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¿Está Realmente Arrepentido?

Es más que evidente: la iglesia, en muchas ocasiones, suele abortar una verdad por temor a lo desconocido. “¡A esto nunca lo hemos visto antes! ¿Será de Dios o del diablo? Mire: yo no voy a sentar doctrinas nuevas, aquí, pero algo muy sencillo y comprobable voy a decirle: si algo en la iglesia es total y absolutamente nuevo, lo más probable es que provenga de Dios y no del diablo. ¿Por qué? Porque Dios es Creador, mientras que el diablo es apenas un simple imitador.

(Mateo 3: 1-2)= En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4: 17)= Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 6: 9-10)= Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Fíjese algo que se evidencia con suma claridad. En estos textos, se habla del Reino DE los cielos, no de un Reino EN los cielos. Usted es ciudadano del Reino De los cielos, pero vive, por ejemplo, aquí, EN Rosario. Yo soy nativo de la provincia de Buenos Aires, pero vivo desde hace muchos años aquí en Rosario. Pero mi radicación actual, no invalida mi origen. Soy un bonaerense viviendo en Santa Fe. Su radicación desde hace mil años en la República Argentina, no invalida su origen divino, ya que usted es miembro del Reino de los Cielos.

La palabra REINO es la palabra BASILEIA, y significa: Dominio real, Influencia o dominio que ejerce un rey. Es la esfera o la jurisdicción de este dominio. Entienda bien: una cosa es dominio y otra muy diferente el alcance o la jurisdicción.

(Romanos 14: 17)= Porque el reino de dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

Mire; voy a ser total y absolutamente claro en lo conceptual: usted no vive en los cielos, vive en la tierra, ¿No es así? Usted no tiene sus pies apoyados en una nube, los tiene apoyados en la tierra firme. Pero atención: eso no es freno para actuar permanentemente de modo tal que quede claro que usted sí es ciudadano del cielo.

En la tierra usted debe comer y debe beber si quiere subsistir, pero el reino de Dios no es eso. El reino de Dios (Lo dice la Palabra), es paz y gozo espiritual. No es de disfrute natural. El reino no se goza en la carne, se goza en el Espíritu. Yo soy espíritu, pero estoy forrado de naturaleza. Todo lo que se ve, proviene de lo que no se ve. La vida natural es lo que vemos, el reino espiritual de Dios es lo que no vemos. Vivimos donde vemos, pero lo que vemos proviene de lo que no vemos.

ARREPENTIR

Para encontrar el verdadero significado de esta palabra según la manifiesta Juan el Bautista, luego Jesús, y luego sus discípulos, habría que hacer un breve análisis de tipo gramatical.

Según un buen diccionario, arrepentirse es: Pesarle a uno haber hecho o dejado de hacer alguna cosa”. Desdecirse, echarse atrás. Es notorio que el pesar (Pariente cercano de la tristeza), es la forma de arrepentimiento que el mundo conoce, acepta y, llegado el caso, suele poner en uso. Ese pesar por lo que se hizo mal, generalmente produce un sentimiento muy especial que muchos deben conocer de cerca: la culpa.

Sin embargo, en la descomposición de la palabra encontramos que ARRE, es un prefijo que se coloca delante de una palabra para expresar en qué tiempo está esa palabra. Significa algo así como VOLVER, DAR MEDIA VUELTA. De allí se extrae, por ejemplo, RE-GRESAR. “Pentir”, mientras tanto, significa APICE, TOPO, extremo superior, lugar alto, cima de la intelectualidad. El significado real de la palabra “arrepentirse”, en estas instancias, podría leerse literalmente, como Volver a colocar la mente en la cima o el lugar alto en que fue creada. Aparentemente, visto así, la cosa toma un cariz totalmente diferente al que habíamos visto hasta aquí.

Para saber qué le pasa a algo, debemos ir a quien lo creó: (Ejemplo: tome usted un elemento y remítase al fabricante).

¿Y qué tiene que ver eso con lo que estamos hablando? Mucho. Si el reino de los cielos se ha acercado y está aquí, nuestra obligación para poder acceder en su dominio, jurisdicción e influencia, es cambiar la estructura de nuestra mente y regresar al pensamiento del primer Adán anterior a la caída. Me arrepiento, dejo de pensar como el sistema mundano me enseñó, escuelas seculares incluidas, y me dedico a pensar como Dios le mandó al hombre que pensara. Vuelvo a colocar mi mente en el ápice en el cual fue creada. No funciona algo en ella que me sirva para vivir y voy al creador para repararla.

El reino de dios funciona al revés. En el mundo, los que ganan son los primeros. En el reino de Dios, los últimos serán los primeros. En el mundo, mientras más amontono, más tengo. En el reino, debo dar para recibir. En el mundo, el más grande es quien más y mejor trepa por sobre los demás. En el reino, grande, es el más pequeño, el que sirve a los otros.

El arrepentimiento, en la forma en que Juan, Jesús y sus discípulos lo demandaban, tiene caracteres especiales. La palabra griega usada aquí, es: METANONEO, que implica un cambio ante Dios de corazón. Es la forma de operación mental, producida por un conocimiento revelado, que trae un punto de vista más sabio del que llevábamos y la ocasión para una reflexión que, generalmente, va seguida de una acción.

Revelación nunca anula lo anterior: lo mejora. La maestra del primer grado de la escuela primaria le enseña a su alumno que dos más dos más dos más dos, es igual a seis. Y el alumno lo acepta, lo cree, lo aprende y lo pone por obra. Un día llega al segundo grado y la maestra de ese nivel le enseña que dos por tres, es igual a seis. Entonces el alumno se espanta y dice ¡¡¡NO!!! Seis es la suma de dos más dos más dos más dos…¿Entiende? Es la palabra la que otorga libertad.

Arrepentimiento, entonces, y bajo estas perspectivas de las cuales estamos hablando, sería la forma de fluir en Dios.

Ahora bien; el pasaje base dice que “El reino de los cielos, SE HA ACERCADO”. La palabra griega aquí es EDIZO, significa referencia a espacio, a acción ya completada con resultados continuos. El reino de Dios está y progresivamente se va manifestando. Cuando Cristo dice VENGA tu reino, la palabra VENGA, indica MANIFIESTE PROGRESIVAMENTE.

(Mateo 4: 23)= Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Cristo nunca predicó nada sobre nacer de nuevo. No está en la Biblia. Solamente a un viejo que le vino a hacer una pregunta, a medianoche, Él le dio esa respuesta que hoy ha sido tomada por base evangelística. Pero observemos detenidamente el pasaje y descubriremos que ese viejo, (Llamado Nicodemo), no vino a Él porque quería saber qué era nacer de nuevo. Vino porque había visto el reino de Dios manifestado.

Si manifestamos el reino, todos van a querer entrar, pero si exigimos nacer de nuevo sin manifestar los frutos del reino, va a ocurrir lo que aún está ocurriendo en la mayoría de nuestras campañas, nadie parece tener demasiado interés en entrar.

PREDICAR

PRE, significa “previo”, “de antemano”. Jesús anunciaba cosas de antemano, previas a que sucedieran. DICAR, mientras tanto, significa algo así como: “Declarar la sustancia de ángeles caídos”. Es decir: lo que Cristo estaba diciendo, entonces, podía leerse de corrido, así: Cambia tu forma de pensar. Vuelve al extremo superior de tu creación. Comienza a fluir como Dios te creó para fluir, porque yo estoy anunciando que los que ahora tienen dominio, ya no lo van a tener. Estaba anunciando la caída de las potestades que dominaban.

(Colosenses 1: 13)= El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado hijo.

Fíjese bien que no está diciendo que traslada o que trasladará; está diciendo que HA trasladado. Por la promesa ya hemos sido librados de esas influencias. No es su culpa si le permitimos actuar bajo la cobertura que nosotros mismos, con nuestra incredulidad, les proporcionamos. Cristo ya lo hizo.

Estar en el reino es formar parte de la influencia del rey. Estar bajo la jurisdicción del rey. El reino son aquellos que fluyen de acuerdo con las leyes del rey. El reino no es estar sometido bajo el rey. El reino es LA IGLESIA DE DIOS. El reino de Dios no tiene límites; reina en el cielo, reina en la tierra, reina en el infierno. Donde quiera que usted abre la Palabra de Dios, funciona.

La potestad es el dominio o derecho que tenían esos espíritus. Había espíritus que tenían derecho y potestad sobre nuestra vida.

La esfera natural, es la visible. La esfera espiritual, es la invisible. Nosotros vivimos en la natural, la visible, pero somos influenciados por la espiritual, que es la invisible.

Hay demonios actuando. Tienen algún derecho sobre la carne. Cuando Adán cayó, Satanás fue de alguna manera reconocido como dios de este siglo, es decir: DE ESTE SISTEMA.

Dios dice: Hay otro sistema, otro reino, y si tú cambias la manera de pensar, puedes fluir conmigo. Él trasladó la influencia, pero no la localización.

Satanás es muy astuto. Él siempre usa la tercera persona. Jamás dice: “Haz tal cosa”. Él usa su propia voz y le dice a usted: “Yo haré tal cosa”. Él usa su voz porque usted siempre cree en usted mismo.

Adán tenía dominio sobre la tierra, tenía dominio sobre los peces, tenía dominio sobre las aves, tenía dominio sobre las tempestades, él gobernaba la tierra; fue creado para gobernar. Al caer, el hombre perdió su potestad con Dios, pero no su misión. Quería seguir gobernando. Es por eso que ahora el mundo sigue siendo gobernado por el hombre, sólo que el hombre no tiene a Dios.

Cristo le dice a Zaqueo que vino a buscar LO QUE se había perdido. No AL QUE se había perdido. ¿Nota usted la diferencia?

(Hechos 3: 21)= A quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.

En este pasaje dice claramente “TODAS LAS COSAS” , no toda la GENTE; aunque “cosas”, también incluya gente.

Cristo vino y qué fue lo que hizo: los peces pagaron impuestos; los restauró. Se montó sobre un burro, lo restauró. Los vientos le obedecieron; lo restauró. El mar se calló la boca; lo restauró. Resucitaron los muertos; lo restauró. Todo lo que Adán había perdido, Él lo restauró. Le quitó las llaves al enemigo y luego le dijo a la iglesia: Tengo las llaves. Toda potestad, todo dominio, todo derecho, me es dado a mí en el cielo y en la tierra. No tenemos que pedir permiso en la tierra para existir; nos pertenece.

(2 Corintios 4: 18)= No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

A esto lo predicamos, pero no lo hacemos. Cristo nos dejó en la tierra para que a través de nuestra carne podamos extender el reino de Dios. Cristo dijo: Mi reino no es de este mundo, mi poder, mi influencia, no proviene de su sistema. Usted no tiene autoridad, a menos que mi Padre se la otorgue. Ni Cristo ni Satanás tienen su trono aquí, pero sí la influencia a través de sus respectivos cuerpos. El problema está en que el poder de Satanás está avanzando más que el de la iglesia porque son más obedientes a su sistema que nosotros al nuestro.

Hay dos alternativas: fluir con el reino de Dios o con el reino de Satanás. Vivir conforme a la carne o conforme al Espíritu.

(Hechos 17: 28)= Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propias poetas también han dicho: porque linaje suyo somos.

No venimos el domingo a vivir en Él; somos parte de Él. Esto no tiene que ver con profetizar ni ayunar cuarenta días. Ser espiritual no tiene que ver con verse bien feo o no usar maquillaje o vestirse de una u otra manera. La esposa de un pastor debe verse bien bonita. Porque representa al pastor y porque representa al rey. Vivir en el Espíritu es permitir que Dios nos llene de tal manera que gobierne todas las áreas de nuestras vidas. Caminar en el Espíritu, es hacer en cada caso, lo que Dios haría. Nada menos.

(1 Corintios 15: 45-48)= Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.

Más lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.

El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre que es el Señor, es del cielo.

Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.

Aquí hay un principio, dice que lo espiritual no es primero, sino lo natural. Como estamos en el mundo natural, Dios espera que primero manifestamos las cosas naturales, para luego entrar en lo espiritual. Es un principio. Si usted no sirve para las cosas naturales, tampoco sirve para Dios. Porque Dios donde lo quiere usar, es en lo natural. Allí es donde se nos complica. Quisimos ser tan espirituales que hemos abortado la tierra.

Dios dijo que fuéramos testimonio, testigos, que expresáramos el reino de dios. Es imposible hacer eso sin afectar a lo natural. Como no entendemos, inventamos los tratados. Como no entendemos, ingresamos en los programas de hombres.

Primero lo natural, después lo espiritual. Es un principio. Si usted viola ese principio jamás manifiesta o expresa el reino de Dios. No puede demostrar que Dios funciona mejor que Satanás. Somos miembros de un reino, ellos son miembros de otro. Ellos están funcionando de acuerdo con sus leyes, nosotros debemos hacerlo de acuerdo con las nuestras.

(Efesios 2: 22)= En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Dios no lo quiere visitar a usted; Dios quiere vivir con usted. Los apóstoles predicaban el reino de dios. Ellos anunciaban otro rey. En ninguna parte se nos manda a predicar: CRISTO-SANA-CRISTO-SALVA; se nos manda a predicar el reino.

Lo natural; lo espiritual. Adán-Cristo; Cuerpo terrenal-cuerpo espiritual; hombre terrenal-hombre espiritual; Ismael-Isaac; Antiguo Testamento-Nuevo Testamento; la Ley-La gracia: gobierno en su casa-gobierno en la casa de Dios.

Si usted no puede manejar su casa, usted no puede manejar la casa de Dios. Si usted no puede llegar a tiempo a su trabajo, no necesita una palabra de conocimiento para saber si debe llegar a tiempo. TIENE que llegar a tiempo. ¡¡Porque usted trabaja para Cristo y el llegar tarde está hablando de los creyentes, del reino de Dios!!

(1 Pedro 2: 12)= Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

Si usted no puede obedecer la voz de su papá, jamás va a poder obedecer la voz del Espíritu Santo. Si usted hace trampas en la escuela con los exámenes, jamás va a poder hacer lo que dice la Biblia. Si no sabe respetar la instrucción humana, jamás va a poder respetar la instrucción divina.

Si usted no tiene suficiente responsabilidad como para mantener un empleo, tampoco tiene ministerio. Hoy en día el ministerio está lleno de gente que no tuvo éxito en el mundo, y como no tenían otra cosa para hacer, se fueron a estudiar para hacerse predicadores. Como si ser predicador fuera lo más bajo. Por eso debe ser que algunos no tienen nada para decir.

En la Biblia no hay ningún desocupado o desempleado que fuera llamado por Dios.

(Tito 2: 7)= Presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad.

Arrepentíos; el reino de los cielos se ha acercado.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez