo que fue dicho: “Parece que, sin Dios, el hombre no puede. Y sin el hombre, Dios no hará”.

¿Qué se habrá querido decir con eso? Es una declaración fundamental. Parece que, sin Dios, el hombre no puede, y sin el hombre, Dios no hace. Lo que quiere decir, es lo siguiente. Parece que, en la tierra, el hombre no puede hacer nada sin Dios. Pero también hay otra realidad, y es que Dios no hará nada en la tierra sin el hombre. El principio es que tiene que haber una sociedad entre el cielo y la tierra. Si no la hay o se demora, el infierno te gana la carrera. Al menos por un tiempo.

Eso es para que las cosas sucedan en la tierra. En consecuencia, lo que sucede en la tierra depende de ti. Esto es literalmente verdad. Para entender la oración, hay una definición muy simple. Alguien escribió alguna vez una frase muy simple que le llevó gran parte de su vida acuñar. “La oración es la licencia terrenal para una intervención celestial.” ¿Qué significa esto?

La oración no es una opción para el creyente. La oración es una necesidad. Quiero repetir que la oración no es una actividad religiosa, es una actividad legal. Sin embargo, no puedes comprender esto, sino entiendes el concepto de Reino. Esto podría llegar a llamarse “El poder del ser humano”. La criatura más poderosa en la tierra, eres tú, el ser humano. ¿Cómo es eso?

En primer lugar, Dios dio la autoridad legal sobre la tierra, solamente a los seres humanos. La autoridad legal, ¿Pertenece a los seres humanos? ¿Qué es un ser humano? Lo que voy a explicarte, tal vez signifique un enorme descubrimiento para tu vida, si lo ignorabas. En principio, debo recordarte que no tienes un espíritu, sino que eres un espíritu. Puedes decírtelo a ti mismo, ahora: ¡Soy un espíritu!

Esto es fundamental. No es que lo tengas, eres un espíritu que vive en un cuerpo de tierra. Dios formó tu cuerpo del polvo. Por lo tanto, está compuesto en alto porcentaje por tierra y agua, para solidificarla. Por eso, cuando dejas tu cuerpo, se devuelve al polvo. Que tu tierra sea oscura o clara; amarilla, roja o marrón no hace ninguna diferencia, no es más que tierra. Nunca midas tu valor por tu tierra.

Un ser humano es un ser espiritual en un cuerpo de tierra. Se puede explicar como es que funciona esto. La palabra tierra, es la palabra humus, Es una sustancia orgánica oscura y rica en nutrientes que se forma en el suelo a partir de la descomposición de restos vegetales y animales (como hojas, ramas, raíces, insectos, etc.). Es el resultado final de la descomposición biológica realizada por microorganismos.

Entonces, el humus es tierra, el hombre es diferente. El hombre es un ser espiritual. La palabra hebrea para hombre es la palabra Ish. En Génesis 1:26, cuando Dios dice Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, la palabra utilizada allí es Ish. Hagamos ish. Ese es el ser espiritual. Por lo tanto, tú eres un espíritu. El hombre es un espíritu. Su cuerpo es de humus, de tierra.

Luego, Dios tomó al hombre y lo puso en la tierra. En el humus. De esa manera te convertiste en un hombre de humus– Humus man, en inglés. No se escriben dos palabras, son dos palabras unidas. El hombre humus, o humus man. La sílaba del medio fue omitida. Y así humus man, se convirtió en human en inglés. Humano en español. ¿Qué es un ser humano?

El ser humano es un misterio. Es un ser espiritual en un cuerpo de tierra. Cuando usas el término humano, no es un término simple. Es una combinación entre un espíritu y un cuerpo de tierra. Todo esto es decisivo para la oración. Así, cuando Dios creó la raza humana, puso al ser espiritual en un cuerpo de tierra. Después, ordenó al ser humano que dominara sobre la tierra. Que ellos dominen sobre la tierra. (Gen.1:26)

¿Quiénes son ellos? Los seres humanos. ¿qué es un ser humano? Un espíritu en un cuerpo de tierra. Esto es fundamental. El único ser que tiene derechos legales dados por Dios para operar y dominar sobre la tierra, es un espíritu que está en un cuerpo de tierra. La palabra de dios no cambia. Aquí está el misterio. Todo espíritu sin cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Esa es la razón por la cual no entiendes bien la Biblia.

Si no captas este concepto, la Biblia no tendrá sentido para ti, incluyendo la encarnación de Jesucristo. Encarnación viene de la palabra carnal, que significa tierra. Encarnación indica que un espíritu y una tierra se convirtieron en un ser humano. Todo espíritu que no tiene cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Ahora sabes por qué los demonios están en situación irregular sobre la tierra.

El arma más poderosa que posees, no es tu espíritu. El arma más poderosa que posees en la tierra, es tu cuerpo. Es por esta razón por la que cuando pierdes tu cuerpo, tú también te vuelves indocumentado y tienes que irte. A eso lo llamamos la muerte. Los espíritus nunca mueren. Tú nunca morirás. Es tu cuerpo el que muere. Cuando lo pierdes, tienes que partir.  Ya no estás en el cuerpo y te vas.

En consecuencia, el arma más poderosa que tienes en la tierra, es el cuerpo. Porque es lo que te mantiene en situación legal en la tierra. Por eso es que los demonios intentan entrar en tu cuerpo. Ellos tratan de volverse legales. De ese modo, la posesión demoníaca es simplemente un espíritu demoníaco que intenta usar tu cuerpo para volverse legal y poder operar en la tierra.

Por eso puedes expulsarlos, porque no tienen ninguna autoridad legal. Como tú tienes un cuerpo, tú puedes echar fuera los demonios por causa de tu autoridad. Dios mismo eligió hacerse clandestino en la tierra. Trato de explicarte esto para que sepas como es que funciona. Dios ordenó que ellos dominen sobre la tierra. ¿Quiénes son esos ellos? ¿Qué dijo Dios?

Dijo que ellos dominen, no que nosotros dominemos. Él no se incluyó a sí mismo. Dios no tenía un cuerpo de tierra. Él te lo dio a ti. Luego creó una ley. La ley decía: que ellos dominen sobre la tierra. Cuando Dios habla, cada palabra se convierte en una ley. El mismo Dios jamás violará su propia ley. Si lo hiciera, ya no podrías confiar en Él. Dios necesita a los seres humanos en la tierra a fin de no violar su propia ley.

Por lo tanto, nada en la tierra puede suceder sin la cooperación de un ser humano. Así de poderoso son los hijos de Dios en la tierra. El mismo Dios no puede interferir en este planeta sin la licencia. El permiso que Él te dio. Sé que esto parece increíble. Esa es la razón por la cual tus oraciones no son contestadas. Has orado durante mucho tiempo y sin embargo sigues estando en la pobreza, enfermo y sin poder pagar tus cuentas. Has confesado versículos que no se han cumplido porque estás esperando que Dios lo haga.

Respira profundamente y entiende que tienes esa importancia. Hay una serie de principios que tienen relación con la oración. Quizás sean más o tú mismo con ayuda del Espíritu Santo encuentres más, pero yo voy a compartirte siete. Toma nota de esto porque tiene calidad e importancia suma. Reitero. Dios no hará nada en la tierra sin pedir la licencia al hombre y esa licencia se llama oración. Seis principios.

Número Uno: la autoridad legal para dominar en la tierra, fue dada a los seres humanos. Ese es un principio. Número Dos: Dios no se incluyó a sí mismo en la estructura de la autoridad legal en la tierra. Él declaró: que ellos dominen. Se retiró de la ecuación y por esa razón hay una palabra central que es Soberanía. Ustedes, seres humanos, son soberanos en la tierra, no Dios.

No porque Dios sea débil. No se trata de que Dios sea o no Soberano. Se trata de que Dios siempre respeta su propia palabra. Número Tres: El hombre se convirtió en el administrador legal del mundo terrenal. Ustedes que me están escuchando, son los regentes legales en la tierra. ¿Qué es el hombre? Un ser humano, un espíritu en un cuerpo de tierra.

Número Cuatro: Sólo los espíritus en un cuerpo físico están en situación legal en la tierra. Número Cinco: Todo espíritu sin cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Esto incluye al mismo Dios. Sé que es difícil de concebir, Dios siempre respeta su palabra. Número Seis: Toda influencia sobrenatural en la tierra sólo es legal a través de un hombre de humus. Un ser humano.

Déjame ahora hacerte una pregunta de algo que probablemente nunca has pensado. Cuando Eva estaba a punto de tomar el fruto, ¿Por qué Dios no la detuvo? ¿Alguna vez has pensado en esto? Dios podría habernos ahorrado un montón de problemas, si sólo hubiera impedido que esa mujer delgada tomara ese furto absurdo. Podría haber salvado a toda la raza humana. Examina esto con esta lógica.

Él escuchó su conversación con el diablo, lo estaba viendo todo. Él siempre ve todo. La pregunta que planteo, es: ¿Por qué no intervino? Esa es una pregunta crucial. Me dirás que un Dios Todopoderoso, Omnipotente como Él, ¿No podía impedir que una mujer frágil tomara ese fruto? Pues bien, ahora conoces la razón. Si Dios hubiera intervenido y hubiera interferido en esa operación, habría violado su palabra.

Entonces nos habría sido imposible confiar en Él después de eso. Ahora expliquemos a Satanás, por un momento. En primer término, es un ser espiritual, por lo que es un extranjero en situación irregular en nuestro territorio. ¿Qué hace? Quiere hacer negocios en la tierra. Pero para lograrlo necesita un cuerpo. Entonces se acerca a la serpiente y negocia con ella. La serpiente, cien por ciento tierra.

“Préstame tu cuerpo por unos minutos”, le dice. “Para que yo esté temporalmente en situación legal en la tierra y pueda tratar con eta mujer”. La Biblia declara que el Señor maldijo a la serpiente, porque permitió que el diablo entrara en su cuerpo. La serpiente, antes de esto, caminaba erguida sobre sus patas. Pero Dios la maldijo y le anunció que se arrastraría en el polvo el resto de su vida.

Lo que quiero decir es que Satanás necesitaba un cuerpo de tierra. El hace negocios con esa mujer a través de ese cuerpo de tierra. Y toda la raza humana está a punto de caer. Dios, en cambio, no puede involucrarse. No porque sea débil o no sea poderoso, omnipotente, omnisciente, omnipresente, Jehová de los ejércitos, sino porque es estrictamente fiel a su palabra.

Podría decirse que la caída del hombre fue a causa de su fidelidad. Creo que eso es demasiado profundo. El diablo lo sabía perfectamente. Recuerda que Satanás vivió con Dios y lo conoce muy bien. Lucifer sabe muy bien que Dios siempre respetará su palabra. Por eso Satanás se alegró cuando Dios ordenó que ellos dominen, ya que sabía que Él no intervendría.

¿Qué sucedió? La raza humana entera se derrumbó. Declaramos nuestra independencia del Reino de los Cielos y nos convertimos en una colonia sin reino. Perdimos a nuestro Padre, a nuestro gobierno. La Biblia revela que, incluso el Espíritu Santo tuvo que irse. ¿Recuerdas ese versículo? Mi Espíritu no contenderá para siempre con el hombre. Génesis, capítulo 6, versículo 3.

¿Por qué? Por la razón de que el Espíritu Santo es un espíritu. Él también necesitaba un cuerpo. Tuvo que marcharse. Si estudias el Antiguo Testamento, en ningún momento está escrito que el Espíritu Santo viviera dentro de un ser humano. ¿Por qué? ¡Porque era ilegal! Cuando los profetas profetizaban, por ejemplo, nunca poseían al Espíritu Santo. La Biblia explica que él venía sobre ellos, los hacía profetizar y luego se iba.

¿Por qué? Porque no podía habitar en ellos, dado que el cuerpo estaba contaminado. No podía quedarse en la tierra. Aquí estamos, en el capítulo 3 de Génesis. Todo se había derrumbado. Dios ya no podía entrar. Sólo que Satanás se olvidó que Dios aun podía hablar. En Génesis capítulo 3, versículo 15, Dios comienza a hablarle a Satanás. No a Adán.

Le dice al diablo, y te lo parafraseo, “Satanás; lo que hiciste es muy astuto, sabes que yo no puedo entrar. Tienes razón, no puedo venir en calidad de espíritu porque violaría mi propia ley. Sin embargo, te hago una promesa, diablo: te prometo que voy a usar a la misma mujer que tú usaste para arruinarlo todo, para que me de un cuerpo. Voy a entrar en él legalmente y voy a aplastarte la cabeza.”

Esa fue la promesa. Ahora ya sabes por qué Dios tuvo que convertirse en hombre. Todo el Antiguo Testamento no es más que la repetición de la promesa de Dios. Vengo, estoy llegando. De eso se trata. Cuando llegamos al profeta Isaías, encontramos algunos detalles. Él revela. Veo más que una simple venida. La joven quedará embarazada, dará a luz un hijo, y le pondrá, -escucha bien- el nombre Emanuel.

Em, que significa En, dentro. Man, que significa hombre, humano. El, de Elohim. Dios dentro del cuerpo de un hombre. Dios con nosotros, se traduce habitualmente. En Isaías capítulo 9 y versículo 6, está escrito: Porque un niño nos es nacido. No dice el hijo, porque el hijo nunca nace. Un niño nos es nacido. No confundan al niño con el hijo. María no fue la madre del Hijo, fue la madre del niño.

El niño es el cuerpo, porque un niño nos es nacido. El Hijo no nacerá. Porque Dios declara: Yo voy a dar ese Hijo, lo pondré dentro del niño. El niño será el cuerpo de tierra. El Hijo es Elohim, Jehová. El niño hará legal al Hijo. Cuatro mil años más tarde, está escrito, cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer. Gálatas 4:4. El ángel le anunció a María: quedarás embarazada y darás a luz un hijo.

Y le pondrás por nombre. Las palabras del ángel son muy precisas: llamarás al niño, Jesús. Lucas, capítulo 1, verso 31. Jeshúa, que significa Salvador. Pero le darás un nombre a ese niño, no al hijo, porque ya tiene uno. Él es Cristo. Jesús legalizó a Cristo. Jesús era cien por ciento hombre. Cristo es cien por ciento Dios. Satanás ya no sabía qué hacer. Dios había entrado en la raza humana legalmente.

Ahora podía operar sin violar su propia ley. Ese es el significado de la encarnación. Y esa es también la razón por la cual Dios no pudo intervenir cuando Eva estaba a punto de tomar el fruto. Él estaba protegiendo su integridad. Esa es también la razón por la cual Dios te necesita a ti para hacer cualquier cosa en la tierra. Por la sencilla razón de que tienes un cuerpo. Lee una y otra vez tu Biblia, pero con esta comprensión.

Eso creo que hará que cambie delante de tus ojos. Comprenderás que para todo lo que Dios hizo, siempre necesitaba de un ser humano apto y dispuesto para cooperar con Él. El ser humano tenía la autoridad legal, ¿Sabes por qué? En el caso de Sodoma y Gomorra, Dios no podía simplemente juzgarlos. Él es Dios. Él es Soberano. Todopoderoso. Pero estaba en la ilegalidad.

Entonces fue a ver a un hombre llamado Abraham, y le dijo: “Abraham, mira; tengo un problema con Sodoma y Gomorra, quiero juzgarlos. Sólo que no puedo hacerlo, de lo contrario sería ilegal. Necesito que tú me des el permiso para juzgarlos.” Cuando Abraham entendió esto, respondió: Espera un momento, Señor. ¿Me estás diciendo que necesitas de mí para juzgar esta ciudad? Empecemos con una negociación.

Abraham hizo una demanda. Si tengo influencia, dijo, hagamos un trato. Si encontramos cincuenta hombres justos, no los tocaré. ¿Y cuarenta? Tú mandas. ¿Treinta? Dios replica: sigue negociando. ¿Veinte? Dios le recuerda: tú decides, yo tengo el poder, tú la autoridad. Abraham pregunta: Si encontrara un solo hombre justo en esta ciudad, ¿No la destruirías? Dios certifica: te lo garantizo, no puedo tocarla a menos que tú me des el permiso.

Abraham responde: Vuelvo enseguida. Y va a Sodoma, allí encuentra a su sobrino e implora: Lot, ¡Salgamos de aquí! Estoy a punto de darle permiso a Dios para destruir todo esto. Todos ustedes que me escuchan pueden decir sin mentir ni exagerar: tengo toda la autoridad, porque es el ser humano el que le da permiso a Dios para interferir en los asuntos de la tierra. Cuando Lot salió el ángel preguntó si podía hacerlo ya mismo.

Abraham afirmó: Adelante, hermano, ya estoy fuera. Dios replicó y dijo: Muchas gracias. Y quemó la ciudad. Si pasas las páginas de tu Biblia, encontrarás a otro hombre. Dios dice: He oído los gritos de los israelitas a quienes los egipcios hacen sufrir. Quiero bajar a liberarlos. Sin embargo, no puedo hacerlo, ya que soy un Espíritu. Necesito a un ser humano que me de permiso.

Dios va hacia Moisés y le anuncia: Quiero hacer algo. Sin embargo, no puedo ir sin tu permiso. Quiero liberar a los israelitas. ¿Quieres aliarte conmigo? Moisés comenzó a argumentar ya que, igual a ti, él venía de lo más sencillo de la calle. Comienza a decirle a Dios que no es nadie para ser elevado a tamaño nivel. Dios le responde: ¡Cállate, muchacho! Tengo que usar a alguien. Puedo usar a cualquiera, sólo necesito a un ser humano para hacerlo.

Creo que ninguno de nosotros ha tomado concreta conciencia de nuestro poder. ¿Por qué Dios no fue solo a liberarlos? Porque eso era ilegal. ¿Te has preguntado por qué dios te tolera? Tienes el poder y la autoridad, esa es la razón por la cual todavía Dios trabaja contigo. A pesar de todas tus tonterías. Entonces le ruega a Moisés que se alíe con Él rápidamente.

Moisés, finalmente, responde en Éxodo, capítulo 4: De acuerdo, Señor. Hagámoslo. Dios respondió: Muchas gracias, vamos. Si sigues la historia atentamente, Dios no hizo nada sin que Moisés lo anunciara. ¿Has leído como se abrió el mar? Están allí, en el desierto. El ejército de Faraón llega detrás de ellos. Tienen el Mar Rojo, los juncos delante de ellos. Un millón de personas está a punto de morir.

Moisés arenga al pueblo pidiéndoles que no tengan miedo y les promete que antes del atardecer, todos esos egipcios que están viendo que vienen a matarlos, morirán. Después de eso, Moisés corrió detrás del arbusto y le preguntó a Dios: ¿Oíste lo que les dije? ¡Está en la Biblia! Dios le afirmó: He oído exactamente todo lo que les dijiste. Ahora ve y haz todo lo que les anunciaste.

En otras palabras, es como decirte que tú eres el ser humano y Él es Dios. Si tú les dices que los mate, Dios los matará. Entonces Moisés se para sobre una roca con un pedazo de madera como vara. Dios no puede abrir el agua sin el permiso de un ser humano. Le da la orden a Moisés. ¡Levanta tu vara!  Moisés responde y Dios continúa y le dice que le diga a las aguas que se abran.

Dios agradece y sopla hacia el Mar para abrirlo. La gente cruzó el Mar en tierra seca. Lee tu Biblia con mucha atención. Allí nos relata que, cuando estaban todos del otro lado, el agua todavía estaba abierta y Faraón los perseguía para matarlos. Moisés exclamó: ¿Por qué no se cierran las aguas? Dios le replicó: No puedo cerrarlas sin tu permiso. ¡Está en la Biblia! Se dice que Moisés se dio la vuelta, levantó su vara y ordenó: Ciérrate.

Dios le agradeció otra vez y ¡Paf!, todos aniquilados. Él te necesita, siempre. Aquí están las leyes de la oración. La primera es que la autoridad legal en la tierra, está en manos del hombre humus. Sí, la tienes, Él te la dio. La segunda, es que Dios nunca violará la ley de su palabra. La tercera es que nada sucederá ni puede suceder en la tierra, sin la cooperación del hombre, de bueno y de malo. Por eso Dios necesita que ores.

Cuando dejas de orar, los cielos se detienen. Jesús suplicó diciendo que siempre hay que orar, porque si te detienes, los cielos se detienen. Aquí tengo un versículo que muy pocos han entendido. Si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, les será concedida por mi Padre que está en los cielos. Mateo 18:19.

Si ustedes dejan de orar a Dios, Dios dejará de actuar en la tierra. Por eso deben orar sin cesar. ¿Qué es la oración? Darle a Dios permiso para interferir en los asuntos de la tierra. Cuarta ley: Dios no puede interferir en la tierra sin la cooperación de un ser humano. Quinta ley: El hombre tiene el poder de licencia sobre la tierra. Tú tienes la autoridad, Dios tiene el poder.

Tendrás una tarea para cuando dejes de escucharme. Es la de leer Juan capítulo 5. Léanlo todas las veces que puedan. En este capítulo, Jesús explica todo este escenario. ¿Recuerdan que los fariseos y los escribas se acercaron a Jesús, porque acababa de hacer tantos milagros? Sanó a los enfermos, resucitó a los muertos, expulsó a los demonios, purificó a los leprosos y resucitó a una niña. No hizo más que milagros durante todo el día.

Trabajó muy duro, Él, y ellos estaban realmente conmocionados. Y le preguntaron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? Marcos 11:28. ¿Qué palabra usaron? Autoridad. No poder; autoridad. Jesús responde: El Hijo no hace más que lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19. ¿Quién es Jesús? Un ser humano con Dios dentro. Por lo tanto, es legal. Él revela: yo no hago más que lo que veo hacer a mi Padre.

Él actúa, yo actúo. Él piensa algo, yo lo manifiesto. Aún no han visto nada. El tiempo se acerca, cuando verán al Hijo del Hombre en toda su gloria. El Hijo del hombre, es una declaración capital. Jesús usó dos términos para describirse: Hijo de Dios e Hijo del hombre. Son dos términos diferentes. Hijo de Dios, significa que es el lado divino de su persona. Hijo del hombre, su lado terrenal.

El lado terrenal, hace que el lado divino sea legal. Ahora le preguntan sobre la autoridad. La autoridad es del lado humano. Les dijo: La razón por la que puedo hacer milagros, no es el hecho de que soy el Hijo de Dios. ¿Por qué? Porque el Hijo de Dios, es clandestino. Él anunció. Hago estos milagros porque soy el Hijo del hombre. Tengo un cuerpo, tengo la autoridad para hacerlo. Tengo la licencia para hacerlo.

Es hora de que alabes a nuestro Dios por la autoridad que tiene tu cuerpo. Jesús legalizó a Cristo. Caminó sobre la tierra durante treinta y tres años y seis meses. Era legal. Dios era legal ya que tenía un cuerpo. Sin embargo, sabía que debía abandonar ese cuerpo. Cristo sabía que debía liberar a Jesús. Jesús llevó a Cristo a la cruz. Jesús fue quien murió, no el Cristo.

Antes de morir, Jesús habló con Cristo y le imploró que no lo abandonara. Prometiste que, si daba mi vida, volverías a buscarme, le dijo. Podemos oír a Cristo decirle a Jesús: Volveré a buscarte en tres días. Porque, aunque vaya a morir, mi trabajo aun no está terminado. Todavía necesito que me mantengas en la legalidad, ya que debo volver para crear la iglesia.

La Biblia certifica que fue Jesús quien murió, no Cristo. Cristo abandonó el cuerpo de Jesús. Bajó al infierno, al Gehena, al Seol, a las profundidades del infierno. Camina hacia el diablo, lo agarra por el cinturón, le arranca las tres llaves colgadas de ese cinturón: la muerte, el infierno y el sepulcro. Le dice al diablo que volverá más tarde para ajustar cuentas con él. Sólo vine por las llaves, concluye. Lo que te hace peligroso es tu cuerpo.

¿Algunos se han preguntado alguna vez, por qué Dios no quiere que pierdan su cuerpo? Él necesita tu cuerpo. ¿Por qué Dios concedió la curación? No para ustedes, sino para Él mismo. ¿Por qué Dios lo resucitaría de entre los muertos y curaría sus huesos y músculos? ¿Por qué Dios quitaría el cáncer de sus intestinos y sanaría su hígado? No es para ustedes, y esto explica por qué muchos enfermos no son sanados.

Quieren ser sanados para ellos mismos. Cuando tengan problemas, levanten sus manos y pídanle a Dios que los sane, pero por Él, para Él, porque Él necesita sus cuerpos. Por esa razón oran por sanidad. No se trata de ustedes, se trata de Dios. Él los necesita. Por eso, Él ordenó orar siempre. Si dejan de orar, cierran los cielos. Él dijo: todo lo que aten o desaten en la tierra, será atado o desatado en el cielo.

Si has escuchado con atención esto, hoy, ya sabes que has recuperado tu poder, eres esencial para Dios. Eres su arma secreta. Su hacha de guerra. Su autoridad en la tierra. Eres el arma secreta de Dios. Oren sin cesar. Hagan todo tipo de oraciones y súplicas. Él necesita que oren. Libérense en el nombre de Jesús.

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01 – Tomando el Territorio

 El Reino de los Cielos se ha Acercado… Es el Evangelio que predicaron, entre otros, Juan el Bautista (El más grande nacido de mujer) y Jesús. ¿Es el Evangelio que hoy predica el cuerpo de Cristo en la tierra, llamado La Iglesia? Es la forma en que un cristiano debe pararse delante de la incredulidad mundana para decirle: “Tus días de pecado han terminado. Arrepiéntete porque aquí ha llegado el Reino de los Cielos”. ¿Qué se supone que responderá cualquier incrédulo de esos que tenga un mínimo de inteligencia? “- ¿El Reino de los Cielos se ha acercado? ¿Y dónde está si es que puede saberse?”

Si esa es la respuesta que tú, mi hermano, recibes: ¿Cuál será la tuya? Piensa todo el tiempo que quieras, pero sólo hay una: Yo represento a ese Reino aquí en la Tierra”. ¿Tendrás el valor suficiente como para exponerte de este modo? ¿Sí? Pues entonces será mejor que leas este trabajo y te enteres qué cosa es el Reino de los Cielos, gobierno celestial y sobrenatural del cual, a partir de tu conversión, eres embajador plenipotenciario.

Hay un texto bíblico que no por conocido, clásico y hasta básico, podemos dejar de lado en el inicio de este trabajo. Es un texto donde Dios, con esa simpleza maravillosa y majestuosa, de alguna manera pone en marcha todo este proceso en el que hoy tú y yo estamos inmersos.

Génesis 1: 26 = Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

(28) Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad t multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Si prestas la debida atención a la lectura, tal como se sobreentiende que debe leerse la Biblia, verás que hay una voz profética en el verso 28. Esa voz está en el término llenad. Cuando Dios te habla, es para llevarte a la acción; para que avances. “Dios es amor”. Muletilla básica del 70 por ciento de los cristianos evangélicos. ¿Errónea? ¡No! ¡En absoluto! Pero incompleta. La predicación mayoritaria del evangelio por parte de hombres y mujeres con unción pastoral, que es una unción de amor, detuvo allí la definición.

Si te tomas el trabajo de examinar las Escrituras en todo su contexto, verás que Dios es, – en efecto -, amor, pero que es mucho más que eso. Porque si hay un territorio que hay que poseer, hay un enemigo al que hay que vencer, ¿No crees? Y si hay un enemigo al que hay que vencer para poder desalojarlo de donde está usurpando un territorio que nos pertenece, es porque indefectiblemente va a haber una confrontación. Te sonaría mal que yo te dijera que “Dios es confrontación”, ¿Verdad? No le hace como te suene a ti; es así.

1 Juan 3: 8 = El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de dios, para deshacer las obras del diablo.

Dios es un Dios territorial. Hemos escuchado cien mil veces decir, enseñar, predicar, aullar y rebuznar religiosamente que “la tierra es de Jehová”. Hay un enemigo que sacar de allí, entonces, eso es evidente. Hay que expulsarlo de la propiedad. De nuestra propiedad. Para destruir, para deshacer, para expandir el reino de Dios, para poder ocupar el terreno de Dios. Eso se llama Progresión. Eso se llama Revelación Progresiva. Eso se llama Crecimiento. Eso se llama Prosperidad. Porque FE es el desafío de salir del confort y caminar en el agua. ¿Adónde piensas tú hallar a Dios? Te aviso que está en el agua, no en el bote…

Mateo 3: 15-17 = Pero Jesús le respondió: deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó… Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Estamos hablando de Revelación Progresiva. Estamos hablando de tener Revelación Progresiva. Estamos hablando, también, asimismo, de tener Revelación por Territorios. Dios lo está llevando a una mayor profundidad. Entiende por favor: Cristo nunca salió sin una palabra de dios y sin ser guiado por el Espíritu. Nosotros, que pomposamente aseguramos por la televisión a quien quiera oírnos que somos su cuerpo en la tierra sí lo hacemos. Mira los resultados de Él y los nuestros…

La obra o trabajos de Dios son los siguientes: Testificar, Orar por los enfermos, Echar fuera demonios. Esos son los básicos. Dios es un Dios de propósitos. Cuando al pueblo de dios le ocurren cosas malas, es porque están operando fuera del propósito.

Mateo 4: 1 = Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.

Cuando Dios te habla, es una invitación para confrontar con el infierno. Jesús no se fue sin ser guiado. Jesús fue sabio. Dios le dijo: Tú eres mi hijo”, Jesús meditó cuarenta días en esa palabra, hasta que esa palabra se convirtió en vida.

Mateo 4: 3-11 = Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: escrito está: no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: si eres Hijo de Dios, échate abajo, porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán. Para que no tropieces con tu pie en piedra.

Jesús le dijo: escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo, y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: vete Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí venían ángeles y le servían.

Observa dos cosas notorias: la oferta de Satanás fue en tres distintos territorios: 1)= Tornar las piedras en Pan: La Tierra. 2)= Lo llevó al pináculo del templo: Entidad Religiosa. 3)= Le mostró los reinos de este mundo: Dinero, Sexo, Prostitución, Fama, Fortuna, Droga, Violencia. ¿Qué significado tuvo esta oferta y este episodio en sí mismo? Que Él tenía que soportar esta prueba a solas para poder despojar a Satanás de la autoridad. El carácter siempre será probado en la privacidad. No tienes autoridad alguna en aquellas áreas en las que estás atado.

Deuteronomio 2: 22-24 = Como hizo Jehová con los hijos de Esaú que habitaban en Seir, delante de los cuales destruyó a los horeos; y ellos sucedieron a estos, y habitaron en su lugar hasta hoy. Y a los haveos que habitaban en aldeas hasta Gaza, los caftoreos que salieron de Caftor los destruyeron, y habitaron en su lugar. Levantaos, salid, y pasad al arroyo de Amón; he aquí he entregado en tu mano a Sehón rey de Esbón, amorreo, y a su tierra; comienza a tomar posesión de ella, y entra en guerra con él.

Esta es la llave específica, concreta y precisa. Destruir, despojar y entrar en batalla. Vamos a ver ahora en el texto que sigue, el mismo ejemplo, pero que está en tipología en la vida de Jesús. No lo olvides: son principios para tomar tu ciudad, no alguna de otro sector del planeta.

Mateo 8: 28-34 = Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo? Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos. Y los demonios le rogaron diciendo: si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

Él les dijo: id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos. Y he aquí, todo el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas. Y los que apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados. Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

La llave aquí es el verso 34, donde dice: Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús”. Cuando Él cruzó al otro lado, hemos visto en el verso 28, estaba en movimiento, avanzando y tomando territorio. Lo esperaban dos principados para demostrarle que Él allí no tenía entrada.

Pero en el verso 29 le dicen: Ahora no es el tiempoy eso es para desalentarlo. Sin embargo, el tiempo SI es ahora. No sólo para Jesús, sino también para ti. Para poseer tu ciudad, tienes que entrar al corazón de la ciudad.

El corazón de aquella ciudad eran los cerdos; eran los dioses, eran su sustento, eran el centro de toda la atención. Los demonios tienen dos patas. ¿Te imaginas a un montón de cerdos corriendo en dos patas? Llamó la atención ¡Como no iba a llamarla! ¡La ciudad entera salió a enfrentar a Jesús, no a felicitarlo! ¿Te espera lo mismo?

Juan 4: 28-30 = Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo? Entonces salieron de la ciudad y vinieron a él.

Fíjate qué detalle manifiesto salta a la vista aquí. Se nota que en este episodio Jesús apuntó al corazón, al centro y al epicentro. Fuera de todos tus estudios legítimos de cartografía y todo eso, ¿Ya te has dado cuenta cuál es el corazón de tu ciudad?

Hechos 28: 3-9 = Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.  Cuando los naturales vieron a la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: ciertamente este hombre es homicida, a quien escapado del mar, la justicia no deja vivir. Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.

Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; más habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios. En aquellos lugares había propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solícitamente tres días. Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos y le sanó. Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían y eran sanados.

Tomó la ciudad por una manifestación sobrenatural, para tener un cambio en su mente y su atención no interrumpida. Eso es exactamente lo que la unción apostólica hará en la iglesia de Dios, para que el enemigo salga a las calles, para que sobrenaturalmente todo el mundo pueda ver la destrucción del ídolo de la ciudad. Tenemos que sobreponernos a la confrontación personal. No podemos pasarnos la vida yendo a los templos para que alguien “nos ore”. Pablo no temía por su vida cuando tomó a la víbora. Y fíjate que eso fue, precisamente, lo que le dio suficiente autoridad para tomar el territorio.

Elías vino a la ciudad de Jezabel en la cual se adoraba a los perros, ¿Recuerdas? Y allí fue que profetizó que los ídolos se tragarían a los idólatras. Se le rieron en su santa cara, pero cuando la palabra profética se cumplió a la vista de todos, la ciudad fue tomada. Entonces debemos recapitular y reflexionar con total y absoluta seriedad sobre lo aprendido: tenemos que entrar al corazón de la ciudad. Ese es el p0rimer paso. El segundo, extraer al ídolo que esa ciudad tenga en adoración y hacer un espectáculo público con su destrucción. Eso los va a conmover, te lo aseguro.

Hay otro ejemplo en el evangelio de Lucas. En el capítulo 10 de este evangelio, encontramos un relato que nos muestra que Jesús ya había sido probado y aprobado; ya tenía toda la autoridad y ya estaba siendo guiado por el Espíritu Santo.

Lucas 10: 13-16 = ¡Ay de ti, Corazón! ¡Ay de ti, Betsaida! Que si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotros, tiempo ha que sentadas en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido. Por tanto, en el juicio será más tolerable el casito para Tiro y Sidón, que para vosotras. Y tú, Capernaum, que hasta los cielos es levantada, hasta el Hades serás abatida. El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.

Jesús envió a los setenta a sanar enfermos, no a echar fuera demonios. Pero cuando ellos declaraban la palabra profética el infierno no podía resistir y, manifestándose, debía irse, replegarse. De allí que ellos vuelven gozosos de que hasta los demonios se sujetan en su nombre. Jesús sólo declara: …Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo… Profético.

Atención con esto: nunca trates de tomar un territorio donde no has sido enviado. No te salgas de tu jurisdicción por ningún motivo. Jesús dijo, en líneas generales, que no es suficiente decirlo; tenemos que declararlo y después tomarlo. En el verso 17 vemos que desde aquel día, los demonios quedaron sujetos a la palabra profética de Jesús y que sus discípulos se convirtieron en embajadores de esa palabra, porque hablaban en su nombre.

Jesús está sentado a la diestra del padre; se presenta ante Él con nuestro nombre y habla con Él en nuestro lugar. Cuando Satanás te mira, ¿A quién crees que está mirando? A quien tú representas. Cuando oye tu voz, ¿A quién está oyendo? A quien tú representas.

Hechos 9: 5-6 = El dijo: ¿Quién eres Señor? Y le dijo: yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿Qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: levántate, y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

Mira que dos palabras tan precisas, pronuncia Jesús aquí. Míralas con la óptica tal como si te las hubiera dicho a ti. Primero, te dice que te levantas y que entres en la ciudad, no que la mires desde lejos. Y, en segundo lugar, te aclara por si hiciera falta, que se te dirá a ti lo que debes hacer. No a tu líder, no a tu pastor, no a tu cobertura. Dios no entiende de esas cosas de hombres. A ti…

Hechos 9: 10-11 = Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él le respondió: heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora.

Jesús le está hablando aquí a cierto discípulo llamado Ananías para darle acceso al instrumento que estaba destruyendo a la iglesia. El resultado que sobrevendrá, es el que sobreviene cuando la obediencia sigue a las instrucciones específicas.

Hechos 9: 19-20 = Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era Hijo de Dios.

Hechos 3: 1-2 = Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.

Un hombre inválido que se sentaba diariamente en la puerta de la ciudad. Pregúntate si por alguna “casualidad” la puerta de este sector de América no será tu país. Pedro y Juan lo levantaron tomándole de la mano. Y caminó y saltaba. Y todo el mundo lo vio. Y la atención de la ciudad se volcó hacia ellos. Y cinco mil fueron salvos.

Jesús tuvo que vencer en su batalla personal y privada de una manera totalmente anónima, sin que nadie estuviera mirándolo. Pues Él no tenía que lucirse delante de nadie en ese momento, sino mostrar su autoridad al diablo. Luego fue recompensado públicamente.

Si Dios te envía a Hollywood, (Primero asegúrate que ha sido Él y no tu curiosidad cholula), tendrás que derrotar al espíritu de perversión. Si te envía a los drogadictos, deberás vencer a la drogadicción. Porque no puede haber un terreno común entre tú y Satanás.

El poder de Dios que te otorga autoridad siempre lo encuentras en el horno, en el calabozo, en el lugar de la tribulación. De allí es de donde te lo traes al palacio. La autoridad es algo que se obtiene, que es delegada. José, en Egipto, fue probado en seis dimensiones; toma nota:

1)= Su FePerdiendo todo lo que tenía, al igual que Moisés, Abraham y David.

2)= Resistencia: Debió no sólo vencer, sino también resistir nada menos que la lujuria de la carne.

3)= Su Visión: Su visión fue probada a través de falsas acusaciones.

4)= La Palabra: Fue duramente probada en él la Palabra de Dios.

5)= Desánimo: Su desánimo, sus preocupaciones fueron probadas a ver si cedía a ellos y se tragaban la voluntad de Dios.

6)= Paciencia: Fue probado en paciencia, en firmeza y en perseverancia.

No hay herencia instantánea, hay herencia progresiva. Siempre es, desde el humilde pesebre, hasta la cruz. Y de la cruz a la resurrección. Un poco cada día. ¿Qué fue lo que le pasó al hijo pródigo? Dijo: “Dame toda la herencia ahora”; y la perdió. ¿Qué vas a hacer cuando pases por escuelas, por iglesias paganas, por sitios de pecado o por lugares de hechicería? ¿Vas a despojar? Porque para conquistar, tú lo sabes muy bien, antes hay que desalojar. Hay falsos inquilinos en la tierra…

Mateo 11: 12 = Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

El trabajo a nuestro cargo tiene como premisa introducir al Reino de Dios dentro de los reinos ya establecidos. Eso se llama Conquista. Pero violentamente. El Reino de Dios no hace negociaciones. Atando primero y desalojando después a cada hombre fuerte de cada lugar.

Génesis 3: 8 = Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

Aquí vemos que oyeron o escucharon un viento tempestuoso. Es la palabra RUA en hebreo. Vemos que escucharon la voz de procedencia. Es la misma voz de Hechos capítulo 2. El viento tempestuoso ha estado ligado desde siempre al poder de Dios manifestado. Dios dijo a Adán: Domina, Fructifica, Multiplícate, Produce, llena la tierra, Expande el huerto, Expande el reino, Sojuzga, Conquista, Prevalece, Triunfa, Sé efectivo. RUA significa: “El Espíritu de Vida dado”. Y no es simplemente para vivir, debe ser impartido.

Lo llamamos “Ríos de agua viva”. La palabra RUA, entonces, aquí, significa que tú tienes que ejecutar el poder de Dios que te ha sido impartido, delegado. Todo el reino de Dios está basado en progreso; es imposible tenerlo por dentro y no progresar. ¿Cuántos de ustedes creen que cuando mueran irán al cielo? Mira; nadie va a discutir esa doctrina, por supuesto, pero cuando tú fuiste salvo, tú has muerto a la vieja vida y has pasado a estar en la gloria de Dios. ¡¡Y la iglesia quiere morirse para irse de una buena vez y abandonar la pelea!!

Tenemos convertidos, y gracias a Dios, muchos; pero no los traemos a la cruz, por eso no mueren. Por eso su carne sigue dominando sus vidas. Tú no entras en la gloria de Dios cuando te mueres físicamente; entras cuando te mueres a tu YO!! El Reino de Dios es la extensión de su autoridad y su dominio. En la tierra, dentro de la tierra y en todo el universo. Es un ámbito o jurisdicción territorial. Es el territorio sobre el cual un rey domina y reina. Es una esfera donde alguien posee una posición preeminente y mantiene el título de su propiedad sobre la cual su dominio es ejecutado.

Mucha gente supone que el Reino de Dios es una cosa lejana, muy lejana. Sin embargo no es así; el Reino de Dios está cerca, casi al alcance de nuestra mano. El Reino de Dios ha llegado, porque no es posicional; es funcional.

Hechos 26: 15-18 = Yo (Está hablando Pablo), entonces dije: ¿Quién eres Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

Vino a sacarte “DE”,  para enviarte “A”. Vino a liberarte, no para que vivas cómodo y sin problemas, sino para que estés en condiciones de ser ENVIADO en SU nombre. Es decir: EN EL NOMBRE DEL REINO QUE PREDICAMOS.

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La Conducta Homosexual

El título de este trabajo ya te anticipa que se trata de algo muy complejo, altamente delicado y no apto para sacar conclusiones vertiginosas y desprovistas de todo lo que un creyente que se considera a sí mismo como hijo de Dios, debe poseer a la hora de evaluar algo terrenal.

No conozco a los autores de este trabajo, pero durante mucho tiempo congregué en una iglesia Bautista y conozco su apego por la Biblia y su sentido de ubicuidad social para encarar temas como este con la seriedad y el respeto que se merecen.

Conociendo la doctrina que acompaña a los autores, supongo que, en el final, (En medio no haré ninguna acotación), me tocará añadir algo de mi cosecha que aspirará a dar un panorama más completo y despojado de tabúes o incredulidades compartidas.

UNA APROXIMACION CRISTIANA A LA CUESTION

Trabajo desarrollado sobre las notas empleadas por el autor en las clases de Estudio Bíblico para Adultos desarrolladas en los meses de Septiembre a Noviembre de 2003, en la Iglesia Cristiana Bautista de Toledo. Notas.- El autor no solo autoriza, sino que estimula la distribución libre de este trabajo con la única condición de que sea íntegro y gratuito. Haga copias y distribúyalo entre sus amigos. Empléelas para sus clases de estudio bíblico eclesial. Han sido multitud de artículos los que el autor ha examinado y de los que ha obtenido información parcial imprescindible para elaborar este estudio. Es imposible hacer una mención a todos en la breve extensión de un trabajo de este tipo. Pero a todos ellos, quiero expresar mi profundo agradecimiento.

Prologo

Hace pocas fechas la llamada Iglesia Episcopal, una rama de EEUU, que pertenece a la comunión anglicana con más 70 millones de seguidores, ha nombrado obispo a un señor que se declara homosexual activo, que vive con un compañero, que se divorció de su esposa, con la que tenía dos hijos. Su nombramiento fue ratificado con el voto de otros 62 obispos (de 106), que pensaron que la homosexualidad activa no está condenada por Dios. La Iglesia Episcopal ya había reconocido la unión de parejas del mismo sexo como perfectamente lícito y compatible con la fe cristiana.

La Iglesia Unida de Canadá acaba de pedir al gobierno de su país que legalice los matrimonios entre personas del mismo sexo. Y el debate está planteado ya en España también y pronto llegará a nuestras iglesias, por lo que es necesario que de la misma forma que en el pasado estuvimos estudiando ciertos aspectos doctrinales nuevos que han aparecido por el mundo en los últimos tiempos, para que estemos informados convenientemente tras analizarlo a la luz de las Sagradas Escrituras.

Un boletín de una iglesia tradicional de Barcelona decía hace unos meses que se debía profundizar en las iglesias en la misma normalización que las personas gay lo están haciendo en la sociedad, y que no se puede condenar al homosexual a una vida de castidad ó a un matrimonio heterosexual forzado. Con este panorama a nuestro alrededor, creo que es oportuno dedicar un poco de tiempo y de estudio a una cuestión que como veremos es bastante importante y que sobrepasa el marco de la propia homosexualidad hacia otros valores clave de la fe y la moral cristiana. Haremos nuestro estudio dividido en las siguientes en secciones:

  1. La conducta homosexual.
  2. La conducta homosexual y la sociedad.
  3. La conducta homosexual y la Biblia
  4. La conducta homosexual y las iglesias evangélicas.

El énfasis que he querido subrayar con estos títulos es que la homosexualidad es una forma de conducta. Conducta, según define el diccionario de la Real Academia es la manera con que los hombres se comportan en su vida y acciones. Es importante este punto porque la postura ideológica coordinada por los colectivos de gays y lesbianas de los que hablaremos cuando tratemos de la conducta homosexual y la sociedad, y en las iglesias evangélicas, afirman que: «La homosexualidad no es un pecado, tampoco una enfermedad”.

Hay personas que dicen ser cristianas que afirman cosas como: Creemos que Dios nos creó homosexual, lesbiana, hombre gay, bisexual, o heterosexual. Es decir, no hay ninguna contradicción en ser gay o lesbiana y cristiano(a).  Para empezar nuestro estudio poniendo las Escrituras delante, y aunque en un principio no vamos a tratar la cuestión de la homosexualidad en la Biblia, porque ello requiere un tratamiento monográfico, pero por la conveniencia de preparar una conciencia bíblica sobre el fondo de la cuestión, aconsejo leer el texto de Romanos. 1:18-27

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

Capítulo I

LA CONDUCTA HOMOSEXUAL

¿Qué es la homosexualidad?

La definición más sencilla de la homosexualidad es que se trata de una conducta que manifiesta una atracción sexual y emocional hacia personas del mismo sexo. Existen diferentes términos y diferentes categorías de personas relacionadas en ciertos aspectos con la cuestión de la homosexualidad: a) Homosexuales: Gay (Alegre), masculino – Lesbiana, femenino – Personas que sienten atracción sexual hacia individuos de su propio sexo.

  1. b) Hermafrodita – Casos rarísimos. Es una malformación de origen genético en que la condición de un ser humano que manifiesta los órganos anatómicos y factores secundarios de ambos sexos. Pero generalmente hay una clara prevalencia de uno de los sexos y alguna presencia del otro sexo en un resto de órgano claramente atrofiado. Esta situación puede crear una aparente ambigüedad y duda, que puede superarse con breve investigación clínica anatómica y hormonal. No se ha confirmado la existencia de hermafroditas que posean una capacidad sexual ambivalente real.
  2. c) Travesti (Queen) Vestirse con la ropa del otro género para imitar temporal ó definitivamente su personalidad.
  3. d) Transexual (Persona que ha cambiado de sexo mediante cirugía). Se trata de un cambio de sexo quirúrgico, pero que no se alcanza realmente sino solo su apariencia externa, en la mayoría de las ocasiones con el objetivo de facilitar prácticas homosexuales en las que la persona está ya inmersa. En otros casos para intentar en lo posible dar una apariencia física a una conducta psicológica desviada.
  4. e) Bisexual.- Es aquella persona que tiene una atracción sexual y emocional persistente con personas de ambos sexos. En los adolescentes, experimentar este tipo de atracciones no es raro, sino una etapa normal de confusión en el desarrollo de la sexualidad.
    1. f) Homófobo.- Es un término que significa aversión ó odio a la persona homosexual.
    2. g) Heterosexual ó Normal.- Persona de conducta natural que siente atracción sexual y emocional hacia individuos del sexo opuesto.
    3. h) Eunuco (Etíope. Saris en hebreo, gr. Eunouchos), Es una palabra bíblica que tiene varios significados. Uno de ellos es “célibe”. Eunucos que nacen y que se hacen, Mateo 19:10-12, Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado. Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.

    Comparar con 1 Cor. 7:26 y 27, Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está. ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte. Es un sinónimo de persona que tiene la voluntad de no casarse. En otros casos eran los guardadores de los harenes, varones castrados. La palabra se extendió a todos los funcionarios del gobierno, aunque fuesen casados como Potifar, aquel que compró a José, (Gen. 39:1). En 1 Sam. 8:15, funcionarios del Estado).

    Sodomita.- Palabra común que ha llegado a casi todos los idiomas donde la Biblia ha tenido influencia. Deriva de Sodoma destruida como consecuencia de su pecado, uno de los cuales era la homosexualidad. En las versiones castellanas de la Biblia se traduce por ella la palabra hebrea “qadhêš”, sin embargo cuando se trata del término femenino análogo “qedhešâh” se traduce por “prostituta. Trataremos extensamente este asunto en nuestro estudio.

    ¿Es natural la homosexualidad? La segunda cuestión más importante es afrontar la pregunta general. ¿Los homosexuales fueron creados así y se comportan conforme a su género, ó son personas que mantienen una conducta contraria a la naturaleza humana? ¿Qué dice la ciencia al respecto? Veamos que dicen primero los activistas homosexuales que se definen como cristianos: Creemos que la sexualidad humana, sea heterosexual u homosexual, es un don de Dios y algo que se debe celebrar dignamente.

    ¿Qué dice la ciencia? Desde el principio la psiquiatría incluyó la inclinación homosexual entre las enfermedades que podían y debían ser tratadas. Richard von Kraft-Ebing, uno de los padres de la moderna psiquiatría, la consideró incluso como una enfermedad degenerativa en su Psychopatia Sexualis. Freud incluyó la homosexualidad entre las “perversiones” o “aberraciones sexuales”, a semejanza que el fetichismo del cabello y el pie o las prácticas sádicas o masoquistas. Según este científico conocido como el padre de psicoanálisis, la homosexualidad es una manifestación de falta de desarrollo sexual y psicológico que se traducía en fijar a la persona en un comportamiento previo a la madurez heterosexual.

    En un sentido similar, e incluso con matices de mayor dureza, se pronunciaron también los otros grandes del psicoanálisis, como Adler y Jung. Los psicoanalistas posteriores no sólo no modificaron estos juicios sino que incluso los acentuaron a la vez que practicaban tratamientos considerados curativos contra la inclinación homosexual. En los años cuarenta, Sandor Rado sostuvo que la homosexualidad era un trastorno fóbico hacia las personas del sexo contrario, que debía ser tratada como otras fobias.

    Bieber y otros psiquiatras, ya en los años sesenta, partiendo del análisis derivado de trabajar con un considerable número de pacientes homosexuales, afirmaron que la homosexualidad era un trastorno psicológico derivado de relaciones familiares patológicas durante el período edípico. Por esta razón el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) incluía la homosexualidad en el listado de desórdenes mentales. (Ya trataremos en otro apartado como fue quitado de ese manual).

    El esfuerzo del colectivo gay en su afán por demostrar que ellos son un tercer sexo, es antiguo y ya lo sostenía en 1899 un investigador alemán, afirmando que era una característica congénita, y que “nacían de esta forma”. Intentan asentar la idea de que no se trata de personas heterosexuales con problemas de comportamiento, sino que el homosexual se comporta así porque esa es su forma natural de hacerlo, y que intentar cambiar esa orientación sexual significa ir contra su naturaleza, y ponen como ejemplo a las personas zurdas.

    Así su presión sobre la comunidad científica ha sido incesante, aunque ha decrecido algo en los últimos tiempos, en la medida en que su esperanza de obtener científicamente la prueba definitiva para sus posturas se ha visto defraudada una y otra vez, y que sus objetivos se pueden alcanzar social y políticamente sin necesidad de tal prueba. Pero el mundo científico ha estudiado en los últimos años intensamente esta cuestión. Se han hecho análisis, mediciones, estudios estadísticos, etc.

    Se ha estudiado de un área del cerebro conocida como INAH-3, el comportamiento de gemelos idénticos, no-idénticos, otros hermanos biológicos, incluso adoptados. En el campo de la genética se ha buscado el gen “gay” con el mismo ansia que el “eslabón perdido” de la evolución. La falta de resultado a favor de sus pretensiones ha hecho que en la actualidad hasta organizaciones pro gay, y algunos activistas destacados reconozcan que la homosexualidad no ha encontrado en la biología ningún apoyo para el origen natural.

    Con todo ese trabajo realizado hasta ahora se puede afirmar que las pruebas hasta el día de hoy han determinado que no existe ningún gen que determine un comportamiento homosexual. El Dr. Socarides, que es el científico que más ha estudiado el comportamiento gay en el campo de la psiquiatría, y que los gays consideran su bestia negra, ha afirmado que se trata de una cuestión patológica (es decir de una enfermedad psíquica), un desorden, que se origina en la etapa pre-adolescente de algunas personas. Y por lo tanto dentro de las enfermedades que pueden y deben ser tratadas.

    Pero el hecho de que ser homosexual no sea un accidente natural y genético, no quiere decir que el homosexual siempre lo sea por vicio, degeneración ó decisión voluntaria. Es un error considerar que se trata de forma general de personas que en un momento determinado deciden ser homosexuales, aunque también los haya de esta clase. Hay un abanico de factores primordiales que influyen en algunas personas para que tengan esa inclinación.

    Los estudios señalan a toda una serie de conflictos y circunstancias que suelen tener lugar durante la infancia y que inclinan a las personas hacia la homosexualidad en un intento muchas veces inconsciente de encontrar alivio ó escape a sus heridas emocionales, y que se suelen manifestar en la alta adolescencia y en la etapa juvenil. Ahora bien, si alguien en un momento de su vida, siente que tiene una inclinación sexual homosexual, también puede tomar decisiones personales para variar ó cambiar esa tendencia y comportamiento, (lo cual, como veremos, ni es tan fácil, rápido y radical como tomar la decisión y alcanzarlo), ó puede aceptarlo y asumir su vida con la disposición de que ese es el tipo de vida que realmente desea vivir.

    ¿Qué factores pueden influir en una persona para tener una inclinación homosexual?
    Realmente se pueden combinar un amplio abanico de circunstancias y la respuesta que la personalidad individual e irrepetible de cada persona responda a cada una y al conjunto de ellas. Cada persona, aun viviendo las mismas experiencias, recibiendo los mismos mensajes, la misma situación familiar, es irrepetible en el desarrollo de su comportamiento, porque el desarrollo de la personalidad tiene en cuenta todos esos elementos externos junto a un buen número de reacciones internas (pensamientos, análisis, posturas y decisiones) que son irrepetibles en su conjunto.

    En la Biblia encontramos que hermanos gemelos como Caín y Abel, ó Esaú y Jacob, educados en una sociedad primaria con menor influencia externa, en el seno del mismo hogar y bajo las mismas circunstancias, desarrollaron personalidades, comportamientos y actitudes completamente opuestas. Esto es lo que hace único e irrepetible al ser humano más allá incluso de los rasgos del ADN. Por eso el ser humano es algo más que cuerpo. Tiene una parte espiritual de la persona, donde se alojan los sentimientos y las emociones, y donde se forjan la personalidad, que en la Biblia se llama con el nombre de corazón. Es el corazón de la personalidad de cada individuo.

    Estas condiciones, como hemos dicho, generalmente se inician en la infancia, pero casi nunca se manifiestan antes de la adolescencia media. El doctor Richard P. Fitzgibbons, MD en psicología y psiquiatría, experto en el tratamiento específico de la homosexualidad durante muchos años y miembro de la NARTH, (Asociación Nacional –de EEUU- para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad), en su trabajo “Los orígenes y curación de atracciones y comportamientos homosexuales” describe las siguientes causas:

    1.-Soledad y tristeza. – En el pasado, cuando los matrimonios tenían una mayor estabilidad, la causa más frecuente de la tristeza que conducía a la homosexualidad era el rechazo, durante la infancia y la adolescencia, por parte de sus compañeros, con motivo de sus limitadas aptitudes atléticas. En las chicas, un físico poco atractivo. Pero actualmente, el fracaso matrimonial y familiar, ocupa un lugar importante, cuando los niños y adolescentes viven separados de sus padres y viven a la vez los problemas de ellos. Cuanto más temprano es el abandono paterno, mayor es la posibilidad de desarrollar inclinaciones homosexuales.

    Cuando no se satisface la necesidad de cariño, aprobación, afecto físico y ánimo de un padre, se desarrolla un vacío interior comúnmente llamado «hambre de padre». En un intento por superar este dolor, algunos adolescentes y jóvenes adultos buscan el confort de ser abrazados por otro hombre. Dentro de estos, son mas vulnerables aquellos que muestran unas actitudes atléticas limitadas y que fueron rechazados por sus compañeros. También, en algunos chicos especialmente sensibles, un continuo maltrato por parte de sus hermanos mayores produce una soledad interior que puede llevarlos a sentir inclinaciones homosexuales.

    La falta de cariño, afecto y ánimo de una madre también puede producir un vacío y una terrible tristeza. Algunas chicas intentan llenar ese vacío del amor materno por medio del comportamiento homosexual. Esta «soledad sin madre» no se observa tan a menudo como la «soledad sin padre», porque las madres generalmente tienen una relación mucho más próxima a sus hijos que los padres. El fracaso de cualquier relación adulta, a la hora de llenar el vacío de la soledad infantil y adolescente, es la mayor causa de la extraordinaria promiscuidad en el estilo de vida homosexual, y por eso algunos estudios arrojan un promedio de 60 compañeros/as sexuales al año. Inconscientemente, estas personas no buscan un compromiso estable. Tal proceder compulsivo, patológico y peligroso para la salud apoya la idea de que la homosexualidad es un serio desorden emocional, mental y de conducta.

    1. Inadaptación y falta de autoestima.- La homosexualidad también puede ser el resultado de fuertes sentimientos de inseguridad. La desconfianza en sí mismo que suscita el rechazo de padres, compañeros, hermanos u otras personas importantes en las cuales se ha depositado la confianza. En un intento inconsciente de deshacer una historia de rechazos, la persona busca reafirmarse y ser aceptado por miembros del mismo sexo. La autoestima se basa principalmente en la aceptación de un modelo de conducta en la primera infancia, el niño del modelo de su padre y la niña el de su madre. Aunque el amor de una madre aunque es esencial para los niños varones, no es tan importante como el amor y la afirmación del padre para la formación de una sana identidad masculina. Muchos de los que sufren inclinaciones homosexuales crecieron de niños pensando que nunca podrían ser del agrado de sus padres. Los hermanos mayores también juegan un papel importante en la formación de una positiva identidad masculina en la infancia. Los rechazos y humillaciones en estas relaciones pueden producir un serio debilitamiento de la autoestima masculina.

    Sin embargo, las desilusiones más comunes de la vida infantil que producen inclinaciones homosexuales son el resultado de los rechazos por parte de amigos a causa de una deficiente coordinación psicomotriz y atlética. Los niños que no son buenos atletas son a menudo víctimas del rechazo y del ridículo por los otros niños. Frecuentemente reciben apelativos femeninos y les llegan a decir que corren o juegan como una niña.

    A medida que estos rechazos continúan año tras año, estos chicos se sienten cada vez más inadecuados, confusos, solos y débiles. El maltrato por parte de compañeros produce en ellos una imagen muy deficiente de su cuerpo y de su masculinidad. Y sienten una inclinación interna hacia otros adolescentes fuertes y atléticos. Entre los 50 y 60, se realizó un estudio en Nueva York con 500 varones que se consideraban homosexuales. El estudio desveló que más de un 90% de ellos tenía problemas de coordinación atlética y que de pequeños fueron objeto de humillación por parte de sus compañeros.

    Muchos contaron que no sólo se sentían fracasados como varones porque no eran buenos en el deporte o porque no les gustaba, sino que también sentían que habían desilusionado a sus padres, quienes – bajo su opinión – esperaban de ellos que fueran buenos atletas. Estos conflictos básicos de una baja autoestima se manifiestan de diferentes maneras en los varones que tienen inclinaciones homosexuales. Entre estos: la atracción obsesiva hacia hombres atléticos y musculosos; ó la necesidad de actuar agresivamente; la necesidad compulsiva de aumentar la musculatura corporal; ó un profundo sentimiento de no ser queridos.

    1. Desconfianza y miedo.- Otro factor importante en el desarrollo de la homosexualidad es el miedo a ser vulnerable en las relaciones heterosexuales. Esta incapacidad de sentirse seguro amando a alguien del sexo opuesto es normalmente inconsciente y en la mayoría de ocasiones tiene su origen en experiencias traumáticas vividas en el hogar. En el caso de los varones, puede ser la consecuencia de haber tenido una madre demasiado controladora, enojadiza y crítica, poco afectiva y fría, narcisista e insensible, muy desconfiada, adicta o enferma. En el caso de las chicas, el miedo de confiar en cualquier varón en una relación amorosa puede surgir de haber tenido un padre muy enfadadizo, rechazador y distante, insensible hacia su madre, abusivo, duro, egoísta, adicto o falto de afecto.

    Actualmente, el abandono recibido de un padre a causa del divorcio es una de las mayores fuentes de desconfianza que muchas chicas experimentan hacia los chicos. Estas chicas desarrollan una fobia inconsciente de ser heridas como vieron que lo fueron sus madres. Como resultado, durante un tiempo se sienten seguras sólo con el amor consolador de otra mujer, a las que ven más fieles que los varones. También la desconfianza y el miedo a un compromiso total, como lo es el matrimonio, son extremadamente comunes en los que sufren inclinaciones homosexuales. Una simple relación promiscua sin fidelidad a nadie es hoy en día una de las manifestaciones más significativas del miedo al compromiso.

    1. Narcisismo. – El narcisismo o egoísmo extremo es otro de los causantes importantes de la homosexualidad. El narcisismo tiene varios aspectos atractivos para el que lo padece, como el no tener que comprometerse con otra persona en el matrimonio o no tener que asumir las responsabilidades de padre. El narcisista quiere permanecer infantilmente con obligaciones mínimas en sus relaciones interpersonales y con pocas limitaciones en la búsqueda del placer. El hedonismo caracteriza a muchos de los que practican la homosexualidad.
    2. Traumas sexuales durante la infancia.– Un buen número de varones que fueron violados o maltratados sexualmente en su infancia desarrollan una confusión con respecto a su identidad masculina. Al igual que otras víctimas de violación, piensan que de alguna manera ellos provocaron el abuso. Durante la adolescencia, su relación con las muchachas está limitada por la vergüenza de lo que han vivido y porque creen de que ninguna chica podría quererles si conociesen sus experiencias sexuales anteriores.
    3. Rebeldía y rechazo propio.– El tipo de enfado que más induce la homosexualidad es el enfado consigo mismo. Como resultado de un continuo rechazo por parte de sus compañeros, muchos niños adquieren un intenso disgusto hacia sus propios cuerpos, pensando que éstos son débiles, poco atractivos y poco masculinos. Se sienten tan incómodos con su físico que pasan muchísimo tiempo fantaseando sobre cómo escapar de su cuerpo y entrar en el cuerpo de otro.

    Esta ilusión enfermiza puede empezar cuando son jóvenes e inducir hacia una fuerte atracción física por otros del mismo sexo.  En muchos homosexuales, la conducta autodestructiva, peligrosa, adictiva y sadomasoquista nace de un intenso disgusto hacia uno mismo. El enfado consigo mismo es también una de las causas por las que el varón decide vestirse como una mujer. Finalmente, el colmo de la aversión hacia uno mismo y hacia el propio cuerpo se puede observar en aquellos que se someten a cirugía para cambiar de sexo, aunque algunos lo hacen para conseguir un cuerpo operativo que le permita practicar la homosexualidad.

    En un grupo reducido de personas, la homosexualidad se origina en una «necesidad» de rebelarse fuertemente contra sus padres, su familia, sus compañeros, la cultura cristiana o Dios. La conducta homosexual que es inducida por la rebeldía se observa en aquellos cuyos padres del sexo opuesto eran muy controladores, emocionalmente insensibles, físicamente abusivos o profundamente narcisistas. Al igual que a otra gente enfadada, esa rebelión les produce cierto placer.

    A algunos de ellos les encanta que sus madres sepan que su estilo de vida es el rechazo extremo de un amor femenino o (en el caso de las lesbianas) como sus padres comprueban que no sienten necesidad del amor masculino. También sienten placer escandalizando a sus padres con su conducta. El enfado excesivo también se manifiesta en otros aspectos de la vida homosexual. El más notable es el enfado agresivo-pasivo, que consiste en un silencioso desahogo de hostilidad mientras se pretende no estar enfadado y se manifiesta, por ejemplo, en no informar al compañero sexual de que se es portador del virus que causa del SIDA.

    Estas personas a menudo sienten que porque ellos tienen que sufrir, otros también deben hacerlo. Por último, se observa también un intenso enojo en los homosexuales dentro de los medios de comunicación social, en la educación, en la salud o en la política, cuando intentan obligar al resto de la sociedad a que acepte la homosexualidad. Podríamos mencionar mas causas de las que los estudios estadísticos arrojan porcentajes comunes significativos, pero esto es un estudio no una asignatura de psicología, y son suficientes para que nos hagamos una idea del origen de estos trastornos de personalidad.

    Pero la conducta homosexual se puede superar.-  Bíblicamente tenemos esta seguridad claramente expresada en 1Cor. 6:9-11 (esto erais algunos, mas ahora….

    1. a) También está reconocido por líderes del propio movimiento homosexual, aunque eso sí, añaden enseguida que no lo aconsejan porque se agrava un conflicto interno, ya que muchos se siguen sintiendo atraídos por las personas de su mismo sexo, y por esta razón que algunos recaen esporádicamente en relaciones homosexuales.
    2. b) La ciencia dice y demuestra que es posible, con la terapia y ayuda necesaria, trabajando en las áreas heridas de la personalidad de la persona que provocaron la aparición del trastorno. Dicen que el porcentaje de éxito es alto, cuando el paciente pone su voluntad y colaboración decidida en obtener los resultados del tratamiento. Y que el fracaso en esta área, como en otras que tiene a una modificación de la conducta como objetivo, se debe a la falta de voluntad ó perseverancia, que en muchos casos tiene su origen en los mensajes que sus antiguos compañeros ó los colectivos homosexuales les hacen llegar para que desista.

    No es fácil. Nadie dice ni pretende que lo sea. Casi todas las cosas importantes de la vida son difíciles, pero mucho más cambiar las tendencias y las inclinaciones de las personas, no solo en el caso de la homosexualidad, sino en muchos otros: drogadicción, alcoholismo, anorexia, ludopatía, programación de mentalidad sectaria, inclinaciones a la violación, agresividad, abuso, etc. Pero además, la dificultad se incrementa en relación directamente proporcional al tiempo en que han arraigado las causas y se han consolidado hábitos. Es decir, algo que es fácil de tratar a los doce ó trece años, es mucho más difícil a los 25 y absolutamente complicado a los 40. Los traumas se asientan, la conducta se rodea de circunstancias no solo emocionales, sino también sociales, de hábitos, de modo que los hilos que componen la red que hay que deshacer son más y más complicados.

    Se necesita tomar una decisión importante.- Algún/a joven puede sentir inclinaciones homosexuales, por haber estado expuesto a algunas de las condiciones que hemos mencionado, pero al sentirlas tiene que tomar una decisión: La decisión a menudo que se plantea está principalmente situada entre seguir el mensaje de los colectivos homosexuales ó seguir el mensaje de los que le dicen que esa conducta es contraria a la voluntad de Dios, y buscar en este caso los remedios que le puedan ayudar. También hay muchos especialistas que sin ser cristianos tienen una visión técnica del asunto que se basa en el mismo diagnóstico de la salud mental. De cualquier modo, como en todas los asuntos importantes de la vida, los individuos necesitan hacer una reflexión y tomar decisiones que van a comprometer las cuestiones más importantes de su vida en el futuro.

    Para alcanzar el éxito de superar su condición actual es necesaria una fuerte motivación. Hay buen número de personas homosexuales en todo el mundo que han logrado restaurar sus problemas de conducta por motivaciones familiares ó sociales. Pero probablemente la motivación más importante, y por ello la más atacada por los colectivos gay, sea la decisión de seguir a Cristo. En este caso, no solamente se necesita conocer que ese trastorno de la conducta es una enfermedad psicológica, sino también que su resultado práctico atenta contra la voluntad del Creador tanto el ámbito de su Señorío como en su consideración moral, y por lo tanto deben actuar resueltamente para restaurar su personalidad y su vida hacia el diseño original de Dios. Querer agradar a Dios con nuestra vida sujetándola a los principios naturales y morales de su voluntad produce una fuerte motivación para conseguir el éxito, y además cuenta con la presencia de Cristo en la vida, en los momentos más difíciles de la travesía y con la ayuda del Espíritu Santo fortaleciendo y sanando interiormente las heridas y los traumas del pecado.

    Pero la cosa no es tan simple en muchas ocasiones como decidir aceptar a Cristo y pedirle que cambie tu vida, porque nuestra voluntad no está siempre tan floja como para aceptar de entrada que la obra reparadora del Espíritu Santo opere en todas las esferas de la vida que han ocasionado el trastorno. Decía una mujer lesbiana. Yo le pido a Dios que me cambie, pero no lo hace. Pero el orientador que la estaba tratando, en la simple conversación comprobó como aquella mujer seguía odiando a su padre porque había abusado de ella cuando era niña. Mientras las heridas no se reparen, con el perdón hacia las causas y hacia uno mismo, las consecuencias más profundas permanecerán. La necesidad de ser transformado en todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo debe ser ejercida y atendida por la voluntad.

    El peligro de recaer.– No creo que nadie sensato ignore que cualquier persona cristiana pueda volver a recaer en antiguas conductas. O que piense que es imposible que un cristiano que ha sido sanado vuelva a caer en antiguos pecados, sean de la naturaleza que sean, de pensamiento ó de acción, ó que la tentación le aparezca. Sabemos que el cristiano se enfrenta a fuertes enemigos, y que el mundo, el Diablo y la carne tienen su campo de operaciones en torno a él. Pablo expresaba de forma clara las limitaciones del creyente en cuanto a la carne en Romanos 7:14-25.

    El apóstol Juan en su primera epístola (1:8 – 2:1) afirma: Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. No se si os habéis dado cuenta de la universalidad del sujeto implícito: Todos pecamos, y aquel que no lo reconozca se engaña a si mismo y hace a Dios mentiroso. Pero todos obtenemos el perdón y la restauración espiritual cuando arrepentidos confesamos nuestros pecados a nuestro Abogado. .

    Si antes decíamos que era posible pero que no era fácil liberarse de nuestra naturaleza, y que la sanidad era más difícil cuanto más arraigada se encuentra la enfermedad y cuando nos hemos construido a nuestro alrededor un universo ajustado a ella, tenemos que darnos cuenta que luego nuestras recaídas y nuestras tentaciones se encuentran en relación con ese universo en el que hemos vivido. El que tenía problemas con el alcohol, sus tentaciones tendrán que ver con la bebida.

    El que tenía problemas con las drogas, con estas. El que tenía problemas con el robo, cuando es tentado lo será en el área de este conflicto. El adultero, con el adulterio. El mentiroso con la mentira, y el homosexual, con la homosexualidad. Por lo tanto tenemos que reconocer todos que nuestras recaídas van a estar en el área más conflictiva de nuestra anterior vida. Y que cuando recaemos en problemas de la carne que creíamos superados, se reduce nuestra autoestima, nos sume en un pozo de auto desprecio, que nos aparta en muchas ocasiones de Dios, porque no nos atrevemos a confesar nuestras recaídas.

    Muchas veces ignoramos deliberadamente que Él ya sabe y conoce todo cuanto hemos hecho, y que tratar de ocultárselo a Él es una ingenuidad tonta. Lo mismo sucede cuando pensamos que como ya lo conoce no tenemos que confesárselo y queremos seguir una relación espiritual como si nada hubiese pasado. La confesión es necesaria, no para informar a Dios de lo que ya sabe, sino porque forma parte de la terapia espiritual reparadora, a través de la cual Dios nos quiere enfrentar a nuestra realidad, para reconocer, de una parte nuestra fragilidad, y de otra parte que le veamos como nuestra única oportunidad de victoria: Sin mi, nada podéis hacer. Después de este tipo de experiencias alcanzamos una personalidad más madura y cauta, que hará que nos expongamos menos a los riesgos potenciales que nos acechan, y huyamos de las circunstancias de peligro. Esta palabra “huir” la emplea dos veces el apóstol Pablo escribiendo a Timoteo (1Ti.6:11 huye de estas cosas, en relación con las peligrosas avaricias, y en 2ªTi. 2:22 de los deseos juveniles).

    Esto que hemos comentado se refiere al área personal, pero nuestras caídas tienen en muchas ocasiones una repercusión que va más allá de la esfera íntima. En ocasiones llegan al conocimiento público y deben ser tratadas en el ámbito de la iglesia local. En las Escrituras tenemos instrucciones claras para afrontar estos problemas. La madurez de una iglesia local es la suma de la madurez individual de sus miembros. Una iglesia madura es aquella que tiene conocimiento espiritual y doctrinal, y por este desarrolla los mecanismos de comprensión y tolerancia, no con el pecado, sino para la recuperación espiritual del transgresor. Sus miembros saben que, se nos conozcan públicamente ó queden en el terreno de la intimidad con Dios, TODOS tenemos problemas con el pecado y con las recaídas.

    Cuando el pecado se hace público, aparece el consejo de Pablo de Gal. 6:1: Hermanos, si alguno fuese sorprendido (Esta es la clave de la cuestión, porque antes ya hemos visto como las Sagradas Escrituras dicen claramente que todos pecamos, pero es indudable que en ocasiones hay una repercusión, cuando se hace público, que afecta al testimonio común de toda la iglesia que eleva la dimensión del problema, y es entonces cuando) vosotros que sois espirituales (Se espera de vosotros, de los demás, que son espirituales y tienen el conocimiento sobre estos asuntos, y la madurez correspondiente, para que actúen como maduros, no como el mundo hace, que se hecha encima del trasgresor público, para), RESTAURADLE con espíritu de humildad (Con comprensión, no con superioridad, porque tú también tienes tus propias faltas y pecados aunque no hayan salido a la luz), considerándote a ti mismo porque tu no seas también tentado.(no sea que en cualquier momento te pueda ocurrir a ti lo mismo).

    La actitud contraria, es la legalista, la de los fariseos, que eran sepulcros blanqueados, muerte dentro y apariencia fuera, y se mostraban inmisericordes hacia los que eran sorprendidos en faltas y pecados. Estos eran los que llevaban las piedras con las que querían apedrear a la mujer adúltera, y la respuesta de Jesús es EL QUE DE VOSOTROS ESTE SIN PECADO QUE ARROJE LA PRIMERA PIEDRA. La postura cristiana no es la que practica la intransigencia, acusación y condena, sino la que con cariño y humildad conduce al trasgresor al arrepentimiento y busca restaurarle con toda misericordia.

    La vida cristiana auténtica es una vida en la que sabemos el final de la historia. Acaba con triunfo, pero gracias y en virtud a que la victoria está en Jesús, no en nuestras fuerzas. Pero a lo largo de campaña TODOS tenemos victorias y derrotas. Por eso nuestro salvador Jesucristo comprende nuestra naturaleza y, por cuanto padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados (Heb 2:18). Y aquellos que son más vencedores, que resisten las tentaciones, ó cuyas faltas no llegan al conocimiento público, que no se jacten de ello, sino den más gloria a Dios, porque como exclamó Pablo: Por la gracia de Dios soy lo que soy, no por nuestras fuerzas, ni por nuestra integridad, sino por su gracia y compasión.

    Por esas razones dentro de la cita que antes mencioné de Romanos capítulo 7 encontramos este importante versículo: Gracias doy á Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado. La importancia de nuestra mente. La humildad, la comprensión, el espíritu de restauración hacia los demás, no puede perder de vista la calificación del pecado, y establecer una coartada para que el pecado parezca que no lo sea.

    El pecado tiene que seguir provocando nuestro rechazo e indignación, mientras que el amor de Dios y nuestra propia naturaleza cristiana nos inclina hacia la misericordia y al perdón hacia el transgresor. La mente cristiana necesita calificar y discernir correctamente lo que es pecado, renovando nuestro entendimiento, reconociendo aquello que es malo y ofensivo para Dios, malo para nuestras vidas y malo para el testimonio del que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

    Cuando nuestra mente califica las cosas rectamente esta en el camino para la restauración propia y la de los demás. Es entonces cuando podemos, como dice Amos 5:14, buscar lo bueno y rechazar lo malo: Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de los ejércitos será con vosotros, como decís. Esa presencia y ayuda vendrá de lo alto y también de los instrumentos humanos, los hermanos en la fe, de los que Dios se vale en muchas ocasiones para hacer su obra. Pero cuando estos valores no están correctamente establecidos, cuando hay una gran confusión entre lo que es bueno ó malo, muchos enfermos se considerarán sanos, y como los sanos no tienen necesidad de médico, ni de tratamiento, ni de restauración, en sus propios pecados resultan confundidos y a la postre perdidos.

    En busca del gen gay.- Hace unos años apareció un artículo en los principales medios de comunicación con gran bombo y platillo, y en la televisión, afirmando que los científicos habían descubierto el gen “gay”, y que por lo tanto ya se podía decir que la conducta homosexual era natural. Como estaba estudiando el tema, busqué la noticia en toda su extensión, la cual lejos de afirmar lo que decían los titulares, reafirmaba todo lo que hemos tratado en este estudio.

    La CNN distribuyó la información el día 23 de Octubre de 2003, bajo el epígrafe: “La identidad sexual estaría determinada por los genes, según estudio”. Yo no sé si alguien dudaba antes de este estudio que el hecho de ser varón ó hembra era una materia que debía pertenecer a la información genética de los seres humanos. Pero lo que se esperaba de un titular como aquel era que además de varón, hembra, se hubiese descubierto un gen que determinase el tercer sexo, el ansiado gen gay. Pues la información no dice nada de tal hallazgo.

    El presentador del informe, el doctor Eric Vilain, profesor de genética de la Universidad de California, dijo a la presentación de su informe: «Nuestros hallazgos podrían ayudar a dar respuesta a una pregunta importante: ¿por qué nos sentimos hombres o mujeres». Y agregó: «La identidad sexual está enraizada en la biología de cada persona antes del nacimiento y brota de una variación en nuestros cromosomas individuales«. Pues muy bien, y ¿qué? Ya sabíamos muchos cristianos, sin necesidad de ser investigadores, que Dios nos ha creado varones y hembras, y que somos profundamente diferentes.

    Los experimentos del equipo del Dr. Vilain afirman que han identificado 54 genes en ratones que podrían explicar por qué los cerebros de machos y hembras lucen y funcionan en forma diferente. Bien y ya está. Pero añadió: «Nuestros hallazgos podrían explicar por qué nos sentimos hombres o mujeres, sin importar nuestra anatomía real«. Claro pero para esto tendrían que haber descubierto algo que no han hecho, y es que los homosexuales son personas que nacen con cerebros, del “tipo masculino” en cuerpos femeninos o viceversa. Pero el estudio no descubre tal cosa. Con lo cual para las pretensiones científicas de los colectivos gay, es otro nuevo bluff.

    Aunque esta noticia la comento por reciente, la investigación del supuesto gen gay ya hace años que está en marcha. En 1991 la Universidad de Illinois declaraba que el 52% de los gemelos univitelinos de hombres homosexuales también eran homosexuales, mientras que en los bivitelinos (los que tienen menos genes en común), la cifra se reducía al 22%. Dos años más tarde un investigador del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, anunció que por fin había localizado uno de ellos, dado que en las familias donde varios miembros declaraban ser homosexuales había más casos entre los relacionados por vía materna que paterna. Por tanto centró sus investigaciones en el cromosoma X, que es el único que los hombres heredan de sus madres. Después de afirmar que había encontrado en cuarenta parejas de hermanos homosexuales que tenían más similitudes en la región Xq28 de lo que el azar debiera coincidir, dedujo que en aquella región residía el gen de la homosexualidad.

    Dos años más tarde volvió a ratificar sus resultados, según dijo, después de trabajar con otras 33 parejas de hermanos. Sin embargo fue incapaz de identificar de qué gen se trataba, ni la proteína que lo producía, ni en que forma actuaba. Poco tiempo después, científicos de la Universidad del Oeste de Ontario, repitieron la investigación con otras 52 parejas de hermanos y publicaron un la revista científica Science que los hermanos homosexuales no tienen más similitudes en la región Xq28, que cualquier otro par de hermanos escogidos al azar. Como verá el lector, la diferencia entre la propaganda de los titulares sensacionalistas y la realidad es absoluta. De todas formas, en la mente de muchas personas ha quedado grabado el titular propagandístico y a partir de ese momento estarán absolutamente seguras de que el gay es un gen que determina la existencia natural de homosexuales.

    ¿Y si en el futuro se descubre algún componente genético, que habría que decir? Alguien me ha formulado esta pregunta en estos días, porque es cierto que el campo de la investigación genética apenas ha abierto las puertas a muchos de los secretos y misterios que esconde. Pero nosotros sabemos que Dios hizo al hombre y a la mujer con sus características particulares. Diferentes, complementarios y de igual dignidad a la imagen de Dios. Sabemos que Dios no hizo un tercer sexo. Sabemos que el pecado entró en el mundo y pasó a todos los hombres y sabemos también que afectó a la naturaleza, que ha traído enfermedades, malformaciones, desastres, catástrofes, por eso la Biblia nos dice que la misma naturaleza clama por ser liberada de las consecuencias y efectos del pecado (Rom. 8:19-23). Lo que no sabemos es el alcance de esa corrupción en todas las esferas, aunque tenemos ejemplos cotidianos de muchos de sus devastadores efectos. Por eso, aun aceptando el hecho de que una persona nazca en unas determinadas condiciones, no quiere decir que Dios la haya hecho así, ni que tenga que arrastrar durante toda su vida todas las limitaciones de origen congénito.

    Hay personas que nacen con taras tanto físicas como mentales, a las cuales los hombres, con toda la ayuda que la ciencia proporciona en cada momento intenta resolver y paliar. Cuando nacen niños siameses, siempre que es posible se usa la cirugía para intentar cambiar esas características que son innatas. Y vemos que cada día con más éxito gracias a los avances tanto del conocimiento médico como del equipo que emplean. Cuando alguien nace con problemas cardíacos, igualmente se tratan de atajar y conducir a lo que se entiende como normal. En el plano psíquico sucede lo mismo. Niños que nacen con el síndrome de Dawn ú otras dolencias parecidas, no se les deja sin tratamiento, sino que se pone la ayuda psicopedagógica y psicomotriz que les permita asemejarse en el mayor grado posible a la normalidad. Hay bebés, cuya madre era drogodependiente, y que nacen con síndrome de abstinencia y son tratados también. Ya sean de origen genético ó alteraciones producidas durante la gestación, el hecho de que las personas nazcan con problemas no implica que Dios no los haya hecho así, y que por ello deban vivir sujetos a las condiciones de su natalicio.

    Muchos casos de inseminación artificial y de manipulación genética han provocado el nacimiento de niños con severos daños y malformaciones. La contaminación radioactiva también produce alteraciones fetales algunas irreversibles. Dios no les ha hecho así, y la ciencia no deja de prestar el apoyo posible para arreglar al máximo tales trastornos. Problemas de los padres, del entorno, de la alimentación, de consanguinidad producen efectos en los hijos. Decir que Dios los creó así, es una forma de quitar la responsabilidad de los hombres y del pecado en el que vive el mundo para echarla sobre los hombros de Dios, y un engaño diabólico para que los hombres se rebelen contra El. Por lo tanto este hecho, si se produjese algún día, en nada invalida la realidad de todas las cuestiones que tratamos a lo largo de este estudio.

     

     

    Capítulo Dos

    LA CONDUCTA HOMOSEXUAL Y LA SOCIEDAD

    En el capítulo anterior hemos estado tratando la cuestión en si de la conducta homosexual y sus principales causas, así como el punto en que se encuentra en el momento actual esta cuestión. En este vamos a tratar el tema de lo que esta conducta está representando en la sociedad actual.Solo a modo de introducción, recomiendo al lector la lectura del capítulo 1 de la epístola del apóstol San Pablo a los Romanos, en el que la cuestión aparece relacionada con la rebeldía del hombre hacia los designios de un Dios al que conoce, pero al que no quiere reconocer, prefiriendo alternativas idolátricas.

    Antecedentes históricos de conducta homosexual.- Si nos remontamos en la historia encontramos que en las antiguas civilizaciones del medio oriente existieron prácticas homosexuales tanto masculinas como femeninas que estaban relacionadas con celebraciones religiosas idolátricas. Algunas de ellas, en forma de prostitución tanto femenina como masculina, se encuentran en la Biblia calificadas como “abominaciones”, es decir, conductas y practicas repugnantes contrarias a la moral que Dios quiere establecer para su pueblo, así como del proyecto existencial que tiene para sus criaturas.

    Las conductas abominables no eran exclusivamente de orden sexual, aunque si primordialmente, porque muchas ceremonias paganas desembocaban en orgías, en las que se practicaban todo tipo de perversiones desde el incesto (relaciones sexuales en el entorno familiar de primer grado), zoofilia (relaciones sexuales con animales), pedofilia (relaciones sexuales con niños), pero también sacrificios rituales humanos, brujería, adivinación, hechicerías, encantamientos, espiritismo, (Deut. 18:9-12), el travestismo (Deut. 22:5), la prostitución (Deut. 23:18), etc. Si tomamos la Biblia, de momento como un tratado que refleja la historia de algunos pueblos, esas conductas eran habituales entre los cananeos, según Lev. 20:23, y una de las razones por las que fueron destruidos como naciones y pueblos por el juicio de Dios. De momento dejaremos el caso de Sodoma y Gomorra para tratarlo más ampliamente en el contexto del capítulo de La Conducta Homosexual y la Biblia.

    Pero uno de los engaños más extendidos, es la afirmación de que la homosexualidad ha sido aceptada en la historia de la humanidad, desde tiempos ancestrales, como una conducta normal sana equivalente en la consideración de la relación heterosexual. Algunos de los que propagan esta idea citan que, por ejemplo, era una práctica corriente en la Grecia Clásica. Pero los antropólogos declaran que esto solo ha sido cierto en sociedades muy concretas y cerradas y durante un breve período de tiempo, bajo condiciones muy determinadas, y que enseguida prevaleció la consideración de que era una conducta depravada y pervertida.

    Es cierto que en la Grecia clásica algunos de los más famosos filósofos fueron victimas de violaciones homosexuales, como Sócrates y Platón. Pero ni ellos estos fueron homosexuales, ni tolerantes con esa conducta, la cual describieron como la experiencia más degradante y denigrante de su vida. Y las leyes griegas prohibían la homosexualidad. Platón escribió al respecto: ¿Quien en su sano juicio podría promulgar una ley que protegiese tal conducta? Y definió las relaciones homosexuales como: “relaciones contra natura” (gr. para phisin). Es cierto que durante un cierto tiempo de la historia griega, una elite minoritaria intelectual promovió relaciones de homosexualidad pederasta, en las que con el pretexto de enseñarles sabiduría, se abusaba sexualmente de niños de 12 a 14 años (ellos no tenían conciencia del abuso, sino que lo veían como una forma de aprendizaje y transmisión del conocimiento del maestro a sus alumnos), y aunque hay expertos mencionan que esta práctica consistía en tocamientos y excluía la penetración de forma general, lo cual no excluye que algunos se excediesen y practicasen las relaciones sexuales completas, lo que parece estar documentado.

    Sea como fuere, esta costumbre, en mi opinión, degenerada, tenía sus reglas, por más que nos choquen en nuestros días, y así este tipo de relación homosexual no se veía entonces como tal, siempre que el adulto tuviese más de 25 años y el menor la que antes hemos indicado. Sin embargo mantener una relación homosexual entre adultos ó con jóvenes de más edad era contemplada como un vicio contra-natura y una conducta propia de degenerados. Con todo las orgías y desordenes sexuales ligados a los cultos idolátricos eran frecuentes, así como las borracheras y orgías desenfrenadas en las que muchos de ellos acababan durante las celebraciones festivas de las divinidades. No es extraño que la Biblia diga que el corazón de Pablo, cuando llegó a Atenas y vio a la ciudad sumida en la idolatría, con todo lo que aquello llevaba aparejado, nos diga que su corazón se deshacía dentro de él. (Hech. 17:16).

    En Roma, también la homosexualidad estaba condenada por las leyes morales de Augusto, y su práctica se consideraba como una perversión. De hecho, todas las sociedades históricas con cierto grado de civilización y desarrollo estructurado condenaron las prácticas homosexuales como contrarias a la naturaleza del ser humano, y las denunciaron como repugnantes con mayor ó menor contundencia, y en esa medida los practicantes fueron igualmente juzgados por la sociedad como inmorales, cuando no condenados a severas penas que en ocasiones llegaban a la pena de muerte. Pero además podemos afirmar que en ningún caso la homosexualidad tuvo a lo largo de la historia un planteamiento de desafío organizado y planificado como al que hoy estamos asistiendo, y del que vamos a tratar con más profundidad en este capítulo.

    Un breve análisis del marco histórico para comprender la situación actual.- Enfocar esta cuestión nos va a obligar a tratar otras que corren paralelas, e incluso entrar en términos políticos, porque ¿Qué es la sociedad sino un conjunto de valores políticos? Es cierto que no vamos a poder entrar con profundidad a todas las cuestiones que están en juego, y de las que “el hecho homosexual” solo es una de ellas, pero me gustaría enfocar una idea general antes de entrar en aspectos más particulares. ¿Por qué suceden ciertas cosas? O como se pregunta el salmista en el Salmo 2: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad? Los reyes de la tierra y los príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido diciendo: Rompamos sus ligaduras, echemos de nosotros sus lazos.

    Los que vivimos hoy en el mundo, aunque no nos damos cuenta, también estamos escribiendo páginas de la historia. A muchas personas les resulta fácil entender sucesos y acontecimientos que se produjeron en el pasado cuando los estudian con una perspectiva histórica, pero a menudo son incapaces de ver la historia que están a su vez escribiendo cada día y de la que están participando. Es como cuando vemos a un hijo todos los días, que no nos damos cuenta de su crecimiento, hasta que alguien que hace tiempo que no lo ve y lo encuentra tan cambiado que nos hace ver los cambios producidos.

    Me gustaría que el lector pudiese encontrar, a pesar de toda la síntesis que permite un estudio como este, algunas claves de lo que está sucediendo, y de los intereses que están en juego a nuestro alrededor. Para ello voy a hacer un rapidísimo vuelo histórico y aunque con más extensión muchas cosas serían matizables y necesitarían explicaciones adicionales, creo que una sencilla síntesis podría ser suficiente para nuestro propósito. Pero sobre todo quiero destacar el importante papel e influencia que las Sagradas Escrituras han tenido en el desarrollo de la cultura occidental a la que pertenecemos, y cuya influencia ha impregnado gran parte del mundo.

    Después de la vida de Jesucristo, y del nacimiento de la Iglesia cristiana, sus seguidores, aun dentro de la gran diversidad doctrinal de los dos primeros siglos de nuestra era, produjeron en su tiempo una revolución moral y social en que los valores morales y familiares fueron vividos y extendidos en medio de las sociedades paganas. Las consideraciones de virtud ó inmoralidad se ajustaron a modelos que pretendían, aunque no siempre se correspondían, con contenidos de las Sagradas Escrituras, a las que los apologistas apelaban para difundir sus planteamientos éticos, sociales y morales. Los que se consideraban cristianos, independiente de la absoluta identificación teológica ó dentro de la discrepancia doctrinal más ó menos importante ó incluso irreconciliable, llegaron unos y otros, digamos ortodoxos y herejes a compartir, vivir, impulsar y divulgar modelos bastante semejantes.

    Así, valores como la honradez, la sinceridad, la solidaridad, la laboriosidad fueron considerados como “buenos”, y sus antítesis eran calificados socialmente como “malos”, rechazables ó sancionables. En materia familiar, la familia monógama indisoluble, las relaciones conyugales y paterno-filiales establecían una serie de obligaciones mutuas inherentes al vínculo. Hubo una repulsa común hacia las prácticas ligadas a las orgías paganas, como la homosexualidad, la prostitución, la pederastia, la zoofilia, el incesto, etc. que se consideraron como conductas execrables y condenables. En otros ámbitos, el respeto a la vida, puso calificativos negativos a muchas formas de violencia y explotación (Esclavitud, venganza, el rechazo de los hijos no queridos, principalmente las niñas, que en la cultura grecolatina podían ser expuestos, etc.). La fuente común apelada para el rechazo de todas estas conductas eran los contenidos de las Sagradas Escrituras.

    La reacción a esa acción beneficiosa del Evangelio, vino sobre todo a partir del siglo IV, con el acceso y la infiltración de masas paganas en las estructuras cristianas, llegando a ocupar importantes papeles dentro de las iglesias cristianas, que introdujeron no solo gran parte de sus practicas idolátricas, sino también sus actitudes en materia de represión, violencia, relajación moral, etc. La relajación aumentó en la misma proporción en la que las Sagradas Escrituras perdían su papel protagonista en la lectura e instrucción de los fieles, y eran sustituidas por tradiciones, filosofías y razonamientos. Este estado de cosas produjo un retroceso moral de enormes consecuencias en los siguientes siglos, que asentado de arriba abajo, donde las esferas de las constituidas de un poder religioso omnipotente en torno al papado, sobre todo en la Europa occidental, llegaron a convertir a la Edad Media en uno de los períodos más oscuros de la historia, bajo el punto de vista de la moralidad.

    Movimientos espontáneos como los valdenses (siglo XII), cataros ó albigenses (siglos XII y XIII) que denunciaban la corrupción y la inmoralidad, y promovían otros valores cristianos acordes a las Escrituras fueron aplastados por la violencia de las armas y la persecución. La represión desembocó en la prohibición de leer las Sagradas Escrituras en la lengua romance bajo la amenaza de ser sometido a un proceso por el tribunal de la Inquisición y padecer crueles penas. Únicamente se permitía la tenencia y lectura en latín, una lengua que prácticamente solo entendía el clero y muy pocos elementos de la nobleza. Unos y otros estaban sujetos por un interés mutuo, que sujetaba todas las sus posiciones sociales a las determinaciones del Papa. En este orden de cosas, y en el plano moral hubo ocasiones en que Roma era un auténtico prostíbulo en el que convivían los papas con las prostitutas y los hijos que tenían heredaban las dignidades eclesiásticas (por llamarlas de alguna manera), y coexistía todo tipo de trasgresión sexual y moral.

    En siglo XVI, la reforma iniciada por Lutero tuvo la importancia de traer las Sagradas Escrituras a los idiomas de los ciudadanos contando con la inestimable ayuda de un invento que acababa de revolucionar el mundo: la imprenta. Gutenberg, en el siglo XV presenta un invento que permite hacer copias con mucha rapidez y más claras de leer. El primer libro impreso con este “revolucionario” sistema fue una Biblia en lengua latina. Pero la imprenta abrió la puerta a que las Escrituras pudieran difundirse con más rapidez que sus perseguidores en destruirlas. El gran triunfo de la Reforma consistió en devolver la Biblia a la gente del pueblo rescatándola del secuestro eclesiástico romano. Un regreso a la lectura, meditación, estudio y práctica de los valores espirituales, sociales y morales contenidos en ellas. Con este faro se pudieron romper las fuertes cadenas religiosas que tenían sujetas a las personas a un sistema religioso no solo falso en la mayoría de sus presupuestos, sino corrupto e inmoral.

    En el siglo XVII los contenidos de las Escrituras volvían a alumbrar con fuerza y mucha gente podía gozarse de encontrar en ellas la guía de Dios, la salvación y el consuelo. Nuevamente aquella moral cristiana impregnó las sociedades occidentales donde la Reforma logro subsistir y, aún con las evidentes discrepancias doctrinales algunas verdaderamente importantes entre los diversos grupos que surgieron de la misma manera que había sucedido en los siglos II al IV, trajeron a la sociedad unos valores morales bastante comunes en aquellas cuestiones relativas a la estructura de la familia, las relaciones sexuales, los valores de relación entre cónyuges, padres e hijos, etc. Estos conceptos bastante uniformes en el fondo han sido igualmente la base de la civilización y del desarrollo social al que hemos devenido desde entonces y hasta nuestros días en lo que llamamos cultura occidental. Pero a la vez tuvo una gran influencia también en otras sociedades y países, en la medida en que la interrelación económica y social se producía.

    En los siglos XVII, XVIII y la primera mitad del XIX, surgieron diversos movimientos de carácter pietista que llevaron a conservar y promover estos valores de una forma singular. Con todo las Escrituras aun estaban bastante restringidas en cuanto a su distribución masiva. Se necesitaba que la gente pudiese adquirirlas a bajo precio y además supiese leer y tuviese una cierta instrucción para comprenderlas. Esto produjo una verdadera revolución cultural contra el analfabetismo y con el nacimiento de las Sociedades Bíblicas se canalizaban fondos y trabajaban organizadamente para la distribución de las Escrituras a muchos idiomas y países por todo el mundo.

    No es de extrañar que estas entidades fuesen condenadas y demonizadas por el papado, que había prohibido la lectura de las mismas al pueblo, así como había determinado en el Concilio de Trento que únicamente la Vulgata en lengua latina era la versión autorizada en aquellos países donde la represión de la Inquisición seguía operativa, y ello siempre y cuando contase con notas explicativas de la interpretación infalible romana, condenando al anatema en lo espiritual y toda suerte de abusos incluido el martirio a los que leyesen otras versiones ó discutiesen el contenido de las notas.

    A través de las Sagradas Escrituras, en los países protestantes fue contundente la condena del adulterio, de la fornicación, la borrachera, la estafa, el robo, y en sentido positivo se promovía la fidelidad conyugal, se reforzaba el papel de los padres y el respeto debido de parte de los hijos, se apreciaban valores como la solidaridad, nacían organizaciones promovidas por cristianos para acabar con la esclavitud,
    suavizar los excesos de la revolución industrial ocupándose de la defensa de los más desfavorecidos, de controlar las desigualdades que generaba el capitalismo que a la vez era el fruto de la libertad y de la iniciativa privada, contra el trabajo infantil, etc. Muchas de estas iniciativas llegaron a las legislaciones de muchos países, estableciendo lo que hoy conocemos como estados de derecho en los que el respeto a los valores humanos y sociales obtienen las más altas cotas del mundo y de la historia.

    Pero el enemigo no iba a quedarse mano sobre mano, sin intentar destruir estos efectos colaterales del evangelio en la sociedad. Para ello, también el siglo XIX fue fundamental. En la medida en que el mundo progresaba en los valores de las Escrituras, surgieron precisamente en el corazón de aquellos territorios donde los efectos liberadores del evangelio habían producido legislaciones incomparables que en materia social habían permitido el mayor grado de libertad de opinión, expresión y derecho, y a su amparo surgieron importantes personajes para contrarrestar su influencia:

    En el plano social debemos destacar a Feuerbach (1804-1872) y sus seguidores más famosos, los filósofos Carlos Marx. (1818 – 1883) y a Federico Engels (1820 – 1895) como promotores del materialismo dialéctico, quienes propusieron unas bases ideológicas para derribar la herencia social del cristianismo. Marx, es el autor de aquella famosa frase: “la religión es el opio del pueblo”, y sus ideas fueron la chispa para la posterior ruptura revolucionaria que quería romper tales lazos que derivaban de una forma creyente de entender la vida y de los principios morales que derivaban de aquella fe.

    El filósofo NIETZSCHE (1844-1900) también produjo otra frase famosa para la historia… para la historia que desgraciadamente se vivió en el siglo XX: “Dios ha muerto”. Los seguidores de estas filosofías produjeron en el siglo XX la mayor época de represión y crímenes que vivió la humanidad, más de cien millones de muertos en la consecución fallida de ese paraíso de la clase trabajadora, que se haría cargo de los medios de producción, y la extensión de sangrientos movimientos revolucionarios por todo el mundo. Y en también en España, responsable de una guerra civil que produjo un millón de muertos y el odio aun irreconciliable entre las llamadas dos Españas.

    El otro, Nietzsche, constituyó la base ideológica que dio lugar al nazismo, que iba a conseguir una sociedad de superhombres, y condujo al mundo a la segunda guerra mundial con cerca de sesenta millones de muertos entre civiles y militares. Unos y otros querían romper con Dios y con las ideas de lo que llamaron despectivamente la herencia de la religión judeo-cristiana.

    En el plano de la descalificación bíblica directa, llegó otro fuerte ataque proveniente de lo que se dio en conocer como “alta crítica”, que también tuvo sus raíces en Alemania y que fue un esfuerzo organizado más importante en el intento de desacreditar las Sagradas Escrituras y la confianza de los cristianos en ellas. Por otra parte una crítica feroz a los textos aceptados por la mayoría, el textus receptus, que promovido por Wescott y Hort, lograron su propósito de introducir dentro las sociedades bíblicas un texto que procede de los llamados manuscritos alejandrinos, esencialmente corruptos, y establecerlo como base para las futuras traducciones, (de las que en España apenas nos hemos enterado todavía porque las Biblias mas usadas en las comunidades evangélicas, las distintas revisiones de la Reina Valera RV, continúan teniendo como base el texto de la mayoría –textus receptus-, y la versión “Dios habla hoy”, que las Sociedades Bíblicas prepararon, basada en los alejandrinos, para sustituir a las anteriores no consiguieron a pesar de sus esfuerzos que tuviesen una acogida favorable).

    Otro ataque llegó desde la perspectiva científica, la propagación de las ideas de Darwin (1809-1882), con su origen de las especies, con el que hacía desaparecer a Dios de la esfera creadora del universo en general y de la tierra y del hombre en particular, se convertía en la base de partida que conducía a la comunidad científica para avanzar por esa senda, descartando el papel de Dios en el universo y en la historia.

    Los desastres más sangrientos de la historia de la humanidad tuvieron lugar en el siglo XX, y la base ideológica de los mayores crímenes contra la humanidad estuvieron inspirados en esas filosofías que negaban a Dios y se enfrentaban a su Revelación en las Sagradas Escrituras. El fin de la segunda guerra mundial dejó una profunda huella de horror y dolor en millones de personas y familias por todo el mundo que padecieron en carne propia el resultado de la violencia y destrucción ocasionadas por aquellas aparentemente liberadoras ideas que habían prometido felicidad, desarrollo y acabar con la injusticia.

    Tal como de lo adelanté en el inicio, este ha sido y es un trabajo muy serio y lleno de mucho respeto por el ser humano. Detalla puntillosamente desde el punto de vista bíblico y emocional y psicológico la problemática homosexual y su importancia como una especie de lunar sin solucionar de nuestro tejido social. No ingresa en fantasías ni discriminaciones, y mucho menos en juicios sumarísimos y sentencias pragmáticas o legalistas.

    Sin embargo, para mi modesto entender y a partir de alguna experiencia ministerial vivida, está ausente uno de los ítems que, sin que deba ser sobre enfatizado, tiene evidencias muy concretas y contundentes, tanto en su manifestación como en su solución, y es que al tema homosexual también se lo debe incluir dentro de lo que llamamos “guerra espiritual” o demonología.

    El simple hecho que la persona de un sexo declare que, si bien es consciente que pertenece a ese sexo, “hay una voz interior” que lo invita, lo incita y en casos lo impulsa imperativamente a manifestarse sexualmente como si perteneciera al opuesto, al menos da para que el tema también sea analizado en esta área.

    Reitero, de ninguna manera deberemos tomar esto que expreso de forma imperativa, divagando discursos entremezclados con dudosos exorcismos y aberraciones por centenares, como las que se han cometido, pero sí bajo el estandarte del amor y la misericordia del Dios al cual servimos, que está muy por encima de todo esto que estamos hablando.

    Servirá reflexionarlo individualmente y establecer cada uno de los lectores una conducta adecuada al caso. Dios le da un calificativo que nos obliga a buscar y encontrar una salida o solución que permita a todos quienes se encuentren involucrados, hallar esa paz que seguramente están persiguiendo desde toda su vida.

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Desde El Alma…

En la década del 1940, en mi país reinaba la música de tango. El tan famoso y publicitado tango argentino, que hoy apenas es una expresión reservada para los turistas era, en esa época, el epicentro de todo lo que la gente hacía en materia de diversión.

En ese marco, las bandas, (Aquí denominadas “orquestas”) de tango, amenizaban cuanta reunión bailable se programara y contaban con la aprobación unánime de lo que era la juventud de esos tiempos. Proliferaban autores y compositores que le daban sonido y poesía a cierta forma melancólica y depresiva de vida que siempre caracterizó al argentino típico.

En ese contexto, las fiestas familiares solían musicalizarse con gente que ejecutara instrumentos clásicos para la época, esto es: acordeones, guitarras y bandoneones. Lo que esos instrumentos mayoritariamente hacían sonar era, obviamente, la música de moda en el momento.

Las celebraciones de bodas, que normalmente se constituían en grandes cenas con no menos de cien personas como invitados, tenían como epicentro musical central el clásico vals que la pareja recién unida en matrimonio debía bailar para regocijo de todos sus parientes.

Claro está que en esos tiempos no existían aún los equipos de música que hoy se usan, y la discografía era todavía bastante elemental y deficiente, por lo que no se tocaba todavía el que hoy conocemos como “vals de los novios”, sino uno de consumo local y nacional. ¿Cómo se llamaba ese vals tradicional de las fiestas de bodas? “Desde el Alma”.

De allí extraje el título de este trabajo que recopilará una serie de estudios dados con relación a nuestros conflictos internos que tienen origen, naturalmente, en nuestras almas. Quizás ya los hayas escuchado o leído, pero los voy a aglutinar en este trabajo añadiéndoles lo que hoy sé por encima de lo ya haya dicho, así que te sugiero que lo vuelvas a revisar porque será útil para que de una vez por todas permitas a tu espíritu tomar control de tu alma, y de paso puedas mejorar tu calidad de vida desde lo emocional.

Interiores

A veces los cristianos cometemos un error: irnos a los extremos. Usamos mucho la palabra todo y la palabra nada, o la palabra mucho o la palabra poco.  Le podríamos añadir también siempre y nunca. Yo creo que, si hay algo que la Biblia tiene en sí misma, es un sentido de equilibrio visible, notorio y con esencia divina. Por eso es que yo no creo que lo que aquí vamos a compartir sea lo más importante, porque entiendo que dentro del evangelio no hay alguna cosa más importante que la otra. En todo caso, aprobaría que aceptar a Jesucristo es lo más importante. Y es suficiente para ser salvo, pero no para entregarlo todo como se le pide a un hombre o una mujer de Reino.

Quiero que veas que en 1 Corintios 12, nos encontramos con un don que se llama dones de sanidades. Me gusta decir dones de sanidades, porque cuando la Biblia habla de sanidades, es porque está hablando en plural. No está hablando de una sanidad. No se trata de sanar tu cuerpo solamente. También abarcan la sanidad para diferentes conflictos esos dones y esas sanidades.

Esto, generalmente recibe el nombre de “Sanidad del Alma” o “Sanidad Interior”. Y yo no tendría problemas en seguir denominándolos así, pero recuerdo que, alguna vez, un hombre de Dios hablando de estos temas, dijo: Si usted está conjuntamente con Cristo crucificado, lo que quedó en la cruz, es su alma. Entonces y bajo esa óptica, muy mal podríamos referirnos, entonces, a la sanidad de un alma que debería estar muerta. En todo caso, podemos llamarlo: “sepelio”.

Este es un tema muy difícil. Y no estoy diciendo difícil porque Dios no sepa qué hacer, difícil por nuestro desconocimiento de él. De la misma manera que como personas ni sabemos cómo somos por dentro de nuestro cuerpo, así tampoco sabemos cómo somos por dentro de nuestro ser espiritual. Lo máximo que conocemos de nuestro interior, es cuando nos sacamos una anticuada radiografía o nos hacemos alguna más moderna ecografía o una resonancia magnética o tomografías que son mucho más precisas.

¿Cuántos de ustedes han visto, alguna vez, un cuerpo como el de ustedes, abierto por la mitad dejando ver todo lo que hay adentro? Salvo que seas un estudiante de medicina, no creo que llegues a verlo completo. Lo más probable es que te desmayes antes. Relataba un amigo que un día, cuando iba al secundario, a la profesora de Biología que daba un anexo de Anatomía, se le ocurrió llevarlos a un hospital. Dice que no comió por tres días y no porque estuviera en santo ayuno, precisamente. ¿Y qué era lo terrible que le habían mostrado? A sí mismo por dentro.

Y hasta decimos: ¡Ah, no! ¡Yo no nací para ser médico! ¡Veo una gota de sangre y me desmayo! Bueno, si tú no has nacido para médico de tu cuerpo, está bien, es posible que no te vayas al infierno porque no seas médico, pero hay algo que sí puede ser muy peligroso para ti y para mí, porque tiene que ver con nuestra eternidad. Que tú no conozcas tu ser interior. Eso es grave.

Si tú te mueres sin saber como es tu páncreas, como es tu riñón o cómo es tu ojo por dentro, no hay demasiado problema. Pero si tú vives esta vida sin conocer tu ser interior, sin conocer adónde Dios quiere llegar con su palabra, puede costarte tu mejor calidad de vida, tu futuro o, lo que es peor de todo: tu eternidad.

¿Por qué razón, cuando te duele algo, vas al médico? Porque el médico sabe la razón de tu problema, (O al menos debería saberlo), y su origen, su desarrollo, las molestias que te ocasionan, los daños que te produce y, finalmente, cómo puede solucionarse. Lo primero que ese médico te va a ver, es el síntoma, pero luego va a empezar a investigar, porque ha estudiado y la ciencia ha logrado encontrar métodos para sanar tu cuerpo, gracias a Dios. Aunque hay un negocio paralelo al de la salud que va de la mano de los laboratorios y medicamentos que mejor no hablar de ellos aquí y ahora.

Pero el asunto en cuestión que me interesa, es: ¿Por qué hay cristianos que tienen serios problemas interiores que luego van a manifestar exteriormente? ¿Por qué no los pueden solucionar? ¿Por qué repiten como papagayos versículos bíblicos, se saben todos los himnos y todas las canciones y se saben hasta las marchas militares o partidarias de todos los gobiernos militares o democráticos de América y, sin embargo, no pueden encontrar la paz interior que necesitan?

¿Por qué cantamos que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece y, ante la primera asechanza, ya estamos debilitados? Simple y sencillamente, porque no nos hemos introducido, porque no queremos introducirnos, en lo desconocido, pero para Dios no hay nada desconocido. Y eso es lo que me da paz. Sería bueno que en este momento de tu lectura hicieras la siguiente oración:

Señor, yo no sé cómo soy por dentro, pero tú sí sabes. Me has creado. Te doy gracias Señor porque no eres un Dios que trata con síntomas solamente. Te doy gracias Señor porque para nuestros conflictos espirituales, no hay aspirina que nos calme el dolor o nos baje la fiebre, sino que eres tú, oh Dios, un Dios que nos conoce y que nos va a ministrar para que podamos llegar a la raíz de nuestros conflictos y podamos, a través de la palabra de Dios, ser sanados».

 ¿Por Qué?

Quiero ser bien claro; el tema del cual estoy hablando, no es lo más importante de la vida cristiana, así que no quiero hacer un ídolo de esto, simplemente diré que es algo importante y es una realidad. Y hablando de realidad, hay una realidad que sí es que queremos hablar, necesitamos hacerlo. Es más; pagamos para hablar y ser escuchados.

Cuando tú vas al médico porque te duele algo, él no te va a preguntar qué pensabas hacer mañana; ¿Qué es lo que generalmente te pregunta? Por ejemplo: ¿Qué comió? Cuando tú vas a un médico, lo primero que te hace, es una historia clínica. ¿Operaciones? ¿Padres enfermos? ¿Alguien en su familia? Eso es una buena fuente de datos que hacen al diagnóstico que luego ayudará a la solución.

¿Qué problema tuvo usted cuando fue chico? ¿Tuvo alguna enfermedad? Y te empiezan a preguntar y a preguntar. Y yo creo, sin embargo, que hay una realidad que nosotros, si queremos vivir una vida sana espiritualmente hablando, no podemos ignorar: La realidad de nuestro pasado. Nuestro pasado es una realidad y la tristeza más grande que nos ha dado es ver que los creyentes han empezado a creer que venir a Cristo es agarrar un montón de palas con tierra y echárselas encima a sus pasados. ¡No me importa más nada! ¡Yo me voy al cielo!

Y hemos hecho como el avestruz. ¿Conoces al avestruz? Es un ave corredora de gran tamaño, también llamada ñandú, que habita el sur de mi país, la Argentina. Tiene largas patas y extenso cuello. Cuando el avestruz se enfrenta a un peligro, su defensa es muy singular: mete la cabeza en un agujero y deja el cuerpo a la vista. ¡Basta que la cabeza esté bien! Metemos la cabeza dentro de un hoyo, la llenamos de versículos bíblicos y de oración bien intencionada, pero es el fruto de una vida cristiana que no cierra. Empezamos a razonar: Y por qué, y por qué, y por qué, y porqué.

Hemos aceptado un sin fin de cosas en nosotros, en nuestras vidas, que nos hemos creído que son bíblicas porque suenan bíblicas, pero que cuando empezamos a ver la palabra de Dios nos damos cuenta que no son tan bíblicas. Yo siempre hago esta salvedad cuando estudio la palabra de Dios. Hay una gran diferencia entre ser un creyente escritural y un creyente bíblico. ¿Sabes que son dos cosas distintas?

Tú puedes ser escritural sin ser bíblico. ¿Qué significa esto? Que hay personas que toman un versículo de la Biblia y dicen: ¿Ve que está escrito? ¡Mire! ¡Ahí está! ¿Ve? Pero cuando tú tiras esa escritura en toda la Biblia, resulta que no encaja. Y a nosotros el Señor nos ha llamado a que seamos bíblicos. Que nuestras verdades estén en la Biblia y no solamente en una escritura suelta por allí.

Y nos vamos dando cuenta que, a medida que Dios nos va revelando su palabra, nos va demostrando lo contrario a muchas cosas que a veces creíamos pero que en realidad no son así. Muchas de las cosas que más hemos defendido en la vida son, exactamente, las que Dios quería que nosotros cambiáramos. No nos manda al infierno por eso, nos tiene paciencia, pero es bueno que Dios nos de la habilidad de ordenar cosas en nuestras cabezas y para centrarnos.

Dios te está confrontando en este tiempo, ¿Lo habías notado? No enfrentando, porque Dios no tiene ningún interés ni necesidad de tener guerra contigo, pero sí confrontando. Confrontándonos con su palabra y ver como por un espejo a esa palabra de Dios en nuestras vidas. No es fácil soltar en nuestras vidas lo que por años hemos mantenido fuertemente asido. La primera palabra que aprende un bebé no es ni mamá ni papá; es mío. Y a todo lo que recibimos lo asimos con tanta fuerza que después nos va a costar mucho soltarlo.

Hay una realidad que nosotros debemos entender: tu alma, que vamos a partir de la base que está bien viva y no crucificada con Cristo, no quiere ser cambiada y moldeada a la imagen de Cristo. Lo que te quiero decir, hermana, hermano, amiga o amigo que vaya a saber Dios por qué causa estás leyendo esto precisamente hoy, es que tú te resistes a ser cambiado, moldeado a la imagen de Cristo. Y si tú me dices: ¡No! ¡Yo quiero ser cambiado! ¡Yo quiero ser como Cristo! Yo te lo creo, pero bueno; allí está la batalla. ¿Estás entendiendo?

Naturaleza

Hay una naturaleza dentro tuyo que no le gusta para nada esto que te estoy diciendo. Pero hay otra naturaleza, también en tu interior, que te está diciendo que eso es cierto. Hay un conflicto dentro tuyo. El conflicto tiene un protagonista principal: tu alma. A veces los creyentes usamos una expresión que ni siquiera sabemos qué quiere decir, cuando decimos que debemos “salvar el alma” ¿Por qué usamos eso? Porque está muy bien dicho. ¡Es el alma lo que Dios quiere salvar! Pero esa alma no quiere ser moldeada a imagen de Cristo. ¿Por qué? Bueno; es aquí en donde nos vamos a empezar a meter en problemas.

Voy a usar una palabrita que, a lo mejor al oírla por primera vez, no te agrade mucho. No te apresures; oye y examina, y después si quieres, reacciona. Pero no hagas ninguna evaluación apresurada. Dios nos diseñó, cuando nos creó, espíritu, alma y cuerpo. Esto somos nosotros. Un espíritu, que tiene un alma y habita un cuerpo. No soy un cuerpo ni soy un alma, soy un espíritu. Igual que Dios. Dios es Espíritu. Yo estoy hecho a imagen y semejanza de Dios. Yo soy un espíritu, Dios me dio un alma y habito en una caja descartable llamada cuerpo.

¿Qué significa esto? Que aunque este cuerpo se vaya, no importa; yo no soy este cuerpo. Soy un espíritu. Soy de la misma naturaleza de Dios. ¡Ojo! No dije como Dios, eso es esoterismo, como aquella antigua Nueva Era; dije de la misma naturaleza. Él lo dice. Cuando Dios creó a Adán, lo creó un espíritu. Le dio un alma y le dio un cuerpo. Por eso es que aparecen tres naturalezas en la creación del hombre.

(Génesis 2: 7)= Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, (¿Qué formó aquí? El cuerpo) y sopló en su nariz aliento de vida, (Esta palabra, aliento, equivale a espíritu en este texto. Sabemos que la palabra espíritu es la palabra pneuma, que quiere decir viento. Por eso cuando la palabra de Dios habla del Espíritu de Dios, en realidad habla del aire de Dios. Por eso cuando el Espíritu Santo vino en Pentecostés, hubo un sonido bárbaro como el de un viento fuerte. Le dio un cuerpo, dice. La palabra cuerpo, en la Biblia, es la palabra soma. Y la palabra alma, en la Biblia, es una palabrita que a muchos creyentes no les gusta decir, pero que está allí: No se escribe así, pero se pronuncia: psiquis. Si tú hablaras en griego en la iglesia, no dirías ¿Cuántas almas aceptaron hoy a Cristo? Dirías: ¿Cuántas Psiquis se convirtieron al Señor?) Y fue el hombre un ser viviente.

 Programa

Hablemos de Adán. Dios lo creó a Adán. Como Adán no tuvo a nadie antes que él, estaba solo. Dios mismo se encargó de formar el alma de Adán. ¿Cómo formó el alma de Adán? Voy a usar una palabra que a lo mejor a ti no te gusta, pero no encuentro otra: lo programó.

Somos creados para ser programados. Somos programables. Dios lo agarró a Adán y le dijo: ahora te voy a explicar para qué estás aquí. Primero vas a hacer esto, después lo otro, ponle nombres a estos bichos. O sea: tenía inteligencia en un grado de ciento por ciento. ¿La razón? Dice la palabra que Dios sopló aliento de vida en él.

¿Y qué es soplar sino darse de sí mismo? Entonces Adán tenía algo de Dios en su seno. Adán era igual a Cristo. Había sido programado para vivir en santidad. Vas a habitar en el huerto, y lo vas a guardar, y vas, y vas, y vas. Lo programó.

A lo mejor este término, a ti, te suena muy mecánico, pero olvídate de lo mecánico, porque una computadora, cuando la programas, es un reflejo de lo que Dios ha hecho con el hombre. A menor escala, a menor todo, pero es así. Dios creó al hombre, pero el hombre no fue e hizo todo lo que tenía que hacer. No estaba auto programado. No era cuestión de tocar un botoncito, Dios lo ministró, y si no te gusta la palabra “programó”, lo enseñó, pero le dio un programa muy claro de todo lo que tenía que hacer. Bueno; eso, es lo que nosotros llamamos voluntad.

Dios no creó a un millón de personas. Creó a dos. Adán y Eva. ¿Por qué? Porque Dios lo moldeó a Adán y le dio sentido de existencia. Le dijo para qué estaba en la tierra, le dijo cuál era el propósito para el cual tenía que estar, le dijo que tenía que señorear, que tenía que dominar. Entonces, ¿Qué iba a pasar cuando Adán y Eva tuvieran hijos? Adán y Eva se iban a convertir en los programadores de sus hijos.

Y si Adán y Eva programaban a sus hijos, Adán y Eva y sus hijos y los hijos de los hijos de los hijos de los hijos, hubieran sido igual al modelo de Adán y Eva. Y Adán y Eva y toda su descendencia hubiesen sido hijos de Dios, no hay otra cosa. La Biblia no es el arte de fabricar predicadores, ni evangelistas, ni la iglesia más grande del mundo. La Biblia está escrita para que, a través de ella, hagamos hijos para Dios.

Entonces, así como Dios se convirtió en el programador de Adán y Eva, así también ellos iban a ser los programadores de sus hijos. Estoy hablando de poner las pautas, para que no me malentiendas. De la misma manera que Dios le dijo a Adán: señoread la tierra, sojuzgadla, lo influenció y a todo eso, lo hacía Adán. Vaya a saber por cuanto tiempo lo hizo. Cuando Adán iba creciendo, lo iba a decir a sus hijos y los hijos le iban a decir a sus hijos y cuando pasaran mil generaciones iban a estar haciendo lo que Dios le dijo a Adán. Porque fuimos programados para seguir un programa modelo.

Pecado

Ahora bien; ¿Qué pasó? Adán siguió el modelo divino, pero ni siquiera se reprodujo en su primera generación. Porque Satanás, ¿Qué hizo? Lo tentó, y en Adán se rompió el modelo programado divinamente. ¿Y qué pasó? La segunda generación ya no recibió programación divina, sino que recibió programación de una naturaleza de pecado. Por eso es que ya en la segunda generación, entre los hermanos, se mataron entre ellos. ¿Por qué? Porque Caín y Abel ya no recibieron la programación que Dios quería darles.

Eso, se ha ido multiplicando hasta hoy. Y ahora quiero llegar más cerca tuyo. Tú te resistes a ser moldeado a la imagen de Cristo, y yo también, ¿Por qué? Porque hemos sido programados por patrones que no han sido los patrones divinos. ¿Cuál han sido los patrones que han programado tu vida? Patrones sociales, morales, culturales, medio ambiente, hábitos, comportamientos del mundo natural, y esa es la programación que tú has tenido. Religiones han programado tu vida; te han aferrado en un estado demasiado tierno.

Y tú, fíjate como Dios afirma este principio en su palabra que antes que naciera yo, ya Cristo había muerto porque sabía que yo iba a pecar. Por eso dice la Biblia: Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. El día que tú tengas un hijo, va a ser pecador. Ya está la ley, la naturaleza de pecado, ya está dentro de nosotros. Por cuanto todos pecaron, dice la Biblia. En Adán pecamos todos. ¿Por qué? Porque Dios sabía esto. Si pecó el modelo, más vale que iban a pecar todos los que venían detrás.

Esto es una realidad mi hermano. Entonces, en el alma, es a donde está la voluntad, adonde está la mente, la imaginación, y vamos a llegar a algo que yo considero, es lo más importante si es que lo podemos entender; la mente, la imaginación y otras cosas más, pero por ahí estamos.

Entrenamiento

Así como el cuerpo tiene órganos, también el alma tiene órganos, y el espíritu tiene órganos. Son parte de nuestro ser. Entonces fíjate una cosa: tu alma, ¿Por qué se resiste a ser moldeada a la imagen de Cristo? Porque ha recibido patrones opuestos. Ahora yo quiero preguntarte: ¿Cuáles son esos patrones? ¿Cómo ha sido formada tu alma? Por entrenamiento.

Tú has sido entrenado. ¿Qué significa esto? En tu vida, ha pasado gente que te ha entrenado para la vida. No estoy diciendo que te hayan entrenado para bien o para mal. No voy a calificar. Simplemente usemos el verbo: entrenar, que ha afectado tu vida. Han pasado tus padres, han pasado maestros en la escuela, han pasado vecinos, amigos, venerables hermanos del culto, pastores y vaya uno a saber cuántos y quiénes.

Han pasado por tu lado, y un sinnúmero (escucha bien esto) de personas han aportado su granito de arena para que tu vida sea lo que hoy es. Tú no eres lo que eres por lo que eres. Por el lado tuyo, tus reacciones, tus actitudes, tu forma de mirar, tu forma de ser, tu forma de mirar la familia, tu forma de mirar el matrimonio, tu forma de mirar la iglesia, tu forma de mirar a Dios, tu forma de mirar a los vecinos, tu forma de mirar el deporte, tu forma de mirar televisión, tu forma de caminar, de hablar, de sentarse, tu forma, ha tenido el aporte de cientos de personas.

Tu filosofía de vida, la manera en que te lavas los dientes, la manera en que te peinas, todo, todo. Porque para eso fuimos creados: para que otros formen nuestra vida. El principio de entrenamiento. ¿Qué pasó? Esas personas fueron acumulando conceptos e ideas que se asentaron de una manera inherente en nuestras vidas.

¿Qué significa esto? Que las personas han afectado tanto nuestras vidas, que ya actuamos por inercia. Yo ya no tengo que levantarme y ponerme a pensar cómo voy a reaccionar si viene alguien, ¡No y no! Es parte de mi ser, no lo tengo que pensar, no lo tengo que calcular. Yo, ya pienso así. ¿Y quién me hizo pensar así? Un principio de entrenamiento. Que lo puso Dios para bien, pero como estamos en una naturaleza de pecado, no hemos tenido lo más selecto a nuestro alrededor. Y esas personas, han afectado nuestra manera de ser.

Las personas que han pasado por nuestro lado, ya son parte nuestra. Porque ellos se formaron en nosotros. Tú tomas el hábito de otra persona y se te pega, se te adhiere y esa persona ya está en ti. ¿Qué hubiese pasado si Adán hubiese oído todo lo que Dios decía? ¿Hubiese estado adónde? Adán hubiese sido como Dios. En su carácter. Por eso dice: a imagen y semejanza. ¿Qué hubiese pasado si Adán hubiese guardado las leyes de Dios? Adán hubiese estado reflejado en Abel y Caín. Por eso es que dice la Biblia: por cuanto Adán pecó, por uno, entró todo el pecado en nosotros. Por cuanto uno murió, fuimos todos salvos. El principio de entrenamiento. El principio de programación.

¿No te da cierta “cosa rara” el saber que dentro tuyo andan acompañándote por la vida un montón de personas? Es posible que ya ni siquiera estén más y que ni siquiera te acuerdes quiénes son, pero pasaron por tu vida y dejaron su marca. Personas que te afectaron con sus miradas, personas que quizás te afectaron en algo y que ni siquiera lo saben, pero te afectaron. Eso es una realidad. Ojo: no estoy diciendo esto para justificar tu forma de ser.

Herencia

Es decir que globalmente yo soy lo que soy, porque hay personas que me entrenaron para esto. Es como quien agarra un equipo deportivo y durante una semana les habla a los jugadores, les hace dibujitos en una pizarra, los agarra uno por uno y les dice diez veces qué cosa tienen que hacer y qué cosas no tendrán que hacer. El domingo, cuando salen a la cancha a jugar el partido oficial los ves y te hacen todo lo que les fue enseñado y del modo en que les fue enseñado. Principio de entrenamiento. Si no lo hacen, lógicamente, despiden al Director Técnico, es lo usual.

La segunda manera por lo que nosotros somos lo que somos, es un principio que vamos a llamar: un principio de herencia. Dios es un Dios de herencia. Por eso es que vamos a leer en la Biblia, por ejemplo, “El Dios de Abraham”, “El Dios de Isaac”, y “El Dios de Jacob”. Por cuanto le prometí a tu padre Abraham; Dios es un Dios de herencia. Funciona el principio de herencia. Si el principio de herencia hubiese funcionado en un hombre santo y sin pecado, al día de hoy nosotros estaríamos viviendo la herencia de Adán. Por eso cuando Dios encontró a un justo que creyó la promesa, como Abraham, lo constituyó heredero de la promesa y, con él, como lo dice Pablo en Gálatas 3, a nosotros.

Es decir que si yo tomo una postura de fe y nutro mi vida con la palabra de Dios, la herencia de Abraham llega a mí. ¿Por qué? Porque el principio de herencia funciona. Siempre, ¿Eh? Porque el principio de herencia fue dado para funcionar para bien, pero por cuanto el hombre pecó, funciona para mal. Se tergiversa el principio.

Hay un principio de herencia. ¿Cómo funciona? Es un principio congénito, que se puede transferir por la vía genética. Esto se da también, a veces, en las enfermedades físicas. Por eso te lo preguntan. Yo te puedo asegurar que así como pasa en el ámbito físico, así también pasa en el ámbito espiritual.

¿Tú crees en la transferencia de espíritus? Más te vale que creas. Moisés, cuando oró por Josué, le transfirió su espíritu. Por eso se usa la imposición de manos. Hay tantas cosas que hacemos y no sabemos ni para qué. Cuando Pablo le dijo a Timoteo: Aviva el don que hay en ti, que te fue dado (¿Por qué?) Por la imposición de manos. Bárbaro, pero hay un problema: así también se transfieren espíritus de hechicería y de brujería.

No digo siempre, pero muchas veces, así como se transfieren las enfermedades, hay espíritus. Yo hice una lista, acá, que nace un poco de la realidad más que de los libros: vicios, adulterios, lujuria; y muchas veces, aconsejando a la gente, y llevándolos a ver a sus antepasados, vamos a llegar a un momento en que vamos a encontrar que es posible esta realidad.

¿Pero sabes cuál es el problema? Que muchas personas, que muchos creyentes, han aceptado eso. “Yo soy así” ¿Por qué dicen eso? Han aceptado eso. Han aceptado esa programación en su vida. Ah, pero siempre nos piden que oremos. Pero ya han aceptado el programa. Y que nadie se atreva a sacarme el MP4. Ya están programados. “Amén”; “Gloria a Dios”; “Bendito sea su nombre”; “Juan 3:16”; “Filipenses 4:13”; Pero no han afectado sus vidas, porque todavía no han tratado con sus pasados.

Cristo ya los lavó, ya los limpió, pero no han tratado con sus vidas. Muchas personas dicen: Ah, hermano, ¿Usted sabe? Cuando yo no era cristiano, iba a los hechiceros. ¿Y sabe una cosa? Muchas veces me dijeron con exactitud lo que me pasaba. ¿A ver? ¿Qué es eso? ¡Diga! ¡Diga! Es muy fácil. Cuando hay espíritus transferidos de generación en generación, lo que está haciendo ese espíritu, es comunicarse con el espíritu del hechicero y transmitirle toda su vida.

Evasiones

¿Nunca te preguntaste, o le preguntaste a otros, u oíste a otros preguntárselo, “¿Por qué seré así?” Saúl lo hacía. ¿Por qué soy así? Pero cada día que pasaba, le gustaba más matar. Tú lees la Biblia. Saúl se arrepentía, iba y mataba a uno, lo quería matar a David, fracasaba y al rato estaba llorando: “¡No lo quiero matar a David!” Un día se puso a danzar. Se pasó todo un día alabando a Dios.

David habrá pensado: “Bueno; este ya se convirtió, ahora no me va a querer matar más”. Al rato, dice la Biblia, ¡Más ganas de matarlo tenía, todavía! A veces vemos creyentes así: vienen a la iglesia, buscan a Dios, leen la Biblia, oran, ayunan, y hacer todo el mecanismo cristiano, pero nunca cambian, porque no se deciden a enfrentarse con sus conflictos interiores.

¿Por qué no se puede solucionar mi problema?, Se preguntan muchos. ¿Por qué? ¿Por qué no puedo despojarme de tal o cual flaqueza? Eso lo hace la palabra de Dios, y hasta allí todo va bien. El problema es qué palabra es la que necesito. El alma contraataca, con sus mecanismos de defensa cuando Dios trata con ella. Lo que se va contento de una reunión es tu espíritu, que ha sido alimentado por la palabra de Dios. Tu alma no. Tu alma te agarra al otro día, cuando ya no hay música ni hermanitos cerca, y te dice: bueno, ahora vamos a negociar el mensaje de anoche de acuerdo a como soy yo. Y ahí empieza la discusión.

La conclusión para dejar, es que Dios no quiere que tú andes por allí echándole la culpa a nadie. Ahora no me vengas con. “Ah, yo soy así, entonces, como producto del principio de entrenamiento”. O “Yo soy así producto del principio de herencia o de transferencia de espíritu”. Todo lo que he dicho ha sido, simplemente, para hacerte ver una realidad, pero tú y yo somos responsables de que nuestras vidas experimenten un cambio.

(Hebreos 4: 12)= Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

 No sé si has prestado atención a que no dice que la palabra de Dios está viva, dice que es viva. Simple. Porque todo lo que está vivo, se muere, en tanto que lo que es vivo, sigue viviendo. Principio de eternidad, un jeroglífico egipcio si lo queremos analizar.

La palabra partir, aquí, es la palabra merismos, y significa separar. Es como quien agarra el motor de un auto y lo desarma parte por parte. No quiere decir que lo va a tirar todo a la basura, quiere decir que lo va a separar pieza por pieza para ver adonde está el problema. Y la Biblia dice que la palabra de Dios es un merismo, un bisturí, es una herramienta de incisión, que separa lo que es del cuerpo, lo que es del alma y lo que es del espíritu. A esto lo produce la palabra haciéndote entender quién eres y cómo eres. Es el único modo de ilustrarte sobre cómo quiere Dios que seas.

 Cuando aceptas a Cristo, tu espíritu pasa a ser santo. El problema es que desde allí en adelante, Dios va a tener que tratar muy seriamente con tu alma. Al alma le gusta la independencia, por eso busca religiones que no le digan que hay que vivir en santidad. La religión de “créetela que tú eres mucho”, le encanta. Por eso proliferan tanto las doctrinas orientales que tienen una filosofía llamada yoísmo. “Tú puedes; tu mente puede dominarlo todo”. A pedir de boca del alma. ¿Puedes ahora entender algunas cosas que hasta aquí te parecían incomprensibles?

 (Proverbios 20: 27)= Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón.

 Quiero recordarte que corazón, en el hebreo, es sinónimo de alma. Y también creo necesario recordarte que, Escudriñar, llevado al idioma cotidiano, es lo más aproximado a investigar. Todos nosotros aprobamos que un doctor en teología se pase las horas buscando cinco patas a un gato que tiene cuatro, pero al mismo tiempo, rechazamos la idea de que a eso tengamos que hacerlo todos los creyentes. ¡¡Es que hay que estudiar para hacer eso con seriedad, hermano!! Ah, no sé. La Biblia manda que escudriñemos las escrituras, y no dice nada de cultos o analfabetos.

La gran clave, una vez más, es obedecer a Dios o a los hombres. ¿pero no hay hombres que representan a Dios? Sí, pero esos hombres jamás te enviarían a realizar algo que la Biblia no avala. Y mucho menos te enseñarían algo inventado por ellos mismos, tal son algunas doctrinas denominacionales, en lugar de hacerlo con lo que Dios dijo.

 Revelaciones

Somos una trinidad, a esto lo sabemos. Así como la gran Trinidad es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, así también el hombre, creado a imagen y semejanza, es una trinidad: espíritu, alma y cuerpo. Con el cuerpo tengo contacto con el mundo exterior. Con el alma tengo contacto conmigo mismo, y con el espíritu tengo contacto con Dios. Creo que ya puedes ir examinándote y examinando tu vida a la luz de estas conclusiones.

Ahora bien; ¿Qué pasa? Pasa que cuando el alma es dueña, y ha sido programada desde pequeña por Satanás, como todos nosotros, ahí lo tienes al espíritu. Como estaba muerto el espíritu, ahí lo tienes, pisado. No existía el espíritu. Pero cuando tú aceptaste a Cristo, tu espíritu nació de nuevo, no tu alma. Ella solamente tiene que someterse, pero se resiste y pelea. ¡Vaya si pelea! Y es acá, en el alma, donde precisamente están los vicios y la programación y todo lo que conforma lo que la sociedad erudita denomina: personalidad. En suma: tu manera de ser. Por eso es que le cuesta tanto someterse al espíritu, aunque ponga todas sus fuerzas en hacerlo.

(Salmo 42: 7)= Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.

 ¿Qué significa esto de “un abismo llama a otro abismo?” Significa lo siguiente: Cuando tú recibes una revelación de la palabra de Dios y la pone por obra, esa revelación, ese abismo revelado en ti, lo vas a preparar para una próxima revelación. Un abismo llama a otro abismo a la voz de sus cascadas. Una revelación nos conduce a otra superior dictada por la voz de la cascada divina que es la palabra de Dios.

Por eso hay enfermos psiquiátricos; porque el psiquis, o sea el alma, no nació para mandar, nació para someterse al espíritu. Por eso las órdenes que Dios le dio a Adán, fueron órdenes espirituales. Que cuando el hombre murió espiritualmente, no lo pudo poner por obra.

 Entonces, cuando yo recibo una revelación, Dios me va a dar otra revelación que le dará plenitud a la anterior y preparará el entendimiento a la próxima. Siempre y cuando la ponga por obra, claro está. Si no me voy a quedar estancado allí. ¿Entiendes ahora por qué hay tanta gente que crecía y crecía y un día se detuvo y empezó a caerse?

Porque creyó que ya había llegado a “lo más”. Y a mí me gusta usar una palabra, acá. ¿Qué pasa cuando yo recibo una revelación de una palabra y la empiezo a poner por obra en mi vida? ¿Sabes qué es lo que le pasa al alma? Sufre una metamorfosis. Empieza a cambiar. Y la gente que me conoce, empieza a espantarse. ¡Gloria a Dios!

 Cuando un esperma fecunda un óvulo, lo que allí empieza a gestarse tiene un aspecto horripilante. ¿Nunca ha visto un feto? ¡Huaaauuu! A los dos meses, no es mucho mejor. Y tampoco lo es a los cuatro. Pero a medida que va pasando el tiempo, se va alimentando hasta que termina siendo la orden genética que traía un esperma y un óvulo. Que ni se veían.

Sujeción

 Así es la palabra de Dios. Cuando la palabra de Dios entra en nuestras vidas, al comienzo parece que no pasa nada, pero ya está sembrada. Y conforme yo voy luchando y conforme yo voy poniendo la palabra por obra, hoy un versículo, mañana otro, y mañana otro, y voy escudriñando mi vida, lo que no es de Dios.

“¡Ah, Señor, a esto lo aprendí de mi tío y está mal!”. “¡Ah, Señor, esto lo aprendí de la religión y está mal. Lo saco y agarro su palabra, y la introduzco allí y empiezo a sacar lo que no es bueno, y empiezo a introducir la palabra de Dios! ¿Sabes lo que le pasa al alma? Se vuelve más fiera que antes.

Por eso es que algunos creyentes, dicen: yo no sé para qué me habré metido en esto. Y algunos se confunden y otros tienen ganas de volverse atrás. ¡Y claro! Antes, el alma hacía lo que quería. Iba para allá, venía para acá. Ahora, tú la estás empezando a sujetar a la palabra de Dios y entonces empieza a ser transformada.

Y eso le molesta, le duele, empieza a moverse dentro tuyo. Empieza a cambiar, es una metamorfosis la que va sufriendo, porque lo que hacías antes, ya no lo hace más. Porque a esto lo aprendí, porque esto me pasó, una mala experiencia del pasado, ahí empieza.

(Romanos 12: 2)= No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

 Aquí, la palabra transformaos, equivale a metamorfosis. ¿Cómo sufre metamorfosis el alma? ¿Por qué hay cambios en la vida de una persona? Lo miran y le dicen: como decimos en Argentina: ¡Che! ¿Qué te pasó a vos? ¿Qué bicho te picó? ¿Adónde vas? ¿Qué te hicieron los evangelistas tarados, esos? Esa es la metamorfosis que va sufriendo nuestra persona, nuestra manera de ser, por la palabra que va obrando en nosotros. El comienzo no es bueno, pero vale la pena.

Reacciones

 Es importante, y ahora vamos a meternos en un tema precioso, conocer como reacciona el alma ante las circunstancias de la palabra de Dios. La clave es: ¿Por qué soy como soy? Y Dios nos va a mostrar por qué somos como somos.

Hazte esta pregunta: ¿Por qué yo tengo este estilo de vida que tengo? ¿Adónde lo compré? Cálmate. No lo compraste. Nuestra cultura, el medio ambiente, la crianza, la influencia de personas, dolores que hemos recibido en nuestra niñez, rechazos, raíces de amargura, traumas de malas experiencias, todo eso, ha ido formando tu carácter. Ni un psicólogo ni un psiquiatra pueden llegar a la raíz del problema, porque ellos trabajan únicamente este nivel.

 Yo doy gracias a Dios que hay psicólogos cristianos, porque de la misma manera en que Dios ha permitido al hombre entrar al soma, es decir al cuerpo, y tú cuando te duele algo vas a un médico y le dices: “Oiga doctor, solucióneme el problema que tengo con el soma”, y entonces ahí el médico te da la pastillita medio mágica esa que te cura todo, Dios ha permitido también al hombre entrar a investigar en el psiquis, que tú sabes, es el alma.

Muchos creyentes han cometido el error de ejecutar a todos los psicólogos. Mira, yo te voy a decir algo: en la Psiquiatría, hay el mismo riesgo que hay en el resto de la medicina: están los médicos y están los curanderos, esto es: los improvisados.

Claro que eso no quiere decir que porque haya curanderos tú no irás a los médicos; Tú sabes cuál es la diferencia. Pero tienen un problema que en muchas ocasiones, algunos de ellos no alcanzan a entender: por buenos que sean los psicólogos, jamás van a poder entrar a la raíz del problema, porque el problema tiene una raíz espiritual y allí, entra solamente Dios.

 Entonces, cuando tú vas al psicólogo, lo que él te dice, es lo mismo que tú le has dicho antes, pero con términos que tú no entiendes y, encima, te cobra. Y acá viene lo que hay que conocer. ¿Sabes una cosa? Todos nosotros respetamos siempre a un mismo patrón para reaccionar, siempre. Y acá voy a usar una palabra muy linda. Somos personas predecibles.

Demos vuelta como le demos vuelta, siempre reaccionamos igual. Somos predecibles. Si no hemos nacido de nuevo, el alma, que es programable, es también predecible. Tú vas a una computadora, le colocas un programa y, hagas lo que hagas con ella, al otro día aprietas una tecla y ahí está el programa: intacto.

 ¿Sabes qué usa Satanás para trastornar la vida de muchos cristianos? ¿Sabes por qué muchos cristianos somos estorbados por Satanás? No es porque Satanás conozca nuestra mente, porque tú sabes muy bien que Satanás no puede conocer nuestros pensamientos. Él no tiene acceso, él no es omnisciente.

¿Sabes por qué Satanás se da cuenta, a veces, cómo tentarnos, cómo estorbarnos, cómo apartarnos del camino? Porque él usa este principio: somos predecibles por la forma en que nosotros hemos sido afectados en nuestras vidas.

Debilidades

 Satanás sabe cuáles son nuestras áreas de debilidad. Y somos predecibles a eso. Estoy hablando de una persona que no ha conocido a Cristo, eh? Como hay áreas de su vida que todavía no han conocido a Cristo. Hay áreas de su vida que aunque lo hayan oído, jamás han creído todavía que Cristo murió en la cruz.

Somos personas predecibles y reaccionamos conforme al patrón que tenemos adentro nuestro en forma de programación. El alma es predecible y aquí es donde se mueve Satanás. Satanás se mueve con cierta comodidad porque él conoce lo que te ha pasado a lo largo de toda tu vida.
Él sabe quién te formó, sabe tu religión, sabe todo; tiene una excelente historia clínica personal tuya.

Sabe las cosas que te pasaron cuando eras pequeño, las experiencias amargas que has tenido, cuál es tu debilidad. Si es la lujuria, si es el sexo, si es andar por allí metiendo las manos donde no debes, si es el robo, si es el hablar mal. Él sabe todo eso y, por cuanto somos programables, él sabe también cómo atacarnos. Ese es el pie, la cabecera de playa, que Satanás tiene en nuestras vidas: nuestra alma programada desde antes de conocer al Señor.

 La programación de la mente del hombre que no conoce a Cristo, en su mayoría, está programada por espíritus que a cierta edad, comienzan a manifestarse en ti. Satanás sabe a qué estímulo tú y yo vamos a reaccionar. Por eso algunos de ustedes jamás van a ser tentados por un billete de cien dólares, que su padre desde que tú eras pequeño y sin ser creyente, te enseñó que jamás debías robar.

Esa es una programación y tú no vas a robar. Tú lo sabes, pero Satanás también lo sabe y no va a tratar de tentarte allí. Está vencido, pero no es tonto. De allí que Satanás no te va a poner un banco a la vuelta de tu casa para que tú lo asaltes,  porque esa área de su vida ya fue programada para no robar aún antes de conocer al Señor. Pero hay áreas, seguramente, que por nuestra naturaleza de pecado, son débiles.

 En tus emociones, si fuiste engañado sentimentalmente, si has tenido una mala experiencia, allí es donde él sabe cómo y dónde atacarte. En tu programación. Él sabe cuál tecla tocar. ¿Cuántos se estarán dando cuenta, ahora, porque el Espíritu Santo se los está confirmando, que tienen una tecla que con sólo ser apretada los lleva a una reacción que conocen muy bien?

 ¡Claro, pero yo ahora tengo a Cristo, hermano! ¡Sí que lo tienes! Pero mira lo que te voy a decir ahora. Hay una naturaleza en nosotros, que Satanás no puede predecir. Porque él no tiene acceso ni nunca estuvo allí, que es la naturaleza del Espíritu. Si tú y yo entendiéramos esto…

Nada

 Escucha bien. Este súper versículo que encontré aquí. Hace mucho tiempo que está en la Biblia, pero es como si lo descubriéramos hoy.

 (Juan 14: 30)= No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.

 Fíjate esto: Jesús estaba con discípulos y les dice: “miren, ahí viene Satanás. Pero ¿Saben una cosa? Quédense tranquilos y no tengan miedo, que él no tiene nada en mí”. ¿Qué significa eso? Que Satanás nunca pudo programar a Jesús. Jesús nunca fue programado por nada malo. Ni siquiera ante la vulnerabilidad que José o María podían tener, como seres humanos, para ser utilizados. Si vemos las cosas hereditariamente, no pudo ser porque él fue engendrado por el Espíritu Santo, con esperma divino, no humano. ¿Entiendes?

 Segundo: no pudo, tampoco, ser afectado en cuanto al medio que lo rodeaba, porque la Biblia dice que Jesús, desde pequeño, crecía en sabiduría para con Dios y para con los hombres. Ya a los doce años, Jesús discutía en el templo con los doctores, porque conocía toda la ley. ¿Qué significaba eso? Que Jesús no vivía según el alma, como nosotros, en una naturaleza de pecado.

¿Cuántos saben que todos hemos vivido mucho tiempo de acuerdo con nuestros modos de pensar? Y bueno, Satanás conoce todo eso, tu comportamiento, tu filosofía y cómo vas a reaccionar en cada caso. La naturaleza almática, es predecible.

 ¿Sabes que vas a desayunar mañana? Salvo excepciones, lo mismo que desayunaste hoy. Es predecible. ¿Sabes cómo te vas a peinar mañana? Igual que como te peinaste hoy. Ya estamos programados. ¿Sabes qué vas a decir cuando estés cansado? Lo mismo que dijiste ayer cuando estuviste cansado. Somos predecibles. Pero Jesús no lo era. Ahí estuvo una de las enormes diferencias.

Palabra

Satanás no pudo tentar ni hacer caer a Jesús. ¿No ves que lo probó por todos lados porque no sabía por donde agarrarlo? Porque Jesús no tenía una programación predecible, él no vivía según la carne. Él vivía según la palabra de Dios. ¿Sabes por qué, muchos creyentes, a veces caemos y pecamos? Porque nos falta precisamente eso.

¿Sabes por qué Satanás no sabe lo que hay en el espíritu y por consecuencia no puede predecirlo? Porque Satanás no tiene conocimiento de la Escritura. ¡Pero no! ¡A mí me enseñaron que Satanás conoce la Biblia mejor que yo! ¡Además, hay muchos versículos que muestran que él andaba repitiendo la palabra de memoria! ¿Cómo me dice que Satanás no tiene conocimiento de la palabra?

Te lo digo porque es así. Satanás tiene letra, pero no tiene revelación de la palabra. Él agarra y la lee y la repite como un papagayo porque se encuentra con muchos creyentes que son peores que él. Si cuando dijo: “lárgate por la montaña que los ángeles te van a agarrar y qué sé yo cuanto, no tenía ni idea de lo que estaba diciendo.

Hay algo que hoy te tiene que quedar muy en claro si es que hasta hoy no lo habías visto: si Satanás tuviera verdaderamente conocimiento, revelación de la Escritura, jamás hubiera crucificado a Cristo. El leyó el salmo 53, y no lo entendió. Si hubiera leído Isaías 53, y lo hubiera entendido, jamás habría crucificado a Cristo. Nunca llegó a darse cuenta que la cruz no significaba muerte, sino que significaba vida. Jesús, para él, era impredecible. Porque lo espiritual sólo es revelado a los espirituales.

¿Nunca te has preguntado, siendo las cosas como son, y siendo él tan astuto e inteligente, cómo es que Satanás no se arrepiente nunca? Porque no le es revelada la palabra. Un borracho que anda a los tropezones por la calle y a los porrazos por las cunetas llenas de barro, si hoy levanta una mano y se entrega a Cristo, ya tiene más luz de la palabra que Satanás. Porque a él sí le será revelada la palabra por amor.

Áreas

¿Cuál es el problema? Que Satanás conoce nuestras áreas de debilidad. Y sobre esas áreas trabaja. ¿Qué pasa con las tentaciones y los ataques que vienen a tu vida? ¿A qué nivel vienen? A este nivel. Satanás te va a atacar en toda su área de programación. Él sabe en las partes que tuviste problemas, él sabe en las partes que tuviste dificultades. Él sabe como es tu manera de pensar sobre esto y sobre lo otro porque él ha estado, durante tu niñez, en tu programación.

Satanás, por ejemplo, ha rebajado tu autoestima diciéndote desde pequeño que no servías para nada. Pero por otro lado te ha levantado líderes que él se ha encargado de levantar, y grandes, para que tú digas: yo soy esto y nunca voy a poder ser eso. Estimula tu mente distorsionando la Biblia y te enseña que el poder está en ti y empieza a fabricar un trauma dentro tuyo, haciéndote sentir que no sirves para nada. La otra punta son aquellos que levanta en liderazgos de vanidades, dinero y humanismo.

Dios, lo único que quiere con esta palabra, es bajar tu alma y levantar tu espíritu. ¿Sabes una cosa? Una persona que es guiada por la palabra de Dios, es decir que lleva la palabra incorporada a su vida diaria, se vuelve impredecible para Satanás. Hay hermanitos que te dicen: “¡Qué le va a hacer; mi vida es así de monótona!” Entonces ya eres carne para Satanás, porque él ya sabe cómo te vas a levantar, con qué cara te vas a levantar, cuál va a ser tu primera queja, que si hubo sol, que si hubo frío, que si hubo calor y, al final, tengo tantos problemas que yo no sé por qué no tengo problemas, y porque no tengo problemas, tengo un gran problema. Y ya Satanás conoce todo tu repertorio. Pero el que vive conectado con Dios…

La Biblia dice que el Evangelio es novedad de vida. ¿Sabes para qué? No para que seamos felices, sino que la novedad de vida en Cristo, es guerra espiritual contra Satanás. No hay nada mejor, en una guerra, que el elemento sorpresa, lo imprevisible. ¿Cuántos quieren ser victoriosos en su vida cristiana? Sean impredecibles. Mañana hagan algo que no hicieron nunca. Mañana asusten ustedes a Satanás haciendo algo que no era su costumbre.

Pero no; no te sales de la rutina y Satanás ya te conoce el repertorio. “Es que esto es muy duro para mí”. Otros dicen: “Yo no entiendo la Biblia”. Pasan cuarenta y cinco años, y… “¡Me cuesta entender la Biblia!” No se dan cuenta que mientras lo sigan creyendo y encima declarando, ese principio de fe, aunque en este caso negativa, funciona y, efectivamente, tu mente se bloquea cada vez más y tú entiendes la Biblia cada vez menos.

Escucha esto: si tú tienes un área en tu vida que puede ser doblada, Satanás la va a doblar. Lleva mucho tiempo en este negocio. Vas a la iglesia, tienes un culto glorioso, al otro día te levantas gozoso y glorioso, llegas a tu trabajo cantando, el jefe se te viene encima y te levanta por los aires por un asunto del cual tú eres inocente y ya está; has perdido la paz y aquel culto glorioso es historia. Él te conoce.

Impredecibles

¿Queremos tener victoria? Hagamos hoy algo que nunca habíamos hecho antes. Impredecibles. No vivamos programados. Por eso es que Dios es anti-religioso. Por eso es que nuestras reuniones siempre tienen que tener algo nuevo. Aunque sea cambiémonos de lugar en el templo si es que todavía estamos yendo a alguno. Ya sabemos qué cara vamos a poner cuando cantemos y cuál rostro cuando oremos.

Sentarse, pararse, levantar las manos, aplaudir, hacer silencio, inclinar el rostro y cerrar los ojos, (¿Quién habrá inventado esto?) Mirar al cielo, abrazar a su hermano que está al lado. Hacemos un montón de cosas que no son malas, pero las hacemos tan religiosa y repetidamente que esto es precisamente lo que quiere el diablo. A él una iglesia religiosa y ritualista no le molesta. Satanás reina en el legalismo, las formas externas, las costumbres evangélicas y las tradiciones. El hombre espiritual, es impredecible.

Por eso Jesús sorprendía. ¡Un día suspendió una campaña de quince mil personas, viajo toda la noche, se liberó un endemoniado y se volvió! ¿Quién sería capaz, hoy, de suspender una campaña de quince mil personas para irse a un cementerio a predicarle a un endemoniado, sabiendo que andaba rompiendo a mordiscos todo lo que se le cruzaba por el paso?

Con Jesús nunca se sabía a qué hora iba a ser el culto.  ¿Sabías que la iglesia primitiva, cuando comenzó andando en el Espíritu, era lo mismo? ¿Sabías que en los lugares de gran persecución, -contaba un pastor que vino de Ucrania, cuando todavía esa región estaba bajo el dominio de la entonces Unión Soviética-, no hay horario de culto? La gente va al culto a la hora que el Espíritu Santo le dice. ¡Y todos se juntan a la misma hora! Cientos de personas y nunca se anuncia el horario. ¿Sabes por qué? Porque si dicen a qué hora empiezan, antes de llegar, ya está la policía allí para meterlos presos a todos. Eso era antes, no? Pero así creció la iglesia. Se juntaban cientos y cientos de personas y nadie sabía el horario. Elemento sorpresa.

Aquí andamos: “¡Ya son las ocho y todavía no empezamos; Qué falta de respeto!” Promocionamos todas las reuniones por todas las radios cristianas incluida la propia. Hasta los demonios de sordera andan diciendo: ¡Ché! ¡En lo del pastor Piripichio la reunión es a las ocho! Así andan los creyentes. “Y… no sé… vaya a saber si mañana voy a tener para comer…” ¿Te das cuenta por qué el hablar es tan poderoso?

¿Te das cuenta por qué hay tantas personas con conflictos internos, íntimos? Porque hay un principio de naturaleza en nosotros que no nos permite conocer lo que somos. Hermano: si con tu boca tú te vuelves predecible, esa va a ser el área donde el diablo te va a perturbar y hasta te va a doblar. Si tú no te sanas de tu trauma, si no sales de todo eso, jamás le vas a poder pisar la cabeza al enemigo.

Y hermano, ¿Usted es cristiano? … Gracias a Dios… Cuando el Espíritu Santo toma control de tu vida, Satanás no tiene áreas para predecir tu vida espiritual. Por eso dice el Señor: guiados por el Espíritu. Usamos esa palabra, una mayoría de veces, sin saber muy bien por qué. “Y bueno, hermano, que el Espíritu te guíe”. ¿Sabes qué significa “que el Espíritu te guíe?” ¿Quién sabe adónde voy a estar dentro de un rato?

Felipe, un día estaba predicando en Samaria, y se estaba convirtiendo todo el mundo, y el Espíritu lo agarró y ¡Flash! Mira si le pasa eso a uno que va a la iglesia. Al día siguiente, ya andaría toda la iglesia preguntando adónde lo velan y cuándo son sus funerales. ¿Te das cuenta adónde llegamos cuando hablamos de un cristiano carnal? ¿Te das cuenta por qué nos sobrevienen muchos conflictos? Porque somos predecibles.

Satanás ya conoce tu corazón con respecto a tu hogar, ya conoce los odios que tú tienes, ya sabe a quién le tienes rencor porque tú mismo lo estuviste diciendo esta mañana y todo el mundo se enteró. Te voy a decir algo: lo que tú piensas aquí adentro, en el reino de los aires, sale en altoparlantes a quince mil wats de potencia cada centímetro cuadrado. Tú estás murmurando algo de alguien bajito, que apenas se oye, y le estás diciendo a tu interlocutor lo que corresponde, es decir: que no se lo diga a nadie. Y en el Reino de Dios, sale: ¡Brrraammm! Ahí está: nos volvemos predecibles.

Hay un serio problema, entonces, que Satanás tuvo que enfrentar con Jesús. Espero que lo tenga con nosotros también. Jesús fue impredecible. Por eso es que a Jesús le daba de vomitar cuando veía a los fariseos. Les dijo: ¡Sepulcros blanqueados, eh, vengan! ¡Tengo un mensaje para ustedes! ¡Se acuerdan de la cara de los discípulos, de los apóstoles, de los fariseos, de todos, cuando Jesús se fue a cenar con los pecadores? ¡Huau! Era impredecible.

Un día le cayó un casamiento, se les terminó el vino y él se los multiplicó en cantidad y calidad, para que tomaran buen vino. Un día salió a caminar, a estirar las piernas un rato, y se llevó a tres discípulos. Les hizo aparecer a Elías y a Moisés como para que cambiaran un poco el día. ¿Te das cuenta? Yo me imagino la vida que debe haber llevado Satanás durante esos tres años… Nervioso. Con un estrés galopante. Con decirte que dice la Biblia que se tomó vacaciones, que lo dejó por un tiempo…

Impregnados

Su niñez fue perfecta, sin traumas. No fue enfermo, no tenía problemas congénitos. Pero nosotros somos diferentes. ¿Qué tenemos que hacer nosotros? ¿Qué significa esa oración que tú haces cuando dices: “Señor, quiero ser moldeado como Cristo? Yo no sé verdaderamente qué imagen tenemos de Cristo. ¿Queremos tener barba y con eso ya está? ¿Nos gusta el pelo largo, a la nazarena? ¿Andar como en las películas, en los románticos atardeceres del mar de Galilea? ¡Basta hermano! Algunos de ustedes no van a pisar Galilea en toda su vida!

¿Sabes qué significa ser como Cristo? Que su carácter, su forma, impregne nuestras vidas transformándonos, a nosotros también, impredecibles. ¡Cuándo menos se lo espere Satanás, le hablo de Cristo al señor ese que está en la esquina! ¡Cuándo menos lo espera Satanás, le mando un ayuno! Y no avisarle cuatro días antes, en el culto de oración que la semana que viene van a hacer un ayuno. ¡Sorpréndelo!

Pero nosotros arrastramos maldiciones, naturalezas pecaminosas, un pasado trabajado por Satanás. Cristo vino, nos salvó, nacimos de nuevo, pero esa alma está mal educada. El alma razona, por eso el creyente que razona todo, nunca llega a vivir con Cristo. Si tú razonas todo lo que la Biblia dice, tú jamás vivirás como dice la Biblia. Y si no puedes vivir como dice la palabra, tú no eres un creyente, tú apenas eres miembro de alguna congregación. Y eso no salva a nadie. Por eso es que dice la Biblia que a Dios le agradó salvar al hombre por la locura de la predicación.

Jesús se paró delante de ellos y les dijo: “Padre, te alabo, porque escondiste estas cosas a los sabios, a los almáticos, pero a estos pequeñitos que creen, se los revelaste«. El mundo moderno todavía no ha podido entender esto. Y la parte intelectual de la iglesia, tampoco. Por eso es obligatorio tener seminario para poder ministrar. Lo lamento, Dios no piensa de la misma manera.

Partimiento

Hay elementos dentro de la vida de un creyente que, en muchas ocasiones, no pueden ser mostrados públicamente porque ello indicaría a sus compañeros de ruta, que está en un nivel que no es precisamente de buen nivel, como para ser puesto por testimonio o ejemplo. Uno de esos elementos, serán los que habrán de encontrarse en este estudio.

(Hebreos 4: 12)= Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

 Dice que esa espada penetra hasta partir el alma. Nosotros, a esto, lo hemos leído cien mil veces y a muy pocos se les ocurrió preguntarse ¿Cómo caracoles podría hacerse para partir, dentro de lo que nosotros conocemos con esa palabra, algo que ni siquiera sabemos qué forma tiene, dónde está y, muchos, ni siquiera tienen certeza de que exista? Es que la palabra partir, aquí, es la palabra merismos. Partir, dividir. La palabra de Dios produce un merismos, La palabra, dice aquí, va a partir al hombre en tres partes; espíritu, alma y cuerpo.

 Pero atención: este partir que se produce aquí, no es un partir pedazos de algo para tirar a la basura. Parte para separar, para desglosar, dividir sus partes internas y posibilitar, de esa manera, que haya una solución para sus problemas internos. Separa al alma del espíritu y a ambas cosas del cuerpo. Allí es donde comienzan a aclararse las cosas.

 Dijimos que espíritu, en el original, era pneuma. El alma es psiquis y el cuerpo es soma. Entonces dice que la palabra de Dios parte. ¿Adónde se supone que será el primer lugar en que la espada de la palabra de Dios comenzará a trabajar? En el espíritu. La palabra de Dios viene y hace que nuestro espíritu experimente el nuevo nacimiento. ¿Y cómo sucede eso? Simple: por creer la palabra de Dios. ¿Pero yo no tengo que hacer nada para nacer de nuevo? Si pudiera hacerlo tú, no sería del espíritu, sería del alma o del cuerpo.

 (1 Pedro 1: 23)= Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

 (1 Juan 3: 10)= En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo; todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

 (2 Corintios 5: 17)= De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

 La palabra de Dios, lo primero que parte, es el espíritu. Trae una semilla, una simiente que va a ser sembrada en tu espíritu. Esa semilla que está sembrada en tu espíritu, va a producir frutos dentro de tu espíritu. Esa es la simiente de Dios. Es decir que la naturaleza de pecado que antes estaba en nuestras vidas va a desaparecer, y una simiente de vida va a venir a nuestro espíritu.

 Por esa razón es que cuando Nicodemo, aquel anciano doctor en teología y master en divinidad, se le acercó a Jesús en una medianoche porque por el día le daba vergüenza, y le preguntó cómo tenía que hacer para heredar la vida eterna, Jesús en Juan 3:5, le dio las dos fórmulas para ser un hijo de dios y alcanzar vida eterna.

Le dijo: Debes nacer de nuevo, del agua y del espíritu. ¿Qué significa eso? El agua es la palabra; tienes que oír la palabra de Dios, recibirla y nacer en tu espíritu. Nacer del Espíritu a tu espíritu. Que el Espíritu de Dios se asiente en tu espíritu. Entonces ya nosotros no somos de naturaleza pecaminosa, sino que al momento de aceptar a Cristo, pasamos a tener la misma naturaleza de Dios.

Re-nacimiento

 Este es un principio básico. Para que dos seres tengan fluida relación, tienen que ser de la misma naturaleza. Y si no, mira esto: ¿Por qué el hombre sin Cristo no puede tener comunicación con Dios aunque se lo proponga con la mejor buena voluntad? Porque son dos naturalezas diferentes. Fíjate que tú, por más que adiestres a un papagayo y le enseñes a hablar, como muchos han hecho, jamás vas a llegar a tener con ese papagayo una relación fluida, sencillamente porque no es de tu misma naturaleza.

Es de esa misma manera en que Dios no puede tener contacto con el ser humano, a menos que ese ser humano adquiera su misma naturaleza. Y de la única manera en que se la puede adquirir, es aceptando a Jesucristo como Salvador y Señor en nuestras vidas y permitiendo que su Espíritu venga a morar en nuestro espíritu.

 Es indiscutible, cientos y cientos de testimonios lo confirman, que esta simiente de la cual le hablo tiene un potencial que lleva a gran vida. No simplemente a vida, dije “a gran vida”. Es decir que la semilla de la palabra de Dios que vino a tu vida, tiene todo el poder para convertirte en una nueva criatura.

Desde ya que te estoy hablando de conversión, no de levantar una mano en una campaña, ser inscripto en un registro, receptor de folletería, tratados y un Nuevo Testamento de regalo y de una orden de largada para una interminable rutina religiosa de templo, banco, corito, mensaje, oración y despedida hasta el próximo domingo. Conversión es conversión, y no se parece absolutamente a ninguna otra cosa que pueda implementarse como imitación.

 Por ese motivo y por todo esto que te explico es que dice la palabra: De modo que si alguien está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. ¡Esa es una hermosa palabra, hermano! Pero en mi vida todavía no ha funcionado del todo.

¿Sabes por qué? Porque dice que es nueva criatura el que está en Cristo, no el que conoce mucha información acerca de Cristo o del que se emociona con las cosas de Cristo. Estar en Cristo es ser un mismo espíritu con él. No me vayas a negociar por menos que eso.

 La palabra de Dios, es como una semilla. Cuando tú tomas una semilla, lo que estás viendo con tus ojos es precisamente eso: Una semillita insignificante. Pero en cuanto tú arrojas esa semilla en la tierra, ella encuentra el complemento exacto para que la vida que hay en su interior se pueda desarrollar.

Es increíble pensar que toda la selva africana estuvo, antes de ser la inmensidad vegetal que hoy es, encerrada en una semillita insignificante por la que nadie hubiera dado nada, y que con el tiempo llegó a dar el fruto que hoy podemos disfrutar. Ese es el principio que Dios usó para crear todas las cosas, y el principio que Dios todavía usa para trabajar con nosotros.

Él siempre va a comenzar su obra, por tremenda y monumental que sea, a partir de una semilla insignificante. Te lo digo porque si por ahí te estás sintiendo insignificante, eso no quiere decir necesariamente que tengas que retirarte de la batalla. En una de esas quiere decir que tomes el control, el dominio y la autoridad de esa batalla de una vez por todas.

 Dios viene a nosotros, como a través de este texto, y siembra una semilla dentro de tu corazón. Piensa que un día cualquiera, como el de hoy, puede transformar tu vida. Porque la simiente de Dios puesta en nosotros, como dice la Biblia, no es simiente corruptible sino incorruptible, porque eso y no otra cosa es la palabra de Dios.

 Impacto

 ¿Qué va a pasar? Que la semilla viene y se asienta en tu espíritu, pero a la semilla hay que regarla, hay que atenderla, hay que cuidarla, hay que sembrarla en tierra propicia. ¿Para qué? Para que lleve fruto. Muchos cristianos fracasan porque oyen la palabra de Dios, les gusta la palabra de Dios, pero no la riegan, no la cuidan, no la ponen por obra, no oran sobre la palabra, no la estudian. Parece que muchos entienden que la Biblia es un elemento que fue dado para utilizar solamente en la iglesia, o mejor dicho, en un templo.

 La palabra no solamente divide el espíritu, el alma y el cuerpo, sino que la palabra de Dios sigue partiendo y te divide el alma, que es de lo que aquí estamos hablando. Una de las preguntas que en algún momento nos hacemos, es: ¿Por qué soy como soy? ¿Por qué tengo los problemas que tengo?

No hay manera de solucionar un problema interno, al menos que no se introduzca ahí adentro y empiece a cortar, a separar. Es imposible ordenar sin separar. Por eso dice que la palabra de Dios es un merismo; Separa el espíritu para lo del espíritu, el alma para lo del alma y el cuerpo para lo del cuerpo.

 Vamos a tomar el alma, porque es en el alma donde Dios tiene problemas contigo y conmigo. Por eso la Biblia dice que hay que salvar el alma. Pero antes de intentar salvar a alguien, tú tienes que saber qué es lo que te está pasando. No es lo mismo salvar a una persona que se está muriendo incendiada, a una que se está muriendo ahogada. Primero tenemos que localizar cuál es el problema para después adoptar el mejor método de salvataje.

 Cuando el ser humano, como tú y como yo, recibe a Cristo, es tan grande el impacto que se recibe, que el alma queda anonadada, como si le hubieran pegado una trompada, un puñetazo. Y por cinco o seis meses, más o menos, anda así, como tambaleante, a punto de caer K.O. Esto, nos pasó a todos nosotros. Ese es el primer amor. Es por eso que cuando los creyentes son nuevos, cuando recién aceptan al Señor, tienen esa fe. ¡Todo lo creen!

 Después de seis meses, más o menos, el alma empieza a reaccionar, a despertarse, y empieza a funcionar nuevamente. Estuvo callada porque estuvo en terapia, por el impacto de haber recibido a Cristo. ¿Cuántos se acuerdan que cuando recibieron a Cristo se querían comer al mundo? El diablo ni se te acercaba a ti.

El problema es que después de seis o siete meses aparece otra vez ella, doña alma, que eres tú mismo, tu vieja manera de vivir, y comienza a usar otra vez sus órganos propios. Cuando alguien se enferma, se sensibiliza. Luego, a medida que se va mejorando, va volviendo a la normalidad. Así es el alma.

 Ahora vamos a empezar, por lo menos, a conocer el alma. Para saber cómo obra y cómo debemos tratar con ella. La mente se renueva. Hay tres órganos. Dios toma al hombre y lo parte en tres: espíritu, alma y cuerpo. Una vez que separó a los tres, toma al alma y la divide en tres de nuevo: Mente. Voluntad y Emociones.

A su vez, entonces, estas tres, también están repartidas. Empecemos con la mente. ¿Qué es la mente? La mente tiene cinco órganos: imaginación, razonamiento, pensamiento, lógica e intelecto. Cuando la Biblia habla de mente, puede estar hablándole de alguna de estas cinco cosas. Y ya vas a ver como esto sí que está en la Biblia.

Funciones

 (Romanos 12: 2)= No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

 ¿Qué es lo que hay que renovar? El entendimiento. ¿Y qué es el entendimiento? La suma de todas estas cosas que te detallé antes: imaginación, razonamiento, pensamiento, lógica e intelecto. Eso es el entendimiento. Y la Biblia dice que hay que renovarlo. Y esto no es para los que conocieron a Cristo ayer, es para todos.

 Vamos a ver la imaginación ¿Cuántos estarán creyendo, hasta hoy, que adentro suyo tienen una especie de órgano que se llama imaginación? A ver, imagínate un pollo al horno con papas, comida muy clásica en mi país. ¿Te lo puedes imaginar? Sí se te ha llenado de agua la boca, seguramente que sí lo hiciste. ¿Y como sucedió? Bueno, a todo esto, lo puso Dios, no lo puso el diablo. ¿Y por qué lo puso Dios? Porque Él sabía cómo estábamos hechos y para qué.

 (Proverbios 18: 10)= Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo y será levantado. (11) Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, y como un muro alto en su imaginación. (12) Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, y antes de la honra es el abatimiento.

 Lo que está diciendo allí es que los ricos se imaginan que sus riquezas son su protección.

 (Jeremías 9: 14)= Antes se fueron tras la imaginación de su corazón, y en pos de los baales, según les enseñaron sus padres.

 ¿Por qué seguían a Baal? Porque seguían en pos de su imaginación. ¿Te estás convenciendo, ahora, que tienes un órgano llamado imaginación?

 (Jeremías 11: 8)= Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón; por tanto traeré sobre ellos todas las palabras de este pacto, el cual mandé que cumpliesen, y no lo cumplieron.

 (Jeremías 13: 10)= Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es buena.

 (Jeremías 16: 12)= Y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres, porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a mí.

 (Hechos 17: 29)= Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

 (1 Corintios 8: 2)= Y si alguno se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como debe saberlo.

 Nosotros tenemos un órgano que se llama imaginación. Y es un área a la cual habrá que atacar si es que deseamos eliminar las razones de los problemas internos, íntimos de la gente. El Señor nos salva y el Espíritu Santo viene y habita en nuestro espíritu.

Imaginación

De pronto, el Espíritu Santo quiere empezar a obrar en nosotros, para que nosotros seamos la persona que Dios ha determinado que tenemos que ser. Dios tiene un propósito, un plan, un sueño de padre para tu vida. Ese sueño viene y se estaciona en tu espíritu, pero no puede llevarse a cabo hasta que también el alma sea evangelizada. Hay que salvar el alma. El espíritu se salva en un minuto; el alma puede llevarte toda una vida.

 Acá hay un principio muy interesante. Salvar el espíritu, es un minuto. Tú recibes a Cristo, eres salvo, eres una nueva persona. ¡Paf! Un minuto. Te mueres ahí mismo y ya te vas al cielo. Ahora, salvar tu alma, evangelizarla, es otra cosa.

Mira que hemos partido el alma en tres y estamos hablando de una de las cinco que tiene. ¿Qué es lo primero que tenemos que hacer en nuestra vida? Partir el alma y empezar a evangelizarla. La imaginación es un terreno tremendamente usado por Satanás para frenarle, obstaculizarle y evitar, de ese modo, que tú seas la persona que Dios quiere que tú y yo seamos.

 ¿Sabías que nos pasamos más tiempo del día imaginando que hablando? ¿Sabías que pasamos más tiempo del día imaginando que orando? ¿Sabías que tu imaginación es un órgano que empieza a trabajar al segundo que tu consciente se pone en marcha cada mañana? En muchas ocasiones, cuando todavía no te has dormido profundamente, tu imaginación sigue trabajando. La imaginación ha sido programada en ti.

 La imaginación es algo que si Dios no lo toma puede transformarse en un enemigo. Es una realidad tan patente que no puede esconderse. A veces tenemos una palabra que no se usa mucho, pero que es real: pensamientos pre concebidos. No tiene nada de malo imaginar. Hay un montón de cosas que si tú te las imaginas no tienen nada de malo, pero hay otras imaginaciones que sí pueden perderte.

 Hay muchos creyentes que, por ejemplo, tienen una imagen de Cristo equivocada. Se lo han imaginado de un modo distorsionado. Están con Cristo, cantan las mismas canciones que tú, los ves y están: ¡Gloria a Dios! Y ¡Aleluya!, Pero todavía tienen la imagen de Cristo que les vendió la religión; el Cristo muerto. Podemos hablar y hasta creer en un Cristo vivo, pero nos imaginamos, antes de darnos cuenta, a ese Cristo sufriente y colgado de la cruz que nos vendieron y nos programaron un día.

 La imaginación lidera tu vida. Se le ha predicado a creyentes de muchísimos años, Apocalipsis capítulo 1. Se les dice: hermanos, ¿Por qué les encanta imaginarse al Cristo que anduvo por la tierra? ¿Por qué les encanta que el mundo pinte eso? Con unas ovejitas…

O uno con un corazón abierto, lleno de sangre, mientras más sangriento mejor. A Satanás le encanta ver a Cristo todo sangrante y con cara de sufrimiento. Le encanta. Mientras más sangrante y más deprimente se vea, mejor. Porque detrás de cada ídolo, hay un demonio, hay una actividad demoníaca.

 ¿Tú sabías, hermano, que es necesario tener una imagen de Cristo? Una. El problema es a donde. La imagen de Cristo no es verlo todos los días colgado en una pared. A la imagen de Cristo te la tienes que plasmar en tu mente.

Ahora, te pregunto: ¿Tú, realmente, quieres imaginarte a Cristo como verdaderamente es y sin errores? Mira. Apocalipsis 1, verso 9, una visión del Hijo del Hombre. Atención que también los discípulos tenían una imagen distorsionada de Cristo. Estaban acostumbrados al hijo del carpintero José, al cual todo el mundo le sacudía con algo por la cabeza. El día que se les presentó con cuerpo glorificado, casi les dio un ataque.

Imagen

 (Apocalipsis 1: 9)= Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.

 (10) Yo estaba en el espíritu (¿Adónde dice que estaba? En el Espíritu. ¿Sabes como lo dice en los originales? Juan estaba Pneumátikos. Yo sé que a lo mejor esto te causa gracia porque estamos acostumbrados a los neumáticos del automóvil, del carro, pero eso es exactamente lo que significa neumático. Aire, viento, espíritu.

Lo que dice la Biblia, entonces, es que Juan estaba en el Espíritu, estaba pneumátiko, no estaba almático. Juan lo vio a Cristo muchas veces almáticamente, psíquicamente, lo vio con sus sentidos naturales. Sin embargo, mira cuando lo vio en el Espíritu y tuvo una imagen correcta, lo que dice) yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, (11) que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último(Y ahora escucha y anota esta palabra que viene) escribe en un libro lo que ves, (Algo que nunca Jesús hizo cuando estuvo en la tierra con sus discípulos.

 Nunca les dijo: escriban sobre el color y el largo de mi pelo, del tipo de barba que uso, del largo de mi túnica y del color que prefiero, no. Nunca dijo eso porque, si lo hubiera hecho, nosotros que somos muy religiosos, hoy andaríamos todos vestidos iguales a como él se vestía.

Por eso Él no lo hizo en lo natural. Ahora, cuando se le aparece a Juan en cuerpo glorificado, allí sí le dice: ahora sí escribe en un libro todo lo que en Espíritu estás viendo. Hay algunos creyentes que andan preocupados preguntando: ¿Y cuándo cumple años Jesús? ¿Cómo es la forma correcta y bíblica de representar a Jesús en una teatralización para la escuelita dominical?

¡Qué me importa! Si Él no dejó escrito cómo era cuando estaba en la tierra, es porque eso no nos sirve para nada. A mí, lo que me sirve, es como es ahora. Y acá le dice cómo es ahora) y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: (Esto, siete, es el número de lo completo y, pese a que habla literalmente de Asia, espiritualmente significa “para todos”.)

 (12) Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, (13) y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al hijo del hombre, (¿Tú querías saber bien como era Cristo? Mira) vestido de una ropa que le llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. (¡Espérate sentado que los demonios te van a presentar una imagen de Cristo así! Te presentan la otra, la sufriente y flagelada. Te hacen cantar canciones como aquella de “Pobres manos las de Jesús”. A Satanás le encanta que cantemos así, que tengamos un Cristo deprimente. ¿Quieres saber cómo era su cabeza?)

 (14) Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego. (¡Así es el Señor ahora!)

 ¿Sabes por qué muchos creyentes viven vidas mediocres? Todavía hay cristianos que les encanta tener una cruz en la iglesia. Esa es la altura de su Cristo. Como dijo alguien: ¿Qué tiene? ¡Pero si es una cruz sin nada!

Figura

Yo te voy a decir algo: si a ti te mataran a alguien muy querido con un cuchillo, ¿Llevarías un cuchillo en miniatura colgado a tu cuello como recuerdo? Una vez me dijo alguien: esta es una cruz cristiana verdadera, porque no está el Cristo colgado. Puede ser, lo respeto, pero… ¡Mi Cristo no está en ninguna cruz! Mi Cristo está sentado a la diestra del Padre y gobernando con su palabra. Ahora, ¿Quiere saber cómo son sus pies?

 (15) Y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. (16) Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

 ¿Sabes por qué muchos creyentes no cambian? Porque el Cristo que tienen, que se imaginan, en lugar de salirle una espada aguda de dos filos, le sale sangre. A los demonios les encanta verlo a Cristo sangrando, con la corona de espinas clavadas en su cabeza. Por eso no cambian. Pero el Cristo que hoy predicamos tiene en su boca una espada que parte el alma. Para sanarla, curarla, restaurarla y hacerla a su imagen.

 Satanás no puede impedir que Cristo habite en tu espíritu; él se va a resistir a que Cristo habite en tu alma. Con toda sinceridad te pido que reflexiones. ¿Cuántos de ustedes jamás habían leído este pasaje como lo hemos leído hoy?

 Entonces, hermano, predicar sobre un Cristo que te prospera cuando estás viendo a un Cristo con un cinto de oro, siempre va a ser más creíble que predicarlo con un Cristo sufriente, sanguinolento, con ojeras y rictus de amargura. ¿Quién te va a creer así?

 Por eso el mundo llega a Cristo y peca. Por la cruz matan, por Cristo matan, por Dios matan. ¿Por qué? Porque no le tienen temor, porque un palo no le hace daño a nadie. Lo que la gente no sabe es que todo ser creado, que tenga naturaleza de Dios, tendrá que dar cuentas, pero no ante un Dios crucificado, sino ante un Dios tres veces santo y que vive eternamente. Y más vale que le empecemos a tener temor ahora y lo reconozcamos ahora, para que no tengamos que sufrir juicio.

 ¿Cuántos creyentes no crecen porque tienen una imaginación ya preconcebida? Se podría hablar un día entero sobre lo que es la imaginación, pero te hago una sola pregunta: ¿A cuántos kilómetros por hora anda tu imaginación? Hay que evangelizarla, porque tu imaginación puede ser un lugar clave donde se asienten depresiones, angustias, todo por imaginar cosas. Por ejemplo: ¿De dónde vienen los celos? De la imaginación.

 Hermano: hay muchos creyentes que como yo están predicando o enseñando la palabra y que tienen áreas de su vida que nunca han oído a Cristo. Muchos no sólo hemos visto, sino que incluso hemos predicado a un Cristo sufriente y desgarrador.

Emociones

 Es indudable que las emociones constituyen la parte espiritual más ligada a los sentidos físicos. Son casi el censor de ellos. De la misma manera que el espíritu se une con el alma a través de la voluntad, hay un puente similar entre el alma y el cuerpo a través de los sentidos y las emociones.

 (Hebreos 5: 14)= Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

 Acá está hablando de los sentimientos, de las emociones. Dice: el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez. Es decir que la madurez cristiana se alcanza, no llega desde los aires mágicamente. Pero vamos por partes: ¿Cuántos saben qué es lo que significa madurez cristiana? Creo que hoy se te va a explotar un poco el cerebro y vas a entender algo.

 La madurez cristiana, en principio, no tiene absolutamente nada que ver con tu edad, con el tiempo que llevas en la iglesia y mucho menos con el cargo o la posición que por ahí ocupas dentro de la iglesia. Cristianamente la madurez tiene que ver con el ejercicio de las emociones.

 Si tú vas cruzando una calle y de improviso un auto te frena al lado y te toca un bocinazo, tú no reaccionas en el espíritu ni en el intelecto, tú reaccionas en tus emociones. O sea: te pegas un susto de aquellos. Te puedes quedar paralizado, dar un salto, brincar, pedir disculpas por andar abriendo la boca o enojarte con el conductor del auto. Bueno; es así en la vida cristiana. Tu reacción ante determinadas circunstancias, marcan tu madurez cristiana, de dominio de ti mismo.

 Por eso dice que el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez. Para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados. Es decir que la madurez cristiana, tu relación con Dios, depende, va a dar como fruto, que tus sentidos estén ejercitados. La mente se renueva, la voluntad se somete a Dios, y las emociones se ejercitan. La mente se renueva por la palabra, oyendo el Logos de Dios, oyendo a Cristo.

 La voluntad se somete a Dios. No existe la oración de: “Señor… cámbiame, renuévame.” Nadie puede pedirle a Dios que haga lo que Él dijo, exactamente, que tenemos que hacer nosotros. Romanos 12:2 no dice: “Permitidme que os renueve”; dice: Renovaos.

Tú no puedes pedirle a Dios, amor. El amor no se pide, el amor se decide. Tú amas a todos aquellos que has decidido amar. Por eso es que el amor es una orden. Tú amas a quien decides amar, odias a quien decides odiar y guardas rencor a aquel a quien decidiste guardarle rencor. La palabra dice: “¡Amarás a tu prójimo!” No es una sugerencia, es una orden. Entonces, los sentidos se ejercitan. ¿Cómo? En el discernimiento del bien y del mal.

 ¿Qué quiero decir con esto, entonces, ¿Que las emociones son malas? No. Para nada. Las emociones son divinas, las puso Dios allí y todo lo que puso el Señor, es bueno en gran manera. Nada más que las puso bajo patrones diferentes a lo que nosotros vivimos.

 Vivimos en un mundo que actúa por emociones. Las emociones no son confiables. Nunca te dejes guiar por tus emociones. Las emociones están tan ligadas al mundo exterior, que son engañosas. Por eso, cuando la Biblia dice: Engañoso es el corazón del hombre, se está refiriendo al alma; engañosa es el alma. Porque el alma, a través de las emociones, recibe contacto con el mundo exterior.

¿Nunca escuchaste, a gente, decir algo así como: “Bueno; ¡Yo lo que siento, lo digo!”? O sino: “Yo soy honesto; lo que siento lo digo.” Quizás tú mismo lo dijiste alguna vez, no me extrañaría demasiado. “Ah, no, yo lo que siento lo digo.” Así te ha ido, también. No te confundas por favor; Dios no nos ha mandado a decir lo que sentimos, nos ha mandado a decir lo que debemos.

Peligros

 Pero el alma enseguida dice. El que calla es sabio, dice la Biblia. Aun si es necio el que calla, es sabio. La Biblia dice que el necio es sabio cuando calla. Porque hay veces que hay que callar. ¿Sabes por qué? Porque las emociones hieren.

Cuando tú reaccionas emocionalmente, hieres a alguien. Hay veces que cuando uno reacciona en el espíritu, también hiere, pero eso es otra cosa que después vamos a ver. Cuando uno reacciona en las emociones, hiere. Porque hiere el yo, hiere el alma. Porque el alma no sabe mandar, el alma no sabe actuar. Por eso el mundo está como está.

¿De dónde vienen las guerras? ¿De dónde vienen los pleitos entre vosotros, dice, que combaten en vuestros miembros? Vienen desde adentro de ustedes. El mundo, sin ir más lejos, vive como vive porque se guía por las emociones.

Por ese motivo es que en el plano jurídico penal, hay una figura que se denomina: “Emoción violenta”, y puede llegar hasta justificar de alguna manera un homicidio y atenuar su condena. Se actúa emocionalmente, incluso hasta el asesinato. Por eso es que no son confiables las emociones.

Por eso muchos creyentes han recibido a Cristo, su espíritu está lleno de Dios, pero siempre viven llenos de sus emociones. Tienen sueños, tienen revelaciones, Dios me reveló, Dios me hizo sentir, yo sentí de Dios, y andan viviendo un mundo no ya místico, porque místicos somos, sino de misticismo, que es el exceso, están en las nubes, como esos que hacen meditación trascendental, que se pasan las veinticuatro horas en éxtasis espiritual. Y después van y se acuestan con la mujer del vecino.

(Efesios 4: 11)= Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, (12) a fin de perfeccionar a los santos.

¡Un momento! ¿Para qué constituyó Dios a estos cinco ministerios? Para perfeccionar a los santos. La palabra perfeccionar, en la Biblia, no significa “Sin error”, tal como nosotros la usamos; significa madurar. Dios ha dado ministerios para madurar a los cristianos. ¿Y cómo se madura? Dejando que la palabra de Dios sea la que en nosotros opere y nos guíe.

En los cristianos que están creciendo en madurez, hay una característica sobresaliente: son personas que no son heridas fácilmente. Porque cuando una persona es herida fácilmente, que cualquier cosa afecta su vida, (una mirada dura, una palabra tosca, una actitud indiferente), aunque lleven diez años oyendo la palabra, es porque todavía no es un cristiano guiado por la palabra de Dios, sino por sus emociones.

¿Qué otra cosa puede ser una persona a la cual tú le dices algo y enseguida lo afecta? Por eso hay cristianos en conflictos. Tienen problemas en sus hogares, nunca crecen, viven amargados, vienen a la iglesia y la iglesia, al final, se les vuelve una tortura; ¿Sabes por qué? Porque son emocionales. A veces hemos visto que una persona, con una sola palabra, ha afectado más la vida de otra persona que mil quinientos mensajes.

Escuchan la palabra de Dios, viven el poder de Dios, hablan en lenguas, reciben la bendición, salen gloriosos, contentos, en las nubes de lo hermoso que estuvo. Llegan a la esquina y un hermanito de esos que siempre hay lo saluda mal o le da una mirada medio fuerte, o simplemente se encuentra con otro creyente que es peor que él y se le desmorona toda la gloria. ¿Por qué? Porque su vida está recibiendo información emocional y no está recibiendo información espiritual.

Muchos dicen así: ¿Pero qué se cree ese? ¿Quién se cree que es, ese? Mira: yo no sé lo que será ese, pero le sacó de la gloria, de la bendición y, en una de esas, hasta del camino del Señor, ese. Le hizo volver para atrás. Le mandó del décimo piso de su espiritualidad, con una sola mirada, hasta el subsuelo. Cero creyente. ¿Cómo puede ocurrir esto? Simple. No se han dejado perfeccionar, madurar por la palabra.

Perfeccionados

Dios los ha sacado de lugares horribles, los ha perdonado, los ha puesto sobre la peña, los ha lavado, los ha hecho una nueva criatura, hasta allí todo bien. Pero luego no se dejan influenciar por la palabra y se paran al lado de otro creyente o de una persona que no es creyente y una palabra o una mirada los afecta para el resto de su vida. ¿Por qué? Porque no está viviendo según el Espíritu, sino que están viviendo según las emociones. El gozo y la alabanza brota de sus vidas de acuerdo a como le vayan las cosas.

¿Sabes cuál es un cristiano maduro? Aquel que marca una línea de conducta, pese a las circunstancias de la vida. Aquel que permanece. Que ora a tiempo y fuera de tiempo. Sirve en la alegría y en la angustia. ¿Sabes cómo se madura? Sentaditos, dejándose ministrar por la palabra, no yendo de aquí por allá buscando aconsejamiento, oración de otros y que le digan qué es lo que tiene que hacer.

Fíjate Jesús. Todavía no había nacido y ya quisieron abortarlo. Apenas nació, se lo tuvieron que llevar urgente porque si no lo asesinaban. Anduvo dándole de comer a todos los necesitados, sanando a los enfermos y liberando a los oprimidos y lo crucificaron. ¿Por qué él pudo permanecer? ¿Por qué Satanás no pudo encontrar en él ningún punto de doblez? Porque Jesús nunca reaccionó emocionalmente, sino que siempre reaccionó conforme a la palabra de Dios.

Porque las emociones es la fuente de información que Satanás recibe para hacerte, después, un feroz contraataque a tu vida. Tus emociones son el terreno donde Satanás tiende sus trampas, a veces mortales. Tus reacciones emocionales, de conflictos, de heridas, de dolor, denotan exteriormente tus áreas de debilidad.

¿Por qué? Y, de acuerdo a cómo tú has reaccionado. ¿Quieres algo humorístico pero trágico al mismo tiempo? Los demonios llevan una planilla por cada uno de nosotros donde tienen muy bien desglosadas nuestras áreas de debilidades.

Pero a medida que la palabra de Dios va actuando en nosotros y nosotros vamos sujetando nuestras emociones a la palabra de Dios, nos volvemos impredecibles porque ya no reaccionamos según la carne.

Porque dice la Biblia que el que es nacido del Espíritu, es como el viento, que nadie sabe de dónde viene y no se sabe para adónde va. Cuando nosotros tenemos el Espíritu de Dios, nosotros no vamos a reaccionar según YO, sino que vamos a reaccionar según ÉL.

Escuché una vez una expresión que me gustó mucho: un buen soldado, aprende a ignorar el dolor. ¡Mira si en medio de una guerra va a haber tiempo para que un soldado se deprima porque le duele un poco una herida! Es un punto de crisis, pero más debajo de la muerte, todo es bueno para un soldado y para su ejército.

Como cristianos, tenemos que entender que vivimos en dos mundos: un mundo físico y un mundo espiritual. Nosotros le llevamos una ventaja al mundo que no tiene a Cristo, porque nosotros podemos vivir en el mundo terrenal y en el mundo espiritual, mientras que el hombre que no conoce a Dios, sólo vive en un mundo terrenal, atado y hasta esclavizado por las emociones.

Expresiones

¿Sabes por qué digo y sostengo que las emociones no son confiables? Porque las emociones son manipuladoras. ¿Nunca te fijaste que por medio de las emociones se puede manipular? ¿Cuántas madres, encubriendo amores enfermizos por sus hijos, terminan por manipular sus vidas a través de las emociones? Es un sinvergüenza de primera, un asesino, un delincuente de alta categoría, pero en el fondo es bueno, vio? Sí; en el fondo de la cárcel será bueno.

Mira; yo no digo que llorar sea algo malo, al contrario, llorar es bueno. Las lágrimas son buenas, por algo están. Son un elemento de escape, sirven. Algo pasa dentro de todo nuestro ser cuando lloramos. Jesús lloró. No sólo es el verso más corto de la Biblia, también es el indicador de que si Él lloró, cualquiera de nosotros puede llorar.

Pero está la contrapartida de todo esto y tú lo sabes muy bien: cuando las lágrimas se vuelven un elemento de manipulación. ¿Sabes lo que es la manipulación? Ejercer una acción tendiente a conseguir imponer nuestra voluntad por sobre la de otro.

Hay creyentes monosilábicos a la hora de solucionar un conflicto. “Sí, no, sí, no.” ¿Sabe qué es lo que son estos? Personas que no han sujetado sus emociones al Espíritu Santo. Cuando un cristiano tiene un problema, habla; busca el fondo del problema. Si tiene que levantar la voz y euforizarse en lo que se trate, lo hace, pero no usa nunca a las emociones para manipular a otros.

Muchos quieren manipular a Dios con sus lágrimas y creen que llorando en un altar o delante de otros, le van a tocar el corazón a Dios. No te confundas. A Dios no lo tocan ni tus lágrimas, ni tus lamentos, ni tu desesperación. Tú puedes estar muriéndote y con tu muerte no vas a tocar el corazón de Dios. ¿Sabes lo que sí toca el corazón de Dios? Precisamente, un corazón arrepentido y humillado, no una actitud emocional manipuladora. Dios no se mueve por lástima, Dios se mueve por fe.

Cuando uno se convierte y todavía anda medio embardunado entre la fe auténtica y las tradiciones de la religión, camina más por lo emocional que por lo espiritual. Luego, con el paso del tiempo, uno madura un poco y empieza a darle preferencia a las cosas del espíritu por sobre las del alma.

Pero resulta que hay gente que andaba contigo que no creció, que se quedó donde estaba al principio. ¿Sabes qué te dicen? ¡Pero hermano! ¡Usted no tiene sentimientos! Sí que los tengo, hermana. Nada más que ahora ya no me guío más por ellos. He aprendido a ponerle punto final a ciertas partes de mi ignorancia.

Mire; hay una historia. Cuando Samuel oraba por Saúl para que Saúl cambiara, para que se transformara, ¿Sabe qué le dijo Dios? – No ores más, porque ya lo deseché. Hermano: cuando las personas persisten en permanecer lejos de Dios, guiadas por sus emociones, por lo que les parece, tomando decisiones sin orar, y después traen toda esa mugre a las iglesias para que alguien se las arregle, algo no anda bien.

No mi hermano. Cualquier iglesia debe tener sus puertas abiertas para los hombres más miserables. Promiscuos, prostitutas, borrachos, drogadictos, lo que sea. Si llegan, allí les van a dar vida, palabra y todo el apoyo que se pueda. Pero la palabra de Dios está pensada para que funcione y opere en aquellos que se quieren someter a ella. Si no, no tiene sentido. Hay que madurar. No ores más porque yo lo deseché.

 La gente quiere que uno reaccione ante las circunstancias. ¿Sabe una cosa, hermano? Satanás nunca va a hacer nada en tu vida sin que Dios te avise primero. ¿Falló Dios. Entonces? No. Fallamos nosotros. A veces, Dios te manda a alguien para que te advierta de algo, pero como somos tan de ofendernos, por allí reaccionamos emocionalmente y repetimos la historia del pueblo: matamos al profeta.

Predicando

A veces, Dios te habla, pero no necesariamente a través de gente importante. A veces usa a gente muy humilde para que tú también te humilles. Pero si en lugar de eso eliges ser necio y no oír, ya no vas a poder cargarle las culpas a Dios por tus problemas.

 Hay un salmo que habla de David, que era un hombre que tenía una revelación tremenda de lo espiritual. Por ser un adorador de primera clase, era un hombre que tenía una revelación del mundo espiritual, increíble. Mire la expresión que usa en este salmo:

 (Salmo 103: 1)= Bendice, alma mía, a Jehová, (Quiere decir que se está hablando a él mismo. Es decir que el espíritu le está diciendo al alma, le está predicando.) Y bendiga todo mi ser su santo nombre. (Rema. Es tan Rema que quedó en la Biblia.)

 (2) Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. (Es decir que al alma, hay que estar predicándole todos los días. ¡Eh! ¡Alma! ¡No te olvides de ninguno de los beneficios de Dios, eh? Ahí se levanta el Espíritu a la mañana… ¡A orar! ¡Vamos! ¡A cantar! Todos los días hay que predicarle al alma. Parece que David también había entrado en esa, pero él se predicaba. Mira lo que dice:)

 (3) Él es quien perdona todas tus iniquidades, (¿Dónde están tus iniquidades? En el alma. Él mismo se está hablando. Se paró delante del espejo, que ya los había, y se empezó a predicar a sí mismo, a su alma. Y le dice que Dios la perdona, al alma, a su alma, todas sus iniquidades. No las suyas, las del alma.

No las iniquidades del espíritu, las del alma. En el espíritu no hay iniquidad. Y le sigue hablando, mira:) El que sana todas tus dolencias; (4) el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; (5) el que sacia de bien tu boca, (Ahí le está hablando, también al cuerpo.) De modo que te rejuvenezcas como el águila.

 No importa qué clase de creyente te crees que eres. Importa qué clase de creyente eres. Igualmente debes hacer razonar tu alma. Es más: la debes hacer reaccionar. Debes predicarle a tu alma. Debes evangelizar tu alma.

Hay un pasaje, que está en la segunda carta a los Corintios, que nos arroja luz sobre esto. Si partimos de la base de que en el alma están los razonamientos, vamos a leer este pasaje y vamos a entender algo muy importante.

Carnalidades

 (2 Corintios 10: 3)= Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (6) y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

 Acá nos está hablando, el apóstol Pablo, que aunque andamos en la carne no militamos en la carne. Claro; andamos en la carne porque para estar en este mundo tenemos que estar en la carne, no? Pero no militamos, no vivimos según la carne. ¿Cómo vivimos? Vivimos según el Espíritu. Porque las armas de nuestra milicia, no son carnales.

 Acá te voy a decir algo: es muy posible que a esto lo escuches por primera vez: Las armas de Satanás no son espirituales, son carnales. Las armas que Satanás usa contra tu vida, no son espirituales, son carnales… ¿Sabes por qué? Porque Satanás no puede atacar tu espíritu. Satanás puede atacar tu alma. Pero para llegar a tu alma, primero tiene que entrar por los sentidos.

 Satanás, para hacerte pecar, va a usar las cinco vías de acceso al alma. Tacto, vista, oído, olfato, gusto. Dame cualquier pecado que se te ocurra y le vamos a encontrar el hilo conductor que lleva a algunas de estas cinco avenidas de acceso al alma.

Porque Satanás, para afectar tu alma, tiene que usar cosas carnales. ¿Cómo lo atacó a Jesús? Si postrado me adorares, reinos de la tierra te daré. Por los ojos. No fue un arma espiritual, fue carnal, a través de la vista, uno de los cinco sentidos.

 Haz que estas piedras se convirtieran en pan. ¡Cuarenta días sin comer y que venga uno a hablarle de pan casero, crocante, calentito! ¿Qué te parece? ¿Te das cuenta? Satanás tiene que materializar las cosas para entrar a tu vida, porque él no puede entrar a tu espíritu, directamente porque él no tiene derecho legal a tu espíritu. Ese derecho legal lo tiene el Espíritu Santo.

 Él nada tiene en mí porque yo no tengo naturaleza de pecado. Puedo tener hábitos o hasta programas de pecado, pero no tengo naturaleza. Porque dice la Biblia que el que hace pecado no es de Dios.

Nosotros podemos tener algunos hábitos de pecado que son esos que estamos evangelizando, pero no tenemos naturaleza de pecado, tenemos la naturaleza de Dios. Somos, ahora, a su imagen en nuestro espíritu.

 Entonces, lo que Pablo está diciendo aquí, es que nuestras armas tienen gran ventaja sobre Satanás, porque son espirituales. Yo te voy a decir una cosa: Tú no tienes un arma natural o carnal que pueda con Satanás, ni una. Las armas nuestras, para vivir una vida cristiana victoriosa en este mundo, tienen que ser espirituales.

 ¿Por qué, dice allí? Para destrucción de fortalezas. Y el versículo cuatro te dice que es una fortaleza. Derribar argumentos. Hermano, ¿Tú te crees que cuando nosotros hablamos de las cadenas diabólicas, cadenas satánicas, nos imaginamos a uno con un pijama rojo y cuernos largos? ¡Esa te la vendió Walt Disney! Las armas que Satanás usa en tu contra, son argumentos. A eso le llaman fortalezas.

 Argumentos, pensamientos, formas de pensar. ¿Cómo fue el ataque de Satanás contra Jesús? Fue una guerra de argumentos. Dime que te diré, dime que te diré, dime que te diré y, cuando no pudo decir más nada, Satanás se fue.

No vino con un palo a quererle romper la cabeza a Jesús, no. Satanás trabaja con argumentos. Si postrado me adorares… – No te adoro nada, le dijo Jesús. – Convertí estas piedras en pan. – No sólo de pan vivirá el hombre. – Subite al templo y tirate de cabeza. – Y que pim y que pam; Y el que tuvo el argumento más fuerte, ese ganó.

 Por eso que todas las cosas en la vida cristiana, necesitan de la revelación de la palabra. Esa y no otra cosa es la clave de la vida cristiana. No es la iglesia que tú vayas o el pastor que tú tengas, es la revelación de la palabra en tu vida.

Derrotas

 ¿Por qué muchos cristianos no viven en victoria? Porque no leen la Biblia. No tienen revelación de la palabra. Muchos creyentes andan con la Biblia debajo del brazo. Mugrienta, gastada, mal cuidada y descangayada, pero nunca tienen victoria. Porque la usan como amuleto.

 ¿Cuántos han oído hablar de la quiromancia? ¿Sabes lo que es la quiromancia? El arte de adivinar a través de las líneas de las manos. La cartomancia, que son los que te adivinan tirándote las cartas. Quiromancia, cartomancia y, entre los cristianos, Bibliomancia.

 ¿Tú sabías que hay muchos creyentes que practican brujería? Hay creyentes que van a orar por un endemoniado y se van con la Biblia. Pero no para leérsela al endemoniado, sino como un escudo material, como si fuera una pata de conejo, un amuleto, que asegura la victoria sobre los demonios.

Muy similar a algunos símbolos que se deben usar para lo que algún sector denomina como “exorcismo”. Algunos han hecho un ídolo tan grande de la Biblia como libro en sí, que hasta la guardan en vitrinas con almohadones rojos.

 ¿Tú te crees que Satanás le puede tener miedo a un pedazo de cartón, papel y tinta impresa? ¡Cuidado! ¡Que no se arruine la Biblia! ¡¡¡Compra otra!!! Satanás no es impactado por la Biblia que está escrita en un papel. Satanás es impactado por la palabra que está escrita en tu corazón.

 Algunos cuidan mucho sus Biblias. ¡Ay pastor! ¡Hace cuatro años que la tengo y mire que linda que está, parece nueva! Eso quiere decir que no la usas mucho, hermana. Hay otros que cuando vienen al templo y abren la Biblia, a veces se pierden el mensaje porque tienen que andar despegando un montón de páginas.

 Bibliomancia. Usan la Biblia como amuleto. A esto, lo ha predicado mucha gente y otros tantos lo han confirmado. Parece que es un espíritu. Hay otros hermanos que, en sus casas, abren la Biblia en un lugar determinado y la mantienen así, abierta, siempre. Se ven cada cosa por allí que no tenemos idea de que puedan existir dentro del mundo que llamamos cristiano. Pero existe.

¡Ah! ¡Yo siempre tengo mi Biblia abierta! Hermano: si lo has estado haciendo a eso, no lo hagas más. Si tú no vas a abrir tu Biblia para leerla y estudiarla, no la abras. Eso es brujería. Eso es hechicería. Disfrazada de Biblia. La realidad auténtica es que más de la mitad de los creyentes que no tienen victoria, es porque además de estar haciendo algunas de estas cosas, en el fondo, jamás llegan a leerla.

 Y al no leerla, al no estudiarla, carecen de argumentos para batallar. Viene Satanás con el argumento más piojoso y los desparrama. Hace dos mil quinientos años que Satanás anda con un argumento del “vaya a saber si es cierto” y todavía hay varios creyentes que ni siquiera se han convencido de que “vaya a saber si es cierto”, porque no tienen un argumento mayor en su vida para someter su voluntad a la palabra de Dios.

 ¿Cuánta gente no actúa con autoridad porque tiene miedo? Aunque tengan el cargo o la posición que tú quieras, no tienen autoridad. ¿Sabes por qué? Porque nadie tiene autoridad sin revelación. La autoridad de Dios te la da la revelación de saber lo que estás haciendo.

Victorias

Tú te das cuenta perfectamente cuando una persona está hablando en el Señor. Hay gente que anda por la vida alegremente dándole profecía a medio mundo y nadie se anima a decirle nada. ¿Sabes por qué? Porque no saben.

 La revelación te libera. Mira a Juan, cuando tuvo la revelación de Cristo. La palabra Apocalipsis, significa “Descorrer el velo”, que es como decir: “Correr el telón”. Era un término que se usaba en el teatro griego.

Y la palabra Apocalipsis viene de una palabra griega, precisamente, que se escribe apokalupto, y esto significa la acción que hacía la gente en el teatro para correr la cortina. Y cuando nosotros hablamos de la revelación de la palabra de Dios, lo que estamos hablando es que Dios le corrió el telón a Juan y él pudo sacarse de su mente todas las ideas equivocadas que tenía respecto a Cristo y tuvo una nueva revelación. No te olvides que Juan había sido apóstol, y sin embargo no había tenido una revelación sobre el Hijo de Dios.

 (Efesios 1: 17)= Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.

 ¿Para que Dios le dé qué, dice? Revelación. Abre tu mente. Recíbela. ¿Cuántos quieren tener victoria real en sus vidas? Bueno, esa victoria no va a depender de la oración que cualquiera de nosotros haga por ti.

No va a depender, tampoco, de que tú vayas al súper del re-súper congreso de no sé quién. La victoria viene cuando Dios te da una revelación. Por eso es que el Padre, para salvar al hombre, reveló su palabra al mundo, en la persona de Jesucristo. Siempre que Dios va a dar victoria, primero da revelación.

 (Romanos 8: 16)= El espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

 Fases

 Promediando este trabajo, entonces, ahora quiero que me acompañes a terminar de conocer el alma. Es una manera de decir, claro está, porque al alma no la vamos a conocer en el lapso que tardes tú en leer este artículo, eso es claro.

Lo que estoy tratando de explicarte es que vamos a delinear algunas cosas que nos quedaron pendientes. El caso es que es importante conocer el alma para saber cómo obra y cómo debemos tratar con ella. La mente se renueva.

Hay tres órganos. Dios toma al hombre y lo parte en tres fases iguales: espíritu, alma y cuerpo. Una vez que ha separado los tres, toma al alma y también la divide en tres partes, nuevamente: mente, voluntad y emociones.

Habíamos comenzado, de estas últimas tres, a indagar sobre la mente y allí nos encontramos con que la mente tiene cinco aspectos que denominaremos “órganos”: el que ya desglosáramos: Imaginación y los cuatro restantes que nos quedan: Razonamiento, Pensamiento, Lógica e Intelecto.

Antes de seguir adelante, quiero que recuerdes que, cuando la Biblia te habla de la mente, tú no deberás quedarte con esa palabra a secas, te puede estar hablando de cualquiera de estas cinco cosas: Imaginación, Razonamiento, Pensamiento, Lógica o Intelecto. Habiendo conocido bastante sobre su imaginación, es que ahora pasaremos a su Razonamiento.

Razonamientos

 (Proverbios 4: 20)= Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones.

 Esto te estaría demostrando algo que, a veces, en la euforia espiritual ambiente, podemos muy bien pasar de largo: Dios razona. Esto lo da como cosa concreta, ¿No te parece?

 (Romanos 1: 21)= Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su negro corazón fue entenebrecido.

 Aquí salta a la vista un segundo aspecto importante y clave: el hombre también tiene razonamiento. Esto es más que evidente. Y además es bastante antiguo al parecer.

 (Romanos 2: 15)= Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.

 El razonamiento. ¿Tú te das cuenta por qué el alma no fue creada para gobernar tu vida? ¿Entiendes ahora por qué el alma no puede entender a Dios? Más concreto, cotidiano y real te lo diré: ¿Percibes el motivo por el cual no puedes entender a Dios aunque te lo propongas de la mejor manera?

Sencillamente es porque la manera en que tú concibes las cosas es por medio de tu propio razonamiento. Ahora: de la misma manera en que tú te imaginas cosas conforme al patrón que afectó tu vida, también razonas conforme a lo que otras personas te enseñaron a razonar.

 ¿Te has puesto a pensar, alguna vez, si es que tus propios problemas te dejan tiempo y margen, qué es lo que hay detrás de un criminal, de un pervertido, de un lujurioso, de un pecador en suma? Ya sabemos que hay toda una historia, el medio ambiente en el cual ha convivido, una crianza que juega un rol muy valioso, una forma de vida que quizás lo haya marcado, pero, además: hay un razonamiento preconcebido.

Porque el hombre razona, siempre razona. Y es más: le canta loas a su capacidad de razonar. Que no está mal para vivir en el mundo natural, secular e incrédulo de las cosas espirituales, pero que en el mundo del espíritu, de la fe, de las convicciones, se presentan de modo muy diferente.

 ¿Cuál es la base del evangelio y de nuestra relación con Cristo? La fe, sin dudas. ¿Y qué es la fe? Te podría dar cientos de definiciones. Cientos de comentaristas han despuntado el vicio de sus creatividades esbozando celebridades relacionadas con la fe.

Algunas poéticas, otras filosóficas, otras abstractas. Mira: yo me sigo quedando con Hebreos 11:1, que creo es el texto que encierra todo lo que tiene que ver con la fe dentro de la Palabra de Dios: Certeza de lo que se espera, convicción de lo que no se ve.

¿Está bueno, no? Sí, está muy bueno, pero; ¿Me quieres decir tú cómo hago para razonar eso? – Lo entiendo, pero… No sé si tú puedes verlo desde la misma óptica, pero: las cosas de Dios no son para razonar…

 Lógicamente

 Después tenemos otro órgano muy importante, que es el de La Lógica. ¿Cuántos entienden lo que es la Lógica? Para describirlo de un modo muy casero, te podría decir que la lógica es aquello que usamos para hacer lo que se sobreentiende que debemos hacer.

Un pájaro cantando mientras se balancea en el columpio del cable de energía eléctrica y, debajo, una vaca mugiendo en un verde campo de hierba, es lógico, ¿Me entiendes? Ahora bien; si lo que se ve es a una vaca cantando y balanceándose en el cable de energía eléctrica y al pájaro mugiendo en el campo, eso es ilógico. Es decir: un milagro. Porque Milagro significa: La alteración momentánea o prolongada del orden natural que conocemos mediante el uso de nuestros sentidos naturales.

¿Qué te diría a ti la lógica con respecto a si tú vienes caminando por una acera en la cual está la iglesia? ¿Por dónde debes tú entrar? Por la puerta, es lógico. Si tú ingresas a un lugar en donde toda la gente presente está en silencio, ¿Cuál es la lógica? Que tú también te mantengas en silencio.

Hay dos capítulos en la Biblia que hablan muy claramente de estas cosas. Esos son los capítulos 6 y 7 del evangelio según Mateo. ¿Sabed que dicen Mateo 6 y 7? Dice que el que quiere vivir en el evangelio tiene que entender que las leyes del reino de Dios son, muchas veces, la mayor parte de las veces, total y absolutamente ilógicas a tu razonamiento y manera de pensar.

¿Por qué la gente no entendió Jesús? ¿Por qué lo seguían por multitudes cuando él hacía los milagros y no eran tantos los que lo seguían cuando Él se ponía a hablar? ¿Por qué cuando las condiciones estaban dadas para llenarse la barriga no bajaban de quince o veinte mil y cuando llegaba el momento de las palabras, a veces, ni los mismos discípulos querían quedarse a oír?

Porque los milagros, aún en contraposición a lo que tú puedas pensar hoy, para ellos y de acuerdo a como se había presentado ese ministerio, les parecía algo lógico, mientras lo que sí les resultaba totalmente ilógica era la Palabra, que se daba de narices con lo que escribas y fariseos les habían enseñado al pueblo por años y años. Muy parecido a hoy.

Y si no, mira cuando se le apareció ese joven rico y le preguntó: “Señor, ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna? Y Él le dijo: me temo que para que tú seas salvo, lo primero que tendrías que hacer es vender todo lo que tienes y dárselo a los pobres… – ¿¿Eh?? ¡¡No!! ¡Eso no es lógico! –

“Señor… ¿Qué hacemos cuando venga un soldado romano y nos quiera hacer llevar su carga una milla?” – Se la vas a tener que llevar dos millas… – ¿”Y si te pegan en una mejilla?” – Pon la otra… No. No les cerraba. No era lógico nada de eso.

¿Por qué crees tú que muchos cristianos tienen profundos dilemas, conflictos, a veces dramas interiores? Porque no tienen paz, no tienen gozo en el corazón. ¿Por qué? Porque todavía no han entendido que el evangelio va en contra de la lógica humana.

Por eso dice la Biblia que a Dios le produjo placer salvar al hombre por intermedio de la “locura” de la predicación. Hay mucha gente que no tiene demasiados problemas para leer esto, pero hay otros que tienen que hacer cosas rarísimas para conseguirlo. ¿Estarán locos, tal vez?

Otra: ¿Por qué hay creyentes que nunca crecen en el evangelio? Porque todo lo que oyen lo transportan, inmediatamente, a la lógica. Y después lo empiezan a razonar. Si tú vas a razonar que hay que levantar la mano para ser salvo eternamente, nunca llegarás a ser salvo.

Si tú tienes que razonar que hay que meterse en el agua y zambullirse en el agua como simbolismo de un paso de fe, donde tú dices que mueres para el mundo incrédulo y resucitas en Cristo Jesús… ¿Me puedes decir quién te puede razonar eso?

El mundo dice: Para ser rico, a ti te tienen que dar mucho. El cristiano dice: Si quieres ser rico, ¿Cuánto tendrás que dar? El mundo te predica y te pregona: feminismo, machismo. Pero resulta que viene al evangelio y Cristo le dice: Someteos los unos a los otros.

El mundo te dice: tú tienes que hacer la tuya, seguir tu onda y que los padres y demás viejos piensen lo que quieran. Y viene al evangelio y el Señor le dice: Hijos, obedeced a vuestros padres. Por eso es que dice que sin fe es imposible agradar a Dios, porque la fe tapa el razonamiento y, naturalmente, tu amor por la lógica y te hace actuar. Y una vez que tú actúas, la misma palabra que te hace actuar por fe, te hace entender y te hace razonar.

Por eso es que muchos creyentes no son libres. Porque viven pidiéndole a Dios que los haga libres. Nunca más le pidas a Dios que haga algo en tu vida, porque todo lo que Dios pudo hacer por nosotros, Él ya lo hizo. Dios nunca va a hacer en ti lo que Él ha dicho que tú, que nosotros debemos hacer.

 Pensamientos

Luego tenemos Los pensamientos. ¿Cuántos saben que tenemos pensamientos? ¡Como me gusta Filipenses 4:8! ¡Qué pasaje, ese! ¿No crees? Yo creo que Filipenses 4:8 es una perla encajada en la palabra, allí.

(Filipenses 4: 8)= Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

 ¡Qué sencillo que es el evangelio! ¿Por qué será que lo complicamos tanto nosotros? – “Hermano… ¡Es que ando mal!… – ¿Y para qué piensas en eso? La Biblia dice que hay que pensar en todo lo honrado, en todo lo que es digno de alabar.

¿Por qué muchos creyentes tienen problemas interpersonales con otros creyentes o con sus padres, madres u otros familiares? Por sus pensamientos no sujetos a la palabra y la voluntad de Dios y al señorío de Cristo. Porque si nosotros pensáramos en lo bueno y no en lo malo, las relaciones serían muy diferentes, no crees?

 Si tú te levantas por la mañana pensando en todo lo mal que te van las cosas y en todo lo mal que te van a ir, yo te voy a decir ahora mismo cómo va a ser tu vida sin necesidad de unción profética. Tu vida va a ser mala.

Ahora bien; si tú te levantas pensando en fe, aunque no veas nada, en que todo va a ir bien y lo declaras con una palabra Rema, pero bien en fe, eh? No digo que mientas o que simules, digo que lo digas con la convicción inexplicable de que así será, las cosas van a ser bien diferentes.

– ¡Ah! ¡Qué bien que estoy! Y lo estás diciendo en el peor momento, en el momento en que todo te está yendo, como decimos en mi patria, bien como la mona. ¿Pero es que eso no es lógico! Claro que no es lógico, pero tú has elegido a Cristo, y lo has aceptado, y lo has convertido en Señor de tu vida y todo eso, no es así? Con la lógica tú te podrás dar cuenta de la verdadera situación natural, pero con tu fe eliges pensar con todos los pensamientos de Dios, no con los tuyos.

 Intelectualidades

 Después, también tenemos El Intelecto, que es la capacidad de recepción, que es la facultad con la que el hombre piensa, la facultad con la que el hombre tiene entendimiento de las cosas razonables. ¿Quieres que te diga otra novedad? ¡Hay que evangelizar el intelecto!

Porque según el hombre piensa, el hombre es. Hemos visto a una enorme cantidad de creyentes que tienen su inteligencia desarrollada al más mínimo poder de recepción. Quizás haya sido porque en sus vidas se privilegió esa especie de teología que predicaba que mientras más ignorante, más parecido y cercano a Dios.

 ¿De qué traducción bíblica sacaron eso? ¡Por Dios! Eso es falso. Es falso que no se deba estudiar, que no debas prepararte si puedes hacerlo. Sé lo que estás pensando. “Un alto intelecto suele ser un obstáculo para la fe”. Eso es verdad, no te lo puedo negar. Te lo termino de mostrar; puede serlo por ese asunto del razonamiento, la lógica y los pensamientos.

Pero cuidado: eso no significa que el ignorante y analfabeto total (A menos que fuera por falta de posibilidades y no por propio gusto), sea preferido por Dios. Te pregunto: ¿Qué tiene que ver este pensamiento con el Dios inteligente que tenemos? ¿Nadie podrá tener en cuenta esto y abandonar posiciones que están más cercanas al orgullo social que a una fe auténtica?

 Hay que evangelizar la inteligencia. Hay que introducirle datos. Hay mucha gente que cree que cuando hablamos de inteligencia, se trata solamente de meterle versículos bíblicos en la cabeza. No. No estamos hablando de eso.

Muchos creyentes no tienen trabajo y no prosperan económicamente, le piden cosas a Dios y no reciben nada porque todavía no han evangelizado su inteligencia, su creatividad. Siguen metidos en sus cuatro pensamientos y no se mueven de allí pensando que es Dios el que tiene que cambiar de idea. ¿Sabes cuántos hay así aunque te cueste creerlo? Es más: ¿No te has fijado si por una de esas enormes casualidades, en algún punto pequeño, no eres tú mismo uno de esos?

 Conforme vayas ampliando tu capacidad, conforme  tomes tu propio intelecto y toda tu capacidad que Dios ha puesto en ti y la mantengas cerrada e inmóvil, Dios jamás podrá usarla conforme a su voluntad. Por eso decimos con tanta convicción que los jóvenes cristianos tienen que ser jóvenes que estudien.

La visión de un cristiano tiene que ser lo más amplia que se pueda. Y no para competir, como hace el mundo, sino para ser competente, en el Reino. Está lleno de creyentes, empleados, que son mediocres, que trabajan de manera mediocre y con resultados mediocres. ¡Somos hijos de Dios!, vociferan.

Y el mundo piensa: ¿Es que Dios también será así de mediocre si es que engendró estos hijos? No se trata de que tú seas mejor que los otros, se trata que seas el mejor delante de Dios. Para Él. Hay que evangelizar el intelecto.

 Si tú hoy encuentras un trabajo en donde te pagan, digamos, cien dólares por mes y no haces nada por superarte, por capacitarte más, por estudiar lo que te falta y por ampliar tus conocimientos, dentro de diez años, aunque andes por la vida ungido por el Espíritu Santo y rodeado de ángeles, querubines y serafines, tú vas a seguir ganando los mismos cien dólares mensuales. Vas a orar a Dios pidiendo que te prospere, pero como no has evangelizado tu intelecto y lo has puesto en obediencia a Dios y al servicio de su prosperidad, no vas a recibir nada.

 Si tú eres el mejor en tu trabajo, no esperes felicitaciones de los hombres. Lo que sí vas a hacer es honrar a Dios con tu testimonio laboral. La Biblia dice que al que honra, se le da honra. Y si tú honras a Dios con tu imaginación, con tu razonamiento, con tus pensamientos, con la lógica divina y con tu inteligencia, Dios te va a honrar a ti.

Mejores

 ¿Sabes cómo lo vas a honrar Dios si tú eres el mejor operario de una fábrica, por ejemplo? Como lo honró a José. Del José de Egipto estoy hablando. Dice que una vez lo tiraron en una cárcel y, a los pocos meses, era el jefe de la cárcel.

Allí donde lo colocaban, allí era el mejor. Lo trajeron al reino y terminó siendo el gobernador. Eso sí; él no competía con nadie. Él había tenido una visión de Dios. Y esto no es orgullo, ni “yoísmo”, ni Ego. Es ser el mejor para la gloria de Dios.

 Tú no puedes decir “Hasta aquí llegué”. Gente con treinta, cuarenta años de edad que no han aceptado el desafío de que todavía pueden ser mejores que lo que son. ¿Quién les ha dicho que ya se lo saben todo?

Ese, en todo caso, es tu razonamiento, tu lógica, porque ya no vas a la escuela secundaria. ¡Se puede! ¡Claro que es difícil volver a tomar los libros! ¡Pero se puede! Alimenta tu intelecto con cosas positivas, no con papilla para el orgullo.

Dios no se opone al conocimiento intelectual, lo creó para eso. Trata de no ser más ignorante de lo que naturalmente puedes ser. Hay algunos que todavía creen que la Epístola era la esposa de Pablo!! Hay mucha gente que no se preocupa en leer más para así saber leer mejor.

¿Cómo se supone que van a entender la Biblia si aún no aprendieron a leer el abecedario completo? Si Dios no tiene un campo apto, no tiene sitio para hacer llover, entiendes? Es ser el mejor para la gloria de Dios.

 La cuestión es muy simple: o pagas el precio o te la aguantas. John Nott fue el hombre que en el siglo diecinueve transformó a Escocia para Cristo. John Nott, dijo: “Señor; dame a Escocia o si no me muero”. Y Escocia fue sacudida por este tremendo hombre de Dios.

Dijo lo que Raquel con sus hijos: “Señor; dame a Escocia o me muero”. Y Dios le entregó Escocia a John Nott en sus manos y Escocia vivió el avivamiento más grande de toda su historia. Muchos años después, cuando John Nott ya era viejo, vinieron sus discípulos a verlo y le dijeron: “Hermano Nott, volvamos a llevar a Escocia para Cristo”.

El viejo lobo de mar se puso de pie, ya con muchas arrugas en su cara y les dijo: ¡Cómo no! Pero… ¿Quién pagará el precio esta vez? Claro; todos queremos lo lindo, pero el evangelio tiene un precio. La salvación es por gracia, pero hay un precio a pagar para entrar al Reino.

 Me he dado cuenta una cosa: el hombre no tiene problemas con el Cristo del evangelio. Todo el mundo quiere al Cristo del evangelio. Pero donde tienen problemas es para llevar al Cristo del evangelio a sus vidas, y que Cristo se vuelva un modelo para ellos.

Allí está el precio. Todos queremos ser prosperados, pero si es posible, trabajar menos. Todos queremos ser calificados con un diez sobresaliente y distinguido, pero nos pasamos de vivos y nos hacemos la…¿Cómo se llama en tu tierra el acto de faltar a la escuela para irse a vagabundear por allí? En Argentina le decimos “ratita”, “chupina”. Tú ponle el nombre que se use en tu patria, da lo mismo. ¿Entiendes?

Cambiando

 No te confundas. El evangelio no es el arte de cambiar mágicamente las cosas. El evangelio no es mágico. Nadie va a ser mejor de un momento para el otro porque empiece a ir a una iglesia, si es que no tomamos íntimamente la decisión de llevar el evangelio a toda nuestra alma, empezando por nuestra mente, el razonamiento, el pensamiento, la lógica, el intelecto. Si no renovamos nuestra manera de pensar, no habrá resarcimiento.

 ¿Qué sucede, sin embargo, si yo soy un cristiano que no permitió que la palabra cambie su mente? Hago todo lo que hacen mis hermanos, pero no cambio. Mi vida no es afectada. ¿Qué produce el oír la palabra de Dios y no cambiar mi vida? Produce algo que vamos a llamar: “Asentamiento mental”.

 ¿Tú quieres saber cuándo una persona no ha sido afectada en su vida, todavía, por la palabra? Son personas que viven diciendo “Yo siento”, o “Yo siento de parte de Dios”. Yo siento. ¿Tú sabes, mi hermano, que no he podido encontrar nunca en la Biblia, algún profeta o predicador que dijera: “Yo siento”? Pero creyentes, sí; me los llevo por delante todos los días.

Nadie dice que no sea cierto que se sienten cosas. ¿Claro que las sienten! Pero las sienten porque se mueven en el nivel del alma. Los hijos de Dios no necesariamente sienten cosas, simplemente le son reveladas cosas. Cristo dijo: Estoy con ustedes, todos los días, hasta el fin de los tiempos. Nunca dijo: me van a sentir todos los días.

 A veces no sentimos absolutamente nada. Las circunstancias de la vida te golpean un poco y tú te sientes casi como un miserable. Pero eso no cambia las cosas. Él siempre está allí. Entonces qué ocurre. Tienes un asentamiento mental. Te llenas de la palabra de Dios, pero nunca sabes solucionar un problema conforme a la palabra de Dios.

Algunos repiten cincuenta versículos bíblicos, pero resuelven sus cosas, luego, como se les da la gana. “¡Pastor! ¡Estoy muy triste!” – ¿Qué le pasa, hermano? – “¡A mi mujer se le quemó la comida, justo el día en que tenía más hambre! ¡Me enojé y le pegué un golpe! Pero ya me arrepentí…” – Bueno… Al menos se arrepintió… –

Una gran mayoría de nosotros vive arrepintiéndose hoy de lo que hizo ayer, ¡Todos los días! Eso indica, entre otras cosas, que todo lo que oímos está en el área del alma, pero no ha llegado a nuestro espíritu y no ha afectado en absoluto nuestra manera de ser.

 (Salmo 112: 7)= No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.

 Si tú eres una persona que todo lo hace porque lo sientes, entonces nunca orarías, porque tu alma y tu carne, di la verdad sin disimulos, nunca quieren orar, no tienen ganas, se distraen, el cuerpo tiene escozor por todas partes.

Si tú vienes por lo que sientes a las cosas de Dios, ¿Sabes cuándo vendrías? Una vez muy cada tanto. Pero un cristiano verdadero no se guía por lo que siente, se guía por lo que sabe. Nuestros conflictos íntimos y profundos, los solucionamos sabiendo como funcionamos por dentro.

Renovaciones

 Aquí dice que no debemos tener temor de las malas noticias. Hay creyentes que viven lamentándose de que les están yendo tan bien las cosas que, seguramente, en cualquier momento se les va a desparramar todo.

Y en lugar de confesar la palabra de fe, en lugar de creer que se van a levantar por la mañana y van a tomar victoria sobre ese día transformando la palabra en Rema, deciden declarar lo contrario. ¿Puedo preguntar por qué? Debemos traer palabra desde el mundo espiritual y materializarla en el mundo natural.

 Cuando tú confiesas una palabra invisible, creyéndola, esa palabra se hace visible. ¿Lo sabías? Si tú eres un cristiano que, en lugar de estar guiado por tu mente y tus pensamientos, eres guiado por el Espíritu Santo de Dios, cuando tú confiesas la palabra de Dios, esa palabra de Dios cobra vida y se hace creativa y efectiva.

 ¿Hay un problema en tu vida? Primero, te fijas muy bien si en algo no eres el culpable de ese problema. Si eres el culpable, tienes que solucionar inmediatamente el problema. Si tienes culpa ya mismo pide perdón al Señor y a quien corresponda si es necesario.

Si hiciste algo malo, ya mismo repara el daño y empieza a hablar la Palabra de Dios. “Señor; me he arrepentido, Señor, he cambiado de manera de vivir. Estaba equivocado/a. Señor, pero en el nombre de Jesús empiezo ahora a hablarle a esa situación y le digo que, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, va a cambiar y yo voy a ordenar que todo espíritu que se quiera levantar en contra de esto, va a quedar derribado. Y yo transformo esta situación por tu Palabra en una situación que pueda glorificar Tu nombre.”

 Ahora bien; si en cambio las circunstancias te afectan de tal manera que te dejan paralizado, la situación se ha enseñoreado de ti. Y entonces va a comenzar a recordarte tres viejos patrones de vida. “¿Te das cuenta que eres un fracasado? ¿Te das cuenta que antes, cuando no creías en nada, todo te salía mejor y la pasabas espectacular y no tenías que darle cuentas a nadie?” Y es allí donde a ti comienzan a caérsete las comisuras de los labios cada vez más hacia abajo. La mente necesita ser renovada.

Voluntades

 Hablemos ahora de La Voluntad. ¿Qué hace la voluntad en nosotros? En la voluntad, mi hermano, mi amigo, es donde están todas nuestras decisiones. Mira todos los órganos que tiene la voluntad: Las Decisiones, Los Deseos, Las Intenciones del Corazón, Los Propósitos de Vida y Los Gustos. Cinco órganos que están dentro de la voluntad. ¡Qué tremendo cómo parte el alma la palabra! ¿Verdad?

 ¿Qué significará evangelizar nuestra voluntad? ¿Qué significa madurar en nuestra vida cristiana? ¿Qué significa ser un cristiano victorioso? Llevar a Cristo a cada una de esas áreas. ¿Sabes por qué muchos cristianos tienen problemas y conflictos internos? Porque todavía Cristo no está en señorío sobre sus voluntades.

 Ahora te haré una pregunta: ¿Es Cristo el Señor de tu voluntad? ¿Las decisiones que has tomado en tu vida, siempre las has pasado por el filtro de la palabra de Dios? Mucha gente anda lamentándose por allí: “¡Oh Señor! ¿Por qué tengo que sufrir? Yo te voy a decir algo, hermano: hay decisiones que te pueden afectar el resto de tu vida. Algo es muy claro: Cristo perdona, eso es cierto, pero a veces hay consecuencias.

 Aprenda esto: nada de lo que te pasa a ti, es determinante en tu vida, sino conforme a como reacciones ante cada cosa, ¿Lo entiendes? Si a ti en el marco de una multitud de gente te pisan el pie justo en sitio en donde tiene ese molesto callo, eso no es problemático, aunque te duela horrores.

Lo problemático, en todo caso, es qué reacción vas a tener cuando te lo pisen. ¿Te muerdes los labios y te aguantas? ¿Das un alarido y te lamentas? ¿Lanzas un aullido y te tomas a golpes inmediatamente con aquel que te lo ha pisado? Fíjate que el asunto es el mismo, simplemente un callo dolorido, pero las reacciones son bien diferentes.

 Porque es así: más importante que las acciones, son las reacciones. Si yo de pronto me vuelvo loco y voy y le doy un golpe al primero que se me cruza, esa persona no es culpable de esa situación ni del golpe, aunque le duela. No va a afectarlo mucho más allá de un ojo negro. Pero lo que sí puede afectarlo es la manera en que esa persona pueda reaccionar al momento de recibir mi golpe. ¿Estás entendiendo lo que quiero decirte?

 Sobre Jesús cayó, de pronto, todo el pecado de la humanidad. Dice la Biblia que se hizo pecado, pero Él jamás pecó. Quiere decir esto que tuvo el pecado de todos nosotros sobre sus hombros, pero que Él no tuvo pecado en su vida. Es el modelo.

 Con todo esto estoy tratando de significarte, para que lo entiendas de una vez por todas y para siempre, que todas las cosas que puedan haberte pasado a ti, no justifican de manera alguna que tú seas la persona que eres. Ya sé que ciertas ciencias dicen otra cosa, pero esto es Biblia, no ciencia humana. Lo malo, en todo caso, habrá sido siempre la forma en que nosotros hayamos reaccionado a las cosas que nos pasaron.

 Hay un principio indestructible: Toda decisión que yo tome en mi vida, produce consecuencias. Tienes que saber que cada vez que tú decides hacer algo, tienes que vivir luego con las consecuencias de esa decisión.

Por eso es que cada vez que vayamos a tomar una decisión, por pequeña que esta sea, tendremos que pasarla por la Palabra primero. Porque si Jesús es el Señor también de nuestras decisiones, eso nos va a ahorrar llorar amargamente y lamentarnos después como ancianitas desvalidas.

 Lo que sucede es que nosotros creemos que Dios es una especie de albañil, de constructor, que anda con sus elementos de albañilería colocando parches, remiendos sobre todo lo que nosotros arruinamos. Entonces decimos: “Señor! ¡Bendice esto que hice!”

Mira; eso queda para cuando estábamos sin Cristo y nos manejábamos con los conceptos clásicos de las religiones oficiales, donde Dios parecería ser un oso de peluche al cual podemos tocar cuando necesitamos ayuda, pero no ahora que nuestras almas van a ser renovadas.

Nuestras decisiones, a partir de este momento (Antes nadie te lo había hecho ver, pero lamentablemente ahora ya lo sabes) nuestras decisiones van a tener que pasar por Él. Si hay que evangelizar la voluntad y uno de los órganos de la voluntad son los deseos, básicos en muchos problemas que vivimos, la gran pregunta, entonces, será: ¿Cómo se evangelizan los deseos? Simple. Viendo que nuestros deseos, sean exactamente los deseos de Dios. Creo que tú me entiendes muy bien, ¿Verdad?

Propósitos

 Nuestras Intenciones. Mucha gente piensa una cosa y hace otra, esto es notorio. De allí viene la hipocresía. La hipocresía es un fruto de la intención de la voluntad.

 Propósitos. Otra pregunta: ¿Cuántos de ustedes tienen propósitos para el futuro? Hagan como en el templo, levanten su mano allí donde se encuentran leyéndome. No interesa que yo no pueda verlos. Ustedes no lo están haciendo para mí, Dios lo está viendo ahora.

Entonces ahora pregunto otra vez: Los que no la han levantado ni siquiera con el pensamiento, ¿Me están queriendo significar que no tienen ningún propósito para el mañana, salvo el de asistir a todos los cultos para que no los regañe el pastor? ¡Qué mal que andas, mi querido hermano! ¿Puedes cambiar? ¿Te atreverás? ¡Por favor! ¡Es tu vida la que está en juego, no la mía!

 Ahora para los que sí han levantado sus manos. Esos propósitos que tienes tú, ¿Los has pasado convenientemente por el filtro de la palabra de Dios? ¿Sí? ¡Aleluya! ¿No? ¡Pues hazlo AHORA!

 Por último: el órgano de la voluntad, fue dicho, tiene Los Gustos. ¡Hermano! ¡No me venga con eso! ¡El Espíritu es el dueño del querer y el hacer! ¡Y además a mí me gusta! ¡Entonces vas y te toma enterita toda esa botella de whisky que tenías guardada, convencido que Dios te está avalando! ¿Por qué juegas con estas cosas si tú sabes muy bien que no es esa la voluntad de Dios por más que te engañes tratando de hacerle decir a la Palabra lo que la Palabra no dice?

 ¿Alguna vez te has puesto a pensar si tus gustos personales son los gustos de Dios? Sí, ya sé; estás pensando que esa es una posición muy religiosa, ¿Verdad? Mira hermano: no hay ser más libre que el propio Dios, y los gustos de Dios son los que le quedan bien, los que no le hacen daño, los que te convienen y los que te dan tremenda felicidad a ti, no los otros, esos que…se usan por allí… ¿No te has dado cuenta aún que son los gustos del hombre, generalmente, los que denigran al hombre?

 Sin ir mucho más lejos, el gusto por el vestir. Yo estoy total y absolutamente convencido que el creyente (Y esto incluye preponderantemente y obviamente a las hermanas mujeres) son personas que deben vestirse lo mejor que puedan, o mejor dicho: lo mejor que les permita su presupuesto económico.

No necesariamente esos trajes fúnebres, calcados, repetidos, clonados, camisas blancas, corbatas grises, zapatos acordonados, anteojos sobrios, Ellos. No necesariamente vestidos largos, negros, con blusas o camisas blancas abotonadas hasta el mentón, Ellas. La mujer cristiana tiene que ser la mujer más bella de la tierra.

 Sí señor, el cristiano tiene que vestir lo mejor que pueda, pero eso no significa que se haga un esclavo de la moda. Porque los dictados de la moda, mayoritaria y generalmente, provienen de hombres o mujeres que llevan, en sus intimidades, factores tremendos que no los convierten en bendiciones, sino todo lo contrario.

Y que conste que esto de ninguna manera es discriminatorio. Lo que estoy haciendo es decir en voz alta a través de un texto una verdad que todos conocemos en murmullo doméstico. Vestirse bien es correcto, ser esclavo de la moda, no.

Porque en última instancia, terminas tú siendo esclavo, algo que Dios no aprecia en absoluto. Y mucho menos le agrada cuando tu esclavitud, aunque no sea pecado en sí misma, se materializa en representantes del pecado.

 Podría decirte, en el cierre de esta idea: hay que evangelizar los gustos. Pero me cansé de ir parte por parte. Mejor cerramos este bloque con lo que verdaderamente tenemos que hacer. Ora, encomienda todos tus actos de aquí en adelante al Señor de Señores y Rey de Reyes y comienza, desde el momento mismo de finalizar la lectura de este artículo, a hace aquello que ya has entendido y dilo en voz alta para ti mismo y para todos los que tengan oídos para oír: ¡¡Hay que evangelizar el Alma!!

 Decisiones

 La batalla más reñida que cada persona libra, es la batalla interior. Se han escrito cientos de libros y predicado miles de mensajes al respecto. Alguien, en un momento de reflexión, pronunció una frase llamada a ser célebre: “He conocido a mi peor enemigo; soy yo mismo.” Todos, en algún momento, necesitamos que el Señor nos libere de algo que nos oprime. La mayor parte de las veces, es de nosotros mismos.

 Toda persona toma en algún momento decisiones que determinan el curso posterior de su vida. Desde Moisés en adelante, las personas han tenido siempre dos opciones. Es como si permanentemente estuviéramos en la pata de una “Y” griega, teniendo ante nosotros dos caminos para optar.

Nos puede llevar mucho tiempo y, el día que nos decidimos por uno de ellos, ese se transforma otra vez en pata de “Y” griega. Las dos opciones fundamentales, como quieran que estén disimuladas, son dos: vida o muerte.

 (Deuteronomio 30: 11)= Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. (12) No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? (13) Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?  (14) Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.

 (15) Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; (16) porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. (17) Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, (18) yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella.

 (19) A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante de la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; (20) amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.

 Cuando elegimos la muerte, sabiéndolo o no, abrimos la puerta para que nos llegue un ataque del maligno. Cuando elegimos la vida, Dios nos guía por un camino que comienza con la salvación, pasa por la cruz y termina en la eternidad con el Padre.

 (Romanos 7: 22)= Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios. (23) Pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. (24) ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (25) Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

 Residencia

 Observa que la mayor lucha de Pablo no era contra Satanás, era contra sí mismo. Su carne le provocaba más problemas que Satanás. Cuando vivimos según la carne, participamos con Satanás y vamos en contra del plan de Dios para nuestras vidas.

El pecado no reside en nuestros cuerpos físicos: reside en nuestra naturaleza pecaminosa, que está dentro de nuestra persona. ¿Quién puede librarnos de nuestra naturaleza pecaminosa? ¡Gracias a Dios que hay una salida, y es por medio de la cruz de Cristo!

 La palabra “carne” tiene diversas definiciones en el Nuevo Testamento, incluyendo el “cuerpo físico”. Pero cuando Pablo la utiliza en este contexto, está refiriéndose a la vieja naturaleza adámica, carnal, no regenerada, rebelde. El la llama literalmente “el viejo hombre”. Cuando venimos a Cristo, Dios nos hace nuevas personas.

 (2 Corintios 5: 18) = De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

 Pero antes de la nueva creación, estamos en el viejo hombre, el hombre anterior. La carne, entonces, es eso que influye en nosotros para que pequemos. Cualquier motivación que se concentre en alimentar o promover el YO, es de la carne.

En su mayoría, las personas responden a una de dos motivaciones propias. La primera es una imagen de sí mismo negativa. Las personas que no tienen una buena imagen de sí mismas, dicen: “no soy nada. No soy nadie. Nunca voy a llegar a nada.”

Estos sentimientos de desprecio por uno mismo no son resultado de un complejo de inferioridad; Son resultado de un complejo de EGO. Nos concentramos en nosotros mismos, no en Cristo. No hay ninguna virtud en eso. Sin Cristo, nada podemos hacer; Pero con Cristo, podemos hacerlo todo. Pablo dijo: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

 La segunda es un orgullo desmedido. Las personas que tienen el problema del orgullo piensan, erróneamente: “Yo puedo hacerlo todo… no necesariamente en Cristo” … Pero es interesante notar que también en este caso el foco de atención está en uno mismo, no en Cristo. No hay virtud en esto tampoco. El poder de Dios se perfecciona en nuestra debilidad, no en nuestra sabiduría, vanidad, títulos académicos u orgullo personal.

 La clave para acabar con la carne está en la batalla por el control del YO. El YO es la parte de nosotros que decide si accederá a nuestros deseos carnales y pecaminosos, o no. El YO tiene un apetito insaciable y hay dos frases que lo identifican: “Quiero” y “Dame”.

El YO dice “Quiero el mejor auto”; “Quiero más dinero”; “¡Dame el mejor asiento!”; “¡Dame el trozo más grande de torta!”. Al YO le encanta hablar de dos personas: YO y MI. Los creyentes que hacen estas cosas no han aprendido a llevar su YO la cruz. ¿Cuál es la solución? Pablo la da.

Humildes

 (Filipenses 2: 3)= Nada hagáis por contienda o por vanagloria; Antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.

 Primero, reconozcamos qué es lo que nos motiva a actuar. Pablo dice que NADA hagamos por contienda o vanagloria. Si hacemos las cosas que tenemos que hacer por los motivos equivocados, debemos detenernos.

Debemos cambiar nuestra motivación o, de ser posible, debemos apartarnos de las responsabilidades que atraen la atención sobre nosotros hasta que podamos cumplir con esas responsabilidades por las razones correctas.

Esto sólo puede hacerse después de que el YO ha sido crucificado. Si actuamos en humildad, no actuaremos por contienda o vanagloria. La buena noticia, para todos, es que por medio de la cruz somos liberados del YO. Pablo escribe en Gálatas 2:20:

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive en Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

 Pablo crucifica su YO. No podemos encontrar la plenitud de la voluntad de Dios hasta que no permitamos que nuestro YO y MÍ, mueran en la cruz. Dos cosas suceden en mi vida antes que mi YO pueda ser crucificado con Cristo. YO debo tomar una decisión y YO debo hacer una confesión.

Primero debo tomar la decisión voluntaria e intencional, en pleno conocimiento, de morir a mi EGO. La muerte de mi YO no sucede por sí sola. Si suelto a mi YO, naturalmente se dirigirá hacia motivaciones egoístas.

Segundo, debo hacer una confesión personal. Pablo hace de su confesión, su testimonio personal. “Estoy crucificado con Cristo”, dice. Cuando confesamos nuestra crucifixión, ésta se vuelve parte de nosotros.

 Luego, la vivimos. Una cosa es hablar de la muerte del YO en términos generales, y otra es aplicarla personalmente. Pablo dice, en Gálatas 5:24: Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Somos liberados del control de la carne, pero la responsabilidad de crucificarla, es nuestra. Morir al YO no significa golpearnos con varillas o látigos, negarnos al YO significa negarnos a seguir nuestras pasiones y deseos personales.

 Es interesante observar que, aunque Pablo era una nueva criatura, continuaba batallando con la carne. En su divina sabiduría, Dios nos hace nuevos después que aceptamos a Cristo, pero no quita nuestra naturaleza pecaminosa.

 Pablo nos da una lista, (aunque no exhaustiva), de las obras de la carne: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y, como para que no queden dudas que las mencionadas no son las únicas como algunos enseñan, le agrega “cosas semejantes a estas”, esto es: lo que tú creas que es semejante a lo detallado.

Y continúa describiendo el fruto de este comportamiento: Acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios, agrega en Gálatas 5:21.

Soluciones

 ¿Cuál es la solución de Dios para la carne? Gálatas 5:24: Pero los que son de Cristo, han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. No debemos llevar a nuestro viejo hombre a la Escuela Dominical, ni reformarlo, ni aconsejarlo, ni obligarlo a memorizar pasajes bíblicos. Debemos matarlo.

La ejecución es la única solución para el viejo hombre. En realidad, la evidencia de que pertenecemos a Cristo es la crucifixión de nuestra carne. Al morir al YO, nuestra carne comienza a decrecer, y el Espíritu de Dios en nuestro interior, comienza a crecer.

 La carne y el espíritu son enemigos; trabajan en forma opuesta entre sí. En Gálatas 5:17, Pablo dice: Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

Nuestra naturaleza carnal, es decir, nuestra naturaleza antes de que Dios nos cambiara, está totalmente opuesta al Espíritu de Dios. Cuando somos controlados por la carne, por nuestros deseos y pecados, no podemos vivir una vida que sea agradable a Dios. Una parte de Romanos 8:8, dice: y los que viven según la carne, no pueden agradar a Dios.

 Aun cuando hacemos lo correcto, por motivos egoístas, no podemos agradar a Dios. Jesús denunció a los fariseos por orar y diezmar. ¿Por qué haría tal cosa si era lo correcto? Porque diezmaban por motivos apartados de la voluntad de Dios; sus oraciones y sus ofrendas tenían como fin la atención hacia sí mismos.

 Si deseamos vivir en Cristo, la responsabilidad de hacer morir las obras de la carne es nuestra. Pablo dice, en Romanos 8:13, que: Si por el espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Cristo ha hecho posible que muramos a nosotros mismos, pero la responsabilidad continúa siendo nuestra. La cruz implica sufrimiento y dolor. Es la forma más dolorosa de morir que el hombre ha inventado, pero es mucho mejor que la alternativa.

 Un ejemplo: una joven mujer y un muchacho se conocieron y se enamoraron. Ella era creyente y él no. Por el contrario, era bastante holgazán. Sin embargo, él comenzó a ir con ella a la iglesia, cosa que a todos los miembros les parecía estupendo.

Sin embargo, su transformación no era real. A él, en realidad, no le importaba demasiado Cristo ni le conocía; lo que sí le importaba era conservar a su novia. Si para eso debía aburrirse como una ostra durante un par de horas por semana, sin entender ni sentir absolutamente nada, lo haría.

Se lo dijeron a la joven algunos hermanos con discernimiento. Ella oró y, finalmente, cortó esa relación. Pregunto: ¿Habrá sido doloroso para ella? Por supuesto que sí. Era como si le partieran el corazón. Cuando hay una ligazón emocional, dos espíritus se unen, creando una ligadura de alma. Es por eso que es tan difícil apartarse. Pero Dios da fortaleza para soportar hasta la victoria.

 Veamos: ¿Qué hubiera pasado si se hubieran casado? Algunos líricos tienen permiso para pensar que todo se habría solucionado, pero las experiencias reales, no nos dicen eso. Probablemente, pasado un tiempo, él habría perdido todo interés por el evangelio y hubiese regresado a su estilo de vida habitual.

Dolores

Una joven alegre, se hubiera convertido de pronto en una mujer desanimada, que seguiría asistiendo a la iglesia, sí, pero sin involucrarse en nada. También es probable que, si no conseguía que ella se olvidara de “su religión,” al tiempo, él se divorciara dejándola quizás por otra mujer con menos… escrúpulos, Tú me entiendes, ¿no? En ese caso, el dolor de ella seguiría invadiendo la vida de sus hijos y extendiéndose, quizás, a sus propios matrimonios.

 Hay un dolor bueno y un dolor malo. El dolor que esta joven hubiera soportado en esa hipotética situación sería un dolor malo. Si ella hubiera tomado el dolor de la cruz, diciendo: “YO, no vas a salirte con la tuya. Morirás. Sufrirás, sí, pero Dios sigue estando en control de todo.” Habría encontrado el fruto de la vida y la justicia. Morir al YO muchas veces significa un dolor breve que produce una ganancia permanente.

 Al elegir la injusticia, sufriremos un dolor permanente. Quizás nos guste seguir adelante: Ganar un poco más de dinero; Tomar algunos “atajos”. Pero a menos que mandemos a nuestro YO a la cruz para que sufra el verdadero dolor de la crucifixión, el dolor que el YO cosechará en el camino será tres veces mayor. Hay un costo a largo plazo cuando se toma la cruz, y hay un costo, mucho mayor, a largo plazo, cuando no se la toma.

 Lo irónico es que podemos hacer cosas muy espirituales que están motivadas por el YO. Podemos dedicar todo nuestro tiempo a las actividades de la iglesia a expensas de nuestra familia, sin pasar jamás tiempo con ellos.

El YO quería sentirse importante. Podemos cantar en la iglesia y participar en el grupo de alabanza, pero desmayar al sentir el ataque del enemigo. El YO quería ser visto por la gente. Las personas que caen bajo el control de un espíritu de Jezabel o de Lucifer no han traído sus heridas personales a la cruz. Entonces el YO comenzó a operar disfrazado de espiritualidad.

 En Mateo 9:25, Jesús dice: Pues, ¿Qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? Podemos ganar prestigio y poder, aun en el mundo cristiano, y al final, dañar o destruir nuestras vidas.

Jesús precedió su pregunta con un toque de clarín de advertencia. En Lucas 9:23, dice: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. No podemos seguir a Jesús hasta que no nos negamos a nosotros mismos.

El YO no desea ir a donde va Jesús. El YO desea evitar el dolor de la crucifixión. Un pensador secular, Alfredo de Vigny, plasmó una frase que ni él supo hasta dónde dejaba en evidencia algunas cosas muy profundas: “El hombre es un aprendiz y el dolor, su amo.”

 Voluntad

 Negarme a mí mismo significa decir “no” a lo que yo quiero, a lo que siento, a lo que creo merecer. El acto de tomar la propia cruz ha sido definido como llegar al punto en que mi voluntad y la de Dios se cruzan y elegir la voluntad de Dios en lugar de la mía.

Cada persona, alcanza este punto en algún momento de su vida. La voluntad de Jesús se cruzó con la de su Padre en el huerto de Getsemaní. En la noche en que fue traicionado, leemos en Lucas 22:42 que Jesús dijo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Jesús podría haber dado un paso atrás, diciendo: “¡Qué el hombre se jorobe! ¡Yo no tengo ganas de hacer esto!” Él no tenía que morir por nosotros. Podría haberse quedado en el cielo. Podría haber dicho: “No tengo por qué hacer esto”. Pero lo hizo por sumisión a su Padre.

 El punto de intersección entre la voluntad de Dios y la del hombre, significa diferentes cosas para diferentes personas. Algunos juegan con pensamientos lujuriosos. Otros pagan menos impuestos de los que deberían o les cuesta admitir cuando están equivocados.

Otros buscan siempre sentarse en el primer banco de la iglesia. Sería imposible hacer una lista de todas las formas en que el YO levanta su horrible cabeza, pero es suficiente con decir que morir al YO se resume en la disposición para elegir a los demás por sobre nosotros mismos.

 En la edad media, algunos ascetas interpretaron el “morir a uno mismo” como que debían hacer sus vidas lo más incómodas posible, esperando que así se mortificara su carne. Por lo tanto, usaban camisas hechas de camello o dormían en camas de clavos.

Estas personas confundían su carne física con su carne espiritual. Mortificar, (o sea: Hacer morir) la carne, se convirtió en una pasión tan dominadora y consumidora que se volvió un ídolo al que adoraban. El cuerpo físico, en sí mismo, no es pecaminoso. Cuando Dios lo creó, lo llamó bueno. El problema no es con el cuerpo físico, el problema es con la naturaleza pecaminosa.

 El primero de los beneficios de ser liberados de nosotros mismos es que somos libres del dominio del pecado. Romanos 6:14, Pablo dice: Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Cuando vamos a Cristo, el poder que nos hace pecar da paso al poder para resistir el pecado. Dado que nacemos en pecado, antes de ir a Cristo, no podíamos evitar pecar. Pero gracias a la obra de Cristo en la cruz, tenemos el poder de vencer al pecado.

Ya no tenemos que pecar. Somos libres para obedecer a Dios. Somos libres para vivir una vida de justicia, una vida que agrada a vuestro Padre celestial. Una vida de la que el Padre nos diga: Bien hecho, buen siervo y fiel.

 Las personas ven las vidas de algunos cristianos y dicen: “No quiero ser cristiano, porque entonces no voy a poder hacer lo que yo quiero”. Ese es el YO que habla. En cambio, por Cristo podemos responder: “Porque soy cristiano, no tengo que hacer lo que mis deseos me dicen que haga”.

 Los perritos, por ejemplo, son seres irracionales, se mueven instintivamente, van a donde sus deseos circunstanciales los llevan. Si quieren comer basura y tomar agua de una cloaca, lo hacen. Nosotros, cuando los vemos, en el mejor de los casos, sacudimos la cabeza y nos reímos de ellos.

Pero lo mismo sucede con nosotros. Cuando somos ganados por nuestros deseos y nuestras pasiones, invariablemente nos dedicamos a cosas que nos consumen y que finalmente son dañinas para nuestros espíritus.

Comemos basura espiritual y tomamos agua no de vida, sino de cloacas espirituales. Y Dios también sacude la cabeza cuando nos ve, pero no se ríe; se entristece. Cuando hemos sido liberados del dominio del pecado, vemos a nuestra propia vida desde la perspectiva de Dios. Sólo entonces dejamos de conformarnos con cualquier cosa que sea menos que lo mejor que Él tiene para nuestras vidas y lo mejor que podemos darle a él.

Libertades

 El segundo beneficio de ser liberados del YO es la libertad que nos proporciona ese estado para servir con tranquilidad.

 (Marcos 10: 42)= Mas Jesús, llamándolos, les dijo: sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. (43) Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, (44) y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. (45) Porque el hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

 El camino hacia la autoridad y el liderazgo en la iglesia está en el servicio. Jesús, (que es Dios revestido en carne), entró a nuestro mundo por primera vez, no para ser servido, sino para servir. La mente carnal supondría que, si Dios viene al mundo, tomará el control por la fuerza. Pero cualquiera que llegue al poder sin servir, no podrá usar correctamente su autoridad porque no ha aprendido a morir al YO.

 Si deseamos crecer en el Reino, el camino para subir, es bajar. Pero en este “siglo malo”, no es así. El mundo nos dice: “Llega primero, consigue más.” O sino: “El que muere con más cosas, gana”. Algunos nos dicen que la meta es la independencia económica; de esa forma no tendremos que trabajar para otro.

Esa afirmación, en realidad significa: “No tendremos que servir a otro”. En el Reino de Dios, es lo opuesto. Si deseas vivir, mueres. Si deseas recibir, das. Si deseas subir, bajas. Es la regla por la cual opera el Reino de Dios. Lamentablemente, muy pocos quieren servir y muchos quieren ser servidos. Esa es la esencia del orgullo.

 Un anciano sabio solía decir que hay dos ocupaciones en las que se puede comenzar desde arriba. Cavar tumbas y cavar pozos. En todas las demás, se comienza desde abajo. Y eso es cierto en el Reino de Dios: se comienza por el final. Si a las personas se les da autoridad y se las expone a la gente demasiado pronto, abusarán de su autoridad.

Siempre, y eso se aplica en todos los niveles de autoridad pastoral. Primero el hombre debe ser probado. Luego se lo puede integrar al liderazgo. Cuando hemos sido librados de nosotros mismos, encontramos libertad en el servicio. Cuando no hemos muerto al YO, confundimos lo que Dios ha preparado para promovernos con lo que nosotros planeamos.

 El tercer beneficio es la libertad de tener que promovernos a nosotros mismos. En su segunda carta a los Corintios, 4:5, Pablo dice: Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros, como vuestros siervos por amor de Jesús.

Pablo predicaba a Cristo donde quiera que fuera. Podría haberse hecho de un nombre importante, pero no lo hizo. Con un ministerio tan exitoso, Pablo podría haberse formado su propio grupo de seguidores, pero no lo hizo.

No se predicaba a sí mismo, sino a Cristo. Cuando andamos en la libertad de tener que promovernos a nosotros mismos, le damos a Dios grandes oportunidades de promovernos a su tiempo. Cuando nos promovemos, luchamos por quitarle a Dios el control de la bendición y finalmente la perdemos.

Beneficios

 El cuarto beneficio de ser liberados del YO, es ser libres de tener que probar que tenemos la razón. Cuando morimos a nosotros mismos, no tenemos que tener la razón siempre. Un creyente que actúa a la defensiva demuestra que no ha crucificado el YO. Pero al ejecutar la carne, abrimos la puerta para escuchar lo que Dios nos dice, sea cual sea la forma que elija para hablarnos.

 ¿Alguna vez has notado que, aunque todos admiten que nadie es perfecto, a nadie le gusta admitir que él no lo es tampoco? Al ponernos a la defensiva en relación con nuestras debilidades, nos apartamos de los medios que Dios utiliza para moldearnos y conformarnos como los hombres y mujeres que él quiere que seamos.

 Nadie es incuestionable. No hay nada que de más poder a una congregación que cuando una persona, cualquiera sea su rango, se pone de pie y reconoce humildemente que la palabra que dio no era en un cien por cien correcta. En lugar de arruinar los dones, esa humildad da a las personas la confianza para salir a expresarse, sabiendo que pueden hacerlo en un ambiente seguro y auténtico.

 Es una gran burla para la iglesia que los creyentes luchen unos entre otros, tratando de probar que el otro está equivocado. Muchas veces lo importante para ellos no es la doctrina, sino probar que tienen razón. No tendríamos que pelearnos por el milenio, ni por el arrebatamiento, ni por docenas de otros temas conflictivos en el cuerpo.

Lo único por lo que deberíamos pelear es por una iglesia gloriosa. Pronto descubriremos quién se quedó atrás en el arrebatamiento. Lo único por lo que vale la pena luchar, es para ser una iglesia gloriosa, preparada para nuestro esposo Jesucristo, y nuestro enemigo no es otro creyente; es Satanás.

Realidades

 En el marco de la sociedad en la cual vivimos, hay un convencimiento casi unánime: creer que las personas que van a una iglesia, creen ser mejores que sus prójimos. Pero esto no sucede por alguna divagación extraña o por incidencia diabólica en el pensamiento humano. Sucede porque una gran proporción de hombres y mujeres que van a una iglesia, efectivamente piensan, están convencidos, que son mejores que los que están afuera.

Y es más: el discurso que los grupos eclesiásticos pronuncian ante esa sociedad, apunta en esa dirección. Nosotros, que creemos en Dios y vamos a tal o cual iglesia, somos mejores y, si ustedes también quieren serlo, tendrán que venir a una iglesia como la nuestra, y si es posible, a la misma que vamos nosotros.

 Esto y no otra cosa, ha sido el factor más gravitante para que la sociedad no sólo descrea de las iglesias y sus miembros, sino también para que muy pocos se decidan a prestarle atención a Dios y a sus seguidores.

¡Hay cada espécimen en esos lugares!, -dicen-, ¡Se ven cada cosa! ¿A quién se le ocurre que allí haya gente mejor que nosotros? Y nosotros nos enojamos y decimos que es el diablo el que está hablando.

El diablo se mete donde le dan entrada y, atención, cada vez que inicia una enorme mentira, generalmente arranca desde un poquitín de verdad. Con todo el dolor del alma y dejando de lado como aprovecha el enemigo todo esto para seguir llevándose gente al infierno, tendremos que reconocer que les asiste a esas personas algo de razón. ¿Sabes por qué?

 Porque, así como no es oro todo lo que reluce, ni todo lo negro es petróleo, así tampoco no todo lo que se refugia en un templo es iglesia ni todo lo que se mueve y respira es hermano. De otro modo, Dios habría mentido cuando dijo que trigo y cizaña convivirían confundiéndose unos con otros, y también habría blasfemado el hereje de Pablo cuando puso en el mismo nivel sus padecimientos, (azotes, escarnios, prisiones, amenazas), con un peligro representado por los falsos hermanos.

 Bueno; hay un punto clave en el cual deberemos prestar atención: los hijos de Dios, los que tienen esa potestad por su fe y su profunda convicción en Cristo son, efectivamente, mejores, aunque no por sus méritos, sino por el trabajo del Espíritu Santo en ellos, y no lo van proclamando por allí sino que, con humildad y santidad, se limitan a brindar silenciosamente testimonio de ello y, naturalmente, todavía se congregan en iglesias.

Pero si es verdad, (y lo es), que hay cizaña, lobos vestidos de ovejas y falsos hermanos, el punto clave está en que no todos los que se congregan en iglesias son auténticos hijos de Dios. Algunos, terminan siendo más hijos del malo que los que no van a ninguna parte, porque estos lo hacen en ignorancia en tanto que los otros, “perdónalos Padre, aunque sí saben lo que hacen”.

 Porque es evidente que un garaje, una cochera, una playa de estacionamiento, no fabrica automóviles; sólo les da alojamiento. Pero para alojarse allí, hay que llegar como automóvil. Nadie guardaría un avión o un buque en una playa de estacionamiento.

Y si una mujer diera a luz en una playa de estacionamiento, lo que nacería sería un bebé, no un automóvil. Y si la que pariera en esa misma playa fuera una perrita, lo que nacerían serían unos hermosos cachorritos perrunos, no autos.

De la misma manera, no hay creyentes por el simple hecho de haber nacido adentro de un templo o bajo la cobertura de una iglesia; tiene que traer en sí la simiente divina que lo hace creyente. Todo lo demás, es apenas una obra de la carne, factor especial que hoy y aquí vamos a aprender a dominar. Porque el dominio propio es un fruto del Espíritu, no por afán controlador humano.

 La Biblia, cuando pronuncia la palabra carne, que en griego es la palabra elsark, no se refiere siempre a una misma cosa. Entre otros objetivos puntuales, podemos rescatar tres o cuatro, si nos da el espacio, que serían los que aquí pretenderemos estudiar:

N.º 1) = La carne física, material, palpable. –

N.º 2) = La connotación moral negativa. –

N.º 3) = Lo que tiene que ver con la simiente, con la semilla que, como en toda la Escritura, siempre es el punto de partida de todo lo que Dios va a hacer. –

 (1 Corintios 15: 39)= No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves.

 Pablo, aquí habla de carne física. Establece, -con intención o sin ella-, dos principios que se relacionan con la carne física.

N.º 1)= El hombre, aun en lo físico, no puede compararse con ninguna de las demás criaturas vivas de la creación. De allí que quien los iguale y pretenda darle a eso un tinte espiritual, no sólo se equivoca, (lo que sería solamente un simple error), sino que desconoce o tergiversa la palabra, lo que sí sería más grave. Puede tenerse la mejor voluntad y la más y la más loable de las intenciones, pero eso no invalida la desobediencia y los costos de la desobediencia.

 N.º 2) = Deja en claro que, si tomamos con total naturalidad el hecho de la existencia de una infinita variedad de cuerpos adaptados a la vida en diferentes medios ambientes como son la tierra, el mar y el aire o el cielo, ¿Por qué se deberían tener tantas reservas o incredulidades, a la vista de lo creado, de un cuerpo resucitado? ¿Cuál sería el impedimento para que Dios no pudiera hacer esto si es que sí puede hacer lo otro?

 Fundamentos

 La otra referencia a la carne física, está en la carta a los Hebreos. Allí, cuando el autor detalla lo que son las cualidades del Sumo Sacerdote, y en referencia a Cristo, que lo fue luego de haber aprendido obediencia por causa de sus padecimientos y, en razón de esto, ser perfeccionado, alude concretamente al estado carnal y humano del Cristo de ese momento, rompiendo así con esa mitología popular no bíblica donde se acepta todo lo de Jesús bajo la excusa de: “¡Bueno! ¡Pero él era Dios!.

Sí, pero encarnado en la carne de un hombre como tú o como yo, en lo genérico, y sujeto a todo lo que un hombre puede estar sujeto, porque de otro modo, Dios habría hecho trampas. Él debía efectuar esa redención desde un hombre como nosotros para que esa redención funcionara, ¿Entiendes?

 (Hebreos 5: 7)= Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.

 Yo creo, sin temor a equivocarme, que si este no es el versículo donde se nos muestra al Jesús más carnal, al menos es uno de ellos. Rogando como un hombre de carne y hueso, suplicando, clamando y llorando por causa de que no le gustaba en absoluto la idea de la muerte.

¿En qué se diferencia con lo que tú hubieras sentido en su lugar? La carne física, esa que tú y yo todavía amamos un poquito y defendemos tanto. Ojo; es templo del Espíritu Santo y no lo podemos maltratar. Lo que sí debemos hacer, es someterlo.

 Después nos encontramos con la carne bíblica puesta en un sentido de moral negativa. Este, probablemente, (Y digo probablemente porque por más que el mundo camine hacia la globalización, el hombre es una entidad única y no puede ser globalizada por nadie, mucho menos por la iglesia), es el significado más conocido por el creyente. Aquí, la palabra carne, indudablemente no está relacionada con el área del cuerpo sino de la mente, que es donde ya sabemos, entre a tallar en el alma. Es mucho más que la carne física.

(Gálatas 5: 13) = Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servios por amor los unos a los otros. (14) Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: amarás a tu prójimo como a ti mismo. (15) Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.

La libertad cristiana no consiste en eliminar todas las trabas morales, sino en la libertad de servirse los unos a los otros en humildad, no en arrogancia distintiva por cargos o posiciones. El evangelio cambia la opresiva sumisión al legalismo por la más alta sumisión al amor.

Esa libertad ha sido entendida por no pocos para llevar una vida que de cristiana no tiene nada, que produce un testimonio que repele a la sociedad de todo lo que huela a Dios, que impide que los necesitados caigan quebrantados a los pies de Cristo y que se aparte de su real significación: poder amar al prójimo sin condicionamientos ni discriminaciones. Tal como Cristo lo hizo.

(16) Digo, pues; andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. (De la mente, de las emociones, de la voluntad humana, de los sentimientos) (17) Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

 Liberados

 La libertad muy bien puede degenerar en libertinaje, pero el Espíritu Santo nos capacita para vencer los deseos de la carne, cuando nos sometemos permanentemente a su control y dominio, con la libertad de hacerlo de una manera voluntaria.

Eso es libertad. El Espíritu y la carne están diametralmente opuestos el uno al otro, tal como se evidencia en sus obras y frutos. El resultado es un fiero conflicto dentro de cada creyente, en el que ninguno podrá vencer confiando en sus propias fuerzas.

(18) Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. (19) = Y manifiestas son las obras de la carne, (De la mente, voluntad, emociones), que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, (20) idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, (21) envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas: acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Muchos son los siervos que han hecho hermosos estudios sobre estos puntos. Los han dividido, incluso, en varias facetas, así que no voy a ser yo quien le agregue algo porque no se justifica. No porque no haya más para decir, porque Dios siempre tiene más, sino porque no tengo mandato para detenerme en esto nada más que lo preciso.

Sólo te voy a preguntar una cosa: ¿No están en una gran proporción, estas cosas, gozando de muy buena salud dentro mismo de la iglesia? Es más: hay sectores, por ejemplo, donde por una cuestión doctrinaria tradicional interna, se incentiva a disentir porque, -se señala-, los hermanos tienen derecho a no estar de acuerdo y discutir.

Está bien; allá cada uno, pero: ¿No es este un modo de conducir a un grupo de personas a la conclusión de Pablo, que asegura que los que entren en disensiones no heredarán el reino de Dios? Si alguien entiende esto o cree tener una respuesta que tenga peso en el mundo del espíritu, por favor escríbame ya.

Simiente

El tercer aspecto apuntado, es el que relaciona a la carne con la base de toda la creación: la semilla, la simiente. Todo lo que Dios hace, todo, siempre comienza desde una semilla, de una simiente. Mira:

(Gálatas 4: 21)= Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿No habéis oído la ley? (22) Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. (23) Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. (24) Lo cual es una alegoría (Una comparación, una metáfora, un símbolo, no es literal) pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; este es Agar. (25) Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues esta, junto con sus hijos, está en esclavitud.

 (26) Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. (27) Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. (28) Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. (29) Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.

Este verso alude a lo que se detalla en el libro de Génesis capítulo 21 y versículo 9, donde vemos a Ismael se burlaba de Isaac. ¿No hay burla, todavía, entre los prácticos y los espirituales? Los verdaderos creyentes, sin buscarla, deben esperar algún tipo de persecución interna.

(30) Mas: ¿Qué dice la Escritura? Echa afuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. (31) De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.

 Vemos aquí que Pablo defiende el evangelio que predica con una alegoría basada en la historia de Ismael e Isaac. Algunos teólogos, muy expertos, han criticado y acusado a Pablo de espiritualizar demasiado la historia.

Sonríe si quieres, aunque no causa gracia. Sin embargo, Pablo, mucho más allá de establecer una doctrina con esto, lo que está haciendo es ilustrar algo que ya ha demostrado. La premisa de Pablo es que se entienda que la verdadera descendencia de Abraham es espiritual, no genética ni física.

 El real heredero de Abraham es el hijo de la mujer libre, no el de la esclava. Isaac representa a aquellos que confían en Cristo, en tanto que Ismael representa a aquellos que eligen estar bajo la ley. Por lo tanto, los creyentes, son los verdaderos hijos de Dios.

De todo este texto, y dejándonos ungir con la sabiduría, el discernimiento y la revelación de Pablo, podemos ver a continuación varios principios básicos, elementales, que siempre estuvieron allí, pero que nosotros en nuestra repetitiva costumbre de encararlo todo desde la lógica, el razonamiento o el intelecto, (Órganos del alma, si mal no se lo he explicado antes), pasamos de largo y jamás vimos.

Es más que evidente que tanto Sara como Abraham estaban intentando cumplir –según sus ideas personales-, con la promesa de Dios. Hay mucho cristiano, hoy, que anda por la vida haciendo lo mismo.

De todo esto rescatamos algo muy notorio: es no sólo posible sino muy cierto que podemos estar obrando enteramente en la carne y fuera de la guía del Espíritu, con motivos muy bien intencionados y correctos en su esencia y estar, sin embargo, al mismo tiempo, desobedeciendo a Dios creyendo como alguna vez lo hizo Saulo de Tarso, que le estamos sirviendo. Es muy sutil.

Obras

Si repasamos el texto de esta historia a la luz de Gálatas 5, veremos que en la relación Abraham-Sara-Agar, existen varias obras de la carne, de la mente, del corazón, de la voluntad, de las emociones y los sentimientos:

Adulterio: Lo cometió Abraham, más allá de las usanzas, la voluntad y la decisión de Sara.

Hechicería: Que es manipulación. La llevó a cabo Sara con Abraham. Manipuló sus sentimientos para impulsarlo a tener relaciones sexuales con Agar. –

Enemistades: Esto es notorio, después, entre Sara y Agar. –

Contiendas: Se produjeron ni bien nació Ismael. –

Herejías: Creer que todo eso estaba no sólo aprobado, sino ordenado por Dios. –

Envidias: La experimentó Sara en relación con el embarazo y el parto de Agar. Creo que no hay nada que agregar a esta contundente evidencia histórica y espiritual.

El nacimiento de Isaac por el Espíritu no habla de una concepción divina o virginal como fue la de Jesús en María, sino de la obediencia al cumplimiento de una promesa. El nacimiento de Ismael por la carne, no se refiere al contacto sexual específico, sino al desenlace motivado en ideas humanas sin participación divina.

Lo de Sara es un caso que merece ser visto aparte porque se asemeja a más de uno de los que suceden en nuestro tiempo. Ella estaba convencida que era Dios quien le había impedido tener hijos y que nunca los podría tener.

Es más: estaba convencida que el propósito, la voluntad y la promesa de Dios solamente tenía como destinatario a Abraham y no para ella. Que el Señor, incluso, no la tenía en cuenta para nada, que no estaba interesado en ella. Y algo más: ella, en su intimidad, se consideraba algo menos que insignificante y totalmente periférico al propósito divino.

La conclusión vigente, es que así como Sara se apresuró, se dejó llevar por sus ideas y actuó conforme a su parecer, así también se equivocará todo aquel que no tenga la paciencia de esperar una señal del Señor, que como todos sabemos pero no siempre nos acordamos, tiene una naturaleza y un carácter donde predominan el amor y la fidelidad.

 Sacerdocios

Hay un cuarto aspecto de la carne mencionado en el Nuevo Testamento y es el que tiene que ver con una ordenanza muy singular sobre la carne emparentada con el liderazgo. Fíjese que el texto que vamos a leer nos muestra algo que, ordenado por Dios, todavía es llamado “de la carne” y hasta considerado inadecuado.

Este pasaje, quiero que observes, en el contexto inmediato, se refiere al sacerdocio de Aarón, pero que en un contexto más ancho y más amplio, esta aplicación de Hebreos va más allá: es un punto de inflexión que muestra una de las características de Dios menos predicadas: la del permanente cambio, la de la permanente renovación de lo anterior por lo nuevo, la de remover ciclos viejos y reemplazarlos por ciclos nuevos.

El versículo que dice que Dios es el mismo ayer, hoy y siempre, muy pocas veces se entendió con fidelidad. Se entremezclaron los conceptos y siempre se interpretó como que “las cosas que hace Dios fueron las mismas ayer, hoy y siempre”, cosa que es más que evidente que jamás ha sido dicho en la Biblia. Aunque por ahí sea doctrina respetada, guardada y cuidado conque diga otra cosa porque lo expulsamos.

(Hebreos 7: 11) = Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley) ¿Qué necesidad habría aun de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuere llamado según el orden de Aarón?

A propósito de esto, si se fija rápidamente en el capítulo siguiente, y ya refiriéndose al nuevo pacto, la palabra dice que “si aquel primer pacto no hubiera tenido defecto, no habría tenido razón de ser el segundo.

Esto sienta un principio que quiero que tengas en cuenta para lo que resta de este estudio y para lo que resta de tu vida de creyente. Cuando algo viejo, tradicional, acostumbrado, deja de tener efecto y resultado, aunque haya sido efectivamente ordenado por Dios en su tiempo, debe ser cambiado. Ayer, hoy y siempre.

(12) Porque cambiado el sacerdocio, necesario también es que haya cambio de ley; (13) y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar. (14) Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio. (Es más que notorio de que el hecho de que Cristo haya nacido en la tribu de Judá y no en la de Leví, subraya la inauguración de un nuevo sacerdocio que llegaba para reemplazar al antiguo)

(15) Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdocio distinto.

Este es un versículo muy clave para entender el tiempo presente. Porque habrá que aclarar aquí que la palabra griega que se usa en este texto para distinto, no es la corriente que encontramos en otros lugares, que es allos, que significa “Otro de la misma clase”.

La palabra utilizada aquí es la palabra heteros, que quiere decir globalmente “Otro de un orden completamente diferente”. Como se ve, la misma palabra en nuestra traducción, tienen un vocablo y por ende una significación totalmente opuesta en los originales.

¿Tendremos que aprender griego para ser salvos, entonces? No tan así porque en lo sustancial, las traducciones son fieles. El problema radica cuando se entra en caminos de revelación. Allí, en muchas ocasiones, se nota que los traductores han utilizado más la lógica del alma que el discernimiento del Espíritu.

Por eso hay textos y pasajes que permanecen en total oscuridad cuando Dios decidió que sean abiertos. La Biblia, lo reitero, es un libro para ser leído, creído y practicado por gente llena del Espíritu Santo, sino apenas será Logos-más lógica-igual a-religiosidad intelectual.

Órdenes

 El orden Levítico era el orden de la cultura, de la educación, de la preparación de hombres para ejercer el sacerdocio. Algo muy similar a lo que hoy serían seminarios o institutos que preparan para el liderazgo.

Cosa que no está mal y que se debe hacer porque es necesaria para la obra, pero que no tiene nada que ver con “estudiar para pastores” como muchos gustan decir. El pastorado, antes que nada, es un llamado divino y no tiene absolutamente nada que ver con lo que hoy vemos como tales. Estamos hablando de pastorado y no de gerencia humana.

El orden de Aarón, por su parte, era el del escalafón o línea familiar directa. Sacerdote el abuelo, el padre, el hijo, el nieto, etc. Siempre dentro de una familia, con un temor que parecería santo de darle mando o poder a alguien que no pertenezca a la familia. Es un orden antiguo, no un invento moderno. Es Aarón. Todavía tiene cultores y seguidores; conozco un caso, al menos.

Y después el orden de Melquisedec, que era un orden divino, sin currículum, sin experiencia previa, sin genealogía, sin apellido ilustre o antecedentes familiares, sin títulos universitarios o de seminarios teológicos; sólo elevado por voluntad de Dios. Ese y no otro fue el orden que elevó a Cristo al Sumo Sacerdocio. ¿No será el tiempo de que la iglesia del Señor, si quiere terminar la obra, asuma ese sacerdocio y no los que ya fueron reemplazados?

(16) No constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia (Esto se lo confirma) sino según el poder de una vida indestructible.

 En otro tiempo y bajo otras facetas, Dios estableció los dos órdenes sacerdotales anteriores, pero un día y a consecuencia del cambio de los tiempos, dijo: hay que cambiar, hay que eliminar toda carnalidad intelectual y estructurada y toda cuestión ligada a una línea de sangre humana, y darle a mi pueblo un sacerdocio levantado por mí, que haga mi voluntad, que cumpla mi propósito y que termine mi obra.

Hay hoy también una mentalidad religiosa, estructurada y casi profesional que debe ser reemplazada porque no tiene nada que ver con el carácter de Cristo. Negarse a ello, como está ocurriendo en muchos lugares, es obrar en la carne, en la mente, en los intereses sectoriales, denominacionales, eclesiásticos que, a similitud de aquellos, cada día se alejan más de Dios y, esencialmente de la base de su naturaleza, el amor. Mira como lo declara Pablo.

(Filipenses 3: 3) = Porque nosotros somos la circuncisión, los que en Espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.

Lo que Pablo decía en su tiempo y que es vigente para hoy si sabemos leer los símbolos es que la verdadera señal de una relación correcta con Dios no era la observancia de una ceremonia o rito formal, sino la manifestación de las tres características mencionadas.

Cuando dice “Los que en Espíritu servimos a Dios”, no sólo se refiere a estar vivos en el Espíritu y por lo tanto calificados para adorarle, sino que también abarca las expresiones más profundas de nuestra adoración, inspiradas por el Espíritu Santo: los himnos espirituales, la oración, el cántico y la comunión con Dios.

(4) Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. (Yo he cumplido con las reglas formales de la religión, también) si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: (5) circuncidado al octavo día, (Me aprobé todos los cursillos obligatorios para ingresar como miembro) del linaje de Israel (Vengo de familia evangélica; mi abuelito era pastor y tres tíos diáconos) de la tribu de Benjamín (Soy pariente del pastor principal de…) hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; (Me sé de memoria la declaración de principios firmada por mi denominación en 1915) (6) en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; (Los que no estén de acuerdo con nuestra doctrina serán denominados como: herejes, rebeldes, insujetos, blasfemos) en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. (O sea que tengo una conducta eclesiástica intachable).

(Verso 12) = No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; Sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. (13) Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago; olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está adelante, (14) prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

 Tronos

Muy bien; ahora vamos a distendernos un poco de los problemas comunes y vamos a introducirnos en una propuesta dirigida a tu propia vida interior, a tu drama cotidiano, a tu necesidad más íntima. A esa que, de sobremanera y por encima de todo lo demás, le gusta al pueblo mucho más que cualquier otro estudio o mensaje.

Tengo una experiencia personal transferible: son muchos los hermanos que me solicitan copias, ya sea de audio o escritas, de estudios o mensajes que han escuchado de mí en alguno de los canales por los cuales son difundidos. Lee bien y con atención: por cada pedido de uno como los que tú encuentras en la ventana de Crecimiento, hay cientos de aquellos que tienen que ver con la Sanidad Interior o con la Guerra Espiritual, es decir: con las necesidades individuales.

No me extraña: entronizar a Cristo, a los hombres, nos cuesta muchísimo por una simple razón: el trono que el Señor debe ocupar, todavía lo tenemos usurpado por nuestro YO. Y este “buen amigo” es muy duro de abandonar sus sitios de privilegio.

Por lo tanto, es muy normal que nos agraden más los mensajes que tienen que ver con nuestras vidas que aquellos que tienen que ver con la vida de la iglesia, aunque sea la iglesia auténtica del Señor y no lo que nosotros conocemos como tal.

Sé que tú tienes una Biblia y sé también que no te fastidia leerla diariamente. Sin embargo y para asegurarme que esto no será leído somera y superficialmente y que será escudriñado por dos pares de ojos en lugar de uno solo (los míos), es que te pido que esta escritura que voy a colocar aquí, la leas con mucha atención. Las acotaciones entre paréntesis, si lo deseas, puedes omitirlas, aunque entiendo que el Espíritu Santo que mora en tu interior habrá de decirte cosas parecidas a las que allí están agregadas.

(Génesis 16: 1) = Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.

 (2) Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva, quizás tendré hijos de ella. (Esto no se explica jamás porque la iglesia parece desear ser “más educada” que el propio Dios. Pero lo que aquí le está diciendo Sara a Abram, (todavía no tiene la “hache” en el medio), cuando le dice que “se llegue a su sierva”, obviamente no es que vaya a buscarla para saludarla. Lo que le está diciendo esta mujer a su marido, es que se acueste, que tenga relaciones sexuales con su esclava. Me gusta aclararlo porque a veces somos muy religiosos y solemos irnos más allá de las reglas morales para entrar, directamente, en lo que en mi patria se denomina como “moralina”) Y atendió Abram el ruego de ella. (¡Ah!)

(3) Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram su marido.

(4) Y él se llegó a Agar, la cual concibió, (Hay dos cuestiones muy claras aquí que marcan delineadamente una época, una cultura, un grado de obediencias diferente al que conocemos: 1) Abram, bastante pillo él, no se hizo rogar demasiado para “sacrificarse”, verdad? 2) No se ve por ninguna parte que alguien se haya tomado el trabajo de consultarla a Agar si ella estaba de acuerdo con esa decisión. ¡Qué tremendo, verdad?) Y cuando vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora. (No estoy dispuesto a justificar a Agar, pero: ¿Cuántas de ustedes, hermanas que están leyendo esto, no hubieran reaccionado con un poquitín de carne como lo hizo la esclava?)

 (5) Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo. (6) Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva está en tu mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia. (7) Y halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Sur. (8) Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿De dónde vienes tú, y adónde vas? Y ella respondió: huyo de delante de Sarai mi señora.

 (9) Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora y ponte sumisa bajo su mano. (10) Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. (11) Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción. (12) Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.

 (13) Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú Eres Dios Que Ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? (14) Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered. (15) Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre del hijo que le dio Agar, Ismael. (16) Era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a Ismael.

 Esta historia, además de conocida y enseñada en todas las escuelitas dominicales del planeta, tiene algunos aspectos que tienen que ver con el hoy del creyente, con esta vida loca y estresada de un creyente del siglo veintiuno.

¿Un creyente estresado, hermano? ¿Qué está diciendo?? ¡Es imposible! Desde el punto de vista auténtico, de fe auténtica y de creyente auténtico, sin dudas. Pero desde la óptica de una realidad contundente, que no le quepan dudas: hay una multitud de creyentes caminando por el borde de la cornisa de sus sistemas nerviosos. ¿Por qué?

Sentires

 Porque estamos hablando de un creyente-tipo y modelo. No modelo por bueno, sino por mayoritario. Un creyente que la mayoría de las veces es egocéntrico, orgulloso y vanidoso, que está encerrado en sí mismo y muy lejos, por lógica consecuencia, de andar con los ojos puestos en Jesús.

Hay hermanitos así. A ellos no les importa el daño que puedan hacerle a sus iglesias, ellos siempre “hacen lo que sienten”, aunque en lo más profundo de las cosas, la verdad es que ellos, lo único que quieren, es que todo se haga como ellos dicen.

 Entonces nos citan “La sana doctrina” Alguien me dijo alguna vez que el problema más grande que tenía hoy día la iglesia del Señor, era la hermana Susana. – ¿Susana? Me extrañé; ¿Qué Susana? – ¡Su-sana Doctrina!, Fue su respuesta. Ahh.

Y en nombre de esa sana doctrina, lo único que hacen es cubrir sus almas, su ego. ¿Frase ejemplo? “Esto se hace así porque yo lo aprendí así”. Mira; yo te diré algo en este día. No interesa cuando lo escribí, para ti es hoy, ahora, aquí:

 Si lo que tú has aprendido hoy, descubre que tus creencias estaban mal o equivocadas, lo que tú habías aprendido era basura, aunque haga como quinientos años que se está enseñando o que tú lo sabes.

 Elucubraciones

 Vamos a ver ahora una cosa muy importante: ¿Cómo se supone que actúa el alma, nuestra alma? Las variables son incontables, es verdad, pero mayoritariamente, podemos decir sin temor e equivocarnos, que el alma actúa por la Lógica.

Presta atención nuevamente al verso 2 que hemos leído recién. ¿Qué dice? Dice que está hablando Sara; y que esta buena mujer declara que Dios la ha hecho estéril. Y con ese convencimiento interior, se enfrenta a Abram y le propone lo que, para ella, es lo más lógico de acuerdo con las circunstancias que se están viviendo: que conciba un hijo en el vientre de su esclava Agar.

 Aquí está muy claro que lo que Sara le dijo a Abram, cuando interpretó que como ella no podía tener hijos, lo mejor que podía hacer era darle a la esclava Agar por mujer a su marido, tenía ciento por ciento de lógica.

Sin embargo, había un problema que Sara no vio en lo más mínimo: esa no era la voluntad de Dios. En todo caso, era la voluntad de su lógica, que es como decir la voluntad de su alma. Nadie podrá decir que haya sido incoherente lo de Sara.

Más allá de que hoy culturalmente quizás no habría mujer que obrara de ese modo, en aquellos tiempos y teniendo en cuenta que Abram no iba a ser el primer hombre que tuviera más de una esposa, la idea de Sara suena muy lógica.

Bueno, mi estimado hermano: deberé decirte que, generalmente, así actúa tu alma y la mía en la mayoría de las ocasiones: por la lógica. Y en respuesta a esas decisiones es que la iglesia como conjunto humano, anda como anda.

 Ahora bien; con todos estos elementos en la mano, vamos a ver: ¿Qué pasa cuando nosotros actuamos lógicamente? Allí es donde, simbólicamente, claro, pero no tan simbólicamente si se observa con más atención, nos metemos, nos introducimos en la tienda de Agar.

¿Por qué? Porque pretendemos producir la voluntad de Dios, cosa que es buena, pero según la carne, cosa que ya no es tan buena. ¿Tú te preguntaste, alguna vez, cómo y por qué fue Abraham a acostarse con la esclava sin que se le moviera un cabello?

Es que su alma, no su espíritu, le dijo que fuera porque lo hizo pensar en la promesa de ser padre de naciones. Entonces el viejo Abraham, pensó: “Si Dios quiere, porque así lo ha dicho, que en mí haya una tremenda descendencia y que esa descendencia mía se transforme en una enorme nación, no va a suspender esa promesa porque a mi Sara se le ocurra ser estéril.

Y ahora que ella ha decidido darme a Agar, me parece muy lógico que sea esa la manera en que Dios va a hacer realidad su promesa.” Lógico. Total, y absolutamente lógico el pensamiento de Abraham. El no hizo lo que hizo consciente de estar haciendo algo indebido. Él quiso hacer la voluntad de Dios y, ese pensamiento, estaba muy bueno. Pero el problema está en que lo quiso hacer con una metodología sustentada en la carne. Y eso ya estuvo pésimo.

Ismaelitas

 Ismael, si tú me permites colocarlo en una tipología profética, representa lo obtenido por nuestras propias fuerzas. Ahora piensa un momento: ¿Cuántos de nosotros tendremos hijos espirituales ismaelitas en nuestras vidas? ¿Cuántas cosas, en su vida, se han hecho conforme a sus fuerzas?

Esos son los ismaelitas. ¿Cuántas iglesias-Ismael habrá en el mundo? Esos son los ismaelitas. Cosas que tú quisiste hacer para bien, pero que no salieron como tú suponías porque las hiciste según tus propias y humanas fuerzas. Es decir que tú quisiste hacerlo bien, pero lo hiciste mal porque no era ese el plan de Dios para tu vida.

 Ahora veamos: ¿Sabes tú algo? Pese a todo eso, Dios aún quiere continuar con su promesa. Aunque Abraham pecó y tuvo a su hijo Ismael fuera de la voluntad de Dios, Él no le escatimó su amor. En estas cosas es donde podemos comprobar la calidad del amor de Dios y tomar modelo válido.

Dios le dijo a Abraham: “Yo te voy a dar lo que te prometí, porque Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Y aunque muchos de nosotros, por nuestra desobediencia, podamos haber tenido hijos ismaelitas por no hacer la voluntad de Dios, aún Dios permanece fiel a su promesa y nos dará el hijo de la promesa que se llama Isaac.

 ¿Sabes qué es lo que significa el nombre Ismael? Fiereza. Por eso Dios le dijo: “Él contra todos y todos contra él.” ¿Sabes qué representa Ismael? Toda tu vida hecha fuera de la voluntad de Dios. Conflictos, dramas, marcas y estigmas traumáticos que le han servido para dolor y sufrimiento hasta el día de hoy.

Y es posible que ciertos pecados que tú puedas haber cometido antes de conocer al Señor, todavía estén haciéndote pagar a ti las consecuencias. Mucho cuidado con esto: yo no te estoy diciendo que Dios no te perdona, eso no se pone en duda y es indiscutible. Lo que sí te estoy diciendo es que las consecuencias de aquellos pecados pueden tener que pagarse hoy.

Él aún quiere darte a Isaac, el hijo de la promesa, el hijo de la risa, el hijo del gozo, aunque le hallas fallado engendrando a Ismael fuera de su voluntad. Un ladrón arrepentido y convertido, es perdonado inmediatamente, pero la condena que le fuera dictada, deberá cumplirla. Eso es más que evidente y la Biblia ofrece un registro exacto del asunto.

 Yo me pregunto en este tiempo cuántos habrán tenido hijos ismaelitas en su vida. Cosas que han hecho conforme a su fuerza y a su razonamiento intelectual, que después le habrán hecho llorar. ¿Sabes algo? ¡Dios quiere darte ahora el hijo de la promesa que nace de su voluntad! ¡No ha quedado fuera del plan! ¡Al diablo le encanta hacernos creer que ya nos hemos quedado fuera del propósito de Dios!

Pero mientras exista arrepentimiento existirá el perdón y nadie, nadie se quedará sin su promesa cumplida. ¡¡Pero es que no me lo merezco, hermano!! Basta. Ya no oigas más al diablo que te murmura incredulidades, desconfianzas y dudas. Cree a Dios y te será contado por justicia. Me imagino que a esto lo habrás leído alguna vez, ¿no? Y cuando digo “diablo” no me refiero a alguien de cuernos y cola roja, sino a un espíritu maligno influenciando a alguien cercano a ti.

 Bien; el símbolo del ismaelita representa a esos cristianos que viven de acuerdo con sus sentimientos, con sus emociones, controlados por sus almas y que aún no han sido quebrantados. ¡Qué dice, hermano! ¡Usted no sabe todo lo que yo he llorado! – Puede ser, no lo dudo. Pero llorar no siempre significa quebrantarse.

Voluntades

La depresión, el miedo, la angustia y la tristeza también hacen llorar, pero siguen siendo emociones. Abraham tuvo la promesa, y te podría decir que hasta la creyó. Pero igual se metió en la tienda de Agar. ¡Pero es que fue Sara quien lo envió allí!

¿Ah, sí? Hermano varón cristiano; líder, pastor, músico, evangelista, maestro: si tu esposa un día dice que desea que tú te acuestes con su vecina para que le dés un hijo que ella no puede engendrar, ¿Lo vas a hacer simplemente porque ella te lo pide? ¿Será esa tu integridad?

 ¿Cuántos cristianos, me pregunto, por no esperar la voluntad de Dios manifestada y víctimas de sus íntimas ansiedades, terminan metiéndose en la tienda de Agar obedeciendo a sus almas? Escucha esto: yo sé que a medida que te voy diciendo todas estas cosas, tu espíritu se estremece cuando, sin proponérmelo, claro está, toco un punto clave que te lastima.

Y es allí donde tú tienes conciencia de que lo que digo es bien real. Pero hay un problema: Después que tú termines de leer esto, no todo el compendio, este capítulo simplemente, y otras propuestas reemplacen la presente, tu alma va a comenzar inmediatamente a surtirte de conceptos lógicos que, de improviso, pueden conseguir que tú comiences a descreer de lo que habías creído. ¿Nunca te ocurrió?

 El peor obstáculo para el plan de Dios no es Satanás como muchos creen. Él, en todo caso, aprovecha las circunstancias y utiliza todo a su favor. El peor obstáculo para el plan de Dios lo constituyen los cristianos atravesados en el medio del camino, que están viviendo sus vidas según sus almas y sus emociones, aunque muchas de ellas, por allí, parezcan mucho más espirituales que las espirituales.

¿Sabes cuál es el problema que tiene la iglesia, y muy especialmente aquellos hermanos que tienen más de cinco años de convertidos? No es tanto el diablo ni la gente que vive mal; el mayor problema para la extensión del Reino son los miles y miles de cristianos que, en las iglesias, continúan viviendo según los dictados de sus almas y dicen, para colmo de males, ¡que “esa es la voluntad de Dios para sus vidas!”.

¿Nunca lo has visto? Ese, creo, es el error más tremendo y peligroso que retrasa la gran comisión. ¡Y ni quieras imaginarte el drama que se arma detrás de este grueso error cuando quien lo comete es un líder con gente que lo sigue!

 Hacen “lo que sienten” y, si no lo “sienten”, no lo hacen, aunque Dios se los esté pidiendo. Porque dependen tanto de “eso” que “sienten” que, si Dios un día les habla por otros medios que no sean sus emociones o sus sensaciones, ni cuenta se dan que es Dios quien les está hablando.

Afectos

A veces, incluso, llegan a lugares de autoridad y manejan los destinos de una iglesia según los criterios de su alma y sin participación del Espíritu. ¿Tú crees que un líder pueda estar manejándose así? ¡Yo me daría cuenta y lo dejaría de seguir inmediatamente, hermano! No siempre.

Son años de costumbres y tradiciones. Recuerda que en el alma no sólo están las emociones, sino también la voluntad, los sentimientos y esencialmente el intelecto. Con respecto a los sentimientos, te doy un ejemplo sencillo para que lo reflexiones en tu intimidad:

¿Podrá un joven director de Alabanza resistir incluir a su flamante novia en el coro de la iglesia, aunque ella desafine un poquitín? Y con relación al intelecto, deberé decirte que lo que yo llamo “Iglesias bajo el orden de Leví”, levantan a sus líderes solamente si tienen títulos universitarios, más allá de si andan en el Espíritu o no.

Creo que esto no es novedad absolutamente para nadie, ya que cada uno lo habrá visto por sí mismo alguna vez. Pero sin embargo no agrada demasiado que se lo comente. ¡Es que hablando de esas cosas la gente no vendrá a la iglesia, hermano! Basta. La gente no tiene que venir a ningún templo “milagroso”, la gente tiene que venir a Cristo y en todas estas cosas, el Señor no tiene absolutamente nada que ver.

 Y después están aquellos que, incluso, se atreven a juzgar a sus hermanos sobre la base de lo que “sienten” con relación a ellos. ¿Tú sabías que hay creyentes que tienen muchos años en la iglesia, que tienen actitudes que ofenden y hieren a otros creyentes más nuevos sin que les interese demasiado porque a ellos, lo que más les interesa, es hacer lo que les dictan sus sentimientos, aunque detrás suyo vayan dejando un “tendal” de gente lastimada?

La psicología secular ha llegado a expresar como mandato universal que “lo más importante es hacer lo que se siente y que cada uno se haga cargo de sus problemas”. ¿Es un pensamiento que tiene lógica, verdad?

De acuerdo, pero no intentes convencerme que esa es la lógica del Reino de Dios, por favor! Pero con respecto a todos estos que lastiman y hieren las ovejas del Señor, aún aquellas que puedan andar más perdidas o descarriadas, ¿Sabes una cosa? Un día de estos el Señor los va a sacar del camino como ya ha sacado a varios. Porque llega un momento en que Dios se cansa, hermano. ¡¡No es eso lo que me han enseñado!! Ah, ¿no? Lo lamento: eso es lo que dice la Palabra.

 Son tiempos finales. ¿Nunca has escuchado mensajes que hablan que estamos en los últimos tiempos? En principio habrá que saber: ¿Los has creído? Sí, ya lo sé, me lo imagino: ¿has querido creerlos, pero mirando a tu alrededor no te da la sensación, que estos sean verdaderamente los últimos tiempos, no es así?

Lo que sucede, mi querido hermano, es que “últimos tiempos” no implica necesariamente expresiones apocalípticas, ni corrimientos en masa de gente incrédula hacia las iglesias. Últimos tiempos, en la Biblia, es la siega de la cizaña por parte de los ángeles, de los mensajeros, para que de esta manera, por fin, los justos puedan resplandecer.

Cizaña, te recuerdo, si tú leíste u oíste mis trabajos ya lo sabes, es lo que está disimulado, mimetizado, camuflado con el trigo bueno. Es decir que si el trigo, como bien lo sabemos, es el alimento bueno y nutritivo, la cizaña vendría a ser un alimento falso, tóxico, mortal.

Creciendo

Una sola duda: ¿Dónde podría estar escondido un alimento falso, en un escenario de un teatro mundano quizás? No. Los creyentes no van allí. ¿Y entonces? Lo más probable es que un alimento falso pueda estar escondido en el púlpito de una iglesia, nos guste o no nos guste.

Bueno; eso es lo que Dios está derrumbando progresiva pero firmemente en este tiempo. Y eso está pasando ahora, ya, HOY. Y en estos tiempos finales, (Que pueden ser cinco, diez, cien o quinientos años, quién lo puede saber), ¿Cuántos podemos reconocer que todavía hay áreas de nuestras vidas que aún están dominadas por nuestras emociones y nuestras almas?

¿Cuántos se dan cuenta, quizás en este mismo exacto momento, que hay áreas de sus vidas que no están sometidas al Espíritu Santo? ¿Cuántos caen en la cuenta que de un modo inconsciente o irresponsable se han introducido en la tienda de Agar cuando se habían pasado toda su vida criticando a Abraham por esa decisión? ¡Bravo! Has ingresado, si experimentas eso, en la esfera de los que van empezando a alcanzar la madurez. Porque madurez es crecimiento y todo tipo de crecimiento duele en alguna parte del ser.

 Te voy a pedir algo. No, mejor te voy a desafiar a algo. Te voy a desafiar a entrar en un tiempo de madurez y, por ende, de cambio, a partir de hoy, de ahora mismo. En estos tiempos finales, en que Dios va a sacudir a su iglesia, (Porque solamente Dios puede sacudir a su iglesia, ya que las puertas del Hades, dice la Biblia, no prevalecen contra ella) solamente van a quedar adheridos al árbol aquellos que viven según el Santo Espíritu y la voluntad de Dios. Y quienes están viviendo según sus propias emociones y sus propias inteligencias, van a producir hijos como Ismael.

 Agar y Sara son tipologías del alma. Por eso es que Agar, cuando sale de la tienda, causa una profunda ofensa a Sara. Es que así es el alma. El alma, de una u otra manera y por las razones que sea, siempre está ofendiendo. ¿Sabes tú cuál es la característica más sobresaliente de un cristiano carnal? Que nunca pide perdón.

Tres señales seguras de un cristiano carnal, son: no pide perdón. No dice muchas gracias y tampoco dice me equivoqué. A propósito: ¿Cuándo fue la última vez que tú le has pedido perdón a alguien por ofenderlo, así fuera con alguna razón de tu parte? Si me dices que hace mucho tiempo, tendré que decirte que estás viviendo una vida demasiado carnal para el gusto divino.

 Hay hermanos que parecerían estar puestos allí solamente para lastimar a otros. Otros no saben mandar, se creen que están en la iglesia para que todos los demás estén a su servicio. Hermano: si tú eres una persona que se da cuenta de que cuando habla con alguien lo ofende, por favor. Ponte en línea, porque si no Dios te va a sacar de allí y habrá muchos que, si pueden, le van a dar una mano a Dios para que lo haga.

 No podemos pasarnos toda una vida ofendiendo con nuestras palabras bruscas. Porque el alma, cuando no se sujeta, tiene esa característica: ofende, se burla, se cree mejor que otros. Muchos cristianos usan el alma entronizada. ¿Sabes lo que significa tener el alma entronizada en tu vida?

¿Me vas a permitir, ahora, que te diga una palabra que nos impacta a todos? ¿Sabes a qué se parece un cristiano con su alma entronizada? Mira: un cristiano que se guía directamente por las emociones, que después de enterarse de una enseñanza como esta sigue viviendo manejado por su alma, que ingresa en un nivel de pecado que desconoce, tiene un sinónimo de dos palabras: hechicería y brujería. Porque la Biblia dice que la rebelión, el permanecer rebelde a la palabra, es igual que el pecado de adivinación, de hechicería y de brujería.

Ungidos

 Dios va a condenar de la misma manera al creyente que se pasó cincuenta años en la iglesia pero que nunca sometió su alma, que a un hechicero o un brujo. Por mantenerse rebelde (Y no estoy hablando de hombres ni de liderazgos formales, estoy hablando de la Palabra de Dios). Por mantenerse rebelde a la Palabra de Dios y no ser humilde.

Muchos cristianos usan el alma entronizada como brujos: mandan mal, hablan mal de otros creyentes; yo he dicho: Señor, ¿Qué vas a hacer con ellos? Y qué bueno hermanos, que ya estamos viendo como Dios está poniendo en su lugar a toda lengua larga que haya dentro del cuerpo.

Dijo una vez un hombre de Dios de bastante renombre una frase que me impactó por lo desestructurada. Él dijo: “No se levanten contra ciertos hombres que no hacen lo tradicional, porque esos hombres tienen la protección de Dios”.

Y Dios está bajándole “los humos” a las lenguas largas del cuerpo de Cristo. ¡Cuidado hermanitos guiados por sus almas, que todo lo juzgan según sus ojos y sus emociones! Están provocando, con esa actitud, que muchos se vuelvan al mundo.

Por eso te digo: ¡Cuidado! Porque antes de que tú o yo sigamos mandando gente al mundo con nuestro comportamiento, Dios va a sacarnos del camino si empezamos a perturbar su propósito. Dios, no tengas dudas, va a quebrar, va a destrozar ministerios pomposos que no viven con sino de las ovejas. Dios va a levantar ministerios de consolación en la iglesia.

A Abraham le pareció razonable este asunto, y Agar, mientras tanto, se comportó de la misma manera en que lo haría un cristiano carnal. Sin embargo, hay que reconocer que Agar, después de todo, llegó a tener una buena actitud.

Mira lo que dice el versículo 9. Recuerda que Agar es tipología del alma y Dios, aunque nos cueste creerlo, ama el alma. Él fue quien la puso allí donde está. Entiende; Dios no tiene problemas con nuestra alma. La “bronca” de Dios, si es que se le podría llamar así, si es que Él puede permitirse tener alguna santa “bronca” de vez en cuando, no es contra tu alma; es en contra de cómo ha sido formada tu alma.

(Verso 9) = Y le dijo el ángel de Jehová: (Vamos por partes: ¿Quién crees tú que es el ángel de Jehová? Sin dudas; la misma persona de Cristo en el Antiguo Testamento) vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. (¿Cómo dice? ¿Cuál es la posición que debe ocupar tu alma? ¿Cuál es la posición que deben ocupar tus emociones? ¿Cuál es la posición que debe ocupar tu propia e íntima manera de pensar si es que deseas verdaderamente servir a Dios? Ponerse sumisa.

Y, naturalmente, no estoy hablando de hombre, estoy hablando de Cristo. Veamos: ¿Adónde llevó a Agar su actitud de rebelión? La llevó al desierto. Olvide la arena, los médanos y los oasis. ¿Qué es el desierto en términos espirituales? El lugar de la prueba.

¿Sabes algo? Muchos cristianos viven permanentemente en el desierto. Muchos cristianos viven sin gozo y sin felicidad simple y sencillamente porque no se someten a la Palabra. Porque viven una vida cristiana en ignorancia. Se conforman y se excusan diciendo que van a una iglesia, pero jamás les interesa si esa iglesia les ministra la Palabra de Dios o simplemente los entretiene semanalmente.

Dicen también que tienen un pastor y se llenan la boca hablando maravillas de su pastor, pero jamás llega a interesarles nada de lo que dice y les dice ese pastor. Y cuidado; estoy hablando de un hombre de Dios levantado por Dios, independientemente de algún asalariado que se haya auto-levantado.

Conflictivos

El caso concreto es que tienen un pastor mientras les conviene y el pastor se avenga a hacer lo que a ellos les gusta, colocarlos en los sitios para los cuales ellos dicen haber sido llamados y ni siquiera pensar en exhortarlos alguna vez por ciertas cosas fuera de lugar que hayan hecho.

El día que alguien se levanta en contra de estos tan particulares cristianos y los confronta con la palabra, ahí mismo se les acaba el amor y la sonrisa bondadosa que los acompaña. Jamás lo reconocerían, así que inventan inmediatamente una defensa que en muchas ocasiones ataca ministerios ungidos.

Entonces, es allí donde suelen decir algo que tú quizás hayas escuchado más de una vez: “¡Este hombre ataca la iglesia! ¡Este hombre no tiene amor!” Muy pocos llegan a ver y mucho menos a atreverse a decir en voz alta que ese hombre, lo que hace, apenas, es decir la verdad en el marco de ese cúmulo de mentiras, hipocresías y expresiones demagógicas y voluntaristas en que parecerían haberse transformado los púlpitos modernos.

Igual a Jesús en su época. Me pregunto y pregunto: ¿Se le habrá acabado el amor a Cristo cuando agarró el cuero y empezó a correr a latigazo limpio a los cambistas del templo? ¿Cómo es que no les habló tiernamente y les dijo que no debían hacer eso?

¿En nombre de qué amor él tenía que seguir haciendo caso omiso a ese mercado persa que se había erigido en la casa de su Padre? Quiero decirte, mi querido amigo o hermano, que eso es, precisamente y aunque vaya en contra de lo que nos han enseñado, una actitud de esas que se denominan: “Por amor a su nombre”.

Es natural: cuando a mí se me antoja mirar mal a un hermano, o llamarle la atención por algo, entonces ya no hay amor, ya no nos gusta. Es muy poco probable que después de leer esto, alguien me mande un mail para decirme: “¡Qué bueno, hermano, que usted escribió esto precisamente para que yo lo leyera, cuanto se lo agradezco!”

Sin embargo, quizás haya que decir que, dentro de tres o cuatro años, quizás terminen convenciéndose que era así como aquí se les dice, pero todo eso recién después de tres o cuatro años, ¿Te das cuenta? Pero Sara y Agar no. Agar tuvo que someterse. Y le dijo, también, el ángel de Jehová: multiplicaré tu descendencia de manera tal que no podrá ser contada.

Yo quiero que en este instante recuerdes que el pecado siempre trae consecuencias. No te metas nunca en la tienda de Agar. No hagas la obra de Dios con tus propias fuerzas, porque tarde o temprano vas a parir un ismaelita.

Cada decisión que tomemos sin consultar a Dios y sin ser guiados por el Espíritu Santo, será indefectiblemente negativa. Tanto sea un negocio que podamos hacer, una actitud que tengamos que tomar hacia otra persona, una actitud que tengamos para con la iglesia, cualquier cosa de estas que no hayamos procesado según Dios, a su tiempo, va a parir un ismaelita y se va a volver aguijón, en algunos casos, para toda su vida.

Bíblicos

Esto no tiene relación, -y debo decírtelo para evitar graves errores-, con depender de las decisiones humanas para cualquier cosa de tu vida. Si tú vas a ponerte de novio o de novia, consulta al Padre Celestial, no a tu líder casero, eso no es bíblico, es puro control humano.

No te olvides que tú tienes ingreso directo al trono de la gracia por un sencillo motivo: tú eres hijo amado. Pero, te lo reitero una vez más, con el Señor en persona, sin ninguna clase de intermediarios. Hemos censurado tanto a religiones que sostienen “delegados” de Cristo en la tierra; hombres que aparentemente parecerían estar ”más cerca” de Dios y que, por lógica consecuencia de esa cercanía, tendrán más “sabiduría” para decirte a ti todo lo que tienes que hacer y, en algunos sitios, estamos haciendo prácticamente lo mismo.

Atención con esto: la Biblia jamás habló de “aconsejamiento cristiano”. Esa es una salida que inventó el hombre a raíz de la falta de poder de Dios en la iglesia. Cuidado: no digo que sea malo, digo que no es conforme a la voluntad de Dios. No digo que no sea una necesidad, digo que es por causa de ausencia del Espíritu Santo.

La lucha, mi estimado amigo o hermano, no es entre la naturaleza de pecado y la naturaleza divina. Muchas veces he escuchado (y tú también lo habrás podido oír), que en nosotros hay una naturaleza de pecado. No es así.

No puede haber dos naturalezas en nosotros, hay una sola: la divina. Pero; ¿Y entonces? ¿Cómo es que tenemos esta tremenda guerra? Hay una razón. ¿Sabes cuál es la guerra? La guerra es entre la naturaleza divina y nuestra forma de vivir conforme a aquella naturaleza pecaminosa.

Los que tienen la naturaleza de Dios, tienen vida eterna. Lo que Dios tiene no es una guerra contra la naturaleza pecaminosa. Eso ya salió definitivamente de nuestro espíritu en el mismo instante en que aceptamos a Cristo como Salvador personal y como Señor de nuestras vidas. Es la manera, la forma de vida de nuestra alma en donde está la guerra.

(1 Corintios 2: 14) = Pero el hombre natural, (El que se conduce por su alma, su “psique”) no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

 ¡Claro! ¡Por eso el incrédulo, el mundano no entiende ni siquiera lo más sencillo de la Biblia! Sí señor, por eso es. Pero hay algo más: por esa misma razón, exactamente por la misma causa, hay muchos miembros de iglesias que tampoco la entienden.

Y como no la entienden porque la mayoría de las cosas que dice en la Biblia son ciertas, para ellos significan una locura que sólo pueden creer viejas y niños, es que se inventan doctrinas más… prácticas y lógicas que en definitiva se transforman en las doctrinas humanistas que han inundado la iglesia.

Pero recuerda que el problema no está en que ellos lo intenten y hasta lo concreten; el problema estará, en todo caso, en que tú seas inmaduro y te lo crea simplemente porque ellos lo dicen. Y créeme que no hay ni uno ni dos que caen en ese error; hay miles y miles.

 Muy bien. Entonces, ¿Cuál es la guerra real en nosotros? La guerra tiene dos contrincantes muy concretos: espíritu versus alma y cuerpo. ¿Sabes una cosa? El alma y el cuerpo son aliados naturales, siempre pelean juntos, siempre actúan juntos.

Hazte una pregunta ahora: ¿Qué vida vivo yo, hermano? No lo dudes, pregúntatelo ahora: ¿Qué vida estoy viviendo yo? ¿Estoy viviendo mi propia vida o la vida de Dios en mí? La ecuación es casi matemática y muy precisa: si estoy viviendo auténticamente una vida según Dios, de ninguna manera y por ninguna razón puede haber lugar para el humanismo en mí.

Padecimientos

 Entiende esto: en todas las áreas que no son sometidas a Dios, Satanás tiene derecho legal sobre ellas. Hay un trato en el mundo espiritual. Dios lo sabe muy bien y Satanás también. Toda área que no se somete a Dios, no se va a quedar neutra: estará sometida a Satanás.

Lo de la “independencia” esa de la que tanta gente gusta hablar, declamar y hasta disertar académicamente, es el mejor chiste macabro que el diablo inventó y muchos de nosotros aún le celebramos. Aún dentro de las iglesias.

No te estoy diciendo que Satanás se vaya a meter adentro de nuestras vidas, porque no tiene acceso, no. Pero sí va a tener influencia sobre las áreas de nuestra vida en las que Dios no tenga dominio, no sé si lo puedes entender con claridad.

Por ejemplo: la depresión que a más de uno puede sobrevenirle por estas cuestiones, es concebida, gestada y parida desde lugares de nuestro propio ser interior en donde Satanás tiene por algún motivo un título de propiedad privada.

 ¿Adónde se origina una depresión? Una depresión siempre se va a originar en un área de tu vida que no está sometida a Dios. ¿Por qué muchos creyentes se deprimen, por ejemplo, cuando su economía anda mal? ¿Por qué muchos creyentes se deprimen cuando tienen un problema en su matrimonio? ¿Por qué muchos creyentes se deprimen cuando tienen un problema en sus trabajos o en sus negocios?

Porque esas áreas mencionadas jamás han sido descansadas ni humilladas a los pies del Señor. Porque están independientes y son fáciles víctimas de los demonios engañadores. En esas áreas no manda Cristo, mandamos nosotros. ¡Pero es lo mismo, hermano, yo estoy en Cristo! ¿Estás seguro? ¿Estás bien seguro?

Solamente si lo estás te podré decir que tu caso es diferente. Y si no lo crees, mira el tema de la sexualidad. ¿Sabes cuántos matrimonios enfrentan el aconsejamiento cristiano con tremendos problemas en su intimidad? Cantidades monumentales.

¿Sabes por qué? Porque la mayoría mantiene los conceptos de sexualidad de la religión clásica que en muchos países es la oficial que les enseña que todo lo sexual es pecaminoso. Entonces jamás se les ocurriría orar al Señor por ese motivo. Y cosa que no se entrega a Dios, cosa que agarra el diablo y, lo que es peor, con permiso legal.

 ¿Te gustaría saber qué cosa es la que trata con esas áreas con la mayor de las efectividades? El quebrantamiento. Dijo alguien que no recuerdo ya quien era y que oí alguna vez, algo que me quedó grabado a fuego: “Son necesarios corazones quebrantados para llevar a los hombres al quebrantamiento de corazón”.

 Exactamente del mismo modo en que lo hizo Agar, deberemos someter todas las áreas de nuestra vida a Dios. Quiero que tengas muy en claro esto: todo lo que Dios por alguna causa no pueda usar de tu vida, a eso mismo lo va a usar Satanás. No hay zonas grises ni estados neutros. El que con Él no recoge, desparrama. No lo escribí yo.

 Lo que sea, ¿eh? Sean fuerzas, pensamientos, dinero, días, tiempos, etc. Tú jamás vas a manejar algo como te ha hecho creer el diablo, en conjunción con algunas ciencias que, sin querer o queriendo, lo respaldan.

¿Cuáles ciencias? ¡Ah, no! No he escrito esto para dejar sin trabajo a personas que por allí van a la misma iglesia que vamos nosotros. Haz funcionar el discernimiento que Dios te ha dado. No te lo voy a decir.

Pero presta atención a cualquier ciencia que te hable de la independencia como un valioso tesoro y recuerda que la vida en Cristo es una vida de dependencia. Pero no de dependencia humana, eso es manipulación y esclavitud: Estoy hablando de dependencia a Cristo.

 Lo que Dios no maneja, Satanás lo maneja. Es muy simple. ¿Pero cómo no lo vi? ¿Cómo pude ser engañado así? Muy sencillo; cuando te dicen que algo tiene base científica, tú no lo pones en duda. Tú te sacas el sombrero (Una actitud argentina símbolo del respeto máximo) y ni se te cruza por la cabeza la idea de discutirlo.

Y si lo dice el propio pastor y encima es científico, ¿Cómo se me ocurriría a mí ponerlo en duda? Cierto. ¿Sabes cuántos han sido víctimas de esa deducción? Lo cierto, aquí, es que tú no eres propietario de nada, apenas eres depositario de todo. Y si te resistes a darle permiso a Dios para que te use, Satanás te va a usar sin tu permiso. Aunque tú seas un creyente. Recuerda lo que ha dicho la Biblia: No deis lugar al diablo.

Unidad

 Hay una pregunta que los creyentes, hoy, se formulan a menudo. Unos más, otros menos, pero todos en algún momento: ¿Por qué, si hago todo lo que he aprendido a hacer, si oro, ayuno, vivo en santidad, todavía sigo tan gobernado por la carne? No te aflijas; no es nuevo ni es exclusivo tuyo: Pablo se lo preguntó primero.

 El problema, en un principio, está en que no hemos aprendido, todavía, a manejarnos en esa doctrina tan básica que es la del espíritu, alma y cuerpo. No separamos, no dividimos, no segregamos. Entonces, escrituras que van dirigidas al espíritu tratamos de aplicarlas al alma, otras que se dirigen al alma pretendemos aplicarlas al espíritu o al cuerpo y así, obviamente, no podemos progresar demasiado.

 (Gálatas 5: 16) = Digo, pues: andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. (17) Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

 Este texto habla de la lucha ente el espíritu regenerado por Cristo y la carne que aun responde a la voluntad del alma. No se menciona el alma, aquí, es verdad, pero sí en la que sigue, que dicho sea de paso, es el par de versículos sobre los que vamos a trabajar en esta parte del estudio.

 (Hebreos 4: 12) = Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (13) Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

 Este pasaje es clave. Primero, porque deja la evidencia de que la Palabra y Cristo son una misma cosa. EL es el Verbo. No hay separación. Cuando estudiamos la palabra, estudiamos a Cristo. Cuando confesamos la palabra, confesamos a Cristo.

Cuando asimilamos la palabra, asimilamos a Cristo. Cuando nos formamos en la Palabra, nos formamos en Cristo y cuando vivimos la palabra, vivimos a Cristo. El problema está en que muchos cristianos han crecido sin conocer los principios básicos que deben regir su vida espiritual conforme a la palabra de Dios.

 El problema es que aunque el espíritu obedezca en todo, el alma no siempre está de acuerdo y se empecina en razonarlo todo y el cuerpo, mientras tanto, está siempre más proclive a negociar con el mundo que con el espíritu, porque es un cuerpo de muerte.

El cuerpo siempre empieza con un poquito. Tan poquito que no llega a llamarle la atención a nadie. Cuando empieza a preocupar, ya está metido hasta las narices. El cuerpo -y un cadáver es la mejor confirmación-, si lo deja en independencia, busca su autodestrucción. El espíritu, en cambio, busca la comunión con Dios.

 Composición

 (1 Juan 3: 10)= En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo; todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

 Si no entendemos que hay un espíritu y un alma, ¿Cómo interpretamos esta escritura que nos dice que no podemos pecar cuando, cada uno de nosotros sabe que aun después de convertidos estamos pecando continuamente y fallándole a Dios?

 (1 Juan 1: 10)= Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros.

 Vamos a ver. Si pecamos, dice Juan, abogado tenemos para con el Padre, Jesucristo el justo. ¿Cómo es? Porque una me dice que cuando peque, tengo listo un abogado defensor, pero la otra me dice que NO peque. ¿Cuál es la verdadera? Parece una contradicción. ¿Cómo aplico esta escritura si no defino al espíritu y al alma? ¿Una es verdad y la otra es mentira? ¿Las dos son mentira o las dos son verdad?

 Lo que ocurre es que 1 Juan 3:10 habla del espíritu renacido que no peca, en tanto que 1 Juan 1:10 habla del alma, que es la que comete pecado. Las escrituras encajan, engranan y se concilian unas a otras sin problemas.

 Es imposible conciliar muchas escrituras, textos y doctrinas sin el conocimiento pleno de la naturaleza del hombre y de su composición. Si no se entiende que el hombre es espíritu (pneuma) alma (psuche) y cuerpo (soma), será muy difícil resolver esos conflictos porque no se sabrá dónde atacar el problema.

 ¿Cuál es el punto clave para un médico ante la dolencia de un paciente? Determinar su patología, o sea: saber qué es lo que tiene: el diagnóstico. Conflictos. Tú estás confundido. Dios no te escucha, estás en pruebas tremendas, la gente no te entiende, se te va tu marido o tu mujer.

Dios no te sana, ahora que estás en el evangelio las cosas te van económicamente peor y casi estás arruinado, los negocios te salen mal, no consigues trabajo. Conflictos, dudas, preguntas. Nadie te las responde ni te las explica. Como mucho, te dicen: «ore hermano, ore…».

 El fundamento bíblico te dice que la Palabra de Dios es la única posibilidad de esclarecer primero el diagnóstico; en qué área de tu vida está el problema que te frena y atacarlo mejor. Ahí es donde puede surgir otro problema extra: atacar al problema en un área equivocada. Qué enorme cantidad de veces -cuidando más nuestras imágenes que la sanidad interior de alguien-, encaramos el problema justo por el lado donde no está.

 El problema, mayoritariamente, está en el alma. El espíritu no tiene problemas porque tiene la naturaleza de Dios regenerada. Al pecado le dice no y a la santidad le dice sí. De la carne ni hablemos porque -dice la Palabra- la carne no agrada a Dios más allá de ser una caja a nuestro servicio. El asunto es el alma.

Sujeciones

 La pregunta es: ¿A quién está sometida tu alma? Voluntad, intelecto, razón, la mente. El alma es la que toma las decisiones. Y lo hace depende a quién se somete: al cuerpo o al espíritu. Por eso Pablo, en Romanos 12:2 dice que tenemos que renovarnos en el espíritu de nuestra mente.

 En esta enseñanza ocurren algunas cosas. La Palabra va a destruirte a ti algunas vacas sagradas. Marido, esposa, ministerio, dinero, intelecto, los dones. ¡Las enfermedades! ¿Sabes la cantidad de gente que hay -no digo enferma-, digo ENAMORADA de sus enfermedades?

El punto es el Ego. Lo sabemos, lo enseñamos y lo aconsejamos, pero hay un problema: ¿Lo crucificamos? Dios quiere destruir al Ego. Al alma rebelde que quiere hacer lo suyo y no se sujeta al espíritu. ¿Por qué Dios puede usar a unos más que a otros? Porque están quebrantados por causa de la obediencia a la palabra.

 Y no estoy hablando del precio de la salvación; a ese ya lo pagó Cristo. Estoy hablando del precio de la consagración y la dedicación, que es: sometimiento. El que quiera seguir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. ¿Cuál es la cruz? La negación de nosotros mismos.

 ¿Por qué Dios no me escucha? ¿Por qué esto no me resulta? ¿Por qué no me sano? ¿Por qué ocurren tantos problemas? Es que hay muchas áreas de nuestras vidas que todavía viven independientes de Dios. Somos bien religiosos y la religión no es cosa que le agrade a Dios.

El hombre es un ser creado para señorear. El alma anhela señorear y no tiene ni la más mínima gana de someterse al espíritu. Y cuando dejamos que el cuerpo también opine, el resultado es más nefasto todavía. Para que el espíritu resulte ganador de esta batalla, habrá que crucificar la carne y quebrantar el alma.

 (Hebreos 4: 12)= Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

 Dice que penetra hasta partir. Si esta palabra no es bien interpretada, jamás nunca este verso va a significar nada para nosotros. Dice con claridad que la palabra revelada penetra hasta producir una separación, una segregación, una división. Y tiene poder para establecer una línea divisoria. Tiene vida, cambia, transforma, liberta, sana, penetra, da vida, da poder: esa es la palabra.

 Yo no vine a traer paz sino división, dice el Señor. ¿El? ¡Si no está aquí ahora! El no, pero su palabra sí.¿La Biblia? Sí, la Biblia, pero no leída con rutina o monotonía monocorde: ¡Con unción del Espíritu!¡Allí es donde conmueve! No existen separadamente el espíritu y el alma: coexisten.

Sólo que se debe producir ese partimiento para que cada área sepa qué es lo que debe solucionar para relacionarse más y mejor con Cristo y así trabajar en cooperación, no en disenso permanente.

Discernimientos

 Partir es la palabra merismos, y significa:«tomar todas las facetas del hombre y separarlas o dividirlas en categorías: espíritu, alma y cuerpo. Eso es merismos. En el alma están: la voluntad, el intelecto, la mente, las emociones, los sentimientos.

Así que yo agarro el alma y busco la voluntad. ¿Qué es la voluntad? Muchas veces, en la Biblia, está traducida como corazón. Este verso que estamos estudiando, es uno de esos. Discierne los pensamientos y las intenciones del corazón, o sea: de las intenciones de la voluntad. En otros textos, hay que decirlo para evitar confusiones o polémicas, corazón también significa espíritu, y en otros, significa alma. Pero en este caso específico. Voluntad.

 El merismos, lo que hace, es dividir y catalogar cada parte, desnudarla y dejarla en evidencia para que sea evaluada, diagnosticada y sanada. La decisión y la última palabra la tendrá, obvio, el dueño de ese espíritu, de esa alma y de ese cuerpo.

Los psicólogos han tratado y han fracasado. Los psiquiatras han tratado y han fracasado. Las consejerías pastorales según seminarios y sabiduría de laureados profesores, han tratado y han fracasado. Cristo no ha fracasado en cada oportunidad que le dieron.

La parte que a ellos se les escapa la llaman «sub-consciente», algo tan invisible como el espíritu en lo cual prefieren creer porque es un invento científica e intelectualmente aprobado y apreciado, aunque jamás se haya podido probar en lo concreto su certeza.

 Cuando el hombre es dominado por las emociones, los sentimientos, los dictados de su voluntad, su intelecto y su sabiduría humana, ese hombre es un almático. Cuando es dominado por sus pasiones, sus sentidos, sus sensaciones, por el sabor de una comida irresistible, por la vista de figuras obscenas, por el oír elementos lascivos, por palpar con sensualidad o por aromas incentivantes, ese hombre es carnal.

 Allí aparece merismos: para segregar cada parte y dejarla al descubierto para que así pueda ser tratada convenientemente, sin confusiones y sanada. Eso termina, a corto o mediano plazo con la mayor parte de los conflictos internos humanos.

Lo que un cristiano almático no puede entender es que, así como el mundo es regido por una serie de leyes físicas, así también el reino de Dios, el mundo espiritual, es regido por una serie de principios espirituales que generalmente son decididamente opuestos a los naturales.

Esto es fundamento bíblico, no una cátedra sobre teología, hermenéutica o exegética, que es altamente necesaria para el pueblo, pero que no ocupa sitiales prioritarios en el conocimiento de la persona de Cristo.

 (1 Samuel 3: 1)= El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.

 Formación

 Donde hay escasez de la palabra de Dios, escasea la visión de Dios. No es misticismo, es ver las cosas como Dios las ve. Dios habla, pero si no tiene la Palabra, jamás vas a entender lo que Dios está hablando. Entonces caes en frustración, decepción, impotencia, enojo, reglamentarismos y estatutismos para impedir que la gente se te vaya y, finalmente, viene la depresión. Lo que sigue, es historia vieja.

 (Hebreos 4: 12)= Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

 Está claro. Si se sabe buscar, la Palabra tiene todas las respuestas para el hombre. Si se sabe dónde buscarla y dónde aplicarla, se la cree y se la acepta; si no se la resiste, si se la recibe con mansedumbre y se acepta la corrección de Dios.

Que se permita que la palabra lo forme. La palabra dice: Hijitos amados, por quienes vuelvo a tener dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros. (Gálatas) Atención: les habla a los creyentes, no al mundo incrédulo.

 Cuidado: ser formado en Cristo, no significa ser informado sobre Cristo. La información es muy importante, pero no produce cambios en nadie. Un soldado debe estar informado, pero gana una batalla y conserva su vida si se forma como soldado antes de combatir. Si sólo está informado, corre riesgos.

 Formados en Cristo. En su actitud, su carácter, su vida, su pasión, su propósito, su plan. merismos quiere decir: tomar todas las facetas del hombre y separarlas o dividirlas en categorías: espíritu, alma y cuerpo.

Y luego tomar cada parte y verlas a cada una para tener revelación precisa para mayor entendimiento del hombre. Separa las partes y hace una distinción entre ellas. Lo único que puede hacer eso, es la palabra de Dios.

 (1 Pedro 1: 4)= Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.

 La vida del Ego. Quien anda en el espíritu no es controlado por sentimientos ni por emociones. Sentimientos familiares, de herencia, personas que siguen ligadas y atadas con sentimientos del pasado. Atadas a personas que ya han muerto. Atadas a tradiciones.

El sentimentalismo lleva a la religión. Personas atadas a organizaciones, concilios, juntas, asociaciones, convenciones, dogmas, doctrinas denominacionales. Dios no trabaja con gente que no camine en el espíritu. Los demonios, para no salir, a veces, apelan a los sentimientos de las personas.

 Los sentimientos son buenos cuando son controlados por el hombre espiritual. Si es a la inversa, es nocivo. El merismos será lo que nos muestre con qué área de nuestro ser estamos operando. Pregúntate, por ejemplo, qué es el miedo.

Miedo es la sustancia de las cosas que se esperan y la evidencia de lo que no se ve. Ahora pregúntate qué es la fe: sustancia de las cosas que se esperan y la evidencia de lo que no se ve. Es lo mismo, pero sutilmente tergiversado; funciona al revés. Todo lo que dice la Biblia, viene de Dios. Gíralo, inviértelo en ciento ochenta grados y ahí vas a tener clarito cómo funciona Satanás.

 (Gálatas 6: 7)= No os engañéis; Dios no puede ser burlado. pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. (8) Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el espíritu, del espíritu segará vida eterna.

 Etapas

 Estos son principios inmutables: si yo ministro en el espíritu, estoy sembrando vida espiritual y eso será lo que coseche: más vida espiritual. Si yo ministro en la carne, va a suceder exactamente lo mismo, pero a la inversa.

Pero esta ministración jamás irá más allá de la mente, del alma o del cuerpo. Cuando basamos todo en lo intelectual y en la memoria, el resultado a nivel espiritual, es: confusión, desilusión, frustración. Nada de lo que hagamos en nuestra mente puede producir algo espiritual.

 ¿Cómo empieza el Génesis? «En el principio creó Dios…» Dios es Espíritu, no? Eso quiere decir que fue el Espíritu el que creó todo lo físico que vemos. Y pensar que nosotros hoy, todavía nos pasamos la vida haciendo y exigiendo cosas físicas para ser o parecer más espirituales.

Una sanidad en el cuerpo, para el creyente, por ejemplo, nunca puede hacerse una realidad física en tanto y en cuanto no lo sea verdadera y genuinamente en lo espiritual. Hay gente que clama por sanidad, pero en su espíritu, no termina de creerla.

 Para el incrédulo, hay otros códigos.

 «Quiero leer, pero no entiendo nada, no me entra en la cabeza.» Jamás algo de Dios va a entrar en tu vida a través de tu mente, de tu cabeza. Jesús dijo: El espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado son espíritu, son vida. Y Pablo agrega: Acomodando lo espiritual a lo espiritual. La palabra es espíritu, y allí debe ir.

 Jesús jamás dijo que entendieran la palabra. Dijo que al que cree, todo le es posible. Si no, al centurión le hubiera dicho: ¡Bárbaro!¡Razonaste perfecto! Por todo eso: ¡¡¡Recibe!!! El cuerpo se mueve por los sentidos, el alma se mueve por los sentimientos, el espíritu se mueve por fe. El merismo, tiene tres etapas:

 PRIMERO: La Revelación por Iluminación. Sólo revelación separa tu alma de tu espíritu. El diablo jamás puede tentarte en tu espíritu. Sí en tu alma si no está totalmente regenerada. Una revelación no entra en tu mente y luego pasa a tu espíritu; es al revés.

La palabra dice: El Espíritu Santo de Dios da testimonio a nuestra mente. Ese «yo sentí del Señor» que tantas veces oíste, en una gran parte, ni siquiera proviene del alma, la mayoría de las veces, no pasa del cuerpo. La voz del espíritu es la conciencia, la voz del alma es la razón, la voz del cuerpo son los sentidos. Por eso David habla como habla.

 (Salmo 103: 1)= Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. (2) Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides a ninguno de sus beneficios; (3) El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; (4) el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; (5) el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.

 Vamos a ver: David le dice al alma que lo bendiga porque sabe que el alma no quiere saber nada con someterse. A riesgo de entrar en alguna polémica con profesionales cristianos, se puede decir que el alma es el consciente y el espíritu el sub-consciente. Las tres áreas no viven separadas. Sólo la palabra revelada las divide, segrega, parte y separa para su diagnóstico y sanidad.

 SEGUNDO: Separación para Clarificación. ¿Para qué lo separa? Para clarificar. Para traer revelación. Para mostrar cuál es el problema.

 TERCERO: Unificación para Cooperación. Después de haber partido, segregado, dividido, clarificado, detectado, revelado y sanado, se debe unir todo de nuevo para que, en mutua cooperación, den luz a una vida nueva, totalmente cambiada.

¿Sabes por qué hay tanta división en el cuerpo de Cristo? Por causa de las divisiones que existen dentro de cada uno de los creyentes que lo componen. El creyente que ha sometido su alma al espíritu, resplandece en paz, sosiego, serenidad, confianza, gozo.

Una suma reducida del carácter de Cristo, que es en suma el fruto del Espíritu Santo, que todos dicen tener pero que tan pocos evidencian. Los frutos del espíritu, está hablando del espíritu regenerado, no del Espíritu Santo.

Juan 15 dice que Jesús es la vid y nosotros los pámpanos. Todo pámpano que no lleve fruto será quitado. ¿Quién dice que lleva frutos, la vid o los pámpanos? ¿Y quiénes son los pámpanos? El Espíritu Santo, (que es Dios y es Cristo al mismo tiempo), no produce amor. El es amor.

 La puerta estrecha nos dice que, para entrar allí, tú vas a tener que sacarte de encima todo el sobrepeso espiritual que traes. O entras como Dios quiere, o no entras. El Espíritu te dice: «¡Dale una ofrenda a ese siervo del Reino!». El cuerpo te dice: «¿Y yo? ¿Qué voy a comer después si le das lo que tienes? Y el alma complementa el cuadro: «Si le das a este no vas a poder cumplir con el otro y te vas a quedar sin nada!»

 Quien se pasa más tiempo estudiando, alimentándose, escudriñando y utilizando la palabra de Dios, se vuelve más sensible a sus dictados y es capaz de ir descubriendo, sin otra ayuda, cuáles son sus puntos flojos, débiles o enfermos.

Coyunturas

 Las Coyunturas y los Tuétanos. ¿Qué son los tuétanos en el mundo físico? Una sustancia gelatinosa, dentro de los huesos, que reproduce la sangre. Pablo no se equivocó: la vida del cuerpo es la sangre. También dice la ciencia que la vida que hay en los tuétanos, lleva los nutrientes de una coyuntura a otra para el crecimiento y la salud de los huesos.

 Cuando una coyuntura del cuerpo está dislocada, se empiezan a secar los tuétanos. Esta es una tipología también, del cuerpo de Cristo. Los ministros de la iglesia de Cristo representan las coyunturas y los ligamentos, según Colosenses.

 (Colosenses 2: 19)= Y no asiéndose de la cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

 Entonces, cuando una coyuntura está dislocada, el tuétano, esa sustancia gelatinosa que produce la sangre y lleva la vida, comienza a secarse. Se afectan los ligamentos. Y esa parte del cuerpo queda inoperante.

 El Señor ha puesto un ministerio en mis manos. Represento una coyuntura, sirvo para unir al cuerpo con lo que Dios me ha dado. Si me aíslo y trabajo pensando solamente en mí, el tuétano desaparece porque ya no hay posibilidades de lubricar coyunturas que están dislocadas. Cuestión de tiempo y será pura carne, y finalmente, caída estrepitosa.

 Dios ve los pensamientos y las intenciones del corazón. Comprueba que a veces decimos algo con la boca y luego, en lo efectivo, hacemos la contraria. O tenemos algo en nuestro corazón para dar y cuando abrimos la boca, sale otra cosa.

 Por eso Pablo dice en Romanos: Esta es la palabra que nosotros predicamos: que si creyéremos en nuestro corazón que Dios Padre resucitó a Jesucristo de los muertos y confesamos con nuestra boca que Jesús es el Señor, seremos salvos. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

 Tiene que ir unido lo que se cree en nuestro corazón con lo que habla nuestra boca con lo que pensamos. De otro modo, doble ánimo, doble mensaje, doble personalidad.

 (Colosenses 3: 15)= Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

 La palabra gobierno, aquí, equivale a árbitro. Dios, a través de su Palabra, es el árbitro que puede tomar las grandes decisiones en nuestra vida. ¿Qué debemos hacer?¿Cómo lo debemos hacer?¿Cuándo lo debemos hacer? La Palabra de Dios lo decide a través del espíritu que mora en mí cuando hay armonía.

 (Habacuc 1: 1)= La profecía que vio el profeta Habacuc. (2) ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? (3) ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. (4) Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.

 (Habacuc 2: 2)= Y Jehová me respondió; y dijo: escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. (3) Aunque la visión tardará aun por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. (4) He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece, mas el justo por su fe vivirá.

 Conclusiones

 Pocas. No caben demasiadas conclusiones humanas después de haber compartido tanto de procedencia espiritual, divina, sobrenatural. Lo que sí puedo asegurarte, es que la ciencia de la psicología, contra la que no tengo absolutamente nada, es incapaz de una solución definitiva.

Sí puede proporcionarte elementos, herramientas, diagnósticos, informaciones, pero no soluciones. La única solución sigue siendo Jesucristo, su sangre redentora, su llaga sanadora. No hay otra manera. No interesa lo que digan o hagan ministerios supuestamente “especializados”.

¿Puede un psicólogo ser creyente? Sí, puede, por una simple razón: todos pueden, nadie está discriminado ni marginado del Camino. ¿Le será fácil? En absoluto. Ha sido formado en la escuela médica del escepticismo, y capacitado técnicamente para fortalecer el Yo.

Y ahora llega a Cristo, debe ponerse en total dependencia a Él para poder funcionar y eso le resulta muy complicado. Y a la hora de establecer esa dependencia, aprenderá que debe crucificar su Yo para poder vivir en Cristo. ¿Cómo compatibiliza su ciencia con su fe? Puede.

Si da todos esos pasos y finalmente pasa a ser un creyente sincero, ¿Puede ser pastor? Sí porque el pastor no es la figura que nosotros estamos acostumbrados a ver, al mando de una congregación y casi con decreto de infalibilidad papal.

Y visto desde otro ángulo, un ministro que desea ser un buen pastor y ocuparse de los problemas de sus pastoreados, ¿Tiene que ser psicólogo? Eso sí que no. Lo que sí es indispensable, es que haya sido levantado por Dios, enviado por Dios y respaldado por Dios. En ese caso, todo lo demás será mínimo.

Entonces, ¿Por qué razón en las iglesias, no sólo para ser pastores, sino incluso para trabajar en sanidad interior o aconsejamiento, se sugiere o exige que se estudie psicología? Porque los hombres siguen confiando más en su ciencia humanista que en el poder de Dios.

Este trabajo que he compartido contigo, te ha dejado en clara evidencia que la solución pasa puntualmente por la calle opuesta. Es condición excluyente depender del Señor, haber sido enviado por Él y trabajar en Él, para entender y operar en las áreas que hemos mencionado.

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¿Para Que Tengo un Cuerpo?

La actividad más mal entendida en la iglesia, es la oración. Queremos comprender el propósito, el poder de la oración. Y concentrarnos en el principio de la súplica. Para comprender la oración, es necesario comprender el Reino. Si tomas el concepto de la oración fuera del contexto del Reino, el resultado será una actividad religiosa. La oración no es una actividad religiosa. Y te lo puedo probar.

Comencemos con algunas afirmaciones que quiero que recuerdes. La oración es el concepto del Reino más mal entendido. La mayoría de las personas que oran, no saben cómo orar. Supongo que tú eras parte de ese grupo. No te avergüences, yo también lo era. En segundo lugar, la oración es la actividad del Reino más importante en la tierra. Por rara paradoja, es la peor comprendida.

Porque la oración es la responsabilidad número uno de un embajador. Te lo voy a explicar. Alguien dio alguna vez una declaración notable. Lo hizo con un grado de comprensión por la oración que muy pocos habían notado. Cuando entiendes eso, tu vida entera va a cambiar. Esto es lo que fue dicho: “Parece que, sin Dios, el hombre no puede. Y sin el hombre, Dios no hará”.

¿Qué se habrá querido decir con eso? Es una declaración fundamental. Parece que, sin Dios, el hombre no puede, y sin el hombre, Dios no hace. Lo que quiere decir, es lo siguiente. Parece que, en la tierra, el hombre no puede hacer nada sin Dios. Pero también hay otra realidad, y es que Dios no hará nada en la tierra sin el hombre. El principio es que tiene que haber una sociedad entre el cielo y la tierra. Si no la hay o se demora, el infierno te gana la carrera. Al menos por un tiempo.

Eso es para que las cosas sucedan en la tierra. En consecuencia, lo que sucede en la tierra depende de ti. Esto es literalmente verdad. Para entender la oración, hay una definición muy simple. Alguien escribió alguna vez una frase muy simple que le llevó gran parte de su vida acuñar. “La oración es la licencia terrenal para una intervención celestial.” ¿Qué significa esto?

La oración no es una opción para el creyente. La oración es una necesidad. Quiero repetir que la oración no es una actividad religiosa, es una actividad legal. Sin embargo, no puedes comprender esto, sino entiendes el concepto de Reino. Esto podría llegar a llamarse “El poder del ser humano”. La criatura más poderosa en la tierra, eres tú, el ser humano. ¿Cómo es eso?

En primer lugar, Dios dio la autoridad legal sobre la tierra, solamente a los seres humanos. La autoridad legal, ¿Pertenece a los seres humanos? ¿Qué es un ser humano? Lo que voy a explicarte, tal vez signifique un enorme descubrimiento para tu vida, si lo ignorabas. En principio, debo recordarte que no tienes un espíritu, sino que eres un espíritu. Puedes decírtelo a ti mismo, ahora: ¡Soy un espíritu!

Esto es fundamental. No es que lo tengas, eres un espíritu que vive en un cuerpo de tierra. Dios formó tu cuerpo del polvo. Por lo tanto, está compuesto en alto porcentaje por tierra y agua, para solidificarla. Por eso, cuando dejas tu cuerpo, se devuelve al polvo. Que tu tierra sea oscura o clara; amarilla, roja o marrón no hace ninguna diferencia, no es más que tierra. Nunca midas tu valor por tu tierra.

Un ser humano es un ser espiritual en un cuerpo de tierra. Se puede explicar como es que funciona esto. La palabra tierra, es la palabra humus, Es una sustancia orgánica oscura y rica en nutrientes que se forma en el suelo a partir de la descomposición de restos vegetales y animales (como hojas, ramas, raíces, insectos, etc.). Es el resultado final de la descomposición biológica realizada por microorganismos.

Entonces, el humus es tierra, el hombre es diferente. El hombre es un ser espiritual. La palabra hebrea para hombre es la palabra Ish. En Génesis 1:26, cuando Dios dice Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, la palabra utilizada allí es Ish. Hagamos ish. Ese es el ser espiritual. Por lo tanto, tú eres un espíritu. El hombre es un espíritu. Su cuerpo es de humus, de tierra.

Luego, Dios tomó al hombre y lo puso en la tierra. En el humus. De esa manera te convertiste en un hombre de humus– Humus man, en inglés. No se escriben dos palabras, son dos palabras unidas. El hombre humus, o humus man. La sílaba del medio fue omitida. Y así humus man, se convirtió en human en inglés. Humano en español. ¿Qué es un ser humano?

El ser humano es un misterio. Es un ser espiritual en un cuerpo de tierra. Cuando usas el término humano, no es un término simple. Es una combinación entre un espíritu y un cuerpo de tierra. Todo esto es decisivo para la oración. Así, cuando Dios creó la raza humana, puso al ser espiritual en un cuerpo de tierra. Después, ordenó al ser humano que dominara sobre la tierra. Que ellos dominen sobre la tierra. (Gen.1:26)

¿Quiénes son ellos? Los seres humanos. ¿qué es un ser humano? Un espíritu en un cuerpo de tierra. Esto es fundamental. El único ser que tiene derechos legales dados por Dios para operar y dominar sobre la tierra, es un espíritu que está en un cuerpo de tierra. La palabra de dios no cambia. Aquí está el misterio. Todo espíritu sin cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Esa es la razón por la cual no entiendes bien la Biblia.

Si no captas este concepto, la Biblia no tendrá sentido para ti, incluyendo la encarnación de Jesucristo. Encarnación viene de la palabra carnal, que significa tierra. Encarnación indica que un espíritu y una tierra se convirtieron en un ser humano. Todo espíritu que no tiene cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Ahora sabes por qué los demonios están en situación irregular sobre la tierra.

El arma más poderosa que posees, no es tu espíritu. El arma más poderosa que posees en la tierra, es tu cuerpo. Es por esta razón por la que cuando pierdes tu cuerpo, tú también te vuelves indocumentado y tienes que irte. A eso lo llamamos la muerte. Los espíritus nunca mueren. Tú nunca morirás. Es tu cuerpo el que muere. Cuando lo pierdes, tienes que partir.  Ya no estás en el cuerpo y te vas.

En consecuencia, el arma más poderosa que tienes en la tierra, es el cuerpo. Porque es lo que te mantiene en situación legal en la tierra. Por eso es que los demonios intentan entrar en tu cuerpo. Ellos tratan de volverse legales. De ese modo, la posesión demoníaca es simplemente un espíritu demoníaco que intenta usar tu cuerpo para volverse legal y poder operar en la tierra.

Por eso puedes expulsarlos, porque no tienen ninguna autoridad legal. Como tú tienes un cuerpo, tú puedes echar fuera los demonios por causa de tu autoridad. Dios mismo eligió hacerse clandestino en la tierra. Trato de explicarte esto para que sepas como es que funciona. Dios ordenó que ellos dominen sobre la tierra. ¿Quiénes son esos ellos? ¿Qué dijo Dios?

Dijo que ellos dominen, no que nosotros dominemos. Él no se incluyó a sí mismo. Dios no tenía un cuerpo de tierra. Él te lo dio a ti. Luego creó una ley. La ley decía: que ellos dominen sobre la tierra. Cuando Dios habla, cada palabra se convierte en una ley. El mismo Dios jamás violará su propia ley. Si lo hiciera, ya no podrías confiar en Él. Dios necesita a los seres humanos en la tierra a fin de no violar su propia ley.

Por lo tanto, nada en la tierra puede suceder sin la cooperación de un ser humano. Así de poderoso son los hijos de Dios en la tierra. El mismo Dios no puede interferir en este planeta sin la licencia. El permiso que Él te dio. Sé que esto parece increíble. Esa es la razón por la cual tus oraciones no son contestadas. Has orado durante mucho tiempo y sin embargo sigues estando en la pobreza, enfermo y sin poder pagar tus cuentas. Has confesado versículos que no se han cumplido porque estás esperando que Dios lo haga.

Respira profundamente y entiende que tienes esa importancia. Hay una serie de principios que tienen relación con la oración. Quizás sean más o tú mismo con ayuda del Espíritu Santo encuentres más, pero yo voy a compartirte siete. Toma nota de esto porque tiene calidad e importancia suma. Reitero. Dios no hará nada en la tierra sin pedir la licencia al hombre y esa licencia se llama oración. Seis principios.

Número Uno: la autoridad legal para dominar en la tierra, fue dada a los seres humanos. Ese es un principio. Número Dos: Dios no se incluyó a sí mismo en la estructura de la autoridad legal en la tierra. Él declaró: que ellos dominen. Se retiró de la ecuación y por esa razón hay una palabra central que es Soberanía. Ustedes, seres humanos, son soberanos en la tierra, no Dios.

No porque Dios sea débil. No se trata de que Dios sea o no Soberano. Se trata de que Dios siempre respeta su propia palabra. Número Tres: El hombre se convirtió en el administrador legal del mundo terrenal. Ustedes que me están escuchando, son los regentes legales en la tierra. ¿Qué es el hombre? Un ser humano, un espíritu en un cuerpo de tierra.

Número Cuatro: Sólo los espíritus en un cuerpo físico están en situación legal en la tierra. Número Cinco: Todo espíritu sin cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Esto incluye al mismo Dios. Sé que es difícil de concebir, Dios siempre respeta su palabra. Número Seis: Toda influencia sobrenatural en la tierra sólo es legal a través de un hombre de humus. Un ser humano.

Déjame ahora hacerte una pregunta de algo que probablemente nunca has pensado. Cuando Eva estaba a punto de tomar el fruto, ¿Por qué Dios no la detuvo? ¿Alguna vez has pensado en esto? Dios podría habernos ahorrado un montón de problemas, si sólo hubiera impedido que esa mujer delgada tomara ese furto absurdo. Podría haber salvado a toda la raza humana. Examina esto con esta lógica.

Él escuchó su conversación con el diablo, lo estaba viendo todo. Él siempre ve todo. La pregunta que planteo, es: ¿Por qué no intervino? Esa es una pregunta crucial. Me dirás que un Dios Todopoderoso, Omnipotente como Él, ¿No podía impedir que una mujer frágil tomara ese fruto? Pues bien, ahora conoces la razón. Si Dios hubiera intervenido y hubiera interferido en esa operación, habría violado su palabra.

Entonces nos habría sido imposible confiar en Él después de eso. Ahora expliquemos a Satanás, por un momento. En primer término, es un ser espiritual, por lo que es un extranjero en situación irregular en nuestro territorio. ¿Qué hace? Quiere hacer negocios en la tierra. Pero para lograrlo necesita un cuerpo. Entonces se acerca a la serpiente y negocia con ella. La serpiente, cien por ciento tierra.

“Préstame tu cuerpo por unos minutos”, le dice. “Para que yo esté temporalmente en situación legal en la tierra y pueda tratar con eta mujer”. La Biblia declara que el Señor maldijo a la serpiente, porque permitió que el diablo entrara en su cuerpo. La serpiente, antes de esto, caminaba erguida sobre sus patas. Pero Dios la maldijo y le anunció que se arrastraría en el polvo el resto de su vida.

Lo que quiero decir es que Satanás necesitaba un cuerpo de tierra. El hace negocios con esa mujer a través de ese cuerpo de tierra. Y toda la raza humana está a punto de caer. Dios, en cambio, no puede involucrarse. No porque sea débil o no sea poderoso, omnipotente, omnisciente, omnipresente, Jehová de los ejércitos, sino porque es estrictamente fiel a su palabra.

Podría decirse que la caída del hombre fue a causa de su fidelidad. Creo que eso es demasiado profundo. El diablo lo sabía perfectamente. Recuerda que Satanás vivió con Dios y lo conoce muy bien. Lucifer sabe muy bien que Dios siempre respetará su palabra. Por eso Satanás se alegró cuando Dios ordenó que ellos dominen, ya que sabía que Él no intervendría.

¿Qué sucedió? La raza humana entera se derrumbó. Declaramos nuestra independencia del Reino de los Cielos y nos convertimos en una colonia sin reino. Perdimos a nuestro Padre, a nuestro gobierno. La Biblia revela que, incluso el Espíritu Santo tuvo que irse. ¿Recuerdas ese versículo? Mi Espíritu no contenderá para siempre con el hombre. Génesis, capítulo 6, versículo 3.

¿Por qué? Por la razón de que el Espíritu Santo es un espíritu. Él también necesitaba un cuerpo. Tuvo que marcharse. Si estudias el Antiguo Testamento, en ningún momento está escrito que el Espíritu Santo viviera dentro de un ser humano. ¿Por qué? ¡Porque era ilegal! Cuando los profetas profetizaban, por ejemplo, nunca poseían al Espíritu Santo. La Biblia explica que él venía sobre ellos, los hacía profetizar y luego se iba.

¿Por qué? Porque no podía habitar en ellos, dado que el cuerpo estaba contaminado. No podía quedarse en la tierra. Aquí estamos, en el capítulo 3 de Génesis. Todo se había derrumbado. Dios ya no podía entrar. Sólo que Satanás se olvidó que Dios aun podía hablar. En Génesis capítulo 3, versículo 15, Dios comienza a hablarle a Satanás. No a Adán.

Le dice al diablo, y te lo parafraseo, “Satanás; lo que hiciste es muy astuto, sabes que yo no puedo entrar. Tienes razón, no puedo venir en calidad de espíritu porque violaría mi propia ley. Sin embargo, te hago una promesa, diablo: te prometo que voy a usar a la misma mujer que tú usaste para arruinarlo todo, para que me de un cuerpo. Voy a entrar en él legalmente y voy a aplastarte la cabeza.”

Esa fue la promesa. Ahora ya sabes por qué Dios tuvo que convertirse en hombre. Todo el Antiguo Testamento no es más que la repetición de la promesa de Dios. Vengo, estoy llegando. De eso se trata. Cuando llegamos al profeta Isaías, encontramos algunos detalles. Él revela. Veo más que una simple venida. La joven quedará embarazada, dará a luz un hijo, y le pondrá, -escucha bien- el nombre Emanuel.

Em, que significa En, dentro. Man, que significa hombre, humano. El, de Elohim. Dios dentro del cuerpo de un hombre. Dios con nosotros, se traduce habitualmente. En Isaías capítulo 9 y versículo 6, está escrito: Porque un niño nos es nacido. No dice el hijo, porque el hijo nunca nace. Un niño nos es nacido. No confundan al niño con el hijo. María no fue la madre del Hijo, fue la madre del niño.

El niño es el cuerpo, porque un niño nos es nacido. El Hijo no nacerá. Porque Dios declara: Yo voy a dar ese Hijo, lo pondré dentro del niño. El niño será el cuerpo de tierra. El Hijo es Elohim, Jehová. El niño hará legal al Hijo. Cuatro mil años más tarde, está escrito, cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer. Gálatas 4:4. El ángel le anunció a María: quedarás embarazada y darás a luz un hijo.

Y le pondrás por nombre. Las palabras del ángel son muy precisas: llamarás al niño, Jesús. Lucas, capítulo 1, verso 31. Jeshúa, que significa Salvador. Pero le darás un nombre a ese niño, no al hijo, porque ya tiene uno. Él es Cristo. Jesús legalizó a Cristo. Jesús era cien por ciento hombre. Cristo es cien por ciento Dios. Satanás ya no sabía qué hacer. Dios había entrado en la raza humana legalmente.

Ahora podía operar sin violar su propia ley. Ese es el significado de la encarnación. Y esa es también la razón por la cual Dios no pudo intervenir cuando Eva estaba a punto de tomar el fruto. Él estaba protegiendo su integridad. Esa es también la razón por la cual Dios te necesita a ti para hacer cualquier cosa en la tierra. Por la sencilla razón de que tienes un cuerpo. Lee una y otra vez tu Biblia, pero con esta comprensión.

Eso creo que hará que cambie delante de tus ojos. Comprenderás que para todo lo que Dios hizo, siempre necesitaba de un ser humano apto y dispuesto para cooperar con Él. El ser humano tenía la autoridad legal, ¿Sabes por qué? En el caso de Sodoma y Gomorra, Dios no podía simplemente juzgarlos. Él es Dios. Él es Soberano. Todopoderoso. Pero estaba en la ilegalidad.

Entonces fue a ver a un hombre llamado Abraham, y le dijo: “Abraham, mira; tengo un problema con Sodoma y Gomorra, quiero juzgarlos. Sólo que no puedo hacerlo, de lo contrario sería ilegal. Necesito que tú me des el permiso para juzgarlos.” Cuando Abraham entendió esto, respondió: Espera un momento, Señor. ¿Me estás diciendo que necesitas de mí para juzgar esta ciudad? Empecemos con una negociación.

Abraham hizo una demanda. Si tengo influencia, dijo, hagamos un trato. Si encontramos cincuenta hombres justos, no los tocaré. ¿Y cuarenta? Tú mandas. ¿Treinta? Dios replica: sigue negociando. ¿Veinte? Dios le recuerda: tú decides, yo tengo el poder, tú la autoridad. Abraham pregunta: Si encontrara un solo hombre justo en esta ciudad, ¿No la destruirías? Dios certifica: te lo garantizo, no puedo tocarla a menos que tú me des el permiso.

Abraham responde: Vuelvo enseguida. Y va a Sodoma, allí encuentra a su sobrino e implora: Lot, ¡Salgamos de aquí! Estoy a punto de darle permiso a Dios para destruir todo esto. Todos ustedes que me escuchan pueden decir sin mentir ni exagerar: tengo toda la autoridad, porque es el ser humano el que le da permiso a Dios para interferir en los asuntos de la tierra. Cuando Lot salió el ángel preguntó si podía hacerlo ya mismo.

Abraham afirmó: Adelante, hermano, ya estoy fuera. Dios replicó y dijo: Muchas gracias. Y quemó la ciudad. Si pasas las páginas de tu Biblia, encontrarás a otro hombre. Dios dice: He oído los gritos de los israelitas a quienes los egipcios hacen sufrir. Quiero bajar a liberarlos. Sin embargo, no puedo hacerlo, ya que soy un Espíritu. Necesito a un ser humano que me de permiso.

Dios va hacia Moisés y le anuncia: Quiero hacer algo. Sin embargo, no puedo ir sin tu permiso. Quiero liberar a los israelitas. ¿Quieres aliarte conmigo? Moisés comenzó a argumentar ya que, igual a ti, él venía de lo más sencillo de la calle. Comienza a decirle a Dios que no es nadie para ser elevado a tamaño nivel. Dios le responde: ¡Cállate, muchacho! Tengo que usar a alguien. Puedo usar a cualquiera, sólo necesito a un ser humano para hacerlo.

Creo que ninguno de nosotros ha tomado concreta conciencia de nuestro poder. ¿Por qué Dios no fue solo a liberarlos? Porque eso era ilegal. ¿Te has preguntado por qué dios te tolera? Tienes el poder y la autoridad, esa es la razón por la cual todavía Dios trabaja contigo. A pesar de todas tus tonterías. Entonces le ruega a Moisés que se alíe con Él rápidamente.

Moisés, finalmente, responde en Éxodo, capítulo 4: De acuerdo, Señor. Hagámoslo. Dios respondió: Muchas gracias, vamos. Si sigues la historia atentamente, Dios no hizo nada sin que Moisés lo anunciara. ¿Has leído como se abrió el mar? Están allí, en el desierto. El ejército de Faraón llega detrás de ellos. Tienen el Mar Rojo, los juncos delante de ellos. Un millón de personas está a punto de morir.

Moisés arenga al pueblo pidiéndoles que no tengan miedo y les promete que antes del atardecer, todos esos egipcios que están viendo que vienen a matarlos, morirán. Después de eso, Moisés corrió detrás del arbusto y le preguntó a Dios: ¿Oíste lo que les dije? ¡Está en la Biblia! Dios le afirmó: He oído exactamente todo lo que les dijiste. Ahora ve y haz todo lo que les anunciaste.

En otras palabras, es como decirte que tú eres el ser humano y Él es Dios. Si tú les dices que los mate, Dios los matará. Entonces Moisés se para sobre una roca con un pedazo de madera como vara. Dios no puede abrir el agua sin el permiso de un ser humano. Le da la orden a Moisés. ¡Levanta tu vara!  Moisés responde y Dios continúa y le dice que le diga a las aguas que se abran.

Dios agradece y sopla hacia el Mar para abrirlo. La gente cruzó el Mar en tierra seca. Lee tu Biblia con mucha atención. Allí nos relata que, cuando estaban todos del otro lado, el agua todavía estaba abierta y Faraón los perseguía para matarlos. Moisés exclamó: ¿Por qué no se cierran las aguas? Dios le replicó: No puedo cerrarlas sin tu permiso. ¡Está en la Biblia! Se dice que Moisés se dio la vuelta, levantó su vara y ordenó: Ciérrate.

Dios le agradeció otra vez y ¡Paf!, todos aniquilados. Él te necesita, siempre. Aquí están las leyes de la oración. La primera es que la autoridad legal en la tierra, está en manos del hombre humus. Sí, la tienes, Él te la dio. La segunda, es que Dios nunca violará la ley de su palabra. La tercera es que nada sucederá ni puede suceder en la tierra, sin la cooperación del hombre, de bueno y de malo. Por eso Dios necesita que ores.

Cuando dejas de orar, los cielos se detienen. Jesús suplicó diciendo que siempre hay que orar, porque si te detienes, los cielos se detienen. Aquí tengo un versículo que muy pocos han entendido. Si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, les será concedida por mi Padre que está en los cielos. Mateo 18:19.

Si ustedes dejan de orar a Dios, Dios dejará de actuar en la tierra. Por eso deben orar sin cesar. ¿Qué es la oración? Darle a Dios permiso para interferir en los asuntos de la tierra. Cuarta ley: Dios no puede interferir en la tierra sin la cooperación de un ser humano. Quinta ley: El hombre tiene el poder de licencia sobre la tierra. Tú tienes la autoridad, Dios tiene el poder.

Tendrás una tarea para cuando dejes de escucharme. Es la de leer Juan capítulo 5. Léanlo todas las veces que puedan. En este capítulo, Jesús explica todo este escenario. ¿Recuerdan que los fariseos y los escribas se acercaron a Jesús, porque acababa de hacer tantos milagros? Sanó a los enfermos, resucitó a los muertos, expulsó a los demonios, purificó a los leprosos y resucitó a una niña. No hizo más que milagros durante todo el día.

Trabajó muy duro, Él, y ellos estaban realmente conmocionados. Y le preguntaron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? Marcos 11:28. ¿Qué palabra usaron? Autoridad. No poder; autoridad. Jesús responde: El Hijo no hace más que lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19. ¿Quién es Jesús? Un ser humano con Dios dentro. Por lo tanto, es legal. Él revela: yo no hago más que lo que veo hacer a mi Padre.

Él actúa, yo actúo. Él piensa algo, yo lo manifiesto. Aún no han visto nada. El tiempo se acerca, cuando verán al Hijo del Hombre en toda su gloria. El Hijo del hombre, es una declaración capital. Jesús usó dos términos para describirse: Hijo de Dios e Hijo del hombre. Son dos términos diferentes. Hijo de Dios, significa que es el lado divino de su persona. Hijo del hombre, su lado terrenal.

El lado terrenal, hace que el lado divino sea legal. Ahora le preguntan sobre la autoridad. La autoridad es del lado humano. Les dijo: La razón por la que puedo hacer milagros, no es el hecho de que soy el Hijo de Dios. ¿Por qué? Porque el Hijo de Dios, es clandestino. Él anunció. Hago estos milagros porque soy el Hijo del hombre. Tengo un cuerpo, te3ngo la autoridad para hacerlo. Tengo la licencia para hacerlo.

Es hora de que alabes a nuestro Dios por la autoridad que tiene tu cuerpo. Jesús legalizó a Cristo. Caminó sobre la tierra durante treinta y tres años y seis meses. Era legal. Dios era legal ya que tenía un cuerpo. Sin embargo, sabía que debía abandonar ese cuerpo. Cristo sabía que debía liberar a Jesús. Jesús llevó a Cristo a la cruz. Jesús fue quien murió, no el Cristo.

Antes de morir, Jesús habló con Cristo y le imploró que no lo abandonara. Prometiste que, si daba mi vida, volverías a buscarme, le dijo. Podemos oír a Cristo decirle a Jesús: Volveré a buscarte en tres días. Porque, aunque vaya a morir, mi trabajo aun no está terminado. Todavía necesito que me mantengas en la legalidad, ya que debo volver para crear la iglesia.

La Biblia certifica que fue Jesús quien murió, no Cristo. Cristo abandonó el cuerpo de Jesús. Bajó al infierno, al Gehena, al Seol, a las profundidades del infierno. Camina hacia el diablo, lo agarra por el cinturón, le arranca las tres llaves colgadas de ese cinturón: la muerte, el infierno y el sepulcro. Le dice al diablo que volverá más tarde para ajustar cuentas con él. Sólo vine por las llaves, concluye. Lo que te hace peligroso es tu cuerpo.

¿Algunos se han preguntado alguna vez, por qué Dios no quiere que pierdan su cuerpo? Él necesita tu cuerpo. ¿Por qué Dios concedió la curación? No para ustedes, sino para Él mismo. ¿Por qué Dios lo resucitaría de entre los muertos y curaría sus huesos y músculos? ¿Por qué Dios quitaría el cáncer de sus intestinos y sanaría su hígado? No es para ustedes, y esto explica por qué muchos enfermos no son sanados.

Quieren ser sanados para ellos mismos. Cuando tengan problemas, levanten sus manos y pídanle a Dios que los sane, pero por Él, para Él, porque Él necesita sus cuerpos. Por esa razón oran por sanidad. No se trata de ustedes, se trata de Dios. Él los necesita. Por eso, Él ordenó orar siempre. Si dejan de orar, cierran los cielos. Él dijo: todo lo que aten o desaten en la tierra, será atado o desatado en el cielo.

Si has escuchado con atención esto, hoy, ya sabes que has recuperado tu poder, eres esencial para Dios. Eres su arma secreta. Su hacha de guerra. Su autoridad en la tierra. Eres el arma secreta de Dios. Oren sin cesar. Hagan todo tipo de oraciones y súplicas. Él necesita que oren. Libérense en el nombre de Jesús.

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Roma: El Otro Lado de una Carta

Introducción

Pregúntale al mejor teólogo que conozcas lo que se te ocurra y, si está escrito en algún rincón de la Biblia, por más pequeño y recóndito que sea, él te lo descubrirá y hasta te dará una conferencia de una hora y media al respecto. Pregúntale al mismo teólogo, algo respecto a una revelación y se quedará en silencio.

Además de quedarse en silencio, muy probablemente te mirará con los mismos ojos que tú y yo solemos mirar a los pobres hombres y mujeres que caminan por los tenebrosos interiores de esas enormes casas de salud mental llamadas “neuro-siquiátricos”, o con mayor rigurosidad científica “Clínica de Enfermos Mentales”, pero que suelen ser más conocidas como “manicomios” o brutalmente “loqueros”.

Porque un buen teólogo (Y no me refiero ni por asomo a los cientos de aventureros que pretenden instalarse como tales), sólo te hablará de lo que tiene total certeza respecto a su interpretación. Y esto será posible si esa interpretación encaja con algunos de los ítems que se estudian en Hermenéutica.

El mayor problema que conozco al respecto, es que absolutamente nada que tenga que ver con una revelación divina del Espíritu Santo puede inscribirse en ninguna forma de enseñanza sistemática humana. No existe un seminario bíblico que lo enseñe como materia.

Sin embargo, y por rara paradoja, la Biblia sí habla de revelación, aunque luego esos hombres religiosos importantes hayan tomado la decisión unilateral de enseñar que eso sólo se produjo “en aquel tiempo” y por motivos que eran importantes “en aquel tiempo”, pero que hoy ya no es viable.

¿Ah, no, eh? ¿Y por qué nos quedamos pasmados, alelados, estupidizados y boquiabiertos cuando un genuino hombre de Dios destapa una escritura que por años habíamos visto y estudiado desde una óptica o perspectiva, con otra que nos sacude y nos abre un tremendo panorama?

Respuesta simple: porque una revelación del Espíritu Santo produce en el hombre sincero, honesto, que busca a Dios con transparencia y pureza, una conmoción íntima tal que es como si se le dijera: ¡Oye! ¡Eso que estás escuchando lo dije yo! Así sería la voz del Espíritu Santo si ese hombre se atreviera a oírlo. ¡Gloria al Señor por todos mis hermanos y hermanas que sí lo están oyendo!

Lamentablemente, no son la mayoría, no, no lo son. Son apenas un pequeño remanente que no forma parte de los que semanalmente y desde miles y miles de púlpitos santos, predican encendidos sermones, mensajes, predicaciones estándar o estudios profundos, sin otro auxilio que el de los afamados teólogos que han elaborado excelentes comentarios sobre esos temas.

Estoy diciendo que la mayor parte de los ministros a la hora de predicar, eligen temas o asuntos que diversos comentaristas de prestigio han abordado, interpretado y explicado. Y así los comparten con una audiencia hambrienta de la palabra de Dios que, obviamente, no les llegará jamás por esa vía.

¿Es que estoy utilizando esta introducción de este trabajo para desacreditar la tan importante tarea de teólogos y comentaristas, junto a los cuales yo no soy absolutamente nadie, y sencillamente no tengo registros de existencia en ese mundo prestigioso y confiable de lo que se auto denomina como iglesia cristiana?

No, Dios me libre y me guarde de caer en ese grosero error. Tanto esos teólogos como comentaristas que tú y yo conocemos perfectamente por sus inocultables méritos profesionales, han sido sumamente útiles a la hora de traernos hasta aquí munidos de un caudal informativo histórico, social, geopolítico y religioso de alto contenido.

No Son Solamente Palabras

Pero resulta ser que la predicación del evangelio, según Pablo, no es meramente una palabrería rodeada de datos, cifras e informaciones, sino verdadero poder de Dios manifestado a través de la guía de Su Espíritu Santo, que como todos sabemos aunque no lo vivamos, sólo se manifiesta mediante revelaciones concretas y puntuales.

Quiero que lo sepas y lo entiendas definitivamente si es que todavía tenías dudas. Ese que termino de mencionarte, es el único motivo por el cual hay ciertas predicaciones o mensajes que producen en tu interior un verdadero cataclismo, y otros que no sólo no producen nada, sino que te adormecen.

He oído a muchos decir que cuando su audiencia se queda dormida, es porque el diablo los atacó con un espíritu de bloqueo mental y sueño para que no oigan la palabra de Dios. ¿Sabes qué? Esto es total y absolutamente cierto; lo he visto en algunas iglesias e, incluso, hasta en algunos casos he recibido esa clase de ataques.

Pero que esto sea verdad, no significa que siempre sea esa la causa del sueño. En muchos casos, el sopor y adormecimiento llega porque lo que se está diciendo no tiene ni unción, ni gloria de Dios ni nada de su poder. Y lo único que puede alimentarte, animarte, levantarte y potenciarte, es la voz de Dios.

Y ahora déjame darte la novedad que vengo anticipando: el poder de la palabra de Dios genuina y esclarecedora que cambia vidas, viene mediante una revelación del Espíritu Santo que, en algunos casos, utiliza a siervos medianamente obedientes como emisarios válidos.

Eso no significa que sucedan cosas espectaculares o de aspecto físico sobrenatural. Eso significa que una palabra ungida por el Espíritu Santo, te abre los ojos respecto a textos bíblicos que por años las voces anodinas de los predicadores cotidianos te habían mostrado desde otras ópticas mucho más materialistas y naturales.

Porque se ha hecho un enorme énfasis en la presencia de Dios en las reuniones de los cristianos, o del impacto de la unción del Espíritu Santo, pero casi siempre relacionándola con señales, milagros y maravillas. Lo cual no es ni malo ni negativo, todo lo contrario.

Pero también déjame decirte que no es excluyente. Que puedas de un momento para el otro “ver” un versículo que antes jamás habías “visto” con esa claridad, también es presencia activa y unción plena del Espíritu Santo de Dios.

Eso es revelación. Que puede ser tuya, sin auxilio humano, que de pronto algo que jamás ni siquiera te había pasado por tu mente carnal, comienza a tomar forma, crece en cuerpo y termina en una mole que por poco te hace caer de espaldas.

Pero también esa revelación puede llegarte mediante un “envase” humano. Y no interesa demasiado si se trata de un siervo espectacular, con un testimonio intachable o un mini-astro de esos que parecerían amanecer fijándose si alguna cámara de TV los está filmando o cuantos likes hay en sus redes.

El Valor de la Certeza

Yo he enseñado en muchos trabajos que no importa demasiado cuánto Dios te usa, sino que lo que sí importa y mucho, es si Dios te aprueba. Y he dado ejemplos bíblicos suficientes para probar eso. Así que no sé cómo te mueves tú, pero lo que es yo, no descarto nada de nadie, porque tengo claro que Dios puede usar hasta una mula como la de Balaam para nutrirme.

Y así he podido construir parte de este ministerio al que has adherido vaya uno a saber por qué desde lo humano, aunque sí tengo más que claro las razones espirituales. Tú sabes tan bien como yo que lo que te estoy diciendo ES palabra. El Espíritu Santo que mora en ti, es el mismo que ya me lo dijo antes a mí. Y que no identifico porque tengo muy en cuenta los “operativos de prensa eclesiásticos”.

Hay ministros que son casi émulos de Dios en la iglesia. Tienen un nombre y un apellido que, a poco de mencionarlo, tú puedes a continuación decir las barbaridades y blasfemias herejes que se te ocurran y nadie te lo va a discutir ni cuestionar.

Pero hay otros que han sido víctimas de operativos mediáticos muy bien armados, y se le han adosado “famas” muy singulares que no lo hacen creíble. Y digan lo que digan, (Aunque de pronto Dios los use para decir algo contundente y tremendo) nadie les presta atención y nadie les cree.

¿Sabes qué? Yo me nutro de muchos hombres de Dios. Algunos de ellos, intachables, con palabra que he examinado a la luz de la Biblia y me han sido de crecimiento y bendición. Pero algunos otros, no tan intachables dentro de nuestro ambiente, aunque lo que han dicho no hay modo de hallarle algo falso ni a contrapelo de la palabra de Dios.

Entonces, cuando recibo revelación de uno de estos “marginales eclesiásticos”, lo que hago es examinarlo. Si de ese examen no surge nada que lo descalifique, paso a aceptarlo. Una vez que lo acepto paso a creerlo, y una vez que lo creo paso a ponerlo por obra en mi vida. Allí es donde, con total y legítimo derecho, paso a enseñarlo casi de modo textual.

Claro que me cuido muy bien de dar el nombre de aquel de quien recibí esa enseñanza. Porque si bien en algunos casos no había ningún tipo de cuestionamientos, en otros créeme que sí. Entonces yo no voy a impedirte que seas sacudido por la genuina revelación del Espíritu Santo, sólo por darte un nombre y un apellido que te enseñaron a no aceptar. Lo primero es espiritualidad, lo segundo es eclesiología barata.

Si esos hombres o mujeres que la iglesia evangélica tradicional y estructural cuestiona tienen, efectivamente, algo por lo cual rendir cuentas ante Dios, pues que lo hagan y se acabó. Es un asunto de cada uno de ellos y el Señor. Lo que dicen, así como los dones, suele ser irrevocable, entonces por lo menos, hay que tenerlo en cuenta y no descalificarlo sin examen sólo por venir de donde viene.

Con eso en mente y aclarado, voy a encarar este trabajo relacionado con las preguntas que Pablo formula y se formula a sí mismo en todo el contexto de su carta a los Romanos. De hecho, no será un comentario lineal y clásico, aunque comenzaré con el costado histórico como para que no lo extrañes.

Tampoco será un dechado de revelaciones porque en este momento, como estoy escribiendo esto en el mismo orden que lo vas a leer, de Introducción a Epílogo, sin cortar ni pegar tal como ahora podemos hacer sin ruborizarnos, no tengo ni la menor idea si me llegará alguna o si sencillamente me limitaré a comentarte lo obvio. Oro para que no sea así; estamos repletos y hartos de obviedades. Y me incluyo, claro está.

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La Justicia de los que Viven

De niño me gustaba la historia. Seguramente ya albergaba en mí dedicarme a tareas humanísticas y no a menesteres técnicos, así que historia, geografía y educación cívica (Una materia con la que supuestamente entendías la democracia) eran alternativas que me agradaban, en contra de los fastidios de las matemáticas, la geometría y la física.

Los niveles de educación escolar en mi país estuvieron mucho tiempo en manos de la Iglesia Católica Romana, por lo que la enseñanza recibida siempre apuntaba a ciertos costados que hoy puedo analizar con mejor panorama y mayor objetividad.

En una ocasión, ya adulto, intenté conocer la realidad sobre uno de nuestros próceres más importantes. Para mejor objetividad leí tres libros. Uno de un historiador de derecha, otro de alguien de centro y un tercero escrito por un sacerdote tercermundista o de izquierda. ¿Sabes qué? Me quedé sin saber quién realmente había sido ese prócer.

Allí aprendí con las mejores notas que la historia no es necesariamente responsabilidad de quién o quienes la hayan vivido, sino de aquellos que luego se tomaron el trabajo de escribirla. Nuestros antiguos próceres eran hombres que no comían, ni bebían, ni iban al sanitario a hacer sus necesidades.

Tenían hijos con sus mujeres legales, con amantes y hasta con indias esclavizadas durante la conquista de territorios. Así y todo, su imagen tenía para nosotros niveles intachables de honestidad que nadie osaría discutir. Sencillamente porque pensábamos exactamente cómo esos historiadores deseaban que pensemos.

Así que lo que voy a relatar ahora, que tiene que ver con la historia de una carta que uno de nuestros apóstoles más amados escribió a la iglesia cristiana que se encontraba en Roma, tiene las características que se relacionan más con los estudiosos teólogos que la escribieron, que la realidad de quienes la vivieron. Pero debo hacerlo para darle una introducción lo más seria posible a lo que luego quiero tratar.

Develando los Trasfondos

Cuando el apóstol Pablo escribió esta carta, (Algunos historiadores confiables aseguran que lo hizo alrededor del año 56 después de Cristo), él no había estado jamás personalmente en Roma. Eso, pese a que estaba predicando el evangelio desde su dramática conversión, (Año 35 d.C.).

Durante los diez años anteriores, Pablo había fundado iglesias a través del mundo mediterráneo. Y cuando digo “fundar iglesias”, por favor, no pienses en salones, templos o catedrales. Lo que Pablo fundó allí fueron comunidades, grupos, gentes, personas, asambleas, eklessias, en suma: iglesias.

Esta carta, sin embargo, escrita cuando ya llegaba al final el que de alguna manera era su tercer viaje (Y no me gusta llamarlo “misionero” porque no se parece en nada a lo que hoy es un viaje misionero), era, en cierta forma, una afirmación muy madura de su comprensión genuina del evangelio.

La iglesia de Roma, quiero contarte, había sido fundada por otros cristianos, que para nosotros resultarían totalmente desconocidos, aunque en cierto sentido se los menciona en el Libro de los Hechos 2:10, y Pablo, en sus viajes, conoció a muchos creyentes de esa ciudad.

Hay algunas coincidencias históricas que dicen que a esta carta Pablo la escribió mientras estaba en Corinto, recogiendo dinero para ayudar a los cristianos necesitados de Jerusalén. No es un estilo parecido al de Jesús, que solamente se relacionó con el dinero merced a una bolsa que cuidaba celosamente Judas Iscariote, que al mismo tiempo le robaba y luego traicionaba.

Pablo aparentemente proyectó irse a Jerusalén con lo recaudado y entonces sí, visitar a la iglesia de Roma, la cual vuelvo a insistir: no era una congregación tradicional como las que conocemos, sino un grupo diseminado que lograba reunirse sólo bajo la convocatoria del propio Espíritu Santo. ¿Y cómo coincidían todos a un mismo horario y en un mismo sitio? Ah, no lo sé; pregúntaselo al Espíritu Santo cuando dialogues con él…

Parece ser que luego de recibir el aliento y el apoyo de los cristianos romanos, Pablo planificó dirigirse a España para predicar allí el evangelio. Así fue que les escribió a los romanos para contarles de su inminente visita.

Teniendo en cuenta y muy a la vista sus planes, es notorio que Pablo escribió una carta para presentarse él mismo a una iglesia que nunca antes había visitado. Al mismo tiempo, redactó una exposición completa y ordenada de los grandes principios del evangelio que predicaba.

Lineamientos Básicos de su Contenido

A esta carta, (O epístola, como a muchos les gusta denominarla), comúnmente se la considera por parte de los grandes teólogos como la más grande exposición de doctrina cristiana de toda la Escritura. Nadie puede afirmar que realmente así sea porque es muy subjetivo, pero lo cierto es que esta misiva desarrolla de forma lógica y ordenada profundas verdades teológicas.

Está repleta de los grandes temas de la redención, la culpa de toda la humanidad, nuestra incapacidad personal y privada para ganarnos el favor de Dios, la muerte redentora de Cristo y el don gratuito de la salvación que sólo se recibe por fe.

Y es muy interesante observar que, como Pablo todavía no había visitado Roma, la carta no trata problemas locales específicos, pero sí contiene enseñanzas generales aplicables a todos los cristianos de todos los tiempos.

Es notorio y notable que, a través de toda la historia de la iglesia, el mensaje de la carta a los Romanos ha provocado muchos avivamientos y despertamientos, en la medida en que la gente comienza a descubrir la magnificencia de su Dios y la Gracia infinita que Él derrama sobre nosotros.

Sin embargo, el tema doctrinal que más le interesa a Pablo, es demostrar que Dios es justo. A pesar de todo lo que sucede en este mundo; a pesar de que todos los seres humanos somos pecadores; a pesar de que no castiga sino que perdona a los pecadores; a pesar de que los creyentes puede ser que no vivan completamente de acuerdo con la justicia de Dios.

A pesar que los creyentes sufren y se demora la redención final y a pesar que muchos judíos no creen, aún Dios es perfectamente justo, y nos ha perdonado por su Gracia. Por esa Su gran misericordia, Dios que es poseedor de una justicia perfecta y sin mácula, vive eternamente en consonancia con ella.

Revelaciones de Jesucristo

Cierto; el subtítulo elegido simboliza más al Apocalipsis de Juan en Patmos que a esta carta a los Romanos de Pablo. Sin embargo, ambas contienen similar unidad: en ambas se revela a Jesucristo resucitado. Porque así como eso es esta carta a los Romanos, así también lo es la de Apocalipsis, muy lejos de ser revelaciones de catástrofes futuras, como a muchos todavía les gusta enseñar.

Romanos nos enseña varias cosas en su total contexto que luego repasaremos haciendo hincapié en lo que es el eje central de este trabajo: las preguntas de Pablo. Nos enseña, en primer lugar, que no debemos confiar en nosotros mismos para salvación, sino en Cristo.

Luego también nos muestra que debemos ser imitadores de la fe de gente como Abraham, así como que debemos ser extremadamente pacientes en épocas de dificultades. Que tenemos que regocijarnos de que Cristo sea nuestro máximo representante y que debemos crecer en la continua muerte al pecado.

Que debemos caminar en cada momento de nuestras vidas con el Espíritu, que debemos esperar la gloria futura y confiar en que Dios convertirá en bendiciones nuestros sufrimientos actuales, que debemos orar y proclamar el evangelio a quienes se encuentran perdidos y que debemos alabar a Dios por la gran sabiduría de su plan de salvación.

Especialmente en tres capítulos que van del 12 al 15, la carta a los Romanos ofrece muchos ejemplos específicos de la aplicación de las verdades cristianas; muestras de cómo el evangelio trabaja en la práctica tanto en la iglesia como en el mundo.

Por último podemos aprender de Pablo el cuidado y las atenciones personales que manifestaba hacia los creyentes. Nada que ver esto último con la extrema indiferencia, apatía o incluso frialdad manifiesta que hoy por hoy podemos ver en la que también fue SU iglesia.

En suma: toda la carta es la historia del plan redentor de Dios en Cristo; la necesidad de la redención, la detallada descripción de la obra de Cristo y sus implicaciones para los cristianos, y la aplicación del evangelio de Cristo a la vida diaria.

Más específicamente, Jesucristo es nuestro Salvador, quien obedeció perfectamente a Dios como nuestro representante, y quien murió en sacrificio en lugar de nosotros. Él es el único en quien debemos tener fe para salvación.

A través de Cristo recibimos muchas bendiciones: reconciliación con Dios; justicia y vida eterna; identificación con Jesús en su muerte, sepultura y resurrección; estamos vivos para Dios; libres de condenación; herencia eterna; sufrimos con el Señor; somos glorificados con Él; somos como Él; y el hecho de que aún hoy Él intercede por nosotros.

Sin duda alguna, toda la vida cristiana incluyendo las nuestras, se vive a través de Cristo y por Cristo; haciendo oración, experimentando gozo, ejercitando exhortación, sacrificando alabanza a Dios y, en general, viviendo diariamente para Dios, para hacer su voluntad.

Mandatos Superiores

Creo que a estas alturas de nuestras vidas de fe y de nuestros conocimientos, por escasos que ellos fueran, nadie pone en duda que el Espíritu Santo da poder suficiente para predicar el evangelio y para obrar milagros.

También mora en todo aquel que pertenece a Cristo, y nos da vida. También hace que nuestra santidad aumente en la vida diaria, llenándonos de poder para obedecer a Dios y vencer el pecado, dándonos un modelo de santidad que imitar, guiándonos y purificando nuestras consciencias para dar verdadero testimonio y no simulaciones hipócritas.

El Espíritu Santo derrama el amor de Dios en nuestros corazones junto al gozo, la paz y la esperanza en su poder. Nos capacita para orar correctamente y para llamar a Dios “Padre nuestro”, dándonos la seguridad espiritual de que somos hijos de Dios.

Si queremos agradar a Dios debemos poner la mente en las cosas del Espíritu. Aunque Pablo discute los dones espirituales brevemente en su carta a los Romanos, no hace mención explícita del Espíritu Santo en conexión con esos dones, excepto cuando se refiere a ellos como “espirituales” (O del Espíritu). La presente obra del espíritu Santo en nosotros es sólo un anticipo de su futura obra celestial.

Con todo esto en mente y olvidando los eximios comentarios de tantos afamados teólogos que respeto y considero, pero que no me son útiles en lo más mínimo a la hora de acudir al Espíritu Santo para que esclarezca mi entendimiento, voy a encarar la lectura de estos dieciséis capítulos que conforman esta carta, esencialmente buscando las preguntas que Pablo se formula con la sana pero todavía incierta intención de darle sus respuestas.

Quiera el Señor que así sea en todas y sirva, fundamentalmente, para ayudarte a crecer, madurar y andar en el Espíritu tal ha sido el mandato. Me limitaré a repetir textualmente los versículos que no traen preguntas de modo convencional, y enfatizar con otra letra aquellos que sí las traen, porque no es mi intención comentar esta carta de manera teológica, sino extractar de ella aquello que se me ha ordenado extractar.

(Romanos 1: 1) = Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, (2) que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, (3) acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, (4) que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, (5) y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre; (6) entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo; (7) a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos; gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

(8) Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.

(9) Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones, (10) rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros.

(11) Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; (12) esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.

Algunas “perlas” de Pablo que todavía nos vienen muy bien a todos. Él, -asegura-, servía a Dios en su espíritu, lo cual deja más que claro que no se metía en activismos religiosos, simulaciones hipócritas ni auto convencimientos castrantes.

Y no concluye allí, sino que lo dice con relación a lo que él estaba haciendo para con el evangelio de Jesucristo, lo cual nos deja otra enseñanza casi en nivel de doctrina: el evangelio es para gente espiritual, requiere servicio espiritual y rédito también espiritual.

Y luego hay una expresión que a muchos creyentes más o menos bien informados, no deja de sorprender. Porque Pablo les dice que quiere ir a verlos para comunicarles algún don espiritual. Claro, tal como nosotros entendemos a la palabra comunicar, esto parecería ser incoherente, pero veamos.

La palabra que se utiliza en el original griego para comunicaros, aquí, es la palabra metadidomi. Tiene varios significados entre los que figuran: dar, compartir, impartir, distribuir, conceder. La palabra implica liberalidad o generosidad.

Es utilizada para exhortar a quienes tienen dos túnicas a que auxilien al que no tiene ninguna, asunto que podemos ver en Lucas3:11; para animar a la gente a que dé con gozo rebosante, según Romanos 12:8 y para instar a trabajar con laboriosidad, a fin de dar al que está en necesidad, conforme se lee en Efesios 4:28. Es otra clase de comunicación, sin dudas.

Finalmente, dice que estos dones que él va a comunicarles a estos romanos, tienen como finalidad confirmarlos. ¿Confirmarlos en qué? Si tenemos en cuenta lo que luego se aclara como confirmación, que es confortarlos en la fe, de eso es que precisamente se habla, de confirmar en la fe. ¿O no te sentiste confortado cuando uno de los dones del Espíritu Santo pudo fluir con libertad de ti hacia otras personas?

Yo sí; cuando estaba orando por la esposa de un hermano que me había invitado a su casa para ayudarlos a restaurar su matrimonio, ella salió disparada hacia atrás en un shock espiritual tremendo que literalmente le cambió la vida, a ella, a su marido y, por ende, a su matrimonio. Pero también me la cambió a mí, ya que recibí un impacto de consolidación de fe que ningún hombre hubiera podido brindarme.

Entre Justos e Injustos

(13) Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás gentiles.

(14) A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor.

(15) Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.

(16) Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

(17) Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Más el justo por la fe vivirá.

Quiero consignar que hay una pequeña diferencia entre la expresión de Pablo y la Escritura de donde la extrae. Una pequeña diferencia que, sin embargo, hace diferencia. Pablo dice que el justo por LA fe vivirá, mientras que Habacuc 2:4, consigna que el justo por SU fe vivirá. ¿Será lo mismo?

(18) Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; (19) porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

(20) Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

(21) Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

Buen momento para indagar respecto a qué cosa es, realmente, envanecerse en sus razonamientos. La palabra utilizada en los originales, aquí, es la palabra mataioo. Quiere decir vaciar, vano, tonto, inútil, confundido.

La palabra, en realidad, describe la lógica pervertida y la presunción idólatra de aquellos que no dan honra a Dios, ni le muestran alguna gratitud por sus bendiciones a la humanidad. Y todo porque en el fondo son seres vacíos, tontos, inútiles y altamente confundidos. No es casual.

Porque convengamos en que toda la gente, mal o bien, sabe en sus corazones que Dios existe, así como algo de sus requerimientos morales. Esto no quiere decir que la gente puede venir a la fe salvadora observando la naturaleza creada, porque la fe salvadora sólo se alcanza escuchando y creyendo en el mensaje de la Biblia acerca de Cristo. Lo aclaro: La gente puede buscar llegar a Dios mediante una creencia, pero sólo tocará la fe si conoce al Dios verdadero, ya que Él es quien la otorga. Es un don.

(Verso 22) = Profesando ser sabios, se hicieron necios, (23) y cambiaron la gloria de Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

(24) Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; (25) ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Aquí hay una verdad que es inmutable e insoslayable aún en el paso de todos los tiempos y épocas: la falsa religión lleva necesariamente a la inmoralidad personal. Y allí es donde dice que “Dios los entrega a inmundicia”, lo cual nos lleva a preguntarnos: ¿Haría nuestro Dios de amor algo así?

Sí, lo hace; y no porque realmente sea Él quien nos empuja o entrega a la inmundicia, sino por el simple acto de respuesta a un rechazo continuo y permanente de parte del hombre, en el mero y simple acto de apartarse, hacerse a un lado y dejar de brindar cobertura divina.

Allí es donde el hombre queda librado a su propia naturaleza y esta, conforme a sus estructuras adámicas, lo lleva de un viaje a la inmundicia y todas sus consecuencias. Entonces ese “Dios lo hizo” se convierte en lo que genuinamente es: “Dios dejó hacer”.

Y luego viene una de nuestras prácticas actuales más proliferantes: honrar al hombre más que a Dios mismo. ¿No lo has visto nunca, a esto, en alguna congregación cercana a tu domicilio? Yo sí. Estamos enterados: es cambiar la verdad por la mentira. Es reemplazar a Jehová por un becerro.

Ahora ya lo sabes. Lo curioso es el terreno donde se produce esa caída. Un terreno que hoy por hoy ha tomado enorme crecimiento y, en muchos países incluido el mío, estado legal y admitido por las leyes en todo su contexto.

Una Posición Muy Clara

(26) Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, (27) y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

Es indudable que de lo que aquí se está hablando es lisa y llanamente de homosexualidad. Y resulta interesante recalar en el tema, porque no es poca la confusión reinante dentro de los cristianos que, luchando entre acusaciones de discriminación y permisividades para con el pecado, transitan diferencias interdenominacionales que no hacen sino aumentar esa confusión.

El caso es que la, Biblia dice que es abominación que un hombre se acueste con otro hombre como si fuera una mujer, o que una mujer haga lo mismo con otra como si fuera un hombre. El texto respectivo puedes encontrarlo en Levítico 18:22. Lo siento; no me es permitido modificar la palabra de Dios.

También se expresa que por causa de abominaciones como la homosexualidad, la tierra vomitará a sus moradores, tal como se lee en levítico 18:25. Aquí Pablo la llama “inmundicia” y consecuencia de haber sido entregados por Dios a “pasiones vergonzosas”. Entonces, ¿Podemos comprender que se trata de una pasión? Sí, podemos, está escrito. Pero también se escribió que es una pasión vergonzosa.

En el Antiguo Testamento, los responsables de estas prácticas eran expulsados de la congregación de Israel y ejecutados. En el Nuevo Testamento se nos dice que quienes practican la homosexualidad no entrarán al reino de Dios, conforme a lo escrito por Pablo en 1 Corintios 6:9-10.

Pablo se refiere a ella como la última expresión de la rebelión contra Dios. Cuando las personas cambian la verdad de Dios por una mentira, y comienzan a adorar a la criatura en lugar de al Creador, son entregados al mal.

Buen momento para compartir lo que para el cristianismo genuino y sin pragmatismos religiosos propios de una inquisición, es la homosexualidad. Dentro de un contexto mucho más amplio, en síntesis es un demonio operando en la mente (alma) del ser humano inyectando sentimientos, emociones y voluntades del sexo opuesto.

Es una tremenda verdad cuando un homosexual varón dice sentirse como una mujer en el cuerpo de un hombre. No está mintiendo, eso es lo que siente. La mentira, en todo caso, vendrá luego, cuando se procure darle una explicación a ese “sentir”.

En Argentina se aprobó el matrimonio entre personas homosexuales. Curiosamente, en el marco de una sociedad secular en la que las parejas heterosexuales huyen del compromiso matrimonial para vivir en pareja sin lazo alguno de corte legal, el movimiento homosexual propende a lo contrario. ¿No les suena casi como una burla satánica?

Cuando los valores se invierten, y aparece la anarquía moral, los hombres se encienden en su lascivia unos con otros, al igual que las mujeres unas con las otras, pero en sus propios cuerpos recibirán el castigo de sus acciones, tal como se lee en esta porción de romanos.

Claro está que, desde un punto de vista bíblico, el ascenso de la homosexualidad constituye una señal de que la sociedad se encuentra en las últimas etapas de su decadencia. Basta recordar a Sodoma y a Gomorra y todas las implicancias que su existencia proporcionó a este tipo de movimiento.

Soy consciente de la agresividad, la discriminación, la marginación y hasta la humillación que una gran parte de nuestra sociedad les propina injustamente a las personas homosexuales. No estoy de acuerdo en absoluto con esa forma de proceder y jamás formaría parte de tribunales de la inquisición que sentenciara, condenara y ejecutara a homosexuales.

Pero eso no significa que me olvide que el pecado es pecado y que ningún hijo de Dios puede tener comunión con él. Cuando este tipo de asuntos se examine desde lo espiritual y guerrero, muy probablemente comenzará la etapa de sanidad real y no simulada.

(Verso 28) = Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; (29) estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; (30) murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, (31) necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; (32) quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

Pablo está describiendo con una precisión notable, casi matemática, lo que es una sociedad que se rebela completamente contra Dios. La naturaleza profundamente irracional del pecado se comprueba en el hecho de que aún los pecadores endurecidos comprenden en sus corazones que sus acciones son dignas de muerte. Sin embargo, siguen pecando y aun arrastran a otros consigo cuando se complacen con los que practican las mismas cosas.

2

Corazones Circuncisos

Todos sabemos, con mayor o menor información, que la circuncisión era una acción física que determinaba la consolidación de un pacto. De allí que cuando se habla de corazones circuncisos, (O incircuncisos) no estamos hablando de cuchillos afilados, sino de compromisos con Dios, o carencia de ellos.

(Romanos 2: 1) = Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quien quiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. (2) Más sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad (3) ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

Pregunta Nº 1: ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?

Conocí el caso de una parejita de jóvenes, hoy ya casados desde hace muchos años y con una vida absolutamente normal y creyentes sólidos y fieles, que pasó por un verdadero infierno por causa de que él estaba separado de su esposa, y eso era muy mal mirado dentro de la iglesia.

De nada servía que se intentara demostrar que él no había sido el culpable de esa separación (Luego divorcio, cuando se aprobó la ley en mi país), ya que el motivo había sido el adulterio por parte de su anterior esposa. Para la iglesia era un divorciado y nada los haría modificar su postura.

Es más, el pastor de esa iglesia, en una ocasión le negó la Santa Cena a la joven porque, dijo públicamente, ella se encontraba en una situación desagradable para Dios, sometiéndola de esta manera a una humillación pública que casi sacó a la chica de la iglesia y del camino.

Con los años se supo que en ese preciso tiempo y momento en que ese pastor estaba juzgando y condenando dura y cruelmente a esa muchacha que sólo había cometido el delito pecaminoso de enamorarse de un hombre que había estado casado con otra mujer en una historia en la que ella no había participado, ese pastor estaba cometiendo el más oscuro de los adulterios con la secretaria de su iglesia.

Claro está que él jamás fue juzgado ni condenado por ese evento, pero muy bien cabe como respuesta a esta pregunta que Pablo se formula y formula a quien quiera tomarla: ¿Creía, acaso, este buen hombre, que él podía hacer lo que le daba la gana con esa gente que pastoreaba, y que su propio asunto iba a escapar del juicio divino?

Mi respuesta personal, aunque te cueste entenderla o compartirla, es que sí, que él efectivamente creía que Dios estaba muy contento con su actuación como pastor y juez, y que su pequeño pecadillo iba a pasar inadvertido porque para Dios él era muy valioso y no iba a humillarlo por tan poca cosa y sacarlo de un ministerio tan exitoso.

Ese pastor hoy ya no existe, falleció hace ya muchos años y el tema, obviamente, se olvidó, incluso en la que fuera su propia congregación. No soy quien para imaginar siquiera qué cosa hizo el Señor con este hombre, pero no puedo dejar de lado lo que Su Palabra dice al respecto. Y tampoco esta pregunta que Pablo se formula por causa de otros hombres que también se creían intocables.

(Verso 4) = ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

Pregunta Nº 2: ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

No existe una definición oficial del término benignidad, pero sí lo tiene longanimidad, que precisamente quiere decir: grandeza de ánimo en las adversidades, benignidad, clemencia (Parienta cercana de la misericordia) y generosidad.

Según lo entiende Pablo, (Y yo modestamente lo comparto totalmente), el caso anteriormente citado no sólo se compone de un conglomerado de errores de conceptos respecto a cómo Dios evalúa o estima ciertas cosas, sino que además contiene un alto grado de desprecio por Su santidad.

Es como aprovecharse cruelmente de una actitud de generosidad y compasión para utilizarla en nuestro beneficio. Esto suele verse muy a menudo en sociedades degeneradas por la corrupción materialista, donde padres, hijos, hermanos y hasta esposos no han dudado en estafar al otro aprovechando el lazo familiar.

Aquí el caso es similar, porque es indudable que existe un lazo familiar entre Dios y nosotros. Él es el Padre celestial y nosotros somos sus hijos por adopción. Él va a comportarse como un Padre amoroso y nosotros deberíamos responderle en el mismo sentido. No hacerlo nos introduce en una clase especial de pecado que muy difícilmente tenga pronta restauración si no existe un visible arrepentimiento.

¿Dios es Justo?

(Verso 5) = Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, (6) el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: (7) vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria, honra e inmortalidad, (8) pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; (9) tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, (10) pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; (11) porque no hay acepción de personas para con Dios.

Quiero aclarar puntualmente algo que ha confundido a mucha gente llevándola, incluso, a fomentar nuevas doctrinas partiendo de un camino totalmente equivocado que jamás podría llevarlos a un destino verdadero. Cuando dice que se pagará conforme a sus obras, de ninguna manera está en contradicción con el evangelio de salvación por dádiva, gracia, favor y sin mérito humano alguno.

Este versículo sintetiza simplemente lo que realmente sucederá: los incrédulos serán juzgados por sus pecados; y los creyentes, quienes han sido liberados de sus pecados gracias al sacrificio de Cristo, serán recompensados en el cielo de acuerdo con su conducta en esta vida. Pero de ninguna manera hay que interpretar esto como salvación por buenas obras, de ninguna manera.

Aunque la frase expresada de perseverando en bien hacer se refiere a los cristianos, su salvación no se debió a las buenas obras simplemente porque ellos confiaban en Cristo quien ganó para ellos la vida eterna con su sacrificio en la cruz. Y algo más; la procedencia étnica o religiosa, no librará a nadie del castigo que merezca.

(Verso 12) = Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; (13) porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

(14) Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, (15) mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, (16) en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

Fíjate que Pablo subraya muy especialmente que tanto los judíos como los gentiles están bajo el juicio de Dios. Se diferencian unos de los otros en que los judíos poseen la ley, mientras los gentiles no, aunque por naturaleza cumplen algunas cosas estipuladas por la ley.

Dios ha dado a todas las personas desde la creación del género humano el instinto moral, aunque el continuo reincidir en el pecado o una cultura que lo tolera, puede distorsionarlo. El caso es que esa gente será juzgada de acuerdo con la revelación que haya recibido. La norma para el juicio de los judíos será la Ley escrita; en el caso de los paganos, lo será la ley no escrita de la conciencia y la naturaleza.

Culpabilidades Compartidas

(Verso 17) = He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios, (18) y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor, (19) y confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, (20) instructor de los indoctos, maestro de niños, que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad. (21) Tú, pues, que enseñas a otro, ¿No te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿Hurtas?  (22) Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿Adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿Cometes sacrilegio? (23) Tú que te jactas de la ley, ¿Con infracción de la ley deshonras a Dios? (24) Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles, por causa de vosotros.

Pregunta Nº 3: ¿No te enseñas a ti mismo?

Está más que comprobado que, a menudo, el peor enemigo que el evangelio tiene tanto en su proclamación como en su puesta por obra, es el alto índice de pecado existente entre aquellos que supuestamente han sido enviados a difundirlo.

Tómame como punto de referencia a mí mismo. Este ministerio que mi Señor ha puesto en mis manos, es de enseñanza. ¿Eres enriquecido, alimentado, nutrido y ungido por estas enseñanzas? Quizás sí, lo eres. Ahora bien: ¿De qué me serviría a mí, como ministro, si yo no aprendiera las mismas cosas que tú o no las pusiera por obra? Debo enseñarme a mí mismo. Luego recién compartirlo.

Pregunta Nº 4: ¿Hurtas?

Sabemos perfectamente cómo puede robar un hombre del común, pero no siempre estamos atentos a de qué modo puede hacerlo un supuesto hombre de Dios. ¿Acaso robando el dinero que los hermanos traen para la iglesia y usándolo en su propio beneficio, o el de su familia?

Está bien, dice la palabra que el obrero es digno de su salario, pero no existe empresa en el planeta donde el salario de sus obreros sea estimado y determinado por los propios obreros. A lo sumo, habrá convenciones de interrelación, (en mi país se denominan “paritarias”) para consensuarlo, pero la última palabra siempre la tendrá el empleador, no el empleado.

Lo que quiero decir es que si tú te atreves a meter tu mano en la cesta de los diezmos y ofrendas y sacar una cantidad que crees merecer por tu trabajo, estás contrariando las leyes de oferta y demanda laboral. Quien tiene que disponer cuánto es tu salario y cuando vas a recibirlo, es tu patrón, tu empleador. Y ese es Dios, no tú, por más jerarquía que ostentes en tu iglesia.

Pregunta Nº 5: ¿Adulteras?

Si me tomas la pregunta con relación a tu matrimonio, es válida. No hay hombre en este tiempo dentro de los ambientes cristianos, que haya quedado informativamente al margen respecto al tremendo riesgo palpable que corren los líderes con relación a las tentaciones sexuales con hermanas o pseudo hermanas de la congregación.

He visto innumerables casos, (Y me ha tocado ser protagonista involuntario de muchos otros), donde hermanas muy “vulnerables” que llegan sin otra finalidad que la de recibir ayuda porque viven sus vidas de un modo incorrecto con esposos no creyentes y etc. etc., terminan presionando a los líderes de tal forma que estos deben optar por dos soluciones contundentes: o le entregan sus custodias a sus esposas o a siervas mujeres, o se meten en sus camas, destrozando sus matrimonios, sus familias, sus iglesias y sus propias vidas.

El adulterio es uno de los pecados más proliferantes dentro de las iglesias cristianas. Y no sólo tienen como protagonistas a pastores varones con mujeres de la congregación, sino que también se da a la inversa, ya que el espíritu de seducción primero, de lujuria posteriormente y de lascivia finalmente, logran su cometido cuando les dan ingreso en las vidas que sean.

Claro está que no es la única forma de adulterio probable. Está la otra, la espiritual, que es mucho menos visible y, ¡Oh sorpresa!, mucho menos censurable desde la óptica de las disciplinas. Es muy probable que a un pastor que cae en adulterio sexual se lo separe del púlpito y hasta del liderazgo de la iglesia por un tiempo como disciplina, pero normalmente no se lo hace cuando lo que adultera es la propia palabra, usando versículos sueltos de manera antojadiza en su beneficio personal.

Pregunta Nº 6: ¿Cometes Sacrilegio?

No existe demasiado respecto al significado de la palabra sacrilegio. Lo cierto es que implica cualquier falta de consideración o respeto para con algo o alguien a quien los demás consideran como sagrado. Y digo que “a los demás”, porque entiendo que sonaría demasiado absoluto referirme sólo a lo que nosotros consideramos como tal.

Cierto es que un sacrilegio dentro de la iglesia cristiana no ritualista, sólo tendrá que ver con un desprecio lleno de desparpajo por las personas de Dios Padre, Jesucristo el Hijo o su Espíritu Santo, (teniendo en cuenta que hay advertencia clara respecto a la blasfemia para con este en la Biblia).

Sin embargo, el texto que hemos leído tiene mucho más que ver con las rutinas rituales de la época. Pablo sugiere que si bien nosotros no formaremos parte activa de ellas, (Tal como podríamos hacer hoy con las que pertenecen al Catolicismo Romano), no por ello debemos permitirnos ser irrespetuosos con aquellos que lo hagan, ya que si bien están inmersos en un grave error que puede inclusive acarrearles graves inconvenientes espirituales, lo están haciendo por manifiesta ceguera espiritual y no por simple ocurrencia humanista.

Esto, claro está, en referencia a ídolos que todos estimamos como figuras o imágenes que en aquellos tiempos se adoraban en lugar del Dios invisible, tal como hoy se hace con estatuas de hombres o mujeres que se promocionan como “santos” especiales capaces de realizar milagros y ser factores de salvación de las almas.

No obstante, déjame decirte una vez más que la palabra ídolo no es necesariamente sinónimo de estatua o imagen corporal. Un ídolo, bíblicamente hablando, es cualquier cosa, (Lee bien: Cualquier cosa), que decidamos colocar en nuestra estima, respeto y hasta adoración, por delante de Dios. Y sólo tú sabes si por ventura no tienes algún ídolo en tu vida del cual sólo tienes conocimiento tú. Bien; es tiempo de eliminarlo y elevar a Dios al sitial que le corresponde. Eso si no quieres ser víctima de tu error.

Pregunta Nº 7: ¿Con Infracción de la Ley deshonras a Dios?

La única ley que Dios deseaba que el hombre poseyera y respetara, era aquella que Él había decidido poner en su corazón. Esa que de hecho todos tenemos, y que muy bien se hace notar cuando estamos a punto de pecar en alguna forma, advirtiéndonos, (Aunque no seamos creyentes de nada), que lo que vamos a hacer está mal delante de los ojos de Dios.

Luego, el hombre tomará una vez más su propia decisión en libre albedrío: respetará esa ley no escrita en letra y papel, o la desobedecerá y se convertirá en otro ser en rebelión. Dios desea lo primero, pero respetará sin intervenir lo segundo. De hecho, tú mismo padecerás las consecuencias de tu decisión negativa o disfrutarás de la positiva.

Las Genuinas Marcas Internas

(Verso 25) = Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley, pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión. (26) Si, pues, el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley, ¿No será tenida su incircuncisión como circuncisión? (27) Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley. (28) Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; (29) sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra: la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

Pregunta Nº 8: ¿No será Tenida su Incircuncisión como Circuncisión?

En principio, déjame decirte que el término Circuncisión significa literalmente “corte en redondo”, y se trataba de una operación de carácter quirúrgico por la que se cortaba el prepucio del miembro viril. Dícese que fue el rito ordenado por Dios como señal del pacto hecho con Abraham y su descendencia, y también el sello de la justicia de su fe.

Todos los varones de la casa de Abraham debían ser circuncidados, y después cada varón de su descendencia, al octavo día después de su nacimiento. Significaba simbólicamente la consagración de un pueblo a Dios, separándose del mundo. Algo así como el primer vestigio de lo que hoy llamamos santidad.

Durante los cuarenta años que el pueblo anduvo vagando por el desierto, este rito no se cumplió, pero al entrar en la tierra de Dios, todos fueron circuncidados en Gilgal, cuando el oprobio de Egipto fue quitado. La circuncisión, entonces, vino a ser un sinónimo para Israel hasta el punto que eran conocidos como “los circuncisos”, mientras que los gentiles eran llamados “los incircuncisos”.

En contra de los designios de Dios, la circuncisión devino en un acto meramente formal, cuando el pacto mismo fue dejado a un lado, y Dios habla de Israel como teniendo “corazón incircunciso”. Esteban acusó al Concilio judío de ser “incircunciso de corazón y de oídos”.

Más adelante, Abraham será presentado como “padre de la circuncisión”, esto es, de los que creen y son el pueblo verdaderamente separado de Dios. Por ello, la circuncisión es hoy una tipología de crucificar la carne, con todo lo que ello implica.

Por lo tanto, la octava pregunta de Pablo no tiene que ver con razones históricas ni formales de la tradición, sino con algo que sigue siendo en este siglo veintiuno, puntal de la oposición espiritual a los hijos de Dios: los que pareciendo ser circuncisos físicos son, en realidad, incircuncisos de corazón y oídos.

Si observas un domingo por la tarde en épocas veraniegas de alto calor, caminar a un hombre relativamente joven vestido con riguroso traje  y corbata, (No siempre con buen gusto ni a tono), portando debajo de su brazo una especie de maletín negro de lo que, se deduce, es una Biblia, ¿Será eso suficiente para asegurar que ese hombre es un creyente?

No, apenas será lo que de alguna manera puede identificar a un cristiano que está camino a su iglesia. Esto es: un circuncidado que dice ser parte del pueblo de Dios. ¿Qué necesitaremos para saberlo con certeza? Ver el fruto que produce ese árbol. De lo que veamos, sabremos si es un circunciso falso o un incircunciso fiel.

3

La Jactancia Queda Excluida

Siempre hay alguien que ignora algo, por eso es bien válido aclarar qué cosa es la jactancia. Dice un buen diccionario de español que se trata de un sinónimo de arrogancia, de presunción, de orgullo excesivo. Ahora creo que no es necesario que te aclare por qué razón está excluida, ¿Verdad?

(Romanos 3: 1) = ¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión?

(2) Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.

(3) ¿Pues qué si alguno de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios?

(4) De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito: para que seas justificado en tus palabras, y venzas cuando fueres juzgado.

(5) Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿Qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (Hablo como hombre).

(6) En ninguna manera; de otro modo, ¿Cómo juzgaría Dios al mundo?

(7) Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿Por qué aún soy juzgado como pecador?

(8) ¿Y por qué no decir (Como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirma que nosotros decimos), hagamos males para que vengan bienes?

Pregunta Nº 9: ¿Qué ventaja tiene, pues, el judío?

Deberemos tomar a la expresión “judíos” insertada aquí, con la tipología de la actualidad: creyentes. La pregunta que Pablo formula, entonces, es: a la luz de todos estos acontecimientos que ha venido relatando en el capítulo anterior, qué ventaja tendría ser creyente.

La respuesta la determina de inmediato, en el verso siguiente. Y no habla, curiosamente, de la salvación o de la vida eterna, factores que son muy corrientes y muy caros a la consideración actual de la predicación de las buenas nuevas; habla de la posesión de la palabra de Dios como patrimonio.

Porque si Dios nos ha confiado a todos nosotros, creyentes fieles y genuinos, (No me estoy refiriendo a todos los miembros inscriptos y nominales de todas las iglesias evangélicas, por favor; que quede claro), esa confianza determinará una actitud hacia nosotros muy diferente a la que sin dudas tendrá con el resto del planeta.

De hecho, nadie deberá interpretar con esto que el creyente está a salvo de cualquier delito o error garrafal. No, porque si así fuera, Dios estaría transgrediendo sus propias leyes, cosa que Él jamás hará, no tengas dudas. El creyente es especial para Dios, pero no tanto como para declararlo inimputable si comete errores graves, como por ejemplo lo que llamamos “pecado”.

Pero el hecho de ser portador de la palabra de Dios, sí lo convierte en alguien que tiene en su interior un caudal de esencias espirituales que no pueden observarse en ningún otro ser humano del resto del globo terráqueo. Y quien crea que esto es poca cosa, mucho me temo que aún no entendió nada.

Pregunta Nº 10: ¿O de qué aprovecha la circuncisión?

En la antigüedad, lo sabemos, era un sello, una marca visible que determinaba quien era judío y quién no lo era. Entre otras cosas, se utilizaba para permitir el ingreso a la sinagoga o no. Por eso era natural y hasta lógico que las mujeres debieran quedar afuera.

En la actualidad, la circuncisión es tipología de una fe cierta, genuina y libre de todo ritualismo o religiosidad hueca y vacía. Entonces, la respuesta a esta pregunta paulina es más que simple: esta clase de circuncisión sirve, en todo caso, para que Dios al verla permita o no el acceso a su Reino.

Pregunta Nº 11: ¿Pues qué si alguno de ellos han sido incrédulos?

Quiero que recuerdes por donde andamos en materia de tipología y puedas ver esto con claridad. La pregunta que Pablo se hace y hace a quien lo lee, es: ¿Qué ocurrirá con aquellos que, estando circuncidados y legitimados oficialmente por la tradición delante del sacerdocio estructural, resultan ser en su intimidad, simples incrédulos similares a los incircuncisos?

Pues lo que va a suceder es exacta y puntualmente lo mismo que ha sucedido durante todo este tiempo eclesiástico con todos aquellos que, por ejemplo, viniendo al mismo templo que veníamos nosotros, y haciendo todas las cosas que nosotros hacíamos, en sus corazones jamás pudieron creer en lo mismo que nosotros creíamos o creemos.

¡Pero hermano! ¿Usted me está queriendo decir que existen cristianos incrédulos? – No, no te lo estoy “queriendo” decir, ¡Te lo estoy diciendo! Y no por simple ocurrencia personal, sino porque así lo dice el propio Dios en su palabra. ¿O con qué clase de incrédulos te crees que se las toma Él cuando los menciona en la Biblia? Con los de adentro.

La Biblia jamás fue escrita para el mundo secular. Aunque el mundo secular la lea y hasta se salve por leerla, la Biblia se escribió para la iglesia. Por lo tanto, cuando la Biblia dice “incrédulos”, no habla de los muchachos del club de la esquina de tu casa; ¡Habla de los hermanos de tu congregación! O de ti mismo, que es mucho peor…

Pregunta Nº 12: ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios?

Aquí la respuesta se brinda en el verso siguiente. Dios siempre anda portando y cargando verdad, mientras el hombre, por imperio de su naturaleza caída, anda peleando y perdiendo muy seguido con la mentira. Aquel que pueda decirme que jamás conoció a un hombre (O mujer) mentiroso, creo fielmente que es un ultra, macro, híper bendecido, ya que sobreabundan.

Y no estamos hablando, (Una vez más) del mundo secular de puertas afuera de nuestro templo. Estamos hablando de éste, precisamente, y si tú quieres en épocas invernales, donde por imperio del gélido ambiente externo, suelen cerrarse las puertas y dejar adentro sólo a los que supuestamente son salvos y santos. Entonces, la pregunta, es: ¿Santos mentirosos?

La respuesta es, triste y lamentablemente, afirmativa. Claro, eso nos produce un enorme contrasentido, ya que de ninguna manera un santo, que es alguien consagrado, separado y al margen de toda contaminación carnal, puede ser al mismo tiempo mentiroso, que es patrimonio claro de influencia satánica en una vida.

Otra vez la respuesta será contundente: si es mentiroso, no es santo. ¿Y salvo? Ah, no lo sé; eso siempre es patrimonio exclusivo de Dios determinarlo. No hay hombre, por importante que sea o pretenda ser, que pueda arrogarse la potestad de decidir quién es salvo y quien no lo es.

Luego, en el verso 4, leemos que dice que Dios será veraz. Y ese término, que en los originales griegos es la palabra alethes, se debe comparar con los nuestros “latentes” o “letargo”. Tiene que ver con algo genuino, real, verdadero, ideal, manifiesto, no oculto.

Alethes es lo opuesto a falsedad, encubrimiento e inconsistencia humana. Dios es fiel en cumplir sus promesas; en Él no hay falsedad. Alethes nos asegura que sus pronunciamientos concuerdan con la realidad, son auténticos y están en armonía con los hechos históricos. Yo sé mi amado hermano o hermana, que si eres de los genuinos (De otro modo no andarías por estos espacios), ya lo sabías, pero siempre está muy bueno que algo más contundente te lo reafirme.

Pregunta Nº 13: ¿Qué diremos?

Esta pregunta de Pablo tiene que ver con nuestra participación involuntaria respecto a los juicios de Dios. Porque ninguno de nosotros busca comportarse mal para que Dios actúe, sino que creyendo hacerlo bien, comete errores e injusticias que ponen en marcha el juicio de Dios.

Y cuando digo “juicio”, tengo que necesariamente volver a explicar una vez más, creo que lo he hecho en innumerables ocasiones, pero como suele decirse en el ambiente radial, “la audiencia cambia permanentemente”, que juicio no es eso que nosotros imaginamos en primera instancia: hecatombe y fuego del cielo a la manera de Sodoma y Gomorra.

Ese, en todo caso, fue una clase de juicio divino que determinó también una clase de sentencia y una clase específica de ejecución de esa sentencia, pero no es en modo alguno una metodología pre-establecida. Juicio, mí estimado hermano o hermana, significa otra cosa.

Es lisa y llanamente “separación de lo verdadero de lo falso”, es decir: establecer mediante observación, evaluación, análisis y conclusión, qué cosa es digna y apta para Dios y puede continuar como está, y qué cosa no es apta ni agradable para Dios y debe ser eliminada como sea. Eso es juicio.

Y cuando cualquiera de nosotros se equivoca, (Aunque se equivoque muy feo y desagradable), necesariamente determina un juicio por parte de Dios, porque el juicio forma parte de su naturaleza de juez supremo.

Pero eso no implica indefectiblemente una condena a muerte; implica una separación de lo verdadero de lo falso. Y una cosa es un verdadero equivocado, y otra cosa muy diferente es un falso viviendo en permanente pecado como forma habitual de existencia. Eso diremos.

Pregunta Nº 14: ¿Será injusto Dios que da castigo?

Tengo una anotación al pie de una de mis Biblias de estudio, colocada allí por algún buen comentarista, que señala que aunque el juicio de Dios sobre el pecado muestra su justicia y realza su gloria, esto no significa que sea un Dios injusto, La santidad de su naturaleza exige que se castigue el pecado.

Sin embargo, es bien válido aclarar que cuando hablamos de castigo, tampoco nos estamos refiriendo a fuego y azufre descendiendo del cielo y achicharrando a pecadores masivamente. Esto, reitero, ocurrió de este modo en el diluvio y luego en Sodoma, por citar dos ejemplos, pero no es el método preferido ni el que Dios ama. Castigo, en muchas ocasiones, no va más allá de un precio justo y razonable que alguien debe pagar por un error cometido.

¿Cayó la jovencita en pecado de fornicación, y como consecuencia de ese pecado, quedó embarazada y fue madre soltera? Cometió un pecado y Dios es justo lo suficiente como para no ignorarlo. Sin embargo, el castigo implícito normalmente no va más allá de la carga lógica de tener que criar a un hijo en esas condiciones.

Cometió robo u homicidio un hombre sin límites y fue a para a la cárcel por muchos años por esos delitos. Dentro de la cárcel, alguien le habló de Jesucristo y, asfixiado por sus culpas y angustias, terminó cayendo a los pies del Señor, arrepentido, perdonado, lavado, limpiado y redimido.

¿Y el castigo? Simple: tendrá que cumplir con la pena de prisión que le propinaron. Aunque ahora sea otro hombre, no signifique ningún peligro para la sociedad y tenga total certeza de no reincidir, su castigo será cumplir la pena. Y esto no siempre es en idioma espiritual. En muchos casos es simplemente en idioma humano. Por eso Pablo aclara que lo dice como hombre y no como apóstol.

Pregunta Nº 15: ¿Cómo juzgaría Dios al mundo?

De hecho, si Dios no tuviera ese sentido exacto, puntual e incomparable de la justicia, ¿Cómo podría juzgar al mundo? Sin embargo lo hace. Y en ese juicio, se desmorona todo lo que ese mundo haya erigido como valor inamovible.

Y eso, créeme, desestructura tanto al hombre carnal y humanista, que normalmente es lo único que puede hacerlo elevar sus ojos al cielo, donde supuestamente cree que podrá ver a Dios, aunque en su habitual soberbia mundana, crea que podrá pedirle cuentas por lo que estima son equivocaciones de Dios para con sus honorables merecimientos.

Ese es el hombre carnal, mundano, impío, pagano y pecador, además de incrédulo. Aunque esto último sea para tomarlo muy con pinzas, porque siempre me pregunté y pregunté a quien quisiera responderlo, cómo se puede decir que es un incrédulo o un ateo alguien que insulta a un Dios que supuestamente cree que no existe. Incoherencia total.

De todos modos, Dios sí juzga al mundo, y ese mundo no puede sostenerse en pie ni una milésima de segundo frente a Su juicio inapelable e irrebatible. Sólo un problema: en muchas ocasiones, conjuntamente con ese mundo que se desmorona con estrépito, hay algo de lo que se llama iglesia. No le hace, se caen juntos.

Pregunta Nº 16: ¿Por qué aún soy juzgado como pecador?

Cierto. Esta es una pregunta que no sólo Pablo se hará en público, sino también muchos de nosotros. Que un día aterrizamos a los pies del Señor deshechos en todos los terrenos y prestos a ser perdonados, redimidos, lavados y planchados, para poder presentarnos sin mancha ni arruga.

Y que a partir de ese acto, que algunos todavía procuran convencernos que tuvo un enorme mérito de nuestra parte, sin darse cuenta (O quizás sí) de que diciendo eso no sólo están elevando nuestra estima que no necesita que se eleve porque el Ego todavía nos gobierna, sino que además ignoran, desconocen o peor: desprecian la gracia de Dios para perdón y salvación.

Por ese motivo es que todavía, pese toda nuestra mejor letra en el libro del comportamiento cristiano, debemos seguir siendo juzgados como pecadores. Porque lo que Dios no puede evitar juzgar por causa de sus propias leyes, es nuestro pecado, así como lo escribí, en singular, y que es el que traemos desde la historia de nuestra naturaleza adámica.

Lo que sí Dios hace por misericordia y amor, es evaluar y darle cierta libertad a nuestros pecados, así en plural, que siempre son producto de debilidades e ignorancias. Allí es donde tenemos como abogado a Jesucristo el Justo. De ninguna manera lo tendríamos viviendo en pecado, que es otra cosa.

Pregunta Nº 17: ¿Y por qué no decir (Como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirma que nosotros decimos), hagamos males para que vengan bienes?

Esta pregunta que para nosotros suena casi a descabellada, Pablo la formulaba porque en su tiempo, algunos tergiversaban el evangelio que Pablo predicaba, diciendo que el apóstol decía que hagamos males para que vengan bienes.

Sin embargo, queda más que claro que, aunque Dios es tan grande y para Él no existe imposible alguno, que tranquilamente puede hacer que de un mal sobrevenga un bien, o utilizar un evidente mal para su gloria, no está en su naturaleza de santidad hacer el mal.

Y es por esos mismos motivos, y porque nosotros somos, -como ya te lo he enseñado en algunos trabajos escritos anteriores y también de audio-, que nosotros somos sus duplicados divinos, por lo que en modo alguno podríamos llegar a hacer un mal esperando que se convierta en bien.

Reitero: cuando fue necesario por imperio de circunstancias que los hombres produjeron sin consultarle, Dios sí lo hizo. Como máximo ejemplo tenemos la cruz. Construida como elemento de maldición para quien allí fuese colgado, terminó siendo de bendición para todos quienes en ella fuimos crucificados conjuntamente con Cristo.

Verdaderamente Todos han Pecado

(Verso 9) = ¿Qué, pues; Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.

(10) Como está escrito: no hay justo, ni aun uno; (11) no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.

(12) Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

(13) Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; (14) su boca está llena de maldición y de amargura.

(15) Sus pies se apresuran para derramar sangre; (16) quebranto y desventura hay en sus caminos; (17) y no conocieron camino de paz.

(18) No hay temor de Dios delante de sus ojos.

(19) Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; (20) ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

Pregunta Nº 18: ¿Qué, pues; Somos nosotros mejores que ellos?

Esta, podría asegurarte, es una muy buena pregunta que, me permito sugerir, habría que aumentar en el tamaño de su tipografía, imprimir en grandes letreros y pegarlos por las paredes de todos los templos cristianos conocidos y por conocerse. Ah, y también en algunos púlpitos.

Porque es más que notorio que los cristianos tenemos la impresión de que Dios está tan impactado y enamorado de nosotros, que a todas luces nos va a preferir siempre por encima de lo que puedan hacer los sucios incrédulos y malolientes mundanos.

Déjame decirte que si tú eres uno que está pensando así, en primer término no has entendido nada, y en segundo lugar, lo más grave de todo: no has entendido al Dios en el cual dices creer. Porque no fui yo sino Él quien hizo escribir que: Tanto amó Dios al mundo… (¡Sí! ¡¡¡Al mundo!!!) que dio a su Hijo unigénito…etc.

Digamos entonces que la razón que subyace bajo la creciente corrupción de la sociedad, es que no tienen temor de Dios, es decir, piensan que no tienen que responder ante ningún Dios por sus inmoralidades. A esto lo puedo comprender de gente incrédula; donde no lo entiendo todavía es en la iglesia.

En el verso 19 dice “que toda boca se cierre”, y eso tiene que ver con que el día del juicio nadie podrá decir que Dios ha sido injusto. Los judíos tenían la ley escrita de Dios en la Escritura, y los gentiles las normas morales de sus corazones y conciencias, suficientes por lo menos para que perseveraran en la búsqueda de Dios.

Por eso la conclusión de Pablo es que todo el que está en el mundo está bajo el juicio de Dios. Pero no aclara si es solamente para el incrédulo o, si ese “que está en el mundo”, también incluye a cristianos carnales. De todos modos, ¿Tú crees que necesitamos que lo aclare?

La Fe Siempre Justifica

(21) Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; (22) la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, (23) por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, (24) siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, (25) a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, (26) con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Cuando dice “pero ahora”, en el inicio del verso 21, está subrayando el contraste entre la revelación de la ira de Dios, y la revelación de su justicia. Y cuando al final habla de la ley los profetas, está dando a entender que se refiere a todo el contexto del Antiguo Testamento.

En el verso siguiente hace alusión a la fe en Jesucristo. Eso no significa una simple alusión religiosa o nominal de una muletilla templista, sino que habla de una confianza genuina en Cristo, de una sincera seguridad en Él, en lugar de en uno mismo, para alcanzar la salvación.

En el 23, mientras tanto, dice que nunca nadie alcanzará por sí mismo las normas divinas de absoluta perfección moral para merecer la gloria de Dios. Por lo tanto, si va a haber alguna clase de salvación, que indudablemente la va a haber, debe venir por otra vía.

El verso 24, mientras, habla de estar justificados, significa ser declarados justos ante Dios. En el final, se alude a la redención, y se utiliza la palabra griega apolutrosis, que tiene que ver con una liberación, asegurada por el pago de un rescate.

Habla de una liberación, de dejar en libertad. La palabra, en el griego secular, describía a un conquistador soltando a los prisioneros, un amo redimiendo a un esclavo. En el Nuevo Testamento, la palabra designa la liberación del mal y de la condenación del pecado por medio de Cristo. El precio que se pagó para la compra de esa liberación, fue su sangre derramada.

Y en el verso 25 habla de la propiciación, y quiere decir apaciguamiento de la ira divina por medio de una ofrenda de sacrificio. Algunos niegan que la Biblia contenga esta idea porque no creen que un Dios de amor pueda nunca convertir a sus criaturas en objeto de su ira.

Pero la idea está claramente expresada en la palabra griega traducida como propiciación, que ofrece la única solución ante la condena divina del pecado. En el corazón del evangelio yace la idea de que, si Cristo no hubiera tomado sobre sí la ira de Dios que la humanidad merecía, ella todavía pendería sobre nosotros.

El concepto de propiciación está también vívidamente descripto en Isaías. La palabra sangre es una referencia a la muerte de Cristo como sacrificio realizado en lugar nuestro. La sangre derramada de Cristo, es una clara evidencia de que entregó su vida por nosotros.

Para manifestar su justicia implica que Dios no había castigado todos los pecados pasados. Por lo tanto, aparecía como alguien injusto, en razón de que se había pecado sin que se hubiese pagado la pena correspondiente. Pero cuando Cristo murió, Él pagó incluso por los pecados pasados que Dios había perdonado, mostrando así que la justicia divina nunca perdona el pecado sin satisfacción completa de la pena.

Eliminando la Jactancia

(27) ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.

(28) Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

(29) ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles.

(30) Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe, a los de la incircuncisión.

(31) ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

Pregunta Nº 19: ¿Dónde, pues, está la jactancia?

Si te digo que jactancia es arrogancia, presunción y orgullo excesivo, creo que tú ya entiendes muy bien de qué estamos hablando. Ese minúsculo hombrecillo de pies pegados al suelo supone, en algún momento de su afiebrada divagación, que puede cuestionar, evaluar, analizar y hasta influir en Dios.

Eso es moneda corriente en el mundo secular. Bastará ver a grandes empresarios, industriales, banqueros, deportistas de élite o actores o cantantes de fama, moverse en sus ambientes como si absolutamente nada pudiera detenerlos.

Y lo hacen de un modo que en algunos casos, al verlos, no han sido pocos los cristianos que se han quedado pensando si realmente ellos tenían la verdad o si esa verdad simplemente pasaba por una suculenta cuenta bancaria y las influencias que ella producía en el marco social.

Claro que eso se derrumbaría con gran estrépito a poco de, por ejemplo, contraer una grave enfermedad cualquiera de esas personas casi envidiadas por las mayorías. Allí se toma clara conciencia de la fragilidad humana y de lo poco que sirven la fama, el dinero, el poder y las influencias a la hora de encontrarse cara a cara con la muerte o su cercana presencia.

De allí que la pregunta de Pablo apunta, entiendo, a ayudar a reflexionar al hombre que conoce a Cristo, y que en muchos casos, llevado por ciertas euforias templistas, se coloca en un plano casi superior al mismo Dios en el que dice creer. No hay jactancia que encuentre argumento sólido cuando Dios dice presente en una situación.

Pregunta Nº 20: ¿Por cuál ley?

Los fariseos de los tiempos de Pablo se ufanaban de sus posiciones jerárquicas y se jactaban del dominio que ejercían sobre la población rasa. Claro que cuando estos religiosos se encontraban cara a cara con el apóstol, así como les había ocurrido con el propio Jesús, no sabían qué actitud tomar, ya que las estructuras mentales que los sostenían se desmoronaban al impulso suave pero firme del genuino poder de Dios manifestado por medio de sus hijos.

Lo que Pablo les da a entender, entonces, es si existe alguna clase de ley establecida por Dios que los avale en sus posturas soberbias y orgullosas de dignatarios religiosos pertenecientes a castas especiales. De hecho, espiritualmente no existe esa ley. Por eso la siguiente pregunta paulina.

Pregunta Nº 21: ¿Por la de las Obras?

Esto tiene que ver con la actitud de mucha gente que vive de activismo en activismo y supone, con la mejor de las intenciones, pero con el menor de los conocimientos, que todo lo que están haciendo, así sea en beneficio de mucha gente necesitada, les avala o autoriza posturas de orgullo excesivo.

Y lo de las obras no es algo menor, créeme. Si pensamos que hay mucha gente, ¡Pero mucha de verdad! ¿Eh?, que está prácticamente convencida que por buenas obras se abre una autopista sin peaje a la salvación, no es para menoscabar su endiosamiento.

Observa ciertas congregaciones de las consideradas importantes. ¿Cuál es su énfasis? Todo lo que hacen o son capaces de hacer. Que no es malo en sí mismo, de hecho, pero que no es lo auténticamente prioritario. En estos ambientes, tatar de hablar en términos espirituales, es poco menos que una utopía.

Pregunta Nº 22: ¿Es Dios solamente Dios de los judíos?

¡Buena pregunta esta de Pablo! Remanida tal vez para nosotros que hoy accedemos a esta historia como normalmente se dice en los ámbitos deportivos: “con el diario o periódico del lunes”, que significa habiendo entendido todo.

Pero es menester que entiendas que en esos tiempos, había todo un andamiaje étnico que determinaba que fuera mucha la gente que llegara a suponer que, en efecto, Dios era el Dios de los judíos, y no el Dios del universo.

¿No está sucediendo hoy con cristianos de distintas formas de credos o, lo que es más curioso, de diferente denominación de un mismo credo? Te podrá parecer una exageración de mi parte y te entiendo que pienses así hoy, pero déjame decirte que cuando yo comencé mi vida de creyente, todavía eran muchos los que suponían que había un Dios pentecostal y otro Dios bautista, por dar un ejemplo.

Pregunta Nº 23: ¿No es también Dios de los gentiles?

Fíjate que de inmediato, en el verso siguiente, el propio pablo se auto responde su pregunta. Y lo hace consignando algo que todos sabemos, pero que en muchos casos parecemos olvidar: que Dios es uno, y que justificará por la fe tanto a los de la circuncisión, (Esto es: los creyentes formales, agrupados), como a los de la incircuncisión, (Esto es: a los que todavía no asisten a una iglesia o que, incluso, asistían y se fueron a vivir su evangelio fuera de los templos)

Porque hemos llegado a un lugar de nuestras creencias tan radicalizado y pragmático que llegamos a suponer que los salvos son los que nosotros decidimos que sean, y los perdidos los que nosotros descalificamos.

Siempre recuerdo a un hermano nacido en una pequeña iglesia compuesta en su gran mayoría por rudos inmigrantes italianos. Me aseguraba este hermano que su padre no sólo estaba convencido que sólo los de su denominación eran salvos, sino que incluso, ese pensamiento también se reducía a su pequeña iglesia. ¿Los demás? Bien gracias, pero afuera. Ignorancia. Del verbo ignorar, desconocer; cero insulto.

Pregunta Nº 24: ¿Luego por la fe invalidamos la ley?

Aquí también hay una respuesta inmediata. La que nos dice que la fe confirma la ley, porque la ley, -no sé si lo recuerdas-, fue dada para que nosotros cayéramos en cuenta que no podíamos cumplirla con nuestras fuerzas, no para convertirla en una espada legalista ejecutora de cristianitos nuevos.

Las leyes morales de Dios no son abolidas por el evangelio de Cristo. Por el contrario, todo el plan de salvación, incluyendo a Cristo obedeciendo por nosotros la Ley, y dando su vida para pagar nuestras transgresiones de ella, muestra que las normas morales divinas son eternamente válidas.

4

Justificados en Esperanza

 (Romanos 4: 1) = ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne?

(21) Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.

(22) Porque ¿Qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.

(4) Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; (5) más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.

(6) Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, (7) diciendo: bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos.

(8) Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

Pregunta Nº 25: ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne?

El argumento de Pablo es que Abraham no fue justificado por las obras o la obediencia de la ley. La afirmación que hace Santiago en 2:21 de su carta, respecto a que Abraham fue justificado “por las obras”, usa la palabra “justificado” en un sentido diferente, que no equivale a “ser declarado justo” por Dios (Como aquí), sino a “mostrarse como justo” (La palabra puede ser usada entonces en ambos sentidos).

Pablo y Santiago están de acuerdo en que desde el inicio Abraham recibió la salvación y el perdón eterno solamente por la fe, tal como se lo entiende en Génesis 15:6, pero que más tarde esa salvación se manifestó por sus obras, cosa que recoge Génesis 22:9. Creo que así es puntualmente con nosotros, hoy.

La respuesta a la pregunta de Pablo, entonces, es que Abraham halló una salvación eminentemente brotada de la Gracia o el favor divino, y no por las obras que él pudiera haber realizado y que, aunque buenas, no fueron vehículo de su salvación, sino consecuencia posterior de ella.

Pregunta Nº 26: ¿Qué dice la Escritura?

En el verso 3, donde dice que el creerle a Dios le fue contado por justicia, esa expresión “le fue contado”, es el vocablo griego logidzomai, y es útil para que lo comparemos con nuestras palabras logística o logaritmo.

Nos habla numéricamente de contar, computar, calcular, sumar. Metafóricamente, mientras tanto, es considerar, reconocer, razonar, juzgar, evaluar, valorar. Logidzomai concluye un pensamiento, juzga los asuntos, saca conclusiones lógicas, decide resultados, y pone cada acción en una posición de débito o crédito.

Un Sello de Justicia

(9) ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia.

(10) ¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión o en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión.

(11) Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia; (12) y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.

Pregunta Nº 27: ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión?

Es más que notorio que en este idioma simbólico aunque ciento por ciento literal desde lo histórico, cuando dice circuncisión se refiere al pueblo judío, en tanto cuando expresa incircuncisión tiene que ver con los gentiles.

Pablo apela a la vida de Abraham para demostrar que la gratuita dádiva de la salvación no está limitada para aquellos que han recibido la señal física de haber sido incluidos en el pueblo de Dios bajo el antiguo pacto, o sea la circuncisión.

Pregunta Nº 28: ¿Cómo, pues, le fue contada?

El mismo argumento, fíjate, podría haberse utilizado para poner en evidencia que una persona ha sido perdonada antes de recibir, bajo el nuevo pacto, el bautismo, que es el signo externo de la conversión. Por eso Pablo se pregunta, aunque indudablemente conoce de antemano la respuesta, que cómo le fue contada esa justicia al llamado “padre de la fe”.

Pregunta Nº 29: ¿Estando en la circuncisión o en la incircuncisión?

Claro está que, para inmensa sorpresa indisimulada de aquellos judíos del primer siglo, Pablo argumenta sobre estas bases sólidas, que Abraham es también padre de los creyentes gentiles, obviamente, incircuncisos.

¿Exagera Pablo? ¿Se equivoca? No se trata de establecer un estudio teológico profundo pleno en riquezas históricas o sociales, se trata de poner sobre el tapete la acción del Espíritu Santo en el asunto. Y bajo esta óptica, no cabe duda alguna que tanto judíos como gentiles gozaron del mismo favor de Dios y no por sus pactos físicos, sino por los espirituales. Exactamente igual a como sucede hoy.

Una Promesa Intacta

(13) Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.

(14) Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa.

(15) Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.

(16) Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros (17) (como está escrito: te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.

(18) Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: así será tu descendencia.

(19) Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

(20) Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, (21) plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; (22) por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

(23) Y no solamente con respecto a él se escribió que les fue contada, (24) sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, (25) el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

Muchas experiencias humanas, tales como el amor, el gozo, la paciencia, el coraje y la misericordia, pueden ser hasta cierto punto el fruto de nuestro propio esfuerzo. Pero la fe aparece cuando dejamos de intentar lograr algo por nosotros mismos, y confiamos en que alguien lo logre en nuestro lugar.

La fe es una experiencia completamente opuesta a la autosuficiencia. Aparentemente, esta es la razón por la cual Dios decidió que la fe fuese enteramente y sin contaminaciones ambientales, la disposición del corazón que nos trae salvación, para que sea por gracia, esto es, para que constituyese una dádiva divina enteramente gratuita, independiente de cualquier mérito nuestro.

Es sumamente valioso liberar el poder creador de la Palabra de Dios, creyendo en ella en medio de las peores dificultades. La fe de Abraham de que dios cumpliría su promesa estaba basada en la confianza en el poder divino, el cual se demostró en la resurrección y en la creación.

Cuando se habla de esperanza contra esperanza, se lo plantea en forma contraria a cualquier expectativa humana ordinaria, mientras que al decir que es en esperanza, se aguarda que Dios cumpla efectiva y puntualmente con sus promesas.

Por eso, no sólo dicen los libros elementales del evangelio, sino el máximo tratado íntimo de la fe, que deberás mantenerte absolutamente firme cuando seas tentado por la incredulidad, en cualquiera de sus facetas, en la certeza plena y seguridad cierta de que Dios siempre cumple con sus promesas.

Por eso se añade que él se fortaleció en fe. Eso implica que a la espera cerca de diez años de que se cumpliera una promesa de realización aparentemente imposible, en lugar de debilitarse, la fe de Abraham creció, mientras seguía dándole gloria a Dios.

Aunque a todo lo largo del Nuevo Testamento se nos da cuenta de los beneficios que nos ha traído la resurrección de Cristo, aquí ésta nos gana específicamente la justificación, esto es, el ser declarados como justos delante de Dios. Al levantar a Cristo de entre los muertos, Dios anuncia tanto su aprobación de la obra redentora de Cristo ya consumada, como de todos los que creen, y por lo tanto están unidos al Señor en su resurrección.

5

Morir Para Vivir

 (Romanos 5: 1) = Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; (2) por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Toda la vida cristiana es el fruto de la gracia de Dios, en la cual estamos firmes: su favor y previsión en Cristo que no merecemos. La gloria de Dios es una manifestación externa de su esencia interior. Al regreso del Señor se revelará esa gloria en toda su plenitud, y los creyentes se regocijan por la perspectiva de contemplarlo tal cual es y compartir su gloria.

(3) Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; (4) y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; (5) y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Es inexplicable ese sentir que sólo los creyentes genuinos conocen de manera perfecta, sin que nadie se los aclare. Cuando mayores parecerían ser las dificultades o las crisis que esa gente está viviendo, mayor es su esperanza y su certeza de recibir todo lo que Dios ha prometido.

La palabra griega que aquí se traduce como amor, es la palabra ágape. Una palabra a la que el cristianismo le dio un nuevo significado. Fuera del Nuevo Testamento, raramente se usa en los manuscritos griegos existentes en la época.

Ágape denota una invencible benevolencia y una irreductible buena voluntad, que siempre busca el bien de la otra persona, no importa lo que ésta haga. Es el amor sacrificial que da libremente sin pedir nada a cambio y no se detiene a considerar el valor de su objeto.

Ágape es un amor que se ofrece conscientemente, mientras que philos depende de circunstancias involuntarias; tiene que ver con voluntad más que con la emoción. Ágape describe el amor incondicional de Dios por el mundo, y representa el carácter interno de los miembros del Reino de Dios.

Un Lugar Merecido

(6) Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

(7) Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

(8) Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

(9) Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

(10) Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

(11) Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

Aquí hay una verdad que, si bien no ha estado escondida, al menos sí ha pasado desapercibida para muchos que gustan de leer las Escrituras, y es que no tuvimos que presentarnos como justos delante de Dios antes de que enviara a Cristo para ganar nuestra salvación. De acuerdo, no es vida o muerte, pero convendrás conmigo que te cambia algunos mapas teológicos que tenías, ¿No es cierto?

Luego hace especial hincapié en la sangre. Y no es gratuito, ya que la sangre es la reconciliación y la vida victoriosa. El verso 10 establece que toda persona es injusta y, por consiguiente, merece ser juzgada. El amor de Dios va más allá de la satisfacción de la justicia, y establece  un lazo de comunión en la sangre de Cristo Jesús.

La fe en su sangre no solamente nos libera de la ira de Dios, sino que también es el medio para una vida victoriosa. 1) La sangre de Cristo resuelve el asunto legal de nuestra separación de Dios, reconciliándonos con Él, y 2) La fe en su sangre infunde vida divina y nos da fuerzas para nuestro triunfar continuo sobre el pecado.

Esto nos lleva a coincidir que, aún en la tribulación, no sólo confiamos en Dios para recibir futuras bendiciones, sino también nos gloriamos en Dios por el actual compañerismo que con Él disfrutamos a través de Cristo.

De la Muerte a la Vida

(12) Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

(13) Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.

(14) No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.

(15) Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.

(16) Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación.

(17) Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia.

(18) Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.

(19) Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.

(20) Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; (21) para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo.

Este pasaje, en principio, debe ser entendido en un contexto global en el que se hace una exposición del evangelio de la gracia de Dios revelada a través de Jesucristo. También continúa magnificando la gracia de Dios, al presentar la dimensión universal de la obra redentora de Cristo.

El verso 18, por ejemplo, resume las enseñanzas de Pablo. El acto de un hombre introdujo el pecado en el mundo y la pena de muerte sobre la raza humana. Por otro lado, la obediencia de un hombre contradijo este hecho y puso la justicia y la vida eterna a disposición de la humanidad.

Adán representó a toda la humanidad atrapada por el pecado y la muerte. Jesucristo representa a una nueva humanidad caracterizada por la justicia y la vida. Recibimos las consecuencias del acto de Adán al nacer, y las del sacrificio de Cristo a través de la obediencia y la fe.

La expresión “como el pecado” que leemos en el verso 12, es la clave para entender todos los versículos que van del 12 al 21. Porque Pablo se dispone a trazar varios paralelos entre la forma como Adán nos afectó, y cómo lo hizo Jesucristo. La frase “por cuanto todos pecaron”, probablemente significa que todos pecaron “en Adán”, esto es, cuando el primer hombre pecó, dios consideró que habían pecado todos sus descendientes, en razón de que adán era nuestro representante.

Sin embargo, otros creen que esta frase significa meramente que todos los demás pecaron después y por eso murieron. Pero los versos 13 y 14 parecen apoyar la primera interpretación. Pablo refuerza y demuestra su afirmación del verso 12, señalando el hecho de que la gente moría en el tiempo que precedió a la proclamación de la ley (Me refiero a la ley escrita en los Diez Mandamientos de Éxodo 20).

Su argumento es que la gente moría porque toda la humanidad había sido hallada culpable a causa del pecado de Adán, y por ello era castigada, no porque transgredía deliberadamente la Ley (Que aún no existía).

Pablo dice que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán; esto es, no pecaron al desobedecer un mandamiento verbal específico de Dios. Y con respecto a cuándo dice que “es figura”, está hablando de un anticipo viviente o tipología de otro que vendría después.

Pablo, en su detalle, se refiere a Adán como una tipología o figura de Cristo, y traza una analogía entre ambos. Su similitud consiste en que sus actos han afectado a mucha gente. Pero sus diferencias son más pronunciadas, y Pablo ofrece un triple contraste. Primero, la acción de Adán constituyó una transgresión, un extravío voluntario; la de Cristo, una acción de gracia.

Segundo, el pecado de Adán trajo consigo la condenación y la muerte, mientras que Cristo trajo justificación y vida. Tercero, Adán se caracteriza por la desobediencia, y Cristo por la obediencia. Somos parte de la actitud de Adán a través del nacimiento, pero somos de Cristo por la fe. En Adán somos condenados y morimos, más gracias a la obra redentora de Cristo, por la fe podemos ser justificados y vivir.

En el verso 18, en tanto, donde dice “todos los hombres”, no se alude a la misma gente en ambas ocasiones, ya que entonces el versículo significaría que todo aquel que naciese será salvo, una especie de universalismo antojadizo, y que es algo que la escritura jamás ha enseñado.

Por el contrario, el primer “todos los hombres” se refiere a todos los representados por Adán, o sea, el conjunto de la raza humana. El segundo “todos los hombres” alude a aquellos representados por Cristo, esto es, a todos los que creen en el Señor.

El verso 19, por su parte, es un resumen del plan de Dios a la luz de figuras representativas de la raza humana. Adán pecó (Una vez), y todos los que Adán representaba fueron encontrados culpables. Cristo obedeció (A través de toda su vida) y todos a los que Cristo representaba  serán constituidos justos.

Algunos objetan esta idea de figuras representativas de la raza humana. Peo si no creemos justo que nos consideren culpables por el pecado de Adán, tampoco deberíamos pensar que es justo que nos declaren inocentes por la obediencia de Cristo.

Respecto a los versos 20 y 21, hay algunas explicaciones que no hacen más que dejar claramente en evi9dencia lo que tantas veces se nos ha enseñado, respecto a que el mayor propósito de la Ley era hacer evidente el pecado, y de esa forma manifestar mejor la necesidad de la redención.

6

De la Esclavitud a la Libertad

(Romanos 6: 1) = ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?

(2) En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado ¿Cómo viviremos aún en él?

(3) ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

(4) Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

(5) Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; (6) sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

(7) Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

(8) Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; (9) sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.

(10) Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive.

(11) Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

(12) No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; (13) ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

(14) Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Pregunta Nº 30: ¿Qué, pues, diremos?

Esta pregunta que aquí Pablo se formula como parte de un todo que ahora examinaremos, tiene sin embargo un correlato bastante frecuente en la vida de fe de muchos cristianos contemporáneos. Se enfrentan con diversas corrientes opuestas a sus creencias y se lo plantean del mismo modo, aunque en primera persona: ¿Y ahora qué debo decir?

Golpean a la puerta de nuestra casa, un domingo a las nueve de la mañana, un grupo de simpáticos (O a veces no tan simpáticos) Testigos de Jehová, con su ropa impecable y sus niños de traje y corbata como imitaciones minúsculas de hombres maduros, a exponernos su doctrina y la aparente necesidad imperiosa de nuestra parte de incorporarnos a su grupo. ¿Qué, pues, diremos?

Y que conste que no tomo a los respetables hombres y mujeres que integran los Testigos de Jehová como ejemplo, no por animosidad ni nada por el estilo, sino porque les reconozco una capacidad de abnegación, esfuerzo y compromiso que más de un cristiano desearía exista en su iglesia.

De hecho, uno de los motivos que anima a muchos hermanos a escribirme, ha sido exacta y puntualmente ese: ¿Qué responder ante la visita de Testigos de Jehová? ¿Cómo debatir con ellos? ¿Cómo confrontar sus creencias con las nuestras? Mi respuesta ha sido siempre la misma: no confronten, no debatan. El evangelio no es una ideología política, es un estilo de vida. A lo sumo, tener muy en cuenta, -para adentro y para afuera-, que el árbol se sigue conociendo por sus frutos.

De todos modos, ese “¿Qué diremos?”, no digo que atormente, pero sí preocupa a muchos cristianos fieles y sinceros. ¿Y sabes qué? Tienen razón de preocuparse, porque cuando tú no sabes qué decir respecto a algo, en realidad estás mostrando que tú no sabes muy bien todavía dónde estás parado.

Yo suelo decir más o menos lo mismo, pero eso aquí, en mi lugar de residencia: “No discutamos. Ven a mi calle, siéntate en el cordón de la vereda frente a mi casa y mírame vivir. Luego hablamos”. ¿Fantochada? ¿Soberbia? ¡No! Simple confianza en la autoridad de un testimonio de convicciones serias y no sólo de un discurso teológico convincente. ¿Qué, pues, diré? Lo que el Espíritu Santo ponga en mi boca. Ni un milímetro más, ni un milímetro menos.

Pregunta Nº 31: ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?

La enseñanza de Pablo en el capítulo anterior, respecto a que a mayor pecado más abundante gracia, era susceptible de ser tergiversada. Y como ha venido sucediendo puntualmente con toda la obra de Dios que puede ser tergiversada, el diablo y sus huestes lo han intentado y, en muchos casos, también logrado.

Porque fíjate que es tanta la basura teológica falsa ha podido meter Satanás en las mentes de muchos cristianos demasiado místicos, que tranquilamente algunos pudieron haber  entendido que, si pecando le daban a Dios la oportunidad de mostrar lo grandioso de su gracia, entonces debían pecar una y otra vez para que eso fuera posible.

Fíjate hasta qué extremo podría llegar la confusión de alguien que, pese a haber leído la Biblia de cabo a rabo y tener más que claro lo que Dios piensa y determina respecto al pecado, de pronto podrían encontrase aceptando y permitiendo ese pecado pesando, -oh inconsciencia-, que le están haciendo un gran favor a Dios permitiéndole otorgar mayor gracia. (!)

En el momento de estar preparando este trabajo, recibí un correo de una mujer que me confesaba que no tenía seguridad de su salvación. Cuando quise saber el motivo, me dio una serie de argumentos muy dispersos y difusos, lo que por su estructura y mi propio discernimiento, me dejaron entrever que había pecado en su vida y de allí su miedo.

Se lo comenté como lo hago casi siempre, sin utilizar ninguna clase de anestesia, y su reacción fue puntualmente la que esperaba. Ella entendía que si se había convertido y era salva, a Dios no le podía preocupar demasiado lo que ella hiciera hoy con su cuerpo. Le habían enseñado que la salvación no se pierde.

Y no me opongo a esa enseñanza, y hasta podría decirte que en un cierto punto de ella, la comparto. Pero no puedo dejar de decir que, si te atreves a pecar sin ningún miramiento ni pudor, auto convenciéndote de que anda pasará, yo me preocuparía mucho por saber si realmente el día que te convertiste, te convertiste o si sólo hiciste una oración y pensaste que con eso sobraba y bastaba.

Porque podemos coincidir en que la salvación ganada no se pierde, pero en lo que no coincidiremos tan fácilmente es en evaluar si esa salvación ya está lograda o no, porque a eso solamente lo sabe Dios. Nosotros, apenas nos conformamos con las imágenes de los “como que” que los hombres hacen en esta tierra.

Pregunta Nº 32: ¿Cómo viviremos aún en él?

La idea de un cristiano perseverando en el pecado es totalmente contraria al evangelio. El pecado es odioso y destructivo, y aquellos que han muerto al pecado y a su poderosa influencia no deben desear vivir en él nunca más.

Lo he explicado y también enseñado en varios trabajos al respecto, y muchos basados en profundos estudios de hombres de Dios irreprochables desde el punto de vista bíblico, aunque cuestionados por los teólogos de Babilonia, que temen que la gente crea lo que verdaderamente tiene que creer y desestimen lo que ellos enseñan para beneficios propios, que una cosa es cometer pecados y otra muy distinta es vivir en pecado.

Lo primero, siempre es factible aún para creyentes sólidos, aunque expuestos a toda clase de tentaciones. En ese caso, abogado tenemos, a Jesucristo el justo. La segunda posibilidad, en cambio, a mi modesto entender no tiene nada que ver con los creyentes.

Y si alguien me dice que ha sido testigo de creyentes viviendo en pecado, déjenme decirles que tengo la obligación de poner muy en duda su calidad de creyente. Me quedaría más con un hombre o mujer religioso, que asiste a una iglesia determinada cumpliendo con todos sus requisitos internos. Asunto loable y para nada digno de crítica, pero insuficiente a la hora de hablar de salvación.

Pregunta Nº 33: ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

En primer lugar debo referirme al bautismo en agua tradicional que conocemos y practicamos en nuestras congregaciones cristianas. Con distintas formas y versiones, pero todos apuntados a un mismo símbolo. Que el creyente se una a Cristo en su muerte, sepultura y resurrección.

El tema puntual del bautismo en agua y delante de mucho público, (Normalmente los estatutos internos de las diferentes denominaciones coinciden en este punto, aunque existen algunas que lo ponen como única llave de ingreso a la calidad de miembro oficial), es sumergirse en las aguas como símbolo de muerte, permanecer un par de segundos sumergido como símbolo de sepultura y emerger como símbolo de resurrección. Antiguo, emotivo y para nada censurable, pero me temo que un tanto alejado de lo que realmente habla la Biblia cuando habla de bautismo.

Y no voy a extenderme en esto porque ya lo he enseñado con suficiente base bíblica y sin recibir ni críticas ni cuestionamientos de nadie, pero me limitaré a reiterar que el término bautizar, es traducción de “sumergir”, y esto tiene que ver en un ámbito espiritual pleno de sumergirse en la presencia espiritual del Señor, y de allí salir ungido y con poder del Espíritu Santo operando en nuestras vidas. Podrá parecer muy quimérico, pero te ruego que me presentes un mejor testimonio de la otra interpretación en base a los frutos visibles de uno y otro emergidos de distintos bautismos.

Con estas pequeñas acotaciones en mente, y tratando de desestructurar tu mente de las enseñanzas tradicionales que no siempre son bíblicas, pero seguimos respetando porque hace mil años que se viene haciendo así y cómo vamos a modificarlas ahora, ¡Los más viejos se nos van a ofender y a irse a otra iglesia!, debo preguntarte:

¿Cómo encaja mejor esto de ser bautizados en la muerte de Jesús, como se nos ha enseñado o cómo te lo he dado a entender? No me respondas nada, consulta al Espíritu Santo que mora en ti y Él te dirá lo justo, no un hombre imperfecto de carne y hueso.

Cuando Pablo habla de nuestro viejo hombre se refiere a nuestras vidas antes de nuestra conversión, esto es: lo que éramos antes de ser cristianos bajo el dominio irrestricto de la carne. Cuando habla del cuerpo del pecado, en tanto, se refiere a la naturaleza pecaminosa existente dentro de nosotros, no al cuerpo humano específicamente.

El verbo griego traducido como “sea destruido”, no significa que sea aniquilado, sino derrotado y privado de su poder. Esto va a evitar confusiones, malos entendidos y hasta muchos tremendos errores en los que el enemigo ha logrado hacer incurrir a cristianos al punto de llevarse sus vidas con esta estratagema de tergiversación y engaño.

Al decir “muertos al pecado”, por su parte, está diciendo no sometidos al pecado ni al dominio de su poder en nuestras vidas, es decir, muertos a su poder esclavizador, aunque no a todas sus influencias. De allí que una conclusión lógica es que si estamos muertos al dominio del pecado, y si el pecado ejerce efectos destructivos en nuestras vidas, entonces, como es natural, no debemos dejarlo que reine en nuestros cuerpos.

Enfrentamos un continuo reto día tras día; nos inclinamos ante el pecado o ante Dios, esa es la única opción. Y cuando se refiere a miembros, habla de las varias partes de nuestro cuerpo, probablemente como representativas de todos los aspectos de nuestra vida.

Aunque en esta vida nunca podemos decir que estamos libres de pecado, tampoco debemos decir, por ejemplo, “este pecado me ha derrotado, me rindo”. El poder de la resurrección de Cristo, que obra en nosotros, es mayor que el poder de cualquier pecado, no importa el tiempo que haya afectado nuestras vidas.

Estar bajo la ley, por su parte, es estar subordinados a un sistema que nos obliga a ganarnos la salvación obedeciéndola, pero estar bajo la gracia es ser justificado y vivir por el poder de la resurrección de Cristo que mora en nosotros. Podemos morir al pecado, no porque la ley lo prohíbe, sino por todos los recursos que nos ofrece la gracia.

Algunos interpretan erróneamente este versículo como si no importara que los cristianos desobedecieran los mandamientos morales de Dios, porque ya no están –dicen- bajo la ley. Tal punto de vista está en contraposición con las concepciones de Pablo sobre el pecado, y las propias palabras de Jesús sobre la Ley.

De Esclavos a Siervos

(15) ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.

(16) ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

(17) Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; (18) y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

(19) Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.

(20) Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.

(21) ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.

(22) Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

(23) Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Pregunta Nº 34: ¿Qué, pues?

Puede sonar hasta repetitivo esto de Pablo de preguntar qué, pues. Porque podría parecer que él no está seguro de lo que va a hacer o decir y, como tantos cristianos de este tiempo, busque otras voces para tranquilizar su conciencia y hacer, en definitiva, lo que seguramente el Espíritu Santo ya le ha comunicado a su discernimiento que debe hacer.

Sí, es probable que así fuera. Después de todo, y más allá de nuestros porfiados gustos y predilecciones de elevar a los hombres a categorías de divinidades que nunca tuvieron ni tienen, Pablo no era más que eso, un hombre, y como tal tenía todo el derecho de poner en duda lo que venía a su mente.

Y no porque esto fuera negativo o contrapuesto a lo que la misma palabra antigua llamada Ley decía, sino porque todo hombre bien intencionado siempre, escucha bien; siempre, tendrá el lógico y legítimo temor de estar caminando por fuera del camino que Dios ha trazado para él.

A diario recibo correos de distintas latitudes del mundo, donde hermanos varones o hermanas mujeres me cuentan vicisitudes de índole eclesiástica que los lleva a actuar de modos casi rebeldes, y me preguntan si eso que están haciendo estará bien o será algo de ellos.

No pueden entender, (Y yo comprendo eso porque a mí mismo me sucedía a menudo hace algunos años), que el Espíritu Santo les pueda haber dado alguna directiva que esté en contradicción a lo que ha ordenado, por ejemplo, el pastor de sus iglesias. No se dan cuenta que los que están en contraposición con la misma palabra de Dios, en muchos casos, son esos mismos líderes.

Pregunta Nº 35: ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia?

Esta pregunta conserva vigencia, porque no es poca la gente (Y hablo de miembros de iglesias cristianas, no de paganos impíos o incrédulos pecadores), que busca casi con desesperación alguna tabla de salvación para poder continuar con una vida en descuerdo al modelo divino

Si tú estás enamorado o enamorada de un pecado, cualquiera éste sea, tú estás en problemas graves. Y no porque estés cometiendo un pecado simplemente, no; porque a eso puede llegar cualquier hombre por simple y propia imperfección o debilidad.

Estás en un problema porque ya no estás viviendo una vida de santidad con algún tropiezo llamado pecado de vez en cuando por ignorancia o debilidad, sino que estás viviendo en pecado. Y esto último no es patrimonio interior de un genuino hijo de Dios, por lo que necesariamente habrá que evaluar si realmente lo eres.

La gracia, que es simplemente el favor de Dios sin mérito alguno de nuestra parte, se manifiesta grandemente cuando el pecado es grande. Sin embargo, para que esa gracia pueda manifestarse, tendrá que existir necesariamente arrepentimiento. De otro modo, no habrá perdón.

Pregunta Nº 36: ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

En estos textos, otra vez, Pablo refuta la suposición de que la gracia aliente o permita el pecado. Usa la analogía de la esclavitud para oponerse a la tolerancia ante el pecado, y las que fueron indudablemente las propias palabras de Jesús sobre la Ley.

Una persona es esclava de aquello ante lo que se inclina y de lo que reconoce como su dueño. Si obedece el mandato del pecado, éste es entonces su amo y se mueve en dirección hacia la muerte. Si obedece el mandato de la justicia, Ésta es a quien se somete, y experimenta por ello la nueva vida.

Está más que claro que los lectores de Pablo, que alguna vez fueran esclavos del pecado, han renunciado a su antiguo amo y se han consagrado como siervos de la justicia. Esto es, dejaron de obedecer al amo llamado pecado y pasaron a ser obedientes del amo Jesucristo.

Respecto a esto, en el verso 17 cuando Pablo dice que ellos han obedecido de corazón a aquella forma de doctrina, está utilizando un vocablo griego que se pronuncia hupakouo, de donde luego se va a traducir el término en cuestión.

La implicancia que tiene hupakouo, es la de oír como un subordinado, escuchar atentamente, obedecer como un súbdito, contestar y responder, someterse sin reserva. Esta palabra se aplicó particularmente a siervos que estuvieron atentos a las peticiones que se les hicieron y las cumplieron. El vocablo contiene las ideas de oír, responder y obedecer.

Pregunta Nº 37: ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis?

Hay que entender que Pablo está utilizando aquí la analogía humana de la esclavitud, para reforzar y al mismo tiempo argumentar su apelación a la santidad de los creyentes. Al hacerlo, recuerda a sus lectores los evidentes contrastes entre la vieja vida aún no regenerada, y la nueva vida en Cristo.

Convengamos que la santidad, es un bien preciado que casi todos los creyentes ambicionan tener, como si se tratara de una especie de punto de llegada de una competencia. Sin embargo, déjame decirte que la santidad según Dios, es sencillamente un punto de partida obligado para lo que sea que hagas o desees hacer para el Reino.

Los esclavos del pecado no reconocen la necesidad de la justicia, sino que se abandonan al proceso de deterioro moral que culmina con la muerte. Los siervos de Dios, por el contrario, se consagran a la santidad, un camino que conduce a la vida eterna.

El verso 23, que a mi entender resume las consecuencias de los dos tipos de esclavitud, es sumamente gráfico. Allí dice que la paga del pecado es muerte. Y no son pocos los que han querido ver detrás de esta palabra, una sentencia física a morir de terribles enfermedades o accidentes para los pecadores, pero no es así.

No excluyo nada de eso porque Dios es tan soberano para decidir hacer como para hacerse a un costado y dejar hacer, pero he aprendido que cuando la Biblia habla de muerte, salvo relatos literales e históricos, generalmente no se refiere a la muerte física, sino a la espiritual.

Dios es eterno, y para Él no existe la muerte física. Es el hombre el que la tiene muy en cuenta, se preocupa por ella y hasta lo aterroriza. Es el arma mejor utilizada por Satanás para disminuir cristianos. No por nada se le dice que es el amo del imperio del miedo y la muerte.

No obstante, de la muerte de la que se habla aquí, es de la muerte espiritual. Algo que es similar a lo que le sucedió a Adán luego de haber pecado en desobediencia. Es tener que salir del ámbito donde puedes tener comunión con Dios y quedar en otro donde estás expuesto y vulnerable a lo que el infierno se le ocurra arrojarte.

7

Nadie es Salvo por la Ley

 (Romanos 7: 1) = ¿Acaso ignoráis, hermanos (Pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto éste vive?

(2) Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.

(3) Así que si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que se si se uniere a otro marido, no será adúltera.

(4) Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.

(5) Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.

(6) Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

Pregunta Nº 38: ¿Acaso ignoráis, hermanos (Pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto éste vive?

Mientras la ley aún cumple la función de guiarnos para conocer las normas morales divinas, hemos sido liberados de someternos como esclavos a ella por medio de la gracia. Pablo ilustra nuestra libertad de la esclavitud de la ley con la analogía del matrimonio, al demostrar que la muerte de uno de los esposos libra al otro de sus obligaciones.

Paréntesis obligado: este concepto, se ha utilizado por años en las iglesias para asesinar espiritualmente a personas, haciéndoles creer y pensar que haberse divorciado, (Antes de ser creyentes) era un pecado mayor que el de la blasfemia al Espíritu Santo y sin perdón ni restauración, cuando en realidad todo se trataba de una analogía que Pablo realiza tomando como ejemplo algo de su época y de la antigua Ley.

El tema que aquí se discute no es el divorcio ni el nuevo matrimonio, sino las relaciones del cristiano con el sistema de la llamada “ley”. Pablo habla en términos generales sin detenerse en los detalles, y sus afirmaciones no deben ser utilizadas para descalificar las causas de divorcio y nuevo matrimonio que sí se mencionan con otra óptica (que no agrada a los legalistas) en Mateo19 y 1 Corintios 7, donde se tratan específicamente estos asuntos.

Cuando dice “así también vosotros…habéis muerto a la ley, vemos que la analogía aquí no es perfecta, porque aquí morimos nosotros, no la Ley. Peo la idea sin embargo está más que clara, y eso es lo que cuenta para Pablo y para todos los que hoy recogemos sus expresiones.

Como ha ocurrido una muerte, las viejas obligaciones y poderes se han roto, y ya no estamos sometidos al sistema que nos obligaba a obedecer utilizando nuestras propias fuerzas. Lo que quiero decir y significar, tal cual él lo hizo, es que estamos muertos a ese sistema de “la ley”.

En el estado anterior a nuestra conversión las pasiones pecaminosas, que tenían su origen en la carne, nos conducían a la muerte. Como cristianos experimentamos conflictos similares con los pecados de la carne, pero estos no deben prevalecer.

La diferencia, la enorme diferencia; que digo enorme, la abismal diferencia está radicada en la presencia activa, dinámica, genuina, cierta y no simulada ni declamada del Espíritu Santo, que es quien somete todas las pasiones al dominio del Reino de Cristo que mora en nosotros.

La libertad de la ley, mientras tanto, no implica de manera alguna que hayamos obtenido una especie de licencia para pecar, sino que estamos definidos al servicio a Dios. Bajo el régimen del nuevo pacto, el Espíritu Santo da el poder para obedecer a Dios, un poder que la Ley por si misma nunca pudo conceder. Por eso en el Espíritu hay vida abundante y fuera de Él, tinieblas y oscuridad…religiosas.

En cuanto a lo que leemos en el verso 6, en el sentido de estar bajo el régimen nuevo del Espíritu, esta palabra en los originales, es la palabra pneuma. Podríamos compararla con las nuestras neumonía, neumatología o neumático.

Tiene que ver con respiración, con brisa, con una corriente de aire, con viento, eso es espíritu. Pneuma es aquella parte de una persona que puede responder a Dios. El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, quien nos atrae hacia Cristo, nos convence de pecado, nos habilita para aceptarlo como nuestro Salvador personal, nos asegura de nuestra salvación, nos capacita para vivir la vida victoriosa, para entender la Biblia, para orar de acuerdo con la voluntad de Dios, y para hablarles de Cristo a otros.

La Santidad de la Verdad

(7) ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: no codiciarás.

(8) Más el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.

(9) Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.

(10) Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; (11) porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.

(12) De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.

Pregunta Nº 39: ¿Qué diremos, pues?

Una vez más, Pablo formula la misma pregunta a sus invisibles interlocutores de la iglesia de Roma. Pero no lo hace por un mero afán repetitivo, sino en la búsqueda de un consenso escritural capaz de aunar criterios y unificar el mensaje.

¡A cuantos ministros modernos, regentes o directamente gerentes principales de una enorme empresa de servicios llamada iglesia, en este tiempo, le sería altamente conveniente y necesario formular la misma pregunta y aguardar sea cual fuere su respuesta!

Pregunta Nº 40: ¿La ley es pecado?

La declaración de Pablo de que “estamos libres de la ley”, suscita la cuestión de si la ley es pecado. Su reacción es de horror. Inmediatamente comienza a mostrar cómo la ley de Dios es buena, suponiendo que comprendamos su función, que es la de revelar y enseñar lo que es justo.

Asimismo, conviene resaltar, casi con nivel y entidad doctrinaria, que la ley es incapaz en sí misma de dar frutos de justicia, pero que sin embargo también es capaz de exponer la realidad del pecado con una asombrosa claridad y un  inocultable argumento.

Más adelante, en el verso 8 para ser más específico y preciso, cuando Pablo expresa que sin la ley el pecado está dormido, conviene consignar que la ley despierta el deseo de hacer lo que ella prohíbe. Eso está en la naturaleza adámica del hombre y suele sucederle a todo cristiano.

Cometer un pecado, entonces, violando la ley, lo hace a uno consciente de su muerte espiritual. El pecado, no la ley, debe ser culpado. La ley de Dios, que refleja su justicia y principios morales, es santa. Lo que simplemente no puede por sí misma, es hacernos justos.

Examina  a cualquiera que haya caído en cualquier clase o calidad de pecado. ¿Qué es lo primero que se manifiesta en su vida? Una auto marginación. Un tenebroso temor que lo lleva a arrinconarse, incapaz de orar, leer la Biblia ni compartir nada con hermanos. Eso, es conciencia de muerte espiritual.

¡Ese Cuerpo de Muerte!

(13) ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.

(14) Porque sabemos que la ley es espiritual; más yo soy carnal, vendido al pecado.

(15) Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.

(16) Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.

(17) De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.

(18) Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.

(19) Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.

(20) Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.

(21) Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.

(22) Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; (23) pero yo veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.

(24) ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?

(25) Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la carne a la ley del pecado.

Pregunta Nº 41: ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí?

La ley es santa pero no nos ayuda a obedecer. En esta parte de la carta, Pablo advierte que no se le malinterprete como si dijera que la ley es mala en sí misma. Varias veces enfatiza que es buena, pero al mismo tiempo explica vívidamente la imposibilidad de cumplirla empleando fuerzas propias.

El frecuente uso del pronombre personal “yo” y “mí” en los versículos que van desde el 7 al 25, suscita una pregunta lógica: ¿Se está refiriendo  Pablo a sí mismo, a sus luchas presentes como cristiano, a los conflictos que entabló como antiguo fariseo, o a la gente que sin el auxilio del Espíritu Santo intenta alcanzar la justicia por sus propios esfuerzos?

La primera posición le atribuye carácter  autobiográfico al pasaje, con un Pablo que comparte sus experiencias, tanto de fariseo como de cristiano. En apoyo de este común punto de vista está el hecho de que el uso de los tiempos verbales cambia del pasado al presente y que, por lo general, utiliza el pronombre personal para referirse a sí mismo.

Pero también es verdad que las experiencias de Pablo son representativas de lo vivido por otros, primero de aquellos que han buscado la justicia a través de las prácticas legalistas, y después de los cristianos involucrados en la lucha entre la nueva naturaleza en Cristo y la vieja naturaleza, aún atada a la carne.

Como Pablo usa el “yo” en un sentido genético e hipotético algunos han argumentado que este pasaje no es autobiográfico, debido a que Pablo es un enérgico defensor de la vida victoriosa en Cristo en todos sus escritos. Sin embargo, todos los intérpretes están de acuerdo en que a lo largo de la vida cristiana se mantiene una continua lucha contra el pecado.

Pregunta Nº 42: ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?

De acuerdo con la interpretación mencionada anteriormente, aquí Pablo relata su propia experiencia como cristiano, para explicar que la Ley no puede liberar a quien está luchando contra el pecado. Mientras la Ley puede iluminar nuestra conciencia, no es capaz de producir santidad en la vida.

El fallo, sin embargo, no está en la Ley de Dios, que es espiritual, sino en la ley del pecado, la depravación inherente a la naturaleza humana, que se revela en la cautividad del pecado. A través de su vida se ha desarrollado un conflicto entre la nueva y la vieja naturaleza, pero existe un camino hacia la victoria: “Cristo nos libera para que vivamos bajo el poder del Espíritu Santo.”

La pregunta que él se formula, tiene que ver con la imposibilidad manifiesta que todos nosotros tenemos para modificar un milímetro nuestra naturaleza adámica heredada. La expresión que usa respecto a la necesidad de ser librado de ese cuerpo de muerte, es la expresión de una personan que está encadenada, que no puede librarse y que se desespera por lograrlo.

Sin embargo, y casi como una respuesta implícita a su propia pregunta, la angustia que siente deja paso a una declaración victoriosa, no porque haya cesado la lucha, sino porque la fuerza humana ha sido sobrepasada por el poder del Espíritu Santo.

Ahora ya lo sabes. Cuando te desesperas porque vuelves a caer una y otra vez en actos que suponías estaban eliminados de tus conductas y quisieras, como Pablo, que algo o alguien te desprendiera de ese cuerpo feroz que te demanda cosas que espiritualmente odias, sólo imita a Pablo.

8

Del Sufrimiento a la Gloria

 (Romanos 8: 1) = Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

(2) Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

(3) Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; (4) para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

(5) Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

(6) Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

(7) Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; (8) y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

(9) Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

(10) Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia.

(11) Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

Aquí Pablo inicia una descripción de la vida en el Espíritu. Primero declara que el Espíritu asegura la victoria y hace posible la santidad. Debido al hecho de la salvación por fe solamente, pero teniendo en cuenta especialmente las grandes líneas de la obra redentora de Cristo, los cristianos son liberados del juicio de Dios.

Cuando habla de la Ley, no se refiere aquí a los mandamientos morales de Dios escritos en el Antiguo Testamento, sino a la forma como opera el Espíritu de Vida, el Espíritu Santo, en nuestras vidas, quebrando el dominio de la antigua ley del pecado y de la muerte.

Aunque dada por Dios, la ley que es el código escrito en el Antiguo Testamento, era impotente para hacer que la gente cumpliera con sus demandas, porque ello dependía de la pecaminosa naturaleza humana. En semejanza de carne de pecado, implica que la naturaleza humana de Jesús era real, pero sin pecado.

Y en el verso 2 dice que el Espíritu lo ha librado. Y esta palabra que él traduce como “librado”, es la palabra eleutheroo, y tiene que ver con libertar, remitir, dejar en libertad. En el Nuevo Testamento la palabra se usa exclusivamente para referirse a la obra de Cristo de liberar a los creyentes del pecado.

Pablo presenta dos estilos de vida que son el centro de toda su argumentación. Andar conforme a la carne es seguir los deseos de la vida vieja. Andar conforme al Espíritu, cuestión par nada sencilla, es dejarse guiar por el Espíritu Santo, para vivir de una forma que sea agradable a Dios.

Pablo espera que los cristianos vivan normalmente en las cosas del Espíritu. Esto supone necesariamente y obligatoriamente santidad, no sólo en la conducta y las palabras, sino también en los pensamientos que se albergan en nuestra mente cada momento del día.

Cuando él dice y alude a los que viven según la carne, caracteriza la naturaleza de las personas, y es una forma más enérgica de describir la actividad de andar en pecado. De ahí que la frase se refiera a los incrédulos, que no pueden agradar a Dios. Esto no se aplica a los creyentes, como demuestra el próximo versículo.

Y cuando expresa que no es de él, se refiere a que en todos los cristianos mora el Espíritu Santo. El que no tenga al Espíritu Santo no es cristiano. Aunque Pablo dice que los cristianos viven según el Espíritu, también advierte que de tiempo en tiempo puede que anden conforme a la carne.

Nacidos del Espíritu

(12) Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; (13) porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

(14) Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.

(15) Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!

(16) El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

(17) Y si hijos, también herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Fíjate; Pablo señala dos direcciones posibles en la vida, y muestra sus últimas consecuencias. Dicen que los cristianos tienen la capacidad para escoger hacer algo que no es característico de ellos, esto es, andar “conforme a la carne”, y les advierte que no lo hagan.

Dice que si por el Espíritu hacen morir las obras de la carne, lo cual es un buen resumen del proceso de santificación, (Crecer en santidad), en la vida cristiana. Debemos trabajar activamente para crecer en santidad y “dar muerte” a cualquier pecado en nuestras menes, tanto en palabras como en obras. Pero, a pesar de que hagamos todo nuestro esfuerzo, Pablo nos recuerda que solamente alcanzaremos la victoria “por el Espíritu”, esto es, en el poder del Espíritu Santo.

La frase de todos los que son guiados por el Espíritu de Dios que Pablo usa, es más que una alusión para designar a los cristianos. Describe el estilo de vida de aquellos que son hijos de Dios. Pablo está alentando a vivir, no de acuerdo con la carne, sino para hacer morir las obras de la carne.

Por lo tanto, ser guiado por el Espíritu de Dios, supone hacer morir progresivamente los apetitos pecaminosos de la naturaleza interior. Esto implica que aunque todos los cristianos son de alguna manera guiados Por el Espíritu de Dios, hay diversos grados en la actitud de aceptar la dirección del Espíritu.

Mientras más plenamente sea guiada la gente por la fuerza, la potencia y el poder del Espíritu Santo, más podrán obedecer la voluntad y el propósito de Dios y, por consecuencia, mejor se conformarán a sus estándares santos.

Una Vez Más: ¡Abba Padre!

(Verso 12) = Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; (13) porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

(14) Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

(15) Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!

(16) El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

(17) Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Aquí Pablo señala dos direcciones posibles en la vida, y muestra sus últimas consecuencias. Dice que los cristianos tienen la capacidad para escoger hacer algo que no es característico en ellos, esto es, andar “conforme a la carne”; y les advierte que no lo hagan.

Luego dice que si por el Espíritu hacemos morir las obras de la carne, y entrega un buen resumen de lo que en suma es el proceso de santificación, o sea: crecer en santidad, en la vida cristiana. Debemos trabajar activamente para crecer en santidad y “dar muerte” a cualquier pecado en nuestras mentes, tanto en palabras como en obras. Pero, a pesar de que hagamos todo nuestro esfuerzo, Pablo nos recuerda que solamente alcanzaremos la victoria “por el Espíritu”, esto es, por el poder del Espíritu Santo.

La frase, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, es más que una alusión para designar a los cristianos. Describe el estilo de vida de aquellos que son hijos de Dios. Pablo está alentando a vivir, no de acuerdo a la carne, sino para hacer morir las obras de la carne.

Por lo tanto, ser guiado por el Espíritu de Dios, supone hacer morir progresivamente los apetitos pecaminosos de la naturaleza interior. Esto implica que aunque todos los cristianos son de alguna manera guiados por el Espíritu de Dios, hay diversos grados en la actitud de aceptar la dirección del Espíritu. Mientras más plenamente sea guiada la gente por el Espíritu, más obedecerán la voluntad de Dios y mejor se conformarán a sus estándares santos.

La palabra griega traducida como “son guiados” es un participio presente y debe ser entendida como que muchos son guiados continuamente por el Espíritu de Dios. Esta guía divina no se reduce al conocimiento objetivo de los mandamientos de la Escritura y al esfuerzo consciente por obedecerlos (aunque lo más seguro es que los incluya).

Por el contrario, más bien se refiere al factor subjetivo de ser receptivos a los impulsos del Espíritu Santo a lo largo del día, impulsos que si de verdad vienen del Espíritu Santo, nunca nos inducirán a actuar en contra de lo que enseña la Escritura.

Lo que se percibe como la dirección subjetiva del Espíritu Santo, especialmente en las decisiones más importantes, o en los impulsos para hacer algo poco usual, debe ser sometido a la confirmación de varios consejeros para que nos ayuden a protegernos de errores y a mantener una clara visión de las normas objetivas de la Escritura.

Ayuda en la Debilidad

(18) Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

(19) Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

(20) Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; (21) porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

(22) Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; (23) y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

(24) Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿A qué esperarlo?

(25) Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

(26) Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

(27) Más el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

(28) Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas le ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

(29) Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

(30) Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

En el verso 18, donde dice que las aflicciones no son comparables con la gloria que en nosotros ha de manifestarse, también puede traducirse como la gloria para nosotros. Mientras tanto, en el verso siguiente se nos dice que la creación natural también será redimida cuando se consume nuestra redención.

Todo el universo creado ha sufrido las consecuencias del pecado humano, y ha estado sujeto a contaminación, futilidad y corrupción. Sin embargo, ese proceso de deterioro es sólo temporal, porque Dios ha provisto esperanza y liberación. En el tiempo de nuestra redención final, la creación misma será purificada y compartirá nuestra gloria.

Así como las primicias de la cosecha son un anticipo de todos los frutos que se pretende recolectar, la dádiva del Espíritu Santo constituye una primicia de lo que recibiremos con la plena adopción como hijos de Dios, cuando nuestros cuerpos sean redimidos.

La metáfora también sugiere que el Espíritu Santo nos permite saborear lo que será la vida por venir. Nosotros gemimos porque, aunque nuestras almas han sido salvadas, nuestros cuerpos aún están sujetos al dolor y al pecado. Pero miramos hacia adelante con esperanza, aguardando la resurrección de nuestros cuerpos, que serán liberados de su fragilidad y del pecado que en ellos se esconde.

Pregunta Nº 43: Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿A qué esperarlo?

Es más que obvia la pregunta de Pablo. Ni siquiera es sustancial porque sólo la utiliza para afirmar y reafirmar un concepto muy relacionado con la fe, tal lo es la esperanza. Son certezas sin la contundencia de lo palpable, así es que, si en el marco de esa esperanza es que hemos sido salvos, jamás podríamos aguardar verlo con nuestros propios ojos, ya que si lo hiciéramos, nada tendría que ver eso con esa antigua certeza de lo que se espera, y convicción de lo que no se ve.

El verso 26 consigna que el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad para orar, y la palabra griega que se traduce aquí como “ayuda”, es la misma que se utiliza en Lucas 10:40, donde Marta le pide a María que le ayude. El término, por esa razón, no implica que el Espíritu va a orar en lugar nuestro, sino que se nos une para hacer más efectivas nuestras débiles oraciones.

Algunos también interpretan los gemidos como emitidos por el Espíritu Santo, debido a que el texto dice que el Espíritu los usa para interceder por nosotros. Otros consideran que Pablo se refiere a “gemidos” nuestros, debido a varias razones: el verso 23 dice que nosotros gemimos; tales gemidos, que parecen indicar cierto grado de desesperación y angustia, se entienden en el caso de las criaturas, no del creador, y esta afirmación explica el verso 26, el cual dice que el Espíritu nos ayuda, no que nos reemplaza en nuestras oraciones.

Y me ha parecido interesante ampliar esto, porque existe toda una mitología respecto a los gemidos indecibles, interpretándolos como el típico orar en lenguas, y en lo que supuestamente sería una oración propia, armada sin nuestra participación por el Espíritu Santo para no permitirnos equivocarnos. ¿Falacia? ¿Verdad no revelada? Ora y serás direccionado a la verdad genuina.

La expresión que se traduce como indecible, no necesariamente significa silente, sino que más bien quiere decir “imposible de poner en palabras”. Si el verso 26 se refiere a los gemidos del Espíritu Santo, que no podemos escuchar, entonces simplemente ofrece aliento afirmando que el Espíritu ora por nosotros, y lo hace con efectividad cuando nosotros no sabemos hacerlo.

Pero, si como parecería ser más probable, son tomados por el Espíritu Santo y convertidos en efectiva intercesión delante del trono de Dios. Pablo está hablando en este versículo, en términos generales, de la vida de oración de los cristianos, no discute específicamente la cuestión de hablar en lenguas. Sin embargo, hay similitud entre ambas experiencias; el hablar en lenguas a menudo es orar o adorar emitiendo sonidos que no comprende la persona que los emite, y ambas modalidades del lenguaje se deben a la actividad del Espíritu Santo.

Aún en las dificultades y el sufrimiento, aún en la más amarga desilusión, aun cuando maltratados, los cristianos deben saber que Dios obra en medio de esas situaciones; para que se cumplan sus buenos propósitos en sus hijos. Puede que Dios cambie o no la situación directamente, pero aún si se mantiene difícil, Dios garantiza buenos resultados al final, inclusive una mayor madurez a quienes, como dice el verso 28, a los que conforme a su propósito, son llamados.

La conjunción “porque”, que vemos en el verso 29, introduce la razón de las seguridades dadas en el verso anterior. Pablo mira hacia el pasado lejano y observa que el propósito de Dios para su pueblo siempre ha sido bueno.

Luego dice que a los que antes conoció, también los predestinó, y la pregunta que queda en pie, es, para qué. Para que fueran como Cristo, esa es la respuesta. Entonces se fija en el pasado reciente y observa que Dios llamó y justificó a su pueblo.

Finalmente, Pablo mira hacia el futuro distante y encuentra que el plan de Dios es glorificar, esto es, dar un nuevo cuerpo a todos los que han sido justificados. Todos los propósitos de Dios para su pueblo, desde el pasado lejano hasta el futuro distante, han sido buenos; de ahí que Pablo concluya que sus propósitos para el presente, aún en medio de las dificultades, también son buenos.

Cuando habla de los que antes conoció, significa que no sólo que Dios sabía que existiríamos, o algo más sobre nosotros, sino que se trataba de personas que Dios conocía de antemano. Se puede parafrasear así: “Aquellos en los que Dios pensó dentro de una relación personal redentora.”

Predestinó, en tanto, es que de alguna manera planeó que al final serían como Cristo. Siempre me ocupo y preocupo en aclarar, cuando se habla de predestinación, que ella existe y es real en cuanto  la iglesia, no a cada uno de nosotros en lo individual. Los justos por su fe vivirán.

Finalmente, cuando habla de que seremos o seríamos conforme a la imagen de su hijo, en cierta forma está resumiendo, en estos dos versículos, una especie de bosquejo o secuencia de acontecimientos, indicando ellos que todo el que haya sido incluido en ella la completará.

¿Quién Contra Nosotros?

(Verso 31) = ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?

(32) El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas?

(33) ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

(34) ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

(35) ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

(36) Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.

(37) Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

(38) Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, (39) ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Preguntas Nº 44 y 45: ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?

Triunfante y desafiante, Pablo formula algunas preguntas, de las que aquí tenemos dos, que no pueden ser respondidas. Están diseñadas para dar a los creyentes una sensación más que profunda de seguridad espiritual, una seguridad que, si eres alguien que auténticamente cree, llega hasta hoy.

Prueba, -reitero, si eres una persona de fe, de otro modo ni lo intentes-, plantarte delante de alguien y hacerle puntual y textualmente la misma pregunta, aunque de un modo coloquial y directo. ¿Qué me puedes decir de esto que voy a expresarte ahora?

Y a renglón seguido, le lanzas aquello en lo cual, -reitero una vez más-, definitivamente crees sin dudar, y que consigna que, si Dios está con nosotros, esto es, de nuestro lado, luchando nuestra misma guerra y peleando nuestra misma batalla, ¿Quién podría atreverse o a animarse a enfrentarnos?

Sé que en tu mente hay respuestas o ideas encontradas, porque si bien no vacilarás en decirlo y aún a creerlo con todas tus fuerzas, en algún recóndito rincón de tu ser, podría instalarse esa pequeña duda que nos dice que sí, que quizás sea así, pero que algunos demonios parecerían atreverse de todos modos a perturbarnos y hasta atormentarnos la vida.

Aquí es donde debo aclararte con mayor amplitud eso que te he venido reiterando en cada caso. Dice que nadie se atreverá contra ti, si Dios está contigo. Y esto no tiene nada que ver con salvación, ni con iglesia ni con reuniones. Esto tiene que ver con cumplir con el propósito de Dios y ser obediente a su palabra.

¿Tú me aseguras que todos aquellos que conoces viven así? ¿Sí? Entonces yo te aseguro que ningún diablo los podrá tocar. ¿Los están tocando y fuerte, me dices? Entonces mucho me temo que esas personas no están viviendo como a ti te parece que están viviendo.

Pregunta Nº 46: El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas?

He oído a muchos predicadores, (Conmigo incluido), decir muy sueltos de cuerpo, (Yo incluido), que el evangelio es ilógico, que carece de toda forma de lo que conocemos como la lógica, elemento nacido en Grecia que influyó notablemente la vida de Occidente.

¿Sabes qué? Toda esa sarta de predicadores, (Conmigo incluido), se ha equivocado de medio a medio. Ha dicho algo con ligereza, (Yo incluido), y de ese modo ha conseguido confundir a más de uno. Porque si este razonamiento de Pablo no contiene pura lógica al ciento por ciento, yo no sé quién soy.

Si alguien no duda de poner a su propio hijo, y para más peso su único hijo, no sólo a sufrir horrores físicos y psíquicos, sino también una tremenda muerte como es la que se padece en una cruz, sólo por amor a toda una creación perdida, ¿Cómo podrá mezquinar algo más material y perecedero que una vida tan valiosa?

Con eso te estoy no sólo diciendo, sino también asegurando que, cuando pides algo que es conforme al propósito y la voluntad de Dios, (No puedes pedirle algo ilícito o pecaminoso, claro), por una simple razón de lógica, Dios te lo otorgará. Porque si otorgó su Hijo unigénito a tu favor, ¿Cómo no lo haría con algo mucho menos valioso?

Pregunta Nº 47: ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

Podríamos hablar de muchos destinatarios para esta pregunta, pero sólo alcanzo a ver uno con toda nitidez. Él es, desde siempre, el gran acusador de los hermanos. No importa con qué rostro se presente, con qué voz se haga oír o con qué cultura lo analice. Siempre será él quien está en las sombras.

No te sirve, por ejemplo, para evadir un justo juicio ante un inocultable error, equivocación, transgresión sencilla, transgresión grave o directamente pecado. Por cada una de estas cosas, serás justamente acusado, justamente juzgado y justamente condenado. De lo que sí te salvará esto, es de las falsas acusaciones. Allí es donde Dios, detrás de ti, aparecerá en su momento y tiempo exactos para poner las cosas en su lugar. Sólo créelo.

Pregunta Nº 48: ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

Suponte que tú transgredes algunas de las leyes terrestres. Al hacerlo, a menos que ese error haya sido cometido en una acción inconsciente, o por ignorancia, es inevitable que la ley humana te alcanzará, te apresará, te juzgará con mayor o menor equidad y, finalmente, te sentenciará y, en algunos casos, hasta te ejecutará.

Sin embargo, en el mundo del Espíritu las cosas son diametralmente opuestas. Habiendo una justicia superior a todo lo que conoces como justicia en la tierra, esa justicia sólo actuará cuando quien es su supremo Juez y Hacedor, de la orden. No antes.

Aquí, lo que se nos está diciendo, (Porque lo que Pablo dice a los Romanos es vigente y válido para ti y para mí, hoy), que es Cristo quien actuará como juez sobre todo el mundo, pero no nos condenará; aún ahora. Él intercede por nosotros; es decir, trae las peticiones ante Dios. Ese es nuestro evangelio. Cualquier otra cosa, burda imitación babilónica y blasfema.

Preguntas 49 y 50: ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

Para cualquier creyente desalentado este poderoso pasaje ofrece hoy las seguridades del amor de Cristo en un nivel y escala que nos resultaría imposible acceder por cualquier otra vía humana. Nos muestra que el Señor está presente en todo momento de nuestras vidas, sean cuales fueren esos momentos y traigan lo que traigan ellos.

No puedo resistir preguntarme si existirán motivos mayores de descontento por nuestra parte, que estos mencionados por Pablo. Si no existen, entonces nunca nos separaremos del amor de Cristo en esta vida. Aún en medio de las dificultades seremos más que vencedores. Él lo dijo, yo lo creo.

Y cabe añadir que donde dice precisamente que somos más que vencedores, el término griego que se ha traducido como tal, es hupernikao. Proviene del vocablo huper, que significa “sobre y por e cima de”, y nikao, que es “conquistar”.

Por lo tanto, la palabra describe a uno que es victorioso en grado sumo, que gana una victoria más que ordinaria, porque está en condiciones de triunfar en forma absoluta. Este no es un lenguaje arrogante sino de confianza. El amor de Cristo conquistó la muerte, y debido a ese amor –su amor-, somos hupernikao.

9

Partiendo Desde el Rechazo

 (Romanos 9: 1) = Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, (2) que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.

(3) Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; (4) que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; (5) de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

Pablo está expresando genuino pesar por los incrédulos entre los judíos. Pablo no desea ser separado de Cristo con tal de que otros judíos se salven, pero su dolor por ellos es tan profundo que virtualmente se pone en esa actitud.

Rechazo y Propósito

(6) No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, (7) ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: en Isaac te será llamada descendencia.

(8) Esto es: no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.

(9) Porque la palabra de la promesa es esta: por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo.

(10) Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre. (11) (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), (12) se le dijo: el mayor servirá al menor.

(13) Como está escrito: a Jacob amé, más a Esaú aborrecí.

El hecho de que Dios escogiese a Jacob en lugar de Esaú, no se basó en nada que hubiesen hecho o pudiesen hacer en el futuro. Este es el misterio de la elección divina. No hay misterio en cuanto a las conductas globales de Dios, pero sí y muchos en las parciales.

Rechazo y Justicia

(14) ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera.

(15) Pues a Moisés dice: tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.

(16) Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

(17) Porque la Escritura dice a Faraón: para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.

(18) De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.

(19) Pero me dirás: ¿Por qué, pues inculpa? Porque ¿Quién ha resistido mi voluntad?

(20) Más antes, oh hombre, ¿Quién eres tú para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: por qué me has hecho así?

(21) ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

(22)  ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, (23) y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, (24) a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo los judíos, sino también los gentiles?

(25) Como también Oseas dice: llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada.

(26) Y en el lugar donde se les dijo: vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del Dios viviente.

(27) También Isaías clama tocante a Israel: si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo; (28) porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud.

(29) Y como antes dijo Isaías: si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes.

Pregunta Nª 51: ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera.

¿Cuántas veces, ante determinadas circunstancias desfavorables, has pensado algo así? ¿Cuántas veces has estado a punto de suponer que verdaderamente Dios no es enteramente justo y que es más que evidente que le resultan más simpáticos los pícaros que los serios?

Debo responder igual que Pablo: en ninguna manera. La Biblia entera está repleta de relatos donde se ve la auténtica justicia de Dios y su apego formidable a la equidad bien entendida. Y aclaré esto último, porque, generalmente, cuando imaginamos que Dios es injusto, estamos viendo al asunto con los ojos de la carne y no con los del Espíritu.

Además, sabemos perfectamente que Dios nunca es injusto al tratar con su pueblo. Como Creador soberano que es, tiene el derecho legítimo de actuar de acuerdo con su voluntad, ya sea en ejercicio de su compasión o en ejercicio de su ira. No es culpa de Dios si los hombres optaron por mostrarlo de un solo lado y dejaron oculto el otro. Su palabra dice que posee los dos. Dios justo y Dios fuego consumidor.

Preguntas Nº 52 y 53: Pero me dirás: ¿Por qué, pues inculpa? Porque ¿Quién ha resistido mi voluntad?

Pablo se anticipa a esta objeción común a lo que ha enseñado en el versículo anterior. Si Dios escoge tener misericordia de quien Él quiere y endurecer el corazón a quien Él quiere, y si su decisión se basa en última instancia en su propia voluntad, ¿Entonces cómo puede ser considerado justo que Dios juzgue a aquellos que se nieguen a creer?

Preguntas Nº 54 y 55: Más antes, oh hombre, ¿Quién eres tú para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: por qué me has hecho así?

¿Quién eres tú para ponerte a discutir y cuestionar a Dios por sus decisiones? Verdaderamente y con una mano en el corazón: ¿Habrá un hombre, una persona, un minúsculo ser humano por allí que suponga que puede plantarse frente a Dios y cuestionarle sus decisiones?

Todo parecería indicar que no, que pese a sus enormes defectos, los hombres de alguna manera no son idiotas y entienden perfectamente que una mente finita, que nace, crece, se desarrolla y muere, jamás podría entender y mucho menos censurar a una mente eterna e infinita, pero…

Y la pregunta siguiente lo dice todo. Somos vasos de barro a los cuales se nos ha soplado aliento de vida. Y es con ese aliento divino que confundimos todo y empezamos a hacer barbaridades. ¿Seremos capaces de criticar a nuestro propio creador, como si fuéramos los supremos nosotros? ¡Pobre hombre fatuo y soberbio!

Pregunta Nº 56: ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

Cuestionar la moralidad de las acciones de Dios es, por lo menos, inadecuado. Las criaturas no tienen derecho a objetar lo que su Creador hace. Sin embargo, tales enseñanzas no deben de ninguna manera conducirnos a pensar que los pecadores no pueden creer aunque lo quisieran, porque la Escritura no enseña eso.

Ella afirma repetidamente que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. Esta apelación de la Escritura a los incrédulos se mantiene tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

Ocurre que la cultura helenística desparramada por años en las sociedades de Occidente ha plantado una estructura de pensamiento muy difícil de erradicar. El hombre se siente el centro mismo de la creación y poco menos que impune en cada una de sus decisiones.

Por lo tanto, decirle que no puede cuestionarle nada a Dios porque no le asisten derechos para ello, es entrar en confrontación franca y directa con su egocentrismo. No le hace, Dios sigue siendo soberano y, en el final de esta y de todas las historias, la veracidad de este concepto puede comprobarse fácilmente.

De hecho, el hombre y todas sus vanidades y soberbias, un día se muere y concluye con todas sus aspiraciones terrenales. Mientras tanto, ese Dios al que quiere cuestionar sigue en pie y vigente porque es eterno, algo que ese hombre no puede entender ni razonar con su mente finita.

Pregunta Nº 57: ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo los judíos, sino también los gentiles?

(30) ¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; (31) más Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó.

(31) ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezamos  en la piedra de tropiezo, (33) como está escrito: he aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; y el que creyere en él, no será avergonzado.

Pregunta N 58: ¿Qué, pues diremos?

Es casi como preguntarnos qué podríamos decirle a la gente que atendemos semanalmente en grupos o en una congregación, si de pronto se enteraran que es salvo alguien que ha sido tremendo incrédulo por años, impío, pecador a ultranza, que de improviso en un enorme paso de fe se decide a creer y confiar en que Dios lo perdonará ampliamente y lo restaurará para el día final.

¿Cómo le explicaríamos a todos esos hermanos que ese hombre o esa mujer, con un simple acto de fe sincera, desprovista de toda especulación de conveniencia personal o de reputación propia, decide confiar en un Jesús que hasta ayer no conocía, mientras que no parece suceder lo mismo con ese anciano que viene al templo desde hace cincuenta años y su vida sigue igual de gris y miserable?

Pregunta Nº 59: ¿Por qué?

En ese por qué, tiene necesariamente que haber una respuesta que conforme, que acredite que Dios no hace cosas porque sí, sino guiado por su propia palabra, sus principios básicos y su voluntad eterna de ser justo en todo. Esa persona accede a salvación en última instancia porque se decidió por la fe en lugar de hacerlo por las obras, tal como la religión ha enseñado y predicado a todos los que eran sus adeptos semanales.

10

Evangelizando a Israel

Romanos 10: 1) = Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.

(2) Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.

(3) Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; (4) porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

(5) Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.

 (6) Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (Esto es, para traer abajo a Cristo): (7) o, ¿Quién descenderá al abismo? (Esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).

(8) Más, ¿Qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: (9) que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

(10) Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

(11)Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

(12) Porque no hay diferencia entre el judío y el griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; (13) porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Hay algo que resulta más que evidente con una lectura simple de los primeros versos de este capítulo. La justicia de Dios, esa tan ansiada y hasta reclamada justicia divina, es simplemente estar en paz con el Señor, y viene únicamente a través de la fe en Jesucristo.

Algunos han considerado, y quizás lo siguen haciendo, que Cristo es el fin de la ley en el sentido de que Él constituye la meta y representa la consumación de esta. Sin embargo, “La Ley” se refiere aquí al sistema de obtener la justificación por nuestros esfuerzos. Cristo es ciertamente la realización perfecta de todo lo que pide la Ley, pero también el fin de la Ley como vía para alcanzar la justicia de todo aquel que cree.

De ahí que Pablo haga énfasis en la suficiencia de la fe para recibir la justicia de Dios, porque al llenar los requerimientos de la Ley, Cristo satisfizo sus reclamos. Este versículo no significa que un cristiano deba ignorar las normas morales o los mandamientos de Dios.

Pregunta Nº 60: ¿Quién subirá al cielo?

La pregunta es más que sencilla, y casi que no merece comentario anexo. Pablo consigna que ninguno de nosotros estamos en condiciones de preguntarnos eso con relación a la remota posibilidad que un hombre, con sus insignificantes fuerzas de hombre, pueda subir nada menos que al cielo y descender de ese lugar, si eso fuera posible, nada menos que a Cristo, a la tierra de los mortales. ¿Habrá un  hombre así? Ni lo sueñes.

Pregunta Nº 61: ¿Quién descenderá al abismo?

Es la misma clase de pregunta que lo anterior, pero en este caso refiriéndose al infierno. ¿Existe un hombre de carne y hueso capaz de descender a los mismos infiernos para procurar sacar de allí nada menos que a Cristo? Tampoco lo sueñes, no existe tal hombre, ni existirá jamás.

Pregunta N 62: ¿Qué dice?

Lo que dice se ha convertido con el correr de los tiempos, en una de las bases más profundas y esenciales de nuestra doctrina. Y de paso te recuerdo que cuando digo doctrina, estoy diciendo enseñanza. Y no enseñanza bíblica, enseñanza de cualquier clase.

Doctrina no es Biblia, es enseñanza. Y la enseñanza de los primeros apóstoles, por ejemplo, que es la famosa doctrina de los apóstoles de la que se habla en hechos, es esencialmente un estilo de vida. Un estilo de vida que, tal como lo dice Joel, tendrá que ser profética en los últimos días.

Aquí lo que dice es que si declaramos en voz alta, como para que se escuche en el cielo y también en el infierno, que Jesucristo es el Señor, y creemos fielmente en nuestro ser íntimo que Dios lo levantó de los muertos, entonces seremos salvos. Y no es un método ni un “abracadabra”; es ley divina.

Creer Para Invocar

(14) ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien  no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién les predique?

(15) ¿Y cómo predicarán si no fueran enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

(16) Más no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿Quién ha creído a nuestro anuncio?

(17) Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

(18) Pero digo: ¿No han oído? Antes bien, por toda la tierra ha salido la voz de ellos, y hasta los fines de la tierra sus palabras.

(19) También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; con pueblo insensato os provocaré a ira.

(20) E Isaías dice resueltamente: fui hallado de los que no me buscaban; me manifesté a los que no preguntaban por mí. Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor.

Pregunta Nº 63: ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído?

Esta es una pregunta que suena a verdad de Perogrullo, porque cualquier persona medianamente coherente sabe perfectamente que nadie podría invocar como solución a algo espiritual en su vida, a una deidad en la cual no cree. Sin embargo, déjame decirte que eso está sucediendo en este y en anteriores tiempos.

¿Cuál es la incredulidad que vemos en el mundo secular? La que sostiene la vida de gente que ha decidido vivir por fuera de lo que Dios diga o disponga. Pero la Biblia habla de incredulidad, y la Biblia hasta dónde yo sé, está escrita para la iglesia, no para el mundo.

Entonces la pregunta, es: ¿Cuál es la máxima incredulidad que vemos dentro de la iglesia? La de invocar a Dios, trabajar para Dios, cantar para Dios, hablar todo el tiempo de Dios y hasta predicar respecto a Dios, sin terminar de creer sinceramente en ese Dios.

¿Puede hacerse eso? De hecho, se hace, se está haciendo. Por esa razón es que la iglesia en su conjunto no alcanza a prevalecer sobre las inclemencias del mundo secular. Por siendo enviada a plantar en el planeta al poder de Dios manifestado, lo único que ha podido conseguir es establecer dogmas religiosos.

Pregunta Nº 64: ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído?

Aquí el tema varía y muta abruptamente de la incredulidad al evangelismo. Porque del modo en que hay mucha gente que no puede creer en un Dios que ya conoce y del cual ha tenido novedad, información y proclama, así también hay otra gran cantidad que no cree sencillamente porque no lo conoce.

La pregunta, en estos casos, siempre suele ser la misma: ¿Quién irá? ¿Cuántos obreros habrá dispuestos a decir la antigua pero vigente frase de “heme aquí” que los grandes expresaron como firme paso de fidelidad y obediencia al mandato?

Pregunta Nº 65: ¿Y cómo irán sin haber quién les predique?

Esta es, a grandes rasgos, la respuesta a la incógnita mencionada en el ítem anterior. Y quiero retornar a algo que ya he enseñado en muchas ocasiones, pero que quiero reiterar porque no siempre se ha entendido correctamente, y es el verdadero significado de la palabra predicar.

Predicar es un vocablo compuesto de dos fases: pre, que tiene que ver con la anticipación de algo, como es en el caso de pre-conceptos o pre-destinación. Y el otro vocablo del compuesto que es dicar. El día que lo estudié, para mi infinito asombro, descubrí que este término se refería, nada menos, que a la sustancia de los ángeles caídos.

Por lo consiguiente, cuando hablamos de predicar, o pre-dicar, nos estamos refiriendo específicamente a un discurso que preanuncie la victoria de los santos sobre los ángeles caídos. De modo tal que, no existe ni podría existir bíblicamente tal cosa como predicar sin hablar de ángeles o demonios, ambos están incluidos en la palabra que agrupa ese discurso.

Pregunta Nº 66: ¿Y cómo predicarán si no fueran enviados?

Esta pregunta paulina no está tomada al azar ni tampoco es ni por las tapas, un producto azaroso. Es la conclusión o la resultante de un tema que no sólo sigue preocupando a los cristianos de este tiempo, sino que es más que notorio que ya preocupó de sobremanera a los antiguos.

Un predicador no es un hombre que se para frente a un púlpito, abre su Biblia, lee cuatro versículos, evalúa tres puntos a tocar, expresa una introducción humanista, un desarrollo teológico y generalmente una conclusión moralista. Un predicador es un hombre que ha sido enviado por Dios a decir exacta y puntualmente lo que Dios está diciendo en el día de hoy. No ayer ni mañana, Hoy.

Por lo tanto, esta pregunta tiene una respuesta que lamentablemente nos ha tocado observar demasiadas veces como para entender que no es cualquier tontera. Quien no ha sido enviado, (Literalmente apostellos, de donde deriva apóstol), no puede decir absolutamente nada de parte de Dios. Sólo lo hará con lo que emana de su propia sabiduría humana. El resultado, es el que todavía podemos ver.

Pregunta Nº 67: ¿Quién ha Creído a Nuestro Anuncio?

Y esto tiene que ver con el resultado, con la conclusión, con los frutos de ese trabajo. Porque tú puedes armar el mejor escenario, utilizar la mejor estrategia y dar curso favorable a las mejores técnicas conocidas de evangelización masiva o personalizada, según corresponda, pero ¿Sabes qué? Nada ocurrirá si los que oyen tu anuncio no quieren, no saben o no pueden creerlo. Todo habrá sido tiempo perdido.

Y las recomendaciones que pueden suministrarse en estos casos, no siempre terminan siendo bienvenidas por una simple razón: no parecen ser ni complicadas ni profundas, por eso no alcanzan a llamar la atención. Sin embargo, pese a todo ello, sigue siendo la única verdad posible y viable si quieres que ellos crean tu anuncio: deberás entregárselo al Espíritu Santo, porque Él es el único que puede producir convicción de pecado y guiar a las personas a toda verdad, que es como decir: guiarlos a Jesucristo.

Pregunta Nº 68: ¿No han Oído?

No sé si a ti te ha sucedido alguna vez, pero a mí sí me ha ocurrido y por eso te lo comparto. Trabajando en un gran periódico, en una enorme sala de redacción, utilizando las que hoy ya son híper antiguas máquinas de escribir mecánicas, el horario de cierre de edición resultaba un bullicio tan estrepitoso que, concentrarse allí para escribir algo, resultaba una tarea poco menos que titánica.

A mí me costó su tiempo, pero descubrí un día que, mientras el sonido ambiente seguía siendo tremendo y mis colegas que ya habían cerrado sus páginas dialogaban en voz alta añadiendo más ruido al ya existente, yo contaba con la inconcebible capacidad de abstraerme, producir una sordera artificial en mis oídos y dedicarme a mi artículo sin estorbo aparente alguno ni fastidio por ruidos molestos.

No es casual ni original. El hombre tiene esa condición y sólo va a utilizarla cuando le plazca o le convenga. La ejercen los pequeños cuando se les reconviene por alguna travesura y ellos miran hacia otra dirección y no parecen tomar registro de nuestro discurso de regaño. Lo mismo suelen hacer algunos esposos para con sus esposas cuando ellas los regañan por tareas que no han hecho o errores que sí han cometido.

Esto quiere decir que, en ocasiones, podemos manejar nuestra capacidad auditiva como nos plazca o nos convenga. Y como al enemigo no le place que aquel en quien mora o influye oiga de Jesucristo, ¿Qué hará? Producirá una sordera espiritual de tal calibre que, aunque todos los cielos bajen a la tierra con un mensaje poderoso, siempre habrá gente que te jurará no haber oído nada. Por eso la pregunta: ¿No han oído? Por eso la respuesta de Jesús: El que tenga oídos para oír, oiga.

Pregunta Nº 69: ¿No ha Conocido esto Israel?

Todos sabemos que cuando la Biblia dice “Israel”, no necesariamente se está refiriendo a una nación que ubicamos en un sitio determinado de la geografía mundial. Puede incluirla, claro está, pero no es lo prioritario. Cuando la Biblia dice “Israel”, en primer lugar, se está refiriendo al pueblo santo, al pueblo elegido, al pueblo de Dios.

¿Eso incluye a los judíos? ¡Claro que los incluye! ¡Incluso incluye a los hoy musulmanes! Claro está que cada uno de ellos deberá, sola y únicamente, reconocer a Jesucristo como quien verdaderamente es y no como en cada una de sus doctrinas han enseñado que es. Y si lo reconocen y lo aceptan como salvador y Señor, no hay ni habrá religión que detenga su salvación.

Por lo tanto, cuando aquí Pablo formula la pregunta, lo que procura decir es si ese anuncio, esa predicación, esa proclama del evangelio ha sido conocida por el pueblo que Dios ama. Y si así hubiera sido, sólo faltará saber qué actitud tomará ese pueblo con ese tesoro para sus vidas.

11

Vendrá de Sion el Libertador

 (Romanos 11: 1) = Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.

(2) No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: (3) Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

(4) Pero ¿Qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

(5) Así también aún en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

(6) Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

(7) ¿Qué, pues? Lo que buscaba Israel no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; (8) como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

(9) Y David dice: sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; (10) sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre.

Pregunta Nº 70: ¿Ha desechado Dios a su Pueblo?

La pregunta de Pablo, en este caso, es la que podría formularse cualquier buen creyente que, con gusto o contra gusto, esté militando en el marco de una de las muchas iglesias que no siempre cumplen con la voluntad o el propósito de Dios. ¿Es que por ese tema desechará Dios a su iglesia?

La respuesta, inevitablemente será la misma: en ninguna manera. Dios jamás desechará a su iglesia. Lo que sí podría llegar a ser desechado, es el conjunto de personas que, refugiándose en lugares que dicen ser iglesia, en realidad no lo son, y operan en favor de las artimañas del infierno. De todos modos, siempre habrá un remanente santo en cada lugar que se visite.

Pregunta Nº 71: ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

En el contexto contemporáneo, esto también tiene su correlato. Es notorio que las babilonias falsas, imitadoras y en muchos casos directamente satánicas en sus movimientos, han matado los profetas que han llegado a advertir de estas cosas. No en lo físico, obviamente, pero los han matado con la calumnia, con la discriminación y, -muy de moda en estos tiempos-, mediante el uso de las llamadas redes sociales.

¿Es que alguien podría imaginar que desde internet, Facebook, Instagram o «X», por citar algunas de esas redes, se puede descalificar nada menos que a un profeta del Señor? De hecho que no, salvo que aquellos que ingresen a estas redes, tengan como premisa creer más lo que allí se dice que lo que la Biblia dice. En ese caso, su éxito estará garantizado. Y me temo que en una gran proporción de casos, es así.

Veamos: sean por las cusas que sean, ¿Cuánto cuesta hoy a un cristiano fiel, honesto y sincero, encontrar un sitio específico donde pueda adorar a Dios con total libertad y con alto reaseguro de genuinidad? Mucho. ¿Y eso por qué ocurre? Simple: porque se han ocupado en todo este tiempo de derribar los verdaderos altares para erigir los falsos.

Pregunta Nº 72: ¿Qué le dice la Divina Respuesta?

Resultaría obvio añadir que cuando habla de “divina” respuesta se refiere a lo que Dios mismo expresa respecto a lo narrado anteriormente. Y, curiosamente, lo que el Señor dice allí, tiene comparación inmediata con mucho de lo que en este tiempo se está viviendo en nuestros ambientes cristianos.

Dice que se reservan siete mil hombres. Recuerda que siempre que la Biblia menciona al número siete, lo que en realidad está diciendo es que se trata de todos los que sean necesarios, muy similar a aquel setenta veces siete del perdón. ¿Y qué rol juegan estos siete mil? No doblar las rodillas ante Baal.

¿Qué cosa estimaría hoy el Señor como baales? Tú y yo lo sabemos muy bien: cualquier clase de idolatría en la que el hombre ponga su corazón. No necesariamente estatuas, hasta un ministerio cristiano puede convertirse en ídolo para su responsable si no sabe colocarlo detrás de Aquel a quien dice servir.

Y luego añade el Señor que Él va a componérselas para hacer lo que se debe hacer no ya con las multitudes supuestamente convertidas, sino con los pequeños remanentes conformados por esos que, precisamente, no han doblado sus rodillas para con nada de lo que Babilonia busca tentarlos.

Pregunta Nº 73: ¿Qué pues?

Pasa en idioma actual lo que dice el verso siete, a continuación de esta pregunta. “Lo que buscaba la iglesia como institución, no lo ha alcanzado, pero los elegidos, que no siempre son admitidos ni bienvenidos en esas instituciones, sí lo han alcanzado.

Y luego añade algo que debe dejar pensando a más de uno que lee esto: porque dice que “los demás, fueron endurecidos”, para agregar como concepto que recibieron un espíritu de estupor, que producen ojos espirituales que no pueden ver lo que Dios está mostrando y oídos espirituales que no pueden oír lo que Dios mismo está diciendo en este tiempo. ¿Te queda alguna duda que es exactamente así?

Pablo aquí se señala a sí mismo como un ejemplo del hecho de que hay un remanente de Israel que ha sido salvo. Y dice Israel, porque alude aquí a la mayoría que es judía, desde su punto de vista étnico, incluyendo su liderazgo reconocido. Habiendo fallado en obtener una correcta relación con dios por sus propios esfuerzos, se endurecieron. La incredulidad persistente y obstinada hizo caer la justicia de Dios sobre ellos.

Honrar el Ministerio

(Verso 11) = Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.

(12) Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿Cuánto más su plena restauración?

(13) Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, (14) por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.

(15) Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo. ¿Qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

(16) Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

(17) Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, (18) no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

(19) Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

(20) Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.

(21) Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

(22) Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

(23) Y aún ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.

(24) Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿Cuánto más estos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

(25) Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; (26) y luego todo Israel será salvo, como está escrito: vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.

(27) Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados.

(28) Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.

(29) Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

(30) Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, (31) así también estos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

(32) Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

(33) ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

(34) Porque ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿O quien fue su consejero?

(35) ¿O quien le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

(36) Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Pregunta Nº 74: ¿Han Tropezado los de Israel para que Cayesen?

“La incredulidad de Israel abrió la puerta de las oportunidades a los gentiles. El propósito de Dios es que cuando los judíos incrédulos vean a un gran número de gentiles volverse a Cristo, se pondrán celosos, se arrepentirán y vendrán a la fe”. Este que terminas de leer es el comentario profesional de un prestigioso teólogo que piensa y entiende lo mismo que por años ha enseñado la iglesia cristiana como doctrina básica. ¿Sabes qué? Ni por las tapas. Muchísimos años después, nosotros que somos esos gentiles, seguimos llegando en mayor o menor medida y cantidad a Cristo, mientras ese pueblo judío sigue atado a su Torá, sus reglas, preceptos y formas tradicionales de creer.

Ni se muestran celosos ni se arrepienten de nada ni mucho menos vienen a un Cristo en el cual ninguno de ellos parecería tener deseos de creer. ¿Motivos? Varios, pero uno en especial: no han visto ni están viendo en lo que se llama iglesia cristiana, algo parecido al poder manifestado del Dios que ellos conocen como gestor del mar abierto para que pase Moisés y su gente. ¿Está equivocado, entonces, ese prestigioso comentarista? No parece que sea así, porque el texto escrito lo expresa. ¿Se equivocó Dios, entonces? Tampoco. Sólo que los tiempos kairos de Dios no son ni por las tapas similares a los tiempos kronos del hombre. Allí radica la diferencia. Además, a nadie se le ha ocurrido pensar que lo que antes fue llamado judío, como pueblo elegido pero desobediente, hoy simplemente sea creyentes. Como pueblo elegido, pero como responsables de un sinfín de desobediencias también.

Pregunta Nº 75: ¿Cuánto más su Plena Restauración?

Durante años se enseñó que lo que Pablo señala aquí es el momento de la reunión de todo el pueblo judío que, por plena disposición de Dios, abandonará su estado permanente de idolatría y se volverá en masa a Jesucristo, siendo salvos en el último instante. A ese momento, consignan los mejores comentaristas, es el que en este texto se denomina como Plena Restauración.

Muy bien; jamás osaré mostrarme en oposición con tan dignos pensadores y lectores de la Palabra, pero sí por lo menos permitirme deslizar algo a simple título de revelación silenciosa. ¿Y si el llamado pueblo santo de Dios del Antiguo Testamento, los judíos, han dejado paso a los creyentes masivos del Nuevo Testamento? ¿Y si de lo que aquí se está hablando es de la restauración de tantos y tantos hijos genuinos que hoy por hoy andan perdidos en las idolatrías de las babilonias falsas imitadoras de la iglesia verdadera? Tómalo o déjalo; puedes seguir creyendo lo que se ha enseñado, nadie te lo reprochará. Pero también puedes, -al menos-, darle alguna clase de seriedad a esto que te comparto y, por lo menos, tenerlo en cuenta a futuro. Por si llegado el momento tienes que tomar decisiones en instancias diferentes a las enseñadas por siempre.

Pregunta Nº 76: ¿Qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

Si tú preguntas hoy a un optimista dinámico que ama al Señor y quiere lo mejor para su iglesia, cuál es el estado en que esta se encuentra ahora, ¿Qué crees que responderá? Ese optimista, que lo es pero sin que por eso haya perdido su capacidad de razonamiento y análisis, para honrar su optimismo y su nivel superlativo de fe, te dirá que no te preocupes, que la iglesia en este tiempo está pasando por una etapa de cierto adormecimiento del cual, en cualquier momento, el Señor mismo la va a sacar sacudiéndola al grado sumo si es necesario. Una iglesia dormida.

Claro está que, si la misma pregunta se la formulas a un creyente tan fiel como el otro, pero de cierta tendencia pesimista o con distinto nivel o entendimiento de su fe, la respuesta no será la misma. Este cristiano será mucho más contundente y lapidario. Te dirá que por culpa de tal y tal y por causa de esto y lo otro, lamentablemente la iglesia de este tiempo está espiritualmente muerta. De hecho, la concepción no es la misma, ya que alguien que duerme va a despertarse en algún momento y andará sobre sus pies sin problemas, mientras que alguien que ha muerto, de no mediar milagro de resurrección, seguirá en ese estado.

De eso es lo que se está hablando aquí: del milagro de una restauración de un cúmulo de hombres y mujeres que, por diversas causas, o una específica en suma, se encuentran espiritualmente muertos, separados del Dios de todo poder y condenados irremediablemente. Y que por simple misericordia divina, amor inconmensurable y decisión de Dios de restaurar, el milagro de la vida espiritual retornará a ellos y verán fluir vida dinámica en sus cuerpos individuales y en el cuerpo global.

Pregunta Nº 77: ¿Cuánto más estos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

Es muy importante lo que se lee anteriormente a esta pregunta en el verso 16. No sólo importante, sino cierto de toda certeza. Y no sólo en este asunto, sino en todos los que pueda tener competencia el concepto. Si la primicia de algo, (Eso es el adelanto, la cuota inicial de una serie posterior) es santa, no tiene por qué no serlo la masa restante. Si la cuota entrega es de dinero legítimo, ¿A quién se le ocurriría suponer que el resto del pago será con dinero falso? Si la raíz, (Esto es las bases de algo o alguien) es santa, también lo van a ser las ramas del árbol al cual esa raíz dio origen.

No obstante, luego va a aclarar y consignar que todos nosotros, que hemos sido injertados más tarde en el gran árbol del Reino, somos legítimamente participantes de todo aquello que los originales merecen por estirpe y raigambre. Un futbolista llega a un club determinado cuando faltan cinco fechas para concluir el torneo del cual, finalmente, ese club será campeón. El futbolista recién llegado comparte la celebración, los homenajes y hasta los premios que la obtención del torneo produce juntamente con sus compañeros, simplemente porque es un integrante más del plantel campeón. A nadie va a interesarle si comenzó junto con todos la campaña victoriosa o llegó cuando faltaban pocas fechas para su fin. Es campeón y se lo considera como campeón.

Pero, y siguiendo con el mismo ejemplo gráfico, ese futbolista se comportaría pésimamente si, cuando le ponen micrófonos delante de la boca o cámaras de televisión apuntándolo como una de las figuras del campeón, él se pusiera a alabarse grandemente a sí mismo, a sus virtudes y condiciones, y menoscabando o despreciando las condiciones de sus compañeros, siendo que en realidad estos jugaron todo un torneo completo, ganándolo, mientras que él llegó prácticamente cuando ya estaba todo definido. Eso es lo que se observa cuando alguien que recién entra al evangelio, habla de revelaciones personales y tratos privilegiados de parte de Dios en contra de lo que la mayor parte de sus hermanos viene realizando hace años.

Concluye esto con la contundente expresión que todavía muchos prefieren ignorar, pero que está allí escrita desde siempre. Si Dios ha sido misericordioso y paciente con los más antiguos, que serían las ramas naturales, ¿No lo será también con el más nuevo, esto es, con el injertado? ¡Claro que sí! Pero está la otra parte, lo que yo llamaría: la contraparte. Si llegado el caso Dios decide cortar aquellas ramas antiguas porque lo que andan diciendo y haciendo no sólo no coincide con lo que Él está diciendo, sino que directamente está en franca oposición, ¿Cómo puedes pensar que no cortará también al injertado, si es que elige hacer causa común con los antiguos equivocados?

Pregunta Nº 78: ¿Cuánto más estos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

Si bien es cierto que en lo fundamental existen dos diferentes posiciones proféticas acerca del futuro de Israel, hay solamente un punto de vista bíblico con respecto a la actitud del cristiano hacia el pueblo judío. Primero, la Biblia nos llama a honrar el hecho de que, habiendo sido ellos el instrumento nacional por medio del cual la bendición mesiánica vino a la humanidad. En segundo lugar, algunos textos nos expresan que se debiera bendecir a toda la nación judía, orar con pasión sincera a favor de ellos y estar listos para dar testimonio a cualquier judío, con tanta espontaneidad y sencillez como lo haríamos ante cualquier otro ser humano.

En segundo lugar, no se puede decir que el mandato bíblico de orar por la paz de Jerusalén haya sido abrogado. De hecho, la alternativa profética a la enseñanza clásica a este respecto, nos muestre que cuando se habla de la Jerusalén se está refiriendo a la celestial, que es la iglesia, y no a la geográfica. Yo creo fielmente en todo lo que hasta aquí te he mencionado, pero en lo que no creo es en delimitar a Dios a un concepto meramente nacional. Mi Dios es el Dios del universo, no un Dios nacional. Utiliza naciones para sus diversas operaciones, pero si una de esas naciones, por la causa que sea, decidiera no obedecerle, Él recurrirá a otra. Dios no tiene compromiso nacional salvo con las gentes que obedecen su propósito.

En el verso 25, cuando habla del endurecimiento de Israel, la palabra que allí se traduce como tal, es porosis. Y este vocablo nos habla de endurecimiento, de callosidad. La palabra es un término médico que describe el proceso por el cual las extremidades de huesos fracturados se fijan mediante una osificación o callosidad petrificada. Algunas veces se refiere a una sustancia dura en el ojo, que lo ciega. Si se la usa metafóricamente, porosis sugiere insensibilidad u ausencia de percepción espiritual, ceguera espiritual, endurecimiento, en suma. De hecho, y lejos ya de aquel Israel, hoy la palabra calza perfectamente en una gran parte de lo que antojadizamente se sigue auto definiendo como iglesia.

Pregunta Nº 79: ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿O quien fue su consejero?

Claro, parece una broma, ¿Verdad? Todos leemos esto y pensamos: ¿Alguien puede suponer que encontrará a un hombre o a una mujer que pueda entender la mente del señor? La palabra nos dice que tenemos que tener la mente de Cristo, esto es, ver y examinar las cosas tal cual Él lo hubiera hecho, y no como nos parece a nosotros hoy, en este tiempo y bajo estas circunstancias. Pero eso quiere decir que tenemos que tener la mente de Cristo, no que la tengamos. Y si la tuviéramos, sería para tomar las decisiones que él tomó, para hablar las palabras que él habló y, si tú quieres, hasta para hacer las señales, prodigios y maravillas que él hizo, porque eso es lo que se nos promete. Pero en esta pregunta, Pablo se plantea si existe una persona capaz de adelantarse a los pensamientos y entenderlos antes que se manifiesten en hechos. La respuesta fue, es y será siempre una sola: nadie.

Y lo mismo reza para la segunda parte de la pregunta. Y cuando la leo no puedo menos que recordar a muchos hombres y mujeres, quizás piadosos, quizás fieles, quizás sinceros, pero metidos por su propia cuenta y riesgo en el lío de querer aconsejar según sus leales saberes y entenderes humanos, a los hombres que Dios ha levantado para determinadas misiones. No estoy hablando de consejos de miembros rasos a líderes ordenados, porque eso es un funcionamiento interno que la iglesia estructural tiene, y que si bien está bueno que lo tenga porque ayuda mucho, por otra parte hay que decir que no siempre la gente ordenada ha sido levantada. De todos modos, nadie puede aconsejar a quien recibe directivas precisas y puntuales de Dios. Como tampoco nadie podría aconsejar a Dios mismo, lo cual supongo que no puede caberle en el cerebro a nadie que esté en su sano juicio.

Pregunta Nº 80: ¿O quien le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

Después del más extenso argumento teológico del Nuevo Testamento, (Estoy hablando de lo escrito y por nosotros publicado desde el primer capítulo hasta el presente), Pablo reflexiona sobre la asombrosa sabiduría y ciencia de Dios en su plan de salvación, y deja que irrumpa una alabanza espontánea. Cuando habla de que los caminos de Dios son insondables, lo que está mostrando es algo imposible de ser plenamente descubierto o comprendido por nosotros. El universo, nosotros, nuestra salvación y todo lo demás, todas las cosas de Dios obran sostenidas por su pode, y en último término para su gloria. La respuesta apropiada de toda criatura es brindar a Dios gloria por los siglos de los siglos.

12

La Fantástica Riqueza de los Dones

 (Romanos 12: 1) = Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

(2) No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

(3) Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

(4) Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, (5) así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

(6) De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; (7) o si de servicio, en servir, o el que enseña, en la enseñanza; (8) el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

(9) El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

(10) Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.

(11) en lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; (12) gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; (13) compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad,

(14) Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.

(15) Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.

(16) Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.

(17) No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.

(18) Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

(19) No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

(20) Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.

(21) No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

En este capítulo Pablo no formula ni se formula ninguna pregunta, por lo que lo examinaremos conforme a lo que se ha dejado escrito para nuestra instrucción y hoja de ruta. El primer verso comienza con dos palabras, “así que”; y esto tiene que ver con la luz del gran plan de salvación bosquejado en los capítulos anteriores, y particularmente de todas las misericordias o beneficios que éste trae a los cristianos, consignando que nuestra obligación es responder a ello como corresponde.

Cuando habla del sacrificio vivo, señala que como los cristianos, (Tanto judíos como gentiles), son el nuevo pueblo de Dios, el nuevo Israel, ¿No deberíamos ofrecer sacrificios a Dios como lo hacían los judíos del Antiguo Testamento? Sí, pero no sacrificios de animales en el templo de Jerusalén; sino que debemos ofrecer nuestros cuerpos, (Esto es, todo lo que somos), como sacrificio vivo cada día a Dios.

En referencia a la expresión respecto a que Dios mes nuestro culto racional, en un principio parecería ser muy curiosa, porque si algo parecería tener el evangelio y una fe ciega y constante es, precisamente, carencia absoluta de racionalidad. O, piensa: ¿Cómo podríamos racionalizar Hebreos 11:1?

La palabra griega que se traduce como culto, se usa para referirse a ceremonias del templo judío en Romanos 9:4 y en Hebreos 9:1,6. La palabra traducida como racional, puede significar perteneciente a la razón y parece tener más que ver con la cultura griega que con la hebrea.

Como tal sugiere que una respuesta racional a las misericordias de Dios sería entregarnos en un acto de adoración. La palabra puede ser también entendida como “espiritual”. De esa manera, nuestro acto de consagración constituye una forma suprema de servicio religioso: física, porque nuestros cuerpos están presentes en el acto de adoración; racional, en la medida que nuestra mente es receptiva a su verdad; emocional, cuando sus misericordias son percibidas y despiertan nuestra sensibilidad a la amabilidad de su amor; y espiritual, al ser todo esto el fruto de su Espíritu, que nos revive y renueva.

En el segundo verso se menciona a este siglo. No se está refiriendo a este período de cien años, que es como nosotros conocemos al término, sino al significado de su palabra original traducida como siglo: sistema. Implica que de ninguna manera vamos a aceptar las normas de una sociedad cuyo dios es el diablo, porque la misma palabra lo expresa así, como el dios de este siglo, que es como decir: de este sistema. Y cuando decimos sistema, estamos hablando de sistema social, político, económico, y…religioso.

Concretamente dice que no debemos conformarnos a ese sistema. El vocablo utilizado para traducir “conforméis”, es el griego suschematizo, que tiene que ver con nuestra palabra de hoy, Esquema o esquemático. Se refiere a conformarse uno a la moda exterior o a la apariencia, acomodándose a un modelo o diseño. Esta misma palabra aparece otra vez en el Nuevo Testamento únicamente en 1 Pedro 1:14, donde describe a aquellos que se conforman a los deseos mundanos. Aun la conformidad aparente o superficial al sistema de este mundo, o cualquier acomodo a sus maneras, sería fatal para la vida cristiana.

Muy por el contrario, dice que vamos a ser transformados por medio de la renovación de nuestra mente, dedicada a los ideales del Reino de Dios. Y nos asegura que de ese modo vamos a poder comprobar, que es como decir poner a prueba, la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. Los cristianos que no renueven sus mentes, muy difícilmente puedan evadir los dictados de los distintos sistemas, y tampoco podrán conocer el propósito y la voluntad de Dios, primero para sus propias vidas, y luego para la vida conjunta de la iglesia.

Más adelante, entre los versos 3 al 8, Pablo invita a vivir con humildad y fe en nuestras relaciones cristianas. Así como el cuerpo está formado por varios miembros, cada uno con diferente función, la iglesia es un cuerpo con muchos miembros, cada uno con funciones y responsabilidades individuales, pero todos íntimamente relacionados como una unidad en Cristo. No debemos considerarnos en una posición superior, ni disminuir el papel o rol de otros.

Pablo mismo se refiere en el tercer versículo a su propia función en el cuerpo como un apóstol con autoridad, -dice-, por la gracia que me es dada. La medida de fe que luego expresa no alude a la fe de la salvación, sino a la fe que acompaña el recibir y usar los dones que Dios nos da. La medida de fe que el Señor ofrece corresponde a las funciones que asigna como Creador y Redentor.

Respetando Posiciones de Eminencia

La Biblia enseña que los seres humanos están hechos a la imagen de Dios, debemos respetar la posición de cada individuo bajo Dios. Este pasaje no enseña que los creyentes debieran pensar en sí mismos como seres sin valor e insignificantes, sino más bien que ninguno debe considerarse a sí mismo como más digno, más importante, más merecedor  de la salvación, o más esencial que cualquier otro.

Poseer talentos o dones diferentes no indica diferencias en dignidad, porque todos pertenecemos a un cuerpo, y todos somos interdependientes. Pensar de otra manera es distorsionar la realidad. Cada individuo posee un valor y dignidad intrínsecos, en vista de que todos somos iguales ante Dios y en Cristo.

Algo es evidente y sin embargo no podemos verlo en nuestros ambientes. Nuestros diferentes dones y habilidades deberían hacernos más amantes y dependientes unos de otros y, por lo tanto, más unidos como cuerpo de Cristo. Alguien dijo alguna vez que el nuestro es el único cuerpo que atenta contra sí mismo. ¿Podrá la mano derecha darle un golpe a la mano izquierda sólo para prevalecer?

Existe dos formas diferentes de abordar el pasaje de los dones: 1) Considerarlos como una categoría distinta de los que aparecen en otros pasajes del Nuevo Testamento, que frecuentemente hablan de los dones otorgados por el Padre creador. Verlos como una repetición o complemento de muchos otros mencionados en 1 Corintios 12:12-29 o Efesios 4:11.

En cuanto a la profecía, aquí se refiere tanto a aquellos a quienes los dones recibidos del padre creador les permite ver la vida desde una perspectiva profética especial, independientemente de la función pública que desempeñen o del uso especial que haga de ellos el Espíritu para proclamar abiertamente una profecía; o la manifestación de una profecía hecha pública, diciendo algo que Dios haya puesto en su mente. En cuando a la medida de fe parece significar que cualquier tipo de actividad profética debe ejercerse de acuerdo con la madurez espiritual concedida a aquel que habla, en reconocimiento de que ese don tiene su origen en Dios.

El servicio, mientras tanto, comprende tanto a aquellos cuyos dones especiales los capacitan mejor para atender al cuerpo en sus necesidades materiales; como a aquellos que prestan cualquier tipo de servicio a los demás en la iglesia. La enseñanza, en tanto, se refiere tanto a aquellos especialmente dotados para escudriñar e instruir en la verdad revelada de la palabra de Dios, independientemente de la función pública que ejerzan, como a los maestros profesionales.

El que exhorta describe a aquellas personas cuyos dones innatos los califican para aplicar las verdades de Dios a situaciones particulares alentando a otros; o a aquellos (Como los ministros), que han sido llamados para dedicarse por completo a la tención parcial o total de la iglesia.

El que reparte, que no aparece en la relación de 1 Corintios o Efesios, se refiere a quienes están dotados para contribuir al sosté3n emocional o material de otros; o a los dotados de abundantes medios financieros para apoyar la obra del evangelio. El que preside, se refiere a quien está dotado para orientar en todas las esferas de la vida; o a aquellos que tienen a su cargo funciones administrativas, o posiblemente aun a los diáconos.

El que hace misericordia, nada menos, define a quienes poseen el don de una fuerte sensibilidad; o a aquellos llamados a desempeñar funciones especiales en organismos cristianos de asistencia y ayuda. Cuando dice que es con alegría, alerta a quienes poseen estos dones a no dejarse dominar por la depresión o la apatía, tan abundantes en la iglesia de hoy en todos sus estamentos.

La palabra alegría que se lee en el verso 8, es el vocablo griego filaretes, del que luego derivarán las nuestras hilaridad, bullicio y similares. Implica gracia, regocijo, gozo, benevolencia, afabilidad, jovialidad, alborozo. En algunas culturas primitivas los traductores de la Biblia definen a esta palabra como: “El corazón se está riendo y los ojos están danzando”. La palabra se ha usado a menudo para designar el porte alegre de aquellos que daban limosnas. La persona que exhibe hilarotes es como un rayo de sol que ilumina la habitación del enfermo con calor humano y amor.

En cuanto a los dones, estos son colocados en la iglesia como recursos para ministrar al cuerpo donde más sea necesario. Este pasaje despliega los dones del padre, dados a cada persona como un medio para poder llevar su propósito a nuestra vida. ¿Qué dones te interesan más? Conforme a esa pregunta y su correspondiente respuesta individual, estarán las bases del conocimiento de tus propios dones.

Después llegamos al amor. Dice que el amor debe ser el principio mentor en las relaciones cristianas, no sólo entre los hermanos y hermanas en la fe, sino también para con los enemigos. Pablo menciona muchos deberes cristianos específicos, pero el amor constituye la nota dominante de sus exhortaciones.

En cuanto a la paz, ¡Vaya si hay una palabra que puede hacerse girar en todas las direcciones que a los distintos hombres les resulten convenientes! Lo cierto es que, debido a que mucha gente puede mantenerse opuesta a nuestra forma de fe de una manera altamente violenta, hay momentos en que fallan todos o casi todos los esfuerzos en favor de la paz. Sin embargo, el cristiano debe demostrar que no es responsable en lo absoluto cuando se quiebra la paz.

De hecho en lugar de tomar venganza por nosotros mismos, (Así se la disfrace con el dudoso rótulo de la “justicia”), debemos ponerlo todo en las manos de Dios y dejar así lugar a la ira divina, que siempre será más equilibrada, más justa, más medida y más exacta y puntual que la nuestra, que indefectiblemente es carnal. En el juicio final, la palabra dice que la venganza le pertenece a Dios, aunque en algunos casos también pueda efectivizarse en esta vida merced a la instrumentación del poder civil.

13

Los Proveedores de la Verdad

 

(Romanos 13: 1) = Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

(2) De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

(3) Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; (4) porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

(5) Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.

(6) Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

(7) pagad a todos lo que debéis; al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

Vamos a poner algo más que en claro: de ninguna manera esto significa que Dios apruebe un gobierno corrupto, funcionarios sin Dios o una legislación injusta. Algunas veces, sin embargo, en castigo por los pecados de la gente, o por otras razones sólo por Dios conocidas, el Señor permite que gobernantes malvados detenten el poder por un tiempo, como los profetas del Antiguo Testamento testificaron frecuentemente. Creo que en la historia global puedes hallar ejemplos más que abundante al respecto. En teoría, Dios concede autoridad para servir a fines elevados. Cómo se ejerce esta autoridad les será requerido a quienes la hayan recibido.

De hecho, esta escritura ha sido esgrimida en muchas ocasiones para defender verdaderas tiranías, y ha contado con cierta permisividad por parte de las religiones estructurales (Y en algunos casos, oficiales), por expresar que se condice con “la palabra de Dios”. Sin embargo, no se tiene en cuenta un detalle más que puntual y singular: Dios conoce nuestros corazones, todos. Y sabe perfectamente cuando hacemos algo motivados por sus principios y cuando lo hacemos en beneficio personal nuestro. ¿Y sabes qué? Pagará conforme a ello, no a las declaraciones discursivas de las personas. ¿O te puede caber alguna duda que el juicio de Dios será exactamente igual para un genio multimillonario que para con un mendigo analfabeto? Si no lo dudas, la palabra mora en ti. Si lo dudas…

Pregunta Nº 81: ¿Quieres, pues, no temer la autoridad?

Esto que Pablo resume aquí es una verdad que nadie podría poner en duda, si estamos hablando de vivir en un marco humano de respeto y moral. Sin embargo, déjame decirte que hoy por hoy, en muchos lugares del mundo no es del todo así. Porque dice que si hacemos lo bueno, tendremos alabanza de parte de nuestras autoridades. Yo he sido testigo en mi país, de reacciones oficiales exactamente inversas. Porque Pablo sostiene que un gobierno, sea cual fuere, es servidor nuestro, lo cual hipotéticamente es cierto. Pero las realidades nos llevan a entender que en la vía de los hechos puntuales, esta idea queda tergiversada. Y donde hay tergiversación de algo de Dios, ¿A qué no sabes quién está detrás?

Conclusión: aunque obedecer a las autoridades de este mundo, se constituya en una regla general, un claro principio bíblico es que, llegado el caso, deberíamos desobedecer si un gobierno nos obligara a pecar, porque la lealtad hacia Dios siempre tiene prioridad sobre cualquier autoridad humana. Cuando funcionarios gubernamentales utilizan la fuerza para reprimir o castigar el mal, no están actuando equivocadamente. Todo lo contrario, son servidores de Dios y están haciendo bien. Claro que ese llevar la espada, ha determinado que muchos se hayan equivocado y mal.

Algunos estudiosos piensan que el hecho que Dios autorice al gobierno como su siervo a utilizar la fuerza, hasta el punto de privar a alguien de su vida, no contradice el mandamiento “No matarás” de Éxodo 20:13. La palabra usada en ese mandamiento se refiere al asesinato criminal y no incluye el procedimiento judicial por el cual alguien pierde la vida, ni se refiere al matar en una guerra, acciones que se expresan con otras palabras en el Antiguo Testamento. De todos modos, es prioridad de hijos de Dios honrar la vida, siempre. Cierto es que hay guerras santas a raudales en la historia del pueblo hebreo. Tan cierto como que Jesús no sólo no mató a nadie, sino que cuando pudo hacerlo, eligió callar y ser manso.

Cuando habla del vengador para castigar, alude a que algunas veces, la ira de Dios utiliza al gobierno civil para castigar a quien hace el mal. Esto significa que los castigos civiles no se deben imponer solamente para contener el mal, sino también para  castigarlo. Pablo ofrece dos razones por las que deberíamos obedecer a un gobierno. 1) Por razón del castigo que el gobierno ejecuta contra quien comete un delito, y 2) por causa de la conciencia limpia que queremos mantener delante de Dios, que ha establecido el gobierno y nos manda obedecerlo. Esta segunda razón significa que aun cuando no exista ninguna amenaza de ser arrestado o castigado, los cristianos deben obedecer estrictamente las previsiones legales.

Tanto Pablo como Jesús instan a los creyentes a pagar el impuesto exigido por el gobierno romano, que ciertamente no era inocente ni justo en todas sus acciones. Al igual que con todos los mandamientos de Dios, debemos obedecer en esto con alegría, no a regañadientes. Cada vez que nos sintamos desalentados con las imperfecciones de nuestro gobierno, o atribulados a causa de las cargas impositivas que éste nos impone, haríamos bien en recordar que la alternativa a ello, la anarquía, es mucho peor.

De hecho, yo vivo en Argentina, país que no ha sido precisamente condescendiente con su gente a la hora de la presión impositiva. Sin embargo, yo siempre pagué todo lo que me correspondía pagar, sin quejarme ni lamentarme por ello. Confieso que en algunos círculos he recibido alguna que otra burla por esa actitud, pero no me arrepiento de ella. Porque debo reconocer que absolutamente siempre, mi Padre celestial me proveyó lo necesario para no quedar en deuda ni padecer necesidades con mi familia, muy diferente a lo que pude observar que vivían muchos de los que evadían o falseaban datos en los suyo. ¿Tú eres obediente? Dios es justo. Nada más que añadir.

Respecto a esto, fíjate que hay algunos que no creen que los cristianos pueden actuar como soldados o policías, pero Pablo muestra que tales “autoridades”, como él las denomina, si cumplen justicieramente con sus atribuciones, son servidores de Dios. Porque, -señala- están para contener el mal. El policía, por ejemplo, como servidor de Dios, provee un bien esencial a la sociedad. Mientras haya pecadores, harán falta policías. En tanto los hombres y mujeres no se sometan a la justicia de Dios, será necesario utilizar la fuerza para impedir los asesinatos, violaciones, secuestros y robos que sufren por miles las víctimas inocentes.

No es algo inapropiado, pues, que un cristiano forme parte de los cuerpos armados, la policía o el ejército. Hay que mantener la ley y el orden, porque nadie está a salvo en medio de la anarquía. Hay quienes, a causa de creencias religiosas sinceras, sienten que nunca podrían matar a otro ser humano, aún en la guerra. La sociedad debe respetar los puntos de vista de estas personas, pero la Biblia no obliga a los cristianos a convertirse en objetores de conciencia. Esto, por supuesto, siempre y cuando estas fuerzas mencionadas, (Policía y Fuerzas Armadas), realicen su trabajo tal como expresa la constitución de sus naciones que deben hacerlo. Quedan los cristianos sin obligación de formar parte de ellas, cuando son utilizadas con fines delictivos, subversivos o de otra finalidad que se aparta del plan de Dios.

Hay un texto que encontré por allí respecto a la posibilidad de formar parte de lo que se denomina como “desobediencia civil”. Se pregunta el autor cuando debería un cristiano tomar la decisión de desobedecer a un gobierno civil. Las respuestas que se expresan, son: cuando un gobierno civil priva a la gente de su derecho a adorar y a obedecer a Dios libremente, pierde el mandato o la autoridad recibida de Dios. Entonces la desobediencia del cristiano estará justificada.

Thomas Jefferson creía que cuando un gobierno comenzaba a transformarse en una tiranía, los ciudadanos tenían no sólo el derecho, sino también el deber de rebelarse contra él. Sin embargo, el cristiano está llamado a sufrir su gobierno todo lo posible. Jesús nunca llamó a la revolución contra Roma, aunque era un cruel conquistador que oprimía a Israel. Por otro lado, los apóstoles rehusaron cumplir una orden de no predicar ni enseñar en el nombre de Jesús.

Siempre que un gobierno civil nos prohíba poner en práctica aquello que Dios nos ha mandado hacer, o nos inste a hacer cosas que Dios nos ha prohibido, está justificada nuestra desobediencia. La obediencia ciega a un gobierno nunca es correcta. No obstante lo difícil o costoso que pueda ser, debemos reservarnos el derecho de decir que no a las cosas que consideramos opresivas o inmorales. Homosexualidad, aborto, son dos temas centrales en este asunto.

Vestirse con sus Ropas

(8) No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

(9) Porque: no adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: amarás a tu prójimo como a ti mismo.

(10) El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

(11) Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.

(12) La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.

(13) Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, (14) sino vestíos del señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

Claro, en esta época donde endeudarse nos ha hecho creer los sabios de las economías que han hambreado a media humanidad, que era estupendo negocio, recalar en esto que Pablo consigna aquí resulta poco menos que decrépito, ¿Verdad? Este versículo probablemente no prohibía todo tipo de deudas, pero ciertamente no aprueba una actitud condescendiente ante el endeudamiento, o la idea de que endeudarse es algo normal. Es todo un tema de este tiempo y, en este tipo de cosas es, lamentablemente, donde podemos ver hasta qué punto los cristianos son fieles a la palabra, aún por encima de los máximos postulados sociales, ideológicos, políticos o económicos de la época y las regiones en que habitan.

Luego consigna que aquel que ama al prójimo, ha cumplido. ¿Qué es lo que ha cumplido? Especialmente aquellos mandamientos que tienen que ver con el mandamiento de amar al prójimo. De llevarlo a cabo, estaremos cumpliendo con todos los deberes sociales y especialmente aquellos mandamientos que tienen que ver con las relaciones humanas. El amor compendia la ley moral de Dios, aunque lo que sirve de síntesis no debe contradecir ningún aspecto de lo recopilado. De ahí que decir que el amor por el próximo exige quebrar de vez en cuando algunos de los mandamientos de Dios como en una situación límite, es mal interpretar las Escrituras.

Pablo insiste en una norma moral elevada de conducta, teniendo especialmente en cuenta la proximidad del regreso del Señor, cuando se consumará nuestra salvación. El camino de la excelencia moral tiene dos vías. La positiva: debemos vestirnos del Señor Jesucristo, someternos a su voluntad, aceptar sus normas morales, vivir en constante compañerismo con Él y depender de su fuerza. La negativa: no debemos hacer provisión para los deseos de la carne, sus reclamos y apetitos.

Cuando dice que no debemos proveernos para los deseos de la carne, la palabra que utiliza allí es la palabra pronoia, que quiere decir planificar algo anticipadamente, prevención, presentir, plan premeditado, hacer preparación para, proveer para. Se deriva de las palabras pro, que significa Antes, y noeo, que quiere decir Pensar, Contemplar. Pablo les prohibió a sus lectores hacer preparativos para la gratificación de sus deseos carnales. ¿Estás bien seguro, tú que hoy lees esto, no estar haciéndolo?

Las dos naturalezas del creyente pueden, a menudo, burlarle y confundirle. La sabiduría que se halla en esta carta a los Romanos te ayudará sin dudas a manejar el conflicto identificando qué aspectos de tu conducta provienen de la vida del Espíritu Santo, y cuáles de la actividad de la carne. Así podrás navegar por el océano de la nueva vida dirigido por la sabiduría y la inteligencia del Espíritu. Debes reconocer, entonces, que el amor es un requisito indispensable para todos los creyentes, así como comprender que menospreciar el amor significa rebelarse contra Dios, nada menos.

14

Separando lo Verdadero de lo Falso

(Romanos 14: 1) = Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.

(2) Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres.

(3) El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.

(4) ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.

(5) Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido e  su propia mente.

(6) El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el señor no come, y da gracias a Dios.

(7) Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.

(8) Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.

(9) Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.

(10) Pero tú, ¿Por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿Por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.

(11) Porque escrito está: vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.

(12) De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.

(13) Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.

De alguna manera, Pablo esboza en esta fracción de su carta, (Capítulo, para nosotros); algunas orientaciones básicas con respecto a las cosas que no se recomiendan, pero también de las que no se prohíben en la Escritura. Entre los cristianos hay espacio para la tolerancia y diferencias en las exigencias relacionadas como los hábitos de comida y la observancia de días especiales en el calendario cristiano. Como ambos grupos lo hacen para honrar al Señor, ninguno debe menospreciar al otro. Aun así, Pablo dice que el cristiano que rehúsa comer ciertas cosas es débil, (Esto es, inmaduro), en la fe, ya que el comer es algo relativo desde el punto de vista moral.

De alguna manera, y con el mayor de los respetos humanos por la variedad de creencias existentes, (Y nótese que digo: Creencias, ya que si hablamos de fe hablamos de hijos del Dios viviente y similares en conceptos porque tienen un solo Espíritu Santo que los guía a toda verdad), esto que acabas de leer concluye con los antiguos conceptos tradicionales respecto a comer o no comer ciertos animales o preparados relacionados con la carne, así como también la observancia del día de reposo, que nadie censura ni cuestiona que quien desee hacerlo lo haga, pero de ninguna manera como doctrina básica de salvación, ya que no es tal de modo alguno.

Pregunta Nº 82: ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno?

Esto sería válido no solamente para los criados, que eran personas que pertenecían a una familia a partir de su adopción por parte de los amos de la casa, sin ser parte sanguínea de esa familia. Los criados en algunos casos gozaban de ciertos privilegios reservados para los miembros de la familia, pero eran trasladados a otra cuando sus amos morían, ya que de ninguna manera los heredaban.

Imagínate ahora la escena que Pablo da como ejemplo: ¿Podría un señor de una casa, salir a emitir juicios respecto a los integrantes de otra, así fueran sus hombres de servicio? En ninguna manera, esto era algo solamente reservado para el señor de cada uno de ellos. Asimismo nosotros, no podemos de ninguna manera emitir juicios descalificantes para con siervos o criados de otro Señor.

Además, y ya en un sentido mucho más global, debemos recordar que la palabra juicio, implica prioritariamente separar lo verdadero de lo falso, que es lo que se realiza en un juicio y pasa casi desapercibido a partir de los vaivenes que generalmente la prensa suele darle a cada uno de ellos. Y separar lo verdadero de lo falso, hasta donde yo sé, y salvo que el Señor te otorgue a través de su Espíritu Santo un discernimiento altamente claro, no es tarea de seres humanos falibles y carnales. Separar lo verdadero de lo falso es un trabajo que solamente Dios o alguien específica y especialmente enviado por Él, pueden realizar. Cualquier otra cosa que se denomine juicio, aunque se diga que es para justicia, concluirá inevitablemente en injusticia.

Lo que leemos en el verso 7, debo confesarte, fue por mucho tiempo un verdadero cenit de ignorancia para mí. Una escritura que yo podía medianamente entender en su primera fracción, cuando se nos dice ninguno de nosotros vive para sí. Obviamente que en los rudimentos carnales de una vida secular tipo, es absolutamente así: cada uno vive –o trata de hacerlo- para sí mismo. Sin embargo, cuando tú dices pertenecer a Cristo, entonces mucho me temo que eso debe quedar inexorablemente de lado. Y deberás vivir para Él y para Su Reino, para que todo lo que tú necesitas, que es lo demás, te sea añadido como resultante de tu primaria obediencia.

Sin embargo, lo que a mí me dejaba con un semblante de medio estupor, era la segunda parte de ese verso, que es donde dice que ninguno de nosotros muere para sí. Hasta allí yo me había convencido en todas mis áreas de que la gente se moría por algo, o por alguien, llegado el caso; pero jamás habría podido entender que la gente pudiera morir para alguien. Estaba dispuesto a aceptar que se podía morir por algo, porque las luchas y batallas ideológicas o étnicas, por ejemplo, son un estupendo modelo de ello. Pero, ¿Para alguien? Empecé a entenderlo cuando me fui a otros textos medianamente paralelos de este.

(2 Corintios 5: 15) = Y por todos murió, (Cristo, obviamente), para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. (Clarísimo: no se trata de morir por ser cristiano, se trata, llegado el caso, no tienes que buscarlo porque eso sería pecado, si se te permite morir para Cristo, que así sea).

(Gálatas 2: 20) = Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí. (Aquí está el nudo central de toda esta palabra: estamos conjuntamente crucificados con Cristo. Y cuando decimos conjuntamente, estamos diciendo: los dos al mismo tiempo, el mismo día y en el mismo instante, Cristo y yo)

(Filipenses 1: 20) = Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. (21) Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. (Si no te quedó claro luego de leer esto, fíjate que te equivocaste y agarraste un ejemplar del Libro de Mormón o algo similar).

Preguntas Nº 83 y 84: ¿Por qué juzgas a tu hermano? ¿Por qué menosprecias a tu hermano?

Los cristianos no deben juzgarse unos a otros sobre la base de cuestiones moralmente neutras, como es lo de comer ciertas cosas o no comerlas, o guardar ciertos días específicos o no guardarlos. Porque cada individuo es responsable ante Dios. Como Señor, a Cristo le pertenece el derecho de juzgar. Cristianos débiles, cristianos fuertes, todos comparecerán por igual, -repito: por igual, no uno ante otros, mucho menos muchos ante algunos, sino todos ante el tribunal de Cristo. Ese juicio se basará en lo que hayamos hecho durante la vida con esa vida que nos fue dada para extender el Reino de Dios, no para malgastarla en carnalidades mediocres.

De hecho, todo esto no va a determinar si entramos al cielo o no, esa es otra historia; lo que va a determinar es que grado de recompensas se recibirán en cada caso. Y si en este momento, siquiera, llegas a pensar que tú de ninguna manera quieres recompensa alguna, déjame decirte que estás intentando, con un algo de falsa modestia y otro algo de hipocresía vernácula, ser más bueno y justo que Dios mismo. Porque, te recuerdo, la palabra dice que Jesús fue a la cruz por la recompensa que veía del otro lado de ella. ¿Qué menos tú?

Finalmente Pablo les aconseja a los cristianos en Roma que no pongan tropiezo ni obstáculos supuestamente morales o espirituales que puedan hacer caer a los hermanos en la fe. De hecho, esto Pablo lo dirige a los que estima que son cristianos maduros, demandándoles que en aras de esa madurez, sepan abstenerse de lo que deseen abstenerse y ejerzan su libertad tomando especial cuidado en no ofender a nadie. Yo me pregunto casi todos los días de mi vida qué clase de iglesia tendríamos, sea el país que sea, la nación que sea o la etnia que sea, si pudiéramos al menos seguir el cincuenta por ciento de estos consejos y ponerlos por obra.

Ahora bien; ninguno de nosotros puede ignorar la validez de esta palabra. Los escritos de Pablo no sólo son fuente de consulta permanente para todos los teólogos, maestros, predicadores, pastores y cuanto hombre o mujer ande dentro de una iglesia, sino que se constituyen en muchas de sus cartas, verdaderos epicentros doctrinales cristianos. Sin embargo, la pregunta cabe: ¿Por qué esto que terminas de leer no ocurre con normalidad y regularidad dentro de las iglesias auto-denominadas como cristianas? ¿Por qué razón los hermanos asistentes a esos templos se pelean entre sí, (Sea por el favor del pastor o por la consecución de posiciones de privilegio, que a veces hasta son rentadas), y no vacilan en atacarse y menospreciarse los unos a los otros? Respuesta simple: porque esa iglesia, (O esas) se han convertido espiritualmente en sinagogas de Satanás, así de duro, de simple y de contundente.

¿Tienes Fe o Tienes Creencia?

(14) Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; más para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.

(15) Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor, No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió.

(16) No sea, pues, vituperado vuestro bien; (17) porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

(18) Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres.

(19) Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.

(20) No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come.

(21) Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tú hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.

(22) ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.

(23) Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

Los cristianos tienen total y absoluta libertad para comer todos los alimentos que les apetezcan, sin tener ninguna obligación de tener que seguir o respetar las leyes dietéticas del Antiguo Testamento. Esas prohibiciones dietéticas son relativamente triviales, y su cumplimiento no es esencial para el Reino de Dios. Mucho más importante es el fruto del Espíritu.

¿O vas a procurar que yo crea que si como alguna comida estoy cayendo en un horrible pecado de perdición que impedirá que ingrese en la gloria de mi Padre? Porque si yo creyera eso, tendría que aprobar la idea de que, comiendo lo que se me impone como santo, tengo ingreso a Su Reino sin necesidad de cumplimentar con todos los demás aspectos no relacionados con la comida, y todos sabemos muy bien que no es así. ¿O no existen adúlteros vegetarianos? ¿O no hay violadores que ni fuman ni beben alcohol? ¿Te das cuenta en dónde y sobre qué bases estamos caminando, verdad?

Pregunta Nº 85: ¿Tienes tú fe?

La fe es aquí la propia convicción de que se está libre de escrúpulos innecesarios. No se debe, sin embargo, ejercer descuidadamente la libertad ante los débiles en la fe. Una persona que tenga escrúpulos sobre alguna cosa, no debe actuar contra su propia conciencia, porque violar la conciencia no es actuar con fe, sino que en pecado.

Conocí una familia que en esencia, era católica romana. Aunque las que verdaderamente practicaban sus cultos de misas, novenas y procesiones, eran la abuela y la madre, mientras que el abuelo, el padre y los hijos varones no participaban. Entre estos, estaba un tío que no sólo no participaba, sino que se burlaba abiertamente de las mujeres.

Cuando llegaba el viernes santo, ellas cumplían a rajatabla lo que su religión les demandaba y no comían carne. Ese día, puntualmente, el tío cocinaba un asado de carne vacuna con todas sus regalías. ¿Equivocadas ellas? Tal vez, pero merecedoras de misericordia y respeto.

¿Y el tío? Carne de liberación por causa de un espíritu de burla. ¿Tienes tú fe? Si la tienes, es porque Dios te la ha dado. Nadie puede tener fe si no cree en Dios, porque la fe es un don de Dios. A lo sumo, lo que alguien sin dios puede tener, es una creencia.

15

Entonces Había Cristianos Pobres…

(Romanos 15: 1) = Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.

(2) Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.

(3) Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.

(4) Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.

(5) Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, (6) para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

Algo que da más que claro: Cristo es el modelo de conducta a seguir entre los cristianos débiles y fuertes. Su ejemplo demanda tolerancia mutua y amor, que si se observan conducirán a una unidad de armoniosa alabanza a Dios. Si tú eres débil en la fe, seguramente que no será necesario que yo te sugiera que te acerques a alguien espiritualmente fuerte. Si eres lo que supongo que eres, ya lo debes haber hecho.

Ahora bien; si eres espiritualmente fuerte, entonces será un poco más complicado convencerte que no debes rechazar y dejar a un costado del camino al débil que viene a buscarte, sino recibirlo, cobijarlo y enseñarle todo aquello que esté dispuesto a recibir. No estoy hablando del débil oportunista que viene para usarte y aprovecharlo en su beneficio, estoy refiriéndome al sincero, honesto, recto e íntegro que solamente tiene que aprender a combatir y derrotar su debilidad.

Luego dice que debemos agradar a nuestro prójimo “en lo que es bueno”, para edificación. A esto se lo ha tomado de dos formas: 1) Agradar en algo que es bueno a otras personas. 2) Agradar al prójimo en aquello en lo que nosotros por la gracia de Dios, somos buenos. Coincido con esta segunda opción. El señor dispuso que yo fuera, no sé si bueno, pero al menos distinto a otros en este asunto de enseñar. Entonces me siento junto a alguien que tiene ganas de aprender, le enseño sin costo alguno de su parte, y no solamente que lo agrado, sino que además si Dios me bendice con su sabiduría, también lo edifico.

Y luego viene lo que a muchos no les gusta ni siquiera leer, pero que está allí escrito y nadie lo puede borrar ni modificar. Dice que los vituperios, esto es: burlas, injurias, calumnias e insultos que, en su momento fueron dirigidos a él, (El que piense que Jesús solamente fue aplaudido, todavía no entendió nada), ahora pasarán inexorable e inevitablemente a cada uno de nosotros, que somos su cuerpo en la tierra. Aquel que suponga que andar por la vida proclamando a Jesucristo hará que tenga una vida de paz, de halagos, de placeres y privilegios, tampoco entendió absolutamente nada. Y créeme que en este último ítem, podría anotar a muchos, a muchísimos cristianos. Y algunos de ellos, con nombres muy conocidos y prestigios muy aceitados.

En suma: tener fe, significa decidirse a creer, audazmente y sin reservas lo que Dios ha dicho. ¡La fe del siglo veinte debe aprender de nuevo a creer todo el testimonio de la Escritura! Entre las claves de la vida en la fe está lo verdadero de nuestra conversión. La fe nos permite vivir, como nunca antes, para el bien de otros. Será muy oportuno e inteligente, entonces, que vivas de tal manera que fortalezcas a los débiles en la fe. Y será mucho más atinado, asimismo, que te consagres a la edificación de tu prójimo, por la sencilla razón de que un ya quizás lejano día, tú puedas haber sido ese prójimo al cual alguien con fe y amor edificó.

En el final vemos que dice que las cosas que antes se escribieron, fueron escritas para nuestra enseñanza, no como un simple tratado de historia de un pueblo oriental. La palabra de Dios inspirada por el Espíritu Santo, es el único medio verdadero para transformar el corazón humano. La salvación por la fe es un acontecimiento único, mientras la renovación de la mente por la palabra es un proceso continuo. El discípulo se entrega a la palabra de Dios para transformarse en santidad, en alguien que irradia a Cristo, y radicalmente diferente de la gente del mundo.

Los discípulos espirituales, que desean crecer espiritualmente, estudian con profundidad la palabra de Dios porque en ella encuentran la clave de una más estrecha relación con su Señor viviente y un más íntimo contacto con el Espíritu Santo. Así es que, si puedes reconocer que también el Antiguo Testamento fue escrito para la iglesia por inspiración del Espíritu Santo, seguramente lo incorporarás hoy mismo a tu lectura regular y, de ese modo, serás edificado y bendecido.

Suya es Toda la Gloria

(7) Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.

(8) Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, (9) y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: por tanto, yo te confesaré ente los gentiles, y cantare a tu nombre.

(10) Y otra vez dice: alegraos, gentiles, con su pueblo.

(11) Y otra vez: alabad al Señor todos los gentiles, y magnificadle todos los pueblos.

(12) Y otra vez dice Isaías: estará la raíz de Isaí, y el que se levantará a regir a los gentiles; los gentiles esperarán en él.

(13) Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

Debemos coincidir en algo sustancial: la aceptación mutua es el camino que conduce a la unidad, no hay otro. Cualquier otra cosa que no parta de esta premisa, está forzada y no es sincera. Dios sabe cuándo no hay sinceridad en nuestros corazones, le suele llamar: hipocresía. Ah, Satanás también lo sabe…y lo utiliza.

Se ha dicho, asimismo, que la mayor enseñanza sobre la familia es, sencillamente, una aplicación de lo que significa vivir como un cristiano. Estos versículos en Romanos están dirigidos a la comunidad cristiana en general; sin embargo, con frecuencia se los usa como pasaje bíblico para ser leído en el casamiento, por cuanto estos versículos presentan una descripción bella y apropiada del matrimonio cristiano.

La palabra clave es recibíos, que es la traducción de la palabra griega proslambano, la cual significa tomar para sí mismo. Su raíz indica que hacia nosotros se dirige una fuerte iniciativa que en Cristo, Dios vino literalmente a nosotros y se posesionó de nosotros siendo aún pecadores. Mediante este acto de aceptación, Él puso a nuestra disposición la gracia de Dios y el poder de la redención.

Cuando a ese poder se le permite trabajar en una familia, transforma las vidas de dos personas imperfectas en una sola vida, la cual será para la alabanza de la gloria de Dios. Por ello, el Señor coloca esta palabra como un emblema sobre todo matrimonio, desde el primer día hasta el último. Recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.

De hecho, no sólo los fuertes deben acomodarse a los débiles, sino que esta relación debe ser de dos vías. Esto fue ejemplificado por Cristo, el Mesías judío que aceptó a los gentiles. Esta doble aceptación por Cristo de judíos y gentiles se apoya en numerosos pasajes del Antiguo Testamento.

Finalmente, y por si hiciera falta aclararlo a gente que lee sus biblias todos los días, es menester recordar que el Espíritu Santo, quizás muy difundido por ser el proveedor de los dones espirituales a los creyentes, también es portador de gozo, paz y esperanza, algo que no siempre es enseñado o predicado. Y mucho más importante, es guía a toda verdad para predicar la palabra con denuedo, que no sólo implica esfuerzo, como se ha entendido, sino que en su traducción amplia implica sin contaminaciones. Nada menos.

Por las Rutas de Jerusalén

(14) Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros.

(15) Más os he escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada (16) para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.

(17) Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que a Dios se refiere.

(18) Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, (19) con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.

(20) Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno, (21) sino, como está escrito: aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; y los que nunca han oído de él, entenderán.

En el verso 14, cuando dice que ellos están llenos de bondad, esa palabra es una traducción de la griega agathosune, e implica beneficencia, benevolencia, virtud dispuesta para la acción, una propensión abundante tanto para desear como para hacer lo que es bueno, bondad intrínseca que produce una generosidad y un estado de ánimo semejante a la disposición de Dios. Agathosune es una palabra rara que combina el ser bueno y el hacer lo bueno.

Y luego, cuando habla de amonestaros unos  a otros, está hablando de exhortar, de aconsejar. Los cristianos son, a menudo, los mejores consejeros de sus hermanos y hermanas en la fe, especialmente cuando comprenden la voluntad de Dios tal cual se enseña en las Escrituras, al tiempo que son capaces de aplicarla correctamente a la vida diaria.

En el verso 18 habla de lo que Cristo ha hecho por intermedio de nosotros. Aparentemente, Pablo se disponía a hablar de las cosas que Cristo había realizado a través de él, tanto con la palabra como con las obras, esto es, por medio de la proclamación de la verdad, los milagros y las poderosas respuestas que habían recibido sus oraciones, y el propio ejemplo de una vida en semejanza a Cristo.

Es indiscutible que tantos señales como milagros fueron hechos que acompañaron la prédica de Pablo con la finalidad de legitimarla a los ojos de quienes la escuchaban. Esto era lo usual en el Nuevo Testamento. Basándonos en esos antecedentes, y en los dones descriptos en 1 Corintios, parece conveniente esperar milagros el día de hoy. Sin embargo, no vemos que eso ocurra con la misma casi rutinaria espectacularidad conque sucedían en aquellos tiempos. ¿Alguien podrá explicarme por qué?

Algunos hablan de falta de fe, otros le cargan las responsabilidades a la carencia de unción, otros sostienen que las coberturas no funcionan adecuadamente y eso anula el trabajo ministerial de esos valiosos e importantes hombres.

Sin embargo, si me dejas poner mi grano de arena en forma de idea, tengo para decirte que para mí, la carencia de milagros, señales y maravillas, se debe pura y exclusivamente a que mayoritariamente, lo que se está predicando es una palabra adulterada. Y Dios, créeme mi hermano, mi amigo, jamás participará en nada que tenga que ver con adulterio. Ni siquiera cuando esos adulterios, supuestamente, se realizan en su nombre.

Una Ciudad Llamada Roma

(22) Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros.

(23) Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros, (24) cuando vaya a España, iré a vosotros; porque espero verlos al pasar, y ser encaminado allá por vosotros, una vez que haya gozado con vosotros.

(25) Más ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos.

(26) Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén.

(27) Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales.

(28) Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros rumbo a España.

(29) Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.

(30) Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, (31) para que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea acepta; (32) para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros.

(33) Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.

En el verso 23, cuando dice que no tiene más campo en esas regiones, probablemente se está refiriendo a un lugar para predicar el evangelio. Porque al hablar de estas regiones, Pablo está hablando desde Corinto, por lo que quizás quiere decir que ya había predicado en todos los lugares de Asia Menor y Grecia adonde Dios le había enviado, por lo que se encontraba listo para dirigirse más hacia el oeste.

Pablo estaba anhelando visitar y ministrar a Roma, encontrar aliento y apoyo en la iglesia romana, y de allí continuar hacia el oeste, a fin de predicar en España. Probablemente logró llevar a cabo este plan después de salir de la prisión de lo cual se habla al finalizar el Libro de los hechos. Asimismo, Pablo se iba a Jerusalén llevando consigo una ofrenda para ayudar a los cristianos pobres de esa ciudad.

¡Un momento! ¿Dijo cristianos pobres? ¡Sí, dijo cristianos pobres! ¿Y entonces qué hago con el evangelio de la prosperidad, que nos asegura que no pueden existir cristianos pobres? No lo sé, ofrécelo a los hinduistas que están más pobres, en una de esas te lo compran.

Que se entienda bien lo que estoy diciendo. Puede haber cristianos pobres, que viene a ser una clase social que está por debajo de la llamada clase media. Lo que no es admisible que exista, porque iría en contra de la promesa clara de parte de Dios, es cristianos miserables, que son aquellos que están en la máxima indigencia, la mendicidad y la vida en las calles.

Porque la promesa fue, es y seguirá siendo: suplir todas tus necesidades. Que de ninguna manera significa que te conviertas en un millonario que compra y vende acciones en la bolsa, sino en alguien que come todos los días y se mantiene en calor en una vivienda sencilla, pero firme.

16

Lecciones de Urbanismo

(Romanos 16: 1) = Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea; (2) que la recibáis en el Señor, como es digno de los sangos, y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de vosotros; porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.

¡Alto ahí! En un supuesto evangelio machista, (Al menos así lo han interpretado durante años denominaciones evangélicas enteras), que Pablo le dedique un párrafo destacado a una mujer, y que ella ostentara la función (Todavía no era un cargo honorífico, sino una función ejecutiva) de diaconisa, no es poca cosa como para dejarla pasar por alto, ¿Verdad?

Algunos estiman que Febe probablemente llevó la carta de Pablo desde Corinto a la iglesia de Roma. Dice que era diaconisa, y esa es la traducción más apropiada, si se considera que Febe ocupaba una posición reconocida en la iglesia de Cencrea, una ciudad portuaria en las cercanías de Corinto. Aquellos que traducen esta palabra como servidora suponen que los requerimientos que leemos en 1 Timoteo 3:12 hacen difícil que Febe haya ocupado el oficio de diácono. No parece existir en el Nuevo Testamento una disposición firme contra el desempeño por las mujeres de funciones ministeriales destacadas. O sea que lo que todavía se vive hoy, es un asunto de machismo moderno.

¿Quién era Febe? El nombre Febe significa Pura o Radiante como la Luna. Está claro que, a través de Febe, la luz de Jesucristo brilló esplendorosamente, porque Pablo la llama no solamente una servidora de la iglesia. Sino también una que ha ayudado a muchos. Otras versiones traducen  la palabra Sierva como Diaconisa. La palabra en el griego se la pudiera traducir como Ministro o Ministra, en vista de que un ministro es un siervo o servidor, tal como la palabra en griego diakoneo se traduce en otros pasajes de la Biblia por ministro.

Según la opinión de muchos eruditos en las cuestiones escriturales, fue Febe quien llevó el manuscrito de Romanos a la congregación en aquella ciudad. Esto concuerda con el Salmo 68:11, donde dice que las mujeres deben dar las buenas nuevas de Dios: El Señor daba palabra; había grande multitud (O compañía de mujeres) de las que llevaban buenas nuevas. Las palabras que se insertan tienen su apoyo en la lengua hebrea, y la mayoría de los traductores reconocen este hecho. En nuestros días, multitudes de mujeres laicas y mujeres líderes cristianas y profetisas ayudan a llevar el evangelio al mundo.

Y fíjate que la palabra griega que se traduce como ayudante, no aparece en ningún otro lugar del Nuevo Testamento. En otros escritos se usa a veces para designar a una especie de patrona, que vendría a ser una mujer que proporciona apoyo y hasta fondos para una buena causa. El catolicismo romano tomó debida nota de este asunto, y en su vorágine de vírgenes desparramadas por el planeta con calidad de divinidades, la palabra Patrona les hizo cobrar alto vuelo, prestigio religioso, impacto turístico y, como resulta obvio: atadura espiritual maligna.

Los Primeros y Genuinos Santos

(3) Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, (4) que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.

(5) Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo.

(6) Saludad a María, la cual ha trabajado mucho entre vosotros.

(7) Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo.

(8) Saludad a Amplias, amado mío en el Señor.

(9) Saludad a Urbano, nuestro colaborador en Cristo Jesús, y a Estaquis, amado mío.

(10) Saludad a Apeles, aprobado en Cristo. Saludad a los de la casa de Aristóbulo.

(11) Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso, los cuales están en el Señor.

(12) Saludad a Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad a la amada Pérsida, la cual ha trabajado mucho en el Señor.

(13) Saludad a Rufo, escogido en el señor, y a su madre y mía.

(14) Saludad a Asíncrito, a Flegonte, a Hermas, a Patrobas, a Hermes y a los hermanos que están con ellos.

(15) Saludad a Filólogo, a Julia, a Nereo y a su hermana, a Olimpas y a todos los santos que están con ellos.

(16) saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.

Aquí, en este retazo de esta carta, se resumen los saludos del apóstol para los cristianos que él conocía en Roma. El propósito de ello es: dar a Febe una lista de personas a las que pueda acudir cuando arribe; asegurarse de que sepa a quien entregar la carta; y mostrar el interés de Dios por todos los implicados en la obra del evangelio. Llama la atención que la lista contenga un número significativo de nombres femeninos y numerosos nombres comúnmente usados por esclavos y libertos.

Junias, por ejemplo, es uno de esos nombres que resulta imposible saber si se refiere a un hombre o a una mujer. Porque el nombre puede ser el equivalente al femenino Junia, o tratarse de la abreviatura de un nombre masculino común: Junianus, como Silvano, (Silas) y muchos otros nombres que poseen una forma completa y otra abreviada. Cuando dice apóstoles, en cambio, debe entenderse tanto en el sentido estrecho de aquellos que gobernaban la iglesia y escribían los libros sagrados, como en el sentido más amplio de la palabra.

Finalmente, Pablo deja una recomendación que, por resultar tan singular para su tiempo y de tan disímil interpretación en todos los posteriores, lo ha convertido en una parte importante de la enseñanza. Habla de despedirse con Ósculo Santo. Indudablemente está hablando de un beso, que era la forma de saludarse en el siglo primero después de Cristo.

Esto para que todos aquellos que parecerían haber retrocedido en el tiempo llevados por un afán religioso que está por encima de las verdades del evangelio, tomen debida nota y entiendan que, cuando el corazón es límpido, puro y transparente, un beso no es nada más que una muestra de sano afecto entre las personas, y muy alejado de todo el andamiaje de pensamiento malicioso que le hayan podido añadir para censurarlo dentro de algunas congregaciones que esgrimen espadas de santidad por encima del sentido común del siglo veintiuno.

Los Infaltables Causantes de Divisiones

(17) Más os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.

(18) Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.

(19) Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal.

(20) Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vosotros.

(21) Os saludan Timoteo mi colaborador, y Lucio, Jasón y Sosípater, mis parientes.

(22) Yo Tercio que escribí la epístola, os saludo en el Señor.

(23) Os saluda Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.

(24) La gracia de nuestro señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

(25) Y el que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, (26) pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, (27 al único y sabio Dios, sea la gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.

Si eres un experto en la Carta de Pablo a los Romanos no te sorprenderá ver a Tercio y a Cuarto en una misma oración. Si no lo eres… probablemente estás pensando que es una expresión matemática compuesta por la escritura de un número fraccionario y un número ordinal. Nada más lejos de la verdad.

Tercio fue la persona que escribió físicamente la carta de Romanos… fue el secretario a quien Pablo dictó el contenido de la misma. Cuarto es hasta donde sabemos, sólo “un hermano”; probablemente alguien proveniente de Corinto o de una de las regiones circunvecinas.

Recientemente descubrieron algo acerca de estos dos hombres que parece interesante… una de esas curiosidades de las que vale la pena volver a ver y pensar un poquitín en ellas. El consenso de muchos historiadores es que ambos eran parte de una familia de esclavos… o tal vez de dos familias diferentes de esclavos.

La costumbre en esa época era que los esclavos tenían tan poco valor que no era necesario otorgarles un nombre… así que eran llamados por el número ordinal en el que habían nacido. Al primogénito se le llamaba Primero, al siguiente Segundo… y así sucesivamente. Entonces… Tercio fue el tercer hijo en su familia. Cuarto… bueno, el significado de su nombre es evidente.

¿Qué Lecciones Sacar de Estos Nombres?

  1. Que cualquier ex-esclavo (¿No lo somos todos nosotros?) puede llegar lejos en el cristianismo.
  2. Que en Cristo, el tesorero de la ciudad (Erasto… el Ministro de Hacienda) y un ex-esclavo pueden sentarse en la misma fila… o ser nombrados en el mismo versículo.
  3. Que Pablo -como cualquier otro verdadero creyente- no era alguien marcado por las diferencias sociales. Escogió de secretario personal a un ex-esclavo y no tuvo problemas en mencionar el saludo del otro.
  4. Que aunque fuimos esclavos de Satanás Dios no nos llama por un número… él conoce tu nombre, tu identidad… puede ser que para el gobierno seas un código o un número pero para el Rey tú eresalguien.

Epílogo

¿Cuántas preguntas se formula Pablo en esta carta? Yo encontré ochenta y cinco, pero no me atrevería a asegurar que son todas porque no era esa mi intención cuando inicié este trabajo. Sólo quise tratar de entender por qué razón o motivo, Pablo se auto-formula tantas preguntas en una misma carta, siendo que en las restantes de su autoría, tanto directa como indirecta, no lo hizo.

Creo que las respuestas están a tu disposición. Deberás realizar tu propio estudio. Deberás escudriñar lo escudriñado y ver si el Espíritu Santo que mora en ti, que es exactamente el mismo que mora en todos los creyentes, te muestra algo más de lo que leas en este trabajo.

Así es como funciona esto. Alguien abre la boca y Dios insufla algo por su intermedio, hasta donde la carnalidad de esa persona se lo permita. Luego tú lo oyes y el espíritu te añade a ti lo que no pudo darle al autor. Y luego, tu única obligación será ir y dar de gracia lo que de gracia recibiste. ¿Se entiende o es demasiado complicado?

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Instrucciones Para No Perderse

Siempre me ha llamado la atención un detalle bíblico profundamente revelador: hay un salmo famosísimo dedicado al pastor… el Salmo 23. El Señor es mi pastor, nada me falta. Hermoso. Profundo. Con praderas verdes, aguas tranquilas y ovejas relajadas.  Pero uno busca, hojea, vuelve a buscar… y no hay ningún salmo dedicado al maestro.

Y no es casualidad. Porque el pastor guía a las ovejas… pero las ovejas no preguntan cada cinco minutos: —“¿Esto entra para el examen?” —“¿Va a subir el punto?” —“¿Y si no entendí, puede repetirlo… pero distinto… y más despacio?”

El pastor dice: “Por aquí”. Y las ovejas van. El maestro dice: “Por aquí”. Y alguien responde: —“Yo no lo veo tan claro”. Otro dice: —“En TikTok explican otra cosa”. Y uno más pregunta si puede entregar el trabajo… la semana que viene… o el mes que viene… o cuando se sienta inspirado. El pastor cuida del rebaño. El maestro cuida del rebaño… y además corrige redacciones, pone notas, llena actas, explica por quinta vez lo mismo, y aun así escucha: —“Profe, usted no explicó eso”.

El Salmo 23 dice: “Confortará mi alma”. Imagínate un salmo del maestro: “El Señor es mi maestro… y aun así tengo que repetirlo”. No hay salmo del maestro porque si lo hubiera, sería demasiado largo. Tendría anexos. Rúbricas. Notas al pie. Y probablemente una queja al final.

Y sin embargo… si hubiera un salmo del maestro, no hablaría de aguas tranquilas, hablaría de paciencia infinita. No de verdes pastos, sino de sembrar sin saber cuándo brota. No de ovejas obedientes, sino de personas libres… que un día, sin avisar, recuerdan una frase y cambian de rumbo.

Tal vez no hay un salmo dedicado al maestro porque su recompensa no está en el texto,
sino en ese exalumno que un día dice: “Ahora lo entiendo… gracias”. Y eso, aunque no esté en la Biblia, es casi un milagro.

Por lo tanto, y teniendo en cuenta todas estas cosas, me voy a tomar el atrevimiento de pedir prestado un salmo y dedicarlo a todos los maestros de la palabra existentes no sólo dentro de las congregaciones cristianas, sino en cada casa o sitio no religioso donde enseñar la Palabra de Dios sea una prioridad. ¿Me lo prestan? Gracias, voy a tomar el pequeño salmito que lleva el número 119.

La Historia Global

El Libro de los Salmos nos enseña algo muy sencillo y, a la vez, muy difícil de vivir: que podemos presentarnos ante Dios tal como estamos, sin disfraces. En los salmos hay alegría, gratitud, pero también miedo, rabia, cansancio y hasta ganas de rendirse. Nada de eso se oculta. Y eso ya es una lección espiritual profunda: Dios no espera palabras bonitas, espera un corazón verdadero.

Muchos salmos nacen en momentos de crisis. El salmista no ora cuando todo va bien, sino cuando se siente acorralado, incomprendido o débil. Ahí descubrimos algo práctico para la vida diaria: la oración no es huir de los problemas, es mirarlos de frente y llevarlos a Dios. Orar no cambia mágicamente la realidad, pero sí cambia el lugar desde donde la enfrentamos.

El salmo nos recuerda que la confianza no es ausencia de miedo. El miedo está ahí, pero no tiene la última palabra. El Señor es mi pastor, nada me falta no significa que nada duela, sino que aun en medio del valle oscuro no caminamos solos. Esa certeza no quita el sufrimiento, pero lo vuelve habitable.

Otra enseñanza clave es la memoria agradecida. El salmista recuerda una y otra vez lo que Dios ha hecho antes. En la práctica, esto nos invita a no vivir solo desde la herida del presente. Recordar los momentos en que fuimos sostenidos nos da fuerza para el ahora. La fe se alimenta de memoria.

Finalmente, los Salmos nos devuelven a lo esencial: la vida humana es frágil, pero profundamente valiosa. Cuando reconocemos nuestra pequeñez, dejamos de fingir autosuficiencia y aprendemos a descansar. En ese descanso, humilde y confiado, el alma encuentra paz, no porque todo esté resuelto, sino porque ya no carga sola.

La Historia Central

Quiero referirme aquí, dentro mis acotados conocimientos teológicos e históricos, al Salmo 119. Es el Salmo más extenso y el capítulo más largo de la Biblia. Tiene ciento setenta y seis versículos y cada versículo, (con la posible excepción de dos de ellos), constituye una alabanza a la Palabra de Dios. Por eso es mi ocurrente y antojado título de Salmo del Maestro. ¿Qué otra cosa definiría el trabajo de enseñanza, sino el respeto, cuidado y admiración por la Palabra?

Sería muy positivo que tú y yo pusiéramos ese énfasis en la Palabra de Dios. Como creyentes necesitamos colocar el énfasis donde Dios lo coloca. En nuestro tiempo se coloca mucho énfasis en programas, métodos, ceremonias y actividades de la iglesia. Ya aprendí y viví bastante de eso. Este es otro tiempo en mi vida y en la de muchos creyentes. Por eso es que estoy convencido que nuestro énfasis principal debería recaer en la Palabra de Dios porque ella es lo único que Él ha prometido bendecir.

El arreglo, la organización, la conformación de este Salmo es sumamente interesante. Fue preparado de una manera muy cuidadosa. Es un acróstico, pero un acróstico un poco diferente de lo que ya hemos visto con anterioridad. En lugar de tener un versículo que comienza con cada letra del alfabeto hebreo (Y hay veintidós letras en el alfabeto hebreo), hay ocho versículos para cada letra del alfabeto, con lo cual se distribuyen los 176 versículos de este Salmo.

Hay muchos ministros que han hablado bastante acerca de lo significativo de los números en la Biblia. No soy un erudito en ello, pero repetiré lo que aprendí y tú sacarás tus conclusiones. El número ocho en este Salmo, es clave ya que bajo cada una de las veintidós letras del alfabeto hebreo, hay ocho versículos que empiezan con esa letra en particular. El número ocho en la Biblia parece ser el número de la resurrección. Fue por ejemplo, en el octavo día cuando el Señor Jesucristo regresó de los muertos.

Él estaba muerto en el séptimo día, en el sábado, y en el octavo día, que era el primer día de la semana, resucitó. Muchos piensan que Dios ha terminado sus tratos con Israel, y otros que eso no es así. Pablo aclaró algo en Romanos 11:15, cuando escribió: Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿Qué será su admisión, sino vida de entre los muertos? Para algunos teólogos, la Biblia afirma categóricamente que Dios no ha terminado con Israel. Para otros, exactamente lo contrario.

Es cierto que dice que así como el Señor Jesús resucitó de los muertos, ese pueblo será reunido como nación en el reino. Lo que sucede es que algunos entienden que habla de Israel, mientras que otros sostienen que se refiere a la iglesia, sin apellidos ni razas nacionales. Dios, de una manera especial, salvará a naciones. Así que habrá multitudes que aún serán salvadas. El gran predicador Spurgeon solía decir: «Dios va a ganar. Habrá más personas salvas que perdidas». Lo creemos así, aunque al mirar a nuestro alrededor no vemos que esté sucediendo.

Hay personas que se entusiasman cuando visitan a Israel en el presente, porque creen que están viendo el cumplimiento de la profecía. Aunque es cierto que los judíos están regresando a Israel, éste no es el cumplimiento de la Escritura, porque están regresando con una actitud de incredulidad; no están volviéndose a Dios. Hemos leído un comentario sobre judíos inmigrantes en Israel, destacando que éstos estaban sorprendidos por el ateísmo y la falta de práctica de la religión judía en ese país.

Así que es cierto que no hay mayor actitud de retorno a Dios en Jerusalén, que la que hay en cualquier otra ciudad del mundo. Pero cuando Dios cumpla Su profecía, traerá a los judíos de regreso a su tierra y ese evento será la resurrección de la nación. Será como si ellos volvieran de la muerte a la vida.

Si tú recibes vida eterna será por medio de la Palabra de Dios. El apóstol Pedro nos dijo en su primera carta universal, capítulo 1, versículo 23: Pues habéis renacido, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre«. Renacidos por la Palabra de Dios que revela al Señor Jesucristo. La Palabra de Dios te traerá vida, te traerá libertad, te traerá alegría, te traerá bendición.

Este Salmo ha tenido mucho significado para muchos cristianos a través de los años. John Ruskin, en el ocaso de su vida, escribió: «Es extraño que de todas las porciones de la Biblia que me enseñó mi madre, la que me resultó más difícil de aprender y la que rechazaba mi mente, el Salmo 119, ha llegado a ser la más hermosa, en su pasión desbordante y gloriosa del amor por la ley de Dios».

Y William Wilberforce, este hombre de estado que se convirtió durante el movimiento de Wesley, escribió en su diario: «Caminé desde la esquina de Hyde Park repitiendo el Salmo 119, con una gran sensación de consuelo». Hasta aquí la cita. Si alguna noche, tú no puedes dormir, antes de probar otros recursos para matar el tiempo, te aconsejamos que leas los versículos de este salmo. Con toda seguridad que sentirás los efectos de la palabra de Dios.

Este salmo se caracteriza por ciertos términos, como, por ejemplo, palabra, dichos, caminos, testimonios, juicios, preceptos, mandamientos, ley, estatutos y fidelidad. Al recorrer este Salmo, destacaremos ciertos versículos conforme sean iluminados por el Espíritu Santo. No tengo intención de establecer un comentario bíblico ni mucho menos, sólo entregarte lo que entiendo es un extenso canto de alabanza a la maravillosa Palabra de Dios con la idea que seas bendecido/a por ella.

ALEF

Comienzo del Desarrollo

Lo primero que nos encontramos al iniciar la lectura del Salmo 119, es con una palabra: Alef. Es la primera letra del alfabeto hebreo de la cual te voy a dar algunos pormenores, con la intención que conozcas algo más de los motivos o razones por las cuales participa de este trabajo. La alef está formada por dos iud, una en la parte superior derecha, y la otra en la inferior izquierda, unidas por una vav en diagonal. Esto representa las aguas superiores e inferiores con el firmamento entre ellos, como fue enseñado por el Arí z» .

El agua, es mencionada por primera vez en la Torá, en el relato del primer día de la Creación: Y el Espíritu de Dios merodea por sobre la superficie de las aguas. En ese momento, las aguas superiores e inferiores eran indistinguibles; su estado es llamado como «agua en el agua». En el segundo día de la Creación, Dios separó las dos aguas «extendiendo» el firmamento entre ellas. En el servicio del alma, como enseña el jasidismo, el agua superior es agua de alegría, la experiencia de estar cercano a Dios, mientras que el agua inferior es agua de amargura, la experiencia de estar lejano de Dios.

En la filosofía judía, las dos propiedades intrínsecas del agua son «húmedo» y «frío». El agua superior es «húmeda», asociado con el sentimiento de unidad con la «exaltación de Dios»; mientras que el agua inferior es «fría», con el sentimiento de separación, la frustración de experimentar la inherente «soledad del hombre». El servicio Divino, como enseña el jasidismo, enfatiza que, de hecho, la conciencia primaria de ambas aguas es el sentido de Divinidad.

Cada una según su perspectiva: según las aguas superiores, cuanto mayor es la «exaltación de Dios», más grande es la unidad de todo en Su Ser Absoluto; según la perspectiva de la segunda, a mayor «exaltación de Dios», mayor es el abismo existencial que separa la realidad de Dios y la del individuo, y de aquí la inherente «soledad del hombre».El Talmud nos cuenta acerca de cuatro sabios que entraron al «pardés», el místico huerto de elevación espiritual, sólo alcanzado a través de intensa meditación y contemplación cabalística.

El más grande de ellos, rabí Akiva, les dijo a los otros antes de entrar: «Cuando vuelvan del lugar de la piedra de mármol pura, no pidan ‘agua, agua’, porque está dicho: ‘Aquel que habla falsedades, no se parará ante mis ojos'». El Arí z»l explica que el sitio de la «piedra de mármol pura», es donde se unen las aguas superiores e inferiores. Aquí no se puede suplicar ‘agua, agua’, ya que es como si dividiera las aguas superiores e inferiores.

«El lugar de la piedra de mármol pura» es el sitio de la verdad, el poder Divino de soportar dos opuestos en forma simultánea, y en las palabras de rabí Shalom ben Adret: «la paradoja de las paradojas». Aquí, «la exaltación de Dios» y Su «proximidad» con el hombre, se une con la «soledad del hombre» y su «distancia» de Dios. La Torá comienza con la letra bet: Bereishit (en el principio) Dios creó los cielos y la tierra. Los Diez Mandamientos, la revelación Divina al pueblo judío en el Sinaí, comienza con la letra alef: «Anoji soy Dios tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.

El Midrash afirma que la «Suprema Realidad» se apartó de la «realidad inferior», porque Dios decretó que ni la Realidad Superior va a descender, ni la inferior va a ascender. Al entregar la Torá, Dios anuló Su decreto, Él Mismo fue el primero en descender, como está escrito: «Y Dios bajó sobre el Monte Sinaí». Por otro lado, la realidad inferior ascendió: «Y Moisés se acercó a la nube…». La unión de la «realidad superior», la iud de arriba, con la «realidad Inferior», la iud de abajo, por intermedio de la conexión de la vav que es la Torá, es el secreto último de la Torá.

Lo que Lees en Tu Biblia

(Salmo 119: 1) = ¡Cuán bienaventurados son los de conducta intachable, los que andan en la ley de Jehová!

Quiero recordarte que cuando en la Biblia lees la palabra bienaventurado, lo que estás leyendo es un sinónimo de feliz. En este caso, felices, da la pauta para todo el resto del salmo; la clave para la felicidad es cumplir la voluntad de Dios, tal cual ésta se revela en su Palabra. En los originales hebreos, la palabra que aquí se ha traducido como conducta, en realidad se inscribe como camino. Camino intachable. En cuanto a la expresión traducida como Ley, la palabra usada es torta, que proviene de torah.

Esta es la primera y más importante de las ocho palabras claves (en cierto modo sinónimos), de este salmo. El vocablo torah, que es ley, significa primordialmente instrucción o enseñanza, más bien que un elemento del sistema legal. Dios, para ordenar, primero instruye. Y resulta muy llamativo y curioso que, en un salmo como este, que ha trascendido a todas las enseñanzas globales como un salmo dedicado a exaltar la palabra de Dios, lo primero que se nos dice es que solamente son los de andar intachable por la vida los que pertenecen genuinamente a la Palabra.

Porque esto, indudablemente, tiene que ver con el poner por obra. Doctores o master en Teología hay cientos, pero gente que resulte intachable a la hora de examinar sus comportamientos o conductas, muchas menos. Es mucho más fácil predicar en una conferencia que vivir conforme al propósito y la voluntad de Dios apenas veinticuatro horas. Sin embargo, los que han sido llamados a establecer parámetros reales y genuinos dentro de un secularismo plagado de pecado y corrupción, son aquellos que pueden mostrar algo más que una verba elocuente. Son los que pueden plantarse delante de un incrédulo escéptico y decirle: Oye, si no crees que el Evangelio de Jesucristo cambia las vidas, mírame vivir.

Te recuerdo que cuando decimos que alguien es intachable, etimológicamente estamos asegurando que esa persona no merece ni la menor censura a sus actos. Que no se puede establecer contra ella la menor crítica porque sus comportamientos sólo dan origen al asombro y la maravilla que sólo es capaz de producir y despertar la santidad bien entendida. El Salmo 101 tiene que ver con una promesa de vivir rectamente, y en sus versos 2 y 6, respectivamente, podemos leer: Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casaMis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.

El otro salmo que alude a lo mismo que centraliza el que estamos estudiando, es el 128. En su primer verso, leemos: Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Fíjate; todas las bendiciones que aparecen aquí se basan en un elemento de culto al que frecuentemente se le presta muy poca atención: el temor al Señor.

2) ¡Cuán bienaventurados son los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón lo buscan!

Si tú consultas a un buen diccionario secular, te dirá que el término testimonio significa: una declaración en que se afirma o asegura alguna cosa; una prueba, justificación y comprobación de la certeza o existencia de una cosa o un documento autorizado por notario en que se da fe de un hecho. Si nos remitimos al más evangélico término de testificar, nos encontraremos que en lo conceptual es salir de testigo a favor de algo o alguien, aunque nosotros histórica y tradicionalmente lo hemos utilizado casi como sinónimo de evangelizar.

La palabra utilizada para tal efecto en este texto, es la palabra edith, y se constituye en la segunda palabra clave en este compendio, porque implica el establecimiento de ciertas reglas de conducta que de alguna manera atestiguan la voluntad de Dios. Creo que es muy bueno que en diferentes lugares del mundo se levanten púlpitos y plataformas albergando a hombres y mujeres que, con gran elocuencia, hablen al pueblo incrédulo o no tan incrédulo de las bondades del Dios de todo poder.

Y es mucho mejor si a esas charlas las adornan o enriquecen con ciertos y específicos textos bíblicos elegidos conforme a las reglas que la Teología sistemática establece para una buena homilética. Pero está más que claro que es mucho mejor si quien se planta delante de muchas personas deja traslucir en su conducta y en su ser interior la presencia viva del Dios vivo. Y a eso, créeme, sólo se lo consigue buscando al Señor tal como lo dice aquí: con todo nuestro corazón.  Y esto no es algo nuevo ni novedoso, sino que simplemente se trata de respetar un antiguo mandamiento dado por Dios mismo a su pueblo Israel. En Deuteronomio 6: 5 leemos: Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

Los Nacidos de Dios

(3) En verdad no hacen iniquidad, porque andan en sus caminos.

Te recuerdo; estamos hablando de aquellos con una conducta intachable que caminan conforme a la ley (Que en este caso es la Palabra) de Dios. Y dice aquí que ellos no hacen iniquidad precisamente por eso, por andar en sus caminos intachables. ¿Qué quiere decir esto? Que la iniquidad, que es la suma genética de pecados transferidos por ligaduras familiares, estará presta a brotar en cualquier persona siempre y cuando ésta no se refugie en los rudimentos de la Palabra de Dios.

Porque la vida activa de la Palabra, (Recuerda que dice la Biblia que la Palabra ES viva, no que ESTÁ viva. Es diferente: todo lo que está vivo, un día se muere. Pero todo lo que ES vivo permanece porque tiene visos de eternidad. De eso hablamos. Y la Palabra de Dios cuando se convierte en un hecho activo y dinámico, toma forma concreta a la vista natural de los seres humanos. Produce integridad, rectitud y honestidad, tres elementos básicos para considerar a alguien intachable. Y cuando se camina en estos parámetros, no hay iniquidad ni ADN que pueda con ello.

No obstante, lo que nos tiene que quedar más que claro de este verso, es que se nos asegura que cuando andamos en los caminos de Dios, (Esto es obediencia a Su Palabra y sometimiento a Su Espíritu), no hay manera de que caigamos en iniquidad. Esto es muy importante porque es mucha la gente (Cristiana, obviamente) que pese a estar convertida y ser fiel, todavía pelea duramente contra ese flagelo de su historia generacional y familiar llamado iniquidad. Claro está que si tú apareces en una iglesia y le dices a su gente que para salir de ello tiene que leer más su Biblia, seguramente van a mirarte torcido.

Juan, en su primera carta y en el capítulo 3 y verso 9 lo explica así: Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En otras palabras: obediencia a la palabra de Dios y sometimiento al Espíritu Santo son reaseguros en contra del pecado compulsivo de la iniquidad.

Más adelante, en esa misma carta pero ya en el capítulo 5 y verso 18, Juan lo vuelve a reiterar ampliando conceptos, cuando expresa: Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios (Cristo) le guarda, y el maligno no le toca. ¿Recuerdas el pasaje que dice que al que está en Cristo el maligno no le toca? De eso habla. Cuidado: dice al que está EN Cristo, no al que recibió información acerca de Él o dice creer en Él.

(4) Tú nos has encomendado tus preceptos para que sean muy guardados.

Dice que Dios nos ha encomendado sus preceptos. ¿Qué cosa es encomendar algo a alguien? Encargarle que haga alguna cosa, poner algo al cuidado de alguien, recomendar, alabar o entregarse y confiarse al amparo o protección de alguien. ¿Todo eso por un precepto? Y aquí viene la segunda parte: ¿Qué cosa es un precepto, concretamente? Un precepto vendría a ser en primera instancia, una disposición o un mandato superior que se debe cumplir.

Disposición o mandato superior que se debe cumplir: En segunda medida, un precepto es cada una de las instrucciones o reglas que se dan o establecen para el conocimiento de un arte o facultad. Entonces, ¿Todo por un precepto? Digamos que por más de uno. Porque la palabra de Dios no es el logos que tienes delante de tus ojos intelectuales en tu Biblia. La palabra de Dios está encerrada en forma de principios espirituales que deben ser revelados por el Espíritu Santo; de otro modo no pueden ser vistos.

Por eso es que el mundo secular es total y absolutamente incapaz de encontrar perlas en las escrituras. Intelectualmente es imposible encontrar esos preceptos, que no son otra cosa que esas disposiciones o mandatos que Dios ha encerrado en su Palabra con la finalidad de que cuando el Espíritu se los reveles a sus hijos, estos los obedecerán de inmediato.  Y luego dice que esos preceptos que Dios nos ha encomendado, tienen que ser guardados por nosotros.

Claro está que el término guardado, aquí, tiene características muy distintas al uso común de la lengua española. Se traduce del vocablo hebreo piqqudim, y se convierte en la tercera palabra clave que significa referirse a normas personales que el ser humano tiene que obedecer. El error durante mucho tiempo, al menos en la América hispana, ha sido que se ha interpretado esto como que debemos tomar esos preceptos de Dios y esconderlos debajo de la almohada o del colchón para que nadie los vea ni los toque. Y salimos a decir que somos obedientes y hemos guardado los preceptos. Calma, hermano; guardar es cumplimentar, poner por obra, llevar a la práctica. Normas personales.

Consecuencias de Aquellas Tablas

(5) ¡Cómo anhelo sean ordenados mis caminos, para poder guardar tus estatutos!

Una curiosa oración la del salmista. Curiosa y, además, peligrosa si no tenemos en cuenta las probables respuestas de Dios. Siempre recuerdo en mis primeras épocas de creyente, solía reunirme con unos muchachos en una casa de familia a orar y escuchar la Palabra de boca de alguien más maduro. Entre esos jóvenes estaba el que me había hablado del Señor y, de alguna manera, acompañado a la entrada del camino de la fe. Un íntimo amigo de él, a quien yo respetaba muchísimo porque largamente era el que más conocía la Biblia de todos nosotros, solía orar de un modo muy particular.

Él se arrodillaba y clamaba: “¡Señor! ¡Quebrántame!” Él explicaba que eso lo hacía porque era necesario que Dios nos quebrantara para sacar de nuestro interior lo mejor y más provechoso para Su Reino. A mí me impactaba todo eso, pero ni por asomo me atrevía a orar del mismo modo. Sentía que corría un riesgo que era incapaz de evaluar. Pese a mis escasos conocimientos, no estaba del todo equivocado. Al poco tiempo este joven comenzó a tener problemas en su matrimonio.

Su esposa, que había sido una católica romana sin el menor interés por las cosas de Dios, se había volcado a misas, novenas y cuanta liturgia romana existiera con la única finalidad de combatir la nueva fe de su marido. El problema fue creciendo cada vez más hasta que algunos meses después, desencadenó en una crisis de la que ya jamás volvieron a salir. No se divorciaron por razones reglamentarias “de ambas religiones”, pero sus vidas atravesaron pequeños infiernos terrenales que terminaron por entibiar primero y enfriar posteriormente la tremenda fe que parecía tener mi amigo.

No te lo puedo negar; fueron muchas, muchísimas las ocasiones en las que en mi memoria retornaban aquellas palabras cargadas de pasión y fuego espiritual que él había pronunciado en el marco de nuestras reuniones: “¡Señor! ¡Quebrántame!” ¿Habría respondido así Dios a su oración? Nunca lo supe con certeza ni me atreví a conjeturarlo. Sólo aprendí a tener respeto por lo que dicen nuestras bocas. El salmista aquí clama para que sus caminos sean ordenados por Dios con la finalidad de tener lo necesario interiormente como para poder guardar (Respetar, cumplimentar) sus estatutos.

¿Y de qué se habla cuando se habla de estatuto?  Gramaticalmente, es una norma, una regla que tiene valor legal para un cuerpo, una asociación o grupo específico. Sin embargo, desde los originales, la palabra es juqqim, y se constituye en la cuarta palabra clave relacionada con normas sociales que rigen la conducta del individuo como miembro de la sociedad.

(6) Entonces no me avergonzaría al contemplar todos tus mandamientos.

Es inevitable; cuando pronunciamos, escribimos o pensamos en la palabra Mandamiento, retornamos casi sin pausa a las remotas tablas que Moisés bajó del monte luego de pasar ese tiempo a solas con Dios. Y no es incorrecto, sólo que es incompleto. Porque un mandamiento, en este tenor que estamos hablando, es una especie de conjunto de leyes divinas, y no son aquellas diez de Moisés las únicas. Ha quedado demostrado en algunos trabajos nuestros que Jesús estableció muchos más, y que todos deben respetarse por igual. En este caso específico, la palabra hebrea utilizada para traducir mandamiento, es la palabra mitsvot, y se constituye en la quinta palabra clave de las ocho que antes te preanunciara, y que tiene que ver precisamente con las leyes divinas en la esfera de una vida santa propuesta por Dios.

¡Guarda Sus Estatutos!

(7) Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprenda tus justos preceptos.

Hablaba con alguien con ciertos problemas de relación y me confesaba que eso le sucedía por causa de su extrema rectitud. Yo le preguntaba si con ella misma también era así de recta, y me respondía que sí, que lo era, y que no le resultaba sencillo serlo. El mundo valora sensiblemente la rectitud, la integridad y la honestidad en las personas. Las valora al grado sumo de convertirlas en líderes políticos o sociales a aquellos que la poseen o, al menos, parecerían poseerla. Hay un gran caudal de simulación al respecto.

Haciendo honor a la antigua palabra de Jeremías respecto a que la hipocresía nació en la iglesia, convengamos que la rectitud y sus valores conjuntos se simulan mucho más en nuestros ambientes que en los del mundo secular. Por eso hay tanta decadencia espiritual en la alabanza. Hoy, la alabanza, (Lo mismo que la adoración), han quedado reducidas por imperio de las prédicas interesadas, en minúsculos comportamientos musicales o artísticos. Con eso se ofende a Dios.

Alabanza es estrictamente lo que aquí se dice: portar un corazón recto. Y eso solamente puede lograrse como producto de la presencia del Espíritu Santo en el interior del hombre. La palabra preceptos, en este texto, es la palabra hebrea mishpatim, y es la sexta palabra clave que tiene que ver con las normas de rectitud para respetar los derechos del prójimo. Es habitual, corriente y reiterativo ver protestas en defensa de nuestros derechos, pero muy poco se ve respecto a los de nuestro prójimo. Y es muy curioso, porque de eso se habla cuando se nos dice que debemos amar al prójimo como a nosotros mismos.

(8) Guardaré tus estatutos, ¡No me abandones del todo!

Creo que no debe existir un ser humano que alguna vez no le haya pedido y hasta clamado a Dios que no lo abandone. Ocurre cuando creemos que Dios se olvidó de nosotros y, muy ocupado con sus grandes asuntos, no está para perder su tiempo en un insignificante hombrecillo de pies pegados al piso con insignificantes problemillas. Sin embargo, con el correr de los tiempos y un caminar más maduro en los senderos divinos, aprendemos que no es así en absoluto. Dios jamás olvida a unos para dedicarse a otros. Por eso es omnipresente y omnisciente. La equidad y justicia celestial no es ni podrá ser entendida por el hombre natural.

De todos modos, sí puede suceder que Él permita que pases un tiempo de prueba, otro de crisis y aún de angustia. Siempre será para encontrar, en el final de ese camino, una respuesta positiva y una victoria erguida en medio de la aparente derrota. Por eso es menester que, si Él va a determinar cierto grado de pequeño abandono, que no lo sea en su totalidad. Eso es lo que pide el salmista. En suma, esta estrofa de ocho versos nos muestra que la felicidad consiste en cumplir el primer mandamiento de la ley. Muestra el salmista quiénes son los verdaderamente dichosos los perfectos de camino, es decir, los de conducta intachable, que caminan en la ley de Jehová.

Esto equivale a guardar sus testimonios, es decir, las normas de conducta que atestiguan la voluntad de Dios. Vemos, pues, la correlación que hay entre felicidad y obediencia, y la tremenda equivocación que sufren los mundanos cuando piensan que una conducta santa es necia o aburrida. ¡Es todo lo contrario!  No hay nada tan sabio y entretenido como cumplir con amor la voluntad de Dios, pues la obediencia es el vínculo con que la impotencia se une a la omnipotencia: Todo lo puede el que hace lo que Dios quiere. Pero es menester concentrar el esfuerzo mental y cordial, buscando de todo corazón el conocimiento de Dios.

(Romanos 12: 1) = Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios que es vuestro culto racional. (2) No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Dice luego que estos no hacen iniquidad, pues el objetivo primordial de la Torah es prevenir al hombre para que no marche por las sendas del mal, sino por los caminos de Dios. Así que andar en la ley de Jehová equivale a andar en sus caminos. De esta consideración, y del encargo que Dios ha hecho de que sean diligentemente guardados sus preceptos, el salmista expresa su deseo vehemente de guardar los estatutos de Dios; para esa observancia es menester una conducta firme, estable, afianzada.

Sabe que si adquiriese esa firmeza, no se vería avergonzado  de haber fracasado en alcanzar su ideal, al considerar todos los mandamientos divinos. El salmista promete ahora dar gracias a Dios con corazón recto cuando aprenda las ordenanzas justas (literalmente dice justos juicios) de Dios. Con ello confiesa que “no domina la asignatura”, que le queda aún mucho por aprender de la ley de Dios.

Ordenanzas. Durante toda la vida, debemos ser buenos estudiantes de la escuela de Cristo, sentados a sus pies, sin tenernos jamás por “maestros consumados”. A esta acción de gracias, añade el salmista una ferviente oración, a fin de que no le abandone hasta el extremo.  Los más santos son los que más temen la tentación, pues son los que más odian el pecado; sólo con la protección constante de Dios, se siente capaz de guardar sus estatutos; es muy apropiado aquí el vocablo, ya que el término hebreo procede de una raíz que significa “grabaren piedra”, pues desea tener siempre ante los ojos esos estatutos, a fin de no correr la suerte fatídica de Israel siempre que eran culpables de transgredir los estatutos de Dios.

¡Qué bueno es el poder buscar a Dios con todo el corazón! No es de una manera indiferente o fría, sin entusiasmo. A veces al entusiasmo le sigue una actitud de desánimo o desgano. No son como ese hombre que se menciona en el Salmo 1, de quien se dice: Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos.  Es la persona que no se detiene, que continúa caminando bajo la dirección del Espíritu. Como dice otra versión del versículo 2: Dichosos los que guardan tus estatutos y de todo corazón lo buscan. Como complemento, y a pesar de algunas diferencias un tanto cuestionadas, reproduzco estos mismos ocho versos del Alef, tal cual lo traduce la Versión Popular.

¡Felices los que se conducen sin tacha y siguen la enseñanza del Señor!  Felices los que atienden a sus mandatos y lo buscan de todo corazón, los que no hacen nada malo, los que siguen el camino del Señor. Tú has ordenado que tus preceptos se cumplan estrictamente.  ¡Ojalá yo me mantenga firme en la obediencia a tus leyes!  No tendré de qué avergonzarme cuando atienda a todos tus mandamientos. Te alabaré con corazón sincero cuando haya aprendido tus justos decretos.   ¡Quiero cumplir tus leyes! ¡No me abandones jamás!  

BET

Receta Para Una Buena Limpieza

La letra bet, primera de la palabra «casa», se refiere a la casa de Dios: Mi casa será llamada Casa de Oración para todos los pueblos. Consta en el Midrash que la Motivación Divina para la Creación, fue que el Santo, Bendito Sea, deseó tener una morada en la realidad inferior.  El cumplimiento de este deseo, comienza con la creación del hombre, un alma Divina investida en un cuerpo físico, y prosigue con la multiplicación del hombre, la «conquista» completa del mundo para convertirlo en el reino de Dios. La Torá empieza la descripción detallada del Tabernáculo y sus utensilios, con la declaración de su propósito final: Y me construirán un Templo y moraré en ellos. No dice «en él», explican los sabios, sino «en ellos», en cada uno y uno de los judíos.

Morar en ellos es en esencia la revelación de Divinidad en el pueblo de Israel, siempre presente, pero a veces «ensombrecida», como en el tiempo del exilio y la destrucción del Templo. La santidad innata del pueblo de Israel, causa que la Tierra Santa se expanda y eventualmente abarque toda la tierra (la realidad inferior), como está dicho: «la tierra de Israel, se extenderá a todas las tierras del mundo». Bet equivale numéricamente a la palabra «taavá«, que significa «deseo» o «pasión». En general, «taavá» connota una cualidad humana negativa, sin embargo, en muchos lugares denota la pasión positiva del tzadik, el hombre justo.  Un pasaje de Proverbios declara: «Él va a satisfacer la pasión del tzadik«, y otro dice: «las pasiones de los tzadikim son sólo buenas». La «taavá» de Dios, el «Tzadik del mundo», está totalmente por encima de la razón y la lógica.

En este nivel, no se puede preguntar «porqué». Como fue expresado por rabí Shneur Zalman de Liadi: «Sobre la pasión, no puede haber preguntas». Como Dios es la esencia del bien, entonces Su pasión es «sólo bien». «¿Con quiénes se aconsejó el Santo, Bendito Sea, si crear o no el mundo? Con las almas de los tzadikim«. La expresión «las almas de los tzadikim«, alude a todas las almas judías, como está dicho: «Todo tu pueblo son tzadikim«. El apelativo que se le da a Dios, como el «Tzadik del mundo», se refiere al origen y unidad absoluta de las almas judías en Su Misma Esencia. Cuando el alma desciende para ser investida en la conciencia y experiencia finita de un cuerpo aparentemente mundano, su tarea es llegar a ser el tzadik como una verdadera emulación de su Fuente, el «Tzadik de Arriba». Esto se logra con el refinamiento y purificación de la pasión, taavá, que es volverse «sólo bien».

El «Tzadik de Arriba» mora en la Casa construida para El por el tzadik de abajo. Aquí, la pasión más profunda del Creador llega a su consumación. La bet grande, la primera letra de la Torá y el comienzo de la Creación, expresa su propósito final, como está dicho: «Lo último en la acción, es lo primero en el pensamiento».  En la primera palabra de la Torá, Bereshit, las tres letras «auxiliares», (el prefijo bet y las dos letras finales, iud y tav), se leen bait, «casa» (equivalente a la escritura completa de la letra bet). La raíz de «bereshit», rosh, significa «cabeza».  Entonces, la permutación más «natural» de bereshit se lee: rosh bait, «La cabeza de la casa». Una permutación de las letras de la palabra rosh es osher, «bienaventuranza». Cuando el tzadik conduce a Di-s, la «Cabeza», a Su Casa, se convierte en una casa de verdadera y eterna felicidad.

El descender de la «Cabeza» para morar en Su «Casa» abajo, en verdadera felicidad, es el secreto de la brajá, «bendición», que comienza con la letra bet. Nuestros sabios enseñan que la «gran bet», inicia la Creación en particular y la Torá como un todo, con el poder de bendecir.  Dios bendice Su Creación, la cual creó con el atributo de bondad, el atributo de Abraham, como se explicará en la letra hei. Abraham, la primer alma judía, es encomendado con el poder Divino de bendecir, la «gran bet» de la Creación, como está dicho: «Y tú serás bendición». Posteriormente, en el tiempo de su circuncisión, se le otorgó la «pequeña hei» de la Creación, el poder de atraer hacia abajo y manifestar la bendición Divina de felicidad en los detalles más pequeños de la realidad.

La bendición sacerdotal está compuesta por tres versículos. El número de palabras es sucesivamente 3,5 y 7, con diferencias iguales de dos (bet). El número de letras aumenta según el orden: 15, 20, 25, con diferencias iguales de cinco (hei).  Las palabras representan la conciencia general o amplia, mientras que las letras representan la conciencia particular o pequeña. El poder de bendición «completo» es el de la bet, como está dicho: «…Y colmados con la bendición de Di-s». El poder de traer abajo la bendición a los pequeños detalles de la realidad es el de la hei. Este servicio de Abraham, y de todos los judíos a partir de él, lleva al cumplimiento de la intención final de la Creación: la realización del poder de bendición de Israel, que el dominio del Rey (la «Cabeza de la Casa»), se extienda para abarcar toda la realidad, y de esta manera brindar verdadera felicidad a todos.

Una Paz Por Todas Partes

(9) ¿Cómo podrá el joven mantener puro su camino? ¡Guardando tu palabra!

Aquí hay algo que queda más que claro: los que más riesgo corren respecto a no poder mantener su pureza, son los más jóvenes. Y esto no es descabellado ni por asomo, ya que históricamente ha sido así, lo sigue siendo y, supongo, -y no quiero atar nada en el nombre de Jesús-, todavía no hay motivos para suponer que algo cambie. Por lo tanto, y con las tristísimas experiencias vividas en tantas y tantas iglesias cristianas del planeta, es imperativo encontrar una salida, una solución, una manera de impedir que la impureza contamine aun más a nuestros jóvenes. ¿Sabes qué? Aquí el salmista la ha encontrado: ¡Guardar (Que es cumplimentar, respetar, poner por obra) la palabra de Dios!

Esta expresión, palabra, es traducida del término hebreo dabar, y tiene una implicación que determina que sea la séptima palabra clave que, en este caso, expresa nada más y nada menos que la voluntad de Dios. En el Segundo Libro de las Crónicas, capítulo 6 y verso 16 se alude a este pasaje cuando dice: Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: no faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú has andado delante de mí.

(10) Con todo mi corazón te he buscado, no permitas que me desvíe de tus mandamientos.

Hay temor por parte del salmista a caer una vez más en pecado y fuera del agrado y la consideración de Dios. Es consciente de su poder y por eso pide que, teniendo en cuenta su decisión carnal, (Eso es el corazón), Dios no permita que se desvíe en su andar. Me pregunto si entre los que leen esto, hoy, no habrá alguien que padezca del mismo temor. ¿Eres tú? Pide a Dios que no permita que te desvíes y Él lo hará. Lo único que necesitarás, obviamente, es desear no desviarte. Hay una alusión al mismo asunto en el Segundo Libro de las Crónicas, capítulo 15 y verso 15: Todos los de Judá se alegraron de este juramento; porque de todo su corazón lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban, y fue hallado de ellos; y Jehová les dio paz por todas partes.

Me preguntaba, cuando leía este pasaje, qué significaría poseer y experimentar paz “por todas partes”. ¿No necesitamos tener paz en el corazón, que en realidad es el alma, y que en suma tiene que ver con nuestros sentimientos y emociones? De hecho que lo necesitamos. ¿Pero es esa sola porción de paz la que necesitamos? No, también anhelamos experimentarla en nuestra vida diaria, en el marco de una guerra espiritual en la que, -a sabiendas o por ósmosis- estamos inmersos. Paz por todas partes, a mi modesto entender, es exacta y puntualmente eso: por todas partes.

El Análisis de los Estatutos

(11) En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

La palabra traducida aquí como dichos, es una variante poética de la otra que se traducía como palabra en el verso 9. Es el término hebreo imrah y se constituye en la octava y última palabra clave de las ocho anticipadas. Expresa, obviamente, el resumen del discurso divino. Se nos muestra que cuando hacemos eso, simplemente eso, atesorar la palabra o los dichos de Dios en nuestros corazones, ese es el mejor recurso para no pecar. Me pregunto otra vez, cuántos que hoy leen esto están peleando en contra de alguna clase de pecado. Bien; aquí tienes tu respuesta: guarda los dichos y la palabra de Dios en tu corazón, será suficiente.

En el Salmo 37, que habla de la herencia del justo y la calamidad del impío, hallamos en el verso 31 una reafirmación a este concepto, cuando dice: La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pies no resbalarán. Hay rastros evidentes que María, la virgen madre de Jesús, cumplimentaba sobradamente con estos preceptos. En Lucas 2:19 lo dice así: Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón, y en el verso 51 del mismo capítulo lo señala de este modo: Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

(12) ¡Bendito tú, oh Jehová! ¡Enséñame tus estatutos!

Un estatuto es una norma, una regla, algo que tiene valor para un cuerpo colegiado, para una asociación o similares; es una ley básica para un régimen autónomo de una región, que ha sido dictada por el Estado del cual forma parte. ¿Por qué entonces el salmista hablaría de estatutos pertenecientes a Dios? Porque el salmista veía a Dios, entre otras formas, con la que se mira a un rey. Y un rey, además de tener potestad, dominio y autoridad sobre una jurisdicción, tiene capacidad formal para crear estatutos que beneficien a esa jurisdicción.

Ahora bien; ¿Cómo enseña Dios sus estatutos a los que desean conocerlos para honrarlos y obedecerlos? Puede ser a través de emisarios o terceros, aunque ello conlleva el lógico riesgo que ya hemos visto y vivido ampliamente. Pero también lo hace por intermedio de su Espíritu Santo. Por ello Él mismo declara que el Santo Espíritu es quien nos guiará a toda verdad. El hombre natural, por la innata rebelión insuflada en su carne, es pasible a desobedecer cualquier clase de regla o estatuto, venga de donde venga. En lo espiritual, si no nace de arriba, será igual. A esto se refiere Romanos 12:2 cuando nos demanda renovar nuestra mente.

Una Meditación No Trascendental

(13) He contado con mis labios todos los juicios de tu boca (14) Me he regocijado en el camino de tus testimonios, más que sobre todas las riquezas.

He contado; tiempo pasado. Algunas versiones lo dan en futuro, pero en los originales y en la versión clásica es muy claro. El salmista habla de algo que ha ocurrido. Y lo que ha ocurrido puede darse en dos direcciones.  La primera, tomando a ese contar, como enumerar, darle un orden numérico. En este caso, a todos los juicios salidos de la boca de Dios. La otra, tomando a esa misma palabra como un relato. En este caso, hasta cabe una predicación que se refiera a uno más juicios de Dios sobre la tierra. Y esto último cuenta, -a mi modo de entender- con mayor relieve, porque fíjate que el verso siguiente nos habla del regocijo que el salmista expresa respecto a los testimonios respecto a Dios. Y añade que eso, para él, (Y también para muchos de nosotros, seguramente) vale más que cualquier riqueza material o humana. En los dos versos siguientes, últimos del segundo bloque de ocho, el autor retorna al concepto de futuro.

En el Salmo 40 y verso 9 se expresa muy claramente lo dicho cuándo señala: He anunciado justicia en grande congregación; he aquí, no refrené mis labios, Jehová tú lo sabes.

(15) Meditaré sobre tus preceptos, consideraré tus caminos. (16) Me deleitaré en tus estatutos, no me olvidaré de tu palabra.

Quiero dejar más que en claro el significado real de la palabra meditar, y no el que luego diversas pseudo-ciencias le han adosado. Meditar siempre es pensar detenidamente, con atención y cuidado y reflexionar en algo o sobre algo. De ninguna manera se trata de dejar la mente en blanco, lo cual sería sencillamente una contraposición al significado real de la expresión. La palabra que aquí se traduce como preceptos, en la versión clásica se muestra como mandamientos. Es la palabra original piqud, y se muestra precisamente como un precepto, estatuto o mandato, lo cual implica que es correcta cualquiera de esas traducciones. Esta palabra viene del verbo paqad, que quiere decir designar, supervisar, situar o registrar. El verbo tiene el sentido de contar o enumerar los cargos personales  (Aquellos por los cuales se es responsable).

Piqud aparece veinticuatro veces, siempre en los salmos. Veintiuna de ellas en el salmo 119, el resto en el salmo 19:8, 103:8 y 117:7. Los piqudim divinos son sus estatutos, mandatos, preceptos numerados, y la relación autorizada de sus mandamientos. En suma, esta estrofa de ocho versículos que terminas de leer, muy bien puede llevar por título: Receta para una buena limpieza. La pregunta y la respuesta están de acuerdo con la enseñanza de los Libros Sapienciales y conforman un verdadero tesoro para la reflexión, meditación y maduración del creyente. Pregunta el salmista ¿Con qué limpiará (mejor, conservará puro) el joven su camino, es decir, su conducta? Pregunta de enorme transcendencia para todo joven, de tantas maneras tentado cuando aún no ha adquirido experiencia de la vida. La respuesta es muy sencilla:

Con guardar tu palabra. El Decálogo es encabezado en Éxodo 20:1 con la expresión: Y habló Dios todas estas palabras…, con lo que a los diez mandamientos, les suelen llamar los judíos las diez palabras. Sin embargo, el gran mandamiento de Deuteronomio. 6:4-5, es llamado así. Por eso, todo israelita llegado a la mayoría de edad religiosa —13 años— es llamado (Bar Mitsvath, que quiere decir Hijo del mandamiento, esto es, obligado a cumplirlos. Vemos, pues, que sólo la palabra de Dios puede conservar puro el corazón de los jóvenes. No sirven para ello ni las leyes de los reyes (Aunque sean necesarias para la observancia del orden y de la moral exterior) ni los principios morales de los filósofos.

El salmista quiere predicar ahora con el ejemplo, confesando que él ha guardado en su corazón, es decir, en lo más íntimo de su ser, los dichos. Aunque suele interpretarse comúnmente como consigna o algo parecido, Cohén afirma que es una variante poética de dabar, aludiendo al paralelismo que se halla en Isaías 5:24. Agrega que ha dado testimonio público de las ordenanzas de la boca de Dios, que medita y considera los mandamientos y caminos de Dios, y en ellos se complace y regocija, prometiendo, no olvidar la palabra de Dios. ¡Estupenda experiencia! ¡Si cada uno de nosotros buscáramos así a Dios, si así lleváramos en el corazón y en la mente los mandamientos de Dios, atesorándolos y cumpliéndolos, como quien se complace en ellos más que en todas las riquezas, bien podríamos, como el salmista, decirle entusiasmados a Dios: ¡Bendito tú, Jehová!

Lo que todo joven necesita en esta hora presente es estudiar la Palabra de Dios. Esta Palabra debería ser enseñada en todos los niveles educativos, para que puedan aprenderse los valores que permitan llevar una vida íntegra. Hay muchas personas que piensan que esto quiere decir simplemente que se deben memorizar partes de la Biblia. Ahora, creemos en el valor de aprender de memoria la Escritura. Pero creemos que atesorar en el corazón la Palabra de Dios significa obedecerla. Y esto es lo importante. Es hermoso poder citar de memoria versículos y fragmentos de la Biblia, pero hay que destacar la importancia de la obediencia a la Palabra. Porque esto es lo que quiso enfatizar el Salmista, al decir que había guardado en su corazón los dichos de Dios. Versión Popular.

¿Cómo podrá el joven llevar una vida limpia? ¡Viviendo de acuerdo con tu palabra! Yo te busco de todo corazón; no dejes que me aparte de tus mandamientos. He guardado tus palabras en mi corazón para no pecar contra ti. ¡Bendito tú, Señor! ¡Enséñame tus leyes! Con mis labios contaré todos los decretos que pronuncies. Me alegraré en el camino de tus mandatos, más que en todas las riquezas. Meditaré en tus preceptos y pondré mi atención en tus caminos.  Me alegraré con tus leyes y no me olvidaré de tu palabra.

GUIMEL

La Imagen de un Hombre Rico

Nuestros Sabios enseñan que la tercera letra del alfabeto, que es guimelsimboliza un rico corriendo detrás de un hombre pobre,  para darle caridad. La palabra guimel se deriva de la palabra guemul, que en hebreo significa tanto dar una recompensa como un castigo. En la Torá, la recompensa y el castigo tienen el mismo objetivo final, la rectificación del alma para que sea apta para recibir la luz de Dios en su completa expresión. Recompensa y castigo, implica que el hombre es libre para elegir entre el bien y el mal. (La enseñanza de la guimel, en lo que se refiere al lado abierto de la bet, del cual nació, es explicado en la letra anterior). El Rambam (Maimónides), en particular, pone mucho hincapié en el libre albedrío, por ser fundamental para la fe judía.

De acuerdo con el Rambam, el Mundo Venidero, el tiempo de la recompensa, es un mundo completamente espiritual de almas sin cuerpo. En este punto, el Ramban (Najmánides) no está de acuerdo y sostiene que de momento que existe la libertad de elección sólo en nuestro mundo físico, la rectificación definitiva de la realidad, la recompensa del Mundo por Venir, va a ser también en el mundo físico. La cábala y el jasidismo sostienen esta opinión del Ramban. Esto es lo que insinúa la pierna de la letra guimel, que representa el correr del hombre rico, para brindarle bondad al hombre pobre. Correr, más que cualquier otro acto físico, expresa el poder de voluntad y libre elección (la palabra hebrea de «correr», ratz, se relaciona con la palabra «voluntad», ratzón).

Al correr, la pierna está firmemente en contacto con la tierra; a través de un acto de voluntad, el alma afecta directamente la realidad física. La recompensa final, que es la revelación definitiva de la luz Esencia de Dios, será entonces otorgada por derecho propio al alma, justamente en el mismo contexto del de su misión en la vida, el mundo físico. Dice la Torá: «En este día [en este mundo] para hacerlas, de lo que los sabios infieren: «mañana [en el Mundo Venidero] para recibir su recompensa«. Sólo «hoy» tenemos la oportunidad de elegir entre el bien y el mal. Y de esta manera, de acuerdo con nuestra elección, nosotros mismos definimos la recompensa y el castigo de «mañana». Así como la maldad es un fenómeno finito, así es castigada. No es así con el bien y su recompensa, que son verdaderamente infinitos. La guimel de «hoy» es el secreto de «mejor una hora de teshuvá y buenas acciones en este mundo, que toda la vida del mundo por venir. Esto, claro está, es un comentario analítico apto para incorporar como información, pero en modo alguno para tomarlo como doctrina.

Sólo Estamos de Paso

(17) Haz bien a tu siervo, para que viva y guarde tu palabra. (18) Abre mis ojos, y contemplaré las maravillas de tu Ley.

¡Cuántas discusiones, debates, polémicas y divisiones estériles se hubieran evitado si alguien hubiera entendido correctamente esta palabra! En primer lugar, reconociendo que si Dios no envía el bien a nuestras vidas, por nosotros mismos será imposible conseguirlo. ¿Cuántas veces tu mejor predisposición, planificación y esfuerzo han chocado contra un imponderable que lo arruinó todo? ¿Y qué me dices si te digo que decir Imponderable es decir Dios por encima de todas las casualidades.Y en segundo lugar, dando por sentado que solamente cuando Dios abre nuestros ojos espirituales a través de la acción de su Espíritu Santo, es cuando podemos verdaderamente conocer su Palabra. Sin ese mínimo detalle, apenas incursionaremos intelectualmente en su logos, cosa en la que anda más de la mitad de muchos que aseguran ser cristianos.

Del mismo modo  les enseña a aquellos que todavía aseguran que la palabra de Dios no es nada más que la reiteración de los ya conocidos relatos bíblicos, que esto de ninguna manera podría rotularse como una maravilla. Que muy por el contrario, una maravilla, que es un suceso o una cosa que produce admiración, o un sentimiento de admiración o asombro por algo, solamente es posible ante un hecho inédito o sobrenatural. Y de esto se habla aquí, porque Dios jamás ha dejado en la Biblia una palabra fuera de contexto, sobredimensionada o exagerada respecto a sí mismo. Sobre esto encontramos algo en el Salmo 13. En el verso 6, David dice: Cantaré a Jehová, porque me ha hecho bien. A pesar de lo atribulado que se sentía al comenzar a escribir este salmo, el autor lo concluye con un canto de alabanza. Esto es recibir ese bien divino.

(19) Estoy de paso en la tierra, no encubras de mí tus mandamientos. (20) Mi alma se quebranta anhelando tus preceptos en todo tiempo.

Ten en cuenta que estás leyendo un salmo que aparentemente escribiera el autor de la mayoría de ellos, David. Que si bien fue un personaje célebre en la Biblia por una serie de razones, no fue en primera instancia precisamente un iluminado respecto a la sabiduría divina. Y es él quien reconoce, entiende y acepta lo que muchos cristianos todavía no parecen haber reconocido, entendido y mucho menos aceptado: que están de paso en esta tierra, sólo de paso. Porque sus comportamientos generalmente dan a entender que creen que vivirán eternamente o que jamás les sobrevendrá la declinación y la caída natural y obvia de toda naturaleza humana. Pero dice aquí algo más. Dice que en un alma previamente quebrantada es donde suele hacer profunda huella un precepto de Dios. Porque es un alma que ya no tiene más esperanza en nada de lo que se ve y apela, como lo hizo y lo sigue haciendo una enorme mayoría, a lo invisible y espiritual como única salida a su crisis.

Estoy de paso en la tierra. Ese concepto lo establece Jacob delante de Faraón. En Génesis 47:9 leemos: Y Jacob respondió a Faraón: los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación. Otra escritura relacionada con ese estar de paso por esta tierra a la que tanto parecemos estar aferrados: 1 Crónicas 29:15: Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como todos nuestros padres; y nuestros días sobre la tierra, cual sombra que no dura. Otro enfoque sobre el mismo asunto está en el salmo 39:12: Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas; porque forastero soy para ti. Forastero. Esta es una palabra novedosa aunque no disímil, que se incorpora a las otras utilizadas.

Pablo, en su segunda carta a los Corintios, da su propia versión respecto a este tema cuando expresa en 2 Corintios 5:6: Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor. Fíjate: ¿Tanto temor a lo que simplemente es retornar a la misma instancia y presencia ante la cual estábamos antes de nacer? Finalmente, el ignoto autor de la carta a los Hebreos de su impresión al respecto cuando expresa, en Hebreos 11:13: Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

Tu Siervo Medita en Tus Estatutos

(21) Reprendiste a los soberbios: ¡Malditos los que se desvían de tus mandamientos! (22) Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, pues he guardado tus testimonios.

Dios da gracia a los humildes y reprende a los soberbios. En algún tiempo hice especial hincapié en la lectura de ese texto. Era cuando estaba asfixiado por todo el oropel humano levantado en torno a grandes figuras de la cristiandad que se presentaban como adalides de un evangelio raro, sin esfuerzo, demasiado liviano y fresco como para ser el genuino. Me atreví a denominarlo públicamente como un evangelio “light” y “diet”, de bajas calorías. Allí también leí que antes de la caída viene la soberbia. Y así es como lo dice. Parecería más lógico decir que como consecuencia de la soberbia llega la caída, pero sin embargo se nos enseña que necesariamente, para que haya desmoronamiento y caída, en primer lugar deberá aparecer la soberbia.

Y no podemos menos que temblar observando el mover de toda esa soberbia en tantos y tantos hombres y mujeres que reciben honras y homenajes en todo el planeta. ¿No han entendido que están transitando hacia una maldición ya pronunciada y profetizada? La consecuencia será lo que leemos en la segunda parte: oprobio y menosprecio. Porque si malo sería para un cristiano con prestigio y fama caer en desgracia delante de los ojos de un mundo secular que seguramente se burlará de él, mucho peor será vivir esa caída delante de los ojos de tantos y tantos hermanos que lo habían convertido en su mentor, en su tutor, en su guía ciego de ciegos. En el Salmo 39 y verso 8 hay otra visión del mismo concepto cuando expresa: Líbrame de todas mis transgresiones; no me pongas por escarnio del insensato.

(23) Aunque los príncipes se sienten y hablen contra mí, tu siervo medita en tus estatutos. (24) Sí, yo me deleito en tus testimonios, porque ellos son mis consejeros.

Esta que se menciona al principio es la vida, yo diría, casi “natural” de un creyente genuino: vivir conforme a la palabra del Dios viviente sin prestar demasiada atención a lo que digan los príncipes de la tierra. Príncipes encarnados en la figura de gobernantes seculares y también religiosos. Todos los que han recibido mandato para ser parte protagonista de alguna clase de reforma a los estándares tradicionales y clásicos de la religión, han sido el objetivo a atacar por parte de aquellos que muy cómodos en sus vidas cómodas se oponen a cualquier cambio que les signifique resignarla.

Revisa las críticas que algunos líderes les efectúan a muchos reformistas. ¿Qué puedes ver en primera instancia? Descalificación, injurias y hasta calumnias. Nunca un argumento sólido que sea capaz por la boca de Dios de destruir una falsa enseñanza o doctrina. Es la mejor prueba en evidencia de que se trata de gente que sólo defiende sus intereses personales, jamás los de la iglesia del Señor a la que aseguran servir, cuando en la realidad, lo que están haciendo es servirse de ella. Es indudable que Dios quiere nuestros corazones, no sólo nuestro tributo verbal, y desea que nuestros sentimientos le pertenezcan exclusivamente. Desarrollar los hábitos de disciplina que conducen a este tipo de vida debe ser algo prioritario para nosotros. Esto significa que debemos reexaminar nuestras metas en la vida y evaluarlas a la luz de la Palabra, no de los consejos humanos.

Esta sección podría titularse: Las delicias de la experiencia devota. Aunque esta experiencia no está exenta de sombras, el versículo 24 marca la pauta general de la estrofa. El salmista pide a Dios que le conserve la vida a fin de guardar su palabra, ya que en ella tiene sus delicias. Quiere que Dios le quite el velo que le cubre los ojos, a fin de ir hallando, como quien ahonda en una mina de oro, más y más maravilla que extraer de la Ley de Dios, ya que él se siente como un extranjero que necesita conocer bien las leyes del país. ¿Quién sino Dios se las puede descubrir, ya que él las oculta a los que son sabios en su propia opinión, pero las revela a los que las reciben con sencillez infantil? Somos, por naturaleza, ciegos para las cosas de Dios, hasta que la gracia divina hace que caigan de nuestros ojos las escamas. Y cuanto más nos abre los ojos, más son las maravillas que hallamos en su ley. Tal es el anhelo que tiene el salmista de conocer los veredictos de Dios, que el continuo deseo le consume el alma.

Pasa el salmista a exponer ante Dios un obstáculo que ensombrece sus alegrías. Los magnates influyentes del país se sentaban a murmurar de él, mientras él meditaba en los estatutos divinos, siempre dispuesto a cumplirlos, no sólo porque los amaba, sino porque ellos le aconsejaban la mejor manera de frustrar los planes de sus enemigos. Éstos son unos soberbios, pecadores presuntuosos a los que Dios reprocha y resiste; pero no sólo ellos son malditos, sino todos los que se desvían (literalmente yerran) de los mandamientos de Dios, pues también éstos sufren su castigo correspondiente, lo cual ya es una maldición. Siendo el oprobio y el menosprecio como un manto que cubre a la persona, el salmista pide que retire. El mismo verbo hebreo del versículo 18 para quitar el velo de los ojos esas ignominias, ya que no quiere compartirlas con sus enemigos, puesto que él es fiel a Dios, mientras que ellos son rebeldes. Tomemos nota de este detalle significativo. Necesitamos que Dios intervenga sobrenaturalmente para que nuestros ojos puedan captar las realidades espirituales. Versión Popular.

 ¡Concédele vida a este siervo tuyo! ¡Obedeceré tu palabra! Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu enseñanza. Yo soy extranjero en esta tierra; no escondas de mí tus mandamientos. Me siento oprimido a todas horas por el deseo de conocer tus decretos. Tú reprendes a los insolentes y malditos que se apartan de tus mandamientos. Aléjame de sus ofensas y desprecios, pues he atendido a tus mandatos. Aunque hombres poderosos tramen hacerme daño, este siervo tuyo meditará en tus leyes. Yo me alegro con tus mandatos; ellos son mis consejeros.

DALET

Aparición del Hombre Pobre

La dalet, el hombre pobre, recibe caridad del hombre rico, la guimel. La palabra dalet significa «puerta». La puerta ocupa el lugar de la abertura de la casa, representada por la bet En el Zohar, dalet se lee como «que no tiene nada de sí misma». Esto expresa la propiedad de la más inferior de las emanaciones divinas, la sefirá de maljut, «reino», que no tiene más luz que la que recibe de las sefirot superiores. En el servicio del hombre a Dios, la dalet caracteriza «shiflut,» «humildad», la conciencia de no poseer nada propio.

Junto con la percepción del propio poder de libre albedrío, uno debe ser consciente de que Él nos da el poder de llegar al éxito, y de no pensar, Dios lo prohíba, que los logros y talentos son «mi poder y la fortaleza de mi mano». Toda realización en este mundo, particularmente el cumplimiento de una mitzvá, el cumplimiento de la voluntad de Dios, depende de la ayuda Divina. Esto es especialmente cierto en la lucha del individuo con su inclinación al mal, tanto cuando se manifiesta como una pasión externa, ofreciendo una obstinada resistencia a aceptar el yugo Divino, como a través de la pereza, apatía y similares. Como enseñan nuestros sabios: «Si no fuera por la ayuda de Dios, el hombre no hubiera sido capaz de vencer la  inclinación al mal».

El Talmud describe una situación, donde un hombre está cargando un objeto pesado, y otro hombre aparenta ayudarlo poniendo sus manos sobre la carga, con lo que en realidad el primer hombre soporta todo el peso. Podemos denominar al segundo hombre «un ayudante sólo aparente». Así somos nosotros, explica el Baal Shem Tov, en relación a Dios. En definitiva, toda nuestra fortaleza viene de lo Alto, el libre albedrío no es más que la expresión de nuestra voluntad de participar, como si fuera, en el acto Divino. Uno meramente pone las manos, sobre la carga transportada exclusivamente por Dios. «Para Tí, Dios, es la bondad, para que Tú pagues al hombre de acuerdo con sus actos». El Baal Shem Tov observa: ¡El justo pago de acuerdo con los propios actos, no es un acto de bondad, sino más bien uno de juicio!

Él mismo contesta: «de acuerdo con los propios actos», puede ser leído «como si fuera que los actos son suyos». Así, la verdadera bondad de Dios es investir la recompensa «inmerecida» en una apariencia de «merecimiento», para no avergonzar al que la recibe.  El nombre de Dios en este versículo es Adnut, cuyas letras en hebreo, en otro orden se leen diná, «juicio», que implica el aspecto de juicio por el cual la bondad de Dios se expresa plenamente. El Zohar lee jesed como jas d’leit, «teniendo compasión de la dalet,» es decir, el que no posee nada propio.

Con respecto a una persona arrogante, dice Dios: «Yo y él no podemos morar juntos». La puerta de la casa de Dios, sólo permite entrar a los humildes de espíritu. La puerta misma, la dalet, es la característica de humildad como se explicó anteriormente. La dalet es también la letra inicial de la palabra dirá, casa, «lugar donde se mora», como en la frase «morada de Dios abajo». De esta manera, el significado completo de la dalet es la puerta por la que el humilde ingresa a la realización de la morada de Dios en los mundos inferiores. Muy intelectual, como la mayor parte de las enseñanzas judías, pero interesante para comprender un significado posterior que el Espíritu Santo seguramente revelará a cada lector en fe.

Un Sustento Inigualable

(25) Postrada en el polvo está el alma mía, vivifícame conforme a tu palabra. (26) Te he expuesto mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos.

Si mi alma está postrada en el polvo, quiere decir algo más que se encuentra en el suelo, humillada. También implica un grado de carnalidad perjudicial para cualquier intento de vida espiritual de excelencia. Porque eso es polvo, carnalidad. La buena noticia es que el Señor puede vivificarte, que es como decir que puede devolverte la vida perdida o espiritualmente dormida. ¿Y cómo lo hace? Mediante la activación de Su Palabra. Porque, -recuerda-, una cosa es el poder de la Palabra, y otra muy concreta y contundente es la palabra de poder.

(Salmo 44: 24-25) = ¿Por qué escondes tu rostro y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra? Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo, y nuestro cuerpo está postrado hasta la tierra.

Una aclaración más que importante: olvidar, para los hebreos, era permanecer inactivos, del mismo modo que recordar es reconocer una situación y responder adecuadamente. De acuerdo con la revelación del Nuevo Testamento, la justicia que se demora no es justicia que se deniega.

(27) Hazme entender el camino de tus preceptos, y meditaré en tus maravillas.(28) Mi alma se deshace de tristeza, ¡Susténtame con tu palabra!

Sabemos que Dios tiene preceptos, y sabemos que esos preceptos son como oro puro para nuestras vidas cotidianas. Sin embargo, lo que no siempre entendemos es que para arribar a esos preceptos y poder ponerlos por obra, tenemos que andar un camino que no es precisamente de pétalos de rosas. Pídele a Dios que te lo haga entender y llegarás. ¿Crees que podría existir algo mejor que acostarte por las noches, apoyar tu cabeza en la almohada y ponerte a pensar en los milagros maravillosos que Dios ha hecho en tu vida durante ese día? Eso sería meditar en las maravillas del Señor, y es facultad exclusiva y única de sus hijos. Y cuando la tristeza por cualquier causa aterrice en tu vida, (Es probable que alguna vez lo haga) recuerda que solamente en Su Palabra tendrás sustento para sobrellevarla dignamente. Porque no se trata de combatir la tristeza, sino de superarla en Cristo.

(Salmo 145: 5) = En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, y en tus hechos maravillosos meditaré.

(Salmo 107: 26) = Suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal.

(Salmo 20: 2) = Te envié ayuda desde el santuario, y desde Sión te sostenga.

(1 Pedro 5: 10) = Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

Todo esto tiene que ver con una comparación que el hombre, en su raciocinio humano y su cultura ciento por ciento griega, es incapaz de entender. La gloria eterna de Dios se compara con el relativamente breve período en que estos cristianos sufren. A la luz de la eternidad, las pruebas son pasajeras.

Anchura de Corazón

(29) Aparta de mí el camino de la mentira, y concédeme el favor de tu ley. (30) He escogido el camino de la fidelidad, me he propuesto tus ordenanzas.

Hay dos perlas en estos versos que merecen ser extraídas para su entendimiento claro y puesta por obra concreta. La primera, es la que nos deja ver con claridad que, si existe mentira en la vida de una persona, es imposible que la Palabra de Dios llegue, haga morada y produzca victoria. La segunda, es la que tiene que ver con lo que a nivel matrimonial es básico, central y fundamental: la fidelidad. Si se traiciona el pacto de fidelidad, un matrimonio queda a la deriva y destruido de por vida. No olvides que la iglesia y Cristo conforman un matrimonio.

(31) Me he apegado a tus testimonios, ¡Oh, Jehová, no permitas que sea avergonzado!(32) Correré por el camino de tus mandamientos, porque tú habrás ensanchado mi corazón.

Cuando entregamos nuestra vida a Cristo, hay una serie de cambios en ella que producen un verdadero sismo en nuestro diario vivir. Uno de esos cambios, tiene que ver con las reacciones humanas de terceros ante nuestra presencia. Gente que hasta ayer mismo poco menos que nos ignoraba, ahora parece estar sumamente pendiente de lo que decimos o hacemos. Y cuando se da la ocasión, no pierde tiempo en acusarnos de lo que sea o, lo más clásico tradicional: burlarse. Los espíritus de burla, que en realidad son demonios enviados por las oficinas del infierno a avergonzarnos y de ese modo enfriar si es que pueden nuestra fe, tienen posibilidades de acción siempre y cuando no hagamos lo que aquí dice el salmista: apegarse a los testimonios de Dios en Su Palabra.

Hay una clara promesa de Dios respecto al guardar sus mandamientos. Está en el Libro de Deuteronomio 11: 22-23 y expresa: Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él, Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros. Uno de los ejemplos bíblicos conocidos respecto a lo que aquí se habla de ensanchar un corazón, es Salomón. En 1 Reyes 4:29 se lee: Y Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar.

Otro ejemplo es Israel misma, a la que Dios por medio de Isaías le dice en Isaías 60:5: Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti. Aquí el salmista pide luz, vigor, fuerzas, “anchura de corazón”. La letra inicial (d) le obliga a mencionar repetidamente el camino (hebreo, dérekh).El camino que conduce al Cielo comporta fatigas, desalientos, peligros y tentaciones, como describe Bunyan en su Pilgrim’s Progress.

El salmista se siente abatido, hundido (literalmente apegado) hasta el polvo, a causa de las contrariedades que sufre y pide a Dios que le reanime y le sostenga. Confiesa que ya ha puesto ante la vista de Dios sus caminos, sus vicisitudes, y que Dios le ha respondido; lo que le anima a pedir a Dios que le haga conocer bien sus estatutos, el camino de Dios en sus mandamientos, a fin de ponderar las maravillosas enseñanzas contenidas en la Ley. Se derrite mi alma de pesadez, dice literalmente. Bajo el peso de la tristeza y de la ansiedad, el corazón se le enternece hasta disolverse en lágrimas. Puesto que abomina el camino de la mentira, ya que ha escogido el camino de la verdad (literalmente fidelidad), teniendo siempre ante los ojos los veredictos de Dios, hasta el punto de sentirse apegado a los testimonios divinos, pide a Jehová que no le avergüence, sino que le conceda el favor que le pide, a fin de que no se rían de él sus enemigos como si estuviese dejado de la mano de Dios.

Poner delante de nosotros los veredictos de Dios es como si pusiésemos delante de los ojos el modelo que hemos de copiar cuando aprendemos a escribir, y como tiene el arquitecto ante sí el modelo del edificio que piensa construir. Mirar constantemente al modelo hace que un creyente sea firme y estable. Especialmente notable es el versículo 32 en que el salmista piensa en correr por el camino de los mandamientos, es decir, obedecer con el mayor gusto, con la mayor prontitud y alegría, la voluntad de Dios, cuando (o, porque) Dios le ensanchará el corazón. En todo caso, no es una frase condicional (“si Dios le ensancha el corazón”); el salmista está seguro de ello. Ensancharse el corazón se entiende mejor si lo comparamos con la metáfora opuesta: “encogerse el corazón”.

Indica primordialmente verse libre de apuros y problemas, a fin de tener mayor espacio para concentrar las energías y gozar de la libertad necesaria en orden a llevar a cabo lo que amamos. El verdadero cristiano es optimista, pues sabe que Dios le da sabiduría, donde se le llama anchura de corazón y el amor que, por su Espíritu, derrama en nuestros corazones. El amor de Dios y el gozo en el cumplimiento de su Ley son las ruedas y el motor de nuestra obediencia. La tendencia en estos días es de ceder al impulso que quiere postrarnos. Todas las circunstancias parecen empujarnos hacia abajo. Abatida hasta el polvo está mi alma. En esa dirección gravitamos nosotros. No sólo nuestro cuerpo decae, sino que nuestra alma también es impulsada hacia abajo en este mundo. ¿Y cómo podemos vencer a esa fuerza? Vivifícame dice aquí, es decir, dame vida según tu palabra. Porque la Palabra divina imparte vida, restaura la vida y nos impulsa hacia delante, y hacia arriba. Versión Popular.

Estoy a punto de morir; ¡dame vida, conforme a tu promesa! Te he expuesto mi conducta, y me has respondido. ¡Enséñame tus leyes!  Dame entendimiento para seguir tus preceptos, pues quiero meditar en tus maravillas. Estoy ahogado en lágrimas de dolor; ¡mantenme firme, conforme a tu promesa! Aléjame del camino de la mentira y favoréceme con tu enseñanza. He escogido el camino de la verdad y deseo tus decretos. Señor, me he apegado a tus mandatos; ¡no me llenes de vergüenza! Me apresuro a cumplir tus mandamientos porque llenas de alegría mi corazón.

HEI

La Hora de las Vestimentas

El nombre de la letra hei aparece en el versículo: «Tomen (hei) por ustedes mismos, semillas». «Tomen» (hei) expresa la revelación propia en el acto de dar de lo de uno a los demás. Dando a los demás en la forma de autoexpresión, es el regalo definitivo del ser. En el secreto de la letra guimel, el hombre rico da de sí mismo al pobre en forma de caridad. La forma más elevada de caridad, es cuando el dador se oculta completamente del receptor para no avergonzarlo, como está dicho: «el obsequio encubierto doblega el enojo». Aquí, en el secreto de la letra hei, el regalo mismo es la relación y expresión del ser, bosquejando al receptor en la esencia del dador. Iosef, el que dice las palabras «tomen para ustedes semillas», corresponde a la sefirá de iesod, cuya función es expresarse en forma de dar semillas, como está explicado en cabalá.

Cuando Iosef le dio por primera vez grano a sus hermanos, no lo podían reconocer, como la dalet en relación a la guimel. En su revelación a sus hermanos (y en consecuencia a todo Egipto), su entrega se volvió como la de la hei. En vez de grano, ahora el da semilla. El alma posee tres medios de expresión, «vestimentas» en la terminología de la cabalá y el jasidismo: pensamiento, habla y acción. La vestimenta superior, el pensamiento, es la expresión del propio intelecto interior y las emociones hacia uno mismo. El proceso del intelecto y las emociones al volverse conscientes al pensar, es similar al darse a sí mismo (el esencial dominio inconsciente del alma) a otro (el propio estado de conciencia). Las dos vestimentas inferiores, habla y acción, posibilitan expresarse a los demás.

Las tres líneas con las que se compone la hei, corresponden a estas tres vestimentas: la línea superior horizontal, al pensamiento; la línea vertical derecha, al habla; y el pie suelto a la acción. La línea horizontal simboliza un estado de ecuanimidad. El continuo y llano fluir del pensamiento, es la contemplación de cómo Dios se encuentra por igual en todo lugar y en cada cosa. En relación al prójimo judío, uno debe entender que cada uno de nosotros, posee un punto interior de bondad, y que todos los judíos son iguales en esencia. Esta comprensión, el plano elevado horizontal de la propia conciencia en relación a otro, configura el «escenario» de las relaciones personales para todo individuo.

El punto de origen de la palabra, la línea vertical derecha de la hei está conectada directamente con la línea del pensamiento, y luego desciende para expresar los pensamientos propios, y los sentimientos interiores hacia otros. La raíz de la palabra hablar, en hebreo es davar, que significa «liderazgo», como en la expresión «Hay un líder [dabar] en una generación, no dos líderes en una generación». Liderazgo implica jerarquía, posiciones relativas de arriba y abajo, y esto es representado por una línea vertical. El Rey, y del mismo modo todo líder, rige a través de su poder de hablar, como está dicho: «Con la palabra del Rey está Su soberanía». La separación de la acción, el pie izquierdo desconectado de la hei, del pensamiento, que es la línea horizontal superior, refleja una profunda verdad acerca de la naturaleza de la acción. «Muchos son los pensamientos en el corazón del hombre, no obstante el consejo de Dios seguramente se alzará». El servidor de Dios experimenta la brecha entre sus pensamientos y sus actos.

A menudo él es incapaz de llegar a entender sus intenciones interiores; en otros momentos es sorprendido por sucesos inesperados. En ambos casos siente la mano de Dios dirigiendo sus acciones. Esta brecha es la experiencia de la Nada Divina, la fuente de toda Creación, haciendo algo de la nada. Llegamos ahora a la culminación de la secuencia representada por las tres letras guimeldalet, y hei, el proceso de dar de uno mismo a otro. El obsequio, representado por el pie, el segmento desprendido de la heicuando se integra completamente con el receptor, se convierte en su propio poder de acción y entregar de sí mismo a otros. Más todavía, él ahora entiende completamente que en definitiva, el efecto y potencia de sus actos son en verdad la acción de la Providencia Divina.

Eliminando Necesidades Superfluas

(33) Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin. (34) Hazme entender, y atesoraré tu Ley, y la guardaré con todo el corazón.

Es indudable que el salmista ha encontrado al Señor en su veta más prolífica para el entendimiento humano: la de Maestro, mediante la acción eficaz de Su Espíritu Santo. Porque nadie en el mundo cristiano ignora que el Espíritu Santo nos guía a toda verdad, pero muy pocos lo creen lo suficiente como para ponerlo por obra en la práctica. De otro modo, cuéntame por qué insólita causa la mayor parte de las organizaciones que se autodenominan como cristianas, optan por abrir y mecanizar institutos, seminarios y hasta universidades sustentadas en la Teología, y no enseñan, predican y promocionan lo único que, según la propia Palabra de Dios, alcanza y sobra para entenderlo y entenderse: ser llenos del Espíritu.

La enseñanza cristiana tradicional que nos llega a través de enseñanzas humanas de diferentes niveles, nos entra por el intelecto (alma), se atesora en nuestro ser interior (corazón-alma) y finalmente opera a través de nuestros cuerpos. Sin embargo, observa que el verso 34 nos asegura que cualquier enseñanza espiritual que nos llegue de parte del Santo Espíritu de Dios, tendrá que ser la que cumpla con ese rol. De otro modo, jamás podremos esperar cambios reales. Y esto ya estaba más que claro para el autor de los Proverbios, cuando refiriéndose a los valores de la sabiduría, en el 2:6 expresa: Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Es decir que si bien se aprueba como acto de inteligencia la sabiduría humana, se deja en evidencia notoria que la verdadera sabiduría, y única, proviene de Dios.

Es Santiago quien en su carta, incorpora este concepto al Nuevo Testamento. Cuando dice en el verso 5 del capítulo 1 que: Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. No obstante lo claro que está escrito esto, a mí te confieso que me llamó la atención de sobremanera esa condición añadida al pedido de sabiduría a Dios, donde Santiago nos dice que Él nos la dará abundantemente y sin reproche. ¿Sin reproche de qué? ¿Qué quiso decir con esa palabra, reproche? La palabra griega que utilizó para que nosotros tradujéramos reproche, fue la palabra oneidizo, y originalmente tiene la implicancia de comportarse en una manera juvenil e inmadura. La palabra describe a los jovencitos que se hacen burla, se fastidian y se insultan entre ellos mismos. Después, supongo que más adelante en el tiempo, la palabra llegó a significar mofa, ridículo, regaño, ofensa y el uso enojoso y sarcástico de palabras. Lo que Santiago nos está asegurando aquí, entonces, es que Dios nos da lo que pedimos sin hacernos recordar que no somos dignos.

(35) Hazme andar por la senda de tus mandamientos, porque en ella me deleito. (36) Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia.

¿No te parece sumamente curioso y hasta “casual” que el salmista utilice esta comparación entre el atesoramiento de los testimonios o mandatos de Dios con la avaricia? Mucho más si el término usado, (que en hebreo es barat), implica avidez por las riquezas materiales, sin reparar en los medios para conseguirlas? ¡Ánimo y tranquilidad, hermano! No se trata, (Como absolutamente nada que leas en tu Biblia), de una “casualidad”, sino lisa y llanamente de una causalidad. Si no terminas de entender lo que te estoy diciendo, recuerda los problemas, debates y duras polémicas que se han levantado a favor de miles y miles de fraudes cometidos por pseudos ministros de Dios con diezmos, ofrendas y toda dádiva que el pueblo suponga entregar a Dios que terminan enriqueciendo a hombres sin escrúpulos.

A mí me duele y me lastima (Además de ofenderme) que el mundo secular nos ataque con esto, pero lamentablemente debo mantenerme en silencio porque, como hijo de Dios, tengo que inclinar mi rostro ante una verdad, venga de donde venga esa verdad. Quiero decir algo que quizás va a molestar y también a lastimar, pero que no es ni invento ni exageración. ¿No has oído en muchas ocasiones mentiras suaves, pero mentiras al fin, disparadas desde púlpitos con el fin (Dicen) de convencer y convertir a más gente? Y, como contrapartida, ¿No has oído algunas verdades que el mundo secular expresa respecto a nosotros, que no nos atrevemos a modificar ni alterar porque nos conviene?

Y cuando dice que lo haga andar por la senda de sus mandamientos, la palabra que se ha utilizado para traducir eso, es otra vez piqud. Te recuerdo que su implicancia es un precepto, un estatuto o un mandato. Algo autorizado o designado por Dios. Esta palabra viene del verbo paqad, que quiere decir designar, supervisar, situar o registrar. El verbo tiene el sentido de contar o enumerar los cargos personales (Aquellos por los cuales se es responsable). En cuanto a inclinar nuestros corazones a sus mandamientos, ya leemos en 1 Reyes 8:59: Incline nuestro corazón hacia él, para que andemos en todos sus caminos, y guardemos sus mandamientos y sus estatutos y sus decretos, los cuales mandó a nuestros padres. Y con referencia al asunto de la avaricia, hay un texto en el evangelio de Lucas, donde Jesús comparte con sus discípulos la parábola del rico necio. Allí, en Lucas 12:15, Él dice: Y les dijo: mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

Como complemento o añadidura a esto, podemos decir que la vida es mucho más que obtener y poseer cosas materiales. Dios quiere, más bien, que gocemos de una vida plena, completa y equilibrada; y ha hecho provisión a través de su Palabra para que disfrutemos la vida que recibimos de Él. El Señor, todos lo sabemos, ha prometido suplir nuestras necesidades. Así lo leemos en la carta de Pablo a los Filipenses 4:19. Y ha prometido colmar los deseos de nuestro corazón, como señala el Salmo 37:4. Pero quiere también que definamos nuestras prioridades con claridad. La palabra dice textualmente que busquemos primeramente el Reino de Dios y su justicia. De esa manera, apoyándonos tanto en las promesas de Dios, como en prioridades bien establecidas, pueden confiar en que todas estas cosas nos serán añadidas.

Vivificados en Su Justicia

(37) Aparta mis ojos, que no vean la vanidad, vivifícame en tus caminos. (38) Confirma tu palabra a tu siervo, que es para los que te temen.

Hay dos elementos que son los que por lo menos a mí me saltan de este pasaje. Uno es lo complicado que resulta la vanidad dentro del ámbito espiritual. Y que conste que no estoy hablando del ambiente eclesiástico estructural, donde la vanidad es poco menos que moneda corriente. Estoy hablando del ambiente espiritual, donde ese flagelo puede costar, incluso, la vida espiritual de la gente. Y lo segundo, es la imperiosa necesidad de confirmación que tenemos los creyentes respecto a la palabra de Dios y su contenido. El salmista descubre que esa confirmación solamente es posible y probable con gente que teme a Dios. ¿Pero no es esto una constante lógica dentro del mundo cristiano? No. Debería serlo, es cierto, pero no lo es. ¿O no te has dado de narices con cientos de cristianos que por sus actos diarios y sus conductas de vida demuestra claramente no temer a Dios?

Hay un pasaje en el libro de Isaías que resume claramente todo esto. Es el que encontramos en el capítulo 33 y versos 15 y 16: El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala; éste habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras. Los salmos, mientras tanto, ofrecen otra perspectiva a lo aquí mencionado. El Salmo 71 es un ejemplo, cuando en su verso 20, dice: Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, volverás a darme vida, y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. Y respecto a confirmar Su palabra, Dios da pistas sobradas al respecto. Una la encontramos en 2 Samuel 7:25. Allí dice: Ahora pues, Jehová Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, y haz conforme a lo que has dicho.

(39) Aleja de mí el oprobio que temo, porque tus preceptos son buenos. (40) He aquí, anhelo tus mandamientos, vivifícame en tu justicia.

El único temor santo, es el temor a Dios. Y ya todos sabemos muy bien que ese temor no es el clásico y tradicional miedo que conocemos, sino una reverencia suprema. Todos los otros temores de los que habla la Biblia y quizás está invadida tu vida, no son de Dios. Por eso el salmista, que confiesa estar atacado por esos miedos, (En este caso tiene miedo que le llegue algo que le produzca oprobio), hace lo que tantas veces les hemos enseñado a hacer a los más nuevos: entregarle sus miedos a Dios. Porque Él sabrá qué hacer con esa arma satánica que tantos resultados todavía le da a los intereses del infierno.

En cuanto a la vivificación que pide, (Que es dar vida al o a lo que no la tiene, o confortar y vigorizar al alicaído o al débil), en este caso lo hace con referencia a la justicia divina, determinando que el Dios absolutamente fiel se sostenga así de justo ante las injusticias de la vida, pero en el anterior verso 37 lo había hecho con referencia a los caminos de santidad. Esta estrofa podía llevar por título: La necesidad de ser enseñado y guiado. Aquí, la necesidad de usar muchas veces la letra h obliga al salmista a echar mano de la forma Hiphil de los verbos con bastante frecuencia. Dicha forma tiene sentido causativo (hacer que…), como iremos viendo en esta estrofa.

El salmista pide a Dios que le instruya, que le haga entender los mandamientos y le haga caminar por ellos, ya que se complace en ellos; así los guardará hasta el fin mejor que “como una recompensa” (Aunque no puede descartarse esta versión del vocablo équeb, en el sentido de que el cumplimiento del deber tiene en sí mismo la recompensa, como el pecado lleva en sí mismo la pena). Consciente de que, de por sí mismo, no puede obrar el bien, pide a Dios que incline su corazón a sus testimonios, a lo que esos testimonios prescriben, no a “la ganancia” (literal), especialmente a la que se adquiere por medios deshonestos. La codicia es raíz de muchos otros pecados; pues es contraria a muchos mandamientos. Quienes deseen tener bien arraigado en el corazón el amor de Dios, han de tener desarraigado del corazón el amor al mundo.

En ese mismo tono, pide que Dios le haga volver (literalmente pasar) los ojos de mirar vanidades, es decir, cosas que no tienen valor real si se las compara con las cosas de Dios, y que le avive en el camino de Dios, es decir, que le fortalezca y le afiance en la senda de la virtud para vencer las tentaciones que presentan dichas vanidades. Así como la mirada de las vanidades infecta de vanidad el corazón, así también el corazón débil en el servicio de Dios no tiene fuerza para resistir la atracción de las vanidades. Profesando ser siervo de Jehová, le pide que le cumpla las promesas, que pertenecen a los que reverencian a Dios. No es arrogancia pedir a Dios las promesas que él mismo ha hecho; no tenemos por qué pedir más, pero tampoco tenemos por qué contentamos con menos.

Como ya lo había hecho antes, vuelve a pedir que Dios haga pasar el oprobio, la mofa que de él hacen sus enemigos, ya que las ordenanzas divinas son buenas, es decir, benefician a quienes se someten a ellas, como él lo hace y, puesto que él anhela los preceptos divinos, bien puede pedir que Dios le sostenga a él, como a siervo fiel, en su justicia, es decir, como Dios y Dueño justo que es. Podría tener un doble sentido (a) en tus justos juicios; (b) conforme a tus justas promesas. Así se lee esta estrofa en la Versión Popular.

 Señor, enséñame el camino de tus leyes, pues quiero seguirlo hasta el fin.  Dame entendimiento para guardar tu enseñanza; ¡quiero obedecerla de todo corazón! Llévame por el camino de tus mandamientos, pues en él está mi felicidad. Haz que mi corazón prefiera tus mandatos a las ganancias mal habidas. No dejes que me fije en falsos diose; ¡dame vida para seguir tu camino!  Confirma a este siervo tuyo las promesas que haces a los que te honran. Aleja de mí la ofensa que temo, pues tus decretos son buenos. Yo he deseado tus preceptos;¡dame vida, pues tú eres justo!

VAV

Historia de Una Fuente Infinita

En el principio de la Creación, cuando la Luz infinita llenaba toda la realidad, Dios contrajo Su Luz para crear un espacio hueco vacío, como si fuera, que habría de ser el «lugar» necesario para la existencia de los mundos finitos. Hacia este vacío, Dios atrajo una línea individual de luz, figurativamente hablando, de la Fuente Infinita. Este rayo de luz, es el secreto de la letra vav. Aunque la línea es singular en apariencia, no obstante tiene dos dimensiones, una fuerza interna y otra externa, la cuales toman parte en el proceso de Creación, y en la interacción continua entre el poder creativo y la realidad creada.

La fuerza externa de la línea, es el poder de diferenciar y separar los varios aspectos de la realidad, estableciendo un orden jerárquico, arriba y abajo en la Creación. La fuerza interna de la línea, es el poder de revelar la interinclusión inherente de los distintos aspectos de la realidad, uno en otro, asociándolos juntos en un todo orgánico. Esta propiedad de la letra vavcomo se usa en hebreo, se conoce como vav hajibur, lavav de «conexión», que en castellano es «y». La primera vav de la Torá -«En el principio Dios creó los cielos y [vav] la tierra»-, sirve para asociar espíritu y materia, cielo y tierra, a lo largo de la Creación.

Esta vav, que aparece en el principio de la sexta palabra de la Torá, es la letra número veintidós del versículo. Ella alude al poder de conectar e interrelacionar los veintidós poderes individuales de la Creación, las veintidós letras del alfabeto hebreo de la alef a la tav. (La palabra et (que aparece antes de las palabras «los» y «la» en este versículo, y se escribe alef-tav) es generalmente tomada como que representa todas las letras del alfabeto, desde la alef hasta latav. Nuestros sabios interpretan la palabra «et» en este versículo, como incluyendo los distintos objetos de la Creación presentes entre el cielo y la tierra).

En hebreo bíblico, la letra vav tiene también la función de invertir el tiempo aparente de un verbo, a su opuesto, de pasado a futuro o de futuro a pasado (vav hahipuj). La primera aparición en la Torá, de este tipo de vav, es la vav con la que comienza la palabra número veintidós desde el comienzo de la Creación, «Y Dios dijo….».  Este es el primer dicho explícito de los diez dichos de la Creación: «Y Dios dijo (el verbo ‘dijo’ es invertido del tiempo futuro al pasado por la vav al principio de la palabra -‘Y’): ‘Sea la luz’ y fue la luz». El fenómeno de la luz quebrando la oscuridad del tzimtzum, la contracción primordial, es en sí misma el secreto del tiempo, (el futuro transformándose en luz), que permea el espacio.

En el servicio Divino del judío, el poder de cambiar el pasado desde el futuro, es el secreto de la teshuvá («arrepentimiento» y «retornar a Dios») por amor. A través de la teshuvá por temor, las transgresiones intencionales que uno cometió, se vuelven como errores, se endulza en cierta manera la severidad de las transgresiones pasadas, pero no cambian en forma completa.  Sin embargo, cuando un judío retorna por amor, sus transgresiones deliberadas se transforman en méritos; de la toma de conciencia de la distancia que nos separa de Dios a causa de nuestras transgresiones, proviene la fuerza motivadora de retornar a Di-s con una pasión aún mayor que la de aquel que nunca pecó. Todo judío tiene una parte en el Mundo por Venir, como está dicho, «Y toda tu nación son ‘tzadikim‘, por siempre ellos heredarán la tierra». El poder de la teshuvá de convertir completamente lo pasado en bien, es el poder de la vav de invertir el pasado en futuro. Esta transformación en si misma requiere, paradójicamente, atraer la luz desde el futuro hacia el pasado.

En el servicio Divino del hombre, traer el futuro hacia el pasado es el secreto de estudiar las enseñanzas internas de la Torá, el aspecto de la Torá que se relaciona con la revelación de la venida del MashiajRashi explica el verso del Cantar de los Cantares: «Que me bese con los besos de su boca, porque su amor es mejor que el vino», aludiendo a las dulces enseñanzas que se revelarán en los tiempos del Mashiaj.  Cuando una persona estudia atentamente los secretos de la Torá, el actúa desde el futuro en el pasado, con el fin de fortalecerse y animarse a retornar en completa teshuvá de amor, y de esa manera convertir su pasado en futuro.

Eludiendo Trampas Satánicas

(41) Y venga a mí, oh Jehová, tu misericordia, tu salvación, conforme a tu dicho.(42) Para dar respuesta al que me afrenta, porque en tu palabra he confiado.

Fíjate que no es un asunto moderno la permanente confrontación que existe entre el creyente y el incrédulo, que suele llamarse a sí mismo, “ateo”. La antigua discusión de: “Dios NO existe” – “Dios SI existe” – “Demuéstrame que Dios existe” – Demuéstrame tú que Dios no existe”, queda en evidencia universal cuando el salmista señala y consigna aquí que desea que venga a él la misericordia y la salvación de Dios prometida con la intención de demostrarle a los que le infringen afrentas que Dios es real. Al respecto hay un texto hermoso en el Proverbios 27:11. Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, y tendré qué responder al que me agravie. ¿Qué quiere decir? Que cuando se incursiona en la sabiduría divina, siempre hay una palabra justa y llena de amor para responder a una ofensa.

(43) No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, porque en tus juicios espero ansiosamente. (44) Así guardaré tu Ley continuamente, eternamente y para siempre.

El temor santo que el salmista resume en el primer verso de estos dos, deja claramente en evidencia que conoce a la perfección las artimañas satánicas utilizadas para crear confusión, error y destrucción en el pueblo de Dios. Personalmente, tengo total certeza y seguridad respecto a quien soy en Cristo, pero también observo que en la maraña de textos bíblicos con el que me veo obligado a trabajar diariamente, hay ciertas trampas relacionadas con mi intelecto o mi memoria por parte del enemigo, y que muy bien en un momento dado me puede llevar a decir, sin darme cuenta, una barbaridad de marca mayor.

Claro está que mis hermanos son consagrados y fieles, además de genuinos, (Si así no fuera no entrarían en nuestra Web ni escucharían nuestras proclamas), y si hay un error van a descubrirlo prontamente. El riesgo es que los más jóvenes en el evangelio sigan ciegamente lo que he mal dicho y caigan en confusiones graves. Por eso es que me vas a escuchar y leer pedir siempre a los lectores u oyentes de mis trabajos que lo hagan con sus Biblias en la mano y comprobando si lo que digo es así. No me ofendería en absoluto esa desconfianza, porque también está escrito que es maldito el hombre que confía en el hombre.

Cuidado con lo que Haces con tu Mente

(45) Y me encaminaré en lugar espacioso, porque he escudriñado tus preceptos. (46) Delante de reyes hablaré de tus testimonios, y no me avergonzaré.

Aquí puedes encontrar la otra parte de la historia de las confrontaciones. Porque el enemigo, cuando quiere mermar la capacidad espiritual activa de un cristiano, procura colocarle obstáculos. Uno de ellos, el anteriormente descripto: la afrenta, el ataque, la injuria, la agresión. El otro, este que ves aquí en el segundo verso: producir vergüenza. ¿Alguien con autoridad plena en Cristo podrá explicarme la razón, el motivo o la causa por la cual miles y miles de cristianos, hijos confesos del Dios de todo poder, sienten enorme vergüenza de hablar de Él delante de la gente?

¿Puede avergonzarse alguien por referirse a quien es el dueño de todo el oro y la plata del mundo? Hay una sola respuesta: sí, porque en ese terreno es precisamente donde Satanás y sus demonios procuran fastidiar e incomodar a los creyentes. Y conste que lo consiguen más de lo que quisiéramos reconocer. Dentro de las advertencias sobre esto, que Jesús les deja a sus discípulos, hay una recogida por Mateo en su evangelio. En el capítulo 10 y versos 17 y 18, leemos: Y guardaos de los hombres, porque os entregarán en los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles. Y en el Libro de los Hechos encontramos un episodio que tiene al apóstol Pablo como protagonista. En el capítulo 26, en sus dos primeros versos, dice: Entonces Agripa dijo a Pablo: se te permite hablar por ti mismo. Pablo entonces extendiendo la mano, comenzó así su defensa: me tengo por dichoso, oh rey Agripa, de que haya de defenderme hoy delante de ti de todas las cosas de que soy acusado por los judíos.

(47) Me deleitaré en tus mandamientos, los cuales amo.

(48) Alzaré mis manos hacia tus preceptos, los cuales amo, y meditaré en tus estatutos.

Ya te expliqué más arriba lo que significaba meditar en la palabra. Te dije que se trataba de pensar casi con meticulosidad en cada palabra, en cada letra, en cada punto y coma, porque todo está puesto allí con una intención pre determinada, no para llenar espacios como hacemos los hombres ni mucho menos para cumplir con formalidades idiomáticas. Nada que ver con dejar la mente en blanco; eso no es meditar, eso es llamar demonios a tu vida. Y créeme que ellos suelen ser obedientes a ese llamado. Dicho eso, ahora paso al segundo punto, que es el de levantar nuestras manos hacia su Palabra. ¿Por qué? Porque cuando levantamos nuestras manos, (Presta atención extrema a las situaciones habituales donde lo has hecho alguna vez); es porque estamos rindiendo honores a algo o a alguien.

Por ejemplo, se ve mucho en el ambiente del fútbol. ¿Qué cosa hacen los simpatizantes, (Aquí en mi patria llamados “hinchas”), en las gradas mientras se disputa el juego? Cantar, alentar, vociferar, enojarse, presionar a los jueces, intimidar a los adversarios, y…levantar sus manos. ¿Entiendes la razón por la cual es norma y costumbre casi tradicional hacer eso en las iglesias más progresistas de nuestros ambientes? Claro está que, levantar tus manos no basta para honrar a Dios. Lo haces cuando levantas tus manos con decisión, fe y certeza. Así es como funciona. De otro modo, es apenas religiosidad.

A esta sección podríamos ponerle por título: El coraje necesario para dar testimonio. En efecto: Pide el favor de Dios, contenido en sus promesas, precisamente para estar más animado a dar testimonio de la bondad de Dios ante los que quieren avergonzarle. Con esta esperanza, está seguro de que no se le irá de la boca la palabra de verdad, es decir, un testimonio sincero y veraz de lo que Dios ha hecho por él, lo cual sería difícil de cumplir si le faltase la manifestación del favor de Dios hacia él. Seguro de haber sido escuchado, hace una promesa firme, usando los tres vocablos que indican continuidad de por vida: “tamid” = siempre, “leolam” = para siempre, y “ed” = perpetuamente (el mismo vocablo de Isaías 9:6… perpetuamente Padre).

Esto le dará ánimo y coraje: Y andaré por ancho campo, es decir, libre de ansiedades, porque busqué tus preceptos. Y, como el que teme a Dios, no tiene por qué temer a nadie, se siente ya con el coraje necesario para dar testimonio delante de reyes, como lo dieron los compañeros de Daniel ante Nabucodonosor, los Apóstoles ante las autoridades judías, y el Apóstol Pablo ante el rey Agripa. Repite, una vez más, el amor que profesa a la Ley de Dios, el deleite que siente en cumplirla y meditarla, hasta el punto de que quiere alzar las palmas de las manos hacia los divinos mandamientos en actitud de intensa devoción, de empeño decidido. “La frase —dice Cohén— denota de ordinario la actitud de oración.” “Casi diviniza la Ley —comenta Arconada— al prometer alzar a ella sus manos, en gesto de oración”.

La misericordia de Dios está canalizada, por así decirlo, y el canal o medio que la trae hasta nosotros es la Palabra de Dios. Entonces, la pregunta, es: ¿Te regocijas tú al leer la Palabra de Dios? ¿Amas la Palabra de Dios?  Si no es así, ¿Por qué no le pides a Dios que te de amor por ella? El profesor McGee nos cuenta que él hizo esta oración por años, porque se crió en un hogar donde no podía oír la Palabra de Dios, y entonces le llevó mucho tiempo llegar a estar interesado en ella.  Versión Popular.

Dios mío, muéstrame tu amor y sálvame, tal como lo has prometido. Así podré responder a mis enemigos. Permíteme hablar con la verdad, pues confío en tu palabra. Puedo andar con toda libertad porque sigo tus enseñanzas, y siempre las cumpliré. En la presencia de reyes podré hablar de tus mandamientos y no sentirme avergonzado. Yo amo y deseo tu palabra, pues me llena de alegría.

ZAIN

Es Una Luz Que Vuelve…

El Maguid de Mezeritch, el sucesor del Baal Shem Tov, enseña que el versículo «Una mujer virtuosa es la corona de su esposo» alude a la forma de la letra zain. La letra previa, la vav, representa el or iashar («luz directa») de Dios que desciende al mundo. La zain, cuya forma es similar a la vav, pero con una corona en la parte superior, refleja el or iashar de la vav como or jozer («luz que vuelve»). Or jozer asciende con tan tremenda fuerza, que llega a un estado de conciencia más elevado que el del punto original revelado del or iashar.

Al llegar al reino supra-consciente preliminar de keter (la»corona»), se amplía la percepción tanto a izquierda como a derecha. En verdad, «No hay izquierda en El Anciano (el nivel de keter), todo es derecha». Esto significa que el temor a Dios (izquierda) es indistinguible, a este nivel preliminar del nivel supra-consciente, de la otra manifestación más elevada: el amor a Dios (derecha), en cuanto a su naturaleza de aferrarse a Dios. La experiencia de or jozer, subsecuente a la consumación del proceso creativo inherente en or iashar, la creación del hombre en el sexto día, es el secreto del séptimo día de la Creación, el Shabat.

La «Reina» Shabat, que en general significa mujer en relación al hombre, «la mujer virtuosa, es la corona de su esposo», tiene el poder de revelar en su marido su propia corona supra-consciente, la experiencia del sereno placer y la sublime voluntad innata en el día de Shabat. «¿Quién es una buena (literalmente «kosher»] mujer? Aquella que hace la voluntad de su marido. «El jasidismo explica que la palabra «hace», también significa «rectifica», como está dicho al finalizar el relato de la Creación, (el sello del séptimo día, Shabat): «el que Dios creó para hacer», «hacer» en el sentido de «rectificar» (Esto implica que Dios nos dio la tarea de finalizar la rectificación de Su Creación), como explican los sabios. Así la «mujer kosher» es aquella que rectifica el deseo de su marido, elevándolo a este a nuevas percepciones de la esfera supra-consciente interior del alma.

Dios Sigue Aborreciendo Las Mismas Cosas

(49) Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar ansiosamente. (50) Ella ha sido mi consuelo en mi aflicción, porque tu promesa me ha dado vida.

En principio, una persona cualquiera, llevándose por su raciocinio secular e intelectual, jamás podría llegar a entender que algo escrito tenga la capacidad para actuar sobre la vida de una persona y modificarla abrupta y radicalmente. Los que hemos tenido experiencias de esa naturaleza, sabemos que más allá de lo que diga la ciencia y los sabios, eso es real y cierto. Tan cierto como lo es el álgido debate que suele darse entre supuestos ateos y no menos supuestos creyentes. Porque lo centralizan en textos escritos y lo analizan con sus propias sabidurías intelectuales humanas y luego se toman la pretensión de evaluarlo y hasta calificarlo.

Es imposible calificar la Palabra de Dios desde la mente humana. Porque la Palabra de Dios, que está encerrada en el contexto global de la letra bíblica, sólo puede tener medida cuando el Espíritu Santo la revela, la clarifica y la ilumina. De otro modo, son textos casi de tenor aburrido que no dicen mucho más que el relato de historias antiguas y, aparentemente, fuera de todo interés para el hombre moderno.

La Promesa de Dios es la que nos da vida, la que mecaniza nuestros movimientos diarios y la que nos permite esperar confiados. Por eso es que Pablo, en Romanos 15:4, escribe: Porque las cosas que se escribieron antes, (Antes es precisamente esto, los salmos, entre otras escrituras), para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanzas.

(51) Mucho me han escarnecido los soberbios, pero no me he apartado de tu Ley. (52) Recordando tus antiguos mandamientos, oh Jehová, quedé consolado.

Cuando observamos rasgos de soberbia en líderes o jerarquizados hermanos dentro de las congregaciones, solemos justificarlos diciendo que así es el hombre, que es la naturaleza humana y que esa será su batalla por siempre. No es mala ni errónea la definición, sólo es incompleta. Porque omitimos decir lo que también está escrito y es que Dios aborrece a los soberbios y da honra y gloria a los humildes. Por tanto, cuando uno o más soberbios te escarnezcan, (Y lo harán porque es su estilo “normal” de vida), apela a la Palabra de Dios, no te apartes un milímetro de ella y verás su derrota.

Asimismo, cuando el enemigo te oprima con malos recuerdos, (Recuerda que tu mente es siempre el campo de batalla de lo que llamamos la guerra espiritual), también recurrir a la Palabra será la genuina y segura salida. No sólo recibirás sabiduría que trae paz, sino también un grado de consolación que sólo puede entenderse desde lo sobrenatural. A propósito de los soberbios y sus burlas, Jeremías 20:7 lo resume bastante bien cuando expresa: Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.

¿Verdad que leyendo esto es como si por un momento estuviéramos a un paso de caer en alguna forma de blasfemia? No te preocupes, no eres tú, es Jeremías. Él, con total honestidad pero también con absoluto error e ignorancia, presupone que Dios utilizó su fuerza de manera indebida. En cuanto al consuelo del que se habla luego a partir de sus mandamientos, Job estuvo bastante ducho al respecto cuando, en su libro, capítulo 23 y verso 11, dice: Mis pies han seguido sus pisadas; guardé su camino, y no me aparté.

Y en el Salmo 44 y verso 18, el mismo tema de seguir sus pasos, es tratado con total claridad por el salmista cuando expresa: No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos. Finalmente, el Salmo 103 y verso 18 concluye el pensamiento global diciendo: Sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. Allí está la gran verdad de todas las verdades. No se trata sólo de recordar o guardar, se trata de poner por obra.

Nombre Sobre Todo Nombre

(53) Me domina la indignación por causa de los malvados, que abandonan tu Ley. (54) Tus estatutos han venido a ser mis salmos, en la morada de mi peregrinación. (Originalmente “de mi cuerpo”)

Vamos por partes: ¿Podrías abandonar tú algo que jamás fue tuyo? No, es imposible. Para que abandonemos algo, primeramente ese algo estuvo con nosotros. De otro modo, podríamos decir que alguien jamás tuvo tal o cual cosa, pero no que la ha abandonado. Un hombre –ejemplo- puede abandonar a su esposa, pero nunca a una mujer que no conoció, ¿Se entiende? Por lo tanto, cuando el salmista dice aquí que le produce indignación que los malvados abandonen la Ley (Que hoy sería la Palabra) de Dios, no se está refiriendo a gente incrédula que jamás conoció esa Palabra o esa Ley, se está refiriendo a personas que conocieron la Ley o la Palabra y luego, por causas atribuibles a sus intereses personales, decidieron abandonarla.

Ahora creo que podrás entender tus propios sentimientos, así como yo al tomar contacto con la revelación de esta palabra, tomé conciencia de los míos. Es muy difícil que yo me indigne con acciones o actitudes de mundanos incrédulos. Para ellos, tiene que surgir de mi interior la infinita paciencia y misericordia de Dios. Mi indignación, en cambio, puede ser probable cuando esa falsedad emana de gente que hasta ayer mismo pudo haber estado sentada a mi lado escuchando un mensaje o cantando una alabanza. Y si bien trabajo muy fuerte en lo concerniente a Dominio Propio, te confieso que en este punto, todavía no he podido lograrlo adecuadamente.

Respecto a la indignación que los hijos de Dios experimentan al ver a gente que habiendo conocido la Palabra luego decide abandonarla, en el Libro de Esdras podemos leer, en 9:3: Cuando oí esto, (Viene hablando de contraer matrimonio con paganos), rasgué mi vestido y mi manto, y arranqué pelo de mi cabeza y de mi barba, y me senté angustiado en extremo. No menos esclarecedor resulta el Salmo 89, cuando en sus versos 30, 31 y 32, expresa con toda claridad este concepto, diciendo: Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios, si profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos, entonces castigaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades.

(55) Recuerdo en la noche tu Nombre, o Jehová, y deseo guardar tu Ley. (56) Esto me ha sucedido, porque he guardado tus preceptos.

No es casual que la Biblia hable sobradamente del nombre que está por sobre todo nombre. Y tampoco lo es que aprendamos a batallar contra las fuerzas del infierno “en el nombre de Jesús”. El nombre de nuestro Dios, de Su Cristo y de Su Espíritu Santo están por sobre todo nombre terrenal o humano, por eso tienen que estar más que presentes en nuestras vidas, sobre todo cuando a ellas llega la Noche, que simbólicamente es el momento de las crisis o tribulaciones. Por eso dice el Salmo 63:6: Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche.

Esta sección puede llevar por título: La fuente del consuelo y de la esperanza. Nótese las veces que estas palabras ocurren aquí y el bellísimo versículo 54. Comienza el salmista con un verbo que va a repetir (zacar, ya que la letra de esta sección es la z): Acuérdate de la palabra (aquí, dabar, pero en sentido de “promesa”, como en otros lugares imrah) dada a tu siervo, en la que me has hecho esperar, es decir, poner la esperanza”. La promesa de Dios le había infundido esperanza; ahora pide a Dios que, puesto que su palabra es fiel y no puede violar su promesa, ha de recordarla para librarle de la decepción que sufriría si no se cumpliera. En las crisis pasadas, esa promesa le había reanimado, vivificado; por eso, sabe que tendrá ahora el mismo efecto, y en ella halla el consuelo en su aflicción.

Ese consuelo le sustenta (, pues recuerda experiencias pasadas, en que Dios le había sacado a campo ancho cuando sus enemigos se burlaban de él y hablaban mal de él. Lo que más siente él con respecto a sus enemigos, y lo que le enfurece hasta hacerle derramar ríos de lágrimas es el desacato con que estos impíos tratan la Ley de Dios. ¡Ojalá sintiésemos nosotros la misma santa indignación al ver hollada de tantos modos la santa Ley de Dios! Pero no es difícil indignarse cuando son otros los que la huellan ¿Nos indignamos también contra nosotros mismos cuando pecamos?

El consuelo que el salmista recibe de las promesas de Dios sube de punto cuando lo transfiere al cumplimiento mismo de la Ley (A) El obedecer los preceptos de Dios lo estima como lo mejor que tiene. Incluso durante la noche, no le abandona el recuerdo de Dios y de la Ley, pero lo más grandioso es que los estatutos de Dios le infunden tal gozo y tal consuelo que son sus cantares, le inspiran a cantar, en la casa de su peregrinaje, es decir, en la morada en que se siente como peregrino, o extranjero. En otras palabras, cumple las promesas que me hiciste, con las que me infundiste esperanza. Versión Popular.

Recuerda la palabra que diste a este siervo tuyo: en ella me hiciste poner la esperanza. Éste es mi consuelo en la tristeza que con tus promesas me das vida. Los insolentes me ofenden sin cesar, pero yo no me aparto de tu enseñanza. Recuerdo tus decretos de otros tiempos, y en ellos, Señor, encuentro consuelo. Los malvados que abandonan tu enseñanza me llenan de furor. Tus leyes han sido mis canciones en esta tierra donde soy un extranjero. Señor, por las noches me acuerdo de ti; ¡quiero poner en práctica tu enseñanza! Esto es lo que me corresponde: obedecer tus preceptos.

JET

Viviendo Una Vida

Jet es la letra de la vida (jaim, de la raíz jaiá, cuya letra más importante es jet). Hemos explicado enjasidismo, que hay dos niveles de vida, «vida esencial» y «vida que vitaliza». Dios en sí mismo, como si fuera, está en el estado de «Vida Esencial». Su poder creativo, que permea continuamente toda la realidad es «vida que vitaliza». También en el alma judía: la esencia de su raíz, por ser una con Dios, posee el estado de «vida esencial». Por el otro lado, el reflejo de la luz del alma que brilla abajo para dar vida al cuerpo, se experimenta físicamente a nivel de «vida que vitaliza». Este segundo nivel, que es la vida como la conocemos en general, se manifiesta como una pulsación, el secreto de «correr y retornar», «ratz vshuv«.

De acuerdo con el Arí z»l«, la letra jet está construida combinando las dos letras previas, vav y zain, con una fina línea a modo de puente, conocida como el jatoteret («joroba»). La nueva luz que aparece con la unión de la vav –or iashar– y la zain –or jozer– es el secreto de «rondar» o «sobrevolar», a la manera de «tocar sin tocar».  La imagen de «sobrevolar» aparece en el mismo comienzo de la Creación: «Y el espíritu de Dios sobrevuela por sobre las aguas». La palabra «sobrevuela» (merajefet) es la palabra número ochenta en la Torá. Es la primera palabra en la Torá que es numéricamente múltiplo de veintiséis, el valor del nombre Havaiá (merajefet = 728 = 26 times 28).

Veintiocho es el valor numérico de coaj, «poder». Así, el secreto último implicado en el valor numérico de la palabra «sobrevolar», es «el poder de Di-s». En cabalá, esta palabra es en particular, el secreto del poder Divino de redimir las 288 chispas caídas, que «murieron» en el proceso de «ruptura de los recipientes» (merajefet es una permutación de met rapaj, «288 han muerto»). Los sabios nos enseñan, que el «espíritu de Di-s», se refiere aquí de hecho al alma del Mashiaj (que se permuta en shem jai, «el nombre viviente»). «Sobrevolando» está simbolizado en la Torá «como un águila que levanta su nido y sobrevuela sobre su cría», como fue enseñado por el Maguid de Mezeritch. Para no aplastar al nido y su cría, el águila sobrevuela sobre el nido mientras alimenta a sus pichones «tocando pero sin tocar».

El águila aquí es una metáfora de Dios en relación con Sus hijos, Israel en particular y toda la Creación en general. Si Dios quisiera revelar completamente Su Absoluta Presencia o retirar Su poder de re-creación continua, el mundo cesaría de existir instantáneamente. De esta manera, «sobrevolando» sobre la realidad de la Creación, Dios continuamente la nutre y sostiene, mientras que a la vez brinda a cada criatura, o en la terminología de la cabalá, a cada recipiente, la habilidad de crecer y desarrollarse «independientemente». La letra jet entonces, sugiere el delicado balance entre la revelación de la Presencia de Dios, (la vav de la jet) y el ocultamiento de Su poder creativo frente a Su Creación (la zain de la jet).

Este estado de «sobrevuelo», «tocando sin tocar», es el principio del fenómeno de «vida que vitaliza». Además, «tocando sin tocar» desde Arriba, refleja en si un «correr y retornar», en la pulsación interna de toda criatura viviente. «Y las criaturas vivientes [jaiot] corren y retornan como la aparición de un relámpago». No leas jaiot («criaturas vivientes») sino jaiut, («fuerza vital»). La jatoteret, esa delgada línea sublime que conecta los dos componentes o facetas de la «vida que vitaliza», es un tema en sí misma. Está insinuada en: «Aquel que vive en la cima del mundo», que es Dios, «la Vida Esencial». En verdad, paradójicamente Su Esencia llena y sostiene toda la realidad creada, mientras simultáneamente «sobrevuela» por sobre el nivel de «sobrevolar» en sí mismo, insondable y por encima de toda percepción humana.

Considerando Tus Caminos

(57) Mi porción es Jehová, he resuelto guardar tus palabras. (58) He suplicado tu favor de todo corazón, ten misericordia de mí conforme a tu dicho.

Si examinas con cuidado este pasaje, verás que más allá de las palabras aparentemente altisonantes que seguramente pasarán a engrosar el libreto tradicional de enseñanza bíblica, hay tres elementos que nos dejan en evidencia la capacidad de decisión del hombre respecto a su vida espiritual. Nadie es obligado a creer y nadie es obligado a no creer. Ambas son decisiones que por diversas causas y motivos los hombres y mujeres toman en algún momento de sus vidas y marcan su derrotero futuro, tanto en lo literal y físico en esta tierra como en lo espiritual y místico en su futuro de eternidad.

El salmista, ejemplo válido para este examen que podemos imitar, dice que su porción, es decir: su modelo, su patrón, su base sólida es Dios. Él comenzará todo desde allí hacia adelante. Luego dice que ha resuelto guardar sus palabras y no dejarlas caer en el olvido o la indiferencia, cosas que muchos otros han decidido adoptar hoy mismo. Y, finalmente, declara que ha suplicado a Dios que le otorgue su favor. Esto, a primera vista, parecería ser algo relacionado con un interés egoísta, pero si lo miramos desde la óptica de la fe simple, veremos que se trata de un alto reconocimiento de señorío de un ser por sobre otro.

Hay otro salmo donde se habla de “la porción”, aunque en este caso sea de la herencia global, colocando a Jehová en el otro extremo; es el 16 y en el verso 5, dice: Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte. También se alude al guardado de la palabra en el libro de Deuteronomio. En 33: 9, se expresa: Quien dijo de su padre y de su madre: nunca los he visto; y no reconoció a sus hermanos, ni a sus hijos conoció; pues ellos guardaron tus palabras, y cumplieron tu pacto. Respecto al verso 58, hay un texto muy relacionado en 1 Reyes 13:6, donde leemos: Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: te pido que ruegues ante la presencia de Jehová tú Dios, y ores por mí, para que mi mano me sea restaurada. Y el varón de Dios oró a Jehová, y la mano del rey se le restauró, y quedó como era antes.

(59) Consideré mis caminos, y volví mis pies a tus testimonios. (60) Me apresuré, no me retardé, en guardar tus mandamientos.

Una vez más, otra forma de aplicar dominio propio y también la teoría del libre albedrío. Consideré yo mis caminos, no los hice considerar por un experto. Volví mis pies a los testimonios de Dios. Lo hice yo mismo, nadie lo hizo en mi lugar. Y, finalmente, me apresuré en guardar sus mandamientos sin retardarme. Y, una vez más, lo hice yo; nadie tuvo que venir a presionarme para que me dé prisa. Fíjate como lo relata Lucas en su evangelio respecto a la parábola del hijo perdido. Lucas 15:17-18: Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en la casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Lo que puede verse en primera medida, es que el padre está presente en el recuerdo del hijo aún en un lejano país. El arrepentimiento es un rechazo del pecado, y un reconocimiento de que la ofensa ha sido cometida contra Dios; además, es un cambio en el corazón que se manifiesta en una modificación de la conducta.

No Todo lo que se Mueve y Respira

(61) Lazos de impíos me han envuelto, pero no he olvidado tu Ley. (62) A medianoche me levanto para darte gracias, por tus justos mandamientos.

Lo primero es para que nunca te olvides ni se te vaya de la memoria que existen lazos o ligaduras espirituales, así como también su versión óptica, que denominamos vendas, vendas mágicas. Una atadura impía, que es de lo que aquí se está hablando, puede ser factor por el cual alguien olvide los conceptos básicos de la Palabra de Dios. Las vendas, mientras tanto, ocasionan en el cristiano una altísima incapacidad para ver asuntos que, si luego logra salir de esa situación espiritual y ser liberado, no podrá entender cómo no fue capaz de darse cuenta de lo que lo rodeaba cuando estaba dentro de la situación. Les sucede a menudo a personas que abandonan una congregación y luego comienzan a verla desde afuera.

La medianoche de la que aquí se está hablando, tiene que ver con el Nuevo Nacimiento, con el inicio de un nuevo día, ya que la medianoche daba paso a la mañana, que es como luego comenzaría la sociedad en general a medir los tiempos. El Salmo 140:5 rescata las prisiones entre impíos y consigna: me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto a la senda; me han puesto lazos.

(63) Soy compañero de todos los que te temen, y de los que observan tus preceptos. (64) Oh Jehová, la tierra está llena de tu misericordia, ¡Enséñame tus estatutos!

El compañerismo es un vínculo o una relación de amistad entre uno o más personas. ¿Es ese el caso del sentido que a esa palabra le está dando el salmista? Creo que no, creo que se queda corto. Que en este caso ese compañerismo tiene mucho más que ver con una sana hermandad que con simple coincidencia afectiva. Porque decir “hermano”, mi amado hermano o hermana, va mucho más allá de lo que la estructura eclesiástica ha terminado en convertir en una especie de tratamiento religioso formal. Tú no puedes decirle “hermano” a todo lo que se mueve o respira dentro de un templo. Nadie discute tu buena predisposición y voluntad, pero me temo que si lo haces, un día de estos te encuentras llamando “hermano” a un demonio.

Tú, Señor, eres todo lo que tengo; he prometido poner en práctica tus palabras. De todo corazón he procurado agradarte; trátame bien, conforme a tu promesa. Me puse a pensar en mi conducta, y volví a obedecer tus mandatos. Me he dado prisa, no he tardado en poner en práctica tus mandamientos. Me han rodeado con trampas los malvados, pero no me he olvidado de tu enseñanza. A medianoche me levanto a darte gracias por tus justos decretos. Yo soy amigo de los que te honran y de los que cumplen tus preceptos. Señor, la tierra está llena de tu amor; ¡enséñame tus leyes!

TET

Las Razones de un Vientre

La tet es la letra inicial de la palabra tov, «bueno». La forma de la tet es «invertida», simbolizando el bien escondido, invertido – como está expresado en el Zohar: «su bien está oculto dentro de él». La forma de la letra jet simboliza la unión de la novia y el novio, consumada en la concepción. El secreto de la tet (que equivale numéricamente a nueve, los nueve meses del embarazo), es el poder de la madre de llevar su bien interior y oculto (el feto), durante el periodo de embarazo.

El embarazo es el poder de llevar lo potencial a lo real. La revelación de una energía nueva y actual como la revelación del nacimiento, es el secreto de la letra siguiente del alef-bet, la iud. Ella revela el punto de la «Vida Esencial», el secreto de la concepción en la letra jet, preñada y cargada por la tet. De los ocho sinónimos de «belleza» en hebreo, tov -«bueno»- alude al más íntimo, inverso y «modesto» estado de belleza. Este nivel de belleza, está personificado en la Torá por Rivka y Bat Sheva, quienes son descriptas como «muy bellas [buenas] de apariencia».

En el comienzo de la Creación, la aparición de la luz es denominada «buena» a los ojos de Dios: «Y Dios vio que la luz era buena». Nuestros sabios interpretan esto como: «bueno para que esté oculto, para dárselo a los tzadikim en la Tiempo Venidero». «¿Y dónde El la ocultó? En la Torá, como está dicho: ‘no hay otro bien que la Torá'». El Baal Shem Tov enseña que el » Tiempo Venidero» se refiere también a cada generación. Cada alma de Israel es un potencial tzadik (como está dicho: «y tu pueblo son todos tzadikim«), en conexión con la luz buena oculta en la Torá. Cuanto más uno realiza su potencial de ser un tzadik, más bondad el revela del «útero» de la Torá».

En el primer versículo de la Torá: En el comienzo Dios creó los cielos y la tierra, las letras iniciales de «los cielos y la tierra», son las letras del «Nombre oculto» de Dios en la Creación, (alef-hei-vav-hei), de acuerdo con la cabalá. El valor numérico de este nombre es diecisiete, el mismo que el de la palabra tov, «bueno». La palabra tzadik equivale a doce veces diecisiete, igual a doscientos cuatro, el valor total de las doce permutaciones de las cuatro letras del Nombre oculto. Los Tzadikim, que son llamados «bien», poseen el poder del Nombre oculto (derivado de «los cielos y la tierra»), la bondad oculta necesaria para unir los cielos y la tierra, y de esta manera revelar la luz interior y el propósito de la Creación.

Así como la alef tiene el poder de conllevar opuestos, (el poder del firmamento de asociar las aguas superiores e inferiores), la tet posee el poder de unir los mundos de arriba y abajo, «cielos y tierra». El jasidismo explica que en el servicio del alma, este poder se manifiesta en el hombre cuando asume el estado de estar «en el mundo pero fuera del mundo» simultáneamente. Estar «en el mundo» significa estar completamente consciente de la realidad mundana, para rectificarla. Estar «fuera del mundo», significa estar completamente consciente de que en verdad «no hay otro fuera de Él».

Encontramos otra conexión entre luz y bien, en la historia del nacimiento de Moisés: «Y ella [Iojeved, la madre de Moisés] vio que él era bueno». Rashi cita al Midrash, el cual explica que en el nacimiento de Moisés, una gran luz llenó el cuarto. De acuerdo con la Masorá (tradición) antigua, latet en la palabra tov («bueno») de este versículo es más grande. Esto da idea del Absoluto Bien Divino confiado a Moisés, cuya misión en la vida fue cumplir la promesa de la redención de Egipto y la revelación de la Torá en el Sinaí. El exilio de Egipto es comparado a un útero, en el que Israel estuvo en estado de preñez latente por el lapso de doscientos diez años. En el Sinaí, se unieron cielo y tierra, como se discutió en la letra alef. De esta manera, la enseñanza global de la tet es que, por intermedio del servicio del alma, toda la realidad se «preña» con la bondad y belleza Infinita de Dios, y de esta manera brinda paz y armonía a los «cielos y la tierra».

Sentido Común y Conducta

(65) Bien has hecho con tu siervo, oh Jehová, conforme a tu palabra. (66) Enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he creído.

Alguien dijo en una ocasión que el sentido común debería ser el más común de los sentidos, y fue una excelente frase. Aunque, bueno es reconocerlo, no prosperó demasiado en los ambientes seculares de los diversos lugares en los que la gente se agrupa. Si algo hoy está en permanente asignatura pendiente, ese algo es precisamente el sentido común. Los diferentes procedimientos en distintos tópicos, lo muestran con toda claridad.

De hecho, lo único que cabría aguardar es que alguien llegue a los pies de Cristo y que, de ese modo, además de acceder a su salvación eterna y cambiar radicalmente su vida, también adquiera casi de modo simultáneo y automático, este maravilloso sentido. Sin embargo, quienes militan en congregaciones locales de todo el planeta, saben perfectamente que también dentro de los templos es bastante escaso el sentido común, y que en muchas ocasiones se procede y actúa bajo otras perspectivas que no son, precisamente, aptas para un testimonio eficaz.

Aquí está la solución inmediata. Pedirlo a Dios es un recurso, pero cuenta con una condición inexcusable. Creer en sus mandamientos. No estoy diciendo cumplimentarlos, porque sabemos, (Al menos en cuanto a los diez legendarios e históricos), prácticamente es imposible y están puestos allí precisamente para eso, para que reconozcamos nuestra imposibilidad carnal de respetarlos. Pero sí debemos creerlos como dictados por Dios mismo y, a partir de eso, quedaremos habilitados para pedirle a Él una serie de elementos necesarios para un mejor servicio al Reino; entre ellos, el sentido común.

(67) Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; más ahora guardo tu palabra (68) Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos.

Es más que claro el mensaje divino en el primero de estos dos versos. ¿Tienes temor de ser humillado? Mantente en el camino de tu Señor, cobíjate en Su Palabra y nada te acontecerá. Pero, si te descarrías, Él no vendrá a obligarte a retornar, pero quedarás liberado de su cobertura. Y cuando eso suceda, el enemigo no tardará ni una milésima de segundo en golpearte y, seguramente, terminarás humillado. No por Dios mismo, sino por la falta de su cobertura, producida por tu decisión, no la de Él.

A propósito de esto, Jeremías reproduce un lamento de Efraín que es toda una declaración precisa. Jeremías 31:18-19: Escuchando, he oído a Efraín como se lamentaba: me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.

Queda en claro que estamos hablando de disciplina. Y así lo recoge el ignoto autor de la carta a los Hebreos, cuando en el capítulo 12 y el versículo 11, expresa: Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. En mi paso por las iglesias, he conocido a personas que en su momento habían sido disciplinadas por diversos motivos. La reacción de cada uno, me hablaba con claridad de la espiritualidad de esa disciplina. Mientras la mayoría sentía casi sed de venganza mezclada con revancha, sólo uno me aseguró que había modificado su vida para bien porque había sentido el genuino amor de Dios en esa disciplina. Esto último me reconcilió con mis hermanos, mientras que lo demás me aseguró que sin Palabra no hay estatura.

Por Encima de Cualquier Valor

(69) Contra mí forjaron mentira los soberbios, más yo guardaré de todo corazón tus mandamientos. (70) Se engrosó el corazón de ellos como sebo, más yo en tu ley me he regocijado.

Me gusta, en ocasiones, invertir la lectura de los textos con la finalidad de encontrar su aplicación implícita. Si lo hiciera con el verso 69, ello me estaría mostrando que, cuando nos apegamos genuinamente a la Palabra de Dios, generalmente nos ganamos nuevos enemigos. Que no son aquellos que deseen nuestros cargos, posiciones o jerarquías, como ocurre en las estructuras eclesiásticas convencionales, sino nuestro descrédito y humillación, con el fin de que la gente termine por no creer en lo que debe creer para ser salvo.

Me llamó la atención un texto que encontramos en el libro de Job, en el capítulo 13 y verso 4. Dice: Porque ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira; sois todos vosotros médicos nulos. Tiene que ver, es más que obvio, con los soberbios que el verso 69 dice que forjarán mentira para con los hijos de Dios, pero lo que llama la atención es la última calificación: médicos nulos. Me quedé pensando qué cosa es un médico, (Porque nadie cuestiona que lo sea), pero nulo, esto es: sin resultados, sin sanidades, sin éxitos, sin fruto.

Lo único que encontré más cercano, es a alguien puesto en un sitio con credenciales y jerarquías indiscutidas, pero sin la menor posibilidad de hacer algo positivo. ¿Dónde está esa clase de gente? En el mundo secular podríamos encontrar alguno, pero lo haríamos diez minutos antes que sus propios clientes, al ver la carencia de resultados, lo abandonen y condenen a la ruina. Pero, ¿Y en la iglesia? En la iglesia propiamente dicha, creo que no. Pero en Babilonia, tengo la certeza que sí. Porque aunque sean médicos nulos, nadie se atreverá ni siquiera a decirlo, y mucho menos a dejarlo sin trabajo, cargo o posición adquirida.

Y en el 70, dice que el corazón de ellos, los soberbios mentirosos, se engrosó como sebo. Esto tiene la implicancia de volverse tan insensibles como un recipiente lleno de manteca. David, en el salmo 17 y verso 10 habla de esto mismo cuando dice: Envueltos están con su grosura; (Alude a una vida llena de lujos y derroche) con su boca hablan arrogantemente. ¿Conoces o has conocido a alguien así? Ten cuidado. No están allí para ayudarte en tu ministerio, están allí para obstaculizarlo y, si pueden, destruirlo.

Al respecto, Isaías también da su punto de vista cuando, en el capítulo 6 de su libro y en el verso 10, expresa: Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, no oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. ¿Te das cuenta? Cuando tú te enojas con aquellos que, oyéndote, es como si no aceptaran nada y siguen firmes y fieles a sus pecados y sus perdiciones, ahora sabes que no se trata de personas obcecadas o tercas; ¡Están cegadas por el dios de este sistema! No es que no quieran oírte y entenderte. ¡No pueden! ¿Y lo peor? Que no saben que no pueden.

(71) Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos. (72) Mejor me es la ley de tu boca que millares de oro y plata.

Aquí, en el verso 71, está la confirmación de lo que ya veíamos anteriormente. Aquí el salmista se ha dado cuenta que si ha podido prestarle atención y entender los estatutos de Dios, ha sido porque al ser humillado, no le quedó otro recurso que refugiarse en ellos. Eso me lleva a algo que alguna vez oí y jamás olvidé. Dios te llama. Dios siempre te está llamando porque te quiere a su lado, codo a codo, nunca perdido. Pero, atención con esto: teniendo en cuenta la calidad carnal del hombre y sus reacciones, Dios te formula un primer llamado con amor. Con tanto amor y suavidad que, en muchos casos, ni siquiera lo oyes. El segundo llamado, en cambio, es con firmeza. Es imposible no escucharlo, aunque sí volver a evadirlo. Si lo haces, llegará el tercer llamado, que siempre es con rigor. Y de este es imposible escapar. O respondes, o te quedas.

Y luego te consigna que Su Palabra tiene más valor que millares de elementos de los más finos metales existentes, representados aquí por el oro y la plata. Y a eso lo vemos reiterado en el salmo 19, cuando el mismo David expresa, en el verso 10: Deseables (Está hablando de los mandamientos de Dios), son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal. ¿Entiendes ahora el significado de aquella tierra de la que fluye leche y miel? Es alimento y Palabra, obviamente. Tanto la leche que se extrae de la vaca como la miel que se extrae de la abeja, conllevan un trabajo; ninguno de estos elementos fluye por sí mismos.

Finalmente, el propio Salomón da rienda suelta a su sabiduría cuando, en el Libro de los Proverbios, en el 8 y versos 10 y 11, expresa: Recibid mi enseñanza, y no plata; y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. Y concluye la idea en el verso 19, donde se puede leer: Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; y mi rédito mejor que la plata escogida. Sólo una mínima acotación, como si fuera necesaria, ya que seguramente la observaste y tomaste nota de ella: No dice que nuestro fruto es oro, dice que es oro refinado. ¿Sabes cómo se refina el oro? ¡Exactamente! ¡Pasándolo por un horno a altísima temperatura! El horno de la prueba, si así deseas entenderlo. Veámoslo en la Versión Popular.

Señor, tú has tratado bien a este siervo tuyo, conforme a tu promesa. Enséñame a tener buen juicio y conocimiento, pues confío en tus mandamientos. Antes de ser humillado cometí muchos errores, pero ahora obedezco tu palabra. Tú eres bueno, y haces el bien; ¡enséñame tus leyes! Los insolentes me acusan falsamente, pero yo cumplo tus preceptos de todo corazón. Ellos tienen la mente entorpecida, pero yo me alegro con tu enseñanza. Me hizo bien haber sido humillado, pues así aprendí tus leyes.  Para mí vale más la enseñanza de tus labios, que miles de monedas de oro y plata.

IUD

El Pequeño Punto del Infinito

La letra iud, (Que en mi Biblia aparece como yod), un pequeño punto suspendido, revela la chispa de bondad esencial escondida en la letra tet. A continuación del tzimtzum inicial (la contracción de la Infinita Luz de Dios para hacer «lugar» a la Creación), quedó dentro del espacio vacío un punto potencial e individual o «impresión».

El secreto de este punto es el poder del Infinito de contener el fenómeno finito dentro del Sí Mismo, y expresarlo en la realidad externa aparente. Una manifestación finita comienza de un punto de dimensión cero, luego se desarrolla en una línea unidimensional y una superficie bidimensional.

Esto está insinuado en la escritura completa de la letra iud (iud-vav-dalet): «punto» (iud), «línea» (vav), «superficie» (dalet). Estas tres etapas corresponden en cabalá a: «punto (necudá), «espectro» (sefirá), «figura» (partzuf). El punto inicial, el poder esencial de la letra iud, es el «pequeño que contiene mucho». «Mucho» se refiere al simple Infinito de Dios, escondido dentro del punto inicial de revelación, que se refleja cómo el potencial Infinito que tiene el punto, de desarrollarse y expresarse en todo el múltiple fenómeno finito de tiempo y espacio.

Antes del tzimtzum, el poder de limitación estaba oculto, latente dentro de la Infinita Esencia de Dios. A continuación del tzimtzum, se reveló este poder de limitación, y paradójicamente la Esencia Infinita de Dios, que originalmente «encubría» el poder de limitación, se volvió ahora El mismo oculto (no de verdad, sino desde nuestra limitada perspectiva humana) dentro del punto de la luz contraída.

Desde el interior de este punto de limitación, es revelado el secreto de las diez sefirot, los canales Divinos de luz, a través de los cuales Dios trae continuamente Su mundo a la existencia. Diez, el valor numérico de iud, es también el número de mandamientos (literalmente «declaraciones») revelados por Dios a Su Pueblo Israel en Sinaí. Todos los mandamientos, y de hecho cada letra de la Torá, tienen el poder de lo «pequeño que contiene mucho»; cada uno es un canal para la revelación de la Luz Infinita de Dios en la realidad finita.

A la Hora del Consuelo

(73) Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.

(74) Los que te temen me verán, y se alegrarán, porque en tu palabra he esperado.

Cuando logramos entender de verdad que fue Dios quien nos formó y no una simple evolución genética o biológica, comenzamos a aceptar que todo lo que nos falta saber y aprender respecto a Él, es aquello que precisamente habrá de llevarnos al conocimiento que tanto deseamos. Aprender sus mandamientos no se trata de repetirlos textualmente de memoria, como se suele hacer todavía en las escuelitas bíblicas. Se trata, nada menos, de encarnarlos, con todo lo que ello significa.

Job en su libro demuestra tenerlo bastante en claro, cuando en el capítulo 10 y versículo 8, leemos: tus manos me hicieron y me formaron; ¿Y luego te vuelves y me deshaces? Dentro de la lógica simple que implementaba Job, él no podía comprender que si alguien lo había creado con tanto esmero no exento de amor, ese mismo creador pudiera dejarlo librado a su suerte como él sentía estar en ese momento. Olvidaba algo que todavía muchos cristianos olvidan hoy: es Dios, no es un hombre sujeto a las lógicas griegas.

Mucho más atinado en sus pensamientos era David, el mismo autor de este salmo, cuando en el 138 y verso 8, expresa: Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos. Es curioso, porque cuando dice que cumplirá su propósito, ese término “cumplirá” es la palabra gamar, que en realidad significa finalizar, realizar, satisfacer o perfeccionar. Y este verbo aparece cinco veces en el Antiguo testamento. En tres de ellas se refiere a algo o a alguien que se ha puesto fin o ha desaparecido. En dos de ellas se refiere al cumplimiento y perfeccionamiento de la obra de Dios en nuestra vida. La idea es que Dios comienza su obra en la vida de su siervo y continúa hasta que esté absoluta y completamente acabada.

Y luego dice que los que temen a Dios lo verán porque en su palabra ha esperado. ¿Qué significa esto de “me verán”? Que será en el espíritu. No está hablando de vista física, está hablando de revelación profética. ¿Causa? Haberse refugiado en la Palabra. Este es el poder de la palabra de Dios. Cuando reprendemos un demonio o declaramos una victoria aún no lograda, estamos estableciendo la palabra de poder. A esto lo clarifica mejor David en el salmo 34 y verso 2, cuando dice: En Jehová se gloriará mi alma; lo oirán los mansos y se alegrarán.

(75) Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me afligiste.

(76) Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.

Quisiera saber cuántos son los cristianos que conocen que los juicios de Dios son justos. Hay una franja que no es menor, que ha sabido declarar, (Yo los he oído), que en casos Dios juzga muy parecido a como se juzga en la tierra, lo que equivale a un verdadero insulta en el rostro santo de Dios. Dios jamás juzgará como un hombre. Cuando Dios dice juicio, dice que separará lo verdadero de lo falso. ¿Alguien va intentar hacerme creer que Dios se equivoca cuando dice que alguien es verdadero o que alguien es falso?

Hay un punto muy clave que ha sido publicado en la Biblia en varias escrituras, y al que muchos creyentes no parecen tener muy en cuenta. Se preocupan de parecer más que de ser, y cuando se les recuerda eso, argumentan que todo es por el buen testimonio. ¿Olvidan que Dios conoce el corazón de cada hombre y cada mujer del planeta? ¿Olvidan que podemos con la mejor de nuestras artimañas engañar a una humanidad completa, pero que jamás engañaremos a Dios? Por lo tanto, si Dios dice que alguien es falso, es falso y punto.

Y con respecto a donde dice conforme a tu fidelidad me afligiste, es más que obvio que hay una inmensa mayoría de hermanos que jamás entendió lo que esto significa, pero cómo no pudo o no supo averiguarlo, lo dejó a un costado y se acabó el problema. Aunque se tratara de maestros supuestamente enseñando o capacitando a alumnos. Te lo explicaré en breve síntesis. ¿Puede un Dios fiel decidir afligirte? ¿Verdad que suena casi cruel? Toma tu diccionario de idioma español y busca la palabra Fidelidad.

¿La encontraste? Dice: 1- Lealtad. 2- Exactitud, veracidad. 3- Reproducción muy fiel del sonido, sin distorsiones. ¡Claro1 No entendimos el texto porque cuando leímos fidelidad, de inmediato pensamos en una esposa para con su marido y viceversa. Fidelidad, no traición. Y en parte es esto, pero mucho más lo otro. Dios es tan leal a sus propias leyes, es tan exacto y veraz en todo lo que dice y hace, hay tanta precisión en su voz que no se distorsiona con ninguna doctrina humana que, a la hora de mirarte con tus pecados a cuestas y tus iniquidades sin resolver, aunque le duela, no puede menos que afligirte. De eso habla.

Hay un texto en la carta a los Hebreos, en el capítulo 12 y versos 9 y 10 que, de alguna manera, reflejan todo esto: Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.

Y luego nos brinda un aspecto de la misericordia que no siempre ha sido mostrado o enseñado. Entre otras virtudes o consecuencias, la misericordia tiene una que vale por todas las demás juntas: consuelo. ¿No te produce consuelo a tu alma el saber que, aunque seas débil y no puedas sostenerte sin caer en alguna clase de pecado a diario, la inmensa misericordia y paciencia te va a proporcionar una y otra vez una oportunidad más para enmendarte? ¿O preferirías un juicio humano lleno de indiferencia y legalismo que te ejecute al amanecer por una nimiedad? Pero los hijos de Dios esperan de esa misericordia simplemente porque Él lo ha prometido. Sólo un detalle: sus hijos deberán vivir en el poder de Dios, no en su misericordia. A esta, sólo deberán echar mano las contadas veces que la necesiten.

Un Corazón Íntegro en Estatutos

(77) Vengan a mí tus misericordias, para que viva, porque tu ley es mi delicia. (78) Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; pero yo meditaré en tus mandamientos.

¡Otra vez apelando a la misericordia de Dios! Aunque esta vez ya no está pensando en el consuelo que ella le acercará, sino directamente en lo más valioso que la misericordia transmite: Vida. ¿Vida abundante? Eso es obvio, aquí, hoy y ahora. ¿Vida eterna? También, pero los cristianos, aunque aseguran creerlo y confiar, no son en su gran mayoría demasiado afectos a referirse a esta forma de vida. La ven en un futuro que, esperan, sea muy lejano; la consideran y la estiman, pero no la enseñan ni la predican con la misma lucidez y presencia conque lo hiciera Jesús. Ha sido una forma de distorsionar el evangelio, como en tantas otras cosas más.

Cuando señala que la ley de Dios es su delicia, lo que está diciendo solamente podremos estimarlo y compararlo con alguien que hoy, en medio de todas las rutinas, doctrinas light, modismos y tradiciones evangélicas que subsisten entremezcladas con el origen, pudiera decir alguien que, tal vez, no llegue a ser tan bien mirado por sus pares: que en la lectura de la Biblia está su delicia. Soy alguien que vive con mi Biblia permanentemente abierta y buscando cada hecho cotidiano en ella como forma de no errar el paso a seguir y esperar siempre que el Espíritu Santo siga marcando rutas a seguir.

El afán de justicia que habitualmente impera en el hombre común, sincero, humilde, simple y hasta ingenuo, suele darse de narices con este elemento que vemos en el inicio del verso 78. ¿Alguna vez serán avergonzados los soberbios, tal como hemos leído en tantos textos bíblicos? Si has aprendido a depender de la palabra de Dios y no de las circunstancias naturales, ten por seguro que sí. Aunque sigan levantando calumnias e injurias contra gente que no reacciona del mismo modo ni paga con la misma moneda. El único reaseguro válido para que ello suceda, es meditar en los mandamientos del Señor. ¿Meditar? Sí, pensar, reflexionar, evaluar y entender que, por más que pasen cien años y todo esté sepultado bajo tierra, nada quedará oculto bajo el sol. Está escrito y yo elegí creerlo.

Jeremías es muy claro al respecto cuando, en el capítulo 50 de su libro y llegando al verso 32, dice: Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores. Veamos esto: si alguien cae porque otra persona le hizo una zancadilla, hay un ataque, una agresión. Si alguien tropieza y cae, tal como lo vemos aquí, es porque le suceden dos cosas a tener muy en cuenta: le falla la visión y sus pasos son inseguros y sin la autoridad de aquel que sabe perfectamente en qué dirección debe moverse.

(79) Vuélvanse a mí los que te temen y conocen tus testimonios.

(80) Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado.

¿Quiénes son los que el profeta desea que vuelvan a él? Dice que los que temen a Dios y conocen sus testimonios. ¿Y quiénes podrían ser los que tienen ambas condiciones? Los genuinos y verdaderos hijos por adopción. Jamás un religioso vacío de contenido podría tener reverencia por alguien en quien ni siquiera termina de creer del todo, y mucho menos conocer sus testimonios, que es como decir: tener la mente de Dios. La integridad, por su parte, es uno de esos valores humanos que hoy está en franca decadencia y ausencia.

¿Quedará alguien, en algún lugar de la tierra, que esté dispuesto a comprar o vender algo sólo colocando como testimonio su palabra? ¿Alguien que diga: “A esto que me has vendido te lo pagaré así, así y así, y luego cumpla puntualmente con lo dicho? Si lo hubiera, sería para darle gracias a Dios vivamente, porque será alguien que indefectiblemente, asista a una iglesia o no, está viviendo conforme al propósito y la voluntad de quien lo creó. ¿Y sabes qué? Podrán ocurrir muchas cosas, pero ten la seguridad y la certeza que esa persona jamás será avergonzada. Y no porque algún mediocre o necio no pretenda hacerlo, sino porque Dios en persona lo cubrirá y respaldará. ¿Necesitarás algo más que eso? A la Versión Popular.

 Tú mismo me hiciste y me formaste; ¡dame inteligencia para aprender tus mandamientos! Los que te honran se alegrarán al verme, porque he puesto mi esperanza en tu palabra. Señor, yo sé que tus decretos son justos y que tienes razón cuando me afliges. ¡Que tu amor me sirva de consuelo, conforme a la promesa que me hiciste!  Muéstrame tu ternura, y hazme vivir, pues me siento feliz con tu enseñanza. Sean avergonzados los insolentes que sin razón me maltratan; yo quiero meditar en tus preceptos. Que se reúnan conmigo los que te honran, los que conocen tus mandatos. Que mi corazón sea perfecto en tus leyes, para no tener de qué avergonzarme.

CAF

El Poder de Realizar el Potencial

Las dos letras de la escritura completa de la palabra caf, son las iniciales de dos palabras hebreas: coaj («potencial») y poel («real»). Así la caf alude al poder latente dentro del reino espiritual, el potencial de manifestarse completamente en la esfera física de lo real. Dios debe crear el mundo continuamente; de lo contrario, la Creación dejaría de existir instantáneamente. Su potencial, es entonces actualizado a cada momento. Este concepto se conoce como «el poder de revelar el eterno potencial dentro de la realidad». En el jasidismo se nos enseña que esta debe ser la primera percepción al despertar. De momento que el significado literal de la letra caf es «palma» – el lugar del cuerpo donde se lleva a la práctica el potencial – esta percepción es reflejada en la costumbre de poner una palma sobre la otra al despertar, al recitar la plegaria de Modé Aní: «Te agradezco, Rey viviente y eterno, porque devolviste con misericordia mi alma dentro de mí; Grande es Tu fidelidad».

El poner una palma en la otra, es un acto y signo de subyugación, similar al acto de inclinarse frente a un rey. Cuando uno se inclina, nulifica totalmente la conciencia en presencia del Rey, al poner una palma en la otra, uno entra en un estado de súplica y plegaria al Rey, con el fin de revelar una nueva voluntad en Su corona suprema (deseo) hacia Sus súbditos.

Caf es también la raíz de la palabra kipá, (etimológicamente, la raíz de la palabra «cap» en inglés), el iarmulke o casquete. En relación a la creación del hombre está dicho: «Tú has puesto Tu Palma [caf] sobre mí». Nuestros sabios se refieren a Adán como «la generación de las Palmas [caf] del Santo, Sea El Bendecido». La conciencia de la presencia de las «Palmas» de Dios sobre la cabeza propia, en Su continua creación de nuestro ser, se convierte en la kipá en nuestra cabeza. Más elevado todavía, el mismo poder de llevar a los hechos un potencial, que se manifiesta en Sus Palmas, como si fuera, deriva en definitiva de Su corona (el poder de desear) por encima de Su cabeza, (es decir, Deseo «supra-rracional»).

Como verbo, caf significa «subyugar» o «doblegar». Nos fue dicho en el talmud, que en el tiempo de la entrega de la Torá en el Sinaí, «El suspendió la montaña sobre ellos como un barril». En el jasidismo está explicado que la motivación Divina manifestada con este acto, fue revelar un amor colosal por Israel. Tanto amor fue revelado con todas las tremendas revelaciones en el Sinaí, que el pueblo fue «forzado», como si fuera, a responder con la aceptación del yugo de los Cielos, por amor. La montaña misma parecía abrazar por la fuerza al pueblo. Este es el secreto de la caf, es lo «mucho» que se revela del «pequeño» punto de la iud.

La Oración Más Repetida

(81) Desfallece mi alma por tu salvación, más espero en tu palabra.

(82) Desfallecieron mis ojos por tu palabra, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?

Observa, si has aprendido a leer tu Biblia correctamente, que en el verso 81 dice que desfallece su alma por la salvación. No die “mi espíritu”, dice “mi alma”. ¿Por qué? Porque el espíritu fue soplado por Dios y deberá un día volver a Él, sí o sí, que fue quien lo dio. El alma, en cambio, está en búsqueda de su destino eterno. Puede sujetarse al Espíritu Santo que mora en su espíritu y vivir la eternidad con Cristo, o sujetarse a su propia voluntad carnal, sus sentimientos, sus emociones o los dictados de su mente. En ese caso, también deberá vivir una eternidad, aunque no con Cristo.

En un salmo dedicado a los hijos de Coré, el 84, en el verso 2 leemos lo siguiente: Anhela mi alma y aún ardientemente desea los atrios de Jehová; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Independientemente de la excelsa poesía que se inserta en estos escritos, hay una realidad visible: el salmista confiesa un esfuerzo carnal por cantar y adorar al Dios vivo, más el deseo de sus sentimientos y emociones de ser recibidos en lo que llama los atrios de Jehová, que no son otra cosa que los ingresos al tabernáculo santo, por una puerta llamado Jesucristo que, en principio, nos introduce en el Camino. Luego vendrán el Lugar Santo y el Lugar Santísimo, que son la Verdad y la Vida, respectivamente.

En el verso siguiente, en cambio, también el salmista habla de desfallecer, pero ya no es el ámbito del alma, sino de sus sentidos físicos. El cuerpo tiene destino de polvo de tierra y corrupción, porque de allí fue formado, de allí que todo le produce dolor y angustia. Sin embargo, podemos observar que tanto en un caso como en el otro, el único reaseguro visible es el de la palabra. En el primero, esperar que en ella se llegue al cumplimiento. En el segundo, una vez más, consuelo.

El propio David confirma este sentir en el salmo 69:3, cuando expresa: Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando a Dios. Este texto me dejó pensando algo muy simple: ¿Cómo esperan los ojos de una persona? Mirando sin ver. ¿Y qué cosa es lo que unos ojos esperarían de Dios? Verlo. En el Antiguo Testamento se sostenía que nadie podía ver a Dios cara a cara y seguir vivo, pero en el Nuevo Testamento y en las bienaventuranzas, Jesús asegura que ciertos y determinados creyentes con específicas condiciones, verán a Dios. ¿Literalmente? ¿Simbólicamente? En su tiempo, esos creyentes lo sabrán. Hoy tienen una promesa y todas las promesas de Dios serán sí y amén.

(83) Porque estoy como el odre al humo; pero no he olvidado tus estatutos. (84) ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?

Como el odre al humo, dice. ¿Qué quiere decir? Que pese a toda su buena predisposición y esfuerzo, su ser interior no puede contener la presencia, la unción y el poder de Dios. Es como si en ese odre, apto para guardar elementos líquidos o sólidos, deseáramos atesorar sustancias gaseosas. Se escaparían como arena entre los dedos porque ese odre no serviría para contener ese estado. Cuando el hombre no está alineado con la sintonía divina, no puede contener a Dios. Aunque no olvide su palabra ni sus estatutos. Por el momento, con eso solo no alcanzará.

En su libro, Job lo define bastante bien cuando en el capítulo 30 y verso 30, expresa: Mi piel se ha ennegrecido y se me cae, y mis huesos arden de calor. ¡Job! ¿Alguien se ha tomado el trabajo de leer atentamente la historia de Job? Es más: ¿Alguien se ha tomado el atrevimiento y el desparpajo ministerial de dedicarse a predicar sobre el libro de Job? No parece políticamente correcto, ¿Verdad? ¡Claro! Acostumbrados como estamos a un evangelio donde todos nuestros asuntos se solucionan y pasan a ser maravillosos, plenos de abundancias y prosperidades, hablar de Job sería como detonar una bomba destructiva, ¿No es así? No le hace; eso, también forma parte del evangelio, y todos lo sabemos.

Y fíjate luego, en el verso 84, que dos preguntas formula el salmista. En primer lugar, quiere conocer la cantidad de días que tiene asignados de vida, como si fuera así que funcionan las cosas. Quiere calcular, quiere tejer conjeturas, hipótesis y ciertos mecanismos. En suma; es notorio que confía más en sus propias cuentas y planes que en lo que dios pueda hacer por él. Y la segunda pregunta, es la que de otorga contenido al subtítulo: es una pregunta en forma de la oración más repetida por todos los mortales. ¿Cuándo veré que aquellos que me humillaron, hirieron o agredieron, están padeciendo el juicio divino por esa causa. Dios no responderá esa pregunta tampoco; a Él le agrada tomarse justicia y decretarla a favor de cualquiera de sus hijos, pero jamás se los dirá con anterioridad a ninguno de ellos. Le interesa sobremanera que la gloria le siga perteneciendo en exclusividad. O, por lo menos, no piensa compartirla ni mucho menos cederla.

En el salmo 39, David va a reiterar algunos de estos conceptos. Dice en el verso 4: Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy. Cierto. ¿Has pensado cuál es la razón esencial de tus miedos habituales? No tanto a la muerte, sino al dolor que ella pudiera traerte. ¿Conclusión? Fragilidad. Conciencia de alta fragilidad. Y se completa esto en el libro de Apocalipsis, capítulo 6 y verso 10 cuando leemos: Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran la tierra?

Anhelando la Vivificación

(85) Los soberbios me han cavado hoyos; más no proceden según tu ley.

Las trampas de los soberbios son ingeniosas y contundentes, pero sólo si estás dormido espiritualmente. Si, por el contrario y como debes, estás bien despierto, no caerás en ellas porque el refugio de la Palabra de Dios con todas sus armas a tu disposición, te permitirá eludirlas. A partir de esto es que David escribe en su salmo 35 y verso 7: Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; sin causa cavaron hoyo para mi alma. Aquí se encuentra, de alguna manera, la respuesta al interrogante del anterior. ¿Qué clase de hoyo es el armado por los soberbios? Un hoyo para las almas que, dejándose llevar por todo ese color y ese bullicio, caen en la trampa sólo por sus propias concupiscencias.

(86) Todos tus mandamientos son verdad; sin causa me persiguen; ayúdame.

Hay una tremenda contundencia en la expresión del salmista en cuanto a los mandamientos divinos. No dice que los estuvo observando, o que los estuvo analizando o examinando; tampoco dice que algunos le parecen excelentes, otros buenos y otros no tanto. Lo que dice es preciso y específico: dice que todos son verdad. Y a esto, no lo ha descubierto ni la inteligencia humana ni la lógica griega; a esto lo ha descubierto un espíritu que ha recibido revelación del Espíritu Santo de Dios. Y, como consecuencia de ese estado profético, obvio y casi habitual resulta que comience a ser perseguido.

David lo amplía y esclarece cuando en su salmo 35 y verso 19, expresa: No se alegren de mí los que sin causa son mis enemigos, ni los que me aborrecen sin causa guiñen su ojo. Y esto se complementa con lo que el mismo salmista expone en el 109, verso 26, donde leemos que añade: Ayúdame, Jehová Dios mío; sálvame conforme a tu misericordia.

(87) Casi me han echado por tierra, pero no he dejado tus mandamientos.

Esto es lo que yo llamo respetar la palabra de Dios en contra de lo que sea o de quién sea. Casi me han echado por tierra, dice. ¿Qué significa eso? Cualquier cosa que quieras interpretar, pero siempre en derredor de apriete, soborno, amenaza, agresión, injuria, calumnia o cualquiera otra “belleza” de estas a las que nuestra férrea oposición espiritual está tan acostumbrada y adherida. Recogemos un texto en Isaías 58:2 que consigna: Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.

(88) Vivifícame conforme a tu misericordia, y guardaré los testimonios de tu boca.

Aquí se modifica el clamor a Dios y se pasa de una acusación mezclada con una afirmación personal, a un pedido directo de misericordia y vivificación, pero sustentado por un compromiso de esos de los que no se puede retornar ni volver atrás. Dice que guardará los testimonios de la boca de Dios. ¿Crees que eso es algo sencillo de llevar a cabo? ¿Sí? Pues entonces yo creo que tú no has entendido nada. Te invito a hacer exactamente eso y vas a ver de qué modo medio infierno y la mitad del averno se te vienen encima a tratar de impedirlo. Versión Popular.

Con ansia espero que me salves; ¡he puesto mi esperanza en tu palabra!  Mis ojos se consumen esperando tu promesa, y digo: « ¿Cuándo vendrás a consolarme?» Aunque soy un viejo inútil y olvidado, no me he olvidado de tus leyes.  ¿Cuánto más habré de esperar? ¿Cuándo juzgarás a los que me persiguen? Gente insolente que no sigue tu enseñanza ha cavado trampas a mi paso. ¡Ayúdame, pues soy perseguido sin motivo! ¡Tus mandamientos son todos verdaderos! Casi he sido borrado de la tierra, pero no he descuidado tus preceptos. Dame vida, de acuerdo con tu amor, y cumpliré los mandatos de tus labios.

LAMED

Contemplación del Corazón

En las «Letras de Rabi Akiva», la escritura completa de la letra lamed (lamed-mem-dalet) es la sigla de la frase: «un corazón que entiende el conocimiento» (lev mevin daat). El valor numérico de esta frase, (608), equivale a «corazón» (32) veces «Eva» (19), es decir, «el corazón de Eva». En su comentario de la historia del Jardín del Edén, el primer episodio del género humano, Rabi Avraham Ibn Ezra declara que Adán es el secreto del cerebro; Eva, el secreto del corazón; la serpiente, el secreto del hígado. En la cabalá y el jasidismo, estas correspondencias fundamentales son desarrolladas y explicadas en profundidad.

Adán y Eva, hombre y mujer, son los prototipos espirituales de las fuerzas de dar y recibir. La unión marital y el dar del hombre a la mujer, se relaciona con el secreto del conocimiento, como está dicho: «Y Adán conoció a su esposa Eva». Por esta razón, son vistos a menudo como que representan al maestro y el alumno. El maestro contrae su intelecto en un punto (iud), para poder transmitir sus enseñanzas a su estudiante, mientras que el discípulo nulifica sus niveles previos de concepción, para ser un recipiente adecuado para las nuevas y maravillosas enseñanzas de su maestro.

En particular, la forma de la lamed representa la aspiración del alumno devoto de aprender de la boca de su maestro. El significado literal de la letra lamed es «aprender» (o «enseñar»). La semilla de la sabiduría, insinuada por la letra iud, desciende desde el cerebro (Adán) para impregnar completamente la conciencia del corazón (Eva). El corazón aspira (ascendentemente) a recibir este punto de comprensión desde el cerebro. Este es el secreto de la forma de la letra lamed, el corazón asciende con la aspiración de concebir y comprender («entender conocimiento») el punto de sabiduría, la iud situada en el cénit de la letra lamed.

Nuestros sabios se refieren a la lamed como «una torre elevándose en el aire». Trescientas leyes se relacionan con el secreto de esta «torre voladora». En nuestro estudio de Torá, la «torre voladora» es la expresión de nuestro amor y devoción por el estudio de la Torá, nuestra aspiración de concebir su verdad interior, estirándonos por sobre la «barrera de la gravedad» de las preocupaciones de la tierra. Cuentan que el Baal Shem Tov solía poner la palma de su mano en el corazón de un chico judío, y lo bendecía que sea un «judío cálido». La palma, el poder de realizar un potencial, se vuelve manifiesto – a un nivel espiritual interior – en el «deseo [corona, keter] del corazón» de concebir y unirse con el Deseo de Dios, las enseñanzas de la Torá. La lamed, el corazón, aspira a ascender y conectarse con la iud de la Comprensión Divina. Esto es reflejado en la forma de la letra lamed, una caf conectándose hacia arriba con una iud. Este es también el secreto de la secuencia espiritual insinuada en las letras de la palabra keli, «recipiente» o «instrumento» (caf-lamed-iud): el poder de realizar un potencial (la palma [caf] del Baal Shem Tov), que se manifiesta en la aspiración del corazón [lamed] elevándose para concebir el secreto de la sabiduría Divina [iud]. En la Torá, el corazón simboliza el concepto primario de recipiente, el secreto de Eva.

Afirmando las Generaciones

(89) Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos.

Sabemos que la Palabra de Dios es eterna porque así lo hemos leído en infinidad de textos. Sabemos que la Palabra de Dios es poderosa y puede ejecutar cualquier cosa por más imposible que nos parezca en lo humano y natural. Sin embargo, lo que no siempre supimos, y si lo supimos es muy probable que no lo hayamos terminado de entender, es que la Palabra de Dios permanece para siempre, en los cielos. Ya no en la tierra de los hombres creación de Dios; ya no debajo de la tierra, donde mora Satanás y sus demonios o ángeles caídos. Allí ejerce autoridad y poder esa Palabra. Pero, del mismo modo y a pesar de su señorío total, también lo hace en los cielos, algo que nos parecía innecesario consignar, ya que lo dábamos por lógico. Sin embargo, si lo ha dicho, es porque alguna razón importante debe tener y necesita que lo sepamos.

Esto, si lo has sabido leer, te lleva inexorablemente a otro pasaje que encontramos en lo que llamamos el Nuevo Testamento, aunque todos sabemos que a pesar de ser así por la forma en que se armó la Biblia, el Nuevo Pacto comienza exactamente en la cruz, cuando Jesús derrama su sangre, la sangre del Nuevo pacto o Testamento. Allí, en Mateo 24:34-35, dice: De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Escuché alguna vez a un enorme predicador que traía palabra fresca y genuina decir que, el día que él muriera, aún después de muerto iba a seguir gritando verdades. Eso lo dijo en los años 90. Él murió en los albores del año 2000. Hoy esa palabra sigue intacta, golpeando a miles de dormidos y despertándolos al evangelio genuino. Y fue sólo un hombre, imagínate lo que puede hacer Dios mismo con su Palabra.

Y por si hiciera falta, Pedro en su primera carta lo reitera. En el verso 25 del primer capítulo de esa epístola, el apóstol dice: Más la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada. A esto nadie lo pone en duda y lo expresado se convierte en absoluta verdad sin discusión. Sin embargo, para que este círculo de enseñanza y despertamiento cierre, es necesario encontrar la llave que nos permita entrar en él. Y esa llave está al final de este último texto, donde se nos dice que la palabra que no pasará jamás y que permanecerá para siempre, no es necesariamente ese mensajito moraloide y humanístico que sueles oírle a veces a algunos mercaderes religiosos, sino la del evangelio que nos ha sido anunciado desde el principio. ¿De qué principio? De los discípulos de Jesús, de allí nace la sana doctrina, no de lo armado por los cabezones de tu denominación.

(90) De generación en generación es tu fidelidad; tú afirmaste la tierra, y subsiste.

No me vayas a comparar esta fidelidad que aquí se le endilga a nuestro Dios con la de tu esposa o la tuya misma para con ella, por mejor que sea. Ni se te ocurra. Dios no es adúltero ni lo será jamás. De la fidelidad de la que se habla aquí, es de la que podemos comparar con un sonido estéreo de una enorme orquesta donde cada instrumento se oye con claridad y armonía. De esa fidelidad se está hablando, y significa que cuando Dios le habla a una generación, lo que le dice es claro y diáfano; no es culpa ni responsabilidad de Dios si esa generación decide no escucharlo o hacerlo pero no poner por obra lo escuchado. Están rechazando, (A sabiendas o por supina ignorancia) al que puso al planeta en medio del universo y, mediante algo que ni siquiera la ciencia más específica puede descubrir todavía, lo sustenta y sostiene en la nada para que tú y yo, luego, pretendamos enseñarle a Él cómo debe hacer las cosas. ¿Ridículo, verdad?

No le basta a David expresarlo en el salmo que nos ocupa. También lo hace en el 36, donde en su verso 5 señala: Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, y tu fidelidad alcanza hasta las nubes. El ejemplo que David nos entrega aquí, nos da a entender que la fidelidad de Dios tiene una cota visible que son las nubes, esto es: es comprobable, visible, real y tangible, mientras que su misericordia no tiene límites y puede alcanzarte donde quiera que te encuentres y hayas hecho lo que hayas hecho. En el 148, cuando la creación alaba al Señor y viene hablando de todas las cosas creadas, dice en el verso 5 y 6: Alaben el nombre de Jehová; porque él mandó, y fueron creados. Los hizo eternamente y para siempre; les puso ley que no será quebrantada. Luego, su hijo Salomón lo reconocerá y respaldará cuando, en Eclesiastés 1:4, diga: Generación va, y generación viene; más la tierra siempre permanece. Dime con honestidad: cuando lees y entiendes esto, ¿Verdad que todas esas cosas por las cuales discutes y te haces mala sangre a diario, carecen de sentido?

Decretos de Su Autoridad

(91) Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, pues todas ellas te sirven.

Este texto, sumando algunos versos anteriores, considera la absoluta autoridad de la Palabra de Dios como algo inalterable y firmemente asegurado en el cielo. El pasaje señala: 1.- Lo eterno del dominio divino mediante Su Palabra. Aunque los tiempos y las estaciones cambian y las costumbres sociales, las opiniones humanas y las orientaciones filosóficas varían, ello no afecta la permanencia o la autoridad de la Palabra de Dios. 2.- Dios es fiel en el ejercicio de su poder, en el cumplimiento de su promesa y las bendiciones de su Palabra, tanto como en su exigencia de justicia y juicio. Así como habló y la tierra fue creada y se sostiene, de la misma manera también ha hablado en cuanto a las leyes que rigen la vida.

El relativismo del pensamiento humano no afecta su autoridad o sus normas. 3.- Aunque la creación subsiste por su Palabra, (Todas las cosas creadas le sirven), el hombre contradice a menudo la autoridad del Creador. Pero, cualquiera que sea nuestra pasada rebelión, cuando acudimos a Cristo debe ocurrir una restauración de la Palabra de Dios como principio orientador de nuestras vidas. No sólo se declara esto en forma conclusiva en los evangelios por el mismo Jesús, sino que para Pablo, responder de otra manera, compromete el tipo de vida al cual hemos sido llamados. Como pueblo “espiritual” debemos rechazar las inclinaciones “naturales” de la humanidad caída. Al escuchar y rendirnos a la autoridad de la Palabra Divina, comprobamos que ya no somos dominados por el espíritu mundano del error.

Hay un texto en Jeremías 33:25-26 que, de alguna manera reafirma lo dicho. Leemos: Así ha dicho jehová: si no permanece mi pacto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra, también desecharé la descendencia de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su descendencia quien sea señor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque haré volver sus cautivos, y tendré de ellos misericordia.

(92) Si tu ley no hubiese sido mi delicia, ya en mi aflicción hubiera perecido.

Y esto nos habla de la Palabra como consuelo eficaz ante las crisis, los fantasmas de la depresión, de la tristeza, de la angustia y de todos los miedos que el infierno arma y proyecta contra los hijos de Dios. Pregunto: ¿Tendrán otra arma más eficaz que la Palabra para salir indemnes de todo ese ataque despiadado?

El Fin de Todas las Perfecciones

(93) Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos, porque con ellos me has vivificado.

Acostumbrados como estamos a utilizar el idioma de una manera circunstancial, tradicional y casi automática, no prestamos atención al uso en algunos textos bíblicos de palabras de neto corte eterno. Lo hemos enseñado en otros trabajos, pero bien vale la pena repetirlo. Hay cuatro palabras, (Entre otras que seguramente cualquiera de ustedes hallará), que poseen esencia de eternidad: Todo, Nada, Siempre, Nunca.

Porque es imposible que el hombre terrenal sin Dios, (Y aun creyendo en Él, pero sin poseer la manifestación práctica y vital de Su poder), pueda utilizarlas sin caer en una franca exageración o, directamente en una mentira. Un hombre podrá decirle a otro, ante un problema, que hará todo lo que se necesite para solucionárselo. Sin embargo, este todo, no podrá ir mucho más allá de todo lo que esté a su alcance, ya que el resto siempre quedará en el imponderable exterior y factible para fuerzas externas.

Un hombre puede asegurarle, por ejemplo, a la novia que será su esposa que, el día que estén unidos en matrimonio, nada le faltará para ser feliz. Hermoso desde lo romántico y amoroso, pero irreal en la consecución del objetivo. Ese hombre, lo máximo que podrá hacer, es procurar con toda su dedicación, esfuerzo y trabajo duro, que su esposa tenga la mayoría de las cosas que necesita a su alrededor, pero nunca podrá asegurarle que nada le faltará, ya que dentro de este planeta, mientras habite aquí, algo seguramente se quedará sin lograr.

Prosiguiendo en el terreno del romanticismo sentimental, que suele ser el área en donde mayor cantidad de promesas se efectúan a otra persona, una mujer enamorada vivamente de su hombre, podrá murmurarle al oído que, pase lo que pase y suceda lo que suceda, siempre habrá de amarlo. De hecho, todas esas promesas son bien intencionadas y, en el momento de expresarlas, la persona que lo hace está plenamente convencida de su validez y sinceridad. Sin embargo, la estadística fría de las relaciones conyugales, nos muestra una cruda realidad: ese siempre te amaré, concluye en muchos casos en un…siempre y cuando no aparezca ese otro hombre que me dislocó el corazón, o la extraña que llevó a ese hombre al adulterio.

Y, finalmente, la cuarta palabra de contenido eterno suele pronunciarse muy a menudo en muchas situaciones de la vida común. Nunca te voy a olvidar, nunca me voy a comportar mal, nunca voy a hacer eso o aquello otro, nunca voy a cometer delito alguno, nunca, nunca y nunca. Y, generalmente, muchos de esos nunca, terminan constituyéndose en elementos de duda, algo así como el nunca, a menos que…

Por eso cobra tremenda validez lo que leemos en el inicio del verso 93. Porque allí el salmista expresa, y aquí sí con conocimiento y dominio del contenido eterno de sus palabras, que nunca y jamás se olvidará de sus mandamientos, que es como decir que cualquiera de nosotros, hoy, nunca y jamás se olvidará de lo que haya leído en Su Palabra, y que no conforme con ello, se atreverá a ponerla por obra en cada momento del día.

(94) Tuyo soy yo, sálvame, porque he buscado tus mandamientos.

El simple hecho de buscar la Palabra de Dios como alimento natural y diario, nos coloca de manera automática en la calidad de hijos suyos por adopción. Muchos examinan las Escrituras, sacan conclusiones respecto a ellas, dirimen doctrinas o posicionamientos teológicos, pero eso no los convierte en hijos. Lo único que sí lo hace es tener hambre de esa palabra como único reaseguro de alimento nutritivo.

(95) Los impíos me han aguardado para destruirme; más yo consideraré tus testimonios.

Un detalle. Un simple, nimio y hasta aparentemente insignificante detalle. Sin embargo, a los ojos de quien verdaderamente se decida a obedecer escudriñando las Escrituras, un detalle que cobra dimensión, fuerza y valor: el impío, (Que como ya se ha dicho en muchas ocasiones es el no pío, esto es: persona no espiritual o anti espiritual), jamás te atacará buscándote donde te encuentres. No hay tal cosa como que un impío se arroje sobre ti y procure eliminarte. El impío hará lo que aquí se te dice: te esperará en algún lugar del Camino y, allí sí, si vienes desprevenido, te asestará un fuerte golpe, esperando que ese golpe sea de gracia y te saque de la competencia. ¿Y cuál te da a entender que es la mejor arma de defensa? Considerar los testimonios divinos. ¿Y dónde encuentras esos testimonios, para conocerlos y tenerlos presentes? En tu Biblia.

(96) A toda perfección he visto fin; amplio sobremanera es tu mandamiento.

Lo que la raza humana llama perfección, sólo es la sumatoria de conceptos y preceptos, que de alguna manera se asemejan más a nuevas serie de eufemismos que a cosa cierta. Porque la perfección, visto desde el ángulo de “sin error”, en la raza humana no existe. Sólo Jesús fue perfecto, y dice la palabra que por lo que padeció aprendió obediencia, y por esa obediencia accedió a perfección. Pero está escrito y tiene un significado concreto y mucho más accesible a nosotros: madurez. Versión Popular.

Señor, tu palabra es eterna; ¡afirmada está en el cielo! Tu fidelidad permanece para siempre; tú afirmaste la tierra, y quedó en pie. Todas las cosas siguen firmes, conforme a tus decretos, porque todas ellas están a tu servicio. Si tu enseñanza no me trajera alegría, la tristeza habría acabado conmigo. Jamás me olvidaré de tus preceptos, pues por ellos me has dado vida. ¡Sálvame, pues soy tuyo y he seguido tus preceptos! Los malvados esperan el momento de destruirme, pero yo estoy atento a tus mandatos. He visto que todas las cosas tienen su fin, pero tus mandamientos son infinitos.

MEM

La Fuente de la Sabiduría

La mem, la letra del «agua» (maim), simboliza la fuente de la Sabiduría Divina de la Torá. Así como las aguas de una fuente material, (manantial), ascienden desde su desconocido origen subterráneo, (el secreto del abismo en el relato de la Creación) para revelarse sobre la tierra, también la fuente de la sabiduría expresa el poder de fluir desde su origen supraconciente. En la terminología de la cabalá, este flujo es desde keter («corona») hacia jojmá («sabiduría»). Esta corriente es simbolizada en Proverbios como «la corriente que fluye, la fuente de la sabiduría».

En particular, se nos enseñó que hay trece canales de flujo, desde su origen supraconciente hasta el comienzo de la conciencia. Estos canales corresponden a los Trece Atributos de Misericordia revelados en el Monte Sinaí, como también a los trece principios de exégesis (interpretación) de la Torá, la (supraracional) «lógica de la Torá.

La mem es la decimotercera letra del alef-bet. En la cabalá, se nos enseña que «trece mem«, como si fuera, aparecen en el «aire primordial», el «espacio exterior» en el que la letra lamed se eleva. Cada atributo de misericordia es de hecho una contracción de una relativamente Infinita sabiduría, ubicada a nivel de la supraconciencia («aguas que no tienen fin»), para canalizar y revelar un destello de sabiduría en la «pantalla» de la conciencia. La sabiduría consciente atrae su foco de comprensión, primariamente desde ese atributo de misericordia, sobre el que se refiere la Torá como «El guarda benevolencia por miles de generaciones», las iniciales de estas palabras en hebreo, forman la palabra «corriente», «la primera palabra en la frase citada anteriormente: «la corriente que fluye, la fuente de la sabiduría».

En atbashmem se transforma en iud, el punto de sabiduría o comprensión revelada, la gota de agua que emerge de la fuente de la mem.

Las palabra «uno» (ejad) y «amor» (ahavá), equivalen ambas a trece, el secreto de la letra mem. La mem final cerrada, el origen de la fuente de la sabiduría conectada e incluida dentro de su subterráneo origen supraconciente, corresponde al secreto de ejad, «uno». La mem abierta, de la que surge el punto (iud) del entendimiento consciente, es la primera manifestación de amor (es decir, el deseo de aferrarse a otro) en el alma. La conexión entre las dos fuentes de la mem, la fuente «cerrada» y la «abierta», se realiza a través del poder de los Trece Atributos Divinos de Misericordia. Este es el secreto del Nombre Esencial de Di-s: Havaiá – el «Nombre de Misericordia». El valor numérico del nombre Havaiá es 26 = 2 veces 13, la unión de «uno» y «amor», el poder de atraer a la conciencia, la sabiduría de la Torá.

Con los Pies Contenidos

(97) ¡Oh, cuanto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.

Quiero sacarte, por un momento, de tu habitual zona de confort, esa que pones en práctica cada domingo, cuando acudes a la iglesia, y te sumas a los coritos o canciones habituales, levantas tus manos como todos los demás, oras con énfasis por las cosas que merecen ser enfatizadas, escuchas con genuina o simulada atención la predicación del mensaje y, cuando el predicador pregunta cuantos aman la Palabra de Dios, tú das un salto en tu banca y dices un ¡Amén! enorme, potente y pletórico de gozo. No le hace, el dilema crucial de este texto y de tu vida misma es saber si, de verdad, amas la palabra de Dios cómo has declarado que la amas. Porque si así fuera, la segunda parte de este versículo te coloca en una posición más bien complicada. Dice que si amas la palabra de Dios, estarás todo tu día en franca meditación de ella. ¿Lo estás? ¿Sí? ¿Aún a la hora que juega tú equipo de fútbol favorito? ¿Aún a la hora que televisan esa novela que te tiene atrapada?

En el primer salmo que encontramos en nuestras Biblias, ya está inscripta esta palabra tan singular: meditar. Dice el verso 2 del Salmo 1: Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Más de uno se ha quedado atónito al leer esto, preguntándose: ¿Es posible meditar la palabra de día y de noche? Y más, aún: ¿Qué cosa es meditar, realmente, según este texto? La palabra que aquí se traduce como medita, es el vocablo hebreo hagah, y tiene que ver con reflexionar, gemir, murmurar, cavilar, el hacer un sonido quedo como el de un suspiro; meditar o contemplar algo mientras se repiten las palabras.

Hagah representa algo distinto a la palabra Meditación, lo cual sólo puede ser un ejercicio mental. En el pensamiento hebreo el meditar acerca de las Escrituras implica repetirlas silenciosamente con un sonido suave y sordo, a la vez que se abandona por completo cualquier distracción externa. De esta tradición nos llega un tipo especializado de oración judía en la cual se recitan textos, se ora intensamente o se pierde la conciencia en comunión con Dios mientras se hace una reverencia o se balancea hacia delante y hacia atrás. Evidentemente esta dinámica forma de oración/meditación se remonta a los tiempos de David.

(98) Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo.

¿Es posible que la mínima forma de contacto directo con la palabra genuina de Dios, pueda determinar un grado mayor de sabiduría en una persona? Es posible. Hay infinidad de textos repartidos en toda la Escritura que, por lo menos, así lo dan a entender y hasta lo confirman con precisión y contundencia. Y poseer mayor sabiduría que cualquiera que se nos enfrente por la razón que sea, siempre es altamente positivo. Respecto a esos mandamientos, Moisés es muy puntual cuando en Deuteronomio 4:6, escribe: Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta. Se me ocurre añadir que, tal como lo reitero todavía a quien esté dispuesto a oírme, a cada momento y en cada trabajo, la gran clave no está en la palabra en sí misma, sino en tener la disposición para ponerla por obra. Allí es donde comienza a activarse y a ser elemento claro de victoria.

(99) Más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus testimonios son mi meditación.

Esto confirma lo que hemos dicho en más de una ocasión. Puedes tener un doctorado en teología y hasta un master en divinidades, pero eso no te ubicará más cerca de Dios ni tampoco te ayudará a conocerlo mejor. Lo único que te hace acercar y conocer a Dios, es tener intimidad con Él. Y sólo teniendo esa intimidad puedes ser, como el salmista, entendido a partir de los hechos, actos, manifestaciones y testimonios de Dios.

(100) Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos; (101) de todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra.

Dice que ha entendido más que los viejos. Esta palabra que se utiliza aquí y que se traduce “viejos”, es la palabra hebrea zaqen, y tiene que ver con anciano, una persona vieja, un hombre viejo. El verbo utilizado significa literalmente “envejecer”. Porque Zaqan quiere decir “barba”, algo que crece con la edad. Las personas mayores son respetadas en la Escritura porque su experiencia en la vida les ha dado sabiduría. Los ancianos que acompañaban a Moisés o aconsejaban a los reyes eran hombres mayores y maduros. En esta referencia el salmista ha sido instruido por el Señor de tal manera que sabe más que cualquier persona mayor. Jóvenes y adultos deberían, de igual manera, escuchar a Dios cuando se derrama el Espíritu Santo.

A renglón seguido, cuando dice que de todo mal camino contuvo sus pies, lo que está diciendo es que se apartó de caminar por la senda de los impíos. Una cosa es ser pecador, esto ya está aprendido y se sabe su final. Pero otra cosa es andar en camino de pecadores, que si bien podría llegar a ser considerado como un error no todavía juzgable, sí sus consecuencias inmediatas. A propósito de ello, Salomón escribe en el proverbio 1:15 lo siguiente: Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas.

Más que la Miel a Mi Boca

(102) No me aparté de tus juicios, porque tú me enseñaste.

¿Alguien sabe por qué la Palabra de Dios implica juicio de su parte? Porque tiene la capacidad de determinar quién es quién. Para entenderlo, deberás recordar que cuando decimos Juicio, de ninguna manera estamos hablando de catástrofes, lluvia de fuego, terremoto ni tsunamis. Eso, en todo caso, podría llegar a ser, -si Dios así lo permite- parte de la ejecución de una sentencia. Peo aquí no estamos hablando de sentencia, estamos hablando de juicio. Y juicio es el acto de separar lo verdadero de lo falso. Y lo único que puede determinar qué cosa es verdadera y qué cosa es falsa, o qué persona es genuina y qué persona es falsa, es la Palabra de Dios. Por eso el salmista expresa que nunca se apartó de ellos, simplemente porque provenían de Dios.

(103) ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.

Todos los que alguna vez pasaron por las áreas de la formación de locutores, saben que existen distintos medicamentos caseros para combatir la disfonía vocal o, sencillamente, la afonía. Las mezclas suelen ser de lo más pintorescas y curiosas, pero llamativamente, uno de los elementos que jamás está ausente de cualquier medicina doméstica relacionada con nuestras cuerdas vocales, es la miel. Y si a eso lo relacionamos con el alimento espiritual que es la Palabra de Dios, podremos ver que en muchos pasajes de la Escritura se habla de ella, (O de la Ley, cuando se trata del Antiguo Testamento), se la relaciona con comerla.

En el Salmo 19, David viene hablando de los mandamientos de Dios, y en el versículo 10 alude a sus juicios. ¿Y sabes qué dice allí de ellos? Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que la miel, y que la que destila del panal.

(104) De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

Esta es una verdadera asignatura pendiente en los cristianos. Ni por asomo tengo veleidades profesionales, esnobistas y mucho menos clasistas, pero en algunas ocasiones créeme que avergüenza escuchar a hermanos que, con escasísima información y altamente deficiente formación, pretenden darle cátedra de vida a un mundo que, de arranque, los ridiculiza por ello. No estoy diciendo con esto que todos los cristianos deberían pasar por la universidad, no. No puedo decirlo por una sencilla razón: yo no lo hice ni creo que lo haga, ya. Sin embargo, el que suponga que un creyente no tiene que ser inteligente, es alguien que todavía ve al evangelio como una forma de religión y no como un estilo de vida.

Porque este estilo de vida que hemos abrazado, contiene un elemento específico, preciso y contundente para dotarnos de la inteligencia que nos permita competir en igualdad de condiciones con un mundo incrédulo, impío y pecador, pero formado intelectualmente. Y ese elemento es la lectura, meditación, profundización y puesta por obra de la Palabra de Dios. Quien conoce íntimamente a Dios, puede llegar a pensar como Él está pensando. Y aquellos que son capaces de pensar con la mente de Dios, podrán tener las fallas y errores que tú quieras, pero jamás alguien podrá decir que no son inteligentes. Versión Popular.

 ¡Cuánto amo tu enseñanza! ¡Todo el día medito en ella! Tus mandamientos son míos para siempre; me han hecho más sabio que mis enemigos. Entiendo más que todos mis maestros porque pienso mucho en tus mandatos. Entiendo más que los ancianos porque obedezco tus preceptos. He alejado mis pies de todo mal camino para cumplir tu palabra. No me he apartado de tus decretos porque tú eres quien me enseña. Tu promesa es más dulce a mi paladar que la miel a mi boca. De tus preceptos he sacado entendimiento; por eso odio toda conducta falsa.

NUN

Heredero del Trono

En arameo, nun significa «pez». La mem, las aguas del mar, es el medio natural de la nun. Ella «nada» en la mem, cubierta por las aguas del «mundo oculto», allí las criaturas no tienen conciencia de sí mismos. Al contrario del pez, los animales terrestres que están expuestos sobre la faz de la tierra, sí tienen autoconciencia.

Las almas de Israel se dividen en dos categorías generales, simbolizadas por los peces y los animales terrestres. Los dos prototipos de estas categorías son el leviatán y las behemot. En el presente, estas dos categorías de almas corresponden a las dos tendencias innatas y atractivos para el alma, para las dos dimensiones de la Torá, una oculta y secreta y la otra legal y revelada.

En el futuro, los dos prototipos de leviatan y behemot se unirán en la batalla, cada uno «matando» el ego del otro, para luego unirse juntos en verdadera unión. La «carne» de ambos será luego servida en el banquete de los tzadikim en el Mundo por Venir. Las almas de los tzadikim «consumen» la misma raíz de conciencia de nuestro presente nivel de alma, ara integrarla («digerir») a un totalmente nuevo y más elevado nivel de conciencia.

«Leviatán» equivale, según su guematria, a maljut, («reino» 496). En cabalá, maljut en el mundo de Emanación Divina, es representado por el mar, cuya marea es controlada por el poder de la luna, por el símbolo del rey David (al ver la luna nueva decimos: «David el rey de Israel vive por siempre»). Cuando maljut desciende para dar vida a los mundos inferiores, está simbolizado por la tierra. Así, el leviatán es el símbolo de la Fuente Divina del «reino». En hebreo, nun significa «reino», y en particular el «heredero del trono».

La «nun» es la letra número catorce del alef-bet, que equivale numéricamente a «David», el progenitor del eterno Reino de Israel. El heredero de David es Mashiaj ben David, del que fue dicho: «Mientras el sol exista, su nombre va a mandar». Nuestros sabios nos enseñan que uno de los nombres del Mashiaj es Inon («regirá»), que es análogo a nun.

Mashiaj es conocido también como «el descarriado» o, literalmente, el «caído». Como aprenderemos en el secreto de la letra samej, la nun no aparece en el salmo 145, pero es sostenido por la trascendente misericordia de Dios, como está expresado en la siguiente letra samej.

En general, la nun corresponde en la Torá a la imagen de caer. El alma misma del Mashiaj experimenta continuamente caídas y muerte; si no fuera por la siempre presente Mano de Dios que lo «atrapa», se podría estrellar contra el suelo y al destrozarse, morir.

La conciencia de caer, es el reflejo de la falta de ego del pez en su acuático medio natural, cuando es forzado a revelarse en el suelo seco. Esta es como la experiencia de un tzadik oculto, cuando es forzado de Arriba a revelarse por el bien de Israel y el mundo.

Encontramos esto ejemplificado en la vida y enseñanzas del Baal Shem Tov, y lo podemos extender a la vida del Mashiaj. Finalmente, el «destino» de Mashiaj y su generación es asumir el nivel de mar en la tierra, para experimentar, paradójicamente, la auto anulación de la propia conciencia, como está dicho en el versículo de Isaías con el que Maimónides concluye su Código de la Ley Judía (cuya sección final, «Las Leyes de Reyes», culmina con la descripción de la venida del Mashiaj): «porque la tierra estará llena del conocimiento de Dios, como las aguas cubren el mar».

¿Hay Sacrificios Agradables?

(105) Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Todos tenemos muy poca experiencia en la vida como para vivirla sin guía alguna. La Palabra de Dios es esa guía. Este salmo que estamos examinando revela múltiples aspectos de la Palabra de Dios, y muestra cuánto puede asistirnos en las circunstancias prácticas de la vida. Pero ningún versículo en particular aborda esto más claramente que este que terminamos de leer, donde la Palabra de Dios se compara con una lámpara que alumbra nuestro camino, dirige cada uno de nuestros pasos y brinda sabiduría a nuestros planes futuros.

Josué vincula la aplicación regular de la Palabra de Dios a la vida como el camino más seguro, tanto para el éxito como para la prosperidad. Además, el salmo 119 destaca la sabiduría que la Palabra de Dios ofrece al simple, una verdad que advierte contra tomar decisiones basadas en sinrazones o engaños humanos. También el Libro de los Proverbios nos recuerda que las admoniciones o correcciones que la Biblia contiene son parte de la luz que nos ofrece, tanto como cualquier otra afirmación positiva que podamos hallar en ella. Permite que la Palabra de Dios te guíe, corrija, instruya, dirija, enseñe y confirme. Jamás te apresures a actuar sin ella, en nada.

El Proverbio al cual aludíamos anteriormente es el 6:23, donde podemos leer: Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen.

(106) Juré y ratifiqué que guardaré tus justos juicios.

A propósito de lo que aquí se dice, hay un texto que se encuentra en el Libro de Nehemías, capítulo 10 y versos 28 y 29, donde se puede leer: Y el resto del pueblo, los sacerdotes, levitas, porteros y cantores, los sirvientes del templo, y todos los que se habían apartado de los pueblos de las tierras a la ley de Dios, con sus mujeres, sus hijos e hijas, todo el que tenía comprensión y discernimiento, se reunieron con sus hermanos y sus principales, para protestar y jurar que andarían en la ley de Dios, que fue dada por Moisés siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos, decretos y estatutos de Jehová nuestro Señor.

(107) Afligido estoy en gran manera; vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.

Seguramente que en alguna ocasión, sea por la causa que fuera, te ha tocado vivir tiempos o momentos de aflicción. Alguna pérdida, algún contratiempo importante, algún problema de salud, de sentimientos, o de emociones. Aflicción. ¿Qué instancias tremendas, verdad? Todo parece derrumbarse a tu alrededor y tú, que hasta allí quizás has dado a todo el mundo que te rodea una sana y santa imagen de cristiano fiel y victorioso, de pronto no sabes dónde meterte para esconder tu angustia y tu aflicción. La pregunta, es: ¿Qué harás? Algunos irán corriendo a hablar con su pastor, otros harán una sesión de sanidad interior y, los menos, pero que también los hay, acudirán a psicólogos. Cristianos, eso sí. Sin embargo, la solución, a partir de lo que terminas de leer, es mucho más simple: toma tu Biblia, sumérgete en lo que allí está escrito. Créelo, asúmelo como real y pasa a ponerlo por obra en tu vida ya mismo, y verás, no sin sorpresa, que tu aflicción comenzará a descender hasta desaparecer. ¡Funciona!

(108) Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca, y me enseñes tus juicios.

En el Libro del profeta Oseas, en el capítulo 14 y verso 2, leemos: Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Jehová, y decidle: quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. Entiende que decir “la ofrenda de nuestros labios”, es como decir que vamos a hablar cosas buenas. Es decir que vamos a hablar del bien. Y decir cosas buenas o decir el bien, es lo que generalmente sintetizamos con una palabra: bendecir.

En la carta a los Hebreos, en el capítulo 13 y versículo 15, se expresa: Así que ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. La gran pregunta que siempre ha surgido en todas las escuelas bíblicas alrededor de esta expresión, es: ¿Por qué la alabanza a Dios constituye un sacrificio? La respuesta no es simple, pero es genuina. La palabra “sacrificio”, aquí, es el vocablo griego thusia, y viene de la raíz thuo, verbo que significa “matar por un propósito” La alabanza con frecuencia requiere que nosotros “matemos” nuestro orgullo, nuestro temor, nuestra dejadez o cualquier cosa que amenace disminuir o interferir con nuestra adoración al Señor.

Descubrimos también aquí el fundamento de toda nuestra alabanza; el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo. Es por Él, en Él, con Él, a Él y para Él que ofrecemos nuestro sacrificio de alabanza a Dios. La alabanza nunca será estorbada con éxito, siempre que la dirijamos hacia Él, el Autor y Consumador de nuestra salvación. ¡Su cruz, su sangre, su amor, que nos ha dado el don de la vida y el perdón de nuestros pecados, hacen que la alabanza que le tributamos constituya un sacrificio vivo!

Eludiendo los Lazos Impíos

(109) Mi vida está de continuo en peligro, más no me he olvidado de tu ley.

En un mundo que, como el actual, presenta tantas alternativas negativas para las personas de bien, ya sea por robos, asaltos, homicidios, narcotráfico, terrorismo entre otras, que no le permiten disfrutar de todo lo que el Señor ha creado para ellas, será bueno tener en cuenta lo que David consigna aquí. Él era un hombre sometido a distintas amenazas, y según lo expresa aquí, podía soportarlas con éxito no desviándose de los conceptos básicos de la palabra de Dios, que por entonces era la ley. En torno a este mismo tema aunque desde otra perspectiva, Job escribe en su libro, en el capítulo 13 y versos 14 al 16: ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes, y tomaré mi vida en mi mano? He aquí, aunque él me matare, en él esperaré. No obstante, defenderé delante de él mis caminos, y él mismo será mi salvación, porque no entrará en su presencia el impío.

(110) Me pusieron lazo los impíos, pero yo no me desvié de tus mandamientos.

¿Qué significa en términos modernos, que alguien le ponga lazo a alguien? Tengo una sola palabra que me viene a la mente: trampa. Alguien prepara una trampa y la presa, que en este caso sería humana, es tentada por la carnada de esa trampa, y cae. Muy bonito el símbolo, pero estremecedoramente real y vigente. ¿Recurso valedero para no caer en esa clase de trampas? No desviarse de la Palabra de Dios. Hay gente que sana de dolencias mediante prácticas que contienen imposición de manos por parte de sus hechiceros. ¿Sabe esa persona lo que le acaban de transferir? Puede que su dolencia sane por un tiempo, pero… ¿Y después? De haber leído y creído en su todo la palabra escrita, eso no lo hubiera tentado ni seducido.

En el Salmo 140, David se explaya un poco más sobre esto, e incorpora a los hacedores de esas trampas maléficas. En el verso 5, dice: Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto a la senda; me han puesto lazos. A esto lo confirma, afirma y amplía en  el salmo siguiente, el 141, cuando en sus versos 9 y 10,  consigna: Guárdame de los lazos que me han tendido, y de las trampas de los que hacen iniquidad. Caigan los impíos a una en sus redes, mientras yo pasaré adelante.

(111) Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, porque son el gozo de mi corazón.

Recuerdo que en una ocasión un pretendido maestro bíblico enseñaba a partir de este verso, que los hijos de los cristianos estaban a salvo de cualquier problema simplemente porque habían heredado la fe de sus padres. Lamento aclarar que de ninguna manera es así. Los hijos de cristianos tienen, -en efecto-, una inmensa fortuna de haber nacido en un hogar de creyentes, pero eso para lo único que les sirve, es para tener más allanado un camino que, en otras condiciones, suele ser mucho más duro. Pero a la fe deben cultivarla, pedirla y ejercitarla ellos mismos en un trato puntualmente directo con Jesucristo y sin otro intermediario. Dios siempre tiene hijos, jamás nietos.

Lo que aquí se nos dice, no es que por ser descendientes de cristianos ya seremos cristianos. Eso sería como suponer que si una pequeña perrita se le ocurre parir dos o tres cachorritos en un garaje, los que nazcan en lugar de ser perritos, serán automóviles. Lo que el salmista consigna es que al tomar los hechos, palabras y testimonios de la persona misma de Dios para siempre, estos se convierten de manera automática en el gozo de su corazón. Ya lo decía el propio Moisés cuando escribió, en Deuteronomio 33:4 que: Cuando Moisés nos ordenó una ley, como heredad a la congregación de Jacob. Clarísimo. Si aquí la heredad está constituida por la ley, hoy, esa misma heredad tiene como protagonista indiscutible a la Palabra de Dios. No a la letra de un libro llamado Biblia, no al discurso religioso de un llamado predicador: ¡La palabra revelada! Esa es la Palabra de Dios, todo lo demás, imitación. A veces muy barata, a veces de mejor valor, pero imitación al fin.

(112) Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos de continuo, hasta el fin.

Ya lo he explicado en otros textos y en otros contextos, pero bien vale reiterarlo porque este es otro contexto más. Cuando en la Biblia leemos algo relacionado con inclinarse, es porque se nos está mostrando que lo que vamos a recibir inclinándonos, proviene de algo o de alguien a quien quizás considerábamos por debajo nuestro, ya sea en inteligencia, capacidad, visión, jerarquía o poderío. Delante de Dios, es la única actitud posible para encontrarse con su verdadera esencia, con su palabra revelada y con la manifestación auténtica y no preparada para shows de su poder. Versión Popular.

Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino. Hice un juramento, y lo voy a cumplir: ¡pondré en práctica tus justos decretos! Señor, me siento muy afligido; ¡dame vida, conforme a tu promesa! Acepta, Señor, las ofrendas de mis labios, y enséñame tus decretos. Siempre estoy en peligro de muerte, pero no me olvido de tu enseñanza. Los malvados me ponen trampas, pero no me aparto de tus preceptos. Mi herencia eterna son tus mandatos, porque ellos me alegran el corazón. De corazón he decidido practicar tus leyes, para siempre y hasta el fin.

SAMEJ

El Círculo Infinito

La forma circular de la samej simboliza la fe fundamental reflejada en todos los niveles de la Torá y la realidad: «Su final está insertado en el comienzo, y el comienzo en su final». Esta comprensión y percepción de la unidad inherente entre comienzo y final, que al ser comprendida en profundidad implica ecuanimidad en todas las etapas del «ciclo infinito», es de hecho la manifestación de la Luz Trascendente de Di-s (sovev kol almin), que abarca por igual cada punto de la realidad.

Esta Luz Trascendental presente en todo momento, se denomina «Él es la igualdad e iguala lo pequeño y lo grande». En nuestro servicio a Dios, esto implica que en relación a los fenómenos del mundo, todas las cosas deben ser relacionadas y aceptadas en forma igual. Este es el atributo de ecuanimidad como fue enseñado por el Baal Shem Tov, en su interpretación del versículo: «Siempre puse [shiviti, de la raíz shavé, ‘igual’] a Di-s delante de mí».

Mientras que en los niveles externos de conciencia, uno debe permanecer al margen de los eventos pasajeros del mundo; a niveles más profundos de conciencia, en relación a Almas y Divinidad, uno debe estar constantemente aspirando a lograr cada vez más altos niveles de apego y acercamiento a Dios, y realizar Su Voluntad en la Creación a través de Torá y mitzvot.

En jasidismo, se explica que el dicho de los sabios: «¿Quién es rico? El que está contento con su porción», se refiere sólo a las posesiones mundanas, mientras que en relación a asuntos espirituales, no debemos estar nunca satisfechos con nuestras adquisiciones presentes, sino pugnar por obtener más. No obstante, como nuestro afán tiene lugar dentro del contexto general de igualdad externa, también deviene como un círculo, un espiral, con un movimiento dinámico siempre ascendente. De esta manera, el círculo dinámico existe dentro de otro círculo estático. Este es el secreto de la frase de la visión de Ezequiel: «la rueda dentro de la rueda.»

Como se mencionó en nuestra discusión de la letra nun, la samej, que significa «apoyar», es el poder Divino de apoyar y alzar al «caído». Dice un versículo: «ella ha caído y no se alzará, la virgen de Israel«. En otro leemos: «Así como he caído, seguramente me levantaré«. La primera estrofa puede ser entendida como referida al servicio del círculo externo estático, el atributo de ecuanimidad verdadera en relación con todo fenómeno mundano. Uno puede caer a un más «bajo nivel de energía» de la realidad física, siendo incapaz de elevarse a si mismo, y confiar totalmente en la benevolencia de que la Divina Providencia lo sostendrá. El segundo verso, implica una motivación interna y activa de levantarse, aunque dependa seguramente del soporte y la ayuda de la Divina Providencia, y puede ser entendido como el servicio del círculo dinámico e interno de la aspiración espiritual.

Como es el caso para dos círculos concéntricos, la base del círculo exterior desciende por debajo del círculo interno, aunque su porción superior es más alta que el del círculo interior. Esta es en sí misma la manifestación definitiva de «el final» se inserta en el «comienzo». «El final» se refiere aquí al servicio del círculo externo. «El comienzo», se relaciona con el objetivo último del círculo interior, la revelación de abajo, en los Mundos, de la Esencia misma de Di-s, presente en forma latente en la fe simple, inherente en el servicio mundano de ecuanimidad.

Jamás Serás Avergonzado

(113) Aborrezco a los hombres hipócritas; más amo tu ley.

Quien suponga que cuando el salmista declara aborrecer a los hombres hipócritas está refiriéndose a gente no creyente, impía, pecadora y pagana, está absolutamente equivocado. A lo que el salmista se refiere aquí, es a la clase religiosa que se hace pasar por creyente. ¿Por qué digo esto que suena a invento personal? Simple, porque la Palabra de Dios me avala. Jeremías 23:15, expresa: Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. ¿De dónde dice que salió la hipocresía en toda la tierra? De los profetas.

Se sobreentiende, de los falsos profetas, de esa clase religiosa que se hacía pasar por profeta, no de los auténticos profetas de Dios. Y no es el único texto. Mateo, en su evangelio y en 23:28, en referencia a los fariseos, reproduce lo que Jesús les dice: Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. No hay un solo pasaje en donde se le adjudique hipocresía a un soldado romano, un César o un paisano común del mundo secular. Siempre que se pronuncia esa palabra, está dirigida a alguien relacionado con la iglesia o una supuesta iglesia. A ellos se refiere Santiago cuando en 1:8 de su carta, expresa: El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

(114) Mi escondedero y mi escudo eres tú; en tu palabra he esperado.

El machismo vernáculo seguramente reaccionará y dirá: ¡No es de hombres esconderse! O sino: ¿Qué clase de valiente soy que necesito esconderme detrás de mi Padre? La asunción de esta palabra emana precisamente de esto último que he dicho: somos todavía muy inmaduros y niños en esta feroz guerra espiritual en la que por ir a Cristo estamos metidos, como para poder pelearla por nosotros mismos y sin ayuda de nuestros mayores. ¿No corrías a buscar ayuda de tu padre cuando eras pequeño y algún peligro te amenazaba? Esto es lo que Dios te está proponiendo hoy, pero no desde lo cobarde o pusilánime, sino desde la profundización de Su palabra. Porque dice que Dios es su escudo, (Esto es: el que se coloca entre la agresión y él mismo), y su escondedero, pero todo ello en la confianza de estar esperando en el cumplimiento de Su palabra.

En el Salmo 32, David no se refiere a esto calificándolo como escondedero, sino como refugio. Allí dice en el verso 7: Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás. En el Salmo 91, mientras tanto, que es el que se refiere casi con exclusividad a la seguridad de descansar en la presencia de Dios, el escondedero y anteriormente refugio, toma otro nombre: abrigo. Dice en el primer verso: El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.

(115) Apartaos de mí, malignos, pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.

No es una amenaza, es una advertencia mezclada con decreto. Si la maldad toca a un hijo de Dios, la inmediata reacción de éste será acudir al poder de su Padre, al cual tiene acceso por la simple obediencia a Su Palabra. La Palabra de Dios ha sido la creadora y la fuente de todo, no dejará de serlo por algún maligno que pretenda sabotear sus planes. Lo reitera en el salmo 6 y verso 8, cuando expresa: Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad; porque Jehová ha oído la voz de mi lloro. Lo vuelve a consignar en el salmo 139, cuando en el verso 19, dice: De cierto, oh Dios, harás morir al impío; apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios. Y ahora podremos comprobar que Jesús reitera el concepto, el principio ante los falsos, cuando en el evangelio de Mateo, capítulo 7 y verso 23, declara: Y entonces les declararé: nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

(116) Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; y no quede yo avergonzado de mi esperanza.

Está escrito (Y aquí el salmista lo recuerda), que la Palabra de Dios, simple y solamente Su palabra, será suficiente sustento para nuestras vidas. Y que también actuará conforme a su poder, para alejar cualquier posibilidad de vergüenza hacia el evangelio, un sentir que ha sido de piedra de tropiezo desde siempre para la consecución de la misión ordenada. EL propio salmista lo valida en otro escrito, en el Salmo 54:4, cuando expresa: He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor está con los que sostienen mi vida. Y no es el único, en el Salmo 25:2 añade: Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos.

En el mismo contexto, pero ya en tiempos más modernos, Pablo de alguna manera confirma y corrobora lo dicho por David, cuando en su carta a los Romanos, capítulo 5 y verso 5, señala: Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Y lo refirma en la misma carta, más adelante, en el capítulo 9 y verso 23: Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria.

Consumidos Como Escoria

(117) Sostenme, y seré salvo, y me regocijaré siempre en tus estatutos.

La Palabra de Dios es el único sostén que tenemos los creyentes. No es casual ni circunstancial que Jesús se haya defendido de la tremenda tentación a la que Satanás lo sometió en el desierto durante esos cuarenta días, usando precisamente la Palabra. Ella emanó el poder de Dios y ese poder venció esa prueba. De allí que, en lo subsiguiente, sólo quedará recordar ese evento y regocijarse siempre en esa Palabra, nos agrade o no, sea lo que esperamos o no. Dios es Soberano y sabe perfectamente lo que hace, cuando lo hace, cómo lo hace y con quién lo hace.

(118) Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos, porque tu astucia es falsedad.

Todavía hay cristianos que, no habiendo leído correctamente el texto, siguen declarando que los hijos de Dios debemos ser mansos como palomas y astutos como serpientes. Y ¿Sabes qué? No es eso lo que dice. No utiliza el término astuto, nosotros lo utilizamos. Lo que allí dice es que debemos ser prudentes como serpientes. Porque la astucia, y este texto lo confirma, proviene de la falsedad, y todo lo que es falso, proviene del infierno. Y todo lo falso que proviene del infierno, está preparado para desviarnos de la Palabra y llevarnos al error y al fracaso.

(119) Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra; por tanto, yo he amado tus testimonios.

Trabajé durante muchos años en una gran empresa del área siderúrgica. Producía acero. Y para llegar al acero, previamente y a partir de diversos minerales en combustión, debía obtenerse hierro de primera fusión. Luego, mezclando ese hierro con otra clase de elementos y sometiéndolos a altísima temperatura, se arribaba a la obtención de acero. En ambos casos, tantos los altos hornos productores de arrabio o hierro de primera fusión, como los convertidores que obtenían el acero, arrojaban desechos que no servían para nada y debían ser arrojados como desperdicios sin valor alguno. ¿Sabes cómo se llaman en siderurgia esos desechos? Escoria. Al respecto, en el libro de Ezequiel, capítulo 22 y verso 18, leemos: Hijo de hombre, la casa de Israel se me ha convertido en escoria; todos ellos son bronce y estaño y hierro y plomo en medio del horno; y en escorias de plata se convirtieron.

(120) Mi carne se ha estremecido por temor de ti, y de tus juicios tengo miedo.  

Está bien descripto el sentir. Cuando no estamos dentro de los parámetros de conducta o vida que Dios ha trazado para nosotros, y cuando no prestamos interés ni atención con lo que Su Palabra nos determina, ingresamos en un estado absolutamente carnal que nos lleva a un temor indescriptible a los juicios divinos. Y lo que se estremece o tiembla de temor no es nuestra estructura creada, sino nuestra carne, que como ya sabemos, suele estar expuesta en mayor medida al ataque satánico. A esto en alguna medida lo relata con claridad el profeta Habacuc, cuando en el capítulo 3 y verso 16 de su libro, expresa: Oí, y se conmovieron mis entrañas; a la voz temblaron mis labios; pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; si bien estaré quiero en el día de la angustia, cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. Versión Popular.

Odio a la gente hipócrita, pero amo tu enseñanza. Tú eres quien me ampara y me protege; en tu palabra he puesto mi esperanza. ¡Aléjense de mí, malvados, que quiero cumplir los mandatos de mi Dios! Dame fuerzas, conforme a tu promesa, y viviré; ¡no defraudes mi esperanza! Ayúdame, y estaré a salvo; así cumpliré siempre tus leyes. Tú desprecias a los que se apartan de tus leyes, porque sus pensamientos no tienen sentido. Los malvados de la tierra son para ti como basura; por eso yo amo tus mandatos. Mi cuerpo tiembla de temor delante de ti; ¡siento reverencia por tus decretos!

AIN

La Providencia Divina

Ella [la tierra de Israel] es la tierra que Dios tu Dios pretende; los ojos de Dios tu Dios están siempre [mirando] en ella, desde el principio del año hasta el fin del año». El ciclo anual, desde el principio al final («el final incluido en el principio»), alude al «ciclo infinito», el secreto de la letra samej, como se explicó antes. La Providencia Divina, los «ojos» de Dios controlando el ciclo, es el secreto de la letra siguiente ain, que significa «ojo». Aunque la revelación primordial de la Providencia sobrenatural es en la Tierra de Israel, se le ordena al judío en exilio crear algo de la santidad existente en cada uno, en cada una de las escalas de la diáspora, reconociendo las Providencia Divina donde quiera que esté.

Al entrar a la Tierra de Israel, la segunda ciudad a ser conquistada por Joshua fue Ai, que se escribe ain-iud, forma abreviada de la ain (ain-iud-nun, donde la nun cae) «el Ojo». Jericó, la primera ciudad a ser conquistada, viene de la palabra hebrea reaj, el sentido del olfato. En el jasidismo se enseñó que el origen de este sentido es en keter, la sensibilidad supraconciente que dirige la motivación del Deseo o Voluntad. La palabra hebrea para la «tierra», eretz, deriva de la palabra ratzón, «deseo», como enseñan nuestros sabios: «¿Por qué es llamada eretz? Porque desea hacer la Voluntad de su Creador». La vista es el primer sentido consciente, correspondiente a la sefirá de jojmá, «sabiduría».

En la conquista de Jericó, Ajan – relacionado a la palabra ain [la caf de Ajan equivale a la guematria de la escritura completa de la iud (iud-vav-dalet) de ain, 20] – codició el botín prohibido. El trágico resultado fue la derrota inicial de Israel en la batalla de «el Ojo». Codiciar, es el defecto espiritual de la visión del ojo. Sólo cuando el pecado de la codicia fue rectificado, se entregó «el Ojo» al pueblo judío. Ante la derrota inicial, Joshua cayó desesperado sobre su rostro, más Dios le ordenó: «Alza, santifica al pueblo…. Hay algo maldito en medio de ti, Israel; no te podrás imponer a tus enemigos hasta que no lo remuevas de tu seno». Se le dijo a Joshua «alza», aunque el pueblo no se podía «alzar». Esto alude al secreto de los dos círculos concéntricos de la letra samej: el círculo exterior y estático, que sostiene la caída de la nun, y el dinámico e interno, dirigido en definitiva por la Providencia Divina de la ain.

La escritura completa de la letra ain equivale a 130, o 5 veces 26, siendo 26 el valor numérico del Nombre Havaiá. En cabalá, este fenómeno se aprecia al entender que el ojo posee cinco poderes Divinos. El ojo derecho posee cinco estados de bondad, mientras que el izquierdo posee cinco estados de severidad o poder. En los salmos, encontramos dos versículos en relación a la Providencia de Dios sobre el hombre. Uno dice: «El Ojo de Dios está sobre el que es temeroso de Él». El otro asevera: «Los Ojos de Dios están en los tzadikim«. El atributo de temor a Dios, se refiere a la conciencia de la sefirá de maljut, «reino», asemejado a la mujer virtuosa: «la mujer temerosa de Dios, ella será alabada». Maljut está constituida y dirigida por los cinco «poderes», el secreto del ojo izquierdo de Dios. Por esta razón, en el primer versículo «Ojo» está en singular, refiriéndose sólo al ojo izquierdo. En la «figura masculina», correspondiente a los seis atributos emotivos del corazón, la Providencia refleja el balance entre las cinco bondades junto con los 5 poderes de Dios. Por eso en el segundo versículo, aparece la forma plural «ojos», en referencia a ambos Ojos de Dios.

Se enseña asiduamente en el jasidismo, que ese ojo en singular encierra una referencia oculta al «ojo siempre abierto» de keter, la supraconciencia. Aquí, el singular es el secreto de «todo es correcto», como está escrito «no hay lado izquierdo en el Anciano, todo es derecho». El temor a Dios, que es el recipiente del alma para contener y revelar este tan escondido y supremo nivel de Providencia, es el temor reverencial frente a la percepción de la Luz Trascendente de Dios, permeando cada punto de la realidad, como se enseñó en el secreto de la samej.

En el servicio Divino del alma, estos tres niveles de Providencia corresponden a las tres etapas de servicio: sumisión, separación, y dulcificación, como fue enseñado por el Baal Shem Tov. Todo esto lleva a su enseñanza fundamental y que incluye a todas, en relación a la «Providencia Divina particular». La experiencia inicial de que incluso la más minúscula de las acciones propias es observada y registrada Arriba, lo lleva a uno a un estado de sumisión y temor al Reino de los Cielos, cuyas Ley y Orden controlan el universo. Uno entonces experimenta cómo los Ojos de Dios observan y custodian amorosamente a cada uno de los hijos de Israel. Esto lo hace percibir la separación existencial entre lo sagrado y lo profano, lo justo y lo injusto, y a identificarse con el bien. Finalmente, uno experimenta el Ojo Infinito de Dios dirigiendo toda cosa creada hacia la definitiva realización de su cometido, llevando de esta manera a toda la Creación a consumar su Propósito Divino. De esta manera, este temor que sentimos, es en definitiva por enfrentarnos a la revelación del Amor Infinito de Dios hacia todo («todo es correcto). Este es el secreto de endulzar.

Cuando Tus Ojos Desfallecen

(121) Juicio y justicia he hecho; no me abandones a mis opresores.

(122) Afianza a tu siervo para bien; no permitas que los soberbios me opriman.

Esta es una sentencia que va mucho más allá de una poética habitual relacionada con la literatura hebrea encerrada en los salmos. Este es un principio práctico a tener muy en cuenta en la sociedad moderna por todos aquellos creyentes que se ven oprimidos por la soberbia de un sistema que, indefectiblemente y pese a toda su discursiva demagogia del respeto y demás, cuando se entere que es seguidor de Jesucristo, lo va a dejar afuera de todo lo que pueda. Los motivos, son simples y están a la vista: no le sirve ni puede servirle a un sistema perverso, corrupto e insensible, la personalidad honesta, recta, íntegra e incorruptible de un verdadero hijo de Dios. Por el simple hecho de manejarse con juicios sanos y justicia recta, los soberbios que generalmente se convierten en opresores, procurarán destruirlo. El poder de Dios los afianzará y, mientras su mayor preocupación sea la de refugiarse en la palabra de Dios, nada, pero absolutamente nada forjado en este mundo, podrá conmoverlos ni sacarlos de su objetivo.

(123) Mis ojos desfallecieron por tu salvación, y por la palabra de tu justicia.

(124) Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.

¿Qué cosa es desfallecer? Abatirse, perder el ánimo. De alguna manera, esta expresión que usa David aquí en este salmo, tiene que ver con frustración, con desánimo, con cierta actitud (O falta de actitud) para seguir librando la buena batalla. Es como si de pronto, en medio de tus circunstancias críticas, tú dejas caer tus brazos y dices: “¡Basta! ¡No doy más! ¡Que sea lo que Dios quiera! Es muy bueno eso de dejarle a Dios nuestras cargas y problemas, pero eso debe hacerse luego de buscarlo en oración y ver si por alguna razón singular, Él no nos está empujando a pelear a nosotros, en lugar de venir a hacerlo Él y librarnos del asunto. Aquí el salmista da a entender que tiene muy serias dudas respecto a su salvación.

Y déjame decirte que David no será el único que experimentará ese raro sentir dentro del pueblo santo. Todos nosotros, quien más, quien menos, alguna vez ha luchado fieramente con esas mentiras satánicas que te aseguran que lo malo que hiciste es demasiado malo como para que Dios pueda perdonártelo, y que tu suciedad es muy grande como para que encuentres forma de lavarte y limpiarte. No lo oigas. Esa es una tremenda mentira que, lamentablemente, al infierno le ha dado demasiado resultado hasta hoy. No te olvides que el engaño es el mayor arma que Satanás tiene para desviarte de tu camino y mermar tu fe. Él no puede impedir que el poder y la Gracia de Dios te liberen, pero sí puede hacer, (Y de hecho lo hace en muchas ocasiones), es convencer con sus mentiras al cristiano y llevarlo a éste a que no crea ni acepte esa liberación.

Más que al Oro Puro

(125) Tu siervo soy yo, dame entendimiento para conocer tus testimonios.

¡Qué inteligente y humilde es el pedido de David! Le dice que le dé entendimiento para conocer sus testimonios. No muestra un doctorado en Teología ni un master en Divinidades; muy por el contrario, exhibe una insuficiencia personal notoria y la necesidad imperiosa de contar con la guía y el auxilio del Espíritu Santo para poder entender los principios de Dios. Y en cuanto a su calidad de siervo, no es mera muletilla de templo, ya que el mismo salmista lo reitera en el Salmo 116 y verso 16: Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo, siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; tú has roto mis prisiones.

(126) Tiempo es de actuar, oh Jehová, porque han invalidado tu ley.

Esto es lo mismo que decir hoy que los creyentes debemos actuar ya mismo y con toda precisión, porque en una gran mayoría de lugares, la religión cristiana ha terminado invalidando la palabra de Dios como base de sustento principal de su fe y accionar. Coincido totalmente y estoy en pleno acuerdo en lo de actuar. Sólo una pregunta para la cual yo presumo que tengo una respuesta, aunque no sé si es la correcta. ¿Tendrás tú una respuesta a la pregunta de: ¿Cómo debemos actuar? Porque cuando decimos actuar, todos suponemos que se trata de tomar una Biblia y arrojársela por la cabeza a los más tercos y obstinados en seguir como si no ocurriera nada. Pero no es así: actuar es, simplemente, vivir una vida conforme al propósito, la voluntad y el corazón de Dios, y dejar que el mundo nos mire.

(127) Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.

Todos lo sabemos: el oro es un metal precioso que se extrae de la tierra. Dice su currículum que es un Elemento químico de número atómico 79, masa atómica 196,976 y símbolo Au ; es un metal noble de color amarillo brillante, muy blando, el más dúctil y maleable de todos los metales, muy resistente a la corrosión y a la oxidación y buen conductor; se encuentra en estado libre o combinado, principalmente en las vetas de cuarzo, en los depósitos de aluviones secundarios y en el agua marina; se usa, aleado con otros metales, en acuñación de monedas, en joyería, orfebrería, para dorar, etc.

Ese es el oro en estado natural. ¿Y qué sucede cuando hablamos de oro puro? Es el mismo metal mencionado, pero con tratamiento de purificación en hornos de alta temperatura. ¿Y cómo entendemos, entonces, la calificación de “muy puro”. Científicamente quizás no es probada, pero en la vía práctica de los hechos, es el mismo oro que ha sido pasado más veces por ese mismo horno y a mayor temperatura. Esto habla claramente de la relación que existe entre las virtudes de la palabra de Dios y las pruebas que nos presenta la vida en forma de horno personal de purificación. David reitera en el Salmo 19:10 hablando de los juicios de Dios: Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulce más que miel, y que la que destila del panal.

(128) Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, y aborrecí todo camino de mentira.

Esta es la clave. Estimar a la Palabra de Dios como lo más recto por sobre todas las cosas. Y cuando se dice “sobre todas las cosas”, en este punto y en este contexto, lo que se está tratando de expresar es puntualmente eso: sobre todas las cosas. No hay una sola cosa en el mundo que esté por encima de la Palabra de Dios. ¿Podrás entenderlo así? ¿Será factible que lo creas y lo pongas por obra? Porque si lo haces, tal como lo dice el salmista, empezarás recién allí a aborrecer la mentira, que es el elemento a partir del cual, muchas veces, hasta se han consolidado poderes, imperios y gobernantes. Versión Popular.

Nunca he dejado de hacer lo que es justo; no me abandones en manos de mis opresores. Hazte responsable de mi bienestar; que no me maltraten los insolentes.  Mis ojos se consumen esperando que me salves, esperando que me libres, conforme a tu promesa. Trata a este siervo tuyo de acuerdo con tu amor; ¡enséñame tus leyes! Yo soy tu siervo. Dame entendimiento, pues quiero conocer tus mandatos. Señor, ya es tiempo de que hagas algo, pues han desobedecido tu enseñanza. Por eso yo amo tus mandamientos mucho más que el oro fino. Por eso me guío por tus preceptos y odio toda conducta falsa.

PEI

La Torá Oral

La boca, la letra pei, sigue al ojo, la letra ain. Las cinco bondades y los cinco poderes de los ojos izquierdo y derecho referidos en la letra ain, son de hecho las manifestaciones duales de la sefirá de daat, – conocimiento -, como es enseñado en cabalá. Daat es el poder de unión y comunicación. La Providencia es el poder de daat como se revela a través de los ojos, mientras que el poder de daat como es revelado por la boca, el habla, es la forma más explícita de contacto y comunicación entre los individuos. Como está expresado en el versículo: «y Adam conoció a su esposa Eva», «conoció», el poder de daat, se relaciona con la unión física del marido y su esposa, por eso la forma idiomática «hablar» es usada por nuestros sabios al referirse a esa unión. Y así se nos enseña en el Zohar: «[el poder de] daat está oculto en la boca».

Daat como contacto a nivel de los ojos, es el secreto de la Torá escrita. Al leerla en el servicio de la sinagoga, el lector debe ver cada letra del Rollo de la Torá; algunas veces, se usa un «dedo de plata» para señalar y dirigir nuestra vista hacia cada palabra. El contacto a nivel de la boca es el secreto de la Torá Oral.

«No hay otro bien que la Torá». La pei es la decimoséptima letra del alef-bet, el valor numérico de la palabra hebrea tov, «bien» o «bueno», como se discutió en extenso en la letra tet. Las primeras palabras dichas por la «Boca» de Dios: «Y hágase la Luz», espontáneamente produjeron la luz como la conocemos, y a continuación fueron vistas por Sus «Ojos» como que «es bueno». La palabra «bueno», es la treinta y tres de la Torá, la suma de los valores ordinales de las dos letras ain y pei (33 = 16 más 17), lo que alude a la unión de los dos niveles de daat, contacto (el de los ojos, la Torá escrita, y el de la boca, la Torá Oral).

Se dice del pueblo de Israel: «Tú eres mi testigo, dice Dios» y «El testimonio de Dios está en tu interior». Con los ojos cerrados testificamos dos veces por día: «Escucha, Oh Israel, Dios es nuestro Dios, Dios es uno». La ain de la primera palabra, Shema, «escucha», y la dalet de la última, ejad, «uno», son escritas de mayor tamaño, y juntas forman la palabra ed, «testigo». El alma de cada judío es un «ojo»-testigo de la unidad esencial de Dios. En este mundo debemos cerrar nuestros ojos físicos, para revelar el ojo interior de Israel que contempla la Unidad Divina. Al proclamar verbalmente nuestro testimonio, unificamos los dos niveles de contacto, el del ojo y el de la boca.

El expresar sabiduría proviene del ojo interior del corazón y se dirige a la boca, como está dicho: «el corazón del sabio le comunica a su boca». Las palabras de sabiduría, cuando se expresan sincera y humildemente por la boca, encuentran favor y gracia a los ojos de Dios y el hombre, como está dicho: «las palabras de la boca del sabio encuentran favor». En el Sefer Ietzirá se nos enseña que la «ofrenda» para la boca santa es gracia. En el bien, («No hay otro ‘bien’ que la Torá») están inherentes dos propiedades esenciales: verdad y gracia. Aunque cada dimensión de la Torá expresa una amalgama de ambas propiedades, sin embargo, en particular la verdad (la «figura masculina», definida en principio por las sefirot de tiferet y iesoden cabalá) es la conciencia primordial de la Torá escrita, mientras que gracia (la «figura femenina» maljut) es la de la Torá Oral. De esta manera, el poder de la pei, la boca, es expresar la gracia de la Torá Oral.

¿Ministradores de Almas?

(129) Maravillosos son tus testimonios; por tanto, los ha guardado mi alma.

¿Cuántas veces me has escuchado o leído decir que la iglesia actual se dedica mayoritariamente a ministrar el alma, en lugar del espíritu? Sigo pensando exactamente eso porque, entiendo, es la pura verdad, aunque nos fastidie. Sin embargo, quien desee tomar defensa a esa clase de iglesia, podría tranquilamente tomar este verso y ponerlo como prueba indubitable de que, en efecto, Dios desea ministrarnos el alma. ¿Y sabes qué? No estarían equivocados. Porque Dios, en primer lugar, nos creó con un alma, así que suena muy coherente de su parte incentivar a ministrarnos esa parte de su creación. Sólo un problema. Al igual que el cuerpo, que también es su creación y también necesita ser alimentado y ministrado, el alma ocupará un lugar secundario por detrás del espíritu. Y eso es lo que la iglesia actual no ha comprendido o aceptado: que en lugar de preparar sermones emotivos y sentimentales, deberá recurrir a la palabra de Dios genuina y auténtica, y permitir que sea el Espíritu Santo el que nos ministre, y no un hombre elocuente con habilidades histriónicas.

(130) La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.

Me gustaría mucho hablar con tantos y tantos hermanos predicadores que, con la mejor predisposición, respeto por sus ministerios y alto trabajo de estudio y preparación, elaboran sesudos sermones basados en contenidos históricos, geográficos y sociales relativos al pueblo de Israel y, de ese modo, entienden que aportan datos más que suficientes para que quienes los escuchan, puedan conocer esos pormenores que tanto tuvieron que ver con el evangelio. Pero a mí me gustaría hablar con ellos, desde mi humilde status de casi don nadie en este ambiente nuestro, y recordarles que esto que está escrito en este versículo, es realmente la base de todo nuestro trabajo. Me habrás escuchado decir o escribir que cuando algo te bendice, no soy yo sino el Señor que fluye a través de mí, y que yo a lo sumo podré entretenerte e informarte. Muy bien; aquí está la probanza de eso que digo: dice que la simple exposición de la palabra de Dios, (Que ni siquiera llega a ser estudio, sino sencillamente exponerla) alumbra el camino de los que han decidido creer.

A esto se lo confirma de alguna manera el propio Salomón, cuando en el proverbio 6 y en el verso 23, expresa: Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de la vida las reprensiones que te instruyen. Veamos por un momento y comparemos con lo que vemos de manera mayoritaria. ¿Estamos recibiendo luz de parte de la mayoría de los ministros que ocupan canales, radios, videos o audios? Si tu respuesta es afirmativa, ese ministro está predicando Palabra genuina. Y de ser así, tú estás caminando en plena luz y es muy difícil que te equivoques o caigas en errores. ¿Sientes que alguno de esos ministros tira de tus orejas con reprimendas ciertas o, por el contrario, habla con palabras dulces y halagadoras para que no te fastidies? Aquí tu respuesta íntima te proporciona tu respuesta global. David concluye estas apreciaciones en el Salmo 19 y verso 7, donde dice: La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

(131) Mi boca abrí y suspiré, porque deseaba tus mandamientos.

Es curioso, pero la mayoría de nosotros cuando lee su Biblia, lo hace como en un conjunto y sin prestar demasiada atención a lo que verdaderamente dice. Y si no, fíjate en esto: haz la prueba ahora mismo, mientras me lees; trata de suspirar con la boca abierta. ¿Verdad que es complicado? Salvo que ingieras el aire por la boca y no por la nariz, ¿Verdad? Tú ahora te preguntas: ¿Y eso qué tiene que ver? Tiene que ver en que, cuando tú aspiras aire, lo que ingresa es oxígeno, claro está, pero en lo natural. En lo espiritual lo que ingresa es Espíritu Santo, que es pneuma, que es aire. Y al suspirar, lo que estás haciendo es exhalar ese mismo aire que, al pasar por tu espíritu humano, sale plenificado de palabra y unción profética. De eso está hablando. Y tiene que ver con lo que se insufla en tu alma. Tanto es así que los hijos de Coré, en un masquil especial (El Masquil es un término hebreo que significaba algo así como una instrucción) que recoge el Salmo 42, dice en el verso 1: Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.

(132) Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.

Quisiera saber en este momento cuantos de ustedes estarán más o menos preocupados por distintas circunstancias no demasiado sencillas que sacuden sus vidas. Es lícito sentirse con preocupación cuando enfrentamos algo que, tenemos muy en claro, no podremos solucionar de ninguna manera con ninguna de nuestras capacidades. De hecho, esto te está diciendo que la preocupación es lícita en el hombre que piensa y se mueve fuera de Dios. Porque el que lo hace con Dios como su respaldo esencial y su guía infalible, no conoce el término preocupación, sólo conoce, en todo caso, el de ocupación, y ocupación en las cosas del Señor, no del hombre por jerárquico que sea. Por todo eso, bien vale recordar lo que leemos aquí. Dice que Dios hace misericordia con todos los que ama su nombre. Y si te llega a invadir la satánica duda respecto a si contigo también lo haría, recuerda siempre que Dios es misericordioso con los que le aman, por costumbre, lo que equivale a decir, de manera automática e infalible. Por eso el mismo David escribe en el Salmo 25 y verso 16: Mírame, y ten misericordia de mí, porque estoy solo y afligido.

Batallando Contra la Iniquidad

(133) Ordena mis pasos con tu palabra, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

Habrás escuchado en muchas ocasiones referirse a alguien que no está comportándose adecuadamente, que se reúne con personas de dudosa catadura moral y que en ocasiones, las acompaña en actos inmorales. Y que cuando se habla de esa persona con esas características, se suele decir que no es mala persona, pero que “anda en malos pasos”. Muy bien; este texto que acabas de leer, te muestra la solución sin costo para ese problema. La solución, la única viable y posible, es sumergirse en la Palabra de Dios. Y no estoy hablando de leer la Biblia cada mañana al levantarte o hacer un vertiginoso devocional, (Vaya uno a saber quién habrá inventado este nombre y esta supuesta acción espiritual), estoy refiriéndome a cumplir con un mandato preestablecido y claro dado por el mismo Dios: escudriñar su palabra. Y escudriñar es indagar, investigar, examinar, meditar, buscarle las cinco patas a un gato que sólo tiene cuatro. En el salmo 17:15, David añade: En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza. Y en el 19:13, concluye: Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí; entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

(134) Líbrame de la violencia de los hombres, y guardaré tus mandamientos.

A primera y somera lectura, ¿No te parece que el salmista le está proponiendo un canje a Dios? ¿Le está diciendo: mira, si me libras de todos los que me atacan y me quieren asesinar, yo te prometo que guardaré todos tus mandamientos? Suena así, ¿Verdad? Y créeme que en un marco de cristianos como los que tú y yo conocemos, puedo asegurarte que la idea del canje no sonaría tan descabellada. No por nada, cierto sector auto denominado como cristiano, todavía hoy en pleno siglo veintiuno sigue cumpliendo con promesas de todo nivel, estilo y alcance, y no precisamente a Dios o a su Hijo Jesucristo, sino a hombres y mujeres ya fallecidos que ostentan, por decisión de otros hombres, categoría de santos aptos y dignos de adoración. Sin embargo, debo consignarte que no es un canje lo que le propone David a Jehová su Dios. Interpretando correctamente la intencionalidad gramatical de la expresión, lo que el salmista está haciendo es lo que deberíamos hacer todos: dividir las responsabilidades conforme a las posibilidades. Yo hago lo posible al máximo, Dios hace lo imposible al máximo. Co-misión, misión de dos, el Señor y yo. David lo va a explicar mucho más claro en el Salmo 142 y verso 6, cuando dice: Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido. Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.

(135) Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, y enséñame tus estatutos.

Un rostro resplandeciente, como el que el salmista le propone a su propio Dios que exhiba, es una demostración de gloria. Porque la gloria siempre ha sido relacionada estrechamente con el resplandor, que es como decir con la luz. ¿Y qué produciría una presencia de la cual se irradie luz? En primer lugar y casi con prescindencia de todo lo demás, ausencia de tinieblas. Y eso, en estos tiempos de alta y dura confusión, créeme que no es poca cosa. Por eso se inserta la segunda expresión del salmista, no por casualidad ni para completar la métrica del gigantesco acróstico que es este salmo, el más extenso de todos. Porque al decirle a Dios que haga resplandecer su rostro sobre él, David lo que le está pidiendo es luz, que es el equivalente físico de la revelación. Porque todos sabemos, aunque muchos prefieran ignorarlo, que sin revelación no habrá jamás comprensión de la palabra de Dios, que en estos términos salmísticos, es denominada como estatutos. ¿Quieres que te dé probanza de esto que he dicho? Vete al principio del libro de los salmos, y observa el salmo 4, también escrito por David, que en su verso 6 señala: Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

(136) Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley.

Para entender el significado emocional de este versículo, es necesario retrotraernos a una instancia muy grave en la vida de David, su relación con Betsabé. Tú conoces la historia. El rey vio a esta mujer bañándose y se prendó de ella. Pero ella era casada, cosa que para un rey (E incluso para el propio marido), no era impedimento, ya que como señor de todo y de todos, él podía tomar lo que se le antojara por derecho preestablecido, aunque eso fuera una persona, una mujer, la mujer de otro. David lo hizo y la historia concluye como todos sabemos. Sin embargo, lo que quiero rescatar en este texto es que lo que el salmista escribe en el inicio del verso. Dice que ríos de agua descendieron de sus ojos. ¿No es eso llorar amargamente? Lo es. ¿Y cual es su significado? El final del texto lo muestra: lavar, limpiar y purificar esos mismos ojos que no habían guardado la ley de Dios. ¿Y cuándo había sido eso? En el momento en que se posaron en el cuerpo desnudo de Betsabé y llevaron a su cerebro la llama de la pasión, el deseo y la posesión. En el libro de Jeremías, en el capítulo 9 y verso 1, leemos: ¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes de lágrimas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo! Lágrimas. Versión Popular.

Tus mandatos son maravillosos; por eso los obedezco. La explicación de tus palabras ilumina, instruye a la gente sencilla. Con gran ansia abro la boca, pues deseo tus mandamientos. Mírame, y ten compasión de mí, como haces con los que te aman. Hazme andar conforme a tu palabra; no permitas que la maldad me domine. Líbrame de la violencia humana, pues quiero cumplir tus preceptos. Mira con buenos ojos a este siervo tuyo, y enséñame tus leyes. Ríos de lágrimas salen de mis ojos porque no se respeta tu enseñanza.

TZADIK

La Fe del Justo

El tzadik vive en su fe». La forma de la letra tzadik o tzadi, se asemeja a la alef más que cualquier otra letra. Las veintidós letras del alef-bet se asocian de a dos, formando once «formas compañeras», según qué formas se asemejan más una a la otra, como se enseña en cabalá. La «amiga» de la alef, el Maestro del Universo, es la tzadik, «el justo» sobre el cual el mundo se sostiene, como está dicho: «El tzadik es el fundamento del mundo».

Con la letra tzadik comienza la palabra tzelem, la «imagen Divina» según la cual Dios creó el hombre. Se enseña en cabalá que la tzadik de tzelem corresponde a los tres niveles conscientes del alma: mente, corazón y acción, mientras que las dos letras siguientes de tzelem (lamed y mem) corresponden a los dos niveles trascendentes del alma, «el viviente» (chaiá) y «el único» (iejidá), respectivamente, como se vio en la letra hei (tzadik en atbash). Estos dos niveles se vuelven conscientes, como dos estados de fe en la percepción interna del tzadik: fé en la Luz Trascendente de Di-s, la máxima fuente de creación, y en la misma Esencia de Dios, la máxima fuente de revelación de Torá y mitzvot. Por esta razón la palabra tzadik (204) equivale numéricamente a dos veces emuná (102), «fe». También en el versículo «el tzadik vive en su fe», la palabra «b’emunató«, «en su fé», puede ser leído como «bet (2) emunató», «dos niveles de su fé». «Viviendo en la propia fé» significa experimentar la más inmensa alegría en el servicio de uno a Di-s, como se explica en el Tania.

La palabra etz, «árbol» que fue creado en el tercer día, tiene la misma guematria de tzelem, 160, la «imagen Divina» con la que el hombre fue creado en el sexto día. «El hombre es el árbol del campo». En cabalá, el tercer día, tiferet («belleza»), es el origen del sexto día, iesod («fundamento»). Tiferet iesod están integrados totalmente en el secreto de la «línea media» – «el cuerpo y el brit son considerados uno». En el Sefer Ietzirá se nos enseñó que las doce letras simples dentro de las veintidós letras del alef-bet corresponden a los doce meses del año. También cada mes se relaciona en particular con un «sentido» específico del alma. La letra tzadik es la del mes de Shevat, cuyo «sentido» es el de «comer». El día quince (el medio) de ShevatTu b’Shevat, es el Año Nuevo de los Arboles. (la denominación rabínica para el árbol, «ilan», equivale a 91, la unión de las dos letras alef y tzadik, que es también la unión de los números 26 y 65 [(2 · 13) más (5 · 13) = 7 · 13 = 1 más 2 más … más 13 = el «triángulo» de 13], el valor del Nombre Havaiá como es escrito (iud-hei-vav-hei) y como es leído (alef-dalet-nun-iud).

El «rey de los árboles» es la palmera, de la que se dijo: «El tzadik florecerá como una palmera datilera». La raíz de «florecer» (peraj) equivale a 288,el secreto de las 288 chispas que cayeron, y que son elevadas por el servicio del tzadik en su conciencia Divina, mientras se ocupa del acto de comer. En cada una de sus actividades aparentemente mundanas del tzadik, el «conoce» (es decir contacta, como está explicado en el secreto de las dos letras anteriores, la ain y la pei) a Dios, como está dicho: «En todos tus caminos (mundanos) conócelo».

La escritura original de la letra tzadik es tzadi, que significa «cazar». El sagrado «sentido de comer», el «sentido» del tzadik, es la habilidad de cazar con la finalidad de redimir y elevar, las 288 chispas caídas de la ruptura de los recipientes, como se discutió anteriormente. «El tzadik come para satisfacción de su alma» es el versículo más relevante del secreto del servicio del mes de Shevat. Las chispas redimidas sirven para elevar la conciencia del alma del tzadik, a niveles más elevados aún de percepción Divina.

(137) Justo eres tú, oh Jehová, y rectos tus juicios. (138) Tus testimonios, que has recomendado, son rectos y muy fieles.

Reconocer que Jehová es justo nos da un punto firme para vivir sin miedo. Si sus juicios son rectos, no nacen del capricho sino del amor que ordena. Sus testimonios no confunden: muestran un camino claro cuando todo parece gris. La fidelidad de Dios nos enseña a ser constantes, aun cuando nadie nos vea. Confiar en sus mandatos nos libra de decidir solo por impulso o conveniencia. Aplicarlos es práctico: hablar con verdad, actuar con justicia y cuidar al prójimo. Cuando erramos, sus juicios no aplastan; corrigen para volver a levantar. Vivir según su palabra ordena el corazón y aclara las prioridades diarias. No es teoría espiritual, es una guía para el trabajo, la familia y las decisiones. Seguir testimonios fieles nos acerca a una vida íntegra y en paz.

Un Celo Santo y de Paz


(139) Mi celo me ha consumido, porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. (140) Sumamente pura es tu palabra, y la ama tu siervo.

Mi celo me ha consumido, no por enojo vacío, sino por amor a lo que da vida. Duele ver cómo muchos se olvidan de tus palabras, como si fueran cosa vieja. No las rechazan con odio, simplemente las dejan de lado por distracción. Yo mismo corro ese riesgo cuando vivo apurado y sin silencio. Tu palabra es sumamente pura, no porque sea complicada, sino porque es verdadera. No engaña, no adorna la mentira, no promete lo que no cumple. Cuando la escucho con el corazón abierto, me ordena por dentro. Me muestra qué soltar y qué cuidar en lo cotidiano. Amarla no es repetirla, es dejar que me confronte. Es permitir que corrija mis decisiones pequeñas de cada día. Cuando otros la olvidan, yo quiero recordarla con mi forma de vivir. Que mi celo no sea soberbia, sino fidelidad humilde. Que no me consuma la rabia, sino el deseo de ser coherente. Porque tu palabra no pasa, aunque el mundo corra rápido. Y en ella encuentro una verdad que vale la pena amar y vivir.

Pequeñez Con Memoria

(141) Pequeño soy yo, y desechado, más no me he olvidado de tus mandamientos. (142) Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad.

A veces uno se siente pequeño, como si no contara para nadie. La vida te pasa por encima y parece que nadie te ve. Pero, aun así, el corazón decide no soltar lo que es correcto. Ser pequeño no significa estar perdido. Dios mira lo que el mundo desprecia. Cuando todo falla, sus mandamientos siguen firmes. No cambian con el tiempo ni con las modas. Su justicia no se gasta, no se rompe, no se vende. Aunque haya angustia y problemas, la verdad sostiene. La ley de Dios no engaña ni promete en falso. Caminar derecho cuesta, pero da paz. Aun cansado, uno sigue porque sabe en quién confía. Ser fiel en lo poco vale más que aparentar grandeza. Dios levanta al humilde que no se olvida de su palabra. Y en esa verdad eterna, el alma encuentra descanso.

(143) Aflicción y angustia se han apoderado de mí, más tus mandamientos fueron mi delicia. (144) Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré.

Hay días en que la aflicción y la angustia nos aprietan el pecho y nos roban la paz. No es falta de fe sentirlo, es parte de caminar en un mundo quebrado. El salmista no esconde su dolor, lo presenta delante de Dios con honestidad. En medio de esa presión, descubre algo sorprendente: la Palabra de Dios sigue siendo su delicia. No porque todo esté bien, sino porque allí encuentra verdad cuando todo tiembla. Los mandamientos no son una carga más, son un ancla para el alma cansada. Cuando el corazón está confundido, la justicia eterna de Dios no cambia. Sus testimonios nos recuerdan quién es Él y quiénes somos nosotros. Pedir entendimiento no es buscar respuestas rápidas, es buscar sabiduría para vivir. Dios no siempre quita la angustia de inmediato, pero da luz para atravesarla. Ese entendimiento nos enseña a decidir mejor, a hablar con gracia y a esperar con fe. Vivir, en sentido bíblico, es más que respirar: es caminar alineados con la verdad. Hoy también podemos elegir volver a la Palabra cuando el alma está oprimida. Allí Dios nos forma, nos sostiene y renueva nuestras fuerzas interiores. Con entendimiento recibido de Él, aun en la aflicción, aprendemos a vivir de verdad. Versión Popular.

Señor, tú eres justo; rectos son tus decretos. Todos tus mandatos son justos y verdaderos. Me consume el celo que siento por tus palabras, pues mis enemigos se han olvidado de ellas. Tu promesa ha pasado las más duras pruebas; por eso la ama este siervo tuyo. Humilde soy, y despreciado, pero no me olvido de tus preceptos. Tu justicia es siempre justa, y tu enseñanza es la verdad. Me he visto angustiado y en aprietos, pero tus mandamientos me alegraron. Tus mandatos son siempre justos; ¡dame entendimiento para que pueda yo vivir!

COF

La Santidad en Riesgo

La letra hebrea ק (Qof / Cof) es una de las más ricas y paradójicas del alfabeto, precisamente porque une lo más bajo con lo más alto. Valor fonético: /k/ gutural (similar a “k”, pero más profunda que כ kaf) Valor numérico (guematría): 100 Posición en el alfabeto: 19ª letra Clasificación: Letra gutural profunda La raíz ק-ו-ף está relacionada con: Qof como “mono o simio (imitación) Ideas de copia, imitación, reflejo En hebreo bíblico y rabínico, esta noción de imitación es ambigua: Puede ser aprendizaje O puede ser falsificación de lo auténtico Desde una perspectiva lingüística, Qof se diferencia de Kaf (כ) en que Kaf es una “k” frontal, mientras que Qof es posterior, pronunciada desde lo profundo de la garganta, lo cual ya sugiere una dimensión simbólica más “interna” o “oscura”.

La letra ק se compone de: Un cuerpo similar a Resh (ר) Un trazo descendente que cruza la línea base Esto es crucial. En la caligrafía tradicional: Ninguna otra letra (salvo finales) desciende tanto por debajo de la línea. Qof rompe el “equilibrio visual” del texto. Qof como descenso al mundo material En la Cábala, Qof representa: El descenso del alma al mundo material. La entrada de lo sagrado en un ámbito de impureza, caos o ilusión. El trazo que baja simboliza: La conciencia que cae por debajo del nivel espiritual La inmersión en lo instintivo, lo corporal, lo inconsciente Por eso Qof está asociada a: La santidad en peligro La espiritualidad puesta a prueba

El vínculo de Qof con el “mono” no es accidental. En textos místicos: El mono imita al ser humano sin comprender Así, Qof representa la imitación externa de la santidad. Rituales sin conciencia. Religión sin transformación interior. Espiritualidad performativa. En este sentido, Qof advierte: No todo lo que parece sagrado lo es. La raíz קדש (kadosh, santo) comienza con Qof. Esto es profundamente paradójico: La santidad auténtica comienza en un lugar de riesgo. Antes de elevarse, lo santo debe atravesar lo profano. Por eso, Qof enseña que: La santidad no es huida del mundo. Es redención de lo bajo

Guematría y significado numérico. Qof = 100 En la tradición hebrea: 10 = plenitud básica. 100 = plenitud elevada, pero también exceso. Esto refuerza la ambigüedad:100 puede ser perfección.  O puede ser desmesura, inflación del ego espiritual En lecturas espirituales progresivas: Qof representa el momento en que el alma: Se enfrenta a su sombra. Vive la tensión entre apariencia y verdad. Aprende que la espiritualidad auténtica no siempre es luminosa. En términos psicológicos (lectura contemporánea): Qof corresponde al trabajo con el inconsciente. Con lo reprimido. Con la falsedad del “yo espiritualizado”. Académicamente, Qof: Es una letra gutural profunda. Asociada a imitación y copia. Gráficamente ligada al descenso. Espiritualmente, Representa la caída necesaria para la redención. Advierte contra la santidad superficial. Enseña que lo divino puede habitar incluso lo más bajo. Qof no es la santidad lograda, sino la santidad en riesgo.

Clamar es Reclamar

(145) Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, Y guardaré tus estatutos. (146) A ti clamé; sálvame, Y guardaré tus testimonios.

Hay momentos en la vida en que ya no alcanzan las fuerzas ni las palabras bonitas. Entonces solo queda clamar, pero clamar con todo el corazón. No es un grito vacío, es una súplica sincera delante de Dios. El salmista no clama para recibir cosas, clama para recibir respuesta. Y esa respuesta tiene un propósito: vivir conforme a los estatutos del Señor. Clamar a Dios implica reconocer que no podemos solos. “Sálvame”, dice el salmista, porque sabe que la salvación viene de Él. Pero la salvación no termina en el alivio, continúa en la obediencia. Guardar los testimonios de Dios es una respuesta de gratitud. Dios no busca promesas vacías, busca corazones rendidos. Cuando clamamos de verdad, nuestra vida comienza a alinearse con su verdad. La oración sincera transforma primero al que ora. Dios responde, pero también enseña a caminar en su voluntad. Clamar y obedecer son dos pasos que van juntos. Porque quien ha sido escuchado por Dios, desea vivir para honrarlo.

Acercados a La Maldad

(147) Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra. (148) Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, Para meditar en tus mandatos.

Me anticipo al alba cuando todo está en silencio y el corazón aún no se distrae. Antes de que el día me reclame, levanto mi voz y clamo a Dios. No clamo por costumbre, sino por necesidad. He aprendido a esperar, no en mis fuerzas, sino en su palabra fiel. Esperar en Dios no es pasividad, es confianza activa. Es decidir creer aun cuando no veo respuestas inmediatas. Mis ojos también se adelantan a la noche, cuando el cansancio llega. En las vigilias, cuando otros duermen, el alma piensa con claridad. Allí medito en sus mandatos, no para saber más, sino para vivir mejor. La Palabra me ordena cuando mis emociones se confunden. Me corrige sin herirme y me guía sin gritar. Buscar a Dios temprano cambia la dirección del día. Meditar en su palabra sostiene la fe en la oscuridad. Así aprendo que Dios habla al que le da tiempo. que la esperanza se fortalece cuando la vida se rinde a su verdad.

(149) Oye mi voz conforme a tu misericordia; Oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio. (150) Se acercaron a la maldad los que me persiguen; Se alejaron de tu ley.

Escuchar la voz de Dios es un acto de humildad que nace de reconocer nuestra necesidad. Cuando pedimos misericordia, aceptamos que no todo lo podemos solos. Dios no responde por mérito, sino por amor constante y fiel. Su misericordia no solo consuela, también corrige y levanta. Pedir vida conforme a su juicio es desear una vida ordenada y verdadera. El juicio de Dios no destruye, sino que endereza el camino torcido. En medio de la presión y la persecución, la fe se vuelve más sincera. El mal suele acercarse con ruido, prisa y engaño. Quienes se apartan de la ley de Dios pierden el rumbo interior. La cercanía al mal enfría el corazón y nubla la conciencia. Alejarse de la verdad es un proceso lento pero peligroso. Por eso es vital volver cada día a la palabra de Dios. Ella da vida cuando el ánimo está cansado y herido. Vivir conforme a su voluntad trae paz aun en la dificultad. Elegir la ley de Dios es elegir vida, aun cuando otros se aparten.

Son Testimonios Eternos

(151) Cercano estás tú, oh Jehová, Y todos tus mandamientos son verdad. (152)  Hace ya mucho que he entendido tus testimonios, Que para siempre los has establecido.

Dios no está lejos ni distraído. Está cerca, más cerca de lo que muchas veces creemos, incluso cuando la vida aprieta y el corazón se cansa. Su cercanía no es solo una idea bonita, es una realidad que se nota cuando recordamos que lo que Él dice es verdad, firme y confiable. Sus mandamientos no cambian según el humor del día ni según la conveniencia del momento; son verdad hoy, mañana y siempre. Con el paso del tiempo uno va entendiendo algo importante: lo que Dios ha establecido no es pasajero. Sus testimonios no fueron pensados solo para una época ni para un tipo especial de personas, sino para sostener la vida en cualquier circunstancia. Cuando todo alrededor se mueve, falla o se derrumba, lo que Dios dijo permanece en pie. Por eso confiar en su palabra no es un acto ingenuo, es una decisión sabia. Saber que Dios está cerca da descanso, y saber que su verdad es eterna da dirección. No hace falta entenderlo todo para caminar seguros; alcanza con apoyarse en lo que Él ya dejó establecido para siempre. Versión Popular.

 Señor, te llamo con todo el corazón; ¡respóndeme, pues quiero cumplir tus leyes!  A ti clamo, ayúdame para que cumpla tus mandatos.  Antes de amanecer, me levanto a pedirte ayuda; he puesto mi esperanza en tu promesa. Antes de anochecer, mis ojos ya están velando para meditar en tu promesa.  Oye mi voz, Señor, por tu amor; dame vida, conforme a tu justicia.  Están cerca mis crueles perseguidores, pero están lejos de tu enseñanza. Tú, Señor, estás cerca, y todos tus mandamientos son verdaderos  Desde hace mucho conozco tus mandatos, establecidos por ti eternamente.

RESH

De la Conciencia a La Mente

La letra Resh (ר) del alfabeto hebreo admite una lectura rica tanto académica/filológica como espiritual/simbólica, y ambas dimensiones se complementan profundamente en la tradición judía. Análisis académico y lingüístico.Posición y valor: Orden: 20.ª letra del alfabeto hebreo. Valor numérico (guematria): 200. Nombre: רֵישׁ (Resh), que significa literalmente “cabeza”, “principio” o “lo primero”. Este significado no es metafórico: en lenguas semíticas antiguas, la raíz R-ʾ-Sh se asocia de forma consistente con la idea de liderazgo, inicio o jerarquía (por ejemplo, rosh = cabeza). Origen histórico:  Desde un punto de vista paleográfico, Resh proviene de un pictograma proto-sinaítico que representaba una cabeza humana vista de perfil. Con el tiempo, el trazo se estilizó hasta adquirir su forma actual en el hebreo cuadrado.Este dato es clave: Resh no surge como una abstracción, sino como una imagen concreta del pensamiento humano, del punto desde el cual se percibe y se decide.Relación con otras letras: Resh se parece gráficamente a la letra Dalet (ד), pero carece del pequeño trazo posterior. Esta diferencia mínima tiene enormes implicaciones simbólicas (y teológicas), como veremos después.

Análisis espiritual y simbólico. Resh como “conciencia” o “mente”. Al significar “cabeza”, Resh simboliza: El intelecto. La conciencia individual. El punto de vista desde el cual una persona interpreta la realidad. En la tradición espiritual judía, la cabeza no es solo el lugar del pensamiento, sino el centro de dirección del alma. Resh representa el inicio del movimiento interior: antes de actuar, se piensa; antes de crear, se concibe. Paradójicamente, Resh también se asocia con la palabra רָשׁ (rash), que significa pobre o desposeído. Espiritualmente, esto enseña que: El verdadero liderazgo (rosh) requiere vaciamiento del ego. La cabeza debe estar “vacía” de arrogancia para recibir sabiduría. Aquí aparece una tensión fundamental: Resh puede ser cabeza soberbia o cabeza humilde, dependiendo de su orientación interior.

Comparada con Dalet, Resh carece del pequeño trazo que, según la mística judía, simboliza: La presencia divina. La apertura hacia el otro. Por eso, Resh representa la mente humana cuando se percibe separada, cuando se entiende como centro autónomo. No es negativa en sí misma, pero corre el riesgo de caer en el egocentrismo si no se “abre” a lo trascendente. Guematria 200. El número 200 se asocia con: Multiplicación. Expansión del pensamiento. Complejidad. Espiritualmente, esto indica que la mente (Resh) tiene un enorme poder creativo: puede construir mundos simbólicos… o perderse en ellos.

Resh en la mística (Cábala). En la Cábala, Resh se relaciona con: El intelecto no integrado. El yo que todavía no se ha alineado con la voluntad divina. El comienzo del descenso hacia la multiplicidad. No es casual que “רָע (ra, mal)” comience con Resh. El mal no surge primero de la acción, sino de una percepción distorsionada, de una cabeza que se cree centro absoluto. Pero esa misma letra también inicia palabras como:  (rajamim, compasión) (ruaj, espíritu) Lo que indica que Resh no es caída ni redención en sí misma, sino potencial. La letra Resh (ר) representa el inicio de la conciencia individual, la mente que se reconoce como “cabeza”. Académicamente, remite al liderazgo y al principio; espiritualmente, encarna la tensión entre ego y humildad, entre autonomía y apertura a lo divino. Resh enseña que: La cabeza puede ser corona… o carga. Todo depende de hacia dónde se incline.

Palabra Que Vivifica

(153) Resh Mira mi aflicción, y líbrame, Porque de tu ley no me he olvidado. (154) Defiende mi causa, y redímeme; Vivifícame con tu palabra.

En la aflicción aprendemos a mirar a Dios con mayor sinceridad. El salmista no niega su dolor, lo presenta delante del Señor. Reconoce que solo Dios ve la herida completa del corazón.
Pide liberación, no por mérito propio, sino por fidelidad a la Palabra. Recordar la ley de Dios en medio del dolor sostiene la fe. Cuando todo parece injusto, Dios es el mejor defensor. Él conoce nuestra causa mejor que nosotros mismos. Redimir es más que ayudar, es restaurar lo que estaba perdido. La Palabra de Dios trae vida cuando el ánimo está cansado. No siempre cambia la circunstancia, pero sí renueva el interior. Aferrarse a la verdad evita que el dolor nos endurezca. Dios actúa a su tiempo, aunque la espera duela.
La oración sincera abre espacio para la esperanza. Cada prueba puede convertirse en un lugar de encuentro con Dios. Confiar en su Palabra nos mantiene vivos aun en la aflicción.

Firmes en El Testimonio

(155) Lejos está de los impíos la salvación, Porque no buscan tus estatutos. (156) Muchas son tus misericordias, oh Jehová; Vivifícame conforme a tus juicios. (157) Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, Mas de tus testimonios no me he apartado.

La salvación no se aleja de los impíos por falta de poder divino, sino por su negativa a buscar los estatutos del Señor. La Escritura muestra que el corazón que rehúye la verdad también se priva voluntariamente de la vida que Dios ofrece. Buscar los estatutos no es un acto intelectual aislado, sino una disposición humilde de obediencia diaria. En contraste, el salmista apela a las muchas misericordias de Dios, reconociendo que su esperanza no está en sí mismo. La misericordia divina no anula la justicia, sino que se manifiesta precisamente conforme a los juicios del Señor. Ser vivificado por Dios implica ser sostenido espiritualmente en coherencia con su palabra revelada. La vida que Dios da no es meramente emocional, sino una fuerza moral para perseverar en lo correcto. El creyente fiel no está exento de persecución ni de enemigos, como lo confirma la experiencia bíblica. Sin embargo, la presión externa no justifica el abandono de los testimonios de Dios. La fidelidad en medio de la oposición es una expresión concreta de confianza en la verdad divina. Apartarse de la palabra para evitar el conflicto es perder la vida que se pretende conservar. Permanecer en los testimonios es una decisión práctica que se renueva cada día. Dios no promete ausencia de adversidad, sino presencia fiel en medio de ella. La obediencia sostenida es el camino donde la misericordia se experimenta plenamente. Así, la vida espiritual se fortalece cuando la fe se traduce en constancia obediente.

(158) Veía a los prevaricadores, y me disgustaba, Porque no guardaban tus palabras. (159) Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos; Vivifícame conforme a tu misericordia. (160) La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.

Al mirar a quienes desprecian la verdad, el corazón se entristece. No por sentirnos mejores, sino por ver el daño que causa alejarse de Dios. La desobediencia rompe relaciones, confunde el camino y endurece el alma. Por eso nace un santo disgusto: amar el bien nos vuelve sensibles al mal. En medio de ese dolor, el salmista afirma su amor por los mandamientos. Amar la palabra no es teoría, es elegirla cuando cuesta. Pedir vida a Dios es reconocer que sin su misericordia nos apagamos. Su palabra nos despierta, corrige y vuelve a encender la esperanza. Vivir según ella es un acto diario, sencillo y concreto. Escuchar, obedecer y perseverar aun cuando otros no lo hacen. La verdad de Dios no cambia con el tiempo ni con las modas. Su justicia permanece firme cuando todo alrededor es inestable. Confiar en esa verdad nos da paz para decidir bien. Y nos da fuerza para caminar rectos en un mundo torcido. Así, la palabra eterna se vuelve vida real en lo cotidiano. Versión Popular.

Mira mi aflicción y líbrame, pues no me he olvidado de tu enseñanza. Defiende mi caso y rescátame; ¡dame vida, conforme a tu promesa! Tu ayuda está lejos de los malvados, porque no siguen tus leyes.  Señor, es muy grande tu ternura; dame vida, conforme a tu justicia.  Muchos son mis enemigos y opresores, pero yo no me aparto de tus mandatos.  No soporto a los traidores, a los que no obedecen tus mandamientos Señor, mira cómo amo tus preceptos; ¡dame vida, por tu amor!  En tu palabra se resume la verdad; eternos y justos son todos tus decretos.

SIN

Energías Que Transforman

La letra Sin (שׂ) del alfabeto hebreo es una de las dos formas de la letra Shin, diferenciándose por el punto (diacrítico) colocado a la izquierda, lo que determina su pronunciación como /s/. Desde un punto de vista académico, Sin no es una letra independiente en la escritura tradicional, sino una variante fonética de Shin; ambas comparten la misma forma gráfica básica y el mismo lugar en el alfabeto. Esta distinción refleja la precisión del hebreo bíblico para conservar sonidos antiguos dentro de una misma estructura escrita.

En el plano simbólico y espiritual, Sin hereda gran parte del significado general de Shin, pero con matices propios. Shin suele asociarse con energía, transformación y fuego, representando la fuerza activa que impulsa el cambio. Sin, al pronunciarse suavemente como /s/, expresa esa misma energía de manera más contenida y regulada. Por ello, algunos enfoques espirituales la relacionan con la disciplina, el discernimiento y el control consciente de la fuerza interior, más que con su expresión intensa.

Desde la tradición mística judía, especialmente en interpretaciones cabalísticas posteriores, se ha sugerido que la diferencia entre Shin (punto a la derecha) y Sin (punto a la izquierda) puede aludir simbólicamente a dos direcciones de la energía: expansión y restricción. En este marco, Sin se vincula con la capacidad de poner límites, refinar el juicio y orientar la acción con claridad moral. No se trata de una oposición al impulso vital, sino de su equilibrio, permitiendo que la fuerza no se disperse ni se vuelva destructiva.

En síntesis, la letra Sin representa la energía transformadora expresada con moderación, la sabiduría que sabe cuándo actuar y cuándo contenerse. Su significado espiritual invita a comprender que el crecimiento auténtico no solo depende de la intensidad del impulso, sino también de la capacidad de dirigirlo con conciencia, orden y responsabilidad.

Un Temor que No es Miedo

(161) Príncipes me han perseguido sin causa, Pero mi corazón tuvo temor de tus palabras. (162) Me regocijo en tu palabra Como el que halla muchos despojos.

A veces en la vida uno se da cuenta de que no siempre los ataques vienen porque hicimos algo mal. Hay momentos en los que la persecución, la crítica o la presión aparecen sin causa, como dice el salmista: “Príncipes me han perseguido sin causa”. Y eso duele, porque cuando la injusticia llega desde personas con poder, influencia o autoridad, el golpe se siente más fuerte. No es solo el daño, es la impotencia de saber que uno está haciendo lo correcto y aun así es señalado. Pero el corazón del creyente no se gobierna por el miedo a los hombres, sino por el respeto profundo a la voz de Dios. Por eso el salmista aclara algo clave: “mi corazón tuvo temor de tus palabras”. No es miedo paralizante, es reverencia. Es entender que, por encima de cualquier amenaza humana, está la Palabra de Dios marcando el camino. Cuando uno se aferra a esa Palabra, el ruido de la persecución pierde fuerza, porque el alma sabe en quién confía.

Y aquí ocurre algo hermoso: la Palabra no solo sostiene, también alegra. En medio del conflicto, el salmista no habla de resignación, sino de gozo: “Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos”. Es una imagen fuerte, casi exagerada, porque compara la Palabra de Dios con un botín inesperado, con una ganancia abundante que llena de alegría. Es decir, aun cuando afuera todo parece injusto, por dentro hay una riqueza que nadie puede quitar. Esto nos enseña que la verdadera victoria no siempre es callar a los perseguidores, sino mantener el corazón firme y alegre en Dios. Cuando la Palabra se vuelve nuestro tesoro, deja de ser solo un texto y se convierte en refugio, en fuerza y en celebración. Entonces, aunque nos persigan sin causa, seguimos caminando con paz, porque sabemos que lo más valioso ya lo hemos encontrado.

Un Amor, Una Paz

(163) La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo. (164) Siete veces al día te alabo A causa de tus justos juicios. (165) Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo.

La mentira nos enreda y nos hace sentir sucia el alma, pero Dios nos invita a vivir con sinceridad. Su ley no es una carga, sino un camino que nos guía día a día. Cuando amamos la verdad de Dios, encontramos firmeza en lo que hacemos. No basta con decir “sí” a Dios con la boca; el corazón también tiene que estar de acuerdo. Alabarlo varias veces al día no es solo repetir palabras, es reconocer que su justicia nos sostiene. Cada vez que agradecemos a Dios, reforzamos nuestra fe y claridad en decisiones difíciles. Quien ama la ley del Señor encuentra paz que no depende de los problemas de afuera. Esa paz protege de tropezar, porque nos hace actuar con cuidado y honestidad. No es magia, es disciplina espiritual que fortalece nuestro carácter. La mentira puede parecer salida fácil, pero siempre deja dolor y miedo. La verdad de Dios da libertad y confianza, y eso se nota en la vida cotidiana. Si mantenemos nuestra mirada en sus mandamientos, caminamos con pasos seguros. Repetir su palabra y meditarla nos hace fuertes frente a la tentación. La alegría de vivir según Dios supera cualquier ganancia pasajera que la mentira ofrezca. Amar la ley de Dios no es teoría: es práctica diaria que transforma la vida y nos acerca a Él.

(166) Tu salvación he esperado, oh Jehová, Y tus mandamientos he puesto por obra. (167)  Mi alma ha guardado tus testimonios, Y los he amado en gran manera. (168)  He guardado tus mandamientos y tus testimonios, Porque todos mis caminos están delante de ti.

He esperado en Dios con todo mi corazón, porque sé que Él nunca falla ni olvida a los que confían en Él. No es sólo esperar, es vivir cada día poniendo en práctica sus mandamientos. Cuando sigo Sus caminos, mi vida encuentra paz y dirección. Los mandamientos de Dios no son cargas, son guías que me muestran cómo amar y vivir bien. Mi alma se alegra en guardar Sus testimonios, porque ahí está la verdad que no falla. Amar la Palabra de Dios es más que palabras bonitas; es dejar que transforme mi corazón. Cada decisión que tomo, cada paso que doy, está delante de Sus ojos. No puedo esconder nada; Él sabe mis caminos y mis pensamientos. Por eso elijo caminar en obediencia, confiando en que su plan es perfecto. Guardar Su palabra me da seguridad, aunque el mundo parezca incierto. Es como sembrar semillas que darán fruto eterno en mi vida y en la de otros. Dios ve mi esfuerzo y mi amor por Él, y eso fortalece mi fe. Mi esperanza no está en lo que yo pueda hacer, sino en Su fidelidad. Y en todo esto, aprendo que vivir según Su Palabra es la verdadera libertad y alegría. Versión Popular.

Hombres poderosos me persiguen sin motivo, pero mi corazón reverencia tus palabras. Yo me siento feliz con tu promesa, como quien se encuentra un gran tesoro. Odio la mentira, no la soporto; pero amo tu enseñanza. A todas horas te alabo por tus justos decretos. Los que aman tu enseñanza gozan de mucha paz, y nada los hace caer.  Señor, espero que me salves, pues he puesto en práctica tus mandamientos. Yo obedezco tus mandato y los amo de todo corazón. Yo obedezco tus preceptos y mandatos; ¡tú conoces toda mi conducta!

TAU

Nada Termina en Vano

La letra Tau (ת) es la última letra del alfabeto hebreo y, tanto en el pensamiento espiritual como en el académico, representa la culminación, el sello final y la plenitud de un proceso. Su posición al final del alfabeto no es casual: Tau simboliza el cierre de un ciclo, el punto donde todo lo iniciado encuentra sentido, destino y propósito. Desde un análisis lingüístico y académico, Tau tiene el valor numérico de 400, un número asociado en la tradición hebrea a procesos largos, completos y exigentes. En la Biblia hebrea, el 400 suele aparecer vinculado a períodos de prueba o maduración, lo que refuerza la idea de que Tau no representa un final simple, sino un final logrado después del esfuerzo. En su forma antigua paleo hebrea, la Tau se dibujaba como una cruz o marca, similar a una “X”, lo que indicaba una señal, un límite o una identificación clara. De hecho, en el hebreo bíblico, la palabra “תו” (tav) se usaba como marca o señal distintiva, algo que separa, identifica y confirma.

En el significado espiritual, Tau es vista como el sello de Dios, la marca de la verdad y la fidelidad. Representa aquello que queda grabado en la vida de una persona después de haber pasado por procesos de aprendizaje, corrección y transformación. No habla de comienzos, sino de resultados; no de promesas, sino de cumplimiento. Espiritualmente, Tau nos recuerda que todo camino tiene un propósito final y que cada experiencia, buena o difícil, deja una marca que forma nuestra identidad. En el libro de Ezequiel (9:4), la Tau aparece como una marca protectora puesta sobre las personas fieles, lo que refuerza su sentido espiritual como señal de pertenencia, compromiso y alineación con la justicia. En este contexto, Tau no es solo una letra, sino un símbolo de responsabilidad moral y espiritual: quien lleva la Tau ha sido probado y ha permanecido firme.

Usando un lenguaje popular, se puede decir que la Tau es como la firma al final de un contrato, el “hasta aquí llegamos” que confirma que todo lo anterior valió la pena. Es la marca que dice: “el proceso terminó y dejó huella”. Representa madurez, cierre, verdad y consecuencia. No se puede llegar a la Tau sin haber recorrido todo el alfabeto, así como no se llega a la sabiduría sin haber vivido, aprendido y resistido. En resumen, la letra Tau enseña que nada termina en vano. Todo cierre trae una enseñanza, toda marca tiene un significado, y toda vida, cuando se vive con sentido, deja un sello que permanece.

(169) Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra. (170) Llegue mi oración delante de ti; Líbrame conforme a tu dicho.

Cuando levanto mi voz a Dios, no lo hago para impresionar, sino porque lo necesito de verdad. El clamor que sale del corazón sincero siempre encuentra camino hasta el cielo. Dios no se molesta con nuestras preguntas; al contrario, promete darnos entendimiento. Su palabra no es adorno religioso, es guía clara para caminar cada día. Pedir entendimiento es reconocer que solos no sabemos escoger bien. En la oración aprendemos a mirar la vida con los ojos de Dios. Allí entendemos por qué algunas puertas se cierran y otras se abren. Cuando oramos, también pedimos ser librados de lo que nos hace daño. Dios libra, no solo de peligros visibles, sino de malas decisiones. Su promesa es firme: Él responde conforme a lo que ha dicho. Por eso vale la pena confiar incluso cuando no vemos resultados rápidos. Orar es poner la carga en manos más fuertes que las nuestras. Es descansar sabiendo que Dios escucha aun el susurro cansado. Cada día podemos clamar, aprender y ser transformados por su palabra. Así la fe se vuelve práctica y la vida camina con esperanza.

Rebosantes de Alabanza

(171) Mis labios rebosarán alabanza Cuando me enseñes tus estatutos. (172) Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia. (173) Esté tu mano pronta para socorrerme, Porque tus mandamientos he escogido.

Mis labios se llenan de alabanza cuando entiendo que Dios no solo manda, sino enseña con paciencia. Alabar no es repetir palabras bonitas, es vivir agradecido por lo que Él nos muestra cada día. Cuando Dios nos enseña sus caminos, el corazón se acomoda y la vida encuentra orden. Por eso mi lengua quiere hablar de sus dichos, porque en ellos hay verdad para lo cotidiano. La Palabra no es teoría, es consejo práctico para la casa, el trabajo y la calle. Sus mandamientos son justicia porque no aplastan, sino que cuidan y levantan.
Dios no pide algo que no sea bueno para nosotros, aunque a veces cueste entenderlo. Elegir sus mandamientos es decidir caminar derecho aun cuando otros tomen atajos. Esa elección nos da paz, aunque el camino sea largo o empinado. Por eso pedimos que su mano esté pronta para ayudarnos cuando flaquean las fuerzas. No pedimos que haga todo, sino que nos sostenga mientras obedecemos. La ayuda de Dios llega cuando confiamos más en su voluntad que en nuestra prisa. Alabar, hablar y elegir sus mandamientos es una forma de vivir con fe sencilla. Es reconocer que solos no podemos, pero acompañados por Él sí seguimos adelante. Así la fe se vuelve práctica, la alabanza sincera y la vida más justa cada día.

Nunca Olvides Sus Mandamientos

(174) He deseado tu salvación, oh Jehová, Y tu ley es mi delicia. (175) Viva mi alma y te alabe, Y tus juicios me ayuden. (176)  Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, Porque no me he olvidado de tus mandamientos.

He deseado tu salvación, Señor, no como idea lejana, sino como auxilio diario. En medio del ruido y las prisas, tu ley se vuelve descanso y dirección. No es carga, es delicia, porque ordena el corazón y aclara el camino. Cuando la vida aprieta, recuerdo que vivir es más que solo sobrevivir. Que mi alma viva de verdad, no dormida ni resignada. Que al vivir, también te alabe con hechos sencillos y sinceros. Tus juicios no me aplastan, me sostienen cuando pierdo el equilibrio. Muchas veces he caminado sin rumbo, confiando demasiado en mí mismo. Como oveja distraída, me fui tras lo fácil y lo inmediato. Aun así, no dejé de saber que tus mandamientos eran verdad. Por eso hoy no presumo fuerza, pido que me busques. Reconozco que necesito ser hallado, guiado y corregido. No porque sea perfecto, sino porque sigo siendo tu siervo. Tu salvación es regreso, es abrazo y es nuevo comienzo. Y en ese volver, encuentro sentido para seguir caminando. Versión Popular.

 Lleguen mis gritos, Señor, a tu presencia; ¡dame entendimiento, conforme a tu palabra! Llegue mi oración a tu presencia; ¡líbrame, conforme a tu promesa!  Brote de mis labios la alabanza, pues tú me has enseñado tus leyes. Entonen mis labios un canto a tu promesa, porque todos tus mandamientos son justos. Esté lista tu mano a darme ayuda, porque he preferido tus preceptos.  Señor, ¡deseo que me salves! ¡Yo me siento feliz con tu enseñanza!  Quiero vivir para alabarte; que tu justicia me ayude.  Me he extraviado como una oveja; ¡ven en busca mía, pues no me he olvidado de tus mandamientos!

¿Sólo Un Extenso Salmo?

El Salmo 119 no es simplemente el capítulo más largo de la Biblia, ni un despliegue literario para admirar desde lejos; es la confesión insistente, casi obstinada, de una persona que descubrió que la vida solo cobra sentido cuando se vive a la luz de la Palabra de Dios. A lo largo de cada sección se percibe una relación viva, a veces tensa, pero siempre honesta, entre el corazón humano y la voluntad divina. El salmista no escribe desde la comodidad ni desde una fe ingenua: escribe desde la experiencia, desde la lucha diaria por mantenerse fiel cuando el entorno aprieta, cuando los enemigos abundan y cuando el alma parece desfallecer.

Aquí la Palabra no es un concepto abstracto ni una teoría espiritual; es consejo, refugio, corrección, consuelo y dirección. Es aquello a lo que se vuelve cuando no se entiende el camino, cuando la justicia parece ausente y cuando obedecer tiene un costo real. El salmista ama la ley de Dios no porque sea fácil cumplirla, sino porque ha comprobado que fuera de ella el corazón se dispersa y se engaña a sí mismo. Por eso pide entendimiento, no solo información; vida, no solo normas; cercanía, no solo respuestas.

El Salmo 119 revela que la verdadera espiritualidad no consiste en no caer, sino en saber dónde volver cuando se cae. Hay gozo, pero también lágrimas; hay determinación, pero también súplica. La obediencia que aparece aquí no es mecánica ni forzada, sino nacida del reconocimiento de que Dios es bueno y que sus caminos, aun cuando duelen, conducen a la vida. La Palabra se convierte en lámpara en la noche, no porque elimine la oscuridad, sino porque permite dar el siguiente paso sin perderse.

Al cerrar este salmo, queda una enseñanza clara y profunda: permanecer en la Palabra es un acto diario de amor y resistencia. No se trata de saber más, sino de dejarnos moldear; no de dominar el texto, sino de permitir que el texto nos lea. El Salmo 119 nos llama a una fe perseverante, humilde y encarnada, una fe que aprende a caminar despacio, a confiar incluso sin entenderlo todo y a encontrar, en la voz de Dios, la estabilidad que el mundo no puede ofrecer.

Orando a La Luz del Salmo 119

“Considera mi aflicción, y líbrame, pues no me he olvidado de tu ley.  Padre bueno en este día te suplico me permitas orar a la luz de esta porción del Salmo 119. Padre mío, quiero suplicarte a favor de todos aquellos hijos e hijas tuyas que están pasando por momentos difíciles de prueba y aflicción. Padre Celestial, ten misericordia de tu amada Iglesia y líbrala. Padre mío, oro también a favor de mi comunidad de fe. Ayúdala en sus aflicciones y líbrala. Ayuda a mi amada familia y líbrala de toda prueba, dolor o aflicción.

Padre mío, yo te quiero dar gracias por el salmista, por su ejemplo, por su disposición a no olvidarse de tu Ley a pesar de su aflicción. Padre mío, en horas de aflicción tiendo a justificarme a mi mismo y descuido la contemplación de tu Ley pero te pido me perdones y me restaures a vivir en niveles de vida como las de este salmista. Ayúdame oh Dios para que, a partir de este día, cualquiera sea la aflicción que golpee mi vida, yo no ponga tu Ley en segundo plano, sino más bien, pueda también yo decir como el salmista: «Considera mi aflicción, y líbrame, pues no me he olvidado de tu ley.» Líbrame oh Señor de toda aflicción y ayúdame a permanecer en tu santa Ley. Permite oh Dios que yo no me olvide de oír, leer, estudiar, meditar y memorizar tu santa palabra. 

Defiende mi causa, rescátame; dame vida conforme a tu promesa. Padre celestial, al mirar en medio de nuestras aflicciones, ayúdanos a mirarte solo a Ti. Solo Tú puedes considerar nuestras aflicciones. Solo Tú puedes librarnos. Solo Tú puedes defender nuestra causa. Solo Tú puedes rescatarnos. Danos vida oh Dios porque a Ti nos volvemos. Padre mío, ayuda a tu verdadera Iglesia, la genuina, y defiende su causa alrededor de la tierra. Rescátala. Dale vida de acuerdo a tus promesas. Defiende la causa de nuestra comunidad de fe, rescátala, dale vida en el nombre de Jesucristo. Señor, defiende la causa de nuestra familia. Rescátala, dale vida. Padre mío, con palabras del salmista te suplico: «Defiende mi causa, rescátame; dame vida conforme a tu promesa.» Padre gracias por tus promesas. El salmista tenía como firme refugio una específica promesa y con ella se aferraba para buscar tu favor. Ayúdame a orar en función de tus promesas. 

La salvación está lejos de los impíos, porque ellos no buscan tus decretos. Padre mío, aunque tu creaste los cielos y la tierra y diste vida al hombre con tu buena palabra, el hombre no te conoce. Padre mío, perdónanos por ser ciegos y sordos a tu verdad. Padre mío, ayúdanos. Te ruego traigas salvación a la tierra a través del evangelio de tu hijo Jesucristo. Bien conocía el salmista la condición del hombre oh Señor: «La salvación está lejos de los impíos». Padre mío, ahora entiendo que entre más alejada está una generación de tu buena palabra más alejada está de tu salvación. Y entre más alejada esté esta generación de tu santa verdad menos va a buscar tus decretos. Oh Dios trae un avivamiento a esta generación para que oigan tu verdad, para que crean tu verdad y la obedezcan y no se pierdan. 

Grande es, Señor, tu compasión; dame vida conforme a tus juicios. Padre mío, tu gran amor perdura para siempre. Tu misericordia es desde el siglo y hasta el siglo. Tu fidelidad es eterna. Como dice tu salmista: «Grande es, Señor, tu compasión». Ten compasión de tu amada Iglesia oh Dios, ten compasión de mi comunidad de fe. Ten compasión de mi familia. Ten compasión de Israel. Ten compasión de las naciones de la tierra. Ten compasión de mí y «dame vida conforme a tus juicios.» Ten compasión de mí y «dame vida conforme a tu promesa.» Danos vida para servirte oh Señor. Danos vida para buscar tu rostro y tu verdad. Danos vida para orar e interceder a favor de tu Iglesia, y de nuestras comunidades de fe, y de nuestras familias, y de Israel y del mundo en general. Oh Dios ayúdanos a vivir delante de Ti y ayúdanos a confiar en tu compasión. 

Muchos son mis adversarios y mis perseguidores, pero yo no me aparto de tus estatutos. Padre mío, dame vida a pesar de mis adversarios. Líbrame de la boca del perro y de las garras del león. Líbrame oh Dios de la furia de diablos y demonios. Ayúdame a estar en pie y a no ser avergonzado. Señor enséñame a tener el carácter de este tremendo salmista que bien pudo haber sido Nehemías o Esdras. A pesar de la aflicción que le provocaban sus adversarios, él no se apartaba de tu Ley. Ayúdame oh Dios a no apartarme de tu Ley pase lo que pase. Ayúdame a tener firme propósito en la búsqueda de tu buena palabra. Ayúdame a tener esa firme disposición hacia tu palabra. Ayuda a tu Iglesia oh Señor a enfocarme en tu verdad. Ayuda a mi comunidad de fe a no ser negligente en cuanto a tu verdad. Ayuda a mi familia a mirar en tu Ley todos los días de su existencia. 

Miro a esos renegados y me dan náuseas, porque no cumplen tus palabras. Padre mío, vuélveme por completo hacia tu verdad. Vuélveme hacia tu santa Ley. Ayúdame por sobre todas las cosas a procurar guardar tus mandamientos para no pecar contra Ti. Dame ese santo carácter de los que buscan tu rostro y de los que buscan tu palabra. Señor, ayúdame a sentir nauseas de los «renegados», de las babilonias falsas. Ayúdame a sentir nauseas de los apóstatas. Dame del celo de tu causa oh Dios, dame del celo de tu Casa. El salmista conocía a su generación. El salmista conocía cuán lejos estaban de tu verdad. El salmista decía: «Miro a esos renegados y me dan náuseas, porque no cumplen tus palabras.» Oh Dios que el celo de tu Casa también me consuma. Ayúdame a vivir por la causa de tu evangelio. Ayúdame a vivir conforme a tu verdad. Ayúdame a enseñar tu palabra. Dame la gracia de comunicarme a través de mensajes sólidamente bíblicos. En medio de esta generación que se aleja de Ti precipitadamente, ayúdame a ser sal y luz. 

Mira, Señor, cuánto amo tus preceptos; conforme a tu gran amor, dame vida. Padre mío, dame vida. En el nombre de Jesucristo dame vida. Dame la vida de tu palabra, dame la vida de tu santo Espíritu. Como dice tu salmista: «conforme a tu gran amor, dame vida.» Dame vida y hazme útil oh Señor.  Dale vida a tu Iglesia. Dale vida a mi comunidad de fe y a mi familia. Ayúdanos a amar tus preceptos. Ayúdanos a amar tu verdad. Señor solo Tú eres testigo verdadero y solo Tú sabes cuánto amamos tu verdad. Ten misericordia oh Señor de nosotros. 

La suma de tus palabras es la verdad; tus rectos juicios permanecen para siempre. Señor y Padre que estás en los cielos santificado sea tu nombre. Venga oh Señor tu Reino. Hágase tu santa voluntad en medio de mi generación como se hace en los cielos. Danos el pan de cada día, danos también tu verdad. «La suma de tus palabras es la verdad». Jesucristo es la verdad. Danos tu verdad porque «tus rectos juicios permanecen para siempre.» Padre mío, gracias por ayudarme a orar a la luz de esta porción de este Salmo 119. Gracias Padre, y te pido estas cosas en el nombre de Jesucristo. Amén“.

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El Fin de Las Cautividades

No estaría completo este trabajo tendiente a capacitar global y panorámicamente a los cristianos para la Guerra Espiritual, si no habláramos de la liberación. De un acto que en algunos lugares es tomado como lo que es: poder de Dios manifestado para derrota y expulsión de todo espíritu inmundo de la vida de alguien, y en otros, como un hecho vergonzoso que no puede ser mostrado abiertamente. Comenzaremos por las bases de cualquier liberación, que tiene que ver con la real y genuina autoridad del creyente sobre Satanás.

Lucas 9: 1 = Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. (2) Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

Toda autoridad que Satanás pueda tener, ha sido usurpada de Dios. Debemos verlo con absoluta claridad para reconocer la autoridad que nosotros poseemos sobre el diablo, autoridad que, como veremos, nos ha sido dada por Dios por nuestra relación con Jesucristo.

Cuando Jesús vino a la tierra logró arrebatarle el cetro al usurpador. Los demonios siempre reconocieron su autoridad y aún su deidad. Cada vez que se sometieron reconocieron que Él era supremo aún sobre su jefe: Lucifer.

Alguien dijo alguna vez con mucho criterio y sabiduría que la cruz de Cristo constituye la base divina para la liberación del poder satánico. De allí que quien desea ser liberado buscará la cruz, no así quien desee seguir siendo dominado. Nosotros, por nosotros mismos, no tenemos autoridad sobre los demonios. El Salmo 8 dice bien claro que hemos sido creados “un poco menor que los ángeles”. De manera que por creación, somos inferiores.

Pero cuando al aceptar a Cristo como Señor y Salvador somos transformados en hijos de Dios, nos identificamos con Él. Efesios 1 dice que Dios resucitó a Cristo y lo sentó a su diestra y a nosotros con Él. Sabemos que cuando Él murió, morimos; cuando resucitó, resucitamos; cuando ascendió, nosotros fuimos con Él y nada podrá separarnos.

Romanos 8: 26 = Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Podemos ver con absoluta claridad en la Biblia, como Jesús ha delegado esa autoridad.

1)= Ungió a los doce y les dio autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades y los envió a predicar el evangelio de Dios y a sanar a los enfermos. (Lucas 9:1-2, arriba descripto).

2)= Envió a los setenta y les dio instrucciones decididamente precisas y específicas.- Lucas 10:8-9 = En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed de lo que os pongan delante; (9) y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.

3)= También dijo, conforme a lo que leemos en Lucas 10:19: Os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones y sobre toda fuerza del enemigo y nada os dañará.

4)= Envió a todos sus discípulos: Id por todo el mundo y predicad el evangelio … Y estas señales seguirán a los que creen; en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas … Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”.

5)= Y también dijo: El que cree en mí, las obras que yo hago él las hará también, y aún mayores hará porque yo voy al Padre.

6)= Hechos 1:8 dice que Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, haciendo referencia a la plenitud, bautismo o llenura del Espíritu Santo en la vida del creyente.

Esta es la primera y más importante liberación: sacar a una persona del reino de las tinieblas al Reino de la Luz. Es presentar el evangelio de Salvación conforme a lo que leemos en Colosenses 1:13.

Dios está esperando que participes de esta lucha. Dios espera que usted esté en pie de guerra contra el adversario, que ejerza su autoridad, la autoridad que Él le ha dado, de tal manera que usted resista y haga frente con éxito los ataques del maligno.

Muchos creyentes sufrimos constantemente tensiones y temores incesantes por no habernos apropiado y ejercitado la autoridad que Dios nos ha dado. Usted es un hijo de Dios y Él espera que resista y haga frente al enemigo, oponiéndose a él hasta hacerle huir.

TIPOS DE INFLUENCIA DIABÓLICA También en este rubro, podríamos asegurar que hay muchas disparidades en cuanto a una clasificación ordenada. De todos modos, daremos cuatro de ellas a las que creemos básicas para saber a qué cosa específica nos estamos enfrentando.

1 – OPRESION: Esto es algo externo, permanente, que actúa con el fin de vencer nuestra resistencia. Actúa a través de la tentación y de la persecución. Se produce tanto sobre creyentes como sobre inconversos. Siempre quieren doblegar las fuerzas de la persona. El que peca da lugar para que el diablo comience una obra destructiva en su vida. Pero la tentación viene y se va. Hay escritura al respecto.

1 Pedro 5: 8 = Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; (9) al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

2 – TORMENTO: Aquí el demonio está adentro de la persona, en alguna área específica y concreta de su vida. La persona tiene dominio de su vida, pero hay un área tomada por un demonio. Algunos de los síntomas que esto produce, son: Insomnio, no quieren salir, sentimientos de persecución, depresiones, no tienen paz, siempre están con problemas, a veces deseos de suicidio. A diferencia de la tentación, lo que atormenta actúa en forma continua y permanente.

Mateo 15: 22 = Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. (Observa que no es Jesús quien detecta a ese demonio, es la propia mujer, madre de la atormentada, una mujer cananea aparentemente con poca información al respecto)

Marcos 7: 29 = Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.

3 – POSESIÓN: Hay momentos en que la persona pierde el control de sí, de sus actos, de su cuerpo. Un claro ejemplo son los llamados “ataques epilépticos”. No estamos descartando que estos clínicamente sean factibles, estamos asegurando que no siempre lo son.

Otro ejemplo son los estados de “ausencia”. Tienen momentos de lucidez, pero también momentos en que carecen absolutamente de ella. Hay uno o más demonios que en un momento dado toman total control de esa vida, al punto que llega a hacer cosas que luego no recuerda.

 No es tan común, entendamos. Puede incluso, haber cierto desdoblamiento parcial o general de su personalidad. Los casos más comunes en los centros donde se realizan liberaciones, aparecen matemáticamente en manifestación clara cuando se toma autoridad en el nombre de Jesucristo.

4 – ENAJENACIÓN: Esto indica la posesión completa de la persona, es decir: espíritu, alma y cuerpo y en forma permanente. El gadareno de Marcos 5 es un claro ejemplo de ello. La persona no tiene dominio de sí, no sabe quien es, tiene la vista extraviada, no es fácil que pueda ser liberada. Carlos Anacondia siempre aseguró que muchas personas internadas en neuropsiquiátricos, son enajenados por demonios y no por enfermedades mentales clínicas. Por eso será más que interesante y muy práctico conocer de qué manera o cómo pueden entrar los demonios en una persona.

1 – POR EXPERIENCIAS TRAUMÁTICASViolaciones, accidentes serios, ser mordidos por un perro enfurecido, internación abrupta en un hospital, abandono o maltrato en la niñez y otras. En todos los casos, hay una experiencia con una carga emocional tan fuerte, que arrasa con el aparato psíquico de la persona.

2 – POR PECADOS COMETIDOS: Algunos pueden ser: Adulterios, robos, mentiras, abortos provocados, idolatría, resentimientos, falta de perdón, etc. El pecado, siendo una rebelión contra Dios, es una puerta abierta para la entrada de demonios.

3 – POR MALDICIONESEstas pueden ser provocadas por Magia Negra, magia Roja, Macumba, Vudú, o por expresiones aparentemente tan simples como: “maldito seas”, u “ojalá te rompas una pierna”, “Ojalá revientes”, etc.

4 – POR HERENCIA: Si una persona está bajo influencia demoníaca, su hijo lo estará también. Éxodo 20: 5 = No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen. Ser hijo concebido fuera del matrimonio puede, también, dar lugar a esa herencia. En el capítulo 28 de Deuteronomio se habla en un contexto general de este tema, esencialmente de la llamada “maldición del hijo bastardo”. Aquí también entrarían las denominadas “maldiciones familiares”, o la presencia de “espíritus familiares”. Es frecuente que, por ejemplo, una mujer tenga determinados problemas e, indagando, se llegue a saber que su madre sufría los mismos síntomas y que ahora su hijo comience a manifestarlos.

5 – INVOLUCRAMIENTO EN EL OCULTISMO: Si una persona o un familiar cercano a esa persona, participa de prácticas ocultistas (Ya sea a sabiendas o no), es probable que esté influido por demonios. Esto tiene que ver con pactos satánicos, amuletos, curanderismo, control mental y otros.

6 – CONTAMINACIÓN DE LOS CINCO SENTIDOS: Esto se produce mayoritariamente con elementos tales como: Drogas, pornografía, películas de terror, rock pesado, etc. La persona deja su mente pasiva y, por tanto, es fácil presa del enemigo.

7 – POR PEDIR QUE UN ESPÍRITU ENTRE EN ELLA: Aunque esto sea tomado como un inocente juego, ya que así es como más se produce. Es bastante común entre los médium espiritistas. Recuerde que el Espíritu santo jamás lo poseerá, simplemente le guiará a toda verdad desde afuera, dejando intacta su voluntad y capacidad de decidir.

SINTOMAS DE ATAQUES DEMONÍACOS Cambios de conductas, gestos, tipos de voz, cambio de lenguaje, (Generalmente soez), movimientos corporales, sueños horribles, pesadillas terribles, voces en su interior peleando u ordenando ciertos actos que se sienten imposibles de rechazar; visiones. Se les nubla la vista o el entendimiento al querer leer la Biblia, sienten un inexplicable rechazo para hacerlo. Cuando se habla de cosas espirituales, bostezos continuos, se siente mucho sueño o se llega a quedarse dormido. Obsesiones y compulsiones, falta de concentración.

Pueden experimentarse, asimismo, poderes especiales, (viajes astrales, ver el aura, etc.) en la casa o en determinadas habitaciones, experimentar un frío intenso, movimiento de cosas estando presentes, olores nauseabundos (preferentemente a pescado). Siempre habrá de tenerse muy en cuenta, antes de tomar decisiones concretas, comprobar y asegurarse que no existan causas psíquicas u orgánicas que pudieran producir cualquiera de estos síntomas.

COMO SE DETECTA UN DEMONIO

1 – Observación directa de la persona afectada. No actuar por informaciones de terceros.

2 – Agregar datos con relación a lo que cuenta la persona afectada y, aquí sí, familiares o conocidos de la misma.

3 – Observación de acontecimientos sobrenaturales que tengan como protagonista a esa persona.

4 – Si no se observa nada, utilizar el don de discernimiento de espíritus.

Muchas veces los demonios no se manifiestan porque no se ha tomado autoridad en el nombre de Jesús. A veces, algunos les exigen que se manifiesten y lo hacen. Esto se denomina como “salir de sus escondites”. No hay metodologías. Actuar conforme a como el Espíritu guíe hacer.

ALGUNOS INDICADORES VISIBLES DE MANIFESTACIÓN DEMONÍACA

1 – Movimientos violentos. 2 – Opresión en alguna parte del cuerpo. 3 – Actos de violencia (Puñetazos, puntapiés) 4 – Eructos groseros, tos inexplicable, arcadas, sudoración. 5 – Bloqueo de la mente. 6 – Bostezos reiterados, palabras obscenas. 7 – Lenguaje extraño. (No confundir con don de lenguas). 8 – Carcajadas burlonas. 9 – Miradas de odio, vista vidriosa o extraviada. Ojos oblicuados tipo asiático sin serlo. 10 – Gritos, aullidos, chillidos o gemidos incontrolados. 11 – Blasfemias, convulsiones, calambres. 12 – Dolores profundos, sensación de ahogo. 13 – Posición de las manos. (Típico, dedos engarfiados como garras) 14 – Sensación de Pánico irrefrenable. (Algunas clases de “fobias” tienen a demonios como autores). 15 – Amenazas personalizadas o generalizadas.

PASOS PARA LA LIBERACIÓN

No es lo mismo actuar con una persona con la que hablamos y percibimos que tiene ataduras demoníacas, o aún un demonio, que busca ayuda, a cuando nos enfrentamos a una manifestación espontánea, por ejemplo, en medio de un culto, reunión o servicio. Lo primero que se deberá hacer es tomar autoridad en el nombre de Jesús, cubrirnos con su sangre, cubrir nuestros familiares, bienes, animales, vehículos y propiedades, y atar las fuerzas demoníacas prohibiéndoles que se manifiesten con violencia o dañen a la persona afectada.

Atar al demonio exigiéndole que deje libre inmediatamente la mente de la persona a fin de poder presentarle el evangelio o reasegurar si es salva. Luego deberemos tranquilizarle respecto a lo que estamos haciendo, explicándole que no es algo contra ellos sino en contra de lo que está actuando en ellos. Preguntarle si desea ser libre, esto es básico y esencial. Nadie es liberado si no quiere ser liberado. Todos los endemoniados que liberó Jesús, fueron a Él buscando ayuda. Cuando se les demanda a los demonios que dejen libre a la persona en el nombre de Jesús, pueden irse de inmediato o presentar mucha lucha.

A veces eso ocurre por pecados no confesados. Por eso pueden necesitarse varias sesiones de liberación progresivas. Anular todo asidero para los demonios: rencores, amarguras, falta de perdón, etc. Cuando ha confesado y se ha arrepentido y ha perdonado, orar para que Dios dé sanidad a su espíritu y a su mente. Orar la persona renunciando a toda relación con el ocultismo, rompiendo con herencias familiares y con maldiciones recibidas; rompiendo juicios, etc. Orar para que Dios ocupe con su Espíritu todo lo que en la persona va siendo liberado. Cuando se produce la liberación total, se ora y se alaba a Dios, exaltando el nombre de Jesucristo.

COMO SALEN LOS DEMONIOS

Algunas veces, los demonios salen de la persona que tenían cautiva sin grandes manifestaciones visibles. En estos casos, sólo se ve el cambio en la persona a partir de la sesión. En otras ocasiones, hay: vómitos, lágrimas, diarreas, sudor, temblor del cuerpo, eructos, soplidos, espuma por la boca o la nariz, gritos, carcajadas, orina, estornudos, tos, bostezos, babeos, dolor de pecho, flemas, etc. Luego de ser liberada la persona se siente de buen ánimo, libre, pero también muy débil, cansada y hasta agotada en casos. Puede estar como agarrotada, confusa como si todo le diera vueltas, (Pero en paz). Es producto de lo duro de la pelea.

OTROS ELEMENTOS IMPORTANTES

Salvo una situación totalmente inesperada, en donde todo hijo de Dios tiene la autoridad de la que ya hemos hablado, el trabajo de liberación debe ejercerse bajo estricta dirección de Dios. Sin esto, muchas veces los demonios se resisten a quien desea expulsarlos y no salen. Es conveniente hacerlo en equipo, no menos de dos personas (en casos son necesarias muchas más), siendo muy importante que sean de ambos sexos. No se le debe dar a beber absolutamente nada. En muchos lugares, por confusión o ignorancia, se les daba a beber aceite con la intención de producir vómitos, ya que se creía que eran la única manifestación de liberación.

Error total. “Ellos” pueden argumentar para no salir que se les ha dado de beber algo “raro”, restándole el poder a Dios. Salvo que el Espíritu lo indique, no tocar en ningún momento a la persona, y si se hace, generalmente que sea en la cabeza y no en ninguna otra parte del cuerpo, sobre todo si es del sexo opuesto. Hay experiencias que aconsejan no reprender demonios en lenguas. Es conveniente que sea una sola persona la que reprende, el resto debe orar por él, cubriéndolo. Interceder, alabar, glorificar a Dios. Cuando aquel se cansa, otro siervo toma su lugar y así alternativa y sucesivamente hasta terminar el trabajo.

En conclusión, no sólo de este trabajo de hoy, sino de todo lo que hemos compartido en estas últimas entregas, te dejo una especie de reseña que tal vez te ayude a comprender mejor lo enseñado y, lo más importante, tener la actitud fresca y firme de ponerlo por obra de manera práctica, cuando la situación así lo amerite.

De ninguna manera esto intenta ser un Manual completo e integral de Guerra Espiritual. Apenas es una especie de ayuda-memoria, especialmente destinado a aquellos sitios en donde este tipo de informaciones no sólo no se brinda, sino que incomprensiblemente se oculta como si fuera algo malo.

Habrán quedado, indudablemente, muchas cosas sin tratar y una enorme serie de pormenores que no han sido tocados. Pero es menester saber que este trabajo se ha realizado en base a información general, literatura específica y algunas experiencias de personas que han actuado en este tipos de ministerios.

Es nuestra oración que sirva, esencialmente, para que cada hermano en Cristo que acceda a él, entienda que llegado el caso, tiene la total y absoluta autoridad, – por lo menos -, para atar y sujetar la manifestación de un demonio en el bendito nombre de Jesús, sin que ello le de autorización para dedicarse a buscar endemoniados para liberar, cosa que no hizo ni siquiera Jesús.

Cualquier elemento que aquí haya sido incluido y que personas con mayor experiencia entiendan que no es correcto, le rogamos tenga la bondad de hacérnoslo saber con documentación o pruebas contundentes e inmediatamente lo eliminaremos. Del mismo modo, si hubiera alguna otra cosa a tener en cuenta o “técnica” de liberación no descripta aquí, sería de enorme bendición que nos lo informaran para, – en este caso -, agregarlo al material presente.

Dios bendiga a cada uno y le otorgue, – llegado el caso – la total y absoluta victoria frente a todo espíritu maligno, dejando en evidencia que el poder que está en nosotros es mayor a cualquiera que el enemigo intente oponer. Amén.

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