Estudios » Blog

Exponiendo Más Teorías

Entonces, resulta ser que, a lo largo de toda esta historia de ministros y ministerios que venimos examinando, nos encontramos con que no se puede cortar como quien rebana un fiambre o un queso, dándole a cada rodaja un nombre. Porque la voluntad de Dios se expresó, cierto es, de diferentes maneras en diferentes tiempos, pero eso no acredita que su administración terminó para pasar a otra etapa. La Gracia, la salvación, vino con Cristo, pero van a darse cuenta ustedes que Abraham, literalmente vivió la Gracia. Vivió la fe. Entonces, es fácil decir que, considerando esa teología, que los apóstoles terminaron, que terminaron cuando el apóstol Juan murió. Punto, se acabó y ya no hay más apóstoles.

Yo me pregunto y te pregunto ¿Qué crees que sucede, si los apóstoles que representan la autoridad territorial, desaparecen? ¿Qué pasa con ese territorio? Aquí es donde aparecen una serie de consecuencias, fruto de ese pensamiento teológico, que no necesariamente era un pensamiento tradicional o antiguo. Lo que estoy mostrándote con documentación suficiente, es que la iglesia no creyó eso en toda su historia, ya que eso apareció mucho más tarde. Y eso fue lo que también preparó el terreno y llevó al pensamiento del rapto. Porque el tema del rapto aparece muy pegado a todo el pensamiento dispensacionalista. La teoría del rapto aparece a finales del siglo 19, y se fortalece en los primeros veinte años del siglo 20.

No hay ningún testimonio genuino que nos diga que, hasta allí, esa haya sido alguna teoría o forma de fe en aquella iglesia. De hecho, es más que lógico que cuando no existen apóstoles, lo que uno desea fervientemente es salir lo antes posible de este lugar ingobernable a inhabitable. Porque no hay ninguna posibilidad de orden. Vemos entonces a Pablo hablando con toda claridad del título Ministerio. Luego la iglesia se expandió, hubo una tremenda expansión, sin dudas. También se cumplió lo que el Señor dijo, los discípulos fueron fieles. Todos hicieron lo que se les ordenó en los lugares en que se les ordenó. Incluido Pablo, que, si bien no había recibido esa instrucción de manera tan directa como sus antecesores, igualmente cumple con esa comisión como si hubiera estado allí cuando Jesús los envió.

Veamos ahora Hechos 20. En ese capítulo de este libro, tenemos a Pablo en un viaje tremendo hacia Jerusalén y de Jerusalén hacia Roma, ¿Recuerdas eso? Y él está allí por última vez. Ya apareció Agabo, ya apareció la palabra de que lo van a arrestar y todo ese asunto, y él dice algo bien interesante. Fíjate bien en este versículo, porque va a explicar lo que viene a continuación.

(Hechos 20: 28-29) = Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.  Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. 

Es indudable que Pablo veía con absoluta claridad lo que iba a pasar. Y él utiliza aquí una palabra bien particular: obispo. Jesús no comisionó obispos, comisionó apóstoles, profetas, y toda la secuencia que ya vimos en Hechos anteriormente. Pero ahora estamos en Hechos 20, la iglesia ya se expandió. Han pasado más de treinta y cinco años de aquel capítulo 2 de Hechos. Y Pablo dice: Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.  Noten ustedes qué atributo le da Pablo al obispo: apacentar dice en la versión clásica y tradicional Reina Valera, pero en otras versiones directamente dice pastorear. Y, de hecho, todo el relato en estos dos versículos, gira en torno a ovejas y a lobos. Porque él mismo dice que después de su partida vendrán lobos. Así que lo que está haciendo ahora es dejar a gente entendida en ovejas, obispos, gente que sabe apacentar, que es pastorear.

La palabra obispo, en griego es epískopos. Y viene de un prefijo Epi, que significa Sobre, y Skopeo, que es mirar, vigilar. Sobreveedor. Vigilante. ¿Qué es un epískopo? Es un sobreveedor, un vigilante. Aparece un nuevo título y aparece una nueva función. Por las características que Pablo muestra en este nuevo título, parecería ser que estuviera hablando de pastores. Parecería. ¿Y por qué no usó simplemente la palabra pastor? No lo sabemos, aunque podríamos suponer que como todo era una metáfora, de ninguna manera se lo debía tomar como un título. Porque esto iba a generar muchísimos problemas. Ahora bien; el sentido del obispo, que es lo que verdaderamente me interesa que se entienda, simplemente revisando lo que la palabra significa, es un vigilante. Es un sobreveedor. ¿Tú crees que un apóstol tiene más autoridad que un obispo? Absolutamente. Allí aparecen los obispos. Los tomó el Catolicismo Romano, pero lo dejó a un lado la iglesia evangélica. ¿Conclusión? Se preocuparon tanto de los títulos a los que se podía acceder y los beneficios que ellos le proporcionarían, que se olvidaron de lo más importante: de ejercer la función y después pensar en un nombre.

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

diciembre 10, 2022 Néstor Martínez