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La Altura de una Visión

 

La verdad es que la caída del hombre fue algo que no se produjo en un instante, sino que fue por etapas.  Se produjeron  a lo largo del tiempo. Aunque el pecado entró en un instante, la condición, por ejemplo, de Jacob, era muy diferente a la condición de Adán. Después de caer Adán.

Era como que Adán había caído mucho más profundo, pero Jacob cayó mucho más aún. En el evangelio de Juan, capítulo 10, se menciona un pasaje en el que Jesús, hablando de Satanás, dice que él viene a robar, a matar y a destruir. Espero que lo que el Señor te va a dar con esto, te permita cambiar la manera de ver tu propia vida.

(Eclesiastés 3: 11) = Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

No voy a compartirte respecto a que todo lo hizo hermoso, sino a lo que viene después de eso. Una de las cosas más poderosas que Satanás robó, y que no terminamos de darnos cuenta que nos robó, es la visión de la eternidad.

Aquí te está diciendo que Dios ha puesto eternidad en nuestro corazón. Y que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios, desde el principio hasta el fin. Satanás robó muchas cosas, pero una de las más poderosas que él sacó del corazón del hombre, fue la visión de la eternidad.

¿Cuándo empezamos a existir? ¿Tal vez cuando fuimos concebidos en el útero de nuestra madre? ¿Allí comenzamos a existir? Según la Biblia, dice que fue desde antes de la fundación del mundo. Jesús está hablando con sus discípulos y luego se va a orar.

Y habla con su Padre y le dice: Tuyos eran (Refiriéndose a sus discípulos) y me los diste. Y ninguno se perdió. ¿Cómo que tuyos eran? Si ellos estaban en el mundo, estaban en pecado, le pertenecían a Satanás. Pero Jesús dice: tuyos eran, y me los diste.

¿Cuántos años puede vivir el hombre en la tierra? ¿Una generación? ¿Cincuenta? ¿Sesenta? ¿Setenta? ¿Ochenta? ¿Noventa, cien, ciento diez años? Bien; eso, no es absolutamente nada comparado con la eternidad.

¿Qué es la eternidad? Si tú tratas de responder esto y te cuesta, te vas a dar cuenta que Satanás te robó. Te robó la visión de la eternidad. Nuestra vida, en general, ha girado siempre en torno al Kronos, es decir: el tiempo cronológico.

Pero Dios hace que nuestra vida gire en torno a un reloj invisible que nadie consulta porque no conoce: el reloj de la eternidad. Va más allá de Kairos. Kairos se queda pequeño comparado con la visión de lo eterno. Kairos es una irrupción en el tiempo del hombre, donde el tiempo de Dios interviene.

Pero eso no es aún nada, comparado con lo que es eternidad. Trata de imaginar una definición para eternidad. Es difícil, ¿Verdad? Quizás, los más diestros verborrágicamente, puedan decir que es lo que no tiene principio ni fin.

Pero aún eso es escaso, porque en la eternidad, la palabra principio y fin, no existe. Estamos utilizando dos palabras que no califican, para explicar algo. Define eternidad. Es parte de la naturaleza de Dios. Así como a ti nadie te enseña a respirar,  es algo natural, la eternidad es exactamente eso para Dios; es natural.

Entonces, cuando tú naciste en este planeta, tus padres estaban re-contentos porque venía el hijo que tanto esperaban. Los niños siempre son causa de gozo. ¿Por qué? Porque él ya existía, y Dios quiso hacerlo visible. Yo te conocí desde antes de la fundación del mundo, dijo.

Él ha preparado obras desde antes de la fundación del mundo, para que tú ahora andes en ellas. Sin embargo, para esa pareja que acaba de tener el bebé, la vida de su bebé empieza desde el momento en que sale del vientre de su mamá y pega el primer berrinche. Y así le irán contando sus años de vida para todo su tránsito por ella.

Y no sólo eso; su vida toda estará signada por el tiempo. ¿Has prestado atención a las veces durante el día que por alguna u otra causa te refieres al tiempo? Cuanto pasó de… Cuanto falta para… A qué hora empieza… A qué hora finaliza… Tiempo, tiempo, tiempo.

Y todo eso provoca que Satanás robe la visión del tiempo. Esa es la visión natural. La visión de Dios es más elevada porque Él ve al hombre no por cuantos años tiene, sino de qué propósito tengo para él. Cuando el hombre es formado, lo primero que Dios hace, es darle instrucciones.

Enseñoréate, gobierna, llena la tierra, sojuzga. Hay un propósito en Adán. Cuando lo llama a Abraham, hay un propósito. “Abraham, quiero que hagas esto, en ti serán benditas las naciones”. Hay un propósito. Dios es un Dios de propósitos.

Cuando llama a Moisés, le dice: “Mira; vas a ir allá y le vas a decir que Yo Soy dice que deje salir a su pueblo”. Un propósito. Cuando llama a David: “Tú me levantarás casa perpetua”. ¿Entiendes? Cuando Jesús viene, “El Reino de los Cielos se ha acercado. He venido a hacer la voluntad de mi Padre”.

Cuando Pablo es levantado y no puede dejar de predicar. “¡Ay de mí si dejo de predicar! Porque he aquí yo soy deudor, tanto a gentiles como a judíos”. Propósitos. Cuando lees Apocalipsis: “Yo, Juan, vi al Cordero como inmolado, y en su mano un rollo con siete sellos, y cuando el primer sello fue quitado”, propósito cumplido.

Hay propósitos. Entonces, mientras nosotros contamos años, Dios cuenta propósitos. Yo sé que esto te descoloca un poco, pero entiende que es muy complicado poder ver esto con claridad, cuando el diablo ha estado removiendo eternidad de nuestro corazón.

Él ha sacado el concepto de eternidad de nuestras mentes. Repasemos la forma que oramos, qué es lo que pedimos. Prosperidad, provisión, salud, trabajo. ¿Te das cuenta que todo esto es temporal? Todo lo que pedimos en oración, es temporal.

Pregunto: ¿Alguna vez tienes memoria de haber pedido en oración algo de concepto eterno? Busca en tu memoria al menos una oración de motivo eterno. ¿Por qué será tan difícil? Porque Satanás ha robado la visión de la eternidad de nuestra vida.

¡Pero hermano! ¡Es que hasta Jesús dijo al Padre que le diera el pan de cada día! Cierto, pero aquellos que han entendido el corazón del Padre van a darse cuenta que lo que mueve al hombre no son los motivos temporales, sino los motivos eternos.

Ahora bien; ¿Qué cosa son motivos eternos? ¿Qué es algo tan eterno como Dios? ¿Alguien puede mencionar algo tan eterno como Dios? Es un sinónimo de Dios decir Amor. Él es Amor. Nuestro espíritu. Lo único tan eterno como Dios, es la persona que está a tu lado, mírala.

¿Te has puesto a pensar que la persona que pasa a tu lado es inmortal? ¡No lo parece! Estás mirando el exterior, pero no puedes olvidarte que esa persona que estás mirando, en realidad es un espíritu que por un poco de tiempo está habitando un cuerpo.

No es un cuerpo que tiene un espíritu, es un espíritu que ha recibido un cuerpo. Es lo mismo que Jesús. Jesús primero fue Espíritu, y luego le fue dado un cuerpo. ¿O no? ¡El mismo proceso que pasó Jesús, primero espíritu y luego cuerpo, y luego espíritu y cuerpo glorificado, es el nuestro!

Primero fuimos espíritus, ahora somos cuerpos. Estamos esperando que espíritu y cuerpo sean glorificados, para que seamos semejantes a Él, en todo. Sin que el hombre alcance a entender la obra que has hecho. Desde el principio Él nos habló en idioma eterno, y nosotros le respondimos en idioma temporal.

Mira esto; Enoc, ¿Cuántos años vive? Trescientos sesenta y cinco años; y camino Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y dice que caminó con Dios de tal manera que Dios se lo llevó.

¿Cuál sería el propósito de Dios? No sé, pero en trescientos sesenta y cinco años, Enoc cumplió su propósito. En el caso de Moisés, es distinto. Moisés conoció al Señor ¿A qué edad? Ochenta años. Cuando él conoce al Señor, estaba medio achacado, apoyado en una vara.

Y el señor aparece y le dice: “Bueno, es momento de comenzar la tarea”. ¡Señor! ¿No te parece que te atrasaste un poco? Hace cuarenta años, a la voz de ¡Ya!, yo estaba encima del caballo. Pero ahora necesito ayuda…

A los ojos del hombre, Moisés era un viejito de ochenta años. A los ojos de Dios, iba a cumplir su primer propósito, recién. Entones, él vive esos años necesarios que él debe vivir para estar preparado para poder cumplir ese propósito.

Si él hubiera estado preparado cuando tenía veinte, hubiera empezado a cumplir sus propósitos a los veinte. En el caso de David, él es llamado para la posición de rey cuando tenía catorce o quince años. Pero, él iba a esperar como otros quince años, para poder recién ser rey.

Él empieza temprano. Es básico, él iba a hacer más cosas que Moisés. Dios necesitaba sus propósitos cumplidos en él mucho tiempo antes. ¿Cuántos años gobierna David? Cuarenta años. Aparentemente, ese es el tiempo tope.

Es como que en cuarenta años, él establece sus propósitos terminados. Cuando tú lees el libro de Crónicas y su despedida, su oración final es algo así como: “Bueno, acabé lo que Dios me dijo que hiciera”.

Desde que nosotros nacemos, nos preparan para vivir unos pocos años. Nos meten a los colegios para aprender cosas que, en su gran mayoría, luego no nos sirven para nada. Nos proyectan a la universidad para tener un título que luego nos permita vivir.

Sin embargo, todo eso no va a servir de gran cosa. Es útil, y debemos estudiarlo, pero en el fondo, al final, cuando llegamos al final del vaso, nos damos cuenta que no se nos ha preparado para cumplir el propósito de Dios. Sólo se nos prepara para ser seres funcionales.

Que funcionemos como obreros, que funcionemos como padres, y ahí queda. No abren nuestros ojos a los principios de la eternidad. Una de las cosas que Dios está restaurando en estos años es, precisamente, nuestra visión de la eternidad.

Entonces, de repente, te encuentras con un grupo de gente que ya no está orando para que no le falte el pan o una casa nueva, sino que está orando por la liberación de la región de Jerusalén. Hay gente que se mueve en otro nivel de cosas. Cuya perspectiva no es meramente tener un buen trabajo y todo eso, y no está orando por eso.

Va a tener un buen trabajo, sin dudas, pero su visión está enfocada, por ejemplo, en alcanzar lo más eterno después de Dios. Esto es: las almas de los otros hombres. Quiero que se den cuenta de algunas pautas básicas.

Un hombre puede afectar muchísimo. Pareces insignificante mirando a tu por ahí enorme ciudad y pensando qué podrías hacer tú sólo por ella. Hace muchos años, Mahatma Gandhi quiso entrar en una iglesia cristiana y no se lo permitieron por ser indio y moreno.

Él sólo quería conocer a los cristianos. Y los conoció, y le bastó para decir que le agradaba mucho el Dios de los cristianos, pero no los cristianos porque no se le parecían. Ese solo hombre pudo cambiar una nación. Y pudo ser creyente si se lo hubiera recibido con amor y carencia de acepción de persona.

La visión de la eternidad nos devuelve en la perspectiva en la cual nosotros debemos movernos. Veamos: ¿Cuál debería ser la visión de una iglesia? Simple: presentar a todo hombre perfecto en Cristo. ¿Y ese propósito es eterno? ¡Definitivamente sí, es eterno!

Hay actividades en la iglesia que no generan visión de eternidad. Está bien, tú me dirás que eso puede consolidar la relación entre los hermanos. De acuerdo, pero eso lo único que logra es establecer aún más a la iglesia dentro del tiempo kronos.

¿Por qué Satanás ataca tanto a los profetas? ¿Por qué ha sido casi el último ministerio restaurado? Porque mientras todos los ministerios se mueven aquí al ras del piso, el profético puede levantarse y puede ver la línea de la eternidad y puede dirigir hacia dónde nos estamos moviendo.

Imagínate una gran ciudad, exitosa y brillante. Viene un profeta y da una palabra tremenda. Esa ciudad va a ser sacudida por un gran terremoto. A los ojos del mundo, una tragedia sin igual. A los ojos de Dios, apenas un movimiento tendiente a logar que sus hijos amados lo busquen.

Imagínate un odontólogo, un dentista. ¿A quién le gusta ir al dentista? A nadie. Todos vamos por estricta necesidad: proteger nuestros dientes porque deben acompañarnos durante toda nuestra vida. ¿Son dolorosos los tratamientos?

 Pese a los avances tecnológicos y los anestésicos, a veces sí. No obstante, aunque haya algo de dolor, ese tratamiento es necesario. No iremos a un dentista a buscar dolor, de hecho; pero no deberemos evadirlo si lo necesitamos. Así es como funciona. Eso, en términos naturales.

¿Podemos aplicar eso en términos espirituales? Sí. Jesús tuvo que hacer un sacrificio tan grande en lo físico. Él, -dice-perdió su sangre por completo, varón experimentado en quebrantos y dolores, fue molido por nuestras rebeliones, dice Isaías.

¿Fue necesario el quebranto? Sí. ¿Qué pasaba si Jesús no hubiera ido a la cruz? Simple: que todos tendríamos una habitación muy cálida de bienvenida al morir. Muy cálida. Bastante cálida. Es más; demasiado cálida.

Pero gracias al sufrimiento temporal de él esto se alteró y fuimos suspendidos en una dimensión de eternidad. O sea que hay sufrimientos que son temporales, pero que nos permiten alcanzar la visión de la eternidad. Ahora bien; si Satanás ha golpeado una ciudad, ¿Podrá golpearla el Señor para poder plasmar en ella una visión de eternidad?

(2 Timoteo 2: 11) = Palabra fiel es esta: si somos muertos con él, también viviremos con él; (12) si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará.

Quiero que notes que están en el mismo nivel sufrimiento y reinado. Aquí Pablo está poniendo en un mismo nivel de prioridad cuestiones que parecen antagónicas. Si morimos, vivimos, ¿Es opuesto? Sí. Verso 13: Si fuéremos infieles, él permanece fiel. ¿Está hablando del mismo elemento? Sí.

El verso 12, también. Eso quiere decir que los que no aceptan el sufrimiento, tampoco reinan. Si sufrimos con él, también reinaremos con él. Ahora; ¿Él reina después de sufrir? Exacto. Vamos irnos a la carta a los Romanos, por favor.

(Romanos 8: 16) = El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

(17) Y si hijos, también herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Dos veces aparece la misma relación, ¿No es así? Exactamente la misma relación. Somos herederos y coherederos con Cristo, SI ES QUE, padecemos juntamente con Él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Pedro aclararía un poco, puntualizando que hay gente que sufre, sí, pero que sufre por sus equivocaciones, por su necedad. Si, por ejemplo, prestas un dinero a alguien a quien jamás deberías haberle prestado y terminas en la cárcel, no puedes decir que estás preso por causa del Señor.

Pero hay sufrimientos que sí son sufrimientos eternos. Pablo die: Yo sufro dolores de parto por la iglesia. Completen mi cuerpo las aflicciones que le faltaron al Señor. ¿De qué está hablando Pablo? Habla de un sufrimiento que permite que el Reino de los Cielos sea expandido.

Nosotros, siempre viviendo en la temporalidad, admiramos a ese predicador enorme, que llena estadios. O al maestro que cuando enseña algo nos ilumina por dentro. O al profeta que con cuatro palabras nos sacude todas nuestras estructuras. Sin embargo, a los ojos de Dios, el más elevado es aquel que está dispuesto a sufrir lo que sea por causa de Su Nombre.

Juan dice que fue el más grande, que no se ha levantado hombre como él entre todos los hombres. Pero también dice que es el más pequeño en el Reino de los Cielos. A los ojos de los hombres, Juan era formidable. Y lo era, a los ojos de Dios, también.

Pero, él seguía siendo pequeño. La visión de la eternidad. Algunas herramientas útiles. Una, visión de eternidad entre hombres a veces sin Dios. “Tengo que dejarles algo a mis hijos”. Eso es visión de eternidad. “Tengo que dejarles un lugar en donde vivan para cuando yo no esté”. Esa es una visión de eternidad en un hombre sin Dios, por ejemplo.

Sin embargo, la palabra dice que el padre debe dar herencia a sus hijos. Así que aunque la visión la tenga un hombre sin Dios, la visión misma ha nacido en el corazón de Dios, aunque ese hombre lo ignore. Y tal vez lo ignora porque todavía nadie se atrevió a decírselo.

Pero así como un hombre sin Dios puede proveer todo eso, así también nosotros podemos proveer elementos eternos. Y no solamente a nuestros hijos, sino también a toda la gente que conforma la iglesia del Señor en la tierra.

Te doy un ejemplo: ¿Por qué hablamos tanto de los ministerios acá? Porque los ministerios están ligados, en gran medida, a un propósito eterno. No quiero decir que tú vas a ser profeta por toda la eternidad, no. Eso sería tonto, no es así.

Pero el encontrar un ministerio te ayuda a subirte a un riel de la plataforma de la eternidad, porque de repente tú encuentras una función que va mucho más allá de asistir el domingo a un templo. Y que es la razón válida por la cual Dios te puso en este planeta.

No se trata de trabajar de lunes a viernes como un burro, de sol a sol, el sábado horas complementarias, el domingo levantarte un poco más tarde y el lunes otra vez. ¿Esa va a ser tu vida para siempre? Cuando seas viejito ya no vas a poder hacer eso, ¿Qué vas a hacer entonces? ¿Te vas a pasar tu vejez viendo televisión y paseando un perrito? ¿Eso es vivir?

Puede ser que eso sea vida para mucha gente, pero esa no es la visión de Dios. La visión de Dios es que demos fruto todo el tiempo. Un niño puede dar fruto ya, un joven puede dar fruto, un adulto debería dar fruto, ¡Un anciano debe dar fruto hasta el último día de su vida!

Nota cómo termina Jacob. Está en cama por morirse y sigue profetizando, y la profecía fluye. Ese hombre ni moribundo se calla. ¿Cómo aplico esto a mi vida diaria? Vamos a ver. La mayor parte de la gente que conoce al Señor cree que, viniendo a la iglesia, ya cumplió.

Encontrar una buena congregación donde poder plantarse y ser parte de la iglesia, según interpreta él o ella lo que es ser parte de la iglesia. Y luego tomarse el trabajo de aprenderse los cumpleaños de cada uno y no olvidar de saludarlos. Eso lo convierte en alguien muy querible, pero ninguna de esas cosas tienen calibre de eternidad.

¿Qué sucedería con alguien que toma la decisión de utilizar un determinado horario del día para ocuparse de los propósitos eternos de Dios? Decidir hablarle a alguien del Señor y no de las bondades de la iglesia a la cual asisto. Yo puedo tomar esa decisión.

La clave, ya lo he dicho, es estar en el lugar correcto, en el momento correcto. Porque hay gente que está en el lugar correcto, pero en el tiempo incorrecto. Imagínate: alguien que se tomó el trabajo de ir al Aposento Alto, pero dos días después que había descendido allí el Espíritu Santo…

Va a haber gente que cuando Dios irrumpa, van a estar en el tiempo correcto, pero en el lugar equivocado. Dios va a bendecir todo lo que toque en su paso, pero siempre y cuando eso que toca haya sido puesto por Él en ese lugar. Y tú ya sabes cuántos están en lugares donde Dios no los puso.

Bajo esta óptica, deberíamos empezar a ver la eternidad de otra manera. Pregunto: ¿Por qué la cruz es tan poderosa? Porque un hombre se auto inmola a sí mismo, santo, inocente y sin mancha, para llevar el pecado de todos, y hacernos libres. Ese es el diseño de Dios.

Lo hizo. Antes era el corderito, era el animal, era el cordero de la pascua. Hoy día el infierno está levantando voluntarios por todas partes, que están imitando la obra sacrificial de Cristo. Algo que no hemos entendido hasta el día de hoy, es esto:

Jesucristo nos prometió el Espíritu Santo. Hechos capítulo 1, verso 8. Recibiréis el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en Judea, en samaria y hasta lo último de la tierra. La palabra testigo viene del griego martus. Dice: me seréis mártires en Jerusalén, en Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.

Te lo pongo en limpio, le quito todas las imperfecciones. Dios nos dijo desde el primer día que tal vez tengamos que dar nuestras vidas por causa del Señor. Ya lo sabes; la iglesia no va a ser raptada antes de la tribulación. La iglesia va a pasar la tribulación, eso se puede demostrar.

Hay gente que cree que la iglesia va a ser liberada al principio. ¿Sabes que esa teoría, apenas aparece en el siglo veinte y proviene de una mujer espiritista norteamericana, la que le da los borradores a un pastor muy conocido, y él enseña que el rapto es al principio.

Falso. Por diecinueve siglos la iglesia sabía que iba a pasar la gran tribulación con todos, y ellos deberían estar preparados para dar su vida por el Señor. ¿Estás entendiendo? ¡Ay! ¡Duele mucho! Ya lo sé, pero no nos vamos todavía, nos quedamos hasta terminar.

Y se podría dar un estudio completo sobre eso, para que todas las teorías se caigan al piso. Y fueron engaños, generaron una mentalidad cristiana fofa, ¡No estudies, no te cases, no tengas hijos, Cristo viene ya! ¿Oíste eso alguna vez? Una generación completa castrada.

¿Cómo se te ocurre que Dios va a llevarse a la única esperanza de este planeta, en el momento en que la más grande manifestación del infierno aparece? ¿Cómo él va a sacar a su gente? ¿Cuándo Él ha dejado sola a la tierra?

Si él dice que cuanto mayor es el pecado, mucho más abundante es la gracia. ¿Cómo va a hacer eso si saca a la única esperanza de gracia posible, que es su iglesia? ¡Justo en el único momento en que va a haber el más grande avivamiento de todos los siglos!

Sin embargo, no todo viene desde afuera. Nosotros tenemos mucha responsabilidad como iglesia. No podemos seguir representando a una iglesia con mentalidad de esclavo. Una iglesia que mientras recibe, va, pero cuando deja de recibir busca otro lado. No pasa por allí. Así vive un esclavo.

Pero un esclavo no tiene ni puede tener una visión de la eternidad, porque no sabe si la posee. Pero tú sí. Tú no puedes estar esperando un rapto, tú debes esperar una oportunidad para servir con victoria.

Y estar sintonizado con esa enseñanza, aunque seamos tres o cuatro. Que sería muy diferente en cuanto a la asistencia si en lugar de hablar de eternidad diéramos una clínica respecto a cómo prosperar económicamente en corto tiempo. Así somos. No, modifico lo dicho: así hemos sido. Ya no.

Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios. Ese es el principio. ¿Se cumplirá este verso contigo? Responde que no, que tú has entendido la obra que ha hecho Dios desde la eternidad.

Soy claro: no podemos decir que conocemos a Jesús si no tenemos una visión clara de la eternidad y andamos preocupados en todo lo temporal y almático. Jesús vino a salvarte del tormento eterno, no a mejorarte el salario o a darte la casa o el auto que deseas. Aunque si se le da la gana, lo incluya.

Jesús vino a introducirnos a un propósito eterno, no a distraernos semanalmente en un templo. Pregunto: ¿De qué serviría la obra de Cristo si sólo se tratara de pasarlo bien unos pocos años de vida terrenal? Cristo ha muerto una sola vez y para siempre, para quitar el pecado de todos. Por una obra hizo perfectos a los santificados.

Malaquías decía: ¿Raerá el pecado del hombre Dios en un día? Sí lo hizo; en un día. En un solo día cortó el pecado en toda la tierra. ¿Cuándo? En la cruz. Cuando Jesús murió, cortó el pecado en toda la tierra. Sólo tienes que aceptarlo, creerlo y apropiarlo por fe.

Mientras trabajamos en el ámbito temporal, nuestra mayor o menor trascendencia jamás supera ese nivel: la temporalidad. Pero cuando nos atrevemos a incursionar dentro de las elevaciones de la eternidad, entonces nuestra capacidad de ver y oír cambia diametralmente.

En el piso de la eternidad, somos co-herederos de los santos, caminamos con los espíritus de los justos y los perfectos, miramos el Monte de Sión, miramos a cara descubierta, de gloria en gloria somos transformados. Algún día reunirnos para alimentarnos no va a ser tan fácil como ahora, y deberemos comer de lo que guardamos. Si guardamos, claro.

Este no es un mensaje para preocuparte, es un estudio para capacitarte y posicionarte. ¿Te consideras un ser eterno? Entonces deja a un costado las temporalidades cotidianas y comienza a vivir como persona de eternidad…

No dejes que tu trabajo consuma tus esfuerzos. No dejes que tu familia consuma tus esfuerzos. No dejes que tu profesión consuma tus esfuerzos. Que la causa del Señor sea lo primero en tu vida. Porque dice la palabra que siendo así, todo lo demás llegará por añadidura.

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junio 1, 2015 Néstor Martínez