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La Oración De Los Reyes

La Palabra nos dice que el candelero se hace de un solo pedazo de oro, que no puede haber en él nada hueco. El candelero, usted lo sabe, es la iglesia. Esto significa claramente que la iglesia, no puede ser hueca.

Cuando Cristo le preguntó a la gente qué venían a ver en el desierto, hablando de Juan el Bautista, les preguntó: ¿Qué vinieron a ver, una caña, que dicho sea de paso, es hueca por dentro y sacudida por los vientos? ¿O vinieron a ver a un profeta? Entienda: Dios no quiere gente hueca. Dios no quiere gente que aparenta algo que no es. Dios no quiere gente que muestra un éxito que no produce. Dios quiere gente que milite con un principio témpano. ¿Sabe cuál es? Grande, quizás, en la superficie, pero muchísimo más voluminoso debajo de las aguas, en las profundidades.

(2 Crónicas 34: 12)= Y estos hombres procedían con fidelidad en la obra; y eran sus mayordomos JAT y Abdías, levitas de los hijos de Merari, y Zacarías y Mesulam de los hijos de Coat, para que activasen la obra; y de los levitas todos los entendidos en instrumentos de música.

La otra parte de la reforma o de la edificación, es la adoración como un componente activo en la construcción de la casa. Estamos todavía debajo del punto segundo, que es REPARANDO LA CASA. a) La impartición de una gracia gubernamental o patriarcal. b) La precisión de los patrones, de los modelos, de los prototipos apostólicos. c) Fidelidad absoluta en el trabajo. Y no mañana: ahora. d) Adoración, como un componente activo de la casa.

El verso 12 está diciendo que había gente entendida en los instrumentos de música. Y en parte de la reforma, algo que tenemos que entender es que la iglesia se edifica por medio del modo con que usted presenta los servicios.

Como usted habla, como recoge la ofrenda, como predica, qué predica, qué canta, que música prefiere tener, que tan extenso es lo que usted canta, o qué tan breve, que canciones elige. Todo esto crea la cultura de la iglesia.

¿Habla usted como habla la gente que lo está escuchando, o habla con ese idioma Reina Valera, traducción bíblica española, al que tan afectos somos los cristianos evangélicos? ¿Habla usted en el idioma y modismo con que se habla vulgar y normalmente en su país, o adopta un léxico que ha oído de los tele predicadores por la televisión? ¿Le llama usted a la plataforma “plataforma”, o le llama “Altar”?

Porque el Altar no existe en el Nuevo testamento. Por lo tanto el llamado al “Altar”, hoy, no es Palabra de Dios, sino invento del hombre. Son cosas que estamos tan acostumbrados a tenerlas, que ni cuenta nos damos que bíblicamente no están respaldadas. Es verdad que suenan lindas, no constituyen pecado y resultan emocionantes, pero ese no fue el estilo Dios.

No fue el estilo de Dios el que una persona predicara y que luego hiciera un llamado para que usted pase al frente a que alguien ore por usted. A eso lo inventó el hombre para que usted se sienta bien en ese templo y vuelva el próximo domingo.

Pero la idea central no es que usted se sienta bien. La idea central es que usted cambie su mentalidad. Si yo le predico una palabra que lo redarguye y después le oro para que se sienta bien, a usted se le olvida aquel redargüir de lo que le prediqué antes y entonces no cambia nada.

Porque hay algo natural y físico que sucede al llorar. El llorar desata emociones y la persona se siente bien sólo por la química del cuerpo, no porque haya sido perdonado, sanado o liberado de algo.

Confundimos sentir con actividad espiritual. No es necesario sentir para que se mueva el Espíritu. No es necesario “sentir algo”, para que una mujer quede embarazada. Hay veces que se siente, hay veces que no. ¿Se entiende lo que digo?

(1 Reyes 10: 11)= La flota de Hiram que había traído el oro de Ofir, traía también de Ofir mucha madera de sándalo, y piedras preciosas.

(12) Y de la madera de sándalo hizo el rey Balaustres para la casa de Jehová y para las casas reales, arpas también y salterios para los cantores; (Note con cuidado que los instrumentos estaban hechos de la misma madera que la casa de Dios. Tiene que haber una relación entre la cultura de la iglesia y la música que se ejecuta. Hay cierta música que si se toca después de ciertos mensajes, sería como arrojar un balde de agua helada.

Esto puede ser por dos motivos: 1) Porque se carece de repertorio. 2) Porque no es la persona indicada parea hacerlo y no sabe cómo fluir.

Fluir no es orar en lenguas en un cántico. Fluir es saber qué canción va detrás de una anterior y qué canción está en un mismo Espíritu con el mensaje predicado.

La música, en la adoración, no se detiene para hacerles señas a los músicos para avisarles qué se va a tocar después. No hay pausa entre una canción y la otra.

Uno lleva escalando, progresiva y paulatinamente, hasta un determinado lugar adónde se depositará a la congregación para recibir el mensaje. No es manipulación emocional, es preparación espiritual. Si el director de alabanza me tiene que incentivar a adorar o a alabar, yo no soy LA iglesia. Soy gente que ha ido a un templo de visita o a entretenerse con buena música y lindas palabras.

Hay veces que con una sola canción, se llega; pero hay veces que se necesitan dos o tres. Hay veces que se llega y justo allí alguien le mete una canción que nos saca.

La música tiene que estar construida de los mismos elementos que el mensaje. El problema que tenemos ahora, es que el mensaje va mucho más adelantado que la música.

Son pocos los que pueden ejecutar una música que vaya a la par de lo que se está predicando. Si usted está predicando avivamiento, hay miles de músicas para usted, pero no es eso lo que Dios está haciendo hoy. Si usted está predicando fiesta, Marcos Witt le ayuda, pero al mensaje apostólico no lo ayuda nada.

Los mensajes tienen que producir cánticos. De aquí tienen que salir salmistas. Para que la casa se edifique pareja.

La música tiene que tener la misma interacción, en el espíritu, que la Palabra. La casa se construye con todo lo que usted hace.

Si usted recoge ofrendas y diezmos como una sugerencia, eso va a crear una cultura en la iglesia. Si en su casa es una obligación, eso crea otra cultura diferente.

El reino es mucho más que una prédica, es la encarnación de los principios de Dios. Verdaderamente es un camino angosto, donde se vive lo que se predica. En cada curva, con Dios, se van cayendo dos o tres más que parecían ser buenísimos.

El espíritu prevaleciente de la casa debe ser constante y relativo con el espíritu de la adoración.

La música la creó Dios y no es pecado. Lo que sí pasa es que no sabemos discernir qué es música y qué es mensaje de excitación satánico. La música es una combinación de corrientes de sonidos creados para producir paz. La estridencia y los alaridos pueden estar adornados con cirios cristianos, pueden llamarse “Cristian-Pop”, pero sigue siendo Satanás.

La reforma no es desordenada, es inteligente. Lo que pasa es que la gente sale corriendo con un pequeño trozo que oye y les da mal nombre a unos. Pero no viven igual que uno. Hay un balance.

Música: corriente de sonidos que produce paz. Príncipe de paz. Pero anda por ahí una estridencia que, al margen de no producir paz, incita e invita a cualquier tipo de agresión. Por allí fluyen demonios, aunque estén vestidos con lirios cristianos.

Hay determinados intérpretes que antes que comiencen a cantar o a tocar, usted ya sabe que son ellos. Hay algo que identifica su música. ¿Qué es lo que identifica su iglesia? ¿Cuál es la cultura de su música? ¿Cómo sé yo que este es el CD de su iglesia y no el de la que está en la otra calle? Están cantando la misma canción, pero ¿Sonarán iguales?

Tiene que haber algo que lo identifique a usted. Hoy en día lo que tenemos son claves de la música, donde se ejecuta lo último que está de moda, sea de Dios o no. Y la demanda que tienen estos músicos (Porque son músicos, no salmistas) que como tienen que editar equis cantidad de CD al año, el relleno comienza a reinar. Igual que ocurre con la música secular. Antes, habían sacado un CD ungido por Dios. Ahora tienen que grabar un montón aunque Dios no les dé canciones. Eso se llama mercadería; les caiga bien o mal a los músicos.

El Asunto de la Importancia de la Palabra

(2 Crónicas 34: 14)= Y al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová dada por medio de Moisés.

(15) Y dando cuenta Hilcías, dijo al escriba Safán: yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio Hilcías el libro a Safán.

(16) Y Safán lo llevó al rey, y le contó el asunto, diciendo: tus siervos han cumplido todo lo que les fue encomendado.

(17) Han reunido el dinero que se halló en la casa de Jehová, y lo han entregado en mano de los encargados, y en mano de los que hacen la obra.

(18) Además de esto, declaró el escriba Safán al rey, diciendo: el sacerdote Hilcías me dio un libro. Y leyó Safán en él delante del rey.

(19) Luego que el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestiduras;

El epicentro de lo que Dios está haciendo, es trayendo entendimiento en la Palabra. Cualquier mover que tenga, aparentemente, más manifestaciones del Espíritu por sobre la Palabra de Dios, no es Dios en este momento.

Si hay manifestación del Espíritu, la Palabra tiene que ser de la misma magnitud y poder que la manifestación. El problema que hay es que tenemos gente que se planta frente a un púlpito por espacio de media hora a decir cositas que no tienen ninguna profundidad, y después estamos tres horas danzando, cantando y produciendo toda clase de manifestaciones físicas visibles. Y el lunes, volvemos a la calle, a la sociedad, iguales, demasiado iguales a como estábamos antes de entrar en ese “mover” de Dios. Y a eso, encima de todo, le llamamos “Avivamiento”.

Aquí dice que “oyó” las palabras. Eso significa que escuchó inteligentemente; que generó obediencia al oírlo. Esto significa que al escuchar la Palabra, generó el espíritu de obediencia en él. Es decir que la Palabra de hoy, produce una acción basada en el acuerdo de la persona con lo que escucha. Que la determinación de lo que haga la Iglesia viene de acuerdo con lo que escucha de parte de Dios.

El mover no fue comunicado por emociones ni por opiniones. Las mentes, las mentalidades, sólo se forjan por la Palabra, no por moveres. Cuando Elías fue llamado por Dios a pararse frente a la puerta de la cueva, le dijo: “ponte allí que voy a pasar delante de ti”. Él andaba buscando a Dios en el viento y no lo encontró. Dios produce el viento, pero el viento no estaba dentro del mover que produjo.

Luego vino el terremoto. Lo hubiéramos llamado “El mover de la Temblequera”. Dios produjo esa “temblequera”, pero no se encontraba en ella. El acercamiento de Dios produce estas cosas, pero no es allí que se encuentra el propósito por el cual vino.

Dice que lo encontró en la Palabra, que después oyó una pequeña voz. La palabra VOZ, allí, es la palabra revelada al Espíritu. Allí es donde Dios está trabajando ahora.

Hay congregaciones que todos los fines de semana invitan a predicadores diferentes. Los mejores del vasto mercado cristiano. Y la gente llena los templos porque acude presurosa a oírlos. Excelente sonido, música espectacular, danza, fiesta, y… confusión. Cada uno de los que viene contradice al que se fue. El templo se llena de visitas, pero la congregación no crece. Sin embargo, la iglesia es reconocida como fuerte y su pastor es invitado a predicar por todas partes, aunque no tenga nada que decir.

En Génesis 1, cuando Dios tuvo problemas en la tierra, el Espíritu ya se estaba moviendo en la tierra y el problema todavía continuaba. Hasta que no envió su Palabra no vino el orden divino. El Espíritu se movía sobre las aguas, pero aún había tinieblas. Cuando envía su Palabra, el caos se reforma. Lo que cambia la naturaleza de la iglesia, es la Palabra, no el mover del Espíritu.

Sin Palabra, no lo podemos hacer. Queremos la Palabra. Lo que quiere decir usted es que quiere ser corregido por ella, que rija su vida, que lo gobierne, eso es el reino. Ese es el mensaje del reino: que Dios reina en su corazón, en sus finanzas, en su relación sexual con su esposa, en su espíritu paterno con sus hijos, en su sumisión como mujer, en cada pastor, cuando se cometen a la voz presente de hoy; cuando Dios reina tanto en su vida privada como en su vida pública por igual.

Inquirir del Señor; buscar del Señor.

En otros moveres atrasados, buscar del Señor venía a través de ayunos. La gente se metía en ayunos largos para oír al Señor. El ayuno es bueno y determina, efectivamente, una sensibilidad muy singular que lleva a quien lo pone en práctica, a un estado espiritual de mayor confiabilidad. No por nada los satanistas mismos suelen ayunar para adquirir mayor poder de las tinieblas en su combate en contra del pueblo de Dios. Pero es bueno el ayuno que limpia su cuerpo y otorga paz mental. Esto significa que el ayuno es para usted, que no se entienda que lo minimizo o lo descalifico, no, por favor. Pero el ayuno no tumba a Dios del trono ante la sorpresa de que usted se haya pasado veinticuatro horas sin comer. Dios nunca es movido por los esfuerzos de la carne y el ayuno, convengamos, es un esfuerzo carnal.

La Palabra nos dice, por medio de Romanos 12, que seamos transformados por la Palabra y que no nos conformemos a este siglo, para que podamos entender la perfecta voluntad de Dios.

Hay ciertos niveles en Dios, que sin una reforma mental, jamás entenderemos. Él dice: sé transformado para que puedas entender. Si usted entra al ayuno con una mentalidad AM y Dios está emitiendo toda su programación en FM, usted distorsiona lo que escucha, y aunque salga del ayuno jurando que Dios le habló, lo que interpretó no fue lo correcto.

Hay gente muy fiel y sincera que no puede avanzar porque cuando buscan al Señor lo hacen afirmados y mentalizados en aquello que una vez les dio resultado. Eso fue muy bueno. Eso fue de Dios. Dio resultado porque cuando sucedió Dios estaba en ese mover. Pero Dios siguió adelante y hoy está en otro mover. Por más fiel que usted sea, por más que ore y ayune, Dios no va a modificar su propósito. El que tiene que transformar su mente es usted, no Él.

(2 Crónicas 34: 21)= Andad. Consultad a Jehová por mí y por el remanente de Israel y de Judá acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme a todo lo que está escrito en este libro.

Note que el rey dice: hemos hecho todas estas reformas y están tremendas, pero acabo de encontrar este libro que dice que aunque yo haya hecho todo bien, el pecado de mi padre hace maldito mi camino.

¿Qué hicieron después? Dice el verso 22 que se fueron a consultar a Hulda, profetisa. Así es el asunto. La iglesia no lo quiere entender y así le va. Cuando nadie sabe para dónde ir, ni qué organizar, ni por qué orar, ni qué hacer, es porque en ese nivel nadie sabe qué es lo que está haciendo Dios. ¿Cuál es la salida? Consultar al profeta, para eso está. Esperan respuesta de Dios y no entienden que Dios sigue usando mensajeros.

Pacto y Compromiso

(2 Crónicas 34: 29)= Entonces el rey envió y reunió a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.

(30) Y subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los moradores de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová.

(31) Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, – Pacto: esta es la forma en que él anuló la maldición, haciendo un pacto. – sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro.

Importante; pero más importante aún es lo que nos muestra el verso 32. Que el conductor hizo un pacto, pero luego HIZO que todos los demás también lo hicieran. Ese HIZO que dice allí, da a entender que el asunto fue obligatorio. Hizo pacto de seguir, guardar, hacer, buscar, poseer y practicar lo que encontraran en el libro. Un pacto de esa índole, pone a Dios a nuestro favor. Pero pacto con Dios, de ningún modo con su denominación. Pacto con Dios, no con su doctrina denominacional. Pacto con Dios, no con el mover de Dios. Pacto con Dios. Es decir que si a Dios mañana se le da la gana de salirse de allí y meterse allá, es allá entonces donde yo me encuentro con él. Me pongan la cara que me pongan los hombres, no le hace.

Cuando Israel salió al desierto, nadie había cruzado el desierto. Cuando Israel tuvo que entrar a la tierra, nadie había entrado a la tierra. Juan el bautista; ¿De dónde lo eligió Dios? ¿Qué haría usted, si Dios hace lo mismo hoy? Es que somos religiosos, tenemos prototipos. Lo que no encaja con la figura que nos hemos imaginado, no es lo que hemos imaginado.

El asunto de la Pascua

(2 Crónicas 35: 18)= Nunca fue celebrada una pascua como esta en Israel desde los días de Samuel el profeta; ni ningún rey de Israel celebró pascua tal como la que celebró el rey Josías, con los sacerdotes y levitas, y todo Judá e Israel, los que se hallaron allí, juntamente con los moradores de Jerusalén.

(19) Esta pascua fue celebrada en el año dieciocho del rey Josías.

Estamos hablando de un tremendo hombre: Josías. Reparó la casa. Niveló la música con la edificación de la casa. Selló todas las brechas que podían significar problemas futuros. Fortaleció la casa. Se posicionó en una guerra contra toda expresión religiosa, tanto de las casas como de los ministros que la propagaban; como el demonio que los respaldaba. El selló su pacto con una pascua que dice, jamás antes se había celebrado otra igual desde los días de Samuel. Una pascua es símbolo de un pueblo que está en permanente migración, que está dispuesto a cambiar todo lo que deba cambiar para entrar en la tierra prometida.

Reforma no es hechos físicos

Que suceden con la gente. Reforma es reafirmar la mentalidad del creyente conforme a los principios bíblicos, no a tradiciones, ritos, usos y costumbres locales. Evangelio no es lo que sucede cada domingo en el templo de su congregación; evangelio es lo que sucede cada minuto en cualquier lugar del planeta.

Estamos viviendo una generación de destino. A nadie le ha tocado terminar antes. Es como una carrera de postas. Nuestros padres vinieron hasta aquí y aquí nos entregan la posta para que seamos nosotros los que crucemos la meta, si es posible, mejorando sus posiciones. Nadie terminó antes, así que nadie del pasado nos puede ayudar. Tampoco va a encontrar usted instrucciones en libros escritos; se están escribiendo ahora.

Un mover radical, migrante de todo lo que es religión.

Está reconstruyendo las finanzas del reino. Estamos entendiendo que aunque todo el mundo diezma, no podemos vivir del diezmo, Se están levantando negocios del reino. Un negocio del reino es algo muy diferente a que una persona que tiene un negocio, diezme puntualmente. Eso es bueno, pero un negocio del reino es un negocio que le pertenece a Dios.

Estamos en un tiempo de oración gubernamental. Nuestro vocabulario en la oración está lleno de los nombres de las naciones. Estamos orando globalmente. Con decretos, no con peticiones. Una oración gubernamental es una oración dirigida por el propósito de Dios. Primero se escudriña, a ver qué es lo que Dios quiere hacer en las naciones y luego se decreta en la tierra lo que Dios está haciendo en el cielo. Eso es oración gubernamental; nadie pide sino declara lo que ya está hecho para que se materialice.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez