Decirte que somos seres levantados de la tierra, aparentemente, es retroceder a Génesis 2:7. Pero la Escritura es muy amplia, muy completa y muy profunda. Y la tierra, ahora lo vas a ver, no participa solamente en el punto de la creación carnal del hombre. Hay algo más. Siempre hay algo más en la Biblia para ti. Lo único que falta, es que vayas a buscar ese algo. Nadie te lo va a traer a domicilio como si fuera una pizza.
(Juan 12: 31)= Ahora, (¿Cuándo dice que es? Ahora; eso dice) es el juicio de este mundo; Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. (Te repito: ahora es ahora, en este instante. Eso no fue escrito ayer.)
(32) Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. (¿A cuántos dice que va a atraer a sí mismo? A todos. Y nosotros, los líderes de la alabanza, usamos ese verso para decir: «- ¡Ah…! Vamos a adorar a Dios, porque si Dios fuese levantado de la tierra, atraerá a todos los hombres a él. ¡Alábale que él vive! El problema es que Él sabía eso, entonces escribió el próximo verso.)
(33) Y decía esto dando a entender de qué muerte iba a morir. (O sea que el levantarlo de la tierra, estaba hablando de la cruz, porque clavaban al hombre en el piso y luego levantaban la cruz. Él dijo: sí yo fuere levantado de la tierra, ¿A cuántos hombres atraeré? ¿A unos cuantos? ¡No! ¡Pero son pocos los que se salvan! ¿A unos cuantos? ¿Qué es lo que está bien, tu doctrina o él? Nuestra doctrina dice que son pocos los que se salvan y que todo el mundo se va para el infierno. Por años hemos estado predicando eso.
¡Arrepiéntete! ¿No te da vergüenza ser ladrón, homicida? ¡Arrepiéntete! ¿No te da vergüenza ser prostituta, homosexual, y tener ese estilo de vida? ¡Arrepiéntete! ¿A cuántos atrajo hacia sí? Esto no se predica. No son algunos, son todos. Eso dice. ¿Eso significa que todos serán salvos? No. Eso significa que todos tendrán una oportunidad para elegir.
Si yo fuera levantado, ¿Atraeré a cuántos hombres? A todos. No entiendo. Primero dice que el juicio ya pasó y que el príncipe fue juzgado y echado fuera. N°2: Que en la cruz murió todo el mundo. ¿Cuántos murieron en la cruz? ¿Quién murió en la cruz? ¿Cuántos? Todos. Por eso Satanás dijo: «si llego a saber lo que estaba haciendo, no lo mato». Oye: estamos hablando de la misma doctrina que siempre hemos aprendido. Todos sabemos que Cristo sana y salva, pero no sabemos cómo.
(2 Corintios 5: 14)= Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;
¿Cuántos murieron en la cruz? Todos. Escúchame. Las Buenas Nuevas del evangelio. Hubo un juicio, en el cual toda la humanidad fue culpable de la naturaleza pecaminosa que tenía. Fue hallado culpable y todos fuimos sentenciados a muerte, y nos mataron.
Adán no existe. Esa es una Buena Nueva. Claro; para ti no parece una Buena Nueva porque no me estás entendiendo ni pío lo que estoy diciendo. La idea de la cruz era matar a quien nosotros no podíamos matar.
¿Quién tenía que ir a la cruz? ¿Nosotros o Jesús? Nosotros. Entonces, ¿Qué hizo Jesús? Tomó nuestro lugar y atrajo a todo hombre hacia sí y lo clavó en la cruz.
La prostituta que todavía no nació, pero que va a nacer y va a ser prostituta, ya fue juzgada, ya fue hallada culpable, ya murió en la cruz y ya fue perdonada por Dios. El problema es que ella no lo sabe porque no hay quien vaya a decírselo.
Por eso es que Dios anda en nosotros. «-¡No, que está a la diestra del Padre!-» En nosotros. «-¡Pero no! ¡Que Jesús está a la diestra!-» Nosotros. ¿Es que nosotros somos la diestra? ¡Claro! La diestra de Dios es el poder de Dios y el poder de Dios, es la iglesia. La diestra no es una mano ni una posición protocolar; es el poder. Anda en nosotros, reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta sus pecados. La única que los toma en cuenta es la iglesia.
Ese es el verdadero mensaje. Si tú vas y le dices a todo perfeccionista que Dios no tiene nada en contra de ellos, que ellos pueden ser ellos mismos, que Dios ya les perdonó y que el único juicio que resta en la tierra no es uno donde va a ser juzgado por fumar marihuana, beber alcohol, ser homosexual o estar en adulterio, seguro que se va a sorprender primero e interesar después.
Lo único que deberás agregarle, es que el único juicio que existe es no aceptar la obra que ya fue otorgada a su favor. Es decir: el único juicio que falta es no aceptarlo a ÉL. Que es lo que muchos, pero muchos, se empecinan tozudamente en hacer condenándose a sí mismos por toda la eternidad. Y no ya por ignorancia, cuestión que los podría zafar, sino por incredulidad primero y desobediencia o rebeldía después.
«-Es que… yo no puedo venir a Cristo porque yo soy así…»- «- Yo no puedo decir que me voy a portar bien cuando no sé si realmente voy a poder hacerlo- «¡Tú no entiendes, hijo! Ya Dios te ama. Ya Dios te perdonó. Él, cuando te escucha, no sabe ni de qué rayos le estás hablando.
¡No! ¡No! ¡No quiero este mensaje! ¡Después que sufrí tanto como cristiano! La vida que nosotros vivimos como cristianos, y que se nos hizo tan difícil, fue doctrina de hombre, no fue plan de Dios.
Entonces: ¿Cuál fue el error de la iglesia? Imitó a Jesús. En vez de al Sumo Sacerdote, imitó al Cordero. ¡Pero el cordero vino para el matadero! El cordero tomó tu lugar. El cordero eres tú. Estamos reviviendo la vida de Adán.
Una falsa humildad, queriendo extraer atributos de la vida de Jesús que, aunque serían muy buenos si los pudieras hacer, no lo logras. Es que precisamente la razón por la cual EL vino, es que no podías. Entonces: ¿Qué haces intentándolo?
Por eso vino, porque no podías. Yo lo voy a hacer por ti. Y para hacerlo, vengo con la plenitud. Tú sólo tienes una medida, así que siéntate y observa. Vivió la vida que nos correspondía; nos trajo de aquí para acá. Esa era nuestra vida: creados en Dios, muertos en naturaleza adánica.
Lo clavó en la cruz. Pasó al otro lado, y cuando salió del otro lado, salió a este nivel otra vez. Ahora viene y te dice: ven acá, tú. Párate aquí. Ahora vive de aquí para allá. No me vayas a pasar este punto. Y la iglesia empeñada en vivir en los evangelios.
No queremos imitar al cordero. El cordero vino a sufrir. Cristo murió por ti, no en tu lugar. Aquí tengo un asesino, matón, pesado, malandra. Entonces, yo soy un buen samaritano y lo acaban de sentenciar a muerte. Bueno, ven para acá.
Esta es la silla eléctrica, ¿Eh? Te acabo de salvar la vida. Entonces yo me siento en su lugar y… ¡Paf!, Me achicharro. Buena obra, verdad? ¡Tremendo hombre! ¡Qué bueno Jesús!, ¿No? Sólo hay un problema: tenemos un asesino suelto. Y eso es lo que la iglesia cree que Jesús hizo. Que te perdonó y te redimió, sí, pero que aquello que te hacía malo, aún existe.
Eso no fue lo que hizo Jesús. Canceló tu deuda. No existe. Lo hizo por ti. Si envío a alguien en mi lugar al banco, puede depositar diez millones. El problema es que luego esos diez millones pueden aparecer en alguna cuenta en Suiza y no en la mía.
Pero si lo envío por mí, tiene que salir en mi cuenta. Él murió por ti, no en tu lugar. El no murió para que tú vivieras, El te llevó con él a la cruz y te mató. Es: ya no vivo yo. mas Cristo vive en mí. La vida que vivo ya no es mía, porque esa murió. Si no es en la fe de ÉL, no de la mía, porque yo no existo.
Soy nueva creación. El que se une con Dios, ¿Cuántos Espíritus es con ÉL? Uno. ¿Cuál? ¿El mío o el de ÉL? Entonces, si tú estás unido con Dios, ¿Cuántos espíritus tienes? Uno. ¿El tuyo o el de EL? El de ÉL. Entonces ya no está tan lejos lo que dije al principio, no?
Por eso la Biblia habla de una nueva creación. La palabra CREACIÓN se encuentra en 2 Corintios 5:17: De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (creación) es: las cosas viejas pasaron: he aquí todas son hechas nuevas.
Aquí aparece por segunda vez. La primera, es en el primer verso de la Biblia: Creó Dios los cielos y la tierra. En ambas ocasiones, de la nada. Tú no eres un viejo ser emparchado.»- Ah, no… A eso no se lo entiendo. A mí, cada tanto, se me despierta el indio viejo, adentro, y siento como que hago las mismas barbaridades de siempre.
El inquilino que vivía aquí, en este cuerpo, porque esta es mi casa, programó la computadora por espacio de treinta y un años. Y el nuevo inquilino, tiene que reprogramar la computadora, por lo que oye. Y según lo que el hombre piensa, va manifestando.
La mente, la memoria, es una cosa impresionante. Tiene archivos de patrones y hábitos que formamos. Cada vez que hacemos algo, por lo menos veintiuna veces, se graba en el disco rígido de la memoria. Y después, cada vez que pasa la aguja por allí, como lo hacían en los viejos fonógrafos con las púas en los discos de pasta, zápate; lo volvemos a hacer hasta dormidos.
Tenemos que reformar la mente. Y eso es lo que estamos haciendo. Reformar la iglesia es reformar la mente. De lo contrario, apenas es cambiar modalidades externas. Porque el nuevo hombre, a veces, vive programaciones de un CD p DVD que no pertenece al nuevo día de Dios.
Pero no se te levantó ninguna naturaleza adánica. Si hay Adán en ti, no has nacido de nuevo. Porque lo que te hace nacer de nuevo, es que alguien muere. El plan de Dios es perfecto. Por eso sabemos que podemos terminar. Porque no hay nada que lo interfiera.
No hay nada que lo impida. Nada, nada, nada te puede parar. Sólo ignorancia. Fuimos creados para vivir en ese nivel: en el mundo del espíritu. Fuimos creados para accionar desde adentro hacia fuera. Y cuando lo miramos en 2 Corintios 4, observa como dice aquí…
2 Corintios 4: 7)= Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de dios, y no de nosotros, (8) que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; (9) perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; (10) llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
¿Dónde se va a manifestar la vida de Jesús? En nuestros cuerpos. Si Jesús tiene alguna vida, ¿Adonde se habrá de ver? En nuestros cuerpos.
(Colosenses 3: 3)= Porque habéis muerto, (Diga: ya morimos. Ojo; cuando estamos hablando de que ya morimos, estamos hablando de quién éramos. Murió el Adán.) Y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
(4) Cuando Cristo, vuestra vida, (¿Quién es Cristo? Nuestra vida. Cristo es un espíritu, no se puede ver. ¿Quién es Cristo? La vida de Jesús se manifiesta en dónde? En nuestra carne.) Se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloría.
(Juan 14:15)= Si me amáis, guardad mis mandamientos.
(16) Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador, (La palabra OTRO, aquí, en este texto, equivale a «otro igual que él») para que esté con vosotros para siempre; (¿Por cuánto tiempo?) (17) el espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, (Juan dice que el que no nace de nuevo ni siquiera lo puede ver) ni le conoce; pero vosotros le conocéis, (Un momento: ¿Cómo es que ellos conocían el Espíritu si aún no había sido derramado?
Porque ÉL era el Consolador. Te voy a enviar a otro consolador. O sea: yo te he estado consolando, pero ahora te voy a enviar a otro igual que yo para que te consuele. Es decir: el que viene, tú lo conoces porque mora con vosotros. ¿Quién mora con ellos?
Jesús moraba entre ellos y con ellos. Pero este que moraba con ellos, ahora estará EN vosotros. O sea que se va en forma sólida y viene en forma gaseosa. Se fue Cristo, según ustedes Jesús, en un cuerpo y regresó sin cuerpo. Y ahora, el cuerpo que tiene, es el tuyo. Porque mora en vosotros y estará en vosotros.
(18) No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros. (Para recalcar que es el mismo que viene, por si acaso lo estabas dudando.)
(Marcos 14: 26)= Cuando hubieron cantado el himno, salieron al Monte de los Olivos. (No se movieron hasta que no terminaron de cantar EL himno, no UN himno. Eran ya un poco religiosos, ¿No?)
(27) Entonces Jesús les dijo: todos os escandalizaréis de mí, esta noche, porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. (¿De qué está hablando? De su muerte.)
(28) Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.(¿Adonde iba? Antes de resucitar, ¿Adonde iba? A la cruz. Está anunciando su muerte. ¿Va para dónde? ¡Para la cruz! ¿Va a regresar en cuántos días? En tres días. ¿Y adonde los va a ver? En Galilea. Es decir: va para la cruz. Después de tres días resucita y dice que los va a volver a ver en Galilea.)
(Lucas 22: 31)= (Aquí estamos con la misma escena) Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; (32) pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; (Escucha: si Cristo sabía que lo iba a zarandear, ¿Por qué no lo detuvo?)
(34) Él le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte.
Después viene la palabra profética del canto del gallo y todo eso que ya conocemos. La misma escena. Ahora vamos a Juan 13. ¿Qué está pasando? Pedro, no quiere que Jesús vaya ¿adonde? A la cruz. ¿Para dónde iba Jesús? ¿Dentro de cuántos días le promete que resucita y vuelve? Tres. ¿Para dónde iba? Para la cruz.
(Juan 13: 36)= (Continuación de la misma escena) Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿A dónde vas? Jesús le respondió: a donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después. (¿Cómo iba a morir Pedro después? En una cruz. ¿Adonde iba Jesús? A la cruz.)
(37) Le dijo Pedro: Señor, ¿Porqué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti.
(38) Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto te digo… (Y la historia sigue como ya sabes. La misma escena).
(Juan 14: 1)= No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
(2) En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; (¿Qué fue lo que les había dicho?) Voy pues a preparar lugar para vosotros. (¿Adonde iba? ¿Dónde preparó el lugar? En la cruz. Voy, pues. A preparar un lugar para vosotros. ¿Adonde iba? A la cruz.)
(3) Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, (¿A dónde estaba él en ese momento? Parado sobre la tierra, hablando con ellos.) Vosotros también estéis. (En el mismo lugar, pero con distinto conocimiento del GAN, del ámbito de Dios, del mundo espiritual).
(4) Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
(5) Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿Cómo, pues, podemos saber el camino? (Estos eran los apóstoles, no unos párvulos de la Escuelita Dominical)
(6) Jesús le dijo: yo soy el camino, (El método, la forma, no la ruta o el sendero, la forma, el patrón) la verdad (Ojo: no dice TENGO la verdad, dice SOY la verdad) y la vida (No es que TENGO vida, es SOY vida). Y nadie viene al Padre si no es por mí.
(7) Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. (No te está hablando de una cuestión de estar bien o no estar bien relacionado. No te habla de tener buenos contactos, que es como generalmente y mayoritariamente vive la iglesia hoy porque le han hecho creer que si no vive así no llega a ninguna parte, sin tener en cuenta que, a dónde la iglesia llega o no llega, es hasta donde Dios quiere que llegue o no llegue. ÉL, dice, es el Padre.)
Quisiéramos llegar a ese punto donde pudiéramos decir en confianza: si me has visto, todo lo que necesitas aprender, también lo viste. No nos atrevemos porque sabemos que todavía hay una parte de nuestra programación que no anda como debería andar.
Pero teóricamente, posicionalmente y espiritualmente, ya estamos allí porque nos dejó sentados en lugares celestiales con Cristo Jesús a la diestra del Padre. No hay lugar más alto. Si trabajas desde la posición de entendimiento de ser perfecto, llegas más rápido que tratando de perfeccionarte.
Por esfuerzo no creces nada. Dice: Desde ahora le conocéis y le habéis visto. Los dejó más confundidos que antes. Es como cuando te piden una explicación sobre una palabra y tú te esmeras quince minutos en explicarlo con la mayor claridad para, cuando llegas al final, te das cuenta que ahora no tienen dudas con una palabra, sino con el texto entero y que, para aclararlo, tendrías que empezar la predicación toda de nuevo.
(8) Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre y nos basta. (¡Mira a Felipe! Tú muéstranos al Padre y nosotros te vamos a creer toditito, sabes?)
(9) Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? (Quiero decir: ¿No lo has visto a través de mí?) el que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo, pues, dices tú: muéstranos al Padre?
(10) ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
(11) Creadme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.
(12) de cierto, de cierto os digo: el que en mí cree, las cosas que yo hago, él las hará también; (¿Qué obras? La obra de tener la deidad adentro.)
(Juan 17: 11)= Y ya no estoy en el mundo; mas estos están en el mundo.(Yo ya no estoy en el mundo, pero estos que están parados al lado mío, sí. ¿Cómo lo explicas? Misma ubicación geográfica, distinta dimensión espiritual. No ha muerto, no ha ido a la cruz, pero sí es vida. No tiene vida, ES vida. Ellos tienen vida. ÉL ES vida: Hasta que llega: «Eli, Eli, ¿Lama Sabactani?» Ahí, entonces, es que está en esta misma condición.