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Doce Pasos Para el Éxodo Final

Hemos estado hablando en varios de los últimos trabajos sobre lo que podríamos llamar, migración mental, que es salir de ciertos falsos conceptos de libertinaje extremo de los moveres de Dios en la tierra. Para ello es necesario vivir otro éxodo, similar a aquel de Faraón y Egipto, pero con otras características mucho más modernas; una especie de Éxodo Siglo Veintiuno.

Y quiero que recuerdes que, cuando en este tiempo hablamos de éxodo, estamos hablando de la salida de algunos fundamentos mentales que, obviamente, tenemos que cambiar. Y esto puede, o no, incluir movimientos físicos, aunque mayoritariamente nos estamos refiriendo a la mentalidad que tenemos, a veces, y que no son viables para consolidar el propósito de Dios.

Quiero compartir contigo algunos principios que tienen que ver con ese éxodo, y que para encontrarlos, deberemos recordar en primera instancia que, la Biblia, es un libro de acceso; es un pedazo de tecnología para alcanzar la palabra de Dios,

Por ejemplo: cuando Abraham sale de Ur de los Caldeos, esa era una ruta muy frecuentada, él no fue el único que salió ese día. El día que salió Abraham, él iba caminando con su mula a su lado, y sus camellos y todas sus posesiones móviles, con sus mujeres y su personal estable.

Sin embargo, cuando Abraham estaba saliendo, miles de personas iban y venían por ese camino, o saliendo por la misma puerta. Y a no ser por revelación, nadie sabría que en Abraham se encontraría esa tecnología divina tan especial y particular llamada Fe.

O sea, reitero, la Biblia es una tecnología para alcanzar la palabra de Dios. Cuando Abraham salió de Ur de Caldea, era una salida común. No había cómo pararse en un muro y decir: mira lo que va por ahí. Porque por ahí salieron muchos. Pero dentro de Abraham había un mundo de depósitos, que son aplicables para el tiempo de hoy.

Cuando tú quieres hablar de edificación, tú estás abriendo la puerta del espíritu que se llama Esdras, y a través de Esdras, tú encuentras habilidad para detectar errores del pasado. A través de la unción Esdras, tú encuentras como reintegrar un pacto, como encontrar franqueos espirituales.

Eso lo encuentras en Esdras 7 y versículos 5 y 6. Pasión para inquirir, poder para congregar como un solo hombre. Exponer y articular claramente la palabra. Todo esto está escondido en un lugar en el espíritu llamado Esdras. Es solamente uno.

A través de un lugar en el espíritu llamado Nehemías, tenemos la mentalidad para el séptimo mes, tenemos toda la mentalidad adecuada para vivir en el tiempo del tabernáculo. Si quieres hablar de gobierno eclesiástico y como se gobierna en la tierra, entonces tienes que ir al lugar en el espíritu llamado Daniel, o llamado José, para aprender cómo vivir en medio de Babilonia adecuadamente, sin contaminar nuestras vestimentas.

Reitero: te estoy explicando que el libro, es un libro de tecnología para alcanzar los principios aplicables a nuestra vida. Daniel nos expresa cómo se vive en Babilonia, efectivamente. José nos habla de gobierno en la tierra, y cómo podemos llegar a tener, como iglesia, una postura y una posición en la ciudad, que sea respetada por los go9biernos terrenales.

Si quieres aprender cómo salir de Babilonia, entonces vete al lugar espiritual que se llama Zorobabel. Nacido en babilonia, pero destinado a escapar. De Babilonia se escapa por medio de los principios Zorobabel. No son historietas, es un libro lleno de principios para aplicar a nuestra vida.

Y ahora vamos a ir a Éxodo, no para estudiar la historia del éxodo de Israel, sino para ver cuáles son los principios para producir un éxodo en este pleno siglo veintiuno, con todo lo que ello implica. De un punto “A” a un punto “B”. Presta mucha atención porque tú serás parte de ese éxodo, o no serás nada para el Reino de Dios. Ser parte de ese éxodo es una parte del precio a pagar para pertenecer a ese Reino.

De esa manera se usa la Biblia. De otra manera es una religión muerta, y no nos sirve. Porque no nos da principios que sean aplicables a hoy. Hoy vemos una generación que se está moviendo por medio de una jornada llamada Destino. Un mover posicional, una relocalización espiritual.

Exige cambios de fundamentos y de mentalidades; exige que seamos relativos para vivir en el tiempo de hoy. Porque tenemos que entender el tiempo que estamos viviendo. Y destaco una vez más que, cuando yo uso la palabra tiempo, no me estoy refiriendo al tiempo cronológico, sino a la estación o el kairos de Dios.

Es un estilo de vida destinado a un espacio. Hay ciertas condiciones de vida destinadas desde antes de la fundación del mundo, que deben exhibirse hoy, si es que vamos a prevalecer. La iglesia tiene que andar de acuerdo a los tiempos. Y te doy un ejemplo climático tomando como base mi país.

Si tú viajas a España desde Argentina en pleno mes de Enero, irás a abordar el avión en pantalón bermudas y musculosa. Pero, al llegar a Madrid, cuando bajes, quedarás petrificado de frío y, por poco, convertido en una copia de aquella estatua de sal, pero de hielo. Es pleno invierno.

Así se verá una iglesia que no se atreve a vestirse con una mentalidad adecuada para el tiempo. Es inútil, no puede entrar ni impactar a una sociedad. Está petrificada, helada. Una estatua de hielo. Tenemos, definitivamente, que tener una mentalidad adecuada para el tiempo.

Y entiéndeme que, cuando hablamos de cambio, estamos hablando de nosotros. Si estamos bien, vamos a estar mejor. Si estamos mal, entonces mejoramos. Pero son principios aplicables. Esto sirve para transicionar en tu empresa, en tus estudios, son principios de transición; donde quiera que los apliques, funcionan.

Vamos al libro del Éxodo, en el capítulo 12. Recuerda que tenemos que salir de esta perversa (Escorio) generación. Una generación que tiene una mentalidad que Cristo llamó Mundo, que se encuentra tanto fuera de la iglesia, como dentro de la iglesia.

Recuerda que Babilonia está dividida en tres partes: política, finanzas y religión. Y que está sentada sobre muchas aguas, que representan muchas gentes, cualquier pueblo y cualquier nación. O sea: es algo que se encuentra en cualquier parte, tanto adentro como afuera, o afuera como adentro.

Ya no es un lugar físico, es una postura espiritual que alguna gente observa, ya sea por ignorancia o porque son usados por el enemigo. Sea como sea, Babilonia va a caer. De manera que tenemos que salir de esa mentalidad. La vida es una jornada.

Estamos siendo re-definidos. Dios, lo que está haciendo, es redefinir a la humanidad. Así que vamos a ver si es que podemos expandir tu mente un poco en cuanto al propósito de Dios. Dios está redefiniendo lo que entendemos es ser un ser humano. La tierra no ha visto un ser humano, todavía.

Por eso gime, esperando la manifestación de sus hijos. Porque lo que ha visto, es el ser humano en estado caído. Y nosotros, que estamos redimidos, aún estamos en construcción. No hemos llegado a la perfección para la cual hemos sido creados. Lo que Dios está haciendo, es redefiniendo a la humanidad, no tiene nada que ver con un ministerio ni con una reunión el domingo.

Porque, en todo caso, la reunión del domingo es el medio, no la meta. Decir que estamos en avivamiento, o que estamos en gloria, porque tenemos cierto éxito basándonos en la calidad del servicio o de la reunión del domingo, es cometer una grave injusticia para con el propósito de Dios.

Lo diré una vez más: Dios está redefiniendo la humanidad. La palabra nos dice en Pedro que estamos siendo edificados. O sea que es un proceso. Estamos siendo edificados, para ser un real sacerdocio. Una combinación nunca antes vista en la Biblia. Nadie sabe lo que es eso, todavía.

Un real sacerdocio. Antes era real o era sacerdocio, jamás eran ambos. Pero, lo que Dios está haciendo, es una combinación nueva. La estamos descubriendo según vamos avanzando. Recién cuando Dios termine con nosotros es que podremos hacer cosas más grandes que Cristo en la tierra, tal cual Él mismo lo profetizó.

Y fíjate que Jesús tampoco era la meta, es el medio. La meta es una calidad de existencia en las naciones. La iglesia es la escuela en donde preparamos gente para ser standard en la sociedad. Por eso no es adecuado que alguien que no trabaja, predique. No tiene standard para impartir.

Lo que tú impartes, es la sustancia que tú tienes en tu vida, no la información a la que accedes. ¿Cómo vamos a ayudar a un pueblo a llegar a una posición, redefinir la humanidad a una excelencia de vida, si nosotros mismos estamos por debajo de lo que queremos manifestar.

A mí me causa mucha gracia, aunque convengamos que dé gracioso no tiene nada, esa gente que dice estar en el ministerio a tiempo completo y tú los ves que se levantan a las diez de la mañana, que estudian cursos inservibles y viajan a nada por todo el planeta. ¿Tiempo completo? Escucha y aprende: si no trabajas de verdad, no tienes nada para impartir.

Verás; es mucha la gente, (¡Pero mucha! ¿Eh?) que no le gusta esto que estoy diciendo. Le cae muy mal y, si se te cruzan, te miran muy torcido. Sin embargo lo que ellos sientan o piensen no le hace, sigue siendo verdad. Yo te estoy hablando de la iglesia a la que Cristo va a venir a buscar, no de una iglesia de vagos.

Y si no revisa tu Biblia y encontrarás que, en toda la palabra, no hay un solo desempleado, desocupado, que haya sido llamado por Dios. Todos los que Él llamó estaban trabajando y tuvieron que dejarlo todo para servirle. No recibían planes especiales ni cobraban paros laborales. Ahora sí, Éxodo 12.

(Éxodo 12: 1) = Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: (2) este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero de los meses del año.

(3) Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: en el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

(4) Más si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.

(5) El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.

(6) Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

(7) Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.

(8) Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.

(9) Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.

(10) Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.

(11) Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.

(12) Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.

(13) Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.

(14) Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.

(15) Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en nuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel.

(16) El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer.

(17) Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.

(18) En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.

(19) Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.

(20) Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura.

(21) Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua.

(22) Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.

(23) Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios, y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.

(24) Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.

(25) Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito.

(26) Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro? (27) vosotros responderéis: es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.

(28) Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.

(29) Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.

(30) Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.

(31) E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: salud de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id a servir a Jehová, como habéis dicho.

(32) Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos, y bendecidme también a mí.

(33) Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra; porque decían: todos somos muertos.

(34) Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros.

(35) E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos.

(36) Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.

(37) Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.

(38) También subió con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchísimo ganado.

(39) Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.

(40) El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años.

(41) Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.

(42) Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.

(43) Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: esta es la enseñanza de la pascua: ningún extraño comerá de ella.

(44) Más todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hubieres circuncidado.

(45) El extranjero y el jornalero no comerán de ella.

(46) Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.

(47) Toda la congregación de Israel lo hará.

(48) Más si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.

(49) La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros.

(50) Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.

(51) Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.

Quiero extraer, de este relato tan conocido del legendario éxodo del pueblo de Israel, doce principios que tienen que ver con el hoy. No olvidando aquella epopeya, claro está, pero no limitando esto a una clase de historia hebrea, sino a elementos sustanciales para la vida de fe de este tiempo presente.

Y, quiero advertirte, que en lo que viene, nos vamos a ir por encima de la revelación angosta de la salvación. Por eso, ya no vamos a ver al éxodo como una salida de un lugar en donde no conoces a Dios, a un lugar en donde sí lo conoces, que es como mayoritariamente se ha predicado este relato, sino desde una óptica mucho más profunda, elevada y profética.

Por eso es que a partir de este momento, vamos a considerar a Egipto como la mentalidad presente, y a Canaán como la tierra o el destino espiritual que Dios desea para nosotros. Y recuerda que no es tan importante salir, sino que lo importante en grado sumo, es entrar. Es mucha la gente que salió, pero recuerda que solamente dos entraron.

Dos tipos de mentalidades entraron, dos características entraron, dos posturas espirituales entraron. Todos los que tenían un carácter distinto a Josué y Caleb, no entran. Y no es una historia sobre Josué y Caleb, es tipología. Estudia las características de la personalidad de Josué, y esa es la mentalidad que llega. Las otras, mueren en el desierto. La Biblia no es un libro de historia, es un libro de principios.

Número Uno: La Transición siempre proviene de Crisis. Repasa el verso 29. Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.

Imagina este episodio si es que puedes. A medianoche, se levantan los egipcios y contemplan horrorizados que sus hijos primogénitos han sido ejecutados. Y en ese grupo sacudido por el juicio, también está Faraón, el rey, el omnipotente, el que nada envidiaba a los dioses porque se creía y se decía un dios. Y hubo un gran clamor.

Y fíjate que lo primero que dice, es que la transición ocurre en el día de la crisis. Porque la medianoche, en la Biblia, no es un tiempo cronológico. Es un tiempo donde algo está por morir y algo está por nacer. En el fin de una era, y en el comienzo de otra. Estamos hablando de la medianoche, la hora más oscura del día.

La hora de la crisis. Es en medio de una crisis en donde Dios hace la transición. En la hora más oscura de la noche, pero, al mismo tiempo, es la hora donde está naciendo un nuevo día. Es la hora donde hay un gran clamor en Egipto, en la mentalidad Egipto. O, si lo prefieres, Babilonia. Religión. Tradición. Llámalo como mejor te guste.

Cuando están clamando por el dolor, porque el primogénito es muerto. Es el día donde el poder productivo del sistema, acaba de morir. Donde el poder regenerativo del sistema, ya no ofrece soluciones. Egipto, ahora, carece de poder reproductivo, porque su primogénito está muriendo.

En Hebreos 9, y versículos 9 y 10 dice que los ritos externos conforme a la carne, se mostraron insuficientes para perfeccionar la conciencia del hombre. El primogénito de un sistema que una vez fue bueno, ya no tiene poder reproductivo. Y hay un clamor, y mientras la religión clama porque ha perdido su reproducción, es un nuevo día para aquel que ha oído la voz profética del tiempo presente.

Egipto es un sistema de vida. Un sistema de orden o servicio a Dios. Es unan forma de acercarnos a Dios. Egipto es una posición mental. La palabra nos dice que, al mismo tiempo, en Isaías 60, cuando tinieblas fuertes cubrirán la tierra, al mismo tiempo va a haber una gente que tiene una luz que resplandece sobre ellos.

Por eso, es en medio de crisis que siempre es adecuado para transicionar. La palabra nos dice: levántate y resplandece. La palabra levántate, implica una orden de algo que uno hace. No es algo que Dios hace por ti. Es una decisión personal. De cuando uno se levanta con toda la intención y resplandece adrede.

Levántate tú y resplandece. ¿Cuándo? Cuando las tinieblas cubren la tierra, es cuando la iglesia funciona mejor. No es el momento de irte al cielo. Principio número uno: la transición de la reforma, ocurre cuando el clamor de la muerte reproductiva del sistema, se está escuchando.  Y en todas partes hay una voz unísona que dice: la religión se muestra insuficiente, entonces es tiempo de transicionar. Es tiempo de hacer un nuevo éxodo.

Número Dos: Es necesario tener una voz profética y apostólica que le dé dirección al pueblo. Tiene que ver con el texto que hemos leído. El verso 1: Habló Jehová a Moisés y a Aarón… Ahí vemos al ministerio apostólico y profético. No le habló al pueblo de Israel, no le habló a los líderes de la tribu, no le habló a los padres de las casas; le habló a dos hombres, para mover a toda una nación.

No hay mover de Dios en la tierra que no tenga la estampa de la cara de un hombre al frente. Si no reconocemos la voz que ha sido levantada para dirigir al pueblo en el momento, te quedas preso en Egipto. Necesitamos tener una voz, un mensaje que nos dirija a través del desierto.

Recuerda que reforma no es el resultado de la manifestación de los dones. Un don no cambia la mentalidad de un creyente. Escucha: en medio de un pueblo sordo, del mismo pueblo, Dios levanta a un Moisés que lo estuvo preparando en una cueva. Necesitamos saber cuál es la fuente de nuestra gracia.

Hay multitud de voces, pero cada iglesia debe tener una fuente primordial de la gracia que lo fundamenta. Si no la tienes, te vas a perder en el desierto. ¿Cuál es la fuente que te guía por encima de las voces populares del día? ¿A quién se parece tu oración?¿Qué vocabulario identifica tu mensaje? ¿Cuál es la cultura de tu iglesia?

¿Cuál es el Cristo que estás forjando? ¿De dónde sacas tú los principios que aplicas cuando diriges lo que sea que diriges, un grupo, un ministerio, una iglesia? Esos principios te llegan de tu padre espiritual aunque tú no quieras reconocerlo. Porque padre no es el que engendra, es el que cría.

Padre no es el que te trae al evangelio, es el que te ayuda a transicionar en los momentos difíciles de la vida. Y lo que te ayuda del padre no es su persona, sino su mensaje que fundamenta tu vida, porque lo que se va contigo al trabajo, lo que se va contigo a la escuela, lo que se va contigo a la empresa, lo que se va contigo cuando vas a predicar, lo que está presente todo el tiempo contigo, que te da el padre, es el fundamento de su mensaje. Tenemos que diferenciar cuál es la gracia primordial de nuestro ministerio, si es que vamos a salir adecuadamente. Si no, vamos a ser confundidos por las voces, y no vamos a entrar en Canaán.  Necesitamos un Moisés.

Número Tres: La reforma es un nuevo comienzo. Mira el verso 2: este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero de los meses del año. ¿Te imaginas? Yo cumplo mis años en diciembre. Suponte que ya va llegando el día, estoy preparando mi torta, mi pastel, y sale Dios y me dice que no, que ahora vamos a empezar de nuevo y que en lugar de diciembre, arrancamos otra vez de enero 1.

Eso fue lo que hizo, cambió la agenda completa. Cambió el calendario. Él dijo: este día os será el primero de los meses. No me interesa qué día es, yo lo cambio. O sea que reforma, es un nuevo comienzo. No puedes venir trayendo viejas agendas, gastadas e inservibles para hoy.

Tienes que venir cancelando las voces que tenías planificadas para el año, porque ya no serán relativas a lo que tú estás construyendo en tu ministerio. Es una nueva agenda completa. No puedes acarrear, dentro de un nuevo mover bloques babilónicos y clones de ideas importadas que no son identificadas con la singularidad de nuestros ministerios.

Sólo Egipto, sólo Asiria, sólo babilonia construyen con ladrillo. La casa de Dios no se edifica con ladrillo. Porque los ladrillos son hechos por moldes, donde todo el mundo tiene un mismo carácter, todo el mundo viste igual, todo el mundo canta las mismas canciones, todo el mundo se parece, lo viste a uno y ya los viste a todos. Son clones ministeriales.

Sólo Babilonia y Egipto edifican con ladrillo. Pero, cuando el Señor de las alturas comienza a decir: vamos a edificar la casa, lo primero que te dice es: quiero que vayas con una idea singular a la cantera, y labres una piedra, y la belleza de la casa de Dios es que cada es diferente.

Son muros de piedras individuales, cada casa tiene su unción, cada casa tiene su gracia, cada casa tiene su visión, cada casa tiene su dimensión, cada casa tiene su cultura; tenemos que identificar quiénes somos dentro del mover de Dios. Si no nos identificamos, la gente nos identifica, y tampoco entramos.

Necesitamos entender que reforma es un nuevo comienzo. No se pueden traer viejos títulos, tampoco viejas posiciones. Cuando la reforma comienza, comienza en nuevas posiciones, nuevas funciones, nuevos títulos, nuevos maestros, nuevo todo. ¡Es que yo llevo treinta años en la iglesia! No interesa, siéntate y aprende, luego ves si puedes ser de ayuda o de estorbo.

Vuelve a levantarte con otra dimensión, con otra calidad, para que puedas ser útil en esto que es nuevo, porque no es el mismo año de ayer, es un nuevo calendario. Tenemos un grave problema; la gente quiere cruzar la cerca y venirse del otro lado creyendo que ya está restaurado. ¡No! ¡Acabas de salir, todavía no sabes nada!

No sabes para dónde vas, no tienes una guía cierta, no tienes dirección. Y cuando te pisan un callo, como de la abundancia del corazón habla la boca, sale todo lo que traías del otro lado. Son modelos babilónicos, modelos importados, son clones, son ladrillos para la edificación. No pueden incorporarse al nuevo mover; es borrón y cuenta nueva, es una nueva agenda. Hoy será el primero de los meses. ¡Es que ya comenzó el año! No me interesa, comienza de nuevo.

¡Es que teníamos una campaña evangelística como todos los años en esta fecha! Cancélala. Hay reforma. Escucha; Dios no necesita tu prioridad con él. Dios dice: es un asunto de valores, yo soy primero, y se acabó. Dios primero en tu vida, significa que todo lo que tú haces, depende de lo que Dios está haciendo.

Casarte o no casarte, depende de la presente ejecución de Dios. Y con quién casarte, inclusive, depende de lo que Dios está diciendo. Cuando hijos tener, depende de lo que Dios está diciendo. Dónde vas a vivir, depende de lo que Dios está haciendo. Dónde vas a trabajar, depende de dónde ayudes mejor al Reino de Dios desde tu trabajo.

Todo tiene que ver con Dios primero. Toda tu vida tiene que ser agendada por Dios. No nos engañemos, son muy pocos los que hacen eso. Porque lo que la mayoría quiere hacer, es meter a Dios en sus vidas ya organizadas por ellos. ¡No cabe! Tu vida tiene que ser vaciada en Dios.

Es el primero de los meses. No va a haber una transición buena, completa y libre, si no tenemos una nueva escuela. Cuando los israelitas llegaron al desierto, todo era nuevo. Entonces comienza a llover una cosa rara del cielo. Le llamaron “Maná”. Maná significa: “¿Qué es eso?”

Y si miran en Números, las mujeres que llevaban años cocinando en Egipto, ahora están tratando de inventar una nueva receta. Porque llegó el Maná, pero no vino con ninguna receta. Dice que lo hirvieron, lo cocinaron, lo pusieron a la parrilla, lo pusieron a la plancha, lo pusieron al horno, lo levantaron y lo arrojaron por el aire como las pizzas, no sabían qué hacer con el Maná.

O sea que hasta la comida, hasta los mensajes se preparan distintos cuando cruzas. Todos tienen que aprender todo de nuevo. Sólo que en este mover, los fundamentos que no pierden valor, con el tiempo son acarreados con nosotros. Y el crecimiento es rapidísimo. En un año vas a entender mucho más de lo que te imaginas. Es un nuevo comienzo.

Número Cuatro: Es necesario un entendimiento de sacrificio. Mira el verso 3: Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: en el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

Dice que tome cada uno un cordero, aunque luego añade que si su familia no era muy grande, debería compartir ese cordero con su vecino. Pero cada uno tenía que tener algo para sacrificar. Cada uno. Y el verso 6, dice: Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

O sea que todos tenían que tener algo para el sacrificio, y todos tenían que sacrificar al mismo tiempo. Es que en nuestra iglesia estamos en otra onda. ¡No! ¡Lo que pasa es que están en religión! Todos sacrificamos al mismo tiempo. Cualquier otra cosa que hagas, es religión. El sacrificio del éxodo, es simultáneo.

Hay un tiempo pre-determinado para inmolar el cordero. Hay un momento específico para matarlo. ¡Es que yo todavía no estoy listo1 Le estoy dando tiempo al tiempo, estoy observando… Repito: hay un tiempo pre-determinado para matar el cordero. Si te quedas atrás, no sales.

Los grupos enteros tienen que actuar como un solo hombre eso nos da un sentido de identidad. Estamos sacrificando juntos. No pueden sacrificarse tres o cuatro hombres con su familia y el resto disfrutar del sacrificio, sin costo alguno y desde una cómoda platea. Todo el pueblo tiene que inmolar un cordero.

Habla de sacrificio personal, habla de involucración. Un sacrificio personal provocado por la experiencia de una transición. Si tú no estás sufriendo la pena de la transición, tú no estás transicionando. Si tú no te encuentras con el diablo frente a frente y cara a cara, es porque lo llevas de la mano.

Hay gente que nunca tiene problemas con nada ni con nadie, discúlpame, no puedo entender eso. Porque Satanás se encarga que tú tengas por lo menos un problema diario. Por eso, cuando tú comiences a transicionar, ahí vas a conocer a Satanás. Y ahí podrás probar que el poder de Dios es mayor. De otro modo, sólo tendrás letra. Y la letra sola, mata, ¿Recuerdas?

Dice que hay un tiempo pre-determinado, entre las dos tardes. No era ni de día ni era de noche. Es el tiempo de confusión, donde la mente no te apoya porque no está todo claro. No es totalmente de día ni es totalmente de noche. Es en medio de esa confusión que es el tiempo de sacrificarse para hacer un éxodo correcto en Dios.

¡Es que yo estoy esperando confirmación y tener paz para moverme! Escucha: no puedes esperar que Dios te confirme lo que ya te dijo por su palabra; no lo hará. Ya lo dijo. Sólo falta tu obediencia, él terminó su parte. Ahora viene la tuya. O no viene nada.

Porque toda transición es pre-determinada por Dios. Son moveres de peregrinaje continuo en Dios. Una mentalidad de peregrinaje y sacrificio. Habla de pacto y de compromiso. Todo el mundo tiene que sacrificar algo en una transición. No hay tal cosa como un grupo transicionando y el único que sufre es el conductor.

Todos tenemos que tener un sacrificio, un cordero inmolado. Todos tenemos que estar involucrados en la transición. Todos tenemos que pagar el precio al mismo tiempo. No puede venir hoy tú y mañana el otro. Es una decisión. Nunca se comienza la transición si no te detienes un momento y dices: lo voy a hacer.

No viene soberano, es una decisión personal. La reforma es deliberada, no es soberana. Es una decisión, aquí es donde se quedan muchos. Porque la palabra es muy bonita, tener revelación es tremendamente atractivo, pero hasta que tú no digas que comienzas a producir cambios profundos en tu vida, nunca es verdadera transición.

Si tú tienes un ministerio, cualquiera sea, y en tu próxima tarea no produces ningún cambio respecto a lo anterior, esto que estoy diciendo te entró por un oído y se te escapó por el otro. Por eso estamos hablando de éxodo. Tiene necesariamente que haber un éxodo.

Número Cinco: La Mentalidad de Peregrinaje incluye urgencia. Éxodo 12: 11 dice: Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.

En este nivel, la apatía ya no es aceptable. Tampoco lo es la complacencia. La transición trae consigo un sentido de urgencia. Dice que la comas vestido. No puedes venir con la mentalidad de que a ti no te gusta comer con las zapatillas deportivas puestas, sino con buenos zapatos. No le hace, ¡Ponte las zapatillas! Si debes salir de urgencia perderás un tiempo precioso buscándolas y poniéndotelas.

Y no interesa si a ti el cordero te gusta más hervido que asado. Ahí dice que tendrá que ser asado, y así tendrá que ser. Deberás seguir al pie de la letra los más mínimos detalles. Sólo de ese modo accederás a un éxodo correcto. Cuando José recibe el sueño de que el hijo de Dios tenía que salir e ir a Egipto, era una palabra confusa, además era solamente un sueño. Entiende: el hombre simplemente está soñando que tiene que lllevar a su pequeño hijo justamente a la tierra del enemigo.

Y todo eso, sólo para poder guardarlo de otro enemigo. ¿A quién se le podría ocurrir guardar a su hijo de un enemigo en la casa de otro enemigo? Pero la palabra dice que José se levantó de noche. Fíjate, si esperaba hasta la mañana lo mataban a él y al hijo. Urgencia.

Dice que estaban vestidos con los lomos ceñidos. Los lomos se ceñían cuando se usaba una especie de cinturón que apretaba esas faldas que ellos usaban. Porque en aquellos tiempos los hombres eran los que usaban faldas, mientras que las mujeres usaban unas faldas cortas que, sea por higiene, sea por seguridad de ataques machistas, usaban atadas a sus piernas, quedando como unas especies de pantaletas muy similares a nuestros bermudas de hoy.

Quisiera ver qué hacen con esta palabra aquellos que todavía insisten en prohibir determinadas prendas femeninas en sus iglesias. Entonces se ceñían los lomos porque, la idea, era que no tropezaran corriendo. O sea que la idea era: saca todo del medio, todo lo que te produzca peso, para que transiciones correctamente.

¿Y qué produce peso innecesario? Puede ser un amigo, un ministerio, un mensaje, sea un principio, sea un fundamento, sea lo que sea. Hoy, en la palabra, en el Nuevo Testamento, eso se traslada a la aplicación que es ceñir los lomos de vuestro entendimiento. Ciñe, quítale del medio todo lo que te entorpece para salir corriendo.

Esto es un éxodo. O lo haces como Dios dice, o no sales. Tienes que echar fuera todo lo que entorpece la carrera. Ceñir los lomos de vuestro entendimiento. El espíritu del momento, para la iglesia, es urgencia. Cero complacencias. Tienes que tener pasión, intensidad. Sugiere que hay un destino, porque nadie se viste sin tener adonde ir.

Observa: mientras el pueblo estaba vestido y listo para irse a un destino, Egipto andaba clamando y lamentándose por lo mal que andaban las cosas. ¿Te suena parecido a algo que hayas visto ayer, antes de ayer o en algunos de estos últimos días?  Y eso fue en la misma noche, en el mismo tiempo y en la misma zona geográfica. Dos mentalidades completamente distintas: Babilonia y La Iglesia.

Número Seis: Hay un Énfasis en Pureza Personal. Mira el verso 15: Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en nuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel.

(Verso 17) = Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.

(Verso 19) = Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.

Dios permite cualquier equivocación en el intento de consumar tu destino, menos tener una motivación incorrecta. O sea: por fuera siempre vamos a tener errores. Lo que Dios anda permanentemente juzgando, son los corazones incorrectos. Esto es pureza interna en la casa. Somos, definitivamente, la casa de Dios.

Se te mueve la levadura de tu casa. Dice que será por siete días, eso significa el tiempo completo ordenado por Dios. En el Nuevo Testamento, 1 Corintios 5:6-11 nos habla de un punto de vista diferente. Donde dice que no celebréis la fiesta con levadura, en alguna parte habla de la levadura de los fariseos, en otra parte habla de fornicación con levadura.

Aquí vemos a fornicación como un motivo alterno y también adverso al propósito de Dios, o prostituyendo lo que Dios está haciendo, por causa de una unidad incorrecta conforme al tiempo. No queremos ser fornicarios en cuanto al propósito de Dios. Queremos ser vírgenes en cuanto al propósito de Dios. No podemos tener impureza personal.

Es cuando la tienda de Acán se mira; todo aquel que se guarda el diezmo es cortado. Hoy por la misma causa no te expulsan de las iglesias, pero te retiran de todas las actividades. El Espíritu Santo, hoy, busca la señal del pacto, como lo hacían en el Antiguo Testamento.

En el Antiguo Testamento, la señal del pacto era el corte del prepucio, Ya sé que muy pocos o nadie te lo habrá dicho antes, pero: ¿Cómo crees que autorizaban a los hombres a entrar al templo? Mostrando el pacto, no había otra. Puede parecer grosero esto, hoy, pero así era. Y por esa causa las mujeres no entraban, se quedaban afuera. Ellas no podían demostrar que eran lo que aseguraban que eran. Los hombres, sí.

Hoy, gracias a vivir en la era de la Gracia, no estamos sujetos a esa humillante alternativa de control. ¡Gracias a Dios por la Gracia! Sin embargo, hoy es el Espíritu Santo el que se planta en la puerta de los templos y examina a cada uno que llega. Si no hay señal de pacto en su corazón, entra pero no recibe nada.

En griego, la palabra es sincero, o sinceraa. Los artífices tallaban la estatua, y cuando había errores pequeños, le ponían una cera para tapar las grietas. Y cuando la estatua era puesta en las casas, en los bordes de las ventanas y el sol le daba, con el tiempo el sol derretía la cera y se veía la imperfección.

Dios dice: cuando te pongas bajo el sol; cuando la luz resplandezca; cuando la revelación de la palabra venga sobre ti, no queremos ver grietas ni cosas cubiertas con cera; queremos gente sin cera. Sincera. Poder equivocarte, porque el único que nunca se equivoca es aquel que nunca hace nada.

Esa es la única equivocación que tuvo, el no hacer nada. Pero, si estás haciendo algo, seguramente alguna vez, o varias, te vas a equivocar. Lo que no puede estar incorrecta, es tu motivación. Fíjate que los pecados de los que dios se ríe cuando entras en el atrio, cuando pasas al Lugar Santo, ahí Dios te guiña un ojo y te dice: ojo, ahí tienes una manchita, por las dudas no te acerques mucho al Lugar Santísimo.

Y si no lo escuchas, empezará cada vez más fuerte, cada vez más firme, a decirte: la mancha, la mancha, ¡La mancha! Y no te está discriminando, ¡Te está cuidando! Porque él sabe que si entras con esa mancha de pecado en el Lugar Santísimo te tiene que matar, sin concesiones. Estamos llegando a ese lugar, donde no podemos tener manchas internas. Casa sin levadura.

Número Siete: Un estilo de Vida Inmune a la Crisis. Mira el verso 22. Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.

(23) Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios, y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.

No queremos al heridor. O sea: estamos de un estilo de vida donde decimos: no es permitido que el heridor toque mi casa. No es permitido. Claro que para que no sea permitido, Dios, cuando pase a juzgar la tierra. Los ataques, la tribulación, las cosas que están sucediendo hoy, porque eso es progresivo.

Estamos viendo que los reinos del mundo vendrán a ser reinos de nuestros dioses. Esto es algo que lo vemos diariamente en los noticieros. Como los reinos del mundo, cada día, tienen menos soluciones para la problemática del día, y la iglesia sigue creciendo.

Lo único que está creciendo en la tierra, es la iglesia; todo lo demás visiblemente está menguando. Claro, estoy hablando de la iglesia genuina del Señor, no de la congregación de la esquina de tu casa. Ahí sólo está yendo más o menos gente de acuerdo con el espectáculo programado.

Por esa causa es que el mundo se está unificando en globalización, para hacerse más fuertes. Porque individualmente están perdiendo fuerza notoriamente. Piensa que cuando Él vea la sangre sobre tu casa, a ti no te va a tocar lo que le toque al que está juzgando.

Usamos eso para salvación, está muy bien, es muy bonito, estamos salvos, gracias a Dios. Pero lo que Dios está diciendo, es: si yo no veo sangre de sacrificio en tu casa, el heridor te tocará también a ti. El que no sacrifica en la transición, queda al descubierto al enemigo.

Tiene que haber sacrificio. Tiene haber la marca de un sacrificio personal. Si tú no estabas involucrado. Si no sacrificaste, si no saliste con dolor como todo el mundo, si tú no saliste cuando salió David, si tú te quedaste atrás con Jonatán, si tú no tienes esa sangre del sacrificio, si tú no tienes esa sangre de la persecución, si tú no tienes esa sangre de la oposición, si tú no tienes esa sangre que dice: yo sacrifiqué para llegar a donde estoy, el heridor sí tiene derecho a visitarte.

Entiende bien; más allá de la sangre de Cristo, estamos hablando del sacrificio para transicionar. Hay gente que dice: ¡Señor! ¿Por qué me está pasando esto? Porque la nube se movió y tú no estabas bajo la nube, por eso. Sólo debajo de la nube hay protección.

Cierto es que Dios nos ama a todos igual, que él no favorece a nadie. Lo que sí sucede es que algunos aplican sus principios y otros no los aplican. Tienes que tener la marca de que has sacrificado. Exactamente, justamente, a la hora pre-determinada.

Un estilo de vida llamado “no es permitido” y la marca del sacrificio en el dintel de tu puerta. El sacrificio, a veces, puede ser una unidad incorrecta. Y te doy un ejemplo claro y válido. Abraham jamás pudo ver o acceder a la promesa hasta que no se separó de Lot. Cuando se separó de Lot, alzó los ojos y vio el destino por primera vez.

Estuvimos quince años sembrando, regando, trabajando, acompañando, invirtiendo y sujetándonos en obediencia a un lugar. Y no podíamos florecer en nada. Fue solamente dejar atrás ese lugar, sin previo aviso, por decisión de obediencia para que, desde el día siguiente, el jardín de las bendiciones empezara a nacer, crecer, desarrollarse y producir fruto en abundancia. Funciona.

Número Ocho: Es una Noche Solemne. Es noche de guardar para Jehová. Mira el verso 42. Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.

Esta palabra guardar, aquí, es la palabra solemne. Y no se refiere a una vigilia, donde tú vienes a hablar un rato con los hermanos, a tomar café con galletitas y a dormir. Velad. Mientas Egipto andaba clamando y preocupado, Israel andaba velando, toda la noche.

Todo el tiempo de la crisis más oscura de la tierra, quien tenía la posición adecuada para el día, era Israel. Mientras Dios estaba destruyendo a Egipto, Israel permanecía en vela, vigilante. Dios está destruyendo todo lo que se opone al éxodo. Las plagas no vinieron porque Dios quisiera traer plagas. La plaga vino a lo que se opuso a la reforma.

Jesús, en Getsemaní, pedía a ver si alguien podía velar con él. Mientras Cristo estaba dando a luz una nueva vida en la tierra, Pedro andaba durmiendo. Y así es hoy; mientras Dios anda alumbrando un nuevo día en la iglesia, en Su iglesia, hay gente atontada, vaya uno a saber con qué, que no se da cuenta de la llegada de ese nuevo día espiritual.

La mejor revelación que tengo para ti en este día, es que hoy estamos viviendo en el año 2017. Esa es la revelación. Es un nuevo día. Hay una generación nueva ahí afuera, una generación educada; es una generación plena en recursos informáticos, de información global, de postura correcta para el día.

Es una gente que no tiene temor a nada. Es una generación que no le teme a nada. Y si no lo crees, mira sus deportes de riesgo y de alto riesgo. Yo recuerdo que lo más peligroso que debo haber realizado en mi vida, en lo deportivo, fue darle una patada a un grandote que jugaba en el equipo rival.

La de hoy es una generación finamente aceitada para manejar el ochenta o noventa por ciento de sus asuntos desde su celular. ¿Avance? ¿Progreso? No lo sé con certeza. Pero lo que sí te puedo asegurar, es que esa generación de ninguna manera cabe en la estructura eclesiástica tradicional que conocemos.

Esto no le da permiso a nadie para hacer lo que le da la gana. No confundamos libertad con rebelión. Lo que estoy tratando de decir es que ahí afuera, anda una generación que necesita ser contenida primero, incorporada luego, y utilizada más tarde, por una iglesia apropiada a su estilo. ¿Puede hacerse esto desde la Biblia? Siempre se pudo, la misma Biblia, escrita en diversos tiempos, te lo está probando.

Dios es el que le ha puesto una característica distinta a la generación de este tiempo, porque ese es el tipo de mentalidad que se necesita para poder terminar. Necesitamos gente con una mentalidad global y abarcativa que nunca podrá ser reducida a una mentalidad nacional y mucho menos templista.

El mundo hoy es un valle amplio que impone que la iglesia avance en los conocimientos de la moderna tecnología, con la finalidad de capitalizarla para pastorear a ese mundo. No nos han llamado a ser pastores o ancianos de una cosa llamada iglesia. Dios nos ha llamado a ser pastores o ancianos de ciudades, de regiones, de provincias, de naciones.

El árbol del Apocalipsis, es la iglesia de Dios y tiene doce hojas. Verde, con frutos relativos a su tiempo, para ser sanidad a las naciones, no a la iglesia. Para eso son las páginas Web de internet, para pastorear al mundo, no para proyectar promocionalmente a los vasos utilizados.

Porque hemos sido llamados a bendecir a la nación, no a la iglesia. Hemos sido llamados a gobernar la nación, no la iglesia. Hemos sido llamados a ser sal de la tierra, preservar el planeta, no cuatro paredes un domingo por la tarde. Sal de la tierra.

Una mínima, modesta y casi inexistente página Web. Un estudio simple, aunque cargado con las profundidades que el Espíritu Santo quiera otorgarle. Apto para que sea leído por la ancianita de la esquina o el chino que no tiene ni la menor idea de lo que es la iglesia porque jamás nadie le habló de ella. Para que el mundo entienda que la iglesia no es lo que generalmente le es presentado como la iglesia.

Tenemos que velar por la noche, que es el momento de oscuridad y tinieblas. La palabra dice que el pastor pastorea por la noche, no los domingos a la mañana. Hay mucha, pero muchísima gente que cree que está pastoreando porque predica un bonito mensaje el domingo por la noche. ¡Por favor!

Buscando la estrategia para edificar la mentalidad del día, capitalizando lo que tenemos. Porque hay muchos que se resisten a lo nuevo escudándose en ese pasaje que dice que en los últimos días, la sabiduría va a aumentar. ¿Y por qué vamos a creeré que la sabiduría que aumenta sólo es la de Satanás? ¿Por qué no puede ser la de la iglesia? La sabiduría aumenta en el mundo, y la capitaliza el que tiene sentido.

Si la iglesia no entra con fuerza en los dominios de Internet, se va a meter la pornografía, el ocultismo u el esoterismo. Bueno, ya están metidos, se te cruzan a cada rato. Tuve que cambiar de servidor de mi Web hace algunos años, porque se me filtraban avisos de “prestigiosas” tarotistas y señoritas todo servicio.

Los muchachos, entre ellos tus propios hijos, van a ver internet donde sea. Si no pueden en su casa, lo harán en la escuela o en la casa de algún amigo. Así que habrá que poner palabra abundante para ver si en una de esas se tropiezan con algo bueno.

Y no te confundas, a la tecnología también la creó Dios; y lo hizo para nosotros. Y Satanás, siempre que puede, la va a pervertir. Porque, -te informo por si lo ignorabas-, Satanás no crea absolutamente nada, sólo pervierte lo que puede o le permiten.

Número Nueve: No hay Relación sin Circuncisión. Todos tenemos que estar circuncidados personalmente. Obviamente, estoy hablando de que tenemos que tener la marca del pacto, nada que ver con cortes estremecedores. Eso habla de alianza y de participación corporal. Esto es algo que mata el espíritu de independencia.

Y aquí hay diferentes posiciones, aunque la más popular es aquella que dice que si tú te tienes que separar de la iglesia para darle valor a tu revelación, esa revelación no viene de Dios. Porque Dios siempre enviará su revelación para su pueblo. Sin embargo, hay un leve detalle: cuando decimos iglesia, de ninguna manera estamos hablando de credos, denominaciones o congregaciones; estamos hablando de la única iglesia que Dios reconoce.

Toda revelación es para la iglesia, eso es innegablemente cierto. Tan cierto como que si la compartes vas a tener problemas, porque las interpretaciones previas te van a conseguir centenares de opositores. Todo esto se encuentra en Éxodo 12: 43-48.

Número Diez: Hay un Favor de Dios Concedido para el Éxodo. Mira los versos 35 y 36: E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.

Veamos: cuando tú transicionas apropiadamente, el favor de Dios va a estar contigo. Oye: no te estoy diciendo que no vas a tener guerra, eso es imposible. Lo que te estoy diciendo es que, en cualquier clase de confrontación espiritual bélica que tengas, serás más que vencedor en Cristo Jesús.

O sea que tenemos que transicionar correctamente, como hizo David. David cantó la canción del arco. Cuando murió Saúl, él dijo: no lo publiques en Gad; no lo publiques en ninguna parte. Él honró lo que Dios había ungido, transicionó correctamente. Yo quiero destruir religión, tradición, dogma de hombre, principios erróneos, en suma, todo lo que es anti bíblico. Pero la unción de Dios no se toca.

Hay que transicionar correctamente. Se lleva consigo todo lo que no pierde valor con el tiempo. Mientras, todo lo que sea anti bíblico, al infierno con ello. Y no te asustes con esta palabrita; está en la Biblia, no es invento mío para manipularte. Se llama infierno, es real y tendría que estar bajo tus pies. ¿Amén?

Número Once: Debemos Salir de Nuestro Lugar. A esto lo vamos a extraer del libro de Josué, capítulo 3 y verso 3: Y mandaron al pueblo, diciendo: cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella.

Escucha: tú no puedes transicionar y mantener la postura que traes, tienes que moverte. Tienes que salir de tu lugar. Hay mucha gente que quiere salir, pero mentalmente, con conocimiento, pero no se mueve. Mira lo que dice: con el fin o con el propósito de que sepas para dónde vas porque nadie ha pasado por aquí.

Escucha: nadie sabe para dónde va, porque esta es la primera vez que estamos terminando. Cuando comienzas a llegar a este nivel, hay una nueva perspectiva. La forma de reconocer a Dios, cambia. Cuando vives en el desierto, conocer a Dios es muy fácil, porque Dios mostraba su presencia con una nube que producía sombra en todo el campamento.

Pero, ¿Qué pasa? Pasa que cuando te acercas al Jordán, Dios dice: no te voy a dar nube ni te voy a dar columna de fuego. Ahora, entonces, la unción, o Dios, se encuentra sobre los hombros de algunos hombres. Y Dios dice: cuando veas el arca, cuando veas la presencia de Dios sobre los hombros de algunos sacerdotes, sal de tu lugar y no les quites los ojos de encima.

Lo impresionante es que el arca era un cajón pequeño, y ellos eran como tres millones de personas. El arca era muy pequeña. Dice que había que tener un espacio como de dos mil codos entre la primera fila y el arca. Son dos canchas de fútbol, algo más de doscientos metros.

A esa distancia, el siervo de la primera fila ve el arca del tamaño de una caja de fósforos. Ahora imagínate de qué tamaño la ve el último de la última fila. Y Dios les dijo que no le quitaran los ojos de encima a eso. Eso quiere decir que seguir a Dios, demanda enfoque. Demanda una vida sin distracción. No podemos estar distraídos en programas religiosos.

Porque en una de esas el arca gira y se te pierde. Si escuchas mensajes como este de vez en cuando, te quedas atrás. Porque el arca sigue y tú no creces con ella. Tienes que buscar a ver quiénes tienen el arca de Dios encima. Y cuando los encuentres, no les quites los ojos de encima. Cero adulación, cero idolatría, sólo atención.

¿Y cómo saber quién tiene el arca? Muy sencillo: el arca es pesada. No es un mensajito liviano, es algo denso, fuerte, profundo y duro. Es algo que le pesa en el alma a la persona que lo lleva, porque su vida, el mensaje y el arca, son una sola cosa. Pero que luego también produce eso en quien lo recibe.

(Hebreos 10: 35) = No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón.

Repite para dentro de ti: mi confianza en Dios, recibirá buen premio. Escucha; no te estoy hablando de fe. La confianza es superior a la fe. Es mucha la gente que tiene fe en dios, pero que no termina de confiar en Él. Hay un mundo de diferencia. Estamos hablando de hijos maduros. Dice que no pierdas la confianza, porque cuando hay confianza, hay grande galardón.

(36) porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

Aquí está la tentación. “Yo hice, pero Dios no hace”. Diezmo y ofrendo, pero no prospero. Me profetizaron, pero no he visto cumplimiento. Aquí, la tentación es pensar que somos más íntegros que Dios. Y ese es un pecado terrible en la iglesia. Por falta de confianza. Apenas lo pensamos, pero Dios ya lo sabe.  Porque es necesario que tengas paciencia, porque habiendo hecho la voluntad de Dios,…después que tú obedeces obtienes la promesa.

(Éxodo 2: 15) = Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés, pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madian.

(16) Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote de Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre.

(17) Más los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas.

¿Cuántos de ustedes están viendo lo que yo veo? Las ovejas no van a beber de este vino nuevo, sin que algunos de estos “moiseses” primero las defiendan de algunos pastores. Tuvo que ahuyentar a algunos pastores, porque no dejaron que las siete hijas, la iglesia de Dios, pudieran recoger agua fresca. No te creas que vas a hacer esto, y ganarte a todo el mundo.

Número Doce: La Salida es en un Solo Día. El verso 51 de Éxodo 12, dice: En aquel mismo día, sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos. En un solo día. No es de a poco. La salida es una decisión, y se sale en un día. Porque la jornada es toda una vida, pero la salida es en un momento.

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mayo 10, 2018 Néstor Martínez