Hoy tenemos mucha biblia y libro complicado para estudiar. Quiero referirme a Babilonia, pero sin caer en lo histórico ni en lo teológico. Quiero indagar y escudriñar a qué se refieren los capítulos 17 y 18 del Libro de Apocalipsis sólo con lo que el Espíritu Santo me entregue. Si así fuera, serás bendecido con revelación. Si así no fuera, habrás perdido algunos minutos de tu tiempo y yo el mío para construir otra cosa de implementación divina. Te recuerdo que Juan recibió toda esta revelación estando en absoluta soledad, en una isla y por fuera de toda organización eclesiástica tal como hoy la conocemos.
Apocalipsis 17: 1 = 1 Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; (2) con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. Algo muy importante y a tener en cuenta: esta ramera ya ha tenido sentencia, eso significa que no deberemos juzgarla porque ya lo ha sido y no por hombre, sino por Dios. Está sentada, (Esto instalada como sacerdocio que ha concluido), sobre muchas aguas, que indudablemente significa muchedumbres, multitudes. Los líderes de la tierra han utilizado sus servicios prostituidos, y no de sexo, precisamente, sino de otra forma de prostitución.
(3) Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. (4) Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; (5) y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Primer punto a tener muy en consideración: Babilonia es rica, no es menesterosa, tiene poder, riquezas y ornamentos que hablan de lujo, de exhibición, de ostentación y conductas de gente de éxito.
(6) Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. (7) Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. (8) La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será. Si está ebria de la sangre de los santos, es porque se la ha absorbido, explotándolos. Y eso, hasta donde sabemos, jamás se hace fuera de las estructuras tradicionales.
(9) Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, (10) y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. (11) La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. (12) Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Esto siempre se ha enseñado a futuro, por lo que esos siete reyes iniciales, más la bestia y los diez reyes posteriores, serían gente que se encargaría de proyectarla mundialmente. No obstante, ya empieza a resultar evidente que muy bien podría representar cualquier estructura religiosa que ha abandonado la fidelidad a Cristo, promoviendo prosperidad, control, y corrupción espiritual.
(13) Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. (14) Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. (15) Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Los gobiernos de la tierra, tendrán todo un mismo propósito, y para llevarlo a cabo, dice que entregarán todo su poder, que necesariamente será mucho, a esta mujer. Quiero recordarte que decir mujer, en la Biblia, casi siempre es decir iglesia. No veo la razón por la que no lo sea en este caso. Pelear contra el Cordero, queda claro, es pelear contra Cristo. Ya lo sabes.
(16) Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; (17) porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. (18) Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra. Aquí nos queda en claro el rol que cumplirán esos diez líderes de esas diez naciones que, finalmente, derrotarán a esta mujer que simboliza un poder distinto y demoníaco.
Apocalipsis 18: 1 = Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. (2) Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. (3) Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. A esta caída, Juan la ve en visión a futuro. Lo que cae tiene gloria humana de alto calibre, pero luego se puede observar que está plagada de demonios y espíritus inmundos. Y que son incontables las naciones que se han contaminado con ella y han pecado bajo sus rutinas.
(4) Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; (5) porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades. (6) Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble. Como quiera o lo que sea que sea esta mujer, el pueblo de Dios genuino y verdadero, tiene que salirse de su cercanía. Si es una mentalidad, cambiarla. Si es un imperio, abandonarlo. Si es una iglesia, salirse de ella. Quedarse es correr el riesgo de caerse junto con ella.
(7) Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; (8) por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga. (9) Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, (10) parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio! Ha vivido en deleites, actúa como reina y dice tener esposo. Será destruida, esto es profético. ¡Ay del que esté junto a ella!
(11) Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; (12) mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; (13) y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres. Vendría mercadería. Entre otras cosas, incienso, vino, aceite, trigo y almas humanas. Lo que me habla de adoración, revelación, unción, palabra y cautivos sometidos. Todo falso. Por mucho menos Jesús desparramó la mesa de los cambistas, ¿Recuerdas?
(14) Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás. (15) Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, (16) y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! (17) Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos; (18) y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad? La humanidad toda tomará nota de su caída. Que dice que será en una hora, aunque esto no implica tiempo sino instante, momento elegido por el Padre para cumplirlo.
(19) Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada! (20) Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella. (21) Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada. (22) Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. Habrá muchísima gente muy desesperada con la caída y habrá lloro y crujir de dientes. Dios hizo justicia en ella, nada para cuestionar. La que la derriba a Babilonia, es una piedra, o una Roca, si quieres llamarla así.
(23) Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra. Ya no habrá luz divina que por misericordia antes estuvo allí. Tampoco el esposo dirá más nada, porque jamás fue oído ni obedecido. Porque vivió toda su vida haciendo negocios para su enriquecimiento personal y sectorial. Logró trascendencia y credibilidad mediante sutiles manipulaciones. Los pueblos fueron seducidos por ella. Y en ella se encontró sangre de Profetas y voceros genuinos, que fueron eliminados en su interior.
Fin de los dos capítulos que Juan destina a esta palabra profética. Momento de evaluar si todo esto sólo ameritó para una reseña histórica con el Imperio Romano como protagonista o, si como estamos en certeza, Juan lo recibió como revelación a un futuro que iría mucho más allá de su tiempo. Esa mujer ramera como talo, no existe en lo literal. Es un símbolo adoptado para de3finir a una iglesia que se vende por dinero o por posición de poder, tal cual lo haría una ramera de baja condición. Y lo digo así no por desprecio o descalificación, sino porque las rameras consideradas VIP tienen, además de distintas tarifas por sus servicios, también diferentes ambiciones para con sus futuros, al momento de abandonar su antigua profesión por naturales razones de edad.
Esta ramera es la descripción de lo que luego será llamada Babilonia, una ciudad con historia propia, pero que aquí es sólo tipología de lo que luego entenderemos como la de una iglesia falsa, paralela e imitadora de la genuina, pero con conductas y ambiciones muy distintas. Dice que es morada de demonios, lo cual de ninguna manera se puede poner en duda, y que por lo tanto, sirve como guarida para espíritus inmundos. Que por esa razón ha corrompido a las naciones a partir de su lujuria e idolatría y enriquecido a los comerciantes de la tierra. ¿Una iglesia haciendo eso? Durante mucho tiempo, no fueron pocos los que la entendieron y así lo enseñaron respecto a la Iglesia Católica Romana. Sin embargo, con el correr de los tiempos, y aun por parte de personas como nosotros, sin ninguna vinculación con Roma, pudimos observar que otros sectores del denominado cristianismo se convertían en puntos de observación mucho más precisos con respecto a ser Babilonia.
A partir de esto es que el Señor llama a sus hijos genuinos que, por la razón que sea, todavía se refugian en ella, a huir de allí y abandonarla. ¿Motivos? Simples: no ser partícipes y, por consecuencia cómplices, de sus pecados. Y a partir de allí comienza a anunciarse su juicio, fuego, muerte, hambre y completa destrucción. De hecho, todas estas cosas mucho más radicadas en lo espiritual que en lo natural. Y luego, cuando se habla de quienes lamentarán su caída, se hace especial hincapié en reyes, lo que implica líderes de naciones y comerciantes, lo que hoy definiríamos como empresarios. Curioso, pero a babilonia no la lloran las personas humildes y sencillas. No me queda ninguna duda, entonces, y supongo que a ti tampoco, que Babilonia representa a un sistema global corrupto, tanto en lo religioso como en lo económico, teniendo como punto en común, un mal entendido concepto de la política terrenal.
El segundo capítulo muestra la caída como un acto de juicio divino, que es justo y definitivo. ¿Crees que ya sucedió eso? No, va a suceder. ¿Cuándo? Observa a tu alrededor, recién se está armando lo que luego cae. No olvides que a esa caída la lamentarán gobiernos y empresarios que estaban altamente comprometidos con el sistema. Porque Babilonia, mi amado amigo, amiga, hermano o hermana, es un sistema que tiene base en una mentalidad tomada y utilizada por demonios. Por eso es el llamado a los creyentes que, ya sea por ignorancia o, en el peor de los casos, por conveniencias personales, todavía formen parte de ese sistema diabólico. Está destinado a caer y, en esa caída, sería muy triste que arrastrara a creyentes sinceros y fieles, aunque equivocados y sin discernimiento.
Algunos estudiosos la quieren ver a Babilonia como un sistema religioso y político mundial anticristiano futuro, pero es mi deber advertirte que Babilonia es hoy todo sistema que se opone a Dios, que corrompe la fe y que persigue a los genuinos. Por tanto, los capítulos 17 y 18 de este Libro de Apocalipsis, forman un llamado profético a discernir los sistemas que se oponen a Dios, a no comprometer la fe con el poder, la riqueza o la idolatría del mundo, y a confiar en el juicio justo de Dios. El mensaje sigue siendo vigente: Salid de ella, pueblo mío, una invitación a vivir con fidelidad en medio de un mundo corrupto. ¿LO estás viendo? ¿Lo estás entendiendo? Tu mente educada con raciocinio y lógica, ¿Rechaza esto como una fantasía o, por el contrario, lo empieza a ver como algo que se está armando hoy mismo? Profundicemos un poco más.
Hay todo un movimiento que ha comenzado a ver a Babilonia como a un sistema religioso de orden mundial que será utilizado por el sistema político, (Aquí presentado como La Bestia), durante un determinado tiempo, ya que cuando deje de convenirle, el sistema mismo no dudará en destruirlo. ¿Puedo darte un ejemplo de todo esto, que seguramente conoces o alguien te lo ha mencionado? El llamado Ecumenismo. Cuidado; cuando se reúnen representantes de credos cristianos que hacen de Cristo la cabeza indiscutible de sus actos, estamos hablando de otra cosa. Pero cuando se practica un ecumenismo sin Cristo, que es como decir una espiritualidad por fuera de las verdades bíblicas, entonces estamos cayendo en la trampa que han impulsado y siguen impulsando ciertas y determinadas figuras culturales o sencillamente políticas.
A tener en cuenta es que Babilonia, aunque se muestre de otro modo, representa a un sistema mundial sustentado en lo económico, lo político, lo cultural y religioso que, en principio, aunque sea sutilmente, se opone al diseño de Dios. Que seduce de una mil maneras a las masas humanas y que, por consecuencia natural y casi lógica, termina persiguiendo a los justos, que como bien sabemos, se refiere a los obedientes al Dios Todopoderoso Creador de todo lo que existe y vemos, y también de lo que no vemos. ¿Cuáles son sus propuestas más abundantes o conocidas? Idolatría. Por esa causa suelen ser prácticamente adorados hombres de carne y hueso que lo único que hicieron es conseguir una credencial de una famosa estructura. El hedonismo, con un sobre enfatizado amor a sí mismo. Materialismo, donde todo tiene un costo9 o un precio, incluido cualquier servicio de carácter espiritual y, finalmente, el absoluto desprecio por la verdad de Dios, que, si le pones una mayúscula, es nada menos que Cristo mismo.
Siempre pensé y creí que, si bien la presencia de lo que la Biblia denomina Anticristo sería real y no simbólica, ese poder no estaría necesariamente en un solo hombre, tal como parecería ser y tal como ha sido mayoritariamente la enseñanza que todos hemos recibido. Par5to desde la base que anticristo es todo lo que se opone a Cristo, ¿Verdad? Y si aparece un sistema que incluye una religión espiritual mancomunada con los poderes económicos y políticos, necesariamente esa religión no podría ser seguidora de nuestro Cristo, sino de todo lo contrario. Ahí lo tienes. No sería ni extraño ni raro que un grupo de líderes de países con peso en todas las áreas, hagan una alianza con esta forma de religión, al menos hasta el tiempo en donde saquen lo que desean sacar, para luego hacer lo que siempre hacen, moverse a un lado y dejar a quien los ayudó pataleando en el aire. Así sería como caería Babilonia. Así está profetizado.
La aplicación práctica, si es que prefieres llamarla así, de estos dos capítulos citados de Apocalipsis, tiene para los creyentes de este tiempo una profundidad y urgencia que no siempre se alcanza a divisar. Aunque estos capítulos utilicen imágenes simbólicas, su mensaje y actualidad, es muy claro: los sistemas del mundo, tanto el político, como el económico, como el social e incluso el religioso, pueden corromper (De hecho, ya lo han hecho en parte) seducir, (Lo está haciendo) y luego perseguir a los fieles genuinos. Por esa razón y ya como conclusión de todo esto, quiero compartir contigo cinco aplicaciones concretas y definitivamente actuales, todo con base bíblica y reflexión práctica.
En primer término, hay una obligación absoluta de discernir entre fidelidad y falsa espiritualidad. Recuerda que la mujer ramera en cuestión, ha sido descripta como lujosa y religiosa, pero al mismo tiempo llena de abominaciones. Por ello es importante definir si todo lo que vemos como “espiritual” o “cristiano”, verdaderamente viene de Dios. No es ninguna novedad en este tiempo que existen muchos sectores cristianos que promueven el éxito personal, la riqueza, la fama o el bienestar emocional, como si fueran el mismísimo evangelio, pero omitiendo dos palabras que son claves: arrepentimiento y obediencia. Sin ellas no hay evangelio posible alguno. Entonces, se necesita discernimiento para no ser seducidos por una fe superficial, de corte popular, pero espiritualmente vacía. La pregunta que cada hijo de Dios debe formularse hoy mismo, es: ¿Estoy siguiendo a Cristo o a un sistema religioso cómodo y adaptado al mundo?
Lo principal que debemos tener muy en cuenta, es el no enamorarnos del sistema del mundo. ¿Sucede? Si, y demasiado para mi gusto, no sé para el tuyo. Ya está escrito aquí, en el capítulo 18 y verso 3, cuando nos dice que las naciones se han embriagado con la riqueza y la inmoralidad de Babilonia. Lo que ocurre es que el mundo moderno ofrece placeres, entretenimiento, poder y consumo, todo en los considerados como excelentes niveles y, en muchas ocasiones, llega a mezclarlo con lo que ellos te venden como “espiritual”. Sin embargo, el sistema babilónico, aunque se te presente como sumamente atractivo, indefectiblemente terminará en juicio y ruina, íntimamente lo sabes. Todos los creyentes lo sabemos. Que algunos simulen que no, es otra cosa. El creyente tiene que vivir con una visión eterna, no atrapado en lo pasajero. Hoy mismo tienes que preguntarte si no te sientes demasiado cómodo o cómoda con las modas, el dinero, las redes sociales o el estilo de vida que el mundo propone. De tu propia respuesta, depende tu futuro. El terrenal y el eterno, nada menos.
Por todo eso, creo que ha llegado el momento o el tiempo de responder a ese antiguo llamado de Dios: ¡Salid de ella, pueblo mío! Esa no es una simple expresión. Viniendo de quien viene, es un llamado de carácter urgente a todos los creyentes. Lo que se le está diciendo es que salgan de Babilonia para que no sean partícipes de sus pecados, como mínimo, por omisión. Porque no se trata sólo de una separación física, sino de una de corte moral y espiritual. No se trata de irte de un templo a otro, va mucho más allá de eso. Se trata, en principio, de no comprar el sistema de valores del mundo secular e incorporarlos a tu vida de cristiano. Juan dijo que es posible estar en el mundo, pero no ser parte de ese mundo. Cuando compartimos tiempos y lugares debemos preguntarnos a nosotros mismos si verdaderamente estamos viviendo separados del pecado o, si por el contrario, estamos mezclados con él en nombre del amor o la tolerancia. Cuidado.
Aquí se nos dice que el juicio vendrá en un solo día, ¿Verdad? Eso quiere decir que tenemos que vivir esencialmente con esperanza. Dios no va a pasar por algo la injusticia ambiente en la tierra, la idolatría manifiesta, incluso en ambientes que pretenden ser suyos y el enorme gado de corrupción que habita en todas las esferas que componen nuestra sociedad, incluida cierta porción de la considerada espiritual. Pero jamás deberemos olvidar que, en el final de las cosas, Dios reinará y juzgará con justicia. No podemos ni tampoco debemos saber el cuándo, con el ES, será más que suficiente. Esto, indefectiblemente nos llama a la santidad y a la paciencia, confiando siempre en que Cristo vencerá. Nuestra mayor responsabilidad como hijos de Dios y como miembros del cuerpo de Cristo en la tierra es preguntarnos si esa corrupción mundana no nos está desanimando o haciéndonos perder la fe en la justicia de Dios. Tal vez tu primera respuesta casi automática a esto es un no, pero te ruego que te examines bien y luego respondas.
En principio, déjame sugerirte que nunca comprometas una verdad por simple aceptación a una imposición sin base, aunque provenga de credenciales prestigiosas. Aprende que, como quiera que se ejecute o pretenda, ningún sistema del mundo secular podrá tolerar por mucho tiempo la verdad de Cristo. Si lo quieres definir así, va en contra de sus intereses particulares. Aunque ya lo hemos visto o padecido, ser fiel absolutamente a Jesús, te puede traer rechazo, burla o incluso persecución, aunque más no sea de corte social. El primer precio a pagar por ello, es el de la pérdida de tu propia reputación personal. No te olvides que el auténtico llamado es a ser testigos valientes, tal como aquellos santos lo fueron hasta la misma muerte. Entonces, todavía en la comodidad temporaria de una pertenencia tranquila y sin riesgos, ¿Eres capaz de preguntarte si estás dispuesto a perder tu reputación, tus amigos o tu comodidad actual por el simple hecho de ser fiel a Cristo y a Su Palabra?
De acuerdo. Todo esto que te he compartido es lo que vulgarmente le llamamos Babilonia, y que muchos todavía se toman casi en broma, mientras otros, con mucho menos humor, lo interpretan como un ataque a la iglesia. ¿Alguien puede suponer que durante veintitrés años cumplo una tarea full time construyendo, grabando y difundiendo material para atacar a la iglesia? Te aviso que Satanás es mucho más sutil, práctico y veloz cuando usa a alguien para atacarnos. Entonces, por favor, presta mucha atención a estas recomendaciones que evitarán que Babilonia te succione y te incorpore a sus filas. Primero, no aceptar todo lo que se dice “cristiano” sin evaluarlo con la palabra escrita. Segundo, vivir en santidad, esto es, separado del mundo y sus sistemas corruptos en todos los órdenes. Tercero, confiar en que Cristo habrá de juzgar todo con justicia y reinará, sobre todo. Cuarto, estar dispuestos a sufrir por la verdad y no negociar la fe. Entiende que el libro de Apocalipsis no es sólo para el futuro. Es una advertencia y una guía para los creyentes de hoy.
Finalmente, donde quiera que residas, cualquiera sea la nación o país donde vives, observa con prolija atención a tu alrededor. Si lo que allí se auto denomina como iglesia, se dedica a proclamar el evangelio, sanar a los enfermos y liberar a los oprimidos por las tinieblas, gloria a Dios y a pelear la buena batalla junto a ella. Si, por el contrario, hay una iglesia que participa activamente en la política gubernamental del lugar, presentando candidatos bajo rótulos de distintas fuerzas políticas y dando un mensaje como que esa es la única religión válida, entonces ten cuidado. Es muy posible que estés siendo testigo de una maniobra más de las tantas que Babilonia puede ejecutar mediante el engaño. Un creyente no puede formar parte de ideologías que sustentan el aborto o el matrimonio homosexual, pero tampoco ser cómplice de otras ideologías que conducen al hambre y la destrucción de los más carenciados.
Es mi obligación ministerial advertir a mis hermanos que Babilonia ya está infiltrada en muchas naciones, que no son precisamente desconocidas o intrascendentes. Cada creyente es dueño de su libertad para decidir qué puede o debe hacer, Dios lo creó así, libre. Pero, atención con esto: también nos advirtió que en los últimos tiempos podrían ser engañados aun hasta los elegidos. Y estos son parte de esos últimos tiempos. Nadie nos engañará en forma grosera con pecados bien conocidos. Pero sí se corre el riesgo de padecerlo de modo sutil y, para colmo, haciéndonos creer que le estamos haciendo un bien a la humanidad. ¡Esto es Babilonia!