Terremotos de Fe

Este es un estudio que tiene sus bases completas en toda su extensión. Cada entrega, sin embargo, tiene que tener un principio, un texto, un contexto un remate y una conclusión para que sirva semanalmente, además de globalmente. Terremotos de Fe es un título que nace de una de las facetas de esta entrega. Un título tenía que tener y elegí ese. Pudo haber sido cualquiera de los otros, todos tienen la misma validez, pero a la hora de pretender tomar modelos y principios del libro de los hechos para este tiempo, me quedo con este terremoto literal y espiritual. Creo que en el siglo veintiuno, harán falta más de uno para sacudir la modorra eclesiástica que todavía no permite terminar la obra y esperar a Cristo para entregarle el reino que él, a su vez, – está escrito -, habrá de entregarle al Padre.

(Hechos 16: 25)= Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.

Lo primero que vemos en este texto, es que Pablo y Silas se regocijan en medio de las terribles circunstancias que les toca vivir. Como más tarde escribió a la iglesia que fundó en Filipos, Pablo pidió desde otra celda: “Regocijaos en el Señor, siempre”.

Yo creo que hay que prestar enorme atención a este ejemplo sobre el poder de la alabanza, poder que se da aun en medio de circunstancias difíciles. Vos fijate que azotados y encarcelados, Pablo y Silas respondieron a su situación cantando un himno de alabanza, un cántico directamente de su corazón a Dios.

No podemos dejar que pase inadvertida la relación que hubo entre sus himnos de alabanza a Dios y su liberación sobrenatural mediante la ocurrencia de un fuerte temblor de tierra. ¡Qué hermoso! La alabanza que se le ofrece directamente a Dios, puede producir un terremoto que abra las puertas de la prisión.

Hubo otros buenos resultados: un hombre se convirtió a Cristo, su familia fue salva y Pablo libró a una muchacha de un espíritu de adivinación. También en nuestros días, la alabanza gozosa de Dios romperá las cadenas de la opresión. Cuando estás sirviendo a Dios, y las cosas no ocurren como planeaste, aprendí la lección que nos ofrece este pasaje: ¡la alabanza triunfa gloriosamente!

(26) Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.

Repito: este es el poder de la alabanza en acción, aunque se debe recordar que Pablo estuvo en prisión en otros ocasiones y este tipo de acontecimiento espectacular no ocurrió. Dios es creativo, no tiene método fijo y, esencialmente, es SOBERANO.

(27) Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido.

(28) Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: no te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí.

(29) El, entonces, pidiendo luz,  (Esto es lo que la mayoría de los incrédulos hace cuando busca a Dios y no lo encuentra) se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; (30) y sacándolos, les dijo: señores, ¿Qué debo hacer para ser salvo?

(31) Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

Cuando escribió este relato, Lucas, autor indiscutido del libro de los hechos, no sólo estaba registrando un importante momento de la iglesia primitiva, sino haciéndose eco de una interrogante universal y de la respuesta precisa a esa pregunta. Tú y tu casa, sugiere que Dios trabaja en el núcleo familiar.

(32) Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. (La promesa divina de tú y tu casa para los que acepten hoy a Cristo, sigue siendo válida, pero la obligación de predicar la palabra, también. En el reino de Dios nada se produce por decreto; todo tiene pasos a seguir en obediencia.

(33) Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y enseguida (Sin cursillo previo ni reunión de Junta Directiva para evaluación de aptitudes alguna), se bautizó él con todos los suyos.

(34) Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

Punto Nº 36: El arma más poderosa de la iglesia es la alabanza. No el esforzarse en cantar canciones de moda, ALABANZA. Y vivir de tal modo que, en lugar de trabajar en repetitivas campañas evangelísticas, el mundo venga a preguntarle: señores: ¿Qué debemos hacer para ser salvos?

(Hechos 17: 15)= Entonces los judíos que no creían, (Está hablando de gente que pertenecía al pueblo y que iba a las sinagogas, pero que no creían. No está hablando de mundanos) teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos (En criollo básico: Vagos) hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; Y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo.

(6) Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: estos que trastornan al mundo entero también han venido acá.

¿No parece un tanto exagerado vociferar que estos trastornaban al mundo entero, siendo que sólo se trataba de una región? Creo que habría que preguntarse quién o quiénes decían eso. En lo natural, hombres, pero en la influencia, demonios. Y ellos sí serían muy coherentes al hablar de una palabra que trastornaría el mundo entero, ya que en definitiva, así fue.

(7) A los cuales Jasón ha recibido; y todos estos contravienen los decretos de Cesar, diciendo que hay otro rey, Jesús.

(8) Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas.

(9) Pero obtenida fianza de Jasón y de los demás, los soltaron.

Punto Nº 37: Siempre habrá gente de iglesia incrédula que maneje políticamente las relaciones con una tendencia definida: reducir y minimizar la calidad de rey de Jesucristo. “Estaban con nosotros…”

(Hechos 17: 10)= Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos.

(11) Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.

Fíjese que estos judíos no tenían una mente cerrada: dice que recibían la palabra con toda solicitud, lo que íntimamente habla de un hambre por la verdad. Y que además no eran negligentes, sino que sin importarles la o las figuras que les hablaran las grandes cosas, ellos obedecían el mandato de escudriñar (investigar meticulosamente, buscarle la quinta pata al gato), las Escrituras para ver si lo que se les decía, era así.

(Verso 18)= Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; El epicureismo era una filosofía que buscaba la tranquilidad por encima de todas las cosas, en tanto que el Estoicismo deseaba liberarse de las pasiones y aceptar todo en la vida como inevitable resultado del destino. Ambos sectores se trenzaron con Pablo) y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.

Lo llamaron palabrero. ¡Palabrero! La palabra PALABRERO, en el original, es la palabra SPERMOLOGOS. Era un vulgarismo griego, (ateniense, para ser más específico) que designaba cuatro aspectos: 1)- Un pájaro que recoge semillas; 2)- Hombres que corretean por el mercado en un esfuerzo por ganarse la vida, recogiendo cualquier cosa que se pudiera aprovechar; 3)- Un charlatán o coleccionista de chismes e información falsa; 4)- Un pseudo intelectual frívolo. Trágicamente, los super intelectuales de la Colina de Marte, no lograron ver en Pablo todas las cualidades que hacían de él un portador de la verdad.

(Verso 24)= El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas.

Hay infinidad de estudios hechos con relación a esto. Que Dios habita en los cielos, que vive en el interior del corazón del hombre, que habita en la alabanza de su pueblo. Es válido, se puede creer, pero hay algo bíblico que nadie puede discutir, modificar ni interpretar de otro modo: Dios no habita en templos hechos por manos de hombres.

Punto Nº 38: Iglesia no es edificio, es asamblea de representantes del reino de Dios. Gente que escudriña la Palabra para ver si lo que le están diciendo es así, para no ser engañados, aquí sí, por palabreros.

(Hechos 18: 1)= Después de estas cosas, Pablo salió de Atenas y fue a Corinto.

(2) Y halló a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila su mujer, por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma. Fue a ellos. (Claudio expulsó a los judíos de Roma en el año 49 D.C.)

(3) Y como era del mismo oficio se quedó con ellos, y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos era hacer tiendas.

Pablo, el brillante y dotado apóstol de Cristo, no le temía al trabajo manual. Su ocupación era hacer tiendas, o quizás labrar el cuero; en el antiguo judaísmo era impropio que un rabí recibiera dinero por sus enseñanzas.

(4) Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos. (Los griegos de la sinagoga eran prosélitos convertidos al judaísmo).

(5) Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo.

(6) Pero oponiéndose y blasfemando estos, les dijo, sacudiéndose los vestidos: vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza; yo limpio; desde ahora me iré a los gentiles.

(7) Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga.

(8) Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los Corintios, oyendo, creían y eran bautizados.

(9) Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: no temas, sino habla, y no calles; (10) porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

Punto Nº 39: Iglesia del planeta: no temas, sino habla y no calles, porque yo, el Señor, estoy contigo y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

(Hechos 18: 24)= Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las escrituras. (Este hombre no tenía bien claro el evangelio pero, con humildad, aceptó la enseñanza y las referencias que de él hace Pablo en 1 Corintios indican que más tarde llegó a ser bien conocido para la iglesia de Corinto.)

(25) Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan.

Vemos que Apolo era un hombre sin ningún tipo de formación, que ni siquiera tenía una idea clara del evangelio, ya que después Priscila y Aquila le iban a enseñar, pero dice que tenía un espíritu fervoroso. Esta palabra, FERVOROSO, es en el original la palabra ZEO, que se puede traducir comparándola con celo, partidario, hervir, fervor, viviente, caliente, lleno de ardiente celo. Es lo opuesto a dignificado, frío, sin emoción. En un contexto cristiano designa una temperatura espiritual alta inflamada por el Espíritu Santo. Apolos era todo un hombre, apegado a las Escrituras y lleno de fervor espiritual.

Punto Nº 40: La Iglesia, como esposa, desea quedar embarazada de Dios. Para que eso sea posible, tiene que tener intimidad máxima con el esposo. Y para que esa intimidad sea posible, tiene que tener pasión por él.

(Hechos 19: 1)= Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, (2) les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.

Fíjese que al arribar a Efeso, Pablo encuentra a un grupo de discípulos. Al denominarlo él así, nos deja claramente establecido de que son verdaderos cristianos bautizados. Estos discípulos confiesan su conocimiento sobre el Espíritu Santo, incompleto. Es notorio que sus maestros conocían algo de los fundamentos del cristianismo por su contacto con Juan el Bautista, pero aparentemente ignoraban lo que había ocurrido en Pentecostés. De ahí que estos discípulos hayan sido bautizados sólo con el bautismo de Juan. Esto indica que su experiencia de conversión estuvo acompañada del conocimiento de que sobrevendría una más plena experiencia con el Espíritu Santo. En obvio paralelo con el Pentecostés, la plenitud del Espíritu se manifiesta en el hablar en lenguas y el profetizar.

Hay muchas iglesias, hoy día, que no sólo no enfatizan absolutamente nada con respecto a la participación del Espíritu Santo en la vida del creyente sino que, incluso, lo desconocen y casi lo suponen una especie de teofanía, expresión teológica equivalente a fantasma. “Es que no hacemos doctrina errónea ni nos apoyamos en fantasías; somos cristocéntricos”, dicen. Está muy bien. Cristo es el centro, pero el Espíritu Santo de Dios es también Cristo, no un competidor anónimo.

Punto Nº 41: La Iglesia del siglo XXI  es de Dios Padre, se fundamenta en la redención de Cristo y se manifiesta en el poder que le otorga el Espíritu Santo.

(Hechos 19: 11)= Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, (12) de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían.

Los paños de los que aquí se hablan eran pedazos de tela que Pablo se ataba a la cabeza mientras trabajaba. Aunque algunos encuentran aquí una justificación para usar indumentarias especiales cuando oran, el pasaje no ofrece necesariamente una fórmula para practicar el ministerio de la sanidad divina, y tampoco habilita a fabricar una fe en paños sanadores o curativos y, mucho menos, a venderlos como si fueran talismanes de la salud. A nadie se le ocurriría ubicar a los enfermos en un lugar donde se proyecte la sombra del pastor mientras este pasa o predica, y sin embargo la sombra de Pedro sanó.

(13) Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.

Exorcistas son aquellos que pretenden echar fuera demonios, (algo que en verdad es bíblico) utilizando el nombre de Jesucristo de Nazaret, pero utilizando rituales u objetos especiales, algo que no es bíblico en absoluto y, por ende, se transforma en hechicería.

(14) Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes. Que hacían esto.

(15) Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: (Atención; los demonios hablan. No lo dice ni Carlos Anacondia, ni Cindy Jacobs ni Rebeca Brown; lo dice Pablo y lo escribe Lucas). A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿Quiénes sois?

(16) Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

La autoridad de invocar el nombre del Señor Jesús ha sido concedida únicamente a los creyentes. El nombre de Jesús no puede utilizarse como algo mágico para lograr buenos o malos resultados. No existe ninguna garantía de poder cuando se pronuncia por capricho, particularmente en una situación en que se realiza alguna actividad religiosa formal. Sin embargo, cuando se invoca con fe en el poder del Espíritu Santo, puede esperarse que se manifieste su potencia y su gloria. Inherente al nombre de Jesús no está sólo su autoridad, sino la plenitud de su naturaleza y carácter. Así. Cualquier oración ofrecida, o ministerio iniciado en el nombre de Jesús, debe estar de acuerdo con su ser y propósitos.

Punto Nº 42: Los demonios se sujetan a la autoridad de la Iglesia. Eso no significa que mil quinientos miembros de una congregación puedan hacerlo. Trigo y cizaña conviven, así que Iglesia no es montón, es creyente. A los demás, les puede suceder lo que a los exorcistas.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez