Quiero comenzar este trabajo leyendo un pasaje de la carta a los Hebreos. Esta carta es una carta de plena madurez, yo diría un verdadero manual mediante el cual el creyente puede ir en dirección a una plena y sobria madurez.
La palabra de Dios va a ser confirmada, más allá de los dilemas presentes, de las circunstancias presentes, en las cuales nosotros vivimos. Mateo 24 nos habla de que en los últimos días habrá rumores de guerras, que se levantará nación contra nación.
Va a haber pestes, va a haber hambres, un reino se levantará contra otro reino. Muchos se van a enfriar. Pero nada de eso determina el fin del siglo. El verso 14 dice que el evangelio del Reino será predicado hasta el fin del mundo, y entonces vendrá el fin.
Todo parece consignar que está en manos de la iglesia la determinación del tiempo. Si nada termina hasta que nosotros terminemos, entonces depende de nosotros terminar. Esto es muy importante. Estuvo escrito todo el tiempo y no fueron muchos los que lo vieron.
Hasta que la iglesia no termine lo que vino a hacer, no llega el fin del siglo. Dios no tiene prisa, Dios es eterno. Los que andamos apurados somos nosotros. Tenemos que recordarnos que la carta a los Hebreos, fue escrito a judíos convertidos, pero aún muy tradicionales.
Sabían mucho, pero eran muy débiles. Muchas veces la carnalidad no roba de recibir carne. ¿Recuerdas la iglesia de Corinto? Pablo dijo que era una iglesia que operaba en todos los dones. Operaba en don de conocimiento, don de sabiduría, de profecía, imposición de manos, sanidad, milagros y prodigios.
Sin embargo él comienza diciendo que no puede escribir lo que le gustaría escribir porque ellos aún eran niños. Es posible fluir en el Espíritu, y ser un niño. El propósito de este trabajo, entonces, es enfatizar que nuestro deber como creyentes, con relación a la herencia de Dios.
Efesios 1:18 nos dice que Dios tiene una esperanza en nuestro llamado, y una herencia en los santos. Y Pablo oraba, no para que nosotros conociéramos nuestro llamado, sino para que entendiéramos cuál fue la razón por la cual Él nos llamó.
Voy a tener en cuenta la teología, voy a tener en cuenta a la Biblia de acuerdo al tópico, vamos a respetar la etimología y también el punto exegético, con la intención de que nadie pueda confrontar tonterías y omitir lo de fondo.
Pero la Biblia es un libro espiritual. Las metáforas, parábolas o similitudes que se usaban, expresaban o revelaban un punto físico natural y literal, pero que encerraban un principio real más importante que la historia que se contaba.
Por ejemplo, en 1 Timoteo 1:18 la palabra nos dice que militemos una buena milicia. Efesios 6 dice póngase la armadura de Dios. 2 Corintios 10 nos dice que nuestras armas son poderosas en Dios. Hebreos 4 dice que tenemos una espada de dos filos.
Sin embargo, no hay ninguna batalla, no hay ninguna guerra, nadie está matando a nadie, tú no llevas ninguna espada, tampoco usas ninguna armadura ni nada de eso. Es espiritual, es una analogía, es un adjetivo que demuestra nuestras funciones en el Espíritu.
La palabra nos llama muchas cosas. La palabra nos llama: novia, esposa, templos, casa, ciudad, monte, Jerusalén, árbol, ramas, soldados, ovejas, siervos. Un nombre, un cuerpo, nueva creación, luz, trigo, semilla, pan, reyes, sacerdotes, nación, linaje, y muchas más.
Sin embargo, ¿Qué eres tú? Un mexicano, un chileno, un colombiano, un argentino, un colombiano, un venezolano, un español, un dominicano. Somos seres humanos, y estos vienen a ser adjetivos que explican cuál es nuestra función como hijos de Dios.
Reitero: la Biblia, es un libro espiritual. La palabra dice que estamos sentados en lugares espirituales, pero tú estás ahora sentado en un sillón de tu casa, o en una banca, en una silla o en la butaca de tu automóvil. Son adjetivos para demostrar una función más allá.
(Hebreos 2: 1) = Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.
(2) Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, (3) ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, (4) testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.
(5) Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; (6) pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites?
(7) Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; (8) Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.
Para entender estos principios, primero tenemos que entender el Reino de Dios. Tenemos que quitar ese bloqueo mental. La palabra Reino es la palabra basileia. Tiene un sinnúmero de significados; uno de ellos es la influencia o el poder del rey. Influencia o el poder del rey.
La palabra basileia también significa la jurisdicción o el perímetro donde el rey puede ejercer su autoridad, o sea: el dominio del rey. Cuidado; dominio y autoridad son cosas distintas. Por ejemplo, tú tienes autoridad en tu vida, pero tienes dominio en ciertas esferas y no tienes dominio en otras.
Dominio es el lugar en el que tú tienes todo el derecho de ejercer autoridad. Es el perímetro, es la circunferencia, es la jurisdicción del rey, es el dominio o el reino del rey. También tenemos a los sujetos. Todo el que se sujeta a un rey, viene a formar parte de su reino.
Noten claramente que la palabra Reino no identifica una nube, tampoco una ciudad, tampoco identifica algo que está flotando en los cielos. Por eso la palabra dice reino DE los cielos, y no el reino EN los cielos. O sea, que somos pertenecientes de, pero no tenemos que estar ahí para serlo.
Al igual que por ahí tú eres colombiano, mexicano o argentino y estás en los Estados Unidos. LA palabra dice en Efesios 2, que somos con ciudadanos de la Nueva Jerusalén. La Nueva Jerusalén es una ciudad. Ahora, una ciudad no es el concreto ni el oro; la ciudad es el pueblo que la habita.
Todo reino tiene un rey, tiene un pueblo y jurisdicción. Y eso es muy importante, porque dentro de un reino hay niveles de relación con el rey. Hay siervos. ¿Cuántos de ustedes serán siervos? Tienen un solo problema los siervos: no saben todos los secretos del Padre, sólo conocen lo que se les dice, nada más.
También hay amigos. Cristo dijo: ya no son mis siervos, son mis amigos. Hay amigos en el Reino. Estos tampoco conocen todo, porque a los amigos tampoco se les dice todo. Sólo se les confía una parte, siempre queda otra parte que se les reserva.
Pero entonces, hay hijos. Y los hijos son los que tienen derecho a la herencia. Estos sí tienen poder y autoridad en el Reino. Sólo que los hijos, mientras sean niños, tampoco pueden heredar. Por eso Cristo llega al Jordán cuando tiene la edad de treinta años.
Recién allí comienza su ministerio. Y es recién allí, también, cuando el padre sale a la luz pública con voz audible y dice que ese es Su hijo amado en quien tiene complacencia, y que Él lo ha engendrado Hoy. ¿Cómo hoy si su Espíritu Santo lo había engendrado treinta años atrás? Antes, físico, ahora, espiritual. Y noten que a Cristo, el Padre le estaba agradecido, antes de que hiciera nada.
Por eso es que te dice en el verso 2: Por tanto, es necesario que con más diligencia atiendas las a las cosas que has oído, no sea que te deslices. La palabra deslizar, significa “irse a la deriva, cuesta abajo.” Tiene la implicación de un velero que iza el ancla, y se va al son del viento que lo lleva.
Es irse con la corriente como un velero, arrastrado por cualquier viento de doctrina. Por eso dice que pongas atención y que seas diligente, que no vaya a ser cosa que deslices. Ahora bien; para entender cómo es que no vamos a deslizar, primero tendremos que ver qué es lo que se ha dicho, que es lo que hemos oído. Para ello, vamos a tener que visitar el capítulo 1.
(Hebreos 1: 1) = Dios, habiendo hablado muchas veces (Dios habla más de una vez) y de muchas maneras (Dios también habla de muchas maneras) en otro tiempo a los padres por los profetas, (2) en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó (Número Uno) heredero de todo, y por quien asimismo (Número Dos) hizo el universo; (3) el cual, siendo resplandor de su gloria, (Número Tres) y la imagen misma de su sustancia, (Número Cuatro) y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, (Número Cinco) habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, (Número Seis) se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, (Número Siete).
No olvides estas cosas, no olvides estos siete principios; en el momento en que olvidas estos siete principios, tu vida comienza a deslizarse y te empiezas a ir con la corriente. Lo cual me dice a mí que el verdadero evangelio siempre va en contra de la corriente. Porque cuando te vas a favor de la corriente, entras en lo que el escritor llama aquí; deslizarse.
Y es muy raro, porque hoy día al que va en contra de la corriente es al que enseguida le dicen hereje. Tienes que tener cuidado con lo que has escuchado, porque si no lo entiendes, no vas a vencer; porque te vas a deslizar, y te va a llevar la corriente.
Eso es muy importante. Número Uno, dice que Cristo es el heredero de todo. No dice que va a heredar, dice que ES heredero de todo. Y repito que es muy importante porque son muchos los que todavía creen que Él, un día va a heredar, pero resulta que aquí te dice que ya ES heredero.
Número Dos: Él hizo el universo. Él fue el creador, el que hizo el universo. Número Tres, dice que Él es el resplandor de su gloria. Y esta palabra, resplandor, significa la luz que emite o resplandece. La implicación es: lo que te afecta del sol, no es el sol, sino lo que el sol emite. Eso es lo que te afecta.
Comparando al Padre con el sol, entonces el Padre no te afecta sin el Hijo, porque el Hijo es lo que te afecta del sol. El Hijo viene a ser el rayo que toca tu piel, el rayo que cambia tu tonalidad, el rayo que cambia tu vida. Cristo es la eminencia del Padre.
Número Cuatro, dice que Él es la imagen. La imagen tiene dos palabras en griego: icon, que habla de la imagen o la estampa, pero la parte dos de esa raíz, habla del carácter, o sea que Cristo es el carácter de Dios. Es decir: Él perdió su reputación y asumió el carácter del Padre.
Y eso es importante, porque Dios está esperando que Cristo sea formado en nosotros. Que perdamos nuestro carácter, y asumamos el de Él. No lo olvides, porque si te lo olvidas, te deslizas. Dice que es la imagen de su sustancia.
Esto significa que Cristo fue Dios impreso. Es como tomar una moneda y apretarla contra el barro. Y lo que queda impreso en el barro es la figura de la moneda. Por eso es que Él dijo: quien me ha visto a mí, ha visto al Padre.
Cristo es la manifestación de Dios. La palabra se hizo carne. Y Él dice que es la imagen, pero no la imagen de cualquier cosa, sino la imagen de su sustancia. La palabra sustancia, tiene su raíz en la palabra Ser. La palabra Ser, es igual a la palabra independencia.
Esto es muy importante, porque no hay tal cosa como seres independientes, porque el hombre no es independiente. No hay terrenos grises. Estás conmigo o estás con el diablo. Después dice: vistámonos del nuevo hombre, Cristo es el que fue formado en nosotros.
Hay que ver la realidad. Fuimos comprados con un precio. Éramos esclavos de uno, y ahora somos esclavos del otro. Sólo que este rey, nos da libertad. Pero no hay tal cosa como seres independientes. LA independencia causó la caída.
Número Cinco, dice que sustenta todas las cosas por su palabra. O sea: su palabra tiene habilitación con ella. Cuando Dios te dice: ¡Sé fuerte! No te está pidiendo que seas fuerte, sino que te informa que te acaba de dar fuerzas.
Cuando Dios dijo: ¡Hágase la luz! Se encendieron los universos, y todavía los científicos descubren luz porque nunca la han visto. Su palabra habilita. No le pide nada a nadie que no esté equipado para hacerlo. Por eso obediencia es la marca del creyente.
La palabra en griego nos muestra que con su palabra, Él mantiene el orden del universo. Que el universo funciona porque su palabra lo sujeta en presente. Es decir que, cuando escribieron ese verso en la Biblia, le quitaron el tiempo. Es pasado, presente y futuro.
Es en un tiempo eterno. Sólo el griego tiene ese tiempo de tiempo. En español o incluso en inglés no se puede buscar una palabra que lo identifique, pero es una acción que comenzó, se completó y continúa sujetando. Él sujeta la traslación, Él sujeta la rotación, Él sujeta las estaciones, con el movimiento del eje.
NI el más inteligente de los tiranos, ni el anticristo, ni ninguna bomba, ni ninguna doctrina, puede mover el eje de la tierra de su lugar, hasta que Cristo diga que lo va a mover. Que no se te olvide, porque si se te olvida, puedes deslizarte. Con su habilitación él mantiene el orden. Su palabra, activa, te equipa.
Número Seis: No se te olvide que nos purificó de pecado. “¡Es que…hermano…yo soy un triste pecador salvado por gracia!” – No, no es un triste pecador salvado por gracia, ERA. Fue salvado por gracia. Ahora ya no es pecador.
¡Pero es que todo el mundo peca! Cierto, pero que peques hoy no te constituye en pecador. Tú puedes elaborar un pan, pero eso no te constituye en panadero. Porque el pecador vive del pecado, piensa en pecado, medita en el pecado, lo planea, se identifica con el pecado, se goza con el pecado, y muere en pecado. Que no se te olvide, porque si se te olvida, puedes deslizarte.
Número Siete: Cristo está sentado a la diestra de la Majestad. Muy importante, porque Cristo es nuestro Sumo Sacerdote. Y Levítico dice que el sacerdote no se puede sentar hasta que termina su ministración. Y Cristo se sentó. Significa que ya está hecho.
Está completo, terminé mi parte, estoy sentado. ¡Señor, ven y ayúdame! ¡¡No puedo!! ¿Pero, por qué? Porque mi Padre me dijo que me sentara. ¿Hasta cuándo? Está escrito: hasta que todos los enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
Eso significa que a pesar que Él terminó, aún quedan enemigos con los cuales tratar. Él subió a lo alto, el habita corporalmente, Él es toda la plenitud. Efesios 1:22 dice que Él es el que todo lo llena. En sacerdocio sentado. Significa: reflexión, madurez, Sobriedad. No se te olvide este asunto, porque si se te olvida, te vas a deslizar.
Ahora vamos a entender el capítulo 2. Dice: Por tanto, cada vez que algo comience con “por tanto”, te destruye tu devocional porque no puedes empezar ahí. Tienes que ir más atrás, porque no sabes qué conclusión de qué cosa va a darte, porque “por tanto” significa algo así como: por todo lo que hemos venido leyendo antes.
Lo que sucede es que nosotros estamos programados por hombres, y a veces hasta comenzamos una predicación con las palabras “por tanto”, sin explicar ni prestar atención a por tanto qué cosa, y seguimos repitiendo palabras como papagayos. Así no se lee la palabra de Dios. El diario de hoy, tal vez.
(Hebreos 2: 1) = Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, (O sea: las que te acabo de decir), no sea que nos deslicemos.
(2) Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, (¡Un momento! ¿Dice que la palabra fue dicha por medio de los ángeles? ¿Y desde cuando los ángeles predican?) y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, (3) ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron.
El verso 2 dice que la palabra fue predicada por medio de ángeles, y eso es muy importante, porque a nosotros se nos ha enseñado que los ángeles no predican, pero… Salmo 68:17 dice: Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares. Y la palabra que se traduce aquí como “millares”, en los originales es…ángeles.
Deuteronomio 33:2, dice: Dijo: Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció desde el monte de Parán, y vino de entre diez millares de santos, Y la palabra “santos”, allí, es la palabra…ángeles. Hebreos 12:22, dice: Sino que os habéis acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles.
Es la misma palabra que usa en Hebreos 2. Apocalipsis 5:11, dice: Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones.
Daniel 7:10, añade: Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; y el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos. LA palabra millones de millones, es la palabra…ángeles.
(Hechos 7: 53) = Vosotros que recibisteis la ley por medio de ángeles, y no la guardasteis.
Aquí vemos que los ángeles tienen participación activa en entregarnos la ley en el desierto. ¿Qué pasa? Lo que llamamos teofanías, o manifestaciones de ángeles, el dedo que escribe las tablas, todo esto, tiene que los ángeles son mediadores y que están acarreando ese mensaje.
(Gálatas 3: 19) = Entonces, ¿Para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.
Estamos viendo aquí que los ángeles tienen participación activa en la delegación del mensaje, y vale la pena mencionar que el evangelio no comienza en Mateo, porque ya le fue anunciado a Abraham cuando se le dijo que en su simiente serían benditas todas las naciones.
En otras palabras, la iglesia no es una segunda opción, fue instaurada antes de la fundación del mundo; fue planificada desde antes de los tiempos y es el propósito eterno de Dios. Y que no se te olvide esto, porque si se te olvida, te deslizas.
(Hebreos 2: 3) = ¿Cómo escaparemos nosotros, sin descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, (4) testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad. (Noten que las señales, los prodigios y los milagros son dados para confirmar la palabra)
(5) Porque no sujetó (Tiempo pasado) a los ángeles el mundo venidero, (Tiempo futuro), acerca del cual estamos hablando; (Tiempo presente).
Porque no sujetó, el mundo venidero, a los ángeles, del cual estamos hablando ahora. No sujetó, el mundo venidero, del cual estamos hablando, a los ángeles. Muy bien; si no sujetó el mundo venidero a ángeles, podemos asumir que el mundo que existe antes que el mundo venidero, sí que estaba sujeto a ángeles.
La carta a los Hebreos es un solo mensaje. No sujetó, y está hablando de que es pasado, algo que aconteció. No se lo entregó a ángeles. O sea: entregó algo que viene, pero que ya es. Entregó algo que viene, pero que ya es.
Dios es eterno, y en la eternidad no hay tiempo. Por eso la sangre funciona hoy. Porque cuando tú clamas por la sangre, Dios ve la cruz, ahora. Por eso Él es el eterno Yo Soy. ¿Cómo va a ser el Yo era, o Seré? Dios es más grande que el tiempo.
Por eso siempre hacemos el mismo énfasis en que Dios no tiene prisa, es el hombre el ansioso y apurado. Y Él se aseguró que sus bendiciones no se fueran a ninguna parte. Por eso las profetisa por mil generaciones. Sólo van ciento cuarenta y tantas. Por si acaso nos tardamos un poco.
No sujetó a los ángeles al mundo venidero. Adán fue creado para reinar, pero Adán cae. Antes que el hombre fuera creado, los ángeles ya trabajaban para Dios. Son parte de su Reino. Sólo que no son seres redimidos. Fueron creados antes que el hombre.
Los ángeles fueron creados como siervos cooperadores. No para que tuvieran gobierno sobre el hombre, sino para que ministraran a los hombres. Pero, mientras el hombre era creado, ellos tenían la jurisdicción del planeta.
Fíjate esto; el hecho de que satanás haya sido arrojado por tierra, no significa que él no haya estado en la tierra antes. Sólo que ahora estaba limitado a esa esfera. Cuando el hombre es creado, y los ángeles se dan cuenta que el ápice de la creación es el hombre y no los ángeles, una tercera parte se rebela. Y a esa tercera parte, la lidera Luzbel, o Lucifer, o Satanás.
Es por eso que él dice que va a elevar su trono por sobre el de Dios. ¿O tú te imaginabas que Satanás andaba por allí con una sillita tratando de encontrar un lugar más alto de donde está la sillita de Dios para ponerla?
No. Él quería elevar su trono por encima del trono de Dios, porque ahora el trono de autoridad del cielo está en el hombre. Porque el hombre era la coronación de toda la creación, y él quería colocar su silla en el monte de Dios, y el monte de Dios es el monte Sión, o sea: la iglesia del Dios vivo.
Quería dominar en el corazón del hombre, porque el hombre era la creación más alta. Satanás no quería tumbar a Dios; él quería torcer el orden que Dios había establecido. Porque al romper el orden divino, debilita los fundamentos que lo sostienen. El poder de Dios fluye acorde al estado del hombre. Por eso la iglesia está como está; porque está afirmada en los fundamentos del hombre, no en el de Dios.
Isaías 14:12, dice: Caíste por tierra. La palabra Caíste tiene un significado que dice: perdiste tu batalla en manos de otro. En otras palabras, Dios no se inmiscuye en las batallas; él delega ese asunto, porque Dios no se rebaja para pelear con Satanás.
Ezequiel 28 dice que fue arrojado por tierra. Estos no tenían parte en el plan de Dios, hasta que el hombre le cedió potestad, o derechos al príncipe de ellos, Satanás. O sea que una tercera parte decide irse con Satanás.
Pero estos tenían jurisdicción en el planeta. Cuando el hombre es creado, el hombre tiene dominio sobre toda la creación. Y cae por filosofías de engaños, por el árbol, por el ángel de luz, que es en suma la falta de discernimiento entre lo que es bueno y lo que es malo.
Es el árbol de la ciencia, el árbol que te abre una puerta para que aprendas a discernir, cuando el hombre nació con discernimiento interno. Dios era su hechura. Estaba hecho de lo mismo que estaba hecho Dios. Pero al sustituir a Dios por la ciencia, tuvo que aprender a volver a vivir.
Por eso es que los científicos descubren a hombres prehistóricos y cavernícolas. Es el hombre destituido del Edén aprendiendo a funcionar por las suyas. El fracaso del hombre no anula ni altera ni el plan ni el propósito de Dios.
Es muy importante entender que la Biblia, si no fuese por la caída del hombre, tendría apenas tres capítulos. Génesis 1 y 2 y Apocalipsis 22. El resto es restauración. Y déjame decirte algo bonito que por ahí te complica un poco tu doctrina.
Pero no hay retiro espiritual. Y además, nadie quiere descansar por toda una eternidad. No te vas a cansar de estar descansado. Todo lo que estamos haciendo, es para volver a continuar con lo que Adán estaba haciendo y tuvo que dejar de hacer.
Cuando el hombre cae, lo primero que hace Dios es establecer un querubín en el huerto, revoleando una espada inflamada, ¿No es así? Allí estamos viendo a los ángeles tomando dominio inmediatamente que el hombre cae.
(Deuteronomio 32: 8) = Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, (De Adán, dice en algunas versiones), estableció los límites de los pueblos, según el número de los hijos de Israel.
Claro, aquí tenemos un problema, porque Israel no existía, ni tampoco había tribus cuando Dios divide las naciones. La palabra o las palabras “hijos de Israel”, es ángeles. Cuando Dios divide a los hijos de Adán, distribuye sus tierras de acuerdo a los ángeles, no de acuerdo a tribus, porque no había ninguna.
Esto acontece para el tiempo de Noé, por allí por Génesis 11, la Torre de Babel y todo lo que tú ya conoces. Israel todavía no es Israel, porque Israel es un apelativo que se le dio a un hombre que se humilló a Dios y prevaleció como consecuencia de esa humillación.
O sea: todo el que cae sobre la piedra y es quebrantado, termina siendo rey y sacerdote, ese es el verdadero Israel de Dios. Salmo 82:1, dice: Dios está en la asamblea divina, en el medio de los dioses. La palabra “dioses”, es la palabra ángeles.
Salmo 29:1, dice: Tributad al Señor, oh hijos de los poderosos. Aquí está una vez más la palabra ángeles, en el hebreo. En el Libro de Job, 1:6: El día en que los hijos de Dios se presentaron delante del Señor. ¿Hijos de Dios? Ángeles.
La misma frase que está usando en Deuteronomio. 1 Samuel 22:19: Vi al Señor sentado en el trono, y el ejército celestial en pie junto a él. ¿Ejército celestial? Ángeles. Esto es muy importante, porque yo estoy comprobando que el mundo anterior al mundo venidero, estaba sujeto por perímetros a ángeles.
Hechos17. Usando la palabra para que se confirme la palabra, porque la mejor interpretación de la palabra, es a través de la palabra. Puedes decir ¡Aleluya! Allí donde estás, y después ¡Amén!, sólo si estás de acuerdo con lo que dije. Si no, no te disfraces de cristianito papagayo que dice amén a todo lo que se le manipula a decir amén.
Hechos 17:26: Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitaran sobre toda la faz de la tierra. (¿Para qué hizo el hombre? Dos personas.) Y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación.
Noten que eran limitados por Él. Es por eso que Daniel dice: Oye Miguel, estoy orando, llevo veintiún días. ¿Qué pasa? ¿Dónde has estado? Y Miguel le dice: ¿Qué te pasa a ti, chico? Si salí desde el primer día que oraste, pero tuve que encontrarme con el príncipe de Persia, y cuando termine aquí tengo que verme con el príncipe de Grecia.
Ángeles que tienen dominio o jurisdicción de acuerdo con la nación o el estado sobre el cual están asignados. Aquí menciona ángeles negativos, o ángeles caídos. Hebreos no menciona si son positivos, pero hay ángeles positivos, o sea: a favor de Dios, así como otros ángeles se habían ido con Satanás.
Luego, en Daniel, tú puedes ver que Miguel es el príncipe de Israel. O sea que había ángeles buenos, también. Los ángeles tomaron dominio de la jurisdicción espiritual del mundo presente. Entonces vemos y entendemos que el mundo era sujeto al gobierno de grupos celestiales. Lo que hoy, en muchos lugares, consideramos como principados y potestades.
Y tú puedes averiguarlo muy fácilmente si tienes algo de discernimiento. Cambias de ciudad en ciudad y ves cómo el clima espiritual cambia de una a otra. Hay ambientes que son conductos para la bendición de Dios, y hay ambientes que hay que andar con un palo para defenderse.
(Hebreos 2: 5) = Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando;
Podemos asumir, entonces, que si el mundo venidero no está sujeto a ángeles, nos surgen de inmediato dos preguntas: 1) ¿A quién está sujeto? 2) ¿Cuándo comienza? En el primer orden, los ángeles gobiernan hasta que el hombre reina. Pero el segundo orden, el segundo mundo, no será así.
Cristo dice: yo voy a bajar y voy a hacer la obra en el hombre, para que el hombre vuelva a tener el dominio que tenía Adán. ¿Cuándo comienza el mundo venidero? ¿Y quién domina? ¿De quién es la responsabilidad de la jurisdicción de las naciones? ¿A quién le corresponde la mayordomía del planeta?
Recuerda que la palabra explica que Cristo compró al universo, no sólo al hombre. No está sujeto a ellos. ¿Cómo que no está sujeto? Mira el capítulo 1, nuevamente.
(Hebreos 1: 5) = Porque ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy, y otra vez: yo seré a él Padre, y él me será a mí Hijo?
(6) Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.
(Verso 9) = Has amado la justicia y aborrecido la maldad (Noten que ese es el orden con el que nos debemos mover. Predicad justicia, y la maldad se cae. Predicar lo malo, es jugar para el otro ejército) Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.
(Verso 14) = ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?
Entiende que ahora los ángeles están mencionados por debajo del hombre. Son ministros o servidores para los hombres, que son herederos de salvación. Dios está sentado, y esto es una permanencia. ¡Que no se te olvide! Porque si se te olvida, te deslizas. Nada se va a mover de su lugar, porque Cristo está sentado. Completó la obra y no hay quien la comprometa. Por eso sigue hablando.
(Verso 10) = Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra,
Atiende esto, porque es una alegoría. No sé cuántos de ustedes entienden mensajes alegóricos. Lo pregunto porque, créeme, no son todos los que entienden una alegoría, una metáfora, una parábola. Y es importante, porque por esa razón es que, a veces, erramos con nuestras doctrinas. ¿De quién están hablando? De Cristo. ¿Cuál es el sujeto? Cristo. ¿Cuál es el tema? Cristo.
Tú, oh Señor, (El tema establecido en las primeras tres palabras) En el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos,
Está hablando de la permanencia, del fundamento de Dios, y dice) (11) Ellos perecerán, más tú permaneces; (No está diciendo que van a perecer, están diciendo que antes que tú desaparece el planeta. Es lo mismo que cuando dice: Cielos y tierra pasarán, más mi palabra no pasará. No está diciendo que los cielos y la tierra van a pasar; está diciendo que primero pasa el cielo y la tierra que mi palabra. Y como es imposible, nos asegura que la palabra es eterna.
Ellos perecerán, más tú permaneces; y todos ellos envejecerán. (¿Cuándo has visto un cielo envejecer? Es mensaje metafórico). como una vestidura. (Como una vestidura).
(12) Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán.
Y dice que tú eres el mismo, o sea que está hablando de la permanencia del ministerio de Cristo ya establecido para siempre. Y que no se te olvide, porque si se te olvida que Cristo está en el trono, y que Él controla todo el universo, los reyes perversos, el corazón de los reyes y todo el planeta, vas a deslizarte. Y fíjate que Él no tiene problemas con nombres, porque Él dice: En algún lugar está escrito, y se refiere a David, pero no lo nombra. Le quitó el título a David, también.
(13) Pues, ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
Ahora bien; si el cielo es el trono y la tierra es el estrado, metafórica y proféticamente hablando, y nosotros somos el cuerpo, y los enemigos están bajo tus pies, y él está sentado, ¿A quién te crees que le corresponde poner a los enemigos en ese lugar?
Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando. Y esto es importante, porque estamos hablando de la administración del sistema y el plan de Dios en la tierra.
(Hebreos 2: 6) = Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre para que le visites? (Ahí vemos la caída del hombre. Cayó tan bajo que ni siquiera era merecedor de ser recordado. Y luego dice: el hijo del hombre para que le visites. Ahí vemos a Jesús, un cuerpo que fue puesto por María.)
(7) Le hiciste un poco menor que los ángeles.
Y esta es otra paradoja, porque la gente dice un poco menor y hay dos teorías. Una es que es por treinta y tres años que estuvo aquí, pero resulta ser que cuando Cristo estaba en la tierra resucitaba muertos, abría ojos, se secaban las plantas, se calmaban los mares y todo eso. No sé cómo lo ves tú, pero para mí no parecía ser menor que ningún ángel.
Todo eso me produjo inquietud, y busqué la frase un poco menor, la cual es la palabra brakus en hebreo, que significa “por poco espacio de tiempo”. Y eso refiriéndose a los tres días en que fue sometido a muerte. Y no se hizo a sí mismo eso, aquí dice que fue hecho por Dios-
…Le coronaste de gloria y de honra;
Aquí vemos la ascensión de Cristo. Muy importante, porque aquí vemos cinco cosas: La caída, la visitación, la encarnación de Cristo, la muerte, el infierno y la resurrección. Vemos la ascensión y la gloria.
…Y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies.
Aquí estamos viendo la inauguración del mundo venidero. Todo en tres versos. Pero, dice el escritor, que no lo vemos todo así, todavía. Por eso es que ahora tenemos que indagar porqué esto está como está. Míralo así, tomémoslo lentamente.
Dice: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él? Aquí vemos a Adán en su estado caído. El mundo venidero habla de un mundo paralelo al mundo natural, que está completado y pronto a manifestarse. Por eso dice: Alguien testificó, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él? Aquí vemos al hombre caído.
Pero Cristo preguntaba: ¿Quiénes dicen los hombres que el Hijo del Hombre es? Refiriéndose a sí mismo, vemos que María provee un cuerpo, y el Hijo de Dios visita. Por eso Isaías dice: Un niño es nacido, pero un hijo fue dado.
María tuvo al niño, pero al hijo lo dio Dios. Dios visita al hombre, por eso se llama Emanuel, tabernáculo con los hombres. El nombre de Jesús era Jeshúa, no tenía nada que ver con Cristo. Cristo es el adjetivo que explica que tipo de hombre era.
Un hombre nacido por divinidad, ungido del Dios Altísimo. Lo hiciste un poco menor que los ángeles, se sometió al entierro, se sometió a la muerte, se sometió a lo que te correspondía a ti. Y luego dice: lo coronaste de gloria.
Y esto también es muy importante. La palabra dice, en Levítico, que los sacerdotes cuando ministraban la expiación, ellos venían con un traje sacerdotal. Un efod, sus campanitas, toda una vestimenta de gloria y de honra.
Y el entraba con todas sus campanitas y su gloria hasta el Lugar Santísimo. Y ahí se quitaba la ropa y la dejaba allí, y en su ropa interior él ministraba la expiación, entraba hasta el Lugar Santísimo, derramaba la sangre, tenía una soga amarrada a los pies.
Si todo andaba bien y había sido hecho de acuerdo con el patrón, con el modelo preestablecido, y su vida no tenía pecado, la gloria de Dios llenaba el propiciatorio. Él, al ver la gloria, salía muy contento, venía al Lugar Santo, comenzaba a danzar, el pueblo escuchaba las campanas y todos salían envueltos en gloria.
¿Y qué tiene todo esto que ver? Muy sencillo. Nuestro Señor va a la cruz y se quita la ropa de gloria; se queda en ropa interior, entra hasta el Lugar Santo, el lugar de reposo. Allí Cristo sale de la tumba, deja sus paños dobladitos, sale de la tumba y se para afuera. María lo va a tocar y Él le dice: ¡No me toques! Y María pregunta qué pasa.
Es que el sacerdocio, dice Levítico, no podía ser tocado hasta que terminaba la ministración. Por eso Él le dice que no lo toque, porque aún no ha ido al Padre. Entonces sube al Padre, al Lugar Santísimo derrama la sangre, vuelve y esa misma noche le dice a Tomás: ¡Tócame! ¡Ya he terminado! ¡Todo está hecho!
(Daniel 7: 9) = Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.
Daniel desde la tierra, desde el tiempo, está viendo la eternidad. Recuerda que Juan vio lo mismo desde la eternidad, no desde el tiempo. Por eso el apocalipsis es el libro de la revelación de Jesucristo, y no un libro de profecías futuras. La misma visión. Es la misma visión, no ha cambiado
(Verso 13) = Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.
¿De dónde venía el Hijo del hombre? ¿Hasta dónde venía? Hasta el Anciano de días. ¿Y dónde estaba el Anciano de días?
(14) Y le fue dado dominio, (¿Cuándo? Cuando subió) gloria (¿Cuándo? Cuando subió) y reino, (¿Cuándo? Cuando subió. ¿Y con qué propósito?) para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; y su dominio es dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.
¿Cómo nos va a enviar a predicar, a introducir un reino dentro de otro, sin primero darnos la autoridad del planeta? Es por eso que antes de irse, Él dice: toda autoridad me es entregada a mí en el cielo y en la tierra.
¿Y el cristiano? Caminando como pidiéndole permiso al diablo para estar aquí. La parte del evangelio que tú no creas, no se te manifiesta. Por eso es que a algunos les va bien y a otros no les va bien. En el mismo mundo y en la misma problemática que tienen ustedes.
Comenzó el mundo venidero reinando Él. Reinando Él a través de su cuerpo. Recuerden que el Reino de Dios no tiene ni principio ni fin, y de lo dilatado de su imperio, no habrá fin. Salmo 110:1 dice: Siéntate a mi diestra, hasta que tus enemigos sean estrado de tus pies.
Hebreos 1:14 dice: Los ángeles son ahora ministradores para la simiente de Abraham. Salmo 103:20 dice: Ellos, (Los ángeles) son poderosos en fortaleza, que ejecutan su palabra y obedecen su precepto. Por eso nuestras canciones tienen que cambiar.
Tú estabas cantando una noche: “El rubio de Galilea va pasando, va”. Y los ángeles, a tu lado, se miraban sin entender nada. ¿El rubio? ¿Galilea? Y si no: “Cuando allá, se pase lista”. ¿Lista? ¿Pasar lista? O la otra: “Renuévame, Señor Jesús”. ¿Jesús te tiene que renovar? ¿No leíste que te dice: ¡Renovaos!?
Y los ángeles atados con la espada allí sin poder hacer nada. Veamos: si la jurisdicción del Reino está suspendida hasta un llamado milenio, entonces el mandato nuestro está equivocado. Porque no es una vez limpiados los cielos y la tierra, ¡Es ahora!
Dice que habrá nuevos cielos y nueva tierra. Esa palabra, nueva, es la misma utilizada donde dice que somos nueva criatura en Cristo. Y tú sigues siendo el mismo brutón de siempre; lo que es nuevo en ti son tus inquietudes y motivaciones; está purificado de toda iniquidad y de toda maldad, pero sigue siendo la misma persona.
Es más: tú tienes que vestirte del nuevo hombre, y tú tienes que renovar tu mente. Pero tu cuerpo sigue siendo el mismo. Al igual que el planeta y el cielo que estaba reservado para el fuego, es uno que fue destruido cuando Noé, pero no se fue a ninguna parte.